domingo, 24 de mayo de 2020

60 RAZONES PARA NO IR A LA MISA NOVUS ORDO

60 RAZONES por las que, en conciencia, no puedo asistir a la “NUEVA MISA” o Misa de Pablo VI, o la Misa Moderna, sea en Latín o en Español, de cara al pueblo o de cara al Sagrario. Y, por lo tanto, por las mismas razones, continúo con la Misa tradicional, o Misa de San Pío V, o Misa tridentina, o Misa de siempre.


 Sin fe es imposible agradar a Dios (San Pablo, Epístola a los Hebreos, 11, 6)

Pero aún cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, os predique un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. (San Pablo, Epístola a los Gálgatas, 1, 8)

1.- Porque la Misa Nueva es equívoca y ambigua. Es usada también por protestantes. Ahora bien, rezamos según creemos. Por lo tanto la Nueva Misa no es una profesión de Fe inequívoca, sino ambigua. Y nuestra Fe no puede ser al mismo tiempo católica y protestante.

2.- Porque los cambios no fueron insignificantes sino que “se trata de una restauración fundamental, yo diría de una mudanza total y, en ciertos puntos, de una verdadera nueva creación” (Palabras de Monseñor Aníbal Bugnini, coautor de la Misa Nueva.

3.-Porque estos cambios en la Misa, llevan a pensar “que la Verdad, siempre creída por el pueblo cristiano, puede cambiar o desviarse sin infidelidad al depósito sagrado de la Doctrina, al cual la Fe católica está vinculada por toda la eternidad” (Cardenales Ottaviani y Bacci en carta a Pablo VI).

4.-Porque la Nueva Misa representa “un alejamiento impresionante de la Teología Católica de la Misa según fue formulada en la Sesión XXII del Concilio de Trento” que, al establecer los “cánones”, proporcionaba una “barrera infranqueable a cualquier herejía que fuera en contra de la integridad del Ministerio”.

5.-Porque la diferencia entre las dos misas no es sencillamente de mero detalle o simplemente cambio en la ceremonia, sino “lo que se presenta como nuevo en la Misa Nueva es materia referente a verdades perennes”.

6.-Porque “las recientes reformas han demostrado suficientemente que las nuevas transformaciones en la liturgia, sólo conducen a una total desorientación de los fieles, quienes ya presentan señales de indiferencia y de disminución en su Fe”.

7.-Porque en tiempo de confusión como el actual nos guían las palabras de Nuestro Señor: “Por sus frutos los conoceréis”. Ahora bien, después de la reforma en la liturgia, hubo enfrentamiento en la Fe y disminución del fervor de los fieles, y según las estadísticas, disminuyó considerablemente la asistencia a la Misa dominical; en los Estados Unidos, según el “New York Times” del 24/5/76, disminución del 30%; en Francia hay, según el Cardenal Marty, disminución del 43%; en Holanda, según “New York Times” del 5/1/76, de un 50%.

8.-Porque, después de la imposición de la Misa Nueva, “la mejor parte del clero pasa, en estos momentos, por una torturante crisis de conciencia, de la cual poseemos innumerables testimonios cotidianos” (Cardenales Ottaviani y Bacci en carta a Pablo VI).

9.-Porque después de que se introdujo la Misa Nueva, según estadísticas de la Santa Sede, en sólo siete años, el número de sacerdotes disminuyó en el mundo casi en el 50%. ([De 1969 a 1976, de 413,438 a 243,307; disminución del 41.15% exactamente.) ¿Pura coincidencia? ¿Dónde está la vitalidad de la Misa Nueva? ¿Dónde está la “optatan totius ecclesiae renovationem” (deseada renovación de toda la Iglesia)?

10.-Porque “las razones pastorales aducidas para sustentar esta ruptura gravísima (con la Tradición de la Misa), aunque no tengan en ningún caso valor, frente a las razones doctrinaras, no parece, de ningún modo, suficientes” (Cardenales Ottaviani y Bacci en carta a Pablo VI).

11.-Porque la Misa Nueva no manifiesta, de modo claro, como en la Misa Tradicional, la Fe en la presencia Real de Nuestro Señor.

12.-Porque confunde de algún modo la presencia Real de Cristo en la Eucaristía con la presencia en la palabra de a Biblia y su presencia espiritual en medio de los fieles: proximidad con los errores protestantes.

13.-Porque facilita la confusión entre el Sacerdocio Jerárquico y el sacerdocio común de los fieles, como pretenden los protestantes.

14.-Porque favorece la Teoría protestante de que la Fe de los fieles, y no la palabra del Sacerdote, es la que hace estar presente a Cristo en la Eucaristía.

15.-Porque, al insertar la “oración de los fieles” luterana en la Nueva Misa no sólo se sigue, sino que se presenta como aceptable el error protestante de que todas las personas son sacerdotes.

16.-Porque la Nueva Misa elimina el “Yo pecador” del sacerdote, y lo hace común con el pueblo y por lo tanto favorece el rechazo de Lutero: el de no aceptar la enseñanza católica de que el sacerdote es juez, testigo e intercesor ante Dios.

17.-Porque la Nueva Misa deja entender que el pueblo “concelebra” con el Sacerdote lo cual es contrario a la teología Católica.

18.-Porque fueron seis pastores protestantes los que colaboraron en su confección, sus nombres: Georges, Jasper, Shepherd, Kunneth, Smith y Thurian.

19.-Porque así como Lutero suprimió el Ofertorio, porque en él se expresaba de modo neto el carácter sacrificial y propiciatorio de la Misa, así también la Nueva Misa lo reduce a una simple preparación de las ofrendas.

20.-Porque los protestantes, sin corregir sus errores, pueden celebrar su cena usando el texto de la Nueva Misa. Es decir, se sirven de la Misa Nueva sin dejar de ser protestantes, conservando su fe protestante. Max Thurian, protestante de Taizé, dice que uno de los frutos de la Nueva Misa “será tal vez que las comunidades no católicas podrán celebrar la santa cena con las mismas oraciones de la Iglesia Católica. Teológicamente es posible” (La Croix, 30/5/69).

21.-Porque el modo narrativo de la consagración, induce a creer que se trata sólo de una memoria de la Cena y no un verdadero y propio Sacrificio (tesis protestante).

22.-Porque, por las graves omisiones, llevan a pensar que se trata sólo de una cena o de un sacrificio de acción de gracias solamente y no de un sacrificio propiciatorio; esto es, que favorece el error protestante de que la Misa es sólo un banquete y que el sacerdote sólo es presidente de la asamblea.

23.-Porque, con las otras innovaciones a que prestó ocasión, como el altar en forma de mesa, el sacerdote orientado hacia el pueblo, la Comunión de pie o en la mano no sólo dio margen a abusos, sino que favorece la doctrina protestante, según la cual la misa es sólo un banquete y el sacerdote solamente presidente de la asamblea.

24.-Porque, a causa de todo eso, los protestantes, posiblemente burlándose de nosotros, dijeron: “Las nuevas plegarias eucarísticas católicas han abandonado la falsa perspectiva del sacrificio ofrecido a Dios” (La Croix, 10/12/69). Y más: “Ahora en la Misa renovada, no hay nada que pueda perturbar al cristiano evangélico” (Siegevalt, profesor de teología dogmática en la Facultad protestante de Strasburg).

25.-Porque estamos frente a un serio dilema: o bien nos hacemos protestantes siguiendo la Nueva Misa o, por el contrario, conservamos nuestra Fe católica al adherirnos fielmente a la Misa tradicional de siempre.

26.-Porque la Misa Nueva fue elaborada de acuerdo con la definición protestante de la Misa: “La Cena del Señor o Misa es la sagrada sinaxis o asamblea del Pueblo de Dios que se congrega, presidida por el sacerdote, para celebrar el memorial del Señor” (N° 7 de la “Institutio Generalis” del 6/4/69, documento que presenta la Nueva Misa).

27.-Porque la Misa Nueva no agrada a Dios, quien detesta las cosas ambiguas y las palabras de doble sentido como es la Misa Nueva, que pretende agradar a católicos y protestantes y más a éstos.

28.-Porque quien asiste a la Misa Nueva, especialmente cuando es acompañada de cánticos nuevos de fuerte sabor protestante (sin hablar de las guitarras y baterías), tiene la clara impresión de asistir a una reunión, culto o cena protestante.

29.-Porque, siendo ambigua y favoreciendo la herejía, es peor que si fuese claramente herética, porque así es más engañadora: la peor moneda falsa es la más parecida a la verdadera.

30.-Porque la Santa Misa es el sacrificio de la Esposa de Cristo, que es la Iglesia Católica. Por lo tanto no puede ser al mismo tiempo de la Esposa de Cristo y de otras iglesias o sectas contrarias al verdadero y único Cristo: esto sería ofensivo para Cristo y su Esposa.

31.-Porque la Misa Nueva obedece al mismo esquema de la Misa protestante de Cranmer, uno de los jefes del anglicanismo y feroz perseguidor de la Iglesia; los métodos empleados para introducirla, siguen, finalmente, las huellas de este heresiarca inglés.

32.-Porque la Iglesia canonizó varios mártires ingleses que dieron su vida por no adherir a una misa muy semejante a la Misa Nueva, que era la misa anglicana.

33.-Porque muchos ex protestantes convertido al Catolicismo quedaron escandalizados al ver en la Misa Nueva la misma “Misa” a que ellos asistieron cuando estaban en el error. Uno de ellos (Julien Green) llegó a preguntarse: “¿Por qué nos convertimos?”

34.-Porque las estadísticas nos demuestran una gran disminución de las conversiones al Catolicismo, después de la implantación de la Nueva Misa e inclusive un gran crecimiento de las sectas protestantes en los países católicos. Así por ejemplo, en los EE.UU., las conversiones que sumaban 100,000 aproximadamente por año, descendieron a menos de 10,000.

35.-Porque ningún santo celebró o asistió a esta Misa, al paso que la Misa Tradicional hizo muchos santos, según el testimonio del propio Pablo VI: “innumerables santos con abundancia nutrieron la propia piedad para con Dios mediante el mismo (Misa Tradicional)…” (Const. Apost. Missale Romanum).

36.-Porque, al contrario, la Misa Nueva está siendo instrumento y ocasión de los mayores desvaríos y profanaciones de la Santísima Eucaristía y del lugar Santo; lo cual ocurre con mucha frecuencia. Ahora bien, eso no acontecía, según el testimonio del Card. Renard, Arzobispo de Lyon, en Francia: “Acontece que son celebradas misas sin el suficiente respeto, por ejemplo, sin ningún vestido litúrgico, sin Creo in Pater, con un canon inventado, o en plena refección profana, sin oraciones”. “Sucede a veces, que hay concelebraciones con seglares o con sacerdotes casados…, que no se purifique más el cáliz al final de la Misa, o que se dejen rodar sobre una mesa o un altar partículas de pan consagrado” (Vison, messes de L´Antechrist, pág. 4).

