jueves, 20 de agosto de 2026

LA ASOCIACIÓN BÍBLICA CATÓLICA ELIGE A UNA JUDÍA COMO PRESIDENTE

Continúa la infiltración judía y Roma no se ha pronunciado al respecto.


Compartimos la publicación de Camillo Barone en el National Catholic Reporter.


Cuando Amy-Jill Levine supo que estaba siendo considerada para la presidencia de la Asociación Bíblica Católica de América, la veterana erudita del Nuevo Testamento se preguntó si le estaban haciendo una broma.

"Cuando el presidente del comité de nominaciones me informó de esto el año pasado, le escribí a otro miembro del comité y le pregunté: '¿Es una broma?', porque estaba atónita", dijo Levine, añadiendo, "Me siento honrada y agradecida".

La noticia se hizo oficial en la asamblea general anual de la asociación celebrada en Baltimore el 20 de julio de 2026, donde los miembros ratificaron a Levine como presidenta para el período 2026-2027, convirtiéndola en la primera académica judía en ocupar ese cargo en la historia de la organización.

Su elección marca un momento significativo para una organización creada en 1936 por eruditos bíblicos católicos estadounidenses. Inicialmente concebida para revisar el Nuevo Testamento en inglés utilizado por los católicos, la asociación amplió gradualmente su misión para incluir la investigación académica, las publicaciones especializadas y la difusión de la erudición bíblica a un público más amplio. Comenzó con 50 miembros fundadores y, para 2024, contaba con más de 1070 miembros en todo el mundo. Si bien la fe sigue siendo fundamental para su misión, la asociación incluye a académicos católicos, no católicos y judíos.

Levine afirmó que considera su elección un reconocimiento a casi cinco décadas de participación en la asociación. Ha formado parte de numerosos comités, trabajado como consultora y ejercido durante 12 años como editora de reseñas de libros para "The Catholic Biblical Quarterly". Los registros de la organización la incluyen como miembro de pleno derecho desde 1988, además de haber sido editora asociada, consultora, editora de reseñas de libros y vicepresidenta.

"En parte, es un reconocimiento a las muchísimas horas que he dedicado al trabajo de la asociación, y agradezco enormemente que ese trabajo haya sido reconocido", dijo.

Levine es la distinguida profesora rabina Stanley M. Kessler de Nuevo Testamento y Estudios Judíos en la Universidad Internacional de Hartford para la Religión y la Paz, en Hartford, Connecticut, y profesora emérita de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee. Ha escrito y editado obras como The Misunderstood Jew (El judío incomprendido), The Bible With and Without Jesus (La Biblia con y sin Jesús) y The Jewish Annotated New Testament (El Nuevo Testamento judío anotado). En 2019, se convirtió en la primera académica judía en impartir clases sobre el Nuevo Testamento en el Instituto Bíblico Pontificio de Roma, y ​​fue elegida miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias en 2021.

Entre algunos de sus planes está su deseo de que la asociación haga frente a las interpretaciones antisemitas de las Escrituras cristianas y ayudar a garantizar que la investigación bíblica contemporánea llegue a sacerdotes, maestros y predicadores.

"El problema radica en hacer llegar el material académico a manos de los sacerdotes y predicadores", dijo Levine.

Según argumentó, muchos clérigos siguen basándose en enseñanzas adquiridas durante su formación en el seminario hace décadas, en lugar de en investigaciones más recientes sobre el contexto judío de Jesús, los fariseos y los Evangelios. También expresó su preocupación por el uso de inteligencia artificial por parte del clero para elaborar sermones, argumentando que dichos sistemas pueden reproducir estereotipos antisemitas.

"Me gustaría que este mejor material llegara a manos de quienes se dirigen a los feligreses, a quienes imparten estudios bíblicos a adolescentes o niños pequeños en las escuelas parroquiales, y que se generalizara", dijo.

Durante uno de sus tres encuentros con Francisco en el Vaticano, Levine y profesor de Estudios Judaicos Marc Zvi Brettler le obsequiaron un ejemplar de The Jewish Annotated New Testament, el volumen que coeditaron para ayudar a los lectores a comprender el Nuevo Testamento dentro de su contexto histórico y cultural judío.

Levine recordó que Francisco "extendió la mano, me tomó la mano y luego la de Marc, y dijo: 'Esto es muy importante, por favor, continúa con tu trabajo'. Después, tomó el libro y le dijo a su ayudante: 'Por favor, guárdalo donde pueda usarlo'".

Para Levine, su enfoque histórico no menoscaba la fe católica. Por el contrario, afirma, puede profundizar la teología católica "al tomar con suma seriedad la humanidad de esta persona [Jesucristo] a quien la Iglesia proclama como Dios.
 

LAS HORAS DE LA PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (6)

Continuamos con la publicación del capítulo 6 del libro “Las horas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo” escrito por la mística Luisa Piccarreta (1865 - 1947) entre los años 1913 y 1914.


Para conocer la historia de Luisa Piccarreta ingrese aquí.


Sexta Hora: De las 10 a las 11 de la noche

La segunda hora de Agonía en el Huerto de Getsemaní

¡Oh dulce Jesús mío!, ya desde hace una hora estás en este huerto. El amor ha tomado la supremacía sobre todo, haciéndote sufrir todo junto lo que los verdugos te harán sufrir en el curso de tu amarguísima pasión; es más, ha llegado a suplir y a hacerte sufrir todo lo que ellos no podrán hacer en las partes más íntimas de tu divina persona.

¡Oh Jesús mío!, veo que tus pasos vacilan, mas sin embargo, quieres caminar. Dime, Bien mío, ¿a dónde quieres ir? ¡Ah!, ya comprendo, vas en busca de tus amados discípulos; yo quiero acompañarte para sostenerte por si tú vacilas. Pero, ¡oh Jesús mío, tu Corazón se encuentra con otra triste amargura!, ellos duermen, y tú, siempre piadoso, los llamas, los despiertas y con amor paternal los reprendes y les recomiendas la vela y la oración; y al regresar al huerto llevas ya otra herida en el Corazón, y en esta herida, oh Amor mío, veo todas las heridas que recibes de las almas consagradas, que por tentación, por el estado de ánimo en que se encuentran o por la falta de mortificación, en vez de abrazarse a ti, en vez de velar y orar, se abandonan a sí mismas, y por el sueño, en vez de progresar en el amor y unirse más a ti, retroceden... ¡Cuánto te compadezco, oh Amor apasionado!, y te reparo por todas las ingratitudes de quienes te son más fieles. Estas son las ofensas que más entristecen tu Corazón adorable y es tal y tanta la amargura, que te hacen delirar.

Pero, ¡oh Amor infinito!, tu amor, que ya hierve entre tus venas, triunfa sobre todo y olvida todo. Te veo postrado por tierra y oras, te ofreces, reparas y tratas de glorificar al Padre en todo, por todas las ofensas que recibe de parte de todas las criaturas. También yo, ¡oh Jesús mío!, me postro junto contigo y unido a ti quiero hacer lo mismo que tú haces.

¡Oh Jesús, delicia de mi corazón!, veo que toda la multitud de nuestros pecados, de nuestras miserias, de nuestras debilidades, de los más enormes delitos y de las más negras ingratitudes, te salen al encuentro y se arrojan sobre ti, te aplastan, te hieren, te muerden; y tú, ¿qué haces? La sangre que te hierve entre las venas hace frente a todas estas ofensas, rompe las venas y empieza a salir abundantemente, hasta bañar todo tu cuerpo y correr por tierra, dando sangre por cada ofensa, vida por cada muerte... ¡Ah, Amor mío, hasta qué estado has quedado reducido! ¡Estás por expirar! ¡Oh Bien mío, dulce Vida mía, no te mueras!, levanta tu rostro de esa tierra bañada con tu preciosísima sangre; ven a mis brazos y haz que yo muera en tu lugar... Pero, oigo la voz temblorosa y moribunda de mi dulce Jesús que dice:

“Padre, si es posible, pase de mí este cáliz; mas, hágase, no mi voluntad, sino la tuya”.

Es la segunda vez que oigo estas palabras de mi dulce Jesús. Pero, ¿qué es lo que me quieres dar a entender al decir: “Padre, si es posible pase de mí este cáliz”? ¡Oh Jesús!, se presentan ante ti todas las rebeliones de las criaturas; ves rechazado por casi todos ese “hágase tu Voluntad” que debía ser la vida de cada criatura, quienes en vez de encontrar la vida, hallan la muerte; y tú, queriendo darles la vida a todos y hacer una solemne reparación al Padre por todas las rebeliones de las criaturas, por tres veces repites:

“Padre, si es posible, pase de mí este cáliz”, es decir, que las almas al apartarse de nuestra Voluntad se pierdan; este cáliz es para mí muy amargo, mas sin embargo, “Non mea voluntas sed tua Fiat”.

Pero mientras dices esto, es tal y tan grande tu dolor, que te reduce hasta el extremo, te hace agonizar y estás a punto de dar el último respiro...

¡Oh Jesús mío, Bien mío!, ya que estás entre mis brazos, también yo quiero unirme a ti; quiero repararte y compadecerte por todas las faltas y los pecados que se cometen contra tu Santísima Voluntad y al mismo tiempo quiero suplicarte que yo siempre haga en todo tu Voluntad. Que tu Voluntad sea mi respiro, mi aire, mi palpitar, mi corazón, mi pensamiento, mi vida y mi muerte... Pero, ¡no te mueras, oh Jesús mío! ¿A dónde podría ir sin ti? ¿A quién recurriría, quién podría ayudarme? Todo acabaría para mí. ¡Ah, no me dejes!, tenme como quieras, como a ti más te guste, pero tenme siempre, siempre contigo; que jamás vaya a suceder ni por un instante que me quede separado de ti. Déjame mejor endulzar tus amarguras, repararte y compadecerte por todos, porque veo que todos los pecados de toda clase pesan sobre ti.

