martes, 5 de septiembre de 2023

NI TODA LA VERDAD NI SIQUIERA LA MITAD (CVI)

¿Cuánta credibilidad debemos conceder a la investigación realizada por el Comité de Órdenes Menores del Consilium, dado el perfil partidista de sus miembros?

Por la Dra. Carol Byrne


¿Y qué vamos a hacer con los estudios producidos bajo la apariencia de “investigación académica y erudita” por los “eruditos miembros” del Comité para la abolición de las Órdenes clericales menores?

Cada Orden tenía un lugar y función antes del Vaticano II

Seguramente este monumental choque entre los Titanes del Movimiento Litúrgico que buscaban el control de la liturgia y la Tradición milenaria de la Iglesia debería levantar al menos algunas cejas, si no algunos pelos de punta. Su trabajo fue música para los oídos de los fanáticos “reformadores” de su época; impresionó a Pablo VI (su Ministeria quaedam fue improvisada utilizando fragmentos enteros de textos, completos con un lenguaje idéntico, extraídos de sus hallazgos); y continúa influyendo en los progresistas de hoy.

Pero los datos brutos por sí solos sirven de poco; necesitan las cualidades esenciales de la razón, el contexto y un compromiso con la verdad cuando se aplican a circunstancias históricas. El siguiente examen de la metodología del Comité revelará hasta qué punto faltaron estas influencias saludables y cómo, como consecuencia, el Comité se distinguió como “un grupo de expertos” que realizó un análisis poco confiable y descuidado del papel de las Órdenes Menores en la Historia de la Iglesia.

Los resultados de la investigación proporcionados por los reformadores estaban sesgados para transmitir un cierto mensaje: que las Órdenes Menores eran insostenibles como pasos hacia el sacerdocio porque eran simplemente “títulos vacíos, contrarios al principio de 'veracidad' que debe seguirse en la reforma litúrgica” (1) y, por lo tanto, ya no correspondía a una “situación real” en la Iglesia.


Falta de compromiso con la realidad objetiva

¿Cómo llegaron a esta conclusión condenatoria? Dándole su propio “giro” a la historia de las Órdenes Menores, haciendo generalizaciones radicales, exagerando o simplificando demasiado la evidencia. Su razonamiento fue más o menos así:
El portero ya no giraba la llave en la cerradura, por lo que, claramente, había que mostrarle la puerta; ¿Y quién necesita que el Hermano Jacques toque las campanas de la iglesia cuando cualquier laico puede realizar la tarea?

● El Lector no leía las lecciones en la Misa – ese papel era desempeñado antes del Vaticano II por el sacerdote y después del Vaticano II por los laicos – obviamente estaba excedente de las necesidades, un impedimento real para su “participación activa”.

● Al Exorcista no se le permitía expulsar demonios, entonces, ¿cuál era el sentido de su existencia? Se le debería ordenar que se marchara porque el hombre moderno ya no cree en la existencia del Diablo.

● El acólito dejaría de servir en el altar tan pronto como se convirtiera en sacerdote; un papel de tan corta duración no valía la pena, en sentido figurado.

● Las Órdenes Menores se han convertido en una formalidad inútil: sólo se habían conservado por rutina y nostalgia de una época pasada.

● Debemos poner fin al estatus clerical de estas funciones porque los laicos pueden realizarlas; el término “ordenación” es absurdo y debe cambiarse por “institución”.

Pero estos no son argumentos serios ni intelectualmente respetables para defender de manera coherente la abolición de las Órdenes Menores. No se hizo ningún intento de definir el término “real” (estaba vagamente vinculado a “cómo piensa la gente hoy en día”) ni de abordar la realidad sobrenatural de los oficios. Incluso la afirmación de “veracidad” se convirtió en un catalizador para eliminar la fidelidad a la veracidad de la Tradición.

Veamos cómo funcionó esto en la práctica analizando los resultados de la investigación del Comité (ver Parte 105) con especial referencia a las aportaciones del padre Joseph Lécuyer. Para cualquiera que todavía crea que las reformas fueron “inspiradas divinamente” (como afirmaron los propios reformadores) y se caracterizaron por la inerrancia de las Sagradas Escrituras, este análisis debería disipar ese malentendido.


Las Órdenes Menores como pasos hacia el sacerdocio

Este fue el principal motivo de discordia con los reformadores cuyo objetivo era convencer a los fieles de que los diversos oficios desempeñados por los clérigos menores en el pasado no eran inherentemente de naturaleza clerical, sino que pertenecían por derecho al “sacerdocio” de todos los bautizados”.

De modo que se propusieron cortar la conexión histórica entre los cargos eclesiásticos menores y el estatus clerical de sus titulares tonsurados. Su deseo revolucionario fue plenamente concedido en Ministeria quaedam de Pablo VI.


El 'artículo de reflexión' del padre Lécuyer

En 1970, el padre Lécuyer, en representación del Comité del Consilium, publicó un largo artículo en una revista progresista francesa (2) para justificar la inminente supresión de las Órdenes Menores. Pero, como veremos, no proporcionó una razón sólida por la que deberían abolirse, ya que no existe un vínculo lógico directo entre lo que dijo y lo que esperaba lograr.

