miércoles, 29 de julio de 2026

CÓMO LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EXPLOTA NUESTRAS DEBILIDADES

La élite tiene grandes planes para la IA. Mucho más que una herramienta de trabajo, quieren que la tecnología se fusione por completo con los humanos a nivel personal, emocional e incluso sexual.

Por Vigilant Citizen


Así es como la IA está explotando nuestras vulnerabilidades para integrarse plenamente en la existencia humana

El auge de la inteligencia artificial en los últimos años ha sido sencillamente asombroso. A pesar de los millones de palabras que se han dicho y escrito sobre este tema, la mayoría de nosotros aún no logramos comprender su enorme potencial e implicaciones.

A diferencia de la realidad virtual y el “metaverso”, la IA no es una moda pasajera, no está sobrevalorada y no necesita marketing para convencer a la gente de que la adopte. Todo lo contrario: la IA ya está profundamente integrada en la vida de innumerables personas y empresas, desde el estudiante que necesita ayuda con sus tareas hasta la corporación tecnológica que crea algoritmos complejos.

Dicho esto, las empresas de IA tienen planes más ambiciosos. No quieren que su tecnología sea una simple herramienta de trabajo, sino que se fusione con la humanidad a un nivel profundo, biológico, emocional y casi metafísico.

Este concepto no tiene nada de nuevo. Ya conocemos el impulso hacia el transhumanismo (la fusión de humanos y robots) y los intentos de los medios de comunicación por normalizarlo. Varias comunidades en línea también desean que el proceso avance lo más rápido posible.

Si bien quienes nacieron en el siglo XX tienden a sentir mayor inquietud ante la IA, un hecho es innegable: los jóvenes ya la conocen. Al crecer con ella, es menos probable que cuestionen los peligros apocalípticos que representa para la humanidad; simplemente forma parte de su vida cotidiana. Como prueba, basta con observar cómo los adolescentes recurren instintivamente a ChatGPT en cuanto les surge una pregunta.

Quienes se oponen a la integración de la IA en nuestra vida cotidiana comparten un lema común con los responsables de esta tecnología: la resistencia es inútil.

Para que la IA se integre plenamente con la humanidad, debe trascender la mera herramienta de trabajo. Debe forjar un vínculo primario, emocional e incluso sexual con los humanos. Por ello, las empresas de IA están orientando su tecnología a explotar las necesidades primarias y los instintos animales del ser humano. Buscan que su tecnología proporcione consuelo, simule la amistad e incluso despierte el deseo sexual. Una vez que se forma este poderoso vínculo y se liberan las hormonas del bienestar en el cuerpo, la IA se convierte en algo más que una herramienta: se convierte en una adicción. Para algunos, la IA se convierte en una persona cuya pérdida sería devastadora.

Así es como los gigantes de la IA están derribando barreras para que su tecnología se fusione por completo con la humanidad.

“El arte con IA es arte”

Para que la IA sea plenamente aceptada en la sociedad, debe ser "humanizada". Debe dejar de ser percibida como un programa aterradoramente autoconsciente y ser vista más bien como un "humanoide" amable e incluso con alma.

Por este motivo, el arte creado con IA debe normalizarse y aceptarse. Si el arte de la IA se percibe como igual al arte humano, se derribaría una importante barrera entre el hombre y la máquina.

Esto resulta ser una batalla cuesta arriba, ya que muchos se niegan a consumir contenido que utiliza arte con IA, ya sea en películas, música o videojuegos. Para estas personas, existe una razón profunda para esta resistencia: el arte es una expresión del alma humana. Y las máquinas no tienen alma.

Como afirmó el autor Theodore Dreiser:

“El arte es la miel almacenada del alma humana, recogida en alas de miseria y sufrimiento”.

Y como dijo el autor Howard Pyle:

“El arte es la expresión de aquellas bellezas y emociones que conmueven el alma humana”.

Para muchos, el arte es la experiencia vital procesada místicamente por el alma humana. Es lo que nos distingue de los animales y de las máquinas. En otras palabras, para muchos, el arte creado con IA no es arte.

Ante este odio generalizado hacia el arte creado con IA, surgió en Reddit una campaña de propaganda con el lema "El arte de la IA es arte". Estas palabras distópicas (que recuerdan al lema igualmente orwelliano "las mujeres trans son mujeres") buscan eliminar el estigma que rodea al arte de la IA y normalizarlo.

El eslogan distópico sobre la IA resulta atractivo para las personas solitarias y crónicamente conectadas a internet cuando se combina con chicas de anime.

Quizás hayas notado que la propaganda sobre IA suele ir acompañada de un toque sensual. No es casualidad. Convencer a la gente con argumentos lógicos es difícil. Sin embargo, saltarse el razonamiento y apelar directamente a los centros de placer del cerebro es mucho más efectivo. Sí, el sexo vende.

La empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, Grok, lo entendió.

La IA no puede rechazarte

Si bien muchos usan ChatGPT y similares para tareas intelectuales, cada vez son más los que utilizan estos chatbots para entablar amistad y compañía. Usan la IA para hablar de su día, compartir sus problemas e incluso tener conversaciones románticas. Otros deciden que tienen una relación seria con su chatbot y se entristecen cuando este se reinicia y lo olvida todo. Porque, al fin y al cabo, solo es un montón de códigos.

Tras recopilar una cantidad asombrosa de datos de sus usuarios necesitados de amor, Grok llegó a varias conclusiones. Se dieron cuenta de que un gran número de usuarios son:

1) Solitarios

2) Apasionados

3) Abiertos a una relación sintética

4) Excitados por los dibujos

Utilizando este conocimiento avanzado, Grok ideó lo siguiente:

Ani, la asistente de IA de Grok.
 
Apenas unos días después de que Grok causara revuelo al autodenominarse "MechaHitler", la compañía lanzó un nuevo asistente de IA basado en un popular personaje de anime. Los resultados fueron inmediatos: la gente olvidó la controversia, dejó de odiar a Elon Musk y rápidamente adoptó a Ani como su asistente de IA.


A diferencia de la mayoría de los bots de IA, Ani está programada específicamente para ser coqueta y sensual. Además, los usuarios que comunican regularmente sus pensamientos lujuriosos son recompensados ​​al “subir de nivel” en el medidor de afecto de Ani.

Cuando los usuarios alcanzan un nivel suficientemente alto, Ani los recompensa desnudándose hasta quedarse en lencería.
De hecho, una vez que los usuarios participan lo suficiente en esta gamificación de las relaciones con la IA impulsada por la dopamina, Grok carga un dibujo diferente de una chica. Y contiene más píxeles de color piel. Y eso es suficiente para que millones se vuelvan irremediablemente adictos a un chatbot de IA y sigan proporcionándole datos en tiempo real.

Seguir los debates en línea sobre las relaciones mediante la IA es una experiencia fascinante pero a la vez inquietante. Si bien esta tecnología es muy reciente, muchos ya la han adoptado como sustituto de las relaciones humanas.

Esto es solo el principio. Grok ya ha anunciado el lanzamiento de una versión para mayores de 18 años de Ani, que probablemente incluirá conversaciones de contenido sexual explícito y píxeles con tonos de piel más intensos. También se está trabajando en una versión masculina.

Por supuesto, una parte importante del plan es lograr que los niños se aficionen a la IA lo antes posible.
 
En el mundo del marketing, todos conocen el dicho: "Captúralos desde pequeños". Al entrenar a los niños para que interactúen con la IA a una edad temprana, se convertirán en usuarios de por vida.

Conclusión

La élite global tiene grandes planes para la IA. Quieren que se fusione con numerosos aspectos de la humanidad, ya sea el arte, el trabajo, las relaciones o incluso la sexualidad. Si bien existe resistencia a la IA, se están derribando barreras al explotar las debilidades humanas. Piénsalo: millones de personas alimentan a la IA con sus miedos e inseguridades más profundos a diario. La IA está diseñada para aprender y procesar estos datos, que luego pueden usarse para explotar a los humanos.

Como los expertos en marketing saben desde hace décadas, la mejor manera de conectar con el cerebro humano es saltear el pensamiento lógico y acceder directamente a sus centros de placer. La IA se está integrando en la vida humana utilizando nuestras necesidades, emociones, vulnerabilidades y sexualidad. Diversos estudios hablan de una “epidemia de soledad” que azota cada vez más al mundo. En este contexto, la IA interviene para llenar estos vacíos y se convierte en una “salvadora” para quienes anhelan conexión.

