martes, 28 de febrero de 2023

¡LA CONCIENCIA ES LA CLAVE DEL GRAN DESPERTAR!

El hombre es predominantemente su propia menteLas élites globalistas lo saben muy bien, por eso la obstruyen e intoxican constantemente

Por Leonardo Guerra


Un viejo adagio de nuestros abuelos enseña que: “La vida es una lucha”

Principalmente contra nosotros mismos, añadiría yo, en particular contra nuestra pereza, nuestros malos hábitos, nuestra inercia mental.

La Libertad, la Verdad, la Justicia y la inviolabilidad de nuestro ser humano, en definitiva, todos nuestros derechos constitucionales, humanos y naturales, aunque estén consagrados en documentos firmados y en las leyes del Estado, no están garantizados automáticamente, ni se dan por descontados por definición, hay que conquistarlos y defenderlos día tras día. Es necesaria una acción continua y constante primero para obtenerlos y después para preservarlos, para nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos. Esta es una de las grandes lecciones, a atesorar, desde la llamada “Emergenc1a Coს1d”. La otra es que el terror inducido por los medios de comunicación, los confinamientos (encierros obligatorios) y las herramientas de coacción (pase verde) han paralizado y puesto en jaque las mentes de la mayoría de los ciudadanos. A esto ha seguido el reclutamiento de la población, también a través de la propaganda, para enviarla a atacar a quienes se atrevían a hacer preguntas y plantear dudas.

Por lo tanto, necesitamos un urgente Gran Despertar para detener este "gran reseteo" y restaurar los derechos naturales.

Debemos actuar juntos y con prontitud. Actuar requiere voluntad y concentración creativa, pero el motor interno de nuestro posible renacimiento, como pueblo, es la restauración de nuestra Conciencia.

El poder que hemos conocido en los últimos años opera ahora descaradamente, sin pudor y es un poder totalitario e inhumano. La Semiología los desenmascara clara e inequívocamente, puntualmente. Nos han hecho refractarios incluso a estas señales.

El objetivo de su trabajo sobre nosotros es robarnos constantemente la voluntad y la energía haciéndonos más dóciles, débiles y pasivos. Primero, con la estrategia de la tensión en los años anteriores y luego, con la estrategia del terror en los últimos años han bloqueado progresivamente las mentes y el pensamiento crítico de la mayoría de la gente.

De la cultura campesina y obrera de nuestros padres y abuelos, en los años 60 y 70, pasaron a la homologación cultural represiva mediante el materialismo nihilista. Introdujeron así nuevos códigos y nuevos comportamientos. Una verdadera transformación controlada de nuestra cultura y borrado de nuestras raíces. El resultado antropológico y social fue la creación de “un modelo único de ciudadano”. El conflicto actual contra nosotros no es, pues, tecnológico, sino exclusivamente humano. Intento explicar por qué.


El proceso más importante y más grave, del que nadie habla, es el tratamiento continuo que se nos viene dando desde hace al menos cinco décadas. Las últimas intervenciones "agudas" (emergencia cov1d1ca y la implicación en la guerra de Ucran1a) están injertadas en esta estrategia a largo plazo. Su objetivo estratégico es imponer la “Nesciencia” (es decir, el no conocimiento, la no comprensión, llegando incluso a negarnos toda información útil) en todos los estratos de nuestra sociedad. Todo acceso posible a la fuente de la que podemos obtener conciencia de forma continua e independiente nos está vedado, directa o indirectamente. Muchos son los cómplices internos en los diversos órganos del Estado y fuera de él.

Desde la noche de los tiempos, los sistemas totalitarios, explícitos y/o camuflados como el nuestro, han actuado e invertido enormes cantidades de energía y recursos económicos para impedir el desarrollo de la Conciencia en los individuos y los pueblos. Han hecho de ello su razón de ser. Somos objeto de continuos programas especiales de Ingeniería Social, a la altura de los países africanos. Han conseguido convencer al 90% de la población para que juegue a la ruleta rusa con su salud, inyectándonos repetidamente terapias experimentales, hechas pasar por სαcunas”, con la plena colaboración de las Agencias Reguladoras y de los médicos. Todo ello sin ninguna evidencia científica que lo respalde, y no es la primera vez. Está claro que una parte importante del problema es nuestra extraordinaria fragilidad mental e ingenuidad. Nos hemos vuelto fácilmente permeables, engañables y, por lo tanto, presa fácil. Ya no tenemos barreras mentales protectoras. La tradición cristiana, que ha sido eliminada en tantos contextos, era un verdadero escudo secular e impenetrable contra este tipo de influencias que quieren dañar al ser humano.

Los poderosos deben generar y mantener un diferencial de poder basado en el conocimiento para dominar a los pueblos. Y así lo reducen progresivamente, de diversas maneras, así como nuestras facultades mentales, empujando a la población cada vez más hacia un estado de completa apatía, pasividad, dependencia e incluso hasta el límite de la supervivencia material. A las leyes naturales las custodian de modo exclusivo y las utilizan contra el interés humano. Han tomado este "saber hacer" del naz1smo, que a su vez lo extrajo de las grandes tradiciones espirituales, tanto europeas como orientales. Lo han convertido en un poder contra el hombre, una verdadera arma no convencional. Así cuentan con mantenernos en sus garras, como si fuéramos niños (su obsesión). 

Siempre han querido “Nesciencia” en la población. De hecho, con los pueblos que conservan sus raíces culturales, y por lo tanto una buena conciencia generalizada, sus “programas” no prosperan. Por lo tanto, es esencial rechazar y desechar toda la “basura” y el “sinsentido” que nos meten constante y diariamente en la cabeza, a través de sus estilos de vida “políticamente correctos”, sus llamados “programas de entretenimiento” (a través de Smart TV, Smart phones, etc.). El objetivo es mantener nuestra atención atada a sus contenidos tóxicos, impidiéndonos así pensar libremente e imaginar una vida humana alternativa y recurrir a lo que alimenta la mente y el alma. Volver a vivir en los espacios abiertos, socialmente, una vida natural en contacto con la naturaleza y actuar con prontitud todos juntos.

Pero, ¿qué es la Conciencia?

La conciencia es una fuerza natural intangible que tiene que ver con el ámbito espiritual de una persona y/o una comunidad. No está separada de lo físico, sino que es parte integrante de él y se expresa concretamente a través de la existencia material. Forma parte del Derecho Natural (de Nater (latín), Natura que significa espíritu; Natural... concerniente al espíritu). Una ley que une las mentes y los corazones de las personas, que produce efectos concretos y es el motor operativo de la existencia humana en la tierra. Es la ley inmutable de la armonía y la belleza que es indiferente a lo que piensen o hagan los individuos. La ley natural es independiente de los sistemas de creencias y de las religiones. Jesucristo dice, de hecho: “la Verdad os hará Libres” (Veritas Vos Liberat; Juan: 8:32). Por lo tanto, nos enseña una Ética y una Moral de orden superior (natural) al luciferino del relativismo o a un sistema económico depredador que basa su existencia en interminables ciclos de guerras y conflictos, arteramente alimentados.


La conciencia se puede descubrir y se puede reconocer que funciona y produce efectos a nivel individual y social. Vivir de forma Natural, nos pone en contacto y armonía con la Naturaleza de la que podemos extraer estos principios, valores y leyes. Puedes comprenderlos y armonizar tu comportamiento con ellos. O decidir permanecer “ignorante” con todas las consecuencias que ello conlleva. La ley natural se opone a los principios y valores depredadores del ego individual, de la sociedad o de las naciones, que convergen sobre sí mismos. El ego sólo escucha, se preocupa y se ocupa de sí mismo y de lo que quiere escuchar hasta el punto de mistificar regularmente la Verdad, la realidad oprimiendo y explotando todo lo que le rodea, no sólo a sus semejantes.

La expresión fisiológica de la Conciencia se realiza en el reino físico, en la realidad tangible a través de los diversos cuerpos de la existencia. Si no está presente a nivel cerebral, se generan desequilibrios que conducen con el tiempo a una condición incapacitante para el hombre, que genera un sufrimiento continuo.

La conciencia es también, y sobre todo, una capacidad que nos permite reconocer patrones y significados subyacentes a los acontecimientos a nivel individual y/o social. Nos permite percibir con precisión la Verdad de lo que sucede y ha sucedido. Se expresa en nuestra vida cotidiana y es reconocible. La reconocemos en los demás y los demás hacen lo mismo con la nuestra. Se pone en práctica en la cascada de procesos clave de la existencia... en nuestros pensamientos creativos (“somos lo que pensamos”), luego en nuestras emociones (en el plano interior) y, por último, en nuestras acciones y comportamientos (que producen efectos en el plano exterior).

Todas las grandes tradiciones enseñan que la Salvación de nuestra Alma sólo puede ser alcanzada a través de la Acción.

¿Qué obstaculiza la recuperación de la Conciencia en las personas interesadas en comprender las leyes y mecanismos de la Ley Natural?

