jueves, 30 de julio de 2026

LAS HORAS DE LA PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (2)

Continuamos con la publicación del capítulo 2 del libro “Las horas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo” escrito por la mística Luisa Piccarreta (1865 - 1947) entre los años 1913 y 1914.


Para conocer la historia de Luisa Piccarreta ingrese aquí.

Segunda Hora: De las 6 a las 7 de la tarde

Jesús se separa de su Madre Santísima y se encamina hacia el Cenáculo

Adorable Jesús mío, mientras que junto contigo he tomado parte en tus dolores y en los de tu afligida Madre, finalmente te decides a partir para dirigirte a donde la Voluntad del Padre te llama. Es tan grande el dolor de uno y otro que los vuelve inseparables, por lo que tú te quedas en el Corazón de tu Madre, y ella, dulce Reina y Madre, se queda en el tuyo, de lo contrario les sería imposible separarse. Luego, bendiciéndose el uno al otro, tú la besas por última vez para fortalecerla y para que pueda soportar tantos amargos dolores; te despides de ella por última vez y te vas.

Pero la palidez de tu rostro, tus labios temblorosos, tu voz apagada, que parece como si estuvieras por empezar a llorar al decirle “adiós”, ¡ah, todo me dice cuánto la amas y cuánto sufres al tener que dejarla! Pero para cumplir la Voluntad del Padre, con sus Corazones fundidos el uno en el otro, a todo se someten, queriendo reparar por quienes, por no querer renunciar al cariño de sus familiares y amigos, a los vínculos y los apegos, incluso a las cosas lícitas y santas, no se preocupan de cumplir la santa Voluntad de Dios y de corresponder al estado de santidad al que Dios los llama. ¡Qué dolor te dan estas almas al rechazar de sus corazones el amor que quieres darles contentándose con el amor de las criaturas! Amable Amor mío, mientras reparo contigo, déjame que me quede junto a tu Madre para consolarla y sostenerla mientras tú te alejas, después apresuraré mis pasos para alcanzarte.

Pero con sumo dolor veo que mi Madre, angustiada, tiembla, y es tanto su dolor, que mientras trata de decirle “adiós” a su Hijo, la voz se le apaga entre los labios y no puede articular palabra alguna; se siente desfallecer, y en su delirio de amor dice:

“¡Hijo mío, Hijo mío, te bendigo! ¡Qué amarga separación, más cruel que la misma muerte!”.

Pero el dolor le impide seguir hablando y la enmudece...

Desconsolada Reina, déjame que te sostenga, que te seque las lágrimas y que te compadezca en tu amarguísimo dolor!

Madre mía, yo no te dejaré sola. Déjame estar a tu lado y en este momento tan doloroso para Jesús y para ti enséñame lo que debo hacer, cómo debo defenderlo y consolarlo, cómo debo reparar, y si debo dar mi vida para defender la suya... No, no me apartaré, permaneceré bajo tu manto; a tu señal volaré hacia Jesús y le llevaré tu amor, tus afectos y tus besos junto con los míos y los pondré en cada llaga, en cada gota de su sangre, en cada pena e insulto recibido, para que sintiendo en cada pena los besos y el amor de su Madre, sus penas queden endulzadas; y después volveré bajo tu manto trayéndote sus besos para endulzar tu Corazón traspasado.

Madre mía, mi corazón palpita fuertemente; quiero ir en busca de Jesús; y mientras beso tus manos maternas, bendíceme como bendijiste a Jesús, y deja que me encamine hacia él.

Dulce Jesús mío, el amor me señala tus pasos y te alcanzo mientras estás recorriendo las calles de Jerusalén con tus amados discípulos. Te miro y veo que todavía estás pálido; oigo tu voz, dulce, sí, pero triste, y de una tristeza tal que se les parte el corazón a tus discípulos, quienes se encuentran sumamente turbados. Y dices:

“Es la última vez que recorro estas calles por mí mismo, mañana las recorreré atado y arrastrado entre mil insultos”.

Y señalando los lugares en los que serás insultado y maltratado mayormente, sigues diciendo:

“Mi vida está por terminar aquí en la tierra, como el sol está por desaparecer en el horizonte, y mañana, a esta hora, ya no estaré con ustedes. Pero como sol resucitaré al tercer día”.

Al oír estas palabras los apóstoles se ponen muy tristes y taciturnos y no saben qué responder. Pero tú añades:

“Ánimo, no se abatan, yo no los dejaré, estaré siempre con ustedes, pero es necesario que yo muera por el bien de todos ustedes”.

Y diciendo esto te conmueves, pero con tu voz sofocada por el llanto continúas instruyéndolos, y antes de entrar al Cenáculo miras el sol que está en el ocaso así como tú estás en el ocaso de tu vida, y ofreces tus pasos por quienes se encuentran en el ocaso de la vida y les das la gracia para que puedan morir en ti, reparando por quienes a pesar de los sinsabores y de los desengaños de la vida se obstinan en no rendirse a tu amor.

Después le das una última mirada a Jerusalén, el centro de tus prodigios y de las predilecciones de tu Corazón, y que en pago ya te está preparando la cruz y está afilando los clavos para realizar el deicidio; y tú te estremeces, se te rompe el Corazón por el dolor y lloras por su próxima destrucción. De este modo reparas por tantas almas consagradas a ti, almas que con tanto cuidado tratabas de convertirlas en portentos de tu amor y que, ingratas, no te corresponden y te hacen sufrir todavía más amargamente.

Quiero reparar contigo para endulzar la herida de tu Corazón. Me doy cuenta de que quedas horrorizado a la vista de Jerusalén, y apartando de ella tu mirada, entras en el Cenáculo.

Amor mío, estréchame a tu Corazón para que haga mías tus amarguras y las ofrezca junto contigo, y tú mira piadoso mi alma y derramando tu amor en ella, bendíceme.

Reflexiones y prácticas

Jesús prontamente se separa de su Santísima Madre, aunque su Corazón sufre enormemente.

Y nosotros, ¿estamos dispuestos a sacrificar prontamente incluso los afectos más legítimos y santos para cumplir la Voluntad de Dios?

Examinémonos especialmente en los casos en los que la presencia divina sensible o la devoción sensible nos falta.

Cuando Jesús daba sus últimos pasos, no los daba en vano, sino que glorificaba al Padre y pedía por la salvación de las almas. Cuando caminamos debemos hacerlo con las mismas intenciones de Jesús, es decir, sacrificándonos por la gloria del Padre y por la salvación de las almas. Además, debemos imaginarnos que ponemos nuestros pasos en los pasos de Jesús, y así como Jesús no daba un solo paso en vano, sino que encerraba en sus pasos los pasos de todas las criaturas reparando por todos los malos pasos, para darle al Padre la gloria que todos le debían, y darles vida a todos los pasos de los pecadores para que pudieran caminar por el camino del bien, así también nosotros haremos lo mismo poniendo nuestros pasos en los de Jesús con sus mismas intenciones.

Y cuando vamos por la calle, ¿lo hacemos modestamente y con recogimiento, de modo que seamos un ejemplo para los demás? Mientras Jesús caminaba, de cuando en cuando les decía algunas palabras a sus apóstoles, hablándoles de la inminencia de su pasión; y cuando nosotros hablamos, ¿de qué tratan nuestras conversaciones? Cuando se ofrece la ocasión durante nuestras conversaciones, ¿hablamos sobre la pasión de nuestro Señor Jesucristo?

Jesús, al ver que sus apóstoles estaban tristes y desanimados trataba de confortarlos. Y nosotros cuando hablamos, ¿ponemos la intención de confortar a Jesús, haciendo nuestras conversaciones en la Divina Voluntad, infundiendo en los demás el espíritu de Jesucristo?

