martes, 9 de junio de 2026

¿POR QUÉ LEÓN XIV PUSO A UNA MUJER PARA MANDAR EN EL VATICANO?

¿Qué relación hay ente el nombramiento de la nueva “prefecta”, Magnifica Humanitas y el “catolicismo de Israel”?

Por Fray Tiago de São José


Hoy queremos comentar sobre este asunto muy polémico, porque justamente el martes de esta semana, León XIV nombró una mujer llamada Monserrat Alvarado, como “prefecta” de todos los medios de comunicación del Vaticano.

Ese cargo, de hecho, es un cargo muy importante, porque a partir de ese nombramiento, ella va a comandar todos los órganos de prensa y de comunicación que están ligados a la Santa Sede.

Esta noticia que podría  pasar desapercibida para muchos y que hasta puede ser también una buena noticia para otros, porque algunas personas dirán: “La mujer tiene que ayudar, además que esa mujer es muy competente, ya dirigía un canal de televisión en los Estados Unidos, una persona de 40 años que tiene todo un potencial”

Nosotros no estamos cuestionando eso, sin duda, que la mujer puede ayudar y mucho en muchas áreas y hacer muchas cosas importantes, no solo para la iglesia, sino también para la sociedad.

Lo que está siendo cuestionado aquí es el cargo que ella tiene. Porque cuando una persona es prefecta, esto lo aclaro aquí para quien no lo sabe, un prefecto de un dicasterio en el Vaticano significa alguien que tiene un cargo máximo debajo del papa. Es decir, que la curia romana está formada por los prefectos que normalmente son obispos y cardenales.

Entonces el cargo de ella debería estar siendo ocupado por un obispo o cardenal.

Y ahora tenemos esta chica mexicana (la llamo “chica” porque con 40 años es una mujer joven) y va a ocupar un cargo junto al camaLeón, que debería ser ocupado por un obispo o cardenal.

Eso entra en sintonía con los comentarios que haremos también, vinculados con esa visita de esa pseudo “arzobispa” que vino desde Inglaterra, que ocupa de forma totalmente 
ilegítima el cargo que debería ser para un verdadero arzobispo de Canterbury, sucesor de aquellos arzobispos que vinieron desde San Agustín de Canterbury que fueron grandes nombres de la Iglesia y que defendieron la fe católica. Después esa sede fue usurpada por la iglesia anglicana, que es una iglesia falsa, como ya explicamos muchas veces. Luego, la iglesia anglicana dio ese paso adelantando esa cuestión del sacerdocio femenino, porque ellos comenzaron ordenando mujeres como diáconos, después como padres, después como obispos. Hasta que una mujer llegó al cargo máximo de la iglesia de Inglaterra, “arzobispa de Canterbury”.


Nosotros sabemos que ese sacerdocio femenino no tiene ningún valor. Ellas pueden ser ordenadas con una ceremonia completa, pero ellas nunca van ser sacerdotes porque el sacerdocio no entra en el ser femenino en la medida en que el sacerdocio es algo que pertenece a Cristo. La persona necesita tener la masculinidad para recibir el sacerdocio, por esa razón ni siquiera es válido según la doctrina católica. 

León XIV recibió esa “arzobispa” en el Vaticano, llamándola su gracia. Esa mujer estuvo allí “dando bendiciones” y todos la trataron como “arzobispa”. Con esa visita, ese hombre que se presenta como “papa” está dando a entender que un “sacerdocio femenino” puede ser válido. Ese es un detalle. La visita de esa mujer sirvió para eso, para que todo mundo diga: “Entonces quiere decir que él reconoce que es válido”, porque él en ningún momento dijo: “Eres bienvenida, eres una señora muy elegante, muy simpática, pero yo no puedo tratarte como sacerdote porque no eres un padre, ni mucho menos arzobispa”. Pero eso no fue lo que ocurrió.
 
Ahora él nombra a esa mujer, esa mexicana como “prefecta”, algo que ni siquiera era pensable que colocasen una laica para ser “prefecta” de un dicasterio en el Vaticano. Eso es algo completamente fuera de consideración en la Iglesia normal: Católica, Apostólica, Romana. 

Lo que las personas tienen que observar en eso es una evolución. Ellos van caminando de a poco y todo lo que hacen, no lo hacen por casualidad. Están preparando -y hablo con certeza absoluta- dentro de un breve tiempo el inicio del sacerdocio femenino. Eso significa que ellos van a comenzar a ordenar mujeres diaconas, porque esas mujeres ya hacen casi todo lo que un padre hace, solamente no consagran la hostia.

