Por Antonino Cambria
El “padre” Ángel García, fundador de “Mensajeros de la Paz”, declaró a la prensa que la afluencia masiva de “migrantes” que cruzaron ilegalmente a territorio español desde Marruecos la semana pasada son “santos”.
En declaraciones a la prensa tras una reunión con el alcalde-presidente de la pequeña ciudad autónoma española de Ceuta, García calificó de “santos” a los 50.000 o 60.000 “migrantes” que llegaron a territorio español entre el 30 y el 31 de julio, según informaron medios españoles.
El “sacerdote” afirmó además que, “nosotros en su lugar, haríamos cualquier barbaridad, y aquí los ves: están tranquilos, no están causando ningún problema; simplemente están esperando a ver si pueden entrar en el CETI”, restando importancia a las muertes causadas por la oleada migratoria y la destrucción que provocó en toda la ciudad.
Por lo tanto, infringir las leyes de inmigración españolas cruzando la frontera en masa sería un pecado. Si bien no se puede juzgar la culpabilidad de cada individuo, no se les debe considerar “santos”, como sugiere este “sacerdote”.
García también restó importancia a los disturbios y al impacto devastador de la oleada migratoria de la semana pasada, tanto para los habitantes de Ceuta como para los propios migrantes. Durante la oleada, más de 50.000 migrantes entraron ilegalmente en Ceuta —más de la mitad de la población de la ciudad— entre el 30 y el 31 de julio, y al menos 86 personas murieron, la mayoría ahogadas al intentar nadar hasta las costas españolas (en inglés aquí).
El Daily Mail informó de que la situación incluso provocó disturbios, y los vecinos salieron a las calles para protestar y repeler a los intrusos.
Según informó el Mail, “muchos ondeaban banderas españolas y les gritaban. Mientras un grupo de migrantes huía, se oía de fondo una fuerte sirena policial”. El sindicato de la Policía Nacional, Jupol, emitió un comunicado lamentando la “clara falta de personal y recursos materiales” para hacer frente a la situación.
El gobierno español finalmente envió tropas el viernes para “reforzar a la Guardia Civil en el ejercicio de sus poderes y cualquier otro que sea necesario para mantener la seguridad en la ciudad de Ceuta”, dijo el Ministerio del Interior, y trabajaría con el gobierno marroquí para devolver a los “migrantes” “lo antes posible”.
La avalancha de “migrantes” en la frontera fue tan devastadora que incluso el presidente del Gobierno español, el izquierdista Pedro Sánchez, denunció el incidente como “una violación de la integridad territorial de España”.

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