El “padre” Karl Rahner pretendía encontrar una solución al conflicto entre el modernismo y la fe católica con respecto a la Revelación.
El modernismo afirmaba que la Revelación residía en la mente humana y tenía lugar a diario cuando alguien sentía la llamada de la gracia. Pero la fe católica condenó esta afirmación y nos ha enseñado que la Revelación Divina se compone únicamente de los principios objetivos de fe y moral que Dios nos dio y que están contenidos en las Escrituras y la Tradición.
Rahner calificó el modernismo como intrinsicismo y la fe católica como extrinsicismo. Imaginó haber encontrado una síntesis que abarcaría tanto la tesis como la antítesis y las superaría.
Para él, la Revelación Divina sería la acción de Dios en la historia y en el mantenimiento del mundo en movimiento. Por cierto, en este último concepto, Rahner se mostró partidario de la evolución universal, que para él también formaría parte de la Revelación.
Portada del libro Revelación y Tradición de Karl Rahner y Joseph Ratzinger (edición en portugués).
Una fotocopia del texto (en portugués).
A continuación, presentamos nuestra traducción de las líneas resaltadas en amarillo.
Dos párrafos antes del texto resaltado, pregunta: “¿Qué es la Revelación y por qué, a pesar de su origen divino, es lo más íntimo de la historia humana?”. Responde:
Nuestra pregunta busca el conocimiento más elevado y radical que hoy, poco a poco, estamos alcanzando. Es decir, el conocimiento de cómo la evolución real y activa de los seres superiores a partir de los inferiores, y la acción creativa permanente que proviene de lo alto, son dos caras -ambas igualmente verdaderas y positivas- del milagro único del ser y de la Historia.
Me refiero a la idea de que Dios, en su libre relación con la criatura, no es una causa categorial [el Motor Principal del Tomismo] junto con otras, sino la fuente viva, permanente y trascendental de la evolución del mundo.
Asimismo, el mundo, a su manera, se inserta en la relación entre Dios y el hombre, en el hecho de la Revelación y en su historia. Y esto ocurre a gran escala, porque esta historia debe ser igualmente la acción de Dios y la acción del hombre, ya que es la realidad más alta en el orden del ser y en la evolución del mundo...
La historia de esa relación trascendental entre el hombre y Dios que se produce de manera sobrenatural mediante una participación divina gratuita debe llamarse Revelación.
(Karl Rahner, “Observações sobre o conceito de Revelação”, en Karl Rahner y Joseph Ratzinger, Revelação e Tradição)(São Paulo: Herder, 1968, p. 4.)
Dos párrafos antes del texto resaltado, pregunta: “¿Qué es la Revelación y por qué, a pesar de su origen divino, es lo más íntimo de la historia humana?”. Responde:
Nuestra pregunta busca el conocimiento más elevado y radical que hoy, poco a poco, estamos alcanzando. Es decir, el conocimiento de cómo la evolución real y activa de los seres superiores a partir de los inferiores, y la acción creativa permanente que proviene de lo alto, son dos caras -ambas igualmente verdaderas y positivas- del milagro único del ser y de la Historia.
Me refiero a la idea de que Dios, en su libre relación con la criatura, no es una causa categorial [el Motor Principal del Tomismo] junto con otras, sino la fuente viva, permanente y trascendental de la evolución del mundo.
Asimismo, el mundo, a su manera, se inserta en la relación entre Dios y el hombre, en el hecho de la Revelación y en su historia. Y esto ocurre a gran escala, porque esta historia debe ser igualmente la acción de Dios y la acción del hombre, ya que es la realidad más alta en el orden del ser y en la evolución del mundo...
La historia de esa relación trascendental entre el hombre y Dios que se produce de manera sobrenatural mediante una participación divina gratuita debe llamarse Revelación.
(Karl Rahner, “Observações sobre o conceito de Revelação”, en Karl Rahner y Joseph Ratzinger, Revelação e Tradição)(São Paulo: Herder, 1968, p. 4.)


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