sábado, 16 de enero de 2021

RECHAZAMOS LA INSTIGACIÓN AL SUICIDIO COLECTIVO


El título puede parecer excesivo a las personas de pensamiento recto, pero expresa literalmente, ni más ni menos, lo que está sucediendo: el Estado nos está instigando al suicidio colectivo mediante una falsa vacuna producida para prevenir una falsa pandemia. 

Por Don Elia

No estoy afirmando que el virus no exista, sino que no representa el peligro que la propaganda ha descrito. En realidad, ni siquiera sabemos qué es exactamente, dado que actualmente solo en Italia circulan al menos trece cepas diferentes; que una enfermedad tenga tantas variantes al mismo tiempo, cuyos efectos van desde síntomas muy banales hasta enfermedades pulmonares muy graves, es al menos un hecho anómalo, lo que hace improbable la hipótesis de un origen puramente natural. Las complicaciones fatales, en el caso de sujetos sanos, son raras; los muertos son en gran parte personas con salud ya comprometida. Incluso sobre la base de estadísticas falsas sobre el alto número de muertes atribuidas falsamente al Covid-19, la tasa de letalidad sigue siendo relativamente baja, no mucho más alta que la de la gripe estacional.

Este marco, observado objetivamente, no permite hablar de una auténtica emergencia y, en consecuencia, no justifica en absoluto una vacunación masiva, dado que existen otros medios preventivos de fácil utilización. Aunque resulte, sin embargo, realmente necesario, hay que reiterar de la manera más firme que es moralmente ilícito no solo producir, sino también administrar y recibir un preparado elaborado con el uso de tejidos extraídos de fetos humanos abortados, actos todos que, si se hacen con total advertencia y consentimiento deliberado, constituyen un pecado mortal. Recordemos que quien peca gravemente por confiar en una confesión posterior no tiene derecho a la absolución. Incluso si existe un peligro de vida para el cuerpo, por lo tanto, ciertamente no es una razón para perder el alma. Una enfermedad no es un mal absoluto, Oh sí. ¿Quién tiene ganas de arriesgarse a la condenación eterna por una "droga" cuyo beneficio, como voy a reiterar, es completamente incierto y cuya ingesta implica riesgos muy elevados?

En primer lugar, no hay certeza de que las vacunas distribuidas actualmente inmunicen contra Covid, tal y como se admite expresamente en los prospectos, tanto es así que la obligación de usar mascarilla y 'distancia social' sigue siendo también para las personas vacunadas

Por otro lado, faltaba por completo la experimentación, que al menos requiere varios años de trabajo. Tampoco se han realizado controles adecuados sobre una posible contaminación en la fase de producción, hecho que no debe subestimarse. También existen serios problemas relacionados con la distribución: de hecho es un preparado que se degrada con mucha facilidad. A la temperatura a la que es transportado (-20 C °) puede permanecer ileso por solo unas pocas horas, mientras que a la temperatura requerida (al menos -80 C °) no puede mantenerse por más de seis meses, lo que explica la prisa por vacunar al mayor número posible en el menor tiempo posible. El único dato cierto son los beneficios multimillonarios de las multinacionales farmacéuticas, responsables en varias ocasiones, en el pasado reciente, de verdaderos crímenes contra la humanidad.

Las reacciones adversas inducidas por fármacos de reciente invención en individuos sanos pueden ser muy graves, pero la mayoría de las veces no se tienen en cuenta: las quejas y las solicitudes de reembolso a menudo simplemente se ignoran. De ahí la falsedad de las estadísticas oficiales publicadas en la literatura científica. Lo mismo es de esperar también en este caso, a pesar de las muertes ya registradas, en los primeros días de la administración de la vacuna, en varios países del mundo (Estados Unidos, México, Italia, Portugal, Israel). ¿Cuántas muertes más están sucediendo sin que nadie sepa nada al respecto? 

Además, existe un alto grado de probabilidad de que las vacunas de ARN provoquen alteraciones genéticas; si contienen líneas celulares de fetos humanos abortados, incluso pueden inducir cáncer, infertilidad o enfermedades degenerativas del sistema nervioso; no se puede descartar que puedan activar el virus del VIH. En este caso, el término "vacuna" en sí es completamente inapropiado, ya que en realidad se trata de productos de terapia génica (modificadores genéticos).

En general, no es lícito ni legal imponer la administración obligatoria de cualquier fármaco experimental, ni siquiera indirectamente, es decir, mediante el chantaje (inducción de culpa, privación del trabajo, exclusión social). Por ello, al menos por ahora, el sistema prefiere recurrir al lavado de cerebro implementado a través del bombardeo de información falsa y probablemente reforzado por hipnosis llevada a cabo mediante mensajes subliminales. El sistema mediático, controlado casi en su totalidad por la oligarquía financiera, está operando una manipulación masiva a nivel global gracias al uso de las herramientas más avanzadas de un arte bien probado en todo régimen totalitario, la propaganda. Cualquiera con un mínimo de sentido crítico no puede dejar de comprender la flagrante incompetencia de los "expertos" entrevistados en televisión.

El resultado de esta inmensa mistificación es que la realidad se convierte en la mostrada por los medios. El público no conoce la veracidad de los hechos, salvo que se utilicen canales de información alternativos. La forma más inmediata de escapar del lavado de cerebro es apagar la televisión y buscar noticias de forma independiente en sitios confiables. El uso de las redes sociales, en una situación como esta, resulta decisivo, pero aún requiere un buen discernimiento, dado que también circula mucha basura. Si rechazamos enérgicamente la etiqueta de "teóricos de la conspiración", con su nota infame para aquellos que en cambio solo quieren la verdad, no podemos dar crédito a ninguna teoría extraña, basada en supuestas revelaciones o interpretaciones arriesgadas de eruditos bíblicos improvisados. Sin embargo, no se puede negar que la realidad de nuestro tiempo sobrepasa la imaginación más salvaje y que se trasluce muy poco de lo que realmente está sucediendo entre bastidores; sin embargo, esto no nos autoriza a tragar ninguna pastilla sin verificar su toxicidad.

Dado que el análisis completo de una llamada "vacuna" tardaría un par de meses, ya se puede decir que la hipótesis de la introducción de la nanotecnología no parece plausible: un microchip errante en el sistema cardiocirculatorio no sería de gran utilidad para control de personas. Parece mucho más probable, sin embargo, el del tatuaje de punto cuántico, una especie de marca tecnológica que contendría la identidad digital de todos, según el proyecto del Foro Económico Mundial (Alliance ID2020), a la que estaría vinculada la expansión del sistema 5G. Este escenario completaría la explicación de la insensata carrera hacia la "vacuna": el tatuaje permitiría de hecho verificar el supuesto a través de la conexión a una base de datos universal, así como enviar ondas electromagnéticas al cerebro capaces de condicionar su funcionamiento; los supervivientes de un suicidio colectivo, llevado a cabo según precisos criterios eugenésicos, serían tan fácilmente maniobrables. ¿Qué decir? Los nazis, en comparación, eran aficionados.


https://doncurzionitoglia.wordpress.com/2021/01/05/la-vaccinare-con-i-feti-abortiti-e-moralmente-lecita-risposta-a-corrispondenza-romana-del-23-xii-2020/
https://numero6.org/intervista/la-verita-nascosta/
No son vacunas sino modificadores genéticos | SaDefenza.org







viernes, 15 de enero de 2021

ITALIA VUELVE A RETIRAR LOS TÉRMINOS «PADRE Y MADRE» EN LOS DOCUMENTOS OFICIALES PARA MENORES DE 14 AÑOS

El actual gobierno italiano ha decretado que en la cédula de identidad para menores de 14 años o en los formularios de matrícula escolar de los niños, vuelvan los términos «progenitor 1» y «progenitor 2», que habían reemplazado tiempo atrás a los antiguos «madre» y «padre» y que el ministro del Interior de Salvini había recuperado.

En agosto del 2018 el por entonces ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, anunció que su país volvería a usar las palabras «Padre» y «Madre», en lugar de «Progenitor 1» y «Progenitor 2», en todos los documentos oficiales.

La actual ministra del Interior Luciana Lamorgese en el turno de preguntas y respuestas al ejecutivo que se ha celebrardo esta semana en el Congreso italiano ha anunciado que se vuelve a la situación previa a Salvini:

«La reintroducción de las palabras 'progentor 1' y 'progenitor 2' está prevista para garantizar el cumplimiento del marco regulatorio introducido por el reglamento de la UE y para superar los problemas de aplicación señalados por el Garante de Privacidad»

La ministra ha indicado que usar «padre» y «madre» supone un problema cuando el tutor del menor no es ni el padre ni la madre, algo que sin embargo tendría fácil solución poniendo precisamente una tercera opción llamada «tutor legal».

El lobby gay italiano lleva tiempo reclamando al actual ejecutivo italiano que revirtiera la medida de Salvini porque, según dicen, "atenta contra las 'familias' formadas por uniones homosexuales con hijos".

De hecho, Fabrizio Marrazzo, portavoz del Partido Gay por los derechos LGBT +, Solidale Ambientalista y Liberal, ha criticado que la decisión del gobierno de Conte tenga como excusa una cuestión burocrática y no la defensa de sus tesis.




 

UN NUEVO CARMELO

“¡Alabado sea Jesucristo y la Virgen María, su Santísima Madre! ¡Vengan a la oración, hermanas, vengan a alabar al Señor!”

Por María Brazalete

Son las 4:00 am y quince hermanas carmelitas se levantan a esta llamada , que se remonta a los días de su fundadora, santa Teresa de Ávila. Se dirigen a la capilla de piedra, donde pasarán una hora en adoración. A las 5:30, el silencio es roto por el latín: la comunidad recita junta las Pequeñas Horas del Oficio Divino. La misa, en la forma extraordinaria, sigue inmediatamente después. Las hermanas volverán a la capilla cinco veces más hoy, incluida una hora más de adoración silenciosa.

Esta podría ser una escena del propio monasterio del santo místico español en el siglo XVI. Las hermanas salen en fila por las puertas de su capilla de piedra para comenzar sus tareas diarias: intrincados bordados en las vestimentas, cuidar el ganado, barrer los pisos, zurcir la ropa rota. La misma Santa Teresa no se sentiría perdida o confundida por el ritmo de la vida aquí.

Pero esto no es la España del siglo XVI, ni es el México del siglo XVII, aunque estas hermanas remontan sus raíces monásticas a esos Carmelos. Estamos en 2021 y estamos en el estado de Keystone. Bienvenidos al Carmelo de Jesús, María y José en Fairfield Pennsylvania, en la diócesis de Harrisburg.

El Carmelo en Fairfield se remonta a 2018 y es una rama de otro monasterio, también en la diócesis de Harrisburg. Según la priora, Madre Stella-Marie de Jesús, la decisión de trasladar parte de la comunidad de Elysburg se debió a un aumento de vocaciones. “Nuestro plan inicial era trasladar a toda la comunidad a Fairfield, pero resultó ser imposible debido al tamaño de nuestra comunidad. Entonces, decidimos hacer renovaciones extensivas en nuestro monasterio en Elysburg y construir un nuevo monasterio en Fairfield. Nuestro obispo, el obispo Ronald Gainer, estaba encantado de tener dos Carmel tradicionales en su diócesis”. De hecho, el obispo Gainer ha sido un gran apoyo para las hermanas, celebrando la apertura del monasterio en julio de 2019 con una Misa tridentina. En la fiesta de Santa Teresa de este año, regresó para encerrar papalmente los edificios del monasterio.

Siguiendo el deseo de su santa fundadora, estas carmelitas mantienen comunidades de “tamaño familiar” de veintiún monjas. Fairfield ya está en camino de alcanzar su capacidad máxima: las hermanas están aceptando activamente vocaciones y está previsto que entren tres mujeres jóvenes en los próximos meses. Mi madre me aseguró que las muchas solicitantes que las hermanas no pueden aceptar son remitidas a otros Carmel.

Le pregunté a la Madre por qué comunidades como Fairfield se encuentran rebosantes de vocaciones jóvenes cuando muchas otras comunidades religiosas están desapareciendo en todo el mundo. Ella respondió:
Creo que la razón del crecimiento de los Carmelos de Jesús, María y José (somos uno de los seis Carmelos similares) es que las mujeres jóvenes buscan la plena expresión del carisma carmelita, vivido por Santa Teresa de Jesús. Nuestra Fundadora: el hábito pleno, el estricto silencio, la liturgia tradicional y el fiel seguimiento de los consejos evangélicos, así como el estricto cerco papal. ¡Creo que toda comunidad florecería si viviera plenamente el carisma de su fundadora!
Como carmelitas descalzas, las hermanas viven un carisma a la vez hermético y cenobítico. En Fairfield, el carisma del Carmelo se expresa maravillosamente. Las hermanas no están simplemente comprometidas con una vida diaria que expresa el monaquismo tradicional; también están comprometidas en un proyecto de construcción que les servirá como un recordatorio constante de su carisma durante siglos. Como explicó la Madre Stella-Marie:
Aquí en Fairfield, hemos emprendido la construcción de nuestro nuevo monasterio siguiendo métodos de construcción tradicionales. Decidimos construir de esta manera porque queríamos que el edificio en el que vivíamos nos ayudara a formarnos como Religiosas y a dar gloria a Dios por su belleza y sencillez. El edificio nos forma porque es un recordatorio constante para nosotros en nuestra vida espiritual: los muros son de piedra, son gruesos y durarán siglos. Debemos ser fuertes en nuestra fe y ninguna prueba o sufrimiento debe debilitar nuestra unión con Dios. Las vigas están expuestas y son anchas, lo suficientemente fuertes como para sostener el techo de pizarra. Nuestras virtudes deben ser fuertes y duraderas, visibles a Dios y sostener la virtud más hermosa de todas, la caridad… y así sucesivamente. Dios se encuentra en la belleza

Si bien la mayor parte del edificio está siendo realizado por artesanos profesionales que se especializan en métodos tradicionales, las propias hermanas han aprendido a colocar ladrillos y piedras, pintar y blanquear. Hasta ahora, se han construido el granero, la casa del cuidador, un cobertizo para servicios públicos y las salas de recreación y trabajo. Durante un tiempo, las hermanas vivían en el granero, pero el pasado Día de Acción de Gracias se mudaron a las salas de recreación y trabajo. Los proyectos actuales incluyen el refectorio y un cobertizo de trabajo con clima controlado que permitirá a los artesanos continuar la construcción de dinteles y vigas de madera durante el mal tiempo.

