viernes, 8 de julio de 2011
IBEROAMÉRICA: GRUPOS PRO VIDA "PARAN LOS PIES" A EMBAJADORA DE USA PRO GAY
"Sra. Aponte, en clara violación a las reglas de la diplomacia y a las leyes de derecho internacional, usted pretende venir a imponernos... algo ajeno a nuestra idiosincrasia, disfrazándolos de supuestos “derechos humanos”".
REDACCIÓN HO.- Hace un mes, la embajadora de EE.UU en El Salvador, Mª Carmen Aponte, escribió un artículo en favor de la agenda gay y de la ideología de género liderada abiertamente por el Gobierno de Obama, con Clinton a la cabeza.
Plataformas cívicas provida y en favor de la familia en El Salvador e Iberoamérica se pusieron de inmediato manos a la obra para protestar por el 'desglose' de argumentos de la embajadora lleno del vocabulario típico eufemístico e ideológico de estas corrientes.
Reproducimos íntegra la carta publicada tanto en El Salvador, como en Bolivia y otros países de Iberoamérica y a la que HazteOir.org y Derecho a Vivir se adhieren.
En referencia a lamentable artículo publicado por la embajadora Aponte en La Prensa Grafica, el 28 de junio de los corrientes.
Embajadora Aponte: No se meta con nuestros Valores
Una de las principales reglas de la diplomacia, probablemente la más importante para establecer relaciones de respeto mutuo entre las naciones, es la circunspección: prudencia ante las circunstancias para comportarse debidamente, seriedad, decoro y gravedad en acciones y palabras. Otra regla fundamental en el ejercicio de las relaciones diplomáticas, es la de no desdeñar las tradiciones y costumbres del país huésped. Además, la prudencia y la templanza son reglas elementales de la buena educación.
Por otro lado, la Convención de Viena en su artículo 41 y la Resolución 2625 (XXV) de la Asamblea General de Naciones Unidas- 24-10-70, que contiene la Declaración Relativa a los Principios de Derecho Internacional Referentes a las Relaciones de Amistad y a la Cooperación entre los Estados de Conformidad con la Carta de las Naciones Unidas establecen que los diplomáticos están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos del estado receptor y que los estados tienen el deber de respetar la personalidad de los demás estados.
Sra. Aponte, en clara violación a las reglas de la diplomacia y a las leyes de derecho internacional, usted pretende venir a imponer a los salvadoreños, desdeñando nuestros valores profundamente cristianos, una nueva visión de valores extranjeros y extraños, totalmente ajenos a nuestra idiosincrasia, disfrazándolos de supuestos “derechos humanos”
¿Cómo se atreve, Sra. Embajadora, darnos clase con aires de superioridad, acerca de derechos humanos, cuando en su país legalmente se asesinan de la forma más cruel y despiadada a millones de bebés no nacidos indefensos y vulnerables? ¡Son descuartizados, quemados, envenenados vivos, aún hasta cuando tienen 9 meses de gestación! ¡Ustedes llaman a eso “derecho a decidir”! ¡También lo llaman modernidad y progreso!
El caído Imperio Romano era considerado moderno y progresista. Abortaban a los bebés, asesinaban a los recién nacidos, y sostenían igualmente relaciones homosexuales, bisexuales, incestuosas, pedófilas, zoófilas, y orgías. Tal decadencia los volvió vulnerables sucumbiendo ante los turcos.
En lo único que estamos de acuerdo con su escrito, es en repudiar la violencia contra los homosexuales, bisexuales, transexuales, etc.; contra éstos, como contra flacos, gordos, altos o bajos... Esto, por supuesto, no implica aceptar la unión legal entre personas del mismo sexo o que se vayan agregando nuevas modalidades de familia como bisexuales, trisexuales, multisexuales y todo el abanico existente en la gama de alternativas de las preferencias sexuales. No aceptar la legitimidad de la “diversidad sexual” no significa que estamos violentando algún derecho humano.
No puede hablarse de progreso si es así como se define lo moderno. Preferimos sentirnos orgullosamente “anticuados”, mantener nuestros valores morales, preservar a nuestras familias y tener claridad entre los principios que definen el bien y el mal.
Las siguientes organizaciones apoyamos la valiente protesta hecha por las organizaciones salvadoreñas en defensa de sus valores e identidad cultural.
IBEROAMÉRICA
Fundación Sí a la Vida El Salvador
Fundación Carisma
Fundación Crea
Fundación Vida y Familia
Fundación Internacional por el Rescate de la Esperanza - FIRE
Alianza Latinoamericana para la Familia –ALAFA - Venezuela
Asociación Provida de Venezuela - PROVIVE
Provida Honduras
ALAFA Honduras
ANPROVIDA Nicaragua
Asociación Sí a la Vida Guatemala
ESPAÑA
Plataforma Cívica HazteOir.org
Derecho a Vivir
Etiquetas:
Homosexuales,
Pro-Vida
jueves, 7 de julio de 2011
RECHAZAN UN PEDIDO CONTRA EL PADRE GRASSI
El Tribunal de Casación Penal bonaerense rechazó los pedidos de los abogados de dos presuntas víctimas del sacerdote Julio César Grassi para que el sacerdote vaya de inmediato a prisión.
El fallo significa que Grassi permanecerá en libertad hasta que la condena en su contra, de 15 años de prisión por “dos hechos de abuso sexual y corrupción de menores agravados”, quede firme.
La Sala II del tribunal, con las firmas de los jueces Jorge Hugo Celesia y Carlos Alberto Mahiques, declaró “inadmisibles” por cuestiones procesales los pedidos de los abogados Sergio Daniel Piris y Juan Pablo Gallego.
Así, quedó firme la resolución de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de Morón, que a su vez avaló la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal 1 que no hizo lugar al pedido de detención de Grassi .
Los jueces Celesia y Mahiques no se pronunciaron respecto a si corresponde o no que Grassi esté libre sino que lo hicieron respecto de una cuestión procesal acerca de si correspondía que los querellantes apelen los anteriores rechazos a la detención del sacerdote.
Los jueces entendieron que la presentación de los abogados “no encuadra en el Código Penal”.
USA-ANTICONCEPTIVOS: EL ESCÁNDALO BAYER
La FDA volverá a evaluar los riesgos de los anticonceptivos que reportan a Bayer enormes ganancias a costa de la salud de las mujeres.
Por Juan Bacigaluppi
La Food and Drug Administration (FDA), máxima autoridad en la aprobación de productos medicinales en USA anunció, el 31 de mayo, que volverá a evaluar los riesgos para la salud de las mujeres derivados del consumo de las píldoras anticonceptivas fabricadas con la hormona sintética drospirenona.
Lo cierto es que el gigante alemán de la industria farmacéutica Bayer, enfrenta ya 7.000 demandas judiciales por los efectos secundarios del anticonceptivo hormonal Yaz, que contiene drospirenona. Bayer fabrica también las píldoras anticonceptivas Yasmine, Safyral y Beyaz, y sus genéricos: todas ellas con drospirenona como principio activo.
Las acciones legales contra Bayer se originan en que los anticonceptivos fabricados con drospirenona han producido a miles de mujeres coágulos de sangre (trombos), ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y enfermedades de la vesícula biliar.
Además, Bayer amplió el mercado de su producto Yaz publicitando que no era sólo para la “prevención” del embarazo, sino que también era apto para tratar los síntomas del síndrome premenstrual y el acné.
El 24 de septiembre pasado murió, víctima de infarto provocado por un trombo pulmonar, Michael Pfleger, un adolescente que consumió Yaz como tratamiento para el acné. Su madre, Joan Cummins, presentó una demanda contra Bayer el 10 de mayo.
La FDA señaló en su comunicado del 31 de mayo que “todas las píldoras anticonceptivas suponen riesgo de coágulos de sangre", pero dos estudios publicados en el British Medical Journal afirman que los anticonceptivos que contienen drospirenona presentan entre dos a tres veces mayor riesgo de trombosis que otros anticonceptivos que contienen levonorgestrel.
La agencia dijo, además, que iba a realizar un estudio sobre 800.000 mujeres con el fin de resolver las conclusiones contradictorias sobre los anticonceptivos que contienen drospirenona. Aún no se sabe la fecha en la que se presentarán las conclusiones de la investigación.
En marzo último, otro producto “anticonceptivo” de Bayer, comercializado bajo el nombre de Dianette (en algunos lugares Diane) cobró en el Reino Unido su segunda víctima mortal, una chica de 17 años. El principio activo de Dianette es el acetato de ciproterona. El British Medical Journal, publicó que los mismos riesgos de trombosis de las píldoras que contienen drospirenona, pueden darse en las que contienen acetato de desogestrel y también en las que tienen como principio activo ciproterona.
Recordemos que en la mayoría de los países del mundo la aprobación de productos medicinales por la FDA es reconocida automáticamente por las agencias nacionales que autorizan medicamentos. Algunos países han desactivado sus organismos de control de medicamentos y se guían únicamente en los dictámenes de la agencia norteamericana.
Pero, en el caso de suspender o prohibir la venta de un anticonceptivo, ésta se hace efectiva en los países del “primer mundo”, no así en los países menos desarrollados. Cuando los laboratorios Schering -luego comprados por Bayer- fabricaban el anticonceptivo Yasmin, cuya venta fue prohibida en el Reino Unido, la píldora se siguió comercializando en el “tercer mundo”.
Fuentes Propias; Life Site, Noticias Globales 1085.
miércoles, 6 de julio de 2011
EDUCAR PARA DESTRUIR: MATERIA OBLIGATORIA
Pero no todo está escrito, aunque ya está puesto en marcha esta asignatura, se encuentra en una fase piloto y como en España tenemos recursos para dar marcha atrás.
Por Norma Barba de Muñoz
Como un tentáculo más de la reingeniería social para la deconstrucción en México, se aprobó desde hace dos años (2009) el programa y asignatura estatal: "cultura de la legalidad, ciudadanía y democracia" para niños y adolescentes de entre tres y 14 años de los tres niveles básicos de educación del Distrito Federal.
Programa y asignatura que viene a ideologizar a nuestros hijos y hacer operativas todas las leyes anti persona y familia aprobadas en los últimos tres años en la capital, como ya ha sucedido en España desde hace un lustro con la materia de "educación para la ciudadanía".
El jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, como el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, tienen claro que hay que legislar para garantizar el cumplimiento del nuevo modelo social, implementar políticas públicas para fortalecer los principios rectores, y educar para permear y hacer aceptable los nuevos criterios que generan un cambio de pensamiento.
Tal como lo señaló el presidente español en el 2008 ante el congreso de su partido (PSOE): "Desde hace más de un siglo sabemos que la fuerza que arrastra al mundo es la de las ideas. Por eso debemos hacer dos cosas a la vez: transformar el presente desde el gobierno y el futuro desde las ideas".
Tanto la izquierda del Distrito Federal como la española, encuentran en este pensamiento su forma de actuar para la "deconstrucción social", (resquebrajamiento de los valores personales, sociales y familiares) y la imposición de una moral única basada en tres grandes pilares:
El relativismo, (donde no existe ninguna verdad absoluta), en el positivismo jurídico (donde la ley creada por el legislador nos dicta lo bueno y lo malo y está no está intrínsecamente ligada a su voluntad sino a la justicia) y el laicismo (donde las religiones son fuente de retroceso y opresión).
Por ello no es de sorprenderse, ni adjudicárselo a la casualidad que ambos gobiernos implementaran programas educativos similares que generen una nueva "ética común" o "conciencia moral cívica" donde el Estado determina la verdad y la moral, lo bueno y lo malo, regulando la vida privada de los ciudadanos y obligándolos a asumir estos criterios como propios aunque estén en desacuerdo.
Intromisión a la privacidad que va aparejada de la pretensión del estado por convertirse en educador moral, arrebatándonos a los padres este derecho y función que nos es exclusiva para formar a nuestros hijos en congruencia con nuestros principios y creencias, por ser esencial para la implantación social del nuevo orden.
Es así que tanto la materia de "educación para la ciudadanía" en España, como la de "cultura para la legalidad, ciudadanía y democracia" en el Distrito Federal, tienen como propósito enseñar a nuestros chicos que:
a) Los seres humanos no son iguales.- Afirmación que no sólo contraviene a la concepción antropológica de hombre, sino que sienta las bases de la teoría sexista que reza que toda diferencia genera desigualdad y toda desigualdad genera opresión. Por lo que la maternidad es limitativa, el derecho al aborto es liberalizador, etcétera.
b) Construcción de una conciencia moral.- Se basa en lo que la ley (Estado) diga que es bueno y qué es malo: el aborto como derecho de la mujer sobre su cuerpo, las uniones de homosexuales son familia, la paternidad es un derecho de los homosexuales y no del menor a tener padres, etcétera.
c) La identidad personal se crea a través del reconocimiento, respeto y aceptación de que no somos iguales.- Esto incluye la posibilidad legitima de podernos reinventar (cambiar de sexo y género, etc.).
d) La democracia más que un sistema político debe convertirse en "una forma de vida".- Bajo este principio las mayorías dictan la verdad y todos así debemos acatarlas.
e) La autonomía moral debe estar ajena a toda religión y persona.