37.-Porque la Nueva Misa es, en sí, modernista; a pesar de las apariencias inocula una nueva Fe que no es la Fe Católica. Sigue perfectamente la táctica modernista de jugar con ambigüedades y términos imprecisos para infundir errores. (Táctica denunciada y condenada especialmente por San Pío X.)

38.-Porque no constituye factor de unidad en la Liturgia, como la Misa Tradicional lo hacía, de hecho, cada sacerdote celebra la misa como quiere, bajo el pretexto de creatividad. Así el nuevo “Ordo” de la Misa merecía llamarse nuevo desorden, porque lo ha producido constantemente. Además el el nuevo Ordo de la Misa no es seguido prácticamente en ningún lugar, tal como fue presentado oficialmente, lo que agrava sus defectos.

39.-Porque muchos teólogos, canonistas y sacerdotes respetables no haceptaron la Misa nueva y afirmaron que en conciencia no la pueden celebrar.

40.-Porque la Nueva Misa ha eliminado muchas cosas, tales como: las genuflexiones (quedan sólo tres), la purificación de los dedos del sacerdote en el cáliz, la preservación de los mismos dedos de todo contacto profano después de la Consagración, la piedra consagrada (Ara) y las reliquias, los tres manteles de lino (hoy se usa uno sólo), y otras muchas, lo cual no hace más que confirmar de modo específico el implícito repudio de la Fe en el dogma de la Presencia Real. (“Breve examen crítico del Nuevo Ordo” de los Cardenales Ottaviani y Bacci).

41.-Porque es una misa artificialmente fabricada y no una Misa enriquecida y perfeccionada por una tradición multisecular como la Misa de siempre que fue codificada y no inventada por un papa que fue un santo, San Pío V.

42.-Porque las traducciones en la versión vernácula (las aprobadas) de la Nueva Misa, vinieron a aumentar y agravar los errores presentes ya en su texto en latín, y así acentuaron más su carácter modernista.

43.-Porque, debido a todos esos errores y ambigüedades del rito, corre fácilmente el riesgo de ser celebrada inválidamente, quedando así la Iglesia privada del verdadero sacrificio, y nosotros expuestos a la ira de Dios. Los Cardenales Ottaviani y Bacci afirman en el examen crítico: “Los sacerdotes que en un futuro próximo no hubieran recibido la formación tradicional, y que se fiaran en el Nuevo Ordo de la Misa y en su ‘Institutio generalis’ para hacer lo que hace la Iglesia, ¿consagrarán válidamente? Es legítimo dudarlo”.

44.-Porque “la Misa es lo que existe de más bello y mejor en la Iglesia… Así, el demonio procuró siempre, por medio de herejes, privar al mundo de la Misa, haciéndolos precursores del anticristo, el cual, antes de todo, procurará abolir y realmente abolirá el Santo Sacrificio del Altar, en castigo por los pecados de los hombres según la profecía del profeta Daniel, 8, 12:´’Y que le fue dado poder contra el Sacrificio perpetuo, por causa de los pecados (del pueblo)”. (Palabras de San Alfonso María de Ligorio).

45.-Porque en los lugares donde se conserva la Misa Tradicional, la Fe y el fervor de los fieles son mayores, mientras que se aprecia lo contrario donde predomina la Misa Nueva. (Lo confirma la relación sobre la Santa Misa en la diócesis de Campos, presentada al cardenal James Knox, publicada en ROMA, n° 69, agosto de 1981, pág. 29).

46.-Porque, junto con la Misa Nueva, aparecieron los catecismos nuevos, la moral nueva, predicaciones e ideas nuevas, el nuevo calendario, el nuevo código, en fin, UNA IGLESIA NUEVA. La Misa Nueva es una de las manifestaciones de la nueva Iglesia y el punto central del progresismo. “La reforma litúrgica es, en sentido muy profundo, la llave del Aggiornamento (modernización de la Iglesia). No os engañéis: es ahí donde comienza la Revolución” (declaración de Mons. Dwyer, Arzobispo de Birmingham, en su calidad de portavoz del Sínodo Episcopal).

47.-Porque la belleza intrínseca, esencial, de la Misa Tradicional, atrae las almas por sí mismo, mientras que la Nueva Misa, al faltarle atracción propia, tiene que inventar novedades para interesar y poder atraer al público.

48.-Porque la Nueva Misa contiene muchos errores ya condenados de modo dogmático por el Concilio de Trento: la Misa recitada totalmente en vernáculo, las palabras de la Consagración dichas en voz alta, por Pío VI (los mismos errores en la condenación del sínodo de Pistoya) y Pío XII (condenó, por ejemplo, en la encíclica “Mediator Dei” el, altar en forma de mesa).

49.-Porque la Misa Nueva intenta realizar el gran deseo judeo masónico de transformar la Iglesia Católica en una iglesia nueva, ecuménica y que abarque, al mismo tiempo, todas las ideologías, todas las religiones, la verdad y el error. Al respecto es sintomática la declaración de Dom Duschak, del 5/11/62: “Mi idea sería introducir una misa ecuménica…” Al preguntarle si su posición venía de sus diocesanos, respondió: “No, encuentro, inclusive, que se opondrían, como bien se oponen numerosos Obispos. Pero si se pudiese colocarla en práctica creo que terminarían por aceptar” (citado por el P. Ralph Wiltgen, en “El Rhin desemboca en el Tiber”)

50.-Porque atenta contra el dogma de la Comunión de los Santos, prescribiendo la supresión, cuando el sacerdote celebra solo, de todos los saldos y de la bendición final; del “Ite Missa est” inclusive en la la Misa celebrada con ayudante (“Breve examen crítico”, Cardenales Ottaviani y Bacci).

51.-Porque da más valor al altar que al Tabernáculo. Ahora recomienda conservar al Santísimo en un lugar apartado, como si se tratase de una reliquia cualquiera, de manera que, al entrar en la Iglesia, no será ya el Tabernáculo el que atraerá inmediatamente la atención, sino una mesa despojada y desnuda (“Breve examen crítico”).

52.-Porque el nuevo rito de la Misa ha dejado de ser un culto vertical que va del hombre hacia Dios, pero convertirse en un culto horizontal, en cuento este nuevo rito se limita a volver al hombre hacia el hombre y no al hambre hacia Dios. Además la nueva iglesia es la religión del hombre. ¿Donde queda la gloria de Dios?

53.-Porque la Misa Nueva, diciendo obedecer al Concilio Vaticano II, en verdad contraría inclusive sus disposiciones, pues dicho Concilio declaró que la Iglesia quiere conservar y promover los ritos tradicionales.


54.-Porque la Misa Tradicional, llamada de San Pío V, jamás ha sido legalmente abrogada, de acuerdo con las leyes canónicas vigentes (cf. Cánones 22 y 30).

55.-Porque el Papa San Pío V concedió un indulto perpetuo (que no fue hasta hoy abrogado) válido para siempre, para celebrar la Misa según su Misa, libre y lícitamente, sin ningún escrúpulo de conciencia y sin que se pueda incurrir en alguna pena, sentencia o censura (Bula “Quo Primum Tempore”).

56.-Porque Pablo VI, al presentar la Nueva Misa, no tuvo la intención de comprometer en ella la infalibilidad pontifica. Fue él mismo quien lo declaró, en el discurso de 19/11/69, refiriéndose al nuevo Ordo: “El rito y la respectiva rúbrica de por si no son una definición dogmática; son susceptibles de una codificación teológica de valor diverso…”

57.-Porque cuando el Cardenal Heenan de Inglaterra le preguntó al papa Pablo VI si había o no prohibido la Misa Tridentina, le respondió que “no era su intención prohibir absolutamente la Misa Tridentina” (Card. Heenan en carta a Houghton Brouw, presidente de “Latin Mass Society”).

58.-Porque, a pesar de que reconocemos la suprema autoridad del Papa y su gobierno universal en la Iglesia, así como la autoridad de los obispos, sabemos que esa autoridad no puede imponernos la práctica de aquella que va claramente en contra de la Fe: una Misa equívoca y que favorece la herejía y que , por tanto, desagrada a Dios

59.-Porque el Concilio Vaticano I (dogmático y no sólo pastoral) define: “El Espíritu Santo no fue prometido a los sucesores de San Pedro para que estos, bajo la revelación del mismo, predicaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, conservasen santamente y expusiesen fielmente el Depósito de la Fe, o sea, la Revelación heredada de los Apóstoles” (Dz. 3070). Ahora bien, por lo que vimos antes, La Misa Nueva vehicula una nueva doctrina.

60.-Porque la herejía, o todo a aquello que la favorece, no puede ser materia de obediencia. La obediencia está al servicio de la Fe y no la Fe al servicio de la obediencia. Es este caso, “se debe obedecer antes a Dios que a los hombres” (Act. 5, 29).

SE TRATA POR LO TANTO DE UNA OBLIGACIÓN GRAVÍSIMA DE CONCIENCIA EL NO ACEPTAR LA NUEVA MISA. EN ESO ESTA EN JUEGO LA SALVACIÓN ETERNA.


Amor de la Verdad

LA TELESERIE BRASILEÑA “JESÚS” Y LA SECTA QUE LA PROMUEVE

El programa más visto de televisión en Argentina es una superproducción religiosa detrás de la que se encuentra un polémico grupo neopentecostal.

Por Luis Santamaría

A primeros de mayo, la cadena televisiva argentina Telefe estrenó la teleserie “Jesús”. Originaria de Brasil, ha sido doblada al español para su emisión en Argentina y ha tenido un gran éxito en su arranque. Cabe aclarar que su nombre, a pesar de lo que aparenta, no tiene ningún significado religioso, sino que responde al acrónimo de “Televisión Federal”, que actualmente pertenece a la multinacional mediática Viacom CBS.

Tal como indica el título de la teleserie, su argumento no es otro que la vida de Jesucristo, y desde una postura cristiana confesante, lo que la hace atractiva para un público muy numeroso. Según sus promotores, “el Jesús retratado en la novela es el que está en la Biblia, sin invenciones o teorías sobre lo que no se ha dicho de Él”. Sin embargo, cuenta con multitud de personajes y situaciones de ficción, como es lógico en una producción tan larga.


Una productora muy “bíblica”

La serie, protagonizada por Dudu Azevedo y un amplio elenco de actores y actrices de Brasil, cuenta con 193 episodios de 45 minutos de duración. Escrita por Paula Richard y dirigida por Edgard Miranda, su emisión original en lengua portuguesa tuvo lugar entre julio de 2018 y abril de 2019, de lunes a viernes.