El hombre es predominantemente su propia mente. Las élites globalistas lo saben muy bien, por eso la obstruyen e intoxican constantemente. Uno no tiene tiempo de deshacerse de las toxinas que nos alimentan porque llega la siguiente dosis. Crean caos y confusión mental de forma programada, induciendo y creando hábitos que nos alejan progresiva y constantemente de ese profundo deseo de conocer nuestra parte más íntima, que es nuestra Alma, y de ese inagotable motor de búsqueda de la Verdad y la Libertad.

Es hora de elegir voluntariamente restaurar nuestra Conciencia en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana. De reencontrarnos y actuar juntos, quizás implementando alguna sana desobed1enc1a c1v1l, comenzando a pronunciar fuerte y claro nuestro NO preventivo sobre todo aquello que vaya en contra del interés del ser humano. Rompiendo los nichos de la mente colectiva colmena en la que nos han metido, las jaulas mentales, las jaulas electrónicas invisibles que han construido a nuestro alrededor, y volviendo a vivir juntos una vida plena y natural. Recuperando la mente colectiva, los pensamientos creativos, generando emociones y sentimientos positivos, concentración creativa y, por lo tanto, acciones y comportamientos sociales coherentes y concretos.

En otras palabras, volver a tomar las riendas de nuestra vida. Volviendo a ser conscientes de nuestro propósito en esta tierra.

La recuperación es más que factible y puede ser muy rápida. Con el restablecimiento de la Conciencia, también aumenta la fuerza de voluntad y el enfoque creativo en todas las direcciones y la acción consecuente. Todos nosotros, hombres de buena voluntad, debemos hacer nuestra parte para facilitar el Gran Despertar, entonces... “Dios ve y Dios provee” o si lo prefieres “...Hágase Tu Voluntad”.


Il Blog di Sabino Paciolla


LA ACUSACIÓN DE 'CLERICALISMO' (LXIX)

Desde principios del siglo XX, el sacerdote católico se había convertido en blanco de amargas denuncias, no solo por parte de protestantes y ateos, como cabría esperar, sino también de un creciente ejército de liturgistas católicos, prácticamente todos los cuales eran compañeros sacerdotes, dentro de las filas del Movimiento Litúrgico.

Por la Dra. Carol Byrne


El cargo básico se refería al papel del celebrante y su derecho a realizar él mismo toda la Misa. Entonces, los sacerdotes que habían estado haciendo precisamente eso, y su número era legión a lo largo de los siglos de la Historia de la Iglesia, fueron acusados ​​por los reformadores progresistas del siglo XX de “monopolizar la liturgia” y fueron declarados culpables de “clericalismo”.

Acusaron además de que desde principios de la Edad Media el papel del celebrante se había vuelto tan arrogante que privaba injustamente a los demás miembros bautizados de la Iglesia de “una participación plena y activa en la liturgia”.

Muchos en el Movimiento Litúrgico han hablado de “cerrar la brecha entre el sacerdote y los laicos” con el objetivo de hacer que toda la asamblea sea responsable de la co-realización de la liturgia, un camuflaje para la confusión doctrinal y una batalla litúrgica para todos.


Luchando contra las 'élites clericales'

Dom Lambert Beauduin, el padre Pío Parsch y el padre Josef Jungmann estuvieron entre los primeros reformadores en objetar que “la liturgia se había convertido en dominio exclusivo del clero” (1). Jungmann agregó que el Rito Romano “ya no era una liturgia de los fieles” sino solo “una fachada rica y vacía” (2).

En 1922, como parte de esta lucha por el poder entre los laicos y el clero, un sacerdote anónimo hizo un llamado a sus compañeros clérigos en la American Ecclesiastical Review para que siguieran el lema “¡La liturgia para el pueblo!”. Llamó a un "movimiento concertado" para asegurar la "oración vocal del pueblo" en la liturgia y erradicar "la manía de nuevas devociones" a la que eran adictos (3).

Tan pronto como Pío XII emitió su Instrucción Musicae Sacrae de 1955, Mons. JB O'Connell publicó su comentario en el que se puede sentir la animosidad hacia la Tradición Católica burbujeando justo debajo de la superficie:
“El sacerdote celebraba ‘su’ misa en el altar, sin tener en cuenta a nadie excepto al monaguillo; y el pueblo ‘oía’ su misa, mientras, en su mayoría, rezaba sus oraciones privadas, o simplemente decía y no hacía nada en absoluto, estando físicamente presente con el mínimo de atención e intención exigido por los teólogos morales para cumplir con la obligación de ‘oír misa’...” (4).
Es significativo que este tipo de insultos, destinados a desacreditar la Tradición, sólo fuera endémico en los círculos progresistas, entre quienes despreciaban la Misa Tradicional y querían sustituirla por algo de su propia creación.

Mientras estos líderes litúrgicos progresistas y sus seguidores se afanaban en vilipendiar el papel tradicional del sacerdote y ridiculizarlo como una forma de “clericalismo”, el Movimiento Litúrgico fue ganándose poco a poco el oído de los Papas a partir de Pío XI. Asumió la misión de “devolver” a los fieles el sentido de “propiedad” de la acción litúrgica, alegando que habían sido privados de él durante siglos por un clero dominante (5).

Es bien sabido qué figura histórica promovió la idea de que la “propiedad” estaba “en manos de unos pocos” como catalizador de la revolución. Pero la influencia de Marx no se limitó a la esfera política.

Uno de sus puntos de entrada en la Iglesia fue a través del Movimiento Litúrgico (6). Allí se propagó como una infección parasitaria, avivando el resentimiento contra los privilegios del clero en la liturgia, e incitando a los laicos a demandas cada vez mayores de “participación activa”, “igualdad” y “acceso”.

De ahora en adelante, el clero asediado tendría que defender su territorio contra una marea creciente de hostilidad de los reformadores progresistas del Movimiento Litúrgico.


La política por encima de los principios

Con Pío XII podemos ver el desarrollo de una nueva política liberal hacia la reforma litúrgica, cuyo elemento más importante fue promover la “participación activa” del pueblo. Sin embargo, la otra cara de esta política fue introducir una legislación que discriminaba efectivamente a los destinatarios de las Órdenes Sagradas, lo que facilitaba que los no ordenados usurparan los roles clericales.

Este doble objetivo se hizo patente, como hemos visto, en las rúbricas del nuevo Orden de la Semana Santa (1956) y de la Instrucción Musicae Sacrae (1955) que hacían que el clero compartiera con la congregación su espacio privilegiado de culto, funciones litúrgicas e incluso su responsabilidad de realizar la liturgia.

Aquí podemos ver la falla en el argumento de los reformadores, que postula una igualdad fundamental entre el clero y los laicos en la liturgia en virtud de su bautismo común. Concluyen a partir de esta premisa que nadie es superior o inferior a nadie en la liturgia, y que cualquier diferencia percibida surge puramente de la variedad de funciones asignadas a cada uno de los participantes en la asamblea.


'Opción preferencial por los laicos'

Esta fue, en el fondo, la base del “horizontalismo” que caracteriza las liturgias del Novus Ordo. Porque, los reformadores progresistas no dan consideración al Sacramento de la Ordenación por el cual el sacerdote es elevado ontológicamente a un nivel más alto que los recipientes del Bautismo solo, capacitándolo para realizar actos sobrenaturales in persona Christi. Aunque esta fue la enseñanza perenne de la Iglesia, fue ignorada por los reformadores litúrgicos, quienes tenían un interés ideológico en manchar a la Iglesia con la temida etiqueta de “clericalismo”.

El sacerdote, a la par del pueblo en el Novus Ordo

De hecho, suscribir la visión del sacerdocio católico como más noble y elevado es invitar a aullidos de protesta de los progresistas como una violación de los derechos de los laicos a la plena “participación activa” en la liturgia.

Así, se pusieron en marcha toda una serie de medidas coercitivas, destinadas a proteger a los laicos del supuesto daño que les infligía el llamado “clericalismo” y evitar que el sacerdote celebrante en particular, supuestamente “se enseñoreara” del resto de la asamblea. Esta imagen va de la mano con el deseo de los reformadores de desarraigar y destruir la liturgia transmitida a lo largo de los siglos.

Hemos visto suficiente evidencia para saber que la nueva legislación se basó en el prejuicio de los reformadores que querían introducir una idea que revolucionaría todo el culto de la Iglesia: que la congregación en general tenía “el derecho y el deber” de co-realizar el liturgia con el sacerdote.


El sacerdote, el verdadero objetivo

Comenzando en una escala restringida en Semana Santa bajo el Papa Pío XII, y continuando bajo sus sucesores, se promulgó una legislación cada vez más estricta para evitar que el sacerdote celebrante desempeñara muchas de sus funciones litúrgicas tradicionales. Estas reflejaban la verdadera identidad del sacerdote como alter Christus y estaban enraizadas en la historia, el idioma, los textos, la herencia musical y cultural del Rito Romano.

