lunes, 15 de diciembre de 2014

BERGOGLIO: “CRISTIANOS DEBILES HASTA EL PUNTO DE LA PODREDUMBRE”


Homilía en Santa Marta: Misericordia y Perdón

“Jesús nos hace misericordiosos con la gente, mientras que quien tiene el corazón débil porque no está fundado en Cristo corre el riesgo de ser rígido en la disciplina exterior, pero hipócrita y oportunista dentro” dijo Bergoglio en la homilía matutina de este lunes en la Casa Santa Marta.

En el centro de la homilía del papa estuvo el evangelio del día, en el que los jefes de los sacerdotes preguntan a Jesús con qué autoridad actúa de esta forma. “Es una pregunta” -explica- “que demuestra el corazón hipócrita de esta gente: ‘a ellos no les interesaba la verdad’, buscaban sólo sus intereses e iban según el viento: ‘Conviene ir aquí, conviene ir allí...’ ¡eran banderillas, ¿eh? ¡Todos! Todos”.

“Sin consistencia, un corazón sin consistencia; y así lo negociaban todo: negociaban la libertad interior, negociaban la fe, negociaban la patria... todo, menos las apariencias. A ellos les importaba salir bien de las situaciones”, explicó, “eran oportunistas, aprovechaban las situaciones”.

“Y sin embargo,” - prosiguió el Papa - “alguno de vosotros podría decirme: ‘Pero padre, esta gente era observante de la ley: el sábado no caminaban más de cien metros -o no sé cuánto se podía hacer- pero nunca, nunca iban a la mesa sin lavarse las manos o hacer las abluciones; eran gente muy observante, muy segura de sus costumbres'”.

“Sí, es verdad, pero en las apariencias” -aseguró Francisco-. “Eran fuertes, pero hacia fuera. Estaban enyesados. El corazón era muy débil, no sabían en qué creían. Y por esto su vida era, la parte exterior, toda regulada, pero el corazón iba de un lado a otro: un corazón débil y una piel enyesada, fuerte, dura.

“Jesús al contrario, nos enseña que el cristiano debe tener el corazón fuerte, el corazón firme, el corazón que crece sobre la roca, que es Cristo, y después en el modo de ir, ir con prudencia: En este caso hago esto pero... es la forma de ir, pero no se negocia el corazón, no se negocia la roca. ¡La roca es Cristo, no se negocia!”.

“Este es el drama de la hipocresía de esta gente. Y Jesús no negociaba nunca su corazón de Hijo del Padre, sino que era muy abierto a la gente, buscando caminos para ayudar. ‘¡Pero esto no se puede hacer: nuestra disciplina, nuestra doctrina dice que no se puede hacer!' decían ellos. ‘¿Por qué tus discípulos comen el trigo en el campo, cuando caminan, el día del sábado? ¡No se puede hacer!'. Eran tan rígidos en sus disciplinas: ‘No, la disciplina no se toca, es sagrada'”.

El papa Francisco recordó el momento en el que “Pío XII nos liberó de esa cruz tan pesada que era el ayuno eucarístico”.

“Alguno de vosotros quizás se acuerda. No se podía ni beber un sorbo de agua. ¡Ni eso! Y para lavarse los dientes, se tenía que hacer de manera que el agua no se tragara. Yo mismo de niño iba a confesarme de haber tomado la comunión, porque creía que una gota de agua había ido adentro. ¿Es verdad o no? Es verdad”, afirmó.

“Cuando Pío XII cambió la disciplina -‘¡Ah, herejía! ¡No! ¡Ha tocado la disciplina de la Iglesia!'- muchos fariseos se escandalizaron. Muchos. Porque Pío XII había hecho como Jesús: ha visto la necesidad de la gente. ‘¡Pobre gente, con tanto calor!'. Estos sacerdotes que decían tres misas, la última a la una, después del mediodía, en ayunas. La disciplina de la Iglesia”.

“Y estos fariseos eran así -‘nuestra disciplina'- rígidos en la piel”, pero, como Jesús les dice, ‘putrefactos en el corazón, débiles, débiles hasta la podredumbre, tenebrosos en el corazón”, prosiguió. “Este es el drama de esta gente” y Jesús denuncia la hipocresía y el oportunismo.

“También nuestra vida puede volverse así, también nuestra vida” -advirtió-. “Y algunas veces os confieso una cosa, cuando he visto a un cristiano, a una cristiana así, con el corazón débil, no firme, no firme en la roca -Jesús- y con tanta rigidez fuera, he pedido al Señor: ‘Señor, tírale una cáscara de banana delante, para que se pegue un buen resbalón, se avergüence de ser pecador, y así te encuentre, que Tú eres el Salvador'”.

“Eh, muchas veces un pecado nos hace avergonzar tanto y encontrarnos con el Señor, que nos perdona” -concluyó-, “como estos enfermos que estaban aquí e iban al Señor para curarse”.


Periodista Digital


sábado, 22 de noviembre de 2014

CÓMO FUE LA CAMPAÑA DE CABILDEO DEL CÓNCLAVE QUE PREPARÓ EL CAMINO PARA BERGOGLIO

Bergoglio y su amigote Cormac Murphy-O'Connor
La nueva biografía del papa Francisco revela cómo los reformistas del 'Equipo Bergoglio' presionaron a los cardenales 'por debajo de la mesa' durante del Cónclave del Vaticano.

Por John Bingham

El cardenal Cormac Murphy-O'Connor, el ex líder de la Iglesia Católica Romana en Inglaterra y Gales, ayudó a organizar una campaña de cabildeo entre bambalinas que llevó a la elección del Papa Francisco, según afirma una nueva biografía.

La elección del casi desconocido cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio como jefe de los 1,2 mil millones de católicos del mundo fue una sorpresa para los observadores del Vaticano y para los fieles cuando se hizo el anuncio en marzo del año pasado.

El cónclave para elegir a un sucesor de Benedicto XVI, el primer papa en más de 600 años en dimitir, se consideró abierto, aunque la mayoría predijo que el cardenal italiano Angelo Scola o el cardenal Marc Ouellet de Quebec serían elegidos.

Cuando Bergoglio, de 76 años de edad, se convirtió en Papa sólo en el segundo día de votación, se explicó como una “candidatura de unidad” para evitar el bloqueo entre facciones rivales.

Pero una biografía del Papa Francisco, que se publicará el próximo mes, revela que hubo una “campaña discreta”, pero altamente organizada, de un pequeño grupo de cardenales europeos en apoyo del Cardenal Bergoglio.


El Gran Reformador
, del escritor católico británico Austen Ivereigh, apodó al grupo "Equipo Bergoglio" y dice que los miembros tuvieron cenas privadas y otras reuniones de cardenales en los días previos al cónclave, poniendo silenciosamente su candidato.

El cardenal Bergoglio fue efectivamente el “subcampeón” en el cónclave de 2005, en el que fue elegido Joseph Ratzinger, al haber sido propuesto por una alianza de reformistas principalmente europeos.

Pero más tarde se supo que sus posibilidades de elección se vieron obstaculizadas por lo que equivalía a una campaña de trucos sucios por parte de los opositores de Argentina.

También logró desconectar cualquier campaña en 2005, instó a los simpatizantes a apoyar al cardenal Joseph Ratzinger y dejó claro que no deseaba ser el foco de una facción.

Para 2013, la mayoría de los comentaristas lo habían descartado, en parte debido a su edad, y también porque había señalado que no deseaba interponerse en el camino del cardenal Ratzinger.

Pero el año pasado, el apetito por “la reforma” en el Vaticano y un papa sin vínculos con el establecimiento, ampliamente visto como corrupto y plagado de luchas internas, se había vuelto intenso.

“Reconociendo el momento, la iniciativa fue tomada ahora por los reformadores europeos que en 2005 habían presionado a Bergoglio”, explica Ivereigh, quien una vez fue secretario de prensa del cardenal Murphy-O'Connor, en el libro.

Escribió que el cardenal Murphy-O'Connor, que tenía 80 años y ya no votaba en el cónclave, se unió al cardenal alemán Walter Kasper, cuyo controvertido llamamiento para que se permita a los divorciados volver a casarse fue uno de los puntos principales de División en el sínodo que el Papa Francisco celebró en Roma este año.

El rol del Cardenal Murphy-O'Connor incluía cabildear con sus homólogos norteamericanos y actuar como un enlace para aquellos de los países de la Commonwealth.

“Habían aprendido sus lecciones desde 2005”, explica el Sr. Ivereigh. “Primero se aseguraron el asentimiento de Bergoglio. Cuando se le preguntó si estaba dispuesto, dijo que creía que, en este momento de crisis para la Iglesia, ningún cardenal podría negarse si se le preguntaba.

