jueves, 4 de mayo de 2023

POR QUÉ LA IZQUIERDA ODIA LA LEY NATURAL

La oposición radica en las definiciones de bien y mal, orden y bien común, porque tales definiciones vinculan las cosas con la realidad.

Por John Horvat II


La izquierda está llevando al mundo al caos a través de extrañas malas interpretaciones de la ley. Sin depender más de precedentes o incluso de las líneas estrictas de la Constitución, casi cualquier cosa puede justificarse legalmente: aborto, suicidio asistido, licencia sexual completa, nuevos "derechos transgénero", tiranía de pronombres y otras prácticas. La ley es fluida y cambiante según lo que se adapte a las pasiones de la persona.

Así, cualquiera que afirme que existe una ley superior inmutable puede esperar oposición. Cuando tal teoría legal se generaliza, aterroriza a la izquierda. Los liberales perciben que alguien les está llamando la atención. Temen una ley que tenga bases y definiciones sólidas.


La inmensa tracción de la teoría de la ley natural

La creciente aceptación de la teoría de la ley natural entre los ciudadanos frustrados está sacudiendo el campo legal. La revista de izquierda norteamericana Current Affairs expresó recientemente su alarma con un artículo titulado “El resurgimiento de las teorías de la 'ley natural' debería asustarnos a todos”. El autor K. Wilson señala que “la ley natural está ganando una enorme tracción entre los juristas conservadores y los estudiosos del derecho”.

La ley natural es la teoría legal sobre la cual se fundó el Occidente cristiano. Sostiene que en el corazón de los hombres está escrito un código moral, válido para todos los pueblos y lugares, que proporciona una base para la certeza moral que guía la acción humana. Esta ley moral en la naturaleza humana proporciona las pautas generales sobre las cuales se basa toda ley. Los Diez Mandamientos, por ejemplo, a menudo se describen como un resumen sucinto de la ley natural.


La distorsión de la ley positiva

El derecho moderno, sin embargo, cortó la conexión con la teoría del derecho natural en el siglo XIX con una escuela de derecho legal llamada “positivismo legal”. Despojó a la ley de sus fundamentos morales y la convirtió en un conjunto de reglas hechas por humanos que rigen la sociedad, representando la voluntad soberana del pueblo a través de instituciones representativas. Las leyes representan construcciones sociales adaptadas a las circunstancias sin una dimensión moral específica.

Por lo tanto, cualquier cosa (excepto los sistemas similares a la ley natural) es aceptable. El derecho positivo no necesita corresponder a la realidad objetiva sino sólo a las disposiciones (y caprichos) de sus legisladores. Además, a medida que la sociedad decae, la ley ya no puede confiar en la fibra moral que alguna vez sostuvo el orden en la sociedad. El curso degenerativo del derecho positivo permite interpretaciones cada vez más absurdas.

Los juristas y académicos conservadores se están aferrando a la ley natural como un ancla de seguridad y verdad en un clima legal donde todo es posible y nada es seguro.


Deficiencias del originalismo

Durante algún tiempo, los conservadores confiaron en el originalismo, leyendo la Constitución a la luz de la intención original de los redactores y legisladores posteriores. Sin embargo, esta lectura conservadora de la Constitución ha resultado poco fiable e inadecuada para salvaguardar una interpretación moral de la ley. Jueces y juristas liberales se escondieron dentro de la penumbra imaginada de la Constitución para impulsar sus agendas y legislar desde los estrados.

Ahora los estudiosos del derecho están adoptando la ley natural, ya que permite una inmensa libertad para determinar la ley dentro de un marco moral sólido.

El establecimiento legal liberal está alarmado por el desarrollo ya que no cree en una ley superior que proporcione la base para todos los demás. Los liberales odian la ley natural porque restaura una visión moral de la ley y la sociedad, y obstaculiza el movimiento hacia una sociedad cada vez más disoluta.


Tergiversando la Ley Natural

Por esta razón, los izquierdistas tergiversan deliberadamente el concepto de ley natural. Lo presentan como un conjunto totalitario y teocrático de reglas rígidas construidas sobre premisas no comprobadas. Dicen que “impone las leyes de Dios en lugar de la Constitución”. K. Wilson concluye erróneamente que es “una justificación para usar el estado para hacer cumplir las convicciones morales del teórico de la ley natural”.

Y sin embargo, no hay nada más lejos de la verdad. Cuando Dios creó a la humanidad, incorporó un orden moral en el alma. El precepto general de la ley natural, del que se derivan todos los demás, es que “el bien debe hacerse y perseguirse, y el mal debe evitarse” (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I–II, q. 94, a. 2 ) Esta no es una plataforma teocrática arbitraria para la tiranía.


Explicación de la ley natural

La ley natural se basa en la naturaleza inherente de las cosas que funcionan de acuerdo con sus fines. Una silla que no permite sentarse no cumple su función. Un vaso que no contiene líquido está reñido con la lógica interna de su existencia.

Así también con la humanidad y la sociedad. Por la razón natural se puede percibir lo que es bueno y lo que es malo para el funcionamiento de la sociedad. Por ejemplo, está en la naturaleza del habla que se diga la verdad. Mentir es un abuso de expresión y, por lo tanto, incorrecto y contrario al buen orden de la sociedad. Robar siempre está mal, ya que priva a otro de lo que se debe. Estos no son juicios subjetivos sino parte del funcionamiento de las cosas.

Lejos de reglas rígidas, la ley natural es un conjunto de pautas que tanto autorizan como limitan al gobierno en su búsqueda del bien común de la comunidad política. La ley natural previene la tiranía y el abuso al evitar que la ley se desvíe hacia el capricho y la fantasía. Sostiene el orden, el estado de cosas donde todo funciona según su naturaleza y fin.


Larga historia

Con la ley natural como guía, los legisladores humanos pueden hacer leyes justas. La ley natural sirve como criterio sobre el cual se basa toda ley, no como una camisa de fuerza para un régimen totalitario. Permite una inmensa libertad a los legisladores para adaptar sus leyes a las circunstancias y gravedad de los asuntos a resolver. Facilita el mantenimiento del orden social.

No hay nada nuevo acerca de la ley natural. En la Antigüedad, se encuentra tanto en Grecia (Antígona, líneas 440–70, de Sófocles) como en Roma (Sobre la República, libro 3, no. 33, de Cicerón). Sin embargo, la Iglesia lo desarrolló, enriqueció y sistematizó, y fue universalmente aceptado en el desarrollo de la civilización cristiana occidental. Es el fundamento de toda ley.

La tradición jurídica estadounidense tiene raíces de derecho natural, como lo demuestran las declaraciones del renombrado jurista inglés Sir William Blackstone (1723-1780), que influyó profundamente en el derecho consuetudinario colonial. Plantea una “ley de la naturaleza” que es “obligatoria en todo el mundo, en todos los países y en todo momento: ninguna ley humana tiene validez alguna, si es contraria a esta; y las que son válidas derivan toda su fuerza y ​​toda su autoridad, mediata o inmediatamente, de este original”.

Es decir, el derecho natural no es una imposición novedosa a la sociedad sino un retorno a la fuente desde la cual América puede regenerar su derecho en un clima de certeza, orden y lógica.


Una negación nominalista de universales y definiciones

Hay razones más profundas por las que los liberales odian la ley natural. La oposición radica en las definiciones de bien y mal, orden y bien común. Tales definiciones vinculan las cosas con la realidad. La ley natural reconoce una naturaleza inmutable de las cosas que se pueden conocer y actuar.

Al negar la ley natural, los liberales afirman que no se puede conocer la naturaleza de las cosas, los humanos y la sociedad. Es una especie de nominalismo legal que rechaza los conceptos universales y se basa únicamente en las construcciones sociales de la época.

Así, los nominalistas jurídicos no pueden aceptar la ley natural escrita en el corazón de los hombres, válida para todos los pueblos y lugares. Ven toda ley como el producto de hechos, observaciones y experimentos. Tal visión hace que el derecho sea fácilmente manipulable por pasiones y caprichos que pueden degenerar en tiranía y fantasía.

El rechazo de la definición refleja una negativa a refrenar las pasiones. En su libro “Revolución y Contrarrevolución”, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira define la esencia del liberalismo como “el derecho a pensar, sentir y hacer todo lo que exigen las pasiones desenfrenadas”.

Por esta razón, el sistema político liberal está cada vez más reñido con la ley natural. Rechaza una noción universal de ley basada en la naturaleza humana y la reemplaza con una regla universal más rígida que dice que las pasiones desenfrenadas no deben ser reprimidas.


Una obsesión freudiana con la liberación sexual

Finalmente, los liberales odian la ley natural porque se opone a la primacía del placer individualista. La hostilidad liberal hacia la moderación se dirige especialmente hacia las pasiones sexuales. Según la ley natural, el fin del acto sexual es ante todo, la procreación. Cuando se toman medidas para frustrar este acto o destruir el vínculo matrimonial que lo protege, es contrario a la ley natural.