Hoy puedes ver en el mundo entero las mujeres dando la comunión, haciendo la predicación
, a veces inclusive atienden la confesión informalmente, dicen así: “Siéntate ahí que yo voy escuchar tus pecados”. En muchos lugares ocurre eso, principalmente en la Amazonia, donde dicen que ahora es un ministerio de ellas el escuchar confesiones, porque raramente tienen padre.


Y después que ellas hicieren la ordenación diaconal, las primeras que van ser ordenadas son esas que ya son “ministras de la eucaristía”, que ya mandan prácticamente en las parroquias.

Después ellos van a hacer la ordenación sacerdotal, porque van a decir que: “Hay escasez de sacerdotes y ellas son muy capaces, por lo que necesitan ser ordenadas”. Y después de eso, va a llegar la obispa, la arzobispa, y van a llegar más lejos.

Entonces, lo que las personas no perciben, porque las personas normalmente ven las cosas de una forma muy superficial, es que esto que está ocurriendo, está todo comandado por personas que quieren transformar a Iglesia Católica en otra religión. Y esa otra religión no es el catolicismo, no tiene nada que ver con la Iglesia Católica Verdadera y no sigue las tradiciones de los Apóstoles.

Y nos dirán: “estás muy apegado al pasado, a las tradiciones, pero no hay nada que puedas hacer al respecto”. Pero, o nosotros guardamos las tradiciones de los Apóstoles, o entonces ya no podemos decir que la Iglesia es apostólica. Va a convertirse en una iglesia protestante. 

De vez en cuando uno se topa con alguna iglesia evangélica que dice: “Somos la iglesia apostólica”, pero no son apostólicas. ¿Por qué? Porque para ser apostólico tienes que seguir la tradición de los apóstoles.

Entonces ellos ya no son ni católicos, ni apostólicos, ni romanos. Porque para ser romano también tienes que seguir los Papas de Roma, porque la Iglesia de Roma tiene su ley, tiene su disciplina, tiene también su Tradición, entonces no son ni católicos, ni apostólicos, ni romanos.

Y otra cosa que las personas no observan, independiente de la cuestión del sacerdocio, es que el sacerdocio es algo que está ligado a ese componente de la ordenación, es decir, del Sacramento del Orden para confeccionar los Sacramentos.

Pero no es sólo eso. El sacerdocio también está ligado a la cuestión del gobierno, de la jurisdicción y del gobierno. Porque es propio del sacerdote gobernar.

Es por eso mismo que todos esos cargos tenían que ser cargos de obispos o al menos, un padre que que colocaran allí diciéndole: “Eres sacerdote y vas a ser prefecto de este dicasterio. Después, vas a ser consagrado obispo”, porque es necesario que la iglesia sea gobernada por obispos. Y eso es importante que las personas puedan percibir.

Entonces, tú ves que ellos hacen todo informalmente. Es necesario que un sacerdote dé la comunión. Ah, pero está faltando un padre, entonces están las chicas, esas mujeres que están aquí, van a dar la comunión.

Eso quiere decir que están eliminando el Sacramento de los padres.


Es necesario que la Iglesia sea gobernada por un obispo, pero como los obispos también no son competentes o quizás no hay tantos obispos disponibles, entonces colocan ahora a esa mujer para comandar todo en el Vaticano, y ella llega, y va a comandar también. Ahora, esa laica es quien va a dar órdenes a los padres, a los obispos y demás. Eso no es machismo, eso es una cuestión de orden.

¿Por qué? Porque el gobierno tiene que venir de un hombre.

Eso está previsto por las Escrituras. Si no fuera así, las cosas están invertidas.

Y todo eso está previsto por el sistema revolucionario. Porque la revolución consiste en eso: colocar arriba lo que está abajo y colocar abajo lo que está arriba. Es por eso que Baphomet señala con una mano hacia arriba, y con la otra mano hacia abajo, para mostrar bien lo que que él quiere hacer. El quiere invertir todas las cosas, es decir, que Cristo descienda al lugar del hombre y que todo lo que está abajo suba.

Ese es el grave problema. Y eso va transformando al catolicismo en esa nueva religión que podemos llamar también “catolicismo de Israel”.

En realidad, todo eso fue planeado por Israel.

El “catolicismo de Israel” consiste en eso. Consiste en un catolicismo adaptado para el mundo moderno, para la revolución y para un sistema donde las cosas están invertidas en su orden normal. 

Todo aquello que Cristo dejó, que los Apóstoles dejaron, ellos lo colocan abajo y las cosas que estaban abajo, ellos las colocan arriba.

Entonces, hoy queremos mostrar como que ese “catolicismo de Israel” está siendo implantado de una forma ostentosa desde el Vaticano II, más principalmente a partir de Francisco. Y ahora, por lo que estamos percibiendo, el camaLeón está avanzando a una velocidad muy rápida y parece que él está yendo aún más rápido que Francisco, porque ellos quieren cambiar todo. 


