sábado, 6 de junio de 2009

REFLEXIONANDO EL DOMINGO: OCÉANO DE AMOR, TRINIDAD SANTA

Dios es amor, vida, belleza, felicidad en familia.
Santísima Trinidad – B/7 junio 2009


Por el P. Jesús Álvarez, ssp

Océano de Amor, Trinidad Santa,
origen del universo y de la vida,
torrente del Amor en que se anida
la esperanza del hombre que te canta.

Manantial de eternidad participada
que trasciendes el tiempo y el espacio,
corriente de un encuentro regalado
en la vida que de tu seno se derrama.

Contemplar en este día tu Belleza
ansío desde el fondo de mi alma,
la Belleza del Amor que todo calma
y al hombre participa tu grandeza.

Paternal Amor que sin reservas
al Hijo se entrega totalmente,
generando la donación eternamente
fuente de Vida que todo lo conservas.

Amor filial que al Padre restituye
dinámico en su fuente de obediencia
el Amor que recibe en su inmanencia
contemplando el rostro del que fluye.

Amor de Espíritu donado y recibido
dador de vida, santidad del alma,
soplo del ardor que me entusiasma
a caminar en tu Reino renacido.

A Ti la gloria, Amor que todo creas
al que liberas al hombre y lo redimes,
la adoración en el Amor sublime
que santificando todo lo renuevas.


R. Ferreiro

* * *

Dios es amor, vida, belleza, felicidad en familia.
Santísima Trinidad – B/7 junio 2009

Por el Jesús Álvarez, ssp
En aquellos días los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, dudaban. Y Jesús, acercándose, les dijo: - Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Vayan y hagan discípulos míos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y enseñándoles a vivir todo lo que les he mandado. Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.
Mt 28, 16-20

Todos los santos y ángeles juntos no sabrían decirnos lo que es Dios. Pero hay una descripción que nos abre un resquicio para ver algo de Dios: Dios es vida, amor, belleza y felicidad infinita en Familia, constituida por las tres Personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres personas talmente unidas, que se hacen un solo Dios.
Poco importa que no podamos comprender ni explicar el misterio de la Trinidad. Lo que sí importa es que podemos, por gracia de Dios, amar, adorar, gozar y tratar a todas y cada una de las tres divinas Personas de la Trinidad, ya en el tiempo y luego gozarlas por toda la eternidad. Ellas se abajan para habitar en nosotros como en su templo preferido.
Por amor Dios nos creó para que compartamos con él su vida, su amor, su belleza y su felicidad infinita en su y nuestra eterna Familia Trinitaria. Y el Hijo vino al mundo para librarnos del pecado que corta el camino hacia el feliz Hogar eterno.
Para eso da a los apóstoles la misión de evangelizar y guiar a todos los hombres hacia la Casa eterna, y el poder de perdonar los pecados. Dios “no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva”.
Pablo dice que “ni ojo vio, ni oído oyó ni mente humana puede sospechar lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman”; y: “Los sufrimientos de esta vida no tienen comparación con los gozos que nos esperan”.
En el paraíso se gozan siempre nuevos cielos e interminables deleites, alegrías, maravillas y bellezas; y el ansia de placer se harta y se acrecienta sin fin. Mientras que fuera del paraíso, -en el infierno- se prueban siempre nuevos e insoportables sufrimientos, que tampoco tienen comparación con los de esta vida. ¡Sepamos elegir bien, haciendo lo que Jesús nos manda como condición para acceder al paraíso!
Irreparable desgracia sería ignorar o infravalorar a nuestra gloriosa Familia eterna, quedándonos fuera del Hogar, lo cual equivale al infierno, que es tormento indecible por haber perdido para siempre las personas, bienes y placeres terrenos y los eternos, a uno mismo y al propio Dios. Mientras que, al que ama a Dios, él le dará –no obstante las cruces- el ciento por uno aquí en la tierra en bienes, personas y gozos, y se los multiplicará al infinito para siempre en la Familia Trinitaria.
Más vale temer el infierno que caer en él. El infierno no se elimina por no creer en él, sino que por no creer en él se arriesga caer en él.
Jesús nos indicó bien claro cómo nos hacemos miembros de la felicísima Familia Trinitaria: “Éstos son mi madre, mi padre, mis hermanos y hermanas: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica”. “Quien quiera salvar su vida, la perderá; y quien pierda la vida por mí, la salvará”. Quien entregue la vida por amor a Cristo y al prójimo, la tiene asegurada para toda la eternidad. No hay otra alternativa.

Éx 34, 4b-6. 8-9
En aquellos días: Moisés subió a la montaña del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado, llevando las dos tablas en sus manos. El Señor descendió en la nube, y permaneció allí, junto a él. Moisés invocó el Nombre del Señor. El Señor pasó delante de él y exclamó: «El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad». Moisés cayó de rodillas y se postró, diciendo: «Si realmente me has brindado tu amistad, dígnate, Señor, ir en medio de nosotros. Es verdad que éste es un pueblo obstinado, pero perdona nuestra culpa y nuestro pecado, y conviértenos en tu herencia».

En su camino por el desierto hacia la tierra prometida, el pueblo de Israel promete hacer todo lo que manda el Señor. Pero pronto se olvida de su compromiso y vuelve la espalda a Dios, cayendo a la perversión de adorar a un ídolo como su salvador: el becerro de oro, obra de manos humanas, y por tanto muy inferior al mismo hombre.
A pesar de eso, Moisés intercede por el pueblo y Dios decide continuar teniéndolo como su heredad predilecta, y le concede su compasión, clemencia, amor, misericordia, y fidelidad, a pesar de que el pueblo no se lo merece.
Dios no nos rechaza, sino que somos nosotros quienes podemos rechazarlo sin motivo. Él respeta nuestro rechazo, pero sigue siempre ofreciéndonos su presencia fiel, amorosa y gozosa, a pesar de nuestras idolatrías.
Ante esta inaudita dignación del amor de Dios hacia nosotros, lo único correcto y justo es la adoración, el amor y la gratitud, que se transforma en súplica de perdón, sin ceder a la tentación de creer que Dios nos ha abandonado.
La omnipotencia de Dios se manifiesta principalmente en el perdón de los pecados. Su poder es infinito, como infinito es su amor. ¿Cómo no volvernos siempre a él y buscar en su amistad la herencia eterna por la que suspiramos: Dios mismo? ¿Y cómo no suplicar y ofrecer a Dios por la conversión de los pecadores, igual que hacía Moisés?

2Co 13, 11-13
Hermanos: Alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces, el Dios del amor y de la paz permanecerá con ustedes. Salúdense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envían saludos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes.

La reflexión sobre la Trinidad y la experiencia trinitaria aparecen pronto en la Iglesia. Y no se trata de una teoría, sino de un Ser vivo y esencial para el creyente.
Las tres Personas Divinas, unidas en Trinidad, no son personajes abstractos o lejanos, o un misterio absurdo, sino Personas reales que se experimentan como amor (el Padre), como gracia (el Hijo) y como unión (el Espíritu Santo). Están en relación con nosotros, y nos ayudan a vivir en perspectiva de eternidad.
Lo decisivo es creer en Dios Uno y Trino, sentirse amados por él y vivir unidos a él, en una relación personal cercana, tierna, gratificante con cada una de las tres Divinas Personas. No hay experiencia humana que pueda igualarse con ésta.
La Carta a los corintios termina con el saludo que suele repetirse al comienzo de la Eucaristía, pidiendo a la Trinidad para la asamblea los dones propios de cada Persona: el amor del Padre, la gracia del Hijo y la comunión del Espíritu Santo.
La vida física, don de la Trinidad, se puede perder en cualquier momento. Lo decisivo es ofrecerla con Cristo por la salvación del prójimo y del mundo, ya desde ahora, para que en la muerte física nos dé un cuerpo glorioso como el suyo, capaz de gozar de la Trinidad, nuestra Familia eterna.


Escríbanos a ed.dia7@gmail.com

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SACERDOTES EN COLOMBIA PIDEN RESPETO DEL CELIBATO A LA OPINIÓN PÚBLICA


Los sacerdotes de Cartagena publicaron un documento en el que reiteran la importancia del celibato sacerdotal y su disposición a vivirlo pese a la “conducta incoherente” de algunos presbíteros.

Los sacerdotes indicaron que la incoherencia de ciertos presbíteros con los compromisos que asumieron en la ordenación, “no quiere decir que todos sus ministros son lo mismo”.
Los sacerdotes lamentaron “los signos evidentes de infidelidad al sacerdocio, a la Iglesia y a Jesucristo” por parte de algunos sus ministros; sin embargo, señalaron como inaceptable que “injustamente se juzgue a todos por la conducta de unos cuantos”.
“Refutamos la opinión, a menudo difundida, según la cual el celibato sacerdotal en la Iglesia Católica es simplemente una institución impuesta por la ley a todos los que reciben el Sacramento del Orden. Ciertamente no es así. Todo cristiano que recibe el Sacramento del Orden acepta el celibato con plena conciencia y libertad, después de una preparación de años, de profunda reflexión y de asidua oración”, precisaron.
Asimismo, los presbíteros pidieron a la opinión pública “respeto a nuestra opción y compromiso”; y remarcaron que el celibato es concedido por Cristo “para el bien de la Iglesia y para el servicio a los demás, como exigencia a la cual estamos llamados”.
“El celibato cristiano, sin dejar de reconocer que es una opción difícil y exigente, es respuesta libre del ser humano a un don generoso de Dios. No es una ley ni una imposición; es una opción libre motivada por la fe y el amor a Dios y a la humanidad”, añadieron.
Finalmente, los sacerdotes valoraron “la santidad de muchos sacerdotes que en los tiempos difíciles han sido siempre testimonio de la Palabra de Dios. Ellos han comprendido que la fidelidad es la fuerza que los anima y que ésta proviene siempre de la experiencia de Dios. Ellos han venido soportando el peso del día y del calor, sabiendo en quien han puesto su confianza”.
Un envío de ACI Prensa
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OBISPO ANGLICANO SOBRE CASO CUTIÉ: CAMBIAR DE IGLESIA NO ES COMO CAMBIAR DE CAMISETA


En declaraciones a una radioemisora local, el obispo de la iglesia anglicana episcopal del Perú, William Godfrey, lamentó el escándalo protagonizado por Alberto Cutié y cuestionó su rápido ingreso como predicador a la iglesia episcopaliana.


