miércoles, 13 de julio de 2016

"LE PAPE C'EST MOI": FRANCISCO EN EL AVION


Francisco hablando en el aire

Una declaración inaudita desde el Gran Cisma de Occidente
Por Marcelo González

Es ya una costumbre. Cada vez que Francisco vuelve de un viaje, hace declaraciones. Tal vez considere que es una oportunidad para decir cosas que no diría un papa con los pies sobre la tierra…

A quien guste leer la versión completa, la encuentra al final de este comentario. Aquí nos vamos a centrar, brevitatis causae, en los temas más destacados a nuestro entender.


1) Otra vez con los “gays”, en este caso, pedirles perdón.

2) Nuevo tema: las diaconisas, que se va imponiendo en la agenda.

3) El papa soy yo, Benedicto es el abuelo…

4) Lutero, benefactor de la Iglesia.


Pedir perdón en lugar de perdonar

Francisco vuelve a preguntarse, esta vez en primera persona del plural, ¿quién soy yo para juzgar? En Mt. Cap. 16, 18-20, Nuestro Señor funda el papado. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que atares en la tierra será atado en el Cielo y lo que desatares en la tierra será desatado en el Cielo”. Es el fundamento divino del papado y su misión, que sabemos es triple, pero aquí se resume en el poder de juzgar. Lo que atares en la tierra, tendrá fuerza de ley en el Cielo. Y esto porque “no ha sido la carne ni la sangre” que le reveló a Pedro la divinidad de Cristo, sino “mi Padre que está en el Cielo”.

El papa, pues, tiene una potestad soberana, conforme a lo revelado y mandado por Dios, para regir y juzgar. Y tiene a su mano la administración ordinaria y extraordinaria de los medios de santificación, como las indulgencias, para aludir algo que se verá más adelante.

Que el papa diga “¿Quién son yo para juzgar?” en materia moral es tan extravagante como que un juez seglar competente en un caso, llegado el momento de la sentencia diga “¿Quién soy yo para juzgar?” Lo que causaría asombro, hilaridad y hasta burlas en un juez de la justicia humana, parece no espantar a muchos cuando el juez que está inmediatamente por debajo de Cristo, ya que es su Vicario, se declara “incompetente” para juzgar la bondad o maldad de las conductas.

Siempre queda el recurso de interpretar esta desdichada frase como una imposibilidad de juzgar el fuero interno. Pero no es eso lo que dice Francisco, porque, aun en ese terreno ambiguo donde le encanta moverse, su renuncia a decir que las conductas de estas personas son contrarias a la Ley divina y malas en sí mismas no se aplica a otros campos en los que sí asume el papel de juez, no solo de las conductas en sí, sino del fuero interno de quienes las realizan.

Pero si esto fuera poco, la prueba definitiva sale de su propia boca. Como dice el Card. Marx, insiste Francisco, hay que pedir perdón a los “gays” porque los hemos ofendido. Como debemos pedir perdón a los divorciados recasados porque en otros tiempos se les hacía una condena social -fruto de las buenas costumbres de esos tiempos, digo yo-. Pero, por encima de Francisco están las Escrituras: al pecador público ni la hospitalidad ni el saludo, dice el apóstol. “Todo el que va más adelante y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios ; el que permanece en la doctrina, ése tiene al Padre y también al Hijo. Si viene a vosotros alguno que no trae esta doctrina ni le recibáis en casa ni le saludéis. II Juan, 9-10. Pero, finalmente, ¿quién es el Apóstol San Juan para juzgar?

Diaconisas, ¡Qué disparate! Solamente vamos a iniciar una comisión para estudiar el tema, nada más… Francisco se enoja, bondadosamente, con la prensa. Lo han tergiversado. El no dijo que iba a instituir el diaconado femenino. Solo que iba a estudiar el tema. Del que supo porque hablaba hace tiempo con un teólogo sirio que ya murió… y luego el Prefecto de la Fe le dijo que el tema ya se había estudiado. Igual va a formar la comisión. Porque como dijo el general epónimo, “si quieren que algo no se resuelva, formen una comisión” (risas), en fin…

Pasado a limpio: me interesa el tema, por eso voy a formar una comisión. Porque los temas hay que “instalarlos” primero. Después yo hago lo que quiero. Ya se estudió el tema seriamente, pero no me importa. Mi fuente es un teólogo sirio con el que solía charlar en la pensión donde se alojaba en Roma…

¿Se puede tomar en serio a un papa que habla así?


Papa: por dos o más…

No es una oferta de verdulería, aunque podría parecer. El Prefecto de la Casa pontificia dijo que se había inaugurado algo así como un papado bicéfalo mediante la renuncia de Benedicto. ¿Qué quiso decir el simpático Georg? No sabemos. Si quiso decir que Benedicto es el papa verdadero y ha delegado su “munus regendi” solamente a otro vicepapa, como sostiene un amigo mío después de algunas copas de Rosé, no lo sabría afirmar.

