martes, 7 de mayo de 2024

LO QUE CRISTO HARÍA

¿Te imaginas a Cristo en la última cena con la guitarra y los bongos cantado “en este mundo que Cristo nos da”?

Por el padre Jorge González Guadalix


Mi amiga la monja es real, otra cosa es que me calle el nombre y la congregación, por eso del pecado y el pecador, que ustedes me entienden. La formación de la reverenda es manifiestamente mejorable. Es enfermera titulada por lo civil e ignorante cum laude por lo eclesiástico. Su formación, compuesta de cursos varios de nada sin sifón a los que añade experiencias variadas de inserción, mística, contemplación y veganismo alternativo, se complementa con actividades socio caritativas culturales y el apoyo entusiasta a la liturgia en una parroquia de barrio humilde, que evidentemente no es la suya.

Como encargada, responsable y factotum litúrgico, me cuenta que ha visto alguna de mis misas que transmito en directo cada domingo desde Piñuécar. “Escandalosas”, “alejadas del pueblo”, “insensibles ante la realidad social” y “poco insertadas”. Su razonamiento es imbatible:
¿Te imaginas a Cristo cenando de espaldas a los apóstoles? ¿Y revestido con casulla en la última cena? ¿Alguien entiende que te laves las manos en el ofertorio, no te has lavado en casa? ¿Tú crees que Cristo en la última cena tenía misal?
Hay mucho católico así. Unos por ignorancia, otros porque aún teniendo formación descubrieron que era mucho más cómodo dejar de leer y estudiar y hacer lo que les da la gana con la excusa de que Cristo lo haría o no. Como mi amiga. Cuando uno no tiene ni quiere tener otro argumento que el de su santa voluntad y su personal interpretación de lo que Cristo haría, votaría o pondría en marcha, es inútil toda discusión.

Si uno no sabe y quiere de verdad saber, no es tan complicado: pregunta, lee, estudia y se informa. Si ha llegado a la conclusión de que todo eso le sobra porque tiene suficiente ciencia infusa, entonces la cosa no tiene remedio.

Yo también tengo preguntas para mi amiga la monja, con la que, por cierto, aunque parezca imposible, mantengo una excelente relación:
¿Te imaginas a Cristo en la última cena con la guitarra y los bongos cantado “en este mundo que Cristo nos da”? ¿Se parece en algo vuestra iglesia al cenáculo? ¿Hay lavatorio de pies en cada misa? Pregunta a Cristo que le parece que vivas en un conventazo en el centro de la ciudad con un montón de habitaciones vacías cuando hay gente durmiendo en la calle. ¿Y si Cristo iba andando qué haces con un coche? El hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza… vosotras sí.
Un católico normal no se pregunta qué haría Cristo a no ser que se quede sin argumentos o esté sobrado de sí mismo. Un católico normal sabe que tiene formas de conocer la verdad y aplicarla a la vida cotidiana. Se llama Doctrina de la Iglesia, estudio y discernimiento serio. Por eso cuando escucho a alguien, sea quien sea, poner todo el peso de sus argumentos en que “lo que Cristo haría o no haría”, siento tristeza porque hayamos llegado a este estado de cosas, que hace que todo sea válido con el falaz argumento de que “Cristo lo haría”.


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