Godfrey declaró a Radio Programas del Perú (RPP) que para que un sacerdote cambie de iglesia, debe de pasar por todo un proceso de adaptación que en este caso se ha omitido.

"Hay todo un proceso de adaptación antes de simplemente ponerlo al frente de una congregación y, aparte, no es como cambiarse de camiseta y todo esta bien, yo creo que es muy pronto para dejarlo predicar este domingo, dada las circunstancias habría sido más prudente y cauteloso esperar que todo el escándalo pase", indicó.

Asimismo, consideró "muy triste que un sacerdote contantos dones y con tanta influencia, que ha representado al evangelio de la manera como él lo ha hecho, es muy lamentable que no pasó de forma más discreta, pero él tiene que tomar sus decisiones. Yo no soy digno de juzgar o criticar, pero hirió a muchas personas que lo tenían como ejemplo".

"Creo que cada persona tiene que actuar según su conciencia, es una decisión personal, pero yo creo que es muy lamentable que haya pasado de esta manera porque pasar de una comunión a otra puede causar problemas entre las dos iglesias", agregó y dijo comprender el malestar del Arzobispo de Miami, Mons. John Favalora, ante la actitud de Cutié de anunciar su ingreso a la iglesia episcopaliana sin haber informado de su decisión a sus superiores.


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AZNAR: EL ABORTO "NO ES NI PUEDE SER NUNCA UN DERECHO"


El presidente de la Fundación FAES del PP y ex presidente de Gobierno, José María Aznar, arremetió hoy contra la nueva legislación sobre interrupción voluntaria del embarazo que prepara el Gobierno subrayando que "el aborto no es ni puede ser nunca un derecho" porque "lo que es un derecho es el derecho a la vida" y censurando que "desde el poder se pretenda convertir en derecho acabar con una vida humana". 
En este sentido, criticó la "verborrea iletrada" y el "disparate académico" en el que a su juicio han incurrido algunos miembros del Gobierno al defender ese debate.
Durante su intervención en un ciclo de conferencias organizado por la Universidad San Pablo CEU, Aznar alertó de que "hay que sospechar mucho de un Gobierno que manifiesta dificultades graves para distinguir lo que es humano de lo que no lo es, tanto en la versión iletrada como en la versión de la cátedra", recalcando que ésta última es "especialmente preocupante".

En opinión del presidente de FAES, "pretender avanzar en el camino que lleva a destruir el derecho a la vida y pervertirlo en un falso derecho a acabar con la vida es, simple y llanamente, retroceder en el camino de la civilización".

En este contexto, agregó que "no es propio del Estado fijar nuevas y degradantes definiciones de lo que es el ser humano", ni tampoco "entorpecer el proceso educativo que los padres desarrollan con sus hijos". También advirtió de que la sociedad debe preocuparse de que se utilice el poder para "oscurecer el juicio ético de los ciudadanos, especialmente el de los menores" o cuando el Gobierno se "arroga el derecho a decidir sobre lo que sólo puede ser responsabilidad de las personas".

Y es que el ex presidente hizo especial hincapié en censurar la previsión recogida en el anteproyecto del Gobierno para que las jóvenes entre 16 y 18 años puedan abortar sin permiso de sus padres. "Yo soy de los que piensan que un buen padre o una madre es el que está al lado de su hija para ayudarla y apoyarla precisamente en los momentos más difíciles", enfatizó.

En otro momento de su discurso aconsejó "sospechar de un Gobierno que unos días desprecia y otros ataca a la familia, como cuando se atreve a afirmar que una madre o un padre que se preocupa por su hija de 16 años embarazada están interfiriendo", en alusión a las palabras del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Para Aznar, esta afirmación supone "un despropósito incompatible con un mínimo sentido ético y con el más elemental sentido común", entre otras cosas, porque para poder sentir una decisión como propia es indispensable adoptarla habiendo podido consultarla con aquellas personas cuyo criterio nos importa.

En este sentido, alertó de que quien trata de impedir que esa decisión se comparta "no nos hace libres" y de que "los totalitarismos se esfuerzan por sustituir los nombres por los números o por cualquier término que aleje a las personas de su condición humana". "La quiebra deliberada de los lazos familiares no equivale al borrado de los nombres, pero desde luego, sí equivale al borrado de los apellidos y es el anticipo de algo mucho peor", avisó.

"Cuando el poder hace de la infancia su instrumento, cuando asume como principio que en caso de duda es preferible que las instituciones se equivoquen contra la vida y no a favor de la vida, cuando considera parte de su competencia la erosión de los lazos familiares, cuando todo eso ocurre, es que el poder ha perdido el norte en una sociedad de ciudadanos libres, en una sociedad plural a cuyo servicio debería estar", apostilló el ex presidente del Gobierno.

Un envío de ACI Prensa

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MADRID: MONS. MARTÍNEZ ADVIERTE QUE SIN VALORES UNA DEMOCRACIA SE CONVIERTE EN DICTADURA


El Arzobispo de Granada, Mons. Francisco Javier Martínez, hizo un llamado a la recuperación moral de la sociedad y advirtió que “una democracia sin valores se convierte en una dictadura”.

Durante la inauguración del curso “Ética y Futuro de la Democracia”, el Prelado señaló que la sociedad actual se encuentra ante “un panorama desolador, un marasmo intelectual y moral que no tiene precedentes” a causa del relativismo.

Indicó que esto ha ocasionado que la cultura actual se rija por valores que “son subjetivos”.

Ante ello, alentó a recuperar la educación en valores y recordó a los católicos que “no existe otra tarea más urgente que ofrecer una mirada desde los ojos de Dios”, porque “cualquier otra cosa sería trabajar para el enemigo”.

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ABORTO COMO MÉTODO DE EXPLOTACIÓN CAPITALISTA


"Estamos en realidad ante una objetiva ‘conjura contra la vida’, que ve implicadas incluso a instituciones internacionales"


Por Miguel Argaya Roca

Un estudio de hace unos años, realizado por Ermenegildo Spaziante, miembro de la Sociedad Italiana de Bioética y publicado por la Universita Cattolica del Sacro Cuore de Roma, fijaba en 38.896.000 el numero anual de abortos en el mundo (casi 110.000 diarios). Ahora estas cifras han aumentado significativamente. Por poco sensibilizado que este uno hacia el tema, no puede negarse que se trata de un hecho sin igual en la historia de la especie humana y adquiere tintes de genocidio universal. Por ello, debe evitar acometerse con puntos de vista estrechos y reduccionistas, que dejen el tema envuelto en brumas parciales. Y es que el problema del aborto en el mundo, por mas que así se nos presente por quienes lo defienden, excede con mucho el problema de la liberación de la mujer: los fetos desechados pertenecen a ambos sexos –mas aun, suele tenderse, al menos en el tercer mundo, a que pertenezcan mayoritariamente al genero femenino-; como tampoco cabe, en sana lógica, situar una matanza de esta magnitud en el terreno de la revolución sexual, que se nos aparecería como desproporcionadamente cara por grandes que pudieran ser sus beneficios presentes y futuros. Por eso, consciente de la dificultad de ligar el tema a una dinámica puramente ideológica, todo el orquestado discurso pro abortista ha tendido a presentar el tema desde una óptica individual y hasta casuística, buscando propiciar en el ciudadano la sensación de que se trata de un “problema de conciencia” en el que no tiene arte ni parte nadie sino la mujer afectada. No es así, sin embargo; y no hablo aquí de entrar en polémica sobre si el feto es ya un ser humano o no lo es; ni si el varón tiene derecho alguno a intervenir; ni si lo tiene la Iglesia, o la sociedad. El aborto, a nivel mundial, es, por encima de todo, un acto de imperialismo brutal a cuenta de los países ricos sobre los pobres. Y esto, que puede sonar a demagógico, no lo es en absoluto.

El meollo de toda la política antinatalista del mundo desarrollado sobre el subdesarrollado tiene su punto de origen en el problema de la competencia por mano de obra barata y en el fenómeno de la inmigración. Vayamos al segundo: es un hecho que, cada año desde hace treinta, un millón de inmigrantes del sur se instala en el norte. Lo es también que el norte no sabe ya como convencer al sur de que la causa de su pobreza es su sobredimensionado crecimiento demográfico. Y parece lógica esta dificultad: ¿no es verdad que la densidad de población de, por ejemplo, Japón (325 habitantes por Km2, y 23.000 dólares anuales de renta per capita), sobrepasa con creces la de la mayoría de los países que se consideran “pobres” (como Tanzania, que con 25 habitantes por Km2, solo alcanza los 130 dólares de renta per capita)? Cualquier persona medianamente informada –los países del Tercer Mundo son pobres, pero no tontos- sabe que una adecuada revolución demográfica es un factor esencial para cualquier proceso de promoción y expansión industrial de primera fase; mas población es también mas mano de obra –lo que la hace mas barata-, y mas mercado interior, elementos esenciales ambos para consolidar una mínima infraestructura industrial capaz de abrirse posteriormente a la competencia exterior. Europa, desde luego, tuvo su propia revolución demográfica, desde la inglesa, inaugurada a principios del siglo XIX, a la española, concluida en los años sesenta de nuestro siglo.

Recordemos como, ya en el siglo XVII y XVIII, nuestros novatores e ilustrados supieron ver en la despoblación que entonces aquejaba a la península una de las causas de la decadencia nacional. Pero también es fácil colegir –y comprobar históricamente- que los beneficios de una expansión demográfica concluyen, e incluso comienzan a revertir negativamente, en el momento en que se alcanza un punto de saturación, si esta no viene acompañada de un cualitativo empujón tecnológico. Europa solvento este problema mediante la emigración: chorros de europeos invadieron durante siglo y medio los continentes vecinos (África, América) y no tan vecinos (Oceanía, Extremo Oriente) hasta descongestionar sus respectivas poblaciones incluso a costa de sustituir a las poblaciones autóctonas en sus lugares de destino. En 1895, sir Cecil Rhodes afirmaba en el Parlamento británico que “para salvar los 40 millones del Reino Unido de una guerra civil funesta, nosotros, los políticos coloniales, hemos de tomar posesión de nuevos territorios para colocar en ellos el exceso de población, para encontrar nuevos mercados en los que vender los productos de nuestras fábricas y de nuestras minas”.