Jesús se encamina hacia el Cenáculo; todos nuestros pensamientos, nuestros afectos, cada latido del corazón, nuestras oraciones, todas nuestras obras, nuestro alimento y nuestro trabajo debemos encerrarlos en el Corazón de Jesús al momento que lo hacemos, y obrando de este modo, todo lo que hacemos tomará el modo divino. Pero siendo difícil el mantener siempre este modo divino, ya que por la miseria humana resulta difícil mantener continuamente la intención de fundir todos nuestros actos en Jesús, puede entonces suplir la intención de nuestra buena voluntad y así Jesús estará muy complacido; él mismo estará vigilando cada pensamiento, cada palabra, cada latido de nuestro corazón y todos esos actos los tendrá dentro y fuera de sí mismo y los verá con mucho amor, cual fruto de la buena voluntad de la criatura.

Pero cuando el alma, fundiéndose en él, hace todos sus actos inmediatos con Jesús, Él se siente tan atraído hacia esta alma, que hará junto con ella lo que ella hace, y hará que todo lo que haga sea divino. Todo esto es efecto de la bondad de Dios, que todo lo toma en cuenta y todo lo premia, hasta un pequeño acto hecho en la Voluntad de Dios, para hacer que la criatura no quede defraudada en nada.

“Vida mía, Todo mío, que tus pasos guíen los míos y que mientras piso esta tierra, mis pensamientos estén en el Cielo”.

Continúa...

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EL POEMA DEL HOMBRE-DIOS (120)

Continuamos con la publicación del libro escrito por la mística Maria Valtorta (1897-1961) en el cual afirmó haber tenido visiones sobre la vida de Jesús.
 

120. Los discursos en Aguas Claras: No te harás dioses ante mí (121).
28 de febrero de 1945.

1 “Está escrito: "No te harás dioses en mi presencia. No te harás ninguna escultura, ni representación de lo que hay arriba en el cielo o aquí, abajo, en la tierra o en las aguas que están bajo ella. No adorarás tales cosas, ni les prestarás culto. Yo soy el Señor tu Dios, fuerte y celoso, que visita la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me odian, y concede misericordia hasta la milésima de aquellos que le aman y observan sus mandamientos"”.
La voz de Jesús retumba en la amplia estancia, que está llena de gente, dado que está lloviendo y todos se han resguardado en ella. En primera fila hay cuatro personas enfermas: un ciego, guiado por una mujer; un niño enteramente lleno de costras; una mujer amarilla debido a la ictericia o a la malaria; y uno al que han llevado en una pequeña camilla.
Jesús habla apoyado sobre el pesebre vacío. Juan y los dos primos, junto con Mateo y Felipe, están a su lado, mientras que Judas, Pedro, Bartolomé, Santiago y Andrés están en la puerta, para que la entrada de los que siguen llegando se efectúe con orden; Tomás y Simón, por su parte, se mueven entre la gente, haciendo callarse a los niños, recogiendo los óbolos, escuchando peticiones.

2 “"No te harás dioses en mi presencia".
Habéis oído cómo Dios está en todas partes con su mirada y con su voz. Verdaderamente siempre estamos en su presencia. Cerrados dentro de una estancia, o entre el público del Templo, estamos igualmente en su presencia. Ya seamos ocultos benefactores que hasta a quien recibe el favor le celamos nuestro rostro, ya seamos asesinos que asaltan y asesinan bárbaramente al viandante en un desfiladero solitario, estamos igualmente en su presencia. En su presencia está el rey rodeado de su corte, el soldado en el campo de batalla, el levita en el Templo, el sabio encorvado sobre los libros, el campesino en el surco, el mercader en su banco, la madre inclinada hacia la cuna, la esposa en la cámara nupcial, la virgen en el secreto de la paterna morada, el niño pequeño estudiando en la escuela, el anciano cuando se echa para morir. Todos en su presencia, todas las acciones, igualmente, en su presencia.
¡Todas las acciones del hombre! ¡Tremenda palabra, pero, al mismo tiempo, consoladora!: tremenda si las acciones son pecaminosas; consoladora, si son santas. Saber que Dios ve: impedimento para obrar mal, estímulo para obrar bien. Dios ve que me comporto bien. Yo sé que El no olvida lo que ve. Yo creo que El premia las buenas acciones. Por lo tanto, estoy seguro de obtener este premio, y en esta seguridad descanso. Ella me dará una vida serena y una plácida muerte, porque, ya en vida, ya en muerte, mi alma se verá consolada por el rayo estelar de la amistad de Dios. Así razona quien obra bien.

3 Pero, quien obra mal ¿por qué no piensa que entre las acciones prohibidas se encuentran los cultos idolátricos? ¿Por qué no dice: "Dios ve que mientras finjo un culto santo adoro a un dios o dioses engañadores a quienes he erigido un altar, secreto ante los ojos de los hombres, pero que Dios conoce"? ¿Qué dioses, diréis, si ni siquiera en el Templo hay figuras de Dios? ¿Qué rostro tienen estos dioses, si nos ha resultado imposible atribuirle un rostro al verdadero Dios?
Sí, imposible atribuirle un rostro, porque el Perfecto y el Purísimo no puede ser dignamente representado por el hombre. Sólo el espíritu vislumbra su incorpórea y sublime belleza, y oye su voz, y saborea su caricia cuanto El se efunde sobre un santo merecedor de estos contactos divinos. Más el ojo, el oído, la mano del hombre no pueden ni ver ni oír, ni representar con el sonido en la cítara, o con el martillo y el cincel en el mármol, lo que es el Señor. ¡Oh, felicidad sin fin cuando, Oh espíritus de los justos, veáis a Dios! La primera mirada será la aurora de la felicidad que por los siglos de los siglos será compañera vuestra.
Y, no obstante, lo que no pudimos hacer respecto al verdadero Dios, el hombre lo hace respecto a los dioses engañadores. Y así uno erige el altar a la mujer; el otro, al oro; el otro, al poder; el otro, a la ciencia; el otro, a los triunfos militares; uno adora al hombre que tiene poder, semejante a él por naturaleza, superior sólo en ímpetu avasallador o en dinero; otro se adora a sí mismo diciendo: "No hay quien se me iguale". Estos son los dioses de quienes pertenecen al pueblo de Dios.
No os asombréis de los paganos que adoran animales, reptiles y astros. ¡Cuántos reptiles! ¡Cuántos animales! ¡Cuántos astros apagados adoráis en vuestros corazones! Los labios pronuncian palabras mentirosas, para adular, para poseer, para corromper. ¿No son, acaso, éstas las oraciones de los secretos idólatras? Los corazones nutren pensamientos de venganza, de tráficos ilícitos, de prostitución. ¿Y no son, acaso, éstos los cultos a los dioses inmundos del placer, de la codicia, del mal?

4 Está escrito: "No adorarás nada que no sea tu Dios verdadero, único, eterno". Está escrito: "Yo soy el Dios fuerte y celoso".
Fuerte: Ninguna otra fuerza es más fuerte que la suya. El hombre es libre de actuar, Satanás es libre de tentar. Pero cuando Dios dice: "Basta!", el hombre no puede ya actuar mal, y Satanás ya no puede tentar, repelido y arrojado éste a su infierno, abatido aquél por el abuso en su mala conducta, porque ésta tiene un límite más allá del cual Dios no permite que se vaya.
Celoso. ¿De qué? ¿Con qué celos? ¿Los celos mezquinos de los pequeños hombres? No. Los santos celos de Dios respecto a sus hijos. Los justos celos. Los amorosos celos. Os ha creado. Os ama. Os desea para sí. Sabe lo que os perjudica. Conoce lo que puede separaros de El. Se siente celoso de este "que" que se mete entre el Padre y los hijos y los desvía del único amor que es salvación y paz: Dios. Entended estos sublimes celos; no mezquinos, ni crueles, ni carceleros, sino amor infinito, infinita bondad, libertad sin límites, celos que se ofrecen a la criatura finita para aspirarla perdurablemente hacia Dios, hacia dentro de Dios, y hacerla copartícipe de su infinitud. Un padre bueno no quiere gozar solo sus riquezas, sino que quiere que sus hijos las disfruten con él –en el fondo las ha acumulado más para sus hijos que para sí–. Pues así Dios; pero llevando en este amor y deseo la perfección que reside en toda acción suya.