Las lectoras consideran que leer hoy es su "derecho"

Su artículo consistía en una colección de declaraciones que apoyaban el nuevo énfasis del Vaticano II en el “sacerdocio de los bautizados” como base para la “participación activa” laica. Sin embargo, al promover este trampolín hacia una mayor libertad para los laicos, pasó por alto el obstáculo inamovible de la Tradición que había consagrado los oficios de las Órdenes Menores desde el principio como de naturaleza esencialmente clerical.

Tomemos, por ejemplo, su afirmación de que la reforma estaba justificada porque “en tiempos anteriores las Órdenes Menores no siempre eran vistas como pasos hacia el sacerdocio”, y a veces eran conferidas a hombres que no tenían intención de pasar al diaconado. Sin explicar el contexto histórico, concluyó que se debía prescindir de las Órdenes Menores y que se debían establecer ministerios permanentes para los laicos.

Omitió mencionar que, en aquellos días, cuando surgía la necesidad, había algunos que, por humildad y amor a las tareas humildes, dedicaban voluntariamente su vida a los deberes de las Órdenes Menores para servir a los diáconos y presbíteros, sin ellos mismos. avanzar hacia ese estatus superior. No se trataba de una lucha libre para el activismo laico, como quiso hacernos creer el padre Lécuyer, que más tarde fue superada por la dominación clerical.

Por supuesto, una herramienta esencial de los propagandistas es omitir el contexto crucial porque simplemente no encaja con la narrativa que han decidido imponer a su público objetivo. Los reformadores estaban deseosos de difundir la falsa noción de que las Órdenes Menores originalmente eran realizadas por hombres y mujeres laicos. pero que sus funciones “fueron usurpadas por el clero”. En 1970, ya era hora de restablecer el equilibrio y “restaurar la justicia” para los laicos.

Haciéndose eco de la novedosa interpretación del Vaticano II sobre el “sacerdocio de los fieles”, nadie, dijo el padre Lécuyer, tenía derecho a excluirlos del servicio en el altar, de la lectura de las Escrituras durante la liturgia, de formar parte de la procesión del ofertorio o de distribuir la Sagrada Comunión durante la misa. En su opinión, estas innovaciones eran un “signo de purificación de nuestra fe cristiana”, ya que liberaban a la Iglesia de los “tabúes” de tocar “ciertas cosas consideradas sagradas” o de “mostrar una actitud reverencial en la liturgia, reminiscencia del temor a Dios asociado a épocas pasadas” (3).


El 'principio de ordenación'

Pero la Iglesia antes del Vaticano II siempre había sido clara acerca de la naturaleza clerical de las Órdenes Menores, incluso cuando permitía a los laicos, cuando la necesidad lo exigía, desempeñar los deberes de Portero o Acólito. Sin embargo, hay que tener en cuenta que sólo los ordenados tenían derecho, en virtud de su ordenación, a realizar estos deberes, mientras que el laico actuaba sólo por un favor que le concedía la Iglesia.

Ahora que la ordenación a las Órdenes Menores ha sido sustituida por la “institución” de ministerios para los laicos, a los católicos modernos les cuesta entender cómo un sacerdote puede asumir el papel de clérigo menor en los ritos tradicionales sin “usurpar” funciones laicales en el santuario.

Incluso con las Órdenes Mayores, hablan del sacerdote como “jugando a ser diácono” o actuando ilógicamente como subdiácono. La clave del malentendido está en la palabra “ordenación”, que otorga al sacerdote el derecho a desempeñar cualquiera de las funciones, menores o mayores, para las que había sido ordenado, un derecho que, por definición, no puede aplicarse a los laicos. Sólo una revolución que diera la vuelta a la tortilla invertiría estas condiciones, que es exactamente lo que logró Ministeria quaedam al permitir a los laicos saltar jurídicamente a los cargos reservados por derecho a los ministros ordenados.

Continúa...

Notas:

1) A. Bugnini, The Reform of the Liturgy, p. 728

2) 'Les ordres mineurs en question', La Maison-Dieu, vol. 102, 1970, págs. 97-107.

3) Ibid., pág. 100


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11ª Parte: Cómo creció Bugnini bajo Pío XII
12ª Parte: Los obispos alemanes atacan, Pío XII capitula
13ª Parte: El proceso de apaciguamiento: Alimentar al cocodrilo alemán 
14ª Parte: 1951-1955: El Vaticano inicia la reforma litúrgica
35ª Parte: Sabotando la Elevación y la Consagración
39ª Parte: Cargos inventados contra las capillas42ª Parte: ¿Qué tan revolucionario fue el Congreso de Munich?
50ª Parte: Cómo se saboteó el Servicio de Tenebrae 
56ª  Parte: La mafia germano-francesa detrás de la reforma litúrgica
57ª Parte: Reorquestación de la Vigilia Pascual 
62ª Parte: Adoptar un rito de inspiración protestante
66ª Parte: Todos los presentes se consideran celebrantes
68ª Parte: Preparando el Novus Ordo Missae 
69ª Parte: La acusación de 'clericalismo'
73ª Parte: Destruyendo la Octava de Pentecostés
74ª Parte: Revisión de la 'participación activa'
75ª Parte: Abusos interminables de la “participación activa”
76ª Parte: Participación activa = abuso litúrgico
81ª Parte: El cambio en el Canon de 1962 presagiaba la misa novus ordo
85ª Parte: Cuando los Santos se marchan
86ª Parte: El hallazgo de la Santa Cruz
87
ª Parte: Abolida para complacer a los protestantes: La Fiesta del Hallazgo de la Santa Cruz
95ª Parte: Un pedazo de Palestina en Loreto
97ª Parte: No hay objeciones válidas contra la Tradición de Loreto
100ª Parte: 'La acción de la Misa es realizada solo por el clero'
104ª Parte: Las Órdenes Menores puestas a merced del “espíritu de la época”


