Por el padre Gabriel Maria (Retiro Mater Dei)
Soy el padre Gabriel Maria y represento aquí en Brasil la Fundación Mater Dei de Argentina, mis Superiores son respectivamente Monseñor Julián Spina y su hermano de sangre, Monseñor Pío Spina.
Contextualizando un poco, el tema que está en boga es la ceremonia de consagraciones episcopales por parte de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, algo que ocurrió el mismo día de la Fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, el 1 de julio del 2026. Es un día tristísimo por la gran confusión que sigue creando la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En el título de este artículo, resumo el asunto de que la Fraternidad San Pío X es una falsa solución el problema del modernismo.
¿Cuál es el problema del modernismo?
Si hablamos de una solución, por más falsa que sea, tenemos que hablar del problema.
A partir de la muerte del Papa Pío XII la Iglesia se encuentra en estado de sedevacancia hasta el día de hoy, hasta el día 1 de julio de 2026, la Sede de San Pedro ha estado vacante.
Es una situación tristísima, es una gran operación del error, pero como dice el Apóstol de las gentes, San Pablo: “Dios permite la operación del error para probar quién tiene amor a la verdad”.
Pero esa gran operación del error tiene su colmo en el concilio Vaticano II en el cual se determinó como verdad absoluta lo que el Papa San Pío X había condenado con el nombre de modernismo, en su encíclica Pascendi. Ese es el problema.
La Iglesia está sin una cabeza visible, y no solamente sin ella sino que en su lugar, los falsarios tomaron su lugar como verdaderos lobos vestidos de cordero que tienen voz de dragón, predicando el error desde la cátedra de San Pedro.
A partir de la muerte del Papa Pío XII la Iglesia se encuentra en estado de sedevacancia hasta el día de hoy, hasta el día 1 de julio de 2026, la Sede de San Pedro ha estado vacante.
Es una situación tristísima, es una gran operación del error, pero como dice el Apóstol de las gentes, San Pablo: “Dios permite la operación del error para probar quién tiene amor a la verdad”.
Pero esa gran operación del error tiene su colmo en el concilio Vaticano II en el cual se determinó como verdad absoluta lo que el Papa San Pío X había condenado con el nombre de modernismo, en su encíclica Pascendi. Ese es el problema.
La Iglesia está sin una cabeza visible, y no solamente sin ella sino que en su lugar, los falsarios tomaron su lugar como verdaderos lobos vestidos de cordero que tienen voz de dragón, predicando el error desde la cátedra de San Pedro.
Por eso, no es posible que el que ocupe la cátedra de San Pedro sea un cordero con voz de dragón, no es posible que guie las almas al infierno, no es posible que guie las almas al paganismo.
El modernismo tiene dos aspectos principales: el primer aspecto y más importante es que fue condenado por el Papa San Pío X en la encíclica Pascendi, que es una cuestión doctrinal. El modernismo -según San Pío X- no es meramente una herejía sino que es la síntesis de todas las herejías.
En realidad hoy, en pleno 2026, la gran mayoría de las personas que abandonan el modernismo, lo abandonan por un aspecto de exterioridad, porque el modernismo tiene su estereotipo; porque la “misa nueva”, modificada con ayuda de pastores protestantes, es algo que no es católico (mucha gente no debe saber que hubo pastores protestantes trabajando en la codificación de la “misa nueva”).
Entonces, aunque pudieran creer que esa “misa nueva” es católica, se escandalizan con “sacerdotes” vestidos de Superman o de Batman, o de payaso; mujeres en el altar haciendo los sermones, la comunión en la mano, guitarras eléctricas durante la ceremonia, batería y otros detalles “pintorescos”. Esa gente que se escandaliza con ese estereotipo, busca una solución para su problema, pero la Fraternidad Sacerdotal San Pío X si bien en cierto aspecto, soluciona ese problema de estereotipo, no soluciona el problema real que es el problema doctrinal.
Alguien me puede decir: “padre, ¡que título absurdo!, decir que la Fraternidad es una solución que falló cuando tiene sacerdotes por todo el mundo, iglesias a más no poder, ahora seis obispos, escuelas, conventos, seminarios, ¿Cómo puede decir que eso falló?”