“Murphy-O'Connor, a sabiendas, le advirtió que 'tuviera cuidado', y que ahora era su turno, y Bergoglio le dijo 'capisco': 'Lo entiendo' ”.

“Luego se pusieron a trabajar, recorriendo las cenas de los cardenales para promocionar a su hombre, argumentando que su edad, de 76 años, ya no debería considerarse un obstáculo, dado que los papas podrían renunciar. Habiendo comprendido desde 2005 la dinámica de un cónclave, sabían que los votos viajaban a aquellos que hacían una fuerte demostración fuera de la puerta”.

Una portavoz del cardenal Murphy-O'Connor dijo que el entonces cardenal Bergoglio no fue contactado con miras a buscar su consentimiento como candidato para el papado.

Un punto de inflexión clave se produjo durante la serie de reuniones cerradas ante el cónclave, conocidas como congregaciones, cuando el Cardenal Bergoglio pronunció un breve pero emotivo discurso sobre el estado de la Iglesia.

Pero, según el libro, una prohibición de las actualizaciones oficiales sobre lo que estaba sucediendo en las congregaciones significaba que la información que surgía se basaba en filtraciones que se concentraban en la lucha interna dentro de la iglesia italiana.

“Por esta razón y porque los organizadores de su campaña se mantuvieron en gran medida por debajo del radar, el coche Bergoglio que comenzó a rodar durante la semana de las congregaciones, no fue detectado por los medios de comunicación y hasta el día de hoy la mayoría [los observadores del Vaticano] creen que no hubo una organización previa para la elección de Bergoglio”, dice Ivereigh.



Telegraph



jueves, 16 de octubre de 2014

EL VATICANO CAMBIA LA TRADUCCIÓN DE "BIENVENIDA" A "PROPORCIONAR" A LOS HOMOSEXUALES EN EL INFORME DEL SÍNODO


El Vaticano ha revisado la traducción al inglés de algunas palabras clave en la controvertida sección sobre la homosexualidad del informe provisional del lunes del Sínodo sobre la Familia, en un aparente esfuerzo por calmar las preocupaciones de los padres sinodales de habla inglesa.

Por Patrick B. Craine


Pero los reporteros cuestionaron la revisión en la conferencia de prensa de hoy, argumentando que la traducción original fue más fiel a la versión italiana oficial. El padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, no impugnó los cargos de los reporteros, sino que los invitó a enviar sus críticas.

Incluso en la nueva traducción, muchos de los aspectos controvertidos de los párrafos permanecen, incluido el lenguaje que pregunta si la Iglesia es capaz de "aceptar y valorar la orientación sexual [de los homosexuales]".

Sin embargo, la nueva traducción en inglés ahora habla de "proveer" a los homosexuales en lugar de "darles la bienvenida", esta última es una traducción más literal de "accogliere", la palabra en la versión oficial italiana de la relatio.

En su respuesta a los desafíos de los reporteros, el padre Lombardi destacó que la versión oficial es la italiana. Dijo que algunos habían señalado errores en la traducción original al inglés, por lo que la Secretaría General, que está ejecutando el Sínodo, hizo las revisiones y la oficina de prensa las publicó.

Dijo que "la gente no debe preocuparse demasiado acerca de la traducción", porque el ínterin Relatio sólo es un documento de trabajo; el informe final del sábado es lo que importa.

Podría muy bien ser una “tercera versión” de la traducción del Relatio, dijo.

"Se cometen algunos errores", agregó. "Gracias por hacérmelo saber."


Hablar de "proveer" a los homosexuales podría sugerir una necesidad de cuidado pastoral, en el sentido de potencialmente ayudar a la persona a vencer el pecado, lo que no está implícito en la palabra "acoger".

Los dos reporteros que plantearon el tema hoy enfatizaron la importancia de la distinción. Nicole Winfield, de The Associated Press, dijo que uno "proporciona" a un perro callejero arrojándole algo de comida, mientras que "bienvenida" significa que está admitido a pasar por la puerta.


La traducción revisada


Proporcionar a las personas homosexuales


50. Los homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana. ¿Somos capaces de proveer para estas personas, garantizándoles [...] un lugar de compañerismo en nuestras comunidades? A menudo, quieren encontrarse con una Iglesia que les ofrece un hogar acogedor. ¿Son nuestras comunidades capaces de esto, aceptando y valorando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?

51. La cuestión de la homosexualidad requiere una reflexión seria sobre cómo idear enfoques realistas para el crecimiento afectivo, el desarrollo humano y la maduración en el Evangelio, al tiempo que integra el aspecto sexual, todo lo cual constituye un desafío educativo importante. Además, la Iglesia afirma que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden considerarse en el mismo nivel que el matrimonio entre el hombre y la mujer. Tampoco es aceptable presionar a la perspectiva del pastor o que los organismos internacionales hagan que la ayuda financiera dependa de la introducción de regulaciones basadas en la ideología de género.

52. Sin negar los problemas morales asociados con las uniones homosexuales, hay casos en que la asistencia mutua hasta el punto del sacrificio es un apoyo valioso en la vida de estas personas. Además, la Iglesia presta especial atención a los niños que [...] viven con parejas del mismo sexo y subraya que las necesidades y los derechos de los más pequeños siempre deben tener prioridad.


La traducción original

Acogiendo con beneplácito las personas homosexuales

50. Los homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana: ¿somos capaces de dar la bienvenida a estas personas, garantizándoles un espacio fraternal en nuestras comunidades? A menudo desean encontrarse con una iglesia que les ofrece un hogar acogedor. ¿Son nuestras comunidades capaces de proporcionar eso, aceptando y valorando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?

51. La cuestión de la homosexualidad conduce a una seria reflexión sobre cómo elaborar caminos realistas de crecimiento afectivo y madurez humana y evangélica que integren la dimensión sexual: aparece, por lo tanto, como un desafío educativo importante. Además, la Iglesia afirma que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden considerarse en el mismo pie que el matrimonio entre el hombre y la mujer. Tampoco es aceptable que se ejerza presión sobre los pastores o que los organismos internacionales hagan que la ayuda financiera dependa de la introducción de regulaciones inspiradas en la ideología de género.

52. Sin negar los problemas morales relacionados con las uniones homosexuales, hay que señalar que hay casos en los que la ayuda mutua hasta el punto del sacrificio constituye un apoyo precioso en la vida de los socios. Además, la Iglesia presta especial atención a los niños que viven con parejas del mismo sexo, enfatizando que las necesidades y los derechos de los más pequeños siempre deben tener prioridad.


Life Site News



viernes, 5 de septiembre de 2014

AVANZA LA JERARQUÍA GAY

"Las parejas gay necesitan amparo legal"

"¿Este Obispo será católico?


Saben nuestros lectores nuestra opinión acerca del importante papel que, en la renuncia de Benedicto XVI, ha tenido el poderoso Lobby Gay que parasita la Iglesia Católica.

No en vano el finado cura rojo y pro sodomita don Gallo, que Dios haya perdonado, dijo que sería magnífico que el sucesor de Benedicto XVI fuera un ¡Papa Gay!

Los hechos van confirmando la hipótesis. El Vatileaks, en el que estaban mezclados estos enemigos de Dios y de la Iglesia, ha quedado en el olvido.
¿Qué se habrá hecho del expediente entregado por Benedicto a Francisco el primer día que se encontraron en Castelgandolfo, y cuyas fojas aparecen en una fotografía oficial de ambos, como si el Papa Emérito hubiera querido dejar pública constancia de que las entregaba en persona? Al respecto, los mal pensados dicen que hacía falta papel higiénico en Santa Marta.

Pues, ¿cómo podría profundizar la investigación correspondiente un Papa que parece simpatizar con ellos?
Recordemos que vive en una casa regenteada por un escandaloso homosexual a quien, además, ha nombrado como su representante ante el IOR, para dejarnos tranquilos con la integridad moral de su elegido.

Recordemos que hace no mucho, luego de concelebrar la santa Misa con el padre Michele De Paolis, un promotor de la homosexualidad, le ha besado la mano.

Cura pervertido: "La homosexualidad es un regalo de Dios"


Y que el 21 de Marzo de 2014 se encontró alegremente a don Ciotti, con el que se lo ve "de la manito" abajo, siendo el mencionado prete un cura pro comunista y pro gay, amigo del finado don Gallo, el mismo que finalizaba sus misas con el Bella Ciao y era íntimo de sodomitas de nota como Vladimir Luxuria. Fue don Ciotti el que dijo, no mucho ha, que un homosexual podría ser un excelente obispo.


