jueves, 28 de febrero de 2019

PORQUE ELIJO IGNORAR AL PAPA FRANCISCO

Por ahora, nuestros hijos seguirán siendo ignorantes. Las paredes de nuestra casa estarán adornadas solo con íconos de Jesús y Nuestra Señora, y no con fotos de un argentino vestido de blanco.

Por Dan Millette

Crecí con un profundo afecto por el papa. Mi infancia incluyó al Papa Juan Pablo II, y mis hermanos y yo aprendimos a amarlo y apreciarlo por ser un valiente defensor de la fe católica. De hecho, el retrato del Papa fue colgado prominentemente en nuestra casa. Su beso al Corán nunca fue mencionado. Crecí entrenado como la mayoría de los católicos: amar al Papa y nunca cuestionar sus acciones y ordenanzas. Se le otorgó erróneamente un pase gratis para la mayoría, si no todas, las enfermedades de la Iglesia.

Por el contrario, mis hijos no conocen a nuestro actual pontífice. No hay imágenes del Papa Francisco en nuestra pared, ni mi esposa y yo hablamos de él abiertamente en su presencia. Enseñamos a nuestros hijos sobre el papa y su papel en la Iglesia durante el catecismo, y oramos por él durante nuestro rosario diario, pero de lo contrario, mi esposa y yo evitamos hablar de él. Actualmente, es mejor así, porque como dice Shakespeare en The Taming of the Shrew: "Mi lengua dirá la ira de mi corazón". Nuestros hijos, en cambio, aprenden acerca de hombres como el Papa San Pío X y pueden hablar de él con entusiasmo. Conocen toda la infancia de Pío X y el posterior viaje camino a ser el obispo de Roma. Nuestros hijos no saben de qué país es el Papa Francisco, no conocen ni una sola historia de su vida. No me tomo a la ligera que mis hijos sean ignorantes del Papa Francisco, pero tampoco tomo a la ligera los motivos de esta ignorancia.


¿Qué indica realmente esta ignorancia?


Ignorar al papa es ignorar enseñanzas falaces. Dios no quiere activamente todas las religiones, porque Dios no puede contradecirse a Sí mismo. La recepción de la Eucaristía requiere que uno esté en un estado de gracia santificadora. Tener cercanía con los comunistas es deplorable. La pena de muerte siempre ha sido permitida por la Iglesia Católica. Los católicos deben tratar de convertir a los no católicos. Hay almas en el infierno. La anticoncepción es intrínsecamente mala. Sin embargo, cada una de las enseñanzas básicas mencionadas anteriormente ha sido cuestionadas, o directamente contradecidas por el Papa Francisco.

Ignorar al papa es ignorar la duplicidad. Un día, el papa está hablando en contra del diablo. Al día siguiente, el diablo, o gran acusador, es el hombre que ilumina la corrupción y llama a los pecadores al arrepentimiento. En un momento, el Papa compara el aborto con la contratación de un asesino a sueldo; en la siguiente instancia, abandona a su autoinfligido deseo de matar a los inocentes, con "ninguna palabra" de corrección. El clericalismo es nombrado como la causa raíz de la crisis de abuso; sin embargo, la habitual camarilla de clérigos favorecida es promovida a la tarea de resolver la crisis. La duplicidad abunda.

Ignorar al Papa es ignorar el abuso verbal. De hecho, ¿cómo se explica exactamente a un niño qué es un factor de coprofagia o un cortesano leproso? ¿Debo enseñar a mis hijos, que sin duda surgieron como crías de conejos, a ser rígidos y auto-absorbidos contadores de rosarios? Tal vez estoy actuando como un señor quejoso y pesimista que es esclavo de la superficialidad, y soy nada más que un cristiano con cara de pepinillos en vinagre. Sin embargo, no soy una momia de museo, pero... ¿es demasiado exigir que el Papa hable con un aire de dignidad y respeto?

Ignorar al papa es ignorar la autoridad arrogante. Cuando a un papa se le hace una pregunta apremiante y exigente y responde que no dirá una sola palabra, es engañoso y altanero. Cuando un Papa se niega a responder a la duda oficial acerca de las enseñanzas de Cristo sobre el matrimonio, la Eucaristía y el pecado mortal, es escandalosamente presumido. Cuando los católicos en un país condenan el nombramiento de un obispo debido a sus encubrimientos de abusos, y estos motivos no se tienen en cuenta, es una causa de ira justa entre los cristianos, quienes esperan que sus supervisores sean "pastores de la iglesia de Dios" ( Hechos 20:28) y no inquilinos arrogantes.

Ignorar al Papa es ignorar los argumentos del hombre de paja. Es ignorar la misericordia sin justicia. Es ignorar las estancadas reformas del Banco del Vaticano, el número de vocaciones que caen en picada, los sínodos amañados, el peronismo y los vuelos en avión con declaraciones “impactantes”. Por lo tanto, ignorar al papa debe ser eliminado del estado de “pesadilla aterradora”, ya que es vivir en la realidad.


Señor, ten piedad de la Iglesia, porque sufrimos mucho

Nuestro hijo mayor tiene siete años. Es inteligente para su edad, pero es demasiado joven para saber la verdad. Esto vendrá en un futuro. Tal vez algún día lo sentaré y el diré: “Déjame contarte sobre los pájaros y las abejas, y las sutiles herejías”.

Por ahora, nuestros hijos seguirán siendo ignorantes. Las paredes de nuestra casa estarán adornadas solo con íconos de Jesús y Nuestra Señora, y no con fotos de un argentino vestido de blanco. De una manera astuta, una línea de GK Chesterton On Household Gods and Goblins se aplica aquí: “Porque los niños son inocentes y aman la justicia, mientras que la mayoría de nosotros somos malos y naturalmente preferimos la misericordia”. Mantengan a los niños inocentes, digo, al menos por ahora. Es ignorando al Papa que mis hijos continuarán amando la verdad y la justicia.


OnePeterFive


CARDENAL BRANDMÜLLER: «ES EVIDENTE QUE EXISTE UNA RED HOMOSEXUAL DENTRO DEL VATICANO»

El cardenal alemán lamenta que la cuestión de la homosexualidad no saliera en el reciente encuentro en Roma para «La Protección de los Menores en la Iglesia» y cree que el problema es que hay una red homosexual dentro del Vaticano.

Edward Pentin ha entrevistado al cardenal Walter Brandmüller para el National Catholic Register. 

El cardenal Brandmüller, quien firmó junto al cardenal Burke una carta en la que instaba a los obispos que iban a asistir a la cumbre del Vaticano para que defendieran la doctrina moral católica, asegura que está «muy decepcionado» por lo ocurrido durante el encuentro, pero sigue esperando en la divina providencia.

Su Eminencia, ¿cuál es su reacción ante el encuentro?. Algunos se han quejado de que no se ha discutido apropiadamente sobre las verdaderas causas, los problemas de los que habla en su carta, tales como la crisis de fe y la laxitud doctrinal.

Estamos muy decepcionados.

¿Cree que se ha evitado deliberadamente el asunto de la homosexualidad?


Absolutamente, y éste es el silencio que clama ser roto, porque ahí yace el verdadero problema.

¿Cree que en la cumbre se abordó alguna de sus preocupaciones, la crisis de fe o los problemas doctrinales?

Hemos dicho todo lo que había que decir. Todo depende de lo que se haga ahora, pero el silencio sobre la homosexualidad es un problema real. Hemos escrito nuestra carta como observadores externos; ni el cardenal Burke ni yo participamos activamente en el encuentro.

¿Por qué piensa que no se han abordado cuestiones como la crisis de fe, la defensa de la doctrina moral, la reforma de los nombramientos de obispos y los mecanismos que permitieron que ocurriera lo de McCarrick?

Discutir el problema de la homosexualidad habría sido peligroso para ellos porque es evidente que existe una red homosexual dentro del Vaticano. Ese es el problema, no hay duda.

El cardenal Blaise Cupich de Chicago, miembro del comité preparatorio del encuentro, dijo que tales redes de protección sólo eran una hipótesis que debería ser probada.

¿Cómo se puede probar eso? Sólo a través de la experiencia personal.

¿Cómo se puede superar este problema?, ¿cómo se puede ganar esta batalla?

Ellas (las redes de protección) son parte de la maquinaria, así que ¿cómo puedes no tenerlas en cuenta? Es un problema terrible.

¿Qué parte del problema cree que se debe al colapso de la doctrina moral en la Iglesia?


La falta de doctrina moral: esa es la raíz y es un problema antiguo. A finales de los 60 y principio de los 70 la enseñanza de la moral en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma era herética.

¿Por qué entonces?

No sé por qué, pero fue la época de los oradores disidentes: (el padre jesuita Josef) Fuchs, (el padre Bernard) Häring, y (el padre Charles) Curran. Ellos ofrecían sus enseñanzas, los chicos escuchaban sus conferencias y empezaban a practicar la homosexualidad. El North American College fue un centro de homosexualidad en aquella época.

Y aún así nada de esto es nuevo, tal como nos recuerda el testimonio de San Pedro Damián.

No se dieron cuenta de que la cumbre empezaba el día de su fiesta.

¿Cómo se puede romper esta conspiración de silencio?

Ese es su trabajo como periodistas.

Pero, ¿qué se puede hacer cuando aún exponiendo estos escándalos, raramente se producen consecuencias concretas o se toman medidas punitivas o hay cualquier tipo de sanción o se piden responsabilidades?

Seguir. Es la única alternativa. Sólo puedo decir que hay que seguir. Ser fuerte, decidido y claro.