¿Qué es lo que santifica el sacerdocio? ¿Qué es lo que santifica el templo? ¿Qué es lo que santifica una escuela? ¿Un ambiente, una casa, la sociedad? Es la Fe en Jesucristo. Prueba de la cuestión del sacerdocio es que después de que la Iglesia Oriental se separó de Roma, cesaron los santos, mantuvieron los sacramentos válidos, pero los sacramentos, una vez que una parte de la Iglesia Oriental se separó por cisma primero y por herejía después, mantuvieron los sacramentos válidos pero cesaron los santos. Cesaron los Basilios, cesaron los Atanasios, porque no puede haber santidad donde no hay Fe en Jesucristo y no hay Fe en Jesucristo sino dentro de la Iglesia Católica Apostólica Romana.
Entonces ¿por qué la Fraternidad falla en su fe? Para ser católico yo tengo que creer en todo lo que me enseña la Iglesia, recuerden que la Religión Católica Apostólica Romana tiene una triple base, verdades que debemos creer, leyes que debemos seguir y un culto que rendirle a Dios. Las falsas religiones también tienen eso, pero no llevan a la verdad, no llevan a la santidad, no llevan a la salvación.
Y esta Religión Verdadera no es solamente el culto.
Para ser realmente católica, la gente tiene que entender que haber triunfado sobre este problema de modernismo no significa tener sacerdotes, no significa tener iglesias, no significa tener escuelas, no significa tener sociabilización para los niños o para los adultos, lo que se necesita es tener Fe y para tener Fe, hay que creer en todo lo que la Iglesia enseña. Hay que creer y actuar en consecuencia, porque nosotros no definimos un católico como un bautizado, definimos un católico como un bautizado que cree y vive la Fe que profesó en el bautismo, eso es un católico.
Entonces, no basta solamente con haber recibido un Sacramento para ser católico, hay que creer y vivir lo que se cree.
Entonces, no basta solamente con haber recibido un Sacramento para ser católico, hay que creer y vivir lo que se cree.
¿La Fraternidad Sacerdotal San Pío X sostiene verbalmente que el Papa es infalible? Sí. Pero en la práctica niega rotundamente el dogma de la infalibilidad pontificia. Asimismo, niega el dogma de la indefectibilidad de la Iglesia. No con palabras, pero sí con obras. Y las obras nos muestran cuál es la calidad del árbol porque por sus frutos los conoceréis.
¿Cuáles son los frutos de la Fraternidad? Pensemos en el día de hoy. Ayer, el que ellos “reconocen” como el dulce Cristo en la tierra, les pidió que vuelvan atrás y ellos no retrocedieron. Continuaron, hicieron la ceremonia y ahora tienen seis obispos, que serán excomulgados, que serán anatematizados. Por Prevost no sé, lo que sí puedo afirmar es que están anatematizados por Pío IX. ¿Quieres pruebas?
En la Constitución Pastor Aeternus, promulgada por el Papa Pío IX el 18 de julio de 1870 dice lo siguiente:
“... si alguno dijere que el Romano Pontífice tiene tan sólo un oficio de supervisión o dirección, y no la plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo concerniente a la disciplina y gobierno de la Iglesia dispersa por todo el mundo; o que tiene sólo las principales partes, pero no toda la plenitud de esta suprema potestad; o que esta potestad suya no es ordinaria e inmediata tanto sobre todas y cada una de las Iglesias como sobre todos y cada uno de los pastores y fieles: sea anatema”.
El Papa Pío IX anatematiza quien ponga en tela de juicio la autoridad del romano pontífice en cuestión del gobierno de la Iglesia. Si están esperando ser excomulgados, no esperen más, ya lo están y no por un mamarracho sino por un Papa verdadero. Están anatematizados en su corazón y en su espíritu por su herejía.
Ahora los sacerdotes salen a dar muchas explicaciones y traen teólogos que están sacados total y absolutamente de contexto.
Yo hago un desafío a los sacerdotes de la Fraternidad. ¿Por qué no argumentan su posición con los escritos de los Papas? Busquen algún pontífice que haya enseñado “si algún día esta Cátedra se apartara de la verdad, no se aparten de ella, simplemente no la obedezcan”. ¿Sabes cuándo van a buscar y encontrar eso? Nunca. Porque no existe. Y ese es uno de los aspectos del espíritu totalmente galicano de la Fraternidad San Pío X. Para ellos, los teólogos sacados de contexto, tienen un poder mucho más grande que la palabra del Sumo Pontífice.
