domingo, 4 de junio de 2023

LOS DOS DIOSES

Se supone que debemos pensar en Dios. Si pensamos mal sobre Dios, casi todo lo demás va mal.

Por el padre James V. Schall, S.J.


I.

En las Escrituras, el adversario de Dios no es representado como otro dios. Es un adversario bastante poderoso, pero no es divino. Tampoco es humano, sino un espíritu puro. Su único defecto puede ser preferir su mundo egocéntrico al de Dios.

Entre los paganos, sin duda, encontramos muchos dioses, pero incluso aquí uno era más divino que los demás. El propio Zeus mostraba algunas debilidades humanas. El Salmo 135 dice: “Nuestro Dios es más grande que todos los dioses”. Cualesquiera que fueran los otros dioses, no eran el Dios de los hebreos.

En 1932, Owen Francis Dudley escribió una novela con el inolvidable título: “Will Men Be like Gods” (¿Serán los hombres como dioses?) Ni que decir tiene que a algunos les gustaría serlo. Pero esta pregunta nos retrotrae a la Caída, a la esencia de la tentación de Adán y Eva. Si desobedecían el mandato de Dios, les dijo el diablo, serían “como dioses”. Conocerían o crearían por sí mismos la distinción entre el bien y el mal. El diablo les aseguró que Dios les mentía al prohibirles todo. No tardaron demasiado en descubrir quién les mentía realmente.

Además, la idea misma de dos dioses idénticos con exactamente las mismas especificaciones se consideraba, con razón, contradictoria. Si ambos eran igualmente omniscientes y omnipotentes, no había motivos para distinguir a uno del otro. El resultado de esta formulación significaba que o había un solo Dios o no había dios.

La teología trinitaria, además, tuvo cuidado de no proponer tres dioses, aunque muchos insistan en leer esta aberración en la enseñanza cristiana. La distinción de personas dentro de la Divinidad se presenta constantemente como un solo Dios que es, a su vez, el Yahvé del Antiguo Testamento; es decir, el único "Dios" que no tendrá dioses extraños delante de Él.

La distinción dentro de la vida trinitaria indica cómo es el Dios único en su vida interior. La "alteridad" dentro de la Divinidad no constituye un segundo dios. Implica la vida interior vibrante y completa de un solo ser. Cristo dijo constantemente "Yo y el Padre somos uno". El Padre, el Hijo/Palabra y el Espíritu Santo son un solo Dios, no tres, mientras que una persona no es la otra. A San Agustín le gustaba decir que somos una sola persona con intelecto y voluntad que alcanza lo que no somos nosotros mismos. Al conocer lo que no somos, no dejamos de ser uno. Con razón se nos llama "imagen" de Dios.


II.

¿Por qué tiene importancia todo este pensamiento sobre Dios? En primer lugar, se supone que debemos pensar en Dios. Si pensamos mal sobre Dios, casi todo lo demás va mal. Pero, ¿necesitamos realmente una comprensión precisa, aunque no totalmente suficiente, de lo que es Dios?

El pensamiento moderno sobre el Dios que es -el Dios que puede hacer todas las cosas posibles, el Dios que se reveló libremente- nos deja, sin embargo, con otro dios del que se dice que es aún más poderoso que el Dios Único de la revelación.

¿Por qué?

El dios de Hobbes es llamado un dios “mortal”. Puede, se afirma, cuando es pactado por las voluntades de los hombres, hacer una cosa que el Dios de la revelación no puede hacer. El dios mortal es más poderoso que el Dios revelado porque no está limitado por la distinción entre el bien y el mal.

Maquiavelo ya había postulado esta curiosa “libertad” del príncipe. El Leviatán de Hobbes tenía el mismo alcance de poder. El dios que es libre de hacer el bien o el mal parece tener cierta ventaja sobre un dios limitado por el hecho de que no puede hacer lo que es malo. El dios mortal de Hobbes, el famoso Leviatán, puede hacer lo que quiera porque, por acuerdo, en él se concentra todo el poder civil. “Lo que quiera el príncipe es la ley” -para recordar un famoso principio del Derecho Romano, un principio con el que luchan todos los sistemas jurídicos. Si bien este principio del Derecho Romano se entendía como una declaración de derecho positivo o hecho por el hombre, no presumía ningún control o límite trascendente. Todo lo que podía decirse de la ley era que era la ley.

Hobbes se había propuesto en un principio mejorar y ampliar los “derechos” de cada individuo a lo que él quisiera. Quería liberarse del temor a los dioses. Pero pronto se hizo evidente que en la práctica esto conduciría a la famosa “guerra de todos contra todos”. Así que fue necesario postular al Dios mortal que podía decidir por su propio fiat, respaldado por el poder corporativo, lo que se haría. Lo que se hiciera era correcto por definición.

Hobbes negaba implícitamente el principio socrático de que la muerte no era el peor de los males. Su sistema “funcionaba” porque asumía que la muerte, especialmente la muerte violenta, era el peor mal. Sabiendo esto, todo lo que era necesario para establecer el orden civil era hacer cumplir la ley positiva, fuera cual fuera. Nadie podía prevalecer contra ella.

Estrictamente hablando, si un dios es libre de hacer, en su distinción clásica, o lo que es bueno o lo que es malo, entonces realmente no hay diferencia entre el bien y el mal. El concepto de mal sólo es posible si hay cosas que ni siquiera Dios puede hacer. Así que existe este segundo dios, este dios mortal, que compite con el Dios de la fe y la razón por la supremacía sobre las cosas humanas.


III.

Al principio, podríamos preguntarnos si se trata de un combate igualado. Seguramente el dios Leviatán no puede vencer al Dios que es. ¿Por qué, nos preguntamos, parece que Dios no puede o no quiere contrarrestar la lógica del dios Leviatán?

Dicho en términos agustinianos, ¿por qué la Ciudad del Hombre parece tan capaz de contrarrestar a la Ciudad de Dios? ¿Por qué hay dos ciudades y no una? ¿Por qué el bando de Dios parece ser siempre el perdedor? Lógicamente, el rasgo central de la revelación cristiana sostiene claramente que Cristo, el Verbo, el Hijo de Dios, fue crucificado. ¿Por qué no es Él un perdedor?

Dios, como hemos insinuado, no está limitado más que por lo que es. Cuando nos creó a Su imagen y semejanza, en cierto modo irónicamente, se limitó a Sí mismo. Su hipótesis no era la del dios Leviatán que postulaba la muerte como el peor de los males. Hablando para las generaciones posteriores, incluidas las que siguieron a la dispensación cristiana, Sócrates afirmó que nunca estaba bien hacer el mal. Dios no cambiaba voluntaria y arbitrariamente el bien y el mal entre sí.

Esto significaba que el Dios de lo bueno tenía que lidiar con lo que Él mismo hizo posible, a saber, la capacidad y el poder de un ser que no era Dios de rechazarlo. Al enfrentarse a este posible rechazo, Dios se limitaba a lo bueno. Cuando Sócrates dijo que es mejor sufrir el mal que hacerlo, estableció todo el programa de la redención.

Para salvar a los hombres de sus propias opciones de mal, conservando su libertad, la respuesta de Dios al mal fue la Encarnación. En última instancia, la respuesta significaba que el sufrimiento y el sacrificio serían el camino hacia la salvación de una raza caída.

Dado que aún era posible rechazar a Dios incluso en Su Encarnación, Dios sólo tenía, por así decirlo, otras dos opciones abiertas al principio. La primera era salvar a los hombres permitiéndoles hacer el mal y llamarlo bien. Esta opción -la del Leviatán, el Estado laico moderno y el Alá de los musulmanes- estaba excluida por la propia naturaleza de Dios. La otra opción era no crear en absoluto.

Lo que sí sabemos es que el Dios que es eligió crear, pero no hacer el mal ni identificarlo con el bien. Lo que sigue es que nuestra redención incluye el sufrimiento y abraza lo que es verdadero y razonable. Es decir, incluye afirmar que lo creado es bueno y que es mejor sufrir el mal que hacerlo.

Esta conclusión significa también en lógica que hay una historia de (y una ciudad para) los que rechazan el orden en las cosas, tanto si el conocimiento de este orden procede de la razón como de la revelación. Generalmente llamamos a esta última ciudad, en sus últimos alcances, infierno.

Agustín decía que Dios no permitiría que existiera un mal a menos que de él pudiera extraerse algo bueno. El bien que puede extraerse del conocimiento de la posibilidad de un rechazo final de lo que es bueno es la vida eterna de los que viven de acuerdo con la Verdad.

Al final, no hay dos dioses. Sólo hay un Dios que crea seres a los que invita a deificarse y a entrar en su vida interior, trinitaria. Nadie que no lo desee puede tener esta comunión con la Divinidad. El Dios sufriente, el Dios revelado, fue el último esfuerzo divino por salvar al ser finito y racional sufriendo las consecuencias de los pecados de la humanidad. En ese momento, Dios podría haber decidido no crear nada para no fracasar. Lo que sabemos es que decidió crear y finalmente redimir al hombre tanto por la razón como por el sufrimiento.

En resumen, la saga de “los dos dioses” es que sólo hay un Dios verdadero. Hay un pseudo-Dios que hace el mundo a su imagen y semejanza. El Dios verdadero es el que también ha venido a habitar entre nosotros.

