lunes, 27 de diciembre de 2010

MONSEÑOR AGUER Y LAS 3 CLAVES DE NAVIDAD




En su reflexión semanal, Mons. Héctor Aguer, se preguntó “¿qué sentimientos, qué actitudes, corresponde exhibir ante el gran misterio que hoy celebramos, la Navidad del Señor?”



El Arzobispo de La Plata consideró que las tres claves más importantes son Admiración, Alegría y Esperanza. Consideró que el Pesebre de Belén es “una lección de sobriedad: Cristo elige nacer en la pobreza, en un lugar prestado, en un contexto que es inequívoco al respecto”.

“Jesucristo ha sido un embrión en el seno de María Santísima, formado por la acción del Espíritu Santo. Ha nacido virginalmente de Ella. Ha sido niño, ha sido adolescente y ha llegado a la adultez, a la plena edad de la madurez humana, capaz de entregarse libremente por nosotros y ofrecernos, atravesando la muerte, desde la gloria de la resurrección, un futuro definitivo para la humanidad”, manifestó.

Destacó que “la Navidad es causa de alegría porque hemos sido privilegiados de este modo. Al hacerse hombre, el Hijo de Dios manifiesta el amor del creador por su criatura y exalta su dignidad. Ante todo se justifica la alegría” y explicó que “Cristo nos ha comunicado esa vida sobrenatural que empieza con la gracia y nos acompaña durante nuestra existencia temporal para eclosionar en la vida eterna”, por eso el “gozo de la Navidad tiene que marcar, de suyo, para siempre, la vida del cristiano, como el sustrato espiritual que nos hace posible vivir con serenidad y fortaleza las tristezas, los dolores y las tragedias de la vida”.

Explicó que “la Navidad suscita en nosotros un sentimiento de esperanza. Si bien esta Navidad, y cada Navidad, nos muestra un mundo de luces y sombras, pruebas que llegan hasta el límite de lo soportable, los cristianos después de la Encarnación de Dios tenemos que vivir en la esperanza. Si Dios se ha ocupado de esa manera de nosotros, ¡cómo no va a escuchar nuestras plegarias, cómo no nos va a asistir en nuestros problemas, como no nos va a ayudar para que podamos abrirnos el camino!”.

Al finalizar su reflexión, Monseñor Héctor Aguer deseó “¡Feliz Navidad!” esperando “que podamos gozar de esta Navidad y que comprendamos que, de alguna manera, todos los días del año pueden ser Navidad si reconocemos esta visita que Dios nos ha hecho para quedarse definitivamente con nosotros”.


EL CARDENAL ROUCO DEFIENDE "LA VOLUNTAD DE RECUPERAR EL SIGNIFICADO DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA EN NUESTRA SOCIEDAD"





Para el cardenal, este año cobra un significado especial por la “concepción relativista de la vida, de la fe y del matrimonio y la familia”.



El arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, ha hablado de la próxima celebración de la Fiesta de la Sagrada Familia, que se celebrará el próximo 2 de enero en la plaza de Colón. Para el cardenal, este año cobra un significado especial por la “concepción relativista de la vida, de la fe y del matrimonio y la familia”.

Según explicó el cardenal Rouco, estos momentos por los que atraviesa la familia tan “críticos”, no son nuevos y declaró que “en el fondo de la crisis económica y cultural está la crisis de saber qué es la familia, cuál es el sentido de la realidad familiar y qué relación tiene con el destino del hombre y con el bien de las personas”. “En el fondo hay una concepción relativista de la vida, de la fe y también de lo que es el matrimonio y la familia”, añadió.

Por eso, al celebrar por cuarta vez la misa de las familias, “estamos poniendo un signo de cómo se expresa y se formula la sensibilidad de la Iglesia y de sus pastores” y, por otra parte, “la realidad de los propios matrimonios y familias cristianas nos reclaman un apoyo especial en este momento”. Para el cardenal, no piden sólo un apoyo interior “a través de la oración, el afecto y la acogida en todos los ámbitos de la iglesia, sino un apoyo exterior, social y firme de toda la iglesia, que cuanto más públicamente se manifieste, más impacta”. Y es que: “No se puede evangelizar prescindiendo de los medios de comunicación social, pero en esta parcela de la evangelización tan sensible y tan decisiva para el futuro de la iglesia y de la humanidad, su impacto a través de los medios de comunicación es importantísimo”.

Preguntado por si la celebración de la Eucaristía puede generar algún malestar, el cardenal respondió que alguien puede reaccionar de forma molesta pero que, en general, “a las a las personas que necesitan y desean ese apoyo de fe y de gracia les sirve de estímulo y lo agradecen”.”Todo testimonio del Evangelio siempre encuentra resistencias. Nos sirve para que nos adiestremos y nos curtamos espiritualmente en la pastoral de la familia y en su vivencia evangélica”, añadió.

En cuanto a la apertura de la celebración a Europa, como ya se hizo el pasado año, el arzobispo de Madrid afirmó que “hay que llamar la atención sobre el hecho de que la crisis del matrimonio y de la familia es una crisis europea”. Una crisis, explicó, que venía del comunismo y marxismo soviético y consistía, señaló, en atacar a la familia y el matrimonio. Además, recordó que la legalización del aborto “aparece de una forma masiva a comienzos de los años setenta del siglo pasado en conexión con las sentencias del Tribunal Supremo de los Estados Unidos y que después se propaga como una mancha de aceite por toda la Europa libre”.

Por otro lado, se refirió a la legislación del divorcio, cuya última expresión es el denominado “divorcio exprés”. “Todos estos –apuntó- son aspectos que acompañan el proceso posmoderno de la familia en Europa sin que se haya aligerado para nada esa presión”.

Por todo ello, dijo que cardenal que “se explica que la misa de la familia sea concebida como una propuesta europea”.

Asimismo, destacó que muchas asociaciones y movimientos están detrás de esta iniciativa y la reafirman “cada vez más vigorosamente”. “Pero sobre todo –incidió- están los matrimonios y las familias”. Con todo, señaló que “es muy significativo el hecho de que una buena representación de la familias europeas puedan reunirse en la profesión de la fe, en la convivencia fraterna y cordial sobre la base del amor mutuo, en el apoyo espiritual, humano, social y cultural para defender y promover el bien que es el matrimonio y la familia”.

Manifestó también, que “la actuación legislativa en toda Europa, incluida España, se ha ido alejando cada vez más del modelo cristiano del matrimonio y, por lo tanto, se ha ido distanciando simultáneamente de las propias raíces históricas de nuestros pueblos con consecuencias que no son buenas”. En este sentido, destacó que “todavía no aparece ninguna señal en el panorama jurídico y político de los gobiernos europeos, ni en el gobierno español, ni de los partidos políticos, en general, que indique la voluntad de recuperar a fondo y de verdad el significado del matrimonio y de la familia en nuestras sociedades”.

“Vivir el matrimonio cristiano, tener hijos, vivir la familia cristianamente es de una atrayente belleza humana y toca las conciencias de muchas personas, para acercarlas de nuevo a la verdad del matrimonio y de la familia, aunque no sea siempre una experiencia idílica”, añadió. Más aún, en un modelo de sociedad “marcada por una especie de egocentrismo y hedonismo radicales, cuando las nuevas generaciones son educadas en unos ambientes de estilo facilón, trivial y tosco”.