Por eso, Amor mío, beso tu santísima cabeza, pero, ¿qué es lo que veo? ¡Ah!, son todos los malos pensamientos, y tú sientes horror por cada uno de ellos. Cada pensamiento malo es una espina que hiere cruelmente tu sacratísima cabeza y que no se podrá comparar con la corona de espinas que te pondrán los judíos. ¡Cuántas coronas de espinas ponen en tu cabeza los malos pensamientos de las criaturas! Tanto, que te sigue saliendo sangre por todas partes, por la frente y hasta por los cabellos. ¡Oh Jesús mío!, quisiera ponerte una corona de gloria por cada pensamiento malo y, para darte alivio, te ofrezco todas las inteligencias angélicas y tu misma inteligencia divina para ofrecerte compasión y reparación por todos.

¡Oh Jesús!, beso tus ojos piadosos, y en ellos veo todas las malas miradas de las criaturas, las cuales hacen correr sobre tu rostro lágrimas de sangre; te compadezco y quisiera dar alivio a tu vista poniéndote delante todos los gustos que se pueden encontrar en el cielo y en la tierra.

Jesús, Bien mío, beso tus sacratísimos oídos, pero, ¿qué es lo que oigo? ¡Ah!, es el eco de las horribles blasfemias, de los gritos de venganza y de las calumnias; no hay una sola voz que no haga eco en tus castísimos oídos. ¡Oh Amor insaciable!, te compadezco y quiero consolarte haciendo repercutir en tus oídos el eco de todas las armonías del Cielo, la dulcísima voz de tu querida Madre Santísima, el tono encendido de amor de la Magdalena y el de todas las almas que te aman.

Jesús, Vida mía, quiero darte un beso aún más ferviente en tu divino rostro, cuya belleza no tiene par. ¡Ah!, este es el rostro ante el cual los ángeles no se atreven a levantar la mirada, siendo tal y tanta su belleza que los extasía. Y sin embargo, las criaturas lo cubren de salivazos, lo colman de bofetadas y lo pisotean. ¡Amor mío, qué osadía! Quisiera gritar tanto hasta llegar a hacerlos huir. Te compadezco y, para reparar por todos estos insultos, me dirijo a la Sacrosanta Trinidad, para pedirle al Padre y al Espíritu Santo sus besos y las inimitables caricias de sus manos creadoras. Me dirijo también a tu Madre Celestial para que me dé sus besos, las caricias de sus manos maternas y sus profundas adoraciones, y todas las adoraciones de las almas consagradas a ti, y te lo ofrezco todo para repararte por las ofensas hechas a tu santísimo rostro.

¡Dulce Bien mío!, beso tu dulcísima boca, pero, ¿qué veo? ¡Ah!, veo que tú sientes la amargura de las blasfemias, la náusea de las borracheras y de la glotonería, de las murmuraciones, de las conversaciones obscenas, de las oraciones mal hechas, de las malas enseñanzas y de todo el mal que hace el hombre con su lengua. Jesús, te compadezco, y quiero endulzar tu boca ofreciéndote todas las alabanzas angélicas y el buen uso que hacen tantas criaturas de la lengua.

Oprimido Amor mío, beso tu cuello; lo veo cargado de cuerdas y de cadenas por los apegos y los pecados de las criaturas; te compadezco y para darte alivio te ofrezco la unión inseparable de las Divinas Personas; y fundiéndome en esta unión, te abrazo por el cuello y formando una dulce cadena de amor quiero alejar de ti las ataduras de todos los apegos que casi te sofocan, y para endulzar tu amargura te estrecho fuertemente a mi corazón.

Fortaleza Divina, beso tus santísimos hombros y veo que están todos lacerados, y hasta tus carnes arrancadas a pedazos a causa de los escándalos y de los malos ejemplos de las criaturas. Te compadezco y para darte alivio te ofrezco tus santos ejemplos, los de tu Madre y Reina y los de todos tus santos; y yo, Jesús mío, recorriendo con mis besos cada una de estas llagas, quiero encerrar en ellas a todas las almas que, por motivo de algún escándalo, han sido arrancadas de tu Corazón, y sanar así las carnes de tu santísima humanidad.

Fatigado Jesús mío, beso tu pecho herido por las frialdades, las tibiezas, las faltas de correspondencia y las ingratitudes de las criaturas. Te compadezco y para darte alivio te ofrezco el amor recíproco del Padre y del Espíritu Santo y la perfecta correspondencia que existe entre las tres Divinas Personas; y yo, oh Jesús mío, sumergiéndome en tu amor, quiero protegerte, para poder impedir que las criaturas te sigan hiriendo con estos pecados y haciendo mío todo tu amor quiero herirlas con él, para que jamás vuelvan a tener la osadía de ofenderte, y también quiero depositarlo en tu pecho para consolarte y sanarte.

¡Oh Jesús mío!, beso tus manos creadoras, en ellas veo todas las malas acciones de las criaturas que, como si fueran clavos, traspasan tus manos santísimas, de modo que no quedas crucificado sólo con tres clavos, como en la cruz, sino con tantos clavos por cuantas malas acciones hacen las criaturas. Te compadezco y para darte alivio te ofrezco todas las obras santas, el valor de los mártires al dar su sangre y su vida por amor a ti. Quisiera, en fin, Jesús mío, ofrecerte todas las buenas obras, para quitarte todos los clavos de las obras malas.

Jesús, beso tus santísimos pies siempre incansables en busca de almas; en ellos encierras todos los pasos de las criaturas, pero sientes que se te escapan muchas y tú quisieras detenerlas; por cada uno de sus malos pasos sientes un clavo y tú quieres servirte de esos mismos clavos para clavarlas a tu amor; y es tal y tan intenso el dolor que sientes y el esfuerzo que haces por clavarlas a ti, que tiemblas de pies a cabeza. Jesús, mi todo y mi alegría, te compadezco, y para consolarte te ofrezco los pasos de los religiosos buenos que exponen su vida para salvar almas.

¡Oh Jesús!, beso tu Corazón; tú sigues en agonía y no por lo que te harán sufrir los judíos, sino por el dolor que te causan todas las ofensas de las criaturas. En esta hora tú quieres darle la supremacía al amor, el segundo lugar a todos los pecados por los cuales expías, reparas, glorificas al Padre y aplacas a la divina justicia, y el tercer lugar a los judíos. Con esto das a entender que la pasión que te harán sufrir los judíos no será más que una representación de la doble amarguísima pasión que te hacen sufrir el amor y el pecado; y es por eso que veo todo concentrado en tu Corazón: la lanza del amor, la del pecado y esperas la tercera, la de los judíos... Y tu Corazón, sofocado por el amor, sufre dolores inauditos, impacientes anhelos de amor, deseos que te consumen, pálpitos de fuego que quisieran darle vida a cada corazón. Es precisamente aquí, en tu Corazón, en donde sientes todo el dolor que te causan las criaturas, que con sus malos deseos, sus afectos desordenados y los latidos de su corazón profanados, en vez de buscar tu amor, buscan otros amores.

¡Jesús mío, cuánto sufres! Desfalleces sumergido por los mares de nuestras iniquidades; te compadezco y quiero endulzar la amargura de tu Corazón traspasado por tres veces, ofreciéndote las dulzuras eternas y el dulcísimo amor de tu querida Madre Santísima.

Y ahora, oh Jesús mío, haz que mi pobre corazón tome vida de tu Corazón, para que ya no viva más que con tu Corazón y para que en cada ofensa que recibas, mi corazón se encuentre siempre preparado para consolarte, para darte alivio y para ofrecerte un acto de amor ininterrumpido.

Reflexiones y prácticas

Durante la segunda hora en el huerto de Getsemaní se presentan ante Jesús todos los pecados de todos los tiempos: presentes, pasados y futuros, y él toma sobre de sí todos estos pecados para darle al Padre gloria completa. Así que, Jesucristo expió y lloró, y sintió en su Corazón todos nuestros estados de ánimo sin que jamás haya dejado la oración. Y nosotros, en cualquier estado de ánimo en que nos encontramos, ya sea fríos o duros, o tentados, ¿hacemos siempre oración? ¿Le ofrecemos a Jesús todos los sufrimientos de nuestra alma para reparar y darle alivio, y así reproducir su vida en nosotros, pensando que cualquier estado de ánimo es un sufrimiento suyo? Siendo un sufrimiento de Jesús debemos ofrecérselo para compadecerlo y darle alivio; y si fuera posible, debemos decirle: “Tú has sufrido demasiado, descansa, nosotros sufriremos en tu lugar”.

¿Nos desalentamos, o con buen ánimo estamos a los pies de Jesús ofreciéndole todo lo que sufrimos para que pueda hallar en nosotros su misma humanidad? Es decir, ¿le servimos a Jesús de humanidad? ¿Qué es lo que hacía la humanidad de Jesús? Glorificaba a su Padre, expiaba, pedía la salvación de las almas, y nosotros, ¿en todo lo que hacemos tenemos estas tres intenciones de Jesús, de manera que podamos encerrar en nosotros toda su humanidad? Cuando nos encontramos en alguna oscuridad, ¿ponemos la intención de hacer que la luz de la verdad ilumine a otros? Y cuando oramos con fervor, ¿ponemos la intención de derretir el hielo de tantos corazones endurecidos por la culpa?