Así pues, bajo la capa de este Papa, que no es quien para juzgar a un gay pero sí para poner bajo arresto domiciliario al fundador de los Frailes de la Inmaculada, han florecido varias declaraciones de obispos que piden sea establecida por los estados la Unión Civil de los homosexuales de ambos sexos.

Tal es el caso del Secretario General de la Conferencia Episcopal Brasileña, Mons. Leonardo Steiner, quien en un reportaje concedido a la Red O' Globo ha dicho:
Es importante comprender las uniones de personas del mismo sexo. No se trata de cualquier interés, sino del que involucra a personas. Es necesario dialogar sobre los derechos de la vida en común entre personas del mismo sexo, que deciden vivir juntas. Ellas necesitan de un amparo legal de la sociedad...

La dificultad está en decidir que las uniones de personas del mismo sexo sean equiparadas al casamiento o a la familia.

Estos canallas avanzan por pasos, y se van mimetizando cual camaleones, como si con eso pudieran engañar a Dios. Así que ahora la Iglesia tiene que salir a pedir por las uniones gay legales, pero claro: ¡Qué no sean equiparadas al matrimonio! ¡No faltaba más!

Para don Steiner:
La Iglesia cambia siempre, está en mudanza. No es la misma a través de los tiempos. Teniendo como fuerza iluminadora de su acción al Evangelio, la Iglesia busca respuestas para el tiempo presente. Así como todas las personas, la Iglesia procura leer los signos de los tiempos, para ver que se debe cambiar. Las verdades de la fe no cambian.

¡Así que la Iglesia no es la misma a través de los tiempos! ¿Habrá oído este pobre hombre algunas vez la sentencia paulina"Jesucristo es el mismo, ayer hoy y siempre"? ¿No es acaso el Señor el Esposo y la cabeza de la Iglesia?

Si leyéramos los signos de los tiempos, como aconseja don Steiner, y viendo sus declaraciones y la de sus colegas, quizá los católicos nos diéramos cuenta de que el Fin final se acerca.

¿Así que por la fuerza iluminadora del Evangelio la Iglesia aconseja al Estado que formule leyes para amparar a los sodomitas? ¿No sabe siquiera Mons., que lo que la ley permite termina siendo aceptado como bueno por la sociedad?
Pobres hombres en manos de Satanás y de sus vicios que, con la excusa del "acompañamiento", certifican a los pecadores en su malas conductas y los conducen camino del Infierno. Allí no los va a salvar su íntima amistad con Francisco; no se engañen.

Para ver quién es quíen






Don Ciotti y el finado don Gallo



Don Gallo del brazo con el travesti Vladimir Luxuria,
Marcha del orgullo Gay, Génova 2009

Dijo don Ciotti al programa "Un Giorno da Pecora" de Radio 2:
"Según mi opinión, un gay puede ser un obispo buenísimo; lo importante es vivir la propia dimensión de modo transparente y limpio. En esto no hay diferencia entre un gay y un heterosexual... Soy contrario al matrimonio gay pero todos debemos tener derechos civiles (es decir apoya las uniones civiles gay)


Hablando del posible sucesor de Benedicto XVI, el finado don Gallo dijo el 7 de Marzo de 2013:
Un Papa homosexual sería algo magnífico. Pensar que lo diga en la Plaza de San Pedro sería grandioso. Los hijos de Dios son iguales, es la esencia del Evangelio, todos somos hijos e  hijas de Dios.
El sacerdote homosexual debe poder expresar libremente su identidad y su sexualidad, de lo contrario se reprime y llega a la pedofilia.

lunes, 14 de julio de 2014

UN ARZOBISPO GAY PARA LA DIÓCESIS DE COLONIA

La realidad es que el Cardenal Rainer Maria Woelki es un pequeño soldado del Nuevo Orden Mundial

Por Xavier Celtillos

El alemán Rainer Maria Woelki, que pronto cumplirá 58 años, es la cardenal más joven de la Iglesia Católica. Ha sido nombrado por el Papa Francisco Arzobispo de Colonia, la diócesis más grande e importante de Alemania; fue hasta entonces arzobispo de Berlín. Debe su ascenso rápido a Benedicto XVI, que lo convirtió en arzobispo y cardenal en 2011 y 2012.

Algunas personas quieren recordar de este prelado las palabras comprensivas hacia los jóvenes pobres de Alemania, haciendo grandes discursos humanitarios sobre estos pobres indigentes.

La realidad es que el Cardenal Rainer Maria Woelki es un pequeño soldado del Nuevo Orden Mundial. Él está contra la pobreza, -¿quién no lo estaría?- y a favor de los inmigrantes, repitiendo como todas las "élites" depravadas del continente, que Alemania es hasta el infinito una "tierra de recepción". El caso se vuelve muy serio cuando el cardenal aborda la homosexualidad.



El cardenal es naturalmente contrario a la discriminación, especialmente, se supone, que afectaría a los homosexuales. Apenas promovido cardenal en 2012, no dudó en comparar la fidelidad conyugal con la de un par de homosexuales, incluso hablando de "igualdad de valor en la relación" y haciendo un llamamiento a la Iglesia para que "reflexione sobre las ventajas" de su actitud hacia los invertidos.

Obviamente, tal posición está en línea con la del ultraprogresista Cardenal Martini, el ex obispo de Milán, quien dijo en el mismo período que su colega:

"Creo que la familia debe defenderse porque es realmente lo que apoya a la sociedad de manera estable y permanente, y por el papel fundamental que desempeña en la educación de los niños. Sin embargo, no está mal que en lugar de las relaciones homosexuales ocasionales, dos personas tengan cierta estabilidad y, en consecuencia, en este sentido, el Estado también podría favorecerlas".

Sin embargo, cuando fue nominado en 2011, Mons. Rainer Maria Woelki fue considerado un "duro Ratzinguero", ¡un "ultraconservador"

¡Cómo el conservadurismo se ha vuelto tan relativo en esta Iglesia después del Vaticano II... y además en el de Francisco!

Medias-Presse.Info



martes, 29 de abril de 2014

CARDENALES CHILENOS MANCHADOS POR ENCUBRIMIENTOS DE ABUSO CERCA DE BERGOGLIO

Hoy, el hogar es un apartamento en Society Hill, Filadelfia, pero cuando Juan Carlos Cruz creció en Chile en la década de 1980, su familia vivía cerca de “El Bosque”, una avenida cubierta de árboles y un excelente vecindario en Santiago, la capital. También fue el hogar de un pastor carismático, el padre Fernando Karadima, rodeado de chicos bien vestidos de las mejores escuelas, y luego desenmascarado como un depredador sexual.

Por Jason Berry

Muchas familias de El Bosque fueron a misa en Sagrado Corazón, es la iglesia de ladrillo rojo con un campanario de siete pisos. Políticos, ejecutivos de empresas y oficiales militares veneraron a Karadima.

"Éramos una familia cercana, con los abuelos cerca y muchos amigos en el área", dijo Cruz, ahora jefe de una división de comunicaciones para una compañía Fortune Global 500, en una entrevista reciente.

Su padre era un banquero que trasladó la familia a Madrid después de que Salvador Allende, un socialista, fue elegido presidente de Chile en 1970. Cruz asistió a la escuela secundaria en España.

Después de la muerte de Allende en el golpe de 1973, cuando comenzó el gobierno del General Augusto Pinochet, la familia regresó a Chile. En El Bosque, Pinochet era popular, y una figura de alabanza en los sermones de Karadima.

El sacerdote tenía un magnetismo que fascinaba a Cruz. Tenía 15 años cuando murió su padre, y buscó consuelo en Karadima. Seis años después, Cruz entró en un seminario diocesano.

Nada en esas páginas anteriores prefiguraba el papel que Cruz y otros hombres jugarían en 2010, cuando revelaron sus traumas adolescentes a los medios chilenos, lo que hizo que Karadima se convirtiera en el centro de atención como abusador sexual de menores y forzara una investigación del Vaticano.

La investigación de la Congregación para la Doctrina de la Fe también fue noticia. En 2011, el Vaticano realizó una investigación y ordenó a Karadima una "vida de oración y penitencia" aislada: la misma sentencia que la congregación le había dado a Marcial Maciel Degollado, fundador de la Legión de Cristo, en 2006, cuando tenía 86 años.

Al igual que Maciel, Karadima, que hoy tiene 82 años, creó un culto a su personalidad en los pliegues conservadores de la sociedad.