A la vista de esto, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que una parte del Tercer Mundo pago con la extinción el progreso del hombre blanco. Pues bien: el mundo en vías de desarrollo lleva veinte años necesitando del mismo modo, y con la misma urgencia, una descongestión demográfica que le arranque de la miseria y le aparte del peligro –ya peligrosamente constatable- de la guerra civil. El problema esta en que, en ese camino, no ha hecho mas que tropezar con el primer mundo, que solo le ofrece parches, pero no soluciones efectivas. En la Conferencia de la Población de El Cairo, de 1994, por ejemplo, los países desarrollados se negaron repetidamente a ampliar sus cuotas de inmigración y a abrir las barreras aduaneras a la importación de productos del sur, tal como pedían los países pobres. En cambio, si que supieron ofrecer notabilísimas ayudas encaminadas a la “planificación familiar” y, muy especialmente, al aborto. Resulta bien significativo que el presidente Billy Clinton, que no ha tenido empacho en negar al aborto, en su propio país, la calificación de “método de planificación familiar”, impidiendo así que sea subvencionado con fondos federales, lo proponga en cambio como tal para el Tercer Mundo. Ya en la Conferencia de Población de Méjico (1984) el mundo rico intento incluir el aborto en los países en desarrollo como “método de planificación familiar”, siendo rechazada la propuesta. En la de El Cairo se insistiría en las mismas pretensiones, fijando incluso un límite para la población del planeta, en 7.270 millones. El promotor de esta “luminosa” idea no es otro que el “Fondo para la Población de la Naciones Unidas”, fundación creada a iniciativa de los Estados Unidos para camuflar sus intereses en las campañas contra la natalidad para el Tercer Mundo.

No es, como digo, demagogia mencionar los intereses que el gigante capitalista tiene a la hora de frenar la expansión demográfica de los países en desarrollo: el mismo Juan Pablo II así lo afirmo en su rotunda y reveladora encíclica Evangelium Vitae, del año 1995, cuando decía que “estamos en realidad ante una objetiva ‘conjura contra la vida’, que ve implicadas incluso a instituciones internacionales”. Como muestra, un botón: el 16 de marzo de 1994, poco antes de la Conferencia de El Cairo, el departamento de Estado norteamericano ordeno a sus embajadas que insistieran a sus gobiernos anfitriones en que los Estados Unidos consideraban el acceso al aborto voluntario un derecho fundamental de todas las mujeres, y, a comienzos del segundo mandato de Clinton, en febrero de 1997, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley presupuestaria de 385 millones de dólares (53.900 millones de pesetas) destinados a la planificación familiar y al aborto en el Tercer Mundo. Simultáneamente, era rechazada una moción del congresista pro-vida Chris Smith que, aludiendo a lo que llamo “imperialismo demográfico”, ofrecía aumentar la partida hasta 713 millones siempre que del programa antinatalista fuera explícitamente excluido el fomento del aborto.

Obviamente, las intenciones del presidente Clinton y de sus compañeros de viaje no pasaban por esa exclusión. La razón la dio explícitamente la entonces nueva secretaria de Estado, Madeleine Albrigth, alegando que el control de nacimientos en el Tercer Mundo es pieza fundamental de su política de promoción de los intereses norteamericanos. Algunos otros congresistas supieron ser algo mas explícitos y aludieron a necesidad de reducir la competencia por mano de obra barata en el mercado internacional (ABC, 16-2-97). Pero no se crea que este planteamiento estratégico-defensivo proviene de estos últimos años, o esta únicamente representado por Clinton; tiene su origen, mas bien, en el famoso “Documento 2000” del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aprobado el 10 de diciembre de 1974 por el presidente Gerald Ford, documento, como es obvio a tenor de la dureza de su contenido, originariamente secreto, y sin embargo desvelado en 1990 gracias a las presiones de algunos historiadores que supieron invocar con éxito las leyes de secretos oficiales. El documento, textualmente, afirma en algunos de sus apartados:

Punto 19: Los actuales factores de población en los países menos desarrollados suponen un riesgo político e incluso problemas de seguridad nacional para los Estados Unidos”.

Punto 30: Los países con interés político y estratégico especial para los Estados Unidos son India, Bangla Desh, Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopia y Colombia (...) El presidente y el secretario de Estado deben tratar específicamente del control de la población mundial como un asunto de la máxima importancia en sus contactos regulares con jefes de otros gobiernos, particularmente de países en desarrollo”.

Punto 33: Debemos tener cuidado de que nuestras actividades no den a los países en desarrollo la apariencia de políticas de un país industrializado contra países en desarrollo. Hay que asegurar su apoyo en este terreno. Los lideres del Tercer Mundo deben figurar a la cabeza y recibir el aplauso por los programas eficaces”.

Punto 34: Para tranquilizar a otros respecto de nuestras intenciones, debemos hacer énfasis en el derecho de los individuos y las parejas a decidir libre y responsablemente el número y el espaciamiento de sus hijos, el derecho a recibir la información, educación y nuestro continuo interés en mejorar el bienestar de todo el mundo. Debemos utilizar la autoridad del Plan Mundial de Población de las Naciones Unidas”.

No sabemos si tendrá que ver con aquellas áreas de interés estratégico el hecho de que la primera conferencia de población se celebrase en Méjico, y la segunda en Egipto. Pero si podemos constatar que el Fondo para la Población de las Naciones Unidas es una de las pocas oficinas de la O.N.U. que ve crecer sus presupuestos cada año, financiados en un 50 % por los Estados Unidos, y el resto por otros países del Primer Mundo. En 1994, por ejemplo, contaba con 246 millones de dólares, mas otros 1.000 millones en programas destinados expresamente a frenar la natalidad de los países pobres. Sus actividades se centran en la esterilización, anticoncepción y aborto en el mundo en desarrollo. Con todo, su mas rutilante actuación en los últimos tiempos, ha sido la convocatoria de la polémica Conferencia de El Cairo, encaminada en un primer momento a conseguir que los países destinatarios de los programas antinatalistas contribuyesen económicamente al sostenimiento de estos.

Claro, que no es el Fondo de Población la única institución con que juegan los intereses estratégicos de los Estados Unidos: una gran parte de los 385 millones de dólares (al cambio, muchos millones de pesetas) que el Congreso norteamericano dedico en febrero del 97 a la planificación familiar en el Tercer Mundo, habrían de ser encauzados a través de la International Planet Parenthood Federation (I.P.P.F.), una multinacional del aborto fundada a principios de este siglo en Estados Unidos (Brooklin, 1916) por Margaret Sanger a partir de una clínica abortiva. La I.P.P.F., por otro lado, tuvo mucho que ver con la redacción del documento propuesto –y afortunadamente rechazado- en El Cairo: el 31 de marzo de 1994, por ejemplo, I.P.P.F. se jactaba públicamente de que su presidente, Fred Sai, lo era a su vez de la tercera conferencia preparatoria, y de que la delegada de la organización abortista para el hemisferio occidental, Billie Miller, presidia el grupo de O.N.Gs y el comité de planificación. No decía, aunque era de dominio publico, que Nafis Sadik, directora por entonces del Fondo para la Población de las Naciones Unidas, había trabajado con anterioridad para la I.P.P.F., lo mismo que el secretario de Estado adjunto para Cuestiones Globales de los Estados Unidos, antiguo director de la I.P.P.F. en Denver. Junto a esa verdadera “multinacional de la muerte”, hay que citar también la Fundacion Ford, la Fundacion Rockefeller, el Alan Guttmacher Institute, que depende del I.P.P.F., o el Population Council, financiado por el gobierno norteamericano. Pero quizás el más importante instrumento de presión del “lobby” antinatalista sea el Banco Mundial, con su política dirigida a condicionar los créditos a los países pobres al grado de cumplimiento de las directrices marcadas por el Fondo para la Población de las Naciones Unidas.

Recordemos que la deuda externa es uno de los mas dolorosos canceres del Tercer Mundo. Mozambique, por ejemplo, tuvo que desembolsar en 1996, por este concepto, el doble de lo que dedico a educación y salud. Y no caigamos en la trampa –claramente racista- de culpar del desastre a una nunca demostrada “incapacidad” de esos países para valerse por si solos o para escapar de la corrupción política. Tengamos en cuenta que durante los años ochenta, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, los tipos de interés para los países pobres fueron en conjunto cuatro veces más elevados que para los países ricos. Del mismo modo, conviene no olvidar que el problema de la deuda externa tiene orígenes relativamente cercanos, pues se remonta a la crisis del petróleo de 1973. En esas fechas, los grandes bancos mundiales vieron crecer sus fondos por las imposiciones provenientes de los países de la O.P.E.P., que habían acrecentado sobremanera sus ingresos después de cuadruplicar el precio del petróleo, y se lanzaron desaforadamente a una arriesgada política de préstamos sobre los países en desarrollo. Como es natural, estos recibieron ávidos esta inopinada lluvia de millones que, en muchos casos, no fueron a parar al objetivo para el que habían sido solicitado. Por otra parte, y al mismo tiempo, el aumento del precio del crudo provocaba en el mundo industrializado un galopante proceso inflacionario de difícil solución sino con medidas radicales.

En 1979, el gigante norteamericano se vería obligado a un duro ajuste monetario, que fue inmediatamente seguido por todos los otros países del bloque industrializado. La consecuencia para el Tercer Mundo, que vivía de sus exportaciones, no se hizo esperar: en breve plazo, aquellos países que habían contraído deudas a tipos de interés variable –que eran, lógicamente, casi todos- vieron como los intereses de sus préstamos se multiplicaban. Las más de las veces la deuda se convertía en un peso insalvable: los pagos anuales, efectuados con notables sacrificios por los deudores, no alcanzaban a cubrir ni siquiera el montante de los intereses. En 1996, por ejemplo, la deuda externa acumulada por Zambia duplicaba su P.N.B. Ese mismo año, el mundo en desarrollo debía al primer mundo globalmente el doble que diez años antes, solo en calidad de acumulación de intereses impagados.

