sábado, 30 de mayo de 2026

EL POEMA DEL HOMBRE-DIOS (108)

Continuamos con la publicación del libro escrito por la mística Maria Valtorta (1897-1961) en el cual afirmó haber tenido visiones sobre la vida de Jesús.


108. Discurso a los vendimiadores y curación del niño paralítico.
14 de febrero de 1945.

1 Todos los campos de Galilea están en el festivo trabajo de la vendimia. Los hombres, encaramados sobre altas escaleras, recogen uva de las pérgolas y de las parras; las mujeres, en cestos, sobre la cabeza, llevan racimos de oro y rubí a donde esperan los pisauvas. Cantos, risas, bromas corren de loma a loma, de huerto a huerto, junto al olor de mostos y a un gran zumbar de abejas que parecen ebrias de tan veloces y danzarinas como van de los sarmientos aún restantes, aún ricos de racimos, a los cestos y a los tinos donde se pierden los granos, que ellas buscan, en el caldo turbio de los mostos. Los niños –cual faunos, pringados de zumo– trisan como golondrinas corriendo por la hierba, por los patios, por los caminos.
Jesús se dirige hacia un pueblo que está a poca distancia del lago y que, a pesar de ello, es de llanura. Parece un amplio álveo entre dos lejanos sistemas montañosos orientados hacia el Norte. La llanura está bien regada, porque la atraviesa un río –creo que es el Jordán–. Jesús pasa por la calzada principal. Muchos le saludan con el grito: “¡Rabí! ¡Rabí!”. Jesús pasa bendiciendo.
Antes de llegar al pueblo hay una rica propiedad, al principio de la cual un matrimonio anciano está esperando al Maestro. “Entra. Cuando el trabajo cese, todos acudirán aquí para oírte. ¡Cuánta alegría llevas contigo! Emana de ti y se extiende como la savia por los sarmientos, y se transforma en vino de gozo para los corazones. ¿Aquélla es tu Madre?” dice el dueño de la casa.

2 “Es Ella. Os la he traído porque ahora también forma parte del grupo de mis discípulos; el último recibido, el primero en orden de fidelidad. Es el Apóstol. Me predicó aún antes de que Yo naciera... Madre, ven. Un día –eran los primeros tiempos en que evangelizaba– esta madre fue tan dulce con tu Hijo cansado, que hizo que no llorase tu recuerdo”.
“Que el Señor te otorgue su don, mujer piadosa”.
“Ya lo poseo porque tengo al Mesías y te tengo a ti. Ven. La casa es fresca y la luz que hay en ella es moderada. Podrás descansar. Estarás fatigada”.
“Sólo me supone cansancio el odio del mundo. ¡Seguirle y oírle...! Ha sido mi deseo desde la más lejana infancia”.
“¿Sabías que eras la futura Madre del Mesías?”.
“¡Oh, no! Sí esperaba vivir tanto como para poder oírle y servirle; última entre sus evangelizados, pero fiel, ¡fiel!”.
“Le oyes y le sirves, y eres la primera. Yo también soy madre y tengo hijos sabios; cuando los oigo hablar, mi corazón salta de orgullo. ¿Qué sientes Tú oyéndole a El?”.
“Un delicado éxtasis. Me sumerjo en mi nada, y la Bondad –que es El mismo– me eleva consigo. Entonces veo con simple mirada la Verdad eterna y Ella se hace carne y sangre de mi espíritu”.
“¡Bendito corazón tuyo! Es puro, por ello comprende así al Verbo. Nosotros somos más duros porque estamos llenos de culpas...”.
“Quisiera dar a todos mi corazón para esto, para que el amor fuera en ellos luz para comprender. Porque, créelo, es el amor –y yo soy su Madre y por lo tanto, en mí es natural el amor– lo que hace fácil toda empresa”.
Las dos mujeres siguen hablando, la anciana junto a la muy joven, siempre muy joven Madre de mi Señor; mientras, Jesús habla con el dueño de la casa, junto a los tinos, donde grupos y más grupos de vendimiadores vuelcan racimos y más racimos. Los apóstoles, sentados a la sombra de una pérgola de jazmines, saborean con buen apetito uva y pan.

3 Ya declina el día y el trabajo cesa lentamente. Todos los colonos están ya en el amplio patio rústico, donde hay un fuerte olor de uvas pisadas. De casas cercanas vienen también otros campesinos.
Jesús sube por una pequeña escalera que da a un ala: una galería de arcos bajo la cual se conservan sacos de productos agrícolas y herramientas. ¡Cómo sonríe Jesús subiendo esos pocos peldaños! Le veo sonreír entre el ondear de sus esponjosos cabellos agitados por una brisa vespertina. Y quisiera saber por qué sonríe de forma tan luminosa. La alegría de esta sonrisa entra en mi corazón, muy triste hoy, como ese vino de que hablaba el dueño de la casa, confortándole.
(No es la primera cosa que hoy me consuela. Ya desde esta mañana –y usted me había visto llorar a causa de un siempre vivo dolor de espíritu– El, durante la Comunión, se me había aparecido como de costumbre cuando usted dice: Ecce Agnus Dei”. Pero no se había limitado a mirarle con amor, Padre, y a sonreírme a mí. Se había separado de su lado, a la izquierda de la cama, y había pasado a la derecha con su paso largo, ligeramente flexionado hacia adelante, y había venido a la derecha, haciéndome caricias, sensibles, con sus largas manos y diciéndome: “¡No llores!”.... Mas ahora su sonrisa me inunda de paz).
Se vuelve. Se sienta en el último peldaño, en el punto más alto de la escalera, que se transforma en una tribuna para los más afortunados oyentes, es decir, para los dueños de la casa, para los apóstoles y para María, la cual, siempre humilde, ni siquiera había tratado de subir a ese puesto de honor, sino que la había conducido a él la señora. Está sentada justamente un peldaño más abajo que Jesús, de manera que su cabeza está a la altura de las rodillas de su Hijo, y, estando sentada de lado, Ella le puede mirar a la cara, con su mirada de paloma enamorada. El delicado perfil de María destaca nítido como en un mármol contra el muro oscuro de la rústica galería.
Más abajo están los apóstoles y los dueños de la casa. En el patio, todos los aldeanos: unos en pie, otros sentados en el suelo, otros encaramados en los lagares o en las higueras que hay en los cuatro ángulos del patio.

4 Jesús habla lentamente, hundiendo la mano en un amplio saco de trigo colocado detrás de las espaldas de María; parece como si estuviera jugando con esos granos o los estuviera acariciando con gusto, mientras con la derecha gesticula sosegadamente.
“Me han dicho: "Ven, Jesús, a bendecir el trabajo del hombre". Heme aquí. En nombre de Dios lo bendigo. Efectivamente, todo trabajo, si es honesto, merece bendición por parte del Señor eterno. Pero he dicho esto: la primera condición para obtener de Dios bendición es ser honestos en todas las acciones.
Veamos juntos cuándo y cómo las acciones son honestas. Lo son cuando se cumplen teniendo presente en el espíritu al eterno Dios. ¿Puede acaso pecar uno que diga: "Dios me está mirando. Dios tiene sus ojos puestos en mí, y no pierde ni un detalle de mis acciones"? No. No puede. Porque pensar en Dios es un pensamiento saludable y le impide al hombre pecar más, que cualquier amenaza humana.
¿Pero al eterno Dios se le debe sólo temer? No. Escuchad. Os fue dicho: "Teme al Señor tu Dios" (78). Y los Patriarcas temblaron, y temblaron los Profetas cuando el Rostro de Dios, o un ángel del Señor (79), se apareció a sus espíritus justos. Y ciertamente es verdad que en tiempo de cólera divina la aparición de lo sobrenatural debe hacer temblar el corazón. ¿Quién, aun siendo puro como un párvulo, no tiembla ante el Poderoso, ante cuyo fulgor eterno están en actitud de adoración los ángeles, rostro en tierra en el aleluya paradisíaco? Dios atenúa con un piadoso velo el insostenible fulgor de un ángel, para concederle al ojo humano poder mirarle sin que se le queden abrasadas pupila y mente. ¿Qué será entonces ver a Dios?
Pero esto es así mientras dura la ira. Cuando ésta queda substituida por la paz y el Dios de Israel dice: "He jurado y mantengo mi pacto. He ahí a quien envío, y soy Yo, aun no siendo Yo sino mi Palabra que se hace Carne para ser Redención", entonces el amor debe suceder al temor, y sólo amor debe dársele al eterno Dios, con alegría, porque el tiempo de paz ha llegado para la Tierra; la paz ha llegado entre Dios y el hombre. Cuando los primeros vientos de la primavera esparcen el polen de la flor de la vid, el agricultor debe temer aún, dado que la intemperie y los insectos pueden tenderle al fruto muchas insidias, mas cuando llega la feliz hora de la vendimia, ¡Ah!, entonces cesa todo temor y el corazón se regocija por la certeza de la cosecha.
El Vástago de la estirpe de Jesé (80), habiendo sido previamente anunciado por las palabras de los Profetas, ha venido; ahora está entre vosotros. El es Racimo opimo que os trae el zumo de la Sabiduría eterna y no pide sino ser cogido y exprimido y ser así Vino para los hombres. El es Vino de alegría sin fin para aquellos que se nutran con El. Pero, ¡Ay de aquellos que habiendo tenido a su alcance este Vino lo hayan rechazado, y tres veces desdichados aquellos que después de haberse nutrido con El lo hayan rechazado o mezclado en su interior con la comida de Satanás!