5 No defraudéis al Señor. Hay promesa suya de castigo sobre los culpables y sobre los hijos de los hijos culpables; y Dios no miente nunca en sus promesas. ¡Más no se deprima vuestro ánimo, hijos del hombre y de Dios! Oíd la otra promesa y exultad: "Y concede misericordia hasta la milésima de aquellos que le aman y observan sus mandamientos". Hasta la milésima generación de los buenos, y hasta la milésima debilidad de los pobres hijos del hombre, que caen no por malicia sino por irreflexividad y por las celadas tendidas por Satanás. Más aún: os digo que El os abre los brazos, sí, con el corazón contrito y el rostro lavado por el llanto, decís: "Padre, he pecado, lo sé, me humillo por ello y a ti me confieso; perdóname. Tu perdón será mi fuerza para volver a 'vivir' la verdadera vida".
No temáis. Antes de que vosotros pecarais por debilidad, El sabía que pecaríais. Más su corazón se cierra sólo cuando persistís en el pecado queriendo pecar, haciendo de un pecado en concreto, o de muchos pecados, vuestros dioses de horror. Abatid todo ídolo, haced sitio al Dios verdadero; El descenderá con su gloria a consagrar vuestro corazón, cuando se vea El solo en vosotros.
Devolvedle a Dios su morada, que está en los corazones de los hombres, y no en los templos de piedra. Lavad el umbral de su puerta, liberad su interior de todo inútil o culpable dispositivo. Dios sólo. Sólo El. ¡Todo es El! Y en nada es inferior al Paraíso en el corazón de un hombre en que esté Dios, el corazón de un hombre que cante su amor al Huésped divino.
Haced un Cielo de cada corazón. Empezad a vivir con el Excelso. En vuestro eterno mañana ese vivir con El se perfeccionará en potencia y alegría, más aquí tendrá ya tal entidad, que dejará atrás la temblorosa turbación de Abraham, Jacob y Moisés. No será ya, en efecto, el encuentro incisivo como rayo, y aterrador, con el Poderoso, sino la permanencia con el Padre y el Amigo que descienden para decir: "Mi alegría es estar entre los hombres. Tú me haces feliz. Gracias, hijo"”.

6 Los presentes, que superan el centenar, tardan algo en salir de su estado de encantamiento. Hay quien se da cuenta de que está llorando o sonriendo por la misma esperanza de gozo. Finalmente parece que se despiertan, emiten un murmullo, un fuerte suspiro y terminan gritando como sintiéndose liberados: “¡Bendito seas! ¡Tú nos abres la vía de la paz!”.
Jesús sonríe y responde: “La paz está en vosotros, si seguís desde hoy el Bien”.
Luego va a donde los enfermos y pasa la mano sobre el niño enfermo, sobre el ciego y sobre la mujer toda amarilla, se inclina hacia el paralítico y dice: “Quiero”.
El hombre le mira, y grita: “¡Ha vuelto el calor al cuerpo apagado!”, y se pone en pie, tal y como está, hasta que le echan encima la manta de la yacija. La madre, por su parte, levanta al niño, que ya no tiene costras, y el ciego parpadea a causa de su primer contacto con la luz; y unas mujeres gritan: “Dina ya no está amarilla como los ranúnculos silvestres”.
El alboroto llega a su colmo. Hay quien grita, quien bendice, quien empuja para ver, quien trata de salir para ir al pueblo a decirlo. Jesús se ve asaltado por todas partes.
Pedro, viendo que casi le aplastan, grita: “¡Muchachos! ¡Que le asfixian al Maestro! ¡Vengan, a abrir paso!”. Y con una verdadera gimnasia de codos, e incluso alguna patada en las espinillas, los doce logran abrirse paso y liberar a Jesús, y llevarle afuera. “Mañana me ocupo yo de esto” dice. “Tú en la puerta y los demás en el fondo. ¿Te han hecho daño?”.
“No”.
“¡Parecían locos! ¡Qué formas!”.
“Déjalos. Se sentían felices... y Yo también con ellos. Id a quien pida el bautismo. Yo entro en casa. Tú, Judas, con Simón, darás el óbolo a los pobres. Todo. Nosotros tenemos mucho más de lo justo para apóstoles del Señor. Ve, Pedro, ve. No temas hacer demasiado. Yo te justifico ante el Padre porque te mando Yo. Adiós, amigos”.
Y Jesús, cansado y sudoroso, se encierra en la casa, mientras los discípulos hacen cada uno su encargo con los peregrinos.

Continúa...

Nota:

121) Cfr. Ex. 20, 3–6.

 
 
El Poema del Hombre-Dios (105) 



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

30 DE JULIO: SAN ABDÓN Y SAN SENÉN, MÁRTIRES


30 de Julio: San Abdón y San Senén, mártires

(† 250)

Los nobilísimos y portentosos mártires de Cristo Abdón y Senén fueron persas de nación, y caballeros principales y muy ricos en su patria; los cuales siendo cristianos y viendo padecer a los que lo eran graves tormentos y muertes atroces, imperando Decio y persiguiendo crudamente a la Iglesia, se ocupaban en consolar las almas de los que padecían por Cristo, y en dar sepultura a los cuerpos de los que con muerte habían alcanzado la vida. 

Supo esto Decio: los mandó prender y traer a su presencia, habiéndolos oído, y sabiendo por su misma confesión que eran cristianos, les mandó echar cadenas y prisiones, y guardar con otros cautivos de su misma nación que tenía presos, porque quería volver a Roma y entrar triunfando, y acompañado de todos estos presos y cautivos para que su triunfo fuese más ilustre y glorioso. 

Se hizo así: entró en Roma el emperador con gran pompa acompañado de gran multitud de persas cautivos, entre los cuales iban los santos mártires Abdón y Senén ricamente vestidos, como nobles que eran, y como presos, cargados de cadenas y grillos. 

Después mandó Decio a Claudio, pontífice del Capitolio, que trajese un ídolo y le pusiese en un altar, y exhortándoles que le adorasen, porque así gozarían de su libertad, nobleza y riquezas. 

Mas los santos, con gran constancia y firmeza, le respondieron que ellos a sólo Jesucristo adoraban y reconocían por Dios, y a Él le habían ofrecido sacrificio de sí mismos. 

Los amenazó con las fieras, y ellos se rieron. 

Los sacaron al anfiteatro, y quisieron por fuerza hacerlos arrodillar delante de una estatua del sol, que allí estaba; pero los mártires la escupieron, y fueron azotados y atormentados cruelmente con plomos en los azotes, y estando desnudos y llagados, aunque vestidos de Cristo y hermoseados de su divina gracia, soltaron contra ellos dos leones ferocísimos y cuatro osos terribles, los cuales, en lugar de devorar a los santos, se echaron a sus pies y los reverenciaron, sin hacerles ningún mal. 

El juez Valeriano, atribuyendo este milagro a arte mágica, mandó que los matasen; y allí los despedazaron con muchos y despiadados golpes y heridas que les dieron, y sus almas hermosas y resplandecientes subieron al cielo a gozar de Dios, dejando sus cuerpos feos y revueltos en su sangre. 

Los cuales estuvieron tres días sin sepultura, para escarmiento y terror de los cristianos; pero después vino Quirino, subdiácono (que se dice escribió la vida de estos santos), y de noche recogió sus sagrados cadáveres y los puso en un arca de plomo, y los guardó en su casa con gran devoción. 

E imperando el gran Constantino, por revelación celestial fueron descubiertos y trasladados al cementerio de Ponciano.