Pero Francisco, el obispo de Roma, que no es nadie para juzgar, se apuró a aclarar: Benedicto renunció, en tal y tal fecha. Conste. El papa soy yo. “Le pape c’est moi”. Y a esos que andan quejándose de mí, el abuelo Benedicto, que es un hombre recto, los sacó carpiendo. Como me gusta tener un abuelo en el fondo de mi casa.

Algo que siempre sorprende de Francisco, más que su precisión teológica es la delicadeza para referirse a los temas. Aunque aquí se puso en duda su legitimidad o la plenitud de sus poderes... o algo así. No recuerdo caso de un papa que haya debido salir a aclarar que él es el papa, al menos desde el Gran Cisma de Occidente.


San Martín Lutero, ora pro nobis

Preguntado sobre el quinto centenario de la rebelión luterana que irá a festejar (sí, a festejar) a Suecia, sin empacho ni dudas, definió. Aquí conviene la cita textual:

“Yo creo que las intenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Tal vez algunos métodos no eran los justos, pero en ese tiempo si leemos por ejemplo la historia de Pastor, un obispo alemán, que se convirtió cuando vio la realidad, se hizo católico. (¿No es que no se pueden juzgar las intenciones?)

“En ese tiempo la Iglesia no era un modelo de imitar, había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, el apego al dinero, al poder, y por esto él protestó. (Bue´,¿ por casa como andamos?)

“Él era inteligente, ha hecho un paso adelante justificando el porqué lo hacía, y hoy luteranos y católicos, protestantes, todos, estamos de acuerdo con la doctrina de la justificación, en este punto tan importante él no se ha equivocado”. (Si Lutero no se equivocó, la Iglesia se equivocó, ¿me equivoco?)


Estamos en el horno, con dos papas. Las intenciones de Lutero eran buenas, algo irrelevante a la hora de juzgar la doctrina luterana. Pero cuando se citó a Lutero a defender sus intenciones y su doctrina se mostró pertinaz en sus errores. Eso le valió la condena de la Iglesia, que ya había señalado la herejía de muchas de sus tesis.

La Iglesia no era un modelo a imitar… si se refiere a la virtud del clero, sin duda no fue el mejor momento de la historia. Si se refiere a la doctrina, era clara, y por si más claridad necesitaba se reunió el Concilio de Trento que no le dio precisamente la razón a Lutero. Lo reunió, digamos de paso, un papa santo. Un tal Pío V.

Herejes que invocaran las malas costumbres del clero para postular teorías heterodoxas ha habido a carradas. No eran “reformadores”, sino descarriados. Algunos inclusive tuvieron la decencia de arrepentirse.

Lo que se puede “reformar” en la Iglesia son las costumbres de sus miembros. No la doctrina, que en todo caso se va desplegando coherentemente a lo largo de los tiempos, cuando una amenaza a la Fe exige la explicitación de ciertos puntos antes implícitos. Ese ha sido el motivo de la mayoría de los concilios ecuménicos.

Entre otras lindezas, Lutero negó el papado, y llamó al papa “anticristo”. (Bromistas abstenerse). Obviamente, el poder de conceder indulgencias, que hasta Francisco ha concedido durante el Año de la Misericordia. Un detalle menor. Ahora bien, lo más grave quizás sea la doctrina de la justificación por la Fe, que violenta brutalmente los textos evangélicos, la tradición apostólica, los símbolos de la Fe, y destruye más de un sacramento.

Francisco sugiere que eso fue culpa de Calvino, Zwinglio y de los príncipes alemanes… Por cierto que ellos contribuyeron a sostener institucionalmente (el tiempo es superior al espacio, recordemos) lo que Lutero lanzó como un “movimiento de masas”, violento, populista, desenfrenado y criminal. Toda revolución necesita un Napoleón para estabilizarse, porque si no se autodestruye. Pero no es eso lo que quitó el “mérito” de Lutero, personaje siniestro por donde se lo mire, enemigo acérrimo del papado, blasfemo, violentador de conventos, amancebado sacrílegamente y finalmente endemoniado. Eso lo prolongó en el tiempo.

Sus textos y acciones brutales contra la Iglesia como tal y las cosas más sagradas que custodia la Iglesia, los sacramentos, el culto, la disciplina del clero, las costumbres de los fieles y sobre todo, lo que es su fundamento, la Verdad Revelada, han causado horror en toda Europa. Muertes a granel, persecuciones contra los católicos. Fue el heresiarca más siniestro de los tiempos modernos…

Decir que la doctrina de Lutero sobre la justificación (sola fide) es correcta, simplemente es una herejía. Decir que el mayor enemigo de la Iglesia en los tiempos modernos era un reformador de la Iglesia, es una blasfemia escandalosa. (1)

En una palabra, si Francisco es responsable de sus actos nos pone ante una duda gravísima, con tremendas consecuencias: ¿es posible que no sepa que está demoliendo la Iglesia desde sus fundamentos?