Pero no sólo ha llegado a millones de espectadores en Brasil. Además de Telefe en Argentina, otros canales televisivos la han emitido en sus respectivos países. Así, la audiencia se ha multiplicado en Bolivia (Unitel), Chile (Chilevisión), Colombia (Canal RCN), Ecuador (Ecuavisa), EE.UU. y Puerto Rico (Univisión), Honduras (Canal 5), Panamá (Telemetro) y República Dominicana (Telemicro). Hasta ha dado el salto a África, siendo emitida en Kenia (KTN) desde el pasado mes de febrero.

La serie ha sido producida por Record TV, el segundo grupo mediático de Brasil –por detrás de Globo–. Pero no se trata de una apuesta novedosa de esta cadena, sino que forma parte de un ambicioso proyecto de contenidos audiovisuales de base bíblica, con una importante inversión económica y con un claro éxito de audiencia.

La otra serie de Record TV que más impactó en este sentido fue “Los diez mandamientos” (2015), que también tuvo una versión cinematográfica en 2016. Pero ha habido otras producciones con resultados irregulares, como “Sansón y Dalila” (2011), “Rey David” (2012), “José de Egipto” (2013), “La tierra prometida” (2016), “El rico y Lázaro” (2017), “Apocalipsis” (2017) y “Jezabel” (2019).


Detrás… la Iglesia Universal del Reino de Dios

Como es de sobra conocido, Record TV es propiedad del multimillonario brasileño Edir Macedo… fundador y líder de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), una polémica secta neopentecostal conocida en otros lugares por su lema “Pare de sufrir”, o con nombres que se adaptan a la situación de cada país (en España, por ejemplo, Centro de Ayuda Cristiano).

¿Una de tantas iglesias pentecostales como las que nacen y crecen en América Latina y en el mundo entero? Eso es lo que quieren aparentar… pero la realidad es otra. Como explica Miguel Pastorino, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en Aleteia, “estamos ante una amalgama doctrinal alejada de los núcleos fundamentales del cristianismo y su principal finalidad es lucrativa”.

En el fondo, “se trata de una secta que manipula a sus adeptos con fines económicos, con una fachada cristiana”. Su doctrina está marcada por la llamada “teología de la prosperidad”.

No cuesta mucho descubrir que quien aparece como responsable de la supervisión del guión de la telenovela, Cristiane Cardoso, es hija de Edir Macedo. Su marido, Renato Cardoso, es obispo de la IURD, como corresponde al yerno del líder. Otros nombres de la producción, los de los consultores y el vicepresidente artístico, coinciden con los de pastores de la secta.


El Jesús de la ‘Universal’, no el de las Escrituras

¿Qué problema hay en que esté la IURD detrás de esta serie? Si presenta correctamente la figura bíblica de Jesús, ¿no es algo positivo porque lo acerca a todos los telespectadores?

Un obispo católico brasileño respondió a estas cuestiones en 2018, cuando se estrenó la versión original de la producción. Fue Henrique Soares da Costa, obispo de la diócesis de Palmares, en Recife, que escribió en su propio perfil de Facebook palabras muy claras sobre la teleserie.

Para monseñor Soares da Costa, “este Jesús es el Jesús de la Universal [la IURD], no es el Jesús de las Escrituras; es el evangelio según Edir Macedo y sus intereses espurios”. También se refirió con palabras duras a la imagen de la Virgen María: “en cuanto a la Santísima Madre de Dios, odiada por los enemigos de Cristo y por Satanás, esa María de ‘Record’ no tiene nada que ver con ella”.

El prelado no sólo hizo esta valoración crítica sobre la serie, sino que se dirigió a los creyentes en estos términos: “un católico que ve eso peca gravemente, porque denigra lo que es de Dios, lo que es sagrado”, añadiendo: “¿usted vería una película que denigrase a tu madre y mintiese sobre tu familia?”.

“Estoy impresionado con los ardides del Diablo: ya usó las telenovelas para enseñar todo tipo de perversidad; ahora, ¡usa el Nombre santísimo del Señor y las cosas y personas relacionadas con Él para destruir, mentir, engañar y desviar! Todo bajo una capa de santidad”, declaró.


Aleteia


sábado, 23 de mayo de 2020

VIVIENDO COMO HIJOS DE LA LUZ EN TIEMPOS OSCUROS

El bien y el mal, o, más concretamente, Dios y Satanás, no son dos fuerzas iguales sino opuestas que luchan por el dominio del mundo. El poder de Dios es el único poder absoluto. Jesucristo, el Hijo de Dios, es el Señor y Rey del universo.

Por el padre Charles Fox

"La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no la ha vencido" - Juan 1: 5
"Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo" - Juan 9: 5
"Viven como hijos de la luz, porque la luz produce todo tipo de bondad, justicia y verdad" - Efesios 5: 8-9

Las metáforas de la luz y la oscuridad se aplican a muchas cosas. Evocan algunas de las habilidades y discapacidades, motivaciones, esperanzas y temores más primitivos de la humanidad. Las metáforas de la luz y la oscuridad dicen mucho sobre lo que la gente está experimentando durante esta crisis de COVID-19.

La oscuridad de este momento es obvia para todos. Las personas están preocupadas por contraer el virus, ansiosas por su propia salud y la de los demás, intimidadas y entristecidas por los requisitos (¡legítimos como ciertamente lo son!) de distanciamiento social y profundamente preocupadas por un colapso económico y las graves consecuencias de dicho colapso traería.

Hay mucha oscuridad en este momento. Nadie lo discute. Antes de decir algo sobre la luz de la situación actual, tal vez sea necesario hablar sobre el contraste entre la luz y la oscuridad.

A menudo paso mis vacaciones alojándome en una casa familiar en Lake Huron. De las muchas cosas que son diferentes en esa parte de "Up North", Michigan, una de esas cosas es el cambio dramático que ocurre cuando cae la noche, y luego cuando sale el sol por la mañana. 



Cuando cae la noche, el cielo se vuelve tan oscuro que las estrellas son brillantes y muchas más de ellas son visibles de lo que nunca veo en casa. Y luego, en la mañana, muy temprano en la mañana durante el verano, sale el sol sobre el lago Hurón, y luego aparentemente se mueve al pie de mi cama. Es tan brillante y cálido que el sueño se vuelve imposible sin cerrar las persianas, lo cual nunca hago. Nunca quisiera perder el amanecer de esas mañanas.

La experiencia de tales extremos ilustra el fuerte contraste entre la luz y la oscuridad.

La imagen de "oscuridad" se usa a menudo para describir el mal y la pecaminosidad del mundo, mientras que Jesús viene como la "luz del mundo", la "luz (que) brilla en la oscuridad". Y sabemos que en el Sermón del Monte Jesús también dice que se supone que somos la "luz del mundo", como Él es.

Pero la experiencia ordinaria de intensa oscuridad y luz difiere con el mensaje de las Escrituras. La experiencia presenta un contraste entre dos fuerzas aparentemente iguales. El bien y el mal, o, más concretamente, Dios y Satanás, no son dos fuerzas iguales sino opuestas que luchan por el dominio del mundo. Hay religiones que creen en este tipo de dualidad fundamental en el orden de las cosas, pero esa no es la fe de la Iglesia Católica.

El poder de Dios es el único poder absoluto. Jesucristo, el Hijo de Dios, es el Señor y Rey del universo. En el Evangelio del domingo, Jesús dice: "Mientras esté en el mundo, soy la luz del mundo". Es fácil navegar rápidamente con las palabras "Yo soy", pero este es uno de los muchos casos en el Evangelio de Juan cuando Jesús usa la expresión usada por el Señor en el Antiguo Testamento para identificarse, "YO SOY".

Satanás es poderoso, y el pecado tiene una influencia terrible en este mundo. Sin embargo, el diablo sigue siendo una criatura. Dios es el creador. Dios no solo es de un orden diferente de ser, sino que Él es el mismo. Jesús viene a expulsar la oscuridad de este mundo: sanar al ciego, expulsar demonios, enseñar la verdad sobre Dios y sobre nuestras vidas, perdonar pecados, morir y resucitar por nosotros, y darnos el Don del Espíritu Santo. Él arroja luz sobrenatural sobre el mundo, encendiendo una llama divina en los corazones de sus fieles.

Creo que es especialmente importante analizar este punto hoy, cuando las personas se sienten aisladas y cuando el mundo parece muy oscuro. Puede ser fácil pasar a pensar que el mundo tiene una especie de dinámica de "yin y yang", con un buen dominio durante un período, seguido de un momento en que el mal domina.

Esa no es la fe católica, es decir que Dios ha revelado que el mundo funciona de manera muy diferente a esto. Este es un mundo caído. La humanidad eligió el pecado y quedó esclavizado por él. Pero Jesucristo ha venido, ha ganado una victoria definitiva y definitiva sobre el pecado y la muerte, e invita a todos los que crean en Él a compartir su victoria para siempre.

Y a través de los miembros de su Iglesia, Cristo quiere invitar al mundo entero a compartir su victoria. A veces, los católicos piensan que han sido reclutados en el equipo ganador debido a alguna cualidad especial de ellos, y desprecian a los demás como los perdedores del mundo. Pero incluso los miembros de la Iglesia se vuelven perdedores si ceden al orgullo. Y pueden encontrarse "separados" del "equipo" de Jesús si no salen de la banca y compiten por su propia salvación y por la salvación de todas las personas a su alrededor.

Todo el mundo pasa por momentos, tal vez un mal día, o unas pocas semanas, o incluso un año realmente duro, cuando la bondad parece eclipsada, cuando la luz de la vida parece estar apagada. Es fácil deprimirse por la situación del mundo actual. Es fácil sentirse aplastado por una avalancha de problemas familiares, problemas laborales o enfermedades. Al ver su propia pecaminosidad por lo que es, cómo el pecado oscurece sus corazones, incita a los fieles católicos a buscar la luz de Cristo en la confesión. Pero a veces incluso las personas fieles solo ven oscuridad a su alrededor y se sienten impotentes para hacer algo al respecto. ¿Qué debe hacer si se encuentra en este "lugar oscuro"? Aquí hay algunas sugerencias:

✞ ¡Admite tu impotencia! A veces, los consejos bien intencionados de autoayuda se centran en aprovechar todo su poder personal, pero la verdad es que necesitamos el poder de Dios. Esa no es una excusa para la pereza, pero es una simple verdad sobre la vida: Dios está a cargo del mundo, y debemos pedirle y permitirle que se encargue de nosotros.
✞ Da gracias por los "puntos brillantes" en tu vida. Siempre hay cosas por las que debemos dar gracias, y puede ser demasiado fácil ser absorbido por los elementos malos y negativos de la vida. ✞ “Echa sobre él todas tus preocupaciones, porque él se preocupa por ti” (I Ped 5: 7). El Señor es nuestro Pastor, mientras oramos en el Salmo 23. Cuando estamos tentados a dudar de la presencia de Dios y cuidar de nosotros y de aquellos a quienes amamos, debemos ser muy intencionales al confiar en Él y pedirle el regalo de incluso una fe mayor.