Y una disculpa que ellos siempre usan es la cuestión de la doctrina social. Cuando ellos hablan de la doctrina social, dicen así: “Cuando hablamos de la doctrina social, entonces las personas no deben ser encerradas por el derecho canónico, la tradición de la Iglesia o esas cosas, porque ahora la Iglesia va hacia la parte social”.

Y eso es lo que la gente estaba comentando la semana pasada, cuando las personas hablaban sobre esa encíclica horrorosa que este hombre hizo, a la que le colocó el nombre de Magnifica Humanitas, quiere decir que la humanidad es magnífica y él hizo un texto enorme para describir la situación del mundo, la inteligencia artificial, etc. Pero el objetivo verdadero no es hablar de esos problemas, es implantar de una forma ahora mas definitiva ese “catolicismo de Israel”.

Por eso hemos comentado otras veces, que León XIV está impregnado del judaísmo. El, en verdad, es un judío, o mejor dicho, él es un esclavo de los judíos trabajando en el Vaticano.

No tenemos confirmación de que él es un masón, porque normalmente los siervos de los judíos son masones. Hasta ahora, yo nunca vi nada que compruebe que él sea masón, pero con certeza absoluta todo que él dice y todo lo que él hace, agrada a los judíos y está en su modus operandi, es decir, en el modo de actuar de los masones.

En esa encíclica él dice exactamente eso:

La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos. 


Eso le parece bonito a muchas personas, pero nosotros ya vemos el fin de esa encíclica, que es esa idea de “construir la ciudad”. Eso es una cosa totalmente masónica.

Y después el hace una explicación en el sentido de dar la idea de que una torre de Babel significa la humanidad dividida.

Entonces el no quiere ver la humanidad dividida. La humanidad tiene que estar unida. Ese es uno de los puntos fundamentales de la diferencia entre el catolicismo verdadero y ese “catolicismo de Israel”.

¿Por qué? Porque como nosotros vamos a mostrar aquí con las citas que vamos a compartir, la Iglesia Católica nunca se preocupó por la unidad de todos los seres humanos.

La Iglesia Católica siempre se preocupó por la unidad de la Iglesia. La Iglesia tiene un límite. A partir de aquí comienza el cerco, el muro. La 
Iglesia tiene un muro, tiene un cerco, tiene un límite. Quien está afuera, queda afuera. Allí pueden hacer lo que quieran. Ahora, quien está dentro tiene que estar en unidad y nosotros tenemos que promover eso, y todos los que tengan la fe tienen que estar unidos para no formar un cisma.

Esa es la preocupación de la 
Iglesia: la unidad de los católicos, pero ellos están preocupados por la unidad de todos los seres humanos.

Eso es lo contrario al catolicismo, porque el catolicismo insiste en separar.

Si tú no tienes la fe, estás afuera, estás excomulgado. ¿Por qué? Porque si quedas adentro dentro, tú destruyes. Es justamente
por causa de eso que ellos separan. Porque si una cosa está adentro y no tiene la fe, esa persona va a destruir por dentro. Por eso la Iglesia saca a esa persona afuera.

Él continúa diciendo así: 

“En Jesucristo, esta magnífica humanidad encuentra el camino, la verdad y la vida”.

Aquí está tratando de disimular sus intenciones, siempre poniendo a Dios y a Jesucristo para encubrir un poco. Pero Jesús no dice eso. El jamás dijo: “En mí te convertirás en el camino, la verdad y la vida”. El nunca dijo eso. El dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Porque sólo Dios puede ser el camino, sólo Dios puede ser la verdad, sólo Dios puede ser la vida.

La humanidad nunca va a ser el camino, la verdad, ni la vida. Con Jesucristo nosotros podemos tomar el camino correcto, podemos creer en la verdad, podemos recibir la vida, pero nosotros  no podemos “ser” ni camino, ni verdad, ni vida, ni lo seremos. Eso es imposible.

Eso es una cosa totalmente luciferina. Por eso decimos que es Lucifer quien lo inspiró, quien está detrás de todo esto es el propio Satanás. No hay otra explicación, porque esto es muy peligroso. Nunca la apostasía fue tan lejos como esa encíclica Magnifica Humanitas.

Después dice: 

“Deseamos entrar en diálogo con todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo, con quienes participamos juntos en los acontecimientos, las preguntas y las aspiraciones de la humanidad. Queremos identificar, junto con ellos, nuevos caminos para el bien común y la promoción de una vida digna para todos”.