Sin duda hay que estar atentos, porque esta situación tensa al extremo la resistencia de una Iglesia devastada por 50 años de disparates conciliares. Y aunque Francisco pretenda diluir la gravedad de sus dichos y hechos bajo una retórica digna de Cantinflas, el daño es terrible. Daño señalado por los dichos de Nuestra Señora de Fátima con tanta luminosa claridad hace casi 100 años y que su vidente, Lucía, lo resumió con claridad: desorientación diabólica.

Nota:

(1) En la condena de los errores de Lutero, puntos 5 y 6 de la Bula Exsurge Domine de León X, se mencionan estas tesis condenadas, incorporadas al Denzinger:
D-745 5. Que las partes de la penitencia sean tres: contrición, confesión y satisfacción, no está fundado en la Sagrada Escritura ni en los antiguos santos doctores cristianos.
D-746 6. La contrición que se adquiere por el examen, la consideración y detestación de los pecados, por la que uno repasa sus años con amargura de su alma, ponderando la gravedad de sus pecados, su muchedumbre, su fealdad, la pérdida de la eterna bienaventuranza y adquisición de la de la eterna condenación; esta contrición hace al hombre hipócrita y hasta más pecador.



Texto completo de la conferencia de prensa de Francisco de regreso a Roma después de visitar Armenia.

ROMA, 26 Jun. 16 / 06:47 pm (ACI).- A su regreso de Armenia tras una visita de tres días, el Papa Francisco concedió la habitual rueda de prensa en el avión en la que habló de diversos temas como la salida del Reino Unido de la Unión Europea, entre otros.

A continuación el texto completo de la rueda de prensa:

Papa Francisco: Les agradezco mucho la ayuda en este viaje por todo su trabajo que hace bien a la gente. Comunicar bien las cosas son buenas noticias y las buenas noticias hacen siempre bien. Muchas gracias, gracias.

Artur Grygorian, Televisión Pública de Armenia: Su Santidad, se sabe que tiene amigos armenios y ha tenido contacto con la comunidad armenia en Argentina. En estos últimos tres días, usted ha podido tocar el espíritu armenio. ¿Cuál ha sido su sentir, su impresión y cuál sería su mensaje y su oración por el futuro de nosotros los armenios?

Respuesta: Empezamos por el futuro y luego vamos al pasado. Espero para este pueblo la justicia y la paz y rezo por esto porque es un pueblo valiente y rezo para que encuentre la justicia y la paz.
Sé que muchos trabajan por esto y también he estado muy contento la semana pasada cuando he visto una fotografía del presidente Putin, con los dos presidentes armenio y de Azerbayán. Al menos hablan, también con Turquía.
El Presidente de la República en el discurso de bienvenida ha hablado claro y ha tenido el coraje de decir “pongámonos de acuerdo, perdonémonos y miremos al futuro”. Este es un gran aliento para un pueblo que ha sufrido mucho.
El ícono del pueblo armenio, me ha venido a la mente mientras rezaba un poco hoy, es una vida de piedra y es una ternura de madre. Ha portado cruces, pero cruces de piedra. También se ve, pero no ha perdido la ternura, el arte, la música, aquellos tonos, muy difíciles de entender y con gran genialidad.
Un pueblo que ha sufrido mucho en su historia y solo la fe lo ha mantenido en pie porque el hecho de que sea la primera nación cristiana, esto no es suficiente. Ha sido la primera nación cristiana porque el Señor la ha bendecido porque ha tenido santos, ha tenido obispos santos, mártires y por esto ha hecho resistencia con piel de piedra, digamos, pero no ha perdido la ternura de un corazón materno. Armenia también es madre. Esta fue la segunda pregunta, vamos ahora a la primera.
Si, he tenido contacto con los armenios: iba con frecuencia donde ellos, a sus Misas, tengo muchos amigos armenios. Una cosa que habitualmente… no me gusta hacer para descansar, pero iba a cenar con ellos y ustedes hacen cenas pesadas… pero era muy amigo, muy amigo, ya sea el Arzobispo Kissag Mouradian, el apostólico como de Boghossian, católico, pero entre ustedes, es más importante de la pertenencia o a la iglesia apostólica o la Iglesia católica es la “armenidad” y esto lo he entendido en esos tiempos. Hoy me ha saludado un argentino de familia armenia que cuando iba a las Misas siempre el Arzobispo lo hacía sentarse cerca de mí para que me explicara algunas ceremonias, algunas palabras que no entendía.