Los medios de comunicación recientemente informaron que Karadima decía misa para sus seguidores 
a través de un teléfono celular, desobedeciendo la orden del Vaticano. Según otro informe de prensa, él ha jurado su inocencia en un tabernáculo para los sacerdotes amigos.

Karadima se ha convertido en un símbolo del estilo de castigo suave del Vaticano y de cómo los estatutos de limitaciones civiles impiden que las autoridades procesen a los delincuentes sexuales en la iglesia.


La saga de Karadima también tiene reverberaciones para Bergoglio


El año pasado, Bergoglio nombró al cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, el defensor más poderoso de Karadima, como uno de los ocho cardenales de la comisión que lo asesoró sobre las reformas del Vaticano. Errázuriz se negó a actuar sobre las acusaciones de una víctima en 2003, y le dijo al sacerdote que no se preocupara por las noticias y el testimonio legal.

En febrero, en un consistorio del Vaticano, Bergoglio le dio al sucesor de Errázuriz en Santiago, el sombrero rojo del cardenal: Ricardo Ezzati Andrello, de 72 años.

"¿Por qué el Papa Francisco, que está tratando de limpiar la iglesia, elige a un hombre como Errázuriz que ha hecho tanto daño a tantos por sus acciones?" se preguntó Cruz. "Errázuriz dijo que no nos creía y minimizó los casos de abuso sexual. Ezzati ha hecho lo mismo. ¿Por qué los hombres son tan confidentes del papa?"


Los acusadores se adelantan

Errázuriz, de 80 años, forjó lazos con el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio en el Consejo Episcopal Latinoamericano en la década anterior al prelado de Buenos Aires, Argentina, que se convirtió posteriormente en Papa. Nacido en Santiago y miembro de los Padres de Schönstatt, una orden alemana tradicionalista, Errázuriz, como sacerdote joven, ocupó dos cargos en congregaciones en Roma. El Papa Juan Pablo II lo hizo obispo en 1996; Dos años después, se convirtió en arzobispo de Santiago y conoció a Bergoglio. Juan Pablo II nombró cardenal a Errázuriz en 2001.

Cuando Pinochet fue arrestado en Londres en 1998, por orden de un juez en Madrid que investigaba presuntos hechos contra ciudadanos españoles durante la su gobierno, Errázuriz denunció la medida. Más tarde criticó las demandas de “derechos humanos” en Chile contra Pinochet y otros funcionarios de su gobierno, diciendo que "la justicia excesiva podría ser perjudicial para la reconciliación y la paz social".

En 2003, José Murrillo, un estudiante de filosofía de 28 años que se había alejado de Karadima, escribió a Errázuriz sobre el comportamiento depredador de Karadima. "Desafortunadamente", dijo Errázuriz aThe New York Times en 2010, "consideré que las acusaciones no eran creíbles en ese momento".

Murillo, quien más tarde obtuvo un doctorado de la Sorbona, se unió a Cruz y al Dr. James Hamilton, un médico prominente en Santiago, al hablar con periodistas en 2010, contando un historial de abusos cometidos por Karadima.

Cruz acredita sus varios años en el seminario por "exponerme a la gente pobre y cómo lucharon por hacer la vida entera", una lucha que pronto compartió, cuando se convirtió en periodista, acosado por los recuerdos traumáticos de Karadima. Con el tiempo, cuando llegó a ser gay, el conservadurismo social de Chile pesaba sobre él. En la década de 1990, consiguió un trabajo en relaciones públicas corporativas en Estados Unidos.

Hamilton había solicitado una anulación de matrimonio, después de contarle a su esposa un largo enredo psicosexual con Karadima que comenzó cuando tenía 17 años en El Bosque. Su esposa confió en un sacerdote, quien se lo contó a Errázuriz en 2006. Cuando un abogado canónico y varios sacerdotes cercanos al cardenal sugirieron que Hamilton no mencionara a Karadima, continuó con su solicitud para forzar el problema del castigo para el sacerdote mientras su matrimonio fue anulado.

Nuevamente, Errázuriz se negó a tomar medidas contra Karadima.

Cuando la noticia de las denuncias explotó en 2010, el cardenal envió un archivo sobre Karadima a Roma que, según informes, tenía 700 páginas, y las acusaciones se remontan a los años ochenta.


El record de Ezzati


El sucesor de Errázuriz como arzobispo de Santiago, Ezzati, nació en Italia. Ezzati, de 72 años, ingresó a la orden salesiana a los 17 años, estudiando en un seminario en Chile.

"Soy de origen italiano y vocación chilena", dijo una vez sobre una carrera que lo llevó de regreso a Roma para los estudios teológicos.

Los salesianos son conocidos por su trabajo con los jóvenes y las escuelas de carrera. En California, pagaron millones de dólares para resolver los casos de abuso sexual presentados por ex alumnos en sus escuelas. Ezzati se convirtió en rector de un seminario salesiano en Chile. Regresó a Roma en la década de 1990 para trabajar en la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica del Vaticano. En 1996, Juan Pablo lo nombró obispo de Valdivia en el sur de Chile. Ezzati encontró un mentor en Errázuriz.

Ezzati fue arrastrado por el escándalo en la fase de descubrimiento de los litigios civiles. Justo antes de que Ezzati recibiera su birrete en Roma, las víctimas de un sacerdote salesiano, Rimsky Rojas, acusaron a Ezzati de obstruir la justicia en Valdivia. Una de las víctimas reportadas de Rojas fue un joven que desapareció después de hacer las acusaciones y nunca fue encontrado.

Ezzati negó haber obstruido la justicia, aunque la demanda, puesta a disposición de NCR, acusó a los obispos de que Rojas fue trasladado a nuevas tareas a pesar de las acusaciones y permaneció pasivo. Rojas se suicidó en 2011.

A los ojos del Vaticano y, presumiblemente, de Bergoglio, Ezzati ganó prestigio para convertirse en cardenal al ser apostador apostólico de los legionarios de Cristo, una orden con una fuerte presencia en Chile. Como arzobispo de Santiago, Ezzati heredó la supervisión de Karadima, cuya vida se compara con la de Maciel en la cobertura de los medios.

La investigación de Karadima en el Vaticano tuvo un impacto involuntario. En 2011, con los fiscales obstaculizados por el estatuto de limitaciones y la complicidad de Errázuriz expuesta por los medios de comunicación, el tribunal de apelación más importante de Chile ordenó a una magistrada, la jueza Jessica González, que tomara los testimonios de testigos y determinara si alguna ley podría aplicarse a Karadima.

En un país que apenas había pasado una generación para reconstruir la democracia después de que Pinochet perdió un plebiscito y se retiró como presidente, el caso Karadima demostró que incluso las personas en El Bosque podrían sufrir injusticias, no bajo un régimen gubernamental, sino bajo la iglesia.

"La iglesia chilena estaba más unida en los derechos humanos que cualquier otra iglesia católica en América Latina", dijo Alexander Wilde, un académico senior del Programa Latinoamericano del Centro Internacional Woodrow Wilson en Washington, DC.  "Todos recordamos los grandes nombres de la Iglesia salvadoreña y brasileña que defendía los derechos humanos, pero la jerarquía chilena estaba relativamente unida en su posición, a diferencia de Argentina".

En la guerra sucia (1976-83), la jerarquía argentina apoyó en gran medida al Proceso de Reorganización Nacional. Bergoglio se convirtió en obispo después de esa guerra contra los terroristas.

Wilde trabajó en Chile como suboficial de la Fundación Ford durante la transición a la democracia, y luego dirigió un proyecto sobre respuesta religiosa a la violencia en el Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de la American University en Washington.

"La impresión general después de 1990 [cuando Pinochet renunció] es que la iglesia había cobrado su cheque de credibilidad por una defensa sólida de los derechos humanos y había hecho un cambio a cuestiones de sexo, moralidad y familia", dijo Wilde a NCR .

"El impacto de Karadima fue similar al que hemos visto en Irlanda, España, Italia y América. Cada lugar donde se encuentra la iglesia en escándalos sexuales o financieros, tiene el mismo efecto. En muchos sentidos, la gente dejó de mirar a la iglesia como un faro moral. Eso no era cierto para los católicos más conservadores culturalmente, pero ciertamente es cierto en términos de la iglesia en el liderazgo social".


'Violencia moral'

En su informe de 84 páginas, la jueza González resolvió una serie de cuestiones legales sobre el estatuto de limitaciones. Ella observó: "La atmósfera de El Bosque era un grupo de personas de clase alta, conservadoras, cerradas, totalmente manipuladas por Karadima, quien impuso su voluntad y ejerció un poder y una influencia absoluta".