Asi las cosas, no es posible ignorar el funcionamiento interno por el que se rige la actividad del anteriormente mencionado Banco Mundial. Nacido, como el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), en julio de 1944 en Bretton Woods (EE.UU.), represento en su momento el deseo de diseñar las directrices económicas de un mundo que ya preveía la victoria en la Segunda Guerra Mundial, y anhelaba extender y globalizar su capitalismo a escala planetaria. No cabe duda de que sus objetivos están cerca de cumplirse, si es que no lo han hecho ya. A finales de 1991 la revista The Economist y el New York Times sacaron a la luz un memorandum interno del Banco Mundial según el cual esta institución debía estimular la instalación en el Tercer Mundo de las industrias mas sucias, por varias razones: la misma lógica económica, que invita a alejar de la propia casa los residuos, los bajos niveles de contaminación de esos países, a causa de su menor densidad de población, y la escasa incidencia del cáncer sobre grupos de gente cuya esperanza de vida es de por si pequeña. ¿Puede extrañar a alguien, pues, que el primer mundo necesite perpetuar el déficit poblacional del mundo en desarrollo? Es preciso señalar que, en las decisiones del F.M.I., los Estados Unidos cuentan con un 17’80 % de los votos, y el mundo desarrollado en conjunto (unos quince países, de un total de poco mas de ciento setenta y cinco), el 55 %. El porcentaje, por supuesto en un sistema cuya base es el dinero, viene determinado por las aportaciones económicas al Fondo, lo que deja fuera de juego a los países menos desarrollados. Por ejemplo, el grupo formado por Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay no suma mas del 2’15 % de los votos.

El demógrafo Karl Zinsmeister ya demostró en 1994, en sendos artículos publicados por las revistas norteamericanas The National Interest y Population Research Institute Review, que el problema demográfico no existe en cuanto tal, sino como consecuencia de una injusta distribución de la riqueza. La misma División de la Población de la Naciones Unidas, organismo estadístico sin capacidad ejecutiva y por ello, hasta la fecha, libre de la infiltración estratégica de los países ricos, aseguro en 1994, en su documento anual “Perspectivas de la población mundial”, que el famoso “peligro demográfico” es cada vez menor, y que, por encima de pesimismos mas o menos interesados, el crecimiento demográfico del planeta se esta estabilizando. En 1960, la previsión mundial de población para el año 2000, era de casi 10.000 millones; a pocos meses del nuevo milenio, hay que revisar esa cifra notablemente a la baja. Y la razón, desde luego, no es la actividad antinatalista del F.P.N.U., sino la misma lógica demográfica, que determina que, a mayor nivel de vida, se corresponde un descenso en la cantidad del numero de hijos por pareja. Por otro lado, no conviene magnificar desmesuradamente la triste situación económica del mundo. Hace solo treinta años, el 80 % de la población de los países en vías de desarrollo vivían bajo el triste umbral de las 2.000 calorías per capita, y en esos mismos países solo un 2 % superaba las 2.700. Hoy no llega al 8’5 % la cantidad de población en vías de desarrollo que no alcanza el umbral mínimo, y supera el 15 % la que sobrepasa el de las 2.700 calorías. En este tiempo, y mientras la población mundial se duplicaba, el suministro medio de calorías per capita del planeta pasaba de 1.950 a 2.475. En la actualidad existe, por ejemplo, un 60 % más de cereales disponibles por persona que en 1960. La F.A.O., en 1994, determino que, de 1950 hasta ese año, la producción mundial de cereales se había multiplicado por tres, mientras la población solo se había duplicado. Y, en 1996, durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, este organismo internacional revelo que desde 1970 en los 55 países mas pobres de la tierra la esperanza de vida se había disparado. En Tanzania, por ejemplo, ha pasado de los 41 a los 52 años; en Etiopia, de los 37 a los 47, y en Sudan, de los 40 a los 53. El catastrofismo, en todo caso, no es de hoy: ya en el siglo II después de Cristo, Tertuliano se quejaba de que el mundo no podía soportar más carga demográfica. De entonces ahora, algo ha llovido, y algo hemos avanzado. La realidad histórica demuestra que la capacidad de la técnica humana permite ampliar el ecumene hasta límites insospechados. Roger Revelle, que fue director del Harvard Center for Population Studies, ha llegado a afirmar que las capacidades tecnológicas actuales, bien aplicadas, permitirían alimentar a 40.000 millones de personas en el mundo. Un buen ejemplo de esto es lo que se llamo la “revolución verde”, llevada a cabo por el doctor M.S. Swaminathan en la India a partir de un arroz de laboratorio, el I.R. 36, capaz de un rápido crecimiento y de una fuerte resistencia a las plagas y enfermedades, que permitió al país asiático, entre 1967 y 1987, multiplicar su producción de cereal por habitante en un periodo en que su población había crecido en 100 millones, e incluso acumular un stock de 50 millones de toneladas y convertirse, desde 1980, en país exportador. Por otra parte, la superficie cultivada es susceptible de aumentar: en China, por ejemplo, donde la política antinatalista se ha ejercido de la forma mas brutal y donde su fracaso ha sido mas evidente, la superficie apta para el cultivo de secano y no utilizada es de 2.500 millones de hectáreas, tres veces mas que la que se dedica a la explotación. Lo mismo ocurre con el problema de la desertización. La F.A.O. ha prevenido frecuentemente contra la poca credibilidad de los mecanismos que se utilizan para evaluar la irrecuperabilidad de las tierras, y hay casos que desmienten muchas de estas clasificaciones, como el programa agrícola que devolvió la fertilidad a algunas zonas de Kenia, y que logro demostrar que una tierra clasificada como no restaurable puede dejar de serlo con solo aplicar en ella la tecnología y los incentivos adecuados. Para que hablar de las experiencias israelíes.

El problema, en cualquier caso, no es demográfico, sino de reparto. Aunque los países pobres son cada dia, en efecto, menos pobres, los ricos son mas ricos, de modo que las diferencias se acrecientan. En el año 1800, el P.N.B. por habitante era de 200 dólares entre los países del norte, y de 206 en los del sur. En 1900, ya el norte dispone de 528 dólares de P.N.B. por habitante, y el sur solo de 179. A la altura de 1987, la diferencia es escandalosa: el norte disfruta de un P.N.B. medio por habitante de 14.430 dólares, y el sur solo de 700. No cabe la menor duda de que, objetivamente, el sur ha mejorado en este tiempo; pero la pobreza es tanto mas evidente, y se hace mas injusta, cuando se la coteja con el lujo. Baste señalar que los Estados Unidos, por si solos, podrían alimentar adecuadamente a los 6.000 millones de habitantes que viven hoy sobre la Tierra (un solo niño norteamericano consume anualmente lo que 422 etíopes), y que solo poniendo en juego un 10 % de los stocks del mundo desarrollado, podría acabarse con los problemas de malnutrición del Tercer Mundo. Cada occidental consume y, en consecuencia, ensucia cuatro veces mas que cada habitante del Tercer Mundo. Es significativo que la riqueza de 225 personas en el mundo equivalga a la de la mitad de la Humanidad, y que las tres personas mas ricas del mundo (entre ellas Bill Gates) superen en conjunto el presupuesto de los 48 países mas pobres, según denuncio en septiembre de 1998 el director regional del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo de América Latina y el Caribe, Alfonso Zumbado, en su Informe Anual de Desarrollo Humano. Mientras un 20 % de la población del Planeta vive aun por debajo de lo que se considera el umbral de la pobreza, el mundo rico se gasta anualmente en el cuidado y manutención de sus animales domésticos un montante de 17.000 millones de dólares, más otros 12.000 en perfumes y cosméticos. Claro que estas cifras cobran su verdadera dimensión cuando se sabe que serian suficientes 13.000 millones de dólares para lograr que todos los seres humanos tuvieran acceso a unos mínimos servicios de salud. Baste conocer, en suma, que el 40 % de la humanidad ha de valerse con tan solo el 3’3 % de los recursos, mientras el 20 % del planeta consume el 82’7 % y, lo que es mas escandaloso, produce simultáneamente el 80 % de la contaminación. A este respecto, no deja de resultar curioso que sean precisamente los países industrializados –es decir: aquellos que contaminan en mayor medida- quienes abanderen el movimiento de la ecología como dogma ético de la globalidad mundialista, conminando a los países del Tercer Mundo a conservar vírgenes sus bosques y selvas (los “pulmones del planeta”) aunque ello les suponga a medio plazo el estancamiento económico. Curioso -y hasta cínico-, cuando comprobamos, como ha sucedido hace poco en la cumbre de Kioto, que el llamado “primer mundo” no esta dispuesto a reducir su carrera hacia la opulencia ni siquiera ante la posibilidad mas que probable de dejar la biosfera hecha unos zorros. Sin duda, es más fácil pedir al mendigo que limpie el basurero global mientras nosotros lo llenamos; en suma: que siga siendo pobre, para que podamos nosotros seguir siendo ricos. No podemos evadirnos de nuestra responsabilidad; y nótese que al utilizar la primera persona del plural incluyo en ese capitulo también a España, como parte del mundo rico. Debemos ser conscientes de que una parte –no me atrevo a asegurar que pequeña- de nuestra riqueza es espuria, sustraída al esfuerzo universal de la Humanidad gracias a una privilegiada –y no siempre honestamente conquistada- posición en la parrilla de salida.

Esta claro que la solución no puede pasar por pedir a los países pobres que lo sigan siendo y abandonen sus expectativas de industrializarse, mientras el mundo “rico” continúa contaminando y disfrutando de los mismos niveles de producción y consumo que hasta ahora. La única solución ha de ser, fundamentalmente, asumir la interdependencia como un reto de futuro y como un compromiso moral, y no solo como paisaje-escenario para el enriquecimiento rápido y para la explotación. El mundialismo económico, si ha de serlo, tendrá que reportar a sus protagonistas no solo beneficios, sino también responsabilidades. Para ello, se haría preciso que los países ricos asumieran su parte alícuota de sacrificio sin reservas. Y ello, no solo por un elemental deber de justicia (se calcula que por cada dólar que el mundo desarrollado invierte en el Tercer Mundo, recupera cuatro), sino también –para el caso en que lo anterior no fuera suficiente-, que tendría que serlo- como único modo verdaderamente eficaz de evitar el previsible big bang migratorio que se avecina y ya se apunta. El camino para ello, aunque suene a paradójico, pasa por la eliminación, o en su defecto por la ampliación, de las cuotas de inmigración en los países ricos y la desaparición de sus barreras aduaneras proteccionistas a las importaciones provenientes del mundo en vías de desarrollo. Sin olvidar la urgente condenación de al menos una parte de su deuda externa. Con ello, sin duda, se conseguiría a medio plazo una mínima descongestión demográfica y económica en esos lugares y, en un periodo mas largo, seguramente una tendencia a un cierto grado de igualación en el nivel de vida de todos los habitantes del Planeta. A cambio, el primer mundo ganaría algunos siglos de paz. Claro, que tales medidas supondrían algunos notables sacrificios, tales como la inmediata caída de los salarios y la reducción en gran medida del bienestar individual y social, con la consiguiente perdida de votos y de influencia de partidos políticos y sindicatos, cosa que, por otra parte, se me aparece precisamente como una de las causas de que sea hoy por hoy tan dificil poner en marcha un verdadero programa de estabilización económica mundial. Aunque hay otras, mucho mas importantes y decisivas, y menos explicitables: el primer mundo, convencido en gran medida de su superioridad biológica como WASP (White, anglo-saxon and protestant), ha ido viendo como, en las ultimas décadas, perdía puntos porcentuales en los patrones demográficos (mientras el total de los países “ricos” crecía, entre 1950 y 1990, de 832 millones a 1.207, los países “pobres” lo hacían de 1.684 a 4.086), lo que ofrece al Tercer Mundo unas posibilidades de futuro hasta ahora difícilmente alcanzables en el marco geopolítico. Es evidente que el siglo XXI no es, sin duda, el de la raza blanca: si en la O.N.U. los distintos países estuvieran representados democráticamente en función de su numero de habitantes, los Estados Unidos contarían con cinco veces menos votos que la India, y con seis veces menos que China. Un hipotético –pero no imposible- cambio de reglas del juego político internacional supondría, pues, una verdadera revolución copernicana en el escenario geo-estratégico. Lo cierto es que el mundo “rico” anhela mantener su status y su ritmo de vida sin perder, además, la hegemonía política. Por eso necesita detener con urgencia el crecimiento demográfico de los países en vías de desarrollo, y, para ello, trata de convencer a este de que su pobreza se debe a su exceso de población, mientras restringe las cuotas de inmigración y fortifica su proteccionismo.

Es significativo, en este sentido, el formidable atasco en que los intereses egoístas de las superpotencias económicas tuvieron sumida a la llamada “Ronda de Uruguay”, desde 1986 y durante casi diez años, hasta la firma del G.A.T.T. Los países en desarrollo, por el contrario, alegan que su pobreza se debe a la carencia de medios para mejorar su productividad, y que tal carencia se hace insalvable ante su continua discriminación en los intercambios internacionales y las barreras aduaneras a sus productos en los países ricos. Señalemos al respecto que el precio de las materias primas –principal fuente de ingresos del Tercer Mundo- sigue una carrera “convenientemente” descendente en el mercado mundial, lo que resta a los países en vías de desarrollo la capacidad efectiva de acumular divisas. Crece así el déficit de su balanza de pagos corriente, que en 1991 era de 100.000 millones de dólares, y, con el, su deuda externa, arma fundamental que el mundo “rico” utiliza para su política antinatalista. Lo que los países “pobres” piden no es otra cosa que juego limpio en las relaciones económicas internacionales. Y también que el Banco Mundial y el FMI dejen de condicionar sus créditos al cumplimiento de los programas demográficos del F.P.N.U. En lugar de eso, se les fuerza a un durísimo –yo diría que inhumano- corsé demográfico, mientras se palian sus hambrunas y sus crisis con bondadosos envíos de ayuda humanitaria, ciertamente útiles en primera instancia frente a la urgencia de la muerte, pero que, al final, solo sirven para que los beneficiarios se acostumbren a depender del exterior y pierdan el interés por su propia producción, sometida a una competencia desleal desde el punto y hora en que el suministro humanitario es de carácter gratuito. Lo que los países en desarrollo necesitan no es tanto una ayuda permanente, y menos aun una grosera e interesada presión sobre sus hábitos demográficos, sino tecnología y comercio, y sobre todo una válvula de escape para sus excedentes de población. Con razón, los países suramericanos supieron responder en El Cairo a las pretensiones de Estados Unidos, el Banco Mundial y el F.P.N.U., afirmando que el alarmismo apocalíptico de los países ricos solo responde a una concepción pesimista –y seguramente protestante- de la existencia, que no acaba de comprender que el ser humano no solo dispone de una boca para comer, sino de una mente para pensar y de unos brazos para trabajar. Yo añadiría que responde también a una inconfesada falta de fe en la capacidad de la civilización occidental para absorber, y occidentalizar también, los aportes culturales que recibe y que espera recibir. Claro que una sociedad que no confía en la capacidad de su propio bagaje espiritual para atraer y convencer al recién llegado, no merece sino desaparecer. Los españoles, y los mediterráneos en general, que sabemos algo de mestizaje biológico y cultural porque hemos sabido enriquecernos con el y también exportarlo a lo largo de la Historia, deberíamos ser un buen referente para atender a las nuevas necesidades a que obliga el fenómeno de la inmigración. Más aun: tendremos que serlo, de grado o por fuerza, pues nadie puede poner vallas al campo, y seguramente sea imposible frenar el curso natural de las pateras. Aprendamos, pues, a manifestar sobre el recién llegado aquel proverbial sentido hispánico de la hospitalidad, y reforcemos, a la vez, los pilares sobre los que se asienta nuestra civilización, no solo para no perderla en el marasmo étnico que se nos viene encima, sino porque seguramente descansen precisamente ahí los mecanismos del mas hondo, eficaz e indoloro mestizaje. Por mas que el ario se empeñe en ignorarlo.

Fuente: http://www.arbil.org/

Un envío de Pia

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JESÚS - DIOS - SOCIEDAD ARGENTINA


Es el sólido fundamento de los Derechos Humanos y de la convivencia humana en Paz fundada en la Verdad, Justicia, Libertad, Amor solidario.

Homilía 7.06.09.

Por Mons. Miguel Esteba Hesayne, Obispo

En la liturgia católica de este domingo se celebra la festividad de la Santísima Trinidad. Es la festividad del Dios revelado por Jesús. En un proceso gradual con aguda pedagogía las festividades litúrgicas católicas nos han ido introduciendo en el misterio de Dios y del Hombre. Como en un arco cuya primera columna fue un niño-Dios (Navidad) hasta esta festividad de Dios que cierra el arco litúrgico pretendiendo introducirnos en la mismísima naturaleza divina Pero, a la gente de nuestro tiempo satisfecha, por un lado, con los adelantos técnicos a beneficio de todos los niveles de la existencia humana y por otro, con urgentes y gravísimos problemas de subsistencia y de relaciones familiares, sociales- políticas de orden nacional e internacional, ¿puede importarle quién es Dios? ¿ Cómo es Dios? ¿Tiene algo que ver con la vida cotidiana?

Precisamente, es de tal vital importancia saber quién es Dios, como saber quiénes somos los seres humanos. Jesús, en su misión de Salvador liberador del género humano, se ocupó detenidamente en revelarnos la intimidad de Dios para indicarnos el camino del logro humano. Es que creamos o no las cosas son como son y no como las pensamos y menos como las imaginamos. Vivir de ciencia ficción es una tragedia. Es lo que le está pasando a quiénes piensan, sienten y obran como Tele-dependientes.

En cambio, Dios se revela a si mismo. Es el contenido de toda la Biblia para que nosotros sepamos quiénes somos y cómo ha de ser la convivencia humana

La historia de la humanidad, la historia de cada persona es historia lograda cuando se vive de cara a Dios o historia fracasada cuando se vive de espalda a Dios. Dios es el espejo de la sociedad humana, el espejo de cada persona. Crease o no, es un hecho: “Fue así como Dios creó al ser humano tal y como es Dios. Lo creó a su semejanza” Por esta razón Jesús, enviado por el Padre Dios a salvar a la gente culmina su mensaje salvador mostrando con hechos y palabras que Dios es comunión de personas. Es modelo de sociedad humana en una dinámica que realiza la unidad desde una igualdad diferenciada y desde una diferencia no antagónica sino que enriquece la reciprocidad de las diferencias personales. Jesús no entró en disquisiciones filosóficas. No usó el término Trinidad. Usó un lenguaje directo, existencial. Habló a Dios y de Dios hablando de persona a persona en referencia a El y a nosotros con respecto a Dios. Por eso sabemos que Dios no es uno en soledad matemática. Es familia, es comunidad, habló de Padre, Hijo y Espíritu Santo en tal vital unidad que las tres personas se intercomunican entendiéndose y amándose y obrando en lo íntimo y maravilloso del ser Dios. Y el hecho de que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo convivan eternamente en un juego de infinita comunicación amorosa, en mutua donación personal, se sintetiza en la bella y genial definición: DIOS ES AMOR.

Es la conclusión extasiada de quién escuchó de los labios de Jesús la revelación de quién es Dios, de cómo es Dios en si mismo y para con nosotros, hombres y mujeres de este mundo Y por lógica consecuencia quiénes somos, qué significa ser persona humana en sí misma y en relación con las demás. A la luz del ser íntimo de Dios penetramos en la misteriosa realidad de cada persona humana que impone el respeto mutuo hasta el grado de amistad de dar la vida por el otro, dado el caso. (Jn.15,13)

Es el sólido fundamento de los Derechos Humanos y de la convivencia humana en Paz fundada en la Verdad, Justicia, Libertad, Amor solidario.

Preparando el Bicentenario Patrio, las Comunidades Cristianas ¿muestran al Dios de Jesús, espejo de convivencia, a través de una catequesis social política como aporte fundamental para una Argentina en PAZ?. Si no lo hicieren quedan en el pecado denunciado por el Concilio Vat.II: el dualismo de la Fe y la Vida. Y la invocación a Dios que hicieren, no será al Dios revelado por Jesús.


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"SANTO TOMÁS Y LA CONCORDIA ENTRE LA FE Y LA RAZÓN"


Página Católica = www.pagina-catolica.blogspot.com
Le invita a escuchar:



Conferencia del Prof. Dr. Antonio Caponnetto


Cuarta y última del ciclo "Los Clásicos", auspiciado por el Centro de Estudios Nuestra Señora de la Merced

Con la publicación de esta conferencia, en la que el Dr. Antonio Caponnetto nos habla magistralmente de los aportes fundamentales del Doctor Angélico a la exacta sinfonía en que concurren la Fe y la Razón, tuvo fin el ciclo "Los Clásicos" que el Centro de Estudios Nuestra Señora de la Merced ha auspiciado recientemente. Varios aspectos se abordan en la misma:

El primero consiste en un análisis filosófico-teológico de la relación entre la Fe y la Razón. En segundo lugar se explica aquella premisa inicial del célebre binomio: "creer para entender", y consiguientemente su complemento necesario: "entender para creer". En ambos casos las explicaciones se sostienen en los mismos textos de Santo Tomás de Aquino, cotejados y complementados con las de otros representantes del magisterio católico.

Distante del fideísmo y del racionalismo, la exposición aborda una cuarta parte: el esbozo histórico de las relaciones entre la Fe y la Razón, y el papel hegemónico que juega Santo Tomás de Aquino en el decurso de esa concordia.

Posteriormente se tienen en cuenta las secuelas de la discordia, intencionalmente provocada, como por ejemplo, la prepotencia cientificista. Y se exponen algunas pautas para recuperar la inescindible cooperación que debe existir entre el creer y el entender. Entre estas pautas se enfatiza aquella consigna clásica, lamentablemente abandonada, del philsophari in Maria. Filosofar en María, reconociendo a la Virgen Santísima como Sede de la Sabiduría.

Por último, la vida y la muerte del Aquinate son presentados como ejemplos vivos y encarnados de esta gloriosa armonía entre la inteligencia y el misterio, el logos y el Credo.

A principios de 1274, estando ya enfermo, es llamado por el Papa para participar en el Segundo Concilio de Lyón en el que se iba a discutir la reunión con los griegos; pidiéndosele que lleve el tratado que había escrito contra los errores de aquellos. No obstante estar agotado, se puso en camino por obediencia al Santo Padre, recibiendo un fuerte golpe en la cabeza de la rama de un árbol cruzado sobre el trayecto.

Se detuvo unos días en la casa de unas de sus hermanas, ya exhausto. Sin embargo celebró la santa Misa con una devoción extraordinaria, cubierto de lágrimas.

Hacia fines de Febrero pidió ser llevado a la abadía cisterciense de Fossanova donde hizo una confesión general y allí, al recibir por últimas vez la Sagrada Eucaristía, escribió la siguiente oración:

"Te recibo Señor, precio de la redención de mi alma,
te recibo viático de mi peregrinación, por cuyo amor he estudiado, velado y trabajado;
te he predicado y te he enseñado.
Jamás he dicho nada contra ti, pero si acaso lo hubiera dicho, Señor,
ha sido de buena fe y no sigo obstinado en mi opinión.
Si algo menos recto he dicho sobre éste y los demás sacramentos,
lo confío completamente a la corrección de la Santa Iglesia romana,
en cuya obediencia salgo ahora de esta vida y parto para la muerte".


Salió de la vida y partió hacia la muerte el 7 de Marzo de 1294. Para recibir en el Cielo el premio que había pedido cuando, en Diciembre de 1273, mientras oraba en la soledad de la iglesia de Santo Domingo de Nápoles, se le apareció el Señor y le dijo: "Tomás, mucho y bien has escrito sobre Mí ¿Qué quieres en cambio como recompensa?" A lo que el santo respondió: "Señor, elijo a Vos mismo". Desde entonces hay un Jesús de Tomás y un Tomás de Jesús.

¡Oiga y/o baje Santo Tomás y la Concondia entre la Fe y la Razón desde nuestro Blog!

http://pagina-catolica.blogspot.com/2009/05/santo-tomas-concordia-entre-fe-y-razon.html

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(Duración de la grabación 65' 17")

Al activar el enlace, ingresará a la entrada correspondiente en nuestro Blog. Para oír, recorra la página hacia abajo hasta visualizar el dibujo del reproductor cuyo botón PLAY debe oprimir. Debajo del reproductor encontrará dos enlaces que permiten bajar el archivo. El enlace de Esnip's permite también oír en línea.

Se ruega difundir este servicio; los interesados deben enviar un mensaje a la siguiente dirección:

pagina.catolica@yahoo.com.ar

Escribiendo en el Asunto o Texto del mensaje: Suscribir

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¡GLORIA SEA DADA AL PADRE AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO! AMÉN


Quizá sería mejor el silencio, frente a Dios, pero ¡Ay si no se habla de Dios! Nos veríamos privados del único discurso necesario, el que concierne a nuestro interés supremo.Domingo de la Santísima Trinidad
Por Mons. Marcelo Martorell
Hemos venido celebrando distintos misterios de la historia de la salvación: Navidad, Pasión, Muerte y Resurrección y la Ascensión del Señor, Pentecostés que es el misterio de la venida del Espíritu Santo y con Él, el nacimiento de la Iglesia. Hoy, la Iglesia dirige su mirada al misterio primordial del cristianismo: la Santísima Trinidad, fuente y principio de todo don, de la vida, del bien y del amor que marca el corazón del hombre.
La revelación de este misterio es progresiva. Le pertenece como totalidad al Nuevo Testamento, pero en el Antiguo Testamento ya se iba manifestando por parte de Dios a los hombres este misterio inefable. Dios habló de muchas formas a Israel, afirmando frente a los peligros de la idolatría un fervoroso “monoteísmo”, como nos lo enseña la primera lectura (Dt. 4, 32-34.39-40) cuando afirma: “reconoce y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra: no hay otro”. Israel que vivía constantemente en relación con pueblos paganos, debía ser advertido continuamente de esta verdad, para no caer en la idolatría. El Antiguo Testamento, celebra la grandeza de Yahvé único Dios, Creador de todo el universo y el Señor absoluto. Pero celebra también su cercanía con los hombres, ya que no sólo es su Señor y Creador, sino también su Pastor. Además el Señor cuida y protege a Israel con amor de predilección y lo elige como su pueblo, pueblo consagrado, pueblo de su propiedad. Esto ha sido experimentado por Israel y lo canta en sus celebraciones: Dios lo ha librado del poder de los Egipcios, sacándolos de la esclavitud, y ha constituido con él una “santa alianza”.
Para hablar de la Trinidad, Santo Tomás nos dice que “hay que hacerlo con cautela y modestia”. San Agustín afirma que “no hay otro tema en donde el error sea más peligroso, la investigación más ardua y el descubrimiento más fecundo” (De Trint. I, 3-5). En realidad, siempre que se habla de Dios tiene que hacerse con una actitud de respeto, de temor, reverencia y de adoración. Quizá sería mejor el silencio, frente a Dios, pero ¡Ay si no se habla de Dios! Nos veríamos privados del único discurso necesario, el que concierne a nuestro interés supremo. Entonces hay que hablar de Dios sabiendo que es arriesgado, pero reconociendo a la vez que es indispensable, ya que en esto se juega nuestra salvación.
Pues bien, ¿que cosa más difícil, pero sin embargo más necesaria, que hablar de Dios en cuanto que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, o sea en cuanto que es “Uno y Trino”? ¿No es verdad acaso que esto es lo que Dios nos ha ido manifestando progresivamente de sí mismo y que conociéndolo de ese modo y amándolo conseguiremos la vida eterna? Es llamativo cómo la autoconciencia de Jesús lo hace llamar a Dios “Padre” y si bien eso no justifica una doctrina trinitaria, sin embargo es de suma importancia. Jesús nunca se anunció como “persona divina”, pero su relación con Dios y su entrega a Dios que le compromete y le absorbe tanto, hacen comprensible y nos da un principio de entendimiento de este misterio. Luego de la Resurrección, el Nuevo Testamento aplica explícitamente a Jesús el testimonio del Antiguo Testamento: “Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy” (Sal. 2,7; 2 Sam.7,14; Hech. 4,25, Heb.1,5 etc.).
Para Israel el Mesías o Cristo de Yahvé era el rey, por ser “ungido”, pero también era el “Hijo de Dios”. Y con la venida de Cristo, Dios se revela al mundo en el misterio de su vida íntima. Se revela en la perfección y profundidad de su acto cognoscitivo y amoroso, por la que es Padre que engendra al Verbo y comunión de la que procede el Espíritu Santo. Y lo más admirable es que Dios entra ya en relación con los hombres no sólo como Dios Creador, sino como Trinidad, como Padre que ama como a sus hijos en su Hijo Único y en la comunión con el Espíritu Santo, extendiéndose la realidad de este misterio a todos los hombres que creen en Jesucristo. Es este mismo Espíritu, que en Jesús nos hace gritar “Abba Padre” y nos hace rezar en “el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo “.
Que la Virgen Madre, que llevó en su seno al Hijo del Padre Eterno, nos anime a vivir en la fe y el amor el gran misterio de Dios Uno y Trino.

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REBELIÓN EN LA IGLESIA - LAS COMUNIDADES DE BASE DE MADRID

Los enemigos de adentro de la Iglesia ya se han desenmascarado por completo y están abiertamente en contra de los principios, los Dogmas fundamentales de la fe católica y obviamente del Papa. La apostasía ha corroído sus entrañas al extremo de ponderar sus miserias de la manera más ostensible posible, pudriendo la mente de los fieles y por ende arrastrándolos al infierno. Aquí, una muestra de ello.

En defensa del aborto

Ante el anuncio de una nueva ley que pretende revisar la actual legislación, ampliando los actuales supuestos, Iglesia de Base de Madrid se siente llamada a decir su palabra, como lo están haciendo otras instituciones del Estado y la jerarquía católica.

Tenemos que reconocer honestamente que no todas las comunidades de Iglesia de Base de Madrid mantenemos exactamente la misma postura en este tema y en todos sus detalles. Coincidimos, no obstante, en que las opiniones de la jerarquía sobre el aborto no representan la opinión de la totalidad de la comunidad católica. Y pensamos que el reconocimiento de la diversidad es algo positivo y necesario para el diálogo que se necesita para enfocar justamente este asunto.

Posicionamiento


1. El aborto es un fenómeno complejo con implicaciones personales, sociales, políticas y religiosas. Afectados por el mismo fenómeno, todos estos ámbitos están llamados a expresar públicamente su punto de vista, pero sin convertirlo en campo exclusivamente propio. Se debería respetar siempre la distinción entre los planos jurídico y ético, científico y religioso.

2. El aborto no es un tema exclusivamente cristiano. A la hora de regularlo debe primar la ética cívica, común a todos los ciudadanos y ciudadanas, sobre la moral religiosa, específica de cada creencia. Por esto, corresponde al Parlamento democrático, ámbito de la soberanía popular, legislar sobre este tema.

3. El aborto, tema de especial sensibilidad, debe entenderse dentro de las diversas situaciones que amenazan y amparan la vida desde su inicio hasta su final. La ciencia (en la que actualmente no hay unanimidad) y la ética social irán marcando el cuándo del comienzo de la vida, el cuidado de su calidad y el momento de su final.

4. Los cambios culturales y sociales (avances de la ciencia, desarrollo de los derechos humanos, nuevo estatus de la mujer en sociedad, etcétera) influyen esencialmente en la definición de las situaciones límite o supuestos del aborto. La situación actual exige una revisión de la legislación vigente para adaptarla a los nuevos contextos.

5. A La mujer le corresponde decidir la interrupción de su embarazo, contando siempre con garantías sanitarias, psicosociales y jurídicas adecuadas en los servicios públicos. Defendemos que ninguna mujer deba ser llevada a la cárcel por interrumpir su embarazo.

6. En el conflicto entre la objeción de conciencia de los sanitarios y la decisión de la mujer de interrumpir libremente su embarazo, exigimos de los poderes públicos la regulación necesaria de los servicios hospitalarios para la práctica digna y segura de este derecho.

7. Las cristianas y los cristianos, sin mayor conocimiento en este tema que el resto de los ciudadanos, defendemos la vida en todo su proceso (el principio, desarrollo y final) y consideramos las aportaciones de la ciencia como un logro importante, aunque nunca dogmático, de la inteligencia humana.

8. Nadie debería hacer bandera política ni religiosa de este tema tan profundamente humano y generalmente por nadie deseado. Como católicos, nos oponemos decididamente a la excomunión y exigimos que esa pena desaparezca del Código de Derecho Canónico.

Finalmente, consideramos fundamental la información y formación de todos los ciudadanos y ciudadanas sobre este tema, la educación sexual adecuada, el uso de anticonceptivos y técnicas de reproducción, la atención y seguridad sanitaria y el acompañamiento psicosocial.

IGLESIA DE BASE DE MADRID

Madrid, 6 de abril de 2009

www.nodo50.org/iglesiadebase/


AUGUSTO PADILLA
CATAPULTA


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LA HORRENDA HEREJÍA DE BONAFINI Y SUS APÓSTOLES


Que un grupo de sacerdotes católicos, conjuntamente con una declarada partidaria del aborto y de la contranatura, se unan para impartir un Seminario de Teología, es un escándalo; pero que además este grupo esté organizado por Hebe de Bonafini y funcione en su autodenominada “Universidad Popular”, supera el dislate.

Por Fernando José Ares

Por el sitio de Internet de la Asociación Madres de Plaza de Mayo ( www.madres.org ) se informa que la referida “Universidad” ha organizado un Seminario de Teología de la Liberación que tendrá por bonafinescos docentes a Fray Antonio Puigjané (conocido asaltante de regimientos) , al Padre Jesús Olmedo (claretiano español, hermano del Obispo Pedro Olmedo, con quien interactúa en La Quiaca), el Padre Marcelo Trejo (mano derecha del sodomita Maccarone), el Padre Delfor Brizuela, alias “Pocho”, el Padre Carlos Gómez (párroco de la Iglesia Stella Maris de Ensenada), el Padre Alejandro Blanco (asesor del Hogar Madre Tres Veces Admirable), Patricio Doyle (ex-sacerdote adscripto al indigenismo) , el Pastor Arturo Blatezky (de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, miembro, junto con el Obispo de Neuquén, Monseñor Melani, del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos), Oscar Campana (director de la revista “Vida Pastoral” de la Sociedad de San Pablo) y Diana Maffia (explícita partidaria del aborto y la contranatura, copartícipe de encuentros con la Asociación de Mujeres Meretrices por los Derechos Humanos y la Asociación Lucha por la Identidad Travesti y Transexual).

Triste elenco que habría de actuar bajo la coordinación de Antonio Fenoy (ex-sacerdote que fue dejado cesante como docente de catequesis en La Plata por enseñar doctrinas contrarias a la Iglesia Católica) y de Ernesto Martínez. 

Cabe consignar que la auspiciante, Hebe de Bonafini, no presenta mayores antecedentes como teóloga, salvo dos incursiones verdaderamente audaces, en una de las cuales, como se recordará, atribuyó condición porcina a S.S. Juan Pablo II, y en la otra dejó revelado para la posteridad quiénes arderán en el infierno y quiénes no.

El objetivo del Seminario impartido por tan piadoso cuerpo docente es “comprender el carácter revolucionario del mensaje de Jesús y su proyecto de liberación de los pueblos” buscando solucionar definitivamente “los temas que atraviesan la fe cristiana y su praxis política”.

Así que ya se sabe: Bonafini, sus curas, pastores y demás teólogos y abortistas serán los que arreglarán la fe cristiana; no se necesita más.

La gravísima y sacrílega fantochada de esta Iglesia Clandestina ha llegado muy lejos, mientras los fieles que integramos el católico rebaño le seguimos preguntando ciceroniamente a la Jerarquía: ¿Hasta cuando seguirán abusando de nuestra paciencia?

Publicado por Cabildo Abierto

De la cerda madre de terroristas asesinos no se puede esperar otra cosa, estoy seguro que ya tiene asegurado un lugar preferencial en el averno y eso es muy triste, pero lo siento mucho por esos sacerdotes desviados porque son los hijos predilectos muy queridos por Dios y el perderse le causarán un dolor infinito. Después largan la cruz y toman la metralleta, hacen de correo y hasta asesinan colimbas indefensos como los que llevaban el pan en City Bell.

TIKY

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LOS SONIDOS QUE NOS GUSTAN PUEDEN TAMBIÉN PERJUDICARNOS

La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Fasta, en el marco del ciclo de charlas gratuitas del Shopping Los Gallegos, los invita a participar de la charla “Los sonidos que nos gustan pueden también perjudicarnos”, a cargo de la Licenciada Noemí Elizabeth Colacilli.

En esta oportunidad abordaremos “La incidencia sobre la audición del uso excesivo de Mp3 y la concurrencia a lugares recreativos con música muy alta”. La presentación tendrá lugar, el martes 9 de junio a las 14, en el nivel cines del Shopping Los Gallegos.
La Licenciada Colacilli es Coordinadora de la Licenciatura en Fonoaudiología de la Universidad FASTA. Profesora titular de Audiometría y Audioprótesis de la Licenciatura en Fonoaudiología de la Universidad FASTA. Representante de la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos de Mar del Plata. Fonoaudióloga titular del IREMI de la Municipalidad de General Pueyrredón.
Maximiliano Gatti Zanichelli
Comunicaciones
Universidad FASTA
(0223) 499-0498
maxigz@ufasta.edu.ar
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LAS ELECCIONES Y EL BICENTENARIO


En momentos en que nos disponemos en pocas semanas a participar de un nuevo hecho eleccionario en nuestra Patria y Provincia, y en medio de la urgencia de obrar con responsabilidad social y ciudadana, considero que muchas veces las coyunturas, las estrategias, lo inmediato hacen perder la trascendencia que en sí tiene la responsabilidad de votar bien o con clara conciencia ciudadana.


Carta del Obispo de Posadas – Domingo de la Santísima Trinidad – 07.06.09

Por Mons. Juan Rubén Martínez

En este domingo celebramos a la Santísima Trinidad. Si hay algo esencial de nuestra Fe como cristianos es creer que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Creemos en la Trinidad por la revelación que Jesucristo, el Señor, realizó y que leemos en los textos de la Palabra de Dios. Es importante que comprendamos la significación que tiene para nuestra vida, esta verdad que confesamos los cristianos. Nuestra época que acentúa solamente temas circunstanciales, a veces sensacionalistas y en general pasajeros, omite las cuestiones importantes, y que son claves para comprender el sentido profundo de la vida y se desinteresan por temas como la revelación que el mismo Jesucristo ha realizado. Dios que se hizo uno de nosotros para revelarnos todo y cual es el camino, en general no cuenta con nuestra escucha, porque el exceso de ruido hace que no se escuche la “Palabra”. Algunos grupos religiosos se dicen cristianos pero niegan la Divinidad de Jesucristo y lo comparan a otros personajes importantes, profetas…, desconociendo la singularidad de su presencia. En el Credo, en la confesión de fe de los cristianos, manifestamos que creemos en Jesucristo, verdaderamente hombre y verdaderamente Dios, y en Dios “Uno y Trino”. En esta formulación se encuentra la esencia del cristianismo con profundas consecuencias espirituales, pastorales, culturales y hasta en la manera de vivir y concebir el mundo.

El Evangelio de este domingo (Mt.28,16-20), es elocuente y a la vez esperanzador. El texto expresa un pedido de Jesús a sus discípulos, antes de su partida hacia el Padre: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo” (Mt.28,19-20).

En momentos en que nos disponemos en pocas semanas a participar de un nuevo hecho eleccionario en nuestra Patria y Provincia, y en medio de la urgencia de obrar con responsabilidad social y ciudadana, considero que muchas veces las coyunturas, las estrategias, lo inmediato hacen perder la trascendencia que en sí tiene la responsabilidad de votar bien o con clara conciencia ciudadana.