Tradition in Action


LOS GRANDES DEBERES DEL ESPOSO EN EL MATRIMONIO

Se ha señalado que lo más importante para los esposos es triunfar en el hogar, más que triunfar en la sociedad. Ahora nos enfocaremos en los deberes propios del esposo para un mejor funcionamiento de la vida matrimonial.

Por Mons. Martin Dávila Gandara


En el plan divino, la mujer y el hombre son medios indispensables, necesarios e inseparables, coordinados el uno con el otro a un mismo fin; de aquí las relaciones recíprocas, deberes y derechos, entre el uno y la otra; si el hombre tiene derechos, también tiene deberes.

Deberes del marido: Los códigos civiles imponen a los cónyuges la cohabitación, la fidelidad, la asistencia mutua, y declaran al marido, como jefe de familia, con la obligación de proteger a la mujer, tenerla junto a sí y suministrarle todo lo que es necesario para las necesidades de la vida, en proporción a su bienes.


MÁS CRISTIANAMENTE EL MARIDO DEBE:

Amar a la mujer: Por eso dice San Pablo: “Maridos amen a su mujeres, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó Él mismo por ella”. “Así también, los varones deben amar a sus mujeres como a su propio cuerpo. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie jamás tuvo odio a su propia carne, sino que la sustenta y cuida, como también Cristo a la Iglesia” (Efes. V, 25, 33).

Por eso, decía también el Papa León XIII; El amor puro y santo, para que sea perfecto, debe durar toda la vida. El verdadero amor sabe liberarse de los sentidos y enamorarse de las bellezas inmateriales, sobre las que nada pueden el tiempo ni las fuerzas de la naturaleza; sobre todas las ruinas de la vida sobrevivirá el amor de cuantos se dijeron: ¡Yo soy tuyo y tú eres mía!!Yo todo tuyo y para siempre, y tú toda mía ¡Los dos somos uno!

¿Qué significa amar a la esposa? Amar a la esposa implica de manera básica e indispensable suplir las necesidades de la esposa: a) Suplir su necesidad emocional. b) Suplir la necesidad de significado: La esposa debe saber que es la número uno en la vida del esposo. c) Suplir su necesidad de atención: Darle tiempo para poder escucharla con atención. d) Suplir su necesidad de intimidad: Darle el lugar más importante en la vida del esposo. e) Suplir su necesidad de protección, sobre todo en las áreas donde ella es débil. f) Suplir su necesidad de realización: Ella necesita saber que su trabajo como esposa y madre no ha sido en vano. g) Suplir su necesidad de identidad: Saberse que no es solamente la mujer de la casa, sino que es una persona amada.


LOS DIFERENTES TIPOS AMOR EN EL ESPOSO

Para entender lo que significa el amor del esposo hacia su esposa es necesario entender los diferentes conceptos de lo que realmente es amor y de esta manera reconocer el tipo de amor que siente.

El Amor filial: Este es el amor de compañerismo, de hermanos. Es el sentimiento de sentir. Se siente bien con la persona que está al lado de uno, es el que estimula los sentidos.

El amor del débito conyugal: Este es el amor de pasión, que afecta de modo básico el deseo de procrear. Es el amor que conlleva el sentido de expresarlo por medio de una relación íntima. Es más, el acto íntimo de los esposos, y la expresión necesaria de este tipo de amor. Este amor es importantísimo en el vínculo matrimonial.

El amor de Virtud: Este es el amor desinteresado, el verdadero amor sobre el cual se puede construir una relación permanente y totalmente satisfactoria. Sobre todo en la base del respeto y sacrificio mutuo.

Este amor es aquel que está más interesado en el bien del que se ama que en el propio bien personal.

Es el amor de Dios hacia la humanidad, no porque lo merezca, sino por gracia (Porque tanto amo Dios al Hombre que nos envió a su Hijo Unigénito; y tanto amo Jesucristo al hombre que sé que se sacrificó y murió por él en una Cruz).

Es el amor que no pone condiciones previas para dar amor.

Es el amor desinteresado, que nada hace para ganar algo para sí, todo lo hace pensando en el bienestar de la persona amada.

Para mejor entender esta definición del amor de virtud es necesario hacerse estas preguntas:

¿Cuál es la medida para entender el tipo de amor que tiene el esposo para con su esposa? Aquí es importante señalar que la capacidad de amar a la esposa con amor de virtud está directamente determinada por la madurez del esposo. De allí que el amor de virtud pueda desarrollarse sin importar el nivel de madurez en que se encuentre el esposo. Para ello es necesario disciplina y decisión para comenzar a amar con responsabilidad.

¿Cómo desarrollar este tipo de amor? Es tal vez la pregunta más importante que se puede hacer un esposo que desea que su matrimonio sea satisfactorio de manera mutua.