Y recordó que el Estado y su legislación “han de ser un instrumento que facilite el vivir la dignidad del hombre en toda la verdad del hombre mismo y de los principios morales que deben regir la vida de las personas y de la sociedad, en un horizonte espiritual iluminado por la fe”.


¿FELIZ NAVIDAD?






El secreto de la felicidad es la caridad: ser feliz haciendo felices a los demás, ya que la felicidad no es auténtica hasta que es compartida.

Por Monseñor José Ignacio Munilla Aguirre



Por regla general, tenemos la costumbre de felicitarnos cuando las cosas nos han salido “redondas”: Se felicita al político cuando gana las elecciones. Se felicita al alumno que ha sido el primero de la clase. Se felicita a los agraciados en la lotería...
Ciertamente, no es ése el sentido en el que la tradición cristiana ha felicitado las Navidades. Los cristianos hemos aprendido de Jesucristo, que la felicidad no es sinónimo de éxito o de triunfo, y ni tan siquiera de ausencia de sufrimiento. Frente a quienes piensan que la felicidad sólo será posible cuando la cruz haya desaparecido del horizonte de nuestra existencia, la Natividad de Jesús, su infancia, su vida pública y su Pasión y Resurrección, nos enseñan que la felicidad encierra un misterio...

Felicidad en el abajamiento: Para acercarnos adecuadamente al misterio de la Navidad, es necesario conocerla no sólo desde nuestra perspectiva humana, sino asomarnos también a la divina. Lo que para nosotros es la fiesta de la Navidad -Dios con nosotros-, al mismo tiempo es también el misterio del abajamiento, el despojamiento y la humillación de Dios, quien “a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos”. (Flp 2, 6-7).

El misterio de Belén es gozo y alegría, envuelto en la Cruz: el emperador ordena la realización de un censo, para dominar mejor y expoliar más a sus súbditos. José vive la humillación de no poder encontrar quien les reciba en su ciudad natal. La cuna del Mesías de Israel, resulta ser el pesebre de unos animales. La Sagrada Familia se ve obligada a huir y a refugiarse en Egipto, escapando de la persecución de Herodes... “Vino a su casa, y los suyos no le recibieron” (Jn 1, 11). Pero a pesar de todo ello, el Cielo también estaba de fiesta, y se “felicitaba”: “Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes Él se complace»”. (Lc 2, 13-14)

En uno de los himnos de la liturgia navideña la Iglesia expresa así esa “felicidad misteriosa”:

“Ver llorar a la Alegría,
ver tan pobre a la Riqueza,
ver tan baja a la Grandeza
... y ver que Dios lo quería”

Felicidad y pobreza de espíritu: Kierkegaard, filósofo y teólogo danés del siglo XIX, decía que "la puerta de la felicidad se abre hacia adentro y que hay que retirarse para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más".

En un sentido similar, decía Tolstoi que "el secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer lo que se hace". Por ello, el Salmo 130 nos invita a descubrir la felicidad en el abandono confiado en las manos de Dios: “Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espero Israel en el Señor, ahora y por siempre”. Frente a quienes piensan que la fórmula para alcanzar la felicidad consiste en poseerlo todo, Jesús nos ha enseñado que el secreto está en desear poco, o mejor dicho, en desear sólo al Todo.

Paradójicamente, la felicidad exige el precio del olvido de uno mismo: “Quien busque su vida la perderá, pero quien pierda su vida por mí la encontrará” (Mt 10, 39). El secreto de la felicidad es la caridad: ser feliz haciendo felices a los demás, ya que la felicidad no es auténtica hasta que es compartida.

A todos vosotros, fieles: ¡Feliz Navidad! Pido al Niño Dios por todas las familias, y en estas fechas tan entrañables os deseo la verdadera felicidad.


domingo, 26 de diciembre de 2010

LA SITUACIÓN DE AMÉRICA LATINA PREOCUPA AL PAPA




Benedicto XVI confesó en su mensaje para esta Navidad que sigue con preocupación los dramas humanitarios que vive en estos momentos América Latina y el Caribe, así como las tensiones entre Nicaragua y Costa Rica.


Antes de impartir su bendición "Urbi et Orbi", el pontífice dirigió en Mundovisión su felicitación navideña haciendo un apremiante llamamiento a la solidaridad a favor de las comunidades necesitadas del subcontinente americano.

Como era lógico, comenzó pidiendo ayuda a favor "de los que todavía sufren por las consecuencias del terremoto devastador y la reciente epidemia de cólera en Haití".

Luego pidió que no se olvide "a los que en Colombia y en Venezuela, como también en Guatemala y Costa Rica, han sido afectados por recientes calamidades naturales".

Por último, pidió que se impulse "el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica", en referencia a la disputa fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua, surgida en octubre, por las tareas de dragado que se llevan a cabo en el Río San Juan y el reclamo territorial de ambos países sobre Isla Calero.

En su felicitación en español, el Papa dijo: "¡Feliz Navidad! Que la Paz de Cristo reine en vuestros corazones, en la familias y en todos los pueblos".


CRISTINA KIRCHNER NOMBRA A NOTORIA DIRIGENTE DEL LESBIANISMO COMO VICEPRESIDENTE DEL INADI





La secretaria general de la Mesa Nacional por la Igualdad, María Rachid, consideró hoy que su designación como vicepresidenta del Inadi "es un reconocimiento a la lucha por la igualdad de las familias del mismo sexo.


La titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT), María Rachid, fue designada como vicepresidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

El nombramiento fue mediante el decreto 2040 de la presidenta Cristina Fernández, publicado hoy en el Boletín Oficial.

Rachid, de 36 años, era desde mayo de 2007 asesora en discriminación del organismo. Desde la FALGBT, que fundó hace cuatro años, lleva adelante una amplia militancia por los derechos de las personas homosexuales.

La dirigente se manifestó contenta con el nombramiento como segunda de Claudio Morgado, titular del organismo, y dijo que “es un reconocimiento a la lucha de muchas personas que trabajamos por la igualdad de familias del mismo sexo".

"Hemos logrado mucho desde el punto de la igualdad jurídica y ahora hay que trabajar por la igualdad social plena, para todas las personas que habitan Argentina", señaló.


viernes, 24 de diciembre de 2010

LIBERTAD RELIGIOSA, CAMINO PARA LA PAZ


Publicamos el artículo que ha escrito Giovanni Maria Vian, director de "L'Osservatore Romano", con el título "La política de la fraternidad" para comentar el mensaje de Benedicto XVI para la próxima Jornada Mundial de la Paz sobre "La libertad religiosa, camino para la paz".