Cómo pensamos en el único Dios nos dice quiénes somos y, sin duda, es el factor principal de nuestra posición final ante el Dios que es una Trinidad de personas pero un solo Dios: un Dios que creó el universo. Lo creó para que nosotros, cada uno de nosotros, recibiéramos el don de su vida eterna.



sábado, 3 de junio de 2023

GOBERNANZA GLOBAL: QUÉ NOS ESPERA Y CÓMO PODEMOS ORGANIZARNOS

Los regímenes totalitarios, incluso los blandos, están obsesionados con obtener y mantener el control total. No quieren las masas educadas, sanas, seguras de sí mismas. La razón es simple: porque no serían controlables.

Por Leonardo Guerra


En los últimos 3 años me han pedido en más de treinta ocasiones, dada mi trayectoria profesional, que explique primero la naturaleza y características del ს1rus Sαrs-C0V-2. Luego, explicar cómo funcionaba la llamada სαcunα” C-l9 y cómo se pueden tratar los eventos adversos de la სαcunα C-l9 que aún son negados por el sistema.

En el último año, sin embargo, para reconstruir el marco general, el diseño, la verdadera naturaleza del problema y los objetivos del plan de los "poderosos del mundo". En las exhibiciones utilizo a menudo la metáfora de la serie de televisión, identificando al menos tres series: Great reset, Green reset, Digital reset. El formato, la comunicación y el guión de la ficción hollywoodiense del “Nuevo Orden Mundial” están todos preestablecidos y son siempre los mismos en cada serie.

Propongo, a continuación, un resumen de lo recogido y compartido en los diversos debates, los más significativos, sostenidos en el territorio con las diversas comunidades con las que entré en contacto.

Los regímenes totalitarios, incluso los blandos, están obsesionados con obtener y mantener el control total sobre las masas. No quieren las masas educadas, sanas, seguras de sí mismas. La razón es simple, porque no serían controlables.

La contención física empleada durante siglos no ha producido ni garantizado la persistencia de los efectos deseados. Para lograr este objetivo, por lo tanto, han cambiado el enfoque de sus acciones directamente hacia el condicionamiento de la mente humana, actuando así en la fuente y previniendo de raíz las posibles reacciones individuales y sociales. Han entendido y declaran abiertamente que hay que mantener a las masas preocupadas con un alto nivel de ansiedad (para eso es mejor si escasean los artículos de primera necesidad o se inflan los precios, con una fuerte sensación de precariedad impregnando el sistema). Sin conocimiento y sin conciencia (han eliminado todas las referencias culturales y religiosas) y sobre todo, los han desmoralizado hasta el punto de hacerlos resignarse (no dejarles ver ninguna salida).

Al condicionar la mente, inducen una pasividad constante y duradera hasta convertirla en un hábito, una actitud mental constante, transmisible a la descendencia y, por lo tanto, desarrollando en las masas la convicción de que lo más seguro es seguir órdenes y esperar lo mejor.

Ya es de conocimiento público que la pαndem1α de co1d-19 tuvo la función de "caballo de Troya" (una artimaña militar muy antigua y atemporal, pero siempre vigente), para engañar y convencer a la población de aceptar y adoptar, sin discutir, opciones únicas "por su propio bien", construidas de antemano, en contra de su propio interés. Esta estratagema trivial, planeada desde hace al menos algunas décadas, en el 2020 nos encontró preparados para ella, es decir, débiles, desunidos, confusos y desorientados según su programa.


Hubiera bastado muy poco para hacer descarrilar sus maniobras, pero no estábamos unidos nosotros mismos, como pueblo. El "pase verde", como la llamada სαcunα” C-19 (Green Pass, curioso uso de término “pase verde”: no tiene nada de verde, pero evoca la falsa ideología ecologista), de hecho, ¡ellos estaban preparados y nosotros no!

Europa, a partir de la posguerra, fue utilizada como laboratorio mundial con los experimentos más feroces de ingeniería social. Por ejemplo, en Italia, Pier Paolo Pasolini también lo declaró en la década de 1970 en sus "Escritos del corsario", antes de ser asesinado. Primero fue la demolición controlada de la religión cristiana, luego, la demolición de las raíces culturales grecorromanas, de la identidad, de la economía (siguiendo con el ejemplo de Italia, eran la 4ª potencia industrial del mundo), de la familia tradicional, del Estado Social (pensiones y servicio nacional de salud), de la vida privada de los trabajadores y finalmente, en el último período, de nuestra salud personal y social.

Todo decidido por terceros desde ultramar y aplicado servilmente por la mayoría de los políticos, sin escrúpulos, para satisfacer sus ansias de poder y su codicia material en la piel de sus conciudadanos. Una traición, la suya, por partida doble.

Una herramienta de gestión, la del Green Pass (Pase Verde), ya planificada y compartida entre los estados y la UE desde hace tiempo, adaptable a prácticamente todas las bases de datos existentes (sanidad, ministerio de hacienda, etc.), modular y escalable. El manejo del co1d-l9 se basó en los médicos de cabecera para dirigir todo el sistema de vigilancia y control total planificado de nuestras vidas y nuestra sociedad.

El terror creado “ad hoc” sirvió precisamente para beneficiarse al máximo de la debilidad del pueblo.

Las continuas “emergencias” han servido y sirven, por lo tanto, precisamente para mantener alto el nivel de terror y preocupación y, finalmente, llevar a las masas a la resignación.

Curiosamente, en las últimas semanas han estado proponiendo la “სαcunac1ón” masiva “contra el tétanos” en las zonas inundadas, lo cual es un disparate médico-científico, según declaran y confirman muchos científicos independientes. En realidad, sirve para poner a prueba el nivel de obediencia y adhesión ciega (automática) de las masas para ejecutar sus órdenes absurdas, disfrazadas de “salvación”, a medida que cambian las situaciones y el campo de juego (ს1rus, guerrα, inundación, transformación climática, transformación digital, etc.). Un verdadero cortocircuito ideológico, hábilmente mezclado con el crudo “conductismo pavloviano” en estado puro.

“Conmoción y Terror” es una vieja táctica militar muy probada (también aplicada a nivel civil). Sobre todo, pero no solo, durante e inmediatamente después del final de la Segunda Guerra Mundial (ver en particular el bombardeo de la población civil de Dresde y las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki). Milton Friedman también lo tradujo a la economía, ganando un premio Nobel.


¿Por qué aterrorizar a las masas?

El terror produce parálisis e incapacidad en la mente de las masas. Rompe bruscamente su ritmo y su tono y poco después los del físico. Finalmente, el efecto general que produce viene a socavar el espíritu de un pueblo, transformándolo y generando resignación. El verdadero resultado que se busca con estas operaciones es el deterioro del estado general de salud de un pueblo. Lo cual da como resultado un estado de enfermedad que puede perdurar en el tiempo a nivel mental, físico y espiritual. Mente y cuerpo son dos herramientas fundamentales. Uno se para frente al otro. Lo que uno siente se refleja en el otro, y viceversa, llegando finalmente a producir un efecto en el espíritu.

El resultado: masas cada vez más débiles, desmoralizadas en estado de apagón cognitivo.


¿Un indicador para seguir los efectos?

Basta con utilizar la ciencia y la técnica de la “farmacoepidemiología”, es decir, seguir el consumo de ciertas drogas a lo largo del tiempo que son verdaderas trazadoras del estado de salud mental y física.

Las funciones y habilidades normales de la mente, por lo tanto, decaen: uno ya no piensa como antes, uno es incapaz de concentrarse, de trabajar junto con otros, de elaborar y organizarse desarrollando programas. Nos retraemos en nosotros mismos.

La conciencia en la mente está aplastada y anclada físicamente en el tronco encefálico. De las 3 capas anatómicas del cerebro humano, es la más baja también desde el punto de vista evolutivo, denominada “cerebro reptiliano”.


Es el asiento de los instintos de supervivencia, de los vicios, de la codicia, del individualismo exagerado, de la emoción y del miedo que, gracias al terror, prevalece y bloquea el acceso a funciones más evolucionadas, si la persona no tiene suficiente autocontrol. Todos los demás instintos primitivos, que tienen poco que ver con el ser humano, también encuentran su hogar en el tronco encefálico. “Homo homini lupus” y “mors tua vita mea”, etc. tienen sus raíces aquí.

La profunda desarmonía así generada predispone y atrae la enfermedad. Generar “emergencias” continuas tiene como finalidad mantenerlo en un nivel alto y constante.

Lo primero, por lo tanto, a reconstruir es el tono y el ritmo de la mente en las personas y, por lo tanto, en las masas.

Sin embargo, alguien juega sucio, cambia el “campo de juego” continuamente para aprovechar el efecto sorpresa, no dar referencias y no dejar tiempo para que la gente de buena voluntad se organice. Porque no quieren que se reconstruya un equilibrio lo suficientemente fuerte que permita a las personas no ceder ante sus próximas influencias, sus constantes trampas y se mantenga sana. Lamentablemente, es una lucha tan antigua como el mundo.

La primera “emergencia” de co1d-l9 fue la preparación. La próxima serie del Nuevo Orden Mundial ficticio será la implementación del plan real de vigilancia y control de la población mundial. Están empezando con la agenda del “cαmb1o climαt1co” (nadie habla de la naturaleza, igual que durante la “pαndemiα” nadie habló de la Inmunidad Natural) y la agenda de la “digitalización total de nuestra vida y nuestra sociedad”.