“Jesús mío, para compadecerte y poder darte alivio por el abatimiento total en el que te encuentras, me elevo hasta el cielo y hago mía tu misma Divinidad, y poniéndola a tu alrededor, quiero alejar de ti todas las ofensas de las criaturas. Quiero ofrecerte tu misma belleza para alejar de ti la monstruosidad del pecado; tu santidad para alejar el horror de todas esas almas que por estar muertas a la gracia te hacen sentir tanta repugnancia; tu paz para alejar de ti todas las discordias, las rebeliones y las perturbaciones de todas las criaturas; tus armonías para hacer descansar tu oído por la multitud de las malas palabras”.

“Jesús mío, es mi intención ofrecerte tantos actos divinos de reparación por cuantas ofensas te asaltan como si quisieran darte muerte; y yo, con tus mismos actos quiero darte vida. Y luego, oh Jesús mío, quiero arrojar una oleada de tu Divinidad sobre todas las criaturas, para que apenas las toque ya no vuelvan a tener la osadía de ofenderte. Solamente así podré compadecerte por todas las ofensas que recibes de parte de todas las criaturas”.

“¡Oh Jesús, dulce Vida mía!, que mis oraciones y mis sufrimientos se eleven siempre hacia el cielo, para hacer que llueva sobre todos la luz de la gracia y para que pueda absorber en mí tu misma vida”.

Continúa...

EL POEMA DEL HOMBRE-DIOS (124)

Continuamos con la publicación del libro escrito por la mística Maria Valtorta (1897-1961) en el cual afirmó haber tenido visiones sobre la vida de Jesús.


124. Se da alojamiento a la "velada" en la casita de Aguas Claras.
5 de marzo de 1945.

1 El día está tan horrible, que no hay ningún peregrino. Llueve a cántaros y la era se ha transformado en un estanque poco profundo en que flotan hojas secas, venidas quién sabe de dónde, traídas por el viento que silba y zarandea puertas y ventanas. En la cocina, mas tétrica que nunca –porque para impedir que entre la lluvia se debe tener apenas entornada la puerta–, quien está se ahúma, lagrimea y tose, pues el viento rechaza hacia dentro el humo.
“Tenía razón Salomón” (135) sentencia Pedro. “Tres cosas echan al hombre: la mujer reñidora (que yo ya la he dejado riñendo en Cafarnaúm con los otros yernos), la chimenea que hace humo y el techo que deja colar el agua. Nosotros tenemos estas dos últimas cosas... Pero mañana me voy a ocupar yo de esta chimenea. Voy arriba al tejado, y tú y tú y tú (Santiago, Juan y Andrés) venís conmigo. Haremos con unas pizarras un realce y un techo a la chimenea”.
“¿Y dónde encuentras las pizarras?” pregunta Tomás.
“En el cobertizo. Si llueve allí, no es una hecatombe; pero aquí... ¿Te duele el que tus alimentos dejen de decorarse con lágrimas tiznadas de hollín?”.
“¡Fíjate tú! ¡Ojalá lo lograras! Mira cómo estoy tiznado. Me llueve encima de la cabeza cuando estoy aquí en el fuego”.
“Pareces un monstruo egipcio” dice Juan riéndose.
Efectivamente, Tomás presenta sobre su rostro lleno y afable unas caprichosas comas negras. El primero que se ríe es él mismo, que está siempre alegre, y Jesús también se ríe, porque justamente mientras está hablando, otra gota cargada de hollín le cae en la nariz y le pone negra la punta.

2 “Tú que eres experto de tiempo, ¿qué opinas? –le pregunta a Pedro Judas Iscariote, que está completamente cambiado desde hace unos días–. ¿Va a durar mucho así?”.
“Un momento y te lo digo; voy a hacer de astrólogo” contesta Pedro. Va hacia la puerta, la abre un poco más, saca la cabeza y una mano y dictamina: “Viento bajo y del meridión, calor y calina... ¡En fin! Pocas...”. Pedro calla, se vuelve a meter despacio y entorna la puerta, y da un momento un vistazo hacia afuera.
“¿Qué pasa?” preguntan tres a cuatro.
Pedro, por toda respuesta, hace señal con la mano de que se callen. Mira. Luego dice en voz baja: “Está esa mujer; ha bebido agua del pozo y ha cogido un haz de leña que había en el patio. Está empapada de agua; está claro que no arde... Se está yendo. Voy detrás de ella. Quiero ver...”. Ha salido con cautela.
“Pero, ¿dónde estará, que está siempre aquí cerca?” pregunta Tomás.
“¡Y estar aquí con este tiempo!” dice Mateo.
“Al pueblo seguro que va, porque anteayer estaba allí comprando pan” dice Bartolomé.
“¡Con qué constancia se mantiene velada!” observa Santiago de Alfeo.
“Tiene un gran constancia, o un fuerte motivo” concluye Tomás.
“¿Sería ésta a la que se refería ayer aquel judío?” pregunta Juan. “¡Son siempre tan falsos!...”.
Jesús sigue en silencio, como si fuera sordo. Todos le miran con la certeza de que El sabe; pero El está trabajando un trozo de madera blanda con un cuchillo afilado; poco a poco, el trozo de madera se va transformando en un cómodo tenedor grande, para extraer las verduras del agua hirviendo. Una vez que ha terminado ofrece el fruto de su trabajo a Tomás, que está plenamente dedicado a la cocina.

3 “Eres genial, Maestro. ¿No nos dices quién es?”.
“Un alma. Para mí sois todos "almas". Nada más. Hombres, mujeres, ancianos, niños: almas, almas, almas: almas cándidas, los párvulos; almas azules, los niños; almas rosadas, los jóvenes; almas de oro, los justos; almas empecinadas, los pecadores. Pero, sólo almas, sólo almas. Y Yo sonrío a las almas cándidas, porque me parece como si sonriera a los ángeles; descanso entre las flores rosadas y azules de los adolescentes buenos; me alegro de las almas tan valiosas de los justos; y me canso, sufriendo, para dar valor y esplendor a las almas de los pecadores. ¿Los rostros?... ¿Los cuerpos?... Nada. Yo os conozco y os identifico por vuestras almas”.
“¿Y ella, qué alma es?” pregunta Tomás.
“Un alma menos curiosa que la de mis amigos, porque no indaga, no pregunta; va y viene, sin hablar y sin mirar”.
“Yo creía que era una prostituta o una leprosa, pero he cambiado de opinión, porque... Maestro, ¿no me amonestas si te digo una cosa?” pregunta Judas Iscariote yendo a colocarse sentado en el suelo, apoyado en las rodillas de Jesús, completamente distinto a lo normal: humilde, bueno, hasta más guapo con este aire suyo modesto que no cuando es el pomposo y jactancioso Judas.
“No te amonestaré. Habla”.
“Yo sé dónde vive. Una vez, de noche, la seguí... fingiendo que salía a coger agua, porque me he dado cuenta que de noche viene siempre al pozo... Una mañana encontré por el suelo una horquilla de plata... justo en el borde del pozo... y comprendí que la había perdido ella. Pues bien, está en un chamizo en el bosque; quizás lo utilizan los campesinos; de todas formas, está medio destartalado. Ella le ha puesto encima como techo unos ramajes; quizás ese haz lo quiere para eso. Es una hura. No sé cómo puede estar allí. Casi ni cabría un perro grande, o un minúsculo borriquito. Era una noche de luna y pude ver bien. Está medio sepultado entre las zarzas, pero dentro... está vacío y no tiene puerta. Por eso mismo he cambiado de opinión y he comprendido que no es una prostituta”.
“No debías haberlo hecho. Sé sincero: ¿no hiciste nada más?”.
“No, Maestro. Habría deseado verla, porque ya en Jericó me percaté de su presencia, y creo reconocer su paso, muy leve, con el que va velozmente a donde quiere. También su figura debe ser flexuosa y… bonita. Sí, se adivina, a pesar de todos esos indumentos... Pero no osé espiarla cuando se acostó en el suelo. Quizás se quitó el velo. Pero la respeté...”.
Jesús le mira muy fijamente y le dice: “Y ello te hizo sufrir... Mas has dicho la verdad, y Yo te digo que estoy contento de ti. La próxima vez te costará menos el ser bueno. Todo consiste en dar el primer paso. ¡Muy bien, Judas!” y le acaricia.