Por Giovanni Maria Vian

El antiguo dicho latino que exhorta a preparar las armas en función de la paz -si vis pacem para bellum- de alguna manera resuena en el mensaje de Benedicto XVI para la Jornada mundial que tendrá lugar el próximo 1 de enero. Pero son armas distintas de las "destinadas a matar y a exterminar a la humanidad", como subrayaba Pablo VI: en efecto, se necesitan "sobre todo armas morales, que den fuerza y prestigio al derecho internacional". Y entre estas hoy urge la libertad religiosa, sobre la cual el Papa reflexiona a partir de los horrendos actos de violencia e intolerancia que se suceden sobre todo en Irak, aunque no sólo allí.

En el mensaje papal al análisis mira a la situación internacional en su conjunto y afirma amargamente que en algunas regiones del mundo "no es posible profesar y expresar libremente la propia religión". En otras, en cambio, la intolerancia y la violencia se afirman mediante "formas más silenciosas y sofisticadas de prejuicio y de oposición hacia los creyentes y los símbolos religiosos".

Sin abandonarse a énfasis retóricos y sin demasiados ejemplos, que lamentablemente no sería difícil enumerar, Benedicto XVI comienza con una afirmación incontestable: "Los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe". Precisamente como en Irak, donde en Bagdad el "vil ataque" contra la catedral siro-católica asesinó a dos sacerdotes y exterminó alrededor de cincuenta fieles, pero también en otros países asiáticos y africanos, en perjuicio de las minorías religiosas. Mientras que en Europa numerosas fuerzas trabajan para renegar de la historia y los símbolos religiosos de la mayoría de los ciudadanos. Pisoteando pluralismo y laicidad, con el resultado de fomentar odio y prejuicio.

Negar la libertad religiosa y oscurecer la dimensión pública de la religión genera una sociedad injusta y va en contra de la paz. La afirmación se acompaña a una crítica radical del relativismo moral, que "es en realidad el origen de la división y negación de la dignidad de los seres humanos". Y rechazando fundamentalismo y laicismo -que el mensaje define "formas especulares y extremas de rechazo" del pluralismo y de la laicidad- el Papa repite que las religiones tienen un papel importante en el ámbito político y cultural porque pueden constituir "un factor importante de unidad y de paz".

La fuerza de las afirmaciones de Benedicto XVI se basa en la convicción de que el mundo "tiene necesidad de Dios" y en la razón, que todos pueden compartir (no es casualidad que se cite a Cicerón en un texto atravesado por la conciencia de la especificidad hebraica y cristiana). Y al recibir a cinco nuevos embajadores ante la Santa Sede, el Papa ha dicho con claridad que la Iglesia no actúa como una lobby y que su política es sólo una: la de la fraternidad.



lunes, 20 de diciembre de 2010

LOS CHICOS GUAPOS DE BENEDICTO

Como un respiro en su agotadora agenda, Benedicto XVI optó por relajarse un poco viendo cuerpos masculinos en peligrosas posiciones gimnásticas. 


Se trató de un espectáculo de los Hermanos Pellegrini, conocidos acróbatas italianos, que actuaron para Ratzinger el pasado miércoles 15 de diciembre de 2010 en el Aula Pablo VI del Vaticano.


Como parte de la actuación, los acróbatas se quitaron las chaquetas ante el “papa” y luego realizaron su show sin camisa. 



Una vez finalizada la breve actuación, tuvo lugar otra exhibición de músculos para el disfrute de los prelados romanos y de Ratzinger, quien los ovacionó de pie.



La exhibición corporal también fue recibida con evidente excitación por parte de las “monjas”, tanto jóvenes como mayores, que se encontraban entre el público del Aula.


Un detalle que no se debe olvidar: los Hermanos Pellegrini son al amigables con la comunidad homosexual, ya que actuaron en el Circo Gay de Barcelona en julio de 2008, vea los anuncios:


El objetivo de ese espectáculo de tres días era, indiscutiblemente, la promoción de la homosexualidad, como afirmó Genís Matabosch, director del evento. La actuación de los Hermanos Pellegrini en esa ocasión sirvió para respaldar esa agenda.

Sin duda, el año 2010 termina plagado de desastres morales. A finales de noviembre, supimos que el Papa había roto la barrera del uso del preservativo, declarando al coautor de su libro “Luz del Mundo” que su uso “podía ser legítimo para las prostitutas”. Ahora, permite una exhibición indecente de torsos masculinos en el Vaticano. El sentido moral católico parece haber desaparecido de la cabeza de la Iglesia.

Estos episodios nos traen a la mente las palabras de Nuestra Señora de La Salette, advirtiéndonos que Roma se convertiría en la sede del Anticristo.
 

domingo, 19 de diciembre de 2010

MONS. JOSÉ MARÍA ARANCEDO: “LA NAVIDAD NOS INVITA A VIVIR COMO HERMANOS”




Próximos a la celebración de la Navidad, que es un tiempo de paz y esperanza para nuestro pueblo, recordamos que Dios en Jesús de Nazareth, se hizo uno de nosotros y eligió el camino de la pequeñez y la pobreza.



Los acontecimientos de estos últimos días han puesto en los corazones de millones de argentinos, la evidencia de serios problemas que manifiestan signos de fragmentación social: la persistencia de la pobreza e inequidad, la dificultad para el diálogo, la violencia y la agresión, el desprecio a los migrantes. Esta situación se presta a diversas manipulaciones que hieren en lo profundo la dignidad humana y acrecientan aún más la injusticia.

Se hace patente el drama de la falta de una vivienda digna, como también de gente que vive y duerme en las calles. A esto se suma la preocupante situación en varias regiones del país, de comunidades aborígenes y campesinas que son desplazadas de sus lugares de trabajo y subsistencia, y terminan engrosando los cordones de pobreza de varias ciudades.

Como hombres de fe, queremos hacer un llamado a todos los argentinos y hermanos de otros países que habitan nuestro suelo:

1. El reconocimiento de Dios como lo hicieron nuestros Constituyentes es la garantía y la base sobre la que se construye nuestra sociedad. La invocación a Dios como Padre nos ayuda a respetarnos y amarnos como hermanos.

2. Reafirmemos el derecho primario a la vida, como a la integridad física y moral de toda persona.

3. Recuperemos la vigencia y el sentido de los valores morales como fundamento de la convivencia social.

4. Trabajemos por la dignidad humana, para erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral.

5. Renovemos el compromiso por el bien común y el fortalecimiento del Estado y las Instituciones de la República. Como hemos afirmado tantas veces, sólo el diálogo sincero es el camino que nos aleja del enfrentamiento y la violencia.

En la Navidad del Bicentenario recemos al Niño Jesús que nació en una familia pobre y sin lugar entre las casas de Belén.

Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz



TRADICIONES Y COSTUMBRES NAVIDEÑAS


Lo más importante de las tradiciones y costumbres no es sólo el aspecto exterior, sino su significado interior

Por Tere Fernández


Origen de las tradiciones

Las tradiciones y costumbres son una manera de hacer presente, de recordar lo que ocurrió en el pasado. Son hechos y obras que se transmiten de una generación a otra de forma oral o escrita. La palabra tradición viene del latín “traditio” que viene del verbo “tradere” que significa entregar. Se podría decir que tradición es lo que nuestros antepasados nos han entregado.