Con la excepción del clásico granero de madera roja de Pensilvania, estos edificios están construidos con vigas de madera a la vista, piedra gris, ladrillo rojo y techos de pizarra. La estética es a la vez humilde y hermosa, y tiene sus raíces no solo en la tradición del monaquismo occidental, sino también en la cultura rural estadounidense. Según Madre Stella-Marie:
Un factor importante para decidir construir de esta manera es que queríamos que la arquitectura del monasterio fuera hermosa, para permitir a los visitantes levantar sus mentes hacia el Autor de toda la Belleza, pero también queríamos que pareciera lo suficientemente simple como para reflejar nuestra vida monástica de pobreza y humildad. Queríamos que recordara a la gente (y a nosotras mismas) la vida oculta de Nazaret, la presencia de Nuestra Santísima Madre entre nosotros en el sencillo y rústico monasterio.
Sorprendentemente, mi madre me asegura que un método de construcción tan único y hermoso en realidad no es más caro que los métodos modernos, y los edificios durarán cientos de años. La línea de tiempo para la finalización refleja la construcción de sus contrapartes medievales: si los fondos lo permiten, se terminará en quince años.

Pronto, las hermanas esperan comenzar a construir la joya del monasterio: la capilla permanente. Actualmente, las hermanas están usando el futuro cobertizo de servicios públicos como su capilla, aunque las fotos que compartieron conmigo muestran un edificio tan asombrosamente hermoso que avergüenza a muchas iglesias que se han construido a propósito. Para el 2022, si Dios y los fondos lo permiten, las hermanas trasladarán su hermoso altar a su hogar permanente. Mi madre me dice que será románico con solo una pizca de casa de campo de Pensilvania, y albergará una congregación de casi cien. El coro de las hermanas estará separado por una reja para preservar su estricta observancia del recinto papal.

Las hermanas están profundamente comprometidas con su vida enclaustrada, incluso considerando el impacto de la tecnología en el claustro. La Madre Stella-Marie se comunicó conmigo a través de su directora de desarrollo, Catherine Bauer, quien maneja su presencia digital. Mi madre escribió a mano sus respuestas a mis preguntas, que luego Catherine transcribió digitalmente. Además, las hermanas no permiten que se tomen fotos de sus rostros, como una rejilla digital.



Le pregunté a mi madre cómo los laicos católicos podían ayudar a las hermanas en su trabajo. Para aquellos que viven en el área, hay varias oportunidades de voluntariado en el monasterio, mientras que aquellos que deseen apoyar desde lejos pueden donar a las hermanas. Parte del carisma de las hermanas es la confianza en el Señor: no reciben ningún apoyo económico de la Diócesis de Harrisburg. Más bien, dependen de las limosnas y las donaciones en especie. La mayor parte de los fondos para el monasterio han sido pequeñas donaciones. Sin embargo, lo más importante es que la Madre pide oraciones: “que la obra de Dios se pueda hacer aquí en nuestra pequeña colina en Fairfield, pero también que este monasterio se convierta en un instrumento por el cual muchas almas puedan regresar a Dios”. Ya finalizando la entrevista, la Madre agregó:
Durante estos tiempos difíciles de tantas restricciones con respecto a la Misa y los Sacramentos, solo deseo alentar a todos los Fieles a mantenerse firmes en su confianza y esperanza de que Dios nunca nos abandonará, y a permanecer fieles a la práctica de la Fe: orar el rosario y no rendirse… Nuestro Señor está con nosotros; Él ha vencido y nos conducirá a la victoria. Al final, triunfará el Inmaculado Corazón de Nuestra Señora.

Crisis Magazine



VIOLENCIA HEMBRISTA, AQUELLO QUE EL SISTEMA NO QUIERE “MIRAR”

La divulgación de maltrato a los varones, en sus hogares de parte de sus esposas o parejas, no cuenta con un suficiente espacio mediático o aplicación en la justicia. Las diferencias legales suelen ser un abismo cuando se trata de un caso a favor de una mujer o un varón.


Tras un lobby de muchos años y de exhaustivo trabajo, la violencia de género, exclusiva para la mujer, ha quedado por encima de la violencia doméstica, dentro de la que se incluye el maltrato al varón y a los menores de edad. En el primer caso se considera un delito penal, en tanto, en el segundo caso se suele tipificar como falta.

El caso que presentamos hoy, y que puede conocer detalladamente en el siguiente link, es una muestra de cómo una mujer se aprovecha de la justicia feminista. El maltrato institucional, legislativo y judicial que sufre el varón se puede apreciar en un divorcio que tiene a sus hijas como rehén y el dinero como objetivo final.

El varón sufrió la persecución económica y mental de su exmujer, primero en la previa al pedido de divorcio y, posteriormente, cuando la separación se realizó hubo un seguimiento de todos los ingresos con el fin de quitárselos. La exmujer aprovechó una enfermedad para usar en el ámbito judicial y médico.

El aspecto económico también llegó al ámbito relacional, al buscar alejarlo de sus hijas y de la educación de ambas. Al punto de esconder alguna enfermedad o situación compleja de las menores, como así también alejarlo de los centros educativos a los que asistieron las hijas de ambos, hoy mayores de edad.

La desigualdad de género, tan reclamada desde los movimientos feministas, se aplica en la justicia que actúa a favor de la mujer, aún sin pruebas o solo con el relato femenino. El crecimiento de instituciones gubernamentales u ONG, que únicamente cuentan con la mirada hacia el feminismo, abre una brecha en la desigualdad de género en desmedro del varón, que además es utilizado como sostén de la familia que se ha desmembrado.


Varones Unidos




jueves, 14 de enero de 2021

MASACRE DE CRISTIANOS QUE DEFENDÍAN EL ARCA DE LA ALIANZA EN TIGRAY (ETIOPÍA)

La matanza tuvo lugar durante un asalto de tropas gubernamentales. Esto es lo que sucedió en la ciudad santa de Axum

Defendían la iglesia donde se guarda el Arca de la Alianza: Testigos hablan de una masacre de cristianos ortodoxos en la ciudad santa de Axum, en la región de Tigray (Etiopía).

Aquí, desde noviembre pasado, se ha desatado una guerra fratricida: Por un lado la población local, que exige una mayor autonomía; Por otro, el gobierno etíope, encabezado por el premio Nobel de la Paz de 2019, Abiy Ahmed, que está demostrando tener muy poca paz.

Así, si bien es cierto que Abiy Ahmed acabó con la guerra de diez años con Eritrea, la rebelión que tiene lugar en Tigray la está ahogando en sangre (Il Sussidiario, 13 de enero).


El Arca de la Alianza

Ni siquiera el Arca de la Alianza y los cristianos se han librado del horror de la Guerra de Tigray, de la que aún no se sabe mucho. Aproximadamente 750 personas fueron masacradas en la ciudad santa de Axum, donde se dice que vivió la reina de Saba.

Según la leyenda, la reina recibió el arca del rey Salomón y la llevó a Etiopía. Allí sigue todavía, bajo la custodia de un monje, en una capilla del templo ortodoxo dedicado a María de Sión, justo en la plaza del obelisco.

El Arca de la Alianza, según la Biblia, era un cofre de madera de acacia con tapa dorada. Se usaba para guardar las Tablas de la Ley que Dios le dio a Moisés en el monte Sinaí. En este sentido, era el signo visible de la presencia divina entre el pueblo de Israel.


Cómo sucedió la masacre

Según diversas reconstrucciones, realizadas en base a lo contado por los testigos que huyeron hacia el sur: los autores de la masacre de Tigray contra cristianos ortodoxos habrían sido de tropas federales etíopes y milicias aliadas de la región de Amhara.

Los fieles que estaban en la iglesia ortodoxa dedicada a María de Sión habrían sido asesinados para defenderla. Habrían escuchado a los soldados de Amhara, archienemigos del Tigray, gritar que el Arca sería llevada a Addis Abeba. Los soldados presuntamente mataron sin piedad a los fieles que abandonaron la iglesia (Avvenire, 12 de enero).


Atacada también la sagrada mezquita de Nejashi

La noticia de la masacre de cristianos en Tigray fue confirmada por varios testigos. Confirmó que uno de los lugares sagrados del Islam etíope, la mezquita Nejashi en Wukro, construida por los compañeros de Mahoma, también fue atacada y dañada.

Las confirmaciones de la larga cadena de horrores llegan desde Sudán, donde 60.000 tigrayanos huyeron del conflicto en campos de refugiados. Se reportan desde secuestros masivos hasta torturas, violaciones y asesinatos étnicos de civiles. Se ha publicado en línea una lista de 400 víctimas de Tigray asesinadas por etíopes.


El testimonio de un sacerdote católico eritreo

Mussie Zerai es un sacerdote católico eritreo, que vive en Italia, donde trata con migrantes y refugiados políticos de Eritrea y Etiopía. Y afirma que «esta violencia indiscriminada quiere generar odio y discriminación entre la población local, muy apegada a su religión, para fomentar un clima de violencia».

Además, dijo en una entrevista con Il Sussidiario: «Etiopía ha violado la Convención de Ginebra, permitiendo a los eritreos traer por la fuerza a 6.000 de los más de 100.000 refugiados aquí a su país de origen».


Aleteia




miércoles, 13 de enero de 2021

EL LOBBY DEL “ABORTO LEGAL” AHORA VA POR CHILE, LUEGO DEL “ÉXITO” EN ARGENTINA

El Congreso de Chile inició este miércoles la discusión de un proyecto para despenalizar el aborto dentro de las primeras 14 semanas, que fue presentado en 2018 y al que se opone frontalmente el Gobierno de Sebastián Piñera.

Con camisetas verdes -el color que identifica a las abortistas- y al grito de “¡Aborto sí, aborto no, eso lo decido yo!”, algunas de las parlamentarias de izquierda y centro-izquierda que impulsaron la criminal iniciativa llegaron al Parlamento con la intención de lograr en Chile lo que lamentablemente, ya prosperó en Argentina.

“Hoy iniciamos el camino hacia la ‘despenalización legal y social’ del aborto en Chile. Los abortos existen y seguirán existiendo. En nuestras manos está dejar de perseguir a adolescentes y mujeres que no tienen recursos para hacerlo en clínicas disfrazado de apendicitis”, dijo Maite Orsini, diputada opositora y presidente de la comisión parlamentaria donde se discutirá el proyecto.

Maite Orsini

“No más clandestinidad ni persecución. Tenemos que avanzar en autonomía y dignidad”, agregó por su parte en Twitter la diputada comunista Camila Rojas.

Camila Rojas

A diferencia de la ley aprobada en Argentina, el proyecto chileno se limita solo a despenalizar el aborto y “no garantiza ni provee la prestación” ni el “acompañamiento del Estado
.

Mientras la discusión parlamentaria avanzaba, en Santiago, algunas mujeres de la Coordinadora Feminista 8M realizaron una protesta a las puertas del Palacio presidencial y una pegada de carteles con el lema “Aborto libre, legal, seguro y gratuito” en la fachada de la Universidad Católica, uno de los centros de estudios más conservadores del país.


Un poco de historia

El aborto en Chile fue prohibido totalmente durante el gobierno del General Augusto Pinochet (1973-1990), pero con la llegada de la “democracia”, fue despenalizado en septiembre de 2017 por las famosas “tres causales”: inviabilidad fetal, riesgo de muerte de la madre y embarazo producto de una violación.


Ante esta embestida abortista, agrupaciones que defienden la Vida, han hecho publica una declaración que a continuación publicamos y que recomendamos su lectura muy especialmente.

DECLARACIÓN PÚBLICA
COLECTIVO SALVEMOS LAS 2 VIDAS. CHILE

Mintieron, ¡¡¡“NUNCA FUERON 3 CAUSALES”!!!

Lo sabíamos, lo denunciamos y teníamos razón; el proyecto de “aborto” está en el Congreso Nacional y hoy miércoles 13 de enero en la comisión de mujeres y equidad de género de la Cámara de Diputados, comienza su debate. 

Su nombre: “Proyecto de ley para Despenalizar el Aborto consentido por la mujer dentro de las primeras Catorce Semanas”

El verdadero reconocimiento del valor de la vida de todo ser humano, se debe ver reflejado en la real protección del Derecho a la Vida, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

Un niño es todo ser humano menor de 18 años, y todo ser humano dentro del vientre de la madre es sujeto de protección y derechos. El asesinato de un ser humano antes de su nacimiento implica tortura prenatal y constituye un crimen de lesa humanidad. Y el asesinato en 3 causales, por más que este autorizado, sigue siendo un acto brutal y discriminatorio de un ser humano por su estado de enfermedad, su etapa de desarrollo u origen de su concepción.