Enseñanzas que hoy reciben alumnos de secundaria en el D.F., y cuyo contenido pretende sea transversal para las demás asignaturas, de tal suerte que se asegure posicionar estos pensamientos en todos los ámbitos y temas para hacerlos reglas culturales y sociales de convivencia en este esquema social de deconstrucción.
Pero no todo está escrito, aunque ya está puesto en marcha esta asignatura, se encuentra en una fase piloto y como en España tenemos recursos para dar marcha atrás.
Humanicemos la educación. ¡Humanízate!
Fuente: Yo influyo.com
Por Norma Barba de Muñoz
Como un tentáculo más de la reingeniería social para la deconstrucción en México, se aprobó desde hace dos años (2009) el programa y asignatura estatal: "cultura de la legalidad, ciudadanía y democracia" para niños y adolescentes de entre tres y 14 años de los tres niveles básicos de educación del Distrito Federal.
Programa y asignatura que viene a ideologizar a nuestros hijos y hacer operativas todas las leyes anti persona y familia aprobadas en los últimos tres años en la capital, como ya ha sucedido en España desde hace un lustro con la materia de "educación para la ciudadanía".
El jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, como el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, tienen claro que hay que legislar para garantizar el cumplimiento del nuevo modelo social, implementar políticas públicas para fortalecer los principios rectores, y educar para permear y hacer aceptable los nuevos criterios que generan un cambio de pensamiento.
Tal como lo señaló el presidente español en el 2008 ante el congreso de su partido (PSOE): "Desde hace más de un siglo sabemos que la fuerza que arrastra al mundo es la de las ideas. Por eso debemos hacer dos cosas a la vez: transformar el presente desde el gobierno y el futuro desde las ideas".
Tanto la izquierda del Distrito Federal como la española, encuentran en este pensamiento su forma de actuar para la "deconstrucción social", (resquebrajamiento de los valores personales, sociales y familiares) y la imposición de una moral única basada en tres grandes pilares:
El relativismo, (donde no existe ninguna verdad absoluta), en el positivismo jurídico (donde la ley creada por el legislador nos dicta lo bueno y lo malo y está no está intrínsecamente ligada a su voluntad sino a la justicia) y el laicismo (donde las religiones son fuente de retroceso y opresión).
Por ello no es de sorprenderse, ni adjudicárselo a la casualidad que ambos gobiernos implementaran programas educativos similares que generen una nueva "ética común" o "conciencia moral cívica" donde el Estado determina la verdad y la moral, lo bueno y lo malo, regulando la vida privada de los ciudadanos y obligándolos a asumir estos criterios como propios aunque estén en desacuerdo.
Intromisión a la privacidad que va aparejada de la pretensión del estado por convertirse en educador moral, arrebatándonos a los padres este derecho y función que nos es exclusiva para formar a nuestros hijos en congruencia con nuestros principios y creencias, por ser esencial para la implantación social del nuevo orden.
Es así que tanto la materia de "educación para la ciudadanía" en España, como la de "cultura para la legalidad, ciudadanía y democracia" en el Distrito Federal, tienen como propósito enseñar a nuestros chicos que:
a) Los seres humanos no son iguales.- Afirmación que no sólo contraviene a la concepción antropológica de hombre, sino que sienta las bases de la teoría sexista que reza que toda diferencia genera desigualdad y toda desigualdad genera opresión. Por lo que la maternidad es limitativa, el derecho al aborto es liberalizador, etcétera.
b) Construcción de una conciencia moral.- Se basa en lo que la ley (Estado) diga que es bueno y qué es malo: el aborto como derecho de la mujer sobre su cuerpo, las uniones de homosexuales son familia, la paternidad es un derecho de los homosexuales y no del menor a tener padres, etcétera.
c) La identidad personal se crea a través del reconocimiento, respeto y aceptación de que no somos iguales.- Esto incluye la posibilidad legitima de podernos reinventar (cambiar de sexo y género, etc.).
d) La democracia más que un sistema político debe convertirse en "una forma de vida".- Bajo este principio las mayorías dictan la verdad y todos así debemos acatarlas.
e) La autonomía moral debe estar ajena a toda religión y persona.
Enseñanzas que hoy reciben alumnos de secundaria en el D.F., y cuyo contenido pretende sea transversal para las demás asignaturas, de tal suerte que se asegure posicionar estos pensamientos en todos los ámbitos y temas para hacerlos reglas culturales y sociales de convivencia en este esquema social de deconstrucción.
Pero no todo está escrito, aunque ya está puesto en marcha esta asignatura, se encuentra en una fase piloto y como en España tenemos recursos para dar marcha atrás.
Humanicemos la educación. ¡Humanízate!
Fuente: Yo influyo.com
lunes, 4 de julio de 2011
EL ESCÁNDALO KARADIMA: EL MODELO DE JUSTICIA DEL VATICANO
Fernando Salvador Miguel Karadima Fariña, más conocido como Fernando Karadima, fue un sacerdote católico chileno, expulsado del sacerdocio el 27 de septiembre de 2018.
Fernando Salvador Miguel Karadima Farina forjó una impecable carrera eclesiástica. Nacido en agosto de 1930, dedicó gran parte de su ministerio presbiteral a la formación del clero, siempre vinculado a la exclusiva parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en la Avenida el Bosque, en Chile.
Ordenado sacerdote en 1958, su personalidad y carisma le permitieron asumir lentamente un poder creciente, no sólo en la parroquia sino también en la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón, semillero local de vocaciones. En los años ochenta tomó el control de la capilla del Bosque, que convirtió en un centro pastoral intensivo.
Decenas de sacerdotes acudieron a trabajar con él, entre ellos los obispos Juan Barros Madrid (Vicario Castrense) y Andrés Arteaga (Obispo Auxiliar de Santiago de Chile). Entre sus seguidores, su "fama de santidad" era indiscutible. Su labor en favor de la Iglesia chilena fue ejemplar. Pero la verdadera historia era otra: abuso de poder, manipulación psicológica y pederastia.
El 22 de junio, el actual arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati Andrello, comunicó a Fernando Karadima que la Santa Sede había decidido rechazar su apelación a una sentencia en su contra por abusos sexuales a menores.
En un documento de diez páginas (fechado el 18 de marzo), la Congregación para la Doctrina de la Fe ordenó al sacerdote retirarse a una vida de penitencia y oración, le prohibió de por vida ejercer públicamente su ministerio, la dirección espiritual o la confesión, tener contacto con miembros y ejercer un cargo en la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón.
La declaración, firmada por el cardenal William Joseph Levada (Prefecto) y Luis Francisco Ladaria (Secretario), fue la conclusión definitiva del primer proceso canónico que aplicó, hasta sus lógicas consecuencias, la nueva normativa sobre "Delicta graviora" (delitos graves cometidos por sacerdotes) aprobada por el papa en julio de 2010.
El "escándalo Karadima" se convirtió en un emblema de la justicia vaticana por muchas razones: porque la Doctrina de la Fe se tomó en serio las primeras acusaciones (recibidas en 2010), independientemente de la profundidad de la implicación eclesiástica; porque se llevó a cabo una investigación exhaustiva y se dictó una dura sentencia a pesar de que el sistema civil había archivado el caso.
De hecho, los jueces chilenos se vieron obligados a reabrir su investigación después de que el Arzobispo de Santiago anunciara públicamente, el 18 de febrero, el veredicto de culpabilidad contra Karadima dictado por la Santa Sede. Ese anuncio sin precedentes, pronunciado en una conferencia de prensa y televisado a escala nacional, sentó un precedente inaudito.
Roma había pedido explícitamente a Ezzati que hiciera pública la sentencia, aunque aún era recurrible. El sacerdote fue inmediatamente despojado de sus funciones y trasladado a un monasterio de la capital chilena. Su entorno recibió la noticia con conmoción, rabia e indignación, mientras el acusado mantenía su declaración de inocencia.
El Vaticano decidió llevar a cabo un juicio administrativo contra Karadima por dos razones: las claras pruebas de su culpabilidad y su avanzada edad (80 años). El sacerdote recibió un trato similar al de Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo y también abusador de menores. En ambos casos se renunció a un juicio eclesiástico para evitar que el acusador muriera sin ser condenado, ya que un proceso penal, con sus múltiples recursos, consume tiempo y recursos humanos.
Para el caso chileno, la Doctrina de la Fe tomó más precauciones y diseñó una comisión de tres delegados que estudiaron el caso, a diferencia de lo habitual, que es un solo delegado el encargado de consultar con especialistas antes de recomendar una sentencia. Esto no disuadió a los partidarios de Karadima de presentar un recurso ante la Plenaria de la Congregación, que lo rechazó, reafirmando la culpabilidad del acusado.
Con el voto de la Congregación, la Santa Sede cerró el capítulo eclesiástico del escándalo, pero el capítulo político sigue abierto. Por vía diplomática, el juez chileno ha solicitado a Roma los documentos utilizados en la investigación canónica. La Secretaría de Estado vaticana deberá decidir, en las próximas semanas, si responde positiva o negativamente.
Otro resultado de la actuación del Vaticano fue la disculpa pública del arzobispo emérito de Santiago de Chile, Francisco Javier Errázuriz, quien pidió perdón a las víctimas por no haberles creído cuando hicieron sus acusaciones contra Fernando Karadima en 2004.
"Ahora comprendo que, especialmente a las dos primeras denunciantes, ver que esta acusación quedaba sin respuesta les causó sufrimiento. Es un sufrimiento que yo no quería causar de ninguna manera, y por ello pido perdón", dijo. Mientras tanto, la justicia civil también sigue su curso.
Bishop-Accountability
Fernando Salvador Miguel Karadima Farina forjó una impecable carrera eclesiástica. Nacido en agosto de 1930, dedicó gran parte de su ministerio presbiteral a la formación del clero, siempre vinculado a la exclusiva parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en la Avenida el Bosque, en Chile.
Ordenado sacerdote en 1958, su personalidad y carisma le permitieron asumir lentamente un poder creciente, no sólo en la parroquia sino también en la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón, semillero local de vocaciones. En los años ochenta tomó el control de la capilla del Bosque, que convirtió en un centro pastoral intensivo.
Decenas de sacerdotes acudieron a trabajar con él, entre ellos los obispos Juan Barros Madrid (Vicario Castrense) y Andrés Arteaga (Obispo Auxiliar de Santiago de Chile). Entre sus seguidores, su "fama de santidad" era indiscutible. Su labor en favor de la Iglesia chilena fue ejemplar. Pero la verdadera historia era otra: abuso de poder, manipulación psicológica y pederastia.
El 22 de junio, el actual arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati Andrello, comunicó a Fernando Karadima que la Santa Sede había decidido rechazar su apelación a una sentencia en su contra por abusos sexuales a menores.
En un documento de diez páginas (fechado el 18 de marzo), la Congregación para la Doctrina de la Fe ordenó al sacerdote retirarse a una vida de penitencia y oración, le prohibió de por vida ejercer públicamente su ministerio, la dirección espiritual o la confesión, tener contacto con miembros y ejercer un cargo en la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón.
La declaración, firmada por el cardenal William Joseph Levada (Prefecto) y Luis Francisco Ladaria (Secretario), fue la conclusión definitiva del primer proceso canónico que aplicó, hasta sus lógicas consecuencias, la nueva normativa sobre "Delicta graviora" (delitos graves cometidos por sacerdotes) aprobada por el papa en julio de 2010.
El "escándalo Karadima" se convirtió en un emblema de la justicia vaticana por muchas razones: porque la Doctrina de la Fe se tomó en serio las primeras acusaciones (recibidas en 2010), independientemente de la profundidad de la implicación eclesiástica; porque se llevó a cabo una investigación exhaustiva y se dictó una dura sentencia a pesar de que el sistema civil había archivado el caso.
De hecho, los jueces chilenos se vieron obligados a reabrir su investigación después de que el Arzobispo de Santiago anunciara públicamente, el 18 de febrero, el veredicto de culpabilidad contra Karadima dictado por la Santa Sede. Ese anuncio sin precedentes, pronunciado en una conferencia de prensa y televisado a escala nacional, sentó un precedente inaudito.
Roma había pedido explícitamente a Ezzati que hiciera pública la sentencia, aunque aún era recurrible. El sacerdote fue inmediatamente despojado de sus funciones y trasladado a un monasterio de la capital chilena. Su entorno recibió la noticia con conmoción, rabia e indignación, mientras el acusado mantenía su declaración de inocencia.
El Vaticano decidió llevar a cabo un juicio administrativo contra Karadima por dos razones: las claras pruebas de su culpabilidad y su avanzada edad (80 años). El sacerdote recibió un trato similar al de Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo y también abusador de menores. En ambos casos se renunció a un juicio eclesiástico para evitar que el acusador muriera sin ser condenado, ya que un proceso penal, con sus múltiples recursos, consume tiempo y recursos humanos.