¿Qué piensa de la "protesta silenciosa" justo antes de empezar la cumbre, pidiendo que se rompa la barrera de silencio sobre la doctrina moral que existe entre los dirigentes de la Iglesia?

Todo el mundo está autorizado a expresar su opinión, y esta fue una buena protesta. Vivimos con esperanza y con la confianza puesta en la Divina Providencia.


NCR/InfoCatólica



OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES


Cada vez con más frecuencia, los católicos de todo el mundo nos enfrentamos a un dilema: seguir los designios de Dios o cumplir con la ley de los hombres. Se trata de algo muy revelador. Los ordenamientos jurídicos de muchos estados occidentales están inundados de normas inicuas, de preceptos que no casan con la ley natural.

Un senador demócrata del estado de California someterá a debate en la cámara legislativa una propuesta de ley que pretende acabar con el secreto de confesión en los casos relacionados con abusos sexuales. El proyecto, titulado‘Retirar la Exención al Clero de la Obligación de Informar sobre Abuso Infantil’, ha causado bastante revuelo, pues forzaría al sacerdote a cometer un acto penado con la excomunión.

Habría que decir varias cosas sobre la propuesta de ley. La primera, que es demagógica. ¿Por qué retirar la exención del clero sólo en casos relacionados con abusos infantiles?, ¿por qué no retirarla en casos de asesinato? O, ya puestos, ¿por qué no retirarla cuando haya un fraude fiscal de por medio? El senador demócrata en cuestión aprovecha el revuelo – justificado y razonable, por otra parte – que se ha armado con los abusos sexuales para arrimar el brasas a su sardina. No pretende proteger a la sociedad, sino atacar a la Iglesia.

Lo segundo que habría que decir sobre la propuesta es que es sectaria. Los demócratas norteamericanos, que pertenecen a ese nutrido grupo de políticos occidentales que nos invitan con cansina insistencia a aceptar todos los ritos y prácticas del islam (¡incluso los más manifiestamente incompatibles con el modo de vida occidental!), no tienen la misma deferencia con el catolicismo, al que pretenden arrinconar en la marginalidad. Llegan a aceptar que una mujer camine por la calle con un burka, pero presentan el secreto de confesión – ¡el secreto de confesión! – como una amenaza para la seguridad pública.

En lo que nos concierne a nosotros como católicos, todo se reduce, al final, a elegir entre la ley divina y la ley humana, entre obedecer a Dios o a los hombres.

Lo importante es no olvidar a quién debemos lealtad.

Gabriel Ariza Rossy


InfoVaticana

miércoles, 27 de febrero de 2019

JAPÓN: DAN DE ALTA AL BEBÉ MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO QUE NACIÓ CON 268 GRAMOS

Un hospital de Tokio dio el alta médica a un bebé nacido el pasado agosto con 268 gramos de peso, lo que lo convierte en el niño más pequeño del mundo que sobrevive a un parto prematuro.

El bebé nació por un procedimiento de urgencia (cesárea) en el hospital de la Universidad de Keio, fue tratado en cuidados intensivos para neonatos hasta alcanzar los 3,238 gramos, confirmó el médico a cargo, Takeshi Arimitsu.

Según la Universidad de Keio, se trata del niño más pequeño en sobrevivir a un parto prematuro, un récord que hasta ahora ostentaba un bebé nacido en Alemania en 2009 con 274 gramos de peso.

También en Alemania nació en 2015 la niña más pequeña de la que hasta ahora se tiene constancia, con solo 252 gramos (0.5 libras).

En Japón, el país del mundo con menor mortalidad de recién nacidos según datos de UNICEF, la tasa de supervivencia de neonatos con menos de un kilo de peso es del 90 por ciento, aunque esta proporción se reduce a menos del 50% para los bebés de menos de 300 gramos.

Arimitsu destacó que aunque se trataba de "un caso de mucho riesgo, el éxito demuestra que hay posibilidades de que el bebé salga del hospital pese a nacer muy pequeño".

Por su parte, la madre del niño, quien no quiso hacer público su nombre, expresó su "felicidad por verlo tan grande" y después "de no saber si podría sobrevivir".

Según el sitio web de Tiniest Babies Registry, al que hace referencia el portal Japan Times, 23 bebés en todo el mundo han sobrevivido después de haber nacido con 300 gramos o menos, de los cuales solo fueron niños.

Según contaron los profesionales a Japan Time, el bebé era tan pequeño cuando nació que podía caber entre ambas manos de una persona.

EMBARAZOS EN NIÑAS Y ADOLESCENTES DE 10 A 19 AÑOS

Los programas de Educación Sexual y Salud Reproductiva no parecen ser la clave para reducir el embarazo adolescente.

La ciudad de Buenos Aires tiene la menor proporción de nacimientos de madres entre 10 y 19 años a nivel país: del total de nacidos vivos en Argentina durante 2017, el 13,35% fue de madres de esa franja etaria, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires ese porcentaje fue del 5,25%. El total de nacidos vivos de madres entre 10 y 19 años en el país fue de 94.079, de los cuales 1884 se produjeron en la ciudad de Buenos Aires 1.

Pero las TFA (Tasas de Fecundidad Adolescente) 2 son muy disímiles en las comunas de la Ciudad.

Las disparidades de las TFA porteñas en el trienio 2015-2017 2

Según las últimas cifras publicadas, el promedio de las TFA para la Ciudad de Buenos Aires es de 11,43 nacimientos cada 1000 madres de 10 a 19 años.

Mientras que en la zona norte la TFA para esa edad varía de 1,9 en Comuna 2 (Recoleta) a 3 en Comuna 14 (Palermo); en la zona sur la tasa tiene un piso de 8,8 nacimientos por cada mil adolescentes en Comuna 10 (Floresta, Monte Castro, Vélez Sarsfield, Versalles, Villa Luro y Villa Real), trepa a 20,7 en Comuna 4 (Barracas, Boca, Nueva Pompeya y Parque Patricios) y llega a 21,7 en Comuna 8 (Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo). La última TFA supera en más de once veces a la de Recoleta 3.

Todo parece indicar que la fecundidad adolescente no depende de las leyes vigentes en el distrito, ni de los planes de su ministerio de educación. La brecha parecería estar más bien vinculada con las diferencias socioculturales y económicas.


1 Fuente: Dirección de Estadísticas e Información de Salud. Secretaría de Salud de la Nación
2 Las tasas de fecundidad por grupo de edad surgen de la relación entre los nacidos vivos de madres de ese grupo edad y el total de mujeres que están en esa franja etaria, por cada mil.
3 Fuente: Dirección General de Estadística y Censos del Ministerio de Hacienda del GCBA.


NOTIVIDA
Editora: Lic. Mónica del Río


CUATRO CONSEJOS PARA LAS JÓVENES DE HOY

Es increíble la ignorancia y estulticia que impera hoy en día entre la juventud. No culpo a los jóvenes por ello, porque en el fondo son víctimas de "la Revolución", que les ha lavado el cerebro con miles de horas de programas de televisión, llenos de mensajes subversivos; con películas y música que exaltan el mal y ridiculizan el bien; y con un sistema educativo que enseña que lo que antes se llamaba blanco ahora se llama negro. No soy psicólogo y no me considero experto en casi nada, pero escribo esto porque soy profesor y soy padre. Día a día veo a mis alumnos echarse a perder. Veo como se van preparando para la infelicidad en este mundo y la eterna desdicha en el otro. Naturalmente, mientras hay vida hay esperanza, pero el camino que uno elige cuando se es joven marca en gran medida su destino, y el que la gran mayoría escoge, es el camino equivocado. Como padre procuro proteger a mis hijos de las influencias nocivas de la sociedad, y en el caso de que sea imposible aislarles totalmente, mi táctica es inocularles a una edad temprana contra el veneno que se les suministrará. A mis HIJAS, (los peligros para el varón son otros) desde que eran muy pequeñas, les decía estas cuatro cosas, que creo que toda joven debería escuchar. Dicen que la experiencia es un peine que te da la vida cuando te quedas calvo. Yo ya no soy joven. En mi juventud cometí errores de los que me arrepiento, pero no se puede dar marcha atrás con el tiempo. Si el peine que me ha dado la vida, en forma de estos cuatro consejos, puede ser útil a otros, pienso que es mi obligación compartirlo.

1. Tu virginidad es un tesoro que debes custodiar

Solamente en nuestra sociedad occidental atea poscristiana se considera la virginidad una molestia de la que hay que deshacerse cuanto antes. Todas las culturas de todas las épocas, excepto la nuestra, han otorgado un gran valor a la virginidad, especialmente la femenina. Desde que son pequeñas yo les digo a mis hijas que se tienen que mantener puras, porque Dios las quiere así. No entro en detalles, porque no es necesario y quiero preservar su inocencia. Procuro hablarles en términos que pueden entender. Les digo que si fueran vestidas con un traje blanco de primera comunión, no se les ocurriría meterse por caminos donde hay barro, porque se ensuciarían. Irían por caminos asfaltados, teniendo mucho cuidado donde pisan. Les hago entender que esto es lo que hay que hacer para mantenerse puras y no ofender a Dios. Si se meten en malos ambientes, forman malas amistades y frecuentan sitios donde abunda el vicio, es casi imposible que su pureza no quede manchada por el barro del pecado.