✞ ¡Sepa que Dios lo está llamando y fortaleciendo! Habiendo admitido que solo somos impotentes, nos quedamos vacíos no para que podamos permanecer vacíos, sino para que Dios pueda llenarnos con Su vida y poder. Él tiene en mente para cada uno de nosotros una misión para traer Su sanación y paz, Su verdad y bondad al mundo. Todos compartimos la misión, no solo de acercarnos a Dios, sino de acercar a otras personas a Dios y a ellos. Si no entendemos lo que Dios nos está llamando a hacer, debemos orar al respecto y preguntarle. También podemos pedirle a alguien de confianza que nos ayude a descubrir cuáles son nuestras misiones particulares. Está bien trabajar juntos: ¡el cristianismo es un "deporte de equipo"!

Estos son solo algunos pasos que podemos tomar para hacer lo que San Pablo nos enseña a hacer cuando escribe: "Vive como hijo de la luz". La señal más segura de que no estamos solos, y la garantía de que la luz y el poder de Dios vienen a llenarnos, está en la celebración de la Sagrada Eucaristía. Lo que parece pan y vino es real y verdaderamente la luz y el amor, el Cuerpo y la Sangre del Hijo de Dios, que se nos da como alimento y bebida.

Es cierto que la gran mayoría de nosotros no puede participar en la Misa o recibir la Sagrada Comunión durante estos días difíciles. Pero la luz de Cristo todavía está presente en las misas ofrecidas por los sacerdotes en todo el mundo, está presente en los tabernáculos de todas nuestras iglesias, y su luz está presente en cada uno de nosotros cuando ofrecemos nuestras vidas a nuestro Padre Celestial. con Jesús, pidiendo el don de una comunión espiritual. Que siempre estemos agradecidos de que Jesús es nuestro Pastor y Rey, y que el Padre ha "amado tanto al mundo que nos dio a su único Hijo" (Jn 3:16).


Catholic World Report

EL ÚLTIMO BESO ANTES DE LA BATALLA

No agradecí lo suficiente a Dios por ese último beso precioso en la Eucaristía, pero Él no me retuvo sus gracias en mi ignorancia. Su único beso es suficiente para mí, por ahora. Es más de lo que merezco.

Por Stefanie Nicholas

Presionamos nuestros labios contra la frente de nuestros seres queridos, les decimos cuán amados son y nos preparamos para la guerra. El mundo, la carne, el demonio, nuestra propia naturaleza caída, las heridas del pecado original de las que nadie puede escapar. ¿Cuándo aprenderá el hombre pecador que ser cristiano es sufrir, levantar una cruz sobre nuestros hombros, llorar y llorar mientras escalamos esta montaña, tomar nuestras espadas y luchar en el camino? Tal es la suerte de los hijos adoptivos de Dios.

No hay otro camino a casa para nosotros. La casa de nuestro Padre nos espera a cada uno de nosotros al final de la batalla, sí, pero debemos luchar hasta el final. Más difícil aún es el hecho de que debemos luchar con el conocimiento de que esta guerra puede continuar por mil años más. No sabemos cuántas tropas tiene el enemigo. No sabemos su estrategia. Nuestra base está llena de infiltrados. La mayoría de nuestros soldados son indisciplinados y apenas saben cómo usar sus armas. La mayoría de nuestros líderes son incompetentes.

Esta ha sido la realidad en el terreno durante dos mil años, pero aún así, nos alistamos. Reclutamos a los más cercanos a nosotros para esta guerra imposible porque sabemos que ganar nuestra propia batalla final es suficiente para garantizar la victoria, al final, para las fuerzas de Cristo. Cada día que la batalla se nos acerca, nuestro aliento es un grano de arena que cae a través de un reloj de arena de tamaño indeterminado. A veces, por la misericordia y el poder de Dios, somos elevados por encima del campo de batalla. Tenemos la oportunidad de ver cuán sombría es realmente la gran imagen. El coronavirus es el regalo del reconocimiento, y debemos utilizarlo, tanto para la batalla como para la guerra.

Pensé que era alguien que había reflexionado lo suficiente sobre mi muerte.

Estaba equivocada.

La última vez que fui a misa y recibí a Nuestro Señor en la Eucaristía, ni siquiera consideré que pudo haber sido el último beso. Claro, todos sabemos que podríamos ser atropellados por un automóvil al salir de la Iglesia, ¡pero qué fácil es olvidar el espíritu de humildad que ese conocimiento debe producir en nosotros! ¡Qué fácil es olvidar que somos polvo!

Ahora reflexiono sobre esa misa, y mi corazón duele de anhelo. Nuestro viaje por la ciudad esa mañana había sido perfecto. Poco tráfico, una brisa fresca, las agradables hierbas de la primavera reemplazando a la nieve, los últimos restos rosados ​​de la salida del sol se demoraban en el horizonte. Probablemente habíamos escuchado algunos videos de YouTube en el automóvil, discutido la última controversia católica,  reímos y tratamos de no pensar en lo que tendríamos para el desayumo después de que terminara la misa.

Fue un dia normal.

La mano de mi prometido descansando contra las páginas de un misal mientras nos sentamos en sillas de metal apiñadas en la nave, cada banco ya lleno. Las velas 
votivas danzantes se encendían sobre un estante metálico. Una estatua de Nuestra Señora de Fátima que nos miraba mientras tratábamos de ver el Tabernáculo o al sacerdote, mirando por el borde de la puerta.

"Señor mío y Dios mío".
 Un coro silencioso de cien corazones alegres dando la bienvenida a nuestro Rey, nuestras rodillas presionadas contra el suelo o la madera. Nuestras cabezas inclinadas, los pulgares hojeando páginas con bordes dorados, ofrendas de último minuto, peticiones y ruegos de piedad. Una oración de último momento a María. El sacerdote frente a mí, la patena debajo de mi barbilla, el Pan de Vida sobre mi lengua. Otra vez de rodillas, colocándome la bufanda hasta cubrir mi cara, inclino la cabeza. Quiero estar sola con este glorioso Rey por un segundo, solo para agradecerle el amarme.

No le agradecí lo suficiente por ese último beso. Estaba ciega.

Nunca imaginé nada de esto. Nunca imaginé que estaría arrodillada en mi piso en casa, viendo una misa en vivo todos los domingos por la mañana, sin saber cuándo podría volver a hacerlo en persona. Nunca imaginé que oiría hablar de que más de sesenta sacerdotes han muerto en Italia. Nunca imaginé que no podría confesarme cuando fuera necesario.

Nunca imaginé que estaríamos aislados en casa ya que cientos de miles de personas en todo el mundo se enferman con un virus del que todavía no sabemos mucho. Nunca imaginé la preocupación y la ansiedad que sentiría por los síntomas leves parecidos al resfriado de mis seres queridos, sin saber si ya hemos estado expuestos.

Pensé que algo así nunca tocaría nuestro mundo moderno. También me equivoqué al respecto.

Una cosa es saber, lógicamente, que la mayoría de las personas en la historia han vivido vidas mucho más difíciles que la que yo tengo. Otra cosa es mirar el futuro a los ojos y darme cuenta de que realmente no tengo idea de cómo será mi vida dentro de un año y no sé qué tan fuerte seré si mi vida se vuelve más difícil. Mi conversión a la fe católica me convirtió en un soldado, pero eso no significa que estaba lista para una batalla como esta.

Mucho es incierto, pero una cosa sé: puedo agradecer a Dios por el nuevo coronavirus. Me ha ayudado a recordar lo que es realmente importante en mi vida y cuántas bendiciones tengo. Las preocupaciones que habían turbado mi corazón dejaron de ser importantes de la noche a la mañana. Las heridas familiares están desapareciendo ante este estrés, y se están reparando otros dolores entre mí y mis seres queridos. El dinero ha sido empujado hacia un lugar de preocupación más apropiado, ya que acepto que podemos perder muchos ahorros y muchos salarios. Que así sea.

Lo que es más importante, esta calamidad me ha ayudado a verme con más claridad de lo que lo había hecho nunca antes; muchas de las fallas que había ocultado han salido a la luz. No agradecí lo suficiente a Dios por ese último beso precioso en la Eucaristía, pero Él no me retuvo sus gracias en mi ignorancia. Su único beso es suficiente para mí, por ahora. Es más de lo que merezco.

Al entrar en este período de la historia, no nos demoremos ni seamos perezosos en nuestro entrenamiento. Esta guerra, tan a menudo oculta, ha incendiado el mundo visible. Convirtámonos en los soldados que nuestro Señor soberano merece.


One Peter Five


TRUMP ORDENA A LOS GOBERNADORES REABRIR LOS TEMPLOS INMEDIATAMENTE: «NECESITAMOS MÁS ORACIÓN, NO MENOS»


El presidente Donald Trump, ordenó ayer viernes a los gobernadores de los estados que reabran las iglesias «ya mismo» y amenazó con desautorizar a aquellos que no lo hagan. Trump criticó que algunos hayan permitido abrir clínicas abortistas y no templos.

En rueda de prensa, Trump dijo que el Centro para el Control de Enfermedades de EE.UU. (CDC) emitirá «bajo mi dirección» nuevas directrices para que las iglesias se reabran.

El presidente añadió que los locales religiosos serán calificados como «lugares esenciales que proporcionan servicios esenciales», a la vez que denunció el hecho de que los gobernadores habían clasificado bajo esa categoría las licorerías y las clínicas de aborto pero no las iglesias.

Trump fue contundente:

«Si no lo hacen, desautorizaré a los gobernadores. En América, necesitamos más oración, no menos. Si tienen alguna duda, van a tener que llamarme. Pero no van a tener éxito en esa llamada»

El presidente indicó que el CDC «empezará con algunos estados que han sido muy resistentes. Son muchos, desafortunadamente en este caso gobernadores demócratas, los que creo que piensan que es buena política mantener cerrados los templos. ¿Pero qué están haciendo? Se están haciendo daño a sí mismos. No creo que sea buena política. Están dañando su estado y eso no es bueno». Y añadió que muchos de esos gobernadores demócratas no han tratado con respeto a las iglesias.

Preguntado por si «daba prioridad a la reapertura de las iglesias sobre otros establecimientos», Trump respondió: «No, en absoluto», pero insistió en que las mismas «son muy importantes para la psicología de nuestro país. Son esenciales. Es maravilloso sentarse en casa y ver algo en un portátil, pero nunca puede ser lo mismo que estar en una iglesia y estar con tus amigos»




InfoCatólica


viernes, 22 de mayo de 2020

CARTA ESPIRITUAL DE UN TRADICIONALISTA

Este movimiento tradicionalista es la vitalidad del árbol plantado por Dios, empujando hacia la luz que anuncia su venida. ¡Qué bendición ser parte de ello!