Ningún ser humano, bajo ninguna circunstancia, tiene derecho a quitarle la vida a otro ser humano.

Nos preguntamos, ¿dónde está la defensora de la niñez que tiene como mandato legal la protección de todos los niños de Chile, y que tiene como marco regulatorio cuerpos legales que establecen que niño es todo ser humano menor de edad y que lo que está en el vientre de una “mujer humana” es un ser humano?

La regula:

• La Constitución de la República, que reconoce la vida del que está por nacer,
• La Convención de los Derechos de los Niños, que entre otros puntos establece la protección de la mujer embarazada para proteger al niño que está en su vientre
• Y los tratados vigentes y ratificados por el Estado de Chile, como el pacto de San José de Costa Rica que reconoce y protege la vida del que está por nacer.

¿Por qué no está hablando, enviando cartas o presionando y denunciando por los medios, a los diputados y actores que pretenden matar a estos niños chilenos?

No, ella no ha levantado la voz por esos niños… acá ellos no sirven, acá no se les puede utilizar para avanzar con la agenda ideológica, política y espiritual que ella, y quienes están detrás de este y otros proyectos, apoyan.

Esos niños, para imponer este cambio cultural, son un estorbo. ¿Por qué nadie habla de sus derechos? Porque este no es un tema de derechos…es un tema político, ideológico y económico.

No es y nunca ha sido un tema de protección de la mujer.
Este proyecto propone que, una mujer adulta o una niña inducida, puedan matar a una mujer indefensa…
¿Dónde están las supuestas defensoras de las mujeres?… millones de niñas han sido asesinadas en el vientre de sus madres…

O ¿dónde están los que enarbolan las banderas de la inclusión? 

Nosotros no nos confundimos, no decimos “ni una menos”, declaramos fuerte y firmemente, ¡¡NADIE MENOS!! No sigan engañando, ya nadie les cree…

Hay mucho dinero detrás de la “industria del aborto” y los hemos descubierto.
Sabemos cómo y dónde invierten sus capitales. Millones de dólares anualmente son enviados a distintas Naciones y Estados, a través de sus redes, para avanzar en esta agenda de muerte.

¿Sabían ustedes que IPPF es la mayor transnacional abortista del mundo?
¿Que IPPF financia campañas políticas, como las presidenciales demócratas en EE.UU. y que financia, no sólo a los mayores lobistas proaborto en Chile, como Miles y Aprofa, que reciben suculentas remesas de dólares y que se blanquean hablando de “protección de derechos”; sino que también,
tercerizan usando ongs “pro-derechos de las mujeres” como palos blancos para pagar los viajes de legisladores chilenos, entre otras acciones, que vulneran nuestra soberanía, nuestra auto regulación, nuestra autodeterminación y nuestra independencia.
¿Sabían que por miles de denuncias contra IPPF, el Senado de Estados Unidos creó una comisión investigadora que evacuó un informe lapidario sobre esta transnacional? Informe que describe claramente la manera de cómo lucran con el dolor, la vulnerabilidad y la angustia de muchas mujeres? ¿Sabían que no existe el ‘acompañamiento’ sino, el entrenamiento concertado a sus funcionarias para capturar a estas
“clientas” y asegurar “las prestaciones” y el “producto” de estas?

Las evidencias fueron irrefutables y dieron como resultado que se le quitara a IPPF el apoyo de millones de dólares que recibía del estado, ya que, se comprobaron diversos modelos de negocios que lucraban con los restos de los niños abortados para uso de diferentes industrias. 


El ser humano como materia prima

La FDA le llama al producto de estos asesinatos para uso industrial, células HECK, porque suena mejor en un envase que “restos de hígado humano” o “cerebro de feto”. A lo que
hemos llegado... no es una película, esto es real, les dejamos el link del informe.

IPPF tiene rango consultivo en la ONU y otros órganos subsidiarios del sistema internacional de DDHH, y presiona, no solo legislaciones pro aborto, sino también, una agenda educativa de adoctrinamiento como la ESI, que engaña y daña a nuestras niñas y niños desde la más tierna infancia.

Lo hace:

1. Creando falsos conceptos, como, por ejemplo: al llamar al abortointerrupción del embarazo.
Interrumpir no es igual a terminar. No interrumpes una vida, terminas con ella para siempre.
Pero interrupción suena menos violento y han estudiado que encuentran menos resistencia con el engaño

2. O participando en la creación de leyes donde introducen artículos en los proyectos, como, por ejemplo: que las mujeres no puedan oír los latidos de sus hijos antes de abortar.
¿Porque no quieren que oigan sus latidos? Lo sabemos y ellos también lo saben: porque más del 95% de las mujeres que pensaron alguna vez en terminar con la vida de sus hijos se arrepintió al sentir el latido de quien estaba en su vientre. Porque se les cae el discurso de que, “eso que está en el vientre es un conjunto de células”, es una cosa, que no hay vida humana. Engaño…

Pero inventan que dejar que oigan sus latidos es “violencia contra la mujer”, que es influir en su decisión. Violencia es engañarla para que no sepa lo que está haciendo y a quién se lo está haciendo.

El niño en el vientre de una mujer no tiene voz… solo tiene sus latidos, eso es lo que ellos siempre quieren callar, y la esperanza del amor natural que nace cuando una madre se da cuenta que es un ser independiente de ella que está vivo y la necesita.

Derechos, amor… no hablen de lo que no conocen ni respetan.

El aborto mata no solo al niño, mata a la madre, a la familia, a la sociedad… la vuelve indolente, cauteriza su conciencia…

Llámenle como quieran… ya no nos engañan y no dejaremos que engañen a nadie más, el aborto siempre será un asesinato, un asesinato a sangre fría.

3. O creando falsos derechos, porque no existe el derecho al aborto, no existe el derecho a asesinar un ser humano, o el derecho a asesinar un hijo.

Pero si existe el derecho a la vida y la obligación de los estados a proteger a los niños de cualquier trato inhumano y tortura.

Aborto no es un concepto, no es una idea, un lema, un intangible.

Aborto es la autorización por una ley para desmembrar un ser humano por partes y a ciegas, a un niño que huye de las tenazas que revientan su cabecita y el succionador que lo desmiembra.

Basta de mentir…

Es que sin aborto se les acaba el negocio, no prestan servicios, no obtienen materia prima, no esclavizan y cauterizan las conciencias de nuestras futuras generaciones para hacerlos esclavos de sus emociones e impulsos.

Es que, si dicen la verdad, nadie abortaría.

Por qué ocultan los daños y las secuelas de por vida en una mujer, por un asesinato tan brutal como este. Mienten a las mujeres para capturarlas como “clientas” de sus “prestaciones”… la mejor expresión de un modelo de libre mercado “tirano, indolente e inmoral”… ¡Que increíble que quienes apoyan esto sean los mismos que hablan de derechos humanos, cambio de sistema y de estado violador!

Mienten sobre las coberturas reales de salud y que una mujer después del aborto estará sola.

¿Quién es verdaderamente libre de elegir en la pobreza, el dolor o en la ignorancia?…

No eran “3 causales” y ahora no son 14 semanas.

Los invitamos a recordar esta frase “miente, miente, que algo queda…”

Mintieron y lo siguen haciendo… y la tan estudiada pendiente hacia el aborto libre se ha impuesto.

“Quedó” el primer escalón, el asesinato por “3 causales” y ahora se propone “que quede” el asesinato hasta las 14 semanas, pero lo que realmente se quiere “que quede” es el aborto a libre demanda hasta el 9° mes.

No avanzamos con estas leyes, retrocedemos.

La frase es de Joseph Gebel, ministro de propaganda del Socialismo Nacional Alemán. Estos son los verdaderos fascistas, “los fachos” reales, que legalizan la eugenesia, que discriminan sobre la sangre y establecen cuál vale más y cual merece o no ser derramada; hablemos con la verdad.

Exhortamos a la clase política y al gobierno no solo a no apoyar esta iniciativa, sino a actuar en contra de ella.

Los exhortamos para que no permitan que las mujeres sigan siendo utilizadas y vulneradas con propuestas de políticas públicas engañosas, como esta. 

Si apoyan el aborto no cuenten con nuestro voto.

Pero si permiten esto y guardan silencio cómplice, nosotros no callaremos.

No se confundan no somos miles… somos millones de chilenos.

Llamamos hoy a cada chileno a despertar, levantarse y pelear en contra de este genocidio, debemos nuevamente alzar la voz por los inocentes, por los que son llevados a la muerte, los sin voz: “los niños en el vientre de sus madres”

La palabra de Dios NO propone, MANDATA en proverbios 24.
“Libra a los que son llevados a la muerte;
Salva a los que están en peligro de muerte”
(Proverbios 24:11)

Marcela Aranda
Colectivo Salvemos las Dos Vidas Chile
+569 6629 3586




martes, 12 de enero de 2021

LOS POBRES NECESITAN MISERICORDIA REAL, NO FANTASÍAS MARXISTAS

"Las personas ingenuas e inmaduras tienen una gran pasión por 'servir a la humanidad', pero no pueden soportar servir a un ser humano que está justo frente a ellos".

Por Timothy Flanders


Este adagio me lo dio un hombre sabio que resumió concisamente la locura generalizada de nuestra época y, de hecho, de varios siglos de modernidad. El derramamiento de sangre realizado en nombre de la "humanidad" es un testimonio de la irracionalidad de la época moderna. Los mismos pobres son armados por esta ideología asesina en más de una forma, y ​​aquí vemos la nefasta seducción como verdaderamente demoníaca: Satanás mismo se transforma en un ángel de luz (II Cor. 11:14). El comunismo, llamado por Pío XI "el azote satánico", aparece en efecto como un ángel de luz, precisamente porque las miserias de los pobres son reales:
El comunismo de hoy, más enfáticamente que movimientos similares en el pasado, esconde en sí mismo una falsa idea mesiánica. Un pseudoideal de justicia, de igualdad y fraternidad en el trabajo impregna toda su doctrina y actividad de una mística engañosa, que comunica un entusiasmo celoso y contagioso a las multitudes atrapadas por promesas engañosas. Esto es especialmente cierto en una época como la nuestra, cuando una miseria inusual ha resultado de la distribución desigual de los bienes de este mundo. Este pseudoideal se adelanta hasta jactanciosamente como si fuera responsable de un cierto progreso económico. De hecho, cuando tal progreso es real, sus verdaderas causas son muy diferentes, como por ejemplo la intensificación del industrialismo en países que antes casi carecían de él, la explotación de inmensos recursos naturales [1]
Con la razonable severidad de un verdadero pontífice, Pío XI vio que el mal del comunismo no se creaba ex nihilo, sino que reaccionaba a las verdaderas injusticias provocadas por un exceso de lucro y explotación de los trabajadores en los peores excesos del capitalismo (no obstante las riquezas creadas por la innovación y la tecnología del libre mercado). El marxista toma entonces una verdadera injusticia que sufren los pobres y usa la ira del pobre contra la injusticia (que es justa) y su envidia de los ricos (que es pecaminosa) para ganar poder para sí mismo.

Desde el principio, la Iglesia entendió que el marxista se preocupa poco por el pobre, pero la devoción del marxista es simplemente por la "humanidad". El amor de los marxistas es por una ideología, no por personas. Esta máscara se quita poco después de que los comunistas hayan tomado el poder, como en Rusia o China, entonces sus verdaderos objetivos se hicieron evidentes. Si realmente se preocuparan por los pobres, no buscarían destruir la Iglesia, que es, ha sido y siempre será, como incluso sus enemigos se ven obligados a admitir, la mayor defensora de las viudas, madre y defensora de huérfanos pobres que la historia ha visto jamás. Pío XI de nuevo:
Se puede decir con toda verdad que la Iglesia, como Cristo, pasa a través de los siglos haciendo el bien a todos. Hoy no habría ni socialismo ni comunismo si los gobernantes de las naciones no hubieran despreciado las enseñanzas y las advertencias maternas de la Iglesia. Sobre las bases del liberalismo y el laicismo quisieron construir otros edificios sociales que, por poderosos e imponentes que parecían en un principio, pronto revelaron la debilidad de sus cimientos, y hoy se derrumban uno tras otro ante nuestros ojos, como todo lo que no está cimentado sobre la única piedra angular que es Cristo Jesús debe derrumbarse [2]
Pío XI escribió estas palabras en 1937, cuando la secular y endeble organización internacional, la Sociedad de Naciones (precursora de las Naciones Unidas), estaba a punto de hacerse añicos con el inicio de la Segunda Guerra Mundial. El pontífice vio a través de la lente de la historia que todos los esfuerzos de la modernidad, por vastos e impresionantes que fueran, no serían nada sin la bendición y la autoridad de Su Majestad, Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Reyes. Como había dicho el mismo pontífice más de una década antes, a raíz del derramamiento de sangre de la Primera Guerra Mundial:
Estos múltiples males en el mundo se debieron al hecho de que la mayoría de los hombres habían echado a Jesucristo y su santa ley fuera de sus vidas; que no tenían lugar ni en los asuntos privados ni en la política… mientras los individuos y los estados se negaran a someterse al gobierno de nuestro Salvador, no habría perspectivas realmente esperanzadoras de una paz duradera entre las naciones [3]
El hecho es que cualquiera que sea la política que uno promueva, cualquier sistema fiscal o paquete de estímulo económico que se promueva, nada puede reemplazar el gobierno del verdadero rey, Jesucristo. De hecho, fue de nuestros padres, que entendieron esta lealtad, que se podía dar verdadera misericordia a los pobres. Los hombres miraron al mundo venidero y entendieron que en el Juicio, el Rey se sentará en el asiento de su majestad y separará las ovejas de las cabras. Y dirá a los machos cabríos que descuidaron a los pobres: En verdad os digo, siempre que no lo hicieras a uno de estos más pequeños, ni a mí me lo hiciste. Apártate de mí, maldito, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles (Mt. 25:41, 45).

