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viernes, 6 de marzo de 2026

LA FSSPX Y ROMA: CINCUENTA AÑOS DE MANIPULACIÓN CONCILIAR (PARTE 2)

De Pablo VI a León XIV: La revolución se intensifica hasta la apostasía total.

Por Chris Jackson


En su reciente entrevista, el padre Pagliarani comentó sobre el actual “nuevo pontificado” (el de León XIV) y señaló que “las principales orientaciones que ya están tomando forma... solo confirman una determinación explícita de preservar la línea del papa Francisco como una trayectoria irreversible para toda la Iglesia”. En otras palabras, León XIV está redoblando la apuesta por la revolución de Francisco, que a su vez fue fruto de la revolución de Pablo VI. Francisco había llevado el modernismo a nuevas alturas (o profundidades), y León XIV, lejos de corregir el rumbo, continúa la zambullida

Bajo el “papa” Francisco (2013-2025), el Vaticano exhibió una agenda abiertamente progresista y antitradicional: socavó las enseñanzas morales (por ejemplo, hizo la vista gorda ante la cohabitación y el adulterio), persiguió a las comunidades que celebraban la Misa en latín (a través de Traditionis Custodes en 2021) y promovió el indiferentismo religioso (la infame declaración de Francisco en Abu Dabi en 2019 afirmaba que Dios quiere la diversidad de religiones). Muchos católicos esperaban ingenuamente que “un nuevo papa” pudiera revertir algunos de estos atropellos; pero León XIV, en cambio, ha dejado claro que la trayectoria de Francisco es “irreversible”.

¿Qué significa esto en la práctica? Significa que el “catolicismo” de León XIV es aún más modernista e irreconocible que el de Pablo VI. Consideremos estos flagrantes avances en la doctrina y la práctica que incluso Pablo VI, a pesar de todos sus errores, habría dudado en implementar, pero que el Vaticano actual respalda con orgullo:

1. Bendiciones para parejas homosexuales y Comunión para adúlteros públicos

Durante el “reinado” de Francisco, y ahora bajo León XIV, la Iglesia ha sancionado prácticas que contradicen directamente las Escrituras y dos mil años de enseñanza moral. Gracias a Amoris Laetitia y a las directrices posteriores, las personas divorciadas que viven en un nuevo matrimonio adúltero pueden ser admitidas a la Sagrada Comunión; una derogación tácita del dogma de que quien está en pecado mortal no debe recibir la Eucaristía.


Peor aún, la oficina doctrinal del Vaticano, ahora dirigida por el “cardenal” Fernández, publicó recientemente un documento que permite a los sacerdotes otorgar ciertas “bendiciones” a parejas homosexuales (siempre que sean “pastorales” y no equivalgan oficialmente al matrimonio). Esto era impensable en tiempos de Pablo VI; Montini al menos defendía la doctrina moral católica sobre el papel. Sin embargo, Francisco y León XIV encuentran maneras de respaldar “pastoralmente” lo que la ley de Dios llama abominación.

El padre Pagliarani observó acertadamente que, mediante la alquimia de la “sinodalidad”, Francisco pudo imponer “decisiones tan catastróficas” a toda la Iglesia, como “autorizar la Sagrada Comunión a los divorciados vueltos a casar civilmente, o la bendición de las parejas del mismo sexo”. Esto es una herejía abierta en la práctica; un ataque directo al sacramento del matrimonio y la Eucaristía. Revela un “catolicismo” tan deformado que uno se pregunta si estos “prelados” creen en absoluto en el pecado. León XIV no ha hecho ningún movimiento para revertir estas profanaciones; por el contrario, su portavoz (el “cardenal” Fernández) insiste en que la Iglesia debe encontrar “nuevas respuestas” a través de los sínodos, no volver a la doctrina tradicional. Realmente estamos presenciando la Iglesia de Laodicea; ni caliente ni fría, revolcándose en una tibia capitulación ante los pecados del mundo.

2. El “minimalismo” doctrinal y la abolición de la tradición

Una de las características de esta era de León XIV es una pseudoteología que trata la rica doctrina y liturgia de la Tradición como si fuera un bagaje desechable. El “cardenal” Fernández, en representación de León XIV, pronunció un discurso (en el consistorio) instando a la Iglesia a “retornar a la intuición fundamental del papa Francisco en la Evangelii Gaudium”, lo que implica reducir el Evangelio a unas pocas ideas básicas (el kerygma) para un “encuentro emocional”, dejando de lado todo lo demás (aunque sea valioso). En la práctica, “todo lo que es Tradición se considera accesorio y secundario” en este nuevo método de evangelización.


El padre Pagliarani señaló el resultado: “Es este método el que ha producido el vacío doctrinal característico del pontificado del papa Francisco”. De hecho, la década de Francisco estuvo marcada por la escasez de enseñanza clara. Todo eran eslóganes insulsos y un “acompañamiento” sin verdad. Ahora, León XIV aprueba también este enfoque. Literalmente, desean una fe sin doctrina; solo una experiencia de “encuentro” difusa. Y cualquier doctrina o norma moral restante puede ser aprovechada en el “caminar juntos” sinodal, en lugar de extraerse de la Tradición perenne.

Esta es la perfección del modernismo: una fe en constante evolución, desvinculada del pasado. Pablo VI inició esto introduciendo ambigüedad en los textos conciliares y en la “nueva misa” (que restó importancia drásticamente a doctrinas católicas como el sacrificio, la Presencia Real, etc.). Pero Montini al menos emitió un Credo del Pueblo de Dios en 1968, reafirmando dogmas fundamentales, y condenó la anticoncepción artificial.

En contraste, el Vaticano de León XIV parece enorgullecerse de socavar dogmas; por ejemplo, la blasfemia contra el pluralismo religioso desde Abu Dabi. El padre Pagliarani destacó ese evento: en 2019, Francisco firmó un documento con un imán declarando que Dios desea la diversidad de religiones. Esta declaración es “simplemente inconcebible” para un católico. Implica que Dios desea las religiones falsas y la idolatría. Pagliarani dijo con razón que “un católico debería preferir el martirio antes que aceptar tal afirmación”, porque es un pecado directo contra el Primer Mandamiento y una negación del primer artículo del Credo.