Les digo que tienen un tesoro de valor incalculable. Si encuentran a un hombre bueno, podrán casarse con él y darle su tesoro. Les digo que también hay mujeres que son llamadas a la vida religiosa, y en ese caso no entregan su tesoro a ningún hombre, sino solamente a Dios. Una vez que el tesoro se da, ya no se puede recuperar. Se da una vez en la vida, nada más. Les digo: hay chicas que regalan su tesoro a cualquiera, a un chico que no significa nada en su vida. Esto es como tener un enorme diamante e intercambiarlo por un paquete de chicles. ¡Qué tontas son!

Los medios de comunicación, lejos de transmitir el valor de la virginidad, venden la idea de que las chicas tienen que acostarse con muchos chicos cuando son jóvenes, porque es el momento idóneo para "disfrutar de la vida". Además, afirman que sin mantener relaciones íntimas con un chico es imposible averiguar si hay "compatibilidad sexual"; para poder encontrar al hombre definitivo, la "media naranja", hay tener una amplia experiencia en el campo afectivo-sexual. Es una idea tan estúpida como decir que hay que comprar muchas casas para saber donde te gustaría vivir, o que hay que estudiar muchas carreras antes de saber a lo que te quieres dedicar profesionalmente. En realidad es justo lo contrario. Las investigaciones sociológicas demuestran que cuantas más parejas tengas de joven, menos posibilidades tendrás de formar y mantener una relación satisfactoria y duradera. Para los católicos no debe ser una gran sorpresa leer, en todos los estudios que se han realizado sobre la materia, que las mujeres con menos probabilidades de divorciarse son las que se casan siendo vírgenes.

Dios nos dio la inteligencia, entre otras cosas, para pensar ANTES de actuar; para entender las consecuencias de nuestros actos. Sin embargo, hoy en día entre las jóvenes predomina una actitud irreflexiva e irresponsable en el terreno amoroso, y esto acarrea un precio altísimo. El sexo tiene una función biológica muy clara: la reproducción. Aunque se intente huir de esta realidad, con métodos anticonceptivos y abortos, la naturaleza humana está diseñada para esta función. Cuando una joven desvincula el sexo de la procreación y lo convierte en una mera herramienta de placer, sin saberlo se autodestruye y se incapacita para futuras relaciones, porque el sexo, para potenciar su función reproductora, tiene un fuerte componente emocional. Dios ha querido que la unión sexual sea una especie de pegamento emocional entre un hombre y una mujer, con el fin de que guarden mutua fidelidad y compartan la difícil tarea de criar y educar a los hijos que surjan de su relación. Es como pegar a la pared un perchero con materia adhesiva; si el pegamento es de buena calidad, lo normal es que quede allí toda la vida, pero cada vez que despegas el perchero para cambiarlo de sitio, el adhesivo será menos fuerte, hasta que ya no se queda pegado. Pasa lo mismo con la unión emocional asociada al sexo; con cada nueva pareja sexual el vínculo emocional creado será menos fuerte, hasta llegar al punto en que una chica es totalmente incapaz de tener una relación duradera con un hombre.


2. No despiertes el amor antes de tiempo

Esta frase me la dijo un buen amigo cuando yo tenía 19 años, y me pareció un consejo maravilloso. No es de extrañar, porque es una cita aproximada del Cantar de los Cantares, que dice literalmente:

Juradme, hijas de Jerusalén, que no despertaréis, ni desvelaréis a mi amor, hasta que ella quiera. (Salomón 8:4) Este libro bíblico es esencialmente un discurso sobre el matrimonio místico entre Cristo y Su Iglesia, representada por "la amada". Sin embargo, como casi toda la Escritura, tiene una doble lectura: en este caso, el amor entre un hombre y su prometida. De la misma manera en que Jesucristo tiene que esperar hasta el fin de los tiempos para desposarse con Su Iglesia, el novio espera pacientemente la hora de su boda. En este segundo sentido se puede entender esta frase como una advertencia contra la precipitación juvenil respecto al noviazgo.

Yo les he dicho a mis hijas que jugar a los novios es jugar con fuego. Les he prohibido terminantemente dar o recibir besos; les he aleccionado contra los roces y tocamientos (saben en qué partes tienen que darles a los chicos que se atrevan a meterles mano); y saben que tienen prohibido tener novio antes de acabar el instituto. ¿Cómo se puede prohibir eso? De la misma manera que se les puede prohibir tener un móvil o salir a discotecas. Mis hijas están tan resignadas a no tener novio hasta que no terminen el bachiller como a no tener móvil antes de que cumplan los 16 años o a no salir nunca a discotecas mientras vivan en mi casa, porque desde que son muy pequeñas se lo vengo advirtiendo. Ahora saben que son reglas de la casa y las asumen sin más.

Les he explicado que el noviazgo tiene sólo dos propósitos: discernir si un hombre sería un buen esposo y, en caso afirmativo, prepararse para el matrimonio. ¿Qué sentido tiene estar ennoviada, si una chica no se va a poder casar hasta dentro de varios años, aunque quisiera? Incluso entre jóvenes católicos, un noviazgo que no conduce pronto al matrimonio es una tontería por dos razones: primero, porque da lugar a ocasiones de pecado como la impureza y la fornicación; y segundo, porque es un desgaste emocional y una pérdida de tiempo completamente inútil. Yo les digo a mis hijas: "cuando penséis que estáis preparadas para casaros, buscad un buen chico, no antes".

Hoy en día se ve "normal" que las chicas tengan novio incluso antes de acabar la escuela primaria. Francamente no le veo sentido salir con un chico antes de poder casarse legalmente (en España la edad mínima para casarse son 16 años). Hace poco vi en Youtube un vídeo de una comentarista americana católica (modernista, naturalmente), que daba consejos sobre el noviazgo en middle school, que corresponde a edades comprendidas ENTRE 11 Y 14 AÑOS. ¿Qué bien puede surgir de una relación amorosa entre dos chicos de 11 años? ¿Realmente piensa esta señorita que las relaciones de ese tipo benefician de algún modo a las personas o dan gloria a Dios?

Tristemente, las chicas empiezan a jugar a los novios a una edad cada vez más temprana, porque nadie les ha enseñado que el amor es una cosa muy seria. Piensan que tener novio es para pasar el rato; que el sexo es un pasatiempo, como jugar a los videojuegos o chatear por el móvil. Hoy en día la idea de que el noviazgo es lo que precede al matrimonio ha desaparecido de nuestra cultura. En todos los programas de televisión y películas que van dirigidas a adolescentes, las relaciones de pareja y el noviazgo se banalizan, y el único mensaje que lanzan las autoridades sobre la materia es que tengan "sexo seguro". Incentivar a las chicas a fornicar, siempre que usen métodos anticonceptivos, es como decir a un grupo de niños de cuatro años: "hoy vamos a jugar con cuchillos, pero no pasa nada porque vamos a tener mucho cuidado". El único "sexo seguro" es la abstinencia, seguida de la fidelidad matrimonial.


3. Las mujeres nacen ricas y se hacen pobres; los hombres nacen pobres y se hacen ricos

Una chica, en cuanto llega a la pubertad y se desarrolla físicamente, se convierte en un objeto de deseo de los chicos. A los 18 años una chica está en su máximo esplendor. Sin haber hecho nada para merecerlo, sólo por el hecho de ser joven, tiene el mundo a sus pies. Si tiene dos dedos de frente, se dará cuenta de que su belleza y la atracción sexual que sienten los chicos por ella, le da poder sobre ellos. Si no ha recibido una educación religiosa, si no le han inculcado la virtud de la castidad, abusará de este poder. En vez de utilizar sus encantos para atraer a un buen hombre con quien casarse, la típica chica moderna pasa sus mejores años gozando de las atención que le prestan los hombres, que le hace sentirse como una princesa, sin comprometerse con ninguno. Su juventud también le ayuda a subir peldaños en la jerarquía social y profesional, y como veinteañera se lo pasa demasiado bien como para pensar en casarse o tener hijos.

En contraposición, un chico no es nadie hasta que no encuentre su sitio en el mundo. A los 18 años un chico no tiene "oficio ni beneficio"; aún tiene que pelear mucho por llegar a una posición en la que resultará atractivo a una mujer que piense en el matrimonio. Pero cuando llega a una cierta edad, si ha trabajado duro y tiene cierto talento, el chico de pronto se da cuenta de que las chicas le miran con interés. No hay más que ver las encuestas sobre los hombres y mujeres más deseados del mundo; apenas figuran mujeres con más de 30 años y a partir de los 40 desaparecen de las listas por completo, mientras que hay hombres canosos con 60 años que siguen siendo objeto de deseo de millones de mujeres. Decir esto suscita en las feminista todo tipo de protestas contra supuestas injusticias culturales creadas por el patriarcado para oprimir a las mujeres. Pero las feministas se olvidan de que hay una realidad biológica que distingue a los sexos: LA FERTILIDAD. Mientras que los hombres normalmente pueden concebir hijos hasta la vejez, las mujeres tienen una edad fértil bastante más limitada. A pesar de todos los avances en la medicina y todas las aberraciones que se cometen para conseguir que mujeres cuarentonas se queden embarazadas, las leyes de la naturaleza son tozudas: una mujer con más de 35 años lo tiene difícil para encontrar a un hombre con quien casarse, porque los hombres están diseñados para desear a mujeres jóvenes y fértiles. No tiene nada que ver con el patriarcado y demás bobadas, sino con la supervivencia de la especie.

