El 27 de octubre de 1986, gracias a la iniciativa de Karol Wojtyla (alias “Juan Pablo II”) un aquelarre pagano se reunió en el “Primer encuentro interreligioso de Asís”.
Este evento fue llamado llamado “Jornada Mundial de Oración por la Paz” y llegaron desde distintas partes del mundo variadas sectas trayendo sus diversas creencias y siendo acogidos por el gran hereje Juan Pablo II.
La segunda foto, primera fila a la derecha, se puede ver a un dignatario budista tibetano quemando solemnemente incienso a su ídolo. En la segunda fila, vemos a dos grupos de monjes paganos alrededor del altar adorando a Buda.
Detalle del cilindro de vidrio con la estatua dorada de Buda
En estas fotografías, podemos observar al Dalai Lama, máxima autoridad de esa rama del budismo, presente en el acto de profanación y los monjes tibetanos adorando a su ídolo al pie del altar.
Pero, a juzgar por lo que ocurrió en aquel templo años después, este “Encuentro Interreligioso” o “Jornada Mundial de Oración por la Paz”, no habría sido del agrado de Dios, dado que el 26 de septiembre de 1997 un terremoto sacudió la región de Umbría y Las Marcas, dejando once víctimas fatales, cien heridos y alrededor de 80.000 edificios dañados. Durante el terremoto se derrumbó la bóveda de la Basílica de San Francisco de Asís y cuatro personas que se encontraban allí inspeccionando el lugar, murieron sepultadas bajo los escombros. Se trata de los técnicos Bruno Brunacci y Claudio Bugiantella, el fraile franciscano Angelo Api y el seminarista polaco Zdzisław Borowiec, de 22 años. El video del derrumbe fue filmado en directo por una emisora local y pronto dio la vuelta al mundo.
La Basílica de Asís tal como estaba cuando el apóstata Wojtyla la eligió como sede del “Encuentro Panreligioso de Asís” en 1986.
Algunas veces, parece que Dios tarda en llegar, pero Él nunca deja de obrar...






2 comentarios:
No solamente asoló la Basílica Patriarcal -elevada a tal dignidad por el Papa Benedicto XIV- sino que también destruyó la Basílica Patriarcal y Capilla Papal, desde San Pío X, de Santa María de los Ángeles, más abajo de la ciudad de Asís, donde se reunieron, en reunión repugnante, todas las falsas religiones.
Dice San Roberto Belarmino a propósito de la supuesta caída del Papa San Marcelino que algunos cuentan que ofreció incienso a los ídolos, en la persecución de Diocleciano: Fué un acto, no una enseñanza. Lo mismo se debe decir del Papa Juan Pablo II: Fué un error de actuación, no de enseñanza. Todos los Discursos del Papa antes, en y después de Asís, son ortodoxos (Cfr. A.A.S.).
Por tanto, los Papas han enseñado la verdad hasta Benedicto XVI, que por eso fué obligado, bajo amenazas, a renunciar.
Renuncia, en consecuencia, nula e inválida.
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