Sin embargo, Francisco lo hizo, y notablemente, León XIV nunca ha repudiado esta herejía. De hecho, al igual que Pablo VI eludió a Lefebvre cuando intentó discutir Dignitatis Humanae (sobre la libertad religiosa), el Vaticano actual se niega a corregir el error de Abu Dabi. Lo incorpora a su programa “ecuménico”. Así, la “iglesia” de León XIV basa su unidad no en una fe verdadera compartida, sino en la noción del mínimo común denominador de que todas las religiones son queridas por Dios, así que simplemente “llevémonos bien”. Esto es mucho más herético que cualquier enseñanza oficial bajo Pablo VI, quien, a pesar de todos sus defectos, no diría que Dios quiere muchas religiones. Realmente hemos entrado en el reino de una nueva religión.

3. Persecución de la Misa Tradicional Latina y de quienes se adhieren a ella

Trad Inc. nos aseguró que León se desharía del “cardenal” Arthur Roche, principal perseguidor de la Misa en latín. Dijeron que el personal es la política. ¡Ya verán! ¡Y aun así, Roche sigue ahí! Trad Inc. ha sido condenado por seguir engañando a sabiendas a los fieles.


Si Pablo VI fue duro con los seguidores del rito antiguo, León XIV es absolutamente despiadado. Bajo el mandato de su predecesor (Francisco), se borraron todos los logros del Summorum Pontificum de Benedicto XVI. La Misa antigua volvió a ser tratada como una amenaza sospechosa que debía ser marginada o erradicada. La Traditionis Custodes de Francisco (2021) y las recientes declaraciones del “cardenal” Roche (apoyadas por León XIV) declaran abiertamente que el Novus Ordo es la única expresión del Rito Romano y que la Misa Tridentina es, en el mejor de los casos, una concesión obsoleta que pronto desaparecerá. León XIV parece coincidir plenamente con la lógica de Roche: dado que la eclesiología post-Vaticano II es nueva, solo puede tener una nueva liturgia que la exprese; la antigua liturgia no encaja en la “nueva iglesia”, por lo que debe ser eliminada.

El padre Pagliarani resumió la postura de Roche: el “cardenal” insiste en que tener dos formas de culto causa división; la Iglesia debe tener un solo rito, alineado con la nueva interpretación de la Tradición. Esto es escalofriante, pero honesto. La iglesia conciliar reconoce que la Misa Tridentina es incompatible con su tradición en constante evolución (código modernista para el cambio constante). Como señala Pagliarani, el principio de Roche (una fe, una eclesiología, por lo tanto, un rito) es correcto, pero lo aplica erróneamente al identificar el nuevo rito heterodoxo como la única expresión viva y tildar el rito antiguo de obsoleto. De hecho, solo la liturgia tradicional expresa adecuadamente la verdadera fe católica inmutable, mientras que el novus ordo fue diseñado (por comités que incluían observadores protestantes) para expresar una nueva “teología ecuménica”.

Así, la guerra del Vaticano contra la antigua Misa no ha hecho más que intensificarse: lo que Pablo VI inició imponiendo el novus ordo en 1969 y diciendo que los sacerdotes antiguos debían obedecerlo “voluntariamente”, Francisco/León XIV lo ha convertido en una prohibición total del antiguo rito dondequiera que puedan imponerlo. Órdenes Religiosas enteras (como la FFI) han sido reprimidas por usar la Misa Tradicional; los católicos diocesanos afines a ella están siendo expulsados ​​a menos que consientan en el novus ordo. Incluso a las comunidades Ecclesia Dei que intentaron “aceptar el concilio” a cambio de la Misa en latín ahora se les dice que se ajusten o se arrepientan.

Esto demuestra que los revolucionarios conciliares nunca pretendieron una coexistencia pacífica. Permitieron una Misa antigua solo temporalmente para alejar a la gente de la FSSPX o para silenciarla, pero su objetivo final siempre fue la sustitución total. Y ahora, bajo el “reinado” de León XIV, se sienten lo suficientemente fuertes como para decirlo abiertamente: “El único camino a seguir es una única lex orandi, la “misa” de Pablo VI; todo lo demás es una amenaza para la unidad”. El propio Pablo VI le dijo casi exactamente eso a Lefebvre en 1976 (rechazando el pluralismo), pero no tuvo la mano dura para imponerlo universalmente.

La Roma de hoy intenta imponerla con vehemencia. Incluso la leve restauración de Benedicto XVI ha sido revocada. En realidad, la iglesia de León XIV odia la Tradición con mayor ferocidad que la de Montini, si cabe. Pagliarani señala que esta oposición de la Santa Sede a la Misa antigua es ahora “más irrevocable que nunca”. En esencia, están irracionalmente decididos a erradicar la “Misa de todos los tiempos”. ¿Por qué? Porque la Misa Tradicional es una condena viviente de su nueva teología y un faro que atrae almas (especialmente jóvenes), algo que incluso Traditionis Custodes admitió que era “problemático” (los jóvenes, al descubrir la Misa antigua, empiezan a cuestionar el Vaticano II).

La revolución no puede permitir eso. Así que, una vez más, todo se tolera: misas de payasos, conciertos de rock en la iglesia, bancos vacías; todo eso excepto lo único que realmente genera fe y reverencia. Si eso no convence a alguien de que la jerarquía posconciliar está dominada por un espíritu anticatólico, ¿qué lo hará?

4. Silenciamiento de los “conservadores” restantes

Bajo León XIV, al igual que bajo Francisco, incluso los obispos y cardenales moderadamente conservadores se ven en su mayoría silenciados por el miedo. Quienes saben que algo anda mal (como los cardenales de la Dubia bajo Francisco, o algunos otros) son destituidos o se mantienen en silencio para “preservar la unidad”. El padre Pagliarani describió conmovedoramente cómo muchos prelados que aman la Misa en latín o ven los errores, sin embargo, guardan “un silencio forzado”. Susurran en privado, pero no se resisten públicamente, por temor a que Roma los castigue y los despoje del pequeño privilegio que les queda. “El temor a romper una frágil estabilidad por un comportamiento considerado 'perturbador' reduce a muchos pastores al silencio... las almas ya no son abiertamente iluminadas y se ven privadas del pan de la doctrina... Con el tiempo, esto lleva a una aceptación inconsciente de las diversas reformas”, observa la declaración de la FSSPX.


