lunes, 7 de noviembre de 2022

DÉJENSE USTEDES DE BOBADAS

“Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo” es algo tan perfecto pero tan abstracto, que lo mejor es acudir a doctrina segura, breve, concreta y precisa.

Por el padre Jorge González Guadalix


Hay profesores expertos en ampliaciones, paréntesis, glosas y circunloquios. Hay obispos y sacerdotes especialistas en grandilocuencia, relaciones teológico - filosófico - ecológico - sociales. Tienen ese don. Agarran un versículo evangélico, un mandamiento o una norma de derecho positivo y poseen la capacidad de convertirlos en una programación de eco teología, un tratado de sí pero no, aunque según podría ser que vaya usted a saber, una homilía sobre la inmensidad de la mirada de Dios sobre las sombras del cambio climático y la importancia de la abstinencia de carne no como ascesis penitencial, sino en clave ecológica, que, evidentemente, no hay comparación. La abstinencia como práctica penitencial es un absurdo. La abstinencia como forma de contrarrestar las ventosidades vacunas y su contribución al aumento de la temperatura del planeta es algo de obligado cumplimiento.

Si a todo esto resulta que ustedes, mis amabilísimos lectores, tienen que soportar las soporíferas homilías tan vacuas como pesadas que les soltamos los pastores en cuanto tenemos ocasión, las cartas pastorales de sus obispos, algunas declaraciones de obispos y no sé cuántas noticias de la Iglesia católica con planteamientos no solo algo diferentes, sino contradictorios, no me extraña que se debatan en un mar de dudas.

Pueden intentar empaparse de todo lo que les llega por el medio que sea: la homilía de su párroco, la visita a los diferentes portales de información religiosa, las cartas pastorales de sus obispos, el bollettino de la santa sede con noticias, comentarios y homilías del santo padre, las reflexiones de algún teólogo de moda, los proyectos sociales de cualquier comprometido mediático, una publicación misionera, el folleto de la causa de beatificación de la reverenda madre Társila de la Inmaculada y la hojita del calendario del Corazón de Jesús.

No creo que sobrevivan.

También hay profes, obispos y sacerdotes más de la cosa del resumen y la concreción, entre los que me encuentro, posiblemente por falta de capacidad para la glosa, el desarrollo y la amplitud argumental. Lo siento. Uno no llega a más.

El resumen es sencillo: “ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Y como es algo tan perfecto pero tan abstracto, lo mejor es acudir a doctrina segura, breve, concreta y precisa.

Miren, mis pacientes lectores, no se hagan lío. Ustedes lean, escuchen, investiguen y lo que les parezca menester. Eso sí, si quieren tener claro lo que es la fe de la Iglesia, cómo se celebra y sus implicaciones morales, y además sin complicarse en exceso ni tener que tragarse algún tocho de envergadura, De Astete a Ripalda y de Ripalda a Astete. Como mucho, pero como mucho, los llamados catecismos nacionales de la doctrina cristiana de primero y segundo grado.

No fallan. Y si alguna duda tienen sobre homilía, texto, comentario o gracieta, comparen con cualquiera de esos catecismo. Y déjense ustedes de bobadas.


De profesión, cura


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