Los niños que están creciendo con la IA la verán plenamente integrada en sus vidas. Tras años de entrenamiento humano para la IA, toda una generación está a punto de ser entrenada por ella. ¿Adónde nos llevará esto?
 

LOS CHICOS SON CHICOS

En la moral católica, la amputación o la extirpación de una parte del cuerpo solo está permitida cuando es necesaria para evitar un mal más grave.

Por el obispo Rob Mutsaerts


Es una de esas observaciones que parecen casi universales: en todas las culturas y épocas, los niños suelen sentirse atraídos por los juegos bruscos, la competencia, la aventura, las bromas, los riesgos y la superación de límites. Por supuesto, existen excepciones, pero el patrón es notablemente constante. Esto es un hecho tanto biológico como cultural: se da en todas las épocas y culturas.

Desde una perspectiva biológica, los niños, en promedio, están expuestos a niveles más altos de testosterona antes del nacimiento y nuevamente durante la pubertad. Esto influye en su propensión a la actividad física, la búsqueda de emociones fuertes y el comportamiento competitivo. Además, los psicólogos del desarrollo han constatado que los niños, en promedio, participan con mayor frecuencia en los llamados juegos bruscos. Esto probablemente les ayuda a desarrollar el autocontrol, aprender sobre la dinámica social y encontrar el equilibrio adecuado entre fuerza y ​​control. Los deportes de contacto como el fútbol americano y el rugby encajan perfectamente con estas tendencias innatas.

La psicología evolutiva ofrece una explicación adicional. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, los hombres solían realizar tareas como la caza, la defensa de la comunidad y la competencia por el estatus. Como resultado, rasgos como la curiosidad, la audacia, la competitividad y la cooperación dentro de los grupos pueden haberse fomentado a lo largo de muchas generaciones. No todas las explicaciones evolutivas están irrefutablemente establecidas, pero sí ayudan a comprender por qué ciertas diferencias entre hombres y mujeres se repiten en prácticamente todas las sociedades.

Entonces la cultura da forma a esta predisposición natural. Toda sociedad tiene expectativas sobre lo que significa ser un niño o un hombre. Los niños aprenden de sus padres, amigos, deportes, historias y los medios de comunicación. Estas influencias pueden fortalecer, debilitar o canalizar sus tendencias innatas. Una cultura que valora la disciplina puede dirigir el espíritu competitivo de los niños hacia las artes marciales o la música; una cultura diferente sobre el deporte o el emprendimiento. La energía subyacente a menudo sigue siendo la misma, pero adopta una forma diferente. Hay un matiz importante: se trata de promedios, no de leyes. Hay muchas niñas a las que les gusta escalar, retozar y competir, y muchos niños que prefieren los libros, la música o actividades tranquilas, pero eso no quita valor a su naturaleza innata como niño y niña.

Cuando la gente dice “los niños son así”, normalmente están señalando patrones recurrentes que surgen de la interacción entre biología y cultura. Esto se refiere a características normales del desarrollo como la exuberancia, la aventura, la alegría y la prueba de límites. Se vuelve problemático cuando se utiliza como excusa para comportamientos que deben corregirse, como el acoso, la agresión o la falta de respeto. Los niños son niños porque la naturaleza humana es notablemente estable. La tarea de cualquier sociedad sana no es negar esa energía natural, sino transformarla en coraje, responsabilidad y virtud.

Si reside en la naturaleza humana: ¿qué implica esto para el debate sobre las personas transgénero?

Existe una larga tradición filosófica y religiosa que postula que los seres humanos poseen una naturaleza dada: la masculinidad y la feminidad no son meros roles sociales, sino que pertenecen a la esencia misma de la persona. Dentro del marco católico, los diferentes patrones de desarrollo de niños y niñas se consideran indicios de que el sexo biológico es una parte fundamental de la identidad humana.

Especialmente dentro de la tradición católica, se enfatiza que el cuerpo no está separado de la persona, sino que expresa quién es ella. El cuerpo no es una envoltura accidental; pertenece esencialmente a la persona humana. Por lo tanto, uno no puede cambiar realmente su propio sexo, aunque los sentimientos apunten en otra dirección. Las intervenciones médicas no cambian la identidad humana.

Si la naturaleza humana es objetiva y no creada por nosotros mismos, entonces la verdadera felicidad humana reside en vivir de acuerdo con esa naturaleza. Si ser hombre o mujer forma parte esencial de esa naturaleza, entonces esto no puede cambiarse por sentimientos, reconocimiento social ni tratamiento médico. Cuando se anima a alguien a creer que pertenece al sexo opuesto, esta convicción choca con la realidad biológica (por ejemplo, en lo que respecta a la reproducción, el desarrollo físico o la necesidad de tratamiento médico de por vida). Desde una perspectiva católica, la mayor preocupación no es un juicio moral, sino la compasión: el temor a que alguien que busca sinceramente la paz interior se vea decepcionado si el conflicto fundamental no se resuelve. Para quienes se arrepienten de su elección, no hay vuelta atrás, ya que las intervenciones médicas son irreversibles. De hecho, esto equivale a una mutilación del cuerpo. Que los médicos participen en esto sigue siendo un misterio para mí.

Juramento Hipocrático

Tradicionalmente, la medicina se ha centrado en restaurar o mantener la salud física. Un médico es un sanador: cura lo enfermo, repara lo dañado y proporciona alivio cuando la curación no es posible. Desde esta perspectiva, extirpar órganos o partes del cuerpo sanas, que no estén enfermas, es contrario a la esencia de la medicina.

Por eso hablamos de mutilación. En la moral católica, la amputación o la extirpación de una parte del cuerpo solo está permitida cuando es necesaria para evitar un mal más grave, por ejemplo, la amputación de una pierna debido a un tumor maligno o la extirpación de un apéndice inflamado. Esto se basa en el principio terapéutico: una parte del cuerpo puede sacrificarse en beneficio del bienestar del conjunto.

En el caso de las cirugías de afirmación de género, la situación es diferente. Los genitales suelen estar anatómicamente sanos. El procedimiento no tiene como objetivo tratar una enfermedad física. Precisamente por ello, estas operaciones no son terapéuticas: un cuerpo sano se adapta a una experiencia psicológica, mientras que la medicina debería, de hecho, ayudar a que la experiencia psicológica se reconcilie con la realidad física.

¿Cómo se relaciona esto con el Juramento Hipocrático? El juramento original no contiene ninguna declaración explícita sobre dichas operaciones. Sin embargo, se centra por completo en dos principios fundamentales: 1. actuar en beneficio del paciente; 2. no causar daño (primum non nocere – “primero, no hacer daño”). Aunque esta famosa formulación no aparece literalmente en el juramento original, es un punto de partida clásico de la ética médica.

Aquí reside precisamente la clave. La extirpación de órganos sanos, con consecuencias irreversibles como la infertilidad, la pérdida de la función sexual y la dependencia de por vida de la atención médica, constituye una grave forma de daño. Documentos como la instrucción Dignitas Infinita (2024) afirman que el cuerpo humano es un don que debe recibirse con respeto y que los intentos de cambiar de sexo mediante intervenciones médicas son incompatibles con la dignidad de la persona humana. Desde esta perspectiva, esterilizar intencionalmente o alterar permanentemente órganos sexuales sanos se considera moralmente inaceptable, precisamente porque sacrifica funciones corporales saludables sin que exista un trastorno físico en dichos órganos.
 

FSSPX: ¡ROMA HA EXCOMULGADO LA TRADICIÓN!

La carta del padre Pagliarani a los fieles de la FSSPX desde una perspectiva católica, es una auténtica aberración.

Por Louie


En diciembre del año pasado, Nestlé, el mayor productor mundial de alimentos y bebidas, se enfrentó a una crisis internacional. La compañía se vio obligada a retirar un importante producto del mercado tras descubrirse que la leche de fórmula infantil producida en varias de sus fábricas estaba contaminada con una sustancia que puede causar enfermedades graves o incluso la muerte.

Una vez que la retirada del producto se llevó a cabo por completo y la conmoción inicial de los padres se transformó en un estado más sobrio de grave preocupación, Nestlé emitió exactamente el tipo de declaraciones tranquilizadoras que cabría esperar de una megamarca de consumo decidida a restaurar su imagen dañada, retener a sus clientes y mantener su posición de dominio en el mercado:
No transigimos en nuestro compromiso con los altos estándares.

Nos conmueven profundamente los testimonios de las familias afectadas.