-El primer paso es el de satisfacer las necesidades de la esposa desde la perspectiva de la esposa. Es necesario que todo esposo entienda que las necesidades de una esposa son diferentes a las de un esposo. (Aquí es necesario considerar las múltiples diferencias entre el hombre y la mujer).

-Se debe de evitar hacer las cosas a la manera varonil. Por ejemplo regalar a la esposa lo que va a servir para el esposo. (Utensilios de cocina o de la casa)

-Se debe de buscar maneras de devolver el romance inicial. Aunque existan una multitud de ocupaciones, el esposo que quiera amar con amor de virtud encontrara el momento y las circunstancias para el romance.


LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL ESPOSO

Este es un principio importantísimo: Ya que Dios ordena amar a la esposa, esto significa que existe AMOR POR MANDAMIENTO, el cual debe ser obedecido como parte de la experiencia normal en la vida de un creyente

I. Por ser un amor por mandamiento entonces, puede ser cultivado, sin importar el estado en que se encuentre desde la perspectiva sentimental. La gran pregunta es ¿Cómo puedo expresar este tipo de amor hacia la esposa.

II. El término que usa San Pablo para “Amor” es ágape, que es el tipo de amor sacrificial, que no pide nada a cambio de lo que da, es el amor que está dispuesto al sacrificio a favor del que ama. Consideremos algunas maneras en que este amor ágape puede expresarse:

III. Capacidad de sacrificarse por la esposa, esto es, dejar de lado el orgullo y la rudeza para dar y satisfacer las necesidades básicas de la esposa.

VI. Aprender a vivir con sabiduría con la esposa. El término “Vivir con ellas” (1 Ped 3:7) significa estar muy próximo a, estar confortable con alguien en una relación estrecha de compañerismo y unidad profunda. Implica convivir en una relación de intimidad y confianza donde el esposo es el que debe tomar la iniciativa, tal como el determinar una salida a comer a la calle con la esposa.

V. Aprender a administrar con sabiduría los bienes de la casa. 1Tim 3:4, 5 usa un término interesante. “Gobernar” que significa presidir, dirigir, administrar. De allí que es necesario que el esposo sea un correcto administrador de los recursos propios de la familia pero sobre todo de la esposa. Una de las quejas más comunes de esposas es que sus cónyuges no se interesan por las cosas simples de la casa, dejando esta carga a la esposa.

VI. Darle honor. Implica que el esposo reconocerá y apreciara el valor, capacidad y potencial de la esposa, también comprender el no humillarla, ni hacerla sentir inferior sea con las palabras o el trato.

VII. Se debe recordar que “Amar es conocer” El esposo debe conocer a su esposa, sus necesidades, deseos, expectativas, heridas etc. Conocer no solo es el simple saber intelectual, implica de manera necesaria el compromiso de involucrarse en la satisfacción de tales necesidades y anhelos.

VIII. Preocuparse por su integridad sentimental. Entendiendo las características básicas de la mujer, el esposo debe ser sensible a tales diferencias a fin de no causar daño, ya sea con actitudes o palabras. Una de las acciones que más ayuda en esta área es declarar el amor a la esposa cuantas veces sea necesario. Aunque la esposa lo sabe, le es necesario escucharlo de manera continua.

IX. Preocuparse por sus necesidades físicas. Entendiendo lo arduo que es la labor del hogar, el esposo debe apoyar y ayudar a su esposa en todo aquello que sea necesario. Una mano generosa de apoyo en las tareas domésticas habla más que cualquier palabra.

X. Preocuparse por sus necesidades espirituales. Toda esposa, por su propia naturaleza, es dada a preocuparse por el mañana, por lo cual el esposo sensible debe brindar el apoyo y consuelo en medio de estas típicas crisis.


LA POSICION DEL ESPOSO FRENTE A SU CONSORTE

El marido es cabeza moral de la mujer, lo dice S. Pablo (Efes. 5, 23). Más esa autoridad no le da derecho al hombre a mirar a su mujer como una esclava, haciéndose él un tirano, como sucedió en el paganismo, sino debe de mirarla como su compañera.

Por ser el jefe de la casa. Todo esposo, por la autoridad espiritual que le ha sido delegada, es el jefe de su hogar y su responsabilidad básica es la de velar por la integridad, desarrollo y madurez de todos los miembros de la familia.

Él es el Proveedor de todas las necesidades. Como esposo debe suplir las necesidades materiales del hogar. Esto implica tener presente que no solo es el aspecto económico, sino todo aquello que como esposo debe brindar en el seno de la familia, o sea procurar que estén seguros en todos aspectos la esposa y los hijos.

Él es el Protector de la esposa. Toda esposa requiere el brazo protector del esposo, por lo que parte de la responsabilidad es el de dar el cuidado necesario a la esposa, el hacerle saber que puede contar con él en el momento que ella lo necesite.


EL ESPOSO DEBE DE AMAR A SU ESPOSA LO SUFICIENTE COMO PARA MORIR POR ELLA

Consejos prácticos

* El esposo debe de amar a su esposa y hacérselo saber.

* Debe ser considerado y expresivo con su esposa. Regálele flores, perfumes, etc.

* Sea amable en todos los asuntos con su esposa. Nunca sea agresivo ni abusivo físicamente.

* Tome su lugar de liderazgo en el hogar.