Jeannine Paloulian - Nouvelles d’Armenie: Gracias, Santo Padre, ayer por la noche en el encuentro de oración pidió a la gente ser actores de reconciliación con Turquía y Azerbayán. Quisiera preguntarle simplemente, ya que estará por Azerbayán en unas semanas ¿Qué se hará, qué signo concreto, como lo ha hecho en Armenia, cuál es el signo que se quiere dar en Azerbayán?

Respuesta: Hablaré para servir a la verdad, de lo que he visto y de lo que escucho y también los alentaré. Me he encontrado con el presidente azero y he hablado con él. Diré que no hacer la paz por un pedacito de tierra -porque no es gran cosa- significa algo oscuro, pero eso es algo que le digo a todos, a los armenios y los azeros.
Tal vez no se ponen de acuerdo sobre las modalidades de hacer la paz y sobre esto se debe trabajar. Pero diré que al momento me viene en el corazón, pero siempre en positivo, buscar soluciones que sean viables, que vayan adelante.

Jean Luis De La Vassiere AFP: Santo Padre, quisiera agradecerle por mi parte y del semanario La Croix. Le agradecemos. Tengo una pregunta, ¿Por qué ha decidido agregar abiertamente la palabra genocidio en su discurso al palacio presidencial? En un tema doloroso como este ¿cree que es útil para la paz, en esta región complicada?

Respuesta: En Argentina cuando se hablaba del exterminio armenio, siempre se usaba la palabra genocidio. Yo no conocía otra. En la Catedral de Buenos Aires, en el tercer altar a la izquierda hemos puesto una cruz de piedra recordando el genocidio armenio, y ha venido el arzobispo, los dos arzobispos armenios, el católico y el apostólico cuando se ha estado inaugurada, también el arzobispo católico en la iglesia católica de San Bartolomé, ha hecho un altar en memoria de San Bartolomé.
Yo no conocía otra palabra. Yo vengo con esta palabra. Cuando llego a Roma escucho otra palabra: “El Gran Mal” o “la tragedia terrible”, pero en armenio, que no se decirla... y me dicen que aquella es ofensiva, aquella del genocidio, y que se debe decir esta.
Yo siempre he hablado de tres genocidios del siglo pasado, siempre tres: el primero el armenio, luego el de Hitler y por último el de Stalin. Los tres.
Hay otro en África, pero, en la órbita de las dos grandes guerras están estos tres… He preguntado por qué pero algunos sienten que no es verdad, que no ha sido un genocidio. Un abogado me ha dicho esto que me ha interesado mucho: la palabra “genocidio” es una palabra técnica, es una palabra que tienen una tecnicidad que no es sinónimo de “exterminio”.
Se puede decir exterminio pero decir genocidio comporta acciones de reparación… esto me ha dicho el abogado. El año pasado cuando preparaba el discurso he visto que San Juan Pablo II usaba las dos palabras: El Gran Mal y genocidio, y las he citado entre comillas, y no cayó bien, hubo una declaración del gobierno turco. Turquía en pocos días ha llamado a Ankara al embajador, que es un buen hombre, un embajador de lujo, que ha vuelto hace dos o tres meses, “un ayuno de embajador”, pero es un derecho a la protesta y lo tenemos todos.
En este discurso al inicio no estaba la palabra. Es cierto. Respondo por qué la he agregado. Luego de haber escuchado el tono del Presidente y también con mi pasado de esta palabra, y tras haber dicho esta palabra también el año pasado en San Pedro públicamente, habría sonado muy extraño no decir lo mismo al menos.
Pero allí yo quería subrayar otra cosa y creo, sino me equivoco, que he dicho: “en este genocidio como en los otros dos, las grandes potencias internacionales miraban a otra parte”. Y esta ha sido la acusación.
En la Segunda Guerra Mundial algunas potencias tenían las fotografías de las ferrovías que llevaban a Auschwitz, tenían la posibilidad de bombardearlas y no lo han hecho.
Por ejemplo, en el contexto de la Primera Guerra estaba el problema de los armenios y en el contexto de la Segunda Guerra, donde hubo el problema de Hitler y Stalin, después de Yalta y todo aquello de lo que nadie habla, se debe subrayar todo esto y se debe hacer la pregunta histórica: ¿Por qué no han hecho esto? ustedes potencias. No acuso, es una pregunta. Es curioso, se miraba a la guerra pero no al pueblo.
No sé si es cierto pero me gustaría saber si es verdad que cuando Hitler perseguía tanto a los judíos una de las palabras que él habría dicho es: “pero quién recuerda a los armenios, hagamos lo mismo con los judíos”. No sé si es verdad, tal vez una cosa de esas que se dicen, pero he escuchado decir esto. Que los historiadores busquen y vean si es cierto. Pero esta palabra nunca fue dicha con ánimo ofensivo sino que ha sido algo dicho objetivamente.