Ella lo llamó "un director de vida para aquellos que formaban un círculo aún más cerrado", en una referencia indirecta a cuatro de los muchachos que ingresaron al seminario bajo sus auspicios, se convirtieron en sacerdotes, luego en obispos, y lo apoyaron en silencio.

La jueza comentó sobre el uso de Karadima de la "violencia moral" en aquellos que estaban bajo su poder. El informe incluía relatos gráficos de abuso sexual.

El juez escribió que la voluntad de Hamilton "fue anulada, aplastada o subyugada por la autoridad ejercida por el delincuente sin límites, haciendo que la víctima se resigne a los abusos".

Sin embargo, según la ley, concluyó, el paso del tiempo significaba que Karadima, quien afirmaba su inocencia, no podía ser procesado.

La jueza González interrogó a Errázuriz, así como a otras víctimas de Karadima, en presencia del sacerdote. Karadima, al negar las acusaciones, a veces parecía burlarse de los hombres.

Desde el fracaso de la iglesia y el estado para procesar a Karadima, los medios chilenos se han vuelto más agresivos en su cobertura de convulsiones en la iglesia

Entre los eventos que se desarrollan:

• El Vaticano realizó una investigación en Iquique, donde el obispo Marcos Ordenes, supuestamente abusó de adolescentes. Ordenes renunció en 2012. Se desconoce su paradero.

• El superior de los jesuitas en Santiago, padre Eugenio Valenzuela, fue destituido de funciones el año pasado. Según informes de prensa, está bajo investigación por la Congregación para la Doctrina de la Fe por presunto abuso sexual de adolescentes.

• El obispo Cristián Contreras Molina de San Felipe está siendo investigado por el Vaticano por acusaciones de abuso, según informes en Ciper, una importante organización de noticias en línea. Contreras, en un comunicado de prensa, dijo que invitó a la investigación. [Actualizado el 23 de junio de 2014: 
el Vaticano declara inocente al obispo chileno de cargos de abuso sexual (en ingles)]

• El arzobispo Gonzalo Duarte de Valparaíso y varios sacerdotes del seminario fueron acusados ​​de abusar de seminaristas adolescentes. Se ha presentado una demanda contra Duarte y sus superiores en el seminario, una copia de la cual fue proporcionada a NCR.


Hamilton, Murillo y Cruz tienen una demanda civil pendiente contra la archidiócesis de Santiago.

Hamilton, ahora se volvió a casar, es un médico respetado; habla a menudo con los medios de comunicación sobre el manejo de casos de abuso por parte de la iglesia.

Murillo, casado y con dos hijos, es presidente de la Fundación Para la Confianza, que trabaja para la prevención del abuso infantil. La fundación con sede en Santiago fue fundada por los tres sobrevivientes de Karadima.

En las horas libres desde su posición corporativa, Cruz mantiene una postura pública como crítico de la iglesia en Chile. Sus memorias, El fin de la inocencia, se publicarán en español este verano.

[Jason Berry fue co-productor de la reciente película de Frontline "Secrets of the Vatican". Es autor de Render Unto Rome: The Secret Life of Money en la Iglesia Católica.]


Esta historia apareció en la edición impresa del 25 de abril al 8 de mayo de 2014 bajo el título: cardenales chilenos cercanos al papa manchados por encubrimientos de abusos.


National Catholic Reporter



lunes, 17 de marzo de 2014

LA BEATA ANNA CATALINA EMMERICH Y LAS DESVIRTUACIONES DE LA ÚLTIMA CENA


La beata estigmatizada Anna Catalina Emmerich, beatificada por Juan Pablo II en 2004, fue un alma con unos dones sobrenaturales como pocas veces se han conocido en la historia de la Iglesia. Entre ellos sus visiones que le hicieron contemplar como una espectadora la Pasión de Jesucristo -sobre las que se basaron la famosa película de Mel Gibson- así como la vida de la Virgen María.

Tal como nos dice el padre Angel Peña, O.P., y destacando que la beata nunca estuvo físicamente en dichos lugares, “Para comprobar la autenticidad esencial de las visiones de Ana Catalina, podemos poner como ejemplo el hallazgo de la casa de la Virgen en Éfeso. Según el relato escrito en “La vida de la Santísima Virgen María”, la casa de María se encuentra a unas tres horas de Éfeso sobre una colina situada a la izquierda de la carretera de Jerusalén. La montaña cae a pico hacia Éfeso que se divisa, viniendo del sudeste.

El 1891, el padre Jung, sacerdote lazarista, acompañado por otro hermano y dos laicos, se dirigieron hacia Éfeso, en Turquía, para estudiar la realidad del relato de acuerdo a la visión de Ana Catalina. Encontraron una capilla en ruinas que eran los restos de un modesto y antiguo santuario que la tradición local llamaba Panaghia Kapulu (puerta o Casa de la Santísima). Ese sería el lugar donde vivió la Santísima Virgen en Éfeso los últimos años de su vida. Y los fieles ortodoxos acuden a él anualmente el día de la Asunción, en peregrinación.

Las coincidencias entre el relato de Brentano y la realidad eran tan grandes que se hicieron excavaciones arqueológicas en 1892, sacando a luz los cimientos de una casita edificada entre los siglos I y II y cuyo plano corresponde a lo que indica Ana Catalina como vivienda de María. La noticia se extendió rápidamente y, ya en 1896, acudieron un millón de fieles en peregrinación.” 

En sus visiones sobre La Pasión nos relata, visto en primera persona por ella, todo lo que aconteció en la Última Cena, y tiene detalles muy importantes para aclarar un aspecto de la misma que se presenta en la actualidad por múltiples vías de forma poco realista para avalar múltiples posiciones, sobre todo litúrgicas. Hoy en día es frecuente ver y oír como se presenta la Última Cena como si fuera un acontecimiento informal, una reunión de amigos, una explosión de alegría desarrollada en un ambiente cuasi festivo de exaltación de la amistad. Esta celebración de alegría informal, según dicen, habría sido bien recogida por la liturgia de los primeros cristianos para posteriormente, a raíz de Trento, ser “adornada” de solemnidad, misterio, recogimiento, boato y espíritu sacrificial únicamente con el fin de contrarrestar los excesos protestantes, lo cual habría oscurecido durante siglos la verdadera liturgia. 

Sin embargo, como decía el profesor Amerio, nada más lejos de lo ocurrido, “En realidad la Ultima Cena fue un acto supremo de amor divino, pero fue un evento trágico. Se desenvolvió en el presentimiento del deicidio, en la sombra de la traición, en el espanto de los discípulos, inseguros de su propia fidelidad al Maestro, en el temor previo al sudor de sangre de Getsemaní. El arte cristiano ha representado siempre la Ultima Cena como un evento trágico, y no como un convite divertido”. Y así lo atestiguan las visiones de Catalinna Emmerich. El ambiente de la misma no parecía precisamente una alegre reunión. 

Durante la Cena “al principio estuvo muy afectuoso con sus Apóstoles; después se puso serio y melancólico y les dijo: Uno de vosotros me venderá; uno de vosotros, cuya mano está conmigo en esta mesa” y amenazó sin decir el nombre del traidor “Jesús añadió: “El hijo del hombre se va, según esta escrito de Él; pero desgraciado el hombre que venderá al Hijo del hombre: más le valdría no haber nacido. En la misma había en todo momento un aire de solemnidad, o sea nada cotidiano: “De pie en medio de los Apóstoles, les habló algún tiempo con solemnidad”. La predicación no fue únicamente sobre la amistad, sino “sobre la penitencia, la confesión de las culpas, el arrepentimiento y la justificación”

Los Apóstoles lejos de entregarse a una alegre cena de amistad, comprendían perfectamente lo que estaba pasando y, dice la beata, “vi también que todos reconocían sus pecados y se arrepentían”

Cuando llegó el sagrado momento de la institución del Sacramento del Altar, “El Señor estaba entre Pedro y Juan; las puertas estaban cerradas; todo se hacía con misterio y solemnidad. Cuando el cáliz fue sacado de su bolsa, Jesús oró, y habló muy solemnemente. Yo le vi explicando la Cena y toda la ceremonia: me pareció un sacerdote enseñando a los otros a decir misa.” 