Para el caso chileno, la Doctrina de la Fe tomó más precauciones y diseñó una comisión de tres delegados que estudiaron el caso, a diferencia de lo habitual, que es un solo delegado el encargado de consultar con especialistas antes de recomendar una sentencia. Esto no disuadió a los partidarios de Karadima de presentar un recurso ante la Plenaria de la Congregación, que lo rechazó, reafirmando la culpabilidad del acusado.
Con el voto de la Congregación, la Santa Sede cerró el capítulo eclesiástico del escándalo, pero el capítulo político sigue abierto. Por vía diplomática, el juez chileno ha solicitado a Roma los documentos utilizados en la investigación canónica. La Secretaría de Estado vaticana deberá decidir, en las próximas semanas, si responde positiva o negativamente.
Otro resultado de la actuación del Vaticano fue la disculpa pública del arzobispo emérito de Santiago de Chile, Francisco Javier Errázuriz, quien pidió perdón a las víctimas por no haberles creído cuando hicieron sus acusaciones contra Fernando Karadima en 2004.
"Ahora comprendo que, especialmente a las dos primeras denunciantes, ver que esta acusación quedaba sin respuesta les causó sufrimiento. Es un sufrimiento que yo no quería causar de ninguna manera, y por ello pido perdón", dijo. Mientras tanto, la justicia civil también sigue su curso.
Bishop-Accountability
LA FAMILIA
Leemos en la Biblia que habían sido creados ya el agua y el fuego, la roca, el árbol. Todos los animales de la tierra, del aire y del mar. La creación, sin embargo, estaba incompleta, era como una bien preparada casa que espera a su señor.
Por el Dr. Jorge B. Lobo Aragón
Por el Dr. Jorge B. Lobo Aragón
Fue finalmente creado Adán, a quien habían de servir todas las creaturas. Pero tampoco quedaba así completa la creación. Estaba el hombre, pero faltaba la mujer. Estaba el hombre, pero faltaba lo que daría sentido a su vida. Estaba el hombre, pero sólo medio hombre. Estaba casi todo pero faltaba todo, porque faltaba el amor. El agua y el fuego y el árbol y los animales no sólo iban a satisfacer las necesidades físicas del hombre, sino que estaban llamados a dar belleza y armonía para un mejor entendimiento del amor.
Y entonces, cuando al amor del hombre y de la mujer llegó, estuvo completa la creación. Con las mujeres, entró el amor en la tierra. Ellas han inaugurado el amor.
Hoy el mundo entero clama por la vigencia del amor, porque las naciones del mundo se han acercado y tienen necesidad de entenderse, de dialogar. Pero no puede haber amor en el mundo, no puede haber amor en la sociedad si no hay amor en la familia.
Todas las comunidades necesitan amor, pero sólo la familia tiene un sacramento para elaborar el amor. Y esto será así hoy, y en año 2015, y siempre.
San Juan Crisóstomo llama a la familia pequeña iglesia, porque toda familia cristiana es una comunidad de fe y de amor, el primer ambiente social, el primer ambiente eclesial.
Visto así, qué absurdo resulta ese razonamiento de algunos padres que dejan a los hijos crecer sin darles ninguna religión, para que llegados a adultos elijan la fe que han de abrazar. Ya es tarde, tardísimo. A nadie puede decírsele: “crezca m’hijito, conozca la vida, guste el mal y el bien, examine, siente, experimente, arrástrese por el barro y también suba a las alturas y entonces, cuando haya probado todo, va a poder elegir con conocimiento de causa”.
¿Por qué esto es absurdo? Porque la fe no es una escuela filosófica ni una concepción política de la vida, que puede tomarse, dejarse, cambiarse por otro sistema igualmente verdadero. No. La fe es una vida vivida minuto a minuto, día por día, bebida en la familia. En el seno de una familia cristiana, imperfecta, por supuesto, frágil como todas las cosas humanas, pero que tiene la constante preocupación de vivir en Dios; que procura, que lucha, que trabaja por vivir en Dios. Aunque en esa familia hubiese pecados, y hasta pecados graves, pecados que la misma familia repudie y trate de enmendar.
Por eso, porque la familia es tan importante y tan sagrada, necesita de un sacramento que la proteja. Un sacramento, que es prolongación de la vida de Jesús. El matrimonio es el único sacramento que tiene como materia al ser humano: el bautismo tiene el agua, la eucaristía el pan, la santa unción el óleo. El matrimonio a los esposos.
Por eso, a lo largo de la vida, cada vez que marido y mujer ponen esa metria que son ellos mismos en buenas condiciones, libre de pecado, renuevan el sacramento, se entregan gracias sacramentales. Por eso se dice que es un sacramento permanente: es Jesucristo viviendo entre marido y mujer, y para que siga viviendo sólo hace falta el sí de aceptación, la renovación de ese sí que se pronunció en el altar el día del casamiento. El sí del amor en la tolerancia, en la comprensión, en la indulgencia, en el olvido de uno mismo, en la capacidad de perdonar. El día que no quiere pronunciarse ese sí, todo se terminó. Se han desconectado, no circula más la corriente de gracia. Está Jesús ahí entre los dos, porque Jesús no abandona, pero son marido y mujer los que lo han dejado de lado. Le han dado la espalda.
Los seres humanos nos diferenciamos de los animales en que podemos conocer el bien, en abstracto. Los animales conocen esta agua buena o este pasto bueno, pero a nosotros nos es dado comprender lo que nos conduce a Dios, incluso males aparentes. El problema no está en las dificultades sino en cómo reaccionamos frente a las dificultades. Jesús no nos prometió evitarnos la cruz: nos prometió que tendríamos fuerzas para llevarla. No está en nosotros evitar el dolor, pero con la ayuda de Dios podemos evitar que nos amargue y nos derrumbe.
La institución matrimonial necesita protección, exige protección porque es muy importante. Cómo será de importante la familia que de los 33 años que tenía Jesús para realizar su misión sobre la tierra, eligió vivir 30 años en familia.
En estos tiempos nuestros se está abriendo camino, en forma insidiosa, la idea de que la familia como institución debe ya desaparecer, que el amor debe nacer, crecer y vivir libremente, sin leyes que lo condicionen. Que lo realmente válido es la relación de pareja sin papeles entrometidos en algo tan privado como es el amor. Esto lo oímos a cada rato en la televisión, en las declaraciones de muchos actores, en las revistas, en diversos sectores de la sociedad.
Todos sabemos que en la vida hay choques, crisis, dificultades, desfallecimientos. Entonces hace falta, en bien de la sociedad, la fuerza de una ley exterior que proteja al amor, y esto no es una imposición, como no es una imposición cubrir al que tiene frío: es atender su necesidad.
El juramento que une a marido y mujer hasta la muerte protege no sólo a la pareja, protege a la sociedad. No es cuestión de decir: “es cierto que he dado mi palabra ante el altar, pero me he enamorado de otro, y entonces voy a tener que quebrantar esa promesa”, porque con este argumento se lesiona toda la estructura moral y hasta el orden internacional, puesto que en todos los planos de la vida en un mundo civilizado, la palabra empeñada debe ser un compromiso sagrado.
El sí dado frente al altar no significa aceptar una atadura, sino que es el compromiso de quererse sin dejar de luchar por esto jamás; no es condena a mantenerse al lado del otro cuando la vida juntos ha perdido atractivos, sino determinación de ingeniárselas para que la vida unidos sea atractiva siempre. La armonía es una tarea que se emprende se continúa se cultiva y se trabaja. Poco a poco se va aprendiendo a ser casados, cuidando la convivencia, protegiéndola de peligros, vigilando cada día. Haciendo el aprendizaje de estar unidos.
Hablar de unidad matrimonial no quiere decir sacrificio de la propia personalidad. No es matrimonio ideal el que dice “nunca tenemos ni un sí ni un no entre nosotros”. Esto es como tener un espejo delante de uno. Y eso no enriquece. No enriquece ser la sombra del otro; hay que recordar que se han casado por ser diferentes, hombre y mujer. Y hay que procurar seguir siendo distintos, diferentes porque un Dios sapientísimo los hizo así. El sexo nos marca fisiológica y psicológicamente. No es sólo nuestro cuerpo el que está sexuado sino toda nuestra personalidad.
Por eso es tan aconsejable que cada uno cultive sus talentos naturales para que haya una confrontación no belicosa, no agresiva, sino enriquecedora. Es obligación de estado cultivar los talentos que Dios nos ha dado. Y descubrir los talentos del otro. Todos somos pinceladas de la múltiple, infinita personalidad de Jesús, y esto lo descubre el amor.
Por supuesto que no es fácil. Pero Dios sólo pide lo que podemos y nos ayuda en lo que no podemos. Caminar sobre las aguas era imposible para Pedro, pero, si Jesús lo dice, así lo hará. Es sólo cuando su confianza disminuye, frente a las olas, que, dudando, comienza a hundirse. Nosotros tenemos que pedir fuerzas y tener confianza.
El verdadero amor nunca es ciego; parece, pero en realidad es indulgente con los defectos del otro, y hasta podría decirse que ama los defectos del otro. Suele decirse que no amamos las cualidades sino que las admiramos, y lo que amamos son los defectos. En realidad no los amamos, sino que nos parecen perfectamente tolerables.
Un marido decía con mucha razón: “mi matrimonio comenzó cuando no amé más a mi mujer sólo porque me gustaba ella, sino porque es mi mujer”. Poder decir desde el fondo del alma: “te quiero porque eres mi marido, te quiero tal como eres, aunque seas menos de lo que yo pensaba, aunque no seas como yo quisiera que fueses”.
El darse cuenta de que el amor es sobre todo donación, nos hace capaces de comprender que el sentimiento puede estar o no estar, pero eso no exime de amar siempre al otro, de hacer siempre la propia parte aún cuando no hubiere correspondencia a ese amor. ¿Que esto es difícil? ¡Claro! Es heroico. Y para el heroísmo estamos llamados los cristianos. Qué error el de suponer que porque un matrimonio ande flojo, o se haya enfriado, o se haya desunido, haya derecho a abandonarlo. No. ¡Entonces es cuando hay que amarlo más! Hay que amar ese hogar, el propio, con sus defectos, con su atmósfera gris y melancólica, amarlo y dedicarse a cuidar esa llama tan débil que siempre está por apagarse. Si un hogar armonioso necesita un corazón cálido, un hogar enfermo precisa un amor ardiente. No se puede renunciar. Y, en último caso, cuando el marido no puede ser considerado como condición para la propia felicidad, podrá ser considerado como condición para la propia salvación. Tendrán que dar cuenta, uno del otro, ante Dios.
La armonía familiar es una victoria. Aún en los casos en que pareciera haber un milagroso acuerdo entre todos, en el fondo hay un esfuerzo constante de adaptación, una vigilancia diaria para que mis aristas, los costados de mi personalidad imperfecta, no choquen con las aristas del otro. La unión es siempre fruto del esfuerzo. Esa unión que se funda en el amor, en la disponibilidad, en el servicio, en la entrega; esa unidad que Jesús quiere sobre la tierra. Esa unidad que el Señor pide al Padre en su oración sacerdotal, en su última oración antes de la Pasión. Fíjense cómo será difícil para nosotros -que no la alcanzamos sino con ayuda de la gracia- que Jesús no la recomienda a sus discípulos. No les dice: “sean unidos como mi Padre y Yo para que el mundo crea”. No. Se dirige directamente al Padre y le implora: “Que todos sean uno, como Tú y Yo somos uno”... Quería que fuéramos un solo cuerpo, una misma cosa.
Pensemos en un herido, que tiene enyesado un brazo, el brazo derecho. Con toda seguridad el brazo izquierdo se esforzará por ayudar al otro, y por momentos será muy cansador, pero el brazo izquierdo seguirá empeñándose, puesto que el derecho no puede. Esto nos sirve para comprender de qué manera somos miembros de un mismo cuerpo. Así, cuando ayudamos a otro no tenemos que sentirnos santos por eso; si mi hermano no puede yo tengo que ayudarlo como se ayudaría él mismo si pudiera, como un brazo suple al otro. Así, de esa manera. Y a nuestra vez, cuando nosotros necesitemos ayuda no nos sintamos humillados. Demos gracias al hermano que nos ayuda, y sobre todo a Dios que hizo el corazón del hombre capaz de caridad.
Los padres debemos tener muy claro el respeto que nos merecen nuestros hijos. En una familia cristiana debe haber diálogo que consiste, fundamentalmente, en saber escuchar. Más todavía: el diálogo que debemos tener es el encuentro personal con Jesús en cada encuentro con los miembros de nuestra familia. Si es Jesús el que tenemos delante, si reconocemos esta realidad que aceptamos por la fe, todo lo que digamos a nuestros hijos, y lo que ellos nos digan, tiene un sentido profundo.