Seguimos guiándonos por nuestros valores, y las acciones que estamos emprendiendo demuestran nuestro compromiso.
Una vez que la situación se calmó, los expertos en marketing y relaciones públicas otorgaron a Nestlé altas calificaciones por su "respuesta bien elaborada" (Dra. Melisa Mete, profesora de marketing, Henley Business School)

La crisis de la leche de fórmula infantil de Nestlé no ha aparecido en las noticias desde hace muchos meses, pero me vino a la mente al leer la carta del padre Davide Pagliarani del 19 de julio a todos los fieles de la Sociedad de San Pío X en respuesta a las excomuniones que siguieron a las consagraciones episcopales del 1 de julio.

También estaba repleta de declaraciones tranquilizadoras para nuestros valiosos clientes, justo lo que cabría esperar de una organización experta en relaciones públicas; en este caso, una franquicia de Trad, Inc. decidida a mantener su posición de dominio en el mercado de la resistencia al Papa.

Ante todo, quiero daros las gracias… estas consagraciones se realizaron por cada uno de vosotros, queridos fieles.… Vuestras almas son el verdadero tesoro confiado a la Fraternidad, aquello que más aprecia… La Fraternidad jamás os abandonará. Jamás vuestras almas perderán su valor y su precio a los ojos de sus sacerdotes.

Dicho esto, la carta del padre Pagliarani no era ni de lejos tan pulida como la campaña de control de daños de Nestlé; de hecho, en comparación, resulta amateur. Peor aún, desde una perspectiva católica, es una auténtica aberración.

Uno solo puede compadecer a los sinceros pero ingenuos mecenas de la Sociedad que realmente creen que la FSSPX es la encarnación del sensus Catholicus, el polo opuesto de su némesis, la empresa conciliar que ellos llaman Iglesia.

Sin embargo, lo que la Carta demuestra para quienes tienen ojos para ver es que la FSSPX tiene más que un poco de esa sangre conciliar corriendo por sus venas. El P. Pagliarani escribe:

El 1 de julio, numerosos fieles de todo el mundo estaban presentes en Écône y os representaban a todos. Fue una inmensa alegría verlos tan numerosos y tan fervorosos. Como sin duda sabéis, durante la ceremonia estalló una tormenta: “Ante el resplandor de su presencia se deshicieron las nubes… Tronó el Señor desde el Cielo, el Altísimo hizo oír su voz” (Sal 17, 13-14).

¿Ves lo que hizo ahí? Es ese venerable pasatiempo conciliar de citar la santa palabra de Dios en un intento descarado de parecer creíblemente católico, incluso cuando el versículo citado es totalmente irrelevante, si no contrario, a los hechos.

Para aquellos que no estén familiarizados con los sucesos reales del 1 de julio:

Las nubes no huyeron de Écône, al contrario, llegaron con fuerza poco después de que Nuestro Señor Jesucristo se hiciera real y verdaderamente presente —Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad— en el Altar; con tanta fuerza, de hecho, que la Misa se interrumpió temporalmente.

¿Cuáles son las implicaciones espirituales de la tormenta y del momento en que se produjo?

Puedes decidirlo tú mismo, pero quizás quieras tener cuidado al atribuirle un significado bíblico al evento (al estilo del Padre Pagliarani), no sea que invites a tus primos que "comulgan plenamente" a ver tu Salmo 17 y te respondan con un Jeremías 30.

“La tempestad del Señor se desata con furor; la tempestad que se está gestando caerá sobre la cabeza de los malvados” (Jeremías 30:23)

Tras elogiar a los fieles empapados por la lluvia por permanecer en sus puestos, el padre Pagliarani pasó a hablar de las excomuniones, recurriendo, como era de esperar, al papel de víctima e invitando a sus feligreses a hacer lo mismo.

Hasta el último día, esperé un gesto de benevolencia, o al menos de simple comprensión, por parte de la Santa Sede. Pero las consagraciones fueron condenadas, y la dureza de las sanciones impuestas no tiene precedentes.

En realidad, no fueron las consagraciones lo que se condenó, sino el flagrante y premeditado desprecio por la autoridad del hombre al que la Sociedad llama "Santo Padre".

En cuanto a las sanciones en sí, no carecen de precedentes, ya que hay poca diferencia entre la respuesta de la Sede Impía a las consagraciones de la FSSPX en 1988 y la situación actual.

En cualquier caso, el padre Pagliarani, desde una posición que evidentemente cree estar varios escalones por encima de la Cátedra de San Pedro, declaró que esta condena era "perfectamente injusta", y que "una condena semejante no puede ser válida".

A continuación, se refirió a las excomuniones como una humillación “inmensa” y “profunda”.

Solo él puede decir en qué sentido quiere que se le entienda sobre este punto.

Sea cual sea el caso, la humillación del padre Pagliarani contrasta marcadamente con la respuesta, apropiadamente indignada, del arzobispo Lefebvre a su suspensión por ordenar seminaristas en 1976 en contra de los deseos de Pablo VI:

Estamos suspendidos ad divinis por la Iglesia Conciliar y para la Iglesia Conciliar, de la cual nos negamos a formar parte. Esta Iglesia Conciliar es una Iglesia cismática, porque rompe con la Iglesia Católica de todos los tiempos. Tiene sus nuevos dogmas, su nuevo sacerdocio, sus nuevas instituciones, su nuevo culto, ya condenados por la Iglesia en numerosos documentos oficiales y definitivos.

No importa cómo el arzobispo Lefebvre haya podido matizar ocasionalmente estos comentarios. Lo fundamental es que la ruptura de la iglesia conciliar con la Iglesia de todos los tiempos no ha hecho más que acelerarse en los cincuenta años siguientes, de forma exponencial desde la muerte del arzobispo en 1991, hasta el punto de que incluso los protestantes se preguntan abiertamente: "¿Es el papa católico?".

A pesar de la naturaleza cada vez más evidente de la apostasía actual, el padre Pagliarani escribe y habla con incluso menos claridad y convicción católica que el fundador de la Compañía.

Y cabe preguntarse: ¿por qué ocurre esto? ¿Se debe a la ignorancia o a un plan premeditado?

En cualquier caso, esto es lo que la marca SSPX ha llegado a representar:

Una comunidad para aquellos que creen que la verdadera religión en nuestros días se vive mejor en abierta oposición al Santo Pontífice Romano, al concilio ecuménico más reciente de la Santa Iglesia Católica Romana y al magisterio autoritario que le siguió.

¿De dónde sacaron los miembros de esta comunidad la idea de que tal actitud no solo es compatible con la Tradición Católica, sino que es absolutamente necesaria para quienes la adoptan?

Fueron adoctrinados con esta mentalidad protestante a lo largo de muchos años por los líderes de la FSSPX, hombres que, a diferencia de los ejecutivos corporativos de Nestlé, no tienen reparos en transmitir ese contagio a sus hijos y, además, se han dado cuenta de que cuanto más envenenan las mentes de los fieles traumatizados, mejor le irá a su marca, al menos en el plano temporal.

Sobre las excomuniones, el padre Pagliarani les dijo a los fieles:

Las sanciones pretenden golpearos también a vosotros de una manera bastante cruel. Sin duda eso es doloroso, pero no os sorprendáis demasiado. En definitiva, es la Tradición misma, que amamos por encima de todo, la que es excomulgada en todos aquellos que la encarnan.

Imagínate, diciéndoles a estas pobres personas con el cerebro lavado:

No debería sorprenderte que la única y verdadera Iglesia de Jesucristo, actuando con autoridad a través de una Congregación Romana bajo la dirección del Santísimo Padre, pretenda infligirte dolor. ¡Pero ánimo! Tus heridas son solo daños colaterales. Lo que la Santa Sede realmente no puede tolerar es la Tradición (con mayúscula) misma.

ATENCIÓN: La Sociedad de San Pío X predica abiertamente, repetidamente y sin remordimientos una Iglesia Católica que se asemeja más a una cruel amante que a una Santa Madre. ¡Menudo dolor infligido!

Además de ser una mentira condenable, es también una grave herejía eclesiológica proclamar que la Sede de Roma está extirpando autoritariamente la Tradición de los fieles, algo imposible dada la indefectibilidad de la Iglesia Católica.

El padre Pagliarani animó entonces a su desafortunada congregación a llevar su excomunión, y la “humillación” que de ella se deriva, como una insignia de honor:

Si, para asegurarle la enseñanza de la verdadera fe y la administración de los verdaderos sacramentos, es preciso pagar el precio de una humillación semejante, entonces vale la pena.