En el caso de la Navidad, lo más importante de las tradiciones y costumbres no es sólo el aspecto exterior, sino su significado interior. Se debe conocer por qué y para qué se llevan a cabo las tradiciones y costumbres para así poder vivirlas intensamente. Este es un modo de evangelizar.

Existen muchas tradiciones y costumbres de la Navidad que nos ayudan a vivir el espíritu navideño, pero debemos recordar que este espíritu se encuentra en la meditación del misterio que se celebra.

A continuación, presentaremos algunas de éstas con una pequeña explicación acerca de su significado y origen:


El árbol de Navidad


Los antiguos germanos creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el “divino Idrasil” o el “dios Odín”. A este dios se le rendía culto cada año, durante el solsticio de invierno, cuando para ellos, se renovaba la vida. La celebración de ese día consistía en adornar un árbol de encino con antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol. En torno a este árbol bailaban y cantaban adorando a su divinidad.

Cuentan que San Bonifacio, evangelizador de Alemania, derribó el árbol que representaba al dios Odín y en el mismo lugar plantó un pino, símbolo del amor perenne de Dios. Lo adornó con manzanas y velas, dándole un simbolismo cristiano. Las manzanas representaban las tentaciones, el pecado original y los pecados de los hombres; las velas representaban a Cristo, la luz del mundo y la gracia que reciben los hombres que aceptan a Jesús como Salvador.

Esta costumbre se difundió por toda Europa en la Edad Media. Por medio de la Conquista española y las migraciones, esta tradición llegó a América. Poco a poco, la tradición fue evolucionando: se cambiaron las manzanas por esferas y las velas, por focos que representan la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo.


Las esferas

Actualmente, simbolizan las oraciones que hacemos durante el periodo de Adviento. Los colores de las esferas también tienen un significado simbólico:

azules; oraciones de arrepentimiento


plateadas; de agradecimiento 


doradas; de alabanza 


rojas; de petición


Se acostumbra poner una estrella en la punta del pino que representa la fe que debe guiar nuestras vidas.

También, se suelen poner adornos de diversas figuras en el árbol de Navidad. Éstos representan las buenas acciones y sacrificios, los “regalos” que le daremos a Jesús en la Navidad.

Para aprovechar la tradición: Se sugiere adornar el árbol de Navidad a lo largo de todo el Adviento, explicando a los niños su profundo simbolismo crisitiano. Los niños elaborarán sus propias esferas (24 a 28, dependiendo de los días que tenga el Adviento) con una oración o un propósito en cada una. Conforme pasen los días, las irán colgando en el árbol de Navidad, hasta el día del Nacimiento de Jesús.


Las tarjetas de Navidad


La costumbre de enviar mensajes navideños se originó en las escuelas inglesas, donde se pedía a los estudiantes que escribieran algo que tuviera que ver con la temporada navideña, antes de salir de vacaciones de invierno. Las tarjetas se enviaban por correo a su casa y así sus padres recibían un mensaje de Navidad.

En 1843, W.E. Dobson y Sir Henry Cole hicieron las primeras tarjetas de Navidad impresas, con la única intención de poner al alcance del pueblo inglés las obras de arte que representaban al Nacimiento de Jesús.

En 1860, Thomas Nast, creador de la imagen de Santa Claus, organizó la primera venta masiva de tarjetas de Navidad en las que aparecía impresa la frase “Feliz Navidad”.

Es una costumbre muy bonita, pues a través de las tarjetas se puede comunicar a todos nuestros seres queridos la alegría que sentimos por el Nacimiento de Cristo.


Los villancicos


Se dice que el compositor de los primeros villancicos fue el Marqués de Santillana, que compuso una serie de canciones para celebrar, con sus tres hijos, el misterio de la Navidad.

Sin embargo, los primeros villancicos que se conocen fueron compuestos por los evangelizadores en el siglo V, con la finalidad de llevar la Buena Nueva a los aldeanos y campesinos que no sabían leer.

Sus letras hablaban sobre el Misterio de la Encarnación en lenguaje popular y estaban inspirados en la liturgia de la Navidad.

Como se llamaba “villanus” al aldeano, con el tiempo, el nombre cambió a “villancicos”. Éstos hablan en un tono sensible e ingenioso de los sentimientos de la Virgen María y de los pastores ante el Nacimiento de Cristo.

En el siglo XIII, se extienden por todo el mundo junto con los nacimientos de San Francisco de Asís.

Los villancicos favorecen la participación en la liturgia de Adviento y de Navidad. Cantar villancicos es un modo de demostrar nuestra alegría y gratitud a Jesús y escucharlos durante el Adviento ayuda a la preparación del corazón para el acontecimiento de la Navidad.


San Nicolás 


La imagen de Santa Claus, el viejecito regordete y sonriente que trae regalos a los niños buenos el día de Navidad, tuvo su origen en la historia de San Nicolás.

Nicolás nació en una antigua provincia de Asia Menor, en el siglo IV. La capital, Mira, estaba cerca del mar (hoy, corresponde al sudoeste de Turquía) y era una sede episcopal. Nicolás fue escogido obispo de esta sede y ahí se hizo famoso por su extraordinaria piedad. Estuvo encarcelado por defender su fe durante la persecución de Diocleciano. Sus reliquias se encuentran en el pueblo de Bari, Italia.

Existen varias leyendas que hablan acerca de la vida de este santo:

Se dice que fue heredero de una gran fortuna, misma que dedicó a ayudar a los pobres que conocía. Nicolás era feliz ayudando a los demás, especialmente a los pobres y a los esclavos. Era bueno, generoso y tenía un gran sentido del humor.

En cierta ocasión, el jefe de la guardia romana de aquella época, llamado Marco, quería vender como esclavo a un niño muy pequeño llamado Adrián y Nicolás se lo impidió.

En otra ocasión, Marco quería apoderarse de unas jovencitas si su padre no le pagaba una deuda. Nicolás se enteró del problema y decidió ayudarlas. Tomó tres sacos llenos de oro y en la Noche de Navidad, en plena obscuridad, llegó hasta la casa y arrojó los sacos por la chimenea, salvando así a las muchachas.

Marco quería acabar con la fe cristiana, mandó quemar todas las iglesias y a encarcelar a todos los cristianos que no quisieran renegar de su fe. Así fue como Nicolás fue capturado y encarcelado.

Cuando el emperador Constantino se convirtió a la fe católica, liberó a todos los cristianos y Nicolás era ya viejo. Cuando salió de la cárcel, tenía la barba crecida y blanca y llevaba sus ropajes rojos, que lo distinguían como obispo. Con todo, los largos años de cárcel no lograron quitarle su bondad y su buen humor.

Los cristianos de Alemania tomaron la historia de los tres sacos de oro echados por la chimenea el día de Navidad y la imagen de Nicolás al salir de la cárcel, para entretejer la historia de Santa Claus, viejecito sonriente y gordinflón, vestido de rojo, que entra por la chimenea el día de Navidad para dejar regalos a los niños buenos.

El Nombre de Santa Claus viene de la evolución paulatina del nombre de San Nicolás: St. Nicklauss, St. Nick, St. Klauss, Santa Claus, Santa Clós.