Si bien cada elección es una instancia clave, aunque no la única de la vida institucional de un país. Estas elecciones son previas e inmediatas al inicio de la celebración del bicentenario 2010-2016. Será una oportunidad donde todos, pero especialmente los que nos denominamos cristianos y confesamos nuestra fe en Jesucristo, podamos entender que la santidad a la que estamos llamados también requiere discernir nuestro voto teniendo en cuenta la necesidad que no haya rupturas entre la fe que profesamos y valores como la vida, la familia, justicia, solidaridad, trabajo… que son fundamentales para construir una sociedad con esperanza. También para celebrar más dignamente nuestro bicentenario, no solo con festejos importantes, sino poder celebrar una Argentina que brille por las virtudes de sus ciudadanos y sus dirigentes.

Con motivo del bicentenario los obispos argentinos hemos escrito un documento, en noviembre de 2008, que iré reflexionando en partes, para que nos permitan dichos textos rezar, reflexionar y obrar en la búsqueda de pasar de ser “solo” habitantes a mejores ciudadanos, capaces de trabajar por una mayor amistad social y diálogo republicano.

Los obispos de la Argentina en ese documento para el bicentenario: “Nos dirigimos a todos nuestros hermanos que habitan esta bendita tierra. Les escribimos desde nuestra fe como discípulos y misioneros de Jesucristo, “rostro humano de Dios y rostro Divino del hombre”, porque “la misión del anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo tiene una destinación universal. Su misión de caridad abraza todas las dimensiones de la existencia, todas las personas, todos los ambientes y todos los pueblos”. Nada de lo humano le puede resultar extraño…”.

Desde ya que las elecciones, con el ejercicio responsable del voto, así como la vida republicana…, y el bicentenario nos implican en nuestra conciencia cristiana y en el reclamo de coherencia cuando celebramos la Trinidad, en la que creemos.

¡Un saludo cercano y hasta el próximo domingo!

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viernes, 5 de junio de 2009

LA FALSA MAGIA Y LA XENOFOBIA EN LA LITURGIA CRISTIANA


Estas reflexiones tienen su origen en una carta que llegó al Obispado al cual pertenezco, de parte de un colega que se hizo eco de un laico que se sintió a disgusto en una de mis misas.
Por el P. Leonardo Belderrain

La carta -que está transcripta- es muy rica y da pie para replantear la ética entre colegas sacerdotes y laicos. También permite pensar el tema de cómo recuperar el valor del misterio en culturas descristianizadas e introduce asimismo la discusión acerca de la inclusión o no de los lefebristas al interior de la iglesia, en razón de los abusos litúrgicos de los sacerdotes posconciliares o por su recelos con el pueblo judío.
Dice el denunciante:
Estimados del obispado de Quilmes:
Soy el párroco de Chubut y acudo a ustedes para notificar un posible caso de grave abuso litúrgico en la diócesis de Quilmes que me fue señalado por un médico de Dolavon que estuvo en Parque Pereyra el domingo del Buen Pastor.
Este médico volvió muy molesto y casi escandalizado por cómo se celebró la Misa en la capilla de ese parque.
Además de eliminar las otras lecturas para leer exclusivamente el Evangelio, el sacerdote consagró un gran pan común y, a la hora de la Comunión, lo partió en pedazos y los puso en un plato que luego hizo "correr" por los bancos para que cada uno sacara, inclusive dando instrucciones muy "dudosas" sobre quienes podían comulgar. Le pedí al médico que tratara de recordar esas instrucciones para enviárselas.
Destaco que ni ese médico ni quien escribe tenemos reminiscencias preconciliares, pero consideramos que un mínimo de respeto hacia la Misa y la Eucaristía es necesario tenerlo para que los fieles puedan "pescar" algo del misterio que en ellas se realiza.
Estoy escribiéndome con lefebvrianos que están en la zona de El Bolsón, para ver cómo sacarlos de su empecinamiento, pero siempre me contestan con posturas irrespetuosas como la de Parque Pereyra para justificar su postura. Me cansé de decirles que son abusos, que no es la norma litúrgica de la Iglesia, pero me vienen con siempre más ejemplos de abusos que vienen "tolerados" y nunca reprendidos.
Les pido que para el bien de la Iglesia vean lo que pasa y, de ser necesario, intervengan para que estas cosas no se repitan.
Sé que no es fácil intervenir en estas cosas, sobre todo en tiempos de falta de clero, que "aconsejan" tolerar y tener paciencia para que los sacerdotes no abandonen la diócesis, pero algo se puede mejorar...
Agradezco desde ya la atención que quieran brindar al presente mensaje.
Que el Señor los ilumine para que puedan obrar según su Espíritu.
P. S
Estimado Padre y hermanos del obispado de Chubut:
Tomo la carta de P.S como una corrección fraterna porque me imagino que este hermano sacerdote no encontró mi dirección y prefirió mandarla al obispado de Quilmes, sabiendo que allí somos todos hermanos y en virtud de ello, me iban a entregar su carta inmediatamente, como presumo hubiera sido su intención.
Como usted sabrá, padre, la ética evangélica es tan exigente como las normas litúrgicas y exige que si tenemos algo en contra de un hermano, lo veamos primeramente sólo, luego con dos o tres testigos, y recién entonces llevemos el problema a la comunidad entera.
Como su intención seguramente no ha sido "delatar" y "agredir", sino "corregir" y "ayudar" para que mis liturgias sean más vivas y más perfectas, es que le escribo en esta oportunidad.
Su amigo, el doctor seguramente participó de una misa del “Buen Pastor” para niños donde ellos mismos, con la ayuda de sus padres y catequistas, hacen los panes (que habitualmente elaboran las monjas capuchinas) con el objeto de que aprendan que su trabajo tiene valor y es tomado muy en serio por Dios.
De esta manera intento sacralizar el trabajo de ellos en subculturas posmodernas que no pocas veces los ven como objeto de placer y víctimas de abusos. El pan se lo hace en un horno salamandra de la familia Pereyra Iraola. Siempre entendí que la sacralidad del pan compartido no se ve amenazada por el hecho de compartir un pan real. Divinizarnos con y por la Eucaristía en mi perspectiva implica tomar en serio el niño y lo que amasa con sus manos (sentido apolinio).
Disculpe la pretensión. Intento salvar a Dios de aproximaciones litúrgicas que no subrayan lo humano y en cambio divinizan al sacerdote. En ese último sentido, en una parroquia aledaña de otra diócesis, algunos hermanos sacerdotes (Milicristi) le dicen a los niños que ellos, los curas, no tienen padres carnales y que el padre de los sacerdotes es Dios. No es esa mi postura.
Mi evangelización va destinada a chicos muy ricos a veces pobres de los countries de la zona sur que consumen el pan de los canastos de los hipermercados y por familias de bolivianos muy pobres a veces ricos que no siempre tienen la harina para hacerlo. Ojalá en algún momento pudiera nuestra gente también fabricar el vino y tener más fiestas (sentido dionisiaco). La perspectiva pastoral de la capilla es artesanal y ecológica y en esa perspectiva nos manejamos frente a la deshumanización de la cultura postmoderna. Creemos que a través de la elaboración del pan contribuimos a que los niños no se vean tan absorbidos por la sociedad de consumo y sientan que su trabajo cotidiano tiene magia, si incluso lo viven desde el escenario de un bosque-templo que les permite ver la comunión real entre ricos y pobres. Así la capilla se vuelve auténticamente mágica y la Eucaristía se hace comprensiblemente principio y fin de toda la vida cristiana.
Tal vez usted no comparta esta postura y su preocupación actual sea que los lefebristas se sientan de nuevo incluidos en una iglesia coherente con su tradición. Es mi deseo que tenga éxito en su cometido, aunque algunos pastores dicen que los problemas de esas comunidades no son los litúrgicos sino que niegan el Holocausto y no sientan hoy en sus mesas a los judíos. Menos mal que usted no es preconciliar y lo aclara; seguramente sabrá ayudarlos a que no sean xenófobos y a que se informen fehacientemente de los hechos antes de tomar partido.
Por mi parte, es un gusto haberlo conocido; como dice usted, hay pocos sacerdotes, no está mal ser tolerantes pero hay que considerar, creo, que los problemas de comunión en las Iglesias cristianas los generan no tanto los intolerantes sino los que dicen que ven y no ven, y quieren hacer de la Iglesia una secta cuasi racial.
Lamento, eso sí, que su amigo el doctor no se haya acercado a mí después de la Misa con su comentario o aún en medio de ella. Una de las prácticas de tolerancia y respeto de nuestra comunidad es precisamente invitar a quienes visitan el parque y la capilla a que cuenten lo que aprendieron en el día de paseo. Quienes compartimos esos encuentros, siempre escuchamos con respeto los relatos y no pocas veces advertimos experiencia mística.
Quizá si usted hubiese estado en el lugar de su amigo, podríamos haber tenido un intercambio de ideas muy enriquecedor entre nosotros. Quién sabe, todavía sea posible si alguna vez usted está de paso por Buenos Aires.
Mi pertenencia a la Diócesis de Quilmes me enorgullece en razón de su tolerancia cero a los chusmeríos y el respeto a quienes como yo, por su inserción en sectores no comunes (desde countries hasta cárceles, pasando por barrios muy humildes) realizan estrategias pastorales poco convencionales.
Gracias por haber intentado la corrección fraterna, aunque por una vía poco ortodoxa. Feliz Pentecostés y que el Espíritu Santo descienda sobre nosotros para que podamos limpiar la liturgia de un falso sentido mágico poco cristiano, donde lo único sagrado que quedan son los clérigos.
Ojala que sus misas y las mías no estén peleadas con el misterio por ser deshumanizadas y envueltas de odio por nuestros hermanos judíos. Se acercarán así seguramente nuestros hermanos lefebristas que ya no quieran proyectar la discriminación que sufrieron y que hoy pueden sin quererlo prolongarlo con otros cuando se hace de espía.
Pbro. Dr. Leonardo Belderrain
Capilla Santa Elena, Parque Pereyra Iraola, Diócesis de Quilmes
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