sábado, 28 de julio de 2012

Fluorización del agua, deber de información y salud



Recientemente la Provincia de Santa Fe ha reiniciado la fluorización del agua potable en sus plantas de depuración de Rosario, Santa Fe y Reconquista, que había sido interrumpida en el 2001 o el 2005, según distintas fuentes informativas.

Por Ricardo Luis Mascheroni (*)



En torno a esta práctica, las posiciones científicas no son pacíficas y las discrepancias son marcadas; como solemos afirmar los abogados, existe una biblioteca a favor y otra en contra, igualmente de voluminosa.

Con estas reflexiones no quiero generar ningún tipo de temores o alarmas infundadas, pero si poner a consideración del lector otras opiniones diferentes a las que animan la decisión oficial de implementar la medida.

Sin perjuicio de las argumentaciones que se volcarán en la presente, entiendo que estas decisiones deberían requerir a priori de la suficiente explicitación e información para los usuarios del servicio de agua potable, si fuera a través de una audiencia pública mejor todavía, pero lamentablemente estos sanos mecanismos se usan muy poco, salvo en los casos de aumentos de tarifas, en los que la opinión de los asistentes es muy poco tenida en cuenta al momento de decidirse los incrementos tarifarios.

Parecería que el principio precautorio plasmado en distintas normas de nuestro derecho positivo, tiene poca acogido cuando de tomar decisiones por parte del Estado se trata. El principio mencionado determina que en los casos de que no exista certeza sobre la inocuidad de un procedimiento, emprendimiento u obra, lo mejor es mantenerse alejado y precisamente en este tema, las certezas faltan, a tenor de las reiteradas posiciones mantenidas por distintos hombres de ciencias en nuestro país y en el resto del mundo.

Frente a esta práctica, y por una razón de prudencia, más que afirmar uno quisiera poder despejar la cantidad de interrogantes que la temática encierra en función de la salud de toda la comunidad y para ello lo mejor es preguntar en torna a las dudas existentes.

¿Se ha pedido el consentimiento informado de los usuarios del servicio de agua potable de las ciudades referidas?

Por cuanto guste o no guste, la incorporación de flúor en el agua es una práctica médica sanitaria y en el caso, el agregado del mismo actúa como un medicamento para prevenir ciertas patologías dentales.

¿Cuándo, dónde, a quiénes, se puede consultar sobre los estudios epidemiológicos previos realizados, las respuestas obtenidas de los mismos, y cuál es el nivel de flúor acumulado en las personas?

Hay acuerdo médico que las personas reaccionan de manera distinta ante diferentes sustancias y no siempre lo que es bueno para algunos, lo es para todos. En tal sentido, el flúor no produce el mismo beneficio aplicado en la infancia y niñez, que para los adultos.

Qué pasa si fuera cierto lo que algunos informes dicen y en los que se considera como poblaciones de riesgo a pacientes con diabetes, nefritis crónica, artritis reumatoide y fluorosis esquelética.

Otros autores recomiendan evitar el empleo de flúor durante el embarazo o la lactancia, ya que no se conocen los posibles efectos sobre el feto o el lactante.

No obstante, muchos críticos de la fluorización del agua, reconocen que su consumo produce avances sobre la incidencia de caries dentales en la infancia, pero afirman que la lucha contra esa patología se puede instrumentar con otros medios que no generen riesgos sanitarios.

Destacando que el efecto es tópico (aplicación sobre la superficie del esmalte), aunque antes de 1981 se consideró principalmente sistémico (por ingestión), por lo que su uso sistémico es actualmente desaconsejado por muchos autores y está cuando menos controvertido. (1)

Si bien alguna bibliografía considera que el flúor es esencial para mantener la solidez de nuestros huesos y también nos puede proteger del decaimiento dental, si es aplicado con el dentífrico dos veces al día. Pero, si se absorbe flúor con demasiada frecuencia, puede provocar caries, osteoporosis y daños a los riñones, huesos, nervios y músculos. (2)

En algunos países como Suiza, hace décadas que se dejó de fluorar las aguas y en otros, como Bélgica, se han retirado del mercado todos los productos "enriquecidos" con flúor (chicles, tabletas, enjuagues dentales o colutorios, etc.) ya que no hay unanimidad sobre la dosis mínima segura. (3)

Siguiendo con lo expuesto, informes manifiestan que en 1952, Norrköping (Suecia) fue una de las primeras ciudades de Europa en fluorar su fuente de agua potable. Esta práctica se declaró ilegal por la Corte Suprema Administrativa Sueca en 1961, re-legalizada en 1962, y finalmente prohibida por el parlamente en 1971, luego de un gran debate.

El parlamento sostuvo que había otros y mejores métodos de reducir el deterioro dental que la fluoración del agua. Una comisión oficial fue formada al respecto y publicó un informe final en 1981. Recomendó otras maneras de reducir el deterioro dental (mejorar los hábitos alimentarios y de higiene oral) en lugar de la fluoración del agua potable. También halló que mucha gente pensaba que la fluoración impactaba sobre la libertad personal de elección, y que los efectos a largo plazo no eran suficientemente conocidos. También indicaron que carecían de un buen estudio sobre los efectos de la fluoración sobre infantes que tomasen leche o alimentos preparados con agua potable fluorada.”

Todo lo expuesto intenta incorporar otra óptica sobre un tema cuando menos controversial, a los fines de que mediante un debate serio, maduro y sin preconceptos, se pueda llevar tranquilidad a una parte de la comunidad que tiene resquemores sobre una decisión a mi criterio unilateral y sin las consultas ni la información suficientes.

Confieso que no he querido cargar las tintas mediante la reproducción de otros estudios alarmistas, que cuando menos caracterizan al flúor como un veneno de gran peligrosidad, productor de patologías de alta gravedad.

Creo que a esta altura del tema, es el Estado el que debe dar los informes suficientes para calmar o desalentar temores legítimos en una parte de la sociedad, brindando las aclaraciones pertinentes.

Lo dejo para que lo piensen y me despido hasta la próxima aguafuertes.

Ref:      
1.- http://es.wikipedia.org/wiki/Fl, Pizzo G, Piscopo MR, Pizzo I, Giuliana G (September 2007). «Community water fluoridation and caries prevention: a critical review». Clin Oral Investig 11 (3): pp. 189–93.

(*) Docente

AGUAFUERTES AMBIENTALES

Escríbanos a ed.dia7@gmail.com

1 comentario:

Ariel dijo...

Ricardo:

-¿no te parece raro que la OMS este tan "preocupada" por fluorar el agua y porque no, agregarle vitamina C por ejemplo, con lo bien que vendria a nuestra salud?

-Los nazis y rusos fluoraban el agua para mantener estupidos a los prisioneros, ya que esta es una de las cosas que produce.

-El Prozac (fluoxetina) contiene fluor. Me parece no haber sido consultado antes de que como a un animal de corral, metan esto en mi cuerpo y en el de mi familia.

-Los derivados del fluor son grandes catalizadores del aluminio y hace que se nos aloje en el cerebro.

-Desordenes de tiroides

-Bosio

-Cancer de huesos

-Y aunque parezca increible (increible, por influencia de la ciencia basura), produce fluorosis dental.

Y si buscas un poco mas, hay muchisimo mas. No esperes algo de algun profesional de la odontologia, lo unico que hacen es aplicar lo que la cupula les dice. Habla con un quimico serio, un quimico investigador. Veras que la biblioteca pro-fluoracion del agua se reduce a unos poco pasquines truchos. Gracias



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