Para dar un sentido cristiano a la tradición: El ejemplo de San Nicolás nos enseña a ser generosos, a dar a los que no tienen y a hacerlo con discreción, con un profundo amor al prójimo. Nos enseña a estar pendiente de las necesidades de los demás, a salir de nuestro egoísmo, a ser generosos no sólo con nuestras cosas sino también, con nuestra persona y nuestro tiempo.

La Navidad es un tiempo propicio para imitar a San Nicolás en sus virtudes. Cada año, parece como si el espíritu de Nicolás efectivamente viniera a la tierra y se introdujera a todas las casas de manera misteriosa (tal vez por la chimenea), influyendo en todas las personas, que en esta época se muestran más dispuestos que nunca a dar regalos, desprenderse de lo propio y ayudar a los demás. Seguramente, San Nicolás ha de sonreír desde el Cielo, al ver cómo la gente se vuelve generosa y desinteresada, ocultando su identidad detrás de la imagen exagerada y graciosa de él mismo.

Los nacimientos (Pesebres)


El Papa San Sixto III, en el siglo V, ya celebraba la Navidad con algunas representaciones del nacimiento de Cristo que se realizaban en una gruta semejante a la de Belén que él mismo había mandado construir en una Iglesia.

Sin embargo, se considera a San Francisco de Asís el fundador de los Nacimientos quien, en 1223, quiso celebrar una “Noche Buena” en la que se reviviera el recuerdo de Jesús nacido en Belén.

Para que todos pudieran comprender mejor las condiciones en que sucedió, puso un Nacimiento en el bosque con personas y animales vivos. Esta actividad gustó mucho a las personas que asistieron y se popularizó. Con el paso del tiempo, la falta de espacio obligó a sustituir a las personas y animales con figuras de madera o de barro. Esta tradición fue acogida con gran cariño por todo el mundo cristiano desde el siglo XVI.

Para dar un sentido cristiano a la tradición: Poner un Nacimiento en casa, en el que podemos contemplar la imagen de Belén, el pesebre, lo pastores, los magos, José y María, puede ser además de una actividad que fomenta la unión familiar, una imagen que nos ayude a meditar en el misterio de la Navidad y en las virtudes de cada uno de los personajes. A través de los sentidos, se eleva nuestro espíritu ante este gran acontecimiento. El Nacimiento nos invita a reflexionar en el gran misterio de Dios hecho hombre por amor al hombre.

La flor de Nochebuena


Esta flor es originaria de México. Su nombre náhuatl es “tlazochitl” que significa “flor que se marchita”. Para los aztecas simbolizaba la sangre de los sacrificios que los indígenas ofrendaban al sol para renovar sus fuerzas. Los españoles la bautizaron como flor de Nochebuena porque florece en diciembre y la utilizaron como símbolo de las fiestas navideñas.

Las posadas


Las posadas son fiestas que tienen como fin, preparar la Navidad. Comienzan el día 16 y terminan el día 24 de Diciembre.

Su origen se remonta a los tiempos de la conquista:

Cuando los españoles llegaron a México, los aztecas creían que durante el solsticio de invierno, el dios Quetzalcóatl (el sol viejo) bajaba a visitarlos. Cuarenta días antes de la fiesta, compraban los mercaderes a un esclavo fornido y lo vestían con los atavíos del mismo dios Quetzalcóatl. Antes de vestirlo, lo purificaban. En la noche, lo enjaulaban y lo alimentaban muy bien. Salían con él por la ciudad y él iba cantando y bailando para ser conocido por su semejanza a Dios. Las mujeres y los niños le ofrecían ofrendas. Nueve días antes de la fiesta, venían ante él dos viejos muy venerables del templo y se humillaban ante él en una ceremonia en la que le decían: “Señor, sabrás que de aquí en nueve días se te acabará este trabajo de bailar y cantar porque entonces has de morir". El esclavo debía responder: “que fuese muy en buena hora”.

Llegado el día de la fiesta, a media noche, después de honrarlo con música e incienso, lo tomaban los sacrificadores y le sacaban el corazón para ofrecérselo a la luna. En los templos hacían ese día grandes ceremonias. En dichas ceremonias, dirigidas por los sacerdotes, se incluían ritos y bailes sagrados representando la llegada de Quetzalcóatl, así como ofrendas y sacrificios humanos en honor a él.

Durante el mes de diciembre, no sólo festejaban a Quetzalcóatl, sino que también celebraban las fiestas en honor a Huitzilopochtli. Estas duraban veinte días, iniciaban el 6 de diciembre y terminaban el 26 del mismo mes. Eran fiestas solemnes estaban precedidas por 4 días de ayuno y se coronaba al dios Huitzilopochtli, poniendo banderas en los árboles frutales. Esto es a lo que llamaban el “levantamiento de banderas”.

En el gran templo, ponían el estandarte del dios y le rendían culto. El pueblo se congregaba en los patios de los templos, iluminados por enormes fogatas para esperar la llegada del solsticio de invierno. El 24 de diciembre, por la noche y al día siguiente, 25 de diciembre, había fiestas en todas las casas. Se ofrecía a los invitados una rica comida y unas estatuas pequeñas de pasta llamada “tzoatl”.

Los misioneros españoles, que llegaron a México a finales del siglo XVI, aprovecharon estas costumbres religiosas para introducir entre los indígenas el espíritu evangélico. Así, transformaron las fiestas aztecas en fiestas cristianas, para que sirvieran como preparación para recibir a Jesús en su corazón el día de Navidad.

En 1587, el superior del convento de San Agustín de Acolman, Fray Diego de Soria, obtuvo del Papa Sixto V, un permiso que autorizaba en la nueva España la celebración de las "Misas de Aguinaldos", del 16 al 24 de diciembre. En estas Misas, se intercalaban pasajes y escenas de la Navidad. Para hacerlas más atractivas y amenas, se les agregaron luces de bengala, cohetes y villancicos. Posteriormente, la piñata.

En San Agustín de Acolman, con los misioneros agustinos, fue donde tuvieron origen las posadas. Los misioneros convocaban al pueblo al atrio de las iglesias y conventos y ahí rezaban una novena. Se iniciaba con el rezo del Santo Rosario, acompañado de cantos y representaciones basadas en el Evangelio, como recordatorio de la espera del Niño y del peregrinar de José y María de Nazaret a Belén para empadronarse. Las posadas se llevaban a cabo los nueve días previos a la Navidad, que puede simbolizar los nueve meses de espera de María. Al terminar, los monjes repartían a los asistentes fruta y dulces que simbolizaban las gracias que recibían aquellos que aceptaban la doctrina de Jesús.

Esta costumbre, con el tiempo se comenzó a realizar en barrios y luego, pasaron a formar parte de la vida familiar. Según la tradición, una Posada comienza con el rezo del Rosario y el canto de las letanías. Durante el canto, los asistentes forman dos filas que terminan con 2 ó 4 niños que llevan a la Santísima Virgen y a San José, llamados "peregrinos", que van a Belén. Al terminar las letanías, se dividen en dos grupos: uno entra a la casa y otro pide posada, imitando a San José y la Santísima Virgen cuando llegaron a Belén. Los peregrinos reciben acogida por parte del grupo que se encuentra en el interior. Luego de esto, siguen los alegres villancicos y termina la fiesta rompiendo piñatas y distribuyendo los "aguinaldos".