Esto ya ocurría en la época de Pablo VI (muchos obispos detestaban las innovaciones, pero guardaban silencio); hoy es aún más evidente, porque el Vaticano muestra cero tolerancia con la disidencia. Un obispo alemán que bendice públicamente a parejas homosexuales no se enfrenta a una censura real, pero si un obispo siquiera cuestiona la justicia de Traditionis Custodes, podría ser rápidamente retirado o investigado. Los prelados “conservadores” básicamente han decidido seguir adelante y conservar sus diócesis o cargos. Esto significa que, dentro de las estructuras oficiales de la Iglesia, la resistencia efectiva al modernismo es casi nula.

Humanamente hablando, solo grupos tradicionales independientes como la FSSPX o los sedevacantistas pueden decir la verdad libremente ahora. Roma tiene a todos los demás bajo su yugo hasta cierto punto. Así que el régimen de León XIV, a fuerza de las purgas y nombramientos de Francisco, es posiblemente más monolíticamente modernista que la administración de Pablo VI. En la época de Montini todavía había algunos obispos fuertemente ortodoxos (por ejemplo, el arzobispo Sigitas en Italia, o el cardenal Ottaviani y Bacci que protestaron contra la “nueva misa”), pero hoy la mayoría ha muerto o ha sido reemplazada por una generación formada completamente en los errores posteriores al Vaticano II. Así, el “catolicismo” de León XIV, tal como lo expresa la mayoría de su jerarquía, es un “catolicismo” sucedáneo apenas distinguible del anglicanismo o el protestantismo liberal. Tienen mujeres “lectoras”, laicos que distribuyen la comunión, monaguillas, etc., en casi todas las parroquias; su teología es horizontal y social; muchos dudan o niegan abiertamente los milagros, el infierno, la necesidad de conversión. Es una Iglesia del hombre.

Dadas estas realidades, no es exagerado afirmar que León XIV preside la culminación de la Revolución Conciliar. Lo que comenzó en la década de 1960 como una infiltración modernista se ha convertido, para la década de 2020, en una apostasía total desde dentro. Como señaló el padre Pagliarani, este nuevo pontificado ha demostrado “una determinación por preservar la línea de Francisco como una trayectoria irreversible”, consolidando el rumbo del Vaticano II. León XIV no ha emitido (hasta ahora) ningún documento importante; trabaja a través de hombres como los “cardenales” Fernández y Roche. Pero sus declaraciones reflejan su voluntad.

Por ejemplo, en el reciente consistorio, el “cardenal” Fernández elogió el programa de Francisco de un Evangelio “kerigmático” simplificado y una adaptación “sinodal”, respaldando así la continua dilución doctrinal y la laxitud moral en nombre del “encuentro”. Fernández incluso tuvo el descaro de llamar a esto el “soplo del Espíritu”. El cardenal Zen (un prelado que sufrió bajo el comunismo) calificó con razón esta afirmación de “manipuladora” y “blasfema”, atribuyendo la revolución al Espíritu Santo. Pero tal es la arrogancia de la nueva jerarquía. Se atreven a culpar al Espíritu de su propia rebelión contra la ley de Dios.

Mientras tanto, el hombre a cargo de la doctrina de León XIV, Víctor Fernández, es en sí mismo una figura de escándalo e incompetencia. Este líder de la DDF, con quien ahora se espera que la FSSPX “dialogue”, es ampliamente conocido no por su sólida teología, sino por escribir literatura casi pornográfica e impulsar ideas heterodoxas. Es más que insultante que León XIV envíe a un personaje así a sermonear a la FSSPX sobre fidelidad o normas de la Iglesia. El sórdido historial de Fernández habla por sí solo: escribió un libro en 1995 titulado “Sáname con tu boca: El arte de besar”, básicamente un panfleto erótico vulgar que defendió como “catequesis para adolescentes” (para disgusto general). Peor aún, en 1998 publicó otro libro sobre “espiritualidad y sensualidad” que incluía un encuentro sexual imaginario entre una adolescente y Jesucristo, describiendo cómo ella “besa y acaricia su cuerpo de pies a cabeza” con la Santísima Virgen observando con aprobación.

Este escenario depravado y blasfemo es tan pornográfico que Fernández posteriormente retiró el libro de circulación y ahora dice tímidamente: “Desde luego, no escribiría eso ahora”. Sin embargo, este es el hombre elegido como prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; en esencia, el principal “teólogo” del Vaticano y “guardián de la pureza de la doctrina”. ¿Te imaginas la reacción de San Pío X? (San Pío X, quien ordenó quemar los escritos modernistas, probablemente arrojaría las obras de Fernández al fuego con sus propias manos).

Además, durante el breve mandato de Fernández, el DDF ya ha sancionado formalmente “bendiciones pastorales” para parejas que viven en pecado objetivo (tanto homosexuales como heterosexuales). Así que el nuevo director del DDF no solo escribió provocativas obscenidades “místicas” en su juventud, sino que ahora da luz verde explícitamente a prácticas contrarias a la moral católica. ¡Un auténtico prefecto “teológicamente analfabeto”! Como bromeó un comentarista: “El principal guardián doctrinal de Roma escribió libros pornográficos y blasfemos; esto no se puede inventar”.

No es de extrañar, entonces, que los católicos tradicionales consideren al Vaticano de León XIV un régimen deshonesto; una entidad que, si bien ostenta el poder formal, ha perdido en gran medida su legitimidad debido a sus herejías y escándalos públicos. El contraste con el arzobispo Lefebvre y la FSSPX es innegable. Por un lado, tenemos a obispos y sacerdotes católicos que enseñan fielmente lo que la Iglesia siempre ha enseñado, ofreciendo la misma Misa, fomentando vocaciones y nutriendo las almas; por otro, tenemos a “prelados” apóstatas que predican el ecoactivismo, respaldan uniones inmorales, socavan los sacramentos e incluso producen literatura lasciva bajo la bandera del papado.