4 Vuelve Pedro de la calle: “¡Maestro! ¡Esa mujer está loca! ¿Pero Tú sabes dónde está? Casi en la orilla del río, en una casetita de madera en un soto. Quizás antes la utilizaba algún pescador o algún leñador; ¡quién sabe! Nunca me habría imaginado que en ese lugar húmedo, hundido en un foso, bajo una maraña de zarzas, hubiera una pobre mujer. Le he dicho: "Habla, sé sincera: ¿estás leprosa?". Ella me ha respondido en voz muy baja: "No". "Júralo", he dicho, y ella: "Lo juro". "Mira que si lo estás y no lo dices y te acercas a la casa y yo vengo a saber que eres inmunda, hago que te apedreen. Si lo que pasa es que te persiguen, o eres una ladrona o una asesina, y estás aquí por miedo a nosotros, no temas ningún mal. Ahora sal de ahí. ¿No ves que estás en el agua? ¿Tienes hambre? ¿Tienes frío? Estás temblando. Soy viejo, ¿no lo ves? No te estoy haciendo la corte. Viejo y honesto. Por lo tanto, haz caso a lo que te digo". Así me he expresado, pero no ha querido venir. Nos la encontraremos muerta porque está realmente dentro del agua”.
Jesús está pensativo; mira a los doce rostros que le están mirando... y dice: “¿Qué creéis que debe hacerse?”.
“¡Maestro, decide Tú!”.
“No. Quiero que juzguéis vosotros. Se trata de una cuestión en la que está implicada también vuestra fama, y Yo no debo violentar vuestro derecho a tutelarla”.
“En nombre de la misericordia yo digo que no se la puede dejar allí” dice Simón.
Bartolomé, por su parte: “Yo por hoy la metería en la estancia de los peregrinos ¿Van ellos, no?, pues entonces puede ir ella también”.
“Al fin y al cabo, es una criatura como todas las demás” comenta Andrés.
“Y, además, hoy no viene nadie, y por lo tanto...” observa Mateo.
“Yo propondría darle alojamiento por hoy, y mañana decírselo al encargado; es una buena persona” dice Judas Tadeo.
“¡Tienes razón! ¡Sí señor! Tiene muchos establos, y algunos de ellos vacíos. ¡Siempre un establo será un palacio comparado con esa barquichuela hundida!” exclama Pedro.
“Vete a decírselo entonces” incita Tomás.
“Los jóvenes no han hablado todavía” observa Jesús.
“Yo estoy de acuerdo con lo que Tú hagas” dice el primo Santiago. El otro Santiago y su hermano, a una sola voz, dicen: “Nosotros también”.
“A mí me preocupa solamente la mala suerte de que vaya a venir por aquí algún fariseo” dice Felipe.
“¡Oh!, aunque subiéramos a las nubes, ¿tú crees que no harían llegar a nosotros sus acusaciones? No acusan a Dios porque le tienen lejos; pero, si pudieran tenerle cerca, como Abraham, Jacob y Moisés le tuvieron, le harían objeto de sus reproches... ¿Quién hay, para ellos, sin culpa?” dice Judas de Keriot.
“Pues entonces id a decirle que venga a alojarse en esa estancia. Ve tú, Pedro, con Simón y Bartolomé: sois ancianos, con lo cual se sentirá menos violenta esa mujer. Decidle también que la proveeremos de comida caliente y de un vestido seco; el que dejó aquí Isaac. ¿Veis como todo tiene una utilidad?... incluso un vestido de mujer dado a un hombre...”.
Los jóvenes se ríen porque con el vestido en cuestión debe haber habido algún hecho gracioso.
Los tres ancianos se marchan... y vuelven al cabo de un rato.
“Ha costado lo suyo... pero, al final, ha venido. Le hemos jurado que no la molestaríamos en ningún momento; ahora le llevo paja y el vestido. Dame las verduras y un pan; hoy no tiene nada que llevarse a la boca. Claro... ¿quién se mueve de casa con este diluvio?”. El buen Pedro se dirige a donde la mujer con sus tesoros.

5 “Y ahora una orden para todos: por ningún motivo se va a esa estancia. Mañana tomaremos las decisiones oportunas. Acostumbraos a hacer el bien por el bien, sin curiosidades o deseos de recibir del bien realizado un motivo de diversión o cualquier otra cosa. ¿Lo veis? Os quejabais de que hoy no se haría nada útil. Hemos amado al prójimo. ¿Podíamos hacer algo mayor que esto? Si –y así es– ésta mujer es una infeliz, ¿no podrá, acaso, nuestra ayuda proporcionarle un alivio, un calor, una protección mucho más profunda que el poco alimento, el mísero vestido, el techo sólido, que le hemos dado? Si es una culpable, una pecadora, una criatura que busca a Dios, ¿nuestro amor no será, acaso, la más hermosa lección, la más poderosa palabra, el más claro indicador del camino de Dios?”.
Pedro entra despacito y se pone a escuchar a su Maestro.
“Mirad, amigos. Muchos maestros tiene Israel, que no hacen más que hablar y hablar... Bueno, pues las almas no cambian. ¿Por qué? Porque las almas no sólo oyen las palabras de sus maestros, sino que también ven sus acciones. Pues bien, éstas destruyen a aquéllas. Y las almas se quedan en la posición en que estaban, si es que no retroceden incluso. Mas cuando un maestro hace lo que dice y se comporta santamente en todas sus acciones, aunque sólo lleve a cabo acciones materiales –como dar un pan, un vestido, un lugar de alojamiento a la carne doliente del prójimo– obtiene el que las almas vayan adelante y lleguen a Dios, porque son sus mismas acciones las que dicen a los hermanos: "Dios existe; aquí está Dios". ¡Oh.... el amor! En verdad os digo que quien ama se salva a si mismo y salva a los demás”.
“Así es, como Tú dices, Maestro. Esa mujer me ha dicho: "Bendito sea el Salvador y Aquel que le ha enviado, y todos vosotros con El"; y a mí, mísero hombre, me ha querido besar los pies; y lloraba tras su tupido velo... ¡En fin!... Esperemos que no venga ningún fisgón de Jerusalén... Si no... ¡vamos aviados!”.
“Es suficiente que nuestra conciencia nos salve del juicio de nuestro Padre” dice Jesús; luego bendice y ofrece los alimentos y se sienta a la mesa.
Todo termina.

Continúa...

Nota:

135) Cosa similar se lee en Prv. 25, 24.

 
 
El Poema del Hombre-Dios (105) 



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  

 
 
 
 

20 DE AGOSTO: SAN BERNARDO, ABAD Y DOCTOR


20 de Agosto: San Bernardo, abad y doctor

(✞ 1153)

San Bernardo, abad de Claraval, dulce doctor y lumbrera resplandeciente de la Iglesia, nació en un pequeño lugar de la provincia de Borgoña, llamado Fontana, y fue hijo de Teselino, caballero y honrado militar y de Alicia de Montebarro, señora tan noble como virtuosa.

Era Bernardo de muy buena disposición y rara hermosura y tan honesto y recatado, que porque una vez se descuidó un poco poniendo los ojos en el rostro de una mujer, se arrojó desnudo a un tanque de agua casi helada, de donde le sacaron medio muerto.

Conociendo la vanidad del mundo, determinó entrar en la Orden del Císter que poco antes había sido fundada por el abad Roberto, bajo la Regla de San Benito, y atrajo a ella con su ejemplo a sus cinco hermanos, y a su tío, y a otros treinta compañeros.

Dijo el hermano mayor a Nevardo que era el más joven y estaba jugando: 

- Nevardo, quédate, adiós; nosotros nos vamos al monasterio y te dejamos como heredero de toda nuestra hacienda.

A lo que contestó el muchacho:

- Pues, ¿como? ¿tomáis vosotros el cielo y me dejáis a mí la tierra? No es esa una buena partición.

Y así, de allí a algunos días, también siguió a sus hermanos.

Comenzó su noviciado nuestro santo siendo de veintitrés años de edad, con tan gran recogimiento que habiendo estado un año entero en la pieza de los novicios no sabía si el techo era de bóveda o de madera.

Habiendo el abad Esteban edificado el monasterio de Claraval, hizo abad de él a San Bernardo, y entre los muchos caballeros que tomaron el hábito de manos del santo, uno fue Teselino, su mismo padre, el cual, haciéndose hijo espiritual de su hijo, acabó santamente su vida en aquel monasterio.

Deseaba el santo abad estarse allí toda su vida, desconocido del mundo, y por esa causa renunció muchas veces a grandes dignidades y obispados; pero fue necesario que saliese de su pobre celda para reconciliar con la Iglesia Romana a los cismáticos que después de la muerte del Papa Honorio habían ensalzado al antipapa Anacleto; y persuadir al Rey Enrique de Inglaterra y al Conde Guillermo, y al emperador Lotario, que acatasen a Inocencio como a Sumo y verdadero Pastor de la Iglesia.

Hubo de reprimir también el santo a los famosos herejes Pedro Abelardo y Enrique, que durante el cisma publicaron guerra contra Jesucristo y su Iglesia; y predicar después, por orden del Pontífice Eugenio III la cruzada capitaneada por el emperador Conrado y el Rey de Francia San Luis contra los sarracenos e infieles que infestaban la Tierra Santa.

Finalmente, habiendo San Bernardo escrito muchos y sapientísimos libros, y obrando grandes milagros, y dejando fundados ciento sesenta monasterios de su Orden, entre las manos y lágrimas de sus hijos dio su purísima alma al Creador.

Reflexión:

Entrando un día San Bernardo en la iglesia mayor de Espira, ciudad de Alemania y cámara del Imperio, acompañado de todo el clero y de gran muchedumbre del pueblo, se arrodilló tres veces en tres lugares diferentes y dijo en el primero: -Oh clemens; en el segundo: Oh Pía; en el tercero: - Oh dulcis Virgo Maria, y en memoria de esta salutación del santo, hoy día en la misma iglesia están las tres láminas de metal, en que se leen estas palabras y todos los días se canta el Salve Regina con gran solemnidad. Recémosla nosotros cada día devotamente, para mostrarnos también como hijos de tan clemente, piadosa y dulcísima Madre.

Oración:

Oh Dios, que diste a tu pueblo al Bienaventurado Bernardo como ministro dela salud eterna, concédenos que tengamos por intercesor en los Cielos al que en la tierra tuvimos por maestro de santa vida. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

miércoles, 19 de agosto de 2026

LOS CIBERANZUELOS DEL DIABLO

Un pecado mortal, desde la soberbia hasta la lujuria, está a un solo clic de distancia. 

