1 de Septiembre: San Gil, ermitaño
(✞ S. VIII)
San Gil de Atenas, también llamado San Egidio (Atenas, siglo VII - Marsella, siglo VIII), O.S.B., fue un ermitaño benedictino bizantino, que desarrolló su actividad en la Francia post romana.
Sanctus Ægidius nació en algún momento del siglo VII, probablemente en el año 640, en Atenas, en el Imperio Bizantino. No se sabe mucho sobre su vida (ya que su hagiografía fue escrita casi 200 años después, en el siglo X), pero se conoce que pertenecía a la nobleza bizantina.
Cuenta la Tradición que un día Gil sintió la vocación de abandonar su vida de riquezas y donó sus posesiones a los pobres de la región, ante la muerte de sus ricos padres. Posteriormente se instaló en Marsella, en Galia, Imperio Romano de Occidente (actual Francia), para comenzar una vida de ermitaño, orando y meditando en la actual región de Provenza.
Se le atribuyen multitud de milagros como curaciones, resurrecciones y devolverle la fertilidad a tierras áridas de la región, por lo que su fama se acrecentó tanto que se vio obligado a retirarse a un bosque próximo al río Ródano, afluente del Mar Mediterráneo, conviviendo con el obispo de Arlés, Cesáreo.
Se ocultó en la región hasta que fue descubierto por accidente por el rey Childeberto I (o Carlos Martel), quien andaba de caza por la zona, persiguiendo a una cierva, con cuya leche se alimentaba Gil. La cierva se ocultó en la cueva donde se refugiaba desde hacía varios años Gil, quien fue herido por las flechas de los arqueros del rey, quien de inmediato lo interrogaron por su presencia en la zona, y descubrieron su fama pasada.
El rey se confesó con el monje, al parecer de un incesto, y en agradecimiento por sanar su espíritu, el rey ordenó construir por petición del anacoreta, un monasterio en el sitio donde encontró a Gil, conocido ahora como "Bosque de San Gil", y lo ordenó sacerdote y primer abad del monasterio hoy llamado Saint-Gilles-du-Gard, ya que la condición del rey para construir el monasterio, fue que Gil fuera su regente. Gil adoptó la Regla de San Benito para su comunidad.
Según la tradición, Gil murió en los Pirineos catalanes a la prolongadísima edad de 84 años, probablemente entre el 720 y el 725.
Oración:
¡Oh, glorioso San Gil, modelo de penitencia y humildad! Tú que abandonaste el siglo para entregarte por completo a la contemplación divina en la soledad del bosque, alcánzanos del Señor la gracia del verdadero arrepentimiento de nuestros pecados, el desapego de las vanidades del mundo y la fortaleza para cargar nuestra cruz de cada día. Amén.
Nota Diario7: La festividad de San Gil fue retirada del Calendario Romano General con la “reforma litúrgica” de 1969, tras el conciliábulo Vaticano II. De este modo, su fiesta del 1 de septiembre pasó a ser de celebración local o memoria libre.