¿Eso es una carta de un papa o es una verdadera promoción del programa del Anticristo?
Eso es lo que podemos ver. No hay otra cosa. El Anticristo, “camino para el bien común y la promoción de una vida digna para todos”.


Después él dijo que “Nehemías era un judío”. ¿Pero porqué destacó que Nehemías era un judío? Porque él quería hacer énfasis en que Nehemías era un judío. Cuando las personas hablan de alguien del Antiguo Testamento, la gente no dice que “es judío”, simplemente dicen: “Nehemías, que era un hombre importante del Antiguo Testamento”. León dice:

Nehemías, un judío al servicio del rey persa Artajerjes, recibe la noticia del desastroso estado de la ciudad de sus padres. Antes de actuar, ayuna, reza e intercede por el pueblo. 

Esto fue escrito por los judíos. Eso es exactamente el retrato. ¿Por qué? Porque los rabinos enseñan que los judíos son como sacerdotes. Eso significa que nosotros estamos, en cierto modo, por encima de los animales, y ellos son sacerdotes por encima de nosotros. Así que, entre la humanidad y Dios, el intermediario es el judío. Por eso dice que intercede por el pueblo. Esto encierra todo un mensaje:

“El no impone soluciones venidas de lo alto...” 

Eso que está en lo alto, dejémoslo ahí. Ahora somos nosotros aquí en la tierra. Y dice: 

Convoca a las familias, confía a cada una un tramo de muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina los esfuerzos y hace frente a las oposiciones. El relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el pueblo ... La antigua Jerusalén recupera así un lenguaje común, no el de la uniformidad...

Entonces, viendo lo que hay detrás, significa que la Iglesia romana, es la ciudad que ahora quieren abandonar, esa ciudad de Roma. Olvídense de Roma, olviden la Iglesia romana. ¿Por qué? Porque la Iglesia de Roma es la ciudad de la uniformidad. Es el Catolicismo. Todos celebran la Misa de la misma manera. Todos hablan latín, todos hablan el mismo idioma, todos están de acuerdo con la misma doctrina, la misma moral. Esa es la Roma que abandonaron. Ahora quieren reconstruir Jerusalén. Todo está claro: Lo que importa es Jerusalén.

¿Y qué quieren hacer en Jerusalén? Tiene un idioma común, no en el sentido de tener esta unidad de fe, sino un idioma que une a todos. Por eso dicen “no el de la uniformidad”, es lo mismo que decir “no a la Verdadera Iglesia Católica del pasado”, sino a la comunión y la armonía que surge cuando cada uno asume su propia responsabilidad.

No es la gracia de Dios la que logra esto; es cada persona quien debe asumir la responsabilidad. Tienes que asumir la responsabilidad. Eso es todo. El pelagianismo puro es algo impresionante. ¿Cómo te hace sentir esto? Porque empiezas a sentirte mal, diciendo: “Es imposible que esté leyendo algo así”. Luego llega “la comprensión de la verdad”. Mira qué peligroso es.

Aquí entra en juego otro aspecto del “catolicismo israelí” que él comenta en esta encíclica: 

La comprensión de la verdad como un don que hay que compartir y no como una posesión que hay que reclamar...

Por que según él, no podemos poseerla. Cada uno tiene “un don para compartir”, así que si tienes tu verdad, compártela conmigo. Todos compartamos la verdad. Cada uno posee una pequeña parte de ella. Por lo tanto,

... libera a la Iglesia de la tentación de añorar formas de presencia basadas en el poder.

Porque, según él, la Iglesia era una institución que proclamaba la verdad. Y ahora, que ya no tenemos la verdad, entonces ahora eres libre y te quedas sin esa nostalgia. Nostalgia significa recordar el pasado, no, mejor centrémonos en el presente, en el futuro.


Dice que: “san” Juan Pablo VI, -quiero decir que es absurda la canonización de ese hombre- invitaba a mirar con sinceridad hacia aquellos tiempos en los que se cedió a “métodos de intolerancia e incluso de violencia en el servicio a la verdad”.

Entonces, ¿significa que ya está completamente descartado? No hay otra forma de decirlo más claramente: están en contra de todo lo que hizo la Iglesia, de todas las inquisiciones. Hoy en día se habla mal de las inquisiciones, pero si no existieran, ¿cómo sabríamos si una persona es hereje? Y si una persona es hereje, ¿cómo se la deja en libertad? Ese es el problema. ¿Por qué? Porque de la herejía surgen todos los demás crímenes. No es algo que empiece de forma insignificante y termine igual. No. Empieza de forma insignificante y termina con todos los demás crímenes. 