De otra parte, el “cutrismo” litúrgico, que suele usar vestimentas y cálices “pobres”, sin adornos de ningún tipo, supuestamente más acordes con el cristianismo primitivo, no parece que fuera lo que vio la beata: “El cáliz que los apóstoles llevaron de la casa de Verónica [para la Última Cena], es un vaso maravilloso y misterioso. Había estado mucho tiempo en el templo entre otros objetos preciosos y de gran antigüedad, cuyo origen y uso se había olvidado” y nos atestigua además que “había servido ya muchas veces a Jesús para la celebración de las fiestas”

Estábamos pues ante un acontecimiento lleno de solemnidad, donde se usó el cáliz que solía usar Jesucristo, un cáliz especial, un vaso maravilloso lleno de misterio, un objeto precioso, y todo ello envuelto en un ambiente serio, de misterio, envuelto en el arrepentimiento de los pecados personales, al punto que la beata nos dice como conclusión “lo que sé es que todo me recordó de un modo extraordinario el santo sacrificio de la Misa”. Recordemos que en época de la beata la Misa se celebraba como la forma extraordinaria hoy, es decir con todo el ritualismo, misterio y solemnidad del milenario rito que es lo más alejado que podamos imaginar a la “imagen” de una alegre cena”

Todo ello lo refrenda nuevamente en su relato de la subida al monte de los olivos donde nos cuenta “Los Apóstoles conservaban aún algo del entusiasmo y del recogimiento que les había comunicado la santa comunión y los discursos solemnes y afectuosos de Jesús” . 

Y respecto a la Sagrada Comunión, nos dice la beata: “Tomó la patena con los pedazos de pan y dijo: Tomad y comed; este es mi Cuerpo, que será dado por vosotros. Extendió su mano derecha como para bendecir, y mientras lo hacía, un resplandor salía de Él: sus palabras eran luminosas, y el pan entraba en la boca de los Apóstoles como un cuerpo resplandeciente: yo los vi a todos penetrados de luz; Judas solo estaba tenebroso”

Esta narración de los hechos parece sugerir claramente una comunión directa de los Apóstoles en la boca, con efectos claramente sobrenaturales pues “entraba en la boca de los Apóstoles como un cuerpo resplandeciente” lo cual es la antítesis de presentar la comunión de los apóstoles como si comieran un pan más, un alimento. Lo que sucedió es muy ajeno a ese espíritu sino que fue un ambiente sobrenatural de misterio y reverencia. 

¿Se puede deducir de todo esto que esta comunión fue dada directamente en la boca? Pues es perfectamente posible y parece sugerirse. De hecho, como nos explica Mons. Schneider, aparte del propio relato de la beata, no es para nada desdeñable la idea: “Es posible suponer que Cristo, durante la Última Cena, haya dado el pan a cada Apóstol directamente en la boca y no sólo a Judas. Efectivamente existía una práctica tradicional en el ambiente del Medio Oriente en el tiempo de Jesús y que aún ser conserva en nuestros días: el anfitrión nutre a sus huéspedes con su propia mano, poniendo en su boca un pedazo simbólico del alimento”

El capítulo posterior donde nos narra los acontecimientos en el huerto de los olivos no puede más que dejar acongojado a cualquier católico de buena voluntad por el absoluto realismo con el que describe como parte del sufrimiento que hizo sudar sangra a Jesús fue por la visión de los pecados futuros de los cristianos, especialmente los cometidos contra la Santísima Eucaristía, es un episodio que merece la pena ser leído por que describe proféticamente casi milimétricamente lo que desgraciadamente vivimos hoy en día: “Apareciéronse a los ojos de Jesús todos los padecimientos futuros de sus Apóstoles, de sus discípulos y de sus amigos; vio a la Iglesia primitiva tan pequeña, y a medida que iba creciendo vio las herejías y los cismas hacer irrupción, y renovar la primera caída del hombre por el orgullo y la desobediencia; vio la frialdad, la corrupción y la malicia de un número infinito de cristianos; la mentira y la malicia de todos los doctores orgullosos, los sacrilegios de todos los sacerdotes viciosos, las funestas consecuencias de todos estos actos, la abominación y la desolación en el reino de Dios en el santuario de esta ingrata humanidad, que Él quería rescatar con su sangre al precio de padecimientos indecibles.… En medio de todas esas apariciones, yo veía a Satanás moverse bajo diversas formas horribles, que representaban diferentes especies de pecados. Estas figuras diabólicas arrastraban, a los ojos de Jesús, una multitud de hombres, por cuya redención entraba en el camino doloroso de la cruz. Al principio vi rara vez la serpiente, después la vi aparecer con una corona en la cabeza: su estatura era gigantesca, su fuerza parecía desmedida, y llevaba contra Jesús innumerables legiones de todos los tiempos, de todas las razas. En medio de esas legiones furiosas, de las cuales algunas me parecían compuestas de ciegos, Jesús estaba herido como si realmente hubiera sentido sus golpes; en extremo vacilante, tan pronto se levantaba como se caía, y la serpiente, en medio de esa multitud que gritaba sin cesar contra Jesús, batía acá y allá con su cola, y desollaba a todos lo que derribaba. Entonces me fue revelado que estos enemigos del Salvador eran los que maltrataban a Jesucristo realmente presente en el Santísimo Sacramento. Reconocí entre ellos todas las especies de profanadores de la Sagrada Eucaristía. Yo vi con horror todos esos ultrajes desde la irreverencia, la negligencia, la omisión, hasta el desprecio, el abuso y el sacrilegio; desde la adhesión a los ídolos del mundo, a las tinieblas y a la falsa ciencia, hasta el error, la incredulidad, el fanatismo y la persecución. Vi entre esos hombres, ciegos, paralíticos, sordos, mudos y aun niños. Ciegos que no querían ver la verdad, paralíticos que no querían andar con ella, sordos que no querían oír sus avisos y amenazas; mudos que no querían combatir por ella con la espada de la palabra, niños perdidos por causa de padres o maestros mundanos y olvidados de Dios, mantenidos con deseos terrestres, llenos de una vana sabiduría y alejados de las cosas divinas. Vi con espanto muchos sacerdotes, algunos mirándose como llenos de piedad y de fe, maltratar también a Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Yo vi a muchos que creían y enseñaban la presencia de Dios vivo en el Santísimo Sacramento, pero olvidaban y descuidaban el Palacio, el Trono, lugar de Dios vivo, es decir, la Iglesia, el altar, la custodia, los ornamentos, en fin, todo lo que sirve al uso y a la decoración de la Iglesia de Dios. Todo se perdía en el polvo y el culto divino estaba si no profanado interiormente, a lo menos deshonrado en el exterior. Todo eso no era el fruto de una pobreza verdadera, sino de la indiferencia, de la pereza, de la preocupación de vanos intereses terrestres, y algunas veces del egoísmo y de la muerte interior. Aunque hablara un año entero, no podría contar todas las afrentas hechas a Jesús en el Santísimo Sacramento, que supe de esta manera. Vi a los autores de ellas asaltar al Señor, herirle con diversas armas, según la diversidad de sus ofensas. Vi cristianos irreverentes de todos los siglos, sacerdotes ligeros o sacrílegos, una multitud de comuniones tibias o indignas. ¡Qué espectáculo tan doloroso! Yo veía la Iglesia, como el cuerpo de Jesús, y una multitud de hombres que se separaban de la Iglesia, rasgaban y arrancaban pedazos enteros de su carne viva. Jesús los miraba con ternura, y gemía de verlos perderse.” 

No nos dejemos pues influir por ese espíritu que desvirtuá la Última Cena para justificar la mundanalización y desacralización de la sagrada liturgia, el culto y la reverencia debida al Santísimo Sacramento y que tanto hizo sufrir a Nuestro Señor en el huerto de los olivos. 

No, no se pareció a una alegre cena de amigos informal, sino “que todo me recordó de un modo extraordinario el santo sacrificio de la Misa”. Beata Anna Catalina Emmerich, ruega por nosotros. Fray Guzmán

INFOVATICANA


miércoles, 5 de marzo de 2014

BERGOGLIO: “LA VERDAD ES QUE NO SIENTO NOSTALGIA POR LA ARGENTINA”

En una entrevista con Corriere della Sera , Bergoglio habla sobre su primer "año revolucionario" al frente de la Iglesia.

Por Ferruccio de Bortoli

Ha pasado un año desde ese simple "buenas noches" que conmovió al mundo. El lapso de 12 meses muy intensos no puede contener la gran masa de las novedades de Francisco y los signos profundos de innovación pastoral. Estamos en una pequeña habitación en San Martha. La única ventana da a un patio que abre un ángulo minúsculo de cielo azul. El Papa aparece de repente a través de una puerta, con una cara relajada y sonriente. Se divierte con los diversos dispositivos de grabación que la ansiedad senil del periodista colocó sobre la mesa. “¿Todos funcionan? ¿Sí? Gracias a Dios”. ¿La valoración de este año? No, no le gustan las evaluaciones. “Solo hago una evaluación cada 15 días, con mi confesor”.