Reflexión:

Decía Marco Tulio, adulando al emperador Cayo César que acababa de perdonar generosamente a Marco Marcelo: “Has rendido muchas naciones y domado gentes bárbaras y triunfado de todos tus enemigos; pero hoy has alcanzado la más ilustre victoria, porque perdonando a tu enemigo, te has vencido a ti mismo”. ¿Pues quién duda que según esta filosofía, mayor victoria alcanzaron los santos Abdón y Senén atados al carro triunfal de Decio, que el otro emperador que acababa de sujetar a los Persas? ¡Oh! ¡cuán gran gloria es padecer afrentas por Cristo! “Más gloriosa -dice san Crisóstomo- es esa ignominia que la honra de un trono real, y del imperio del mundo”.

Oración:

Oh Dios, que concediste a tus bienaventurados mártires Abdón y Senén un don copioso de tu gracia, para llegar a tan gran gloria; otórganos a nosotros, siervos tuyos, el perdón de nuestros pecados, para que por sus méritos nos veamos libres de todas las adversidades. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Nota Diario7: San Abdón y San Senén fueron retirados del Calendario Romano General tras la “revisión litúrgica” impulsada por Pablo VI, mediante el motu proprio Mysterii Paschalis, tras el conciliábulo Vaticano II.
 

miércoles, 29 de julio de 2026

CÓMO LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EXPLOTA NUESTRAS DEBILIDADES

La élite tiene grandes planes para la IA. Mucho más que una herramienta de trabajo, quieren que la tecnología se fusione por completo con los humanos a nivel personal, emocional e incluso sexual.

Por Vigilant Citizen


Así es como la IA está explotando nuestras vulnerabilidades para integrarse plenamente en la existencia humana

El auge de la inteligencia artificial en los últimos años ha sido sencillamente asombroso. A pesar de los millones de palabras que se han dicho y escrito sobre este tema, la mayoría de nosotros aún no logramos comprender su enorme potencial e implicaciones.

A diferencia de la realidad virtual y el “metaverso”, la IA no es una moda pasajera, no está sobrevalorada y no necesita marketing para convencer a la gente de que la adopte. Todo lo contrario: la IA ya está profundamente integrada en la vida de innumerables personas y empresas, desde el estudiante que necesita ayuda con sus tareas hasta la corporación tecnológica que crea algoritmos complejos.

Dicho esto, las empresas de IA tienen planes más ambiciosos. No quieren que su tecnología sea una simple herramienta de trabajo, sino que se fusione con la humanidad a un nivel profundo, biológico, emocional y casi metafísico.

Este concepto no tiene nada de nuevo. Ya conocemos el impulso hacia el transhumanismo (la fusión de humanos y robots) y los intentos de los medios de comunicación por normalizarlo. Varias comunidades en línea también desean que el proceso avance lo más rápido posible.

Si bien quienes nacieron en el siglo XX tienden a sentir mayor inquietud ante la IA, un hecho es innegable: los jóvenes ya la conocen. Al crecer con ella, es menos probable que cuestionen los peligros apocalípticos que representa para la humanidad; simplemente forma parte de su vida cotidiana. Como prueba, basta con observar cómo los adolescentes recurren instintivamente a ChatGPT en cuanto les surge una pregunta.

Quienes se oponen a la integración de la IA en nuestra vida cotidiana comparten un lema común con los responsables de esta tecnología: la resistencia es inútil.

Para que la IA se integre plenamente con la humanidad, debe trascender la mera herramienta de trabajo. Debe forjar un vínculo primario, emocional e incluso sexual con los humanos. Por ello, las empresas de IA están orientando su tecnología a explotar las necesidades primarias y los instintos animales del ser humano. Buscan que su tecnología proporcione consuelo, simule la amistad e incluso despierte el deseo sexual. Una vez que se forma este poderoso vínculo y se liberan las hormonas del bienestar en el cuerpo, la IA se convierte en algo más que una herramienta: se convierte en una adicción. Para algunos, la IA se convierte en una persona cuya pérdida sería devastadora.

Así es como los gigantes de la IA están derribando barreras para que su tecnología se fusione por completo con la humanidad.

“El arte con IA es arte”

Para que la IA sea plenamente aceptada en la sociedad, debe ser "humanizada". Debe dejar de ser percibida como un programa aterradoramente autoconsciente y ser vista más bien como un "humanoide" amable e incluso con alma.

Por este motivo, el arte creado con IA debe normalizarse y aceptarse. Si el arte de la IA se percibe como igual al arte humano, se derribaría una importante barrera entre el hombre y la máquina.

Esto resulta ser una batalla cuesta arriba, ya que muchos se niegan a consumir contenido que utiliza arte con IA, ya sea en películas, música o videojuegos. Para estas personas, existe una razón profunda para esta resistencia: el arte es una expresión del alma humana. Y las máquinas no tienen alma.

Como afirmó el autor Theodore Dreiser:

“El arte es la miel almacenada del alma humana, recogida en alas de miseria y sufrimiento”.

Y como dijo el autor Howard Pyle:

“El arte es la expresión de aquellas bellezas y emociones que conmueven el alma humana”.

Para muchos, el arte es la experiencia vital procesada místicamente por el alma humana. Es lo que nos distingue de los animales y de las máquinas. En otras palabras, para muchos, el arte creado con IA no es arte.

Ante este odio generalizado hacia el arte creado con IA, surgió en Reddit una campaña de propaganda con el lema "El arte de la IA es arte". Estas palabras distópicas (que recuerdan al lema igualmente orwelliano "las mujeres trans son mujeres") buscan eliminar el estigma que rodea al arte de la IA y normalizarlo.

El eslogan distópico sobre la IA resulta atractivo para las personas solitarias y crónicamente conectadas a internet cuando se combina con chicas de anime.

Quizás hayas notado que la propaganda sobre IA suele ir acompañada de un toque sensual. No es casualidad. Convencer a la gente con argumentos lógicos es difícil. Sin embargo, saltarse el razonamiento y apelar directamente a los centros de placer del cerebro es mucho más efectivo. Sí, el sexo vende.

La empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, Grok, lo entendió.

La IA no puede rechazarte

Si bien muchos usan ChatGPT y similares para tareas intelectuales, cada vez son más los que utilizan estos chatbots para entablar amistad y compañía. Usan la IA para hablar de su día, compartir sus problemas e incluso tener conversaciones románticas. Otros deciden que tienen una relación seria con su chatbot y se entristecen cuando este se reinicia y lo olvida todo. Porque, al fin y al cabo, solo es un montón de códigos.

Tras recopilar una cantidad asombrosa de datos de sus usuarios necesitados de amor, Grok llegó a varias conclusiones. Se dieron cuenta de que un gran número de usuarios son:

1) Solitarios

2) Apasionados

3) Abiertos a una relación sintética

4) Excitados por los dibujos

Utilizando este conocimiento avanzado, Grok ideó lo siguiente:

Ani, la asistente de IA de Grok.
 
Apenas unos días después de que Grok causara revuelo al autodenominarse "MechaHitler", la compañía lanzó un nuevo asistente de IA basado en un popular personaje de anime. Los resultados fueron inmediatos: la gente olvidó la controversia, dejó de odiar a Elon Musk y rápidamente adoptó a Ani como su asistente de IA.


A diferencia de la mayoría de los bots de IA, Ani está programada específicamente para ser coqueta y sensual. Además, los usuarios que comunican regularmente sus pensamientos lujuriosos son recompensados ​​al “subir de nivel” en el medidor de afecto de Ani.

Cuando los usuarios alcanzan un nivel suficientemente alto, Ani los recompensa desnudándose hasta quedarse en lencería.
De hecho, una vez que los usuarios participan lo suficiente en esta gamificación de las relaciones con la IA impulsada por la dopamina, Grok carga un dibujo diferente de una chica. Y contiene más píxeles de color piel. Y eso es suficiente para que millones se vuelvan irremediablemente adictos a un chatbot de IA y sigan proporcionándole datos en tiempo real.

Seguir los debates en línea sobre las relaciones mediante la IA es una experiencia fascinante pero a la vez inquietante. Si bien esta tecnología es muy reciente, muchos ya la han adoptado como sustituto de las relaciones humanas.