Significado de la tradición:

Preparar con alegría y oración nuestro corazón para la venida de Jesucristo. Recordar y vivir los momentos que pasaron José y María antes del nacimiento de Jesús.

Las piñatas y los aguinaldos

Las piñatas tienen su origen en China, donde en primavera, al inicio del año chino, se llevaba a cabo una ceremonia en la cual los chinos elaboraban con papel la figura de un buey, la cubrían con papeles de colores y le colgaban algunos adornos con motivos agrícolas.

Los colores de la figura simbolizaban las condiciones en que se desarrollaría el año con respecto a la agricultura. Se rellenaban con cinco clases de semillas que caían cuando los mandarines le pegaban a la piñata con varas de diferentes colores. Cuando ya estaba vacía, se quemaba y la gente trataba de obtener parte de las cenizas considerando que daba buena suerte para todo el año.

Al pasar esta costumbre a Europa, en Italia la utilizaron para las fiestas de Cuaresma, dándole un sentido religioso:

La piñata está hecha con una olla de barro cubierta con papel de colores brillantes y representa al demonio, que suele presentar al mal como algo llamativo para que cautive al hombre y caiga en la tentación.

La piñata clásica tiene siete picos que representan a los siete pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

El hombre que le pega a la piñata representa la fe que debe ser ciega, por eso lleva una venda en los ojos. Con la ayuda de Dios, se destruye al mal y así se descubren los frutos que hay dentro de la piñata y se dejan caer las gracias de Dios.

El palo con que se le pega a la piñata representa a la fuerza de la virtud que rompe con los falsos y engañosos deleites del mundo. Las virtudes que hay que cultivar para vencer los pecados capitales son: contra la soberbia, la humildad; contra la avaricia, la magnanimidad; contra la ira, la paciencia; contra la envidia, la generosidad; contra la lujuria, la castidad; contra la gula, la templanza; contra la pereza, la diligencia.

El relleno de la piñata es símbolo del amor de Dios porque al romper con el mal, se obtienen los bienes anhelados; es símbolo de esperanza porque todos ven hacia arriba, con los ojos puestos en el cielo que es de donde vendrá el premio celestial

De Italia, la costumbre de romper piñatas en Cuaresma llegó a España y los españoles organizaron una fiesta el primer domingo de cuaresma. a la que llamaron “Baile de la piñata”. Romper la piñata al inicio de la Cuaresma, simbolizaba el deseo de acabar con el mal en la propia vida, la conversión del corazón para volver a Dios y recibir los bienes eternos.

A principios del siglo XVI, esta tradición era desconocida en América. Sin embargo, en México, los indios mayas, que gustaban mucho del deporte, tenían un juego en el que trataban de romper con los ojos vendados una olla de barro llena de chocolate que se balanceaba detenida de una cuerda. A los frailes evangelizadores se les ocurrió que serviría de catequesis el dar un sentido religioso al juego de la olla, enseñándoles el significado religioso de las piñatas y promoviendo que se rompieran durante el tiempo de adviento como un complemento a las fiestas de las posadas y con el mismo sentido de conversión que le daban los europeos.
Los aguinaldos son bolsitas o canastas con dulces y galletas que se entregan a las personas que, por su edad o por su salud, no pueden acercarse a recoger los dulces y las frutas de las piñatas. La idea de que nadie se quede sin recibir los beneficios de la piñata y sin participar de la alegría de la fiesta. 

Las pastorelas


En el siglo XVI, en Italia, Torcuato Taso dio a conocer el género teatral “fábula pastoril” que era una pastorela o villancico escenificado. La palabra pastorela viene del italiano “pastorella”, que en español significa pastorcilla.

En México, los mayas y los aztecas, hacían representaciones dramáticas de diferentes tipos: cacerías, hombres disfrazados de animales, curaciones importantes, etc. Estas representaciones tenían un carácter religioso y se llevaban a cabo frente a los templos de sus dioses. Los misioneros aprovecharon las inquietudes teatrales y religiosas del pueblo para evangelizarlos, suplantando poco a poco sus ritos paganos por las pastorelas.

El inicio formal de las pastorelas, según algunos historiadores, fue en 1527 en Cuernavaca con “La comedia de los reyes”. En 1530, se escenificó “La Natividad Gozosa de nuestro Salvador”. Poco a poco, se comenzó a escenificar el peregrinar de José y de la virgen María y se fueron incorporando las aventuras de los pastores y las tentaciones que lograron vencer para llegar a Jesús. En las pastorelas se ve claramente la lucha entre el bien y el mal.

Las pastorelas son una bellísima, tierna e ingenua representación escénica, de marco festivo y alegre, que refiere acontecimientos previos a la venida de Jesús y termina con el esplendor inocente del pesebre y la adoración de los pastores. En ésta se mezclan personajes divinos y humanos donde el destino eterno de los hombres ocupa el papel central de la trama. Los personajes centrales son Dios, la Virgen y los pastores que acuden a adorar al niño Jesús en la gruta de Belén. Las pastorelas son jocosas y alegres, presentan al diablo ridiculizándolo y terminan siempre con su derrota, con el triunfo del bien sobre el mal. Se trata de despertar en los oyentes los más nobles sentimientos de amor, dando una moraleja y un mensaje de tipo religioso donde se exalta la fe cristiana.


BENEDICTO XVI MUESTRA SU APOYO A LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS EN EL MUNDO

El Santo Padre pide que “cesen la hostilidad y los prejuicios contra los cristianos”

Por Inma Alvarez

El Papa Benedicto XVI dedica dos puntos enteros de su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz a hablar sobre la situación de los cristianos perseguidos en el mundo, especialmente en Asia y África.

En este Mensaje, que será proclamado solemnemente el próximo 1 de enero de 2011, el Papa sienta las bases para una sistematización de sus enseñanzas sobre la “laicidad positiva”, un concepto muy importante en este pontificado, y que ha sido clave en sus viajes a Estados Unidos, Francia e Inglaterra, entre otras intervenciones.

Pero también es un documento de denuncia, especialmente sobre la situación de los cristianos en zonas de Asia y África, así como de la “hostilidad encubierta” en las sociedades occidentales.

Así, el Mensaje comienza, en su primer punto, con un recuerdo especial hacia los cristianos de Iraq, “los recientes sufrimientos de la comunidad cristiana”.

De modo especial, el Papa condena “el vil ataque contra la catedral sirio-católica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, de Bagdad, en la que el 31 de octubre pasado fueron asesinados dos sacerdotes y más de cincuenta fieles, mientras estaban reunidos para la celebración de la Santa Misa”.

“En los días siguientes se han sucedido otros ataques, también a casas privadas, provocando miedo en la comunidad cristiana y el deseo en muchos de sus miembros de emigrar para encontrar mejores condiciones de vida”, denuncia.