Si mis hijas se casan, quiero que se casen jóvenes. Si encuentran a la persona adecuada, estaría encantado de que se casen antes de los veinte años. De hecho, yo me casé a los 22 años recién cumplidos (algo casi inaudito hoy en día) y no me arrepiento un ápice, porque si bien es un grave error despertar el amor antes de tiempo, también es un error esperarse demasiado. En relación, hay un concepto que ahora está muy de moda: el muro. Consiste en una barrera invisible en la vida de una mujer soltera, que al llegar a los treinta y pico años se da cuenta de que su poder de atracción sexual sobre los hombres cae en picada. El muro causa frustración, rabia y hasta pánico. La soltera, que está desesperada por encontrar al hombre "definitivo", tras unos quince años de "relaciones esporádicas" con machos alfa, con los que no tenía ninguna intención de casarse, se pregunta: ¿dónde están todos los hombres buenos? La respuesta es fácil: los hombres "buenos" (es decir, con dinero y estatus social, deseosos de casarse) no están interesados en las mujeres que se han topado con el muro, porque son menos atractivas y les quedan pocos años de fertilidad.

Al darse cuenta de que jamás se casará ni tendrán hijos, la mujer sustituye una familia por media docena de gatos, se vuelve cada vez más resentida contra el mundo y acaba su vida de la forma más solitaria y triste. Si, en lugar de pasar su juventud fornicando, "disfrutando de la vida", se hubiera casado con veinte y pocos años con un hombre que la quería, su vida hubiera sido muy diferente, más plena y más satisfactoria. Las mujeres, con poquísimas excepciones, tienen un instinto muy poderoso, que si se ve frustrado puede amargar toda su existencia: el instinto maternal. El problema hoy en día es que las jóvenes reciben tanta presión de aplazar la maternidad, que cuando finalmente deciden que "ya es hora" de tener hijos, descubren que su época fértil ya pasó. Es curioso como hoy en día las chicas empiezan a ser sexualmente activas a una edad cada vez más temprana, mientras que las mujeres se casan cada vez más mayores. Todo ello contribuye al descenso estrepitoso de la natalidad en Occidente, como resultado de desvincular el sexo de la procreación.

A mis hijas les digo que lo más grande que pueden hacer cuando crezcan es tener hijos, porque ser madre es la esencia de la mujer. Hoy en día, si le preguntan a una chica lo que quiere hacer de mayor, y en vez de responder que quiere ser médico, científica, abogada, mujer de negocios o cualquier otra profesión de prestigio, dice que quiere casarse y tener muchos hijos, piensan que se ha vuelto loca, cuando en realidad es la fórmula que hace más felices a las mujeres. Los estudios demuestran que en Occidente, donde ha arraigado el feminismo, coincidiendo con la conquista de "derechos" de la mujer y su incorporación masiva al mercado laboral, las mujeres son cada vez menos felices. Esto es algo que reconocen hasta las fuentes más rabiosamente izquierdistas, a la vez que buscan explicaciones peregrinas para una realidad que contradice todo lo que previeron. A diferencia de nuestra sociedad individualista, en que las mujeres jóvenes están demasiado atareadas persiguiendo carreras y saliendo de fiesta como para tener hijos, en las Sagradas Escrituras el deseo de la mujer de ser madre es un tema recurrente. Uno de mis ejemplos favoritos es el de Ana, la madre del profeta Samuel, quien le pidió a Dios un hijo a cambio de entregárselo a su servicio en el templo en cuanto fuera detestado. Ana en este sentido prefigura a la Virgen María, quien entregó a su Hijo en la Cruz para la salvación de la humanidad. Ella nos enseña que ser madre es una vocación que implica una donación incondicional.


4. Para elegir a un buen hombre con quien casarse hay que tener la cabeza fría

Incontables veces les he dicho a mis hijas que no tienen que casarse con el primero que les dice "¡que ojos verdes tienes!". Para elegir a un buen novio hay que basar esta decisión fundamental sobre buenos principios, que nada tienen que ver con los sentimientos que una chica pueda sentir hacía un chico. Es necesario conocer muy bien los criterios que ayudan a distinguir entre un hombre que sería un buen marido y uno que te arruinaría la vida. Por último, hace falta tener la sensatez de examinar todos los pretendientes a la luz de estos criterios. Estos son los criterios que quiero que mis hijas tengan en cuenta a la hora de elegir un novio.

Tiene que ser católico.
Dice San Pablo a los corintios: No os unáis en yunta desigual con los infieles. ¿Qué consorcio hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué comunidad entre la luz y las tinieblas? ¿Qué concordia entre Cristo y Belial? ¿Qué parte del creyente con el infiel? (2 Corintios 6:14-15) Una "yunta desigual" es cuando se junta un par de bueyes con fuerzas o tamaños desiguales y en lugar de arar la tierra en surcos rectos, el arado va dando vueltas. Este pasaje siempre se ha interpretado como una advertencia contra el matrimonio de creyentes con no creyentes. La Iglesia siempre ha desaconsejado la unión conyugal de católicos con infieles, por las dificultades que inevitablemente surgen en todo tipo de cuestiones, especialmente la educación de los hijos.

Además, hoy en día, con la epidemia del divorcio, es especialmente importante no casarse con gente no católica. A mis hijas les digo que hoy un hombre sin una verdadera fe católica, en cuanto se acabe el enamoramiento y el matrimonio se vuelva cuesta arriba, hará lo que hacen la mayoría de hombres: se buscará una más joven y se largará con ella. Cuando digo que tiene que ser católico, no vale el catolicismo modernista que abandera el Papa Francisco, quien abiertamente admite el divorcio, el adulterio y relativiza todos los pecados. Un buen novio tiene que ser un hombre que cree lo que la Iglesia siempre ha enseñado, sin añadidos ni excepciones. Luego siempre puede salir rana, porque en este mundo hay pocas cosas seguras, pero si desde el principio uno hace todo lo posible para sentar una buena base en el matrimonio, hay menos posibilidades de que falle.

Tiene que ser de buena familia.
Tradicionalmente las familias han querido casar sus hijos con personas de la misma clase social o similar. Esto no es solamente por preservar el patrimonio y mantener el nivel social, sino también por una cuestión que hoy en día se pasa a menudo por alto: la compatibilidad conyugal entre un hombre y una mujer es mucho más fácil si provienen de una clase socio-económica similar. A pesar de que la sabiduría de los siglos avale esta verdad, en nuestra sociedad occidental igualitarista se insiste en que no debe existir ninguna discriminación entre clases sociales. Por esta razón los medios de comunicación de masas (también conocidos como aparatos de propaganda revolucionarios) aplauden los matrimonios entre plebeyas y príncipes, como por ejemplo la actual reina de España, Leticia Ortiz con Felipe VI. Antiguamente se entendía que un príncipe heredero debía casarse con una mujer proveniente de la aristocracia o de otra familia real, no sólo por forjar alianzas, sino también porque una mujer así estaría mejor preparada para afrontar una vida como monarca. Una plebeya no ha sido educada para saber comportarse como una reina. No sólo una es cuestión de conocimientos, sino sobre todo de carácter. Esto ya lo hemos visto varias veces con las meteduras de pata de la reina de España. Todos los tertulianos del cotilleo la critican cuando comete una torpeza protocolaria, pero ninguno es capaz de reconocer que se porta así porque Felipe VI eligió mal al casarse con una plebeya. En este sentido, lo que vale para la realeza y la aristocracia, vale para todas las clases sociales; cuanta más disparidad, mayor incompatibilidad matrimonial.

Aparte de buscar a un novio de una clase social similar a la suya, una joven debe conocer a la familia del pretendiente. Si su familia le resulta absolutamente repulsiva no debe contemplar el matrimonio con ese hombre. San Alfonso de Ligorio escribe que los hijos, al ser frutos de un matrimonio, reflejan lo bueno y lo malo de sus padres. Él cita a Nuestro Señor, quien dice: "ningún árbol bueno puede dar malos frutos, y ningún árbol malo puede dar buenos frutos". Por lo tanto, si los padres son gente indeseable, una joven debe alejarse de su hijo, porque en el fondo él también será indeseable. Los hombres pueden interpretar todo tipo de papeles, pueden fingir ser alguien que no son, con tal de ganar los afectos de una chica. Pero en la familia es donde se ve como la gente es de verdad. En el ambiente familiar los aires de falsa virtud no engañan.

Tiene que tener una visión del matrimonio compatible con la tuya.
De nada sirve buscarse un novio católico de buena familia, si tiene una visión del matrimonio que no encaja con la suya. Por ejemplo, muchas chicas modernas tienen la idea de perseguir una carrera profesional, mientras un hombre tradicional probablemente querrá que su mujer esté en casa cuidando a los hijos. Una chica que quiere vivir en una gran ciudad se sentirá frustrada si su marido insiste en vivir en el campo. Una chica que quiere vivir a toda costa cerca de sus padres no debería casarse con un militar, que tendrá que vivir en un lugar diferente cada x años. Es mejor discernir estas cosas ANTES de comprometerse con un hombre, porque una vez que la chica se case, es su marido quien manda; al menos, ésta es la doctrina católica de siempre. Si un hombre no es alguien a quien quisieras someterte, mi consejo es muy claro: ¡no te cases con él!

Tiene que tener un pasado prometedor.
Esta frase, que a simple vista parece paradójica, en realidad esconde una gran verdad: para conocer el futuro de una persona, el mejor indicador es su pasado. Si, por ejemplo, un hombre lleva 7 años en la universidad y aún no ha obtenido su diploma, para una carrera que normalmente dura 4, una chica puede fácilmente vaticinar que no va a triunfar en el mundo académico. Si un joven tiene un expediente laboral lleno de despidos por negligencia, una chica no debería apostar mucho por su futuro laboral. Si hasta los 25 años un joven ha vivido en la casa de sus padres como un ni-ni (ni estudia, ni trabaja), una chica no debería creerle si le promete que "a partir de ahora trabajaré muy duro".