Los hombres que amaban a Jesucristo tenían misericordia de los pobres porque tenían verdadera caridad. Santo Tomás explica que dar limosna a los pobres es un acto de misericordia (el griego es literalmente “hacer misericordia”; cf. Mt. 6: 3).
Se dice que una persona es misericordiosa, cuando estuviera, por así decirlo, afligida de corazón [miserum cor]; afectada por el dolor por la miseria del otro como si fuera suya. De ahí se sigue que se esfuerza por disipar la miseria de ese otro, como si fuera suya; y este es el efecto de la misericordia (ST I q21 a3. Cf. I-II q69 a3).
Así, el cristiano no solo ayuda a los pobres por temor al juicio, sino que cuando crece en la caridad amando al prójimo por Jesucristo, busca aliviar la miseria de los pobres porque toma su sufrimiento por el suyo. Se trata de una imitación de Cristo, que tomó nuestros sufrimientos como propios.

De este amor de Jesucristo y de los pobres por Él - y no de una ideología maleable y asesina de la “humanidad” - brotaron las innumerables obras caritativas de misericordia a lo largo de la historia de la cristiandad: innumerables santos y órdenes, frailes, conventos, hospitales, hospicios, orfanatos, rescatadores de esclavos, organizaciones benéficas de préstamos sin fines de lucro (Mons Pietatis), todos rescatadores de los pobres. Es aquí en el seno de la Iglesia donde los pobres encuentran la verdadera misericordia, porque son amados como personas, y no simplemente le son dadas las migajas de pan que sobran de "la fiesta". Para hablar con los izquierdistas seculares en su propio idioma, la Iglesia Católica es la organización humanitaria más grande que el mundo haya visto. Si amaran a los pobres, promoverían el catolicismo. Pero sus objetivos no son la verdadera misericordia y la caridad, sino simplemente sus propias ideologías.

No se puede tener caridad por una ideología, ya que una ideología no es una persona. Pero una ideología puede manipular a un grupo de personas provocando sus pasiones por "un futuro más brillante para la humanidad". Esta propaganda de pseudo-altruismo comenzó cuando Enrique VIII, en aras de su propia lujuria y codicia, se proclamó cabeza de la Iglesia y se apoderó de todas las tierras de la Iglesia que antes estaban destinadas a los pobres. Terminaron en manos de la poderosa nobleza y otras élites, y este robo con justificación religiosa se repitió en todos los países europeos.

Las sangrientas revoluciones de masas por medio de la retórica han estado sucediendo desde entonces, creando innumerables viudas y huérfanos ya que murieron muchísimos padres. Los tiranos que imitaron a Enrique VIII en su desprecio por los pobres y la Iglesia, tanto católicos como protestantes, fueron derrocados por un derramamiento de sangre masivo en nombre de ideologías y consignas. El marxismo brotó como la maleza en esta era revolucionaria mundial, y lo que Pío observó y predijo se ha cumplido: todo lo que no esté cimentado en la única piedra angular que es Cristo Jesús debe derrumbarse.

Para que nadie crea tontamente que el marxismo se limita a la caída de la Rusia soviética o la China que aún sigue en pie, considere las palabras de John Hardon, SJ incluso en 1998: "Los Estados Unidos de América es el país marxista más poderoso del mundo" [4]. O, como observan los hermanos Gordon, “en realidad hubo dos, no un 'error de la Rusia' socialista contra los que se advirtió en Fátima 1917: el igualitarismo sexual y el igualitarismo económico. Occidente ha sucumbido a ambos” [5].

Con la crisis del virus chino en todo el mundo, estos errores de Rusia son más evidentes que nunca. Los esfuerzos por convertir esta crisis en una revolución socialista se están dando a conocer. El virus es real, pero la solución debe ser una solución acorde a la realidad, no una fantasía marxista. Los gobiernos de todo el mundo ya se están enfrentando a una reacción violenta cuando millones de pobres se ven obligados a dejar de trabajar, particularmente en India, donde millones de pobres están caminando desesperadamente millones de millas en busca de socorro y literalmente mueren de hambre en las carreteras. Incluso en los ricos Estados Unidos, el católico hawaiano Jason Jones fue arrestado para protestar por el peligro de la hambruna de sus propios vecinos.

En medio de otra revolución (intentada) por retórica, los pobres y vulnerables son abandonados en su miseria. Necesitan una verdadera misericordia cristiana, no una utopía marxista que distribuya el hambre. Recordemos a los pobres y hagamos todo lo posible para aliviar su miseria en el Nombre de Jesucristo.


[1] Pío XI, Divini Redemptoris (1937), 7, 8

[2] Ibíd., 38.

[3] Papa Pío XI, Encíclica Quas Primas (1925), n. 1.

[4] John Hardon, SJ "La influencia del marxismo en los Estados Unidos" Informe Mindszenty

(Fundación Cardinal Mindszenty, agosto de 1998), vol. XXXX-No. 8

[5] Timothy J. Gordon y David R. Gordon, Rule for Retrogrades (TAN: 2019), 18


One Peter Five



MÜLLER: APELAR A UNA «HERMANDAD UNIVERSAL» SIN JESUCRISTO ES UNA CARRERA LOCA EN TIERRA DE NADIE

El cardenal Gerhard Müller, Prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha publicado el articulo «El cristocentrismo del servicio de Pedro y por qué existe un solo Papa» en el que, además de explicar el ministerio petrino, advierte contra la idea de una fraternidad universal al margen de Cristo.


El cardenal alemán advierte en el artículo publicado en la Nuova Bussola Quotidiana:

«Cualquier apelación a una 'hermandad universal' sin Jesucristo, el único y verdadero Salvador de la humanidad, se convertiría, desde el punto de vista de la Revelación y la teología, en una carrera loca en tierra de nadie»

Y recuerda:

«la Iglesia del Dios Trino no es de ninguna manera una comunidad de miembros de una institución religiosa humanitaria, que podría prescindir del Dios Trino personal y ser compartida incluso por los ateos, en el sentido de la identificación panteísta del ser con la ficción personificada del dios de Spinoza (deus sive substantia sive natura)».

El purpurado cita el Concilio Vaticano II para mostrar el rechazo del pluralismo religioso y el relativismo en la demanda de la verdad, así como la necesidad de pertenecer a la Iglesia Católica para ser salvo:

«...no podrían salvarse aquellos hombres que, conociendo que la Iglesia católica fue instituida por Dios a través de Jesucristo como necesaria, sin embargo, se negasen a entrar o a perseverar en ella»
(Lumen Gentium 14).

«Incluso en el 'diálogo interreligioso' con el Islam»
, afirma Muller, «debemos decir francamente que Jesucristo no es uno de los profetas (Mt 16,14), que nos remitiría a un dios común más allá de la autorrevelación en el Hijo de Dios hecho hombre, como si, fuera de la enseñanza de la fe, en el vacío de los sentimientos religiosos - según vanas palabras religiosas que "Después de todo, todos creemos lo mismo"».


InfoCatolica



MONS. HECTOR AGUER: EL DRAMA DE LA LEY DEL ABORTO

Monseñor Aguer, Arzobispo Emérito de La Plata, se refirió a las calamidades que soporta la Argentina mencionando la pandemia y el virus, la pobreza creciente y “como si los males fueran pocos, el Senado de la Nación acaba de aprobar una ley de aborto…”


Texto completo de la alocución de Mons. Héctor Aguer:

“Mis amigos: la Argentina está viviendo verdaderas calamidades. Esta palabra, calamidad, podemos aplicarla espontáneamente al caso de la pandemia y del virus que según los funcionarios no iba a llegar aquí. El fracaso de la política sanitaria es total y estamos alcanzando los porcentajes mayores de contagios y de muertes.

Otra calamidad es la pobreza. Según las últimas mediciones casi el 50% de la población argentina vive en la pobreza y dentro de este número hay que contar a quienes viven en la miseria. Hay gente que pasa hambre en la Argentina, en un país dotado por La Providencia de tal modo que podría alimentar a cien millones de personas. ¿No hay nadie responsable de esto? ¿A quién hay que echarle la culpa?.

Ahora, como si los males fueran pocos, el Senado de la Nación acaba de aprobar una ley de aborto. ¿No se dan cuenta que es lo que está en juego aquí? En este espacio hemos hablado muchas veces del tema y algunos insisten en que es una postura dogmática o religiosa y no es así porque es una cuestión eminentemente científica.

¿Qué es aquello que crece silenciosamente en el seno de una mujer embarazada? El Ministro de Salud de la Nación ha dicho que es “un fenómeno porque si fuera un ser humano el aborto sería un genocidio”. ¡Y sí, Sr. Ministro! ¡El aborto es un genocidio y Usted es el responsable!

La ciencia embriológica del siglo XX ha sido suficientemente clara, pienso en el Profesor Jerome Lejeune, no deja lugar a dudas, se trata de un ser humano pues desde el primer instante de la concepción el fruto de esa concepción es un nuevo ser humano, una persona humana y se identifica claramente por su ADN. ¿En cuántos problemas, crímenes, delitos, etc., hay que recurrir al ADN para identificar al culpable? Es que el ADN identifica a una persona y el embrión recién concebido tiene un ADN distinto del de sus progenitores que lo hace un ser distinto, un hombre o una mujer distinta y que, como diría Platón, tiene que crecer desde dentro porque el Señor infunde el alma inmortal en ese primer instante de la concepción. Por tanto la cuestión es una cuestión científica.

Además esta ley de aborto llega a permitir la matanza del niño por nacer, en algunos casos aún hasta poco antes del nacimiento o sea que, en realidad, es casi un infanticidio. Recuerdo ahora que el Concilio Vaticano II, no yo, en la Constitución Pastoral “Gaudium et spes” sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, ha dicho que “el aborto y el infanticidio son crímenes abominables”. Ahora, según la legislación argentina “el crimen abominable” se puede realizar impunemente.

Además de las científicas hay otras muchas razones. Por ejemplo las psicológicas porque las consecuencias del aborto en la mujer han sido estudiadas por psicólogos y psiquiatras pero quien se ha sentado en un confesionario alguna vez sabe el caso de tantas mujeres que vuelven repetidamente a confesar ese pecado que ya está perdonado, porque no se lo pueden sacar de encima y cuesta devolverles la paz. El síndrome post-aborto es una realidad.

Pensemos también en lo que significa desde el punto de vista jurídico que las leyes de un país no tengan en cuenta el orden natural y aún aquellas inclinaciones espontáneas de la conciencia que tienden a reconocer, apreciar y amar el valor de la vida.

Y la cuestión política no debe desecharse. Todos sabemos muy bien que esta campaña por el aborto en la Argentina ha sido pagada por dinero internacional, han llegado muchos dólares. ¿Y qué es lo que se busca con eso? Ya desde el tiempo del famoso Henry Kissinger lo que buscaba el imperialismo internacional del dinero es que no creciera la población de los países en vías de desarrollo, de los países pobres. Acá hay una cuestión de política internacional que está en juego.

Esta es la realidad tristísima que vive la Argentina pero aquellos que están en favor de la vida no pueden quedarse así, no se acabó todo, la cosa sigue o, podríamos decir, recién empieza”.




lunes, 11 de enero de 2021

LA PROFECÍA DEL MONSEÑOR LEFEBVRE: "HACIA UNA SOCIEDAD TERRIBLE, QUE PRETENDE SER LIBRE PERO QUE YA NO TENDRÁ LIBERTAD"

Aquel 22 de agosto de 1979 Mons. Lefebvre predijo “Próximamente estaremos listados en computadoras, todos tendremos nuestro número y no podremos hacer nada sin que todo esté indicado en en el legajo que tendremos, y todo esto será por computadora. Estaremos en una situación peor que en un país soviético”

Por Francesca de Villasmundo

El sitio web de los dominicanos de Avrillé recientemente publicó algunas citas del Arzobispo Lefebvre tomadas de una conferencia dada el 22 de agosto de 1979 en Shawinigan, Quebec. Parece casi una profecía”, escriben los dominicanos, ya que anuncia, con más de cuarenta años de anticipación, la situación que hoy vivimos. Recordemos que en 1979 las computadoras estaban en sus inicios, apenas existían las primeras computadoras de escritorio. Internet no existía, ni tampoco el 5G, por supuesto. Todavía estábamos en medio de la Guerra Fría, el comunismo estaba en Oriente. Podemos pensar que en aquel 22 de agosto, fiesta del Inmaculado Corazón de María, la Santísima Virgen le dio al Arzobispo Lefebvre la intuición de lo que sucedería si los papas persistían en no cumplir con sus pedidos de Fátima, en particular la devoción de los primeros cinco sábados del mes y la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón.