También manifiesta su cercanía y la de la Iglesia a los cristianos iraquíes, y agradece las acciones de los Gobiernos “que se esfuerzan por aliviar los sufrimientos de estos hermanos”, mientras pide a todos los católicos “rezar por sus hermanos en la fe, que sufren violencias e intolerancias, y a ser solidarios con ellos”.

Situación “inaceptable”

El Papa constata “con dolor” que “en algunas regiones del mundo la profesión y expresión de la propia religión comporta un riesgo para la vida y la libertad personal”.

“Particularmente en Asia y África, las víctimas son principalmente miembros de las minorías religiosas, a los que se les impide profesar libremente o cambiar la propia religión a través de la intimidación y la violación de los derechos, de las libertades fundamentales y de los bienes esenciales, llegando incluso a la privación de la libertad personal o de la misma vida”.

En otras regiones, sin embargo, “se dan formas más silenciosas y sofisticadas de prejuicio y de oposición hacia los creyentes y los símbolos religiosos”.

“Son formas que fomentan a menudo el odio y el prejuicio, y no coinciden con una visión serena y equilibrada del pluralismo y la laicidad de las instituciones, además del riesgo para las nuevas generaciones de perder el contacto con el precioso patrimonio espiritual de sus países”.

Los cristianos, añade, “son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe. Muchos sufren cada día ofensas y viven frecuentemente con miedo por su búsqueda de la verdad, su fe en Jesucristo y por su sincero llamamiento a que se reconozca la libertad religiosa”.

“Todo esto no se puede aceptar, porque constituye una ofensa a Dios y a la dignidad humana; además es una amenaza a la seguridad y a la paz, e impide la realización de un auténtico desarrollo humano integral”, denuncia.

“Negar o limitar de manera arbitraria” la libertad religiosa, así como “oscurecer el papel público de la religión”, supone “generar una sociedad injusta, que no se ajusta a la verdadera naturaleza de la persona humana”.

Llamada al perdón

El Papa concluye su mensaje dirigiéndose a las comunidades cristianas que sufren “persecuciones, discriminaciones, actos de violencia e intolerancia, en particular en Asia, en África, en Oriente Medio y especialmente en Tierra Santa”.

Mientras pide “a todos los responsables que actúen prontamente para poner fin a todo atropello contra los cristianos que viven en esas regiones, insta también a los fieles a que “no se desanimen ante las adversidades actuales, porque el testimonio del Evangelio es y será siempre un signo de contradicción”.

Por ello les recuerda el “compromiso de indulgencia y de perdón que hemos adquirido, y que invocamos en el Padrenuestro”.

“La violencia no se vence con la violencia. Que nuestro grito de dolor vaya siempre acompañado por la fe, la esperanza y el testimonio del amor de Dios”, les invita.

Por último expresa su deseo de que “en Occidente, especialmente en Europa, cesen la hostilidad y los prejuicios contra los cristianos, por el simple hecho de que intentan orientar su vida en coherencia con los valores y principios contenidos en el Evangelio”.

“Que Europa sepa más bien reconciliarse con sus propias raíces cristianas, que son fundamentales para comprender el papel que ha tenido, que tiene y que quiere tener en la historia; de esta manera, sabrá experimentar la justicia, la concordia y la paz, cultivando un sincero diálogo con todos los pueblos”, concluye.

FIN DE AÑO ENRIQUECIDO POR LA CONCIENCIA NAVIDEÑA

El Fin de año se enriquece con el sentido que la Navidad le da a este tiempo de balance. Tiempo que alcanza su más alta sabiduría cuando se vive integrado con sus pares y potenciado por su pertenencia enraizada a su terruño.


Por Juan Carlos Córica

En la suma de sus vitales decisiones guiadas por la justa medida y la búsqueda de armonía con su pueblo y su nación.

Tiempo de balance y tiempo de recuperar el sentido de la vida en todas sus dimensiones y decidido a aplicarlo a su proyecto de vida. Dimensiones que tienen que ver con lo trascendental y lo terrenal. Dos dimensiones desde donde, los hombres, alcanzan esa tercera dimensión integradora por la que realiza y se realiza en la mayor plenitud. Herencia, experiencia, ciencia y conciencia.

Ser social, cultural y con sentido político. Ser en comunidad, que va siendo mientras hace, que piensa y decide, que dialoga y consensua. Encarnado en su doble condición de persona social. Que es y sabe que se alcanza la más alta sabiduría en unidad con su pueblo, aquerenciado y consustanciado con sus metas de orden superior. Guiándose para decidir cursos de acción, desde un sentido de justa medida y orientado a sembrar armonía sin dejar de buscar justicia. Un ser consciente de que el escenario de la realidad, donde lo que ocurre es producto de causas y concausas, debe ser administrado construyendo perspectivas que aseguren un sentido consistente por encima de abstractos fundamentalismos y absolutismos.

Tiempo Navideño propicio para darle a nuestra inteligencia el plus de la sabiduría. Darse cuenta que, “La Paciencia es la Pasión Domada”. Darse cuenta que “La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás; pero sólo puede ser vivida mirando hacia delante”. Darse cuenta que el hombre no es ni bueno ni malo, que posee las dos condiciones, pero que cuando deja de trabajar por el bien se convierte en un ser temible. Qué, “si quieres la paz, debes trabajar por la justicia”.

En el libro del Pueblo de Dios dice Isaías (58, 5-12), en el “Ayuno Agradable a Dios”:
¿Creen que el ayuno que me agrada consiste en afligirse, en agachar la cabeza como un junco y en acostarse con ásperas ropas sobre la ceniza? ¿Eso es lo que ustedes llaman 'ayuno', y 'día agradable al Señor'? Pues no lo es.
El ayuno que a mí me agrada consiste en esto: en que rompas las cadenas de la injusticia y desates los nudos que aprietan el yugo; en que dejes libres a los oprimidos y acabes, en fin, con toda tiranía; en que compartas tu pan con el hambriento y recibas en tu casa al pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa y no dejes de socorrer a tus semejantes.
Entonces brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá.
Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: 'Aquí estoy.'
Si haces desaparecer toda opresión, si no insultas a otros ni les levantas calumnias, si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía.
Yo te guiaré continuamente, te daré comida abundante en el desierto, daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta el agua.
Tu pueblo reconstruirá las viejas ruinas y afianzará los cimientos puestos hace siglos. Llamarán a tu pueblo 'reparador de muros caídos',
'reconstructor de casa en ruinas'.

Que el año que viene tu Fe se encuentre potenciada por mayores convicciones que las del año que termina.
¡¡¡ Feliz Navidad!!! ¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!



MONSEÑOR AGUER Y NUESTRA REALIDAD EDUCATIVA SEGÚN EL INFORME PISA

Mons. Héctor Aguer explicó que “la Argentina, en esta prueba, ha ocupado el puesto Nº 58. Un descenso fenomenal si lo comparamos con épocas en las que no existía este tipo de medición pero que, es sabido, el índice educativo del país era el superior o el más importante de todas las naciones de lengua española”.

Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata y Presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica, comentó los resultados del Informe Pisa 2009 explicado que “la Argentina, en esta prueba, ha ocupado el puesto Nº 58. Un descenso fenomenal si lo comparamos con épocas en las que no existía este tipo de medición pero que, es sabido, el índice educativo del país era el superior o el más importante de todas las naciones de lengua española”.