En el terreno sentimental también es importante conocer el pasado de un pretendiente. Si un hombre ha pasado toda su juventud en fiestas, fornicando y drogándose, pero ahora resulta que quiere "sentar la cabeza", una chica tendría mucha razón en desconfiar de él. Prepararse bien para el matrimonio implica mantenerse casto y luchar por adquirir las virtudes cristianas, y el que nunca ha sabido dominar sus pasiones no lo va a hacer por el mero hecho de pasar por el altar. Lo más sensato para una joven es buscar a un hombre con un pasado que promete que será el tipo de marido que ella desea; no pensar ingenuamente (como hacen muchas jóvenes) que ella será capaz de cambiarlo, una vez estén unidos en matrimonio. ¡CRASO ERROR! Una chica nunca debe imaginar como PODRÍA ser su novio, sino buscar a un novio que YA es el hombre que quiere como marido.


Christopher Fleming


In Novissimis Diebus



martes, 26 de febrero de 2019

EL CARNAVAL NO ES CRISTIANO

¿Es piadoso este carnaval? No, es vicioso. Se ha tornado en un circo distractivo, para adormecer al pueblo y tenerlo lejos de sus verdaderas necesidades. El espectáculo que distrae y que sirve a los intereses de las ideologías liberal o marxista por igual.

Por Germán Mazuelo-Leytón

Aunque el Carnaval tiene orígenes muy remotos, han sido los españoles y portugueses los que llevaron a Hispanoamérica esa fiesta popular.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua, define carnaval así: del it. carnevale, haplología del ant. carnelevare, de carne «carne» y levare «quitar». No significa carne vale ni carne a Baal.

El carnaval se celebra siempre tres días antes del Miércoles de Ceniza y se fija en el calendario en función de la conmemoración anual y variable de la Pascua de Resurrección.

El carnaval es una fiesta pagana desde sus orígenes, si bien hay quienes afirman que la Religión Cristiana quiso purificar. Llegadas a las américas, las fiestas de carnaval se fueron fusionando con las tradiciones de los europeos y los ritos de los llegados de África, así en el Brasil cuyo carnaval es llamado el más famoso del mundo, o el de Oruro, en Bolivia cuyos inicios estuvieron vinculados a una expresión devocional en honor de Nuestra Señora de la Candelaria.

En las últimas décadas su desarrollo luego de sus orígenes modestos, ha ido in crescendo ni duda cabe. La incorporación de danzas que antes no formaban parte del mismo, la vistosidad y genialidad de los trajes y bordados, las coreografías, su música, todo eso es algo que maravilla a propios y extraños. Esta expresión festiva ha sido declarada por la UNESCO: Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Lamentablemente, todas las luces del Carnaval de Oruro: lo espiritual, maravilloso y extraordinario, quedan opacadas por la oscuridad que lo ensombrece, o, que peor aún que lo sobrepasan, por lo que la sensatez no puede ya afirmar que es devocional en un 100%.

Entre otras cosas porque se ha ido dando paso a un sincretismo práctico entre la Pachamama, y «otras divinidades de antaño», y también por la impudicia y la embriaguez colectivas, cada vez más evidentes.

¿Es piadoso este carnaval? No, es vicioso. Se ha tornado en un circo distractivo, para adormecer al pueblo y tenerlo lejos de sus verdaderas necesidades. El espectáculo que distrae y que sirve a los intereses de las ideologías liberal o marxista por igual.

I. Concupiscencia, mundo, demonio

Para nadie es desconocido que todo el período que abarca el tiempo de carnaval es un período caracterizado por el desenfreno, especialmente en lo que concierne a la lujuria y la gula.

Los enemigos espirituales del alma son la concupiscencia, el mundo y el demonio.

1. Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida, no es del Padre sino del mundo (1Jn 2, 16).

Del lat. concupiscere, significa desear ardientemente. En general se entiende como una función del apetito sensitivo que se divide en irascible (frente al bien o mal difíciles) y concupiscible (frente al bien o mal fáciles). Moralmente significa una inclinación desordenada a los placeres sensibles contra el orden racional; más estrictamente equivale a la sensualidad.

«Los primeros padres estaban libres de la concupiscencia, de modo que su apetito sensual estaba perfectamente sujeto a la razón; y esta libertad la iban a transmitir a la posteridad siempre que observasen el mandamiento de Dios».[1]

Lutero afirmaba que esta concupiscencia de la cual habla el Apóstol San Pablo (Rom 7, 18), es invencible. La doctrina católica enseña que la concupiscencia, aun siendo consecuencia del pecado original, no es pecado en sí misma.

La concupiscencia de la carne es un enemigo interior, y es cualquier anhelo del alma por el bien; en su acepción estricta y específica, es un deseo del apetito inferior contrario a la razón. Los primeros padres estaban libres de la concupiscencia, de modo que su apetito sensual estaba perfectamente sujeto a la razón; y esta libertad la iban a transmitir a la posteridad siempre que observasen el mandamiento de Dios.

Dios permite el placer ordenándolo a un fin superior, une el placer con ciertos actos buenos, para que se nos hagan más fáciles y para atraernos así al cumplimiento de nuestros deberes.

Por lo que desear o buscar el placer más allá del fin que le hace lícito, quererlo por lo tanto como un fin en la cual descansa la voluntad es un desorden.

Desorden que trae consigo otro: porque al buscar solamente el placer, corremos el peligro de amarle con exceso, ya que entonces no nos guía el fin que nos pone límites al deseo inmoderado de placer que existe en cada uno de nosotros.

Dios formó al hombre en la más perfecta armonía: la carne sometida al espíritu y éste sometido a Dios. El día del pecado quedó roto el equilibrio, la carne obtuvo su primera victoria seguida por muchas otras.

La concupiscencia de los ojos comprende dos cosas: la curiosidad malsana y el amor desordenado de los bienes de la tierra.

La curiosidad como deseo inmoderado de ver, de oír, de saber lo que pasa en el mundo. Comprende sobre todo las falsas ciencias adivinatorias por las que se intenta conocer las cosas secretas o futuras, cuyo conocimiento ha reservado Dios para sí solo.

El segundo aspecto de esta concupiscencia es el amor desordenado del dinero.

Los ojos del hombre caído olvidaron el cielo, se volvieron a los bienes terrenales despreciando los verdaderos bienes sobrenaturales y eternos.

El demonio fomenta esta funesta tendencia explotando a los ojos de los mortales cuanto hay de seductor en las criaturas, a quienes repite lo que dijo a Cristo: Todo esto te lo daré si postrándote me adoras (Mt, 4, 8).

Y los hombres seducidos buscan la felicidad en el oro y las riquezas. El amor al dinero es la raíz de todos los males, afirma San Pablo. Por eso Cristo maldijo las riquezas que rebajan y corrompen el corazón humano.


La soberbia de la vida


La soberbia dice Bossuet es una depravación más profunda, por ella el hombre a sus anchas considérase como dios de sí mismo llevado del exceso de amor propio. [2]

La soberbia es el más terrible enemigo de la perfección, porque roba a Dios su gloria y es fuente de innumerables pecados.

2. El mundo, del que hablamos no es el conjunto de personas que habitan el mundo, entre las que se hallan almas escogidas y gentes impías. El mundo es el conjunto de los contrarios a Nuestro Señor Jesucristo y esclavos de la triple concupiscencia: los incrédulos, los indiferentes, los pecadores impenitentes, los mundanos. Este es el mundo que maldijo Jesús por los escándalos «¡Ay del mundo por los escándalos! Porque forzoso es que vengan escándalos, pero ¡ay del hombre por quien el escándalo viene!» (S. Mt 18, 7) y del que San Juan dice estar sumergido en el mal «Pues sabemos que nosotros somos de Dios, en tanto que el mundo entero está bajo el Maligno» (1Jn 5, 19).

Las máximas mentirosas del mundo conducen necesariamente al fruto amargo del pecado. Los enemigos del alma se esfuerzan con éxito por arrastrar a los humanos a toda clase de injusticias, blasfemias, impurezas. Los hombres, dice la Escritura, beben la iniquidad como el agua (Job 15, 16).

El pecado es la rebelión de la criatura contra el Creador, es la ingratitud más negra contra el mejor de los padres. El pecado es el verdugo de Jesús a quien crucifica, según la enérgica expresión del Apóstol. El pecado entristece el cielo y colma de alegría al infierno. El pecado lanza a Dios del alma y entroniza allí al demonio.

El pecado venial es la enfermedad, el debilitamiento progresivo que conduce paulatinamente a la muerte del alma. Por eso el demonio lleva insensiblemente a las almas por esta pendiente. Es homicida y busca la muerte de las almas.

El mundo, iglesia de Satanás, enseña las máximas del demonio que pervierten los espíritus y corrompen los corazones.

¡Cuántos cristianos piensan, hablan y obran según la verdad del Evangelio sino según las ideas y máximas del mundo!

Cuando el mundo no puede seducirnos, intenta atemorizarnos, ya por las persecuciones organizadas contra los creyentes, ya mofándose de la piedad de los devotos, ya amenazando a los fieles.