¡Y aun así, Roma tiene la temeridad de actuar como si la FSSPX fuera el problema! La carta del “cardenal” Fernández a Pagliarani (quien rechaza cualquier solución práctica) incluso amenazó con “nuevas sanciones”, es decir, excomuniones o declaraciones de cisma, si la Fraternidad sigue adelante con las consagraciones. ¡Qué absurdo! ¿Esta camarilla conciliar, que bendice la sodomía y alaba las falsas religiones, pretende condenar a unos pocos obispos por mantener viva la Tradición católica?

Si emiten tales “sanciones”, no tendrán ningún peso. Como Pagliarani señaló con calma, “en tales circunstancias, cualquier penalización canónica no tendría ningún efecto real”. En efecto. ¿Cómo pueden las excomuniones de herejes manifiestos dañar a alguien que está en comunión con la Iglesia de 2.000 años? Carecen de sentido, son nulas y sin valor. La Fraternidad, si es “condenada” de nuevo, simplemente lo usará como una insignia de honor, “sufriendo por la Iglesia”, como dicen, hasta que un día un papa verdaderamente católico retire la censura (así como Benedicto XVI en 2009 levantó las excomuniones injustas de 1988). Al final, sabemos que la verdad católica prevalecerá; los modernistas se convertirán o morirán. Nuestro Señor prometió que las puertas del infierno no prevalecerían, pero nunca prometió que no casi invadirían la ciudad, como lo han hecho hoy.

Continúa...
 
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viernes, 12 de marzo de 2021

CÓMO EL MOVIMIENTO 'CHAPUCISMO' PONE EN PELIGRO LAS BELLAS ARTES

Quizás el “Ecce Mono” resume mejor nuestra época actual, donde la gente se deleita más riendose de una imagen dañada de Cristo que admirando la creación artística original.

Por Elizabeth Lev


La restauración de arte es un negocio complicado.

Llevar un cepillo, una esponja o un bisturí a una obra maestra requiere nervios notablemente firmes, sin mencionar la experiencia técnica. A medida que los restauradores reparan los estragos de la negligencia o el daño, se ven perseguidos por la preocupación por la fidelidad al original, la responsabilidad hacia la posteridad y el temor persistente de las quejas de la galería de arte de que la obra ha sido "irreparablemente dañada" por la incompetencia.

Una serie de restauraciones desastrosas en España ha aumentado las apuestas para el asediado restaurador profesional, ya que los aficionados han creado una forma de arte que parece estar cobrando vida propia.

Conocido como el movimiento "Chapucismo", que significa un trabajo de descuidado, chapucero y negligente, se inició en 2012 con la restauración de un "Ecce Homo" ("He aquí el hombre") en Borja, España, cuando un feligresa anciana, preocupada por un fresco de 1910 de Elías García Martínez que se estaba deteriorando, intentó restaurar la obra ella misma.

El resultado, irreconocible del original, fue bautizado como “Ecce Mono” (“He aquí el mono”), causando más sensación en las ventas la versión “restaurada” que la original.

La fallida restauración de “San Jorge y el Dragón". (Asociación de Restauradores ACRE)

Otros ejemplos notables de la tendencia incluyen el repintado de 2018 de un “San Jorge y el Dragón”, estatua de madera, ahora conocida como “Tintin” por su parecido con el famoso detective belga de dibujos animados. O la restauración de 2020 que convirtió una copia de “La Inmaculada Concepción” de Bartolomé Esteban Murillo en lo que ahora parece una pintura de Modigliani sobre alucinógenos.

El trabajo más reciente que se unió a la galería de arte en ruinas fue un estuco decorativo de una mujer joven en un edificio bancario en la ciudad española de Palencia, ahora deformada en lo que los expertos llaman “Sr. Cara de Papa".


El término “movimiento chapucista” fue acuñado por el comediante español Dani Mateo, quien ensalzó las características de "color sin criterio y perspectiva inexistente... pero lleno de emoción, sentimiento y Botox, por todos los retoques". Él interpreta el manifiesto del “Chapucismo” como “¿Quién necesita un restaurador? Puedo arreglar esto en cinco minutos”.

Si bien la experiencia en el trabajo de los chapucistas se ha convertido en una forma popular de entretenimiento en Internet, hay muchos a los que no les causa gracia.

ACRE, la asociación de restauradores profesionales en España, ha estado activa en Twitter señalando la irresponsabilidad de permitir que los aficionados trabajen en piezas invaluables de la herencia española. Después de cinco años de formación, aprendiendo tanto la teoría como la práctica, les horroriza ver el buen nombre de los restauradores españoles arruinado por unos pocos diletantes.

La solución, según ACRE, sería una mayor regulación para asegurar que los proyectos de restauración solo recaigan en profesionales capacitados.

Sin embargo, como el gran arte requiere un gran mecenas, los propietarios negligentes suelen hacer posibles las malas restauraciones. Cada una de estas notorias restauraciones se realizó con la aquiescencia de los responsables de la obra.

En el caso de los esfuerzos de Cecilia Giménez en el “Ecce Homo”, la octogenaria afirmó que actuó por iniciativa propia, pero a la vista del clérigo a cargo de la iglesia.

“La Inmaculada Concepción” de Bartolomé Esteban Murillo y dos versiones “restauradas”. (Imagen a través de Twitter @ArtNet)

El propietario privado de "La Inmaculada Concepción" aparentemente estaba tratando de ahorrar dinero cuando contrató a un restaurador de muebles local, en lugar de a un restaurador capacitado, para que arreglara la pintura por un supuesto importe de 1.200 euros.

El sacerdote de la ciudad española de Estella que contrató a un “grupo de artesanos” para reparar la estatua de San Jorge pudo haber estado tratando de apoyar a los lugareños además de conservar fondos, pero la “restauración” resultó bastante costosa: 34.000 euros.

El autor de “el señor cara de papa” permanece prófugo, con investigaciones pendientes para descubrir cómo se encargó la restauración. Se podría argumentar que los verdaderos defensores del “chapucismo” son los dueños, no los albaceas.