Señaló que “ha habido un descenso de cinco escalones respecto de la medición anterior que fue en el año 2006” y luego de comentar los aspectos de los países y ciudades con mejor medición pidió pensar en lo que nos sucede en nuestro sistema educativo.“El problema de la Argentina y su descenso en materia de calidad educativa es evidente. No hacía falta el Informe Pisa. Cualquiera lo registra y esto se viene comentando últimamente hasta el cansancio y tenemos que evaluar nuestra propia situación respecto de estos factores culturales y ambientales respecto de aquellos principios que van, de algún modo, estructurando internamente el sistema educativo”, dijo.

Al reflexionar sobre lo ocurrido en la Argentina aseguró que se ha desplazado “a las autoridades educativas” (“los padres, la familia, las de las escuelas, incluso la de los pastores de la Iglesia”) y manifestó que existe “una especie de decadencia cultural generalizada, la “tinellización” de la cultura popular –como se la llama- tiene un efecto importantísimo, luego, en los frutos de la educación general”.Mons. Héctor Aguer mencionó además como causa “el facilismo escolar, que, con la buena intención de incluir a todos los chicos en el sistema, me parece que se ha bajado mucho la exigencia” y consideró que aquí “hay un problema de filosofía de la educación o digamos también de ideología de la educación. ¿Cómo se la entiende? No solamente qué se desea lograr sino cuáles son los principios que se ponen en juego”.

Afirmó que “tenemos que comenzar a salir de esta situación. Si en los últimos tres años, de acuerdo con esta evaluación, hemos descendido hay que hacer algo para salir de esa situación y que nuestro sistema educativo pueda crecer”. Agregó que se podría “aceptar que este tipo de mediciones son siempre imperfectas pero, como decía antes, de alguna manera coincide con la impresión que todos tenemos en el trato cotidiano con los chicos y chicas de nuestro país” y afirmó que “si realmente nos importa la educación, si nos damos cuenta que esto es decisivo para el futuro de la Nación aquí hay que poner las barbas en remojo”.

Al comentar lo que sucede en los países con mayor calidad educativa, según el Informe Pisa, señaló que los mejor ubicados en el ranking han sido ciudades y países orientales y comentó que en China “se subraya, en primer lugar, la existencia de una autoridad educativa, el aprecio de la memoria en el ejercicio del aprendizaje. Una atención especial ponen los chinos a la Matemática porque además de los cursos ordinarios hay cursos facultativos. Hay una lección diaria de Matemática. Todos los días tienen por lo menos una lección de Matemática”.

“Dicen también que los exámenes son el perno de la vida escolar. Se señala un aspecto menos bueno y una diferencia que tienen con otros países porque los alumnos chino parece que a causa de estas características de su sistema educativo, son menos creativos. Pero como no hay mal que por bien no venga quizás también sean menos macaneadores”.



INTELECTUALES CONTRA LA IGLESIA


¡Cuánta parcialidad, cuánto manejo de datos, cuánta interpretación tendenciosa, cuánta ideología! Es verdad que hay fallas internas, que tratamos de corregir, pero ¿por qué tanto ensañamiento?


Por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel


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Un grupo de intelectuales, políticos, líderes sociales, analistas y comunicadores acaba de publicar un libro que titularon La Iglesia contra México. Dicen que miembros de la jerarquía católica estamos contra nuestro país, porque nos oponemos al laicismo, al aborto, a la píldora anticonceptiva, al "matrimonio" y a la adopción entre personas del mismo sexo. 

Aducen que obstaculizamos programas de educación sexual en las escuelas, la cartilla para adolescentes que recomienda el condón, la pastilla de emergencia o del día siguiente, las campañas masivas de promoción del condón. Argumentan que pretendemos imponer nuestra moral en las políticas públicas y que haya una religión de Estado, haciendo que la legislación "se subordine a las llamadas leyes de Dios, que no son otras que las que dicta el Vaticano". Nos achacan encubrimiento de abusos sexuales por parte de clérigos. 

Dicen que por esto y por otras cosas, damos mala imagen y que nuestra Iglesia se ha debilitado ante el pueblo. ¡Cuánta parcialidad, cuánto manejo de datos, cuánta interpretación tendenciosa, cuánta ideología! Es verdad que hay fallas internas, que tratamos de corregir, pero ¿por qué tanto ensañamiento?

Por lo contrario, el pueblo sencillo nos aprecia, nos valora y nos tiene confianza. Con frecuencia vamos a las comunidades, sobre todo campesinas e indígenas, y nos reciben con vallas, confites, collares de flores, vivas, saludos efusivos. Todos nos quieren saludar y nos agasajan con tortillas hechas a mano y un rico caldo de gallina de rancho. Nos comparten generosamente sus sencillas ofrendas y quieren sacarse fotos con nosotros. Yo regreso fortalecido, sobre todo cuando los medios de comunicación se solazan en difundir las fallas clericales, que tampoco se pueden negar, pero que se sobredimensionan. Los pobres y los que sufren siempre acuden con confianza en busca de ayuda. Los migrantes a donde con más seguridad se acercan es a nuestra Iglesia. Si estuviéramos en contra de México, no habría este cariño tan entrañable hacia nosotros. ¿Será esto lo que les causa encono?

JUZGAR

Dijo el Papa Benedicto XVI a los obispos de Brasil: "Vuestro deber como obispos, junto con vuestro clero, es contribuir a la purificación de la razón y al despertar de las fuerzas morales necesarias para la construcción de una sociedad justa y fraterna. Cuando, sin embargo, los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas lo exigieran, los pastores tienen el grave deber de emitir un juicio moral, también en cuestiones políticas.
Al formular estos juicios, los pastores deben tener en cuenta el valor absoluto de aquellos preceptos morales negativos que declaran moralmente inaceptable la elección de una determinada acción intrínsecamente mala e incompatible con la dignidad humana; tal elección no puede ser redimida por la bondad de cualquier fin, consecuencia o circunstancia. Por tanto, sería totalmente falsa e ilusoria cualquier defensa de los derechos humanos políticos, económicos y sociales que no incluyeran la enérgica defensa del derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Al defender la vida, no debemos temer la oposición e impopularidad, rechazando cualquier compromiso y ambigüedad que nos conformen con la mentalidad de este mundo. Sin la corrección ofrecida por la religión, la razón puede volverse víctima de ambigüedades, como sucede cuando es manipulada por la ideología, o pretende ser aplicada de una manera parcial, sin tener en consideración la dignidad de la persona humana" (28-X-2010).

ACTUAR

No debemos callar cuando se trata de defender el derecho a la vida y otros valores, inspirados en la revelación divina. No pretendemos imponer nuestro punto de vista; sólo exigimos libertad de presentarlo en la plaza pública. No anhelamos una religión de Estado, sino que éste sea realmente democrático y reconozca nuestro derecho a una más plena libertad religiosa, no sólo para ministros católicos, sino para todas las confesiones. No basta la libertad de credo y de culto; necesitamos libertad de expresión.