-Santo Padre, de vez en cuando llamas por teléfono a los que te piden ayuda. Y a veces, ¿no creen que eres tú?

Santo Padre: -Sí, a mí me ha pasado. Cuando alguien llama es porque quiere hablar, tiene una pregunta que hacer, consejos para solicitar. Cuando era sacerdote en Buenos Aires era más fácil. Y he mantenido esa costumbre. Es un servicio, se expresa así. Pero es cierto que ahora no es tan fácil, dada la cantidad de personas que me escriben.

-¿Recuerdas alguno de esos contactos con particular afecto?

Santo Padre: una viuda de 80 años que había perdido a su hijo me escribió. Y ahora la llamo una vez al mes. Ella esta encantada Yo hago el papel de un sacerdote. Me gusta.

-Con respecto a sus relaciones con su predecesor, Benedicto XVI, ¿alguna vez le pidió consejo?

Santo Padre: Sí, el Papa Emérito no es una estatua del museo. Es una institución a la que no estamos acostumbrados. Hace sesenta o setenta años, la figura del obispo emérito no existía. Eso vino después del Concilio Vaticano II y ahora es una institución. Lo mismo tiene que pasar con el papa emérito. Benedicto es el primero y quizás haya otros. No lo sabemos. Es discreto, humilde, no quiere molestar. Hablamos al respecto y juntos llegamos a la conclusión de que sería mejor si él viera a las personas, que saliera y participara en la vida de la Iglesia. Una vez que vino aquí con motivo de la bendición de la estatua de San Miguel Arcángel, almorzamos en Santa Marta y, después de Navidad, regresé la invitación para participar en el Consistorio y él aceptó. Su sabiduría es un don de Dios. A algunos les hubiera gustado que se retirara a una abadía benedictina lejos del Vaticano. Y luego pensé en los abuelos, quienes con su sabiduría y sus consejos fortalecen a la familia y no merecen terminar en una casa de retiro.

-Pensamos que su manera de gobernar la Iglesia es la siguiente: escuchan a todos y luego deciden solos, algo así como el Padre General de los jesuitas. ¿Es el papa un hombre que está solo?

Santo Padre: Sí y no, pero entiendo lo que quieres decirme. El Papa no está solo en su trabajo porque está respaldado por el consejo de muchos. Y sería un hombre solo si decidiera no escuchar a nadie o fingir que escuchaba. Sin embargo, hay un momento en el que uno debe decidir, cuándo debe firmar, en el que permanece solo con su sentido de la responsabilidad.

-Has innovado, criticado algunas actitudes del clero. Has revolucionado la Curia, con cierta resistencia y oposición. ¿Ha cambiado ya la Iglesia como deseabas hace un año?

Santo Padre: el pasado mes de marzo no tenía ningún plan para cambiar la Iglesia. No esperaba, digámoslo de esta manera, esta transferencia de diócesis. Comencé a gobernar, tratando de poner en práctica todo lo que había surgido en el debate entre los cardenales de las diferentes Congregaciones. Y en mis acciones espero contar con la inspiración del Señor. Les daré un ejemplo: se ha hablado de la situación espiritual de las personas que trabajan en la Curia, y luego comenzaron a hacer retiros espirituales. Se debe dar más importancia a los ejercicios espirituales anuales. Todos tienen derecho a pasar cinco días en silencio y meditación, mientras que antes en la Curia escuchaban tres homilías por día y luego algunos continuaban trabajando.

-¿Son la ternura y la misericordia la esencia de tu mensaje pastoral?

Santo Padre: Y del Evangelio. Son el corazón del evangelio. De lo contrario, uno no entiende a Jesucristo, o la ternura del Padre que lo envía a escucharnos, a curarnos, a salvarnos.

-¿Pero se entendió este mensaje? Dijiste que la "manía de Francisco" no duraría mucho. ¿Hay algo de tu imagen pública que no te guste?

Santo Padre: Me gusta estar entre la gente, con los que sufren, e ir a las parroquias. No me gustan las interpretaciones ideológicas, una cierta mitología del Papa Francisco. Cuando se dice, por ejemplo, que salgo del Vaticano por la noche para alimentar a los mendigos en Via Ottaviano, nunca lo pensaría. Sigmund Freud dijo, si no me equivoco, que en toda idealización hay una agresión. Pintar al Papa como si fuera una especie de Superman, una especie de estrella, me parece ofensivo. El Papa es un hombre que se ríe, llora, duerme tranquilo y tiene amigos como todos los demás. Él es una persona normal.

-¿Tienes nostalgia por tu argentina?

Santo Padre: La verdad es que no tengo nostalgia. Iría a visitar a mi hermana, que está enferma, la última de nosotras cinco. Me encantaría verla, pero esto no justifica un viaje a Argentina: llamar por teléfono, ya es suficiente. No creo que me vaya antes del 2016, porque ya he estado en América Latina, en Río. Ahora tengo que ir a Tierra Santa, a Asia y luego a África.

-Acabas de renovar tu pasaporte argentino. Todavía eres un jefe de estado.

Santo Padre: lo renové porque había expirado.

-¿Te molestó que te acusaran de ser marxista, especialmente en los Estados Unidos, después de la publicación de "Evangelii Gaudium" ?

Santo Padre: No, en absoluto. Nunca compartí la ideología marxista porque es falsa, pero conocía a muchas personas buenas que profesaban el marxismo.

-Los escándalos que perturbaron la vida de la Iglesia, afortunadamente, ahora están en el pasado. Sobre el delicado tema del abuso de menores, los filósofos Besancon y Scruton, entre otros, le pidieron que levante la voz contra el fanatismo y la mala fe del mundo secularizado que no respeta mucho la infancia.

Santo Padre: Deseo decir dos cosas. Los casos de abuso son terribles porque dejan heridas muy profundas. Benedicto XVI fue muy valiente y abrió el camino. Y, siguiendo ese camino, la Iglesia avanzó mucho, quizás más que nadie. Las estadísticas sobre el fenómeno de la violencia contra los niños son impactantes, pero también muestran claramente que la gran mayoría de los abusos provienen del entorno familiar y de personas cercanas. La Iglesia Católica es quizás la única institución pública que se movió con transparencia y responsabilidad. Nadie más hizo tanto. Y sin embargo, la Iglesia es la única que está siendo atacada.

-Usted dice que "los pobres nos evangelizan". La atención prestada a la pobreza, la marca más fuerte de su mensaje, es tomada por algunos observadores como una profesión de pauperismo. El evangelio no condena la riqueza. Y Zaqueo era rico y caritativo.

Santo Padre: El Evangelio condena la adoración de la riqueza. El pauperismo es una de las interpretaciones críticas. En la Edad Medieval había muchas corrientes pauperistas. San Francisco [de Asís] tuvo el genio de poner el tema de la pobreza en el viaje evangélico. Jesús dice que uno no puede servir a dos amos, a Dios y al dinero. Y cuando seamos juzgados al final de los tiempos ( Mateo , 25), se nos preguntará acerca de nuestra cercanía a la pobreza. La pobreza nos saca de la idolatría y abre las puertas a la Providencia. Zaqueo le da la mitad de su riqueza a los pobres. Y aquellos cuyos graneros están llenos de su propio egoísmo, el Señor, al final, pedirá cuentas. Creo que expresé bien mi pensamiento sobre la pobreza en "Evangelii Gaudium".

-Identificas en la globalización, especialmente financiera, algunos de los males que sufre la humanidad. Sin embargo, la globalización sacó a millones de personas de la pobreza. Trajo esperanza, un sentimiento raro que no debe confundirse con optimismo.

Santo Padre: Es verdad, la globalización salvó a muchas personas de la miseria, pero condenó a muchas otras a morir de hambre, porque con este sistema económico se vuelve selectivo. La globalización en la que piensa la Iglesia no parece una esfera en la que cada punto esté equidistante del centro y, por lo tanto, se pierda la particularidad de los pueblos. Es, más bien, un poliedro, con sus diferentes facetas, en el que cada nación mantiene su propia cultura, idioma, religión, identidad. La actual globalización económica "esférica", especialmente la financiera, produce un pensamiento, un pensamiento débil. Y la persona humana ya no está en su centro, sino sólo el dinero.

-El tema de la familia es central para la actividad del Consejo de los Ocho Cardenales. Desde la Exhortación de Juan Pablo II "Familiaris Consortio", muchas cosas han cambiado. Se esperan grandes novedades. Y usted dijo que las personas divorciadas no deben ser condenadas, que deben ser ayudadas.