Elisabetta Piqué, La Nación: Felicitaciones por el viaje ante todo. Sabemos que usted es el Papa y está también el Papa Benedicto, el Papa Emérito. Pero últimamente hicieron un poco de ruido unas declaraciones del Prefecto de la Casa Pontificia, Mons. Georg Ganswein, que sugirió que había un ministerio petrino compartido con un Papa activo y otro contemplativo. ¿Hay dos Papas?

Respuesta: Hubo una época en la Iglesia que hubo tres (en español) risas. No he leído las declaraciones porque no he tenido tiempo de ver estas cosas. Benedicto es Papa Emérito. Él ha dicho claramente aquel 11 de febrero que daba su dimisión a partir del 28 de febrero que se retiraba a ayudar a la Iglesia con la oración.
Y, Benedicto, está en el monasterio rezando: yo he ido a encontrarlo muchas veces o al teléfono. El otro día me ha escrito una carta con aquella firma suya, dándome algunas felicitaciones por este viaje, y una vez, no una vez sino varias veces, he dicho que es una gracia tener en casa al abuelo sabio. También se lo he dicho en su cara y él se ríe, pero él es para mí el Papa Emérito, es el abuelo sabio, es el hombre que me custodia la espalda con su oración.
Pero no olvido aquel discurso que nos ha dado a los cardenales, el 28 de febrero: “entre ustedes seguro está mi sucesor. Prometo obediencia” y lo ha hecho. Luego he escuchado, pero no sé si sea cierto, esto. Lo subrayo, he escuchado, tal vez sean dichos, pero van bien con su carácter, que algunos han ido allá a lamentarse por este nuevo Papa, y los ha ahuyentado, con su mejor estilo bávaro, educado, pero los ha ahuyentado. Si no es cierto está bien dicho porque este hombre es así, es un hombre de palabra, un hombre recto, recto, recto.
Es el Papa Emérito. Además, no sé si usted recuerda que he agradecido públicamente, no sé cuándo, creo que fue en un vuelo, a Benedicto por haber abierto la puerta a los Papas eméritos.
Hace 70 años no existían los obispos eméritos y hoy hay… pero con este alargamiento de la vida se puede regir una iglesia a esta edad, con achaques o no? Y él con coraje, con oración y también con ciencia, con teología ha decidido abrir esta puerta y creo que esto es bueno para la Iglesia.
Pero hay un solo Papa y el otro… o tal vez habrá como los obispos eméritos, no digo mucho pero tal vez pueda haber dos o tres. Serán eméritos, han sido, son eméritos.
Pasado mañana se celebra el 65 aniversario de su ordenación episcopal, perdón, sacerdotal. Estará su hermano Georg porque los dos fueron ordenados juntos. Habrá un pequeño acto con los jefes de los dicasterios y poca gente porque él prefiere una cosa modesta. También estaré yo y diré algunas cosas a este gran hombre de oración, de coraje, que es el Papa Emérito y no el segundo Papa. Él es fiel a su palabra y es un hombre de Dios, muy inteligente y para mí es el abuelo sabio en casa.

Alexej Bukalov, l’Italtass: Gracias por este viaje, el primero en territorio ex soviético. Mi pregunta va un poco fuera de este argumento. Sé que ha alentado mucho el Concilio Panortodoxo, luego del encuentro con el Patriarca Kiril en Cuba, se mencionó como un aliento. ¿Cuál es su juicio sobre eso?.

Respuesta: Tengo un juicio positivo. Ha sido un paso adelante, no del 100% pero un paso adelante. Las cosas que han justificado, entre comillas, son sinceros entre ellos, son cosas que con el tiempo se pueden resolver. Pero que ellos mismo, estos 4 que no han ido, quieran ir un poco más adelante.
Creo que el primer paso se da como se puede, como los niños: dan el primer paso y luego lo hacen como pueden, primero lo hacen como los gatos y luego los primeros pasos.
Yo estoy contento. Han hablado de muchas cosas. Creo que el hecho es positivo, el solo hecho que estas iglesias autocéfalas se hayan reunido en nombre de la ortodoxia para mirarse a la cara, para rezar juntos y para hablar y tal vez decirse algunas cosas, eso es positivísimo. Yo agradezco al Señor. En el próximo habrá más. Bendito sea el Señor.

Edward Pentin, National Catholic Register: Santo Padre como Juan Pablo II, usted parece ser alguien que apoya a la Unión Europea, ha elogiado el proyecto europeo cuando ha ganado recientemente el Premio Carlomagno. ¿Está preocupado de que el Brexit pueda llevar a la desintegración de Europa, eventualmente a la guerra?