El padre Pagliarani no es el primer sacerdote influyente que abusa de su posición al sugerir que, en ocasiones, es necesario soportar una excomunión "completamente injusta" para cumplir con el deber de ser fiel a la verdad.

En 1713, el Papa Clemente XI, en la Constitución Dogmática Unigenitus, condenó este mismo error atribuido al oratoriano P. Paschasius Quesnel:

CONDENADO: El temor a una excomunión injusta nunca debe impedirnos cumplir con nuestro deber; nunca estamos separados de la Iglesia, aunque por la maldad de los hombres parezcamos ser expulsados de ella, mientras estemos unidos a Dios, a Jesucristo y a la misma Iglesia por la caridad. (N° 91, DZ 1441)

CONDENADO: Sufrir en paz una excomunión y un anatema injusto antes que traicionar la verdad, es imitar a San Pablo; lejos de rebelarse contra la autoridad o de destruir la unidad. (N° 92, DZ 1442)

Novus Ordo Watch, (en español aquí) siempre dispuesto a confrontar la versión actual de errores ancestrales con condenas autorizadas e inequívocas, publicó lo anterior tan solo un día después de las consagraciones del 1 de julio.

Aunque poco más hay que añadir, solo quisiera señalar que el Papa Clemente XI no fue ni el primero ni el último Pontífice Romano en actuar ante semejante insensatez.

En 1520, el Papa León X, con respecto a los errores de Martín Lutero, condenó lo siguiente en la bula papal Exsurge Domine:

Las excomuniones son sólo penas externas y no privan al hombre de las comunes oraciones espirituales de la Iglesia (23). Hay que enseñar a los cristianos a amar más la excomunión que a temerla (24). (DZ 763, 764)

En 1794, el Papa Pío VI emitió una condena similar en Auctorem Fidei, esta vez en relación con los errores del Sínodo de Pistoia:

CONDENADO: XLVI. La proposición que afirma que "el efecto de la excomunión es solo externo, porque solo por su naturaleza excluye de la comunicación externa de la Iglesia"; como si la excomunión no fuera un dolor espiritual, que se une al Cielo y obliga a las almas (San Agustín, Epist. 250, Auxilio Episcopo; Tract. 50 En Johann., N. 12); (cf. DZ 1546)

Desde una perspectiva católica, la “humillación” de la FSSPX es totalmente apropiada, ya que quienes ofrecen piadosas frases hechas al “Santísimo Padre” y luego se atreven a desafiar sus decisiones demuestran una falta de humildad verdaderamente humillante.

Sin embargo, este es el modus operandi cotidiano de la actual Sociedad de San Pío X. Uno solo puede imaginar cómo habría llorado el arzobispo Lefebvre si hubiera vivido para verlo.

Lo que comenzó como su valiente intento de formar sacerdotes santos para contrarrestar el abandono de la fe ocasionado por el concilio Vaticano II se ha transformado en una parte integral de la crisis, un descarado propagador de graves errores ya condenados por la Iglesia en numerosos documentos oficiales y definitivos.
 

29 DE JULIO: SAN OLAF II, REY Y MÁRTIR DE NORUEGA (1028)


29 de julio: San Olaf II, rey y mártir de Noruega

(† 1028)

El rey Olav de Noruega nació en 995. Sus padres eran normandos paganos y recibió una educación centrada exclusivamente en fortalecer su cuerpo para la batalla y la guerra.

Olaf era el mejor de todos sus iguales. Nadie podía igualarlo. Y cuando su padre fue asesinado a sangre fría, se convirtió en rey a una edad temprana. Olaf era un rey guerrero que apenas podía quedarse en casa. A la manera normanda, surcaba los mares en veloces barcos vikingos, abordando embarcaciones y saqueando ciudades a lo largo de la costa continental. Los normandos remontaban los ríos hasta Colonia y París, robando y saqueando, y como odiaban la cruz, a la que no reconocían, no dudaban en profanar altares, convertir iglesias en establos y asesinar sacerdotes. Olaf no conocía otra forma de vida, pues así se lo habían enseñado sus antepasados. 

Entonces Dios intervino. En una guerra, el rey Olaf perdió su trono y sus tierras, y huyó al otro lado del mar, a Francia. Allí, en un entorno cristiano, sus ojos y su corazón se abrieron a la belleza de la verdadera Fe. Fue bautizado. Y así como Saulo, el perseguidor de los cristianos, se convirtió en el apóstol Pablo, el pagano vikingo Olaf también se convirtió en un héroe cristiano que, al regresar a casa, se dedicó a difundir la fe de Cristo en Noruega.

En muchos lugares, Olav construyó iglesias y capillas. Trajo sacerdotes cristianos de Inglaterra. Con sus propias manos, destruyó los ídolos, combatió la embriaguez y la brujería, prohibió la piratería y castigó a todos los que obraban mal, fueran señores o siervos, conforme a la ley y la justicia, sin distinción de estatus. En tan solo unos años los indómitos vikingos parecían haberse civilizado bajo la influencia del cristianismo.

Pero eso solo era una apariencia. Los nobles del país, que sentían que sus derechos eran violados, provocaron disturbios hasta que el pueblo se alzó contra el rey. Cerca de Trondheim tuvo lugar la batalla decisiva. Las fuerzas estaban demasiado desequilibradas. El rey Olav perdió la batalla y la vida. El paganismo había triunfado sobre el cristianismo. Y, sin embargo, el cristianismo también triunfó sobre las demás religiones, pues incluso junto al cadáver aún caliente del héroe caído, un ciego recuperó la vista. Desde aquel momento, la sucesión de milagros que se produjeron en la tumba real de Trondheim no cesó jamás, atestiguando que quien allí descansaba era un santo.

Ante la sucesión de milagros de la tumba real de Trondheim, el paganismo retrocedió, y la verdadera fe, imbuida de la sangre del héroe-rey cristiano, conquistó para siempre la tierra y a su gente, sus hogares y sus corazones.
 
Reflexión:

San Olaf II de Noruega muestra cómo es posible hacer un cambio profundo: pasó de ser un joven guerrero vikingo a convertirse en el rey que unió a su país bajo la fe cristiana y en el santo patrono de la nación. Su historia enseña cómo una persona violenta puede cambiar de rumbo y dedicar su fuerza a construir una sociedad basada en la justicia y en los valores espirituales.

Oración:

Dios todopoderoso y eterno, tú eres la corona de reyes y el triunfo de los mártires. Sabemos que tu bienaventurado mártir, Olaf, intercede por nosotros ante ti. Alabamos tu grandeza en su muerte y te rogamos que nos concedas la corona de la vida que has prometido a quienes te aman. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
 

29 DE JULIO: SANTA MARTA, VIRGEN


29 de Julio: Santa Marta, virgen

(✞ 84)

La virgen santa Marta, devotísima huésped de Jesucristo, fue hebrea de nación, hija de padres nobles y ricos, y hermana de santa María Magdalena y de san Lázaro. 

Ella misma quiso aderezar la comida cuando el Señor se hospedó en su casa de Betania; y pareciéndole poco todo lo que hacía, quería que su hermana Magdalena, que se estaba a los pies de Jesús oyendo sus dulcísimas palabras, se levantara y la ayudase. 

Se quejó, pues, de esto al Señor, pero el Señor, aunque no reprendió el solícito afecto con que Marta le servía, alabó la quietud suave con que Magdalena, dejados los otros cuidados, atendía a lo que más importa, que es oír a Dios y gozar de Dios. 

Se ve así mismo la familiaridad que nuestro Señor Jesucristo tuvo con estas dos santas hermanas, cuando estando enfermo y peligroso su hermano Lázaro, enviaron a decirle: “Señor, el que amas está enfermo”; y aunque el Señor permitió que Lázaro muriese y estuviese cuatro días en la sepultura, lloró sobre él por la ternura y compasión que tenía a sus dos hermanas, y luego resucitó gloriosamente al hermano difunto, y llenó aquella casa de bendición. 

Después de la Ascensión del Señor, aquellos mismo judíos que lo crucificaron, movieron una gran persecución contra los fieles, y se dice que echaron mano de santa Marta y santa Magdalena, y habiéndoles confiscado sus bienes, las pusieron con Lázaro su hermano y con Maximino y toda su casa, en un navío sin velas ni remos para que pereciesen en el mar; mas el navío, guiado de Dios llegó al puerto de Marsella, en cuya ciudad enseñaron aquellos santos la Doctrina del Evangelio, y convirtieron a muchos a la fe, y lo mismo hicieron en otra ciudad llamada Aix. 

