domingo, 31 de agosto de 2025

ORGANIZACION PUBLICA DE LA FRANCMASONERIA

“Aunque desparramados por toda la haz de la tierra -dice el Ritual- nuestros Hermanos no forman sino una comunidad”.

Por Monseñor de Segur (1878)


XIX

ORGANIZACION PUBLICA DE LA FRANCMASONERIA

Esta organización nada tiene de común con la Francmasonería oculta. El Carbonarismo o Francmasonería secreta es uno y universal por esencia, y tiene un solo jefe, al cual no conoce. La Francmasonería exterior no es una y universal más que en el fondo, pues en la forma es múltiple.

Limitándome al G∴ O∴ de Francia, diré que el Gran Maestro tiene bajo su obediencia las Logias y Talleres de todos los francmasones que no reconocen el rito Escocés ni el Misraim. Está asistido por un numeroso Consejo, compuesto casi todo de personajes conocidos e importantes. Las Logias y Talleres están divididos por provincias u Orientes. Así los decretos del Gran-Oriente llegan a todos los Hermanos por vía jerárquica.

Pero, nótese bien, esto no es más que la Francmasonería exterior, que no tiene el carácter conspirador de la otra; pudiendo añadir que si alguno de los grandes dignatarios de la Orden son iniciados en los odiosos misterios del Carbonarismo, esto es aparte de su autoridad.

La mayor parte de las Logias llevan nombres increíbles. El Anuario universal de la Francmasonería francesa y extranjera que se imprime en Châlons-sur-Marne, y se publica en París, en casa del H∴ Pinon, contiene la enumeración de todos esos Talleres y Logias, con los nombres y los domicilios de los Venerables, de los dignatarios grandes y pequeños; H∴ Primeros Vigilantes, H∴ Introductores, H∴ Maestros de Ceremonias, H∴ Sacrificadores, H∴ Oradores, H∴ Maestros de Banquetes, etc. También se leen los nombres y domicilios de los Caballeros Kadosch, Rosa-Cruz, de San Andrés, del Sol, etc., exceptuando, no obstante, algunos que la prudencia ha dejado en la oscuridad, entre ellos el tristemente célebre Renán.

En París hay setenta y una logias divididas en cuatro secciones, que se reúnen casi todas una vez al mes en días fijos que marca el Anuario.

En estas reuniones se efectúan los famosos ágapes, los fraternales banquetes de los dos solsticios (Junio y Diciembre), que constituyen para el vulgo toda la Francmasonería. Allí se hacen también las cuestaciones destinadas a los miembros indigentes. La Francmasonería enaltece mucho su filantropía, pálida caricatura de la verdadera caridad. Únicamente la Iglesia sabe amar a los pobres con verdadera caridad.

En los departamentos hay doscientas cinco logias; en la Argelia y en las Colonias, veintiocho. ¡Total trescientas cuatro logias que trabajan bajo una sola obediencia para la gloria del Gran Arquitecto y salvación de las almas!!! El G∴ O∴ de Francia dirige, además, treinta y cuatro logias en países extranjeros.

He aquí los nombres de logias que se leen con mayor satisfacción: la logia de los Admiradores del Universo; la de los Filántropos Celosos; de San Antonio del perfecto Contento; de los Amigos Triunfantes; de la Clemente Amistad Cosmopolita; de los Discípulos de Memphis; de la Rosa del Perfecto Silencio; de la Colmena Filosófica; de los Trinósofos de Bercy; etc. En las provincias, para no ser menos, se ven florecer las logias del Candor, del Valle del Amor, de Sencillez-Constancia, de Escuela de la Virtud, de las Virtudes Reunidas, etc.

Los ritos Escocés y Misraim bautizan sus logias con nombres menos ridículos. El rito Escocés contaba en 1866 con noventa y ocho logias: treinta y cuatro en París, cuarenta y tres en los Departamentos y veintiuna en Argel y el extranjero. El rito Misraim parece menos próspero, a lo menos según el Anuario que tenemos a la vista.

Todos los ritos de la Francmasonería exterior no forman, repito, sino una sola secta, y en el Anuario vemos la lista de los diputados de todas esas Obediencias cerca del Supremo Consejo del Gran Oriente de Francia, y cerca del que pertenece al rito Escocés; y es evidente que los francmasones de todo el universo corresponden también directamente unos con otros. Es un tejido inmenso de hilos entrelazados, bien que distintos y a veces, enemigos.

“Aunque desparramados por toda la haz de la tierra -dice el Ritual- nuestros Hermanos no forman sino una comunidad. Todos están iniciados en los mismos secretos, todos siguen el mismo camino, son dirigidos por la misma Regla, y en fin, les anima un mismo espíritu (1)... A cualquier rito reconocido que pertenezca un francmasón, es H∴ de todos los francmasones del globo” (2).

Continúa...

Notas:

1) Grado de Anciano.

2) Reglamentos generales de la Francmasonería Escocesa, artículo 2.


 

1 comentario:

Anónimo dijo...

jose maria mena alvarez...¿mason?