* Nunca haga coqueteos con otra mujer en presencia y sin presencia de su esposa.

* Cumpla siempre los compromisos contraídos con su esposa.

* Regrese siempre del trabajo a la hora habitual. Si no le es posible, avise tan pronto como pueda.

* Mantenga la intimidad con su esposa en secreto. No la cuente a otros. Hágale saber a ella que para usted es muy valiosa.

* Si le es posible, vaya a comer afuera con su esposa al menos una vez a la semana.

* Diviértase con su esposa. Alguien dijo: “Pareja que reza unida, permanece unida”. Quizás se podría agregar: “Pareja que reza y juega unida, permanece unida”.

*Organice actividades espirituales. Ore antes de las comidas. Conduzca las oraciones familiares. Concurra a la iglesia con su familia.

* Sea tan agradable como le sea posible en el hogar.

* Vayan juntos de compras. Gocen las cosas simples de la vida juntos.

* Nunca critique a los padres de su esposa

*Asegúrese que su esposa es feliz en su vida amorosa.

* Ayúdela con algunas tareas hogareñas.

*Interésese en cuáles fueron las actividades de su esposa en el día.

* No se ponga del lado de los niños cuando su esposa los corrige. Manténganse juntos en la disciplina.

* No castigue a un niño cuando esté enojado. Simplemente mándelo a su habitación. Corríjalo en privado, cuidadosamente y con oración, explicándole por qué fue reprendido.

* Asegúrese que el grado de disciplina aplicado es proporcional al grado de culpa. En otras palabras, cuando el niño miente debería ser castigado más duramente que cuando accidentalmente rompe un jarrón.

* Sea muy cuidadoso en sus relaciones con el sexo opuesto. No se coloque en situaciones en las que puedan sobrevenir tentaciones o pueda ser criticado.

* Normalmente es mejor para el esposo manejar las finanzas, dando a su esposa una cantidad para alimentos e imprevistos. Se debería incluir un pequeño incremento en esta cantidad para que la esposa tenga dinero para sus gastos personales.

* Lea en el hogar un buen libro de autor cristiano; lea libros relacionados sobre el matrimonio escrito por algún buen profesional y, fundamentalmente, lea lo que la sagrada Escritura tiene para decir sobre este tema.

* No se preocupe ni piense en el trabajo cuando está con su esposa, a menos, por supuesto, que el mismo lo hagan juntos.

Por último, espero en Dios que los esposos mediten y comprendan y lleven a la práctica estos grandes deberes y que el fruto de esta reflexión y práctica dé como resultado más amor, paz, armonía y verdadera felicidad en sus hogares.


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SIETE DESTINOS DEL INFIERNO

En cierta ocasión la Santísima Virgen describió a Santa Verónica Giuliani la existencia de algunos lugares del Infierno, y para quiénes estaban destinados, con estas palabras...


“Hija, quiero que describas los siete lugares, los más dolorosos, que están en el Infierno, y para quiénes existen. 

El primero es la ubicación donde Lucifer está encadenado, y con él está Judas, que le sirve como asiento, y están todos aquellos que siguieron a Judas.

El segundo es la ubicación donde están todos los eclesiásticos y prelados de la Santa Iglesia, ya que elevados en dignidad y honores, pervirtieron la fe, pisoteando la Sangre de Jesucristo, mi Hijo, con sus enormes pecados.

En el tercer lugar que viste están todas las almas de religiosos y religiosas.

En el cuarto están todos los confesores, por haber extraviado a las almas de sus penitentes.

En el quinto lugar están todas las almas de jueces y gobernadores de la justicia.

La sexta ubicación está destinada a todos los superiores de los religiosos.

En el séptimo y último lugar están todos aquellos que querían vivir según su propia voluntad y cometieron todo tipo de pecados, especialmente pecados de la carne”.


Explicando mejor por qué tales almas eran llevadas a esos destinos, Nuestra Señora le dijo en otra oportunidad a la Santa:

“Hija, hay cristianos que viven como bestias; no hay más fe en los fieles; viven como si Dios no existiera; y mi Hijo está sosteniendo el látigo en Su mano para castigarlos… ¡Oh, cuántos sacerdotes y cuántos religiosos ofenden a Dios! Todos ellos pisotean los Sacramentos, desprecian la Preciosísima Sangre de Jesús y la mantienen bajo sus pies. Esa gente infecta las Comunidades, ciudades enteras, son como una plaga, tienen el nombre de cristianos, pero son peores que infieles”.


(Diario de Santa Verónica Giuliani. III y IV. 999 y 744)


lunes, 4 de septiembre de 2023

ARGENTINA Y EL ABORTO SIN LÍMITES

¿Sabías que en Argentina la ley habilita el aborto legal a lo largo de todo el embarazo en las causales de violación o de riesgo para la vida o salud (física, psíquica o social) de la madre?

Por Claudia Peiró


Federico Mangione es cirujano pediátrico, dirige el Hospital Materno Infantil de la ciudad de Salta desde fines de 2019. Su crítica apunta a la falta de plazos en la ley, una omisión que legaliza de hecho el aborto hasta el último día de la gestación. Algo que los promotores de la “norma” se cansaron de negar. De hecho, lo acaba de reiterar el INADI en el pleito de su interventora, Victoria Donda, con la ex diputada y referente pro-vida Cinthia Hotton.