Por el padre Jerry Pokorsky


El diablo siempre ha explotado la debilidad humana y hoy, la tecnología le da a la tentación un alcance sin precedentes. El ciberanzuelo podría ser uno de sus instrumentos modernos predilectos.

El diablo es un narcisista, y ninguna tentación en el mundo que provoque pecado lo satisfará. Desde los tiempos de Adán, ha intentado influenciarnos. Pero, como afirma la teología católica, el diablo no puede obligarnos a obedecer. Puede tentarnos y engañarnos, pero debemos consentir libremente al pecado.

El Evangelio narra un encuentro entre Jesús y una mujer cananea cuya hija estaba poseída por un demonio (cf. Mateo 15:21-28). La mujer pagana era algo así como una intrusa, y los discípulos la trataban con desdén. Así pues, ante la presencia de los discípulos, Jesús inicialmente parecía rechazarla, declarando que no era correcto alimentar a quienes no pertenecían a la comunidad judía.

Pero la mujer insistía, argumentando que incluso a los perros pequeños les dan sobras de la mesa. Sin rencor, Jesús despertó su fe. Respondió con bondad, revelando el poder de una fe perseverante y humilde.

Todo estudiante católico conoce la historia de la rebelión de los ángeles caídos, liderada por Lucifer, y la gran batalla en el Cielo, encabezada por San Miguel Arcángel. Movidos por la envidia y el odio hacia la humanidad, el Diablo y sus secuaces aparecen a lo largo del Apocalipsis.

El diablo tentó a nuestros primeros padres, quienes cometieron el pecado original. Dios prometió que el Redentor, a través de María, aplastaría la cabeza de la serpiente y nos liberaría de la esclavitud del pecado. Más tarde, Dios permitió que Satanás pusiera a prueba al justo Job. Judíos apóstatas sacrificaron niños al demonio Moloc. El diablo apareció de nuevo cuando Jesús inició su sagrado ministerio y lo tentó en el desierto. Jesús nos dio una orden sencilla y poderosa para resistir al diablo: “¡Apártate, Satanás!”.

Jesús expulsó demonios repetidamente, demostrando su autoridad sobre Satanás y las fuerzas de la oscuridad. Incluso envió a los Apóstoles a combatirlos, aunque a veces fracasaran. Los Evangelios nos recuerdan que algunas formas de opresión demoníaca pueden ser particularmente persistentes y requieren oración y ayuno constantes. La oración dirige nuestra mente hacia Dios, mientras que el ayuno domina nuestros deseos más bajos.

La Sagrada Liturgia hace varias referencias al Diablo. Durante el Bautismo, renunciamos al Diablo y a todas sus obras. Usamos agua bendita y otros sacramentales en nuestros hogares e invocamos la protección y la gracia de Dios. En situaciones extremas, los sacerdotes recurren a oraciones extraordinarias para combatir al Diablo. Como recomendó el Papa León XIII, recitamos con frecuencia la oración a San Miguel, especialmente después de la Misa.

En el Libro del Apocalipsis, San Juan reveló el enfrentamiento final entre el bien y el mal. Los enemigos de Dios son derrotados, la victoria es definitiva y un “Cielo nuevo y una tierra nueva” emergen en gloria.

Pero durante su reinado como Príncipe de este Mundo, no debemos exagerar la influencia del Diablo. Con la gracia de Dios, una práctica devota de la fe lo resiste: agua bendita; una simple señal de la cruz; una buena confesión; la recepción devota de la Sagrada Comunión; una firme resolución de evitar el pecado; el valor para afrontar el mal con honestidad.

La influencia del diablo no se limita a tentaciones espectaculares ni a manifestaciones demoníacas. También actúa mediante la erosión gradual de la formación moral

En una larga entrevista hace algunas décadas, el presidente Richard Nixon hizo una observación provocadora que la mayoría de los políticos prominentes evitan. Sugirió que la mayoría de nuestros problemas sociales (y muchos personales) se debían al fracaso del clero en la enseñanza de la moral. Incluso las instituciones eclesiásticas suelen creer que podemos resolver todos los problemas sociales simplemente invirtiendo dinero.

Por lo tanto, vemos la mano del diablo en la explosión de problemas emocionales arraigados en trastornos morales derivados de la pornografía, el abuso de sustancias, la avaricia y todo pecado capital. Lancemos algunas jabalinas correctivas que quizás hieran:

• Tu misión en la vida es ir al Cielo. ¿Das eso por sentado, o trabajas por tu salvación con fe y, ocasionalmente (como escribe San Pablo), con “temor y temblor”?

• Padres, ¿es su fe una prioridad? ¿Saben sus hijos que es una prioridad? Los estudios sugieren que los niños suelen rechazar la religión cuando el padre descuida la fe, incluso si la madre es devota.

• Madres, ¿prestan atención a los pequeños detalles? Cuando un niño le roba algo a su hermano, puede parecer algo sin importancia. Pero las pequeñas travesuras, si no se atienden, se convierten en grandes problemas.

• Padres, ¿regulan el uso que hacen ustedes y sus hijos de la tecnología moderna? ¿O utilizan los aparatos electrónicos como niñeras?

• Jóvenes, seamos honestos. El mundo está inundado de pornografía, y la miseria humana enriquece a los multimillonarios. La pornografía corrompe el alma.

• Es importante recordar que detrás de esas imágenes pornográficas hay jóvenes, probablemente amados por sus padres, pero siempre amados por Dios. La idea de la explotación para obtener una dosis de dopamina lujuriosa es repugnante.

En el Antiguo Testamento, el Libro de Daniel nos cuenta (cf. Daniel 13) que el rico y honorable Joaquín tomó por esposa a la bella Susana. Dos ancianos, que frecuentaban la casa de Joaquín, se encendieron de lujuria hacia Susana. El relato es una historia épica de lujuria y virtud heroica. Léanlo.

Hay momentos para la gentileza. Y, como nos enseñó el profeta Natán con su confrontación con el rey David, hay momentos para la corrección tajante. Si estás atrapado en la pornografía, quizás te preguntes: “¿Quiero llegar al final de mis años como un viejo verde?”.

Hoy en día, tenemos teléfonos móviles. Esos grandes centros de datos conocen cada uno de nuestros movimientos, cada mensaje de texto y conversación telefónica, y cada clic que hacemos. Dios también. Cualquier pecado conocido por el hombre está a solo uno o dos clics de distancia.

La vida cristiana no es una búsqueda perpetua del diablo, sino una vida de conversión a Cristo. Hagamos de cada parroquia un oasis de gracia, bondad, virtud, arrepentimiento, adoración y felicidad. “Casa de oración para todos los pueblos” (Isaías 56:7).
 

CARTA DE DISCULPA DEL PADRE JEAN (2001)

El padre Jean, se puso de pie y preguntó si la intención del obispo Fellay era “aceptar la iglesia conciliar, la Roma modernista”, sin obtener respuesta alguna. Luego se le ordenó que enviara una carta de disculpa a Fellay.

Por Sean Johnson


Fundada en 1972, la Congregación Franciscana Capuchina de la Observancia Tradicional cuenta con unos 40 religiosos (la mitad de ellos sacerdotes), distribuidos en tres conventos, con sede en Morgon, Francia. También existe un convento asociado de monjas clarisas capuchinas, con aproximadamente 15 religiosas.

Como todas las fundaciones religiosas aliadas a la FSSPX, son técnicamente independientes, pero siguen dependiendo de sus obispos para las ordenaciones y, en cierta medida, para la ayuda financiera. En consecuencia, la Fraternidad mantiene influencia sobre estas comunidades aliadas por estos medios y no ha dudado en utilizarla para imponer el cumplimiento de las posturas de la FSSPX, especialmente en lo que respecta a las relaciones con Roma (como veremos en futuras entregas, por ejemplo, cuando en 2014 +Fellay pospuso las ordenaciones de los capuchinos y dominicos hasta que se pudiera comprobar su lealtad, o cuando exigió que el padre Tomás de Aquino, OSB, renunciara como prior del monasterio benedictino de Santa Cruz en Brasil).

Esta estrategia se utilizaría con éxito contra los capuchinos, ya que sucesivas oleadas de Resistencia estallaron dentro de sus conventos, llegando incluso a dar lugar a un estudio de 200 páginas que se oponía a un acuerdo práctico con la Roma modernista, pero una y otra vez, su superior accedía a las demandas de Fellay, incluso a pesar del acceso eventual a obispos de la Resistencia, y volvía a acatar las normas, donde se encuentran hoy en día.

En lo que respecta a esta carta de disculpa del padre Jean, he añadido algunas notas explicativas a pie de página, y la siguiente introducción, ligeramente modificada, publicada en el sitio web de TIA (enlace citado a continuación), es suficiente para nuestros propósitos.

El 5 de febrero, el obispo Fellay estuvo presente en una reunión de los superiores de la FSSPX en Francia, celebrada en St. Nicholas de Chardonnay, París. Tras su discurso, en el que expuso los recientes pasos dados en sus relaciones con el Vaticano, un capuchino del convento de San Antonio Aurenque, el padre Jean, se puso de pie y preguntó si la intención del obispo Fellay era “aceptar la iglesia conciliar, la Roma modernista”. Mientras el obispo vacilaba, el religioso insistió una segunda y una tercera vez, pero no obtuvo respuesta a su pregunta.

El superior franciscano, también presente, ordenó al padre Jean que guardara silencio y abandonara la sala. El padre Jean declaró en voz alta que “no hay obligación alguna de obedecer a quien contradice la fe y la moral”, pero se marchó. Posteriormente, se le ordenó que enviara una carta de disculpa al obispo Fellay.