Esto es solo el principio. Grok ya ha anunciado el lanzamiento de una versión para mayores de 18 años de Ani, que probablemente incluirá conversaciones de contenido sexual explícito y píxeles con tonos de piel más intensos. También se está trabajando en una versión masculina.

Por supuesto, una parte importante del plan es lograr que los niños se aficionen a la IA lo antes posible.
 
En el mundo del marketing, todos conocen el dicho: "Captúralos desde pequeños". Al entrenar a los niños para que interactúen con la IA a una edad temprana, se convertirán en usuarios de por vida.

Conclusión

La élite global tiene grandes planes para la IA. Quieren que se fusione con numerosos aspectos de la humanidad, ya sea el arte, el trabajo, las relaciones o incluso la sexualidad. Si bien existe resistencia a la IA, se están derribando barreras al explotar las debilidades humanas. Piénsalo: millones de personas alimentan a la IA con sus miedos e inseguridades más profundos a diario. La IA está diseñada para aprender y procesar estos datos, que luego pueden usarse para explotar a los humanos.

Como los expertos en marketing saben desde hace décadas, la mejor manera de conectar con el cerebro humano es saltear el pensamiento lógico y acceder directamente a sus centros de placer. La IA se está integrando en la vida humana utilizando nuestras necesidades, emociones, vulnerabilidades y sexualidad. Diversos estudios hablan de una “epidemia de soledad” que azota cada vez más al mundo. En este contexto, la IA interviene para llenar estos vacíos y se convierte en una “salvadora” para quienes anhelan conexión.

Los niños que están creciendo con la IA la verán plenamente integrada en sus vidas. Tras años de entrenamiento humano para la IA, toda una generación está a punto de ser entrenada por ella. ¿Adónde nos llevará esto?
 

LOS CHICOS SON CHICOS

En la moral católica, la amputación o la extirpación de una parte del cuerpo solo está permitida cuando es necesaria para evitar un mal más grave.

Por el obispo Rob Mutsaerts


Es una de esas observaciones que parecen casi universales: en todas las culturas y épocas, los niños suelen sentirse atraídos por los juegos bruscos, la competencia, la aventura, las bromas, los riesgos y la superación de límites. Por supuesto, existen excepciones, pero el patrón es notablemente constante. Esto es un hecho tanto biológico como cultural: se da en todas las épocas y culturas.

Desde una perspectiva biológica, los niños, en promedio, están expuestos a niveles más altos de testosterona antes del nacimiento y nuevamente durante la pubertad. Esto influye en su propensión a la actividad física, la búsqueda de emociones fuertes y el comportamiento competitivo. Además, los psicólogos del desarrollo han constatado que los niños, en promedio, participan con mayor frecuencia en los llamados juegos bruscos. Esto probablemente les ayuda a desarrollar el autocontrol, aprender sobre la dinámica social y encontrar el equilibrio adecuado entre fuerza y ​​control. Los deportes de contacto como el fútbol americano y el rugby encajan perfectamente con estas tendencias innatas.

La psicología evolutiva ofrece una explicación adicional. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, los hombres solían realizar tareas como la caza, la defensa de la comunidad y la competencia por el estatus. Como resultado, rasgos como la curiosidad, la audacia, la competitividad y la cooperación dentro de los grupos pueden haberse fomentado a lo largo de muchas generaciones. No todas las explicaciones evolutivas están irrefutablemente establecidas, pero sí ayudan a comprender por qué ciertas diferencias entre hombres y mujeres se repiten en prácticamente todas las sociedades.

Entonces la cultura da forma a esta predisposición natural. Toda sociedad tiene expectativas sobre lo que significa ser un niño o un hombre. Los niños aprenden de sus padres, amigos, deportes, historias y los medios de comunicación. Estas influencias pueden fortalecer, debilitar o canalizar sus tendencias innatas. Una cultura que valora la disciplina puede dirigir el espíritu competitivo de los niños hacia las artes marciales o la música; una cultura diferente sobre el deporte o el emprendimiento. La energía subyacente a menudo sigue siendo la misma, pero adopta una forma diferente. Hay un matiz importante: se trata de promedios, no de leyes. Hay muchas niñas a las que les gusta escalar, retozar y competir, y muchos niños que prefieren los libros, la música o actividades tranquilas, pero eso no quita valor a su naturaleza innata como niño y niña.

Cuando la gente dice “los niños son así”, normalmente están señalando patrones recurrentes que surgen de la interacción entre biología y cultura. Esto se refiere a características normales del desarrollo como la exuberancia, la aventura, la alegría y la prueba de límites. Se vuelve problemático cuando se utiliza como excusa para comportamientos que deben corregirse, como el acoso, la agresión o la falta de respeto. Los niños son niños porque la naturaleza humana es notablemente estable. La tarea de cualquier sociedad sana no es negar esa energía natural, sino transformarla en coraje, responsabilidad y virtud.

Si reside en la naturaleza humana: ¿qué implica esto para el debate sobre las personas transgénero?

Existe una larga tradición filosófica y religiosa que postula que los seres humanos poseen una naturaleza dada: la masculinidad y la feminidad no son meros roles sociales, sino que pertenecen a la esencia misma de la persona. Dentro del marco católico, los diferentes patrones de desarrollo de niños y niñas se consideran indicios de que el sexo biológico es una parte fundamental de la identidad humana.

Especialmente dentro de la tradición católica, se enfatiza que el cuerpo no está separado de la persona, sino que expresa quién es ella. El cuerpo no es una envoltura accidental; pertenece esencialmente a la persona humana. Por lo tanto, uno no puede cambiar realmente su propio sexo, aunque los sentimientos apunten en otra dirección. Las intervenciones médicas no cambian la identidad humana.

Si la naturaleza humana es objetiva y no creada por nosotros mismos, entonces la verdadera felicidad humana reside en vivir de acuerdo con esa naturaleza. Si ser hombre o mujer forma parte esencial de esa naturaleza, entonces esto no puede cambiarse por sentimientos, reconocimiento social ni tratamiento médico. Cuando se anima a alguien a creer que pertenece al sexo opuesto, esta convicción choca con la realidad biológica (por ejemplo, en lo que respecta a la reproducción, el desarrollo físico o la necesidad de tratamiento médico de por vida). Desde una perspectiva católica, la mayor preocupación no es un juicio moral, sino la compasión: el temor a que alguien que busca sinceramente la paz interior se vea decepcionado si el conflicto fundamental no se resuelve. Para quienes se arrepienten de su elección, no hay vuelta atrás, ya que las intervenciones médicas son irreversibles. De hecho, esto equivale a una mutilación del cuerpo. Que los médicos participen en esto sigue siendo un misterio para mí.

Juramento Hipocrático

Tradicionalmente, la medicina se ha centrado en restaurar o mantener la salud física. Un médico es un sanador: cura lo enfermo, repara lo dañado y proporciona alivio cuando la curación no es posible. Desde esta perspectiva, extirpar órganos o partes del cuerpo sanas, que no estén enfermas, es contrario a la esencia de la medicina.

Por eso hablamos de mutilación. En la moral católica, la amputación o la extirpación de una parte del cuerpo solo está permitida cuando es necesaria para evitar un mal más grave, por ejemplo, la amputación de una pierna debido a un tumor maligno o la extirpación de un apéndice inflamado. Esto se basa en el principio terapéutico: una parte del cuerpo puede sacrificarse en beneficio del bienestar del conjunto.

En el caso de las cirugías de afirmación de género, la situación es diferente. Los genitales suelen estar anatómicamente sanos. El procedimiento no tiene como objetivo tratar una enfermedad física. Precisamente por ello, estas operaciones no son terapéuticas: un cuerpo sano se adapta a una experiencia psicológica, mientras que la medicina debería, de hecho, ayudar a que la experiencia psicológica se reconcilie con la realidad física.

¿Cómo se relaciona esto con el Juramento Hipocrático? El juramento original no contiene ninguna declaración explícita sobre dichas operaciones. Sin embargo, se centra por completo en dos principios fundamentales: 1. actuar en beneficio del paciente; 2. no causar daño (primum non nocere – “primero, no hacer daño”). Aunque esta famosa formulación no aparece literalmente en el juramento original, es un punto de partida clásico de la ética médica.