Por lo tanto, los liberales estaban aterrorizados por la derogación de Roe v. Wade. Sostienen una visión freudiana de la naturaleza que dice que las pasiones desenfrenadas, especialmente los apetitos sexuales, deben ser gratificados y no pueden ser refrenados. Cualquier ley o acción contraria a este desenfreno es “antinatural” y debe ser opuesta. Los negacionistas de la ley natural son, ante todo, promotores de la revolución sexual. Preferirían sufrir todas las consecuencias desastrosas de las pasiones desenfrenadas sobre los individuos y la sociedad que aceptar que la felicidad se obtiene mucho más amoldándose a la naturaleza que sucumbiendo a sus excesos.

Por lo tanto, la puerta abierta a la depravación y la fantasía, es una gran razón por la que la ley natural tiene tanta oposición. No es el noble deseo de promover el bien común o promover la libertad lo que motiva a quienes niegan la ley natural. En cambio, es una gratificación egoísta que no aceptará restricciones ni definición y eventualmente conducirá a la destrucción del orden en la sociedad y la esclavitud al vicio.


Cómo la ley natural aterroriza a la izquierda

La ley natural atrae a los estudiosos del derecho y a los juristas porque ven el poder destructivo de la decadencia moral. Sólo una visión universal de la naturaleza humana puede proporcionar la salida a la crisis actual. Dentro de un marco legal del orden natural, la sociedad puede cumplir su función y la humanidad caída puede obtener algún grado de felicidad.

Cuando el sistema legal actual se basa en juicios y caprichos subjetivos, su ley positiva se convierte en una extravagancia de todo, menos ley natural. Irónicamente, no conduce a leyes más diversas sino a un solo sistema de leyes rígidas y tiránicas que soporta cada vez más la esclavitud de las pasiones. Una vez en su lugar, lo cancela todo y no deja libertad para volver al orden.

La ley natural aterroriza a la izquierda que asumió que había muerto hace mucho tiempo. Los izquierdistas no pueden admitir que pueda haber quienes den la bienvenida a la libertad ordenada y la moderación. No pueden ver que el nihilismo aguarda al otro lado de un sistema positivista legal defectuoso que conducirá a todo tipo de vacío y desesperación.


Tradition, Family, Property



CONVENTO CARMELITA EN SAVANNAH (GEORGIA) OBLIGADO A CERRAR DESPUÉS DE LA “VISITA APOSTÓLICA”

El único monasterio carmelita del estado de Georgia ha recibido la orden de cerrar tras una “visita apostólica” en febrero de 2022.

Por Brian Mershon


Una fuente interna dijo que la presidenta de la Federación Carmelita, la Hermana Mary Clare Trolley, y el Padre Carmelita Rafal Wilkowski han aconsejado a la vigorosa y saludable Madre Superiora y a una hermana de 95 años de edad que 'encuentren un hogar de ancianos'.

“La lección ahora para cualquiera que esté considerando una vocación religiosa en Savannah es que todo te puede ser arrebatado de la noche a la mañana: tu carisma, tu Misa en latín, tu vivienda y tus votos a Dios podrían esfumarse”, dijo Amara Derienzo, una jardinera del monasterio que recientemente pasó una semana allí discerniendo su vocación.

El monasterio se asienta en una propiedad de primera calidad que ha sido el hogar de la comunidad carmelita desde 1958. Las monjas llegaron pocos meses después de que el reverendísimo Thomas J. McDonough, entonces obispo de Savannah, invitara a las monjas del Carmelo de Filadelfia a hacer una nueva fundación en su diócesis con el propósito explícito de rezar por “los sacerdotes y, en particular, por una profundización de la fe en los pocos y dispersos fieles”. El obispo expresó su firme convicción de que los esfuerzos por evangelizar Savannah sólo darían fruto si se apoyaban en la oración.

Según una persona del convento que habló con LifeSiteNews bajo condición de anonimato, tres hermanas (incluida la madre superiora) y dos novicias fueron informadas en septiembre de que tenían hasta finales de 2022 para abandonar el monasterio. La hermana mayor, que al parecer tiene 95 años, formó parte del primer grupo que se trasladó a Savannah desde Pensilvania a finales de la década de 1950. Al parecer, a ella y a la madre superiora, de unos 70 años, se les dijo que “buscaran una residencia de ancianos” a la que trasladarse sin ningún tipo de orientación o ayuda por parte de la orden o de la diócesis.

“La hermana Carmela lleva aquí más de 60 años”, dijo la jardinera Derienzo a LifeSiteNews.

La hermana más joven, que había preguntado a su padre si podía ingresar en el monasterio carmelita cuando tenía 12 años, lleva 5 años en el monasterio. Ni el secretario del Carmelo para las monjas, el padre Rafal Wilkowski, ni la presidenta de la Federación Carmelita, la hermana Mary Clare Trolley, le dieron ninguna orientación ni sugerencias para su futuro, explicó la fuente.

Derienzo dijo que el trato que está recibiendo una comunidad religiosa que lleva 50 años destinada en Savannah “no sirve de inspiración para las vocaciones religiosas”.

“Puedes sacrificar toda tu vida y que te pongan de patitas en la calle en tu madurez, y no se haga ningún esfuerzo por retenerte en la flor de la vida”, añadió Derienzo.

El decreto de afiliación emitido al Monasterio Carmelita de Savannah en agosto de 2022, que LifeSiteNews ha obtenido, era “poner en marcha lo necesario para llevar a cabo la supresión de este monasterio” (Ver Cor Orans Sección III Afiliación nº 55). Originalmente, Trolley dijo a la comunidad que todas las novicias tenían que abandonar el monasterio a finales de 2022, dijo la fuente.

Continuando, el informante explicó que del 21 al 23 de febrero de 2023, se celebraron reuniones con la Federación, el actual Obispo de Savannah y el “visitador apostólico”. En ese momento, las monjas no se habían adherido al deseo de la Federación de abandonar el monasterio, por lo que se les comunicó de nuevo que disponían de 2 meses para encontrar un nuevo lugar donde vivir.

A partir de abril de 2023, la Madre, las hermanas y las novicias han pedido más tiempo mientras rezan para superar esta prueba.

“Nuestro Señor Jesucristo se identifica con nuestras hermanas carmelitas porque son maltratadas, vulnerables y olvidadas. Todo lo que la Federación y el Vaticano les hacen, se lo hacen a Él”, dijo Derienzo a LifeSiteNews. “Él prometió esto: 'La casa de mi Padre es una casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones'”.

“Sabemos dónde termina esto. Jesús responderá por las hermanas. Nuestra Señora nos promete que, al final, su Corazón Inmaculado triunfará”, añadió Derienzo. “Su corazón está en el Carmelo, y aunque nos esperan días oscuros, podemos descansar con plena confianza en Ella”.


Hipocresía bergogliana

Durante su audiencia general de los miércoles, el 26 de abril, Bergoglio hizo la siguiente pregunta retórica sobre los monasterios y su contribución al anuncio del Evangelio de Jesucristo: “¿No sería mejor que dedicaran sus energías a la misión?”.

“¡No!”, se respondió él sí mismo y calificó a esos religiosos de clausura como “el corazón palpitante” de la misión de la Iglesia.

Qué diferente fue aquella proclamación hablada de la promoción positiva sobre el papel de la oración y la meditación de los religiosos comparada con la noticia de Savannah, Georgia, de que se va a cerrar el convento de las Carmelitas.

Ni la diócesis de Savannah, ni la hermana Mary Clare Trolley, ni el padre Wilkowski han respondido aún a las llamadas o correos electrónicos solicitados por LifeSiteNews.

Por favor, póngase en contacto con el monasterio para proporcionar apoyo espiritual y monetario.

Póngase en contacto con la hermana Mary Clare Trolley en el 812-299-1410 o con el obispo de la diócesis de Savannah a través de la oficina de Comunicaciones en el 912-201-4051 con sus comentarios o preguntas respetuosas.


Life Site News


RUSIA Y UCRANIA DESMIENTEN A FRANCISCO SOBRE LA SUPUESTA “MISIÓN DE PAZ” DEL VATICANO

Tanto Ucrania como Rusia han desmentido que el Vaticano esté en una “misión de paz” tal y como dijo Francisco a los periodistas cuando volaba de regreso a Roma tras visitar de manera oficial Hungría.


Una fuente de la Presidencia ucraniana ha dicho a CNN que “las gestiones de paz en nombre de Ucrania se estarían dando sin el consentimiento o sin la bendición del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski”.

A su vuelta de Hungría, Francisco aseguró sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania que había “una misión en marcha en estos momentos, pero todavía no era pública. Cuando lo sea, afirmó, “hablaré de ella”.

En ese sentido, subrayó que “todo el mundo está interesado en el camino hacia la paz” y que por su parte “hará todo lo que haya que hacer” por alcanzarla.

Francisco también indicó que el Vaticano ayudará en el regreso de los niños ucranianos que han sido llevados forzosamente a Rusia, según afirmó durante el vuelo de regreso de su visita de tres días a Hungría:
“Pienso que sí, porque la Santa Sede ha trabajado ya como intermediaria en algunas de las situaciones de intercambio de prisioneros a través de la Embajada (rusa ante la Santa Sede) y creo que puede trabajar también en esto”
Y afirmó que “la Santa Sede está siempre dispuesta a hacer de todo por las causas justas y ayudar” en casos como este, “que son casos de humanidad”.

