sábado, 13 de agosto de 2005

“CARDENAL” DOPFNER: “EL PODER SUPREMO DE LA IGLESIA RESIDE EN LOS OBISPOS”

El “cardenal” Julius Dopfner, “arzobispo” de Münich, fue uno de los cuatro “moderadores” que dirigieron las sesiones del concilio Vaticano II en representación de Pablo VI. 


Su obra principal es La Chiesa Viventi Oggi (La Iglesia viva hoy), en la que explica las reformas del Vaticano II.

En esta obra, Dopfner afirma categóricamente que -según el concilio- el poder supremo de la Iglesia ya no reside en el Papa, sino en el Colegio Episcopal. El Papa solo podría ejercer dicho poder como jefe del Colegio.

Se trata, sin duda, de una afirmación diametralmente opuesta a la doctrina de la infalibilidad definida por el Concilio Vaticano I.


Arriba, la portada de su libro; abajo, fotocopias del texto en italiano y a continuación, la traducción del mismo.



“El Concilio Vaticano II es importante por su concepto de papado, sobre todo por la relación que establece entre el poder papal y el colegio episcopal. Hasta ahora, el Papa se relacionaba principalmente con cada obispo individualmente; ahora el Papa y el Colegio Episcopal se sitúan de forma más estrecha.

Por lo tanto, resulta evidente que el Colegio Episcopal ostenta el poder supremo de la Iglesia del mismo modo que el Papa: es decir, tiene el poder de enseñar infaliblemente y de guiar al pueblo de Dios por el camino de la salvación, que depende y siempre dependerá inviolablemente solo del Papa.

No obstante, es cierto que el Colegio Episcopal y el Papa no ostentan tal poder de forma independiente, sino solo cuando están íntimamente vinculados”.

Julius Dopfner, La Chiesa Viventi Oggi, Bari: Paoline, 1972, pp. 220-221.

domingo, 7 de agosto de 2005

“BENDICIÓN” PAGANA AL PAPA JUAN PABLO II

Juan Pablo II siendo 'exorcizado' por una sacerdotisa india

El 1 de agosto de 2002, Juan Pablo II fue "bendecido" en un ritual pagano en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, Ciudad de México.

El ritual fue ejecutado por los indios zapotecas del estado de Oxaca.

La misa de Juan Pablo II fue una ceremonia que celebraba las beatificaciones de Juan Battista y Jacinto de los Ángeles, dos indios católicos que derramaron su sangre por la defensa de la fe católica.

La historia de los beatificados

Los mártires, funcionarios de la Inquisición local, descubrieron que se llevaría a cabo un ritual indio idólatra en la ciudad de Vila Alta de San Ildefonso, Oxaca. Fueron al sitio, impidieron que se llevara a cabo el ritual y confiscaron los instrumentos de adoración.

Al día siguiente, los indios tomaron represalias: fueron al monasterio dominicano de la ciudad, donde los dos funcionarios se habían refugiado, y exigieron que se los entregaran para que pudieran vengarse. Los dominicanos dudaron por un día, pero luego aceptaron.

Los indios le ofrecieron a Juan Battista y Jacinto de los Ángeles su libertad si aceptaban la idolatría india. Se negaron, y fueron asesinados después de sufrir torturas crueles. Sus corazones fueron arrancados de sus pechos y entregados a los perros. El día de su martirio fue el 16 de septiembre de 1700.

 * * * * * 

Es asombroso que Juan Pablo II permitiera rituales idólatras similares a los que los mártires murieron para prevenir, y que esto tuvo lugar en la misa misma reconociendo su martirio.

Juan Pablo II inmerso en la atmósfera humeante de hierbas quemadas en el ritual pagano


Tradition In Action