Respuesta: La guerra ya existe en Europa, además existe un aire de división, no sólo en Europa, pero en los mismo países, recuerda usted Cataluña, el año pasado Escocia. Estas divisiones, no digo que sean peligrosas, pero debemos estudiarlas bien. Antes de dar un paso adelante para una división, hablar bien entre nosotros y buscar soluciones viables.
Yo de verdad no sé, no he estudiado cuáles son los motivos para que el Reino Unido haya querido tomar esta decisión, pero existen divisiones y creo que esto lo he dicho una vez, no sé dónde pero lo he dicho, que la independencia se hace por la emancipación, por ejemplo todos nuestros países latinoamericanos, también países africanos se han emancipado de la corona, de Madrid, también en África de París, Londres, Ámsterdam, sobre todo Indonesia.
Esta es una emancipación más comprensible porque detrás hay una cultura, un modo de pensar, en vez que la secesión de un país, aún no hablo de la Brexit, pensamos en Escocia, en todos estos, es una cosa que ha dado nombre y esto lo digo sin ofender, usando la palabra que usan los políticos, la balcanización, sin hablar de Los Balcanes.
Es un poco de secesión no es emancipación, y detrás existen historias, culturas, manifiestos y también buena voluntad. Esto tenerlo claro. Para mí siempre la unidad es superior al conflicto, pero existen diversas maneras de unidad, y también la fraternidad y aquí ya me refiero a la Unión Europea, la fraternidad es mejor que la enemistad y las distancias, digamos. La fraternidad es mejor.
Los puentes son mejores que los muros, todo esto nos debe hacer reflexionar. Yo pienso, yo cuando soy de la Unión Europea pero quiero tener ciertas cosas que son mías, de mi cultura, y el paso, y me refiero al Premio Carlomagno, que debe dar la Unión Europea para reencontrar la fuerza que ha tenido en sus raíces, es un paso de creatividad y de “sana desunión”, es decir, dar más independencia, dar más libertad a los países de la unión, pensar otra forma de unión, ser creativos.
Creativos en los puestos de trabajo, en la economía. Hay una economía líquida hoy en Europa que hace por ejemplo que en Italia la juventud de 25 años para abajo no tiene trabajo el 40%. Hay algo que no está bien en esa unión masiva, pero no botamos al niño con el agua sucia de la ventana, buscamos rescatar las cosas, recrear las cosas humanas, también de nuestra personalidad, es un camino y siempre se debe hacer.
Un adolescente no es lo mismo que una persona adulta o una persona anciana, es lo mismo y no es lo mismo, se recrea continuamente y eso le da vida, el querer vivir y le da fecundidad y esto subrayo, hoy la palabra, las dos palabras claves para la Unión Europea: creatividad y fecundidad.

Tilmann Kleinjung, ARD, Radio Nacional Alemana: Hoy habló de los dones que comparten las Iglesias. En vista que usted irá dentro de 4 meses a Lund para conmemorar el 500 aniversario de la Reforma, pienso que tal vez este sea el momento justo no sólo para recordar las heridas de ambas partes, pero también de reconocer los dones de la reforma, tal vez sea una pregunta herética, la de anular o retirar la excomunión de Martín Lutero o de cualquier rehabilitación. Gracias.

Respuesta: Yo creo que las intenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Tal vez algunos métodos no eran los justos, pero en ese tiempo si leemos por ejemplo la historia de Pastor, un obispo alemán, que se convirtió cuando vio la realidad, se hizo católico.
En ese tiempo la Iglesia no era un modelo de imitar, había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, el apego al dinero, al poder, y por esto él protestó.
Él era inteligente, ha hecho un paso adelante justificando el porqué lo hacía, y hoy luteranos y católicos, protestantes, todos, estamos de acuerdo con la doctrina de la justificación, en este punto tan importante él no se ha equivocado.
Pero él ha hecho una medicina a la Iglesia, y luego esta medicina se ha consolidado en un estado de cosa, en un estado de disciplina, en una forma de creer, de hacer, en un modo litúrgico, y además no estaba solo, estaba Zwingli, estaba Calvino, cada uno distinto al otro, y detrás de ellos, quienes estaban, los príncipes.
Debemos meternos en la historia de ese tiempo. Es una historia no muy fácil de entender y luego fueron avanzando las cosas, hoy el diálogo es muy bueno, ese documento sobre la justificación creo que es uno de los documentos ecuménicos más ricos, más profundo, existen divisiones, dependen también de las Iglesias.
En Buenos Aires había dos iglesias luteranas, una pensaba de un modo, también en la misma iglesia luterana no hay unidad, pero se respetan, se aman, la diversidad es aquello que tal vez ha hecho tanto mal a todos y hoy buscamos retomar el camino para encontrarse después de 500 años. Yo creo que debemos rezar juntos, rezar. Por esto la oración es importante.
Segundo, trabajar por los pobres, por los perseguidos, por tanta gente, los prófugos, tanta gente que sufre. Trabajar juntos, orar juntos y que los teólogos estudien juntos buscando. Este es un camino largo, larguísimo.
Una vez buscando he dicho, yo sé cuándo será el día de la plena unidad, ¿Cuál? el día después de la venida del Hijo del Hombre, porque no se sabe, el Espíritu Santo hará la gracia, y mientras tanto, orar, amarse y trabajar juntos. Sobre todo por los pobres, por las personas que sufren por la paz y tantas cosas por las que se está trabajando en conjunto.