5 Y así vuelvo al primer concepto. La primera condición para obtener la bendición de Dios, tanto en las obras del espíritu como en las del hombre, es la honestidad de propósitos.
Honesto es el que dice: "Sigo la Ley, no para obtener de ella alabanza por parte de los hombres, sino por fidelidad a Dios". Honesto es aquel que dice: "Sigo a Cristo, no por los milagros que hace, sino por los consejos que me da de vida eterna". Honesto es quien dice: "Trabajo, no por ávido lucro, sino porque también el trabajo ha sido puesto por Dios como medio de santificación por su valor formativo, mortificante, preservativo, elevante; trabajo para poder ayudar a mi prójimo; trabajo para poder hacer resplandecer los prodigios de Dios, que de un granito minúsculo hace una macolla de espigas, de una semilla de uva hace una gran cepa, de la semilla de un fruto hace un árbol, y de mí, hombre, pobre nada, sacado de la nada por voluntad suya, hace un ayudante suyo en la obra infatigable de perpetuar los cereales, vides y árboles frutales, como en la de poblar la Tierra de hombres".
Hay personas que trabajan como acémilas, pero sin otra religión aparte de la de aumentar sus riquezas. ¿Que muere de aprietos y cansancio delante de él el compañero que ha sido menos favorecido por la suerte? ¿Que se mueren de hambre los hijos de este miserable? ¿Y qué le importa al ávido acumulador de riquezas? Hay otros todavía más duros, que no trabajan pero obligan a trabajar, y atesoran con el sudor ajeno. Y hay otros que dilapidan lo que avaramente arrebatan al esfuerzo ajeno. En verdad, en éstos el trabajo no es honesto. Y no digáis: "Y a pesar de todo Dios los protege". No. No los protege. Hoy gozarán de una hora de triunfo, pero no pasará mucho tiempo sin que los alcance la severidad divina, que, en el tiempo o en la eternidad, les recordará este precepto: "Yo soy el Señor tu Dios, ámame sobre todas las cosas y ama a tu prójimo como a ti mismo" (81). ¡Oh, entonces, verdaderamente, si esas palabras resuenan eternamente, serán más tremendas que los rayos del Sinaí (82)!

6 Muchas, demasiadas son las palabras que se os dicen. Yo os digo sólo éstas: "Amad a Dios. Amad al prójimo". Son como el trabajo que hace fecundo al sarmiento, realizado con la vid en primavera. El amor a Dios y al prójimo es como la grada que limpia el suelo de las hierbas nocivas del egoísmo y de las malas pasiones; es como la azada que excava un círculo en torno a la cepa para que quede aislada del contagio de hierbas parásitas y nutrida con frescas aguas de riego; es como cizalla que elimina lo superfluo para condensar la energía y dirigirla hacia donde dará fruto; es lazo que aprieta y sostiene junto al robusto palo; es, finalmente, sol que madura los frutos de la buena voluntad haciendo de ellos frutos de vida eterna.
Exultáis ahora porque el año ha sido bueno, ricas las mieses y opima la vendimia. Pero en verdad os digo que este júbilo vuestro es menos que un diminuto granito de arena en relación con el júbilo sin medida que será vuestro cuando el eterno Padre os diga: "Venid, fecundos sarmientos míos injertados en la verdadera Vid. Vosotros os prestasteis a toda operación, aunque fuera penosa, con tal de dar abundante fruto, y ahora venís a mí cuajados de los zumos dulces del amor a mí y al prójimo. Floreced en mis jardines durante toda la eternidad".
Tended a este eterno goce. Perseguid con fidelidad este bien. Agradecidos, bendecid al Eterno, que os ayuda a alcanzarlo. Bendecidle por la gracia de su Palabra, bendecidle por la gracia de la buena cosecha. Amad con gratitud al Señor y no tengáis miedo. Dios da el ciento por uno a quien le ama”.
Jesús habría terminado, pero todos gritan: “¡Bendícenos, bendícenos! ¡Danos tu bendición!”.
Jesús se levanta, extiende los brazos y dice con voz de trueno: “Que el Señor os bendiga y guarde, os muestre su faz y tenga piedad de vosotros. Que el Señor vuelva hacia vosotros su rostro y os dé su paz. Que el nombre del Señor esté en vuestros corazones, en vuestras casas y en vuestros campos (83)”.

7 La multitud, la pequeña multitud reunida, prorrumpe en un griterío de alegría y de aclamaciones al Mesías, más luego calla y se abre para dejar pasar a una madre que lleva en brazos a un niño paralítico de unos diez años. Ella le coloca echado a los pies de la escalera, como si se lo ofreciera a Jesús.
“Es una criada mía. Su hijo varón se cayó el año pasado desde la terraza y se partió la columna. Toda la vida tendrá que yacer sobre la espalda” explica el dueño de la casa.
“Ha esperado en ti todos estos meses...” añade la dueña.
“Dile que se acerque”.
Pero la pobre mujer está tan emocionada, que parece como si tuviera ella la parálisis. Tiembla toda y se le enredan los pies en el largo vestido al subir los altos escalones con su hijo en brazos.
María, piadosa, se pone en pie y baja hacia ella. “Ven. No temas. Mi Hijo te quiere. Dame a tu niño. Así podrás subir mejor. Ven, hija. Yo también soy madre” (y le coge el niño, al cual sonríe dulcemente). Y sube con el peso de esta conmovedora carga sobre sus brazos. La madre del niño la sigue, llorando.
Ya está María ante Jesús. Se arrodilla y dice: “¡Hijo! ¡Por esta madre!”. No dice nada más.
Jesús ni siquiera solicita su consabido "¿qué deseas que te haga? ¿Crees que puedo hacerlo?". No. Hoy sonríe y dice: “Mujer, ven aquí”.
La mujer se coloca justo junto a María. Jesús le pone una mano sobre la cabeza y se limita a decir: “Alégrate”. Aún no ha terminado de decir esta palabra y el niño, que hasta ahora había estado extendido como un cuerpo muerto, colgándole las piernas en brazos de María, se sienta como impulsado por un resorte y prorrumpe en un grito de alegría “¡Mamá!”, y corre a refugiarse en el pecho materno.
Los gritos de hosanna parece como si quisieran penetrar en el cielo completamente rojo del atardecer.
La mujer, con su hijo apretado contra el corazón, no sabiendo qué decir, lo pregunta: “Qué… qué tengo que hacer para decirte que soy feliz?”. A lo que Jesús, que sigue acariciándola, contesta: “Ser buena, amar a Dios y a tu prójimo, educar en este amor a tu hijo”.
Pero la mujer no se muestra todavía satisfecha. Quisiera... quisiera... y, por fin, pide: “Dadle un beso Tú y tu Madre a mi niño”.
Jesús se inclina y le besa, y María también. Y mientras la mujer se marcha feliz, entre las aclamaciones de un cortejo de amigos, Jesús le explica a la dueña de casa: “No ha hecho falta más. El estaba en los brazos de mi Madre. Incluso sin mediar palabra alguna le habría curado, porque Ella se siente feliz cuando puede consolar una aflicción, y Yo deseo hacerla feliz”.
Entonces Jesús y María se intercambian una de esas miradas cuyo significado es tan profundo, que sólo quien las ha visto las puede entender.