Para realizar su diseño global, la identidad biológica deberá fusionarse con una identidad digital, para toda la población. De este modo, cada individuo se convertirá en un código QR que lo hará único, rastreable, supervisable, controlable en todos los aspectos de su existencia y, sobre todo, transparente, para siempre, a lo largo del tiempo. Desde los datos financieros hasta los datos sanitarios del individuo. Quieren tener todos los datos posibles, incluidos los genéticos, pero también interceptar y controlar nuestros pensamientos y emociones como individuos, grupos de personas y masas, como en la película “Minority report” (Informe de la minoría) con Tom Cruise. 



En Italia, Verona Trento y Caorle, son primeras ciudades en instalar cámaras de reconocimiento biométrico que, gracias a la inteligencia artificial, podrán aplicar la llamada “policía preventiva”. El guión prevé pasos progresivos, lentos y por debajo del radar para completar el diseño sin despertar la curiosidad de nadie.

El círculo, o mejor dicho la jaula digital, se cerrará con el dinero digital del banco central y la creación de las “ciudades 15 minutos” (guetos electrónicos) en nuestras ciudades metropolitanas, que, de forma oculta, siguen inmediatamente. Para dar sustancia a lo que el Foro Económico Mundial nos viene prometiendo desde hace tiempo y públicamente: “no tendrás nada y serás feliz”.


La tecnología, como todas las herramientas, es neutral. La intención y los propósitos con los que se utilizan marcan la diferencia.

El contexto cultural y social en el que se sitúa puede ayudar a potenciar o debilitar su efecto. Entonces depende solo de nosotros.

Estamos de acuerdo en que, si se puede, es mejor dar de baja los teléfonos “inteligentes” o limitar su uso en la medida de lo posible y no adherirse nunca a la identificación digital.

También estamos de acuerdo en cómo deberíamos restaurar la formación personal inspirada en el proceso de “templado” (típico de la forja de metales) en el desarrollo del carácter y la personalidad de nosotros, los seres humanos. Volver a ser capaces de resistir voluntariamente las influencias inapropiadas o inconvenientes del mundo exterior.

Desde este punto de vista, se debe prestar atención prioritaria a nuestros jóvenes que son el presente y el futuro de la humanidad. Ellos también deben estar preparados, capacitados de manera específica para estar equipados con las herramientas adecuadas y los conocimientos necesarios para comprender completamente el contexto en el que nos encontramos. Para que sean independientes en sus juicios y en sus elecciones, en sus acciones en la comunidad. La unión es fundamental.

La memoria, el saber y el conocimiento humano deben serles transmitidos, de manera organizada y estructurada en el tiempo, desde lo más temprano posible, poniéndolos en contacto directo con testigos que han vivido y experimentado una vida humana plena en los diversos ámbitos que la componen y conozcan el valor del proceso de preparación voluntaria para la vida y su verdadero propósito.

En el plano social, sin embargo, conviene crear redes de comunidades territoriales, solidarias y cohesionadas, que tengan su punto de apoyo en el núcleo familiar.

Todo para poder reconstruir una vida humana y una sociedad que tengan su pilar en la vida espiritual y natural. Volviendo así a ser dueños de nuestro propio destino en un viaje que, sin duda, no será corto.

Planificando y reconstruyendo una vida natural, centrada económica, social y comunitariamente en el desarrollo del ser humano.


Il Blog di Sabino Paciolla



ENCONTRAR A DIOS (O EL SUICIDIO) EN LA NATURALEZA

La mujer indígena es católica porque ella y su pueblo “encontraron a Dios en la naturaleza” y, con una perspicacia ciertamente digna de su título de doctora, no explica por qué hay, entonces, necesidad de la Encarnación


¿Por qué tenemos que aguantar esto?

Es como leer una revista de instituto hecha por los inútiles de siempre.

Una mujer aborigen visitará Roma durante siete días. Conocerá al “papa” e intentará hablar de “espiritualidad” con él (buena suerte). Es, obviamente, una artista, y, obviamente, mostrará su “arte”. 

La mujer es católica porque ella y su pueblo “encontraron a Dios en la naturaleza” y, con una perspicacia ciertamente digna de su título de doctora, no explica por qué hay, entonces, necesidad de la Encarnación, o por qué los aborígenes no eran todos católicos miles de años antes de Cristo.

¿Acaso no había naturaleza antes de la llegada de los occidentales? ¿O había una, y -extrañamente- ningún rastro de Cristo en ninguna parte? Preguntas, preguntas...

Los inevitables agravios también están ahí. En lugar de estar eternamente agradecidos de que su pueblo entrara en contacto con Occidente -y, a través de él, con Cristo-, ella habla de “reconciliación”. No se nos dice por qué habría necesidad de reconciliación.

¿Quiere decir acción de gracias, señora? Sólo pregunto.

La cosa se vuelve aún más siniestra cuando se nos informa de que la hermana de la mujer ya conoció a JP II, que bendijo a su hijo, quien, muchos años después, se suicidó. Esto es, esperen, un “duro recordatorio” de las “desigualdades” a las que “se enfrenta” y bla, bla y bla...

Creía que el suicidio era el peor pecado de todos. ¿Pensaba que un católico, en particular los que encuentran a Dios en la naturaleza, entienden esto? ¿Pensaba que eso de echar la culpa de los pecados a la “sociedad” y a las “desigualdades” es, de hecho, lo más anticatólico que se puede hacer?

Espera: ¿incluso me han dicho que los que blanquean el suicidio con este tipo de excusas están animando a otros a hacer lo mismo?

¡Cielos! ¿será que no he encontrado a Dios en la naturaleza? Hay un árbol fuera de este lugar. Déjame salir un momento y ver si encuentro a Dios allí.....

.......

Bueno, sólo había un árbol. Pero yo no soy aborigen, así que quizá no me fijé lo suficiente...

.......

El artículo enlazado ejemplifica bien en qué ejercicio de estupidez sensiblera y azucarada se ha convertido el catolicismo oficial. Todos los lugares comunes del trabajador social de corazón sangrante y abraza-árboles están ahí. Pero al primer desafío planteado por la propia religión que estas personas dicen profesar (¡como la pobreza, la autorresponsabilidad o el suicidio!), dicha religión desaparece por completo bajo un tsunami de palabrería azucarada y muy infantil.

Cuando me convierta en Papa (oye, hay hombres que dicen ser mujeres....) despediré a todo el mundo en la agencia de noticias del Vaticano, y entonces publicaré, durante meses y meses, sólo artículos explicativos de la Doctrina Católica.

Estoy bastante seguro de que eso ayudará a algún que otro aborigen a, realmente, no suicidarse.


Mundabor


FORMACIÓN TRADICIONAL PARA SACERDOTES DIOCESANOS

Uno de los principales signos de la crisis actual es el desplome del número de vocaciones sacerdotales en las diócesis. En otros contextos, los tradicionales o muy conservadores siguen floreciendo. 

Por el padre Claude Barthe


Ahora debemos tratar de devolver al centro de la Iglesia lo que se ha relegado a la periferia, en este caso la formación de los sacerdotes según un modelo Tradicional.


Vivir en la dinámica de lo provisional

Para participar en una reflexión sobre una verdadera reforma de la Iglesia, insistimos en el hecho de que debemos apuntar a una situación futura, que aún no ha comenzado, es decir, a un proceso de transición hacia un retorno al orden (magisterial, litúrgico), partiendo de una situación actual, en la que los que son conscientes del desorden, en nombre del instinto de fe, se han visto obligados a organizarse para salvar lo que se puede salvar (conservar el catecismo, la liturgia, las vocaciones).

Pero estas salvaguardias hay que tomarlas con vistas al objetivo que hay que alcanzar, una restauración en el pleno sentido de la palabra. Para ello, hay que convencerse de que por el momento se está en una “dinámica de lo provisional”. Así se expresa el hermano Roger de Taizé, cuya perspectiva, la de un humeante romanticismo ecuménico, no es evidentemente la nuestra, salvo por la denuncia de un peligro de acomodación, que es entonces su argumento clave: en Taizé, existe la convicción de que lo que nos caracteriza “un día tendrá que desaparecer”, que nuestros elementos organizativos actuales son “instrumentos que nos permiten mantener la esperanza”, que no son más que “datos provisionales” [1].

Este peligro existe hoy por parte de sacerdotes y obispos, que dirigen una Iglesia modelada por el “espíritu del Concilio” y que no llegan a imaginar que éste desaparecerá algún día. En el mejor de los casos, reducen sus esfuerzos por superar la crisis a intentos reformistas, sin un cuestionamiento radical (es decir, tratando de ir a las raíces de la propia crisis), intentos que, con la fuerza de la revolución, siempre resultan decepcionantes. Pero este peligro existe también en todos aquellos que, en mayor o menor medida, han entrado en la “oposición” -liturgia, teología, catequesis, escuelas católicas, seminarios- y que no parecen imaginar -ya no lo hacen- que un día puedan salir de la situación de marginalidad, en la que se encuentra confinada su acción, tolerada (FSSPX) u oficialmente validada, pero como una realidad fuera de la norma común (institutos ex-Ecclesia Dei).