“Próximamente estaremos listados en computadoras, todos tendremos nuestro número y no podremos hacer nada sin que todo esté indicado en en el legajo que tendremos, y todo esto será por computadora. Estaremos en una situación peor que en un país soviético” declaró un clarividente arzobispo Lefebvre en Quebec, a continuación de sus palabras proféticas:
“Lo que legitima nuestro miedo es pensar que a través de esta degradación de la Iglesia, esta degradación de las ideas incluso en la Iglesia, porque son las ideas liberales las que penetran dentro la Iglesia, las ideas finalmente masónicas que penetran en el interior de la Iglesia, que todavía era el bastión que resistía. Ahora que el enemigo ha penetrado hasta los picos más altos de la Iglesia, como predijeron Nuestra Señora de Fátima y Nuestra Señora de La Salette, está ocurriendo todo al mismo tiempo. El edificio social que está en proceso de salir, porque la Iglesia, por sus principios, todavía sostenía, diría, la verdadera libertad. La libertad de cumplir con nuestro deber. Eso es. ¿Para qué tenemos libertad? Para cumplir con nuestro deber. Porque tenemos el deber de amar a Dios y de amar al prójimo y, en consecuencia, de cumplir con nuestro deber, nuestro deber con Dios en la religión y nuestro deber con nuestro prójimo a través de funciones que tenemos; funciones sociales cualesquiera que sean. Tenemos que cumplir con nuestro deber estatal.
Sin embargo, somos cada vez menos capaces de cumplir con nuestro deber, tanto religioso como social, porque todo se vuelve dirigido y orientado hacia un estado socialista. El socialismo está progresando considerablemente; con todo el poder de la mampostería actual que está en todas partes, que está en Roma, que está en todas partes y dirige todo. Próximamente estaremos listados en computadoras, todos tendremos nuestro número y no podremos hacer nada sin que todo esté indicado en en el legajo que tendremos, y todo esto será por computadora. Estaremos en una situación peor que en un país soviético. Diremos que son países libres, pero no son países libres: ya no seremos libres para hacer nada. Uno se puede imaginar, es absolutamente increíble.
La constitución del gobierno europeo también es muy seria y muy peligrosa, porque es un gobierno que está lleno de masones y por lo tanto, ahora aplicarán a Europa, de manera integral, todos los principios masónicos. Llegamos a decir esto, para el gobierno europeo, que obviamente proclamamos los derechos humanos, proclamamos los derechos de las mujeres. Si la mujer tiene los mismos derechos que los del hombre, bueno, uno no tiene derecho a no darle a la mujer la autorización para ser sacerdote. Entonces vamos a enjuiciar a los obispos que no quieren ordenar mujeres, porque las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres. Es posible que cosas así van a pasar, con el pretexto de los derechos, de la igualdad de derechos.
Es espantoso, no nos imaginamos hacia dónde vamos actualmente, hacia una socialización que aparentemente para nosotros no parece tan dura como la del comunismo pero que, al final, será simplemente una imagen del comunismo, pero llevado a cabo por medios científicos en lugar de ser realizado por la fuerza, como hicieron los comunistas, será lo mismo.
Entonces eliminaremos de la sociedad a todos aquellos que no quieran someterse a esta orden. A esta orden socialista. Los eliminaremos. Siempre habrá una forma de eliminarlos. Ahora estamos eliminando a los niños molestos, pronto eliminaremos a los ancianos. Los ancianos pronto irán allí también; y luego, no es difícil ponerle una inyección o hacerle algo a alguien que está enfermo, lo hacemos desaparecer. Lo haremos desaparecer de la sociedad con el pretexto de que estas personas son problemáticas. No logran enmarcarse dentro de los estándares que se prevén. Realmente nos dirigimos hacia una sociedad terrible, que dice ser libre pero que ya no tendrá libertad”

Medias-Presse



BERGOGLIO REGULARIZA QUE LAS MUJERES LEAN Y ACOLITEN EN MISA

Sí, ya sé que no les parece una novedad, que es lo que vemos domingo sí y domingo también en casi cualquier parroquia. La novedad reside en que ahora el derecho recogerá al fin lo que en la realidad ya se hacía.


El Vaticano ha publicado hoy la Carta apostólica “Spiritus Domini” en forma de “Motu Proprio” por la que el papa Francisco permite el acceso de las mujeres al ministerio instituido del lectorado y acolitado. 

Dice Bergoglio:
En los últimos años se ha llegado a una elaboración doctrinal que ha puesto de relieve cómo determinados ministerios instituidos por la Iglesia tengan como fundamento la condición común de ser bautizados y el sacerdocio real recibido en el sacramento del Bautismo; éstos son esencialmente distintos del ministerio ordenado recibido en el sacramento del Orden. En efecto, una práctica consolidada en la Iglesia latina ha confirmado también que estos ministerios laicos, al estar basados en el sacramento del Bautismo, pueden ser confiados a todos los fieles idóneos, sean de sexo masculino o femenino”.

En consecuencia, Bergoglio ha procedido a la modificación del canon 230 § 1 del Código de Derecho Canónico, que ahora tendrá la siguiente redacción:

“Los laicos que tengan la edad y los dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán ser asumidos establemente, mediante el rito litúrgico establecido, en los ministerios de lectores y acólitos; sin embargo, tal atribución no les da derecho al sustento ni a la remuneración por parte de la Iglesia”.


“Ofrecer a los laicos de ambos sexos la posibilidad de acceder a los ministerios del Acolitado y del Lectorado en virtud de su participación en el sacerdocio bautismal, aumentará el reconocimiento, también a través de un acto litúrgico (institución), de la preciosa contribución que desde hace tiempo muchísimos laicos, también las mujeres, aportan a la vida y a la misión de la Iglesia”, dice Bergoglio en la carta enviada al prefecto de la Congregación de Doctrina de la Fe.

“La decisión de conferir también a las mujeres estos cargos, que implican estabilidad, reconocimiento público y un mandato del obispo, hace más efectiva en la Iglesia la participación de todos en la obra de evangelización”, explica Bergoglio.


Les ofrecemos la carta completa, publicada en español por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

El Espíritu del Señor Jesús, fuente perenne de la vida y misión de la Iglesia, distribuye a los miembros del Pueblo de Dios los dones que permiten a cada uno, de manera diferente, contribuir a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio. Estos carismas, llamados ministerios por ser reconocidos públicamente e instituidos por la Iglesia, se ponen a disposición de la comunidad y su misión de forma estable.

En algunos casos esta contribución ministerial tiene su origen en un sacramento específico, el Orden Sagrado. Otras tareas, a lo largo de la historia, han sido instituidas en la Iglesia y confiadas a través de un rito litúrgico no sacramental a los los fieles, en virtud de una forma peculiar de ejercicio del sacerdocio bautismal, y en ayuda del ministerio específico de los obispos, sacerdotes y diáconos.

Siguiendo una venerable tradición, la recepción de los “ministerios laicales”, que san Pablo VI reguló en el Motu Proprio Ministeria quaedam (17 de agosto de 1972), precedía como preparación a la recepción del Sacramento del Orden, aunque tales ministerios se conferían a otros fieles idóneos de sexo masculino.

Algunas asambleas del Sínodo de los Obispos han evidenciado la necesidad de profundizar doctrinalmente en el tema, para que responda a la naturaleza de dichos carismas y a las necesidades de los tiempos, y ofrezca un apoyo oportuno al papel de la evangelización que atañe a la comunidad eclesial.

Aceptando estas recomendaciones, se ha llegado en los últimos años a una elaboración doctrinal que ha puesto de relieve cómo determinados ministerios instituidos por la Iglesia tengan como fundamento la condición común de ser bautizados y el sacerdocio real recibido en el sacramento del Bautismo; éstos son esencialmente distintos del ministerio ordenado recibido en el sacramento del Orden. En efecto, una práctica consolidada en la Iglesia latina ha confirmado también que estos ministerios laicos, al estar basados en el sacramento del Bautismo, pueden ser confiados a todos los fieles idóneos, sean de sexo masculino o femenino, según lo que ya está previsto implícitamente en el canon 230 § 2.

En consecuencia, después de haber escuchado el parecer de los Dicasterios competentes, he decidido proceder a la modificación del canon 230 § 1 del Código de Derecho Canónico. Por lo tanto, decreto que el canon 230 § 1 del Código de Derecho Canónico tenga en el futuro la siguiente redacción:

“Los laicos que tengan la edad y los dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán ser asumidos establemente, mediante el rito litúrgico establecido, en los ministerios de lectores y acólitos; sin embargo, tal atribución no les da derecho al sustento ni a la remuneración por parte de la Iglesia”.

Dispongo también la modificación de los otros elementos, con fuerza de ley, que se refieren a este canon.

Lo deliberado por esta Carta Apostólica en forma de Motu Proprio, ordeno que tenga vigencia firme y estable, no obstante cualquier cosa contraria, aunque sea digna de mención especial, y que se promulgue mediante su publicación en L’Osservatore Romano, entrando en vigor el mismo día, y luego se publique en el comentario oficial de las Acta Apostolicae Sedis.

Dado en Roma, en San Pedro, el 10 de enero del año 2021, fiesta del Bautismo del Señor, noveno de mi pontificado.

Francisco

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A continuación, la carta del Papa Francisco al prefecto de la Congregación de Doctrina de la Fe:


Al Venerable Hermano

Cardenal Luis F. Ladaria, S.I.,

Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe,

El Espíritu Santo, vínculo de amor entre el Padre y el Hijo, construye y alimenta la comunión de todo el Pueblo de Dios, suscitando en él múltiples y diversos dones y carismas (cf. Francisco, Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, n. 117). Mediante los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, los miembros del Cuerpo de Cristo reciben del Espíritu del Señor Resucitado, en diverso grado y con diferentes expresiones, los dones que les permiten dar la contribución necesaria a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio a toda criatura.

El apóstol Pablo distingue a este respecto entre dones de gracia-carismas (“charismata”) y servicios (“diakoniai” – “ministeria” [cf. Rm 12,4ss y 1 Cor 12,12ss]). Según la tradición de la Iglesia, se denominan ministerios las diversas formas que adoptan los carismas cuando se reconocen públicamente y se ponen a disposición de la comunidad y de su misión de forma estable.

En algunos casos el ministerio tiene su origen en un sacramento específico, el Orden sagrado: se trata de los ministerios “ordenados” del obispo, el presbítero, el diácono. En otros casos el ministerio se confía, por un acto litúrgico del obispo, a una persona que ha recibido el Bautismo y la Confirmación y en la que se reconocen carismas específicos, después de un adecuado camino de preparación: hablamos entonces de ministerios “instituidos”. Muchos otros servicios u oficios eclesiales son ejercidos de hecho por tantos miembros de la comunidad, para el bien de la Iglesia, a menudo durante un largo período y con gran eficacia, sin que esté previsto ningún rito particular para conferir el oficio.

A lo largo de la historia, a medida que las situaciones eclesiales, sociales y culturales han ido cambiando, el ejercicio de los ministerios en la Iglesia Católica ha adoptado formas diferentes, mientras que permanecía intacta la distinción, no sólo de grado, entre los ministerios “instituidos” (o “laicos”) y los ministerios “ordenados”. Los primeros son expresiones particulares de la condición sacerdotal y real propia de todo bautizado (cf. 1 P 2, 9); los segundos son propios de algunos miembros del Pueblo de Dios que, como obispos y sacerdotes, ” reciben la misión y la facultad de actuar en la persona de Cristo Cabeza;” o, como diáconos, “son habilitados para servir al pueblo de Dios en la diaconía de la liturgia, de la palabra y de la caridad” (Benedicto XVI, Carta apostólica en forma de Motu Proprio Omnium in mentem, 26 de octubre de 2009). Para indicar esta distinción también se utilizan expresiones como sacerdocio bautismal y sacerdocio ordenado (o ministerial). En todo caso es bueno reiterar, con la constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, que “se ordenan, sin embargo, el uno al otro, pues ambos participan a su manera del único sacerdocio de Cristo ” (LG, n. 10). La vida eclesial se nutre de esta referencia recíproca y se alimenta de la tensión fecunda entre estos dos polos del sacerdocio, el ministerial y el bautismal, que aunque son distintos están enraizados en el único sacerdocio de Cristo.

En línea con el Concilio Vaticano II, el sumo pontífice san Pablo VI quiso revisar la práctica de los ministerios no ordenados en la Iglesia Latina – hasta entonces llamados “órdenes menores” – adaptándola a las necesidades de los tiempos. Esta adaptación, sin embargo, no debe interpretarse como una superación de la doctrina anterior, sino como una actuación del dinamismo que caracteriza la naturaleza de la Iglesia, siempre llamada con la ayuda del Espíritu de Verdad a responder a los desafíos de cada época, en obediencia a la Revelación. La carta apostólica en forma de Motu Proprio Ministeria quaedam (15 de agosto de 1972) configura dos oficios (tareas), el del Lector y el del Acólito, el primero estrictamente ligado al ministerio de la Palabra, el segundo al ministerio del Altar, sin excluir que otros “oficios” puedan ser instituidos por la Santa Sede a petición de las Conferencias Episcopales.

La variación de las formas de ejercicio de los ministerios no ordenados, además, no es la simple consecuencia, en el plano sociológico, del deseo de adaptarse a las sensibilidades o a las culturas de las épocas y de los lugares, sino que está determinada por la necesidad de permitir a cada Iglesia local/particular, en comunión con todas las demás y teniendo como centro de unidad la Iglesia que está en Roma, vivir la acción litúrgica, el servicio de los pobres y el anuncio del Evangelio en fidelidad al mandato del Señor Jesucristo. Es tarea de los pastores de la Iglesia reconocer los dones de cada bautizado, dirigirlos también hacia ministerios específicos, promoverlos y coordinarlos, para que contribuyan al bien de las comunidades y a la misión confiada a todos los discípulos.

