jueves, 26 de febrero de 2026

SACERDOTES QUE CELEBRAN LA MISA TRADICIONAL, ¿EXCOMULGADOS Y CISMÁTICOS?

Hoy en la Iglesia sólo hay un pecado imperdonable, el pecado contra el “espíritu” del Vaticano II: celebrar la Misa Tradicional romana.


“Los libros litúrgicos promulgados por los Santos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II, de acuerdo con los decretos del Concilio Vaticano II, son la única expresión de la lex orandi del Rito Romano”, afirma el artículo 1 de Traditionis Custodes. De ello se desprende lógicamente que el rito anterior al Vaticano II no expresa plenamente la fe de la Iglesia, o mejor dicho, no la expresa en absoluto.

El “arzobispo” Carlos Alberto Breis Pereira, de Maceió, en el estado de Alagoas (Brasil), acaba de declarar las últimas consecuencias: declara cismático y pronuncia la excomunión contra cualquier sacerdote que tenga la audacia de celebrar una Misa tridentina fuera del recinto que ha reservado para unos pocos fieles que se reunen en la capilla de un hospital:

Nota de la Arquidiócesis de Maceió

La Arquidiócesis de Maceió informa a los fieles residentes en su territorio que, si desean asistir a las misas llamadas “tridentinas” -es decir, aquellas celebradas según el Misal Romano de San Pío V, promulgado por el Papa San Pío V en 1570, en latín- el único lugar autorizado es la Capilla de San Vicente de Paúl, en la Santa Casa de Misericórdia de Maceió.

Precisamos que esta liturgia se celebra siempre los domingos a las 10:00 horas por el Padre Cícero Lenisvaldo Miranda da Silva, del clero arquidiocesano.

Esta dispensa fue otorgada por el Arzobispo de Maceió, Mons. Carlos Alberto Breis Pereira, OFM, con la aprobación de la Santa Sede. Esta liturgia no está autorizada en ningún otro lugar, religioso o secular, ni dentro de ninguna asociación civil.

Según los cánones 751 y 1364 § 1 del vigente Código de Derecho Canónico, la celebración de la Misa, según el rito antiguo, en otro lugar, será considerada un acto de cisma público, que implicará la excomunión automática.

Canon 751 - El cisma se define como la negativa a someterse al Sumo Pontífice o a recibir la comunión con los miembros de la Iglesia que le están sujetos. La negativa a someterse al Sumo Pontífice o a recibir la comunión con los miembros de la Iglesia que le están sujetos se denomina cisma.

Canon 1364 – §1. El apóstata de la fe, el hereje o el cismático incurre en excomunión late sententiae, sin perjuicio de lo dispuesto en el canon 194, § 1, n. 2 [1. Queda revocado de pleno derecho de todo cargo eclesiástico… quien haya abandonado públicamente la fe católica o la comunión con la Iglesia]; también podrá ser castigado con las penas mencionadas en el canon 1336, §§ 2-4.

§ 1. El [...] cismático conlleva la excomunión latae sententiae y lo prescrito en el canon 194, § 1, n. 2; además, pueden ser castigados con las sanciones mencionadas en el canon 1336, § 2-4 [diversas penas expiatorias: prohibición de residencia en tal lugar, multas, etc.].

Confiando en Dios, tengamos la firme convicción de que preservaremos la comunión de la Arquidiócesis de Maceió con la Santa Sede Apostólica.

Maceió, 11 de febrero de 2026

Monseñor José Everaldo Rodrigues Filho
Vicario Judicial (Pro Missa Tridentina no Brasil | Facebook)

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“Monseñor” Carlos Alberto Breis Pereira fue recibido por el falso “papa” Prevost el 12 de enero. Se supone que también visitó al “cardenal” Roche, “prefecto” de la Congregación para el Culto Divino. ¿Compartió con ellos el celo vengativo que lo impulsaba? Llama la atención que la nota de la Diócesis de Maceió precediera un día a la del “cardenal” Fernández (12 de febrero) sobre la FSSPX, mencionando el cisma y la excomunión.

La interpretación de Traditionis Custodes por parte del “obispo” de Maceió es extrema:

- La Misa Tridentina se concede en un solo lugar (una capilla dentro de un hospital), sólo los domingos, a una hora determinada, para un sacerdote específico (el capellán del hospital, párroco de una parroquia vecina).

- En cualquier otro lugar, en privado o en público, cualquier sacerdote que celebre la Misa Tradicional será considerado como si cometiera un acto cismático, siendo por tanto automáticamente excomulgado y pasible de todo tipo de penas, incluidas las económicas.

Cabe destacar que el 13 de julio, Ramón Bejarano, “obispo auxiliar” de San Diego, EE. UU., celebró una “Eucaristía homosexual” en la iglesia de San Juan Evangelista, bajo el lema “Todos son bienvenidos”. Durante el “servicio”, un hombre que se autopercibe “mujer trans” llamado Murray-Ramírez habló y agradeció al obispo por defender a la comunidad lgbt
, entre aplausos de la congregación. ¿Fue sancionado este “obispo”? ¡Ni lo sueñes!


Cabe destacar también que el 28 de enero, en la Iglesia de Nuestra Señora de Pompeya en Corrientes, Argentina, el “padre” Fernando Luis Gómez ofició el “matrimonio” de Solange Ayala, varón de nacimiento, pero que se identificaba como mujer, e Isaías Díaz Núñez, mujer de nacimiento, pero que se identifica como hombre. El “arzobispo” de Corrientes, José Adolfo Larregain, anunció que se emitiría un decreto formal de nulidad. ¿Será excomulgado el “sacerdote”? ¡Ni lo sueñes!


Porque hoy en la Iglesia sólo hay un pecado imperdonable, el pecado contra el “espíritu” (del Vaticano II), castigado con las máximas penas: celebrar la Misa Tradicional romana.

 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Otra falacia diabólica. El humo de Satanás en el Templo de Dios.
San Pío V no prohibió ningún Rito que tuviera al menos 200 años de antigüedad. Qué generoso y tolerante se mostraba aquel Pontífice, tachado siempre de rígigo inquisidor. En cambio estos "misericordiosos" condenan la Misa que se ha ido desarrollando desde los Apóstoles hasta ser codificada en 1570. Condenan a los mismos Apóstoles pues, como decía el Cardenal Juan Bona, en la Misa (la de siempre) nada es cosecha del propio ingenio porque consta de las mismas palabras del Señor, de las tradiciones de los Apóstoles, de las palabras de la Sagrada Escritura y de los Santos Padres, Pontífices y Doctores (De Sacrificio Missae, al principio). Por tanto es siempre agradable a Dios. En cambio el Misal de Pablo VI (que sólo tiene unos 50 años y además ha sido creado por una comisión semiprotestante) cómo puede ser expresión de la Fe Católica y Apostólica?