Cecile Chambraud, Le Monde: Hace unas semanas habló de una comisión para reflexionar sobre el tema de si las mujeres podían ser diaconisas algún día. ¿Quería saber si ya existe esa comisión y cuáles son las preguntas que tendrían que estudiar y que todavía están por resolver? Y por último. A veces una comisión sirve para olvidarse de problemas, quería saber si es el caso.

Respuesta: Hubo un presidente en Argentina que aconsejaba a otros presidentes de otros países: que cuando tú quieres que una cosa no se resuelva crea una comisión (risas)...
El primero que ha estado sorprendido por esta noticia he sido yo, porque el diálogo con las religiosas que se ha registrado y luego publicado en L'Osservatore Romano era sobre otra cosa sobre esta línea... “nosotras hemos escuchado que en los primeros siglos habían diaconisas, se podría estudiar sobre esto, o se podría hacer una comisión”... nada más me han preguntado, han estado educadas, pero no sólo educadas, aman a la Iglesia, son mujeres consagradas.
Yo he contado que conocía un teólogo sirio que ha muerto, el que ha hecho una edición crítica al italiano sobre San Efrén, y una vez hablando de las diaconisas, cuando venía y me hospedaba en vía della Scrofa, él vivía ahí, y en el desayuno hablando... pero si... no sé bien qué cosa era la ordenación...
Ciertamente habían estas mujeres que ayudaban al obispo y ayudaban en tres cosas: primero en el bautizo de las mujeres porque está el bautismo por inmersión, segundo en la unción, pre y post bautismal de la mujer, y luego -esto da risa- porque había la mujer que iba al obispo a lamentarse porque el esposo le pegaba, el obispo llamaba a estas diaconisa para que vea el cuerpo de la mujer y encontrara indicios que probaban estas cosas... he dicho esto… pero ¿Se puede estudiar?.. Sí, yo diría a la (Congregación de la) Doctrina de la Fe que se haga esta comisión.
Al día siguiente, “la Iglesia abre la puerta a las diaconisas”, de verdad me he molestado un poco con los medios, esto no es decir la verdad de las cosas a la gente.
He hablado con el Prefecto de la Doctrina de la Fe y me ha dicho “mire que hay un estudio que ha hecho la Comisión teológica internacional en los años ochenta”.
Luego he hablado con la presidenta y le he dicho si por favor me puede hacer llegar una lista de gente que ella crea que yo pueda tener para formar esta comisión, y me envió la lista, también el Prefecto me ha enviado la lista y ahora los tengo sobre mi escritorio para hacer esta comisión, pero yo creo que se ha estudiado tanto sobre el tema en la época de los ochenta que no será difícil tener una luz sobre este argumento.
Pero hay otra cosa, hace un año y medio yo he hecho una comisión de mujeres teólogas que han trabajado con el Cardenal Rylko y han hecho un buen trabajo, porque es muy importante el pensamiento de la mujer. Para mí la función de la mujer no es tan importante como el pensamiento de la mujer en la Iglesia. la mujer piensa de otro modo que nosotros los hombres, y no se puede tomar una decisión buena y justa sin escuchar a las mujeres.
Yo de vez en cuando en Buenos Aires hacía una consulta a los consultores sobre un tema, y luego hacía venir a algunas mujeres, ellas veían las cosas con otra luz… y luego la solución era muy fecunda, muy bella.
Yo debo encontrar estas mujeres teólogas que han hecho un buen trabajo pero que luego se ha parado porque el dicasterio para los laicos cambia ahora y se rehace.
Yo espero un poco que se haga para continuar este segundo trabajo. Y otra cosa de esto de las mujeres teólogas... pero aquello que quisiera subrayar es más importante, el modo de entender, de pensar, de ver las cosas de la mujer, que la funcionalidad de la mujer. Y repito eso de siempre, la Iglesia es mujer, es la Iglesia, y no es una mujer solterona, es una mujer casada con el Hijo de Dios, su esposo es Jesucristo.

Cindy Wooden, CNS: Santidad, en los últimos días el Cardenal alemán Marx hablando en una conferencia en Dublín, sobre la Iglesia en el mundo moderno, ha dicho que la Iglesia Católica debe pedir perdón a la comunidad gay por haberlos marginado. Días después sucedió lo de Orlando. Muchos dicen que la comunidad cristiana tiene algo que hacer con este odio a estas personas. ¿Qué cosa piensa?