Se gloría Marsella de haber tenido por obispo a san Lázaro, y Aix de haber tenido a Maximino, uno de los setenta discípulos del Señor. 

Santa Magdalena se apartó a un áspero y solitario monte para emplearse toda en oración y meditación; y se refiere que santa Marta, con una criada suya llamada Marcela, edificó un monasterio, fuera de poblado, y en compañía de otras muchas doncellas que la siguieron, sirvió muchos años en santo recogimiento al Señor, alzando la bandera (después de la Madre de Dios) de la virginidad, y haciendo voto de ella, y viviendo con tanta aspereza de vida, que san Antonio, obispo de Florencia, escribe que no comía carne, ni huevos, ni queso, ni bebía vino, y que con la señal de la cruz ahuyentaba al demonio, que en figura de un dragón infernal quería espantarla y estorbar su oración. 

Ocho días antes de su muerte vio cómo los santos ángeles llevaban al cielo el ánima de su dulcísima hermana Magdalena, y a la hora de su dichoso tránsito se apareció a nuestra santa Jesucristo, nuestro Redentor, y le dijo: 

- Ven, huésped mía muy querida, que como tú me recibiste en tu casa, así yo te recibiré en mi reino.

Reflexión:

Muy bien pagó nuestro Señor Jesucristo los buenos servicios que recibió de su devotísima huéspeda santa Marta; la instruyó en las cosas del Reino de Dios, resucitó a su hermano Lázaro, la hizo una gran santa, la amparó en los peligros del mar, la llenó de celo apostólico, la hizo fundadora del primer colegio de santas vírgenes, y la recibió llena de méritos, en el palacio de su gloria. Y nosotros ¿a qué pensamos servir sino a Jesucristo, porque los que sirven al mundo no sacan otra recompensa que funestos desengaños en la vida, angustias en la muerte y tormentos en la eternidad?

Oración:

Oh Dios, salud y vida nuestra, dígnate oír nuestras súplicas, para que así como la fiesta de tu bienaventurada virgen santa Marta nos llena de espiritual alegría, así también nos alcance una piadosa devoción. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
 

martes, 28 de julio de 2026

VANDALIZAN SITIO DE LAS FALSAS APARICIONES DE MEDJUGORJE

El sitio de las pseudoapariciones de Međugorje (Bosnia y Herzegovina) fue vandalizado durante la madrugada de hoy, informaron medios locales.

Por Caballero de la Inmaculada


Según informes de la policía del cantón de Herzegovina Occidental, se reportó a las 4:30h (hora local) que un hombre vestido de negro realizó pintadas a la estatua de la “aparición” en la colina de Podbrdo cerca de Čitluk con las inscripciones “Diablo en falda” en inglés, polaco y serbocroata goletas (“Devil in a skirt”, “Diabeł w spódnicy” y “Đavo u suknji” respectivamente), “Solo Jesús” en inglés, “Gospa diablo” y la inscripción IZ 42 (referencia a Isaías 42, en particular al verso 8; otras versiones –siempre en croata– señalan una referencia a San Mateo 12, 42 o incluso al comentario 1242 del místico luterano sueco Emanuel Swedenborg en su obra Arcána Cœléstia sobre Génesis 10, 25 –cada una más rebuscada que la anterior–), y dejó un cartel en polaco diciendo: “Ivanka, Mirjana, Milka, Vicka, Iván y Jakov son unos estafadores. ¡Tengo pruebas! Jer. 14, 10-17” (Ivanka, Mirjana, Milka, Vicka, Ivan, Jakov to oszuści. Mam dowody!! Jer 14:10–17).


Media hora después, se reportó que el mismo sujeto pintó la palabra “Mal” en la estatua junto a la cruz azul en Međugorje y vació un bidón de gasolina en la mesa exterior de la iglesia parroquial de Santiago Apóstol antes de prenderle fuego.


Posteriormente, en algunos medios y redes sociales se mencionó que un sujeto fue detenido por residentes de la localidad de Cerno en inmediaciones de Ljubuški, quienes señalan que el sujeto dijo inicialmente ser polaco, pero luego se retractó y dijo que era neerlandés. Pero el Ministerio del Interior de Herzegovina Occidental desmintió tal versión, y señaló que siguen buscando al sospechoso a partir de las imágenes de las cámaras de seguridad de una gasolinera en Ljubuški.

Inmediatamente, los padres franciscanos y la diócesis de Mostar emitieron sendos comunicados condenando lo ocurrido, y al mismo tiempo llamando al desagravio. Adicionalmente, señalaron que iniciaron las labores de limpieza de los lugares afectados.

Los hechos ocurrieron en vísperas del “Festival de la Juventud” que se realiza del 1 al 5 de Agosto (fecha del cumpleaños de la Virgen según los “videntes” mesoropolitanos), festival organizado por los franciscanos de Bosnia en rebeldía contra el obispado de Mostar. ¿Será que con eso buscaban hacerle mayor publicidad al evento?
 

FRANCIA HA LEGALIZADO LA EUTANASIA Y EL SUICIDIO ASISTIDO

Un análisis en profundidad de una ley sobre la muerte.


El 15 de julio de 2026 quedará como una fecha sombría en la historia de Francia. Tras varios años de debate y tres rechazos consecutivos por parte del Senado, la Asamblea Nacional finalmente aprobó el proyecto de ley que crea el "derecho a la muerte asistida".

La legalización de la eutanasia fue una de las principales promesas del segundo mandato de Emmanuel Macron. Tras varios aplazamientos debido a la disolución de la Asamblea Nacional y a sucesivas crisis políticas, la legislación finalmente se aprobó el 15 de julio de 2026.

La vida sometida a voces

La Asamblea Nacional lo aprobó definitivamente por 291 votos a favor, 241 en contra y 29 abstenciones; esta fue la cuarta votación parlamentaria sobre este texto en menos de un año. Mientras tanto, el Senado se había opuesto en tres ocasiones, expresando reservas sobre las consecuencias de dicha reforma; sin embargo, el gobierno optó por dejar la decisión final en manos de la Asamblea Nacional.

La mayoría presidencial y los grupos de izquierda apoyaron abrumadoramente la reforma, mientras que los diputados de derecha y de la Agrupación Nacional votaron mayoritariamente en contra, si bien cada grupo permitió a sus miembros votar libremente sobre el tema. Cabe destacar, a pocos meses de las elecciones presidenciales de 2027, que el portavoz de la Agrupación Nacional, Laurent Jacobelli, declaró en Franceinfo que su partido no derogaría esta ley si llegaba al poder; simplemente se compromete a ser "muy vigilante" en su aplicación.

Con esta votación, Francia se une al todavía reducido grupo de países que han legalizado el suicidio asistido o la eutanasia, entre los que se incluyen los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, España, Suiza, Canadá, Nueva Zelanda y Uruguay.

Como ocurre con otras reformas sociales importantes, el vocabulario empleado ha sido fundamental. La ley no habla ni de “eutanasia” ni de “suicidio asistido”, sino de “ayuda para morir”. Para sus defensores, esta expresión subraya el deseo de apoyar a las personas que sufren un dolor considerado insoportable. En realidad, se trata de una forma de atenuar el verdadero impacto del texto y aprobarlo sin generar alarma, para luego extraer las conclusiones pertinentes.

El abad Hervé Gresland, autor de artículos sobre este tema [1], señala:

Lo vemos en todas partes y siempre: la legalización del mal conlleva un cambio de mentalidad muy rápido en la sociedad. En poco tiempo, las conciencias se distorsionan por completo; lo que es legal se vuelve legítimo a los ojos de la mayoría. En los países donde es legal, estamos presenciando una trivialización de la eutanasia.

Una transgresión inspirada por las logias masónicas

Porque, digan lo que digan, la eutanasia es el asesinato de una persona inocente. Como tal, es intrínsecamente mala y, por lo tanto, nunca debe permitirse. Su legalización constituye un paso más en la reivindicación de la libertad absoluta de la persona humana, quien debería poder “elegir su vida, elegir su muerte”, según el lema del congreso organizado en Niza, del 21 al 23 de septiembre de 1984, por la ADMD (Asociación por el Derecho a Morir con Dignidad).

Esta asociación, cofundada por el Dr. Pierre Simon, antiguo Gran Maestro de la Gran Logia de Francia, y presidida durante mucho tiempo por el parlamentario (diputado y luego senador) y eminente miembro del Gran Oriente de Francia, Henri Caillavet, es el origen del debate sobre la eutanasia y el suicidio asistido en Francia; ha logrado imponer sus ideas, incluso su vocabulario.