Pero hay diálogo familiar en la medida en que hay diálogo conyugal. Solo el poder decirse todo, respetuosamente, marido y mujer, posibilita la entrega total. Y cuando se advierte de que a pesar de la delicadeza con que se señalan los errores, esto duele, se comprenderá cómo se hiere a los hijos cuando se les muestra un poco despiadadamente sus defectos. El diálogo con los hijos, sobre todo con los adolescentes y los jóvenes, debe ser sumamente cuidadoso, sincero, afectuoso y constructivo. No debemos tratar de imponer una forma, sino de poner a su servicio la propia experiencia. Cuando dialoguemos con nuestros hijos y nos resulte difícil, no nos escandalicemos. No hay que olvidar que somos dos generaciones sólo parcialmente contemporáneas.
Según el plan de Dios, el jefe de la comunidad familiar es el hombre. No por ser más capaz, ya que no siempre es más capaz. Ni por, más inteligente ni más virtuoso. Sino porque Dios hizo así las cosas y puso al hombre como cabeza de la familia. De hecho, en la familia de Nazareth los mensajes de Dios a través del Ángel eran a San José y no a María.
La jefatura del padre de familia no es soberbia, ni ser el centro, ni tomar la actitud del que manda. En el lenguaje cristiano el mayor es el que sirve, el que lava los pies, el que ama más. Es difícil. A Jesús no le resultó fácil subir al calvario y entregarse a los verdugos.
En la vida hay muchas dificultades para seguir a Dios. Cuesta, y hay desfallecimientos y crisis. No les tengamos miedo a las crisis. Que en el orden de la naturaleza las crisis se resuelven solas. Las crisis de las plantas, por ejemplo, se disipan con la primavera. Pero cuando es la persona humana la que está en crisis, como es libre, libremente tiene que hacer el esfuerzo de entrar en primavera, de superar la crisis. Porque tenemos que superarlas. Tenemos que ser testigos de la alegría cristiana, que es independiente de las cosas positivas y negativas que nos pasan. ¿Acaso los mártires no iban a la arena del circo, o al cadalso, o a los tormentos, cantando?
Una de las crisis que llegan a perturbar, hoy en día, la armonía familiar, es la crisis de los valores femeninos. Hasta no hace mucho tiempo se exigía a la mujer lo que se daba en llamar virtudes propias de su sexo, y se le toleraban -diríamos que hasta se le fomentaban- ciertas fallas que para esa época eran como adornos de su personalidad. Así la mujer podía ser ignorante, y muchos opinaban que debía serlo para no empañar con el brillo de su inteligencia el brillo más o menos auténtico de los hombres de su familia. Podía ser débil, podía ser caprichosa, y hasta podía ser frívola. Hoy las cosas han cambiado diametralmente. La mujer, evidentemente, no puede seguir siendo una eterna adolescente, y su presencia en la sociedad es un hecho. En muchos sentidos, esto es muy saludable, para que la mujer ponga su sello de mujer en donde le toque actuar. Porque la mujer en la cátedra, en la profesión, en la función pública, en la política, tiene que actuar a la manera femenina, a lo mujer; es así como enriquece al mundo. Es muy importante no confundirla. Porque se la invita a ser libre y a ser auténtica y en muchos casos esto se interpreta mal. La libertad es la capacidad de poseerse, de controlarse, de dominarse a sí misma, de tener un juicio propio, de actuar sin presiones; y vemos cómo es común que la mujer interprete la libertad como el no tener frenos, y en realidad se deja usar, se deja manejar y menospreciar y hasta degradar.
Entonces las vemos liberadas de todo pudor, o luchando para que se le reconozca el derecho al aborto, el derecho a matar al hijo que ha engendrado, tal vez en forma aturdida en esas fugaces relaciones a las que, también en nombre de la liberación, cree tener derecho.
¿Y la autenticidad? Se supone que es auténtico quien libera sus instintos, no se hace violencia y es espontáneo. “Soy como soy”, dicen muchas chicas, “y por lo tanto soy auténtica”. La autenticidad es otra cosa: auténtica es una persona que se propone un ideal de vida (de vida, no de pensamiento) y lucha por ser fiel a ese ideal. Lo procura con todas sus fuerzas.
Es importantísimo, por eso, que la mujer retome su propia dignidad, tome conciencia de este valor que va perdiendo, para que pueda construir su vida. Los seres humanos construimos nuestras vidas, inexorablemente. Y si renunciamos a construirla, también de alguna manera la construimos, porque construimos así una vida abdicante. La vida del que renuncia a construir su vida es la vida de un renunciante.
La mujer de hoy tampoco puede ser débil, ni siquiera con esa debilidad física que hacía pensar erróneamente en una idéntica debilidad moral. Es tanto el esfuerzo que se le exige, que debe cuidar inteligentemente de su salud, y en especial de ese aspecto particularmente vulnerable de la salud femenina que son los nervios.
El siglo pasado, y a principios de este siglo, el histerismo era considerado casi como una coquetería más. Era la época de los desmayos y la jaqueca por cualquier contrariedad. Después, aún cuando el histerismo había pasado de moda, las mujeres podían seguir siendo, por lo menos, nerviosas. Hoy deberían tener nervios de acero. Pero como no son de acero, y tienen la sensibilidad y las vibraciones de las cuerdas de violín, hay que controlarlos.
Es muy importante, sobre todo para las madres, el cuidado del desgaste de sus nervios y el cuidado de los nervios de sus hijos. Una forma eficaz de proteger los nervios es organizarse, no dejarse dominar por las ocupaciones sino controlarlas, ser una la que maneje las propias tareas. Saber que hay cosas importantes y cosas menos importantes; saber dejar de lado lo que no fuere imprescindible. Para esto el cristiano tiene una receta válida: vivir el momento presente. Esto preserva el equilibrio. El momento que ha pasado, bien o mal hecho lo que hice, ya pasó, ya está en la economía del Señor. Y en su misericordia, porque Dios sabrá sacar algo bueno hasta de nuestras equivocaciones, si las confiamos a su misericordia. El momento que va a venir, el día de mañana, no ha llegado todavía; lo dejemos ahí para vivirlo cuando llegue. Tenemos que vivir hoy este momento que pasa. Este momento es toda nuestra vida, entonces lo vivamos a fondo, serenamente, a pleno. Es muy bueno hacer esta experiencia. Vamos a ver cómo nos ubicamos en la voluntad de Dios y, de paso, nos libramos del estrés.
Es primordialísimo que las mujeres estén atentas a qué es lo que pide el Señor: tal vez, salir a trabajar afuera, en ciertos casos, pero teniendo bien claro que quedarse en la casa, atendiendo a los hijos, no es estéril ni frustrante, y les permite realizarse plenamente. En el hogar la mujer está llamada a ser la psicóloga, la observadora, la que interpreta, la que concilia, la que aconseja, la que descubre la vocación, la que despierta un ideal, la que sostiene en la lucha, la que vela la paz, la gran aproximadora, la que da sentido a la vida que en el hogar se vive.
Esta tarea doméstica toma su justo valor si pensamos en el papa Juan Pablo en su encíclica Labores exercens dice: “Será un honor para la sociedad el posibilitar que la madre se dedique a sus hijos. Y en Familiaris consortio dice que “se debe superar la mentalidad según la cual el honor de la mujer deriva más del trabajo exterior que de la actividad familiar. Pero esto exige”, dice, “que los hombres estimen y amen verdaderamente a la mujer con todo el respeto a su dignidad personal, y que la sociedad desarrolle las condiciones adecuadas para el trabajo doméstico"
Muy bien: a este ser humano diferente, la mujer, postergada durante siglos, exigida hasta los límites de sus posibilidades en los tiempos actuales, confundida por un feminismo que pretende masculinizarla, engañada sobre el verdadero concepto de su liberación; a esa mujer, así como están las cosas, a esta altura de la civilización y del progreso, la Iglesia le propone María como modelo. María, esa mujer joven, casi adolescente, que fue capaz de recibir el anuncio del Ángel con una fe dolorosa y difícil, exponiéndose al comentario de la comunidad en una época en que el quebrantamiento de la virginidad en una mujer comprometida, era castigado con la muerte a manos de esa comunidad que la lapidaba. María, esa mujer que siguió sin vacilaciones a su marido que la llevaba a Egipto, de pronto, en medio de la noche, dejándolo todo, ropa, casa, muebles, para partir a un país desconocido y extraño, a vivir no sabía cuánto tiempo.
Muy bien entonces. La mujer de hoy, haga lo que haga, ocupe el lugar que ocupe, para ser realmente mujer, mujer capaz de evangelizar con su vida, tiene que procurar vivir las riquezas de su interioridad, sin dispersarse, sin enloquecerse, sin multiplicarse inútilmente. Humilde y dócil como María, fuerte frente al dolor, alegre y abierta a la comunidad.
Tener una entrega profunda, maternal, hacia quienes la rodean. Decir a los demás, desde el fondo del alma: estoy aquí, ahora, a tu disposición. Te acepto tal cual eres. Acepto que no estés orientado todavía hacia tu perfeccionamiento. Acepto que tus defectos sigan siendo molestos, sobre todo para ti mismo. Quieres mejorar y yo quiero ayudarte en este empeño; quiero ayudarte a encontrar tu camino, porque el prestarte esta ayuda es, al fin de cuentas, mi camino. ¿Debo decirte la verdad? Sí, pero en la medida en que puedas recibirla y no te dañe. ¿Debo entregarme a ti? Sí, en cuanto eso sea bueno para ti. Esa sosegada, libre disposición en favor del otro. Esa convivencia que se asienta en Dios, que toma su fuerza de Dios, que se nutre de Dios.
Ser maternales, pero a lo grande, generosamente, abriendo el corazón a todos. También a los que no han encontrado a Dios todavía. Acogerlos en el alma. No juzgar a nadie. Ni siquiera a los que hacen el mal, o manejan la droga, o pervierten a la juventud. Ser madres también de ellos, como María, porque están confundidos, ciegos, solos, perdidos y sin Padre.
Escríbanos a ed.dia7@gmail.com
Y entonces, cuando al amor del hombre y de la mujer llegó, estuvo completa la creación. Con las mujeres, entró el amor en la tierra. Ellas han inaugurado el amor.
Hoy el mundo entero clama por la vigencia del amor, porque las naciones del mundo se han acercado y tienen necesidad de entenderse, de dialogar. Pero no puede haber amor en el mundo, no puede haber amor en la sociedad si no hay amor en la familia.
Todas las comunidades necesitan amor, pero sólo la familia tiene un sacramento para elaborar el amor. Y esto será así hoy, y en año 2015, y siempre.
San Juan Crisóstomo llama a la familia pequeña iglesia, porque toda familia cristiana es una comunidad de fe y de amor, el primer ambiente social, el primer ambiente eclesial.
Visto así, qué absurdo resulta ese razonamiento de algunos padres que dejan a los hijos crecer sin darles ninguna religión, para que llegados a adultos elijan la fe que han de abrazar. Ya es tarde, tardísimo. A nadie puede decírsele: “crezca m’hijito, conozca la vida, guste el mal y el bien, examine, siente, experimente, arrástrese por el barro y también suba a las alturas y entonces, cuando haya probado todo, va a poder elegir con conocimiento de causa”.
¿Por qué esto es absurdo? Porque la fe no es una escuela filosófica ni una concepción política de la vida, que puede tomarse, dejarse, cambiarse por otro sistema igualmente verdadero. No. La fe es una vida vivida minuto a minuto, día por día, bebida en la familia. En el seno de una familia cristiana, imperfecta, por supuesto, frágil como todas las cosas humanas, pero que tiene la constante preocupación de vivir en Dios; que procura, que lucha, que trabaja por vivir en Dios. Aunque en esa familia hubiese pecados, y hasta pecados graves, pecados que la misma familia repudie y trate de enmendar.
Por eso, porque la familia es tan importante y tan sagrada, necesita de un sacramento que la proteja. Un sacramento, que es prolongación de la vida de Jesús. El matrimonio es el único sacramento que tiene como materia al ser humano: el bautismo tiene el agua, la eucaristía el pan, la santa unción el óleo. El matrimonio a los esposos.
Por eso, a lo largo de la vida, cada vez que marido y mujer ponen esa metria que son ellos mismos en buenas condiciones, libre de pecado, renuevan el sacramento, se entregan gracias sacramentales. Por eso se dice que es un sacramento permanente: es Jesucristo viviendo entre marido y mujer, y para que siga viviendo sólo hace falta el sí de aceptación, la renovación de ese sí que se pronunció en el altar el día del casamiento. El sí del amor en la tolerancia, en la comprensión, en la indulgencia, en el olvido de uno mismo, en la capacidad de perdonar. El día que no quiere pronunciarse ese sí, todo se terminó. Se han desconectado, no circula más la corriente de gracia. Está Jesús ahí entre los dos, porque Jesús no abandona, pero son marido y mujer los que lo han dejado de lado. Le han dado la espalda.
Los seres humanos nos diferenciamos de los animales en que podemos conocer el bien, en abstracto. Los animales conocen esta agua buena o este pasto bueno, pero a nosotros nos es dado comprender lo que nos conduce a Dios, incluso males aparentes. El problema no está en las dificultades sino en cómo reaccionamos frente a las dificultades. Jesús no nos prometió evitarnos la cruz: nos prometió que tendríamos fuerzas para llevarla. No está en nosotros evitar el dolor, pero con la ayuda de Dios podemos evitar que nos amargue y nos derrumbe.