Por Peter Kwasniewski

A lo largo de los años de mi vida adulta, a medida que llegué a conocer cada vez más íntimamente la liturgia tradicional, la teología, la espiritualidad, la hagiografía y los logros culturales de la Iglesia Católica antes del ataque temporal de locura que se apoderó de los eclesiásticos después del Concilio Vaticano II (y sigue teniendo demasiados aferrados), me he dado cuenta de hasta qué punto estamos abrumados y en deuda con Nuestro Señor por su don de la tradición totalmente amable, y qué ferviente amor deberíamos darle a cambio, no solo en un espíritu de acción de gracias, sino también con un espíritu de reparación.

Lo que sigue es una "carta espiritual" de tres puntos para los tradicionalistas.
1 - Debemos ser humildes y agradecidos, precisamente porque la tradición es verdadera. Podemos ser fuertes, intrépidos y seguros de una experiencia irrefutable.
Una vez que un hombre ha probado la rica dulzura de la tradición católica, no puede conformarse de nuevo, o al menos, no sin una conciencia inquieta, por la insipidez o acidez del catolicismo conscientemente "actualizado". El establecimiento Novus Ordo quiere que niegue su experiencia y "confíe en los expertos". Este es el lenguaje entusiasta de las ideologías del siglo XX: los expertos siempre saben más que las personas. Como Dom Gregory Murray, OSB escribió en The Tablet el 14 de marzo de 1964: "La súplica de los laicos que no quieren un cambio litúrgico, ya sea en el rito o en el lenguaje, es, creo, bastante al margen [.] ... No se trata de lo que la gente quiere; se trata de lo que es bueno para ellos".

Bueno, todavía no lo estamos pidiendo, y no aceptaremos su sustituto de tercera categoría. Nunca abandonaremos lo que sabemos que es grande, digno y sagrado, lo que llevó a los santos y pecadores de todas las épocas anteriores a la nuestra, lo que llevó las verdades, misterios y secretos de nuestra santa fe a lo largo de los siglos. Esta es nuestra herencia también, y ningún "consejos de expertos" puede persuadirnos a renunciar a ella.

El vigésimo domingo después de Pentecostés, la Epístola llevada de San Pablo a los Efesios 5: 15–21:
“Mirad, pues, con diligencia cómo andáis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Someteos los unos a los otros. Someteos unos a otros en el temor de Dios”.
San Pablo nos dice que deberíamos estar "dando gracias siempre por todas las cosas, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo". El beato Solanus Casey fue famoso por decir: "Gracias a Dios de antemano". Esta debería ser nuestra mentalidad: “Gracias, Señor, por la restauración completa de la tradición católica que has preparado en los consejos secretos de tu sabiduría y que lograrás con tu poder. Haz uso de mí como quieras; lléname de humildad y celo sagrado. Amén”.

Al mismo tiempo, San Pablo dice expresamente: "No se emborrachen con vino, en donde es lujo". La gran tentación en tiempos de crisis, especialmente cuando la acción efectiva inmediata parece imposible, es la desesperación, lo que nos lleva a menudo a buscar refugio en las comodidades: vino y lujo (lo que en este contexto, significa gratificación sexual). Necesitamos todo lo contrario: vigilancia, ascetismo y energía enfocada. Cuando estamos más intensamente alertas y espiritualmente interesados, entonces el Señor puede usarnos de la manera que Él quiera, incluso si eso "solo" significará llevarnos a más oración, estudio o conversación con los demás.
2 - Debemos compartir los regalos que nos han sido dados.
Así como somos beneficiarios de la Tradición, debemos a nuestros compañeros católicos otorgarles beneficios, llevándolos a las riquezas inagotables que nosotros, sin méritos propios, hemos heredado. Se hizo un intento de separar el catolicismo tradicional de los fieles, y por muchas intervenciones milagrosas de la Divina Providencia, este intento se ha visto frustrado en usted y en mí, quienes de alguna manera, a menudo por un camino tortuoso y escarpado, llegamos a conocer y amar a la Iglesia tradicional. Cada uno de nosotros tiene una historia diferente, pero la historia terminó felizmente: encontramos el tesoro de la Iglesia, y ese tesoro nos ha salvado de la novedad, el vacío y la desesperación de la modernidad, o al menos continúa alejándonos de eso.

Alessandro Gnocchi escribe conmovedoramente :

El dilema que marca al Tradicionalista como tal es la conciencia de ser lo que ha perdido, es también que debe decidir si aún ama a la Iglesia convertida en una madrastra poco confiable o si se pierde en el lamento celoso y amargo de ese tiempo cuando Ella era Madre y maestra. Este sans-papiers de l'Église [indocumentado de la Iglesia] no puede retirarse de la elección impuesta por los tiempos en que vive, es decir, guardar el tesoro para sí mismo o llevarlo nuevamente a las naves, debajo de los arcos y frente al altar de la iglesia, de donde ha sido echado. Si tiene caridad, compartirá con sus hermanos la semilla que pudo salvar. Si no la comparte, la guardará para sí mismo, dando forma al tesoro a su propia imagen y semejanza, lo que la vuelve estéril.

Recuerdo con cariño a un sacerdote que solía predicar la paradoja: "Todo lo que no se regala se pierde". El padre del desierto, Agathon, dijo: "Nunca tomes posesión de nada si luego no se lo puedes dar a otra persona". Sobre esto, Roberto Molinelli comenta: "Lo que es tuyo, actúa para que también pertenezca a los demás". Las palabras conmovedoras del beato Pier Giorgio Frassati se aplican a los que amamos la misma misa que él hizo: “Vivir sin fe, sin una herencia que defender, sin luchar constantemente por la verdad, no es vivir sino 'llevarse bien'. Nunca debemos simplemente llevarnos bien”.
Los actos de auto-sacrificio son ininteligibles para el diablo. Su fecundidad sorprende al enemigo de la naturaleza humana. El diablo no entiende el amor de uno por el bien del otro: no puede pensar en la realidad excepto en lo que se refiere a su propio amor propio. Solo hay una forma garantizada de vivir bajo el radar del enemigo: entrégate a Dios por el bien de Dios, y a los demás por su bien, y sigue renovando ese compromiso. Esto te llevará a un reino al que el Diablo no tiene acceso y en el que no hay nada que temer.

Por lo tanto, a menudo debemos preguntarnos: ¿qué estoy haciendo para ayudar a otros a encontrar este tesoro de la tradición católica? ¿Estoy rezando diariamente por los religiosos, el clero y los laicos de todo el mundo que se dedican o se sienten atraídos por el usus antiquior? ¿Estoy orando por la conversión del clero a la tradición y por la conversión de mi familia y amigos? ¿Estoy ofreciendo una mano amiga a mi hermano o mi hermana que languidece en la cavernosa oscuridad del mundo moderno, o en las sombras no menos infernales de ese segmento de la Iglesia que se ha vendido a la esclavitud?


A pesar de la conducta escandalosa de nuestros enemigos, en quienes la misericordia y la verdad nunca dieron fruto, y la justicia y la paz se divorciaron sin culpa (cf. Sal. 84:11), nosotros mismos debemos esforzarnos por ser pacientes e imparciales. tranquilos en espíritu, sin inmutarnos y compasivos hacia aquellos enredados en el error. Debemos ser valientes al decir la verdad, pero siempre respetuosos en nuestro discurso, no caer a insultos, maldiciones, denigraciones o cualquier otro mal uso de la lengua o la pluma.
3 - Debemos ser hombres y mujeres de oración perseverante y estudio serio.
Os dejo el más importante de los tres puntos para el final. Para presentarlo, citaré al gran padre dominicano. Roger-Thomas Calmel (1914–1975):
No está fuera de discusión que podamos experimentar la tentación, ¿de qué sirve? Lo que está fuera de la cuestión es que debemos tomar en serio esta tentación, o dejamos que se afiance en nuestro corazón, o incidimos en nuestras resoluciones por una fracción de pulgada. Es imposible decir ¿De qué sirve? cuando uno sabe que siempre es bueno demostrarle a Dios nuestro amor, y la primera prueba de amor es perseverar en la fe y mantener la tradición católica.
Todas las razones que tenemos para desanimarnos: la lucha prolongada, la traición extensa, el mayor aislamiento, sólo deben considerarse a la luz suprema de la fe. La mayor desgracia que nos puede ocurrir es no ser lastimado en lo profundo de nuestra alma por los males de los tiempos actuales y los escándalos de lo alto; sería carecer de fe y, en consecuencia, no ver que el Señor hace uso de la angustia actual para instarnos a mirar hacia Él, invitarnos a mostrarle más que nunca nuestra confianza y amor. Entonces, lo primero que debe hacer, y es aquí donde la intercesión y el ejemplo del gran Papa [Pío V], un verdadero hijo de Santo Domingo, son una bendición, lo primero que se debe hacer es mirar al Señor , y luego, mantener esta contemplación sobrenatural ante los ataques que se rechazarán y luchando por participar hasta el final. (El Ángelus, vol. 38, n. 1 [enero-febrero 2015], 43)
A lo largo de la historia, vemos que el Señor quiere salvar a su Iglesia no por una solución de Deus ex machina, un Dios tronando desde los cielos, barriendo a un lado a sus enemigos con un rayo, sino a través de la fidelidad, las oraciones y el paciente trabajo de los fieles.

Resolvamos, todos los días, ser parte de la solución, no parte del problema. El problema es una Iglesia mundana, prelados que han vendido sus almas (más o menos conscientemente) al Diablo. ¿Cómo estaríamos ayudando a la Iglesia si abandonáramos la oración, la penitencia, la reparación y la profesión pública? ¿Volviéndonos mundanos y uniéndonos a la fiesta del Diablo y sus engañados? No. Cuanto peor se vuelven, mejor debemos ser. Cuanto más corrupta sea la jerarquía, más celoso debe ser el bajo clero y los laicos.

En su conmovedor libro “Las campanas de Nagasaki”, el Dr. Takashi Nagai, quien sobrevivió al lanzamiento de la bomba atómica e inmediatamente comenzó a ayudar a las víctimas, escribe:
Como un mosquito cuyas piernas han sido arrancadas, como un cangrejo cuyas garras han sido arrancadas, nos enfrentamos a una multitud de heridos, indefensos y con las manos vacías. Era realmente una medicina primitiva a la que ahora estábamos reducidos. Nuestro conocimiento, nuestro amor, nuestras manos, sólo eso teníamos para salvar a las personas.
Como se lanzaron dos bombas atómicas sobre Japón, se lanzaron dos bombas atómicas metafóricas sobre la Iglesia Católica: la reforma litúrgica de Pablo VI y el papado de Francisco. Esto no es para descartar las innumerables bombas convencionales que han caído antes y en el medio: reuniones de Asís, besos en el Corán, malas citas episcopales y el resto. Estoy hablando de las dos cosas que son desproporcionadamente malas en el daño que han causado u ocasionado. Pero, como el Dr. Nagai en Nagasaki, hemos sobrevivido a las explosiones y podemos ayudar a las víctimas. Nuestro conocimiento, nuestro amor, nuestras manos: nuestra doctrina, nuestra moral, nuestra liturgia y oración. Solo tenemos esto con lo cual podemos salvar a la Iglesia en la Tierra, en unión con Cristo, su Cabeza y Salvador (cf. Ef. 5:23). Esta "medicina primitiva" es suficiente, porque es la medicina de Dios. Él nos sostendrá sin importar cuán largo y amargo sea el camino.