Continúa...

Notas:

78) Cfr. por ej. Lev. 19, 14 y 32; 25, 17 y 36; Dt. 6, 13; 10, 12 y 20.

79) Cfr. por ej. Gén. 17, 1–4; 32, 25–31; Ex. 3, 1–6; 33, 18–23; Dt. 18, 16; Jue. 6, 11–24; 13, 8–25; 3 Re. 19, 9–18; Is. 6, 1–5; Dan. 8, 15–27; 10, 1–19. Sería, sin embargo, un error pensar que en el Antiguo Testamento prevaleció el temor o el error. Cfr. por ej. Ex. 33, 11; Núm. 12, 7–8; Dt. 34, 10.

80) Cfr. Is. 11, 1–12.

81) Cfr. Dt. 6, 4–9; Lev. 19, 18.

82) Cfr. Ex. 19, 16; 20, 21.

83) Cfr. Núm. 6, 22–27. Una fórmula de bendición que Dios inspiró a Moisés para que con ella bendijese al pueblo.


 
 
El Poema del Hombre-Dios (105) 




30 DE MAYO: SAN FERNANDO, REY DE CASTILLA Y DE LEÓN

30 de Mayo: San Fernando, rey de Castilla y de León

(✞ 1252)

El gloriosísimo rey San Fernando fue hijo de don Alfonso IX y de doña Berenguela, la cual le crió con sus pechos, y así, con la leche, parece que mamó sus santas virtudes.

Jamás dejó de obedecerla como a una madre; y como algunos de los ricos hombres murmuraran que después de ser rey estaría tan rendido a su madre, dijo el santo:

- Cuando deje de ser su hijo, dejaré de serle obediente.

Poseía en altísimo grado todas las prendas reales, y con sus virtudes tenía tan ganados a sus vasallos, que era más rey de sus corazones que de las ciudades de su reino.

Tomó en sus manos la espada para hacer guerra a los moros que tiranizaban gran parte de España; pacificó los reinos de Castilla y de León, hizo tributarios a los reinos de Valencia y de Granada, conquistó los de Murcia, Córdoba, Jaén y Sevilla, y varios príncipes de África solicitaron su amistad con decentes partidos.

En treinta y cinco años que peleó se contaron siempre sus batallas por sus victorias y sus empresas por sus triunfos.

- Nunca desnudé la espada -decía él- ni cerqué ciudad ni castillo, ni salí a empresa, que no fuese mi único motivo el dilatar la fe de Cristo; y por la mayor gloria y servicio de Dios.

Fernando no rehusaba ningún trabajo de la guerra, como si fuera soldado particular, hasta dormir en el duro suelo, y hacer las centinelas por su turno con los demás soldados en el sitio de Sevilla.

Cuidaba mucho del alivio de sus vasallos, y no quería imponer nuevos tributos; y cuando se lo aconsejaban sus ministros con buen pretexto de hacer guerra a los moros, respondía:

- Más temo las maldiciones de una viejecilla pobre de mi reino, que a todos los moros de África.

Ganada la ciudad de Sevilla, dispuso una solemísima procesión de toda la gente lucida del ejército, de la nobleza, del clero y de los obispos, viniendo al fin la venerable efigie de nuestra Señora de los Reyes en un carro triunfal de plata.

Los templos y oratorios que edificó en honor a la Virgen Santísima pasaron de dos mil.

Finalmente después de un gloriosísimo reinado, conociendo el santo monarca que llegaba a su fin, antes de que lo mandasen los médicos, se confesó para morir y pidió la Sagrada Eucaristía, la cual recibió arrojándose de la cama y postrándose sobre la tierra con una soga al cuello.

Se despidió después de la reina Juana y de sus hijos, pidió humildemente a los circunstantes que si tenían alguna queja de él, le perdonasen; y respondiendo que no tenían ninguna que perdonar, alzó ambas manos al cielo diciendo:

- Desnudo nací y vine a la tierra y desnudo vuelvo a ella.

Mandó luego que cantasen el tedeum, y en el segundo verso que dice “A ti eterno Padre venera toda la tierra”, inclinó la cabeza y entregó su espíritu a Dios.

Reflexión:

Dicen los historiadores: “Cuando murió el Rey Don Fernando en todo el reino hubo un gran sentimiento, los hombres se mesaban las barbas y las mujeres principales se arrancaban los cabellos, y sin atender al decoro de las personas, salían por las calles llorando y poblando de clamores el aire. Todos oraban y decían: 'Ojalá no hubiese nacido o no hubiese muerto el príncipe'. Y hasta el mismo Alhamar mandó cien moros con antorchas encendidas a sus exequias”. No nos olvidemos pues de rogar incesantemente en nuestras oraciones al Señor que nos dé Reyes o gobernadores como San Fernando, que merezcan las bendiciones y no las maldiciones de sus pueblos.

Oración:

Oh Dios, que concediste al Bienaventurado Fernando, tu confesor, que pelease tus batallas y que venciese a los enemigos de tu fe, concédenos por su intercesión la victoria sobre nuestros enemigos corporales y espirituales. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

viernes, 29 de mayo de 2026

UNA ORACIÓN MUY ÚTIL PARA TIEMPOS DIFÍCILES

Compartimos una oración de prodigiosa eficacia, compuesta por San Agustín para tiempos de tribulación. 


Señor Jesucristo, Dios verdadero y amantísimo, que desde el seno del Padre Todopoderoso eterno fuiste enviado al mundo para absolver pecados, redimir a los afligidos, liberar cautivos, reunir a los errantes, guiar a los peregrinos a su patria, tener compasión de los verdaderamente arrepentidos, consolar a los oprimidos y atribulados; dígnate absolverme y librarme a mi, ..... , tu criatura, de la aflicción y tribulación en que me encuentro, porque recibiste de Dios Padre Todopoderoso la raza humana para redimirla; y habiéndote hecho hombre, adquiriste maravillosamente el Paraíso para nosotros con tu preciosa Sangre, estableciendo la paz completa entre ángeles y hombres.

Por lo tanto, dígnate, Señor, introducir y confirmar la perfecta concordia entre mis enemigos y yo, y haz que tu paz, tu gracia y tu misericordia resplandezcan sobre mí; mitigando y extinguiendo todo el odio y la furia que mis adversarios puedan tener contra mí, como hiciste con Esaú, quitando toda la aversión que tenía contra su hermano Jacob.

Extiende, Señor Jesucristo, sobre mí, .... , tu criatura, tu brazo y tu gracia, y dígnate librarme de todos los que me odian, como libraste a Abraham de la mano de los caldeos; a su hijo Isaac, de la consumación del sacrificio; a José, de la tiranía de sus hermanos; a Noé, del diluvio universal; a Lot, del fuego de Sodoma; a Moisés y Aarón, tus siervos, y al pueblo de Israel, del poder del faraón y de la esclavitud de Egipto; a David, de las manos de Saúl y del gigante Goliat; a Susana, del crimen y del falso testimonio; a Judit, del orgulloso e impuro Holofernes; a Daniel, de la trampa de los leones; a los tres jóvenes Sadrac, Mesac y Abednego, del horno de fuego; a Jonás, del vientre de la ballena; a la hija de la mujer cananea, del tormento del diablo; a Adán, de los dolores del infierno; a Pedro, de las olas del mar; y a Pablo, desde las prisiones.

Oh, Señor Jesucristo, el más amantísimo, Hijo del Dios viviente, escúchame a mí, .... , tu criatura, y ven pronto en mi auxilio, por tu encarnación, por tu nacimiento, por el hambre, por la sed, por el frío, por el calor; por los trabajos y las aflicciones; por los escupitajos y los golpes; por los azotes y la corona de espinas; por los clavos, la hiel y el vinagre; y por la cruel muerte que sufriste por mí; por la lanza que traspasó tu costado, y por las siete palabras que pronunciaste en la cruz, primero a Dios Padre Todopoderoso: Perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen. Luego al buen ladrón, que fue crucificado contigo: En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso. Luego al mismo Padre: Elí, Elí, lama sabactani, que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Luego a tu Madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego al Discípulo: He ahí a tu madre, mostrando que cuidabas de tus amigos. Entonces dijiste: Tengo sed, porque deseaste nuestra salvación y la de las almas santas que estaban en el limbo. Luego dijiste a tu Padre: En tus manos encomiendo mi espíritu. Y finalmente exclamaste, diciendo: Consumado está, porque todos tus trabajos y sufrimientos habían sido consumados.