El padre Jean afirmó que se disculparía por la forma de su pregunta, no por su contenido. A esta “carta de disculpa” que se le había ordenado escribir, adjuntó una declaración en la que explicaba los motivos de su desacuerdo con un acuerdo. Envió esta declaración a varios amigos y simpatizantes de la FSSPX, quienes la publicaron en un sitio web francés el 22 de febrero de 2009 (en inglés aquí). La carta original puede leerse (en francés aquí).

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9 de febrero de 2011

Mi Señor,

Mi reverendo padre,

Mi Reverenda Madre,

En conciencia, ante Dios y los hombres, y por el bien común de la tradición católica —y por lo tanto de la Iglesia— siento que es mi deber añadir lo siguiente a mi carta de disculpa:

Tras mi vehemente intervención del 5 de febrero, ante las presiones a las que fui sometido, tanto en Saint-Nicolas como en Caussade, respondí que me disculparía en la forma (enojo) pero no en el fondo (queja).

Por lo tanto, lamento profundamente mi arrebato, no solo porque pudo haber escandalizado a otros (aunque posteriormente recibí felicitaciones por teléfono y carta), sino también porque pudo haber descalificado o invalidado el motivo de mi queja. Además, una simple carta de disculpa podría llevarle a creer que también lamento lo que dije, por lo que me siento obligado a retomar el tema principal e incluso a dejarlo claro.

Mi primer encuentro con Su Excelencia el Arzobispo Lefebvre fue en junio de 1973, en Ecône, cuando invitó a mis padres (quienes habían legado una herencia al seminario) a conversar y comer con él. Tres años después, asistí a la misa en Lille. Mis padres sacrificaron toda su fortuna familiar para comprar edificios para la Tradición. Y en este momento, están empleando sus últimas fuerzas para construir una residencia para nuestro convento, en una casa que compraron vendiendo la anterior. Creo que mi anciano padre morirá de un infarto el día que se entere de que todos estos edificios pasarán a estar bajo el control de la iglesia conciliar…

Hasta el domingo pasado, desde el púlpito, siempre defendí a la FSSPX ante los fieles y transmití sus comunicados. Debo confesar una sola intromisión —si es que se le puede llamar así— al anunciar el primer “ramo espiritual” de rosarios en 2006. Tras leer las tres intenciones del rito establecido por la Fraternidad, comenzando con la liberalización de la Misa de San Pío V, añadí que, en mi opinión personal, lo que merecía prioridad era el retorno de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo (el arzobispo Lefebvre solía decir que este punto es más importante que la Misa. (Cf. The infiltrated Church [La Iglesia infiltrada]..., p. 70).

Si no hice cantar el Te Deum después del Motu Proprio, fue porque mi superior me dio libertad en este punto, y porque no quise aclamar un texto que identifica en el mismo rito la Misa de todos los tiempos y una misa “bastarda”, como la llamaba a menudo el arzobispo Lefebvre. Sin embargo, sí leí a los fieles el comunicado del obispo Fellay, que Suresnes no me había enviado, sino que una persona fiel había encontrado para mí en Internet. Lo mismo hice con el segundo ramo, que anuncié, y para el cual mandé fotocopiar el comunicado final del obispo Fellay (24 de enero) para que los fieles pudieran leerlo y llevárselo a casa.

Disculpen la extensión, pero que no se diga que estoy en contra de la FSSPX, que soy sedevacantista, etc. Considero a la FSSPX una obra de la Iglesia y una segunda madre para mí: a ella le debo la conservación integral de mi fe, mi vida religiosa y mi sacerdocio. La amo con todo mi corazón, y por eso clamo cuando creo que está amenazada.

Uno de los primeros sacerdotes de la FSSPX me contó, el día de su ordenación en Ecône, que su padre le había enseñado métodos subversivos, pero le había prohibido usarlos. Solo le había enseñado a detectar ataques y personas subversivas. Durante su cátedra en Ecône, logró descubrir a ciertos seminaristas subversivos e informarles al canónigo Berthod y al arzobispo Lefebvre. Este último no quiso expulsarlos, pues por lo demás eran buenos estudiantes. El canónigo Berthod consideró el asunto lo suficientemente grave como para amenazar con dimitir si no se expulsaba a estos elementos subversivos. Así sabemos no solo cómo Ecône perdió a uno de sus profesores más eminentes, sino también cómo experimentó graves crisis de disidencia en los años siguientes.

Sin pretender ser un especialista en este campo, y mucho menos estar involucrado en esta lucha antisubversiva —pues me he consagrado totalmente a Dios y a los tiempos—, creo, sin embargo, que sé de lo que hablo cuando uso la palabra “subversivo”, y que tengo un mínimo de conocimientos sobre el tratamiento de la información antes de sacar conclusiones.

Cuando tomé el micrófono, dije, más o menos en los siguientes términos, que tanto yo como varios sacerdotes estábamos muy preocupados por la evolución de la relación de la FSSPX con el Vaticano, que parecía estar llevándonos lenta pero seguramente hacia una alianza con la Roma conciliar y modernista.

Hablando en nombre de otros sacerdotes, dos de los cuales me animaron a hablar —algo a lo que me resistía mucho—, en esta ocasión ni siquiera expresé mi convicción personal, bien establecida desde hace cinco años, de que esta evolución no es más que un proceso hábilmente programado por ciertos sacerdotes subversivos que lograron ocupar posiciones estratégicas de la FSSPX (superiores, seminarios, medios de comunicación y finanzas) para conducirla a la movilización.

Jean Vaquié (1) ya había elaborado una lista de estos seminaristas y sacerdotes (entonces) subversivos, antes de su muerte en 1992; y si bien algunos de ellos se reúnen hoy (como el padre Leschenne), otros siguen ocupando posiciones de influencia, sobre todo en Francia. Uno de ellos incluso lleva el bure. En el organigrama de esta organización subversiva, debemos colocar en los recuadros superiores a una antigua discípula del profesor Borella (Nancy), quien, bajo el seudónimo de padre Michel Beaumont (2), enseña a nuestros fieles en Fidéliter (N° 163, p.20-25) que, según la doctrina clásica de los papas, el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo ya no es posible en nuestro mundo actual.

Tan pronto como regresé de París, la Providencia se encargó de confirmarme, si fuera necesario, el progreso de este proceso de movilización, en un folleto, traído por una persona fiel con acceso a internet, [un] folleto para ser firmado para mostrar nuestro apoyo a Benedicto XVI. En los anuncios dominicales, pensé que debía advertir a los fieles sobre esta campaña, explicándoles que debemos apoyar al Papa Benedicto XVI con nuestras oraciones, porque tiene responsabilidades muy grandes, pero que no se trata de brindarle un apoyo incondicional, cuando acaba de declarar recientemente (oss.nom.fr 23/30 dic. 08, p.6) que la Iglesia se regocija en la autonomía [“autonomia” en el texto original italiano] entre el Estado y la Iglesia, como un gran progreso para la humanidad, e invitar a nuestros fieles a leer el artículo de Monseñor Tissier de Mallerais sobre los graves errores enseñados (y republicados tal como están) por el Profesor Ratzinger (Sel de la Terre N° 67, pp.22-54).

Y al investigar más a fondo esta petición, se encuentra la fuente en el sitio del Foro Católico (3), donde todos pueden leer que esta petición emana del GREC, “Groupe de Réflexion Entre Catholiques” (4), instituido desde 1997 (¡nunca se nos ha informado de la existencia de este club durante más de diez años!), que reúne a clérigos y laicos de todas las tendencias de la “tradición”, especialmente movilizados (5), pero incluyendo a la FSSPX, y trabajando “para permitir algún día una reconciliación en las formas institucionales y legales”. Obviamente [está] dirigida solo a la FSSPX, la única que está representada allí, y no (todavía) movilizada.

Esta iniciativa, como se lee también allí, cuenta con el apoyo del nuncio apostólico, monseñor Baldelli, y monseñor Breton, obispo de Aire y Dax, representa allí a la conferencia episcopal francesa. Supe además, por un compañero de la FSSPX, que monseñor Breton le había comentado que había presentado al padre de Cacqueray (6) a una reunión de la GREC… Por lo tanto, no me sorprendió cuando me dijeron, hace un momento, que el superior del Distrito de Francia acababa de exhortar a todos nuestros fieles… a firmar esta carta de apoyo a Benedicto XVI.

¿Acaso necesitamos más pruebas de la determinación de las autoridades de la FSSPX de unirse a la Roma conciliar? ¿Es necesario volver a escuchar la grabación de la emisión de Radio Courtoisie del 17 de julio de 2007, donde el padre Lelong, miembro activo del GREC, no dudó en asegurar a los oyentes que, para él, la dirección actual de la FSSPX estaría enteramente dedicada a la reconciliación y que, esencialmente, se trataría de lograr reducir o silenciar a los recalcitrantes dentro de la FSSPX? (7).

Soy plenamente consciente de la gravedad de estas revelaciones y sus consecuencias. Las he sopesado y analizado lo mejor que he podido, con los medios que la providencia me ha concedido ingeniosamente en estos últimos tiempos. En conciencia, no puedo permanecer en silencio por más tiempo, ni me conformo con la oración, ni espero a que la casa esté completamente en llamas antes de gritar: ¡Fuego! Estoy absolutamente seguro de que cumplo con mi deber, y por lo tanto con la voluntad de Dios, al comunicarles esto. Les corresponde a ustedes juzgarlo ante su conciencia. Y pensar en la cantidad de almas que les ha confiado Nuestro Señor Jesucristo y por las cuales tendrán que rendirle cuentas el día del juicio, bajo el aspecto esencial de la fe: “¿Qué pides a la Iglesia? Respuesta: Fe”.