Es un gran privilegio vivir en un tiempo como el nuestro, cuando Dios ha dado a unos pocos (cf. 1 Cor. 1:27) la tarea de reconstruir una Iglesia gloriosa de sus ruinas carbonizadas, como la tarea dada, en circunstancias muy diferentes, para San Francisco y Santo Domingo en el siglo XIII, o para muchos otros santos reformadores en su día. Nuestra fuente de esperanza es doble: Dios mismo, que nunca puede ser derrotado por el Diablo o los ansiosos sirvientes del Diablo, y que siempre está dispuesto y es capaz de equiparnos con los recursos interiores que necesitamos para nuestra santificación y que también, en el el tiempo y la forma en que lo considera mejor, producen éxito externo y la naturaleza misma de la tradición católica, que, lejos de ser como un edificio hecho de elementos muertos (como sugiere la imagen de una iglesia en ruinas).

Ese es el movimiento tradicionalista: la vitalidad del árbol plantado por Dios, empujando hacia la luz que anuncia su venida. ¡Qué bendición ser parte de ello!


One Peter Five


LOS 'PADRES' DE LA TRADICIÓN DE LORETO

Hasta ahora hemos establecido que la tradición de Loreto se basa, con o sin documentos escritos o impresos, en la confiabilidad de los testigos humanos y su testimonio de milagros. Se basa en el principio de justicia y caridad que los responsables de relatar los eventos en cuestión no deben ser presuntos mentirosos y engañadores.

Por la Dra. Carol Byrne (Gran Bretaña)

Curiosamente, esa presunción fue hecha, como veremos más adelante, por protestantes y católicos liberales que descartaron por poco convincente cualquier cosa que contradijera sus propias opiniones, y se negaron a aceptar cualquier evidencia que estuviera en conflicto con sus nociones preconcebidas de milagros.

Tracemos los registros históricos que alguna vez existieron, y demos una visión general de los principales historiadores (después de Teramano) que los usaron para mantener viva la tradición de Loreto. Citaron documentos, aún existentes en su día, que atestiguan la traslación milagrosa de la Santa Casa en sus diferentes lugares. También se abordarán las razones por las cuales estos escritores se consideraron eminentemente dignos de creencia y se aseguraron el patrocinio de los sucesivos Papas.


Nadie podría haber estado más capacitado para producir una historia auténtica de la tradición de Loreto que el archivero del siglo XVI, Girolamo Angelita. Como canciller de la Comuna de Recanati desde 1509 hasta 1561, tuvo acceso a todo lo que quedó en los archivos de Recanati después de que muchos documentos hubieran sido destruidos por el fuego en 1322. Al igual que Teramano antes que él, hizo un examen diligente de estos; y encontró otros documentos relevantes en pueblos vecinos y en posesión de familias privadas notables.

Pero su mayor activo fue la colección de copias manuscritas de documentos recibidos por los magistrados de Recanati de Dalmacia con respecto a la primera llegada de la Casa Sagrada a Tersatto en 1291. Se consideraron tan importantes que fueron enviados al Papa León X.




De estos, Angelita estableció que el párroco de Tersatto, el padre Alejandro había recibido una visión y una cura milagrosa de Nuestra Señora, quien explicó el origen de la Santa Casa; que fue a Nazaret con tres compañeros en 1291 para verificar las dimensiones de sus cimientos y descubrió que correspondían a la casa de Tersatto; y que cuando la casa desapareció, un noble y benefactor local, el Conde Nikola Frankopan, (1) ordenó que se construyera una iglesia sobre el sitio. Al incluir estos puntos en su trabajo, (2) estableció un vínculo bien documentado entre testimonios de dos culturas diferentes, Dalmacia e Italia, que se refuerzan mutuamente.

La confiabilidad e integridad de Angelita están fuera de discusión y su reputación es impecable. Su trabajo fue certificado por funcionarios del gobierno local, los magistrados de la ciudad de Recanati, de los cuales él era el Secretario. San Pedro Canisio lo recomendó como "uno notable por su sinceridad y por su cuidadosa diligencia en la investigación de los hechos relacionados con la historia en cuestión" (3). Como una medida de su sinceridad, Angelita personalmente presentó su manuscrito al papa Clemente VII en 1531.


Defensa de los jesuitas de la Santa Casa

A mediados de los siglo XVI, Julio III envió a los jesuitas a Loreto para fundar un Colegio de enseñanza y también les confió la administración del Santuario (4). Permanecieron allí hasta el siglo XVIII, defendiendo firmemente la enseñanza papal en la Santa Casa y velando por el bienestar espiritual y temporal de los peregrinos.


El padre Rafael Riera

Otra historia valiosa de la Santa Casa fue escrita en latín por el jesuita español, padre Rafael Riera. Su confiabilidad se puede inferir en el hecho de que fue elegido personalmente por San Ignacio para ser uno de los diez hombres que fundaron el Colegio Jesuita en Mesina (Sicilia) en 1548, y luego ser uno de los primeros Penitenciarios (Confesores) en Loreto en 1554. Permaneció allí por el resto de su vida, investigando, compilando y promoviendo los hechos sobre la Santa Casa.

De especial importancia es su declaración de que había obtenido y leído copias auténticas de documentos de los archivos del monasterio de Tersatto, es decir, antes de que fueran destruidos por el fuego en 1629. El material que reunió formó la base de su libro de 1565, Historia Almae Domus Lauretanae (5) escrito "para la gloria de Dios y la Santísima Virgen" (6).

El relato de Riera no solo corrobora los relatos históricos dados por Teramano y Angelita, sino que también agrega nuevas pruebas. Consideremos algunos de sus testimonios de primera mano.

Un ejemplo que relata es un incidente conmovedor que tuvo lugar en el Santuario de Loreto en 1559 y que, asegura a sus lectores, vio y escuchó “hisce oculis vidi y auribus excepi” (Con mis propios ojos y oídos). Estaba en el proceso de escuchar confesiones cuando escuchó una conmoción afuera, una fuerte y pública muestra de dolor acompañada de muchos sollozos y lamentos. Cuando miró hacia afuera, vio una escena desgarradora.

Cientos de hombres, mujeres y niños junto con sus sacerdotes habían llegado en su peregrinación anual desde Fiume (la ciudad de la cual Tersatto era un suburbio), lamentando la pérdida de la Casa Santa que les habían quitado en 1294. Después de que se cerró la puerta abierta, toda la compañía presionó hacia adelante "turmatim" (por tropas, en escuadrones) de rodillas, con velas encendidas en sus manos, y entró al Santuario con oraciones y lágrimas continuas.

Sin saber su idioma y deseando saber lo que decían, el padre Riera se dirigió a uno de sus sacerdotes en latín para la iluminación, quien respondió "Revertere, revertere Flumen Maria". (Regreso, regreso a Fiume, Oh María) (7)

Además de ilustrar la utilidad de un lenguaje universal, este episodio de los "perdedores llorones" que llegaron a Loreto clamando por el regreso de la Santa Casa a su tierra, proporciona valiosa evidencia corroborativa de la tradición de Loreto. Se nota, como el padre Riera señaló que los habitantes de la región eslava donde se encontraba la Santa Casa mantuvieron su creencia en su primera llegada, incluso después del paso de más de 260 años.

Como otro ejemplo de experiencia de primera mano, Riera relata que después de que el Papa Clemente VII había enviado a tres de sus propios camaradas a Loreto, Tersatto y Nazaret para informar sobre el status quo con respecto a la tradición, logró obtener una cuenta completa de sus hallazgos de uno de los delegados (8). Esta fue la tercera delegación que tomó medidas in situ de los muros de la Casa Santa en Loreto y descubrió que coincidían exactamente con sus cimientos en Nazaret.

A estos testimonios se suma el testimonio personal de Riera de muchos milagros realizados en Loreto y que registra y describe en su historia del Santuario.


El padre Orazio Torsellino

Como con el padre Riera, el jesuita italiano, padre Torsellino, fue enviado a Loreto por San Ignacio de Loyola, y se convirtió en Rector del Colegio de los Jesuitas allí en 1584. Sus credenciales como uno de los mejores intelectuales de la Contrarreforma de la Iglesia son notables (9) y lo convirtieron en un destacado defensor de la Casa Santa.



En su historia de 5 volúmenes Historia Lauretana (Historia de Loreto), publicada en 1597, Torsellino confirmó los relatos de Teramano, Angelita y Riera sobre la traducción de la Santa Casa por su propia consulta de los archivos en Recanati. Dedicó una gran parte de su libro a describir los numerosos milagros que continuaron trabajando en Loreto y que recibieron la importante aprobación de los sucesivos Papas.

Así logró colocar a Loreto en el escenario internacional y asegurar su futuro no solo como un santuario unido a una localidad en particular, sino, en sus propias palabras, como el "refugio común de todos los pueblos y naciones" (10). ¡Cuán equivocado, entonces, fue el juicio de los reformadores litúrgicos progresistas al suprimir la Fiesta de la Traslación de la Santa Casa en 1960 con el pretexto de que era un culto local sin importancia!


San Pedro Canisio

Uno de los primeros discípulos de San Ignacio de Loyola, más tarde nombrado Doctor de la Iglesia, Canisio se distinguió como el principal defensor de la ortodoxia católica durante la Reforma. No es de poca importancia que fue un ferviente defensor de la tradición de Loreto contra los ataques protestantes contra ella.

Esto se puede ver en su trabajo, De Maria Virgine Incomparabili, donde incluyó un capítulo completo sobre este tema, prestando especial atención a los "innumerables milagros" realizados allí (11). Su devoción por la Casa Santa fue tan grande que a menudo visitaba el Santuario, y en 1558 produjo el primer texto impreso de la Letanía de Loreto (12).



El padre Franjo Glavinich

El testimonio esbozado de la autenticidad de la Santa Casa fue proporcionado en 1648 por el sacerdote eslavo, el padre Glavinich, del Monasterio franciscano de Tersatto, donde se guardaron los documentos originales antes de que fueran destruidos por el fuego en 1629. Afirmó que había visto personalmente y tomó nota del documento original firmado por los 4 delegados enviados a Nazaret por el conde Frangipane en 1291 , y el testimonio del mencionado padre Alejandro (13).