Por lo menos en la Fundación Mater Dei, cuando nosotros argumentamos nuestra posición utilizamos netamente las encíclicas o las definiciones de los Concilios como lo estamos haciendo ahora. En este caso, el Concilio Vaticano I y único.
Por lo menos en la Fundación Mater Dei, cuando nosotros argumentamos nuestra posición utilizamos netamente las encíclicas o las definiciones de los Concilios como lo estamos haciendo ahora. En este caso, el Concilio Vaticano I y único.
Nosotros utilizamos el lenguaje de los Papas, creemos en los textos de los Papas. ¿Por qué los sacerdotes y ahora los seis obispos de la Fraternidad no hacen un trabajo de estudio sobre el Magisterio de los Papas y tratan de encontrar la posición de “reconocer y resistir” en las encíclicas? Van a necesitar una eternidad para encontrar eso porque no lo van a hallar nunca. Porque no existe.
Además está la cuestión de que los fieles tienen que prestar atención en las cosas que viven.
Los fieles de la Fraternidad, y eso lo puedo decir con cierta propiedad porque tengo contacto con algunos, viven en una fantasía, porque están embriagados con esa estructura magnífica, como ya lo dije: iglesias, sacerdotes, escuelas, monasterios, conventos, etc., y no perciben que están siendo engañados en la cara respecto a las consagraciones episcopales recientes. ¿Para qué quieren esas ordenaciones si las órdenes en el modernismo son válidas para la Fraternidad?
En la época de las primeras consagraciones, en 1988, el falsario que ocupaba la Sede de San Pedro, era Karol Wojtyla, más conocido como “Juan Pablo II”, era sacerdote y obispo indiscutiblemente porque había sido consagrado obispo en buena época. Es decir, que no había mucho problema con el obispo de Roma. El Papa es el Obispo de Roma. Pero si el Papa no es obispo, no puede ser obispo de Roma. Por eso, con Wojtyla no había gran problema.
Pero cuando vino “Benedicto XVI”, ahí había “un problemita mayor” porque Ratzinger no era obispo. Fue ordenado sacerdote en época buena pero su consagración episcopal ya fue en el rito nuevo. Algo que para la misma Fraternidad en principio es inválido. ¿Y cuándo fue que monseñor Fellay firmó un acta que reconocía la validez de los sacramentos modernistas? En pleno “pontificado” de Ratzinger, porque si no lo reconocía, la Fraternidad se convertía en sedevacante. Entonces cambiaron sus principios.
Son como los comunistas que dicen “yo tengo mis principios, pero si no te gustan, tengo otros”. La Fraternidad hace lo mismo, va cambiando sus principios delante de la cara de los fieles que están enceguecidos con la estructura, pero no tienen la Fe sobrenatural.
Presta atención, no están siendo católicos porque están negando dos dogmas: niegan que el Papa es infalible y niegan que la Iglesia es indefectible.
Veamos, quienes están adentro de la Fraternidad sostienen que el “papa” promueve la adoración de ídolos, promueve un culto oficial de la Iglesia que es un culto protestantizado, sostienen que el “papa” da a la Iglesia una liturgia perversa, doctrinas malsanas, costumbres depravadas. Y eso no es ser católico. Pueden estar bautizados pero no son católicos.
Alguien diría que la posición sedevacantista juzga al Papa y al Papa no hay que juzgarlo. Vamos a explicar eso. Es una cosa muy sencilla de entender. A Dios le sobra la autoridad para exigir de nuestra razón que creamos cosas que están por encima de ella, por ejemplo, el misterio de la Santísima Trinidad.
Alguien diría que la posición sedevacantista juzga al Papa y al Papa no hay que juzgarlo. Vamos a explicar eso. Es una cosa muy sencilla de entender. A Dios le sobra la autoridad para exigir de nuestra razón que creamos cosas que están por encima de ella, por ejemplo, el misterio de la Santísima Trinidad.
Ni en el Cielo vamos a entender completamente ese misterio. Ni la Santísima Virgen María ahora en su plenitud de gloria entiende el misterio de la Santísima Trinidad, porque, por más perfectísima que sea, es una criatura y por lo tanto, es finita. Y el misterio de la Santísima Trinidad es un misterio infinito. Pero Dios exige que nosotros creamos. Sin embargo, como prueba la sana teología, no es algo que está contra nuestra razón, sino que la sobrepasa. No somos capaces de entender pero no porque se contradiga, sino porque es más grande de lo que nosotros podemos comprender.