El compromiso de los fieles laicos, que “son simplemente la inmensa mayoría del Pueblo de Dios.” (Francisco, Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, n. 102), ciertamente no puede ni debe limitarse al ejercicio de los ministerios no ordenados (cf. Francisco, Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, n. 102), pero una mejor configuración de estos ministerios y una referencia más precisa a la responsabilidad que nace, para cada cristiano, del Bautismo y de la Confirmación, puede ayudar a la Iglesia a redescubrir el sentido de comunión que la caracteriza y a iniciar un renovado compromiso en la catequesis y en la celebración de la fe (cf.) Y es precisamente en este redescubrimiento que puede encontrar una mejor traducción la fecunda sinergia que surge de la ordenación mutua del sacerdocio ordenado y el sacerdocio bautismal. Esta reciprocidad, del servicio al sacramento del altar, está llamada a refluir, en la distinción de tareas, en ese servicio de “hacer de Cristo el corazón del mundo” que es la misión peculiar de toda la Iglesia. Precisamente este servicio al mundo, único aunque distinto, amplía los horizontes de la misión de la Iglesia, evitando que se encierre en lógicas estériles encaminadas sobre todo a reivindicar espacios de poder, y ayudándole a experimentarse a sí misma como una comunidad espiritual que “avanza juntamente con toda la humanidad y experimenta la suerte terrena del mundo,” (GS, n. 40). En esta dinámica podemos entender verdaderamente el significado de la “Iglesia en salida”.

En el horizonte de renovación trazado por el Concilio Vaticano II, se siente cada vez más la urgencia de redescubrir la corresponsabilidad de todos los bautizados en la Iglesia, y de manera especial la misión de los laicos. La Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica (6-27 de octubre de 2019), en el quinto capítulo del documento final, señaló la necesidad de pensar en “nuevos caminos para la ministerialidad eclesial”. No sólo para la Iglesia amazónica, sino para toda la Iglesia, en la variedad de situaciones, “es urgente que se promuevan y se confieran ministerios para hombres y mujeres … Es la Iglesia de hombres y mujeres bautizados que debemos consolidar promoviendo la ministerialidad y, sobre todo, la conciencia de la dignidad bautismal.” (Documento Final, n. 95).

A este respecto, es bien sabido que el Motu Proprio Ministeria quaedam reserva solo a los hombres la institución del ministerio de Lector y Acólito y , en consecuencia, así lo establece el canon 230 § 1 del CIC. Sin embargo, en los últimos tiempos y en muchos contextos eclesiales se ha señalado que la disolución de esa reserva podría contribuir a una mayor manifestación de la dignidad bautismal común de los miembros del Pueblo de Dios. Ya con ocasión de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia (5-26 de octubre de 2008) los Padres sinodales expresaron el deseo de “que el ministerio del Lectorado se abra también a las mujeres” (cf. 17); y en la exhortación apostólica postsinodal Verbum Domini (30 de septiembre de 2010), Benedicto XVI precisaba que el ejercicio del munus de lector en la celebración litúrgica, y en particular el ministerio del Lectorado como tal, en el rito latino es un ministerio laical (cf. n. 58).

Durante siglos, la “venerable tradición de la Iglesia” ha considerado las llamadas “órdenes menores” -entre las que se encuentran precisamente el Lectorado y el Acolitado- como etapas de un itinerario que debía conducir a las “órdenes mayores” (Subdiaconado, Diaconado, Presbiterado). Como el sacramento de las órdenes estaba reservado sólo a los hombres, esto también se aplicaba a las órdenes menores.

Una distinción más clara entre las atribuciones de los que hoy se denominan “ministerios no ordenados (o laicales)” y “ministerios ordenados” permite disolver la reserva de los primeros sólo a los hombres. Si en lo que se refiere a los ministerios ordenados la Iglesia “no tiene en absoluto la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres” (cf. S. Juan Pablo II, Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis, 22 de mayo de 1994), para los ministerios no ordenados es posible, y hoy parece oportuno, superar esta reserva. Esta reserva tenía sentido en un contexto particular, pero puede ser reconsiderada en nuevos contextos, teniendo siempre como criterio, sin embargo, la fidelidad al mandato de Cristo y la voluntad de vivir y proclamar el Evangelio transmitido por los apóstoles y confiado a la Iglesia para que sea religiosamente escuchado, santamente custodiado, fielmente anunciado.

No sin motivo, san Pablo VI se refiere a una tradición venerabilis, no a una tradición veneranda, en sentido estricto (es decir, una que “debe” ser observada): puede reconocerse como válida, y durante mucho tiempo lo ha sido; sin embargo, no tiene un carácter vinculante, ya que la reserva a los hombres no pertenece a la naturaleza propia de los ministerios del Lector y del Acólito. Ofrecer a los laicos de ambos sexos la posibilidad de acceder a los ministerios del Acolitado y del Lectorado en virtud de su participación en el sacerdocio bautismal, aumentará el reconocimiento, también a través de un acto litúrgico (institución), de la preciosa contribución que desde hace tiempo muchísimos laicos, también las mujeres, aportan a la vida y a la misión de la Iglesia.

Por estos motivos, he considerado oportuno establecer que se puedan instituir como Lectores o Acólitos no sólo hombres, sino también mujeres, en los cuales y en las cuales, mediante el discernimiento de los pastores y después de una adecuada preparación, la Iglesia reconoce “la firme voluntad de servir fielmente a Dios y al pueblo cristiano”, como está escrito en el Motu Proprio Ministeria quaedam, en virtud del sacramento del Bautismo y de la Confirmación.

La decisión de conferir también a las mujeres estos cargos, que implican estabilidad, reconocimiento público y un mandato del obispo, hace más efectiva en la Iglesia la participación de todos en la obra de evangelización. “Esto da lugar también a que las mujeres tengan una incidencia real y efectiva en la organización, en las decisiones más importantes y en la guía de las comunidades, pero sin dejar de hacerlo con el estilo propio de su impronta femenina.” (Francisco, Exhortación Apostólica Querida Amazonia, nº 103). El “sacerdocio bautismal” y el “servicio a la comunidad” representan así los dos pilares en los que se basa la institución de los ministerios.

De este modo, además de responder a lo que se pide para la misión en el tiempo presente y de acoger el testimonio de muchísima mujeres que se han ocupado y siguen ocupándose del servicio a la Palabra y al Altar, se hará más evidente -también para quienes se encaminan hacia el ministerio ordenado- que los ministerios del Lectorado y del Acolitado están enraizados en el sacramento del Bautismo y de la Confirmación. De esta manera, en el camino que lleva a la ordenación diaconal y sacerdotal, los que han sido instituidos Lectores y Acólitos comprenderán mejor que participan en un ministerio compartido con otros bautizados, hombres y mujeres. Así, el sacerdocio propio de cada fiel (communis sacerdotio) y el sacerdocio de los ministros ordenados (sacerdotium ministeriale seu hierarchicum) se mostrarán aún más claramente ordenados entre sí (cf. LG, n. 10), para la edificación de la Iglesia y para el testimonio del Evangelio.

Corresponderá a las Conferencias Episcopales establecer criterios adecuados para el discernimiento y la preparación de los candidatos a los ministerios del Lectorado o del Acolitado, o a otros ministerios que consideren instituir, según lo dispuesto en el Motu Proprio Ministeria Quaedam, con la aprobación previa de la Santa Sede y de acuerdo con las necesidades de la evangelización en su territorio.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos se encargará de la aplicación de la mencionada reforma mediante la modificación de la Editio typica del Pontificale romanum o “De Institutione Lectorum et Acolythorum”.

Renovándole la seguridad de mis oraciones, imparto de todo corazón la bendición apostólica a Su Eminencia, que de buen grado extiendo a todos los miembros y colaboradores de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Desde el Vaticano, 10 de enero de 2021, Fiesta del Bautismo del Señor.





domingo, 10 de enero de 2021

VIGANÒ: «LA SUPRESIÓN DEL JURAMENTO ANTIMODERNISTA FUE UNA DEJACIÓN DE FUNCIONES, UNA TRAICIÓN DE UNA GRAVEDAD INAUDITA»

Porque después de mi defección, me he arrepentido, y después de volver en mí, me azoté el muslo; estoy avergonzado y confuso, pues llevo el oprobio de mi juventud - Jer.31,19

Por Mons. Carlo Maria Viganò


En un artículo que apareció el pasado 28 de septiembre [1], la Dra. Maike Hickson me hizo algunas preguntas con vistas a complementar las afirmaciones que yo había hecho sobre el Concilio Vaticano II de las que habló Marco Tosatti [2].


EL JURAMENTO ANTIMODERNISTA

En el siguiente análisis hablaré del Juramento Antimodernista que promulgó San Pío X mediante el motu proprio Sacrorum antistitum del 1º de septiembre de 1910 [3], tres años después de la publicación del decreto Lamentabili [4] y la encíclica Pascendi Dominici gregis [5]. El apartado VI de Pascendi estableció la institución lo antes posible (quanto prima) de un Consejo de Vigilancia en cada diócesis, mientras que el VII ordenaba que en el plazo de un año se enviase a la Santa Sede «de las doctrinas que dominan en el clero», y luego cada tres años, «una relación diligente y jurada» de cómo se estaba poniendo en práctica lo prescrito por la encíclica, el cual más tarde se llegó a conocer como la relación Pascendi [6].

Se observará que la Santa Sede encaraba de un modo muy diferente la gravísima crisis doctrinal de aquellos años si la comparamos con la postura diametralmente contraria adoptada después del pontificado de Pío XII.

Los novadores se quejaban de lo que llamaron un clima de caza de brujas, pero incuestionablemente tenía el mérito de que gracias a un sistema de vigilancia y prevención se acababa con los enemigos que acechaban a la Iglesia desde dentro. Si entendemos la herejía como una enfermedad contagiosa que aqueja al cuerpo de la Iglesia, tendremos que reconocer que San Pío X actuó con la sabiduría de un médico que erradicó la enfermedad y aisló a quienes contribuían a su propagación.


ABOLICIÓN DEL JURAMENTO Y DEL ÍNDICE

Al reconocer el vínculo ideológico que yo había puesto de relieve entre el Concilio y la declaración de Land O’Lakes del 23 de julio de 1967, Maike y Robert Hickson señalaron acertadamente otra interesante coincidencia: la derogación el 17 de julio de 1967 de la obligación hasta entonces vigente que todo sacerdote tenía de hacer el Juramento antimodernista. Esta abolición pasó casi desapercibida, sustituyendo la fórmula anterior –que exigía la profesión de fe y el Jusjurandum antimodernisticum– por el Credo de Nicea y esta breve frase:
Firmiter quoque amplector et retineo omnia et singula quae circa doctrinam de fide et moribus ab Ecclesia, sive solemni iudicio definita sive ordinario magisterio adserta ac declarata sunt, prout ab ipsa proponuntur, praesertim ea quae respiciunt mysterium sanctae Ecclesiae Christi, eiusque Sacramenta et Missae Sacrificium atque Primatum Romani Pontificis. [Abrazo y sostengo firmemente y sin excepción todo cuanto ha formulado y declarado la Iglesia con respecto a la doctrina de la fe y las costumbres, ya sea por solemne definición o por el magisterio ordinario, y en particular todo lo referente a la Santa Iglesia de Cristo, los Sacramentos, el Sacrificio de la Misa y el primado del Romano Pontífice.]
La nota explicativa de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe declaraba: “Formula deinceps adhibenda in casibus in quibus iure praescribitur Professio Fidei, loco formulae Tridentinae et iuramenti antimodernistici” (De ahora en adelante se empleará esta fórmula en los casos en que la ley prescriba la profesión de fe, en lugar de la fórmula tridentina y del juramento antimodernista) [7]

Hay que señalar que esta derogación fue precedida de la abolición del Índice de libros prohibidos, que tuvo lugar el 4 de febrero de 1966, después de que Paulo VI redefiniera las competencias y la estructura de la congregación el 7 de diciembre de 1965 y cambiara el antiguo nombre de Santo Oficio por el actual, mediante el motu proprio Integrae servandae:

«Porque la caridad “echa fuera el temor” (1 Jn 4,18), y se procura mejor defender la fe mediante la promoción de la doctrina, corrigiendo errores y llevando con suavidad al buen camino a los que yerran. Además, el progreso de la civilización, cuya importancia en lo religioso no podemos olvidar, hace que los fieles sigan más plenamente y con más amor a la Iglesia si comprenden la razón de las determinaciones y las leyes, en la medida que esto es posible en el ámbito de la fe y las costumbres». [8]

La derogación del Juramento antimodernista formaba parte de un plan para desmantelar la estructura disciplinaria de la Iglesia precisamente en el momento en que era mayor el peligro de adulteración de la fe y la moral por parte de los novadores. Esa operación confirma la intención de quienes ante el ataque ultraprogresista lanzado en el Concilio no sólo dieron rienda suelta al enemigo sino que al mismo tiempo privaron a la Jerarquía de los medios disciplinarios para protegerse y defenderse. Aquello fue una dejación de funciones, una traición de una gravedad inaudita, y más aún en aquellos terribles años. Sería como si en plena batalla el comandante el jefe ordenara a sus hombres que depusieran las armas ante el adversario justo cuando estaban a punto de tomar por asalto la fortaleza enemiga.


POR QUÉ NO ES ADECUADA LA NUEVA FÓRMULA

Que la nueva fórmula de 1967 no es apropiada, también lo señaló el P. Umberto Betti O.F.M. en las Consideraciones doctrinales que se publicaron 1989 tras la promulgación de la nueva fórmula de profesión de fe:
Esta afirmación omnicomprensiva, aunque se aconsejaba por su brevedad, no estaba exenta de una doble desventaja: que no se podía distinguir bien las verdades propuestas para creerse como divinamente reveladas de modo definitivo pero no divinamente reveladas, y el de omitir las enseñanzas del supremo magisterio sin la nota de divinamente revelada o de proposición definitiva [9].
Da la impresión de que entiende que la solicitud de la Congregación estuvo motivada por la necesidad de incluir en el juramento de fidelidad tanto el propio Concilio como el magisterio que carece de «la nota de divinamente revelada o de proposición definitiva», tras la cual, alegremente y con el entusiasmo del desmantelamiento conciliar, la primera fórmula había permitido en sustancia que se entendiese que el contenido del Juramento antimodernista ya no tenía validez, y que por tanto era posible adherirse –como en efecto sucedió– a las heterodoxas doctrinas modernistas.