La institución matrimonial necesita protección, exige protección porque es muy importante. Cómo será de importante la familia que de los 33 años que tenía Jesús para realizar su misión sobre la tierra, eligió vivir 30 años en familia.
En estos tiempos nuestros se está abriendo camino, en forma insidiosa, la idea de que la familia como institución debe ya desaparecer, que el amor debe nacer, crecer y vivir libremente, sin leyes que lo condicionen. Que lo realmente válido es la relación de pareja sin papeles entrometidos en algo tan privado como es el amor. Esto lo oímos a cada rato en la televisión, en las declaraciones de muchos actores, en las revistas, en diversos sectores de la sociedad.
Todos sabemos que en la vida hay choques, crisis, dificultades, desfallecimientos. Entonces hace falta, en bien de la sociedad, la fuerza de una ley exterior que proteja al amor, y esto no es una imposición, como no es una imposición cubrir al que tiene frío: es atender su necesidad.
El juramento que une a marido y mujer hasta la muerte protege no sólo a la pareja, protege a la sociedad. No es cuestión de decir: “es cierto que he dado mi palabra ante el altar, pero me he enamorado de otro, y entonces voy a tener que quebrantar esa promesa”, porque con este argumento se lesiona toda la estructura moral y hasta el orden internacional, puesto que en todos los planos de la vida en un mundo civilizado, la palabra empeñada debe ser un compromiso sagrado.
El sí dado frente al altar no significa aceptar una atadura, sino que es el compromiso de quererse sin dejar de luchar por esto jamás; no es condena a mantenerse al lado del otro cuando la vida juntos ha perdido atractivos, sino determinación de ingeniárselas para que la vida unidos sea atractiva siempre. La armonía es una tarea que se emprende se continúa se cultiva y se trabaja. Poco a poco se va aprendiendo a ser casados, cuidando la convivencia, protegiéndola de peligros, vigilando cada día. Haciendo el aprendizaje de estar unidos.
Hablar de unidad matrimonial no quiere decir sacrificio de la propia personalidad. No es matrimonio ideal el que dice “nunca tenemos ni un sí ni un no entre nosotros”. Esto es como tener un espejo delante de uno. Y eso no enriquece. No enriquece ser la sombra del otro; hay que recordar que se han casado por ser diferentes, hombre y mujer. Y hay que procurar seguir siendo distintos, diferentes porque un Dios sapientísimo los hizo así. El sexo nos marca fisiológica y psicológicamente. No es sólo nuestro cuerpo el que está sexuado sino toda nuestra personalidad.
Por eso es tan aconsejable que cada uno cultive sus talentos naturales para que haya una confrontación no belicosa, no agresiva, sino enriquecedora. Es obligación de estado cultivar los talentos que Dios nos ha dado. Y descubrir los talentos del otro. Todos somos pinceladas de la múltiple, infinita personalidad de Jesús, y esto lo descubre el amor.
Por supuesto que no es fácil. Pero Dios sólo pide lo que podemos y nos ayuda en lo que no podemos. Caminar sobre las aguas era imposible para Pedro, pero, si Jesús lo dice, así lo hará. Es sólo cuando su confianza disminuye, frente a las olas, que, dudando, comienza a hundirse. Nosotros tenemos que pedir fuerzas y tener confianza.
El verdadero amor nunca es ciego; parece, pero en realidad es indulgente con los defectos del otro, y hasta podría decirse que ama los defectos del otro. Suele decirse que no amamos las cualidades sino que las admiramos, y lo que amamos son los defectos. En realidad no los amamos, sino que nos parecen perfectamente tolerables.
Un marido decía con mucha razón: “mi matrimonio comenzó cuando no amé más a mi mujer sólo porque me gustaba ella, sino porque es mi mujer”. Poder decir desde el fondo del alma: “te quiero porque eres mi marido, te quiero tal como eres, aunque seas menos de lo que yo pensaba, aunque no seas como yo quisiera que fueses”.
El darse cuenta de que el amor es sobre todo donación, nos hace capaces de comprender que el sentimiento puede estar o no estar, pero eso no exime de amar siempre al otro, de hacer siempre la propia parte aún cuando no hubiere correspondencia a ese amor. ¿Que esto es difícil? ¡Claro! Es heroico. Y para el heroísmo estamos llamados los cristianos. Qué error el de suponer que porque un matrimonio ande flojo, o se haya enfriado, o se haya desunido, haya derecho a abandonarlo. No. ¡Entonces es cuando hay que amarlo más! Hay que amar ese hogar, el propio, con sus defectos, con su atmósfera gris y melancólica, amarlo y dedicarse a cuidar esa llama tan débil que siempre está por apagarse. Si un hogar armonioso necesita un corazón cálido, un hogar enfermo precisa un amor ardiente. No se puede renunciar. Y, en último caso, cuando el marido no puede ser considerado como condición para la propia felicidad, podrá ser considerado como condición para la propia salvación. Tendrán que dar cuenta, uno del otro, ante Dios.
La armonía familiar es una victoria. Aún en los casos en que pareciera haber un milagroso acuerdo entre todos, en el fondo hay un esfuerzo constante de adaptación, una vigilancia diaria para que mis aristas, los costados de mi personalidad imperfecta, no choquen con las aristas del otro. La unión es siempre fruto del esfuerzo. Esa unión que se funda en el amor, en la disponibilidad, en el servicio, en la entrega; esa unidad que Jesús quiere sobre la tierra. Esa unidad que el Señor pide al Padre en su oración sacerdotal, en su última oración antes de la Pasión. Fíjense cómo será difícil para nosotros -que no la alcanzamos sino con ayuda de la gracia- que Jesús no la recomienda a sus discípulos. No les dice: “sean unidos como mi Padre y Yo para que el mundo crea”. No. Se dirige directamente al Padre y le implora: “Que todos sean uno, como Tú y Yo somos uno”... Quería que fuéramos un solo cuerpo, una misma cosa.
Pensemos en un herido, que tiene enyesado un brazo, el brazo derecho. Con toda seguridad el brazo izquierdo se esforzará por ayudar al otro, y por momentos será muy cansador, pero el brazo izquierdo seguirá empeñándose, puesto que el derecho no puede. Esto nos sirve para comprender de qué manera somos miembros de un mismo cuerpo. Así, cuando ayudamos a otro no tenemos que sentirnos santos por eso; si mi hermano no puede yo tengo que ayudarlo como se ayudaría él mismo si pudiera, como un brazo suple al otro. Así, de esa manera. Y a nuestra vez, cuando nosotros necesitemos ayuda no nos sintamos humillados. Demos gracias al hermano que nos ayuda, y sobre todo a Dios que hizo el corazón del hombre capaz de caridad.
Los padres debemos tener muy claro el respeto que nos merecen nuestros hijos. En una familia cristiana debe haber diálogo que consiste, fundamentalmente, en saber escuchar. Más todavía: el diálogo que debemos tener es el encuentro personal con Jesús en cada encuentro con los miembros de nuestra familia. Si es Jesús el que tenemos delante, si reconocemos esta realidad que aceptamos por la fe, todo lo que digamos a nuestros hijos, y lo que ellos nos digan, tiene un sentido profundo.
Pero hay diálogo familiar en la medida en que hay diálogo conyugal. Solo el poder decirse todo, respetuosamente, marido y mujer, posibilita la entrega total. Y cuando se advierte de que a pesar de la delicadeza con que se señalan los errores, esto duele, se comprenderá cómo se hiere a los hijos cuando se les muestra un poco despiadadamente sus defectos. El diálogo con los hijos, sobre todo con los adolescentes y los jóvenes, debe ser sumamente cuidadoso, sincero, afectuoso y constructivo. No debemos tratar de imponer una forma, sino de poner a su servicio la propia experiencia. Cuando dialoguemos con nuestros hijos y nos resulte difícil, no nos escandalicemos. No hay que olvidar que somos dos generaciones sólo parcialmente contemporáneas.
Según el plan de Dios, el jefe de la comunidad familiar es el hombre. No por ser más capaz, ya que no siempre es más capaz. Ni por, más inteligente ni más virtuoso. Sino porque Dios hizo así las cosas y puso al hombre como cabeza de la familia. De hecho, en la familia de Nazareth los mensajes de Dios a través del Ángel eran a San José y no a María.
La jefatura del padre de familia no es soberbia, ni ser el centro, ni tomar la actitud del que manda. En el lenguaje cristiano el mayor es el que sirve, el que lava los pies, el que ama más. Es difícil. A Jesús no le resultó fácil subir al calvario y entregarse a los verdugos.
En la vida hay muchas dificultades para seguir a Dios. Cuesta, y hay desfallecimientos y crisis. No les tengamos miedo a las crisis. Que en el orden de la naturaleza las crisis se resuelven solas. Las crisis de las plantas, por ejemplo, se disipan con la primavera. Pero cuando es la persona humana la que está en crisis, como es libre, libremente tiene que hacer el esfuerzo de entrar en primavera, de superar la crisis. Porque tenemos que superarlas. Tenemos que ser testigos de la alegría cristiana, que es independiente de las cosas positivas y negativas que nos pasan. ¿Acaso los mártires no iban a la arena del circo, o al cadalso, o a los tormentos, cantando?
Una de las crisis que llegan a perturbar, hoy en día, la armonía familiar, es la crisis de los valores femeninos. Hasta no hace mucho tiempo se exigía a la mujer lo que se daba en llamar virtudes propias de su sexo, y se le toleraban -diríamos que hasta se le fomentaban- ciertas fallas que para esa época eran como adornos de su personalidad. Así la mujer podía ser ignorante, y muchos opinaban que debía serlo para no empañar con el brillo de su inteligencia el brillo más o menos auténtico de los hombres de su familia. Podía ser débil, podía ser caprichosa, y hasta podía ser frívola. Hoy las cosas han cambiado diametralmente. La mujer, evidentemente, no puede seguir siendo una eterna adolescente, y su presencia en la sociedad es un hecho. En muchos sentidos, esto es muy saludable, para que la mujer ponga su sello de mujer en donde le toque actuar. Porque la mujer en la cátedra, en la profesión, en la función pública, en la política, tiene que actuar a la manera femenina, a lo mujer; es así como enriquece al mundo. Es muy importante no confundirla. Porque se la invita a ser libre y a ser auténtica y en muchos casos esto se interpreta mal. La libertad es la capacidad de poseerse, de controlarse, de dominarse a sí misma, de tener un juicio propio, de actuar sin presiones; y vemos cómo es común que la mujer interprete la libertad como el no tener frenos, y en realidad se deja usar, se deja manejar y menospreciar y hasta degradar.
Entonces las vemos liberadas de todo pudor, o luchando para que se le reconozca el derecho al aborto, el derecho a matar al hijo que ha engendrado, tal vez en forma aturdida en esas fugaces relaciones a las que, también en nombre de la liberación, cree tener derecho.
¿Y la autenticidad? Se supone que es auténtico quien libera sus instintos, no se hace violencia y es espontáneo. “Soy como soy”, dicen muchas chicas, “y por lo tanto soy auténtica”. La autenticidad es otra cosa: auténtica es una persona que se propone un ideal de vida (de vida, no de pensamiento) y lucha por ser fiel a ese ideal. Lo procura con todas sus fuerzas.
Es importantísimo, por eso, que la mujer retome su propia dignidad, tome conciencia de este valor que va perdiendo, para que pueda construir su vida. Los seres humanos construimos nuestras vidas, inexorablemente. Y si renunciamos a construirla, también de alguna manera la construimos, porque construimos así una vida abdicante. La vida del que renuncia a construir su vida es la vida de un renunciante.
La mujer de hoy tampoco puede ser débil, ni siquiera con esa debilidad física que hacía pensar erróneamente en una idéntica debilidad moral. Es tanto el esfuerzo que se le exige, que debe cuidar inteligentemente de su salud, y en especial de ese aspecto particularmente vulnerable de la salud femenina que son los nervios.
El siglo pasado, y a principios de este siglo, el histerismo era considerado casi como una coquetería más. Era la época de los desmayos y la jaqueca por cualquier contrariedad. Después, aún cuando el histerismo había pasado de moda, las mujeres podían seguir siendo, por lo menos, nerviosas. Hoy deberían tener nervios de acero. Pero como no son de acero, y tienen la sensibilidad y las vibraciones de las cuerdas de violín, hay que controlarlos.
Es muy importante, sobre todo para las madres, el cuidado del desgaste de sus nervios y el cuidado de los nervios de sus hijos. Una forma eficaz de proteger los nervios es organizarse, no dejarse dominar por las ocupaciones sino controlarlas, ser una la que maneje las propias tareas. Saber que hay cosas importantes y cosas menos importantes; saber dejar de lado lo que no fuere imprescindible. Para esto el cristiano tiene una receta válida: vivir el momento presente. Esto preserva el equilibrio. El momento que ha pasado, bien o mal hecho lo que hice, ya pasó, ya está en la economía del Señor. Y en su misericordia, porque Dios sabrá sacar algo bueno hasta de nuestras equivocaciones, si las confiamos a su misericordia. El momento que va a venir, el día de mañana, no ha llegado todavía; lo dejemos ahí para vivirlo cuando llegue. Tenemos que vivir hoy este momento que pasa. Este momento es toda nuestra vida, entonces lo vivamos a fondo, serenamente, a pleno. Es muy bueno hacer esta experiencia. Vamos a ver cómo nos ubicamos en la voluntad de Dios y, de paso, nos libramos del estrés.