3. El demonio


El Príncipe del mundo es el demonio. Quien rechaza el suave yugo de Jesús, se hace esclavo de Satanás. El mundo es el imperio en el que reina Lucifer. El mundo humaniza al demonio: le presta ojos para ver, labios para reír, manos para obrar la iniquidad. Así como la Iglesia es la encarnación y prolongación de Jesús, así el mundo es la encarnación de Satanás. Por eso San Juan llamó despreciativamente al mundo sinagoga de Satanás (Ap, 2, 9). Todo lo que la santa Iglesia es y hace en orden a la santificación y a la salvación, el mundo lo es y lo hace en orden a la seducción y a la perdición eterna de las almas.

San Pedro compara al demonio con un león rugiente que da vueltas alrededor de nosotros con intento de devoramos: Sed sobrios y estad en vela: vuestro adversario el diablo ronda, como un león rugiente, buscando a quien devorar. Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos sufren vuestros hermanos en el mundo (1Pe 5, 8-9).

La pelea, pues, que hemos de reñir con el demonio, así como con el mundo y la concupiscencia, nos confirma en la vida sobrenatural, y nos da ocasión de adelantar en ella.


II. Consecuencias morales del carnaval


Carnavales son el afloramiento de la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida.

La vida cristiana no es una conformidad con las máximas del mundo, sino una lucha de capital importancia porque ella nos lleva a la vida eterna.

La triple concupiscencia, que conservamos de nuestra primera generación, y que se encargan de reavivar y reforzar el mundo y el demonio: inclinación habitual que nos induce al apetito desordenado de los placeres sensuales, de nuestra propia excelencia y de las riquezas.

Así, han de estar necesariamente en pugna continua dos hombres: la carne, o sea el hombre viejo, que desea y busca el placer, sin cuidar para nada de la moralidad, que lo inclina a placeres prohibidos y peligrosos, a los cuales se ha de renunciar por deber, o sea, porque así es la voluntad de Dios; más, como la carne persiste en sus deseos, la voluntad, ayudada por la gracia, está obligada a mortificarla, y, si menester fuere, a crucificarla, es, pues, el cristiano un soldado, un atleta, que lucha por alcanzar una corona inmortal, y así hasta la muerte.

[1] Cf.: Enciclopedia Católica.
[2] Cf. TANQUEREY Compendio de teología ascética y mística.



Adelante la Fe



EL VATICANO DENUNCIA LA "OLA DE XENOFOBIA" MUNDIAL

El periódico del Vaticano L'Osservatore Romano denunció este lunes una nueva ola mundial de "xenofobia, racismo e intolerancia" en su actual esfuerzo por una mayor apertura hacia los migrantes.

Citando al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, el periódico del Vaticano dijo que "los derechos humanos están perdiendo terreno en todo el mundo".

Guterres hizo sonar la alarma sobre "un espacio cívico cada vez más pequeño", anotó L'Osservatore Romano , subrayando que en los últimos tres años más de 1000 periodistas y "activistas de derechos humanos" han sido asesinados.

"El odio se ha desplazado a la corriente principal, en democracias y sistemas autoritarios", dijo Guterres, antes de pedir a los estados miembros que financiaran la construcción de "una nueva estrategia global para combatir la incitación al odio".

"La xenofobia y el racismo son una plaga creciente que ha envenenado el debate sobre desafíos cruciales como la inmigración", dijo Guterres, y agregó que "ciertos partidos políticos y líderes están recortando y pegando ideas de los márgenes de la sociedad para su propia propaganda electoral".

El apoyo total del periódico del Vaticano al enfoque de inmigración de las Naciones Unidas ha sido un sello distintivo de la cobertura del periódico desde 2013, el año en que Francisco se convirtió en papa.

En diciembre, L'Osservatore Romano anunció que más de 160 países habían adoptado el "Pacto Mundial para la migración segura, ordenada y regular" (GCM) de la ONU, y alentó al acuerdo como un hito importante en la regulación de la inmigración internacional.

"Un ejemplo importante del multilateralismo, el GCM es el primer acuerdo internacional sobre migración a nivel mundial", señaló L'Osservatore Romano en su artículo .
Guterres continuó lamentando la negativa de varias naciones clave a participar, incluidos Estados Unidos, Israel, Italia y otros.

El Vaticano ha sido un defensor abierto de la GCM, instando a las naciones a ser más acogedoras con los migrantes y los refugiados.

Una semana antes, el departamento de Migración y Refugiados del Vaticano emitió una declaración en la que elogió el acuerdo migratorio y dijo que enfatizaba "una mayor cooperación y responsabilidad compartida".

"La Santa Sede se unirá a muchos otros gobiernos del mundo para celebrar la adopción de este pacto, el primer acuerdo internacional sobre migración a nivel mundial", afirma el texto.

La declaración señaló además que el enfoque de la migración del papa Francisco, resumido en los cuatro verbos "aceptar, proteger, promover e integrar", fue desarrollado en 20 puntos de acción por la Sección de Migrantes y Refugiados de la Santa Sede.

"Hoy nos complace observar que muchos de los principios y medidas enumerados en los 20 puntos se han incluido en el texto final de los Pactos, y en particular en 15 de los 23 objetivos de la GCM", dice la declaración.

En enero pasado, el papa Francisco dijo que cree que "el miedo a los migrantes nos está volviendo locos", cuando los periodistas le preguntaron qué pensaba sobre el muro fronterizo propuesto entre Estados Unidos y México.

"Estos son muros de miedo", continuó el papa, el gobernante del único país completamente amurallado del mundo y el estado independiente más pequeño por área y población.

En esa misma ocasión, el pontífice recomendó un editorial en L'Osservatore Romano , que contrastaba la idea de "hermandad" con la de "miedo".

El papa Francisco ha sido un defensor vocal de la inmigración, sugiriendo repetidamente que la resistencia a la migración masiva solo puede estar motivada por la xenofobia, el racismo y el populismo y que las naciones deberían adoptar una postura más acogedora hacia ellos.

Breitbart

LA IGLESIA DE JUDAS

Una Iglesia ciega, sorda y muda ante los delitos de índole sexual, no nos sirve. Delinque por omisión.

Por el Dr. Jorge Enrique Alfredo Yunes (*)

Más allá del tibio reconocimiento de la Iglesia Católica, ante los numerosos casos de pedofilia y abuso sexual dentro de su seno, se advierte la enorme incomodidad y fastidio que ésta experimenta al tener que dar una respuesta valedera al escándalo que significan estos crímenes perpetrados por religiosos.-

Creo que estos delitos agudizan aún más la crisis fenomenal que está experimentando hoy la Iglesia Católica.-

Se advierte un descreimiento pronunciado por parte de la feligresía que lamentablemente se traduce en la merma de su asistencia a la Santa Misa y en las escasas vocaciones sacerdotales.-

Particularmente, no creo que esté en juego aquí la Fe Cristiana en sí misma, pero sí creo que ha nacido un categórico espíritu crítico contra la Institución de la Iglesia Católica a nivel mundial a causa de estos deleznables crímenes.-

Es que con el mea culpa y el consuelo cristiano no alcanza para abordar esta grave situación. Para eso están los profesionales de la Psicología.-

Es preciso que la Iglesia Católica, se ponga del lado de la Justicia Ordinaria, le retire su paraguas institucional al religioso delincuente y lo expulse sin más de sus filas, sin consideración alguna hacia su jerarquía eclesiástica.-

Finalmente, la Iglesia Católica debe experimentar un cambio radical en su actitud frente a estos hechos. Debe comprender que los damnificados en este escándalo son dos, y no sólo uno. La víctima del delito sexual por un lado, y la Iglesia Católica en sí misma, en cuanto al impacto institucional que tales crímenes provocan dentro de su seno y a las nefastas consecuencias que se traducen a posteriori en las relaciones con sus feligreses.-

Una Iglesia ciega, sorda y muda ante estos hechos, no nos sirve. Delinque por omisión.-

Sólo de este modo la Iglesia Católica enterrará definitivamente a la Iglesia de Judas, para ir reconstruyendo poco a poco la genuina Iglesia de Jesús, a quien solo le bastaba una túnica ceñida a la cintura y un par de sandalias para predicar la Palabra de Dios y dar testimonio de Vida Cristiana.-

(*) Abogado; Dr. en Ciencias Jurídicas y Sociales; Analista Político; e-mail: estudiojuridicoyunes@gmail.com; Rosario, Provincia de Santa Fe, República Argentina.-



lunes, 25 de febrero de 2019

EL P. ROSICA, PORTAVOZ DEL VATICANO, RENUNCIA AL COLEGIO CATÓLICO TRAS ADMITIR PLAGIO

Actualización: Patrick Reilly, presidente de la Sociedad del Cardenal Newman, informa en Twitter que el padre Rosica también ha renunciado a las juntas directivas de St. John Fisher College y la Universidad de St. Thomas en Houston. Actualmente estamos confirmando.

Por Dorothy Cummings McLean


Un portavoz del Vaticano que es el CEO de Salt + Light Media de Canadá se ha retirado de un importante cargo académico después de admitir que ha cometido plagio.

El padre Thomas Rosica, CSB, ha renunciado al Collegium, uno de los consejos de gobierno de la Universidad de Saint Michael's College en Toronto.

En un mensaje publicado esta mañana, el Presidente del Colegio USMC escribió en Twitter: “El padre Thomas Rosica, CSB hizo importantes contribuciones mientras servía a la comunidad de St. Michael como miembro de su Collegium. Durante el fin de semana, recibí y respetuosamente acepté su renuncia al Colegio”.