El arte a menudo se considera "invaluable", lo que subraya la feliz convergencia de genio, habilidad y material para producir una obra única. Sin embargo, lamentablemente, los administradores a quienes se confía el cuidado de estos objetos a veces buscan restaurar obras a precios por debajo de lo normal en detrimento de sus preciosos tesoros artísticos.

El gran arte cuesta dinero, como reconocerían fácilmente los constructores de Chartres o los patrocinadores de pinturas atemporales. Y cuando se trata de un gran arte, el precio puede ser muy alto.

El Papa Juan Pablo II estaba bloqueado sobre cómo recaudar los $ 10 millones necesarios para limpiar la Capilla Sixtina en 1980, y solo pudo poner en marcha la pelota vendiendo los derechos fotográficos a Nippon Television Company por $ 4.2 millones.

La atención atraída por el proyecto provocó la creación de los Patronos de las Artes de los Museos Vaticanos, una asociación de benefactores que donan exclusivamente a la tarea de restaurar el arte en las colecciones papales.

Como resultado, los Museos Vaticanos lideran el mundo en restauración de arte por sus extensas pruebas de diagnóstico, enfoques innovadores, preocupación ecológica e integridad de conservación.

Hasta ahora, el siglo XXI ha demostrado ser poco amable con el arte. Ha habido un vandalismo desenfrenado de iglesias y monumentos históricos, el derribo de estatuas y un rechazo al magnífico desfile de obras maestras del arte occidental bajo los auspicios de la corrección política.

Quizás el “Ecce Mono” resume mejor nuestra época actual, donde la gente se deleita más riendose de una imagen dañada de Cristo que admirando la creación artística original. De hecho, el “chapucismo” puede ser el movimiento perfecto para representar nuestra época: descuidado tanto en la administración como en la fe.

Si es así, el remedio también puede ser el mismo. Una recuperación del aprecio por los tesoros de la fe cristiana bien puede conducir a una reevaluación de la rica historia y legado del arte cristiano.





miércoles, 20 de marzo de 2019

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL MISTERIO DEL CUADRO DE LA VIRGEN MÁS DIFUNDIDO DEL MUNDO Y HOY DESAPARECIDO?

La Virgen con el niño del pintor italiano Roberto Ferruzzi es una de las más conocidas del mundo y se cree que la más reproducida. Todo ello a pesar de no haber sido pintada por uno de los grandes artistas de la historia y que en estos momentos se desconoce donde se encuentra la pintura original, si es que sigue existiendo.

Sin embargo, detrás de esta imagen de la Virgen, que originariamente no fue pintada como tal, hay una historia muy llamativa y eso que apenas tiene poco más de un siglo.


El misterio de la Virgen más famosa del mundo, una maraña de vidas


Es extraño: la Virgen con el niño más popular y difundida en el mundo en el siglo XX, fue pintada por un italiano. No uno de los grandes de nuestra pintura, como Botticelli, Rafael, Leonardo, Caravaggio o Bellini, sino por un pintor nacido en 1853 y que muy pocos conocen: Roberto Ferruzzi.

Se dice que es la imagen sagrada más reproducida en el mundo (incluso en un sello de Dubai), pero no se sabe dónde está el cuadro original. Precisamente, para encontrarlo, hace unos días se hizo un insólito llamamiento en el programa de Rai3, Chi l’ha visto? (¿Quién lo ha visto?”).

En espera de que se resuelva el misterio, detrás hay una historia que hay que contar y que, desde Venecia, llega hasta las dos Américas. Una conmovedora maraña de vidas.


Roberto Ferruzzi nació en Sebenico, en Dalmacia, territorio que antiguamente formaba parte de la república de Venecia y que, en el siglo XIX, estaba bajo dominio del imperio de los Hagsburgo. Su padre, rico abogado, fue administrador público de la ciudad. Roberto estudió humanidades y después Derecho en la correspondiente facultad, en Padua.

Sin embargo, su verdadera pasión era la pintura. Así que en 1879 decidió mudarse a vivir a las Colinas Euganeas, en Luvigliano, donde se dedicó a pintar, reuniendo a su alrededor un cenáculo de amigos y artistas.

El pintor no tenía la intención de pintar una Virgen con niño, sino sólo una imagen de ternura materna; de hecho, lo tituló “Maternidad”.

Se cuenta que un día le pidió a una muchacha del lugar, Angelina Cian, que posara para él mientras sostenía en sus brazos a su hermanito de pocos meses. Ella era la segunda de quince hijos. El Véneto del siglo XIX era una tierra pobre y en las familias de campesinos, las hijas mayores hacían de madres a sus hermanos más pequeños.

El cuadro ganó en 1897 la segunda Bienal de Venecia y se hizo famoso, por lo que fue vendido en varias ocasiones, a un precio muy alto, hasta que fue adquirido por los hermanos Alinari, los célebres fotógrafos de Florencia, que a su vez lo vendieron, pero no se sabe a quién (no hay constancia del nombre en los archivos).

Roberto Ferruzzi nació en 1853 y murió en 1934

Parece ser que acabó en manos de un embajador americano que lo envío a Estados Unidos en una nave que, durante la Segunda Guerra Mundial, fue hundida por los alemanes, por lo que el cuadro se perdió. Sin embargo, hay quien afirma que el cuadro en realidad llegó a destino y que forma parte, aún hoy, de una colección privada en Pensilvania.

Hay que decir que los Alinari, al venderlo, se reservaron todos los derechos de reproducción de la obra al intuir su potencialidad.

Fue precisamente a causa de sus reproducciones fotográficas que esta obra se difundió de manera tan extraordinaria, convirtiéndose rápidamente en un icono sagrado, “la Virgen con el niño”, porque la Italia de esa época era católica y vio enseguida, en esa joven con el niño, a la Madre de Jesús.

Mientras tanto, Angelina, ya adulta, se había casado con el veneciano Antonio Bovo, con el que se había trasladado a California en 1906. El matrimonio tuvo diez hijos, pero la prematura muerte de su esposo dejó a la joven viuda en una situación durísima.

No se sabe qué ocurrió: tal vez un derrumbe psicológico, un agotamiento nervioso, la cuestión es que Angelina acabó en un manicomio, donde murió en 1972.

