18 de agosto: San Agapito Mártir
(✞ 274)
San Agapito Mártir, también conocido como Agapito de Palestrina o Agapitus of Praenes, nació en el año 259 en Palestrina (Italia) en una familia patricia imperial, lo que sugiere que provenía de un entorno privilegiado.
A los quince años, durante la persecución de Aureliano, San Agapito proclamó con valentía y orgullo su fe cristiana. Su audaz declaración de ser cristiano en un tiempo de intensa persecución lo convirtió en blanco para quienes buscaban erradicar la fe cristiana. Como resultado, fue rápidamente capturado y llevado ante las autoridades para ser interrogado.
A pesar de las amenazas y presiones a las que se enfrentó, San Agapito permaneció firme en su Fe, negándose a renunciar a sus creencias. Debido a su juventud y al modo en que enfrentó el martirio, su historia pronto se volvió muy conocida.
Según la tradición, fue encarcelado en una celda inmunda durante cuatro días sin probar alimento ni agua, luego colocaron brasas encendidas sobre su cabeza, después fue colgado de los pies sobre una hoguera humeante y se le arrojó agua hirviendo. Como no conseguían doblegar su voluntad, fue llevado al anfiteatro de Palestrina para que fuera devorado por las fieras. Sin embargo, los animales salvajes se acercaron pacíficamente y se negaron a tocarlo o hacerle daño. Ante el fracaso de las fieras, el prefecto ordenó su muerte inmediata y San Agapito murió degollado en el año 274 en Palestrina, Italia.
Después de su martirio, las reliquias de San Agapito fueron veneradas tanto en Palestrina, Italia, como en Besançon, Francia. Fue canonizado como Santo antes de que se establecieran los procesos formales de canonización. San Agapito Mártir es conocido como santo patrón de los jóvenes ya que a sus 15 años de edad mantuvo una fe inquebrantable y es considerado un modelo para la juventud. Aunque gran parte de su vida permanece envuelta en misterio, San Agapito continúa siendo venerado como modelo de fe y valentía.
Algunas representaciones de San Agapito lo muestran como un joven encadenado en una cárcel o colgado boca abajo sobre un fuego. Otras lo representan sosteniendo una rama de palma, llevando una corona o con símbolos como un carbón encendido, leones o dragones.
Reflexión:
San Agapito nos enseña que en un mundo lleno de presiones debemos ser valientes ante las dificultades y nos recuerda que la verdadera paz interior no nace de dar la razón al mundo, sino de ser fieles a Dios.
Oración:
Oh Dios, que fortaleciste a tu mártir San Agapito con un espíritu invencible en medio de las pruebas, concédenos por su intercesión la valentía de mantenernos firmes en la fe y la pureza de corazón para seguirte siempre. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Nota Diario7: En 1969 la iglesia posconciliar revisó el calendario mundial para “dar prioridad a los santos de relevancia global”. Bajo la excusa que los relatos detallados del martirio de San Agapito (los leones, el fuego, etc.) provenían de textos antiguos “con elementos legendarios”, su fiesta universal fue fue limitada al ámbito estrictamente local (la diócesis de Palestrina) y a los lugares que le tienen devoción particular, en lugar de ser una memoria obligatoria para toda la Iglesia universal.


No hay comentarios:
Publicar un comentario