El propio Rosica retwitteó el mensaje y agregó: “Gracias, @uStMikes y@USMCTheology, por el privilegio de haberle servido durante muchos años. Tienes grandes líderes con visión. Bendiciones y paz”.

https://twitter.com/FatherRosica/status/1100102923139338242

El sacerdote basiliano y las instituciones católicas asociadas con él se han visto sumidos en un escándalo al difundirse la noticia de las apropiaciones indebidas de Rosica del trabajo de otros. El plagio de Rosica se remonta hasta 1991.

El plagio del jefe de Salt + Light Media salió a la luz después de que el profesor John Rist informó a LifeSiteNews que el padre basiliano había difamado al denunciante del Vaticano, el arzobispo Viganò, en una conferencia que dio en la Universidad de Cambridge a principios de este mes. El examen
de las observaciones del padre Rosica reveló que había plagiado las palabras de al menos otros cinco hombres.

La investigación adicional realizada por el editor de First Things, Matthew Schmitz, y el editor luterano canadiense, Mathew Block, reveló que Rosica también había incluido pasajes completos de otros escritos publicados.

Posteriormente, el National Post contactó a Rosica y otros para hacer comentarios. La historia también ha sido retomada por la Agencia de Noticias Católica y Breitbart.

Rosica admitió al plagio la semana pasada. Según el reportero de National Post, Joseph Brean, Rosica culpó de "notas compiladas" y, para usar las palabras de Brean, que "se basó en material preparado por internos".






PRESIONES Y AMENAZAS A UN SACERDOTE

Ex catequistas piden echar al padre Ghisaura por retirar imágenes de las “madres de Plaza de Mayo”. Estamos en pie de guerra, advirtió el anterior administrador parroquial, que quiere mantener la memoria de un Jesús subversivo.

Por Agustín de Beitia
La Prensa

La reciente denuncia contra el nuevo párroco de la Isla Maciel, en Avellaneda, por su “polémica” decisión de retirar imágenes de las “madres y abuelas de Plaza de Mayo” de un convento, algo de lo que se hizo eco la prensa nacional, destapó en realidad el avance de una infiltración ideológica y de un adoctrinamiento en la Iglesia de los que sin embargo no se quiere dar cuenta.

Quienes se levantaron contra el padre Mario Ghisaura, designado en diciembre pasado al frente de la iglesia Nuestra Señora de Fátima, son un grupo de ex catequistas y el anterior administrador parroquial, Francisco Olivera.

Los ex catequistas escribieron una carta pública al obispo Rubén Frassia para exigir el desplazamiento del nuevo sacerdote, que según ellos no sólo los removió de sus funciones sino que se propone borrar toda “la obra” que se venía haciendo en la parroquia.

Los denunciantes se quejan de que Ghisaura tapó en el interior del convento un mural del nacimiento de Jesús de estilo latinoamericano, y que también retiró imágenes de las 
abuelas y madres de Plaza de Mayo y unos cuadros del padre Mujica, monseñor Romero y monseñor Angelelli. Del mismo modo, en el interior del templo hizo desaparecer un Paño de la Resurrección del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, donde Jesús era acompañado de muchos testigos de la fe en América latina. En su carta, los ex catequistas evocan otras épocas recientes -ellos dan a entender que mejores- en las que se bajaban cuadros de genocidas”.

En realidad, las paredes del convento y del templo aún están adornadas por murales que dejó el anterior sacerdote. En el frente del convento aparecen Mujica, Angelelli, Romero y, significativamente, las desaparecidas monjas francesas Alice Domon y Léoni Duquet. En el interior hay otro donde aparece Hebe de Bonafini junto a los nombres de los desaparecidos de la Isla Maciel, y hay otro más en el templo, detrás del altar. Hay un continuo ideológico evidente en las figuras representadas, algunas de las cuales adscribieron al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo y colaboraron con los grupos armados de izquierda.


Frente al retiro parcial de estas imágenes también reaccionó el sacerdote Francisco Olivera, el antiguo administrador parroquial, que fue reintegrado a la diócesis de Merlo-Moreno, de donde provenía.

“Queremos mantener la memoria de un Jesús subversivo”, manifestó el padre Olivera en un video publicado el jueves último, en el que aparece rodeado de “madres de Plaza de Mayo”


“No vamos a permitir que el mural de las Madres, con la cara de Hebe y los desaparecidos de la Isla Maciel, sea tapado”, exclama. “Estamos en pie de guerra. Si siguen avanzando, ahí sí vamos a ir juntos”.


NO CORRESPONDEN

Cuando uno se acerca a la Isla Maciel, un barrio muy humilde en Dock Sud, observa que otras paredes aledañas también están adornadas con murales de temáticas diversas, lo que da una fisonomía particular al lugar.

El padre Ghisaura, de 42 años y barba poblada, recibe a La Prensa en el frente de la parroquia, temprano en la mañana. Viene de conversar con un grupo de personas que está armando una huerta.

Ghisaura da muestras de soportar con entereza el haber sido puesto en la picota, aunque lamenta las confusiones. Sonríe al evocar la fotografía que publicó un diario importante con gente blanqueando un mural, que en realidad corresponde a la cancha de San Telmo, como así también la presunción de que él no es pobre y no conoce la realidad del lugar, cuando es párroco también de Villa Tranquila, vecina a la Isla Maciel y tan humilde como ésta, desde hace diez años. En cambio menciona con pesar la creencia de que él cerró el comedor, cuando “estaba cerrado desde un mes y medio antes” de su llegada. Hoy reabrió el comedor de la capilla Itatí y ayuda a cocinar él mismo.


Sobre la supresión de las imágenes, explica en la entrevista lo que cualquier persona podía deducir con solo haber recibido una elemental formación religiosa, o incluso con mero sentido común: que lo hizo “porque no corresponden a un lugar de culto”.


Algunas imágenes “eran muy agresivas”, justifica el sacerdote. Una de ellas, dice, mostraba una planta de la que salían cabezas - la de un obispo, un hombre rico.- y al lado una tijera de podar para cortarlas, con la leyenda “cuando ayudás con la poda, colaborás con la Iglesia”. El sacerdote levanta la vista y apunta al mural que hay detrás del altar. Señala un fragmento donde se ve una olla popular y la leyenda “El hambre es un crimen”. “Esos no son los mensajes que debemos transmitir”, dice Ghisaura.

En el Magisterio de la Iglesia, expuesto en los Concilios, en documentos pontificios y en la enseñanza de los Santos Padres, hay precisas indicaciones sobre el uso de las imágenes de culto. El Concilio de Trento (1545-63), como ya lo había hecho mucho antes el de Nicea II (787), condenó los abusos que se cometen al exhibir imágenes que no tienen ningún fundamento en la Sagrada Escritura o en la tradición, o aquellas que contienen representaciones falsas, apócrifas, supersticiosas o que induzcan al error o a la idolatría.


“Lo que yo intento es volver a lo tradicional”, dice el padre Ghisaura, que recuperó para el interior del templo esculturas tradicionales de gran belleza, como una de San Vicente de Paul, un confesionario de madera que estaba arrumbado y de espaldas, y para más adelante planea reubicar el tabernáculo en un lugar central, detrás del altar, con un retablo también de madera, “algo digno”, comenta.

Ghisaura recuerda que la iglesia de la isla Maciel siempre había tenido una impronta tradicional gracias, en parte, a la obra del padre Leopoldo Subaukar, párroco casi desde el momento en que fue erigida como parroquia en 1940, hasta su muerte, ocurrida hace unos 13 años, y también en parte gracias a las hermanas de la Obra Pía María Mazzarello, la rama femenina de la Orden de Don Bosco, que habitaban el convento del lugar. Según el sacerdote, esto es algo que atestiguan los pobladores más añosos y que hoy sienten todos los fieles, disconformes con las innovaciones introducidas en estos últimos años que “desnaturalizaron la identidad de la iglesia”.

Así, señala que a la capilla Nuestra Señora de Itatí la rebautizaron Monseñor Romero “contra el sentir del pueblo”, y que a la capilla del convento, verdadero corazón de la obra evangelizadora en el barrio, donde comenzó todo, la desactivaron como lugar de culto. En el medio de la capilla construyeron una pared para dividir el espacio en dos, uno destinado a una futura sala de computación y otro para depósito. Ghisaura confía que cuando él llegó derribó otra vez la pared y anticipa que en dos semanas habilitará otra vez la capilla, previa bendición especial.

El sacerdote, que atiende hoy dos parroquias y sus siete capillas, asegura que “lo que había antes no era catequesis sino adoctrinamiento”. Se lamenta, en general, de que muchas veces el acento en lo social olvida la trascendencia y de que hay mucha confusión doctrinal.

Sobre quienes lo impugnan, afirma que “la carta fue escrita por gente de afuera del barrio
y que todo lo que se dice de él es una excusa para que no pueda ejercer.

Aclara que no tiene ninguna animosidad y que “ésta no es la obra del padre Mario. Es la obra de la Iglesia, que yo administro”.

“Ellos, en cambio, sí pretenden ser dueños”, dice. Y concluye: “Aquí intentó sentarse jurisprudencia en una parroquia, Nuestra Señora de la Paz, en la cual gente que tiene estas ideas se quedó con la iglesia. Creo que acá querían venir por ese lugar pero la gente se lo impidió”.




¿POR QUÉ LOS CATÓLICOS QUE AMAN LA TRADICIÓN NO DEBEN USAR MALAS PALABRAS?

En los últimos años, el uso de malas palabras se ha extendido como un virus en nuestra sociedad. Entre los que tienen una afiliación religiosa débil o nula, esto no es una sorpresa, pero entre los católicos devotos que aman las liturgias tradicionales, es una realidad discordante. 