Y cuando se forma una sociedad cristiana, no se puede dar libertad a la herejía. Se puede decir a esa persona: “te tolero, en tu casa puedes hacer lo que quieras”. Pero no se pueden difundir esas ideas en la sociedad. Es perfectamente lógico. Entonces, si hubo violencia para impedir que las personas propagaran el error, fue precisamente porque quien propaga el error también recurre a la violencia. Significa que estamos en guerra, y en la guerra no hay otra opción. La persona recurrirá a la violencia, y uno debe responder con violencia porque tiene que defenderse. Eso es lo que esta gente no entiende.

Inculquen el pacifismo. Pongan el pacifismo como gobierno. Ya verán lo que va a pasar, es lo que ya está pasando. Les quitan todo. Lo primero que les quitan son sus propiedades porque son católicos. Dicen: “No, pero ¿por qué tendrían que tener propiedades? ¿Son católicos? No pueden”. Mira lo que hicieron en Inglaterra, que hoy en día dicen que es hermoso, maravilloso, pero miren lo que hicieron antes. Empezaron a construir una iglesia, una iglesia que estaba en contra del Papa. ¿Y qué es lo que hicieron? Primero, les quitaron las propiedades a los monjes, luego a los nobles, y después les hicieron sufrir una gran violencia. Así que, quiero decir, si no te defiendes, no hay nada que puedas hacer.

Y luego continúa diciendo:

... para reencontrar el camino evangélico del anuncio apacible y de la verdad que no se impone...

La verdad no debe imponerse. Estoy de acuerdo. Eres libre. Puedes adherirte si quieres. Ahora bien, ¿por qué ha funcionado a menudo? Cuando Carlomagno, por ejemplo, llegaba a un pueblo y decía: “Miren, este es el asunto, nuestro reino es católico. Mañana por la mañana volveré aquí. Si nadie en este pueblo se ha bautizado, entonces pueden irse de nuestro reino”. ¿Carlomagno se equivocó? Ahí es donde surge la pregunta. Es decir, cuando pensamos en los métodos y las cosas que sucedieron en la Edad Media, si lo miramos desde esta perspectiva modernista, diremos: “¡Oh, qué absurdo! Este Carlomagno también era un hombre violento, un hombre malo, porque ¿dónde has visto a alguien imponer el bautismo, obligar a la gente a bautizarse?” Pero o lo hacía o era él quien iba a perder la cabeza. ¿Lo ves? 


Porque estamos en guerra, y la gente cae en esta ilusión del irenismo. “No, todos somos buenos. Vivimos en un mundo de paz”. Pero entonces, ¿por qué cierras tu casa con llave? ¿Por qué tienes un perro que te proteja? ¿Por qué construyes muros? Porque sabes que alguien podría entrar y atacarte. Ellos harán lo mismo, y principalmente por la fe, porque es lo primero que motiva al diablo para atacarte.

Pero luego continúa diciendo:

... la verdad no es un territorio que hay que defender, sino un bien que hay que compartir ...

Y repite que la verdad es “un bien para compartir”. Todos tenemos un poco de verdad, compartámosla. Por lo tanto:

 ... la verdad del Evangelio no se impone desde lo alto ...

Es decir, ellos quieren que la verdad del Evangelio no se imponga desde lo alto. Así que no puedes venir con autoridad diciendo, “es una revelación divina, es una autoridad, es algo que viene de lo alto”. No. ¿Qué quieren decir? 

... que crece con el tiempo, en el entretejido concreto de las vidas, las comunidades y las culturas...

Verás lo que sucede en la realidad. Si no lo impones desde arriba, si no muestras que es una revelación divina, y si no muestras que realmente es la verdad que vino de Dios, ¿qué pasará después? La gente naturalmente, no dirá “cuanto más entiendo, más busco el Evangelio”. No, al contrario. Buscarán el error, la herejía, o buscarán el satanismo. Porque el satanismo es algo que sucede así, de manera tranquila, va entrando y se va entrelazando. Espiritismo, satanismo, macumba, superstición, eso es lo que entra y se entrelaza. ¿Por qué? Porque son cosas fáciles. 

Las personas no reciben las cosas difíciles naturalmente. Reciben las cosas difíciles cuando ven que o es así o no hay nada que puedan hacer. Lo mismo ocurría con los padres en el pasado. ¿Cómo criaban a sus hijos? “Mira, o lo haces como te digo o te doy una paliza”, y punto. Y así los educaban, y entonces el niño los respetaba, y luego crecía y todo salía bien. Ahora, déjalo que se entrelace, déjalo que se forme tranquilo, que aprenda poco a poco, la verdad va a ser compartida y entonces llegará un momento en que será totalmente maravilloso, estará contento.