Francisco también citó el caso de las mujeres ucranianas que huyen de la guerra y advirtió de que si se pierde en entusiasmo y la atención a estos casos “pueden llegar los buitres” y aprovecharse.

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Por otra parte, el gobierno ruso ha asegurado que no tiene conocimiento de ninguna “misión de paz” del Vaticano, como anunció el domingo pasado Francisco durante su vuelo de regreso tras su visita a Hungría. Dado que el gobierno ucraniano ha dicho lo mismo, cabe preguntar por qué el Pontífice dijo lo que dijo.

A la negativa contundente del gobierno ucraniano sobre la posibilidad de que el Vaticano medie para conseguir la paz se ha sumado el gobierno ruso, que dice desconocer cualquier iniciativa en ese sentido.

“No, no se sabe nada”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria al ser preguntado por las declaraciones del pontífice acerca de que “hay en marcha una misión de paz” de la Santa Sede, de la que no dio detalles.

Parece poco probable que pueda darse una misión de esa naturaleza si las partes afectadas no la conocen o incluso, en el caso ucraniano, la rechazan.


Con información de InfoCatolica


miércoles, 3 de mayo de 2023

EL SIMBOLISMO DE LOS SANITARIOS QUE BAILABAN DURANTE LAS “OLAS DE COᲡ1D”

Todos recordamos los extraños bailes de los sanitarios realizados simultáneamente en muchos hospitales en gran parte del mundo occidental, en medio de la “segunda ola de co1d”, ¿Qué “meta-mensaje” se transmitió a nuestra sociedad?

Por Leonardo Guerra


Pero, ¿por qué las direcciones estratégicas de las Empresas de Salud o, quien sea, se tomaron la molestia de organizar y hacer que sus “empleados” escenificaran estos bailes grupales en un período tan dramático caracterizado por la muerte de muchas personas hospitalizadas?

¿Cuál fue la verdadera intención detrás de esta elección obviamente planeada? ¿Qué “meta-mensaje” transmitió a nuestra sociedad y pueblo una acción como esta, enviada de forma viral en las redes sociales?

Esta performance colectiva de “arte neorrealista”, similar al molde socialista, ¿qué significó?

Te ofrezco mi interpretación.

Nos estaban comunicando, de manera subliminal pero muy clara, lo siguiente:
1) ¡“Estamos en guerra” y por definición hay un “precio en vidas humanas a pagar”!

2) El llamado “bien colectivo” (orwelliano) prevalece sobre el individual, ¡siempre y en todo caso!

3) ¡El individuo es prescindible!

4) La "Medicina" y la "Ciencia" al servicio del gobierno y la política no puede ser discutida y/o cuestionada, por definición. Cualquiera que se atreva a hacerlo se convierte en un "hereje", un enemigo de la sociedad al que hay que golpear, "quemar en la hoguera" y tildar de "negacionista".

5) Todas las opciones políticas y las medidas adoptadas y que el gobierno hubiera adoptado (confinamientos, etc.) son de un orden superior a todo y a todos, incluida la constitución.
La técnica de "administración" y narración utilizada, por lo tanto, fue la de la "ficción" de las series de televisión, repetitiva y obsesiva. Método hiperprobado para domar, adoctrinar y debilitar la mente de los pueblos. Todo para seguir drenándonos y vaciándonos de energía vital y capacidad de concentración activa, es decir, de fuerza de voluntad, hasta el punto de dejarnos exhaustos e incapaces de pensar en otra cosa que no sea nuestra propia supervivencia material como individuos individuales. Destruyendo, como resultado práctico, el sentido de comunidad, en el que todos participan y contribuyen al bienestar de todos.

Es una técnica psicológica conocida como "programación predictiva" que explotando el principio de la inoculación hace que nuestra mente sea gradualmente tolerante a los mensajes subliminales transmitidos, sorteando así los mecanismos de defensa y las barreras de nuestra mente, que se transforma en una "esponja".

Condicionar y modificar la percepción de la realidad en la mente colectiva es el objetivo militar no declarado de estas operaciones psicológicas a las que aún hoy estamos sometidos y que se llevan a cabo desde hace décadas.

Transformar las poblaciones en masas, con el menor nivel posible de sensibilidad/conciencia y conocimiento de los mecanismos de la vida para hacerlos fácilmente controlables y manipulables. Todas las declinaciones caleidoscópicas del negocio del entretenimiento (literalmente "mantener atada la atención de la gente") han servido y sirven a este propósito. Desde "programas de entrevistas", pasando por "talentos", pasando por la "rueda de la fortuna", hasta programas para jóvenes (por ejemplo “ Gran Hermano”, etc.) Por último, pero no menos importante, deportes, cine, series de televisión. Finalmente, el efecto explosivo, en términos de aislamiento emocional y sentimental de las personas, que generan las redes sociales.

Después de ese lavado de cerebro continuo e intensivo, todo lo que sucede a nuestro alrededor y que concierne a los demás se vuelve, por definición, "no real", porque es percibido por la mente colectiva como una "ficción", exactamente como sucede en la ilusión televisiva o cinematográfica.

El resultado a medio plazo está ante los ojos de todos, es decir: el desarrollo en las personas de la indiferencia hacia el sufrimiento ajeno. Exactamente lo que Dante, el "Divino poeta", describe como centro de su Infierno en la Divina Comedia: "el corazón de hielo", incapaz de empatía y sentimiento. Los otros efectos graves son la falta de valor y la pereza.

Necesitamos urgentemente un "gran despertar humano" que debe empezar en cada uno de nosotros para reconstruir una nueva sociedad humana, alternativa al diseño eugenista de estos "señores".








CONSIDERACIONES SOBRE EL SUICIDIO ASISTIDO DE PACIENTES PSIQUIÁTRICOS

Junto a la foto, el titular: “Ha elegido la eutanasia”. Me quedé petrificado: la chica ha muerto. La han matado los sanitarios basándose en la legislación belga para pacientes suicidas.

Por Paolo Azzone


Hace tiempo que se habla de una ley que facilite el suicidio a quienes deseen poner fin a su vida. El procedimiento está ya muy extendido en los países de tradición protestante y se extiende cada vez más a ancianos, adultos y ahora también a niños y enfermos mentales. La reciente postura de monseñor Paglia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, ha llamado la atención de los medios de comunicación y de los fieles porque parece introducir una cierta tolerancia de la Iglesia católica hacia el suicidio y hacia la política de promover explícitamente la muerte de otros seres humanos.

Como psiquiatra, llevo cuarenta años enfrentándome al suicidio, y me preocupan mucho los nuevos rumbos que están tomando los medios de comunicación y ahora la Iglesia. Por ello, me gustaría compartir algunas reflexiones surgidas de un reportaje de prensa que conocí hace unos meses.

En la página web de Il Corriere della Sera del 10 de octubre, vi la foto de una joven en una playa. Una amplia sonrisa. Momentos de bienestar y posible felicidad. Junto a la foto, el titular: “Ha elegido la eutanasia”. Me quedé petrificado: la chica ha muerto. La han matado los sanitarios basándose en la legislación belga para pacientes suicidas. En ese país, médicos especialmente formados dan a estos desgraciados todas las herramientas para llevar a cabo su acto demencial.

Y digo demencial porque se sabía que la chica padecía un trastorno psiquiátrico grave. No hay forma de que pudiera haber expresado ningún tipo de libre albedrío.

El título añade otro detalle. La chica sobrevivió a un atentado terrorista hace cinco años. El detalle parece implicar una relación causal. La culpa es de los terroristas. ¿Qué otra cosa puede hacer un ciudadano honrado después de un atentado sino suicidarse?

La Repubblica entrevista al profesor Claudio Mencacci, una vieja lumbrera de la psiquiatría italiana, sobre este asunto. El clínico expresa cierto malestar. Precisa que “La depresión suele ser una enfermedad tratable y siempre es curable”. Y añade que: “No se puede considerar que una persona que tiene ideas suicidas pueda ser considerada en pleno poder de sus decisiones”.

En resumen, el profesor está molesto. La eliminación de los pacientes psiquiátricos y la puesta en práctica directa y concreta de sus fantasías enfermizas le dejan perplejo. “Nunca estamos en el final, hay muchas posibilidades y creo que tener una legislación demasiado amplia y permisiva como en Bélgica no es la solución más eficaz”.

¿No es la solución más eficaz? ¿Eso es todo? En resumen, el asesinato de un ser humano enfermo sólo nos deja un sabor amargo en la boca. Contemplamos hoy el fin de la psiquiatría. Resulta ser una disciplina médica que ni siquiera es capaz de levantarse para salvar la vida de los enfermos que se le confían.

El psiquiatra aprende pronto que es imposible impedir que se quiten la vida quienes realmente lo desean. Desgraciadamente, se producen suicidios incluso en los pabellones psiquiátricos, a pesar de la supervisión y las precauciones técnicas más cuidadosas.

Comunicar el deseo de morir a un clínico es algo completamente distinto. ¿Cuántas veces me ha pedido un paciente que le ayude a morir? Una provocación, una petición de ayuda, nada más. De hecho, la experiencia clínica demuestra que una atención adecuada reduce casi a cero el riesgo de suicidio. Ante un joven atormentado por impulsos suicidas, se necesita muy poco: tratamiento farmacológico o psicoterapéutico, a veces un curso comunitario.

Vuelvo a la foto de la pobre Shanti De Cortes. Juventud, belleza y muerte. Juventud, belleza y suicidio. Sólo ahora me doy cuenta de que la foto y el título no tienen ningún propósito informativo. Ante mí tengo una pequeña obra maestra de la publicidad: la muerte no es tan mala, la afrontamos con una sonrisa juvenil.

El artículo de La Repubblica precisa que Bélgica tiene “una de las legislaciones más abiertas del mundo sobre la cuestión del final de la vida”. Mencacci habla de una legislación “permisiva”. Por supuesto, la muerte es diversión, es goce supremo. La muerte es glamour. Tal vez sea lo único que el poder puede ofrecernos hoy a los ciudadanos inútiles y caros.


Lectura recomendada:

Azzone P. (2013) Depression as a Psychoanalytic Problem. University Press of America, Lanham, MD.


Spirito di Veritat TV




IGLESIA DE SANTA INES EN BUFFALO VENDIDA A UN BUDISTA

La Iglesia Católica de Santa Inés comenzó a construirse en 1883 en el vecindario Lovejoy de Buffalo, Nueva York, y se consagró en 1905. Después de 102 años de invitar a los católicos a adorar a Dios bajo su techo, se cerró el 21 de octubre de 2007, cuando se dijo la última Misa en su altar.


Dos hechos contribuyeron a su cierre: la reducción del tamaño de la población de Buffalo y las reformas litúrgicas de Pablo VI. Esas reformas supuestamente se dirigieron hacia hacer la liturgia más accesible, pero en realidad abandonaron la sacralidad del culto haciéndolo más protestante, lo que alienó a la gente.

Llevaba cerrada dos años cuando en 2009 fue vendida a un monje budista vietnamita. En 2012 reabrió sus puertas como templo budista, como muestran las fotos de esta página.

Es un ejemplo simbólico de en lo que se están convirtiendo las Iglesias Católicas debido a la gran apostasía de los fieles, que cada vez más abandonan las iglesias a raíz de la apostasía de la Jerarquía y el Clero.


Arriba, las estatuas de las falsas deidades Brahma, Vishnu y Shiva reemplazan el Altar y el Tabernáculo. 

La iglesia aún con sus bancos un poco después de la instalación del templo.


En 1968 después de las reformas conciliares: el altar mayor fue destruido, un Cristo resucitado sin crucifijo, una mesa vuelta a la gente, y el comulgatorio descartado.


Hoy, los bancos casi desaparecidos, pancartas budistas por todas partes y alfombras en el suelo para meditar sentados para alcanzar el Nirvana.




martes, 2 de mayo de 2023

SI LOS LAICOS TAMBIÉN VOTAN, YA NO ES EL SÍNODO “DE LOS OBISPOS”

Están cambiando las cartas sobre la mesa con el “proceso sinodal” en marcha: las cuotas femeninas y las cuotas laicas, desvirtúan de hecho el órgano establecido por Pablo VI y regulado por el derecho canónico.

Por Luisella Scrosati


De tanto haber escuchado truenos, al final ha llovido. En una entrevista (de rodillas, o más bien rendida a sus pies), del pasado 10 de marzo de Elisabetta Piqué con Francisco, el papa había anunciado el “sufragio universal” en las asambleas sinodales de la Iglesia católica: “Todo el que sea participante del sínodo va a votar. Sea varón o sea mujer. Todos, todos. Esa palabra 'todos' para mí es clave”.

Poco más de un mes después, la Secretaría del Sínodo, a través de algunos cambios, ha anunciado la transformación de la categoría de auditores en verdaderos miembros con derecho a voto. Por lo tanto, según los deseos del Pontífice, “todos” podrán votar. Pero dado que (como en toda república bananera) la licencia de “todos” la da sólo el jefe, incluso el papa ha considerado oportuno no violar la costumbre: los 70 nuevos miembros no obispos con derecho a voto los decide él. Así pues, sinodalidad, pero sin exageraciones. Scaraffia también se ha dado cuenta: “Me parece increíble el hecho del 'papa sinodal' que centraliza cada vez más”. En realidad no es increíble, es típico de cierta corriente sudamericana.

Manteniendo siempre un escrupuloso cumplimiento de la burocracia paralela necesaria a todo gobierno dictatorial, el pulgar hacia abajo o hacia arriba lo ejercerá el papa con una lista de 140 personas, explica la Secretaría, “identificadas (y no elegidas) por las siete Reuniones Internacionales de Conferencias Episcopales y la Asamblea de Patriarcas de las Iglesias Orientales Católicas (20 por cada una de estas realidades eclesiales). Además, la mitad de los elegidos deben ser mujeres para respetar la paridad. Una tomadura de pelo, la debida cuota a la corrección política.

Los 70 magníficos saldrán de una especie de preselección, sobre la base de la “cultura general” de los candidatos (¿examen tipo test o de respuesta libre?), “su prudencia” (es decir, el grado de sumisión), pero también sus “conocimientos, teóricos y prácticos” (¿sobre qué? ¿tema a elegir?), y, por último, “su participación con diferentes papeles en el proceso sinodal”, condición fundamental para comprender si el candidato ha demostrado ya una lealtad absoluta al sistema. Ortodoxia, integridad de vida moral, méritos particulares en el servicio al prójimo: todos ellos son criterios obsoletos. Y, no menos importante, al Sínodo no irá una representación de la Iglesia real, sino la “identificada”, es decir, la que ha sido seleccionada según los criterios totalmente vagos y subjetivos antes mencionados.

Volvamos a la cuota femenina: han sido elegidas 35 mujeres, a las que se añaden, en virtud de otro cambio querido por el papa, 5 religiosas seleccionadas por las organizaciones de Superiores Mayores (a las que se unirá el mismo número de homólogos masculinos) y la elegida por excelencia, la subsecretaria sor Nathalie Becquart, la primera mujer que tendrá derecho a voto en un Sínodo de los Obispos por voluntad del papa. En aquel momento, febrero de 2021, el cardenal Mario Grech, secretario general de la Secretaría General del Sínodo, había comentado: “Con el nombramiento de la hermana Becquart y su posibilidad de participar con derecho a voto se ha abierto una puerta, veremos entonces qué otros pasos se pueden dar en el futuro. Los misteriosos pasos futuros, al menos los más cercanos, eran ya bastante obvios: si un laico puede votar en un Sínodo de Obispos, no está claro por qué no podrían votar 70, y quizás más adelante incluso la mitad de los miembros. Sean hombres o mujeres.

Con el voto de los laicos en el Sínodo, podemos suponer sin temor a equivocarnos que ya no se trata del Sínodo de los Obispos, tal como lo definen y regulan los cánones 342-348. El canon 342 es casi tautológico: “El sínodo de los obispos es una asamblea de obispos que [...] se reúne en tiempos determinados para fomentar la estrecha unión entre el Romano Pontífice y los propios obispos. Y, he aquí que incluso la Constitución Apostólica Episcopalis Communio, firmada por Francisco, enseña que los miembros del Sínodo de los Obispos son los obispos, según el can. 346, a los que se añaden los miembros de los institutos religiosos clericales. También hay “otros participantes”, incluidos los laicos, que, sin embargo, no tienen derecho a voto.

A pesar de las garantías de “mantener la especificidad episcopal de la Asamblea convocada en Roma”, no es potestad del papa ordenar que una realidad sea distinta de lo que es o suprimir el principio de no contradicción. El Sínodo de los Obispos es tal porque tiene como miembros a los obispos; si una parte de estos miembros, parece ser una cuarta parte, no está formada por obispos ni está vinculada a la constitución jerárquica de la Iglesia a través del orden sagrado, entonces ya no es Sínodo de los Obispos, sino de los cristianos. Lo cual no es ni mejor ni peor, sino simplemente otra cosa.

Por lo tanto, la decisión del papa Francisco básicamente nos hace respirar aliviados. El camino que seguirá el Sínodo, en términos de contenido y disciplina, está bastante claro, y no tiene buenas perspectivas. Pero ahora al menos sabemos que el documento que saldrá de la Asamblea simplemente no será un documento del Sínodo de los Obispos, y por lo tanto, cualquier ratificación por parte del Sumo Pontífice (cf. can. 343) será simplemente nula.

Segunda consideración: el sacerdocio femenino está más cerca de lo que pensamos. Y la posición negativa expresada por Francisco no es nada tranquilizadora. En primer lugar, porque el papa ha demostrado que puede decir y escribir tranquilamente una cosa y hacer (o dejar hacer) exactamente lo contrario. La cuestión de la bendición de las parejas del mismo sexo es bastante obvia. Como lo es la Constitución Apostólica antes mencionada. Además, es un hecho que más de una premisa ha sido puesta con la intención de conferir las Órdenes Sagradas a las mujeres: la reapertura de la cuestión del diaconado femenino con el establecimiento, en abril de 2020, de una nueva comisión de estudio sobre el tema; luego el Motu Proprio Spiritus Domini (2021) que admitió a las mujeres a los ministerios de Lector y Acólito; luego el nombramiento de tres mujeres para el Dicasterio de los Obispos. Y ahora las mujeres (y los laicos en general) equiparadas a los obispos, como miembros de un Sínodo de Obispos. Se han abierto muchas, demasiadas ventanas de Overton.

Finalmente, como ha escrito el hermano Gerard Murray, la posibilidad de que los laicos voten durante la Asamblea del Sínodo de los Obispos ha distorsionado radicalmente su naturaleza, pues el Sínodo ya no es la comunión de los pastores de la Iglesia con el papa para discutir y encontrar soluciones a las necesidades de la Iglesia universal, parte de su misión divina de “santificar, enseñar y gobernar el rebaño de Cristo”. Lo que se va a constituir es algo totalmente distinto: “personas que no están conformadas sacramentalmente por el Orden Sagrado a Cristo, Sumo Sacerdote”, pero que serán “tratadas jurídicamente como iguales a los obispos”. El relator general del Sínodo, el cardenal Jean-Claude Hollerich, se apresuró a sacar las manos del fuego, declarando que esto sería “un cambio importante, pero no una revolución”. Lo que en modo comunicativo orwelliano significa: es una revolución, pero tenéis que pensarlo.

En cambio, la verdad está claramente expresada por el hermano Murray: “Esta innovación debe ser rechazada por los obispos de la Iglesia. Entra en conflicto con la enseñanza dogmática de la Iglesia sobre la naturaleza del Sacramento del Orden, en particular la naturaleza del episcopado”.


Brujula Cotidiana


PACHAMAMA BUENA, CRISTO MALO

Un sacerdote italiano ha sido suspendido a divinis por haberse atrevido a publicar el libro “Traición a la sana doctrina” de 1300 páginas sobre las herejías de Francisco, con especial referencia a Amoris Laetitia.


Don Tullio Rotondo, el valiente y, en realidad, católico sacerdote, ha sido suspendido por su propio obispo (en inglés aquí)

Esto significa que no fue la Congregación para la Doctrina de la Fe quien suspendió al padre por ser hereje, algo que habría sido extremadamente divertido de ver. Es, en cambio, su propio pastor quien lo ha  suspendido por ser católico.

Me pregunto cuántos libros heréticos habrán sido publicados por religiosos en los años sesenta y setenta (y también más tarde) sin que el Ordinario correspondiente diga ni pío. Pero no, en el momento de “quién soy yo para juzgar” los católicos son condenados muy, muy rápidamente.

No puedo imaginar que la decisión del obispo se haya tomado sin haber recibido previamente algunas llamadas telefónicas del Vaticano, dándole algunos consejos útiles sobre qué hacer. Digo esto porque no puedo imaginar al Payaso Malvado reaccionando al libro con otra cosa que no sea una diatriba llena de improperios. 


Pero, de nuevo, es muy difícil desafiar al valiente Don Tullio a un concurso de ortodoxia cuando eres el hereje. Por lo tanto, llamemos al obispo (quien, probablemente, no deseaba nada más que quedarse solo, como lo hace la mayoría) y ordenémosle que patee al sacerdote donde más le duele.

Tristemente para el obispo -y el payaso-, este Don Tullio parece el tipo de persona que abraza la persecución en nombre de Cristo y, de hecho, es un consuelo que haya sacerdotes Vaticano II capaces de comportarse de esta manera.

Note aquí que Don Tullio no dice que Francisco no es el papa. Afirma, correctamente, que el tipo difunde la herejía. No huye de la realidad, la mira larga y duramente a la cara y luego dice lo que ve.

No creo que el obispo Cibotti esté siendo ultramontanista. Creo que solo está siendo un cobarde. De hecho, la suspensión a divinis no está entrando, por lo que veo, en la polémica. Simplemente se justifica con la supuesta desobediencia de Don Tullio, visto que Don Tullio prefiere obedecer primero a Cristo. Un tipo duro, este. Espero que siga resistiendo. También espero que desarrolle su pensamiento y adopte el tradicionalismo.

Pero mira: ¿qué tiene esto que ver con la “tolerancia” y la “inclusión”? ¿Por qué no elegir la paz en lugar de la confrontación? ¿Por qué esta reacción osificada de un hombre que simplemente sigue al Espíritu?

El “obispo” Camillo Cibotti

El obispo (un nombramiento de Francisco) sabe por qué; pero es demasiado cobarde para decirlo.

La conclusión de todo esto es: Pachamama Buena, Cristo Malo. Claramente, ni Francisco ni este tal Cibotti creen en el Juicio. Si lo hicieran, actuarían de una manera muy diferente.


Mundabor



¿LOBOS HABLANDO SOBRE OVEJAS EN EL SÍNODO?

¿A alguien le puede extrañar que las ovejas nos sintamos intranquilas al ver que se reúnen sinodalmente los lobos para hablar de nosotras?

Por Bruno M.


Hace tiempo ya sabemos que el “relator” nombrado para el sínodo de la sinodalidad, el cardenal Hollerich, es un jesuita que ha proclamado públicamente en varias ocasiones que rechaza la moral de la Iglesia. A él se unen, por supuesto, numerosos obispos alemanes y de otros países centroeuropeos como Bélgica, que también han expresado públicamente su deseo de abandonar la moral de la Iglesia en varios puntos que no son del agrado del mundo. ¿A alguien le puede extrañar que las ovejas nos sintamos intranquilas al ver que se reúnen sinodalmente los lobos para hablar de nosotras? ¿Qué de bueno puede salir de esas conversaciones, que, es de suponer, más versarán sobre recetas que sobre otra cosa?

Desgraciadamente, parece ser que lo importante no es la calidad, sino la cantidad, y el papa ha decidido nombrar también a una serie de participantes laicos en el sínodo, algunos de los cuales, por lo visto hasta ahora, podrían asemejarse más al Canis lupus que a la Ovis aries. Consideremos, por ejemplo, a Doña Cristina Inoges, elegida como participante en el sínodo desde su inicio (pronunció una meditación de apertura de las sesiones sinodales) y que probablemente sea propuesta también para las sesiones de octubre de 2023 y 2024. Dejemos a un lado la cuestión de que un laico, sea quien sea, participe en el sínodo de los obispos con el mismo voto que si fuera obispo y consideremos las credenciales de Doña Cristina.

Empecemos diciendo que es “teóloga”. Y escribo teóloga entre comillas porque, a pesar de considerarse católica, es licenciada por ¡la Facultad de Teología Protestante de Madrid! ¿Qué teología católica puede haber aprendido estudiando en una facultad protestante? Es fácil imaginarlo. A eso se suma que “actualmente colabora en ‘Lecturas diarias’ de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (Argentina)”. Como buena alumna de la facultad protestante, afirma que “la reforma de Lutero tuvo su sentido en el siglo XVI” y que él reformador protestante “nunca quiso dejar de ser católico” (aparentemente, lo de las herejías monumentales y todo eso se debió a “las cosas de la historia, que luego se enrevesan”). Todo un curriculum que hace que la presencia de Doña Cristina en el Sínodo sea fundamental.

Claro que eso no es todo. También es “Experta en Relaciones Institucionales y Protocolo” por la Universidad a Distancia y diplomada como “Dirigente Social”, sea eso lo que sea. Es evidente que su preparación teológica y académica dejaría chico a San Agustín. Y ella lo sabe, permitiéndose afirmaciones como la de que el libro que el cardenal Sarah publicó sobre el sacerdocio sugería “una figura del sacerdocio muy alejada del evangelio” y que “el sacerdocio que presenta el libro es el gran peligro, porque arrastra a la Iglesia”, tras lo cual indicaba muy ufana que renunciar sería “el mejor servicio” que podría hacer el cardenal “a la Iglesia y al evangelio”.

Sin juzgar sus interioridades e intenciones, que cortésmente suponemos que serán excelentes, conviene señalar que Doña Cristina tiene, además una idea del cristianismo completamente secularizada y obsesionada por las ideologías de moda, como el feminismo. Nos asegura, por ejemplo, que “las mujeres seguimos en los márgenes de la Iglesia”, “aunque ahora, algunas mujeres tengan cierta visibilidad”. Alguien capaz de decir esto no ha entendido nada de lo que es el cristianismo ni de lo que es la Iglesia. Pensar que lo importante es “tener visibilidad” y “acceder a puestos donde se toman decisiones” en la Iglesia revela una comprensión de la vida de la Iglesia basada en el poder (aunque se repitan una y otra vez al mismo tiempo los consabidos mantras de la Iglesia de los pobres y los marginados que todos conocemos). Lo cierto es que, para no estar en “los márgenes de la Iglesia”, a cualquier mujer y a cualquier hombre le basta acercarse a un sagrario, que es el mismo centro de la Iglesia, y allí encontrarse con nuestro Señor Jesucristo, junto a la Mujer vestida de sol, Reina y Señora de cielos y tierra. Y la decisión verdaderamente importante es la de decir “hágase” a la voluntad de Dios como hizo Ella. Pero a nuestra teóloga eso no le basta.