Es primordialísimo que las mujeres estén atentas a qué es lo que pide el Señor: tal vez, salir a trabajar afuera, en ciertos casos, pero teniendo bien claro que quedarse en la casa, atendiendo a los hijos, no es estéril ni frustrante, y les permite realizarse plenamente. En el hogar la mujer está llamada a ser la psicóloga, la observadora, la que interpreta, la que concilia, la que aconseja, la que descubre la vocación, la que despierta un ideal, la que sostiene en la lucha, la que vela la paz, la gran aproximadora, la que da sentido a la vida que en el hogar se vive.
Esta tarea doméstica toma su justo valor si pensamos en el papa Juan Pablo en su encíclica Labores exercens dice: “Será un honor para la sociedad el posibilitar que la madre se dedique a sus hijos. Y en Familiaris consortio dice que “se debe superar la mentalidad según la cual el honor de la mujer deriva más del trabajo exterior que de la actividad familiar. Pero esto exige”, dice, “que los hombres estimen y amen verdaderamente a la mujer con todo el respeto a su dignidad personal, y que la sociedad desarrolle las condiciones adecuadas para el trabajo doméstico"
Muy bien: a este ser humano diferente, la mujer, postergada durante siglos, exigida hasta los límites de sus posibilidades en los tiempos actuales, confundida por un feminismo que pretende masculinizarla, engañada sobre el verdadero concepto de su liberación; a esa mujer, así como están las cosas, a esta altura de la civilización y del progreso, la Iglesia le propone María como modelo. María, esa mujer joven, casi adolescente, que fue capaz de recibir el anuncio del Ángel con una fe dolorosa y difícil, exponiéndose al comentario de la comunidad en una época en que el quebrantamiento de la virginidad en una mujer comprometida, era castigado con la muerte a manos de esa comunidad que la lapidaba. María, esa mujer que siguió sin vacilaciones a su marido que la llevaba a Egipto, de pronto, en medio de la noche, dejándolo todo, ropa, casa, muebles, para partir a un país desconocido y extraño, a vivir no sabía cuánto tiempo.
Muy bien entonces. La mujer de hoy, haga lo que haga, ocupe el lugar que ocupe, para ser realmente mujer, mujer capaz de evangelizar con su vida, tiene que procurar vivir las riquezas de su interioridad, sin dispersarse, sin enloquecerse, sin multiplicarse inútilmente. Humilde y dócil como María, fuerte frente al dolor, alegre y abierta a la comunidad.
Tener una entrega profunda, maternal, hacia quienes la rodean. Decir a los demás, desde el fondo del alma: estoy aquí, ahora, a tu disposición. Te acepto tal cual eres. Acepto que no estés orientado todavía hacia tu perfeccionamiento. Acepto que tus defectos sigan siendo molestos, sobre todo para ti mismo. Quieres mejorar y yo quiero ayudarte en este empeño; quiero ayudarte a encontrar tu camino, porque el prestarte esta ayuda es, al fin de cuentas, mi camino. ¿Debo decirte la verdad? Sí, pero en la medida en que puedas recibirla y no te dañe. ¿Debo entregarme a ti? Sí, en cuanto eso sea bueno para ti. Esa sosegada, libre disposición en favor del otro. Esa convivencia que se asienta en Dios, que toma su fuerza de Dios, que se nutre de Dios.
Ser maternales, pero a lo grande, generosamente, abriendo el corazón a todos. También a los que no han encontrado a Dios todavía. Acogerlos en el alma. No juzgar a nadie. Ni siquiera a los que hacen el mal, o manejan la droga, o pervierten a la juventud. Ser madres también de ellos, como María, porque están confundidos, ciegos, solos, perdidos y sin Padre.
Escríbanos a ed.dia7@gmail.com
¿QUÉ HACE QUE LOS HOMBRES VEAN A LAS MUJERES COMO OBJETOS SEXUALES?
Aunque tú no lo sepas, si te vistes con ropa reveladora, muchos hombres te verán como un "objeto sexual". No sólo eso, sino que la manera de vestirte puede afectar cómo los hombres ven a otras mujeres también.
Cuando a los hombres se les provoca ver a las mujeres de manera lujuriosa, tienden a desarrollar una visión errónea de todas las mujeres, lo cual hace que vean y traten a otras mujeres, que se encuentren después, como objetos sexuales.
Así lo hagas consciente o inconscientemente, si te presentas a ti misma de una manera sexualmente reveladora, aún ligeramente, muchos hombres querrán tu cuerpo para el placer sin preocuparse en considerarte como una persona integral. Muchos hombres te verán como sexualmente fácil. Otros hombres estarán constantemente distraídos con tentaciones sexuales y les será difícil poderte conocer como persona.
Algunos te atacarán verbalmente o te dirán cualquier cosa que desees oír, solamente para llevarte a la cama. Y aún otros tratarán de manosearte y hasta violarte.
Pero, déjame aclararte: no importa cómo se vista una mujer, eso nunca es una excusa para la violación, o para la agresión sexual de ninguna clase. Los hombres que cometen estos actos han cometido un monstruoso pecado y un crimen atroz. Nada de lo que estoy diciendo es una excusa o razón para que ningún hombre viole a una mujer o cometa ningún otro crimen.
Y por cierto, no te dejes engañar por las revistas de mujeres, que hacen parecer que cada muchacho está buscando sexo y tú "tienes que vestirte sexy" para conseguir un buen hombre. Eso no es verdad. Sólo los hombres que quieren aprovecharse de ti sexualmente te animarán a que te vistas de esa manera. Tú no tienes que exhibir tu cuerpo para encontrar un buen hombre.
Haz que se enamore de ti, pero de quien realmente eres en tu interior
¿Entonces qué clase de atención realmente quieres? La mayor parte de las mujeres quieren ser amadas y respetadas por lo que ellas son, no como lucen. ¿No es eso lo que tú quieres? ¿No quieres ser amada por un hombre sincero, puro y virtuoso que tiene confianza en sí mismo, es disciplinado y está comprometido con su relación?
Yo sé que no quieres ser usada por los hombres, y que no quieres encontrarte en una relación, o casada con un hombre que no tiene control de sí mismo- un hombre que busca rápidas satisfacciones o que desea cada muchacha bonita que ve.
Katherine Kersten, comentarista del National Public Radio y presidenta de la junta directiva de "Center of the American Experiment" escribe: "Pero la modestia implica algo más: simple justicia." Nosotras las mujeres pedimos respeto de los hombres, insistiendo en que nos valoren no por nuestra apariencia sino por "quienes somos".
Es una hipocresía hacer esto, y a la misma vez vestirse y actuar inmodestamente, provocando intencionalmente el deseo sexual y dando señales de estar fácilmente abiertas a esos deseos. Actuar de esta manera es dañar nuestra propia dignidad, es tratarnos a nosotras mismas como "objetos sexuales." Aún más, es verdaderamente injusto, porque significa que consideramos que los hombres están en un estándar más alto que nosotras.
Prepárate para el amor duradero
Si estás buscando un amor duradero y un matrimonio para toda la vida, que una las mentes, las almas y los cuerpos, la mejor manera de conseguirlo es siendo la clase de persona que quieres que tu futuro esposo sea. Piensa en ti misma y en tu futuro cónyuge como alguien con integridad, con una personalidad vital y un carácter firme. Si tú desarrollas estas cualidades y las demuestras por medio de las palabras, las acciones y la apariencia, te ayudará a atraer lo mismo en tu esposo. Hay muchos hombres buenos por ahí; hombres que tienen personalidades maravillosas, hombres que son respetuosos, inteligentes, y que buscan una relación duradera; hombres que serán fieles y se comprometerán con una esposa de por vida. Para encontrar un hombre verdaderamente honorable como este, recuerda que él se sentirá atraído hacia una mujer que viste modestamente como signo de pureza; hacia alguien que reconoce que cada persona ha sido creada a imagen y semejanza de Dios.
Al vestirse modestamente, una mujer muestra que sabe que fuimos hechos para amar y ser amados, como personas únicas e irrepetibles. Ella también muestra respeto por su cuerpo y por su alma inmortal, dos dones sagrados que deben ser tratados con dignidad y respeto.
Como hombre, termino diciendo que aprecio sinceramente a las mujeres que hacen un mayor esfuerzo para vestirse modestamente. Conozco varias mujeres atractivas que siempre se visten con lindas telas y estilos modestos. Lo que hace a estas mujeres aún más atractivas que su belleza física y la ropa de moda que usan, es su modestia. Es una virtud que las hace brillar en una forma bella. Muestran que son consideradas, que tienen una fortaleza interior y una gran auto-estima. La modestia muestra también un corazón puro y un deseo generoso de guardarse para un futuro esposo.
Piensa por un momento: ¿qué dicen tus vestidos de ti?
P.D. ¡La modestia es una bella virtud! Los hombres también se benefician de ella.
Fuente: Solo para jóvenes
OTORGAN LA COMATERNIDAD A DOS MADRES LESBIANAS
En un fallo inédito, una jueza porteña avaló la inscripción del hijo mayor de la pareja, de seis años. El menor nació en 2010, después de la boda.
Por Lucia Alvarez
“¿Es justo conservar la disociación entre norma y realidad?”
La jueza porteña Gabriela Seijas resolvió ayer en forma inédita dar sentencia favorable a un pedido de comaternidad de dos mamás lesbianas, con el argumento de que “la idea de familia fundada en la heterosexualidad está en crisis”.
La demanda había sido interpuesta el 5 de abril por una pareja de mujeres que conviven hace 20 años y son madres de dos niños, el menor de ellos nacido justamente un mes después de que contrajeran matrimonio, en septiembre de 2010, y el mayor, en enero de 2005, con el mismo método de inseminación artificial.
Sin embargo, por el vacío legal que dejó abierta la ley de matrimonio igualitario, el Registro Civil aceptó inscribir al más pequeño, pero no a su hermano de seis años.
Si el gobierno de la Ciudad no apela la decisión de la jueza en lo Contencioso Administrativo, los dos hermanos podrán contar con una partida de nacimiento donde figuren las dos mamás.
“Todo nuestro andamiaje jurídico nos brinda las garantías. Una solución distinta de la arribada en la sentencia vulneraría derechos tales como la igualdad de trato, el principio no discriminatorio, la identidad del niño y la protección integral de la familia. La misma ley de matrimonio igualitario tiene una cláusula complementaria, el artículo 42, para que no haya diferencias entre matrimonios heterosexuales y homosexuales”, explicó la abogada Flavia Massenzio, titular de la Secretaría Jurídica de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans.
Además de este caso, Massenzio tiene a su cargo otras tres acciones de amparo por comaternidad, una de ellas de dos mujeres que no se casaron y que ya consiguieron una resolución favorable de la jueza Elena Liberatori.
Aunque la abogada festejó la sentencia de Seijas, no dejó de reparar en que los registros civiles deberían respetar este derecho a la inscripción de manera directa si aplicaran los principios consagrados en los tratados internacionales de Derechos Humanos con jerarquía constitucional en el país.
“Se evitaría que las personas deban acudir a la justicia, con la consiguiente exposición personal y la afectación de recursos materiales”, explicó.
El fallo de ayer, además de argumentar que “la familia homosexual no responde, ni siquiera de un modo ficticio, con la pareja parental”, aludió al interés mayor del niño como sujeto de derecho.
Según explica el texto, “no puede negarse que apenaría profundamente a un niño la falta de consideración jurídica y social de su familia cuando ambas madres comparten cumpleaños, actos escolares, fiebres, canciones, berrinches, retiradas del colegio, madrugones, idas al cine, juegos, puesta de límites, risas, enojos o vacaciones”.
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UNA MONJA BATE RÉCORD MUNDIAL DENTRO DE UN CONVENTO DE CLAUSURA
La mujer vive en el Convento de Buenafuente del Sistal, en Guadalajara, España. Es la monja que más tiempo ha permanecido en clausura en todo el mundo.
Pero ahora Valeria –su nombre real- romperá el encierro por la próxima visita del Papa Benedicto XVI a España para celebrar, este agosto, la Jornada Mundial de la Juventud.
Para ese momento estará a punto de cumplir sus 104 y cerca de festejar el aniversario de su enclaustramiento, que coincide con el día de nacimiento del Papa Joseph Aloysius Ratzinger en Baviera.
Valeria vivió su infancia en la sierra madrileña y se fue con las monjas para contentar a su padre. Con solo 19 años entró al convento y no salió más.
"¿Feliz, cómo no voy a ser feliz? ¿Quién puede estar aquí 84 años sin ser feliz?”, dice Sor Teresa.