Sin embargo, como lo demuestra la práctica, el Inadi miente: la Ley habilita el aborto legal a lo largo de todo el embarazo en las causales de violación o de riesgo para la vida o salud de la madre, entendiendo por salud la física, psíquica o social. Es decir, el abanico de “motivos” es amplísimo.

En diálogo con el periodista Gerardo “Bafle” Montaldi de Radio 90.1 FM VOS de Salta, Mangione fue muy directo, brutal incluso, como para que no queden dudas: “Si vos leés la ley en detalle, voy a ser muy duro, no tiene ni siquiera fecha de corte, de límite digamos. Si yo hago una interrupción legal del embarazo la puedo hacer hasta las 38 semanas. Lean bien la ley”.

Para los legos en la materia, el médico explica en qué consiste una “interrupción del embarazo” a esa altura de la gestación: “Ya me llegaron consultas de 28 semanas. En esos casos le induzco el parto y cuando sale el chico está con vida. ¿Qué hago? ¿ Quién le va a meter una puñalada? ¿Nadie lo va a atender? Ahí me meten preso porque hago abandono de persona. Eso no está en ningún marco legal”.

Un bebé de 28 semanas de gestación (7 meses)

Sin temor a escandalizar, y dispuesto a enfrentar las eventuales consecuencias de sus dichos, Mangione lo pone en los términos más duros y directos posibles, seguramente para que las autoridades -de todos los poderes- tomen conciencia de lo que trae aparejado esta ley
Después de la 11a semana, tenemos un período de osificación del feto. Si yo hago un aborto, voy a ser crudo en esto, tengo que desarmar el feto. Ese feto se rompe en hueso y cartílago. Para poder sacar lo que es el famoso “legrado” se hace con una gilette. Rompo el útero, rompo el tejido y termino dejando a una chica de 20 años con la imposibilidad de ser madre de por vida. ¿Estoy cuidando a la mujer ahí? me pregunto. Lo voy a decir porque si me van a sacar que me saquen, porque estoy diciendo la verdad y no porque estoy mintiendo”.
Como se ve, es una realidad muy alejada del “fenómeno”, la “larva”, el “amasijo de células” y otras definiciones del debate en el Congreso en torno al aborto, que quedarán para la historia del disparate. O de la infamia.

“No estoy en contra de la ley -aclara el director del Materno Infantil salteño-, estoy en contra de la ley mal hecha. Seamos criteriosos, quiero cuidar a la mujer, trabajo para eso. (Pero) la igualdad se busca de otra manera, no haciendo una ley para buscar votos y para justificar lo injustificable. Estoy firme en lo que estoy pensando y lo que digo”.

Por eso su apelación a que la justicia intervenga en el tema: “Les digo a los jueces que por favor tomen la bandera como corresponde y hagan algo y lean bien esto para ver qué es lo que van a hacer porque nos va a ocasionar muchísimos problemas a todo el grupo médico”.

Esta ley se hizo para juntar votos y no en sentido puro y exclusivamente para cuidar a la mujer. Si uno quiere cuidar a la mujer para que tome sus decisiones hagamos bien las cosas. Yo no estoy en contra de eso”, reitera.


Generalizada objeción de conciencia

La otra problemática que enfrenta es la de la objeción de conciencia, mucho más extendida de lo que seguramente imaginaban los legisladores que con bastante liviandad votaron una ley que otros -los médicos- deberán aplicar. Recordemos que, durante todo el debate en torno a la legalización del aborto, tanto en 2018 como en 2020, no se permitió la difusión de imágenes ni de detalles de cómo se realizan estas “interrupciones” del embarazo en sus diferentes etapas: mejor no saber. Es decir, que los diputados y senadores legislaron sobre una práctica de la que prefirieron no conocer los detalles.

Ahora las consecuencias las deben enfrentar los médicos y un sistema de Salud ya tenso por la crisis socio-económica.

“También tengo el problema de los hospitales del interior que también me los están derivando (los abortos) porque son todos objetores -dice el doctor Mangione-. Me están saturando el hospital y no es cuestión de plata sino de recursos humanos. Acá (en el Materno Infantil) tenemos 3 personas que no son objetoras y sinceramente ya están agotadas”.

Por si hiciera falta, recuerda que la función de su hospital no son los abortos; algo obvio, pero que las autoridades y los legisladores no parecen haber tenido en cuenta. Además de que deben atender esta nueva demanda con el mismo presupuesto.

“Hace rato que vengo advirtiendo que el Materno no es un centro operativo para hacer legrados -dice Federico Mangione-. El Materno tiene que cubrir muchísimas patologías muy grandes que son importantes para la salud en general. Nos están mandando de la parte privada (los abortos) entonces ahora me estoy juntando con todos los gerentes de las prepagas para decirles ‘muchachos, por favor les pido, vean ustedes cómo está la situación y no me vengan a decir que son objetores porque me están ahogando en mi sistema’.”