Para mi futuro cercano, me encomiendo totalmente a la divina Providencia. Espero ser expulsado a la calle, tildado de “sedevacantista” (la marginación por difamación es una técnica clásica de los subversivos). En caso de que me suceda algo (porque todo debe preverse), he confiado esta carta y todos mis documentos confidenciales a amigos de confianza, capaces de transcribirlos y distribuirlos si fuera necesario. Sé que mis padres me apoyan y me ayudarán a empezar de nuevo, o mejor dicho, a continuar mi vida religiosa en otro lugar. Me duele mucho quedar “vagus”, pero si esta es la voluntad del Buen Dios en esta increíble crisis, ¡que así sea!

No tengo confianza en el obispo Fellay, que está encubriendo toda esta operación con su autoridad, y poca confianza en el obispo Williamson, que fue observado durante sus contactos secretos en Roma la semana posterior a la Pascua de 2008 (8). En cuanto a nuestros otros dos obispos, espero que el día oficial de la manifestación (que no debería estar tan lejos como dicen, porque Benedicto XVI está envejeciendo...), o incluso antes, al menos uno de ellos se levante y continúe la lucha del arzobispo Lefebvre.

Ese día, que nuestros hermanos de Morgon y Aurenque, que rechacen esta capitulación en la lucha por la Fe, sepan que volveré para someterme a la obediencia de su superior o del sacerdote de mayor rango. Mientras tanto, permanezcamos unidos en la oración del Rosario, confiados en el triunfo final del Inmaculado Corazón de María.

Hermano Jean OFM (9).


Notas:

1) Jean Vaquié fue un famoso autor francés contrarrevolucionario y tradicionalista, amigo de Léon de Poncins y un firme partidario del arzobispo Lefebvre. Los dominicos de Avrille siguen organizando una conferencia contrarrevolucionaria anual que lleva su nombre.

2) Michel Beaumont es el seudónimo que usa el padre Gregoire Celier, sacerdote de la FSSPX del Distrito Francés y miembro del GREC, encargado de negociar un acuerdo práctico con la Roma modernista. Fue principalmente su libro de 2007, Benedict and the Traditionalists (Benedicto y los tradicionalistas), el que sentó las bases para la movilización del obispo Fellay. Fingiendo que su libro no era una estrategia seria, sino simplemente una fantasía para lograr tal acuerdo, su tesis principal era que, dado que +Lefebvre era un pensador pragmático, cambiaría si las condiciones externas cambiaban y, por consiguiente, si se producía un cambio sustancial en Roma hacia la Tradición, entonces +Lefebvre cambiaría su política al respecto. Es por esta razón que, tras haber establecido dos condiciones previas (es decir, la liberación de la Misa en latín y el “levantamiento” de las “excomuniones”) y declararlas cumplidas, el obispo Fellay intentaría más tarde vender un acuerdo práctico con la Roma no convertida anunciando en el Cor Unum de marzo de 2013 que la situación en Roma había cambiado fundamentalmente y, en consecuencia, que tal cambio exigía una nueva respuesta de la Sociedad.

El padre Celier, quien opera bajo varios seudónimos para sus obras subversivas y mantiene amistades abiertamente con masones (por ejemplo, Jean Luc Maxence), es el hombre más peligroso de la FSSPX. Traduje un excelente estudio sobre él y su obra del difunto Sr. Paul Chaussee (tradicionalista francés, autor y uno de los mayores expertos mundiales en la Sábana Santa de Turín hasta su muerte), el cual también traduje al inglés, junto con un apéndice que resume su obra. Ambos documentos pueden leerse y descargarse en este hilo de Cathinfo.com (Nota: Deberá iniciar sesión para ver/acceder a los documentos adjuntos): https://www.cathinfo.com/sspx-resistance-news/first-time-in-english-bishop-fellay's-plan/msg654705/#msg654705

3 (http://www.leforumcatholique.org/message.php?num=463376). Forum Catholique es el equivalente francés de Rorate Coeli (es decir, partidario de la posición del indulto y favorable a un acuerdo práctico para la FSSPX).

4) GREC (acrónimo de Grupo para la Reflexión entre Católicos) fue una creación del Sr. Gilbert Perol, ex embajador francés, quien ideó una solución política a los problemas doctrinales. Su objetivo era alejar a la FSSPX del principio del arzobispo Lefebvre posterior a 1988 de “ningún acuerdo práctico sin antes una resolución doctrinal”. El obispo Fellay apoyó secretamente las reuniones entre la FSSPX y GREC entre 1997 y 2000, principalmente a través del padre du Chalard en el priorato de la FSSPX en Albano, Italia, y posteriormente a través de otros participantes de GREC como el padre Gregoire Celier (mencionado en la nota al pie n° 5), el padre Regis de Cray (laico francés y productor del documental edulcorado sobre el arzobispo Lefebvre), y otros.

5) Se hace referencia a las comunidades semitradicionalistas “aprobadas”, generalmente constituidas bajo los auspicios de la antigua Comisión Pontificia Ecclesia Dei (por ejemplo, la Fraternidad de San Pedro).

6) En aquel entonces, el padre Regis de Cacqueray era el Superior de Distrito de Francia. Organizó la difusión del libro subversivo del padre Gregoire Celier, Benedict and the Traditionalists, programando giras y eventos promocionales por todo el Distrito francés. Curiosamente, en 2014, el padre de Cacqueray dejó la FSSPX para unirse a los capuchinos de Morgon, Francia (es decir, el mismo monasterio donde reside el autor de esta carta), donde ahora se le conoce por su nombre religioso, padre Joseph.

7) Pruebas de que la campaña de promoción se gestó en las reuniones del GREC como parte del proceso de reconciliación: “Dejen de criticarnos y les ofreceremos un trato”.

8) Lamentablemente, el padre Jean parece haber sido influenciado por un sitio web poco fiable (Virgo-Maria.org), cuya fiabilidad es muy irregular. A veces, proporciona documentación extensa (por ejemplo, al informar sobre las diversas obras y acciones subversivas del padre Gregoire Celier). Otras veces, como en el presente caso, no hay documentación ni citas de ningún tipo. En cualquier caso, la acusación parece derivarse de este artículo errático:
http://www.virgo-maria.org/articles_HTML/2009/004_2009/VM-2009-04-30/VM-2009-04-30-A-00-Lettre_du_Pere_Jean.html

El fragmento pertinente [traducción automática] es el siguiente:

“EL OBISPO WILLIAMSON ES UN AGENTE DE BENEDICTO XVI, SEGÚN EL PADRE JEAN”

“Porque tengo (...) poca confianza en el obispo Williamson, quien fue observado durante sus contactos secretos en Roma la semana posterior a la Pascua de 2008” - Padre Jean

¿Cruz rosa? Escudo del obispo Williamson [El mismo sitio web cree que Williamson es un masón rosacruz]

El padre Jean ha desenmascarado el juego oculto de este agente del enemigo, el obispo de la Rosa del Plan Fabiano, dentro de la FSSPX. El padre Jean, ex oficial y especialista en inteligencia, ha desenmascarado el engañoso juego del hijo del ex pastor anglicano, el obispo Williamson, “consejero” de la Rosa, antiguo protector, ordenador y obstinado promotor en Winona de los clérigos homosexuales depredadores Carlos Urrutigoity y Eric Ensey, y ordenador del sacerdote “maricón” Marshall Roberts.

9) La carta original (en francés) se puede consultar aquí: http://wordpress.catholicapedia.net/lettre-du-pere-jean-ofm/
  

PREVOST NOMBRA A UN MASÓN COMO MIEMBRO DE UN COMITÉ DEL VATICANO

Umberto Longo, quien aparece repetidamente en los registros masónicos,  ha sido designado miembro del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.


El falso papa ha nombrado a un historiador que aparece repetidamente en los registros masónicos para formar parte de un comité histórico del Vaticano.

Según LifeSite, el 13 de agosto, “León” nombró a Umberto Longo, director del Instituto Histórico Italiano para la Edad Media y profesor de historia medieval en la Universidad Sapienza de Roma, como “miembro del Comité Pontificio de Ciencias Históricas”.

El nombramiento se produce a pesar de las pruebas documentales que lo vinculan con la masonería, incluidos los registros del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y las posteriores apariciones de Longo en eventos organizados dentro del ámbito de la principal logia masónica de Italia, el Gran Oriente de Italia (GOI).

El 9 de febrero de 2019, por ejemplo, Longo participó en la conferencia “Dios y el pueblo. República romana. 170 años de amor”, organizada en Roma por la GOI y el Colegio Distrital de Venerables Maestros del Lacio (en italiano aquí). El video conservado ofrece pruebas visuales de la intervención de Longo en el evento, inaugurado por Giuseppe Bramucci, un maestro masón. En concreto, Longo impartió una conferencia titulada “El legado de la República romana”.

La República Romana de 1849 estuvo profundamente influenciada por los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que se extendieron por Europa tras la Ilustración y la Revolución Francesa, y se fundó en el odio contra el Romano Pontífice. Los líderes de la República, entre ellos Giuseppe Mazzini, eran en su mayoría masones y compartían con la tradición masónica una visión de regeneración moral y cívica de la humanidad, basada en la razón y la fraternidad universal, más que en la autoridad religiosa.