Claro, adorando al diablo, viviendo en pecado o viviendo bajo los efectos de las drogas, todo está entrelazado. ¿Por qué? Porque esa es la situación del pecado original. No solo caen en el irenismo, pensando que todos son pacifistas, que todo es paz y maravilla, sino que también caen en la idea de que los seres humanos no tienen pecado original, que siempre nos elevamos cada vez más, aunque vayamos cayendo cada vez más bajo, donde se requiere un gran esfuerzo para ascender y liberarse del mal. Es evidente.

Luego dice también:

Es una verdad que no teme a la diversidad, sino que la acoge y la ordena; que no elimina los conflictos, sino que los transfigura; que recompone lo que la historia tiende a dispersar. De ahí también la imagen del poliedro, una figura de muchas caras donde se refleja, desde diferentes ángulos, la misma verdad del Evangelio.

Por eso dicen que los anglicanos son muy buenos, que los protestantes son muy buenos y ¿por qué no, los musulmanes también?

Eso es lo que dicen. Y eso es puramente masónico. Esto nos lleva a la conclusión de que lo que enseñan es el “catolicismo de Israel”. Esa idea del “catolicismo de Israel” se describe en el libro que ya hemos explicado varias veces, titulado “Israel y la Humanidad”, del rabino Benamozegh. Y ese rabino es uno de los judíos que, a su vez, son los grandes maestros de los modernistas. Los modernistas siguieron los pasos de los rabinos y, a su vez, crearon el concilio Vaticano II y produjeron todo este desastre que ahora está siendo liderado por León XIV.


¿Qué dice este libro? Voy a citar un fragmento del libro “Israel y la humanidad”:

Nadie desarrolló mejor esta concepción del catolicismo israelí que Flavio Josefo. Para quienes no lo sepan, Flavio Josefo fue un historiador judío de los inicios del cristianismo. Y ya entonces interpretaba las cosas de esta manera. Él decía: “Hay una forma de adaptar este cristianismo para que pueda combinarse con Israel, y no tenemos ningún problema con eso”.

Lo que ellos detestan es la infalibilidad del Papa que se opone radicalmente a la idea de la revolución, porque la infalibilidad del Papa demuestra que solo hay una persona que conoce la verdad en la tierra y que la posee, que es precisamente el Sumo Pontífice, que cuenta con la asistencia divina, el verdadero Papa Católico. 

Por eso detestan todo este asunto de la infalibilidad papal, detestan la idea del gobierno de la Iglesia, que la Iglesia fue puesta por Dios para gobernar todas las cosas, incluidos los poderes civiles. Eso es lo que más detestan, por eso crearon esta idea de un estado laico. Y detestan algo más llamado “sacerdocio”. Para ellos, el sacerdocio solo puede pertenecerle a ellos. No puede haber un sacerdocio católico. Por eso quieren poner a estas mujeres al mando por cualquier medio. Incluida esta que ahora estará al mando en el Vaticano, que dio una entrevista hace algún tiempo —no es coincidencia que la hayan convertido en “prefecta”— porque en esa entrevista dijo que los judíos nunca deben convertirse al cristianismo. Ela dijo: “Jamás alguien podría querer convertir a un judío al cristianismo”.

Esta es la mujer que actualmente está al mando en el Vaticano. Pueden buscarlo, cualquiera que quiera puede investigar esa entrevista; es muy clara. Y ella lo dejó muy claro allí, a pesar de que ya tenía una presencia significativa en la “comunicación católica” en Estados Unidos. Así que, cuando vieron esa entrevista, dijeron: “A ésta es a quien tenemos que impulsar”. Por eso ascendió tan rápido; ahora está allí en el Vaticano, por encima de los obispos y cardenales, junto a León XIV. O sea, solo una persona ciega no se daría cuenta. 


Por eso insisto en citar este libro que lo explica todo. Es un libro de principios del siglo XX. Ya decía que Flavio Josefo describió bien el “catolicismo de Israel” y escribió a los paganos: 

“El objetivo de todas sus obras es el mismo”, dijo Renan. “La predicación a los idólatras del deísmo y los llamados preceptos noájidas, es decir, un judaísmo atenuado para su uso, un judaísmo reducido casi a las proporciones de la ley natural. 

Así pues, eso es precisamente lo que se describe en esta encíclica de León XIV. El judaísmo atenuó las proporciones de la ley natural. En eso transformaron el catolicismo, la religión fundada por el Verbo encarnado de Dios, lo transformaron en este judaísmo atenuado, que solo habla de cosas buenas, del bien común, de ayudar a los demás, de la fraternidad, de la amistad, de la amistad por encima de todo, todos son amigos, todos se abrazan y ya está, no hay nada más, no hay contenido, no hay pecado, no hay sacramentos, todo se ha reducido a la nada

Apenas dos o tres abstinencias eran mantenidas, las cuales, a los ojos de los judíos más liberales, eran casi consideradas parte de la ley natural. Y el mismo autor añade que ese judaísmo atenuado no se diferenciaba del cristianismo, que Josefo redujo “a una especie de deísmo, admitiendo que la circuncisión y las prácticas judías eran buenas para los judíos de nacimiento y que la verdadera adoración es la que cada persona adopta libremente. 