Finalmente, Mangione apunta a otro problema, que tampoco los políticos han tenido en cuenta. O que parecen creer que se arregla mágicamente. Contra el argumento de los promotores de la legalización, el aborto legal no disminuirá los embarazos no deseados ni las enfermedades de transmisión sexual, al contrario, dado que opera como un reaseguro, como una “anticoncepción de segunda instancia”, que relaja los cuidados. “Esto también necesita educación sexual, a los papás les digo que abramos un poco la cabeza, porque es lo que se viene, lo que hay -advierte Mangione-. Con esto van a aumentar los casos de HIV, ya están aumentando los casos de hepatitis B y los casos de sífilis porque no se le está metiendo en la conciencia de los jóvenes... eduquemos como corresponde. Una vez que eduquemos busquemos todas las leyes que le hagan bien a la mujer”.

La misma advertencia había hecho el ex secretario de Salud del municipio de General Viamonte, Santiago Catalán Pellet, quien renunció al cargo tras la legalización del aborto, ya que, como funcionario no puede acogerse a la objeción de conciencia. Además de denunciar que se está promoviendo el aborto como “una práctica común y corriente y como un método anticonceptivo, advirtió que una consecuencia de la legalización será “un mayor descuido de la contracepción”. Ya sucede, asegura. “De hecho, la sífilis se ha triplicado porque no se usa el preservativo”. En base a su experiencia, Catalán Pellet sostiene que la información no basta para desarrollar una conducta responsable. “En la encuesta previa al pedido de aborto, el cien por ciento (de las solicitantes) afirma haber recibido información sobre anticoncepción. Es el fracaso de la educación sexual. El mundo se cansó de repartir anticonceptivos. Lo que modifica las conductas son los valores: qué soy, qué quiero ser, qué proyecto de vida tengo”.


Infobae


BERGOGLIO, EL “PAPA” QUE PROMUEVE EL BUDISMO

El apóstata argentino anduvo de paseo por Mongolia en un supuesto “viaje apostólico” y, como siempre, dijo palabras que cualquier Papa preconciliar se hubiera horrorizado de escuchar.

Por Cris Yozía


Antes que nada, algo que resulta muy extraño es cuál es la verdadera razón para hacer este “viaje apostólico” a un lugar como Mongolia, donde la comunidad católica es de solamente 1400 creyentes. Veamos lo que respondió él mismo en su diálogo con los periodistas en el vuelo de regreso de Mongolia.

"La idea de visitar Mongolia se me ocurrió pensando en la pequeña comunidad católica. Hago estos viajes para visitar la comunidad católica y también para entrar en diálogo con la historia y la cultura del pueblo, con la mística propia de un pueblo. Es importante que la evangelización no se conciba como proselitismoEl proselitismo siempre restringe. El Papa Benedicto dijo que la fe no crece por proselitismo sino por atracción. El anuncio del Evangelio entra en diálogo con la cultura. Hay una evangelización de la cultura y también una inculturación del Evangelio. Porque los cristianos también expresan sus valores cristianos con la cultura de su propio pueblo. Esto es lo contrario de lo que sería una colonización religiosa. Para mí, el viaje era conocer a este pueblo, entrar en diálogo con este pueblo, recibir la cultura de este pueblo y acompañar a la Iglesia en su camino con mucho respeto por la cultura de este pueblo. Y estoy satisfecho del resultado”. 



Ah, el falso papa solo tenia ganas de hacer un viaje turístico para conocer ese lugar, pero había que justificarlo diciendo que era un “viaje apostólico”. Genial. Lo que no está tan genial es la burrada repetida “El proselitismo siempre restringe”, esta vez citando a un predecesor suyo (algo que solo hace si es conveniente a sus fines).

Ahora, analicemos algunas partes de su discurso del domingo 3 de septiembre, cuando presidió un “encuentro ecuménico e interreligioso” junto a líderes budistas, chamanistas, ortodoxos rusos y otras 10 religiones diferentes, en el cual hizo gala una vez más, de su rechazo a la idea de sostener que la única Religión verdadera es la Iglesia Católica, manifestando “el valor superlativo de las religiones en la búsqueda de la armonía”.

... me alegra estar con ustedes en este importante momento de encuentro. Agradezco vivamente a cada uno y cada una de ustedes por su presencia aquí y por las diferentes intervenciones que han enriquecido la reflexión común. El hecho de estar juntos en el mismo lugar ya es un mensaje. Las tradiciones religiosas, en su originalidad y diversidad, comportan un formidable potencial de bien al servicio de la sociedad. [...] Es hermoso recordar la virtuosa experiencia de la antigua capital imperial Karakórum, donde se albergaban lugares de culto pertenecientes a diferentes “credos”, que daban testimonio de una armonía admirable. Armonía: quisiera subrayar esta palabra de sabor típicamente asiático. Esta se refiere a la relación particular que se crea entre realidades diferentes, sin superponerlas ni homologarlas, sino respetando las diferencias y en beneficio de la convivencia.


Ahora veamos qué decía Pío XI en su encíclica de 1928 Mortalium Animos § 2 sobre quienes promocionan este tipo de “encuentros”

... estas personas organizan con frecuencia convenciones y reuniones en las que hay un gran número de oyentes presentes y en las que todos, sin distinción, están invitados a participar en la discusión, tanto infieles de todo tipo, como cristianos, incluso aquellos que desgraciadamente se han alejado de Cristo o que con obstinación y pertinencia niegan su naturaleza y misión divinas. Ciertamente, tales intentos pueden ser aprobados por católicos, fundados como están en esa falsa opinión que considera que todas las religiones son más o menos buenas y loables, ya que todas ellas de diferentes maneras manifiestan y significan ese sentido que es innato en todos nosotros, y por el cual somos conducidos a Dios y al reconocimiento obediente de Su gobierno. No solo los que sostienen esta opinión por error y engañan, sino que, al distorsionar la idea de la verdadera religión, la rechazan, y poco a poco se desvían al naturalismo y al ateísmo, como se le llama; de lo que se desprende claramente que quien apoya a quienes sostienen estas teorías e intenta realizarlasabandonan por completo la religión divinamente revelada.