Hay que considerar cómo las comunidades tradicionales (y también las conservadoras, como la Comunidad de Saint-Martin) dependen de hecho histórico de la fundación por Mons. Lefebvre en Friburgo, Suiza, en 1969, y luego en Ecône en 1970-71, de una casa de formación sacerdotal, causa y elemento esencial de la constitución de una comunidad [2]. El seminario era así el corazón de una asociación sacerdotal (llamada, según el antiguo Código de Derecho Canónico, "pía unión") de derecho diocesano, erigida en 1970 en la diócesis de Friburgo y suprimida en 1975. Con la internacionalización de esta sociedad, se fundaron otros seminarios en Alemania, Estados Unidos y Argentina. Cuando se crearon los institutos Ecclesia Dei como sociedades apostólicas de derecho pontificio a partir de 1988, reprodujeron este esquema, cada uno con su propio carisma, de sociedades destinadas principalmente a la formación tradicional (liturgia, filosofía, teología) de sacerdotes en seminarios concebidos para este fin, Wigratzbad, Gricigliano, Courtalain, etc., en función de la celebración de la Misa Tradicional.

Esta especificidad siempre atrae a nuevos candidatos, y en gran número -al menos en relación con el contexto de colapso propio de los seminarios diocesanos-, pero su identidad litúrgica, que es su corazón, también los empuja a las periferias, lo que significa que los sacerdotes, formados en estos seminarios, tienen un apostolado, ciertamente relativamente importante [3], pero que sin embargo es bastante distinto del apostolado "ordinario" de las parroquias y diócesis.


Sobre la importancia de las periferias

Esta clara división en territorios separados impide o dificulta considerablemente una tradicionalización litúrgica y catequética de todo el espacio eclesial, sin que ello signifique la adopción inmediata en las parroquias ordinarias del rito antiguo. Pero esta tradicionalización litúrgica representará el corazón de la transición eclesial que hay que promover. Es, si se quiere, el gran bocado a digerir, siendo el resto -filosofía, teología, homilías, catequesis tradicional- en general “lo que acompaña” a la liturgia.

De ahí el mayor interés actual de estos ámbitos periféricos: las parroquias personales dedicadas a la Liturgia Tradicional, que están canónicamente integradas en el paisaje diocesano y, en algunos raros casos, pueden incluso estar confiadas a sacerdotes diocesanos; las parroquias “ordinarias”, en las que los sacerdotes diocesanos han adoptado la Liturgia Tradicional, la mayoría de las veces junto a la nueva liturgia; diócesis en las que estas zonas periféricas se han multiplicado, como Fréjus-Tolone en Francia y Albenga en Italia, entre las más significativas, pero una y otra han sido objeto de “medidas disciplinarias”. Además, es en estas diócesis donde podrían encontrarse y se encontrarán seminarios dispuestos a comprometerse en este camino de tradicionalización, en tiempos de mayor libertad, como sucedió, por ejemplo, en la diócesis de Ciudad del Este, en Paraguay, con su floreciente seminario San José, abierto en 2004, pero puesto de nuevo en funcionamiento diez años más tarde.

En cualquier caso, es necesario infundir en el clero diocesano -si la metáfora no pareciera inapropiada- sacerdotes con formación Tradicional. Una evolución en este sentido supone un doble movimiento, por parte de los obispos y por parte de las comunidades tradicionales o muy conservadoras.

Por parte de los obispos, supone una oficialización de sacerdotes de este tipo, bien formados y ordenados en comunidades tradicionales, bien educados en las diócesis y auto-reclutados, por así decirlo, pero cuya práctica litúrgica ha sido rechazada o mantenida al margen hasta ahora. Asimismo, esto supone una auténtica integración de las comunidades tradicionales o más conservadoras en el apostolado oficial. Si es cierto que, para entrar decididamente en un proceso de transición, la práctica del usus antiquior como forma eminente de la liturgia será un criterio para el inicio de una rehabilitación, no es menos cierto que una lex orandi perenne es el signo de una lex credendi inalterada.

Permítasenos referirnos a una pequeña obra, “La messe à l'endroit. Un nouveau mouvement liturgique” [4] [La Misa en el lado recto. Un nuevo movimiento litúrgico], en el que se tratan los elementos de una “reforma de la reforma”, es decir, de un proceso gradual de transición, más o menos rápido, de un estado “ordinario” de la liturgia parroquial a un estado Tradicional (orientación hacia el Señor, reanudación progresiva del uso de la lengua litúrgica latina, comunión en los labios, uso del canon romano, uso del ofertorio tradicional), todo ello ayudado por la presencia paralela y considerada como normal -mejor, normativa- de la forma Tradicional del rito romano.

Pero también es importante que los grupos, institutos, comunidades, mantenidos al margen, acepten los riesgos de perder su identidad, lo que implica inevitablemente ser “devueltos al centro”. Estos riesgos son muy reales, la experiencia lo demuestra: normalización no es cientificidad.

Estas comunidades tradicionales, insistimos, han surgido concretamente de la crisis actual como una especie de paliativo. Es evidente que la inmensa mayoría de los jóvenes que acuden a ellas para entrar en el clero, habrían entrado normalmente en el clero diocesano, y esta observación vale también para las comunidades más conservadoras fundadas después del Concilio. Si, por lo tanto, se considera a estas comunidades como viveros de sacerdotes formados tradicionalmente, pueden ser capaces de abastecer a las diócesis y parroquias con dichos sacerdotes, siempre que se establezca un alto grado de fluidez. Tales comunidades podrían eventualmente ayudar a los sacerdotes diocesanos, que así lo deseen, a completar o rectificar su formación, a ser, en una palabra, lugares de... reciclaje. E incluso más adelante, como hicieron en el pasado las congregaciones especializadas en la formación del clero diocesano (la Sociedad de San Sulpicio) o las congregaciones capaces de realizar este servicio (Eudistas, Espiritanos, Lazaristas), hacerse cargo de los seminarios diocesanos, velando por que la corrección doctrinal se combine con el cultivo de una competencia científica adecuada desde el punto de vista teológico, histórico, exegético.

La evocación de los hijos de M. Olier, de Saint Jean Eudes, de Claude Poullard des Places, de M. Vincent, remite a las comunidades que animaron esta parte esencial -el corazón de la misma- de la Contrarreforma, a saber, la formación del clero y la creación de seminarios. Evidentemente, la “temperatura” cristiana de nuestro tiempo no puede compararse, por desgracia, al fuego abrasador del “siglo de los santos”, según la expresión del padre Amelote, biógrafo de Condren. Sin embargo, es evidente que las intuiciones de estos grandes fundadores, que no necesariamente fueron seguidas hasta el final y pueden ser ampliadas, siguen siendo de gran interés. 

Es el caso de la formación de los seminaristas en una comunidad de sacerdotes vinculada a una parroquia, la de Saint-Nicolas-du-Chardonnet de Adrien Bourdoise y la de Saint-Sulpice de Jean-Jacques Olier. ¿No era la idea, que había animado al cardenal Lustiger, de crear un sistema específico de formación de los seminaristas -idea que ya no se desarrolló plenamente- en lugares vinculados a las parroquias, con cursos seguidos en una escuela con rango de universidad? Porque, si está claro que la formación de los sacerdotes de hoy debe ser esencialmente la formación espiritual, filosófica y teológica deseada por la reforma tridentina, también debe adaptarse a un contexto completamente diferente, no sólo de los siglos XVII y XVIII -o incluso de épocas todavía muy ricas en potencial eclesial, como los años treinta y cincuenta-, sino también diferente incluso de la situación inmediatamente posterior al Concilio, cuando, en medio del incendio, la urgencia de la salvaguardia prevalecía sobre cualquier otra consideración.


Notas:

[1] Frère Roger, Dynamique du provisoire [Dinámica de lo provisional], Presses de Taizé, 1965 ? p. 100.

[2] Mons. Lefebvre enseñó una espiritualidad sacerdotal calcada de la Escuela francesa, recibida a través de Claude Poullard des Places y del Padre Libermann, fundador y refundador respectivamente de los Padres del Espíritu Santo, y ello hasta la audacia teológica de esta escuela. Igualmente, la calificación del carácter sacerdotal como una cierta participación en la unión hipostática.

[3] En dicha ciudad francesa, el apostolado dominical de los sacerdotes de la FSSP y el de los sacerdotes de la FSSPX reúnen cada uno más fieles que las misas de la catedral.

[4] Carnet Hora Decima, éditions de l’Homme Nouveau, 2010. (https://hommenouveau.aboshop.fr/common/product-article/19)



viernes, 2 de junio de 2023

HORROR EN EL VATICANO: HOMBRE DESNUDO EN EL ALTAR MAYOR DE LA BASÍLICA DE SAN PEDRO

El mes de junio de 2023 comenzó con una horrible profanación de lo que probablemente sea el lugar más sagrado de toda la Ciudad del Vaticano.


El 1 de junio de 2023, un hombre se subió al altar mayor de la basílica de San Pedro y se desnudó por completo, aparentemente en protesta por la guerra entre Rusia y Ucrania. El hombre tenía letras escritas en la espalda que decían: “Salva a los niños en Ucrania”

Aquí hay algunos informes iniciales:

Naked man jumps on altar of St. Peter’s to protest Ukraine war (Reuters)

Shock in St. Peter’s Basilica: A man jumped, naked, onto the altar (Silere Non Possum)

Vatican, a man undresses on the altar of St Peter’s: protest against the war in Ukraine (Il Messaggero)

El blog Silere Non Possum culpa al Arcipreste de San Pedro, el 'Cardenal' Mauro Gambetti (n. 1965) , por esta falla en la seguridad:

 Este es el resultado de la mala gestión que Mauro Gambetti lleva a cabo desde el 20 de febrero de 2021. Silere non possum ha denunciado a menudo las actividades del cardenal franciscano, que ha promocionado a muchas personas y las ha llevado a las oficinas de la Fabbrica di San Pietro, pero ha dejado la basílica de San Pedro sin personal de seguridad. 