LOS REBELDES HACEN SUYAS LAS DEMANDAS DEL COMUNISMO

No puedo afirmar con seguridad que el padre Theodore M. Hesburgh fuera consciente de la inminente derogación de la Profesión de Fe y del Juramento Antimodernista mientras preparaba la Declaración de Land O’Lakes. Con todo, me parece evidente que el clima de rebelión reinante aquellos años en Europa y en Estados Unidos contribuyó en gran medida a que se creyese que Roma aprobaba, si no los excesos escandalosos, al menos ciertas concesiones a los progresistas.

Recuerdo que el 9 de octubre de 1966 el cardenal Alfrink había presentado el nuevo catecismo holandés en Utrecht, expresión de todos los errores que el espíritu del Concilio consideraba por entonces que se habían establecido. Al año siguiente, el 10 de octubre de 1967, durante el tercer congreso internacional para el apostolado de los seglares que se celebró en Roma, se conmemoró la muerte de Ernesto «Che» Guevara, muerto el día anterior en un combate guerrillero. En los meses siguientes se sucedieron ocupaciones violentas de las universidades por parte de los estudiantes, entre ellas la Católica de Milán, en protesta contra la guerra del Vietnam. Y el 5 de diciembre de 1967, gracias a la intervención del secretario de estado Agostino Casaroli, el presidente del estudiantado de la Universidad Católica de Milán, Nello Canalini, fue recibido en audiencia por el Subsecretario de Estado, monseñor Giovanni Benelli. El 21 de diciembre de 1967, a pesar de las amonestaciones de su orden, tres sacerdotes y una monja se integraron a la guerrilla guatemalteca, y dos días más tarde, con motivo de la visita del presidente Lindon B. Johnson al Vaticano, hubo protestas de católicos progresistas, incluido el Círculo Maritain de Rimini. A esto siguió la condena de la guerra de Vietnam por el cardenal Lercaro (1 de enero de 1968) y la proclama antiimperialista de Fidel Castro, redactada por cuatro sacerdotes. El 31 de enero de ese mismo año, el obispo brasileño Jorge Marcos defendió la revolución en una entrevista televisada. El 16 de febrero, los presidentes de la FUCI (federación católica de universitarios italianos), Mirella Gallinaro y Giovanni Benzoni, dirigieron una carta abierta a los catedráticos exponiendo los motivos de las protestas estudiantiles. A partir de ese momento, las protestas se multiplicaron, algunas de ellas violentas, dando lugar al tristemente célebre Mayo del 68, en el cual se ocuparon todas las universidades italianas. ¿De qué nos vamos a extrañar? El Che Guevara había estudiado en un colegio jesuita de Santiago de Cuba, y en el ámbito político la revolución siempre procede de una revolución en la esfera teológica.


LA JERARQUÍA SE RINDE ANTE LA SUBVERSIÓN

Está claro que el ambiente político de aquellos años fue el caldo de cultivo de la Revolución, y es también evidente que la Iglesia no reaccionó con la firmeza y determinación que habría sido necesaria. Es más, incluso por parte de los gobiernos nacionales, la respuesta fue del todo ineficaz. Se entiende, por tanto, que el clima de rebeldía imperante en los ambientes progresistas católicos no podía menos que incluir a los sedicentes intelectuales de Land O’Lakes y a muchas universidades de diversos países. En vez de interrogarse por las causas de aquellas agitaciones, la Jerarquía procuró deplorar torpemente los excesos, precisamente porque la causa estaba en el Concilio y su sentido contestatario, a pesar de lo proclamado por Paulo VI:
Después del Concilio la Iglesia ha gozado, y sigue gozando de un magnífico despertar que Nos agrada reconocer y promover; pero la Iglesia también ha sufrido y sigue sufriendo por un torbellino de ideas y de sucesos que desde luego no se ajustan al buen Espíritu ni prometen esa renovación vital que ha prometido y promovido el Concilio. También en ciertos ambientes católicos se ha abierto paso una idea de efectos contradictorios: la idea del cambio, que para algunos ha sustituido a la del aggiornamento, predicho por el papa Juan, de grato recuerdo, atribuyendo así, contra la evidencia y contra la justicia, a aquel fidelísimo Pastor de la Iglesia, criterios no ya innovadores, sino que incluso subvierten las enseñanzas y la disciplina de la propia Iglesia [10].
Esos «criterios no ya innovadores, sino que incluso subvierten las enseñanzas y la disciplina de la propia Iglesia» los tenemos hoy a la vista, y estaban ya presentes cuando se impuso a todo el pueblo cristiano la nueva Misa, epítome de la subversión en el terreno litúrgico.

Recuerdo muy bien el clima imperante en aquellos años y la consternación de numerosos sacerdotes, profesores y teólogos ante la arrogancia de los rebeldes y la violencia de sus partidarios. Y también recuerdo la timidez y el miedo a agravar los enfrentamientos; el fruto del complejo de inferioridad que aquejaba en particular a los más altos niveles de la Iglesia y el Estado. Por otro lado, después de la operación emprendida por Roncalli y Montini para desmantelar la naturaleza solemne y sacerdotal del pontificado de Pío XII, aquella sensación de fracaso era la única reacción posible para un episcopado habituado a la obediencia ciega, y más aún en vista de la impunidad de que gozaban sus hermanos en el episcopado que eran modernistas. Era la época en que la abadía benedictina alemana de Michaelsberg pidió ser reducida al estado laical en protesta por los medios autoritarios del Vaticano, y los monjes terminaron casándose poco después. Era la época de la Carta de los 700, por la que 774 sacerdotes y laicos franceses pidieron a Paulo VI que se enfrentara a la Jerarquía, renunciara al poder temporal y se acercara más a los pobres. Actualmente esos setecientos insurrectos aclamarían a Bergoglio por haber concluido la labor que inició el Concilio.


CASAMATAS EN LA ESFERA ECLESIÁSTICA [11]

En vísperas del 68, suprimir la Profesión de fe y el Juramento antimodernista fue una decisión desafortunada porque, como el asalto a la Bastilla, había sido algo preparado en las tenidas secretas de los masones, y así, la Revolución del 68 encontró una base ideológica en las universidades católicas y formó allí a sus más entusiastas protagonistas, algunos de los cuales estaban adscritos a la extrema izquierda. No exigir al profesorado de aquellas universidades y a los capellanes de las instituciones laicas que hicieran el Juramento fue equivalente a autorizarlos a transmitir sus heterodoxas ideas, dando a entender que ya no estaba en vigor la condena del modernismo. Esto permitió que los novadores se hicieran los amos conforme a los métodos de Antonio Gramsci, que identificaba el aparato del Estado –colegios, partidos, sindicatos, prensa y asociaciones diversas– casamatas del enemigo que había que tomar en una acción paralela a la guerra en las trincheras [12].

A este respecto, Alexander Höbel señala lo siguiente en uno de sus ensayos sobre Gramsci, filósofo fundador del Partido Comunista Italiano:
Antes de hacerse con el poder político, [el Partido Comunista] tiene que esforzarse por alcanzar la hegemonía en la sociedad civil, lo cual supone la hegemonía en lo ideológico y cultural, pero también significa tomar durante una larga guerra de posiciones que alterna por fases con la guerra en movimiento: las casamatas, las trincheras, los innumerables núcleos de poder popular (o de resistencia) que constituyen los sindicatos, las cooperativas, los gobiernos locales, las asociaciones y todo el entramado de estructuras que hacen a la sociedad civil de hoy inmensamente más compleja que en la época de Gramsci. A lo largo de este proceso la clase subordinada se convierte en una clase en sí. Se transforma en la clase dirigente y sienta las bases para convertirse en la clase dominante. Es decir, en el poder político que conquista a base del consenso y un compartir por parte de las masas, expresión de un nuevo bloque histórico. En esta batalla por la hegemonía, el proletariado no sólo forja una política de alianzas, sino que crea una conciencia política de los cambios que ya se han dado a nivel estructural en el desarrollo de las fuerzas productivas, dejando claro que la transformación política y social no sólo es posible sino necesaria. En este contexto, está claro que en la relación con los posibles aliados «la única posibilidad concreta es el entendimiento, ya que la fuerza se puede emplear contra enemigos, no contra una parte de uno mismo que quiere asimilarse rápidamente» [13].
Si aplicamos las recomendaciones de Gramsci a lo que ha pasado en el corazón de la Iglesia de un siglo para acá, podremos ver que la labor de tomar las casamatas eclesiales se ha llevado a cabo con los mismos métodos subversivos. Ciertamente la infiltración del estado profundo en las instituciones civiles y de la iglesia profunda en las católicas se ajusta a este criterio.


EXENCIÓN DEL JURAMENTO EN LAS UNIVERSIDADES ALEMANAS

Por lo que se refiere a la exención del juramento en los departamentos de las universidades alemanas en tiempos de San Pío X, entiendo por la documentación que he consultado [14] que no fue concedida, sino que de facto se consiguió mediante extorsión contrariando los deseos de la Santa Sede gracias a la tolerancia de ciertos miembros del episcopado alemán. El cardenal Walter Brandmüller ha destacado las consecuencias de dicha exención en los seminarios alemanes. Por mi parte, me limito a señalar que son patentes en la formación de Joseph Ratzinger, que asistió a las clases del Instituto Superior de Filosofía y Teología de Freising, del seminario Herzoglisches Georgianum de Munich en Baviera y a la Universidad Ludwig Maximilian de Munich. Además, el jesuita Karl Rahner, entre otros, se formó en Alemania; su currículum le ganó ser nombrado perito del Concilio por iniciativa de Juan XXIII, que era amigo del modernista Ernesto Buonaiuti.

A este respecto, es interesante lo que señaló el profesor Claus Arnold en su estudio The Reception of the Encyclical Pascendi in Germany (Sobre la recepción de la encíclica Pascendi en Alemania):
A partir de una investigación general se puede reconstruir que la encíclica Pascendi sólo se pudo aplicar de un modo muy aproximativo, al menos para lo habitual en una burocracia centralizada. Desde esta perspectiva, se observa un alto grado de indolencia y resistencia por parte de los obispos, también en Alemania. Pío X tenía motivos de sobra para estar decepcionado: la secta secreta de los modernistas infiltrados en la Iglesia, cuya existencia se sospechaba, no pudo ser detectada por los obispos, y el juramento antimodernista de 1910 se puede considerar una expresión de insatisfacción por la ceguera de los obispos. Ahora bien, la manera tan generalizada en que no cumplieron con la obligación de delatar y la reacción de los obispos, en muchos casos formalista y, se podría decir, inmunizados para no interpretar, no debería llevarnos a minusvalorar los efectos de la encíclica [15].
Indudablemente, la disciplina que entonces estaba en vigor tanto en los dicasterios romanos como en las diócesis de todo el mundo, impidió el boicot total a las disposiciones dadas por San Pío X. Hasta tal punto que en 1955 el propio Joseph Ratzinger fue acusado de modernismo por el supervisor adjunto de la tesis que lo habilitaría para la docencia, el profesor Michael Schmaus, frente a su colega Gottlieb Söhngen, que defendía con Ratzinger la postura contraria. El joven teólogo tuvo que corregir su tesis en los puntos en que insinuaba una subjetivización del concepto de Revelación [16].


EL JURAMENTO EN EL CONCILIO

Confirmo que, conforme a las normas canónicas entonces vigentes, todos los obispos que participaron en el Concilio Vaticano II y todos los sacerdotes que trabajaron en las diversas comisiones hicieron juntos el juramento antimodernista y la profesión de fe. Desde luego, los que rechazaron los esquemas preparatorios elaborados por el Santo Oficio y desempeñaron un papel decisivo en el bosquejo de los textos más polémicos faltaron al juramento que habían hecho sobre los Santos Evangelios, pero no creo que para ellos fuera un grave problema de conciencia.


EL CREDO DEL PUEBLO DE DIOS

El Credo del pueblo de Dios promulgado por Paulo VI el 30 de junio de 1968 en la capilla pontificia con el que se concluyó el Año de la Fe tenía por objeto ser la respuesta de la Sede Apostólica a la creciente oleada contestataria en la doctrina y la moral. Sabemos que ciertos cardenales lo recomendaron encarecidamente. Jacques Maritain colaboró en la redacción preliminar, y gracias al cardenal Charles Journet fue recibido en audiencia por Paulo VI entre 1967 y 1968, y presentó además un borrador de una profesión de fe que en cierta forma se oponía al herético Catecismo holandés que se acababa de publicar y que en aquellos meses estaba siendo examinado por una comisión de cardenales en la que participaba Journet. Antes de esto, y también a pedido de Paulo VI, el dominico Yves Congar redactó otra profesión de fe, que fue rechazada. Pero hay otro detalle:

…En una de las secciones, Maritain mencionaba explícitamente el testimonio común de los judíos y los musulmanes contra los cristianos sobre la unidad de Dios. Pero en su Credo, Paulo VI da gracias a la bondad de Dios por los «muchos creyentes» que comparten con los cristianos la fe en un solo Dios, aunque sin mencionar explícitamente al judaísmo ni al islamismo [17].

Descubrimos así que de no haber sido por la providencial revisión del Santo Oficio, el Credo habría introducido la doctrina de Nostra aetate, adoptada más tarde por los sucesores de Montini y a la que Bergoglio ha dado una expresión coherente en la Declaración de Abu Dabi.


ABDICACIÓN DE LA AUTORIDAD APOSTÓLICA

Aquí descubrimos otro punctus dolens en la conducta que unía a Maritain y a Montini:
En la introducción al texto preparado a petición de Journet, Maritain añadió algunas sugerencias en cuanto al método. Según Maritain, era conveniente que el Papa utilizara un nuevo procedimiento, haciendo su profesión de fe como un simple y sencillo testigo: «El testimonio de nuestra fe: eso es lo que queremos dar ante Dios y los hombres». Para Maritain, una simple confesión de la fe sería de más ayuda para las almas atribuladas, sin necesidad de presentar la profesión de fe como un acto de simple autoridad: «Si el Papa diera la impresión de prescribir o imponer su profesión de fe en nombre del magisterio, o bien tendría que decir toda la verdad, haciendo saltar chispas, o tendría que actuar con consideración, evitando los puntos más controvertidos, y esto último sería lo peor». Lo más eficaz y necesario era confesar clara y firmemente la integridad de la fe de la Iglesia sin lanzar anatemas contra nadie [19].
Según Maritain, proclamar la verdad íntegra habría causado graves polémicas. La otra opción, o sea la consideración, evitar los puntos más controvertidos, ya había sido adoptada por el Concilio. Una vez más, se optó por la transigencia. La mediocridad quedó erigida como método de gobierno de la Iglesia, la suma del nuevo magisterio que se limitaba a proponer y evitaba «la menor alusión al anatema, pero en nombre del que ocupa la Silla de San Pedro. De ese modo quedaba excluida toda ambigüedad» [20]. El Santo Oficio añadió un interesante comentario que podemos reevaluar actualmente, sobre todo después de Fratelli tutti:
Para Duroux, convendría aclarar también que cuando la Iglesia habla de asuntos temporales su meta no es crear un paraíso terrenal, sino simplemente hacer más humana la actual situación de los hombres. Vendría bien una inserción que eliminara las interpretaciones ambiguas de las posturas adoptadas por amplios sectores de la Iglesia, sobre todo en Hispanoamérica en vista de las injusticias políticas y sociales [21].
Con una profesión de fe así, «que no fuera una definición dogmática propiamente dicha, aunque desarrollada de alguna manera para adaptarse a las condiciones espirituales de nuestro tiempo» [22], se intentó que el Papa dijera lo que había callado el Concilio: hay que señalar que el Credo contiene 15 citas de Lumen gentium y menciona 16 veces las actas del magisterio infalible anterior, si bien se limita a poner su referencia en el Denzinger.

Sea como sea, esa profesión de fe nunca se adoptó con el Juramento, y contribuyó más a silenciar las exasperadas almas de los pastores y los fieles [23] que a traer de vuelta a los rebeldes a la ortodoxia católica.

Me gustaría señalar otro elemento presente en las declaraciones de Maritain que no debemos desestimar: «Si el Papa diera la impresión de prescribir o imponer su profesión de fe en nombre del magisterio»… Aquí está el quid de la cuestión: en la dejación de funciones por parte de la propia autoridad. Según este enfoque, el Papa no debe dar la impresión de que manda ni impone nada, y si Paulo VI lo hizo accidentalmente, actualmente nos encontramos en la situación que esperaba el pensador francés hace cincuenta años: desde luego Bergoglio no parece que prescriba ni imponga su profesión de fe en nombre del magisterio. Y lo de «actuar con consideración, evitando los puntos más controvertidos» se ha convertido en la descarada afirmación de un contramagisterio que a pesar de estar canónicamente desprovisto de toda autoridad apostólica tiene la potencia explosiva de aquel a quien el mundo reconoce como Vicario de Cristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles y Romano Pontífice. Por eso, a pesar de no dar la impresión de que lo haga, Jorge Mario Bergoglio explota su autoridad y la visibilidad que le brindan los grandes medios de difusión para demoler la Iglesia de Cristo. Y si el error puede afirmarse impunemente «sin lanzar anatemas contra nadie», se anatematiza mucho a quienes defienden la ortodoxia católica o denuncian los fraudes que se cometen. Huelga decir que «actuar con consideración evitando los puntos más controvertidos» no se reduce hoy en día a los aspectos doctrinales, sino también a la moral, apoyando gravísimas desviaciones en temas como ideología de género, homosexualidad, transexualismo y cohabitación.


RATZINGER Y EL JURAMENTO ANTIMODERNISTA

Está claro que Ratzinger es de los que rechazaron los esquemas preparatorios del Concilio y emprendieron una nueva vía. Es igualmente indiscutible que faltó al Juramento. Sólo Dios, que escudriña lo más recóndito de los corazones, sabe si Ratzinger era plenamente consciente de que cometió un sacrilegio.

A mí me parece también innegable que en muchos de sus escritos afloran su formación hegeliana y la influencia modernista, como tan magníficamente ha explicado el profesor Enrico Maria Radaelli y como confirma con abundantes detalles y a partir de numerosas fuentes Peter Seewald en su nueva biografía de Benedicto XVI. A este respecto, es evidente que las declaraciones del joven Ratzinger señaladas por Seewald contradicen en gran medida la hermenéutica de la continuidad que más tarde teorizó Ratzinger, quizá como una prudente retractación de su anterior entusiasmo.

Con todo, yo creo que con el tiempo, su labor como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y finalmente su elección al solio pontificio han contribuido al menos en alguna medida a que se arrepienta de los errores que cometió y las ideas que profesó. Eso sí, sería deseable que, sobre todo teniendo en cuenta el juicio divino que le aguarda, se distanciara teológicamente de esas posturas erróneas –me refiero en concreto a las expuestas en Introducción al cristianismo– que siguen divulgándose en universidades y seminarios que se jactan de católicos. Delicta juventutis meae et ignorantias meas ne memineris Domine (Sal. 25, 7).

+ Carlo Maria Viganò, arzobispo

7 de diciembre de 2020
S. Ambrosii Episcopi et Confessoris

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[1] https://diario7-archivos.blogspot.com/2021/01/preguntas-al-arzobispo-vigano-sobre-el.html

[2] https://adelantelafe.com/entrevista-de-tosatti-a-monsenor-vigano-la-jerarquia-adolece-de-un-complejo-de-inferioridad-que-los-situa-por-debajo-de-sus-interlocutores-en-el-mundo-2/

[3] San Pio X, Motu Proprio Sacrorum Antistitum, quo quaedam statuuntur leges ad Modernismi periculum propulsandum, 1 de septiembre de 1910. Obsérvese que la Santa Sede solo publica este documento en su portal de internet en el texto latino, sin traducción a ninguna lengua actual, como hace con todos los otros documentos recientes.

[4] Sagrada Congregación del Santo Oficio, decreto

[5] San Pío X, encíclica Pascendi Dominici gregis sobre los errores del modernismo, 8 de septiembre de 1907.

[6] Cf. La Civiltà Cattolica, nº4, 106, de 1907: «Queremos y mandamos que los obispos de cada diócesis, pasado un año después de la publicación de las presentes Letras, y en adelante cada tres años, den cuenta a la Sede Apostólica, con Relación diligente y jurada, de las cosas que en esta nuestra epístola se ordenan; asimismo, de las doctrinas que dominan en el clero y, principalmente, en los seminarios y en los demás institutos católicos, sin exceptuar a los exentos de la autoridad de los ordinarios. Lo mismo mandamos a los superiores generales de las órdenes religiosas por lo que a sus súbditos se refiere» (apartado VII de Pascendi). Véase a este respecto Alejandro M. Diéguez, Tra competenze e procedure: la gestione dell’operazione, en The Reception and Application of the Encyclical Pascendi, Studi di Storia 3, edición de Claus Arnold y Giovanni Vian, Edizioni Ca’ Foscari, 2017.

[7] Cfr. AAS, 1967, p. 1058.

[8] Paulo VI, Carta apostólica motu proprio Integrae servandae, 7 de diciembre de 1965.

[9] Profesione di fede e giuramento di fedeltà; considerazioni dottrinali, en Notitiae 25 (1989) 321-325.

[10] Paulo VI, Audiencia general del 25 de abril de 1968.

[11] Casamata (del italiano casamatta:) Bóveda muy resistente para instalar una o más piezas de artillería (Diccionario de la Real Academia Española).

[12] Cf. A. Gramsci, Quaderni del carcere, edited by V. Gerratana, Turin, Einaudi, 1975, pp. 1566-1567.

[13] Cf. Alexander Höbel, Gramsci e l’egemonia. Complessità e trasformazione sociale.

[14] La Civiltà Cattolica, año 65, 1914, vol. 2, La parola del Papa e i suoi pervertitori, p. 641-650. Con relación al discurso de Pío X ante el consistorio el 27 de mayo de 1914 (AAS, 28 May 1914, year VI, vol. VI, n. 8, pp. 260-262): «El Papa se refiere al Juramento Antimodernista, que hará unos cinco años se habría de exigir a los profesores de teología de las universidades del Imperio» (p. 648). El pasaje del discurso de Pío X ante el consistorio es el siguiente: «Si alguna vez os encontráis con alguien que presume de creyente y dedicado al Papa y quiere ser católico pero considera un insulto que lo tachen de clerical, decidles solemnemente que los hijos dedicados del Papa obedecen su palabra y lo siguen en todo. No como los que estudian maneras de eludir sus mandatos o tratan de obligarlo con una insistencia digna de mejor causa a conceder exenciones y dispensas que cuanto más dañinas y escandalosas son». El 30 de mayo, L’Osservatore Romano respondió con una nota que decía: “Hemos visto que algunos diarios, al comentar el discurso que pronunció el Santo Padre el miércoles pasado ante los nuevos cardenales han insinuado, ya sea para confundir las ideas y alterar las almas, o por otros motivos, que Su Santidad, al hablar de exenciones o dispensas dañinas que insisten en obtener de él se refería al uso del Juramento Antimodernista en Alemania. Esto es totalmente falso, y nos parece que no sería posible un malentendido en este sentido. El único pasaje del discurso que alude a Alemania en concreto, si bien no de forma exclusiva, es la parte que habla de asociaciones mixtas, en la que el Sumo Pontífice no hizo otra cosa que confirmar una vez más los principios que ya había expuesto en la encíclica Singulari Quadam”.

[15] «A partir de una investigación general se puede reconstruir que la encíclica Pascendi sólo se pudo aplicar de un modo muy aproximativo, al menos para lo habitual en una burocracia centralizada. Desde esta perspectiva, se observa un alto grado de indolencia y resistencia por parte de los obispos, también en Alemania. Pío X tenía motivos de sobra para estar decepcionado: la secta secreta de los modernistas infiltrados en la Iglesia, cuya existencia se sospechaba, no pudo ser detectada por los obispos, y el juramento antimodernista de 1910 se puede considerar una expresión de insatisfacción por la ceguera de los obispos. Ahora bien, la manera tan generalizada en que no cumplieron con la obligación de delatar y la reacción de los obispos, en muchos casos formalista y, se podría decir, inmunizados para no interpretar, no debería llevarnos a minusvalorar los efectos de la encíclica» (p.87). V. Claus Arnold, The Reception of the Encyclical Pascendi in Germany (Johannes Gutenberg-Universität Maguncia, Alemania), en The Reception and Application of the Encyclical Pascendi, Studi di Storia 3, edición de Claus Arnold y Giovanni Vian, Edizioni Ca’ Foscari, 2017, p. 75 ff.

[16] «Para Schmaus, la fe de la Iglesia se transmitía mediante conceptos definidos e inmutables que definen verdades perennes. Para Söhngen, la fe era un misterio que se comunicaba por medio de un relato. En aquella época se hablaba mucho de la historia de la salvación. Había un factor dinámico, el cual también garantizaba una apertura y que se tuvieran en cuenta nuevos planteamientos». Entrevista de Gianni Valente y Pierluca Azzaro a Alfred Läpple, Quel nuovo inizio che fiorì tra le macerie, in 30 Giorni, 01/02, 2006.

[17] Sandro Magister, El Credo de Pablo VI. Quién lo escribió y por qué, 6 de junio de 2008.

[18] Sandro Magister señala que «en los años cincuenta, Maritain estuvo cerca de ser condenado por el Santo Oficio por su pensamiento filosófico, sospechoso de “naturalismo integral”. La condena no se dio, también porque tomó su defensa Giovanni Battista Montini, el futuro Pablo VI, entonces sustituto secretario de estado, unido por una larga amistad con el pensador francés».

[19] Gianni Valente, Paolo VI, Maritain e la fede degli apostoli, in30 Giorni, 04, 2008.

[20] Esto proponía el dominico Benoit Duroux el 6 de abril de 1968, que en aquel tiempo era colaborador del secretario del antiguo Santo Oficio, monseñor Paul Philippe. Íbid.

[21] Íbid.

[22] Paulo VI, Solemne Profesión de fe que Pablo VI pronunció el 30 de junio de 1968, 30 de junio de 1968.

[23] «Bien sabemos, al hacer esto, por qué perturbaciones están hoy agitados, en lo tocante a la fe, algunos grupos de hombres. Los cuales no escaparon al influjo de un mundo que se está transformando enteramente, en el que tantas verdades son o completamente negadas o puestas en discusión. Más aún: vemos incluso a algunos católicos como cautivos de cierto deseo de cambiar o de innovar». Íbid.

(Traducido por Bruno de la Inmaculada. Artículo original)