Sor Teresita, se confiesa junto con otras nueve monjas de clausura en el libro '¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?', dice que "la riqueza interior y la felicidad que supone la vida contemplativa.
"Cada uno es feliz en su profesión. La felicidad se siente siguiendo cada uno su vocación. Eso sólo lo sabe quién lo vive".
El libro que Sor Teresita protagoniza junto con otras nueve monjas de clausura (Agustinas, Clarisas, Carmelitas Descalzas, Reparadoras...) recoge el testimonio de éstas mujeres recabado por Jesús García quién, por primera vez en España, ha traspasado los muros de distintos conventos de clausura.
domingo, 3 de julio de 2011
SOBRE EL ABORTO: OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS
Para saber dónde estamos es necesario siempre examinar de dónde venimos. Y en el caso del aborto el resultado no puede ser más desastroso.
Por Josep Miró i Ardèvol
Desde que se aprobó la primera ley, mejor dicho la despenalización de determinados supuestos, hasta la aprobación de la última norma, en España el derecho a la vida se ha encontrado en una continuada regresión, tanto por lo que se refiere a su defensa y aplicación práctica, como al estado de la opinión pública.
Si cuando se produjo la despenalización en la década de los 80 la mayoría, según las encuestas, era contraria al aborto, hoy nos encontramos con una amplísima mayoría a favor, mientras que los que se oponen de manera rotunda apenas alcanzan el 15%. El resto se divide en dos grandes grupos: el minoritario que defiende el aborto libre, y el mayoritario que apuesta por un aborto con limitaciones. Al mismo tiempo, lo que era un inicio restringido, porque la aplicación de la despenalización de supuestos concretos es en sí misma una concepción que restringe la practica abortiva, como lo demuestra Polonia o lo que sucedía con Portugal hasta que cambiaron la ley.
Pero los errores prácticos de quienes defendían la vida y la desidia del Gobierno de un color y de otro, la falta de continuidad entre la defensa de la vida y la práctica política, conllevó una paradoja: un marco restrictivo dio lugar a una situación en la que España se convirtió en el paraíso del aborto de Europa, muy por delante de países con legislaciones muchísimo más permisivas como Holanda o Dinamarca. Aquí venían mujeres de lugares lejanos, a pesar de que en teoría en el marco legal de su país era mucho más fácil abortar. Así se forjaron imperios como el del doctor Morín, especializado precisamente en los abortos de inmaduros, de aquellos seres humanos no nacidos que tienen seis o más meses. No es un hecho menor que desde la transición política haya gobernado el PSOE, pero en los ocho años del PP no se produjo cambio alguno. No puede volver a suceder.
Es evidente que ante un fenómeno de este tipo era necesario un replanteamiento de la estrategia, porque los resultados hasta ahora han conducido a una situación de desastre que ha culminado con la nueva ley, que no hace otra cosa que reconocer una práctica de hecho cargando la tintas, eso sí, en una concepción brutalmente eugenésica.
Era y es necesario abrir nuevos espacios al debate político, esto significaba introducir nuevos argumentos, nuevas estrategias y también pasar a incidir sobre el terreno donde se mueve en términos favorables la opinión pro aborto. Esto es lo que desde e-Cristians y desde hace unos años venimos intentando. Esto significa actuar sobre los que no están convencidos, digamos que no militan por la vida y que constituyen el grueso central de la población que llega a observar el aborto como una opción no deseable pero sí posible.
Si no conseguimos penetrar sobre estas personas haciéndoles ver el terrible daño moral, humano y social que el aborto comporta la batalla seguirá perdida. Porque en un país donde abortan cada año más de cien mil mujeres, pensar que apretando un botón mágico se puede pasar el contador a cero es una tontería, y con tonterías no se ganan las batallas. Y aquí en este mundo hemos venido a batallar para dar testimonio en primer término, pero también para buscar el éxito, porque éste no está ni mucho menos reñido con una concepción cristiana. Éxito que en este caso solamente se puede medir en unos términos: la reducción progresiva del número de abortos. No en términos testimoniales, sino importantes, substanciales, hasta conseguir que éste quede reducido a una categoría marginal. El ejemplo de Polonia tendría que estar en el frontispicio de los objetivos, considerando al mismo tiempo que nuestra sociedad y aquella tienen muy poco que ver en la naturaleza de su sistema de valores.
Para actuar sobre los no convencidos iniciamos una línea que ha venido siguiendo “Mucho en común”. También hemos abierto la senda de nuevos argumentos, el del impacto del aborto sobre el desequilibrio de las pensiones, del crecimiento económico y de los ingresos del Estado es uno de ellos. El estudio que dirigí y que hemos actualizado, que fue presentado al Congreso de los Diputados en su momento, es un ejemplo de este tipo de actuaciones que son frecuentes en Estados Unidos y absolutamente extrañas aquí. Entiendo el por qué, pero no lo justifico.
Hay personas que creen que utilizar argumentos que no sean de valor absoluto significa disminuir la importancia del aborto. Es decir, son personas que trasladando su criterio a otros campos verían con malos ojos que el hijo muerto en un accidente de tráfico fuera objeto de una fuerte indemnización, porque el utilizar el valor monetario por entre medio desvirtúa el dolor que los padres pueden sentir por aquella muerte. De la misma manera que esto es una sin razón, también lo es pensar que aumentando en otras categorías los argumentos contra el aborto pierde sentido la cuestión esencial, la de la muerte de una vida humana. Es como si demostrar con datos sociales y económicos que efectivamente existe una ley natural que rige la condición humana quita valor, en lugar de reforzarlo, a la ley.
También desde e-Cristians hemos sido los primeros en llevar en la publicidad a la calle los nuevos argumentos. Hemos constatado por parte de los acérrimos defensores del aborto reacciones indignadas, y esto es una buena señal, en el sentido de que hemos apuntado en un lugar donde realmente sí duele.
Hay que actuar también en el plano político, ahora más que nunca. Hasta este momento la hegemonía socialista establecía un muro que no daba lugar al progreso. Los cambios de gobierno, primero en Cataluña, ahora en España, propician nuevas sendas que deben hacerse extensivas a aquellas comunidades autónomas ahora sí ya de una manera casi total donde gobierna el PP. Hay que poner encima de la mesa políticas restrictivas y concretas sobre el aborto. Esto no significa aceptarlo, significa que el único camino que existe hoy es iniciar un proceso de reducción, que es algo muy distinto. Aquellos que se refugian en el fundamentalismo y que continuamente declaran el todo o la nada, lo único que hacen es hacerles el juego a quienes del aborto han hecho un gran negocio.
Reducir el aborto pasa por avanzar posiciones prácticas, como el reconocimiento de hecho del feto como un ser humano vivo. Y eso, pues tan sólo es un ejemplo entre muchos, no se llevará a cabo porque lo repitamos un millón de veces, sino porque avancemos en el reconocimiento en este sentido. El uso obligado de la anestesia para el feto, junto a otras medidas, no significa un reconocimiento del aborto, sino la asunción de la condición humana del feto, y la introducción de manera visible y práctica de su dolor en el debate.
Entre los resultados que podemos exhibir encima de la mesa está el caso Morín, que pronto será juzgado. Será el mayor juicio sobre el aborto que se resolverá en España, con la ley cambiada pero juicio a fin de cuentas, porque la audiencia de Barcelona ha rechazado todas las peticiones de las defensas de que la causa fuera archivada. Ésta también es una vía, la de utilizar los cauces legales que puedan existir, pero esta vía exige constancia, determinación, trabajo bien hecho. El caso Morín no habría llegado donde ha llegado a base sólo de denuncias o de nuestra querella si no hubiéramos conseguido un testigo protegido. Valga también esto como un indicador del nivel en que se ha de jugar la partida.
Josep Miró i Ardèvol, presidente de E-Cristians y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos
Por Josep Miró i Ardèvol
Desde que se aprobó la primera ley, mejor dicho la despenalización de determinados supuestos, hasta la aprobación de la última norma, en España el derecho a la vida se ha encontrado en una continuada regresión, tanto por lo que se refiere a su defensa y aplicación práctica, como al estado de la opinión pública.
Si cuando se produjo la despenalización en la década de los 80 la mayoría, según las encuestas, era contraria al aborto, hoy nos encontramos con una amplísima mayoría a favor, mientras que los que se oponen de manera rotunda apenas alcanzan el 15%. El resto se divide en dos grandes grupos: el minoritario que defiende el aborto libre, y el mayoritario que apuesta por un aborto con limitaciones. Al mismo tiempo, lo que era un inicio restringido, porque la aplicación de la despenalización de supuestos concretos es en sí misma una concepción que restringe la practica abortiva, como lo demuestra Polonia o lo que sucedía con Portugal hasta que cambiaron la ley.
Pero los errores prácticos de quienes defendían la vida y la desidia del Gobierno de un color y de otro, la falta de continuidad entre la defensa de la vida y la práctica política, conllevó una paradoja: un marco restrictivo dio lugar a una situación en la que España se convirtió en el paraíso del aborto de Europa, muy por delante de países con legislaciones muchísimo más permisivas como Holanda o Dinamarca. Aquí venían mujeres de lugares lejanos, a pesar de que en teoría en el marco legal de su país era mucho más fácil abortar. Así se forjaron imperios como el del doctor Morín, especializado precisamente en los abortos de inmaduros, de aquellos seres humanos no nacidos que tienen seis o más meses. No es un hecho menor que desde la transición política haya gobernado el PSOE, pero en los ocho años del PP no se produjo cambio alguno. No puede volver a suceder.
Es evidente que ante un fenómeno de este tipo era necesario un replanteamiento de la estrategia, porque los resultados hasta ahora han conducido a una situación de desastre que ha culminado con la nueva ley, que no hace otra cosa que reconocer una práctica de hecho cargando la tintas, eso sí, en una concepción brutalmente eugenésica.
Era y es necesario abrir nuevos espacios al debate político, esto significaba introducir nuevos argumentos, nuevas estrategias y también pasar a incidir sobre el terreno donde se mueve en términos favorables la opinión pro aborto. Esto es lo que desde e-Cristians y desde hace unos años venimos intentando. Esto significa actuar sobre los que no están convencidos, digamos que no militan por la vida y que constituyen el grueso central de la población que llega a observar el aborto como una opción no deseable pero sí posible.
Si no conseguimos penetrar sobre estas personas haciéndoles ver el terrible daño moral, humano y social que el aborto comporta la batalla seguirá perdida. Porque en un país donde abortan cada año más de cien mil mujeres, pensar que apretando un botón mágico se puede pasar el contador a cero es una tontería, y con tonterías no se ganan las batallas. Y aquí en este mundo hemos venido a batallar para dar testimonio en primer término, pero también para buscar el éxito, porque éste no está ni mucho menos reñido con una concepción cristiana. Éxito que en este caso solamente se puede medir en unos términos: la reducción progresiva del número de abortos. No en términos testimoniales, sino importantes, substanciales, hasta conseguir que éste quede reducido a una categoría marginal. El ejemplo de Polonia tendría que estar en el frontispicio de los objetivos, considerando al mismo tiempo que nuestra sociedad y aquella tienen muy poco que ver en la naturaleza de su sistema de valores.
Para actuar sobre los no convencidos iniciamos una línea que ha venido siguiendo “Mucho en común”. También hemos abierto la senda de nuevos argumentos, el del impacto del aborto sobre el desequilibrio de las pensiones, del crecimiento económico y de los ingresos del Estado es uno de ellos. El estudio que dirigí y que hemos actualizado, que fue presentado al Congreso de los Diputados en su momento, es un ejemplo de este tipo de actuaciones que son frecuentes en Estados Unidos y absolutamente extrañas aquí. Entiendo el por qué, pero no lo justifico.
Hay personas que creen que utilizar argumentos que no sean de valor absoluto significa disminuir la importancia del aborto. Es decir, son personas que trasladando su criterio a otros campos verían con malos ojos que el hijo muerto en un accidente de tráfico fuera objeto de una fuerte indemnización, porque el utilizar el valor monetario por entre medio desvirtúa el dolor que los padres pueden sentir por aquella muerte. De la misma manera que esto es una sin razón, también lo es pensar que aumentando en otras categorías los argumentos contra el aborto pierde sentido la cuestión esencial, la de la muerte de una vida humana. Es como si demostrar con datos sociales y económicos que efectivamente existe una ley natural que rige la condición humana quita valor, en lugar de reforzarlo, a la ley.
También desde e-Cristians hemos sido los primeros en llevar en la publicidad a la calle los nuevos argumentos. Hemos constatado por parte de los acérrimos defensores del aborto reacciones indignadas, y esto es una buena señal, en el sentido de que hemos apuntado en un lugar donde realmente sí duele.
Hay que actuar también en el plano político, ahora más que nunca. Hasta este momento la hegemonía socialista establecía un muro que no daba lugar al progreso. Los cambios de gobierno, primero en Cataluña, ahora en España, propician nuevas sendas que deben hacerse extensivas a aquellas comunidades autónomas ahora sí ya de una manera casi total donde gobierna el PP. Hay que poner encima de la mesa políticas restrictivas y concretas sobre el aborto. Esto no significa aceptarlo, significa que el único camino que existe hoy es iniciar un proceso de reducción, que es algo muy distinto. Aquellos que se refugian en el fundamentalismo y que continuamente declaran el todo o la nada, lo único que hacen es hacerles el juego a quienes del aborto han hecho un gran negocio.