Sea como fuere, el episodio habla por sí solo. Simplemente agregaremos algunas notas para poner esto en contexto histórico.

Primero, debemos entender que la Basílica de San Pedro es uno de los lugares más sagrados de la tierra, específicamente su altar mayor, donde el Divino Sacrificio de nuestro Señor fue ofrecido durante cientos de años por los verdaderos Papas.

La Segunda Persona de la Santísima Trinidad se hizo presente innumerables veces en este altar por Papas genuinos, verdaderos sucesores de San Pedro, el Príncipe de los Apóstoles, cuyos huesos se encuentran directamente debajo de él. Allí se ofreció el Sacrificio del Calvario al Dios Uno y Trino de manos de los Vicarios de Cristo, incluido el gran Papa San Pío X (r. 1903-1914).

El altar mayor de San Pedro ha sido profanado durante mucho tiempo por el Novus Ordo Missae cada vez que se ofrece en él, la 'nueva misa' del 'papa' Pablo VI, que puede considerarse la versión del Nuevo Testamento del sacrificio de Caín (cf. Gén. 4:3-5).

Aun así, la 'nueva misa' siempre ha sido presentada por las pseudoautoridades vaticanas como algo “genuinamente católico”. Profanar una iglesia o un altar con cosas que son abiertamente no católicas o anticatólicas, agrega un nuevo nivel de malicia al asunto.

Por lo tanto, quizás no sea casualidad que esta última afrenta a Dios Todopoderoso y la Sagrada Liturgia se produzca pocas semanas después de una 'misa' anglicana inválida y una liturgia divina ortodoxa copta válida en la catedral papal de San Juan de Letrán en Roma. (San Juan de Letrán tiene un significado aún mayor para los católicos que la Basílica de San Pedro).

También debemos recordar que fue en el altar mayor de la Basílica de San Pedro donde Jorge Bergoglio ('papa' Francisco) colocó esa extraña ofrenda de cuenco de tierra, o lo que fuera, allá por 2019 al concluir el Sínodo de Amazonas.

El altar mayor de San Pedro suele ser utilizado exclusivamente por el Papa y, desde luego, nunca por un simple sacerdote. Sin embargo, hace algunos años, Bergoglio decidió cambiar esta regla rígida.

En 2017, se llevó a cabo una liturgia anglicana de 'vísperas' en la Basílica de San Pedro, en el altar de la Cátedra de San Pedro.

Tampoco debe olvidarse que Bergoglio alquiló la histórica Capilla Sixtina a Porsche para un evento corporativo privado en 2014.

Con todo eso, ¿por qué Dios no permitiría que el altar mayor de una de las iglesias más importantes de toda la cristiandad sea profanado ahora por un hombre desnudo de pie sobre él?

“Y se levantarán las armas de su parte, y profanarán el santuario de la fortaleza, y quitarán el sacrificio continuo, y pondrán allí la abominación de la desolación” (Daniel 11:31).

“Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, el que lee, entienda. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y el que esté en la azotea, no descienda a tomar nada de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva a toma su abrigo. Y ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Pero orad para que vuestra huida no sea en invierno, ni en sábado. Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fueran acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. Entonces, si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, o allí, no le creas. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, hasta el punto de engañar (si es posible) aun a los escogidos. He aquí, os lo he dicho de antemano” (Mt 24, 15-25).

¿Cómo reaccionará el 'papa' Francisco? Probablemente expresará su disgusto en una próxima entrevista, con una buena dosis de “compasión” por el hombre obviamente perturbado por una causa “increíblemente noble”.

Recuerda: Para Bergoglio, el “verdadero” sacrilegio no es lo que pasó con el altar mayor de San Pedro, sino la Guerra Rusia-Ucrania.


Novus Ordo Watch


EL MES DEL ORGULLO PRECEDE A LA CAÍDA

La bandera arco iris es una mentira, simple y llanamente, y no debería tolerarse ni en el bando cristiano conservador ni en el bando laico liberal. Es complaciente, es condescendiente, es engaño.

Por Sean Fitzpatrick


Junio ha comenzado y los arco iris están mostrando sus fuerzas, pero ¿podría ser una fuerza decreciente? Apropiado unilateralmente como “mes del orgullo”, el comienzo del verano en el hemisferio Norte llega con el despliegue de la bandera arco iris en barrios, tiendas y anuncios de Internet, porque cualquier otra cosa, a estas alturas, sería tachada de como “homofobia”. Ponte en la fila, enarbola la bandera, grita “el amor es amor” o te cancelarán.

Pero, ¿qué ocurre cuando los impolutos y los que no tienen miedo se niegan a ondear la bandera o a doblar la rodilla? A la hora de la verdad, la bandera arco iris carece de sentido y proclama una fidelidad tan efímera como el arco iris, que se desvanece tan rápido como aparece (qué cruel es comparar ese objeto de belleza con semejante fealdad). Puede que esté llegando el momento en que la gente sea lo suficientemente valiente como para verlo, y decirlo, y dejar de hablar del imbécil movimiento lgbtq+ de la boca para afuera.

Dicen que la lealtad a un “woke” tiene una milla de ancho y una pulgada de profundidad, lo que significa que, aunque es omnipresente, no es tan firme como parece. Este último punto es probablemente en cierto modo cierto y al mismo tiempo, no cierto. No es cierto en el sentido de que los orígenes de lo que llamamos “woke” tengan raíces muy profundas, ya que el estilo de vida y las ideologías liberales tienen una larga historia de divorcio de la ley natural y los valores tradicionales. Pero es cierto en el sentido de que la sociedad es una cosa voluble que se mueve por el miedo, la popularidad y el poder y marchará al ritmo de cada día aunque sólo sea para obtener seguridad financiera y poder político.

Sólo por esta razón, la bandera arco iris no debería ondear. Es ridículo por la forma desordenada y frenética que vemos porque nadie quiere decir realmente lo que dice. Simplemente no lo hacen. Y las manifestaciones del “mes del orgullo” están por debajo de la dignidad de quienes la ondean e incluso de aquellos por quienes se ondea. Nadie morirá en la colina del “orgullo” y los derechos de los homosexuales. Es una causa demasiado individualista para motivar el martirio. La bandera arco iris no es más que un gesto de seguridad, autojustificación, autoindulgencia, autoservicio y lealtad a los poderes que desean promover la falsa idea de la libertad como una elección ilimitada sin restricciones por normas o autoridades externas.

Nadie tiene tanta lealtad a un movimiento que va contra el curso normal de la naturaleza y la razón. Nadie tiene tanta dedicación en una cultura relativista e inconformista. La bandera arco iris es una mentira, simple y llanamente, y no debería tolerarse ni en el bando cristiano conservador ni en el bando laico liberal. Es alcahuetería, es condescendencia, es acicalamiento, es una falsa fachada para un movimiento de moda y traicionero; y no tiene nada que ver con el amor, a menos que sea amor a uno mismo. Porque la aceptación amorosa no consiste en aceptar amorosamente las mentiras.
Y, por marginal que pueda parecer -y puede ser-, hay brotes de resistencia a la agenda que hay detrás del arco iris. La megatienda Target ha presentado en junio productos de temática lgbtq+, incluidos este año trajes de baño femeninos para hombres (en tallas para adultos y niños). 


Pero este año, gracias a las fuertes protestas y el boicot de grupos conservadores y clientes, Target retiró esos productos de sus estanterías.

Los fiascos de Bud Light y Nike al presentar al activista transexual Dylan Mulvaney son otros casos destacados de grandes empresas que proclaman su apoyo a la locura y luego se echan atrás cuando se enfrentan a personas cuerdas que están decididas a degradar su marca y dañar sus márgenes de beneficio.

El candidato presidencial Ron DeSantis también ha demostrado que los floridanos están dispuestos a tomar partido contra las psicosis sexuales del momento con el proyecto de ley “No digas gay” y su firme guerra política contra los adoctrinamientos de Disney. Mientras tanto, los Dodgers de Los Ángeles han estado dando vueltas con las invitaciones de drag queen debido a la ruidosa objeción de los estadounidenses corrientes y honrados. 

Los drag queen "Las hermanas de la perpetua indulgencia" invitados, desinvitados y vueltos a invitar por los Dodgers de Los Ángeles

A pesar de los arco iris que andan por nuestros barrios, todavía hay muchos que se oponen y que cada vez están más dispuestos a combatirlos con palabras y con sus billeteras.

Este despertar de los despiertos se ha hecho esperar. La izquierda liberal ha ido legitimando una amplia gama de trastornos y subculturas en las que, con el tiempo, las contradicciones creadas por los criterios conducirán al absurdo. Esa es la conclusión lógica cuando se abandona la lógica. Y no hay más absurdo que el que tolera el hombre común con su sentido común. El experimento de la libertad se ha degradado en libertinaje, y la gente está empezando a darse cuenta, incluso la gente de izquierdas.

Al hablar de la actual crisis de la sexualidad, Jordan Peterson ha señalado que sólo han pasado un puñado de décadas desde la aparición de métodos de control de la natalidad, y los efectos no han tenido tiempo suficiente para manifestar plenamente los resultados de este espectacular cambio radical de la sociedad. Pero, aunque todavía no tengamos respuestas claras, sí tenemos respuestas en las familias rotas, los niños con cicatrices y los jóvenes insatisfechos, como si la supuesta libertad de “amar siendo amado” es realmente saludable o incluso humana. El amor es mucho más complicado de lo que la revolución sexual le atribuye.

El estado actual de desenfreno sexual es el resultado de años de permisividad y promiscuidad sexual. Y ha infectado a toda una generación con una profunda confusión, personas que han perdido el principio rector de las reglas tradicionales del matrimonio, la monogamia y la procreación. Hoy en día, todo parece estar sobre la mesa cuando se trata de sexo, pero cuando alguien se siente ofendido, como invariablemente ocurre, el infractor es "cancelado" o acusado de "discurso de odio" quedando relegado en el olvido, y la gente de repente busca a tientas normas estrictas sobre el “consentimiento” y la “diversidad”, lo cual es irónico.

El sexo y la sexualidad son cosas sagradas y sólidas, y la izquierda radical se está topando con obstáculos sólidos en sus airosas agendas. Nos aseguran que todas las preferencias sexuales son aceptables, que todas las formas imaginables de expresión sexual están permitidas y deben celebrarse sin consecuencias, excepto cuando molestan a la gente. Pues bien, la gente se está enfadando y, como consecuencia, su castillo de naipes se tambalea.

Los viejos anatemas sexuales se reafirman, surgidos tanto de la izquierda liberal como de la derecha conservadora. Cuanto más separa la sociedad el sexo no sólo de la intimidad emocional y la relación a largo plazo, sino también de su finalidad procreadora, menos firmes son sus falsos cimientos. Tenemos que volver a aprender y reclamar las propiedades del sexo, y la bandera arco iris es un recordatorio de ello, y de hasta qué punto hemos descendido a la caída libre sexual.

Por lo tanto, los católicos deberían adoptar una postura -una postura vocal pero caritativa- contra la bandera arco iris. Presentar quejas bien redactadas. Escribir peticiones. Cambiar los hábitos de compra, aunque sólo sea durante el mes de junio. Rezar en público. Proclamar la Objeción de conciencia. Adoptar consignas de desafío pacífico. Tenemos los números, y deberíamos actuar con esa confianza aunque no percibamos nuestro ejército.

Y si no es así, deberíamos actuar con la confianza que el arco iris realmente pretendía otorgar: la confianza en que Dios no nos abandonará ante el colapso cultural. Y no lo hará. El amor es el amor, supongo, pero eso no dice nada. Sí dice algo, sin embargo, que Dios es amor. Pero el arco iris que se agita en las puertas, se arquea sobre la ropa y parpadea en las pantallas en nuestros días es una advertencia en lugar de una garantía. Como dice la vieja canción: “Dios le dio a Noé la señal del arco iris: no más agua, sino fuego la próxima vez”.


Crisis Magazine


¿VIDA CONTEMPLATIVA? MONJAS FRANCISCANAS CORREN EN EL MARATÓN DE CHICAGO

Chicago realizó una media maratón de primavera el 21 de mayo de 2023. Compitieron monjas franciscanas en representación de la Misión de Nuestra Señora de los Ángeles, como podemos ver en las fotos de esta página.


Lo menos que podemos decir es que difícilmente es una actividad monástica correspondiente con su vocación de estar apartadas del mundo, esforzándose con su forma de vida, oración y ejemplo para corregir a la Iglesia y a la sociedad de su apego a la riqueza, la rebeldía y la impureza, por sus votos de pobreza, obediencia y castidad.

Estas imágenes demuestran bien el espíritu de frivolidad y el mundo moderno que entró incluso en las Órdenes supuestamente conservadoras después del Concilio Vaticano II.

jueves, 1 de junio de 2023

UNA LÍDER INDÍGENA AUSTRALIANA VISITARÁ EL VATICANO DURANTE UNA SEMANA

La Dra. Ungunmerr Baumann, una de las líderes aborígenes más respetadas de Australia, se reunirá con Francisco y otras altas personalidades del Vaticano, y presentará una nueva obra de arte en los Museos Vaticanos.

Por Joseph Tulloch


La Dra. Miriam Rose Ungunmerr Baumann, anciana aborigen australiana, profesora y artista, se encuentra en el Vaticano para una visita de una semana.

Durante su estancia, se reunirá con Francisco y con altos cargos de la Iglesia, y hablará sobre temas de espiritualidad, ecología y reconciliación entre la Iglesia y los indígenas australianos.

La Dra. Ungunmerr Baumann, que es una de las líderes aborígenes más respetadas de Australia, visitará también los Museos Vaticanos.

Allí, el martes por la tarde, inaugurará un nuevo cuadro suyo, inspirado -al igual que gran parte de su obra artística, como su célebre Vía Crucis aborigen- en tradiciones tanto indígenas como cristianas.


Encontrar a Dios en la naturaleza

Su nuevo cuadro, explica la Dra. Baumann en una entrevista con Vatican News, representa la "estación seca" en el Territorio del Norte, su región de Australia.

Quería ilustrar las señales que da la naturaleza para indicar el final de las lluvias: la llegada de libélulas, por ejemplo, y la aparición de barramundis en el río.

Para la Dra. Ungunmerr Baumann, la relación entre estos fenómenos naturales y su fe católica es clara: la naturaleza es el lugar donde encuentra a Dios. Cuando, antes de nuestra entrevista, otro periodista le preguntó cómo su comunidad de indígenas australianos llegó a convertirse al cristianismo, su respuesta fue sencilla: "Encontramos a Dios en la naturaleza".

También ha elegido esta frase para dar nombre a su nuevo cuadro.


Reconciliación con los pueblos indígenas

La visita de la Dra. Ungunmerr Baumann coincide con la Semana de la Reconciliación de Australia, una celebración anual de la historia y la cultura aborígenes.

Durante su estancia en Roma, se reunirá con el arzobispo Paul Gallagher, Secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, y hablará de asuntos indígenas. A la reunión asistirán también los embajadores ante el Vaticano de varios países con población indígena.

La Dra. Ungunmerr Baumann insiste en que tender puentes entre los pueblos indígenas y no indígenas debe entenderse en términos de "reconciliación". "Se trata de que nosotros aprendamos sobre vosotros", dice, "y vosotros aprendáis sobre nosotros".


Cincuenta años de liturgias indígenas

El miércoles, al día siguiente de presentar “Encontramos a Dios en la Naturaleza” en los Museos Vaticanos, la Dra. Ungunmerr Baumann asistirá a una misa que conmemorará los cincuenta años de la primera liturgia aborigen.

En aquella ocasión, en 1973, un gran número de aborígenes se reunió en Melbourne para celebrar la primera misa que incorporaba elementos de las lenguas y la cultura indígenas.

"Jesús estaba allí para todos", dijo la Dra. Ungunmerr Baumann, cuando le pregunté por el significado del aniversario. "Cuando se deja a sí mismo en la hostia a la hora de la comunión, está ahí para todos, no importa quién".


Encuentro con Francisco

El miércoles, la Dra. Ungunmerr Baumann también se reunirá con Francisco.

Aún no ha decidido lo que le dirá, pero espera que los problemas a los que se enfrentan las comunidades indígenas de Australia estén en el orden del día.

De hecho, no es la primera vez que un miembro de la familia de la Dra. Ungunmerr Baumann se reúne con un líder de la Iglesia Católica. Durante la visita de Juan Pablo II a Australia en 1986, conoció a su hermana y bendijo a su hijo.

Ese hijo, Liam, se suicidó sólo dos décadas después, en un duro recordatorio de las muchas luchas y desigualdades a las que todavía se enfrentan las comunidades indígenas de Australia.


Conversaciones con funcionarios del Vaticano

La reunión de la Dra. Ungunmerr Baumann con Bergoglio será la primera de varias que mantendrá con altos cargos del Vaticano. El mismo día, participará en un debate público con Mons. Paul Tighe, Secretario del Dicasterio para la Educación y la Cultura del Vaticano.

También se reunirá con representantes de Caritas Internationalis, el brazo caritativo de la Iglesia, y de la Unión Internacional de Superioras Generales, que reúne a líderes de Ordenes Religiosas femeninas de todo el mundo.

Con ellos hablará sobre el tema "Una perspectiva indígena de la ecología integral: el concepto de Dadirri".


Vatican News



LA ULTRA IZQUIERDA CONTRA LAS TIENDAS TARGET

Las tiendas Target recibieron amenazas de bomba de activistas lgbt después de retirar la mercancía 'Pride', debiendo ser evacuadas por la policía en Ohio, Pensilvania y Utah.

Por Jean Mondoro


En medio de las continuas reacciones en contra de la línea de productos "del orgullo" para niños de Target, algunas tiendas recibieron amenazas de bomba de activistas lgbt enfurecidos después de que retiraran de sus estantes ciertos artículos polémicos.

El viernes, varias tiendas en Ohio, Pensilvania y Utah fueron evacuadas debido a amenazas de bomba, las cuales fueron consideradas falsas alarmas por la policía local.