Sigamos con su discurso:

... hoy estamos aquí juntos como humildes herederos de antiguas escuelas de sabiduría. Al reunirnos hoy, nos comprometemos a compartir todo ese bien que hemos recibido, para enriquecer a una humanidad que, en su caminar, a menudo se encuentra desorientada por miopes búsquedas de lucro y bienestar; y a menudo también es incapaz de volver a encontrar el hilo conductor. Volviendo así su mirada sólo a intereses terrenos, acaba arruinando la misma tierra, confundiendo el progreso con el retroceso, como lo muestran tantas injusticias, tantos conflictos, tantas devastaciones ambientales, tantas persecuciones, tanto descarte de la vida humana.


¡Que tristeza que Bergoglio como supuesto líder de la Iglesia, ponga en el mismo nivel a la verdadera Religión con sectas paganas! Por lo que sabemos, el budismo es una religión, pero también una doctrina espiritual y filosófica no teísta, es decir, no plantea la existencia de un creador específico o Dios. Entonces, ¿Qué puede tener en común la Iglesia con el budismo?

Bergoglio se pone furioso ante la idea de  hacer “proselitismo católico”, es decir evangelizar, pero no tiene ningún problema con hacer “proselitismo ecológico” ya que no pierde oportunidad para despotricar contra “la humanidad”, que “acaba arruinando la misma tierra”, con “tantas devastaciones ambientales”. 

Sigamos con el parloteo bergogliano:

Mongolia, que se encuentra en el corazón de este continente, custodia un gran patrimonio de sabiduría, que las religiones que aquí se difundieron han contribuido a crear, y que quisiera invitar a todos a redescubrir y valorar



esta Sede apostólica nunca ha permitido que sus súbditos participen en las asambleas de los no católicos: porque la unión de los cristianos solo puede promoverse promoviendo el regreso a la única Iglesia de Cristo de aquellos que están separados de él.

Entonces, ¿estamos hablando de la misma religión? O mejor dicho, ¿a que religión pertenece Bergoglio? Por todas las evidencias que tenemos, lo único seguro es que no es católico.

Ahora veamos como continúa con su discurso revolucionario, esta vez a favor de la inmigración, vinculándolo con la tradicional vivienda de Mongolia, el ger o yurta:

... me han fascinado las viviendas tradicionales con las que el pueblo mongol revela una sabiduría sedimentada a través de milenios de historia. La ger constituye, en efecto, un espacio humano. En su interior se desarrolla la vida de la familia, es lugar de convivencia amistosa, de encuentro y de diálogo en el que, aun cuando ya fuesen muchosse sabe hacer espacio para alguien más. Y, además, es un punto de referencia concreto, fácilmente identificable en las inmensas extensiones del territorio mongol; es también motivo de esperanza para el que ha perdido el camino. Si hay una ger, hay vida. Se la encuentra siempre abiertapreparada para acoger al amigo, pero también al viajero e incluso al extranjero, para ofrecerles un té caliente que permita recobrar fuerzas en el frío invierno o una fresca leche fermentada que alivie las calurosas jornadas veraniegas. Esta es también la experiencia de los misioneros católicos, provenientes de otros países, que aquí son recibidos como peregrinos y huéspedes, y que entran con prudente tacto en este mundo cultural para ofrecer el humilde testimonio del Evangelio de Jesucristo.


Aún más, junto al espacio humano, la ger evoca la esencial apertura a lo divino. La dimensión espiritual de esta morada está representada por su apertura hacia lo alto, en donde se encuentra un solo punto desde el que entra la luz, formado por una claraboya segmentada. De ese modo, el interior se vuelve un gran reloj solar, donde se suceden luces y sombras, marcando las horas del día y de la noche. Hay una hermosa enseñanza en este aspecto: el sentido del tiempo que pasa proviene de lo alto, no del mero devenir de las actividades terrenas. Además, en ciertos momentos del año, el rayo que penetra de lo alto ilumina el altar familiar, recordando el primado de la vida espiritual. De esa manera, la convivencia humana que se realiza en el espacio circular remite constantemente a su vocación vertical, trascendente, espiritual.




¡Que extraña es la “espiritualidad” del falso papa! Para él, esto “evoca la esencial apertura a lo divino”, es “motivo de esperanza para el que ha perdido el camino”. ¡Cuanta palabrería estéril e inútil cuando en realidad podría llevar un mensaje auténticamente católico, que se supone que es lo que debería hacer, si fuera un verdadero papa!
 
Los verdaderos católicos encontramos exactamente lo que él dice sentir cuando ve una de esas viviendas del pueblo mongol, cuando vemos una iglesia católica...



Para finalizar, recordemos las palabras proféticas del Papa Pio X en su encíclica Pascendi dominici gregis § 2 del año 1907:

 ... en efecto, como ya hemos dicho, ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días, el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia.