Compartimos la carta de Monseñor Carlo Maria Viganò al Superior de la FSSPX, Don Davide Pagliarani
Reverendo y querido Don Davide:
Deseo expresarle a usted, a los Excmos. Obispos – en particular a los hermanos recién consagrados – y a toda la Fraternidad Sacerdotal, mi cercanía espiritual y mi pleno apoyo en esta hora tan turbulenta y dramática.
He apreciado particularmente su Carta a León, conmovido por el profundo espíritu sacerdotal que la impregna.
El despiadado Decreto y la Nota del ex-Santo Oficio, con su dureza hacia quienes tienen la única “culpa” de querer permanecer católicos, revelan una vez más el cisma en curso entre el papa y el propio Papado: la iglesia conciliar-sinodal que intenta eclipsar a la Iglesia Católica.
Mientras se muestra indulgencia, si no abierta complicidad, hacia verdaderos cismas y abusos de todo tipo, se reservan las piedras para quienes custodian y transmiten la Fe. Y es precisamente su fidelidad la que hace evidente el fracaso de la revolución conciliar y la vitalidad de la Tradición.
A los sacerdotes, a los clérigos y a los fieles laicos de la Fraternidad fundada por el Venerado Monseñor Marcel Lefebvre, permítame, querido Don Davide, decir con afecto: No se dejen turbar. Permanezcan firmes en la Fe, en la Doctrina inmutable, en el Sacerdocio y en la Santa Misa de siempre, fieles a la Santa Iglesia Romana, en el luminoso testimonio a Cristo Rey y Pontífice.
La Santísima Virgen María, Auxiliadora de los Cristianos y destructora de todas las herejías, los proteja siempre y los confirme en la Verdad.
Con Bendición
+ Carlo María Viganò, Arzobispo
Viterbo, 4 de julio de MMXXVI

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