Por todo esto te suplico, por tu descenso al limbo, por tu gloriosa Resurrección, por los frecuentes consuelos que diste a tus discípulos, por tu admirable ascensión, por la venida del Espíritu Santo, por el terrible día del juicio; así como por todos los beneficios que he recibido de tu bondad (porque me creaste de la nada, me redimiste, me concediste tu santa fe, me fortaleciste contra las tentaciones del diablo y me prometiste la vida eterna); Por todo esto, mi Redentor, mi Señor Jesucristo, te pido humildemente que me defiendas ahora y siempre del malvado adversario y de todo peligro; para que después de esta vida presente merezca gozar de tu divina presencia en la bienaventuranza.

Sí, Dios mío y Señor mío, ten misericordia de mí, criatura miserable, todos los días de mi vida. Oh Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, ten misericordia de mí, .... , tu criatura, y envía en mi auxilio a tu santo Arcángel Miguel, para que me guarde y defienda de todos los enemigos malignos, carnales y espirituales, visibles e invisibles.

Y tú, San Miguel, Arcángel de Cristo, defiéndeme en la batalla final, para que no perezca en el terrible juicio.

Arcángel de Cristo, San Miguel, te ruego, por la gracia que has ganado, y por nuestro Señor Jesucristo, que me libres de todo mal y del peligro final en la última hora de la muerte. 

San Miguel, San Gabriel, San Rafael y todos los demás Ángeles y Arcángeles de Dios, socorred a esta criatura miserable: os ruego humildemente que me prestéis vuestra ayuda, para que ningún enemigo me cause daño, ya sea en el camino, en el fuego, despierto, dormido, hablando o en silencio; tanto en la vida como en la muerte.

Aquí está la cruz † del Señor; huid, enemigos adversos. El león de la tribu de Judá, descendiente de David, ha vencido. Aleluya. Salvador del mundo, sálvame; Salvador del mundo, ayúdame. Tú que, por tu Sangre y tu Cruz, me redimiste, sálvame y defiéndeme hoy y siempre.

Agios o Theos † Agios Ischyrós † Agios Athánatos † Eleison imas. Santo Dios, † Dios Poderoso, † Dios Inmortal, † ten misericordia de nosotros. Cruz de Cristo † sálvame. Cruz de Cristo † protégeme. Cruz de Cristo † defiéndeme. En el nombre del Padre † y del Hijo † y del Espíritu Santo. Amén.


Traducida de las Horas de Nuestra Señora del Cisterciense, impresas en Venecia en 1728. Devocional de las Horas Marianas, págs. 387-9.

LA REUNIÓN DEL GRUPO BILDERBERG DE 2026

La reunión de Bilderberg 2026 se celebró en el Hotel Salamander de Washington, D.C. y los principales medios de comunicación ignoraron por completo este evento. 

Editado por Centro San Giorgio (1)


Introducción

Si les dijera que varios jefes de Estado, directores ejecutivos de grandes multinacionales, líderes militares e incluso el Rey de los Países Bajos se reunieron a puertas cerradas durante varios días, ¿lo considerarían noticia? Pues bien, eso fue exactamente lo que ocurrió, y todos los principales medios de comunicación lo ignoraron por completo. Analicemos la reunión de Bilderberg 2026.

La reunión de Bilderberg 2026 se celebró del 9 al 12 de abril en el Hotel Salamander de Washington, D.C., y ningún medio de comunicación la cubrió. De hecho, a pesar de la importancia del evento y sus posibles repercusiones globales, prácticamente no hubo cobertura mediática antes, durante ni después de la reunión. Buscar información en línea sobre Bilderberg 2026 es una experiencia desconcertante, ya que ningún medio importante la mencionó, salvo un artículo en The Guardian (2), que trata principalmente sobre... cómo los medios no están cubriendo Bilderberg 2026.

El silencio mediático

Lo más absurdo es que a la reunión de Bilderberg asistieron altos representantes de medios de comunicación como CNN, Bloomberg, The Atlantic y The Economist; sin embargo, ninguno mencionó siquiera la existencia del evento, casi como si existiera “un acuerdo secreto de dos o más personas” para imponer este bloqueo informativo... lo cual, por supuesto, es la definición misma de una conspiración. Cuando la élite decide promover una determinada narrativa, todos los principales medios de comunicación difunden el mismo mensaje al unísono, y cuando deciden encubrir una noticia, se impone el silencio mediático. Incluso si el evento tiene relevancia periodística, como la de Bilderberg 2026.

Reunió a personas increíblemente poderosas, entre ellas el Secretario General de la OTAN, el director ejecutivo de Pfizer, el Secretario de Defensa de Estados Unidos, el director ejecutivo de Palantir Technologies y decenas de otras figuras de igual poder e influencia. La reunión de Bilderberg podría considerarse una de las noticias más importantes de 2026: al fin y al cabo, sus resultados influirán en la mayoría de los acontecimientos mundiales de los meses y años venideros. Allí se toman decisiones globales trascendentales, que luego se traducen en leyes y directivas en países de todo el mundo. Y nada de esto es transparente: todo sucede a puerta cerrada, bajo estricta vigilancia y sin cobertura mediática. No existen actas de la reunión ni comunicados de prensa que resuman lo tratado: la única información disponible es una breve declaración en la página web de Bilderberg que enumera los temas abordados.

● Inteligencia artificial;

● Seguridad en el Ártico;

● China;

● Finanzas digitales;

● Diversificación energética;

● Europa;

● Comercio global;

● Oriente Medio;

● Rusia;

● Relación transatlántica entre la industria de defensa y la industria;

● Ucrania;

● Estados Unidos;

● Perspectivas de guerra;

● Occidente.

A temas tan vagos como “Estados Unidos” y “Occidente”, deberían haber añadido la frase “No es asunto tuyo”, porque eso es precisamente lo que quieren decir. De hecho, simplemente hablan de lo que les conviene, en total secreto. Dicho esto, a partir de la lista de participantes, miembros del círculo íntimo de la élite, se puede intuir el tipo de conversaciones que tuvieron lugar. Y una palabra viene inmediatamente a la mente: colusión.

“La colusión es un acuerdo o cooperación secreta, a menudo ilegal, entre partes —generalmente competidores o facciones opuestas— con el objetivo de engañar, defraudar u obtener una ventaja injusta sobre otros”.

Entre los invitados de Bilderberg se encuentran numerosos empresarios y funcionarios públicos rivales con acceso a información nacional clasificada. Sin embargo, en las salas secretas, todos conspiran con el objetivo final de controlar a la población mundial. Analicemos a los participantes más destacados y las implicaciones de su presencia en Bilderberg 2026.

El control de la guerra

Entre los temas tratados anteriormente se incluye las “Perspectivas de la guerra”. Pues bien, Bilderberg 2026 reunió a las figuras más prominentes no solo para debatir el futuro de la guerra, sino también para convertirla en realidad. He aquí algunos participantes destacados:

Daniel P. Driscoll: Secretario de Defensa de los Estados Unidos.

Blaise Metreweli: Directora del Servicio Secreto de Inteligencia británico (MI6).

Markus Laubenthal: Jefe de Estado Mayor del Mando Supremo Aliado en Europa.

El Mando Supremo Aliado en Europa (SHAPE) es el cuartel general militar del Mando Aliado de Operaciones (ACO) de la OTAN y dirige las operaciones de la OTAN en todo el mundo.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, estuvo presente, por supuesto.

En resumen: Participantes al frente de los ejércitos, agencias de espionaje y alianzas militares más poderosos del mundo, todos reunidos en un mismo lugar, sentados junto a personas como esta:

Alex Karp, director ejecutivo de Palantir Technologies.

El impacto de Palantir Technologies en el mundo moderno es innegable. En los últimos años, esta gran empresa de análisis de macrodatos ha colaborado con la CIA, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., la Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad (NSA), el FBI y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. Palantir es ampliamente utilizada por las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia de numerosos países, entre ellos Dinamarca, Noruega, Alemania, Francia, Ucrania, Israel y los Países Bajos.

Palantir también se utiliza para monitorizar a la población y obtener grandes cantidades de información sobre ella. Por ejemplo, en 2021, el Servicio Nacional de Salud británico utilizó la tecnología de Palantir para evaluar el progreso del programa de vacunación contra el covid-19. En este contexto, presentamos a otro participante de gran prestigio en la reunión de Bilderberg de 2026:

Albert Bourla, presidente y director ejecutivo de Pfizer Inc.

Retrocedamos unos años: varios países prohibieron a sus ciudadanos trabajar e incluso visitar lugares públicos hasta que hubieran tomado un producto aprobado por Pfizer. ¿Cómo creen que un plan tan distópico —que requiere una coordinación meticulosa entre gobiernos, empresas tecnológicas y farmacéuticas— pudo llegar a buen término? Gracias a eventos como Bilderberg. Y cuando se concibe un plan en Bilderberg, el siguiente paso es promoverlo entre las masas a través de medios controlados por la élite.

Control del periodismo y el entretenimiento

Cuando se toman decisiones en las altas esferas, especialmente si van en contra del interés público, se utiliza a los medios para obligarlos a aceptarlas. Por lo tanto, el «periodismo» debe ser controlado. Dicho esto, aquí están algunos de los asistentes a Bilderberg 2026:

Anne Applebaum: Periodista de The Atlantic;

John Micklethwait: Editor en jefe de Bloomberg LP;

Zanny Minton Beddoes: Redactora jefe de The Economist.

Cada año, un alto representante de la revista The Economist asiste a las reuniones del Grupo Bilderberg. Curiosamente, al final de cada año, The Economist publica una edición que predice lo que sucederá el año siguiente. Hacer predicciones es bastante fácil cuando uno se sienta con quienes las hacen.


Arriba: La portada de “El mundo en 2026” de The Economist ofrece predicciones desconcertantes sobre economía, política y conflictos globales (3). Si se observa con atención, la portada muestra un barco antiguo, posiblemente persa. ¿Pudo The Economist haber predicho la guerra en Irán meses antes de que estallara?

Más allá del periodismo, la élite también necesita controlar el entretenimiento y, por supuesto, los directivos de los principales conglomerados mediáticos estuvieron presentes en Bilderberg 2026:

Gerhard Zeiler, presidente de Warner Bros./Discovery International.

Warner Bros./Discovery es un gigantesco conglomerado mediático que controla una proporción desproporcionada de medios de comunicación (resulta difícil siquiera empezar a analizar la lista de sus propiedades). Gerhard Zeiler es presidente de la división Warner Bros./Discovery International, que controla medios como CNN International, Animal Planet, Boomerang, Cartoon Network, Discovery Channel, HBO, TLC, TBS y TNT


Más allá de los medios tradicionales, la población en general utiliza cada vez más la inteligencia artificial (IA) para obtener información y formarse opiniones. Como era de esperar, casi todas las figuras destacadas en el campo de la IA estuvieron presentes en Bilderberg 2026.

Controlando la Inteligencia Artificial

Un porcentaje ya enorme de la población mundial utiliza la IA para diversos fines, desde consultas informales hasta tareas laborales e incluso relaciones románticas con un chatbot. Sin duda, la élite quiere que las empresas de IA se alineen con sus planes y modifiquen los grandes modelos de lenguaje (MLL) para adaptarlos a sus necesidades. Con esto en mente, aquí están algunos de los asistentes al Foro Bilderberg:

Demis Hassabis, cofundador y director ejecutivo de Google DeepMind;

Alexandr Wang, jefe de IA en Meta;

Arthur Mensh, cofundador y director ejecutivo de Mistral AI;

Brad Smith, vicepresidente y presidente de Microsoft Corporation;

Jack Clark, cofundador de Anthropic PBC.

Clark controla a Claude, una IA extremadamente poderosa que está transformando radicalmente el funcionamiento de industrias enteras; Claude también es empleado por los más altos niveles del ejército y el gobierno.

En noviembre de 2024, Anthropic se asoció con Palantir (5) y Amazon Web Services (6) para proporcionar el modelo “Claude” a las agencias de inteligencia y defensa de Estados Unidos. Para febrero de 2026, la asociación de Anthropic con Palantir convirtió a “Claude” en el único modelo de IA desplegado en misiones clasificadas.

Sí, Anthropic se ha asociado con Palantir, que también está presente en Bilderberg. ¿Ves cómo funciona? Las extrañas historias que circulan entre otros asistentes a Bilderberg huelen a corrupción de la élite. Aquí tienes un ejemplo:

Iryna Terekh, directora ejecutiva y directora de tecnología de Fire Point LLC estuvo en el Grupo Bilderberg

Esa empresa tan sospechosa

Fire Point es una empresa ucraniana de tecnología de defensa con sede en Kiev. Fundada en 2022 en respuesta a la invasión rusa de Ucrania, se especializa en el diseño, desarrollo y producción de drones ofensivos de largo alcance y misiles de crucero. Pero su historia es bastante extraña y sospechosa. Para empezar, Fire Point comenzó como una agencia de casting para cine y televisión. Aún más extraño, la empresa trabajó en una comedia romántica de 2016 protagonizada por Volodymyr Zelensky, antes de que se convirtiera en presidente de Ucrania. Unos años después, Fire Point opera 30 bases secretas y vende miles de millones de dólares en drones de largo alcance al gobierno de Zelensky. ¿Cómo pudo darse semejante giro? ¿De dónde provino la financiación multimillonaria? ¿De conferencias secretas como la de Bilderberg?

Conclusión

Además de las figuras de gran influencia mencionadas anteriormente, a la reunión de Bilderberg 2026 asistieron el Secretario del Interior de Estados Unidos, el presidente de Spotify, el presidente de Goldman Sachs International y, literalmente, los Reyes de los Países Bajos, junto con decenas de personas más. A pesar de la presencia de representantes de numerosos medios de comunicación, ninguno mencionó el evento, y mucho menos su existencia. Este flagrante y coordinado bloqueo informativo demuestra que existen conspiraciones globales a gran escala, que se desarrollan ante nuestros ojos. Estos medios no existen para informarnos; existen para mantenernos ignorantes, enfadados y divididos. ¡Y vaya si lo consiguen!


AVISO:

Este artículo es una traducción del inglés al italiano (y del italiano al español por Diario7) del documento indicado en la primera nota al pie, que incluye referencias al autor y a la fuente original. Salvo lo especificado en el párrafo siguiente, las expresiones, referencias, datos, información, comentarios, juicios de valor y, en general, opiniones contenidas en este artículo son las concebidas, escritas y publicadas en el documento original. Centrosangiorgio.com no se responsabiliza de dichas expresiones, limitándose a su traducción, la cual es lo más fiel y coherente posible con las intenciones de los autores, tal como se desprenden o se deducen de buena fe del tema tratado y del vocabulario utilizado.

Para la traducción de palabras, expresiones y perífrasis poco comunes en el idioma original o pertenecientes a expresiones coloquiales o argot, se utilizaron sitios web y motores de búsqueda de acceso libre, con el fin de ajustarse lo máximo posible a los objetivos de traducción descritos anteriormente.

Además, si bien se mantiene la atribución de las expresiones utilizadas a los autores del documento original, centrosangiorgio.com prefiere no publicar juicios, opiniones o suposiciones que no estén respaldados por elementos añadidos al texto y, por lo tanto, sean puramente subjetivos, en relación con las cualidades personales de individuos identificados o identificables. 


Notas:

1) Traducción del inglés original: The World Elite Gathered in D.C., and Media Refused to Cover It (La élite mundial se reunió en Washington D.C. y los medios se negaron a cubrir el evento), de Mario Tosi, a quien agradecemos sinceramente. El artículo se puede encontrar en el sitio web. https://vigilantcitizen.com/latestnews/bilderberg-2026-the-world-elite-gathered-in-d-c-and-media-refused-to-cover-it-heres-what-to-know/

2) Cfr. C. Skelton, Secretive Bilderberg group just met – but who knows what global elite said? (El grupo secreto de Bilderberg se acaba de reunir, pero ¿quién sabe qué habrá dicho la élite mundial?) https://www.theguardian.com/us-news/2026/apr/14/politicians-bilderberg-meeting

3) Cfr. The Dire Predictions and Cryptic Symbols on The Economist’s 2026 "The World Ahead" Edition (Las sombrías predicciones y los crípticos símbolos de la edición de 2026 de "El mundo que nos espera" de The Economist) https://vigilantcitizen.com/vigilantreport/the-dire-predictions-and-cryptic-symbols-on-the-economists-2026-the-world-ahead-edition/

4) Cfr. How AI is Merging With Humans By Targeting Our Weaknesses (Cómo la IA se está fusionando con los humanos al atacar nuestras debilidades). https://vigilantcitizen.com/vigilantreport/how-ai-is-merging-with-humans-by-targeting-our-weaknesses/

Un chatbot o chatterbot es un software diseñado para simular una conversación con un ser humano (usuario del chatbot).
https://it.wikipedia.org/wiki/Chat_bot

5) https://it.wikipedia.org/wiki/Palantir_Technologies

6) https://it.wikipedia.org/wiki/Amazon_Web_Services

 

NUESTRA SEÑORA DE PONTMAIN (1871)

El año 1871 en un pueblo llamado Pontmain, Mayenne (anteriormente Maine/Anjou), Francia, Nuestra señora se presentó ante varios niños, entre ellos uno que llegó a ser el padre Joseph Barbadette.


En enero de 1871, Francia se encontraba en plena guerra franco-prusiana. El país había sido invadido por los prusianos, que avanzaban hacia Bretaña, fronteriza con Mayenne. Los habitantes de esta región noroccidental de Francia eran los católicos más devotos del país, y sus oraciones se elevaban mientras las tropas prusianas se preparaban para atacar la ciudad de Laval, con Pontmain, una pequeña aldea, interponiéndose en el camino del enemigo.

En ese pequeño pueblo, el 17 de enero, dos niños, Eugene y Joseph Barbadette, ayudaban a su padre en el granero. Eugene se detuvo a mirar por la ventana y vio, en el cielo, a una hermosa mujer a la que más tarde describió así:

En el aire, a siete u ocho metros sobre la casa de Augustin Guidecoq, vi a una mujer de extraordinaria belleza. Parecía joven, de unos dieciocho o veinte años, y de estatura alta. Vestía un traje azul intenso. Cuando nos pidieron que describiéramos con exactitud el tono de este azul, solo pudimos compararlo con las bolas de índigo que usan las lavanderas para enjuagar la ropa.

Su vestido estaba cubierto de estrellas doradas, pentagonales, todas del mismo tamaño y brillantes, pero sin emitir rayos. No eran muy numerosas y parecían estar esparcidas sobre el azul sin ningún orden en particular.

El vestido azul era amplio, con pliegues bien definidos, y sin cinturón ni compresión de ningún tipo desde el cuello hasta los pies. Las mangas eran amplias y largas, cubriendo las manos. En los pies, que el vestido dejaba al descubierto, llevaba un calzado del mismo azul que el vestido, adornado con lazos dorados.

Sobre la cabeza llevaba un velo negro que le cubría la mitad de la frente, ocultando el cabello y las orejas, y que caía sobre los hombros. Sobre este, lucía una corona dorada, semejante a una diadema, más alta en la parte frontal que en el resto y ensanchándose a los lados. Una línea roja, de cinco a seis milímetros de ancho, rodeaba la corona aproximadamente por la mitad.

Las manos eran pequeñas y se extendían hacia nosotros, como en la medalla milagrosa, pero sin emitir rayos. El rostro era ligeramente ovalado.

A la frescura de la juventud se sumaba la exquisita delicadeza de sus rasgos y de su tez, pálida en lugar de oscura. Una sonrisa de dulzura inefable asomaba en sus labios. Sus ojos, de una ternura indescriptible, estaban fijos en nosotros. Nos miraba desde lo alto y sonreía. Como una verdadera madre, parecía más feliz mirándonos que nosotros contemplándola.

Su hermano podía verla, pero su padre no. Su madre tampoco podía verla, pero llamó al maestro de los niños para que viniera a verla. El maestro no la vio, pero intuyó que quizás solo los niños podían ver a la Virgen, así que trajo a dos niñas. Sin haberles dicho qué buscar, las niñas describieron a la Virgen exactamente como lo habían hecho los niños.

Se congregó una multitud, pero solo los niños pudieron ver a la Virgen; los adultos solo pudieron ver un triángulo de estrellas donde se encontraba la Virgen, un triángulo de estrellas que solo se vio esa noche. Entonces apareció una cruz roja sobre el pecho de la Virgen, y su rostro se entristeció.

Todos comenzaron a rezar el Rosario, y mientras lo hacían, aparecieron más y más estrellas en el manto de la Virgen hasta que pareció de oro. Tras el Rosario, se rezó el Magnificat, y luego apareció un estandarte blanco bajo los pies de la Virgen; sus letras doradas decían: “Mais priez mes enfants, Dieu vous exaucera en peu de temps. Mon fils se laisse toucher” (Pero rueguen, hijos míos, Dios pronto responderá a sus oraciones. Mi Hijo se deja tocar).

Entonces ellos comenzaron a cantar el himno Mère de l'Espérance (Madre de la Esperanza).
 

29 DE MAYO: SAN MAXIMINO, OBISPO DE TRÉVERIS


29 de Mayo: San Maximino, Obispo de Tréveris

(✞ 348)

San Maximino era natural de la ciudad de Poitiers, hijo de padres clarísimos en linaje, descendientes de senadores.

Tuvo por hermano a San Majencio, que fue Obispo de Poitiers y él a su vez lo fue de Tréveris, por nombramiento de San Agricio y consentimiento de todos los clérigos.

Grandes fueron las cosas que hizo en defensa de la fe católica sin temer jamás al emperador Constancio, hereje arriano.

Cuando todo el Oriente se levantó contra el glorioso San Atanasio, que estaba huyendo y desterrado, no hallando quien lo acogiera en todo el imperio, San Maximino lo recibió y lo tuvo hospedado en su casa hasta que pasó aquella tempestad.

Hizo juntar un Concilio en Colonia para excomulgar y privar de su cátedra al obispo Eufrates, hereje, que perdía aquella tierra.

Se halló también en el Concilio celebrado en Milán para expulsar a los herejes Eusebianos; y de acuerdo con San Atanasio y el Papa Julio y el célebre Osio de Córdoba, propuso San Maximino al emperador Constancio la necesidad de un Concilio general que se celebró en Sárdica, donde fue de nuevo restablecido en su silla San Atanasio, y depuestos los principales Eusebianos.

Y aunque estos se reunieron después en Filipópoli de Tracia y tuvieron allí un conciliábulo que llamaron de Sárdica, para confundir con este equívoco las decisiones del verdadero Concilio, y osaron excomulgar a San Maximino, al Papa Julio, a Osio y a San Atanasio, no pudieron con toda su malicia prevalecer sobre la entereza con que el santo defendió la verdadera fe.

Acreditó el glorioso San Maximino la verdad católica alumbrando ciegos, sanando paralíticos, curando endemoniados y obrando muchos y extraños prodigios.

Yendo una vez camino de Roma con San Martín, un oso feroz les mató el jumentillo que le llevaba la ropa; entonces San Maximino mandó al fiero animal que tomase sobre sí la carga, lo cual hizo el oso llevándola hasta un lugar llamado Ursaria, donde Maximino lo despidió.

Finalmente lleno de méritos y trabajos murió en Poitiers, y su sagrado cuerpo fue trasladado a Tréveris con gran solemnidad, obrando el Señor por el innumerables prodigios.

El terror de los normandos, que pasaban provocando sangre y fuego en los templos y monasterios, movió a algunos religiosos a ocultar las reliquias de San Maximino en el año 882 dentro de una cueva; por este motivo se perdió la noticia de ellas, hasta que habiéndose caído una gran peña, abrió con el golpe parte del sepulcro, y fueron descubiertas por la fragancia que despedían, y se vio con admiración de todos, el cuerpo entero santo, e intactos sus vestidos al cabo de tantos años.

Reflexión:

Quiere Dios para gloria suya y de sus santos que los animales y la naturaleza les estén sujetos, como se veía en San Maximino. ¿Y qué nombre tan ciego hay que no vea por estos argumentos que la religión católica que autorizan los santos con sus milagros, es la que enseñó a los hombres aquel mismo Dios omnipotente que hizo el cielo y la tierra? Recibámosla pues de su mano divina como hemos recibido de ella el cuerpo y el alma; y así como le somos agradecidos por la luz de los ojos que nos ha dado, tanto y mucho más debemos darle gracias por la luz sobrenatural de la fe, que ha infundido en nuestras almas, por la revelación que ha hecho a los hombres de su divina verdad por medio de Jesucristo, testigo de sus soberanos secretos.

Oración:

Te suplicamos, oh Dios Todopoderoso, que en esta venerable solemnidad de tu confesor y pontífice San Maximino, acrecientes en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de nuestra eterna salud. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

jueves, 28 de mayo de 2026

LA CONDENA ECLESIÁSTICA CONTRA LA ESCLAVITUD

Refutación histórica y magisterial a un punto de la encíclica prevostiana “Magnífica Humánitas”.

Por 
Rvdo. P. Jorge Rondón Santos S. Ch. R.


Dado que en el primer ladrillo llamado Magnifica Humanitas su autor (o su firmante) León XIV Riggitano-Prévost mostró su adhesión a la tradición conciliar del meaculpabilismo al pedir perdón por un supuesto “silencio cómplice” de la Iglesia a la esclavitud (nros. 170-174), es oportuno recordar que desde la cuna, la Iglesia siempre se ha mostrado contraria a la esclavitud, institución que tuvo su origen no en la naturaleza humana, sino como uno de los males consecuencia del pecado original. La prueba está en la historia:

Desde su nacimiento, la Iglesia rechazó la acepción de personas propia del sistema esclavista del Imperio Romano: los mismos Sacramentos se administraban a libres y esclavos, incluso las Órdenes Sagradas (ejemplo de ello es que tuvo dos Papas que habían sido esclavos manumitidos: San Pío I y San Calixto I); y en las catacumbas no habían señales que distinguiesen las tumbas o epitafios de esclavos o libres.

Cuando cesaron las persecuciones en el Imperio Romano, y la Iglesia empezó a organizar su doctrina y cánones mediante Concilios locales y generales. En ellos, se abordó también el tema de la esclavitud, de la siguiente forma:

• Concilio de Adge (Francia, 506): El Canon 7 ordenaba que los esclavos de la Iglesia (esto es, de las personas y entidades eclesiásticas, y así se debe entender en adelante) manumitidos mantuviesen su estado libre, y el Canon 29 prescribía que se les diese también un dinero para iniciar una actividad económica autónoma.

• Concilio V de Orléans (Francia, 549): El Canon 7 estatuye la irrevocabilidad de la manumisión de los esclavos de la Iglesia, y el Canon 22 establecía que todo esclavo manumitido (no solo de la Iglesia) que escogiera vivir con su antiguo amo, podía ser asilado en la iglesia si buscaba refugiarse de cualquier castigo por su antiguo amo, y que aquel sería excomulgado si pretendía revertir la manumisión.

• Un Concilio francés del año 614 declaró que cualquier esclavo por deudas debía ser inmediatamente liberado apenas pague su deuda, y que los hijos de esclavos con libres tenidos durante su servidumbre debían ser libres también.

• Concilio IV de Toledo (España, 633): Por lejos, el Concilio local con más Cánones sobre la esclavitud: Se prohibió que los judíos tuvieran esclavos cristianos (c. 66); y se decretó que los esclavos de la Iglesia liberados y sus hijos debían permanecer libres (c. 70), que los libertos pueden ser candidatos a las Órdenes Sagradas (c. 73), y que los esclavos de la Iglesia que recibían Órdenes Mayores adquirían así la libertad (c. 74).

• San Gregorio III (reinó entre el 731 y el 741), en su carta “Magna nos habuit gratulatio” a San Bonifacio, Obispo de Maguncia, reprueba el uso de vender cristianos como esclavos a los paganos para ofrecerlos en sacrificio, y espera que se castigue tal proceder con la misma pena que al homicidio (equiparación que se repite en el Canon 7 del Concilio de Coblenza del 922).

• Concilio de Worms (Alemania, 862): El Canon 38 estableció que si un amo mata a su esclavo, debe ser excomulgado o hacer dos años de penitencia pública; y el Canon 39 aumentó a cinco años si por celos la ama golpea a su esclava causándole la muerte (y hasta siete años si buscaba matarla deliberadamente).

• El Papa Juan VIII (reinó entre el 872 y el 882), en su carta “Unum est” (c. Septiembre del 873) a los príncipes de Cerdeña, los exhorta a liberar unos esclavos paganos comprados a los mercaderes griegos.

• Concilio de Londres (1102): Su Canon 27 señala literalmente: “Ninguno quiera entrar en el nefasto comercio, que era en uso aquí en Anglia, por el cual se solía vender hombres como si fuesen brutos animales”, marcando así la primera condena absoluta y explícita a la esclavitud.

• El Concilio de Armagh (Irlanda, 1171) atribuyó la esclavitud en la que algunos anglos habían caído después de ser asaltados por piratas a la venganza divina, reprochando a los propios anglos la costumbre de vender a sus hijos como esclavos, y se estableció que todos los anglos que se encontraran como esclavos en Irlanda podrían recuperar su libertad.

Y con la “Era de los descubrimientos”, al reanudarse el comercio de esclavos, también se reanudaron las condenas a la esclavitud:

• Papa Eugenio IV Condulmer (reinó entre 1431 y 1447): Sus bulas las bulas Regimini gregis (29 de Septiembre de 1434) y Creator omnium (17 de Diciembre de 1434) fueron los primeros documentos papales en abordar la esclavitud moderna, al condenar cualquier incursión a las recién descubiertas Islas Canarias y ordenando, bajo pena de excomunión, manumitir inmediatamente a todos los guanches cristianos y catecúmenos esclavizados durante el ataque portugués del infante Enrique “El Navegante” de Avis.

• Papa Calixto III Borja (reinó entre 1455 y 1458): En Illud reputantes (1 de Octubre de 1456), condena el tráfico de esclavos cristianos orientales comprados al Imperio turco-otomano por los mercaderes occidentales (especialmente de Génova y Venecia), ordenando su libertad so pena de excomunión y otras penas como la prisión y privación de bienes.

• Papa Pío II Piccolomini (reinó entre 1458 y 1462): En su bula Pastor bonus (7 de Octubre de 1462) al obispo Diego López de Illescas, elogia su labor en la manumisión de los esclavos convertidos en su diócesis de Rubicón (Isla Lanzarote), y fulmina la excomunión contra los traficantes de esclavos (mayormente portugueses) en Islas Canarias y en la recién descubierta Guinea.

• Papa Alejandro III Borja (reinó entre 1492 y 1503): En su bula de donación Ineffabilis et Summi Patris (1 de Junio de 1497), reconoce el derecho del rey Manuel I “El afortunado” de Portugal de dominio sobre las poblaciones de los territorios descubiertos “solo si quieren reconocerte como su señor” (condición irrealizable en la práctica, pero que comparada con las bulas de donación previas de Nicolás V que reconocían la posibilidad de someter a “perpetua esclavitud” a los infieles –que se abordará más adelante en las objeciones–, marca un límite claro).

• Papa Pablo III Farnesio (reinó entre 1534 y 1549): Sus bulas Pastorale officium y Sublimis Deus (29 de Mayo y 2 de Junio de 1537 respectivamente) ratificaron que los indígenas en América y demás latitudes por descubrir en el futuro son verdaderos hombres y capaces de fe y salvación, y confirmó la prohibición del Rey-Emperador Carlos I de España que fuesen sometidos a esclavitud, que fue definida como “írrita y nula” aun sin sentencia de excomunión.

• Papa San Pío V (reinó entre 1566 y 1572): En Licet Omnibus (25 de Diciembre de 1570) ordena a los cristianos que “olvidaron la caridad cristiana” (especialmente los venecianos) bajo pena de excomunión liberar y repatriar a los cristianos esclavizados obtenidos durante la guerra contra el Turco; y en Postquam Nuper (21 de Diciembre fe 1571) ordena también que se custodie “con atención y diligencia” a los soldados turcos capturados (un antecedente de la protección a los prisioneros de guerra prescrita por el Derecho Internacional Humanitario).

• Papa Gregorio XIV Sfrondati (reinó entre 1590 y 1591): En sintonía con un decreto del rey Felipe II de España, su bula Cum Sicuti (18 de Abril de 1591) ordena la libertad y resarcimiento de todos los nativos de las Filipinas capturados por los españoles “en guerra justa o injusta”, prohibiendo su recaptura o mantenerlos como siervos o esclavos.

• Papa Urbano VIII Barberini (reinó entre 1623 y 1644): En su bula Commissum Nobis (22 de Abril de 1639) ratificó el decreto del rey Felipe IV de España y III de Portugal prohibiendo la esclavitud de los indígenas del Paraguay, Brasil y Río de la Plata por parte de los colonos portugueses y brasileños. La bula, sin embargo, generó fuerte ira en Brasil: En Río de Janeiro, el colegio jesuita fue saqueado apenas se leyó; y en Santos, el vicario local de los jesuitas fue pisoteado por la turbamulta cuando intentó leerla.

• Papa Benedicto XIV Lambertini (reinó entre 1740 y 1758): En su bula Immensa Pastorum Principis (20 de Diciembre de 1741) a los obispos de Brasil y demás dominios portugueses, renueva las condenas de sus predecesores Pablo III y Urbano VIII a la esclavitud de los indígenas que vivían en las reducciones jesuitas.

• Papa Gregorio XVI Cappellari (reinó entre 1831 y 1846): En In Supremo Apostolatus fastigio (3 de Diciembre de 1839) ratifica las condenas a la esclavitud que habían emitido sus predecesores.

• Papa León XIII Pecci: En sus encíclicas In Plurimis (de 1888, a los obispos de Brasil Catholicæ Ecclesiæ (León XIII, 20 de Noviembre de 1890, a los obispos en África) compendia la doctrina católica sostenida desde los Apóstoles y la solicitud de los distintos Papas que lo antecedieron en combatir tan funesto mal como es la esclavitud, recordando que esta surgió como consecuencia del pecado original, no como algo querido por Dios ni como elemento connatural al ser humano.

• Papa San Pío X (reinó entre 1903 y 1914): En su encíclica Lacrimabili Statu (7 de Junio de 1912), retoma la condena de Benedicto XIV contra la esclavitud y demás abusos padecidos por los indígenas.

• En sendas instrucciones del Santo Oficio, los Papas Inocencio XI (20 de Marzo de 1686), Pío VI (12 de Septiembre de 1776), y Pío IX (20 de Junio de 1866) ratificaron que es ilícito someter a esclavitud a quienes han sido raptados o conducidos a fuerza.

Mención especial merece el Código Pío-Benedictino de Derecho Canónico, que incluye la esclavitud como delito en el libro V, parte 3, título decimocuarto, Canon 2354, penándolo con pérdida de acción y estipendio eclesiástico (y en los clérigos, con censura, privación del oficio, beneficio y dignidad, y hasta deposición de los mismos):

§1. Láicus qui fúerit legítime damnátus ob delíctum homicídii, raptus impúberum alterútrius sexus, venditiónis hóminis in servitútem vel álium malum finem, usúræ, rapínæ, furti qualificáti vel non qualificáti in re valde notábili, incéndii vel malitiósæ ac valde notábilis rerum destructiónis, gravis mutilatiónis vel vulneratiónis vel violéntiæ, ipso jure exclúsus habeátur ab áctibus legítimis ecclesiásticis et a quólibet múnere, si quod in Ecclésia hábeat, firmo ónere reparándi damna [El laico que fuere legítimamente condenado por delito de homicidio, secuestro de impúberes de uno u otro sexo, venta de hombres a esclavitud o cualquier otro mal fin, usura, pillaje, hurto calificado o no calificado –de cosa muy notable–, incendio o destrucción maliciosa y muy importante de bienes, mutilaciones graves, lesiones o violencia, por el derecho sea excluido de tener cualquier acción eclesiástica legítima y de cualquier estipendio que tuviere en la Iglesia, además de la obligación de reparar el daño].

§2. Cléricus vero qui áliquod delíctum commisérit de quibus in par. 1, a tribunáli ecclesiástico puniátur, pro divérsa reátus gravitáte, pœniténtiis, censúris, privatióne offícii ac benefícii, dignitátis, et, si res ferat, étiam depositióne; reus vero homicídii culpábilis degradétur [El clérigo que cometa cualquiera de los delitos de que trata la parte 1, será castigado por el tribunal eclesiástico, según la gravedad del delito, con penitencia, censura, privación del oficio y beneficio o dignidad y, si el caso lo amerita, también con deposición; si fuere culpable de homicidio, será reo de degradación].

Alguno objetará diciendo: “Pero el Concilio III de Letrán de 1179 llamó en su Canon 27 a que los príncipes priven de sus bienes a los herejes y los sometan a servidumbre”, o “En las bulas de donación Dum Diversas (16 de Junio de 1452) y Romanus Pontifex (8 de Enero de 1454) de Nicolás V al rey Alfonso V de Portugal, se contempla que el rey podía someter a “perpetua esclavitud a los sarracenos y paganos que se opusieran a su dominio”. A estas objeciones se responde recordando los contextos de su tiempo, marcados por guerras externas y conflictos internos:

• Cuando el III Concilio de Letrán, los herejes albigenses (también llamados cátaros o patarios) “cometían crueldad contra los cristianos, sin respeto por iglesias y monasterios, ni viudas y niñas, ni ancianos y niños, ni edad ni sexo alguno, sino que a la manera de los paganos devastaban y destruían todo”, como se menciona en el referido Canon. Y por ello, el Concilio exhortó a los príncipes a “someterlos a servidumbre” (ojo con la palabra, “servidumbre”, no “esclavitud”) como medida excepcional para el restablecimiento del orden y la paz en sus territorios (si no, entonces habrá que condenar TAMBIÉN que en algunos países se imponen penas de “servicio comunitario” o trabajos forzados en lugar o junto a la pena de prisión).

• Y en cuanto a las bulas de donación mencionadas, recuérdese el escenario previo a la Era de los descubrimientos: era necesario buscar nuevas rutas de comercio a vista de la expansión musulmana que hacía sumamente difícil mantener las rutas existentes (y con la caída de Constantinopla, tal necesidad se hizo mayor).

O habrá quien objete mencionando a San Agustín en la Ciudad de Dios, libro XIX, cap. XV, y a Santo Tomás de Aquino en distintos lugares de la Suma Teológica (no se citarán los textos en aras de la brevedad). Aparte de la respuesta que los Doctores de la Iglesia son fuente auxiliar de doctrina (y por lo tanto, no obligan sino en cuanto se sujeten a la Revelación y al Magisterio eclesiástico), hay que señalar que ambos sostienen que la esclavitud no es institución divina sino que nace como consecuencia del pecado, que esta es causada por la guerra (San Agustín prefería que se tomen prisioneros en vez de matarlos en la guerra) o por razones económicas y reafirman que los esclavos deben ser tratados moderadamente por sus señores (igual que ordenaba el Apóstol San Pablo en varias de sus cartas). Adicionalmente, San Agustín, en una carta a San Alipio obispo de Tagaste, recuerda que la Iglesia ha trabajado para el rescate de los cautivos y espera la intervención de las autoridades para frenar las incursiones de los bárbaros que hacían presa en los ciudadanos, fuesen cristianos o no.

En conclusión, Magnifica Humanitas es un documento plagado de contradicciones que se ubica en la continuidad del meaculpabilismo wojtiliano y del pensamiento servil mundano tucho-bergogliano, y que como todo cuanto procede del modernismo, no solo es enemigo de la Verdad revelada y transmitida por la Iglesia, sino también de la misma verdad histórica, a la cual pretenden sustituir con los eslóganes de propaganda de la “corrección política”. Y desde luego: católicamente hablando, ES OTRO DOCUMENTO HERÉTICO y APÓSTATA DEL MONTÓN QUE NO VALE EL PAPEL NI LOS BYTES QUE LO SOPORTAN.

Rvdo. P. JORGE RONDÓN SANTOS S. Ch. R.

26 de Mayo de 2026 (Año Santo de Cristo Rey).

Martes infraoctava de Pentecostés. Fiesta de San Felipe Neri, Sacerdote y Confesor; de San Eleuterio, Papa; de San Lamberto de Vence, Obispo y Confesor; y de Santa Mariana de Jesús Paredes y Flores, Virgen. Nacimiento de sor María Laura de Jesús Montoya Upegui, fundadora de las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena. Tránsito de San Agustín de Canterbury OSB, Obispo, Confesor y Apóstol de Inglaterra; y de San Beda el Venerable OSB, Confesor y Doctor de la Iglesia. Batalla de Avarayr; coronación de Alfonso VII de León y Castilla como Emperador de toda España; victoria española en las batallas de Haarlemmermeer (Países Bajos) y Honnecourt (Francia); fundación de la Villa de Nuestra Señora de los Ángeles (Chile).