Para completar este breve relato de los primeros historiadores de la Santa Casa, consideremos una observación adecuada encontrada en Illyricum Sacrum, un trabajo de 8 volúmenes producido por jesuitas croatas e italianos sobre la historia de los Balcanes. Después de esbozar la historia de la Santa Casa a ambos lados del Adriático, los autores eruditos concluyen:

“Además de todos los otros argumentos, la traslación de la Santa Casa primero a Dalmacia, y luego a Italia, queda fuera del alcance de la duda por el acuerdo más antiguo, perpetuo, constante e invariable de las dos naciones; porque habría sido imposible para los dálmatas e italianos, que están tan divididos entre sí por el idioma, el carácter y un mar intermedio, estar de acuerdo, tanto en pensamiento como en palabras y escritos, con referencia a esa doble traducción, si no fuera cierto y demasiado seguro para admitir una pregunta” (14)


Tradition in Action.org


SUBROGACIÓN: UN PROBLEMA DE DIGNIDAD HUMANA

Mire este video inquietante, un coro de recién nacidos inocentes llorando mientras esperan ser entregados a sus destinos. ¿Cómo podemos permanecer en silencio ante estas imágenes? 

Por Ines A. Murzaku

Estos son bebés sin identidad, a quienes se les ha negado la experiencia de la voz, el olfato y los brazos de bienvenida de sus madres, o incluso simplemente poder recurrir a sus madres cuando tienen hambre.

Cualquier ser humano decente encontrará esto muy perturbador. Sin embargo, BioTexCom, un centro líder para el tratamiento de la infertilidad y la reproducción humana en Ucrania, lo lanzó para asegurar a los clientes que los productos, es decir, los bebés, están en buenas manos y llegarán a sus "destinos" tan pronto como las restricciones fronterizas debido a COVID- 19 están relajados.

Cuando el video fue lanzado recientemente en YouTube, había cuarenta y seis bebés esperando ser entregados. Desde entonces, el número de bebés en las instalaciones ha aumentado a cincuenta y uno, por lo que la "producción" continúa. Los bebés nacen de madres sustitutas en una clínica de reproducción ubicada actualmente en el Hotel Venezia en Kiev.

Entre los servicios que BioTexCom ofrece a los clientes se encuentra un gran banco de donantes de óvulos y madres sustitutas. Esto es lo que promete el centro:

“Cada día examinamos hasta 200 candidatos que desean donar sus óvulos, y sólo el 20 por ciento de ellos cumple con nuestros estrictos requisitos para la salud física y psicológica de los posibles donantes de óvulos, edad, tener al menos una restricción de niños sanos y, por supuesto, agradable apariencia. Nuestra base de donantes tiene una ventaja excepcional: tiene la oportunidad de elegir un donante por su cuenta. Por lo tanto, se le proporcionan sus fotos, entrevista en video y foto en 3D en la que puede ver a su donante desde diferentes ángulos. Nuestra base de donantes es una de las más grandes del mundo. Nos permite comenzar un programa justo después de firmar un contrato sin perder tiempo en buscar un donante”.
Desde la caída del telón de acero, Ucrania se ha convertido en un destino de subrogación para personas de Europa occidental y los Estados Unidos. Parejas o solteros de Alemania, Francia, España, Italia, Israel, Gran Bretaña, Estados Unidos y otros países viajan a Ucrania para "ordenar" un bebé perfecto.

De una manera extraña, es bastante lógico. Las mujeres del Occidente industrializado se han "subcontratado" haciendo bebés; pueden mantener económicamente a los niños pero no desean o no pueden cargar a un niño físicamente. Para esto, recurren a Ucrania y otros países pobres de Europa del Este, a mujeres con úteros fuertes para cargar y dar a luz.

* *

El vacío legislativo creado después de la caída del comunismo permitió la legalización de la subrogación comercial en Rusia y Ucrania, y las agencias y firmas de abogados lo convirtieron en un negocio lucrativo.

Según un estudio de la Unión Europea sobre la subrogación en los estados miembros de la UE, los futuros padres generalmente pagan 30.000 EUR (aproximadamente $ 33.000) a un bufete de abogados ucraniano "para ordenar" un bebé.

La Iglesia Católica no está tomando estos insultos a la dignidad humana a la ligera. El arzobispo Sviatoslav Shevchuk de Kyiv-Halych, jefe de la Iglesia católica ucraniana, y el arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki de Lviv, presidente de la conferencia de obispos de rito latino del país, han pedido al gobierno ucraniano que ponga fin al "doble delito de alquiler úteros", que se ha convertido en una plaga en Ucrania.

Tratar a los seres humanos como bienes para ordenar, producir y vender es una violación grave de la dignidad humana. El llamado de los obispos dio en el clavo: el doble delito de la maternidad subrogada viola los derechos de los niños y la dignidad de las mujeres, quienes por diversos motivos, especialmente las dificultades económicas, se ven obligadas a vender sus cuerpos y su maternidad.

La subrogación es un delito contra la mujer; ¿Cómo puedes "alquilar" el cuerpo de otro ser humano? ¿Y cómo pagar el alquiler los convierte en padres? La maternidad no es una mercancía y no debe estar a la venta. El vínculo entre madre e hijo se forja en la concepción en el útero. Nadie tiene derecho a romper ese vínculo.

La gente quiere "tenerlo todo", pero hay límites a lo que eso puede significar. Dios ha establecido límites para nuestro beneficio. Hay cosas que son extra comerciales , no se pueden comprar. Los niños son regalos con su propia dignidad inherente, en lugar de bienes que uno tiene derecho a comprar en el mercado abierto.

La Iglesia Católica ha enseñado constantemente que la vida humana es sagrada porque, desde el momento de la concepción, involucra la acción creadora de Dios y permanece para siempre en una relación especial con el Creador, quien es su único fin. Nadie debe jugar a ser Dios y producir seres humanos en centros reproductivos, explotando a mujeres desfavorecidas. En 1987,  Juan Pablo II aprobó la Instrucción sobre el respeto a la vida humana en su origen y sobre la dignidad de la procreación que habla específicamente de la subrogación:

“La maternidad subrogada representa un incumplimiento objetivo de cumplir con las obligaciones del amor maternal, de la fidelidad conyugal y de la maternidad responsable; ofende la dignidad y el derecho del niño a ser concebido, llevado en el útero, traído al mundo y criado por sus propios padres; establece, en detrimento de las familias, una división entre los elementos físicos, psicológicos y morales que constituyen esas familias”.
La madre Teresa de Calcuta, quien pasó toda su vida en misión sirviendo a los más pobres de la India, podría ofrecer una solución a la subrogación como lo hizo al aborto: “Te diré algo hermoso. Estamos luchando contra el aborto con la adopción, por el cuidado de la madre y la adopción de su bebé. Hemos salvado miles de vidas”. Quizás lo mismo puede aplicarse a la subrogación: podemos combatir el trastorno de la subrogación redescubriendo la adopción.


The Catholic Thing


jueves, 21 de mayo de 2020

NECROLÓGICA DE UN TREMENDO FRACASO

Reflexiones ante el fallecimiento del antiguo general de la Orden Jesuita, padre Adolfo Nicolás.

Por Bruno

En el comunicado de prensa que han publicado los jesuitas españoles por el fallecimiento del antiguo General de la Orden, el P. Adolfo Nicolás, tras unas palabras amables de su sucesor el P. Sosa, se describe su generalato de esta forma:
“A su generalato aportó su conocimiento y sensibilidad de las culturas orientales, la espiritualidad en diálogo con otras religiones y reafirmó el compromiso prioritario por la promoción de la justicia y la reconciliación.
A lo largo de estos años lideró un trabajo de intensa reestructuración de la provincias jesuíticas europeas y americanas y, sobretodo (sic), insistió repetidamente en la necesidad de combatir la superficialidad, trabajando desde la profundidad y la creatividad. A lo largo de su gobierno animó a los jesuitas a redescubrir la dimensión universal de la Compañía de Jesús y a impulsar la colaboración con otros, creyentes o no. Algunos de los acentos de su generalato fueron el trabajo en favor de los más desfavorecidos, la ecología, la reconciliación y el trabajo por la paz como principio irrenunciable; o la educación de los jóvenes”.
Creo que estos párrafos de resumen de su período en el cargo solo pueden resumirse a su vez así: un tremendo fracaso. Por supuesto, quienes los escribieron pensaron que estaban relatando grandes logros, pero ese autoengaño es una muestra más del monumental fracaso al que se estaban refiriendo. No debemos juzgar al P. Nicolás como persona, porque se encuentra ya ante un Juez inmensamente más justo y misericordioso que nosotros, pero se puede y se debe decir que, como general de los jesuitas, su labor fue un completo desastre y estos dos parrafitos lo atestiguan.

Basta hacer un pequeño experimento: aplicar esos párrafos, por ejemplo, a un Dalai Lama recientemente fallecido y descubrir que no hay nada que esté fuera de lugar. Nos encontraríamos con un líder budista que “aportó su conocimiento y sensibilidad de las culturas orientales” (u occidentales, qué más da), dialogó “con otras religiones”, reafirmó el compromiso con “la justicia y la reconciliación”, reorganizó sus estructuras administrativas y, “sobre todo” insistió en la “necesidad de combatir la superficialidad, trabajando desde la profundidad y la creatividad”. Muy apropiado.

Todo lo que se ha contado podrían haberlo hecho igualmente un budista, un musulmán o un político agnóstico. Esto implica que, en todo ese resumen de la actividad de un Padre General de los jesuitas, no hay nada específicamente cristiano. Y eso solo se puede calificar como un tremendo fracaso.

Como es lógico, el P. Nicolás habrá hecho más de lo que se cuenta en ese resumen. Por ejemplo, es evidente que celebraría la Misa, rezaría o se confesaría, entre otras muchas cosas propiamente católicas y sin duda habrá otras necrológicas con más muestras externas de piedad. Sin embargo, yo diría que está claro que ha dejado una Compañía de Jesús que ante todo valora y considera digno de contar precisamente lo que no es cristiano. Su cristianismo se ha convertido hace tiempo en una especie de barniz desportillado que apenas cubre ya un contenido completamente secularizado. Es decir, una Compañía de Jesús que podría convertirse en una ONG sin que apenas se notase.


El propio P. Nicolás no sólo no ha detenido esta carrera hacia el abismo, sino que ha contribuido considerablemente a ella. Basta recordar, por ejemplo, unas declaraciones suyas en las que aseguraba que “en Asia no hay evangelización posible sin alianzas con el budismo o el sintoísmo”. Signifique eso lo que signifique, parece claro que esa concepción de la evangelización que promovió durante todo su generalato el P. Nicolás (y que su sucesor ha continuado) no tiene nada que ver con lo que la Iglesia ha llamado siempre evangelización.