El incidente se produce dos semanas después de que los conservadores criticaran a la empresa por lanzar una línea de ropa con temática lgbt para niños pequeños en preparación para el "mes del orgullo" de 2023 en junio. Después de la polémica, algunas tiendas decidieron retirar los mencionados artículos, lo que provocó una reacción violenta por parte de la ultra izquierda. Quienes instigaron las amenazas son individuos que promueven activamente la agenda lgbt y se sienten traicionados por las acciones más recientes de Target.

Cuatro tiendas en Jackson Township, Ohio, recibieron amenazas de bomba, según un comunicado de prensa de Mark Brink, jefe del Departamento de Policía de Jackson Township. Brink declaró que alrededor de las 12:40 p. m. del 26 de mayo, la agencia de aplicación de la ley fue informada de un aviso que “decía que Target le dio la espalda a la comunidad lgbt y que habían colocaron bombas en las cuatro tiendas”.

Después de investigar cada sitio, la policía “despejó los edificios” y las tiendas reabrieron ese mismo día.

El medio de comunicación local que recibió el aviso compartió que las tiendas en Stow, North Canton, Boardman y Niles, Ohio, figuraban como ubicaciones con bombas, así como otra tienda en Monaca, Pensilvania.

“Target está lleno de ..… cobardes que le dieron la espalda a la comunidad lgbt y decidieron atender a los fanáticos homofóbicos de derecha que protestaron y destrozaron su tienda”, dice la amenaza por correo electrónico, según Cleveland 19 News. “No nos quedaremos de brazos cruzados mientras la extrema derecha continúa persiguiéndonos. Te estamos enviando un mensaje”.

Después de enumerar las direcciones de las cinco tiendas Target, el correo electrónico concluye con la amenaza de que “seguiremos bombardeando sus Target hasta que deje de acobardarse y traiga de vuelta su mercancía lgbt. No seremos borrados, no nos quedaremos en silencio”.

El mismo día, las tiendas en Salt Lake City, Utah, también fueron amenazadas cuando dos medios de comunicación locales recibieron correos electrónicos. KUTV informó que una tienda en Layton fue evacuada por la policía. Otros lugares incluidos en las amenazas fueron Salt Lake, Taylorsville y Provo. Aunque los correos electrónicos eran sobre la desaprobación de la eliminación de Target de ciertos productos lgbt, un sargento del Departamento de Policía de Layton City dijo que las amenazas eran breves y “enviadas desde una dirección de correo electrónico falsa”.

“Los oficiales trabajaron con Target Corporation durante toda la mañana y determinaron que no existe una amenaza creíble para las tiendas Target en Salt Lake City”, dijo el departamento de policía local en un comunicado. “Los oficiales continuarán patrullando los vecindarios alrededor de las ubicaciones de Target en Salt Lake City por precaución”.

Tras las amenazas de bomba hechas al comienzo del fin de semana del Día de los Caídos, la comentarista conservadora Liz Wheeler acudió a Twitter y señaló que la retórica violenta era del lado pro-lgbt, lo que significaba que no recibiría cobertura de los principales medios de comunicación.



Los informes del incidente han sido cubiertos principalmente por los medios de comunicación locales en lugar de los principales medios de comunicación.



Las amenazas de bomba se producen días después de que Target decidiera eliminar ciertas mercaderías que promueven la agenda lgbt en los niños pequeños, incluido un traje de baño “apto de plegar” diseñado para niños con confusión de género para ocultar sus genitales. Después de la revelación inicial de la línea "mes del orgullo" de 2023 de Target, se supo que una de las diseñadoras de la mercancía es una mujer con confusión de género cuyo trabajo también promueve el satanismo (en inglés aquí) y la violencia contra los llamados "transfóbicos".


Life Site News


LAS REDES SOCIALES: UNA ASIGNATURA PENDIENTE

Pienso que los obispos tienen una grave responsabilidad en lo que corrigen y toleran, pero también en lo que escriben, lo que publican, lo que alientan y lo que apoyan 

Por el padre Jorge González Guadalix


He leído con atención la reflexión que sobre redes sociales, con el título “Hacia una plena presencia”, nos acaba de ofrecer el Dicasterio para la comunicación.

No. No voy a hacer un resumen. Mayorcitos somos y bien podemos cada uno leer y sacar las propias conclusiones. Yo apenas quiero aportar algunas consideraciones sobre el particular desde mis años de bloguero y presencia en redes.

Hoy lo que no está en la red simplemente no existe. Diría más: lo que no está en la red y lo que no está en formato red no existe. Por ejemplo, el mismo documento que acaba de presentarse. Dieciocho páginas seguidas en el mundo de los caracteres limitados para una frase. Otras veces nos empeñamos en ofrecer preciosos videos de ocho o diez minutos en la era del TikTok. No terminamos de comprender el funcionamiento del medio.

Dicho esto, las cosas que podemos aportar y que en el documento se observan son verdades de perogrullo: que las redes son importantísimas, que se puede hacer un gran bien -y un gran mal-, que son un medio de evangelización, que hay que ser prudentes y fieles al magisterio y no convertirlas en medio de ruptura de la comunión eclesial y que, por supuesto, mejor el cara a cara.

Mucho habría que decir de la presencia católica en la red, y especialmente a los que aquí llegamos desde nuestra condición de sacerdotes, religiosos, laicos comprometidos. También va para los obispos.

No se pueden poner puertas al campo. Internet no hay quien lo controle, no siendo los chinos y no del todo. Las cosas se saben y no hay manera de ocultar ni lo bueno ni lo malo. Hoy cualquiera fotografía, cualquier grabación, se divulga. Por lo tanto, la primera prudencia y esencial es andarnos con mucho cuidado con lo que hacemos y decimos, porque aquí todo se sabe, y si alguien comete alguna fechoría es imposible pedir discreción con la cosa de la comunión eclesial.

A todos nos importa la comunión eclesial, por supuesto, pero esta comunión no se rompe por lo que se publica, sino por lo que se hace o consiente. Por ejemplo, si un obispo dijera que Cristo no está realmente presente en la Eucaristía y lo contara un servidor, a ver quien rompe la comunión eclesial.

Abundando en este tema, cada palo aguante su vela. Lo que hagan los laicos es más difícilmente controlable, pero con sacerdotes y religiosos lo tienen muy fácil. Basta que nuestro obispo nos retire las licencias para predicar y escribir en las redes. Igual los religiosos. Por lo tanto, si hay presencias de clérigos y religiosos en las redes que suponen un peligro para la sana doctrina, lo tienen fácil.

Dicho esto, pienso que los obispos tienen una grave responsabilidad en lo que corrigen y toleran, pero también en lo que escriben, lo que publican, lo que alientan y lo que apoyan con su presencia, sus quereres y sus doblones.

Y una última cosa. La gente acude a la parroquia que quiere, se conecta a los portales que prefiere y sigue a los blogueros que mejor le caen. Curiosamente, mientras las páginas y los canales de las diócesis y hasta de la propia conferencia episcopal languidecen, portales como este van viento en popa. Háganselo mirar. Medios diocesanos llenos de profesionales con buenos sueldos son la nada, mientras que otros, que se debaten entre la sobriedad y la austeridad, aumentan de lectores cada día.

Sigo pensando que las curias no saben lo que es el mundo digital. Curiosamente a los que estamos dentro de este mundo y con un cierto seguimiento no nos preguntan, o preguntan solo a algunos. El resultado, en cualquier caso, escasito.


De profesión, cura



LA VOTACIÓN DE LAS HERMANAS DE LA CARIDAD DE NUEVA YORK PARA DEJAR DE ACEPTAR MIEMBROS

Las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Nueva York que hace décadas optaron por abrazar la Teología de la Liberación, han votado el pasado 27 de abril para dejar de aceptar miembros en Estados Unidos.

Por Sherryl White


En 1968, un breve artículo de Karl Rahner, S.J., titulado "La teología del riesgo", apareció en The Furrow, la revista teológica irlandesa. Reflexionando sobre los rápidos cambios sociales a los que se enfrentaba la Iglesia en el mundo, Rahner planteaba el mandato del riesgo como el camino más valiente a seguir. "El riesgo -sugirió- significa renunciar a caminos antiguos y probados y arriesgarse por senderos no probados, en los que el resultado histórico futuro no puede preverse adecuadamente... La seguridad ya no reside hoy en el pasado, sino en el futuro".

Las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Nueva York optaron por abrazar esa teología del riesgo. A principios de abril, cinco pares de puertas dobles de un salón de baile de un hotel se cerraron silenciosamente. Las Hermanas y los Asociados se dirigieron a las mesas, sabiendo que el tema de las vocaciones era el siguiente en el orden del día de la Asamblea General de la congregación de 2023. Escucharon el informe de datos predecibles: menos miembros,  edades en aumento (promedio de 85 años), ausencia prolongada de solicitantes viables. Entonces, la recomendación del Consejo Ejecutivo planteó la cuestión. La sala se convirtió en un mar de colores mientras se levantaban trozos de cartulina verde brillante de 10 por 15 centímetros, que se bamboleaban en el aire al temblar los brazos de las delegadas. La espera parecía interminable mientras los ojos de los escrutadores recorrían la sala. Estas tarjetas eran papeles en los que se emitía la votación, el color verde indicaba afirmación. ¿El resultado final? Unánime. Las delegadas acababan de votar que no se aceptaran más miembros en las Hermanas de la Caridad de Nueva York en Estados Unidos. El aire estaba en calma. El silencio parecía un manto que envolvía la sala. Aún quedaba mucho por hacer.