Santo Padre: es un largo camino que la Iglesia debe completar, un proceso que el Señor quiere. Tres meses después de mi elección, se me presentaron los temas para el Sínodo, y decidimos discutir cuál es la contribución de Jesús al hombre contemporáneo. Sin embargo, al final, que para mí es un signo de la voluntad de Dios, decidimos hablar sobre la familia, que está pasando por una crisis muy grave. Es difícil formar una familia. Los jóvenes ya no se casan. Hay muchas familias separadas, cuyo plan de vida común fracasó. Los niños sufren mucho. Y tenemos que dar una respuesta. Sin embargo, tenemos que reflexionar mucho sobre esto, y en profundidad. Esto es lo que hacen el Consistorio y el Sínodo. Debemos evitar quedarnos en la superficie del tema. La tentación de resolver cada problema con la casuística es un error, una simplificación de las cosas profundas. Es lo que hicieron los fariseos: una teología muy superficial. Y es a la luz de esta profunda reflexión que las situaciones particulares podrán abordarse con seriedad, también la de los divorciados.

-¿Por qué el informe del cardenal Walter Kasper en el último Consistorio (un abismo entre la doctrina sobre el matrimonio y la familia y la vida real de muchos cristianos) genera tanta división entre los cardenales? ¿Crees que la Iglesia podrá pasar por estos dos años de arduo viaje para llegar a un consenso amplio y sereno?

Santo Padre: el cardenal Kasper hizo una presentación hermosa y profunda, que pronto se publicará en alemán, en la que aborda cinco puntos, el quinto de los cuales es el de los segundos matrimonios. Hubiera estado más preocupado si no hubiera habido una discusión intensa en el Consistorio, porque hubiera sido inútil. Los Cardenales sabían que podían decir lo que querían y presentaban diferentes puntos de vista, que siempre son enriquecedores. El debate abierto y fraterno hace crecer el pensamiento teológico y pastoral. Eso no me asusta. Lo que es más, lo busco.

-En el pasado reciente, se acostumbraba a referirse a los "valores no negociables", especialmente en cuestiones de bioética y moralidad sexual. No has usado esa fórmula. ¿Es esa elección un signo de un estilo menos prescriptivo, más respetuoso de la conciencia individual?

Santo Padre: Nunca entendí la expresión "valores no negociables". Los valores son valores y eso es todo. No puedo decir cuál de los dedos de la mano es más útil que el resto, por lo que no entiendo en qué sentido podría haber valores negociables. Lo que tenía que decir sobre el tema de la vida lo he puesto por escrito en "Evangelii Gaudium".

-Muchos países han regulado las uniones civiles. ¿Es un camino que la Iglesia puede entender? Pero hasta qué punto?

Santo Padre: El matrimonio es entre un hombre y una mujer. Los Estados laicos quieren justificar las uniones civiles para regular diferentes situaciones de convivencia, impulsadas por la necesidad de regular los aspectos económicos entre las personas como, por ejemplo, garantizar la atención médica. Cada caso debe ser examinado y evaluado en su diversidad.

-¿Cómo se promoverá el papel de la mujer dentro de la Iglesia?

Santo Padre: La casuística tampoco ayuda en este caso. Es cierto que las mujeres pueden y deben estar más presentes en los puestos de toma de decisiones de la Iglesia. Pero yo llamaría a esto una promoción de tipo funcional. Y con eso solo, uno no avanza mucho. Más bien, debemos pensar que la Iglesia tiene el artículo femenino, "la": es femenino por su origen. El teólogo Urs von Balthasar trabajó mucho en este tema: el principio mariano guía a la Iglesia de la mano del principio petrino. La Virgen es más importante que cualquier obispo y cualquiera de los apóstoles. La reflexión teológica ya está en marcha. El cardenal [Stanislaw] Rylko [presidente del Consejo Pontificio para los Laicos], junto con el Consejo de los Laicos, está trabajando en esta dirección con muchas mujeres expertas.

-Medio siglo después de la encíclica "Humanae Vitae" de Pablo VI , ¿ puede la Iglesia retomar el tema del control de la natalidad? Su hermano, el cardenal [Carlo Maria] Martini [el fallecido arzobispo de Milán] creía que ya era hora.

Santo Padre: Todo depende de cómo se interprete el texto de "Humanae Vitae" . El mismo Pablo VI, hacia el final, recomendó a los confesores mucha misericordia y atención a situaciones concretas. Pero su genio fue profético, ya que tuvo el coraje de ir en contra de la mayoría, de defender la disciplina moral, de aplicar un freno cultural, de oponerse al neoltusianismo presente y futuro. El objetivo no es cambiar la doctrina, pero es una cuestión de profundizar en el tema y asegurar que el ministerio pastoral tenga en cuenta las situaciones de cada persona y lo que esa persona puede hacer. Esto también será discutido en el camino al Sínodo.

-La ciencia evoluciona y vuelve a dibujar los fines de la vida. ¿Tiene sentido prolongar la vida en estado vegetativo?

Santo Padre: No soy un especialista en argumentos bioéticos, y tengo miedo de ser equivocado en mis palabras. La doctrina tradicional de la Iglesia establece que nadie está obligado a usar métodos extraordinarios cuando alguien está en su fase terminal. Pastoralmente, en estos casos siempre he aconsejado cuidados paliativos. En casos más específicos, si es necesario, es apropiado buscar el consejo de especialistas.

-¿Su viaje a Tierra Santa llevará a un acuerdo de intercomunicación con los ortodoxos que Pablo VI, hace cincuenta años, casi firmó con el [patriarca] Atenagoras?

Santo Padre: Todos estamos impacientes por lograr resultados "sellados". Pero el camino de la unidad con los ortodoxos significa, sobre todo, caminar y trabajar juntos. En Buenos Aires, varios ortodoxos acudieron a los cursos de catequesis. Usualmente pasaba la Navidad y el 6 de enero junto con sus obispos, quienes a veces incluso pedían el consejo de nuestras oficinas diocesanas. No sé si la historia es cierta de que Atenegoras le dijo al Papa Pablo VI que él les propuso que caminen juntos y envíen a todos los teólogos a una isla para discutir entre ellos. Es una broma, pero es importante que caminemos juntos. La teología ortodoxa es muy rica. Y creo que tienen, en este momento, grandes teólogos. Su visión de la Iglesia y colegialidad es maravillosa.

-En unos pocos años, la mayor potencia mundial será China, con la que el Vaticano no tiene relaciones. Matteo Ricci era un jesuita como tú.


Santo Padre: Estamos cerca de China. Le envié una carta al presidente Xi Jinping cuando fue elegido, tres días después de mí. Y él me respondió. Las relaciones están ahí. Son una gran gente a quien amo.

-¿Por qué, Santo Padre, nunca hablas de Europa? ¿Qué pasa con el proyecto europeo que no te convence?

Santo Padre: ¿Recuerdas el día en que hablé de Asia? ¿Qué dije? (Aquí el reportero se atreve a dar una explicación, recolectando vagos recuerdos solo para darse cuenta de que se había enamorado de un buen truco). No he hablado de Asia, ni de África, ni de Europa. Solo sobre América Latina cuando estuve en Brasil y cuando tuve que recibir la Comisión para América Latina. Todavía no ha habido una oportunidad de hablar sobre Europa. Vendrá.

-¿Qué libro estás leyendo estos días?

Santo Padre: 'Pedro y Magdalena' de Damiano Marzotto sobre la dimensión femenina de la Iglesia. Un hermoso libro.

-¿Y no eres capaz de ver alguna buena película, otra de tus pasiones? "La Grande Bellezza" ganó un Oscar. ¿Lo verás?

Santo Padre: No lo sé. La última película que vi fue "La vida es bella" de Benigni. Y antes había visto 'La Strada' de Fellini. Una obra maestra. También me gustó Wajda ...

-San Francisco tuvo una juventud despreocupada. Te pregunto: ¿alguna vez has estado enamorado?

Santo Padre: En el libro El jesuita, cuento cuando tuve una novia a la edad de 17 años. Y también lo menciono en Cielo y Tierra, el volumen que escribí con Abraham Skorka. En el seminario, una niña hizo girar mi cabeza durante una semana.

-Y si no te importa que pregunte, ¿cómo terminó?

Santo Padre: Eran cosas de la juventud. Hablé con mi confesor sobre esto [una gran sonrisa].

-Gracias santo padre
 
Santo Padre: Gracias.

Zenit