En los últimos sesenta o setenta años, ha habido dos Compañías. Una fiel a San Ignacio, a la Iglesia y a la fe católica y otra que solo conserva el nombre de Compañía de Jesús para encubrir un profundo odio y rencor contra todo lo que huela a catolicismo. En España, por ejemplo, el sello editorial de teología de los jesuitas, Sal Terrae, es conocido por publicar toda la bazofia teológica que puede encontrar, de Anselm Grün a González Faus, pasando por Kasper, Victor Codina, Joan Chittister, James Martin, Queiruga, Pagola, Sobrino y un larguísimo etcétera. Sus colegios, parroquias y universidades, desgraciadamente, son con frecuencia un semillero de odio a la Iglesia y rencor contra su doctrina y su moral. En el resto del mundo, en general, sucede algo parecido (podríamos poner citas, pero eso exigiría unos cien volúmenes).

La Compañía fiel, sin embargo, sigue existiendo, en algunos casos de forma más o menos oculta. Viejos jesuitas excelentes continúan evangelizando incansablemente, aunque van muriendo poco a poco (¿cómo no recordar a los padres Mendizábal, Bidagor, Valverde, Morales o Loring, entre otros?). Incluso hay alguna que otra provincia jesuítica en el mundo que permanece, en su conjunto, fiel al carisma ignaciano y al amor a la Iglesia, como una de las provincias norteamericanas, además, por supuesto, de multitud de obras buenas y ortodoxas que, con grandes dificultades, han logrado mantenerse, como la estupenda Ignatius Press.

¿Cuál de las dos Compañías prevalecerá? Humanamente, casi todas las ventajas, la totalidad del poder administrativo y las simpatías del mundo están de parte de la seudocompañía mundana. Los mismos Padres Generales, como la mayoría de los miembros de la orden, se han ido decantando de forma cada vez más clara por ella. En su contra tiene la esterilidad propia del secularismo progresista que ha elegido como causa (y que en los últimos sesenta años ha reducido el número de jesuitas a la mitad).

La Compañía fiel es minoritaria y tiene escasos apoyos humanos, pero cuenta con los numerosísimos santos y mártires jesuitas que rezan por ella, con la fe que mueve montañas y con el amor inagotable del Sagrado Corazón. Es lo que en la Escritura se llama el resto de Israel. Contra toda esperanza humana, yo apostaría por ese resto.


Espada de Doble Filo


PRÓXIMA FUNCIÓN

Una actividad que despierta el interés de millones de personas en todo el planeta es pensar e imaginar qué vendrá después de la pandemia. Lo cierto es que muchas cosas cambiarán. 

Algunos auguran un mundo completamente diferente al que conocimos —el mundo hasta febrero de 2020— y dicen que ya no volverá. 

Yo soy un poco escéptico con respecto cambios tan abruptos. Los hábitos y estructuras sociales (no así las personales) son muy difíciles de cambiar y, en todo caso, los cambios exigen algo más que situaciones inéditas, por más trágicas que sean: exigen tiempo. Y aunque el transcurrir de la pandemia y del confinamiento nos parezca ya muy largo, apenas si llevamos un par de meses.

No tengo competencia alguna para opinar sobre lo que cambiará del mundo. Pero resulta necesario pensar qué es lo que cambiará en la iglesia. 

1. Tres o más meses de templos cerrados y de imposibilidad de los fieles de asistir a la misa dominical no será inocuo. Si ya antes de la pandemia la asistencia a misa dominical era escasa, cuando todo pase, los números caerán mucho más. Como se decía en el Vaticano hace algunas semanas, cuando armaban la batalla pour la gallerie entre el gobierno italiano y la CEI, “mejor iglesias cerradas que vacías”. Buena parte —y me animo a decir—, la mayoría de las personas que asistían regularmente a misa dominical, lo hacían por hábito y, aunque simularan en su conciencia alguna razón devocional, lo cierto es que la virtud que los empujaba era la que provenía del hábito acrisolado durante décadas. ¿El amor a Dios? Se lo puede amar en las casas. ¿El amor a los hermanos? Se expresa mucho mejor en actos concretos de caridad que en besuqueos de paz durante la misa. ¿Obedecer un precepto de la iglesia? La iglesia de la misericordia del papa Francisco no obliga; invita. 

¿La eucaristía? Sí, a veces. Suele producir durante un par de minutos una cierta sensación de paz.
Pero los hábitos, como sabemos, desaparecen cuando su acto deja de ejercerse. A algunos cuesta más erradicarlos; otros, mucho menos. Y creo que la asistencia a misa pertenece a esta última categoría. El hábito de la asistencia misa se licuó. Si nos dijeron hasta el cansancio, a fin de acallar las voces de los que pedían a los obispos que les devolvieran la misa, que no era necesario comulgar porque se podía hacer la comunión espiritual; que no era necesario confesarse porque se podía hacer un acto de contrición perfecta y que el cumplimiento del precepto dominical era una cuestión meramente histórica que perfectamente podía ser abolido, la verdad es que no hay muchas razones para que los fieles vuelvan a perder dos horas semanales para asistir a una ceremonia aburrida y escuchar durante treinta minutos a un cura más aburrido aún, que suele repetir sandeces y caer permanentemente en lugares comunes. Y agreguemos a todo esto una razón biológica: la mayoría de la gente que asistía a misa, era gente mayor. Varios de ellos murieron, y el resto están justificadamente temerosos de contagiarse.

No veo entonces motivos por los cuales las iglesias católicas vuelvan, cuando pase la cuarentena, a poblarse con el mismo (escuálido) número de fieles con que lo hacían antes.

2. Me he referido hasta ahora a los fieles simpliciter. La situación no será la misma, estimo, para los fieles que tienen algún apelativo adicional. Y me refiero a los tradicionalistas y a los miembros de los movimientos neocones como Opus Dei, neocatecumenales y tantos otros. Para ellos, la misa es mucho más que un hábito y encuentran en su asistencia motivos sobrenaturales que van más allá de la mera costumbre. Todos estos, a los que la jerga eclesial llama “laicos comprometidos”, volverán seguramente con más ganas a participar de los sacramentos.

3. Y si las cosas suceden de este modo, aquí puede aparecer muy rápidamente una nueva realidad: la base de sustentación de la “iglesia conciliar” se agrietará peligrosamente.

Desde hace ya bastante tiempo, todo el universo neocon, que es el más poderosos en la iglesia en términos reales, había comenzado a cuestionar por lo bajo al papa Francisco. Solamente sus epígonos en busca de promociones episcopales, como Mons. Mariano Fazio, vicario general del Opus Dei, eran favorables al pontífice. El resto callaba. O bien, con perspicacia, hacían una sutil campaña en contra. De hecho, la promoción del cardenal Sarah como adalid de la resistencia conservadora y candidato en el próximo cónclave, está fogoneada por los ambientes conservadores que hasta hace poco adherían como un nuevo dogma a la papolatría.

En concreto, el papa Francisco está perdiendo rápidamente apoyo en el interior de la iglesia. Y este es un factor que puede agravarse y que contará con el apoyo y acompañamiento de mucho sacerdotes. Y me refiero a curas de campanario, sobre todo menores de cincuenta años, que no se resignarán a que la entrega de su vida se termine convirtiendo en un fiasco, porque ahora parece que da lo mismo vivir con sacramentos que sin ellos. Algunos estiman incluso, una suerte de rebeldía cuasi revolucionaria en este sentido. 

4. Podríamos ilusionarnos y pensar que este cambio en las bases llevaría a que los jerarcas recapacitaran y, sin pretender la conversión del papa Francisco, al menos podríamos aspirar a que el próximo pontífice fuera católico. Sobre este tema hipoticé hace pocas semanas.

Pero bien podría darse una situación diversa. Y recurro a la genial pre-visión del P. Julio Meinvielle, que hablaba de una “iglesia de la publicidad” y una “iglesia de las promesas”

Estamos viendo como la “iglesia oficial”, y me refiero a la que se muestra al mundo a través de los medios de prensa (y el mundo es aquí la inmensa mayoría de la población mundial), es un remedo de la iglesia de Cristo, la “iglesia de las promesas”. Se trata de una institución puramente humana cuyo cometido es velar por las soluciones a los problemas que afligen a la “gran familia humana”: pobreza, calentamiento global, inequidades de variado pelaje, falta de solidaridad, etc. Y Bergoglio y sus secuaces más cercanos están ejecutando con precisión la danza que les han asignado bailar. El problema es que están bailando como simios en una pista de circo, concitando las risas y carcajadas de un público mundano cada vez más exiguo y desinteresado.

¿Qué influencia tienen las peroratas pontificias en la política mundial? Ninguna. ¿Qué influencia tienen en al ámbito de los fieles católicos? Escasa y con una imparable tendencia a la nulidad. Y esto no es una mera expresión de deseos. Es relativamente fácil de medir. Los medios de prensa de la Santa Sede, como lo están señalando los especialistas en los últimos meses, son cada vez menos leídos. Y no me refiero solamente a la prensa escrita. Veamos algunos ejemplos reveladores: 

1. Los sitios de noticias vaticanos tienen escasos lectores, comparados con los que poseen otros medios de difusión equivalentes. 

2. Si vamos el canal oficial de Youtube de la de la Conferencia Episcopal Argentina, veremos que los frecuentes videos que allí Se publican con mensaje de obispos, tienen en promedio menos de cien visitas totales

3. Mientras escribo este artículo, se está transmitiendo en vivo por Youtube, con ocasión de la semana Laudato sì, una publicitada conferencia tripartita en la que intervienen Mons. Lugones, obispo jesuita de Lomas de Zamora, una conocida monja italiana y una teóloga argentina. Al finalizar, consiguió apenas ciento veintitrés espectadores.

4. Si visitamos el blog del P. Jorge Oesterheld, una de las estrellas mediáticas de la clerecía argentina contemporánea y director de Vida nueva digital , veremos que sus post apenas si superan las ciento cincuenta visitas totales

En cambio, el blog de Marco Tossati alcanzó hace pocos días los dieciséis millones de visitas. Este humilde blog del Wanderer, tiene más de seis millones de visitantes totales, y un promedio de tres mil visitas diarias. Y los lectores de estos sitios y de muchísimos otros por el estilo, no son precisamente quienes sostienen y aplauden el pontificado francisquista. 

Pareciera, entonces, que estamos frente a una iglesia de la “publicidad” que se manifiesta en afiches callejeros y luces de neón en las marquesinas de los teatros del mundo, pero que no es más que eso: papel untado con engrudo y neón; simios bailando seriamente una danza que nadie toma en serio. Y paralelamente, hay “otra iglesia”, subterránea, que solamente habla a sus miembros y que es “invisibilizada” por los jerarcas y por el mismo mundo. Nos queda grande atribuirnos el apelativo de “iglesia de las promesas” pero, en todo caso, es una iglesia que busca permanecer fiel al Depósito, ese mismo que quienes debían custodiarlo, lo han dispersado.


Wanderer