A nadie le extrañará, pues, que Doña Cristina rechace la doctrina de la Iglesia sobre el sacerdocio y afirme que las mujeres pueden ser ordenadas sacerdotes. Quizá para tranquilizarnos (sobre la base de que siempre puede haber cosas peores), nos asegura que ella no quiere ser sacerdote y que “el sacerdocio de la mujer tardará muchísimo en llegar” y “es un proceso muy lento”, pero en cualquier caso “es muy importante que las mujeres se puedan ordenar”. También afirma que no cree que “sea el mejor momento para que las mujeres accedan al sacerdocio. Pero sí que defenderé que las que tengan vocación lo puedan vivir”, porque “no es una cuestión de índole teológica”. Se ve que en la Facultad Protestante no le enseñaron que la incapacidad de la Iglesia para ordenar a mujeres es una doctrina “infalible” e “irreformable”.

Cristina Inogés, la “teóloga” que inauguró el sínodo en el Vaticano

Claro que tampoco sabe lo más básico sobre el sacerdocio y nos dice que “la Iglesia nació laica. Hasta que no acaba el siglo I, y sobre todo a partir del siglo II, que es cuando se sacraliza la figura del obispo y la figura del presbítero”. Quizá si hubiera estudiado en una facultad católica, le habrían enseñado que el sacerdocio fue instituido por el mismo Cristo y que, desde el primer día, la Iglesia está basada (cimentada, dice la Escritura) en el colegio de los Apóstoles, que fueron los primeros obispos. Nunca ha existido esa Iglesia que “nació laica”. Tampoco hace falta ir a la universidad para saberlo, basta leer, por ejemplo, los números 874 a 896 del Catecismo, sobre la constitución jerárquica de la Iglesia. O los Hechos de los Apóstoles.

Por los temas de sus libros, parece creerse autorizada para hablar sobre historia de la Iglesia, pero sus ideas sobre esa materia son evidentemente pedestres y sesgadas. Dice, por ejemplo, que “el papa ha propuesto una imagen de la pirámide invertida, pero no es que el laicado vaya a estar ahora arriba sometiendo a la jerarquía, sino que la jerarquía debe estar al servicio del Pueblo de Dios”. Doña Cristina, desde sus elevadas alturas teológicas, parece estar inventando la sopa de ajo. Que la jerarquía está al servicio de los cristianos lo ha sabido la Iglesia desde siempre. No solo se leen repetidas advertencias al respecto de Nuestro Señor en los Evangelios y en otros libros de la Escritura, sino que es un lugar común de la Teología. Pensemos, por ejemplo, que el Papa es el siervo de los siervos de Dios, ministerio significa servicio, diácono significa servidor, el mandatum de lavar los pies ha sido puesto en práctica por superiores y sacerdotes en monasterios y en la liturgia desde durante más de un milenio y un largo etcétera. Como es lógico, puede haber clérigos concretos que abusen de la autoridad recibida, pero, como todos sufrimos los efectos del pecado original, eso es igual de cierto ahora que hace doscientos años o mil o dos mil. Pretender que ¡por fin! el papa Francisco ha descubierto que la autoridad en la Iglesia es un servicio es tomarnos el pelo, mirar por encima del hombro a dos milenios de catolicismo y demostrar unos conocimientos ínfimos.

Tampoco parece saber lo que es el depósito de la fe, que es una Doctrina Católica básica. Por ejemplo, se pregunta: “sí, es verdad que hay un depósito de verdades reveladas, pero, ¿ya no caben más? ¿Está todo dicho?. Es decir, ignora algo tan básico como el hecho de que Dios se reveló plenamente en Cristo y la revelación quedó cerrada con la muerte del último apóstol, de manera que todo lo que necesitamos para la salvación ya está en la Escritura y la Tradición. Se puede profundizar en ello, pero no hay nuevas revelaciones. No es casual que estas preguntas se las haga al tiempo que se deshace en elogios de Teilhard de Chardin y se duele por que la Iglesia haya condenado las opiniones heréticas en el pasado, porque al hacerlo “se ajustaron a las normas y a los dogmas que surgieron en contextos totalmente diferentes”. Como conclusión, nos asegura que “hay que rascar mucha religión para llegar a la fe”, que es lo que han dicho todos los heterodoxos de la historia para justificar su rechazo de partes de la fe. A mi juicio, cualquier parecido del catolicismo con estas opiniones es pura coincidencia.

Con estos presupuestos, no sorprenderá que rechace la moral de la Iglesia en puntos importantes. Según nos cuenta, ella “acompaña” a “comunidades de diversidad sexual” con quienes comparte “la fe en un Dios en un cristianismo inclusivo que lleve a la Iglesia a serlo también”. A continuación, se duele de que, a pesar de que es “algo que admite la mayoría de la amplia base del pueblo de Dios”, “todavía hoy y oficialmente una parte de la jerarquía mira con desdén y, por supuesto, no acepta”. Según Doña Cristina, lo que importa es que Jesús “lanzó el poderoso mensaje de que nadie estaba excluido”.

Según parece por sus escritos, también rechaza que para recibir la comunión haya que estar libre de pecado mortal, porque Jesús “no excluyó de la misma ni a Judas” y (citando al papa) la comunión “no es el premio de los santos. Es el pan de los pecadores”. Es curioso que una teóloga de su talla no sepa que, además de las categorías de santo y pecador (pertinaz en pecado mortal) hay una tercera categoría de aquellos que, sin ser santos, se encuentran en comunión con Dios y se han arrepentido de cualquier pecado grave, por lo que pueden comulgar. Claro que los protestantes no conocen esa distinción, así que puede que no haya oído nunca hablar de ello. Sólidamente armada con su ignorancia de esta doctrina católica, Doña Cristina criticó a los obispos norteamericanos que querían negar la comunión a los políticos que apoyan el aborto (como por otra parte es su obligación según el Derecho Canónico), porque aparentemente no habían entendido “la actitud de acogida sin juicios, sin prejuicios, y sin influencias de nadie de Jesús de Nazaret” (algo que, según nos dice, es “mucho más preocupante, aunque no lo parezca” que todas las barbaridades de los obispos alemanes).

Podríamos seguir y seguir, pero lo dicho basta para que nos hagamos una idea, porque esto se hace muy aburrido. Además, a fin de cuentas, el problema no es Doña Cristina, que probablemente actúe de buena fe y estará lógicamente encantada de salir en los periódicos y de que la elogien en la cadena de radio de los obispos. Más que un lobo, es una oveja extraviada, que tiene derecho a que las autoridades eclesiales corrijan sus errores en lugar de alentarla a permanecer ellos. La verdadera responsabilidad es de quienes la eligen para participar en el sínodo o por omisión permiten que sea elegida.

Esta es la pregunta esencial: ¿por qué se escoge, para hablar con autoridad de la fe de la Iglesia, a personas que no comparten esa fe y cuyo conocimiento de ella es muy deficiente? ¿Alguien imagina que se nombre miembro de la Real Academia de la Lengua a un francés que apenas chapurree el español y haya manifestado en varias ocasiones su desprecio por el idioma de Cervantes?

Es cierto que a veces, en los concilios y sínodos del pasado, se invitaba a algunos heterodoxos, pero era para rebatir sus afirmaciones, exhortarles a volver a la fe y, si se terciaba, quemar públicamente sus obras (como se hizo en el Concilio de Nicea, por ejemplo). Ahora, en cambio, los mismos obispos alemanes o belgas que están diciendo barbaridades en realidad no hacen más que repetir las que dijeron ya en el Sínodo de la Familia, sin que la Iglesia les reprendiera y les pidiera volver a la Fe Católica. La única medida que se ha tomado, en lugar de corregirles, ha sido nombrar para el sínodo a nuevos participantes como Doña Cristina, que aparentemente comparte sus heterodoxias.

Yo diría que los fieles tenemos sobrados motivos para estar preocupados por el sínodo de la sinodalidad. Y me permito indicar que echamos de menos que los obispos con fe, que tienen la gravísima obligación de defendernos de los lobos, señalen estos peligros evidentes con su autoridad de sucesores de los apóstoles. En fin, hay que rezar más todavía, como decía el padre De Bearn al comandante Lewis en 55 días en Pekín.


Espada de Doble Filo


lunes, 1 de mayo de 2023

LA VERDAD SOBRE “LA EQUIDAD MENSTRUAL”

Como dijo Santo Tomás de Aquino, es nuestro trabajo como cristianos decir la verdad y alejar a las personas del pensamiento erróneo.

Por Susan Ciancio


Santo Tomás de Aquino dijo una vez: “La mayor bondad que uno puede brindar a cualquier hombre consiste en conducirlo del error a la verdad”.

No pude evitar pensar en esta cita mientras leía una noticia reciente sobre una compañía y sus políticas de “despertar”.

Según un informe de FOX Business, Rocket Mortgage envió un correo electrónico a los empleados explicando por qué estaba colocando tampones en los baños de hombres. ¿Fue para permitir que los hombres tomaran un tampón para una novia, esposa o hija en caso de emergencia?

No. Según el correo electrónico, la empresa declaró:
Ahora veremos productos menstruales en todos los baños de nuestros hombres en nuestras ubicaciones que utilizan Aunt Flow [un servicio gratuito que se asegura de que las mujeres tengan productos menstruales]. También brindamos oportunidades de aprendizaje que conducen a una de nuestras capacitaciones de LinkedIn para ayudar a educar a los miembros de nuestro equipo sobre la incorporación de estos productos. Estamos emocionados de anunciar este lanzamiento que nos ayuda a estar más cerca en equidad menstrual.

¿Equidad menstrual?

Y entonces no podía dejar de pensar en la palabra verdad. No hay nada más real que esto: una mujer menstrua todos los meses porque el revestimiento del útero se espesa y se prepara para alojar un bebé. Si ese bebé no es concebido, el útero arrojará tejido y sangre menstrual. Esto es biología. Y es algo exclusivo de las mujeres.

Pero en nombre de la “equidad menstrual”, algunas corporaciones ahora aparentemente quieren estos productos en los baños de hombres, para el ínfimo porcentaje de mujeres que viven como hombres y que eligen usar el baño de hombres. Verás, las mujeres necesitan productos menstruales porque en realidad siguen siendo mujeres.

El absurdo debería ser obvio. Las mismas personas que quieren empujar a otros a creer que un hombre puede ser una mujer y una mujer puede ser un hombre, no pueden negar la verdad de la biología. Un hombre es inherentemente masculino, y una mujer es inherentemente femenina. Hay partes y órganos internos y externos del cuerpo, sin mencionar las características únicas de los huesos y los tejidos, que hacen que una persona sea hombre o mujer. Si un hombre decide vivir como mujer, no agita una varita mágica y de repente tendrá un útero al igual que una mujer que vive como un hombre de repente tendrá próstata. La biología no funciona así.

Pero compañías como Rocket Mortgage están tan absortas en el “despertar” y apaciguar a la comunidad transgénero que alienan a quienes conocen esta verdad.

Como dijo Tomás de Aquino, es nuestro trabajo decir la verdad y alejar a la gente del pensamiento erróneo. Enseñar la verdad es, y debe ser, un acto de bondad, y debe hacerse con amor y compasión porque, independientemente de si estamos o no de acuerdo con la decisión de una persona, debemos saber que el odio y la ira nunca cambiarán los corazones y las mentes. Solo una firme adhesión a la verdad, como Cristo mismo enseñó, ayudará a conducir a otros a Él.

Las personas con disforia de género, que suele preceder a alguien que vive como transgénero, se sienten infelices o incómodas en sus propios cuerpos. Esto debe ser increíblemente difícil.

Como cristianos, es nuestro trabajo consolar a estas personas, ayudarlos a aprender a amarse a sí mismos y enseñarles que fueron maravillosamente hechos y que sus cuerpos no son un error. Debemos tener compasión, pero tener compasión no significa que elogiemos las decisiones que toman. No es nuestro trabajo mentirles o ayudarlos a tener una vida de mentiras. Nuestro trabajo es tratarlos con amabilidad y actuar en la persona de Cristo. Necesitamos enseñar amorosamente la verdad y nunca retractarnos de esa verdad.

GK Chesterton escribió una vez: “Hay un caso para decir la verdad; hay un caso para evitar el escándalo; pero no hay defensa posible para el hombre que dice el escándalo, pero no dice la verdad”.

En efecto. Muchos en el tiempo de Cristo encontraron escandaloso que Él comiera y pasara tiempo con los pecadores. Pero sabemos por qué lo hizo. Jesús pasó tiempo con aquellos que no entendían la verdad para que pudieran llegar a conocer la verdad y llegar a conocerlo.

Piense en la mujer en el pozo. Jesús no le gritó por haber tenido cinco maridos y por vivir con otro hombre. Pero tampoco dijo que sus acciones estaban bien. Él no le dijo “está bien”; Él le dijo que no pecara más.

Piensa en Zaqueo, el recaudador de impuestos conocido por engañar a los demás. Jesús se quedó en su casa, no porque aprobara su comportamiento, sino porque quería que Zaqueo se arrepintiera y cambiara su forma de vida. Él sabía que la mejor manera de atraer a este hombre hacia Él era estar cerca de él, hablarle y amarlo.

Estamos llamados a ser más como Cristo, a enseñar firmemente la verdad y nunca vacilar en nuestras convicciones. Estamos llamados a amar a las personas pero no a tolerar acciones que sabemos que lastiman a ellas o a otros. Y estamos llamados a hablar en contra de las políticas del “despertar” que amenazan la moralidad y las verdades de la ciencia y nuestra fe. Lo hacemos por amor a Dios, por amor a nuestros semejantes y para evitar el escándalo que la sociedad trata de imponernos a diario.


Catholic World Report


BERGOGLIO Y SU RUEDA DE PRENSA DURANTE EL VUELO DE REGRESO DE HUNGRÍA

Publicamos las palabras de Jorge Bergoglio durante el “vuelo papal” realizado el día domingo 30 de abril de 2023, al regreso de su visita a Hungría


Antal Hubai-RTL KLUB:

Buenos días, sabemos que usted, Santo Padre, ha tenido varias experiencias personales con húngaros a lo largo de su vida. ¿Ha cambiado su visión, y si es así, cómo, después de las reuniones que tuvo ahora en Hungría?

- Sí, realmente tuve experiencias en la década de 1960 cuando estudiaba en Chile, muchos jesuitas húngaros tuvieron que ir allí porque los expulsaron de Hungría. Luego seguí siendo muy amiga de las Hermanas húngaras de María Ward, que tenían una escuela a 20 km de Buenos Aires. Los visitaba dos veces al mes y era un capellán algo extraordinario. Luego también con una asociación de laicos húngaros en Buenos Aires que trabajaban en la colegialidad húngara, los conocía bastante bien. No entendía el idioma, pero entendía dos palabras: goulash y tokaj! Fue una buena experiencia y me impactó mucho el dolor de ser refugiados, de no poder volver a casa; y las monjas de Maria Ward que se quedaron allí fueron escondidas en apartamentos para que el régimen no se las llevara. Luego me enteré más de cerca de todo el asunto para convencer al buen cardenal Mindszenty de que llegara a Roma. Y también experimenté el entusiasmo del 56 y luego la decepción posterior. Más o menos esto.

Mateo Bruni:

Díganos si su opinión sobre los húngaros ha cambiado después de estos dos viajes cortos…

- No, no ha cambiado. Tal vez se hizo rica, se enriqueció en el sentido de que los húngaros que he conocido tienen una gran cultura, una gran cultura; incluso aquellos que no eran de una clase social alta, incluso los simples tenían una cultura básica muy alta. Normalmente hablaban alemán o inglés, porque el húngaro no se habla fuera de Hungría… ¡Solo en el cielo se habla porque dicen que se tarda una eternidad en aprender el idioma húngaro! No ha cambiado, al contrario: he visto el estilo que conocía.

Eliana Ruggiero – AGI

Santo Padre, ha lanzado un llamamiento para abrir - para reabrir - las puertas de nuestro egoísmo a los pobres, a los migrantes, a los que no están en regla. En su reunión con el primer ministro húngaro Orbán, ¿le pidió que reabriera las fronteras de la ruta de los Balcanes que él cerró? Luego, en los últimos días también se reunió con el metropolita Hilarión: ¿pueden Hilarión y el propio Orbán convertirse en canales de apertura hacia Moscú para acelerar un proceso de paz para Ucrania, o posibilitar un encuentro entre usted y el presidente Putin? Gracias.

- Yo creo que la paz siempre se hace abriendo canales, la paz nunca se puede hacer cerrando. Invito a todos a abrir relaciones, canales de amistad. Esto no es fácil. El mismo discurso que he hecho en general, lo he hecho con Orbán y lo he hecho un poco en todas partes.

Sobre la migración: Creo que es un problema que Europa debe tomar en la mano, porque hay cinco países que más sufren: Chipre, Grecia, Malta, Italia, España, porque son países mediterráneos y la mayoría desembarca allí. Y si Europa no se hace cargo de eso, de un reparto equitativo de los inmigrantes, el problema será sólo de estos países. Creo que Europa debe hacer sentir a la gente que es la "Unión Europea" incluso frente a esto.

Hay otro problema que está relacionado con la migración, y es el índice de la natalidad. Hay países como Italia y España donde nacen pocos niños. El año pasado hablé de esto en una reunión de familias y últimamente he visto que el gobierno [italiano] y otros gobiernos también están hablando de eso. La edad media en Italia es de 46 años, en España es aún mayor y hay pequeños pueblos desiertos. Un programa migratorio, pero bien llevado sobre el modelo que algunos países han seguido con la migración –pienso, por ejemplo, en Suecia en la época de las dictaduras latinoamericanas– también puede ayudar a estos países que tienen una baja tasa de natalidad.