Los hijos crecieron en un orfanato. La segunda hija, que llevaba el nombre de la Virgen, María, al crecer eligió la vocación religiosa y se hizo monja con el nombre de Ángela María Bovo (quiso el nombre de Ángela en honor a su madre).

Fue en 1984, durante un viaje que hizo a Italia, a Venecia, para conocer a los familiares de sus padres, cuando la religiosa descubrió, gracias a sus ancianas tías, que su madre había sido la modelo de la imagen de la Virgen más famosa del mundo.

Hay otro lado de la historia. El pintor Roberto Ferruzzi murió en 1934 en Luvigliano, donde aún lo consideran una gloria local y donde cultivan la esperanza de encontrar el cuadro original de la Virgen (ha sido esta ciudad la que ha lanzado el llamamiento en ¿Quién lo ha visto?).

En Venecia vive y trabaja un bisnieto del pintor, que lleva su mismo nombre. Roberto Ferruzzi jr., galerista y experto en arte, me cuenta la historia de su familia: “Mi abuelo Ferruccio, hijo del pintor de la Virgen, era anticuario. Al ser un irredentista (del término italiano irredentismo, de ‘irredento’, “no liberado”; hace referencia, en sentido estricto, al irredentismo italiano, un movimiento político italiano posterior a 1870 que reivindicaba para el Reino de Italia las tierras “no rescatadas” del Imperio austrohúngaro -Dalmacia, Istria, Trentino- y más tarde, por extensión, de todos los territorios que se consideraban italianos), vendió todas las propiedades que tenía en Sebenico y combatió contra Austria, como voluntario, en la Primera Guerra Mundial”.

Al hijo de Ferruccio, nacido en Venecia en 1927, se le impondrá el nombre de Roberto, como su abuelo, y como él pondrá, después, a su hijo (el galerista veneciano).

También el segundo Roberto Ferruzzi (“Bobo” para los amigos) fue pintor. Hizo distintos viajes a diferentes países y continentes y se especializó en grandes mosaicos murales. En 1957 fue a América Latina, trabajando sobre todo en Chile donde representó en sus cuadros la vida cotidiana de la gente pobre que, en esos años, veía en todas las esquinas de las calles.



Fue debido a esto por lo que conoció y entabló amistad con el más grande de los poetas chilenos, Pablo Neruda, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1971.

Roberti Ferruzzi jr, que nació precisamente en Santiago de Chile, recuerda: “Sí, Neruda era amigo de mi padre. Recuerdo que, cuando era embajador en París, venía a casa a vernos. Ambos compartían una especial sensibilidad hacia los más pobres”.

En 1966 Neruda, con ocasión de una exposición en Santiago de su amigo Bobo Ferruzzi, escribió:

“Bobo Ferruzzi, veneciano, descubrió esta América dolorosa, la sintió, la vivió y la expresó con energía y ternura. Porque hay amor en la visión de este veneciano amargado. Ha pintado con colores clásicos, los mismos que lucían en las túnicas los ángeles, la tristeza de los recovecos remotos, de los hombres maltratados y olvidados. Que el intenso mensaje de Bobo Ferruzzi narre y cante en el mundo, porque la verdad de su pintura nos descubre la trágica belleza que los dioses transitorios desearían esconder. Y no para que los pueblos no sufran, sino para que no se sepa. La pintura de Bobo Ferruzzi ha roto los candados y ha iluminado los rincones con una luz azul”.

En el fondo, también el abuelo -pintando a Angelina y su hermanito- había inmortalizado la pobre gente del Veneto del siglo XIX con la luz del cielo.

Esa imagen es el icono de una pobre muchacha judía que en Nazaret, hace dos mil años, se convirtió en la Madre de Dios: era a ella a la que rezaban, y a la que amaban, los pobres del Véneto del siglo XIX y los del Chile del siglo XX.


La Madre de los pobres y de los olvidados había cantado:

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.


(Traducción de Elena Faccia Serrano)




viernes, 16 de febrero de 2018

CHARLES DARWIN EN OCHO FRASES CELEBRES

Este 12 de febrero se cumplieron 209 años del nacimiento del naturalista británico Charles Darwin, el científico que acreditó la selección natural como base de la evolución de las especies.

Su obra, en la que destaca 'El origen de las especies' (1859), incluye numerosas citas que dan medida de la visión del mundo y el pensamiento de Darwin. Aquí hemos seleccionado algunas.


Charles Darwin en ocho frases celebres


- "Sin duda no hay progreso".

- "El amor por todas las criaturas vivientes es el más noble atributo del hombre".

- "Un hombre que se atreve a perder una hora de tiempo no ha descubierto el valor de la vida".

- "No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio".

- "No hay ninguna diferencia fundamental entre el hombre y los animales en su capacidad de sentir placer y dolor, felicidad y miseria".

- "La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento".

- "No soy apto para seguir ciegamente el liderazgo de otros hombres".

- "El hombre selecciona solo por su propio bien: la naturaleza solo por la del ser que ella tiende".

Ecoticias



viernes, 2 de febrero de 2018

EL TELÉFONO A DISCO Y OTRAS COSAS DE CASA QUE A LOS JÓVENES LES SUENAN A LA EDAD MEDIA


Llega a casa, se hace una selfi con su ‘smartphone’ para subirlo a las Historias de Instagram, contempla en su ‘tablet’ los videos de sus canales favoritos de YouTube y, cuando se harta, se entretiene viendo una serie de Netflix en el ‘smart TV’ 4K con pantalla curva o enciende la Nintendo Switch.

Por Hoja de Router

Si compartes techo con un compañero que no tenga demasiadas primaveras, es probable que al llegar a tu hogar protagonices una escena similar a esa. No en vano, en los últimos años y sin que reflexionaras sobre ello, tu casa se ha llenado de todo tipo de dispositivos y electrodomésticos que han sustituido a otros aparatos hoy olvidados. Es probable que recordar algunos de esos inventos a ti te provoque nostalgia, pero a tus hijos les parecerán muy remotos y a las próximas generaciones, objetos históricos.