El dios de los musulmanes -que es un falso dios, por supuesto- supone la contradicción, porque los mismos musulmanes dicen que si su dios quisiera pecar, pecaría porque es omnipotente, y eso no es así, porque el pecado supone imperfección y un ser perfectísimo no puede caer en una imperfección, por lo tanto, es contradictoria.
Entonces, si por un lado a Dios le sobra autoridad para exigir que nosotros creamos cosas que no podemos comprender, es imposible para Dios que nos mande creer lo contradictorio porque nuestra razón es reflejo de la suya, por eso somos creados a su imagen y semejanza. No va a pedir nunca que nosotros creamos algo contrario a la razón.
¿Ahora me van a decir que no es contrario a la razón que el Papa sea un hereje? ¿Que no es contrario la razón que el Papa no sea católico? No puede haber un Papa no católico. El jefe de la Iglesia no puede estar fuera de la Iglesia, eso es Catecismo.
Para concluir, me gustaría repetir las palabras del Concilio Vaticano I y único para definir lo que acabamos de decir: El Papa es infalible.
El dios de los musulmanes -que es un falso dios, por supuesto- supone la contradicción, porque los mismos musulmanes dicen que si su dios quisiera pecar, pecaría porque es omnipotente, y eso no es así, porque el pecado supone imperfección y un ser perfectísimo no puede caer en una imperfección, por lo tanto, es contradictoria.
Entonces, si por un lado a Dios le sobra autoridad para exigir que nosotros creamos cosas que no podemos comprender, es imposible para Dios que nos mande creer lo contradictorio porque nuestra razón es reflejo de la suya, por eso somos creados a su imagen y semejanza. No va a pedir nunca que nosotros creamos algo contrario a la razón.
¿Ahora me van a decir que no es contrario a la razón que el Papa sea un hereje? ¿Que no es contrario la razón que el Papa no sea católico? No puede haber un Papa no católico. El jefe de la Iglesia no puede estar fuera de la Iglesia, eso es Catecismo.
Para concluir, me gustaría repetir las palabras del Concilio Vaticano I y único para definir lo que acabamos de decir: El Papa es infalible.
Por esto, adhiriéndonos fielmente a la tradición recibida de los inicios de la fe cristiana, para gloria de Dios nuestro salvador, exaltación de la Religión Católica y salvación del pueblo cristiano, con la aprobación del Sagrado Concilio, enseñamos y definimos como dogma divinamente revelado que:
El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables.
Canon: De esta manera si alguno, no lo permita Dios, tiene la temeridad de contradecir esta nuestra definición: sea anatema.
Entonces, pon atención y siempre subraya esa parte del ex cathedra. Al principio, cuando comenzó esa falsa solución al modernismo se hablaba mucho de que “no había hablado ex cathedra porque no había definido un dogma o no había definido algo importante”, todos malabarismos intelectuales para sostener el error. Todos los Papas después de esta definición mostraron al mundo qué es la extensión de ese ex cathedra, es cuestión de buscar en las encíclicas, y es lo que nosotros hacemos. Nuestra posición está fundamentada en las encíclicas, en lo que los Papas dijeron, en lo que enseñaron ex cathedra, porque ex cathedra es cuando está desempeñando su oficio de pastor y doctor.
Y no sé exactamente cuándo fue ese pedido de aquel que ellos “reconocen” como “papa”, que estaría desempeñando su oficio de pastor, porque como leímos, es anatema quien diga que la disciplina y el gobierno de la Iglesia no se extiende a todo el mundo. Al Papa le corresponde el poder de definir quién puede ser obispo o no. Son cismáticos, son herejes los que sostienen que el Papa puede ser un gran promotor de la idolatría, las falsas religiones, de toda la perversidad que nace hoy del Vaticano.
Son herejes son cismáticos, ¿tienen estructura? Sí. ¿Lucharon contra aquel estereotipo del modernismo? Sí. Pero son tan modernistas como aquellos que están en el Vaticano.




