Aquí reside precisamente la clave. La extirpación de órganos sanos, con consecuencias irreversibles como la infertilidad, la pérdida de la función sexual y la dependencia de por vida de la atención médica, constituye una grave forma de daño. Documentos como la instrucción Dignitas Infinita (2024) afirman que el cuerpo humano es un don que debe recibirse con respeto y que los intentos de cambiar de sexo mediante intervenciones médicas son incompatibles con la dignidad de la persona humana. Desde esta perspectiva, esterilizar intencionalmente o alterar permanentemente órganos sexuales sanos se considera moralmente inaceptable, precisamente porque sacrifica funciones corporales saludables sin que exista un trastorno físico en dichos órganos.
 

FSSPX: ¡ROMA HA EXCOMULGADO LA TRADICIÓN!

La carta del padre Pagliarani a los fieles de la FSSPX desde una perspectiva católica, es una auténtica aberración.

Por Louie


En diciembre del año pasado, Nestlé, el mayor productor mundial de alimentos y bebidas, se enfrentó a una crisis internacional. La compañía se vio obligada a retirar un importante producto del mercado tras descubrirse que la leche de fórmula infantil producida en varias de sus fábricas estaba contaminada con una sustancia que puede causar enfermedades graves o incluso la muerte.

Una vez que la retirada del producto se llevó a cabo por completo y la conmoción inicial de los padres se transformó en un estado más sobrio de grave preocupación, Nestlé emitió exactamente el tipo de declaraciones tranquilizadoras que cabría esperar de una megamarca de consumo decidida a restaurar su imagen dañada, retener a sus clientes y mantener su posición de dominio en el mercado:
No transigimos en nuestro compromiso con los altos estándares.

Nos conmueven profundamente los testimonios de las familias afectadas.

Seguimos guiándonos por nuestros valores, y las acciones que estamos emprendiendo demuestran nuestro compromiso.
Una vez que la situación se calmó, los expertos en marketing y relaciones públicas otorgaron a Nestlé altas calificaciones por su "respuesta bien elaborada" (Dra. Melisa Mete, profesora de marketing, Henley Business School)

La crisis de la leche de fórmula infantil de Nestlé no ha aparecido en las noticias desde hace muchos meses, pero me vino a la mente al leer la carta del padre Davide Pagliarani del 19 de julio a todos los fieles de la Sociedad de San Pío X en respuesta a las excomuniones que siguieron a las consagraciones episcopales del 1 de julio.

También estaba repleta de declaraciones tranquilizadoras para nuestros valiosos clientes, justo lo que cabría esperar de una organización experta en relaciones públicas; en este caso, una franquicia de Trad, Inc. decidida a mantener su posición de dominio en el mercado de la resistencia al Papa.

Ante todo, quiero daros las gracias… estas consagraciones se realizaron por cada uno de vosotros, queridos fieles.… Vuestras almas son el verdadero tesoro confiado a la Fraternidad, aquello que más aprecia… La Fraternidad jamás os abandonará. Jamás vuestras almas perderán su valor y su precio a los ojos de sus sacerdotes.

Dicho esto, la carta del padre Pagliarani no era ni de lejos tan pulida como la campaña de control de daños de Nestlé; de hecho, en comparación, resulta amateur. Peor aún, desde una perspectiva católica, es una auténtica aberración.

Uno solo puede compadecer a los sinceros pero ingenuos mecenas de la Sociedad que realmente creen que la FSSPX es la encarnación del sensus Catholicus, el polo opuesto de su némesis, la empresa conciliar que ellos llaman Iglesia.

Sin embargo, lo que la Carta demuestra para quienes tienen ojos para ver es que la FSSPX tiene más que un poco de esa sangre conciliar corriendo por sus venas. El P. Pagliarani escribe:

El 1 de julio, numerosos fieles de todo el mundo estaban presentes en Écône y os representaban a todos. Fue una inmensa alegría verlos tan numerosos y tan fervorosos. Como sin duda sabéis, durante la ceremonia estalló una tormenta: “Ante el resplandor de su presencia se deshicieron las nubes… Tronó el Señor desde el Cielo, el Altísimo hizo oír su voz” (Sal 17, 13-14).

¿Ves lo que hizo ahí? Es ese venerable pasatiempo conciliar de citar la santa palabra de Dios en un intento descarado de parecer creíblemente católico, incluso cuando el versículo citado es totalmente irrelevante, si no contrario, a los hechos.

Para aquellos que no estén familiarizados con los sucesos reales del 1 de julio:

Las nubes no huyeron de Écône, al contrario, llegaron con fuerza poco después de que Nuestro Señor Jesucristo se hiciera real y verdaderamente presente —Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad— en el Altar; con tanta fuerza, de hecho, que la Misa se interrumpió temporalmente.

¿Cuáles son las implicaciones espirituales de la tormenta y del momento en que se produjo?

Puedes decidirlo tú mismo, pero quizás quieras tener cuidado al atribuirle un significado bíblico al evento (al estilo del Padre Pagliarani), no sea que invites a tus primos que "comulgan plenamente" a ver tu Salmo 17 y te respondan con un Jeremías 30.

“La tempestad del Señor se desata con furor; la tempestad que se está gestando caerá sobre la cabeza de los malvados” (Jeremías 30:23)

Tras elogiar a los fieles empapados por la lluvia por permanecer en sus puestos, el padre Pagliarani pasó a hablar de las excomuniones, recurriendo, como era de esperar, al papel de víctima e invitando a sus feligreses a hacer lo mismo.

Hasta el último día, esperé un gesto de benevolencia, o al menos de simple comprensión, por parte de la Santa Sede. Pero las consagraciones fueron condenadas, y la dureza de las sanciones impuestas no tiene precedentes.

En realidad, no fueron las consagraciones lo que se condenó, sino el flagrante y premeditado desprecio por la autoridad del hombre al que la Sociedad llama "Santo Padre".

En cuanto a las sanciones en sí, no carecen de precedentes, ya que hay poca diferencia entre la respuesta de la Sede Impía a las consagraciones de la FSSPX en 1988 y la situación actual.

En cualquier caso, el padre Pagliarani, desde una posición que evidentemente cree estar varios escalones por encima de la Cátedra de San Pedro, declaró que esta condena era "perfectamente injusta", y que "una condena semejante no puede ser válida".

A continuación, se refirió a las excomuniones como una humillación “inmensa” y “profunda”.

Solo él puede decir en qué sentido quiere que se le entienda sobre este punto.

Sea cual sea el caso, la humillación del padre Pagliarani contrasta marcadamente con la respuesta, apropiadamente indignada, del arzobispo Lefebvre a su suspensión por ordenar seminaristas en 1976 en contra de los deseos de Pablo VI:

Estamos suspendidos ad divinis por la Iglesia Conciliar y para la Iglesia Conciliar, de la cual nos negamos a formar parte. Esta Iglesia Conciliar es una Iglesia cismática, porque rompe con la Iglesia Católica de todos los tiempos. Tiene sus nuevos dogmas, su nuevo sacerdocio, sus nuevas instituciones, su nuevo culto, ya condenados por la Iglesia en numerosos documentos oficiales y definitivos.

No importa cómo el arzobispo Lefebvre haya podido matizar ocasionalmente estos comentarios. Lo fundamental es que la ruptura de la iglesia conciliar con la Iglesia de todos los tiempos no ha hecho más que acelerarse en los cincuenta años siguientes, de forma exponencial desde la muerte del arzobispo en 1991, hasta el punto de que incluso los protestantes se preguntan abiertamente: "¿Es el papa católico?".

A pesar de la naturaleza cada vez más evidente de la apostasía actual, el padre Pagliarani escribe y habla con incluso menos claridad y convicción católica que el fundador de la Compañía.

Y cabe preguntarse: ¿por qué ocurre esto? ¿Se debe a la ignorancia o a un plan premeditado?