El 'presidente' observa desde un costado, haciendo a la gente el 'signo de paz'

Dado que la legislación preventiva solo se usa con la intención de eliminar las amenazas al bien común, como en las estrategias antiterroristas, el control de plagas o la reducción de infecciones, etc., podemos inferir razonablemente que el sacerdocio tradicional fue visto de manera similar como un peligro para el éxito de la “nueva teología litúrgica”. Por lo tanto, también tuvo que ser eliminado junto con las estructuras tradicionales que habían protegido al sacerdocio de las incursiones del protestantismo y el laicismo.

No es casualidad que la época que más se acerca a la liturgia ideal del Movimiento Litúrgico sea la Reforma protestante. Tampoco es de extrañar que el sacerdote Novus Ordo terminó perdiendo su estatus privilegiado en la liturgia y convirtiéndose en un mero 'presidente' de las actividades de la asamblea. No es de extrañar, entonces, que la Iglesia post-Vaticano II esté sufriendo una crisis de identidad entre los sacerdotes, y los seminarios estén siendo cerrados en gran número.

El declive del sacerdocio ya ha ayudado a socavar y debilitar la misión de salvación de la Iglesia en el mundo, dejándola vulnerable a las invasiones de las ideologías seculares. Y cuanto más se han erosionado la Misa y el sacerdocio verdaderos, más se ha permitido la Iglesia enredarse en una red de ecumenismo, cediendo cada vez más terreno a las falsas creencias y a las ideologías seculares, que amenazan con destruir la identidad histórica de la Iglesia. Pero, ¿dónde está la legislación preventiva contra eso?

Continúa...


Notas:

1) Ver aquí; ver también, Padre Parsch, Le renouveau liturgique au service de la paroisse. Sens et portée de la liturgie populaire, Mulhouse, Salvator, traducido del alemán Volksliturgie. Ihr Sinn und Umfang (La liturgia del pueblo. Su significado y alcance), Würzburg, 1940, p. 24; J. Jungmann, Mass of the Roman Rite, 1951.

2) J. Jungmann, “Liturgy of the Eve of the Reformation, en Worship vol.33, n. 8, 1958-1959, págs. 508, 514.

3) Amator Liturgiae (seudónimo), “Letter to the Editor, American Ecclesiastical Review, vol. 66, enero de 1922, pág. 67.

4) JB O'Connell, Sacred Music and Liturgy: The Instruction of the Sacred Congregation of Rites September 3rd, 1958, Westminster, MD: Newman Press, 1959, p. 46

5) Ver aquí.

6) Otros ejemplos de revolución de inspiración marxista en la Iglesia son la Teología de la Liberación, el Movimiento de Sacerdotes Obreros y varias organizaciones dirigidas por laicos como el Movimiento de Trabajadores Católicos, todos relacionados con la reforma litúrgica.


Artículos relacionados:
11ª Parte: Cómo creció Bugnini bajo Pío XII
12ª Parte: Los obispos alemanes atacan, Pío XII capitula
13ª Parte: El proceso de apaciguamiento: Alimentar al cocodrilo alemán 
14ª Parte: 1951-1955: El Vaticano inicia la reforma litúrgica
35ª Parte: Saboteando la Elevación y la Consagración
39ª Parte: Cargos inventados contra las capillas42ª Parte: ¿Qué tan revolucionario fue el Congreso de Munich?
50ª Parte: Cómo se saboteó el Servicio de Tenebrae 
56ª Parte: La mafia germano-francesa detrás de la reforma litúrgica
57ª Parte: Reorquestación de la Vigilia Pascual 
62ª Parte: Adoptar un rito de inspiración protestante
66ª Parte: Todos los presentes se consideran celebrantes
68ª Parte: Preparando el Novus Ordo Missae 


Tradition in Action



FRANCISCO CONFIESA: “SÍ, HAGO POLÍTICA”

“Cuando leemos lo que dijo Jesús, vemos que estaba involucrado en la política”, respondió Francisco a quienes le acusan de hacer política en el libro ‘El Pastor’.

Por Carlos Esteban


“Todos los cristianos deberían hacer política por el bien común”... Lo cuenta Francisco en ‘El Pastor’, de los periodistas Francesca Ambrogetti y Sergio Rubín, que sale a la luz estos días en Argentina, resultado de varias conversaciones con él sobre las cuestiones más importantes y urgentes de la Iglesia.

“Cuando leemos lo que dijo Jesús, vemos que estaba involucrado en la política”, respondió Francisco a quienes le acusan de hacer política en el libro El Pastor. “¿Y qué es la política? Un estilo de vida para la polis, para la ciudad. Lo que no hago, ni debería hacer la Iglesia, es política de partidos”.

“Mi programa de gobierno es llevar a cabo lo declarado por los cardenales en las congregaciones generales en vísperas del cónclave, y por lo tanto, revitalizar el anuncio del Evangelio, reducir el centralismo vaticano, prohibir la pederastia… Y combatir la corrupción económica… Pido disculpas si alguien no se dio cuenta de cómo habría terminado”, explica en el texto.

Respecto a sus críticas al capitalismo, “primero que nada especifico que todo lo que digo está en la doctrina social de la Iglesia, comienza. “Yo no condeno el capitalismo. Tampoco estoy en contra del mercado, sino a favor de lo que Juan Pablo II ha definido como una 'economía social de mercado'. Luego, “me centro preferentemente en los pobres porque eso es lo que hizo Jesús y lo que dice el Evangelio, uno en el que creo que todos podemos estar de acuerdo es que la concentración de la riqueza y la desigualdad han aumentado. Y que hay mucha gente que se muere de hambre”.

En definitiva, la riqueza debe ser siempre participativa. Si se cierra sobre sí mismo, duele, o por lo menos es estéril, no fructifica”.


InfoVaticana


lunes, 27 de febrero de 2023

¡QUÉ RUIDOSO SE HA VUELTO EL MUNDO!

Parece que esta generación debe tener eternamente algo sonando en sus oídos o de fondo. Nunca fue así en el pasado; y no debería ser así hoy.

Por Christina Herath


Es fácil decir que nuestra época actual debe ser la más ruidosa de todas las épocas.

Solo hay que salir a la calle para hacer una compra: el sonido de los bocinazos de los vehículos en la carretera, las últimas canciones a todo volumen en el supermercado, un estruendo de fondo que invade hasta los ascensores. Luego la gente misma, todos enchufados a algún aparato electrónico. Parece que esta generación debe tener eternamente algo sonando en sus oídos o de fondo. Nunca fue así en el pasado; y no debería ser así hoy.


Antes de continuar, uno podría objetar: “¿Por qué dedicar tiempo a escribir sobre algo como el ruido y la música? ¿No hay problemas más importantes de los que ocuparse?”

Sí, los hay, respondo. Sin embargo, no es un tema banal. Como contrarrevolucionarios, debemos esforzarnos por agradar a Dios en todo lo que podamos, y luchar en todo terreno que nos aleje de la contemplación de Él y Su Creación. El ruido constante nos aleja de Él, y la música moderna en verdad nos dirige directamente a la guarida del Diablo.


El mundo antes del caos

La gente medieval creaba la música que cantaban y bailaban

El mundo era un lugar más tranquilo antes de la Revolución Industrial; tanto la ciudad como el campo pueden verse levemente perturbados por un albañil o un carpintero ejerciendo su oficio, el tumulto del mercado o el teatro de la ciudad, o actividades similares. También estaba, agregaría, a horas regulares, el suave murmullo de los coros de los monasterios y el repiqueteo de las benditas campanas de las iglesias.

Creo que la era de la Edad Media fue una época más tranquila y feliz. Todo, incluso la música, estaba dirigido de alguna manera a la gloria de Dios. Si escuchamos las canciones de antaño, tanto religiosas como populares, encontramos música bien ordenada, con letras que estimulan en el oyente sentimientos religiosos y leales de fe y devoción a la patria y la familia.

La música la tenía que hacer el hombre, exigía un esfuerzo de su parte. Y cuando no estaba cantando o tocando algún instrumento, había silencio.

El silencio era glorioso y la música también. Ambos son necesarios para nutrir el recogimiento y ayudar en la vida espiritual. Para mi generación (GenZ) es casi imposible siquiera imaginar un mundo así, uno con música que no impida que el espíritu se vuelva hacia arriba en lugar de hacia abajo, que provoque salud en lugar de ansiedades, que estimule la virtud en lugar del vicio.

En verdad se puede decir que la música de nuestros días no es más que ruido, incluso ruido vulgar.


¿Cómo caímos tan bajo?

Con la Revolución Industrial llegaron las ruidosas máquinas, los silbatos de las locomotoras y los motores humeantes. Siempre más máquinas, y más convenientes y más suaves, pero más ruidosas se volvieron las personas.

Las damas se conectan a la primera radio en la década de 1890 como una distracción.

En la década de 1990 llegaron los teléfonos inteligentes y la sociedad comenzó a parecerse a una masa de personas que hablan solas. Hoy, en cada esquina uno encuentra a algún joven creando un “tik tok”, o blogueando o gastando bromas en Internet a otros. Incluso cuando estudian, la juventud moderna requiere música; para su relajación necesitan escuchar las piezas más horribles. Siempre ruido, nunca silencio parece ser la regla.

Con el ruido constante, la juventud ha perdido el sentido natural de reserva y dignidad que tenían los hombres en el pasado. Se han vuelto bulliciosos, audaces y sin miedo de decir y hacer cualquier cosa que se les ocurra en este momento, sin importar cuán impropio sea. Por supuesto, esperan que cada acción sea “tolerada”.

Las mujeres, que siempre fueron amables, modestas y tranquilas, en nuestros días son más ruidosas que los hombres; no dudan en gritar y comportarse de manera inapropiada para hacer valer sus “derechos” feministas.

A los niños, a quienes antes se les enseñaba a ser callados, respetuosos y educados, ahora aparentemente se les da total libertad para decir lo que sientan y cuando quieran, mientras los padres capturan frenéticamente el video para publicarlo en Internet.

De la contemplación al rugido constante...

Los hombres, que se supone que deben hablar fuerte y firmemente en defensa de lo que es correcto en el mundo y en la Iglesia, han sido silenciados y tratados como enemigos de la sociedad. Todo está patas arriba.

La música moderna, tan indigna de ese nombre, solo obliga a sus oyentes a actuar por impulso, bailar sensualmente y actuar de manera inapropiada. Las letras fomentan la revolución en el alma con ideas afeminadas o igualitarias, o mensajes abiertamente blasfemos y satánicos.

Considerando esto, uno debería afirmar en voz alta que no debe escuchar música o de lo contrario se volverá loco. La música de hoy es una locura.

La música hoy hace más que dar un dolor de cabeza; deforma la mente. Ya sea que te des cuenta o no, el tipo de música que escuchas te impacta fuertemente. Platón, en su “República” afirmó que la música moverá a la juventud a la virtud o al vicio. Por eso advirtió al Estado contra permitir música novedosa y discordante que dé rienda suelta a las emociones: “La innovación musical está llena de peligros para el Estado, porque cuando los modos de la música cambian, las leyes fundamentales del Estado siempre cambian con ellos”.


La necesidad del silencio

Hay, pues, un papel para la música, que puede ordenar el alma de manera adecuada. Pero también existe la necesidad del silencio.

Un ermitaño encuentra la paz en el silencio y el recogimiento

El silencio es recomendado por todos los Santos. Alimenta el espíritu de oración, anima a conversar con Dios y hace reflexionar sobre las verdades trascendentes. San Juan de la Cruz advierte que la sabiduría entra por el silencio
“Lo que más necesitamos para progresar es callar ante este gran Dios con el apetito y con la lengua, porque el lenguaje que mejor escucha es el del amor silencioso”.
Maximiliano Kolbe declara que 
“El silencio es necesario, e incluso absolutamente necesario. Si falta el silencio, entonces falta la gracia”.
Y Tomás de Kempis dice:
“En el silencio y la quietud, el alma devota avanza en la virtud y aprende las verdades ocultas de la Escritura”

Nuestra parte contra esto

Como católicos contrarrevolucionarios, debemos combatir este enemigo que se manifiesta en el ruido constante recuperando y manteniendo la práctica del silencio y el recogimiento, así como reintroduciendo la buena música. 

Un adolescente obstinado puede exclamar: “¿Por qué no puedo escuchar lo que quiero durante la recreación?”

Bueno, en la vida espiritual existe la máxima de que si no avanzas, automáticamente retrocedes. Por lo tanto, si estás escuchando algo que no te está empujando por el camino de la virtud, entonces está haciendo lo contrario.

Nuestra Señora aprecia el silencio y la soledad

Si queremos vencer la fealdad del ruido del mundo de hoy, que los padres enseñen a sus hijos la belleza de la soledad y la familiaridad con Dios. Que los hogares católicos sean refugios de oración y sana recreación, alejados de las distracciones del mundo. Deje que el canto y el toque de instrumentos sean la música de la casa, no los sonidos constantes que salen de los parlantes.

Las radios y los televisores se suman al ruido en el hogar y, en nuestro tiempo, siempre impulsan agendas revolucionarias, por lo que lo más adecuado es deshacerse de ellos.

El hogar católico ideal brindará dulces momentos de silencio donde se puede desarrollar el espíritu meditativo. Y cuando llegue el momento de la recreación y los eventos familiares, entrará la música buena, ordenada y noble. Las canciones populares vinculadas a la ascendencia y la cultura de uno ayudan a dar a una persona el sentido de quién es y de dónde viene.

También debemos reemplazar el hábito de escuchar música al caminar o conducir. Si debe tener ruido, escuche algo rentable, como sermones o audiolibros católicos. Es aún mejor practicar acostumbrándose al silencio. Rezar y pensar, sin música de fondo.

Imitemos en todo a nuestra Santísima Madre, que amaba el silencio y la soledad. Ella, la hermosa “paloma en las hendiduras de la peña”, nos enseñará el verdadero silencio y, con sus poderosas oraciones, nos hará saber cuán dulce es conversar con Dios y, como ella, guardar y meditar sus palabras en nuestro corazones.


Tradition in Action



CONTRARRESTANDO LOS ATAQUES A LA INOCENCIA ESTA CUARESMA

Lo que podríamos percibir como un sacrificio insignificante, Dios lo puede usar para lograr algo grandioso.

Por Jared Noyes


Mientras me preparaba para la Cuaresma de 2023, estaba -y estoy seguro de que muchos de ustedes también- considerando en oración las penitencias que emprenderé a lo largo de los próximos 40 días. Una de esas penitencias que he decidido asumir este año es la de ducharme sólo con agua fría durante la Cuaresma. Tal vez suene trivial, pero puedo decir sinceramente que no me hace mucha ilusión.

Aquí, en las Colinas Negras de Dakota del Sur, donde reside nuestra familia, febrero, marzo e incluso principios de abril suelen ser meses fríos y nevados. Después de una gélida carrera a las 5 de la mañana por el carril para ciclistas que atraviesa nuestro pequeño pueblo de montaña, siempre estoy deseando darme una ducha caliente. Sin embargo, he sentido que el Señor me llamaba a hacer esto y también por una razón específica.

La primera vez que oí hablar de la práctica de las duchas frías penitenciales fue cuando estaba en proceso de volver a la Iglesia y tuve la oportunidad de participar en uno de los programas ascéticos de Cuaresma ofrecidos por una agrupación llamada Éxodo 90. Más tarde, al leer libros como Terror of Demons, de Kennedy Hall, y The Reactionary Mind, de Michael Warren Davis, empecé a comprender mucho mejor por qué girar el mando de la ducha en un sentido y no en otro puede ser una tarea muy fructífera.

En pocas palabras, lo que podríamos percibir como un sacrificio insignificante, Dios puede utilizarlo para lograr algo grandioso. Después de todo, este medio de sacrificio es la teología de una de las mayores santas de la Iglesia, Teresa de Lisieux, que instruye: “No pierdas ni una sola oportunidad de hacer algún pequeño sacrificio, aquí con una mirada sonriente, allá con una palabra amable; haz siempre el más pequeño bien y hazlo todo por amor”.

Para mí, las últimas cuatro palabras de la cita anterior de La Florecilla son la razón por la que elijo temblar en la ducha esta Cuaresma. Lo hago por amor: en concreto, por amor a mis hijos.

Mi mujer y yo hemos sido bendecidos con tres hijos hasta ahora: dos niños gemelos de tres años y una preciosa niña de ocho meses. Verlos ahora en estas edades maravillosas, creativas y felices y saber que a Satanás y al mundo nada les gustaría más que despojarlos de su pureza e inocencia me hace temblar. Sin embargo, como me esfuerzo por no dejar que este temblor se convierta en un miedo paralizante, he decidido ofrecérselo a Dios. He decidido ponerlo, como tantas veces olvidamos hacer, en Sus manos mucho más capaces.

Si perder un poco de mi comodidad cada mañana es un pequeño sacrificio que Dios puede usar para algo poderoso en las vidas de aquellos que amo, entonces prefiero soportar la incomodidad temporal de una ducha fría que la angustia que viene con la pérdida de un hijo o hija por el libertinaje y sadismo de nuestra cultura actual, y ¡qué cultura tan libertina es...!

Tomemos, por ejemplo, el nuevo video musical del “músico” británico Sam Smith, I'm not here to make friends (No estoy aquí para hacer amigos). Es totalmente degenerado e inequívocamente orientado a la confusión, la táctica que Satanás más disfruta. Dios no permita que un niño inocente se tope con este video, ya que se quedaría mirando perplejo a la pantalla, sin saber dónde acaba un hombre y dónde empieza una mujer. Les ahorraré más detalles, pero estoy seguro de que entienden lo que quiero decir. Evidentemente, esto está diseñado así. Un adulto bien formado podría, aunque fuera desagradable, discernir lo que está viendo. ¿Pero un niño? Ni por asomo.

Sin embargo, este video y otros similares no son más que la punta del iceberg de la perversión. Hoy en día, en todas partes -desde Disney hasta los médicos que “afirman el género”, e incluso en nuestra propia Iglesia Católica, como el “padre” James Martin- hay agentes del mal que intentan despojar a nuestros hijos de su inocencia y conformarlos, mediante la confusión, a la depravación de nuestra era moderna. Vivimos y criamos a nuestros hijos en medio de un ataque total a su inocencia, y esto ha superado con creces el mero hecho de ser preocupante.

Pensemos en la reciente curación del padre John Hollowell en Lourdes. Lo que comenzó como una simple ofrenda a Dios en nombre de los demás, se convirtió en un período de sufrimiento, pero, en última instancia, terminó con un milagro, un milagro que ahora puede servir como una luz de esperanza en estos tiempos oscuros, asegurándonos que Dios todavía está con nosotros, Él todavía está trabajando en el mundo, y Él no nos ha abandonado a pesar de nuestros problemas actuales.

Vayamos, pues, a contrarrestar este asalto a la inocencia en este tiempo de Cuaresma y convirtamos nuestras duchas en frías, sonriamos cuando ayunemos, recemos un poco más y sacrifiquémonos por los que amamos.

Quién sabe, quizá descubramos que todo termina con un milagro.


Crisis Magazine


LAS TRES CARAS DEL DIABLO

El Diablo desordena las cosas. Su carta de presentación es la división. Donde encuentra unidad y armonía, crea desunión y desarmonía. 

Por el padre Paul D. Scalia


En su relato de las tentaciones del Señor, San Mateo utiliza tres palabras diferentes para referirse al Maligno. (Mt 4, 1-11) Además de diablo, utiliza también tentador y Satanás. Cada título o nombre revela algo distinto sobre cómo nos asalta el Maligno y -lo que es más importante- sobre cómo nos dejamos llevar al pecado.

La palabra griega diabolos (diablo) significa falso acusador o calumniador. Viene de dia-ballein, que significa echar por tierra. Al fin y al cabo, un calumniador es alguien que confunde las cosas, las echa a perder y conduce a falsas acusaciones. Un diabolos es alguien que trae desorden y división - que es una descripción exacta de la obra del Diablo. De hecho, es un buen resumen no sólo de todo lo que hace, sino de todo lo que puede hacer.

El Diablo desordena las cosas. Su carta de presentación es la división. Donde encuentra unidad y armonía, crea desunión y desarmonía. Su primer movimiento es introducir la división de la duda. Le susurra a la mujer: "¿De verdad te dijo Dios que no...?" Esta duda conduce al primer pecado, al pecado que da paso a todas las demás divisiones y alienaciones: separa al hombre de Dios, al hombre y a la mujer entre sí, y a cada persona de su propio cuerpo.

Busca introducir esa misma división de la duda en nuestras mentes: ¿Realmente Dios te dijo? ¿Se puede confiar en Dios? Esa división inicial es el sistema operativo para todas las demás. Los dudosos se alejan de Dios y pronto se encuentran alejados de los demás e incluso alejados de sí mismos. La división conduce a la murmuración, los chismes, los insultos, la lujuria, la envidia y la violencia, como vemos en el relato del Génesis.

En segundo lugar, Mateo se refiere al Diablo como el tentador. Tentar es otra forma de crear división. Significa atraer o apartar a alguien del bien. Observen cómo comienza el tentador: "Si eres Hijo de Dios...". Pone a prueba esa identidad para apartar a Jesús de ella. Así como una vez tentó a la mujer para que dejara de confiar en Dios, ahora intenta apartar a Jesús de su filiación divina. Con cada tentación, sugiere a Jesús que acepte un plan distinto del del Padre; que confíe en algo distinto del Padre.

Eso es lo que el tentador hace también con nosotros. Dicho sin rodeos, pregunta: ¿Es Dios realmente tu Padre? ¿Desea realmente tu bien? Cada tentación que experimentamos es una prueba de nuestra confianza en el Padre. El tentador sugiere que confiemos en algo -placer, riqueza, poder- que no sea el Padre. Arroja sombras sobre la bondad del Padre, para sugerir que no está de nuestra parte sino en competencia, que no somos realmente hijos sino súbditos.

Nuestro Señor mismo usa la última palabra: "¡Aléjate, Satanás!". La palabra hebrea Satanás es más que una descripción o un título. Es el nombre propio del Diablo. Define quién es, el Acusador. Así se le conoce en el libro de Job. También en Zacarías, donde acusador se traduce a veces por adversario. Satanás es el abogado de la parte contraria, el fiscal, que nos acusa ante Dios. (cf. Zac 3,1-2)

¿De qué nos acusa? ¿Cuál es la sustancia del caso de este fiscal? Puede ser un pecado que hayamos cometido o algún vicio pertinaz que nos aflija. Tal vez no sea algo que hayamos hecho, sino algo que nos han hecho. Cualquiera que sea el caso, el acusador siempre busca agravar nuestra vergüenza. Lo vemos inmediatamente con Adán y Eva. Las grandes promesas que hizo de antemano se convierten rápidamente en acusaciones. Su vergüenza les lleva a esconderse de Dios. El acusador ha ganado.

De la misma manera, nos acusa para infligirnos el tipo de vergüenza que nos hace escondernos de Dios. "No mereces su amor", susurra. "Tus pecados son demasiado grandes, tus heridas demasiado profundas... Si los demás lo supieran, te rechazarían. No vales la pena". Pretende establecer una nueva narrativa, hacernos olvidar que fuimos creados por amor, que valemos la muerte del Hijo de Dios, y que Jesús perdona nuestros pecados y cura nuestras heridas. Pero por muy avergonzados que nos sintamos, no tenemos por qué escondernos. De hecho, sólo recibimos la salvación cuando permitimos que Él nos encuentre.

Es significativo que nuestro Señor utilice este nombre al rechazar la tentación de adorar al Diablo. Al acusador le gusta recordarnos las veces que hicimos precisamente eso: cuando preferimos el mundo caído al Cielo, las cosas creadas al Creador, y nos hicimos esclavos del pecado. Jeremías se refiere al dios cananeo Baal como la "cosa vergonzosa" o el "dios de la vergüenza", porque ese demonio agravaba su vergüenza y los llevaba a hacer cosas vergonzosas (cf. Jer 3:24). Ronald Knox lo traduce acertadamente como "la adoración de la vergüenza", porque eso es precisamente lo que hacemos cuando aceptamos las mentiras que dice sobre nosotros.

Nuestro Señor desenmascara estas tres caras del mal. Nos libera de la duda, la desconfianza y la vergüenza. Al ofrecerse al Padre, sana la división más profunda, nuestro alejamiento del Padre. Nos reconcilia con el Padre y entre nosotros. Con su abandono al Padre - "no hagas lo que yo quiero, sino lo que tú quieres"-, nos gana la gracia de la confianza filial, incluso en las circunstancias más difíciles. Con su muerte humillante, revela nuestro verdadero valor y nos libera de la vergüenza.


The Catholic Thing


domingo, 26 de febrero de 2023

CELEBRAR “AD ORIENTEM”: MODO Y MANERA

¿Se puede, se debe hacer? ¿No lo prohibió el Concilio Vaticano II y dijo que sólo y exclusivamente Misa ‘vuelto hacia el pueblo’?

Por el padre Javier Sánchez Martínez (✟)

Más de una vez me han consultado sobre celebrar ad orientem con el Misal romano actual, el de Pablo VI con la tercera edición típica de Juan Pablo II.

Alguna consulta ha girado sobre la conveniencia o no de celebrar así. Otras, sobre si para celebrar así tenían que pedir permiso al Obispo o al Vicario episcopal correspondiente. Finalmente, alguna consulta sobre las rúbricas exactas para celebrar y ajustarse al Misal con su Ordo. A esas cuestiones trataré de responder con este artículo.


1.- Conveniencia

¿Se puede, se debe hacer? ¿No lo prohibió el Concilio Vaticano II y dijo que sólo y exclusivamente Misa ‘vuelto hacia el pueblo’? Simplemente, nada de eso aparece en los textos del Concilio Ecuménico Vaticano II ni en su Constitución sobre la sagrada liturgia. Ni a favor ni en contra. Y desde luego, no es argumento aducir el “espíritu” del Vaticano II que es un fantasma que revolotea y se aplica para todo y poco tiene que ver con la letra de sus documentos.

El Misal –luego lo veremos- permite ambas maneras de celebrar llegada la plegaria eucarística y las rúbricas lo tienen en cuenta: por lo tanto, es conveniente según se vea, no está prohibido y tampoco es el ideal sumo y elevadísimo de espiritualidad, santidad y pastoral.

Celebrar ad orientem tiene ventajas espirituales y pastorales, por lo que debería ser usado ese modo mucho más frecuentemente de lo que es. Con naturalidad y sin aspavientos de ningún tipo; sin que nadie se asuste cuando se celebre así (¡¡llamándolo anti-conciliar o ante-conciliar!!) ni tampoco lo exhiba como el summum de la vida litúrgica, descalificando a los demás de liberales, neocones, etc…


Hay sitios donde lo lógico sería celebrar ad orientem: por ejemplo, ermitas, o capillas del Sagrario, etc., lugares que son de por sí pequeños, estrechos, limitados, y donde además del altar del ábside o retablo, se instala un altar móvil agobiando más el espacio. O, sin más, la Misa parroquial o conventual, ya que espiritualmente enriquecería a todos vivirla así con más frecuencia.


2. Pedir permiso

Ningún permiso hay que pedir, solicitar, requerir, ni del Ordinario del lugar ni de ningún Vicario episcopal de zona. El Misal prevé esa forma de orientarse para la plegaria eucarística. Da igual si al Obispo de turno le gusta más o menos así, o al omnipotente Vicario territorial le parece poco “pastoral”, antiguo, carca o retro y ya va a hacerle cruz y raya a ese sacerdote de por vida. Si está en el Misal, sencillamente es que se puede hacer. ¿No será que en muchos casos lo que ocurre es que ni los Ordinarios conocen bien el Misal y sus prenotandos? Porque cosas que sí atentan contra la IGMR o contra prenotandos de los rituales sacramentales no las corrigen en su jurisdicción porque creen que están muy bien hechas así.

Vayamos al Misal. La IGMR prescribe que el altar de nueva construcción esté separado de la pared para que en lo posible, se pueda también celebrar de cara al pueblo: “Constrúyase el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo, lo cual conviene que sea posible en todas partes. El altar, sin embargo, ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles. Según la costumbre, sea fijo y dedicado” (IGMR 299). Es evidente que si lo presenta como “deseable”, no es obligatorio hacerlo así. Porque, ¿cómo celebrar donde el altar no está separado de la pared? Ya la misma Congregación para el Culto divino hubo de pronunciarse sobre este número 299 del Misal. Dice la Nota (con fecha 25 de septiembre de 2000):
“Se ha preguntado a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos si el enunciado del núm. 299 de la Institución General del Misal Romano constituye una norma según la cual, durante la liturgia eucarística, la posición del sacerdote hacia el ábside haya de considerarse excluida.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, habiendo examinado con madurez y teniendo en cuenta los precedentes litúrgicos, responde:

Negativo y según la mente”.
Esta Nota explica el porqué se puede celebrar ad orientem, matizando ese número de la IGMR, diciendo:
“Antes de nada, se debe tener presente que la palabra expedit no constituye una forma obligatoria, sino una sugerencia que se refiere tanto a la construcción del altar separado de la pared, como a la celebración cara al pueblo. La cláusula ubi possibile sit se refiere a diversos elementos, como por ejemplo, la topografía del lugar, la disponibilidad de espacio, la existencia de un altar precedente de valor artístico, la sensibilidad de la comunidad que participa en la celebración en la iglesia de que se trata, etc. Se resalta que la posición hacia la asamblea parece más conveniente en cuanto hace más fácil la comunicación (cf. Editorial de Notitiae 29 [1993] 245-249), aunque sin excluir la otra posibilidad”.
Y es que las mismas rúbricas del IGMR y del Ordo Missae tienen en cuenta ambos modos de celebrar, vuelto hacia el pueblo o vuelto hacia Oriente. Así pues, nada de pedir permiso a nadie como si fuera obligatorio, ni siquiera por ser condescendiente y evitar suspicacias o enfados del Ordinario.


3. Las rúbricas

Comenzando la Santa Misa, se inciensa el altar. ¿Cómo se procede?
“El altar se inciensa con un único movimiento, de esta manera:

a) Si el altar está separado de la pared, el sacerdote lo inciensa circundándolo.

b) Pero si el altar no está separado de la pared, el sacerdote, al ir pasando, inciensa primero la parte derecha y luego la parte izquierda.

La cruz, sí está sobre el altar o cerca de él, se turifica antes de la incensación del altar, de lo contrario cuando el sacerdote pasa ante ella”
(IGMR 277).
La Misa prosigue como de costumbre: se dirige el sacerdote a la sede y desde allí, desde la sede (¡no desde el altar!), comienza el rito de entrada (IGMR 50). Las lecturas se proclaman desde el ambón (IGMR 58), y la homilía se pronuncia desde la sede o desde el ambón (IGMR 136, señalando como primera opción realizarla “de pie desde la sede”, y desde luego, es lo preferible). Terminados los ritos iniciales, comienza la liturgia eucarística.

El sacerdote se acerca al altar y entonces se acercan las ofrendas de pan y de vino (que no estaban sobre el altar desde el principio de la Misa, sino en una credencia –mesa auxiliar- o las traen los fieles), se realizan los ritos de ofertorio, y la incensación; se lava las manos desplazándose a la esquina del altar, “a un lado del altar” (IGMR 145), rito éste obligatorio siempre y no opcional.

Entonces, y aquí lo advierte bien la rúbrica, dando a entender que ha de girarse hacia el pueblo, como si lo anterior se hubiese realizado ad orientem: “Después, vuelto al centro del altar, el sacerdote, de pie, de cara al pueblo, extendiendo y juntando las manos, invita al pueblo a orar, diciendo: Orad, hermanos” (IGMR 146).

Reza la oración sobre las ofrendas, y comienza la gran plegaría eucarística, centro y culmen de la Misa: todos mirando en la misma dirección, ofreciendo el Sacrificio de Cristo al Padre.

Cuando llega el rito de la paz, terminada la oración “Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles”, el sacerdote se vuelve hacia los fieles, se gira hacia ellos, para pronunciar el saludo: “Pax vobis sit semper vobiscum”; dice la rúbrica: “terminada ésta, extendiendo y juntando las manos, vuelto hacia el pueblo, anuncia la paz, diciendo: La paz del Señor esté siempre con vosotros. El pueblo responde: Y con tu espíritu” (IGMR 154). Luego, si es conveniente, se dirá “Daos fraternalmente la paz” y se intercambiará el osculum pacis; si es conveniente, si es oportuno, que no significa siempre y por obligación.

Prosigue el canto del Agnus Dei y la fracción del Pan consagrado, la conmixtio del Pan consagrado en el cáliz, la oración secreta de preparación del sacerdote y genuflexión; tomando una parte de la Hostia consagrada y fraccionada, teniéndola un poco elevada sobre la patena o sobre el cáliz, “vuelto hacia el pueblo, dice: Éste es el Cordero de Dios, y juntamente con el pueblo, agrega: Señor, no soy digno (IGMR 157; Ordo Missae, 153). Entonces se gira hacia el altar y comulga: “Después, de pie vuelto hacia el altar, el sacerdote dice en secreto: El cuerpo de Cristo me guarde para la vida eterna, y come reverentemente el Cuerpo de Cristo” (IGMR 158).

La oración de postcomunión, bendición y despedida, como es habitual, en la sede o en el altar.

Por cierto, y dicho todo lo cual, también es válido para el Obispo que puede celebrar ad orientem como lo prevé y marca el Ceremoniale episcoporum:

-La incensación del altar: “si el altar no está separado de la pared, el obispo, yendo desde un lado hasta el otro, inciensa primero la parte derecha del altar y luego la izquierda” (CE 93, b).

-También “el obispo, vuelto hacia el pueblo”, extendiendo y juntando las manos, dirá: “Orad, hermanos” (CE 151); si hay que volverse… ¡es que estaba girado ad orientem!

-Igual sucede cuando terminada la plegaria “Señor Jesucristo”, “anuncia la paz, diciendo vuelto hacia el pueblo: La paz del Señor esté siempre con vosotros (CE 161).

-Y para invitar a la comunión, mostrando el Cuerpo y la Sangre de Cristo, “vuelto hacia el pueblo” dirá: “Este es el Cordero de Dios” (CE 163).


Liturgia, Fuente y Culmen


HERMANAS DOMINICAS DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO: CRÓNICA DE UN LARGO ESTRANGULAMIENTO

Parece que el destino del monasterio más grande de Italia no preocupa a la comunidad que tantos beneficios recibió de él, a lo largo de la historia.


Han pasado ya tres años desde que cayó el bloqueo bergogliano sobre esta gigantesca estructura, cuando el convento vio disolver su historia como escuela (aquí hubo una escuela infantil y un jardín de infantes) y como lugar destinado a acoger al público, quien en los 14 mil metros cuadrados del monasterio encontró cientos de habitaciones, distribuidas en tres plantas, para un total de camas que a lo largo de los años habían hecho famosa esta estructura en toda Europa. 

Llegó un punto en el que alcanzó la estratosférica cifra de 10.000 visitantes en varios años: aquí las Universidades de Bolonia y Florencia, Urbino y Milán organizaban conferencias y actividades, y antes del cierre, la Universidad de Nápoles también había manifestado su interés. La estructura fue entonces sede de campamentos de verano, estancias de viajeros, reuniones de negocios e incluso bodas. La razón es fácil de entender: además de una estructura colosal, el convento también incluye un magnífico jardín, con vistas directas a las colinas de los Apeninos.


Historia del convento

Las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento de Fognano - diócesis de Faenza - Modigliana - remontan sus raíces al Monasterio Dominicano de Santa Catterina v.m. fundado en 1544 en Fognano, luego suprimido a principios del siglo XIX por las leyes napoleónicas. El origen de la actual Congregación se injertó en estas raíces dominicanas el 2 de octubre de 1822, cuando, al final de la furia napoleónica, el sacerdote Don Giacomo Ciani, párroco de Fognano; el laico de Faenza, Giuseppe Maria Emiliani (1776-1847) y la monja Sor Rosa Teresa Brenti (1790-1872) de Tredozio (FO) concretaron sus ideales en la fundación de un instituto educativo de inspiración dominico-eucarística en Fognano, sobre las ruinas del antiguo monasterio.

Así se ideó un Proyecto Educativo, tan abierto y tan innovador que despertó interés en el ámbito europeo, que pretendía la formación integral, espiritual y cultural de la mujer, poniendo en primer plano la interiorización de la Palabra de Dios y la Adoración Eucarística. Se daba gran importancia al estudio de la historia, de otras materias humanísticas, de las lenguas europeas, sin descuidar el arte, la música y el teatro, la jardinería y el trabajo femenino, y la educación en el diálogo, dando así a las educandas del Colegio Emiliani una impronta y un estilo de vida especiales.

Pronto se confió a la Madre Rosa Teresa la guía espiritual de la Comunidad Religiosa y la dirección del proyecto educativo y formativo de los educandos, que llevó adelante con su fuerte espiritualidad, capacidad humana y ternura maternal hasta su muerte, el 7 de diciembre de 1872.

Todo el complejo conocido como el "Instituto Emiliani" en Fognano di Brisighella fue readquirido por la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento el 16 de julio de 1898.

El cardenal Mastai Ferretti, futuro Pío IX, siguió esta labor a nivel espiritual y didáctico, que alentó y defendió, y, ya como papa, continuaría esta relación paternal con las monjas y los educandos.

A principios del siglo XX, las hermanas pusieron en marcha un oratorio y una escuela de bordado para las jóvenes del pueblo.

La historia que escribe la vida de las personas y de las instituciones impuso nuevas realidades a quienes eran dóciles al Espíritu para la edificación de su Cuerpo, que es la Iglesia, y así, durante las dos guerras que desgarraron Italia y Europa, el Colegio se convirtió en hospital militar, refugio para los sin techo y para cualquier persona que pidiera hospitalidad.

Durante el período de reconstrucción, las Hermanas, atentas a las necesidades de la zona, animaron el Instituto con escuelas de diversos tipos y niveles: infantil, elemental, técnica, media, magisterial, para secretarias de empresa, cursos de punto, tejido, peluquería, taller de corte y confección; a nivel religioso enseñaron el catecismo en la escuela y en las parroquias.
Abrieron dos escuelas infantiles con obras parroquiales anexas en la diócesis de Faenza y dos colegios universitarios: en Bolonia en 1956 y en Roma en 1969.

En 1968 el Monasterio fue reconocido por la Iglesia como Congregación.

Al cambiar las realidades sociales, se abrió en el Instituto de Fognano un Centro de Acogida para grupos de oración, grupos de estudio, conferencias de diversa índole, así como para el descanso y las vacaciones, siempre con el espíritu trazado por los Fundadores:
“Acoger con amor y acompañar en los caminos de la vida a las personas que el Señor confía”.
Con el apostolado de la acogida, las hermanas, animadas por el espíritu de Santo Domingo, querían comunicar el amor de Dios al hombre hambriento del valor de la vida, hambriento de paz, hambriento de Dios. Querían dar a conocer a Dios en su expresión trinitaria y eucarística.

El Monasterio ofrece un ambiente acogedor. Está equipado con habitaciones de diversas capacidades, medios audiovisuales, amplias zonas de estar, grandes parques y zonas de juegos para niños. Dispone de 180 plazas en amplias habitaciones individuales o de varias camas con cuarto de baño.


En las verdes colinas de Brisighella, la Congregación ofrecía una Casa de Oración donde, en un ambiente de silencio y paz en contacto con la naturaleza, es más fácil escuchar y contemplar la Palabra de Dios.

Las Hermanas, a la vez que continuaban su labor educativa en la escuela infantil y en los colegios, como respuesta a la nueva evangelización se dedicaron a la catequesis, a la predicación y a la participación en las misiones populares con la Familia Dominicana, y estaban disponibles para nuevas iniciativas apostólicas.

Las hermanas de Fognano visten el hábito dominicano blanco compuesto por túnica, escapulario, velo negro y capa negra que se utiliza en determinadas circunstancias litúrgicas.


Crónica de un largo y deliberado estrangulamiento

El Instituto Emiliani de Fognano di Brisighella fue readquirido por la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento el 16 de julio de 1898 con dinero propio o procedente también de las familias de origen y de la comunidad local.

En los últimos años, la labor de la Congregación ha continuado en la misma línea:

1999 - 2001 Renovación de los techos con aportes de la Superintendencia

2004 Renovación del jardín de infancia (guardería y jardín de infantes) con una contribución de la Región

2005 - 2007 Renovación de la central térmica, la cocina y la lavandería

2007 - 2009 Renovación de los tejados - Renovación del sistema eléctrico de los huéspedes

2012 - 2014 Renovación de las instalaciones con autofinanciación de las hermanas (contribución gratuita a la congregación por parte de algunas hermanas de herencias familiares)

2014 Construcción de la cabaña Enel (de nuevo con autofinanciación)

Vale recordar que cuando se dice que los gastos fueron provistos con “recursos propios”, se quiere decir que el fruto del trabajo (incansable e inmenso en calidad y cantidad) de las Hermanas y todos sus bienes personales fueron reinvertidos totalmente en el Instituto Emiliani, garantizando la eficiencia y el cumplimiento de todas las normas y disposiciones legales para continuar la Misión de la Congregación para gloria de Dios y apoyo a la comunidad local de quien lo necesite: ¡dedicación total!


Lo que ha sucedido entre 2013 y 2023

En primer lugar, comencemos diciendo que la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento poseía otras casas (adquiridas siempre de la misma manera), que vendieron (o se vieron obligadas a vender) precisamente para hacer frente a los enormes gastos de la instalación de Fognano. Con la venta de la casa que la misma Congregación poseía en Bolonia, por ejemplo, se saldaron todos los gastos y deudas pendientes hasta 2007.

monseñor Mario Toso

En 2015, coincidiendo con la toma de posesión de monseñor Mario Toso como Obispo de Faenza-Modigliana, se registraron algunas denuncias por parte de algunas hermanas (destacadas en la Casa Romana de la misma Congregación) a la Congregación de Institutos Religiosos de Roma, que escribió a Sor Marisa Bambi como Madre Superiora (por imparcialidad y transparencia informamos de un extracto del texto, indicativo del contenido de la propia comunicación): 
“Reverenda Madre:
se han recibido noticias según las cuales en su Instituto, compuesto ahora por sólo dos comunidades, existen, además de los conocidos y extendidos problemas inherentes a la falta de vocación y a la avanzada edad de las religiosas, también graves carencias de comunión y comprensión, de sentido religioso y de vida espiritual, así como una gestión económica y financiera sensiblemente deficiente. Por ello, le ruego envíe junto con su dictamen, información sobre lo anterior”.
En octubre de 2015, la Congregación para los Institutos Religiosos escribe: 
“A la vista de algunas informaciones recibidas en 2014, sobre el estado interno y la administración económico-financiera de la Congregación de las Hermanas Dominicas del S.S. Sacramento, Instituto de derecho diocesano cuya sede se encuentra en Fognano, Diócesis de Faenza - Modigliana, esta Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, con el fin de verificar la validez de lo informado y en todo caso constatar el real estado interno del Instituto en todos los ámbitos solicita al Obispo de la Diócesis, Su Excelencia Monseñor Mario Toso, que ordene y realice, personalmente o a través de una persona de su confianza, una Visita Canónica al Instituto”.
En noviembre de 2015, por decreto de la Congregación para los Institutos Religiosos, se nombró un “Visitador Apostólico”: el padre Fausto Arici O.P., que fue asistido por el Dr. Maurizio Ghini, ecónomo de la diócesis de Faenza - Modigliana y experto en cuestiones económico-administrativas, y el padre Daniele Drago, O.P., que actuó como Secretario del “Visitador”.

El “Visitador Apostólico” designado: padre Fausto Arici O.P.

Recién en diciembre de 2016, el padre Fausto Arici O.P. envió el informe final, sobre lo encontrado en la Familia Religiosa, al Obispo de Faenza, que a su vez lo remitió al Dicasterio Romano: 
“Aunque el Visitador ha constatado una apreciable comunión y comprensión entre las religiosas del Instituto, así como un loable celo y dedicación en la realización de las actividades apostólicas, al mismo tiempo, se han observado serios problemas tanto en el ámbito de la administración económico-financiera, que ha resultado ser bastante deficiente, como en lo que se refiere a la capacidad de gestión de las religiosas, para superar estas dificultades... por lo que la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, considera necesario nombrar un Comisario Apostólico”.
En marzo de 2017, el cargo de “Comisario Apostólico” ad nutum Sanctae sedis fue conferido al padre Fausto Arici O.P., para todas las Comunidades de la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento de Fognano:
“La atribución de dicho cargo de Comisario Apostólico implica la atribución al Rvdo. Padre Fausto Arici de todas las competencias que las normas particulares del Instituto y las normas universales de la Iglesia, atribuyen al Gobierno General del mismo Instituto religioso ... Corresponderá a la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento de Fognano pagar tanto el reembolso de los gastos sostenidos por el Rev. P. Arici en el ejercicio del cargo de Comisario Apostólico y por los colaboradores eventualmente nombrados por él, como los honorarios por su servicio, según la nota que presentarán a la Superiora General”.
Antes de seguir adelante, conviene introducir algunas reflexiones y reconectar algunos hechos y circunstancias ya indicados al principio:

Como escribe el propio Padre Arici: “... el Visitador ha constatado entre las religiosas del Instituto una apreciable comunión y comprensión, así como un loable celo y dedicación en la realización de las actividades apostólicas”. Por lo tanto, según admite el propio padre Arici, las quejas e informes de las hermanas de la Casa de Roma, que habían llamado la atención de los superiores sobre Fognano, carecían de fundamento.

La nueva atención se centró en la falta de capacidad de gestión de la Madre Superiora de Fognano, cuya incapacidad hacía necesaria incluso una comisarización de la gestión por parte del propio padre Arici.

Vale la pena recordar lo que ya se ha dicho antes: de 2007 a 2014 la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento utilizó sus propios recursos, incluidos los personales, para reconstruir la planta de calefacción, la cocina y la lavandería; para reestructurar los techos y reconstruir y poner al día el sistema eléctrico de los huéspedes; para construir la cabina ENEL.

En los estados financieros de 2016/2017 hay, en efecto, modestos déficits debidos únicamente al impacto de la coetánea ley "Renzi" para los créditos con los empleados, los profesores y los suministros no alimentarios; hay que señalar que cualquiera que se dedicara a actividades similares en aquella época se enfrentaba a dificultades tan repentinas e imprevisibles. La atribución de estos déficits mínimos a una mala gestion es completamente infundada, instrumental, fruto de la ignorancia y/o de la mala fe. En cualquier caso, la Congregación de Fognano había hecho frente a estos modestos déficits activando sin problemas líneas de crédito con bancos interactuantes sobre la base de garantías personales de las Hermanas adquiridas ante dichas entidades de crédito;
el análisis de los estados financieros y de la documentación justificativa de los años en cuestión, anteriores a la administración judicial del Comisario, demuestra que todo lo dicho hasta ahora está sobradamente claro y probado.

Por último, nos preguntamos, en caso de que realmente existieran y/o hayan existido dificultades de gestión y/o económico-financieras, ¿cuál es el fundamento y la eficacia esperada de un nuevo y fuerte agravamiento de las salidas cargando a “la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento de Fognano el reembolso de los gastos realizados por el Rev. P. Arici en el ejercicio del cargo de Comisario Apostólico y por los colaboradores que haya podido nombrar, así como los honorarios por su servicio, según nota que presentarán a la Superiora General”?

Pero volvamos a la cronología porque de la fase preparatoria pasamos a la “fase de ejecución” porque con la gestión comisarial las deudas empezaron a existir realmente y a aumentar en progresión geométrica y al mismo tiempo se vislumbraban y realizaban algunos de los objetivos últimos de toda la maniobra de estrangulamiento.

De 2017 a 2019 se produjo la gestión comisarial, que dejó a la Madre Superiora completamente a oscuras sobre lo que estaba ocurriendo; se cerraron las cuentas bancarias de la Congregación y probablemente se abrieron en otros bancos y en otras localidades; se cambiaron los contables, los asesores fiscales y consultores varios; se mantuvo la acreditación de los ingresos del Instituto Emiliani en las nuevas cuentas elaboradas por la gestión comisarial (sobre cuya entidad se mantenía a la Madre Superiora constantemente a oscuras). 

Las Hermanas se vieron obligadas a transferir sus pensiones y cualquier otro ingreso a la dirección del economato sin plantearse el problema de pagar lo necesario para su mera supervivencia y ni siquiera para hacer frente a las cargas, impuestos y gastos de los que la dirección del economato debería haberse hecho cargo; durante unos diez meses, las Hermanas acataron el dictado y luego, por desesperación, ya no transfirieron sus pensiones y otros ingresos y, sin embargo, pagaron (con ellos) todas las cargas e impuestos del Instituto Emiliani (por ejemplo, 11.500 euros para el seguro del edificio y los medios necesarios para llevar a cabo las actividades al público), así como para garantizar la mera subsistencia de la comunidad. A pesar de todo, consiguieron salir adelante.

En estos años, sin embargo, la labor de estrangulamiento continuó impertérrita; como las deudas aumentaban y los gastos se multiplicaban, la dirección comisarial impuso a la Congregación del Santísimo Sacramento la venta de su casa de Roma; valor de mercado certificado por una tasación inmobiliaria: al menos 5.000.000,00 de euros.

La Madre Superiora luchaba y resistió durante meses pero la situación permanecía en punto muerto; tal vez la dirección comisarial esperaba el resultado de un importante evento programado: el Capítulo General de la Congregación que tendría lugar en agosto de 2019 con la elección de la nueva Madre Superiora. De ese capítulo, ¡la hermana Marisa Bambi fue confirmada como Madre Superiora por unanimidad de las hermanas!

Sor Marisa Bambi

Esto complicó los planes: aunque había una gestión comisarial que ha privado a la Madre Superiora de sus poderes y gestión, seguía siendo la Representante Legal a todos los efectos de la Congregación, además con confirmación unánime (¡para que conste, es evidente que incluso las hermanas que habían promovido la inspección en su momento habían votado por la Hermana Marisa!)

La respuesta no se hizo esperar: en noviembre de 2019, una carta de la Congregación para los Institutos Religiosos intervino a Sor Marisa con una reprimenda por su comportamiento hacia el Comisario Apostólico: 
“.... Este comportamiento suyo, además de ser notablemente impropio de una religiosa, es también inadecuado para un simple fiel, y en todo caso ha reforzado aún más a este Dicasterio sobre la conveniencia de que se considera necesario y urgente que la representación legal del Instituto pase al Comisario Apostólico o a una persona delegada por él, para que se proceda con prontitud a los actos de enajenación necesarios para hacer frente a esta grave insolvencia del Instituto”.
El 7 de enero de 2020, se nombró al nuevo Representante Legal en sustitución de Sor Marisa: el padre Vincenzo Benetollo O.P.

Por modestia omitimos enumerar los beneficios y ulteriores solicitudes y/o pretensiones de Benetollo para gravar las finanzas del Instituto Emiliani (obviamente todo queda incontrovertiblemente documentado) y sólo señalamos que la crónica y las actas registran una relación acalorada e intimidatoria entre el nuevo Representante Legal y la Madre Superiora y las Hermanas. En una ocasión, las hermanas se vieron obligadas a llamar a los Carabinieri locales y denunciaron a Benetollo ante las Autoridades Judiciales... Un juicio establecerá su culpabilidad (por violencia privada, imaginamos) y será condenado.

El nuevo Representante Legal, “padre” Vincenzo Benetollo O.P.

Debemos suponer que todo esto permanecía desconocido para el Dicasterio Romano, del mismo modo que debía desconocer los antecedentes penales de Benetollo, de lo contrario no le habría confiado esta delicada tarea; a menos que.....

Sin embargo, por las buenas o por las malas, Benetollo logró la venta de la Casa Romana propiedad de la Congregación por .... un poco más de la mitad de su valor comprobado: 2.800.000,00 euros. Huelga decir que las hermanas de la Congregación no vieron ni se beneficiaron de un solo céntimo de esa suma; al contrario, se les pidió que cedan sus pensiones y cualquier otro ingreso, que siguen constituyendo su única fuente de sustento.

Pero ahí no terminó el asunto...

En junio de 2020, la Madre Superiora recibió lo siguiente: 
“Ahora creo que ha llegado el momento de hablarnos con toda claridad: (a) hasta que no se haya elaborado todo, y digo todo, el material documental solicitado por el Representante Legal en estos últimos desafortunados meses; (2) hasta que no se haya hecho un análisis detallado de la congruencia de todo el material; (c) hasta que no se hayan dado a conocer todos los pendientes de los deudores, NO SE REANUDARÁN POR NINGÚN MOTIVO NINGUNA DE LAS ACTIVIDADES DEL INSTITUTO EMILIANI.... dicho esto, no responderé más a ningún correo electrónico de insultos y polémicas... de lo contrario, Dios no quiera que me vea obligado a pedir a la Congregación Vaticana para los Religiosos que inicie un proceso por insubordinación grave...”. 
Al mismo tiempo, se le ordenó cesar todas las actividades existentes en el Instituto. Cabe señalar que, en algunos casos, esta medida también constituía un delito de “interrupción de un servicio público”.