Si bien el video en sí no proporciona pruebas suficientes de la afiliación masónica de Longo —las logias masónicas suelen invitar a conferencias públicas a personas que simpatizan con el pensamiento masónico ainque que no sean miembros iniciados—, constituye, no obstante, una prueba de que Longo tiene una visión claramente favorable de la cultura y los ideales masónicos.

Sin embargo, existen otros elementos a considerar. En particular, un número de 2014 de Logos, la revista del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en Italia, contiene un artículo escrito por el “Fr. Orador Umberto Longo 9°”, miembro de la Logia de Perfección de Maestros Secretos “Giano” en Roma. El artículo trata sobre la historia, el ritual y el desarrollo iniciático del Rito Escocés.

El título “Fr.” se utiliza en la publicación como abreviatura de “Fratello” (“Hermano”), mientras que el número indica el grado masónico. En concreto, el número “9°” significa que alcanzó el Noveno Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, es decir, el de Elegido de los Nueve.

Esto no prueba de forma concluyente que el Longo presentado como “Hermano” masón en Logos sea la misma persona que participó en la conferencia masónica de Roma en 2019. Sin embargo, la coincidencia de dos homónimos —ambos de Roma y ambos especialistas en la historia del Rito Escocés— parece muy improbable. Además, la sección de noticias del sitio web del Gran Oriente de Italia menciona repetidamente a Umberto Longo como invitado habitual en sus conferencias.

Además del anuncio del evento de Roma de 2019, también figura entre los ponentes de una conferencia de 2014 (en italiano aquí) dedicada, una vez más, a la historia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En diciembre de 2022, Longo participó en una conferencia sobre Hugo Pratt, el renombrado dibujante de cómics italiano que era masón (video Youtube en italiano aquí). La conferencia fue organizada por la “Fondazione Scozzese Triveneta”, una institución cultural vinculada al Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Durante su conferencia, Longo describe con notable precisión las etapas del ritual de iniciación masónica: la cámara de reflexión, el despojo de metales y el viaje interior. Las presenta no solo como objeto de estudio histórico, sino como una “representación completa” que interpreta con el lenguaje propio de alguien versado en el simbolismo de la Orden.

Al final de su conferencia, Longo concluye situándose a sí mismo, a Hugo Pratt, a Corto Maltese y al público en una misma categoría: “Corto y Ugo saben bien que un iniciado solo puede ser un viajero… Pratt y Corto encarnan todo esto, con una sonrisa amable, sin dogmas, sin pretensiones de superioridad; son caballeros adinerados. Y, al fin y al cabo, nosotros también lo somos”.

Lo que resulta aún más sorprendente es que, al concluir la conferencia, un hombre presentado como el Soberano Gran Comendador del Rito Escocés Antiguo y Aceptado tomó la palabra para agradecer al orador, refiriéndose a él textualmente como “Hermano” Profesor Longo.
 

19 DE AGOSTO: SAN SEBALDO DE NUREMBERG


19 de agosto: San Sebaldo de Nuremberg

(✞ 750)

En el corazón de la antigua ciudad alemana, otrora ciudad imperial libre de Nuremberg, se alza una magnífica basílica gótica con dos coros, conocida como la Iglesia de San Sebaldo. En el coro oriental se erige un monumento funerario de bronce, acertadamente llamado “el santuario más sublime del arte alemán”, obra maestra del renombrado escultor Peter Vischer, quien, junto con sus cinco hijos, la completó en 1519 tras trece años de trabajo. 

La tumba de San Sebaldo

Las espléndidas figuras de los doce apóstoles parecen proclamar el Evangelio en todas direcciones, y el fervor santo adorna las frentes y los labios de los doce profetas y Padres de la Iglesia. ¿A quién está dedicado este majestuoso monumento del arte y la diligencia alemanas? ¿A quién pertenece todo el esplendor de este magnífico templo? A un humilde ermitaño, San Sebaldo, que vivió una vida santa y realizó milagros en este mismo lugar hace más de mil doscientos años.

La majestuosa iglesia medieval de San Sebaldo

San Sebaldo provenía de una familia real y recibió una educación acorde a su alto rango, pero la salvación de las almas y la búsqueda de la perfección le parecían los conocimientos más importantes que debía adquirir.

Por ello, abandonó el palacio real, los honores y las comodidades de la vida cortesana, para llevar una vida oculta como ermitaño, en comunión únicamente con Dios. Ya llevaba dieciséis años alejado del mundo, en un desierto, cuando sintió un fuerte impulso de peregrinar a Tierra Santa. En Italia, conoció a los santos hermanos Willibaldo y Wunebaldo, junto con su padre Richard, quienes atravesaban grandes penurias y estaban a punto de morir de hambre. En respuesta a su ferviente oración, Dios les envió milagrosamente agua y pan.

En una conversación con el Papa Gregorio II, Sebaldo demostró tal sabiduría y fervor que el Papa lo reconoció como un instrumento idóneo para la difusión de la fe. 

Obedientemente, el santo ermitaño aceptó la misión de proclamar el Evangelio de Cristo por doquier, especialmente en Alemania. Llegó a Baviera y predicó la doctrina cristiana a los campesinos pobres a orillas del río Isar durante un largo período. En agradecimiento por su santa labor, se construyó una iglesia en su honor en Egling. Permaneció un tiempo en Ratisbona, pero, reacio al ruido y al bullicio de la vida urbana, se retiró a los oscuros bosques de Franconia Central. 

Al no encontrar un barco en el Danubio que lo llevara a la otra orilla, extendió su manto sobre el agua y atravesó el río a través de las profundas y turbulentas corrientes sin mojarse.

En el extenso bosque entre los ríos Regnitz y Pegnitz, donde hoy se asienta la ciudad de Nuremberg, Sebaldo construyó una pequeña ermita y dividió su tiempo entre la rigurosa penitencia, la contemplación piadosa y la enseñanza. 

La reputación de su extraordinario modo de vida y su don para los milagros atrajo a los habitantes de la región de todas partes, y nadie se marchaba sin recibir instrucción y ayuda. Cuando se lo pedían, abandonaba su soledad en el bosque para ayudar a los enfermos y débiles, difundiendo el temor de Dios y las bendiciones por doquier.
 
Rico en méritos y victorias para el Cielo, el santo recostó su cansada cabeza en el descanso eterno con un solo deseo: ser sepultado en la Capilla de San Pedro, que San Bonifacio había mandado construir en 745 al pie de la colina del castillo. Pero cuando su santo cuerpo fue colocado en una carreta tirada por dos bueyes, estos lo llevaron directamente al corazón de Núremberg, a la Iglesia de San Pedro, y cada vez que intentaban dirigirlos a otro lugar, siempre regresaban allí. Esto fue reconocido como una señal de Dios, y fue sepultado en la Iglesia de San Pedro.

Los ciudadanos de Nuremberg lo eligieron como su santo patrón y construyeron la famosa Iglesia de San Sebaldo en el emplazamiento de la antigua Iglesia de San Pedro. Sus reliquias fueron colocadas en un magnífico sarcófago, elaborado gracias a la generosidad de los ciudadanos y al arte del más renombrado fundidor de bronce. Hasta la introducción de la Reforma en 1523, cada año, el 19 de agosto, día de su canonización, los concejales más distinguidos de la ciudad llevaban las reliquias de San Sebaldo en una solemne procesión, y la agradecida población recordaba su benevolencia.

Hoy, los herejes e incrédulos difícilmente se interesarían por la vida y las nobles obras de San Sebaldo si no fuera por el inerte bronce de su tumba, que habla con voz audible, recordando su vida milagrosa. Cuatro imágenes en la tumba de Sebaldo representan algunos milagros característicos de la vida de nuestro santo. 

La primera muestra al santo rodeado de pobres que se calientan en el crudo invierno con trozos de hielo ardientes, que él mismo ordenó arrojar al fuego porque le negaban leña. En otra, transforma piedras en pan. En la tercera, un hombre es engullido por la tierra porque declaró falsamente que la tierra debería tragarlo si aún tenía algo que dar, mientras ocultaba provisiones en secreto. En la cuarta imagen, cura a un ciego. 

Detalle de la tumba de San Sebaldo (click para ampliar)

Así, incluso el silencioso bronce habla de las obras del santo, mientras las voces de los vivos enmudecen. En 1425 fue canonizado formalmente por Martín V. 
  
Hoy, quienes han estado reescribiendo la historia desde hace muchos años, se atreven a decir que San Sebaldo es “una leyenda”, que no se sabe nada de su existencia, de sus “supuestos” milagros, que se supone que nació en el siglo VIII o IX, que murió en el siglo en 770 o en el siglo XI, también dicen que se le consagró una parroquia en la que se depositaron sus “supuestas reliquias”. Tristemente, en un mundo sin Dios ya no hay espacio para los milagros ni para la santidad. 

Reflexión:

Sebaldo eligió dejar atrás la comodidad de sus orígenes para retirarse a la austeridad y para buscar momentos de silencio y oración. Aunque vivió como un ermitaño, Sebaldo unió a los ciudadanos de Núremberg y les mostró el poder de Dios a través de sus manos cada vez que realizaba un milagro. Esto nos muestra que su vida, dedicada a la enseñanza y a la solidaridad, trascendió el tiempo y dejó una huella imborrable en esa sociedad.

Oración:

Oh Dios, que concediste a San Sebaldo la gracia de dejar las riquezas del mundo para encontrarte en el silencio y la oración, te pedimos que, por su ejemplo, aprendamos a desapegarnos de las distracciones materiales y a buscar la paz de tu presencia. Protege nuestros hogares, bendice nuestras familias y ayúdanos a ser luz y consuelo para el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.