Respuesta: Repetiré lo mismo que he dicho en el primer viaje. Repito lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica. No son discriminados, deben ser respetados, acompañados pastoralmente.
Se puede condenar pero no por motivos teológicos sino por motivos digamos de comportamientos políticos o por ciertas manifestaciones demasiado ofensivas para los otros, pero estas son cosas que no entran en el problema.
El problema es una persona que tiene esa condición, que tiene buena voluntad y que busca a Dios ¿Quiénes somos nosotros para juzgar? Debemos acompañar bien, eso es lo que dice el Catecismo, es claro el Catecismo.
Además hay algunas tradiciones en algunos países, en algunas culturas, que tienen una mentalidad distinta en este problema.
Creo que la Iglesia no solo debe pedir perdón como ha dicho ese cardenal marxista (risas), no solo debe pedir perdón a las personas gays que ha ofendido, sino que debe pedir perdón también a los pobres, a las mujeres explotadas, a los niños explotados en el trabajo, debe pedir perdón por haber bendecido muchas armas.
La Iglesia debe pedir perdón por no haberse comportado muchas veces. Los cristianos, la Iglesia es santa, los pecadores somos nosotros- Los cristianos debemos pedir perdón por no haber acompañado tantas opciones…
Recuerdo que de niño en la cultura católica cerrada de Buenos Aires de donde vengo, no se podía entrar en la casa de una familia divorciada. Estoy hablando de hace 80 años.
La cultura ha cambiado, gracias a Dios, los cristianos deberíamos pedir perdón, perdón, no sólo por esto, sobre muchas cosas, es una palabra que olvidamos mucho. Ahora hago de pastor y hago el sermón (risas). Esto es verdad. Muchas veces el sacerdote patrón, y no el sacerdote padre. Está el padre que bastonea y no el padre que abraza, perdona, consuela.
Pero hay muchos capellanes de hospitales, capellanes de las cárceles, tantos santos ¡eh!, pero estos no se ven porque la santidad es pudorosa, se esconde. En cambio es un poco desvergonzada la desvergüenza. Es desvergonzada se hace ver.
Hay muchas organizaciones de gente buena y gente no tan buena, de gente que porque uno da una bolsa un poco grande y se mira a otro lado como hicieron las potencias internacionales con los tres genocidios.
Nosotros los cristianos, padres, obispos, hemos hecho esto, pero nosotros los cristianos tenemos a una Teresa de Calcuta y a muchas Teresas de Calcuta, tantas monjas en el África, tantos laicos, tantos matrimonios santos. Está el grano y la cizaña. Y así dice el Señor que es el reino, no debemos escandalizarnos de ser así.
Debemos rezar para que el Señor haga que esta cizaña termine y haya más grano, pero esta es la vida de la Iglesia, no se puede hacer un límite todos nosotros somos santos, porque todos nosotros tenemos el Espíritu Santo dentro, pero todos nosotros somos pecadores y yo el primero, ¿de acuerdo? No solo debemos pedir disculpas sino perdón.

Padre Lombardi: Santo Padre yo también le hago una última pregunta y lo dejamos ir en paz

Papa Francisco: No me meta en dificultades (risas)

Padre Lombardi: No, es sobre el próximo viaje a Polonia para el cual ya nos estamos preparando y usted dedicará la preparación en este mes de Julio. Si nos dice cualquier cosa, sobre sus sentimientos con los que va a esta Jornada Mundial de la Juventud en este Jubileo de la Misericordia, y otro punto más específico es que hemos visitado con usted el Memorial de Tzitzernakaberd, durante la visita en Armenia y también visitará Auschwitz, Birkenau durante su viaje en Polonia. Entonces he escuchado que desea vivir este momento más con el silencio que con las palabras, como ha hecho también antes. ¿Quería saber si usted quiere dar un discurso o si prefiere un momento de oración silenciosa, con su motivación específica?

Respuesta: Hace dos años en la Redipuglia (Italia) hice lo mismo al conmemorar el centenario de la gran guerra. A Redipuglia, fui en silencio, luego fue la Misa, en la Misa hice una prédica pero era otra cosa.
El silencio… hoy, hemos visto esta mañana el silencio, ¿fue hoy? ayer, he visto este silencio. Quisiera ir a ese lugar de horror, sin discursos y sin gente, solo con los que sean necesarios. Pero los periodistas seguro si estarán ahí. Pero sin saludar a este y a otro, no, no, solo entrar, rezar y que el Señor me dé la gracia de llorar.
Gracias por su trabajo y por su benevolencia.

Fuente: ACI prensa

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