La presidente, la Hermana Donna Dodge, subió de nuevo al estrado y con amorosa resolución proclamó la segunda recomendación del Consejo Ejecutivo. Requeriría otra votación. "El consejo recomienda y pide a la Asamblea que afirme que nosotras, Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Nueva York, seguiremos viviendo nuestra misión al máximo, al tiempo que reconocemos que estamos en camino de finalizar". El silencio se hizo más profundo. En mi calidad de moderadora, pedí la diapositiva que aparecía en las enormes pantallas que delimitaban el escenario. El texto de la resolución apareció en las pantallas, junto con el logotipo de la congregación. La última palabra flotaba en la sala: Finalización.

Mientras se leía la recomendación, eché un vistazo a la mesa de delante, donde estaban sentadas tres antiguas presidentes de la congregación. Aunque sabían lo que se les venía encima, todas echaron la cabeza hacia atrás. Luego se miraron unas a otras. Sin darse cuenta, respiraron hondo en el mismo momento. Y aguantaron. Finalización.

La hermana Donna se apartó y yo tomé el micrófono para llamar a votación. Lo había hecho cientos de veces a lo largo de décadas como moderadora en reuniones de este tipo. "Quienes estén a favor, por favor, levanten su tarjeta verde. Gracias. Quienes que estén en contra, tarjeta roja. Quienes se abstengan, tarjeta amarilla. Gracias". Esta vez, se sentía muy diferente. No había nada ni remotamente rutinario en este momento. Esperamos, una al lado de la otra, mientras los escrutadores leían la sala. La hermana Donna susurró: "Me tiemblan las rodillas". No tuve valor para decirle que tenía náuseas. Nervios. Alcanzó el podio para estabilizarse. De nuevo, las tarjetas verdes se agitaron. Fue unánime. Las Hermanas de la Caridad de Nueva York -una de las congregaciones estadounidenses más antiguas del país, un gigante histórico en los barrios de la ciudad de Nueva York y más allá- estaban a punto de finalizar. Hubo un breve silencio hasta que alguien entonó un cántico familiar y comenzaron, estirándose para la armonía: Ubi Caritas et amor, Deus ibi est.

Puede sonar melodramático, pero las palabras que me vinieron en ese momento eran del himno de la Carta de Pablo a los Filipenses: "Se despojó de sí mismo, aceptando la muerte, y muerte de cruz". Era el momento de elegir de las hermanas. Eligieron arriesgarse, abrazando el trabajo desconocido y las consecuencias de la finalización. Hacerlo les exige un coraje apasionado, vaciándose de la creencia en un futuro sin límites para abrazar su final definitivo.

A finales de los 60, Rahner creía que "el valor de asumir riesgos es hoy una necesidad urgente". Creo que las Hermanas de la Caridad de Nueva York sintieron una llamada similar. A lo largo del año de preparación de la asamblea general, no se arredraron ni negaron sus realidades, sino que las afrontaron de frente. De hecho, desde el principio de sus preparativos, decidieron salirse de la norma para celebrar una Asamblea General compartida con las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel de Nueva Jersey. Las dos congregaciones autónomas, una diocesana y la otra pontificia, se comprometieron a colaborar para afrontar juntas su futuro de gracia. Impulsadas por la pregunta "¿qué podemos hacer mejor juntas que solas?", elaboraron una agenda que dio lugar a nuevas relaciones y a Actas de Asamblea compartidas. Para el S.C.N.Y., la elección de la finalización era esencial para su libertad de expresar con fuerza y alegría los "síes" que aún les quedaban por hacer. Tengan la seguridad de que esos "síes" son legión.

El derecho de nacimiento de las Hermanas de la Caridad de Nueva York es un amoroso compromiso de servicio, especialmente para los que viven en la pobreza. Cuando estás en su presencia, estás con aquellos a quienes sirven. Me traen a la memoria las palabras de Johann Baptist Metz, que hablaba de la importancia de mantener la peligrosa memoria de los pobres marginados, de hacer que esa conciencia sacuda las puertas de la iglesia. Estas hermanas que funden la misión con el ministerio a los necesitados son gigantes que sacuden las conciencias de todos los que tienen corazón para ver.

Considere este informe de impacto de sólo algunos de sus ministerios patrocinados y verá la compleja tarea que tienen por delante para garantizar la continuidad de su legado de caridad. La “Corporación de Desarrollo de Vivienda de las Hermanas de la Caridad” proporciona viviendas seguras y asequibles para ancianos y personas en situación de riesgo. La “Fundación New York”, una de las mayores y más antiguas organizaciones de servicios sociales de Nueva York, atiende a más de 30.000 niños y familias de los cinco distritos, el condado de Rockland y Puerto Rico. El “Centro Médico Joseph”, de Yonkers, es el único hospital católico que queda en los cinco distritos y el condado de Westchester, y trabaja a diario para integrar la atención primaria y la salud conductual en beneficio de todas las personas. El “Centro para Niños Elizabeth Seton” es el mayor centro médico residencial de Estados Unidos, y atiende a más de 3.000 niños con afecciones médicas graves y complejas. “Asociados Experiencia de vida y fe compartida” atiende a personas sin hogar en las calles de Nueva York. “Parte de la solución” sirve cientos de comidas calientes al día, gestiona una despensa de alimentos y ofrece ropa, asesoramiento, servicios jurídicos gratuitos y atención médica a personas que luchan contra la pobreza en el Bronx. El “Colegio del Monte San Vicente”, que celebra 175 años de excelencia académica en el Bronx, educa a estudiantes, muchos de ellos universitarios de primera generación. El “Centro para la Construcción de la Paz Barbara Ford” de Guatemala trabaja por el cambio sistémico. Estas historias y otras más no están a punto de finalizar. Forman parte de una cuidadosa planificación que garantizará la pervivencia del legado de la caridad.

La trascendencia más personal de la decisión de las hermanas de abrazar el camino de la finalización llevará tiempo asimilarla. Al conocerse la noticia en las redes sociales, cientos de personas respondieron con palabras de compasión y cariño. Aunque conmovida por la respuesta inmediata del público, creo que el salto de fe de las hermanas va a llamarlas a apoyarse profundamente en su fe en las semanas y meses venideros. Las noticias de última hora se desvanecen rápidamente. Tendrán ante sí complejas decisiones que tomar y planes que poner en práctica. Los líderes electos de la vida religiosa se enfrentan a retos sin precedentes.

Obviamente, dada la intensidad del momento, hubo lágrimas en la sala. Una de las delegadas, la Hermana Eileen McGrory, corrió hacia un lado del escenario durante el acto y susurró: "¡Necesitamos la pizarra en el escenario!", refiriéndose al libro que recoge los nombres y fechas de fallecimiento de las miles de Hermanas de la Caridad de Nueva York desde su fundación hace más de 200 años hasta la actualidad. Me acerqué a la mesa que contenía sus objetos sagrados de las Constituciones y el suelo del Monte San Vicente, en el Bronx, y cogí la pizarra. Cuando la acerqué a la parte delantera del escenario, se sintió la presencia de esos nombres, junto con la de todos los miembros que no pudieron asistir a la asamblea general, viendo la retransmisión en directo en pantallas de toda la ciudad. La sala se sentía abarrotada por los espíritus de miles de Hermanas de la Caridad de Nueva York, mujeres que, a lo largo de los siglos, han encarnado el carisma de los santos Vicente de Paúl, Luisa de Marillac y Elizabeth Ann Seton. Éstas serán sin duda fieles compañeras de las hermanas actuales en su camino hacia la plenitud.

Como miembros de la gran Federación de la Caridad, conocerán el apoyo de otras hermanas, ya que algunas de las comunidades han hecho la misma elección para terminar. Esa tarde, cuando las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel regresaron al salón de baile de su propia sesión, se podía ver el profundo sentido de comunión que se había construido a lo largo del año de reuniones y conferencias compartidas, mientras saludaban a las Hermanas de la Caridad de Nueva York. Creo que nadie se sentía inmune a los retos a los que se enfrenta ahora la vida religiosa. Era el vínculo y la creencia en un carisma común lo que las mantenía como hermanas.

La elección de las hermanas no fue fácil, pero sí oportuna. Finalización es una palabra que se oye con frecuencia entre las religiosas de Estados Unidos. Algunas prefieren plenitud, otras transformación, mientras que otras niegan su inevitabilidad. ¿Las razones? Hay tantas respuestas como personas en la conversación. Pero no puede ser una sorpresa total. Si se considera el futuro proyectado de cualquier forma de vida, individual u organizativa, la plenitud es un paso natural. Somos seres finitos. Quizá sólo sea cuestión de tiempo, grados o etapas. ¿Surgirá nueva vida? Espero que sí. ¿No es eso lo que profesamos? ¿No es vida nueva lo que proclama el misterio pascual?

Las Hermanas de la Caridad de Nueva York han hecho un regalo y un reto extraordinarios a la vida religiosa en Estados Unidos. En su fe, han abrazado un camino de riesgo que seguramente les exigirá un precio, pero también están dando pasos para asegurar el legado de su carisma para las generaciones venideras. Enfrentados a alternativas, eligieron, como lo describió Rahner, "el que arriesgue más, el que sea más valiente a la hora de introducir innovaciones... el más aventurado... y tiene la mejor oportunidad de ganar todo o al menos algo...".


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