No olvidemos que el 5 de mayo de 2025, el presidente Emmanuel Macron visitó la Gran Logia de Francia. En su discurso en aquella ocasión, declaró: “La República se siente más que a gusto en la masonería. Está en su corazón y en su alma. (…) La masonería está a la vanguardia de la batalla, la batalla crucial si queremos forjar este siglo para el bien de la humanidad”. Y celebró que los masones tengan la ambición de “hacer del hombre dueño de su propio destino, desde el nacimiento hasta la muerte”.

Las logias masónicas, respaldadas por importantes conexiones políticas y mediáticas, al igual que con la anticoncepción (1967) y el aborto (1974), se han tomado su tiempo para llevar a buen término este siniestro proyecto; ahora están cerca de lograr su objetivo y celebran la aprobación de esta ley mortal.

El padre Gresland expone su punto de vista:

“El hombre quiere tener dominio sobre su propia vida; quiere poder decidir por sí mismo su valor o duración. El hombre que se erige en dios proclama: 'Soy dueño de mi vida y de mi muerte; dispongo de ellas como deseo; mantengo el control hasta mis últimos instantes'”.

Lo más escandaloso de esta maniobra es que "los médicos y cuidadores, que son los más directamente afectados, han sido excluidos en gran medida del proceso. 800.000 de ellos firmaron una carta abierta en Le Figaro el 16 de febrero de 2023, oponiéndose a la eutanasia, pero sus voces no cuentan".

Un deseo de ser dueño de la vida

El abad Gresland da una idea de la magnitud del cambio que se está produciendo:

La prohibición del homicidio no pertenece al ámbito del derecho humano; emana de una ley superior a la voluntad humana, la ley natural, una expresión de la ley divina: “No matarás”. Esta prohibición es la única salvaguarda válida y un punto de referencia fundamental para cualquier sociedad civilizada. Transgredirla, por lo tanto, constituye un cambio radical. Un país que pretende legislar para eliminar a sus ancianos y enfermos ya no puede considerarse una nación civilizada. Tras la cortina de humo de palabras como “libertad” o “dignidad”, se está produciendo un retroceso total.

Contrariamente a esta ideología,

El Papa Pío XII nos recordó que “solo Dios es dueño de la vida y la existencia. Por lo tanto, el hombre no es ni dueño ni poseedor, sino meramente usufructuario de su cuerpo y su existencia”. Arrogarse un derecho sobre nuestras vidas es uno de los pecados más graves que se pueden cometer. Este deseo de usurpar lo que solo pertenece a Dios es luciferino.

Discurso ante el Congreso de Cirujanos, 24 de febrero de 1957

La ley aprobada el 15 de julio legaliza tanto el suicidio asistido como la eutanasia, es decir, la muerte intencional de un paciente por parte de un tercero. Sin embargo, desde Hipócrates, la medicina occidental se ha basado en el principio de que el médico trata, alivia el sufrimiento y brinda apoyo, pero nunca provoca intencionalmente la muerte de su paciente.

A lo largo de los debates parlamentarios, varias organizaciones médicas reiteraron su oposición a esta revolución, argumentando que cuando un paciente ve entrar a un médico en su habitación, debe tener la certeza de que el médico ha venido a tratarlo, nunca a causarle la muerte.

Los cuidados paliativos quedaron relegados a un segundo plano

A esta legitimación ya establecida, el padre Gresland opone la historia cristiana:

En lugar de matar a los enfermos graves, la civilización católica ha perseverado en cuidarlos, incluso en circunstancias extremas. En vez de dejar morir solos y abandonados a los indigentes, creó hospitales, orfanatos y residencias de ancianos. Se ha esforzado por que todos comprendan su dignidad como seres humanos creados a imagen de Dios, independientemente de las desgracias que les sobrevengan. Les ha ayudado a presentarse ante Dios mediante la verdadera religión. Es este espíritu el que Satanás quiere destruir: el espíritu de amor, más fuerte que la indiferencia, y de esperanza, más fuerte que la desesperación humana.

Además, incluso hoy en día, el acceso a los cuidados paliativos sigue siendo sumamente deficiente en Francia. Alrededor de veinte departamentos aún carecen de unidades especializadas, y se cubre menos de la mitad de las necesidades nacionales. La Unión de Familias afirma que pronto será más fácil obtener la eutanasia que conseguir una plaza en una unidad de cuidados paliativos.

¿Cómo llegamos a este punto? El padre Gresland lo explica:

Se hace creer a la gente que la alternativa a la eutanasia es un sufrimiento atroz. Y la opinión pública se manipula mediante encuestas, preguntando a la gente si prefiere el sufrimiento atroz o la eutanasia. Obviamente, surge la respuesta deseada, porque lo que la gente quiere es simplemente dejar de sufrir. El grito de una persona enferma, “Quiero morir”, no es una petición positiva; es, ante todo, un grito de angustia, una súplica de ayuda. Según el caso, significa: “Sufro demasiado”, “Estoy demasiado débil”, “Estoy cansado de vivir”. Algunos piden poner fin a sus vidas por su aislamiento o por el miedo a ser una carga para los demás.

Y sin embargo:

Actualmente, la medicina puede aliviar casi todo dolor físico. Sin embargo, es cierto que algunos sufrimientos son resistentes a los analgésicos. En estos casos, se puede ofrecer al paciente una sedación más fuerte, siempre que la muerte no sea el objetivo inmediato. El dolor emocional también encuentra alivio mediante el apoyo atento y el cuidado de un personal dedicado. Casi invariablemente, cuando los pacientes reciben una buena atención, ya no desean morir. Lo que las personas necesitan no es ayuda para morir, sino ayuda para vivir. Al final de sus vidas, desean ser acompañadas y ayudadas hasta el último momento, estar rodeadas de compasión y amor; un amor que, aunque no sean conscientes de ello, es un reflejo del amor de Dios.

Una batalla legal que aún no ha terminado

La votación del Parlamento no implica aún la entrada en vigor de la ley. Tal como se anunció antes de la votación, cuatro consultas deben ser examinadas por el Consejo Constitucional. El primer ministro Sébastien Lecornu, el presidente del Senado, Gérard Larcher, y varios grupos parlamentarios han solicitado al Consejo que verifique la constitucionalidad del texto. Si el texto se considera constitucional, el Presidente de la República podrá promulgarlo antes de que los decretos de ejecución especifiquen los detalles prácticos de su aplicación.

Pero el debate ya no se centra únicamente en el contenido de la ley, sino también en las condiciones bajo las cuales el Consejo Constitucional deberá juzgarla. En un artículo de opinión publicado en Le Figaro, Jean-Éric Schoettl, exsecretario general del Consejo Constitucional, llama la atención sobre una cuestión poco debatida: la imparcialidad objetiva de sus miembros. No basta con que la justicia sea imparcial; esta imparcialidad debe ser visible e inspirar confianza.

Jean-Éric Schoettl señala que varios miembros actuales del Consejo Constitucional apoyaron públicamente la legalización de la muerte asistida antes de su nombramiento. Cita, en particular, a Alain Juppé, Jacques Mézard y Richard Ferrand, quienes habían manifestado su apoyo a esta reforma. Por el contrario, Philippe Bas se había opuesto públicamente a una legislación similar cuando era senador.

En última instancia, sin embargo, según el padre Gresland, están en juego algunas consideraciones bastante poco éticas:

"El proyecto de ley también responde a consideraciones utilitarias y económicas. Una persona puede ser sometida a la eutanasia cuando ya no es útil. Los ancianos son costosos, especialmente durante el último año de sus vidas. Es comprensible que las compañías de seguros médicos complementarios y los fondos de pensiones estén a favor de la muerte asistida. Ven en ella un beneficio financiero innegable."

Los herederos también verán una gran ventaja en esto: el texto exigirá que los contratos de seguro de vida cubran el riesgo de muerte en caso de muerte asistida, como si no se tratara de una muerte solicitada e inducida, sino de una muerte natural. ¡Una gran mentira!

La "licencia para matar" resumida en 27 puntos por la ECLJ

Grégor Puppinck, director del Centro Europeo de Derecho y Justicia (ECLJ), analiza el proyecto de ley que crea una auténtica "licencia para matar". Ha identificado meticulosamente veintisiete problemas graves:

1. Es un solo médico quien decide sobre todo el procedimiento de eutanasia (artículos 5 y 6).

2. La ley no establece ningún requisito formal con respecto a la expresión del deseo de morir; puede formularse por escrito o "por cualquier otro medio de expresión adaptado a las capacidades de cada uno" (art. 5, III).