Luego, finalmente, Hilarión. Hilarión es alguien a quien respeto mucho y siempre hemos tenido una buena relación. Y tuvo la amabilidad de venir a verme, luego fue a misa, y lo vi aquí también, en el aeropuerto. Hilarión es una persona inteligente con la que uno puede hablar, y esas relaciones hay que mantenerlas, porque si hablamos de ecumenismo y luego decimos “esto me gusta, esto no me gusta”... Hay que tener la mano tendida con todos, y también recibir la mano del otro. Solo he hablado una vez con el patriarca Kirill desde que comenzó la guerra, 40 minutos por zoom, luego a través de Antonio, que ahora está en el lugar de Hilarión, y que viene a verme: es un obispo que fue párroco en Roma y él conoce bien el entorno, y siempre estoy en contacto con Kirill a través de él. Se suspendió la reunión que debíamos tener en Jerusalén en julio o junio del año pasado, pero debido a la guerra se suspendió: eso había que hacerlo. Y luego, con los rusos tengo una buena relación con el Embajador que ahora se va, Embajador en el Vaticano desde hace siete años, es un gran hombre, un hombre comme ilfaut. Una persona seria, culta, muy equilibrada. La relación con los rusos es principalmente con este Embajador. No se si lo dije todo...

Eliana Ruggiero:

¿Si Hilarión y también Orbán pudieran de alguna manera acelerar el proceso de paz en Ucrania y también posibilitar un encuentro entre usted y Putin, si pueden actuar –entre comillas– como intermediarios?

- Te puedes imaginar que en esta reunión no solo hablamos de Caperucita Roja, hablamos de todas estas cosas. Hablamos de esto porque todo el mundo está interesado en el camino hacia la paz. Estoy dispuesto, estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario. Incluso ahora hay una misión en marcha, pero aún no es pública, veamos… Hablaré de eso cuando sea público.

Aura Maria Vistas Miguel – Rádio Renascença – Portugal:

Su Santidad, la próxima parada es Lisboa, así que dos cosas: ¿Cómo se siente acerca de su salud? ¿Por qué nos tomó por sorpresa cuando fue llevado al hospital, algunos decían que se había desmayado... entonces, ¿siente la energía de visitar a miles de jóvenes en esos días de agosto en Lisboa? ¿Y le gustaría invitar a un joven ucraniano y a un joven ruso a la JMJ como signo de paz también para las nuevas generaciones?

- Ante todo salud. Lo que tuve fue una fuerte indisposición al final de la audiencia del miércoles. No tenía ganas de almorzar, me fui a la cama un rato. No me desmayé, pero tenía mucha fiebre, y a las tres de la tarde el médico inmediatamente me llevó al hospital: neumonía aguda y fuerte, en la parte baja de mis pulmones. Gracias a Dios lo puedo decir, porque el organismo, el cuerpo, ha respondido bien al tratamiento. Gracias a Dios, esto es lo que tengo.

Luego Lisboa, el día antes de la partida hablé con Monseñor Américo [Américo Aguiar, obispo auxiliar de Lisboa y presidente de la Fundación JMJ 2023] que vino a ver cómo están las cosas... Sí, voy, voy, y espero hacerlo. Ya ves que no es lo mismo que hace dos años, con el bastón... Por el momento, el viaje no se ha cancelado. Luego está el viaje a Marsella, luego está el viaje a Mongolia, y luego hay un último que no recuerdo dónde… De nuevo el programa me mantiene en movimiento, ¡a ver!

Aura María Vistas Miguel:

¿Y el encuentro con los dos jóvenes quizás de Rusia y Ucrania?

- Américo tiene algo en mente, algo está preparando, me dijo… Lo está preparando bien.

Nicole Winfield-Prensa asociada:

Santo Padre, quería preguntarle algo un poco diferente. Recientemente hizo un gesto ecuménico muy fuerte, donando a Grecia los tres fragmentos de las esculturas del Partenón de los Museos Vaticanos. Este gesto también tuvo eco fuera del mundo ortodoxo, pues muchos museos occidentales están discutiendo la devolución de objetos adquiridos durante el período colonial, como un acto de justicia hacia este pueblo. Quería preguntarle si estaba disponible para otros gestos de restitución. Pienso, por ejemplo, en los pueblos y grupos indígenas de Canadá que han solicitado la devolución de objetos de las colecciones vaticanas como parte del proceso de reparación por los daños sufridos en el período colonial.

- Este, en primer lugar, es el séptimo mandamiento: ¡si has robado, debes devolver! Pero hay toda una historia. A veces, las guerras y las colonizaciones conducen a estas decisiones de tomar las cosas buenas del otro. Era un gesto justo, había que hacerlo: el Partenón, dando algo. Y si mañana vienen los egipcios a pedir el obelisco, ¿qué haremos? Hay que hacer un discernimiento allí, en todo caso. Y luego el regreso de las cosas indígenas: eso está en marcha, con Canadá, por lo menos acordamos hacerlo. Ahora voy a preguntar cómo va. Pero la experiencia con los aborígenes canadienses fue muy fructífera. Incluso en Estados Unidos los jesuitas están haciendo algo, con ese grupo de indígenas dentro de Estados Unidos, me dijo el otro día el Padre General… Pero volvamos a la restitución. En la medida en que uno pueda retribuir, que es un gesto necesario, es mejor hacerlo. A veces no es posible, no hay posibilidad política o posibilidad real, concreta. Pero mientras puedas devolverlo, por favor hazlo, esto es bueno para todos. ¡A no acostumbrarse a meter la mano en los bolsillos ajenos!

Eva Fernández de Radio Cope:

El Primer Ministro de Ucrania ha pedido su ayuda para traer de vuelta a Rusia a los niños llevados a la fuerza, ¿cree que puede ayudarlo? Gracias.

- Yo creo que sí, porque la Santa Sede medió en algunas situaciones de intercambio de prisioneros, y a través de la Embajada salió bien. Creo que esto también puede funcionar. Es importante, al menos la Santa Sede está dispuesta a hacerlo porque es lo correcto, es lo correcto y hay que ayudar, ayudar para que esto no sea un casus belli, sino un caso humano. Es un problema de humanidad más que un problema de botín de guerra o de "movimiento" de guerra. Todos los gestos humanos ayudan, pero los gestos de crueldad no ayudan. Debemos hacer todo lo humanamente posible.

Pienso también, y quiero decirlo, en las mujeres que vienen a nuestros países: Italia, España, Polonia, Hungría, muchas mujeres que vienen con hijos, y sus maridos o están muertos o están peleando en la guerra. Es verdad, hay entusiasmo y en ese momento se les ayuda; pero no debemos perder el entusiasmo de hacer esto, porque, cuando el entusiasmo falla, estas mujeres se quedan sin protección, con el peligro de caer en manos de los buitres que siempre están al acecho… Tengamos cuidado de no perder esto ayudando a la atención que tenemos para los refugiados. Y todo el mundo hace esto. Gracias.





HISTORIA DE LA CELEBRACIÓN DEL CRISTO DE VILLA DE LA QUEBRADA

Todos los años, miles de fieles peregrinan a Villa de la Quebrada (San Luis, Argentina) para agradecer y solicitar favores al Cristo milagroso


El origen de la devoción al Cristo de la Quebrada tiene origen en un hecho ocurrido entre 1847 y 1868. Cuando Tomas Alcaraz, propietario de tierras en la actual zona de Villa de la Quebrada, estaba buscando madera para la construcción de la casa de uno de sus hijos. Encontró un algarrobo mediano y al clavarle un hachazo, este desprendió una astilla, quedando al descubierto una cavidad y dentro de ella un crucifijo.

Con amoroso cuidado lo levantó, montó a caballo y presuroso retornó a su casa distante una media legua. La noticia del hallazgo se difundió entre los vecinos de El Guanaco. En la zona no había memoria de que alguien lo perdiera o escondiera en la incipiente concavidad de un árbol en crecimiento, además el cristo no se rompió por el crecimiento del tronco que lo cubría. Este es el primer milagro del Cristo de la Quebrada. Tomas Alcaraz le armó un altar con velas en su casa. Al día siguiente el Cristo no estaba, aunque nadie de la familia lo había movido del lugar, y posteriormente lo encontraron otra vez en el árbol, lo que fue interpretado como que ese era su lugar y allí debían construir un templo. Don Tomás Alcaraz decidió levantar el templo que custodiara la milagrosa imagen y esa iglesia se convirtió en un lugar de peregrinación.

El primer templo, construido por quien hallara el crucifijo, don Tomas Alcaraz, data de los años 50 del siglo XIX. Cuarenta años después, fue edificado otro templo. Este último fue remodelado, conservando el recinto anterior, siendo las modificaciones más importantes la fachada y el presbiterio o altar. El algarrobo donde se hallara el crucifijo ya no existe más.

Luego de erigida la capilla de la familia Alcaraz, los terrenos fueron donados y el gobernador de San Luis de ese entonces, Ortiz de Estrada visitó el lugar y se fundó la localidad en 1872.

La imagen

Es un Cristo en cruz, no agonizante, sino muerto. Está clavado en una cruz de madera cuyo stipes (madero vertical) mide unos 27 centímetros y el patibulum (madero horizontal) unos 20 centímetros. La cruz es de color verdoso y las tres puntas superiores terminan en forma redondeada, pintadas de dorado. Es también de madera su base irregular y sobre el Cristo se observa la palabra “INRI”. Tiene también 3 aspas doradas que salen de los ángulos de la cruz -la cuarta se debe haber perdido-, que simbolizan el resplandor de la cruz.