Todo está en consonancia con lo que escribió León XIV en Magnifica Humanitas. Esta encíclica, repito, es un documento judeomasónico.


Y por eso Monseñor Viganò, incluso antes de que se publicara esta encíclica, escribió de manera muy profética el día de Pentecostés esta homilía que dice lo siguiente: 

La iglesia conciliar y sinodal, una grotesca falsificación de la verdadera Iglesia de Cristo, llega al extremo de crear un Dios para su propio uso y consumo. Un Dios ecuménico e inclusivo, un Dios que no pide ni conversión ni penitencia. Un Dios que no se encarnó para redimirnos con su pasión, sino que “abdica”, por así decirlo, de su propia divinidad para permitir ser sustituido por el hombre que se hace Dios y que deifica consigo una rebelde Magnifica Humanitas, una dignitas infinita, es decir, una dignidad infinita hecha de orgullo y de rechazo de la cruz.

Esta frase es perfecta. Monseñor Viganò describió con exactitud lo que estamos viendo: que terminaron creando este deísmo, como ya hemos visto.

Entonces, dejemos todos los dogmas de lado y deifiquemos, es decir, coloquemos a esta magnífica humanidad, que en realidad es rebelde y orgullosa y niega la Cruz, al nivel de la divinidad.

Y también dice: 

“Ante la apostasía de los líderes de la jerarquía, el Espíritu Santo continúa soplando donde Él quiere, es decir, donde Él siempre ha querido y donde Él siempre querrá, perpetuando, mediante el derramamiento de Sus dones, la obra de creación, redención y santificación de la Santísima Trinidad. Esta es una obra que la Santa Iglesia está llamada a realizar, principalmente a través de los Sacramentos. Los Apóstoles que recibieron el Espíritu Santo en el Cenáculo fueron llamados a eso, y también sus sucesores”. 

Esa es la importancia de los verdaderos obispos. Por eso siempre insistimos en esta idea de reunir obispos que sean fieles y que estos obispos nos den un Papa real y nos ayuden a restaurar la jerarquía eclesiástica.

“Ellos recibieron la plenitud del sacerdocio que perpetúa el Orden y la Santa Misa, corazón palpitante de la Iglesia, en la línea ininterrumpida de la Sucesión Apostólica. Es a ellos que Nuestro Señor ha confiado la tarea de derramar el Espíritu Santo, incluso cuando la crisis golpea a los líderes del cuerpo eclesial e incluso cuando el trono del Príncipe de los Apóstoles es ocupado por un usurpador que, abusando de una autoridad subvertida, promueve activamente la disolución e impide a los buenos pastores cumplir su ministerio”. 

Exactamente lo que está haciendo León XIV. Es un usurpador el que está ocupando el trono de San Pedro, impidiendo a los verdaderos obispos ejercer su ministerio.

“El Espíritu Santo sopla donde Él quiere, donde siempre ha querido y donde siempre querrá, porque actúa con soberanía absoluta, de manera invisible, pero inequívoca, y sin seguir los caminos tortuosos dictados por aquellos que actúan según la carne. Los frutos del Paráclito, es decir, el arrepentimiento, la conversión, la paz, la caridad y la santidad, no se planifican en asambleas sinodales ni en grupos de discusión, ni adulterando la verdad ni corrompiendo la moral, ni mediante intrigas y mentiras. Él es el Espíritu de sabiduría e intelecto, el Espíritu de consejo y fortaleza, el Espíritu de ciencia y piedad. Exactamente lo opuesto de como actúa el príncipe de este mundo y sus siervos, tanto dentro como fuera de la iglesia”.

Realmente este es un texto muy importante para que entendamos la diferencia entre la Verdadera Iglesia Católica con su sacerdocio, y esta iglesia actual hecha de impostores con la promoción de esos valores revolucionarios, y que confronta de lleno al verdadero sacerdocio de Cristo. Por eso es importante que hablemos de estas cosas después de celebrar la fiesta de Corpus Christi.

Porque la fiesta de Corpus Christi no es sólo una oportunidad para que recordemos la verdadera presencia de Cristo en la Eucaristía, sino también para recordar la importancia del sacerdocio y la importancia de mantenernos en esta fidelidad a la verdadera Misa y al sacerdocio que la Iglesia Católica ha instituido. 