Reducir el aborto pasa por avanzar posiciones prácticas, como el reconocimiento de hecho del feto como un ser humano vivo. Y eso, pues tan sólo es un ejemplo entre muchos, no se llevará a cabo porque lo repitamos un millón de veces, sino porque avancemos en el reconocimiento en este sentido. El uso obligado de la anestesia para el feto, junto a otras medidas, no significa un reconocimiento del aborto, sino la asunción de la condición humana del feto, y la introducción de manera visible y práctica de su dolor en el debate.
Entre los resultados que podemos exhibir encima de la mesa está el caso Morín, que pronto será juzgado. Será el mayor juicio sobre el aborto que se resolverá en España, con la ley cambiada pero juicio a fin de cuentas, porque la audiencia de Barcelona ha rechazado todas las peticiones de las defensas de que la causa fuera archivada. Ésta también es una vía, la de utilizar los cauces legales que puedan existir, pero esta vía exige constancia, determinación, trabajo bien hecho. El caso Morín no habría llegado donde ha llegado a base sólo de denuncias o de nuestra querella si no hubiéramos conseguido un testigo protegido. Valga también esto como un indicador del nivel en que se ha de jugar la partida.
Josep Miró i Ardèvol, presidente de E-Cristians y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos
sábado, 2 de julio de 2011
LA CIUDAD DE SAN LUIS ES “PRO-VIDA”
Con la Declaración emitida por su Concejo Deliberante, San Luis se convirtió en la primera capital provincial “PRO-VIDA”.
Por Mónica del Río
En la sesión del 23 de junio el Concejo Deliberante de la ciudad de San Luis aprobó un proyecto impulsado por particulares (expte. 49-P-2011) por el que se declara “PRO-VIDA” a esa Ciudad (art. 1º). Se deberá, además, “emitir una declaración pública conteniendo dicha adhesión” (art. 2º).
Dice la declaración en sus considerandos: “haciendo todo lo posible para aliviar la situación de angustia, que a veces puede sobrevenir de un embarazo inesperado, pensamos que el respeto a la vida comienza y se fundamenta en la educación para el amor y la responsabilidad”.
La declaración lleva la firma de Marcelina Lucero y Sonia Flores, presidente y secretaria, respectivamente, del Cuerpo.
La iniciativa surgió de un grupo de ciudadanos que, encabezados por la escribana Judith Barrera, recogieron firmas en los distintos barrios de la capital puntana. Concluida esa etapa, el petitorio fue presentado ante el Concejo Deliberante que se expidió la semana pasada.
No es la primera vez que un Concejo Deliberante hace una declaración de ese tenor, desde este mismo boletín hemos comentado la de Senillosa (Neuquén) que sirvió de ejemplo y despertó inquietudes similares en otros municipios -recientemente lo hizo el Concejo Deliberante de San Miguel en la provincia de Buenos Aires-. San Luis se ha convertido ahora en la primera capital provincial que “blinda” el derecho a la vida.
Felicitamos a los puntanos y hacemos votos para que estas iniciativas se multipliquen a lo largo y a lo ancho del país.
NOTIVIDA
Editores: Lic. Mónica del Río y Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja
ESPAÑA-ONU: LA CRISIS NO IMPIDE FINANCIAR LA REINGENIERÍA SOCIAL
A pesar de la gravísima crisis económica, España destina cifras millonarias a financiar el nuevo orden mundial anticristiano
Por Juan C. Sanahuja
Bibiana Aído Almagro (España), secretaria de Estado de Igualdad del gobierno español, fue nombrada Asesora Especial de la Directora Ejecutiva de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y Empoderamiento de la Mujer (UN WOMEN). La directora ejecutiva de UN WOMEN es la chilena Michelle Bachellet.
Bibiana Aído, como funcionaria del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, es una de las máximas promotoras de la reingeniería social anticristiana que ha impulsado la ideología de género, el mal llamado derecho al aborto, el homosexualismo, y la perversión de menores.
Persona no grata en Paraguay
A principios de junio, Aído participó en Asunción del Paraguay en la III Conferencia Iberoamericana de Género, que reunió a casi toda la flor y nata del lesbo feminismo hispanoamericano: la ministra de la Secretaría de la Mujer del gobierno paraguayo, Gloria Rubín; la presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres, María del Rocío García; la ministra paraguaya de la Función Pública, Lilian Soto; la Directora de la División de Asuntos de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Sonia Montaño; y la ex-ministra de la Secretaría Especial de Políticas para las Mujeres de la Presidencia de Brasil, Nilcéa Freire; Line Bareiro, del Comité de Expertas de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer; Beatriz Morán, de la Secretaría General Iberoamericana.
La III Conferencia Iberoamericana de Género es una las ocho reuniones previas a la XXI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, a celebrarse los días 28 y 29 de octubre.
Grupos pro vida del Paraguay, a través de las redes sociales, lanzaron la campaña Bibiana Aido: Persona no grata en Paraguay, que obtuvo en dos días 13.000 adhesiones. Los periódicos se hicieron eco de la campaña lo que provocó una destemplada reacción de la embajada de España, a través del propio embajador Juan Fernández Trigo, que llegó a una amenazante presión exigiendo una intolerable censura al diario Última Hora: “Pero sí es mi deseo reiterarle el malestar de mis autoridades, y el mío propio, por una publicación que debió ser evitada, en aras de la tranquilidad democrática, (…) y la amistad y las buenas relaciones entre nuestros dos pueblos”.
España financia el nuevo orden mundial
Como informamos hace dos años, UN Women está previsto que disponga de un presupuesto de mil millones de dólares, de los que se dedicarán 300 millones a sostenimiento del personal, pero este no es el único proyecto millonario de la ONU, que se ha convertido en un ente voraz.
Por ejemplo, reseñando solamente un mínimo de millonarios empeños, en julio de 2010 para los llamados “proyectos humanitarios”, las agencias de la organización y sus socios aprobaron un presupuesto de 5.000 millones de dólares, (UNNews 17-07-10); en septiembre de ese año, Ban Ki-moon pidió al grupo que él califica de “superhéroes”, entre los que se encuentra Rodríguez Zapatero, la cifra de 169 mil millones de dólares para “temas de Salud Materna englobados en el Objetivo del Milenio n° 5”; esta meta del milenio incluye el aborto y la distribución masiva de anticonceptivos; en junio de 2010, destinados a la Estrategia Global para la Salud de Mujeres y Niños 2011, que también es parte del Objetivo del Milenio n° 5, el Secretario General destinó 26.000 millones de dólares, llamando a los países donantes a hacer un especial esfuerzo para conseguirlos (Women's eNews, 19-09-10).
Así, es fácil suponer que la designación de Aído se debe a que meses antes de que la ONU integrase UNIFEM en UN Women, España y UNIFEM firmaron un Acuerdo de Asociación Estratégica (abril de 2010), por el que España destinó 99.5 millones de euros para financiar UNIFEM. El acuerdo fue firmado en el Congreso de los Diputados por el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, y por Inés Alberdi, Directora Ejecutiva de UNIFEM. En la ceremonia de firma estuvo presente también la ministra de Igualdad de España, Bibiana Aído.
A pesar de la crisis económica que atraviesa España, su gobierno se ha convertido en uno de los principales donantes de los proyectos feministas para la reingeniería social anticristiana. (Ver: La lista de países donantes de 2010 (PDF) y La lista de países donantes de 2011 (PDF)).
Para consultar cifras anteriores, véase Hispanidad, 31-08-09
Alianza de las Civilizaciones
Pero no se frena allí el flujo de millones que España destina a la financiación del nuevo orden mundial.
Para el proyecto hispano-turco de la Alianza de las Civilizaciones, se anunció a fines de 2010, que se destinarían más de 24 millones de euros para la construcción de la cúpula de la sala de los Derechos Humanos y la Alianza de las Civilizaciones de la sede de la ONU en Ginebra, donación de España a la ONU. El singular empeño se conoce popularmente como “la cúpula de Barceló”, en referencia a Miquel Barceló, responsable de su ejecución, (vid. Ignacio Peyró, Intereconomia, 25-12-10).
Con independencia del faraónico proyecto de la cúpula, para el año 2011, se anunció que se destinarían 1.5 millón de euros a la Alianza, con lo que la contribución al proyecto se eleva a 3.3 millones de euros, destinados en parte al Instituto Internacional de las Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, con sede en Barcelona, (vid. El Confidencial 13-10-10).
Fuentes: Propias y en el texto.
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OTRA VEZ EL DEBATE

En el siglo XX otros pueblos no cristianos, alejados de los reñideros religiosos europeos, alcanzaron altísimas cotas de desarrollo y éxito.
Por Carlos Alberto Montaner
La crisis ha hecho resurgir la polémica con cierta envenenada fiereza. ¿Por qué algunos países del sur de Europa –Portugal, España, Grecia, incluso Italia—tienen un desempeño económico peor que el del norte? Se vuelve a hablar de una pujante Europa anglo-germánica frente a otra latina, más atrasada. Renacen incómodos argumentos raciales. Se dice de Francia que sólo es latina a medias, dado que su origen primordial es germánico: la legendaria tribu de los francos, cuna, nada menos, que de Carlomagno, el abuelo mítico de la Unión Europea.
Durante un siglo prevaleció la hipótesis del sociólogo Max Weber consignada en La ética protestante y el espíritu del capitalismo: la explicación estaba en la clase de cristianismo que acabó implantándose en una y otra región. Mientras en el norte, que había roto con el Vaticano, se había impuesto el protestantismo, matizado por un calvinismo que reverenciaba el trabajo y aceptaba el éxito y la acumulación de capital como una señal de conformidad divina, en el sur continuaban vigentes la sospecha católica contra la riqueza y su desprecio por las actividades mercantiles.
Weber no tenía razón. En el siglo XX otros pueblos no cristianos, alejados de los reñideros religiosos europeos, alcanzaron altísimas cotas de desarrollo y éxito económico: Japón, Singapur, Corea del Sur, Taiwán, Israel. Últimamente, China y la India, aunque las dos terceras partes de sus sociedades todavía sean rematadamente pobres, parece que van por el buen camino económico. Aún en medio de la crisis, la Irlanda católica tiene un mejor desempeño que la media europea.
Todas son conjeturas. Sin embargo, es posible encontrar algunos rasgos más o menos comunes en las naciones punteras del planeta, aunque con intensidad variable en cada una de ellas. He aquí diez de esas características:
• Ante todo, entienden cómo y dónde se crea la riqueza. Si se suscriben el victimismo y alguna de las variantes de la Teoría de la Dependencia es muy difícil escalar los puestos de avanzada en el planeta. Si uno cree una tontería, actuará como un tonto.
• Subordinación del conjunto de la sociedad a las reglas comunes, incluidos los grupos dirigentes. Cuando hay incumplimientos, surgen los castigos y todos esperan que se apliquen. No hay nadie por encima de la ley.
• Extendido sentido de la responsabilidad individual. Las personas tienen derechos, pero también deberes y los asumen voluntariamente. Las sociedades en las que abundan los cazadores de privilegios y subsidios están condenadas a la retaguardia.
• Libertad para tomar decisiones individuales en todos los ámbitos. Eso incluye libertad, facilidades y trato justo para emprender actividades empresariales que permitan competir sin limitaciones arbitrarias y sin favoritismos.
• Curiosidad intelectual y amor por la innovación y el cambio. Las sociedades que triunfan suelen estar más preocupadas por el futuro que por el pasado. Mas centradas en los ingenieros que en los poetas, lo que no está reñido con el respeto por la jerarquía.
• Armonía razonable entre la sociedad y el estado. Las personas esperan que las instituciones y los organismos públicos actúen en su beneficio. Los funcionarios son servidores públicos y no mandamases arrogantes.
• Sistema judicial eficiente y previsible que resuelve los conflictos con justicia y en plazos razonables.
• Respeto por la propiedad privada, que es tanto como respetar el esfuerzo de las personas y las familias por conservar el fruto de su trabajo honrado.
• Marco macroeconómico responsable custodiado por el gobierno. Mantenimiento del valor de la moneda (lo que significa que los ahorros no se evaporan). Control de la inflación. Deuda pública baja. Balance fiscal.
• Veneración por las personas triunfadoras y económicamente exitosas, siempre que esos logros se hayan hecho con arreglo a la ley. Es en este ambiente de admiración y no de odio donde germina el espíritu filantrópico.
Estas no son las únicas claves, pero sin duda forman parte del ADN de las naciones triunfadoras. ¿Se pueden replicar? Yo creo que sí, pero es esencial comenzar por el principio: entender con total claridad cómo y por qué hay ciertos pueblos instalados en la locomotora del planeta mientras otros van en los vagones de segunda y tercera clase.
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