Como es sabido, uno de los documentos más importantes de la comisión preparatoria que tuvo que aprobar el Vaticano II fue todo un documento dedicado a hacer avanzar la Mariología y a subrayar la mediación universal de María en la obtención de gracias para los hombres.
En enero de 1963, tras finalizar la primera sesión del concilio, la comisión coordinadora envió ese borrador (“esquema”) a todos los Episcopados del mundo para que lo estudiaran y dieran sus opiniones para la siguiente sesión que se abriría en septiembre de 1963.
En realidad, el concilio rechazó todo ese documento dedicado a Nuestra Señora; también se negó a permitir que se introdujera un resumen del mismo en la Constitución que trataba las fuentes de la Revelación (Dei Verbum). Solo permitió que se incluyera un resumen en la Constitución sobre la Iglesia (Lumen gentium) para no darle demasiada importancia a la mariología.
Detrás de esas diversas disminuciones del papel de Nuestra Señora en el Vaticano II estaba un estudio realizado por el “padre” Karl Rahner asistido por otros tres “teólogos”, entre los que estaba el “padre” Joseph Ratzinger.
El revelador libro El Rin desemboca en el Tíber, del padre Ralph Wiltgen, informa el origen de esos rechazos.
Creemos que a nuestros lectores les interesará saber cómo se saboteó la mariología durante el concilio.
Arriba, la portada de El Rin desemboca en el Tíber (Traducción: Carmelo López-Arias Montenegro, Madrid, 1967). Abajo, fotocopias de las páginas 90 y 91.



1 comentario:
La única verdad es la que cuenta el Padre Carlos Balic, franciscano croata, fundador de la Pontificia Academia Mariana Internacional y el Padre Narciso Garcia Garcés, claretiano, fundador de la Sociedad Mariológica española.
El Capítulo octavo de la Lumen Gentium Benignissimus et sapientissimus Deus, fué redactado por Monseñor Philips y el mismo Padre Carlos Balic. Hasta llegar a su aprobación tuvieron lugar numerosas vicisitudes que relata el Padre Garcés en el Prólogo a la Mariologia del Padre Junípero B. Carol, franciscano (en la edición castellana de la obra) y también narra el Padre Balic en el Prólogo de la Enciclopedia Mariana Posconciliar, editada pr Coculsa.
En el capítulo VIII de esta Constitución nada hay contrario a la Doctrina Mariana. Antes bien se especifica cuidadosamente la función Mediadora de la Santísima Virgen y su Cooperación enteramente singular, en la Obra de la Redención. Con este texto en la mano podemos dar una sonora bofetada en la cara, a Tucho y a Prevost.
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