3. En la práctica, basta con que el médico declare que la persona desea morir. No se requiere ningún testigo que atestibilice la veracidad de la petición de morir. En cada caso, el médico se reúne a solas con la persona interesada (artículos 5, 6 y 7).

4. Este médico puede conocer a la persona por primera vez el día de la "solicitud" de muerte; no es necesariamente el médico tratante (art. 5).

5. La eutanasia es posible para personas bajo tutela y curatela, así como para personas cuyo discernimiento está afectado (art. 5).

6. Es suficiente que el discernimiento no esté "gravemente" afectado cuando se supone que la persona debe expresar su petición de muerte (art. 6, I).

7. Una persona con un trastorno mental grave, como una tendencia suicida, no queda excluida del proceso (art. 4, párr. 4).

8. No es necesario que el paciente se encuentre en la fase terminal; una persona con años de vida por delante puede obtener la muerte (art. 4, párr. 3).

9. La persona no tiene "derecho" a recibir cuidados paliativos, que son escasamente accesibles.

10. El médico consulta a dos personas de su elección: un médico y un asistente médico o cuidador posiblemente colocado bajo su autoridad jerárquica (art. 6, II).

11. La consulta con estas dos personas puede realizarse por videoconferencia, sin siquiera haber conocido al solicitante ni verificado la realidad de su solicitud de muerte (art. 6, II).

12. Incluso si una persona bajo tutela o curatela solicita una consulta con un familiar, el médico puede negarse a hacerlo (art. 6, II, párr. 4).

13. El médico puede tomar su decisión final inmediatamente después de la consulta (art. 6, III).

14. El médico no necesita examinar al solicitante por segunda vez (art. 6, IV y V).

15. El período de reflexión de la persona es de solo dos días a partir de la decisión del médico (art. 6, IV).

16. Por lo tanto, todo el proceso puede completarse en tres días.

17. Los familiares de la persona no tienen derecho a ser informados de que se está llevando a cabo un procedimiento de eutanasia (art. 6, II, párr. 4 y art. 7).

18. Los familiares no tienen derecho a impugnar la decisión del médico ante los tribunales (art. 12).

19. El médico o la enfermera deben asegurarse de que el entorno de la persona que se somete a la eutanasia no ejerza ninguna presión para que "se abstenga de la administración de la sustancia letal" (art. 9, I).

20. La persona es informada "de las modalidades de acción de la sustancia letal" solo después de haber confirmado su petición de morir (art. 6, V).

21. Los objetores de conciencia que rechazan la eutanasia están obligados a designar a otro médico que acepte practicarla en su lugar (art. 14).

22. Los establecimientos privados, en particular los religiosos, incluso si todo su personal se opone a la eutanasia, están obligados a recibir a los equipos móviles de eutanasia y a aceptar la eutanasia de sus residentes y pacientes, bajo pena de enjuiciamiento y sanciones administrativas y financieras (art. 14).

23. Los farmacéuticos están privados de la cláusula de conciencia y obligados a preparar el veneno, bajo pena de sanciones disciplinarias (artículos 8 y 14).

24. Todas las enmiendas destinadas a separar los procedimientos de eutanasia de los de extracción de órganos fueron rechazadas (por ejemplo, la Enmienda nº 547).

25. La "verificación" se realiza después de la muerte basándose únicamente en la información transmitida por el médico (artículos 11 y 15).

26. El "control" lo lleva a cabo una comisión compuesta por cuatro miembros de asociaciones y profesionales de las humanidades y las ciencias sociales, así como dos doctores y solo dos jueces (art. 15, IV).

27. El coste total del procedimiento, incluidos los honorarios y la remuneración, está cubierto por la Seguridad Social (art. 18).

Además, deben tenerse en cuenta las siguientes realidades:

♦ El 10% de los franceses toma antidepresivos.

♦ Según la Sociedad Francesa de Cuidados Paliativos (SFAP), un millón de franceses reúnen los requisitos para recibir estos servicios.

♦ Alrededor de veinte departamentos no cuentan con unidades de cuidados paliativos, y actualmente se satisfacen menos de la mitad de las necesidades de cuidados paliativos. Además, esta cobertura disminuirá proporcionalmente al envejecimiento de la población.

♦ Legalizar la muerte prematura ahorrará aproximadamente 1.400 millones de euros anuales en costes sanitarios, de vejez y de jubilación (evaluación de Fondapol, 2025).

Los obispos de Francia han sido estafados una vez más

Pocas horas después de la aprobación definitiva del texto, la Conferencia Episcopal de Francia publicó un comunicado en el que los obispos consideran que el 15 de julio de 2026 "marca un punto de inflexión importante en la historia de nuestro país".

Desde hace varios años, han estado recordando:

Participamos con seriedad y responsabilidad en el debate sobre el final de la vida, expresando nuestras convicciones y dialogando con todos. Basándonos en la larga trayectoria de la Iglesia acompañando a los enfermos, los moribundos y sus familias, quisimos compartir nuestras reflexiones sobre la dignidad de toda vida humana.

Pero, una vez más, sienten que han sido engañados:

"El Presidente de la República había anunciado un debate tranquilo, informado y respetuoso, pero es evidente que cuestiones políticas, ideológicas e indudablemente incluso económicas, disfrazadas con palabras engañosas, se han impuesto a esta aspiración."

Es solo en la última frase donde aparece el nombre de Cristo, mucho menos honrado que la dignidad humana y la fraternidad universal, tan apreciadas desde el concilio:

Los católicos de Francia continuarán, junto con muchos otros hombres y mujeres de buena voluntad, creyentes o no, al servicio de la vida. Lo harán animados por la firme esperanza que les brinda el Evangelio, sin espíritu de resignación ni confrontación, convencidos de que la grandeza de una sociedad nunca reside en dar la muerte a los más vulnerables, ni en permitirles quitarse la vida, sino, por el contrario, en acompañarlos, mediante una auténtica fraternidad, hasta el final. Porque Cristo, en quien creen, vino para que el mundo tuviera vida.

Todo esto palidece en comparación con el clamor del bando contrario. El abad Gresland cita como ejemplo a un obispo mucho más valiente que los actuales obispos franceses, señalando que:

Sin embargo, la eutanasia había caído en la condena generalizada tras los juicios de Núremberg. De hecho, en la Alemania nazi existía un programa para la eliminación de personas con discapacidad, la Operación T4, que estuvo en vigor entre 1940 y 1941 y se cobró miles de víctimas. Entre las voces que se alzaron contra este programa estatal de eugenesia masiva, la más fuerte y valiente fue la del obispo de Münster, Monseñor von Galen. Este ilustre obispo previó que una consecuencia de la eutanasia sería la brutalización de la sociedad, incluso dentro de las familias: “¡No podemos imaginar la depravación moral, la desconfianza universal que se extenderá hasta el corazón mismo de la familia si se viola el santo mandamiento de Dios, “No matarás”, que nuestro Creador ha escrito en la conciencia del hombre, y si su violación se tolera y se lleva a cabo con impunidad!”. Sus palabras contribuyeron a que el programa se detuviera en octubre de 1941.

La conclusión es ineludible:

“Los actuales obispos franceses son, lamentablemente, incapaces de utilizar este tipo de lenguaje. Con su habitual debilidad, han expresado de forma lamentable sus 'reservas', sus 'dudas' o sus 'preocupaciones'”.

La Fundación Jérôme Lejeune denuncia una sociedad eugenésica

La Fundación Jérôme Lejeune reaccionó con mayor determinación:

Tras la votación que legalizó la eutanasia, la Fundación Jérôme Lejeune anuncia que continuará su lucha contra esta ley de muerte con absoluta firmeza y determinación. A la vanguardia de la lucha contra la eugenesia, la Fundación incluye ahora esta resistencia de larga data a la eutanasia, que amenaza la vida de los más vulnerables, como una prioridad en su misión de defensa.

Para la Fundación Jérôme Lejeune, el texto sobre la eutanasia sigue la misma lógica que, hace 50 años, legalizó el aborto eugenésico, es decir, el asesinato de niños en el útero hasta el noveno mes por su discapacidad. Las primeras víctimas de esta nueva ley serán todas las personas vulnerables, y en particular aquellas con discapacidad intelectual. La Fundación denuncia una visión eugenésica de la sociedad, impulsada por valores contrapuestos basados en una falsa concepción del progreso, la autonomía y la libertad con fines utilitarios.