En cualquier caso, esto es lo que la marca SSPX ha llegado a representar:

Una comunidad para aquellos que creen que la verdadera religión en nuestros días se vive mejor en abierta oposición al Santo Pontífice Romano, al concilio ecuménico más reciente de la Santa Iglesia Católica Romana y al magisterio autoritario que le siguió.

¿De dónde sacaron los miembros de esta comunidad la idea de que tal actitud no solo es compatible con la Tradición Católica, sino que es absolutamente necesaria para quienes la adoptan?

Fueron adoctrinados con esta mentalidad protestante a lo largo de muchos años por los líderes de la FSSPX, hombres que, a diferencia de los ejecutivos corporativos de Nestlé, no tienen reparos en transmitir ese contagio a sus hijos y, además, se han dado cuenta de que cuanto más envenenan las mentes de los fieles traumatizados, mejor le irá a su marca, al menos en el plano temporal.

Sobre las excomuniones, el padre Pagliarani les dijo a los fieles:

Las sanciones pretenden golpearos también a vosotros de una manera bastante cruel. Sin duda eso es doloroso, pero no os sorprendáis demasiado. En definitiva, es la Tradición misma, que amamos por encima de todo, la que es excomulgada en todos aquellos que la encarnan.

Imagínate, diciéndoles a estas pobres personas con el cerebro lavado:

No debería sorprenderte que la única y verdadera Iglesia de Jesucristo, actuando con autoridad a través de una Congregación Romana bajo la dirección del Santísimo Padre, pretenda infligirte dolor. ¡Pero ánimo! Tus heridas son solo daños colaterales. Lo que la Santa Sede realmente no puede tolerar es la Tradición (con mayúscula) misma.

ATENCIÓN: La Sociedad de San Pío X predica abiertamente, repetidamente y sin remordimientos una Iglesia Católica que se asemeja más a una cruel amante que a una Santa Madre. ¡Menudo dolor infligido!

Además de ser una mentira condenable, es también una grave herejía eclesiológica proclamar que la Sede de Roma está extirpando autoritariamente la Tradición de los fieles, algo imposible dada la indefectibilidad de la Iglesia Católica.

El padre Pagliarani animó entonces a su desafortunada congregación a llevar su excomunión, y la “humillación” que de ella se deriva, como una insignia de honor:

Si, para asegurarle la enseñanza de la verdadera fe y la administración de los verdaderos sacramentos, es preciso pagar el precio de una humillación semejante, entonces vale la pena.

El padre Pagliarani no es el primer sacerdote influyente que abusa de su posición al sugerir que, en ocasiones, es necesario soportar una excomunión "completamente injusta" para cumplir con el deber de ser fiel a la verdad.

En 1713, el Papa Clemente XI, en la Constitución Dogmática Unigenitus, condenó este mismo error atribuido al oratoriano P. Paschasius Quesnel:

CONDENADO: El temor a una excomunión injusta nunca debe impedirnos cumplir con nuestro deber; nunca estamos separados de la Iglesia, aunque por la maldad de los hombres parezcamos ser expulsados de ella, mientras estemos unidos a Dios, a Jesucristo y a la misma Iglesia por la caridad. (N° 91, DZ 1441)

CONDENADO: Sufrir en paz una excomunión y un anatema injusto antes que traicionar la verdad, es imitar a San Pablo; lejos de rebelarse contra la autoridad o de destruir la unidad. (N° 92, DZ 1442)

Novus Ordo Watch, (en español aquí) siempre dispuesto a confrontar la versión actual de errores ancestrales con condenas autorizadas e inequívocas, publicó lo anterior tan solo un día después de las consagraciones del 1 de julio.

Aunque poco más hay que añadir, solo quisiera señalar que el Papa Clemente XI no fue ni el primero ni el último Pontífice Romano en actuar ante semejante insensatez.

En 1520, el Papa León X, con respecto a los errores de Martín Lutero, condenó lo siguiente en la bula papal Exsurge Domine:

Las excomuniones son sólo penas externas y no privan al hombre de las comunes oraciones espirituales de la Iglesia (23). Hay que enseñar a los cristianos a amar más la excomunión que a temerla (24). (DZ 763, 764)

En 1794, el Papa Pío VI emitió una condena similar en Auctorem Fidei, esta vez en relación con los errores del Sínodo de Pistoia:

CONDENADO: XLVI. La proposición que afirma que "el efecto de la excomunión es solo externo, porque solo por su naturaleza excluye de la comunicación externa de la Iglesia"; como si la excomunión no fuera un dolor espiritual, que se une al Cielo y obliga a las almas (San Agustín, Epist. 250, Auxilio Episcopo; Tract. 50 En Johann., N. 12); (cf. DZ 1546)

Desde una perspectiva católica, la “humillación” de la FSSPX es totalmente apropiada, ya que quienes ofrecen piadosas frases hechas al “Santísimo Padre” y luego se atreven a desafiar sus decisiones demuestran una falta de humildad verdaderamente humillante.

Sin embargo, este es el modus operandi cotidiano de la actual Sociedad de San Pío X. Uno solo puede imaginar cómo habría llorado el arzobispo Lefebvre si hubiera vivido para verlo.

Lo que comenzó como su valiente intento de formar sacerdotes santos para contrarrestar el abandono de la fe ocasionado por el concilio Vaticano II se ha transformado en una parte integral de la crisis, un descarado propagador de graves errores ya condenados por la Iglesia en numerosos documentos oficiales y definitivos.
 

29 DE JULIO: SAN OLAF II, REY Y MÁRTIR DE NORUEGA (1028)


29 de julio: San Olaf II, rey y mártir de Noruega

(† 1028)

El rey Olav de Noruega nació en 995. Sus padres eran normandos paganos y recibió una educación centrada exclusivamente en fortalecer su cuerpo para la batalla y la guerra.

Olaf era el mejor de todos sus iguales. Nadie podía igualarlo. Y cuando su padre fue asesinado a sangre fría, se convirtió en rey a una edad temprana. Olaf era un rey guerrero que apenas podía quedarse en casa. A la manera normanda, surcaba los mares en veloces barcos vikingos, abordando embarcaciones y saqueando ciudades a lo largo de la costa continental. Los normandos remontaban los ríos hasta Colonia y París, robando y saqueando, y como odiaban la cruz, a la que no reconocían, no dudaban en profanar altares, convertir iglesias en establos y asesinar sacerdotes. Olaf no conocía otra forma de vida, pues así se lo habían enseñado sus antepasados. 

Entonces Dios intervino. En una guerra, el rey Olaf perdió su trono y sus tierras, y huyó al otro lado del mar, a Francia. Allí, en un entorno cristiano, sus ojos y su corazón se abrieron a la belleza de la verdadera Fe. Fue bautizado. Y así como Saulo, el perseguidor de los cristianos, se convirtió en el apóstol Pablo, el pagano vikingo Olaf también se convirtió en un héroe cristiano que, al regresar a casa, se dedicó a difundir la fe de Cristo en Noruega.

En muchos lugares, Olav construyó iglesias y capillas. Trajo sacerdotes cristianos de Inglaterra. Con sus propias manos, destruyó los ídolos, combatió la embriaguez y la brujería, prohibió la piratería y castigó a todos los que obraban mal, fueran señores o siervos, conforme a la ley y la justicia, sin distinción de estatus. En tan solo unos años los indómitos vikingos parecían haberse civilizado bajo la influencia del cristianismo.

Pero eso solo era una apariencia. Los nobles del país, que sentían que sus derechos eran violados, provocaron disturbios hasta que el pueblo se alzó contra el rey. Cerca de Trondheim tuvo lugar la batalla decisiva. Las fuerzas estaban demasiado desequilibradas. El rey Olav perdió la batalla y la vida. El paganismo había triunfado sobre el cristianismo. Y, sin embargo, el cristianismo también triunfó sobre las demás religiones, pues incluso junto al cadáver aún caliente del héroe caído, un ciego recuperó la vista. Desde aquel momento, la sucesión de milagros que se produjeron en la tumba real de Trondheim no cesó jamás, atestiguando que quien allí descansaba era un santo.