El teléfono a disco

Los teléfonos con disco de marcación que conociste en tu infancia ya son una auténtica reliquia desde que se popularizaron los teléfonos electrónicos. De hecho, lo más probable es que tus hijos ni siquiera sepan utilizar esos míticos teléfonos: algunos videos de YouTube demuestran cómo los más jóvenes miran con extrañeza aparatos de esas características. Ahora bien, si a ti te gusta su estética, puedes comprarlos de segunda mano para dar un toque ‘retro’ a tu hogar.


Los televisores de tubo y sin control remoto

Aunque ahora no podamos vivir sin la caja boba, lo cierto es que tan solo hace seis décadas se realizaron las primeras emisiones en blanco y negro. Si tú ya conociste la tele a todo color, lo que probablemente sí vivieras fue la época en la que para cambiar de canal había que levantarse: fue en los años 80 cuando comenzaron a llegar a las casas los controles a distancia que hacían uso de la tecnología de luz infrarroja, y que aparecían en la publicidad como una auténtica novedad. “La práctica del ‘zapping’, una amenaza para el futuro de la publicidad”, rezaba la portada de ABC en 1990, culpando en parte a los controles remotos del fenómeno. Las nuevas generaciones poco sabrán como era vivir antes del ‘zapping’ y algunos adolescentes ni siquiera habrán tenido en sus casas televisores de tubo: entre 2002 y 2004, la demanda de televisores planos se disparó un 4.000%.


El reproductor de VHS


Aproximadamente cuando los miembros de la generación Z nacían o vivían su más tierna infancia, los VHS perecían. A principios del siglo XXI, los reproductores de DVD, que comenzaron a venderse en Japón allá por 1996, comenzaban a reemplazar inexorablemente a los de las ya míticas cintas.
Pero aunque tú disfrutaras viendo ‘Forrest Gump’ o los filmes de Disney en VHS, lo cierto es que en la era de Netflix y HBO ni tú mismo estarías dispuesto a rebobinar una cinta para poder disfrutar de la película.


La radiocasete

Ahora que escuchamos la música desde nuestro ‘smart TV’ o desde nuestro teléfono móvil, bien sea con auriculares o bien con un altavoz ‘bluetooth’, probablemente nos parezca muy lejana la etapa en la que dábamos la vuelta a las cintas para escuchar la cara B en nuestro gigantesco radiocasete.
Hace unos cuantos años, gran parte de los casetes se vendía en las estaciones de servicio, y podíamos escuchar nuestras canciones preferidas con nuestro ‘walkman’, un dispositivo que Sony presentó en 1979, nos parecía toda una revolución. Sin embargo, el auge de los CD y la llegada de los reproductores de música digital, con el iPod de 2001 a la cabeza, arrinconaron a los casetes, que algunos nostálgicos quieren revivir.


Las máquinas de coser a pedal

Aunque tejer se haya vuelto a poner de moda, con ‘kits’ de agujas y ovillos que pueden comprarse por internet, o se vendan pequeñas y ligeras máquinas de coser electrónicas, pocos se acordarán ya de las clásicas Singer negras de las abuelas. Estas antiguas y elegantes máquinas iban acompañadas de un pequeño mueble y un pedal, clave en el invento: el costurero lo controlaba con el pie para poner en funcionamiento la máquina y dar las puntadas necesarias.


La cadena del inodoro

Aunque el funcionamiento de los inodoros no haya cambiado demasiado, nuestra lengua sigue sin adaptarse a una de las pocas evoluciones que ha sufrido: la sustitución de una cadena de la que tirar para despedirse de los desechos por un cómodo botón. Aunque puede que nosotros hayamos tirado de la cadena — literalmente— en alguna ocasión, las nuevas generaciones probablemente desconozcan por completo que hubo un tiempo en el que las cisternas se situaban sobre nuestras cabezas. Así las cosas, parece que seguiremos usando por simple costumbre la expresión “tirar de la cadena” aunque nos compremos un inodoro inteligente en los próximos años.


Los braseros

Pese a que los antiguos braseros de carbón dejaron paso a otros aparatos dependientes de la corriente eléctrica, a estos últimos se les siguió denominando braseros al tener la misma forma. Lamentablemente, y pese a que se desaconseja el uso de los braseros de carbón o leña por la posible inhalación de monóxido de carbono que producen, hoy este artefacto sigue dejando víctimas. Los braseros eléctricos también provocan siniestros: la suciedad acumulada o la ropa de cerca de ellos puede hacer que se incendien. Es por eso que siempre se recomienda apagarlos tras su uso. 


La cocina a leña
Desde que hace unas décadas comenzaron a imponerse las cocinas de gas, y las más modernas, que funcionan con placas vitrocerámicas o de inducción, más fáciles de limpiar y cómodas, hemos ido relegando por completo las antiguas cocinas. Probablemente, los mayores de la casa sí recuerden haber usado esas cocinas de carbón o leña que no ocupaban sólo una encimera, sino que eran auténticos muebles con diferentes compartimentos: en un depósito se echaba el combustible, la llama calentaba la encimera y el horno hasta salir por la chimenea, y otro compartimento recogía los restos.


Las computadoras con disquetera

Aunque en el siglo XXI sepas que apenas cabía información en aquellos disquetes de 3 pulgadas y media que Sony lanzó al mundo en 1982, lo cierto es que estabas orgulloso de utilizarlos en el primer ordenador que compraste para tu casa, cuya pantalla ocupaba buena parte del escritorio. La propia compañía nipona dejó de fabricarlos hace unos años, y si te encuentras algunos en el desván, solo podrás usarlo para fabricar una obra de arte ‘retro’. Por su parte, los más jóvenes puede que ni siquiera hayan usado esos antiguamente populares disquetes. Al fin y al cabo, guardan las fotos en la nube antes de subirlas a las redes sociales y ven todo lo que necesitan a través de servicios en ‘streaming’.

Idealista News

domingo, 10 de diciembre de 2017

EL CASO DE LAS GEMELAS POLLOCK, LAS NIÑAS QUE ACTUABAN COMO SUS HERMANAS FALLECIDAS



El caso de las gemelas Pollock, fue objeto de muchas investigaciones por la sorprendente cantidad de coincidencias; sin embargo, hasta hoy la ciencia no encuentra una respuesta clara sobre la teoría de la reencarnación.