Según Jean-Marie Le Méné, presidente de esta Fundación:

La prohibición de matar es un principio fundamental de nuestra civilización. Al situar la muerte administrada en el centro de nuestro sistema sanitario, el Estado abdica de sus responsabilidades. Renuncia a su misión primordial: proteger a los más vulnerables. Esto constituye una profunda violación del contrato social. ¿Acaso nuestros políticos conservan aún una brújula moral? Confiamos en que la visita del Papa a París en septiembre reitere con firmeza las exigencias de esta moral natural universal, que nos manda a todos no matar, robar ni mentir, y que, por lo tanto, no concierne únicamente a los católicos.

La Unión de Familias contra una ley violenta

Para la Unión de Familias, la aprobación de esta ley constituye "un acto de violencia sin precedentes".

Violencia contra los enfermos:

“A quienes ahora se les ofrece la muerte con más facilidad que la atención médica. Será más rápido obtener una inyección letal que una cama en cuidados paliativos o una cita en una clínica del dolor. Al no garantizar a todos los medios para vivir con dignidad hasta el final, nuestra sociedad opta por facilitar el acceso a la muerte”.

Violencia contra los trabajadores sanitarios, entonces:

Quienes se han opuesto mayoritariamente a este derecho a la muerte asistida, rechazando esta traición al significado de su profesión. La muerte jamás será un cuidado, ni siquiera un simple apoyo. La medicina considera al paciente, lo trata, alivia su sufrimiento y lo acompaña. La eutanasia pone fin a su vida.

Violencia contra las familias también:

"cuyo trauma generado por un suicidio es conocido, al que se sumará el riesgo de profundas divisiones entre quienes lo sabían y quienes no, entre quienes serán vistos como no haberlo impedido y los demás".

Finalmente, la Unión denuncia la violencia perpetrada contra las propias instituciones:

"Rara vez una reforma social ha encontrado una oposición política tan generalizada, incluyendo tres rechazos por parte del Senado, la oposición de casi 400 parlamentarios durante el proceso legislativo y su aprobación final por tan solo unos pocos votos, a pesar de que este texto representa un cambio de paradigma para todos los pacientes y trabajadores de la salud".

Pero la consecuencia más preocupante reside en la presión moral que ahora recaerá sobre los más vulnerables:

¿Acaso mi vida sigue mereciendo la pena? ¿Me he convertido en una carga? ¿Se liberarían mis seres queridos si acelero mi muerte? ¿Soy demasiado costoso? Esta es la pregunta que el Estado y la sociedad imponen ahora a la vida de los más vulnerables entre nuestros conciudadanos. Una sociedad digna debería responderles sin dudarlo que tienen todo el derecho a estar entre nosotros. Ahora, además, les presenta el suicidio como respuesta.

Alianza VITA continúa la lucha

La asociación Alliance VITA espera que el Consejo Constitucional, al menos, limite los daños:

Es improbable que el Consejo Constitucional anule por completo el texto que abre la puerta a la eutanasia y al suicidio asistido. Sin embargo, podría anular ciertas disposiciones, como la obligación de los centros sanitarios de ofrecer servicios de eutanasia o suicidio asistido en sus instalaciones. También podría formular reservas respecto a su interpretación.

Una vez promulgada la ley, existe la posibilidad de una revisión constitucional posterior: cualquier ciudadano puede presentar una "decisión preliminar prioritaria sobre constitucionalidad" (QPC, por sus siglas en inglés) en el contexto de un litigio en curso, si considera que se están violando derechos o libertades constitucionales.

Ella señala que:

El anuncio de las remisiones al Consejo Constitucional refleja las serias dudas e inquietudes que suscita este texto, tanto por su contenido como por las condiciones de su aprobación.

En cuanto a la forma, esta remisión se produce tras un proceso legislativo marcado por desacuerdos persistentes, como lo demuestran los sucesivos rechazos del texto por parte del Senado y la progresiva reducción de las mayorías en la Asamblea Nacional a medida que avanzaban los debates.

En este contexto, el principio de precaución debería haber llevado a posponer la adopción de este proyecto ante la falta de consenso, especialmente porque las disposiciones de la ley Claeys-Leonetti aún no se han implementado completamente en todo el país.

Los métodos del lobby anti-vida no han cambiado

Desde la legalización del aborto en 1974, los medios empleados por los opositores de la moral natural han permanecido esencialmente los mismos. El padre François Castel [2] ya señaló en 2007, con el fin de advertir contra la eutanasia, que:

“Comenzamos presentando un proyecto de ley a la Asamblea sin ninguna esperanza de que sea aprobado, simplemente para otorgarle cierta legitimidad a la idea e iniciar el debate. Luego trabajamos para influir en la opinión pública difundiendo desinformación que sugiere que la ausencia de una ley que regule esta práctica tiene consecuencias desastrosas para la sociedad; publicando manifiestos de supuestas autoridades morales que abogan por la legalización de la práctica deseada; y sensacionalizando algunos casos elegidos por su impacto emocional. Una vez alcanzado un consenso a favor de esta práctica, se presenta nuevamente un proyecto de ley a los miembros de la Asamblea Nacional, quienes lo aprueban con toda naturalidad”.

Estamos aquí.

Frente a la insoportable presentación del sufrimiento por parte de nuestros adversarios, el padre Denis Quigley [3] nos recuerda que es necesario presentar al mundo la verdadera noción de dignidad humana, tan a menudo malinterpretada:

Un estado insoportable de deterioro físico y mental causado por una enfermedad no compromete el respeto a la dignidad de la persona ni otorga derecho alguno a morir. Pues la dignidad de la persona humana no se juzga por sus funciones biológicas ni se pierde por la disminución de las capacidades físicas. “La vida terrenal encuentra su sentido en la vida eterna”; incluso sufriendo o inconsciente, la persona conserva su dignidad como ser creado a imagen y semejanza de Dios, la dignidad de un “ser de eternidad”. Por eso, dijo Pío XII (a los cirujanos, el 13 de febrero de 1945), “el médico debe despreciar cualquier sugerencia que se le haga de destruir la vida, por frágil e inútil que parezca desde el punto de vista humano”.

Ante todo, debemos predicar, a tiempo y fuera de tiempo, la enseñanza de aquel que es el Autor de la vida de las almas y los cuerpos, Nuestro Señor Jesucristo, quien solo él puede darnos la llave del sufrimiento:

La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo nos enseña que el sufrimiento ofrecido a Dios, en sumisión a su voluntad, tiene un gran valor a sus ojos. Permite al enfermo enmendar los errores de su vida expiando sus pecados. Uno de los propósitos del sacramento de la unción de los enfermos es, además, ayudarles a sobrellevar el sufrimiento en este estado de ánimo, en lugar de intentar evitarlo a toda costa. El sufrimiento también puede ser maravillosamente fructífero. Dios nos lo ha enseñado a través del ejemplo de varios santos, como Santa Rafqa (1832-1914).

El abad Gresland señala que este no es momento para el derrotismo, sino para una lucha feroz, cada día que Dios nos da para vivir aquí abajo:

Los enemigos de Dios quieren moldear la sociedad según sus propios designios. Entre ellos, los defensores de la muerte administrada persiguen incansablemente su labor de propaganda ideológica. Debemos prepararnos para afrontar el mundo tras esta ley de muerte: educar nuestra mente, fortalecer nuestra conciencia y rechazar esta voluntad de muerte. Así, en el Juicio Final, cuando algunos oigan: “Estuve enfermo y me practicasteis la eutanasia”, nosotros oiremos de Nuestro Señor: “Estuve enfermo y me visitasteis”.

Si no es para la tierra, al menos esta lucha dará fruto en el Cielo. Y solo eso perdurará.


Notas:

1) Sacerdote de la FSSPX, autor de la serie de artículos La loi sur “l’aide à mourir” (La ley sobre la “ayuda para morir”) publicada en los boletines La Couronne de Marie nº 145 y 147.

2) https://laportelatine.org/formation/moral/bioetheque/leglise-catholique-et-leuthanasie

3) https://laportelatine.org/spiritualite/quest-ce-que-leuthanaasie-par-m-labbe-denis-quigley-novembre-2015


Fuentes: RTS – Le Figaro – CEF – ECJL – Alliance Vita – Fundación Jérôme Lejeune – Unión Familiar – FSSPX News