Hay otro obispo en Estados Unidos, Mons. Strickland, que ya es obispo retirado, porque Francisco también lo puso en fuga. Él hizo una declaración muy interesante sobre este tema de esta encíclica que publicó León, diciendo que 

“En el centro de esta discusión hay un tema mucho más grande que el problema de la inteligencia artificial, la tecnología, la economía, ni siquiera la política global. La verdadera pregunta es ¿quién está en el centro? Desde hace 2.000 años, la Iglesia Católica ha proclamado que Jesucristo no es sólo la revelación de la auténtica humanidad, ni simplemente el modelo de comunión y solidaridad. Él es el Hijo eterno de Dios. crucificado y resucitado para la salvación de los pecadores. La Iglesia existe ante todo para glorificar a Dios”.

Mira lo importante que es este mensaje. La iglesia no tiene que decir “vamos allí para ayudar a la gente” y cosas así. No. La Iglesia existe ante todo para glorificar a Dios. Si una persona quiere glorificar a Dios, entonces se une a la Iglesia y glorifica a Dios junto con la Iglesia. Y entonces esa persona también mejorará su vida, porque Dios también bendice a la persona que está con él. Es muy fácil. Pero hoy en día quieren preocuparse por la humanidad en general, incluso por las personas que son enemigas de Dios. Dicen: “No importa, es un enemigo de Cristo, no cree en Cristo, pero él es un ser humano y por eso debe ser glorificado”. Entonces, en lugar de glorificar al Creador, ellos glorifican a la criatura. Y en lugar de dar gloria a quien la merece, le dan gloria a quien no la merece, merece castigo. Ese es el problema. ¿Por qué? Porque está haciendo cosas contra Dios. Por eso merece el castigo. Mientras que cuando una persona colabora con Dios, entonces merece ser glorificada ante Dios. Es algo obvio.

Strickland luego dice: 

“La Iglesia existe ante todo para glorificar a Dios, proclamar el Evangelio, salvar almas y conducir a la humanidad a la vida eterna. Ciertamente la Iglesia debe defender la dignidad humana. Por eso es obvio que la Iglesia debe defender la dignidad humana, resistir la deshumanización tecnológica, oponerse a la explotación y enfrentar la injusticia. Sin embargo, todas estas preocupaciones deben permanecer enraizadas en el orden sobrenatural”. 

Ese es el problema, porque todo lo que dice este camaLeón está en el orden natural, es algo horizontal, es una
cosa masónica, ya que la Iglesia está totalmente basada en el orden sobrenatural, vertical, espiritual.

“La dignidad humana no puede disociarse de la verdad de que el hombre es una criatura que pertenece a Dios y está llamada a la conversión, a la santidad y a la adoración”.

Entonces sí, tiene dignidad cuando se convierte, cuando se santifica y cuando adora. Porque si una persona no le da a Dios el primer lugar y no adora a Dios, entonces está perdida.

“Cuando la humanidad misma se convierte en el principal lente interpretativo a través del cual se entiende la teología, incluso con un hermoso lenguaje sobre la fraternidad, la paz, la comunión y la dignidad puede gradualmente deslizarse hacia una forma de humanismo religioso que deja de colocar a Dios en primer lugar”.

Este obispo también merece ser aplaudido por esta tan buena posición. Y todo lo que acabamos de mencionar aquí, tanto de Monseñor Viganò como de Monseñor Strickland, demuestra que entendieron bien cuál es el “catolicismo de Israel” que estamos explicando y cuál es el Verdadero Catolicismo que siempre hemos mostrado, la religión fundada por el Hijo de Dios en la tierra, que es a través de esta Iglesia única, santa, católica y apostólica.

Entonces, hoy nos propusimos explicar estas cosas para que las personas presten atención, porque la gran mayoría de los católicos están siendo engañados por esta nueva religión que no es más que un judaísmo diluido, una religión deísta, una religión falsa que está llevando a la gente no a la adoración de Dios, sino a la adoración del hombre. Y ese es el proyecto de Satanás y es el proyecto del anticristo.

Por lo tanto, quien quiera salvarse, quien quiera agradar a Dios, deje esa religión, mantenga la fe católica y trate de trabajar para que tengamos la restauración de la jerarquía de la Iglesia, porque es lo único que nos queda.

Estamos cada vez más en un callejón sin salida. Entonces, si no tenemos este entendimiento y no tenemos esta confianza en Dios para trabajar juntos por la verdadera unidad de la Iglesia, entonces definitivamente seremos engañados por esta impostura que nos rodea.

Por eso, que Dios nos ayude y que el Espíritu Santo nos comunique sus dones para que seamos fieles hasta el final.

Amén.
 

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