Ante la sucesión de milagros de la tumba real de Trondheim, el paganismo retrocedió, y la verdadera fe, imbuida de la sangre del héroe-rey cristiano, conquistó para siempre la tierra y a su gente, sus hogares y sus corazones.
 
Reflexión:

San Olaf II de Noruega muestra cómo es posible hacer un cambio profundo: pasó de ser un joven guerrero vikingo a convertirse en el rey que unió a su país bajo la fe cristiana y en el santo patrono de la nación. Su historia enseña cómo una persona violenta puede cambiar de rumbo y dedicar su fuerza a construir una sociedad basada en la justicia y en los valores espirituales.

Oración:

Dios todopoderoso y eterno, tú eres la corona de reyes y el triunfo de los mártires. Sabemos que tu bienaventurado mártir, Olaf, intercede por nosotros ante ti. Alabamos tu grandeza en su muerte y te rogamos que nos concedas la corona de la vida que has prometido a quienes te aman. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
 

29 DE JULIO: SANTA MARTA, VIRGEN


29 de Julio: Santa Marta, virgen

(✞ 84)

La virgen santa Marta, devotísima huésped de Jesucristo, fue hebrea de nación, hija de padres nobles y ricos, y hermana de santa María Magdalena y de san Lázaro. 

Ella misma quiso aderezar la comida cuando el Señor se hospedó en su casa de Betania; y pareciéndole poco todo lo que hacía, quería que su hermana Magdalena, que se estaba a los pies de Jesús oyendo sus dulcísimas palabras, se levantara y la ayudase. 

Se quejó, pues, de esto al Señor, pero el Señor, aunque no reprendió el solícito afecto con que Marta le servía, alabó la quietud suave con que Magdalena, dejados los otros cuidados, atendía a lo que más importa, que es oír a Dios y gozar de Dios. 

Se ve así mismo la familiaridad que nuestro Señor Jesucristo tuvo con estas dos santas hermanas, cuando estando enfermo y peligroso su hermano Lázaro, enviaron a decirle: “Señor, el que amas está enfermo”; y aunque el Señor permitió que Lázaro muriese y estuviese cuatro días en la sepultura, lloró sobre él por la ternura y compasión que tenía a sus dos hermanas, y luego resucitó gloriosamente al hermano difunto, y llenó aquella casa de bendición. 

Después de la Ascensión del Señor, aquellos mismo judíos que lo crucificaron, movieron una gran persecución contra los fieles, y se dice que echaron mano de santa Marta y santa Magdalena, y habiéndoles confiscado sus bienes, las pusieron con Lázaro su hermano y con Maximino y toda su casa, en un navío sin velas ni remos para que pereciesen en el mar; mas el navío, guiado de Dios llegó al puerto de Marsella, en cuya ciudad enseñaron aquellos santos la Doctrina del Evangelio, y convirtieron a muchos a la fe, y lo mismo hicieron en otra ciudad llamada Aix. 

Se gloría Marsella de haber tenido por obispo a san Lázaro, y Aix de haber tenido a Maximino, uno de los setenta discípulos del Señor. 

Santa Magdalena se apartó a un áspero y solitario monte para emplearse toda en oración y meditación; y se refiere que santa Marta, con una criada suya llamada Marcela, edificó un monasterio, fuera de poblado, y en compañía de otras muchas doncellas que la siguieron, sirvió muchos años en santo recogimiento al Señor, alzando la bandera (después de la Madre de Dios) de la virginidad, y haciendo voto de ella, y viviendo con tanta aspereza de vida, que san Antonio, obispo de Florencia, escribe que no comía carne, ni huevos, ni queso, ni bebía vino, y que con la señal de la cruz ahuyentaba al demonio, que en figura de un dragón infernal quería espantarla y estorbar su oración. 

Ocho días antes de su muerte vio cómo los santos ángeles llevaban al cielo el ánima de su dulcísima hermana Magdalena, y a la hora de su dichoso tránsito se apareció a nuestra santa Jesucristo, nuestro Redentor, y le dijo: 

- Ven, huésped mía muy querida, que como tú me recibiste en tu casa, así yo te recibiré en mi reino.

Reflexión:

Muy bien pagó nuestro Señor Jesucristo los buenos servicios que recibió de su devotísima huéspeda santa Marta; la instruyó en las cosas del Reino de Dios, resucitó a su hermano Lázaro, la hizo una gran santa, la amparó en los peligros del mar, la llenó de celo apostólico, la hizo fundadora del primer colegio de santas vírgenes, y la recibió llena de méritos, en el palacio de su gloria. Y nosotros ¿a qué pensamos servir sino a Jesucristo, porque los que sirven al mundo no sacan otra recompensa que funestos desengaños en la vida, angustias en la muerte y tormentos en la eternidad?

Oración:

Oh Dios, salud y vida nuestra, dígnate oír nuestras súplicas, para que así como la fiesta de tu bienaventurada virgen santa Marta nos llena de espiritual alegría, así también nos alcance una piadosa devoción. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
 

martes, 28 de julio de 2026

VANDALIZAN SITIO DE LAS FALSAS APARICIONES DE MEDJUGORJE

El sitio de las pseudoapariciones de Međugorje (Bosnia y Herzegovina) fue vandalizado durante la madrugada de hoy, informaron medios locales.

Por Caballero de la Inmaculada


Según informes de la policía del cantón de Herzegovina Occidental, se reportó a las 4:30h (hora local) que un hombre vestido de negro realizó pintadas a la estatua de la “aparición” en la colina de Podbrdo cerca de Čitluk con las inscripciones “Diablo en falda” en inglés, polaco y serbocroata goletas (“Devil in a skirt”, “Diabeł w spódnicy” y “Đavo u suknji” respectivamente), “Solo Jesús” en inglés, “Gospa diablo” y la inscripción IZ 42 (referencia a Isaías 42, en particular al verso 8; otras versiones –siempre en croata– señalan una referencia a San Mateo 12, 42 o incluso al comentario 1242 del místico luterano sueco Emanuel Swedenborg en su obra Arcána Cœléstia sobre Génesis 10, 25 –cada una más rebuscada que la anterior–), y dejó un cartel en polaco diciendo: “Ivanka, Mirjana, Milka, Vicka, Iván y Jakov son unos estafadores. ¡Tengo pruebas! Jer. 14, 10-17” (Ivanka, Mirjana, Milka, Vicka, Ivan, Jakov to oszuści. Mam dowody!! Jer 14:10–17).


Media hora después, se reportó que el mismo sujeto pintó la palabra “Mal” en la estatua junto a la cruz azul en Međugorje y vació un bidón de gasolina en la mesa exterior de la iglesia parroquial de Santiago Apóstol antes de prenderle fuego.


Posteriormente, en algunos medios y redes sociales se mencionó que un sujeto fue detenido por residentes de la localidad de Cerno en inmediaciones de Ljubuški, quienes señalan que el sujeto dijo inicialmente ser polaco, pero luego se retractó y dijo que era neerlandés. Pero el Ministerio del Interior de Herzegovina Occidental desmintió tal versión, y señaló que siguen buscando al sospechoso a partir de las imágenes de las cámaras de seguridad de una gasolinera en Ljubuški.

Inmediatamente, los padres franciscanos y la diócesis de Mostar emitieron sendos comunicados condenando lo ocurrido, y al mismo tiempo llamando al desagravio. Adicionalmente, señalaron que iniciaron las labores de limpieza de los lugares afectados.

Los hechos ocurrieron en vísperas del “Festival de la Juventud” que se realiza del 1 al 5 de Agosto (fecha del cumpleaños de la Virgen según los “videntes” mesoropolitanos), festival organizado por los franciscanos de Bosnia en rebeldía contra el obispado de Mostar. ¿Será que con eso buscaban hacerle mayor publicidad al evento?