Su obra principal es La Chiesa Viventi Oggi (La Iglesia viva hoy), en la que explica las reformas del Vaticano II.
En esta obra, Dopfner afirma categóricamente que -según el concilio- el poder supremo de la Iglesia ya no reside en el Papa, sino en el Colegio Episcopal. El Papa solo podría ejercer dicho poder como jefe del Colegio.
Se trata, sin duda, de una afirmación diametralmente opuesta a la doctrina de la infalibilidad definida por el Concilio Vaticano I.
Arriba, la portada de su libro; abajo, fotocopias del texto en italiano y a continuación, la traducción del mismo.
En esta obra, Dopfner afirma categóricamente que -según el concilio- el poder supremo de la Iglesia ya no reside en el Papa, sino en el Colegio Episcopal. El Papa solo podría ejercer dicho poder como jefe del Colegio.
Se trata, sin duda, de una afirmación diametralmente opuesta a la doctrina de la infalibilidad definida por el Concilio Vaticano I.
“El Concilio Vaticano II es importante por su concepto de papado, sobre todo por la relación que establece entre el poder papal y el colegio episcopal. Hasta ahora, el Papa se relacionaba principalmente con cada obispo individualmente; ahora el Papa y el Colegio Episcopal se sitúan de forma más estrecha.
Por lo tanto, resulta evidente que el Colegio Episcopal ostenta el poder supremo de la Iglesia del mismo modo que el Papa: es decir, tiene el poder de enseñar infaliblemente y de guiar al pueblo de Dios por el camino de la salvación, que depende y siempre dependerá inviolablemente solo del Papa.
No obstante, es cierto que el Colegio Episcopal y el Papa no ostentan tal poder de forma independiente, sino solo cuando están íntimamente vinculados”.
Julius Dopfner, La Chiesa Viventi Oggi, Bari: Paoline, 1972, pp. 220-221.




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