Por Anna Kalinowski

Como católicos que buscan defender las tradiciones de la Iglesia, debemos, como San Benito, elevarnos por encima de la degradación de la civilización que nos rodea.

Muchos de nosotros, especialmente los millennials, adoptamos sin pensar las costumbres del secularismo. ¡Qué trágica ironía es cuando los fieles cantan las palabras sagradas de la Santa Misa, solo para profanar blasfemias en bromas triviales momentos después! Ellos pronuncian profanidad con las mismas lenguas que, por la benevolencia de Dios, se han unido a los coros de ángeles para alabarle en la Santa Misa.

En las liturgias tradicionales, estamos inmersos en la gloria real de Dios en un grado inigualable, ya sea en la sociedad general o en las liturgias católicas dominantes. Caminamos por un camino real y, como dice el Evangelio, “a todo el que le ha sido dado mucho, se le exigirá mucho” 1. Los que amamos la tradición siempre debemos respetar los más altos estándares de cortesía y dignidad en nuestro discurso para glorificar a Dios y edificar su reino.

Desde sus primeros días en la Tierra, el hombre ha tratado de evaluar su posición en el orden de la creación. El salmista contempla con asombro el firmamento y declara:

“Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, 

la luna y las estrellas que allí fijaste,
¿Qué es el hombre para que en él pienses? 
¿Qué es el ser humano para que lo tomes en cuenta?” 2

El Espíritu Santo inspira al salmista a formular la incredulidad que todos sentimos cuando vislumbramos nuestra pequeñez en el orden de la creación. Las preguntas del salmista contienen una nota de desesperación, que amenaza con abrumar al hombre cuando siente el tremendo peso del infinito sobre sus hombros. Cuando el hombre ve este vasto esplendor del universo sin tener fe en el Creador, agacha la cabeza con abatimiento porque el infinito lo aterroriza, y se resigna a las filas de los animales, que no tienen que preocuparse por las cuestiones filosóficas. Este arrepentimiento se manifiesta hoy en día en teorías científicas pulidas que siempre se reducen a la misma premisa, a saber, que el hombre no es realmente nada extraordinario. Simplemente sucede que es el organismo que tiene la ventaja en el planeta Tierra. Los modernistas promulgan esta idea para ayudar a erigir una cultura post-cristiana de apatía que degrada la dignidad del hombre y el idioma que habla.

El Espíritu Santo no se demora en proporcionarle al salmista su respuesta. En el siguiente verso, el salmista escribe palabras emocionantes:

“Pues lo has hecho un poco menos que los Ángeles, y lo has coronado de gloria y honor, y lo entronizaste sobre las obras de tus manos” 3

Ser “un poco menos que los ángeles” no es una cosa pequeña, pero desde la Encarnación, la humanidad se ha visto elevada a un nivel sin precedentes. La liturgia, gran madre y maestra que es, lo explica en las oraciones de ofrenda de la Santa Misa:

“Por el Misterio de esta agua y este vino, 
haz que compartamos la divinidad 
de quien se ha dignado participar de nuestra naturaleza humana”. 4

La Segunda Persona de la Trinidad no se dignó convertirse en un ángel. Se dignó volverse humano. La humanidad es ese elemento de la Creación en el cual Nuestro Señor eligió abrazarse a Sí mismo, y por esta razón, es la única parte de la creación que ha recibido la dignidad de unirse a Dios mismo no simplemente por la deificación de la gracia, sino por la unión hipostática. * Cuando el hombre se da cuenta de que el Creador está atento a él, y de hecho lo mira, y en esta mirada consciente eleva su propia naturaleza, entonces el hombre debe reconocer la locura de degradarse deliberadamente con el uso de palabras vulgares.

Si consideramos estos pasajes de las Escrituras y la liturgia que hablan de coronas, gloria, honor y naturaleza divina como regalos para nosotros, podríamos encontrarnos recobrando el aliento ante el espléndido pensamiento de ello. El hombre ahora tiene una respuesta tangible a sus preguntas formuladas en el salmo. ¡Y qué respuesta! “Tu palabra poderosa salió del cielo, donde tienes tu trono real”. 5 

Myles Connolly captura bellamente el impacto que la contemplación de la Encarnación de Cristo puede tener en el hombre en su novela Mr. Blue cuando su protagonista declara:

Cuando Dios se hizo hombre, nos hizo a ti, a mí y al resto de nosotros, personas muy importantes […]… ¡Mis manos, mis pies, mi pequeño cerebro, mis ojos, mis oídos, todo importa más que todo el barrido de estas constelaciones! ... Dios mismo, el Dios para quien todo este despliegue de manchas del universo es como nada, Dios mismo tenía manos como las mías y pies como los míos, y ojos, cerebro y oídos. 6

El Sr. Blue entiende que dado que es imposible que Dios degrade su naturaleza, entonces debe ser cierto que en la Encarnación, Él elevó maravillosamente la nuestra. Al caer de rodillas en el Credo, el Último Evangelio y el Ángelus, recordamos la gran altura a la que nos ha impulsado la Encarnación. Hacemos estos signos externos de reverencia para mostrarnos a nosotros mismos ya los demás la magnitud profunda de nuestro llamado ante el Verbo Encarnado.

Cuando permitimos que las palabras groseras penetren nuestro discurso, hacemos muchos signos externos de mala educación, indignidad e irreverencia. No cancelemos nuestros actos de reverencia tan hermosamente instalados en la liturgia.

Toda la creación alaba a Dios, pero solo los hombres y los ángeles alaban a Dios con palabras. Debemos usar este raro don del habla para la Gloria de Dios. El Salmo 44 describe acertadamente el propósito fundamental de la lengua:

Mi corazón brota con una buena palabra; Yo declaro mis obras al rey; Mi lengua es la pluma de un escriba que escribe rápidamente. 7

La lengua humana funciona como una herramienta para que podamos alabar a Dios con "una buena palabra" que brota de nuestros corazones. Otro salmo dice: "Que mi boca se llene de alabanzas, de cantar tu gloria y tu grandeza todo el día". 8 Nuestras bocas no pueden ser llenadas de alabanza y blasfemias. Las buenas palabras no brotarán de nuestros corazones si damos cuartas partes a las palabras vulgares. Ya sea que hablemos sobre el Creador o solo sobre cosas creadas, debemos, en ambos casos, usar palabras reverentes, buenas palabras.

Como católicos, tenemos la responsabilidad de edificar el reino de Dios. Nuestras palabras funcionan como ladrillos. Debemos preguntarnos qué tipo de estructuras construimos con nuestras palabras. La Encarnación de Cristo, revelada y honrada tan profundamente en las liturgias tradicionales, es la luz que guía a los fieles por el camino estrecho. Nos deja en claro nuestra relación con el Creador y su creación. Comenzamos a ver con los ojos de Cristo, y nuestra comprensión de quiénes somos y cómo debemos actuar en nuestros asuntos diarios. El vacío inicial que sentimos cuando desechamos las expresiones vulgares se llenará rápidamente del derramamiento de la gracia que la extracción de estas palabras acomoda. Aquellos de nosotros agraciados con la elocuencia utilizaremos nuestras palabras para hablar de Cristo, como los arquitectos que construyeron en estilo gótico o barroco. Otros de nosotros preferimos un discurso simple más análogo a una iglesia románica simple. Cualquiera que sea el estilo de discurso que el Señor nos ha otorgado, podemos estar seguros de que estamos llamados a usarlo para construir un hermoso edificio para Él.

Cuando refinamos nuestro discurso, incluso aquellos que no conocen a Dios desearán escucharnos. Nuestras palabras los dibujarán con la suave fragancia de una rosa y la claridad nítida de un diamante. Aunque la belleza de una rosa o un diamante no habla explícitamente acerca de Dios, lo señala incansablemente. Si cultivamos nuestro discurso como un jardinero que cultiva sus rosas y lo pulimos, como un experto joyero que pule sus gemas, de hecho dirigiremos a la multitud que anhela la belleza a la fuente de la belleza. Poco a poco, ya no buscarán más nuestras voces, sino la voz de quien se dice: “ 
Sírvante a ti las criaturas todas, pues hablaste tú y fueron hechas, enviaste tu espíritu y las hizo, y nadie puede resistir tu voz. 9 Eventualmente, estas almas buscadoras se rendirán ante Él, el autor de toda hermosura, más bella en belleza que todos los hijos de los hombres con gracia derramados sobre sus labios. 10 Entonces diremos con Judith: "Enviaste tu espíritu, y fueron creados, y nadie puede resistir tu voz". 11



* Corregido del original. Gracias a Peter Kwasniewski por la corrección.

Fuentes:

[1] Lucas 12:48, Ignatius RSV
[2] Salmo 8: 3-4, Baronius Brev. (página 194)
[3] Salmo 8: 5-6, Baronius Brev.  El autor sustituyó la ortografía de Estados Unidos. (página 194)
[4] Ordinario de la misa, Misal de Baronio (página 925)
[5] Sabiduría 18:15, Ignatius RSV. Parafraseado por el autor.
[6] Mr. Blue por Myles Connolly, Cluny Media LLC (página 34)
[7] Salmo 44: 1, Baronius Brev. (página 394)
[8] Salmo 70: 8, Baronius Brev. (página 521)
[9] Judith 16:14, Baronius Brev. (página 414)
[10] Salmo 44: 2, Baronius Brev. Vol. I. Parafraseado por el autor. (página 395)
[11] Judith 16:14, Baronius Brev. (página 414)


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