Muchas veces se habla de reencarnación. Algunas personas son escépticas, pero muchas otras creen que al morir, el espíritu reencarna en el cuerpo de un nuevo ser que está por llegar al mundo.

Existen muchos casos de niños que recuerdan vidas en las que fueron personas adultas y existen también diversos libros, así como estudios referentes a la reencarnación.

La historia a la que nos referiremos es sobre la familia Pollock, una historia trágica y a la vez intrigante, que dio la vuelta al mundo debido a sus misteriosas vivencias.

La familia estaba compuesta por John Pollock y Florence Pollock, los padres y sus dos hijas Jacqueline de 6 años y Johanna de 11. Ellos tenían una vida tranquila y feliz en Hexham, un antiguo pueblo de Inglaterra; felicidad, que se vio truncada un día 5 de mayo de 1957.

Era el medio día de un domingo como otro cualquiera, en el que toda la familia se dirigía a la misa en el templo del pueblo. Las niñas se habían adelantado muy ansiosas por encontrar lugares privilegiados durante la ceremonia, pero estaban tan distraídas que no se dieron cuenta del auto que cruzó la calle y las embistió arrojándolas sobre el asfalto en el que quedaron tendidas sin vida.

Aunque esta fue una terrible tragedia para la familia, John tenía la creencia de que un día sus hijas regresarían a la familia, reencarnadas como gemelas, pues creía fervientemente en la reencarnación.

A pesar de que nadie prestó atención a las palabras de John, casi un año y medio más tarde, el 4 de octubre de 1958, Florencia trajo al mundo a dos lindas niñas, gemelas monocigóticas pues eran producto de la fecundación de un solo óvulo. Las niñas nacieron con una diferencia de 10 minutos y las bautizaron con los nombres de Guillian y Jennifer.

Los padres se sentían muy alegres con la llegada de sus hijas que eran idénticas; sin embargo, ya cuando empezaron a observarlas con más detenimiento, encontraron grabadas en sus pequeños cuerpos unas marcas de nacimiento que coincidían con otras que tenían sus hijas mayores.



Jennifer tenía una mancha en la frente, en el mismo lugar que Jacqueline su hermana mayor tenía una cicatriz, a la vez que coincidían con una marca en la cintura; sin embargo, Guillian no presentaba ningún tipo de marca y sus padres pensaron que era algo que tal vez podría haberse formado durante la gestación.

Cuando las niñas contaban con tres meses, la familia decidió mudarse a Whitley Bay, buscando dejar atrás un triste pasado y tratando de encontrar la paz que tanto necesitaban.



A los tres años de edad, las niñas que hablaban más fluidamente, sorprendieron a sus padres con recuerdos que correspondían a vivencias de sus hermanas fallecidas años atrás.

Guillian recordaba la vida de Johanna, la hermana que había fallecido a los 11 años de edad; mientras Jennifer, tenía recuerdos de la vida de Jacqueline que tenía 6 años al momento del accidente. Las dos eran capaces de recordar nombres y circunstancias sobre las cuales no podían tener información.

En una ocasión – refirieron los padres – encontraron las muñecas de sus hermanas fallecidas e inmediatamente reconocieron los juguetes y resolvieron qué le pertenecía a cada cual, incluso las nombraron Mary y Susan, los mismos con los que las hermanas mayores las habían bautizado.

Las gemelas empezaron a comportarse de manera diferente entre ellas, asumiendo los roles que habían tenido sus hermanas mayores. Así, Guillian en el papel de su hermana mayor fallecida, asumió un rol de liderazgo sobre Jennifer que seguía las indicaciones de su hermana sin protestar.

El asombro de los padres llegó al límite, cuando a la edad de cuatro años decidieron regresar a Hexham, pues los indicios sobre reencarnación eran cada vez más fuertes; sin embargo, ellos nunca lograron entender la dimensión de lo que estaba ocurriendo.

Una vez en Hexham, las gemelas de una manera instantánea y al unísono pidieron visitar un parque de diversiones que siempre había obsesionado a las hermanas y lo describían como si ellas alguna vez lo hubieran visitado.

En la casa, reconocían cada rincón e incluso a los vecinos, los padres contemplaban asombrados cómo sus gemelas hablaban y actuaban del mismo modo que lo hicieran sus hijas mayores.

El caso de las gemelas llegó a oídos de Ian Stevenson, médico interesado en la parapsicología, quien estudió el caso de las gemelas Pollock y lo incluyó en su libro “Veinte casos que hacen pensar en la reencarnación”.

Los padres nunca entendieron que las niñas de apenas cuatro años le tuvieran tanto temor a los autos que circulaban en las calles; incluso, tenían temor de cruzar la calle y si aparecía algún carro, gritaban “¡El auto viene a buscarnos!” y se abrazaban fuertemente entre ellas o buscaban la protección de sus padres.

Incluso en una ocasión, las escucharon hablar sobre el fatídico accidente en el que fallecieron las hermanas, mencionando cada detalle como si hubiera sido vivido por ellas mismas.

No quiero que me vuelva a pasar -decía Jennifer a su hermana– fue horrible, mis manos estaban llenas de sangre, igual que mi nariz y mi boca, no podía respirar.


No me lo recuerdes –decía Guillian– parecías un monstruo y algo rojo salió de tu cabeza.

Las coincidencias eran para Ian Stevenson, indicios ciertos de que Guillian y Jennifer Pollock eran reencarnaciones de sus hermanas Johanna y Jacqueline.

Al parecer y según lo reportado por los medios, las niñas dejaron de actuar como sus hermanas fallecidas, luego de cumplir cinco años, cuando sus recuerdos de vidas anteriores se borraron de una vez y para siempre, como si nunca hubieran existido.

El caso de las gemelas Pollock, fue objeto de muchas investigaciones por la sorprendente cantidad de coincidencias, sin embargo hoy, casi 60 años después, la ciencia no encuentra una respuesta clara, sobre la teoría de la reencarnación.


Ian Stevenson

Stevenson realizó múltiples viajes para llevar a cabo su investigación de campo sobre la reencarnación, investigando casos en África, Europa, India y América del Norte y del Sur.

El especialista informó que los niños que estudió normalmente empezaban a hablar de sus supuestas vidas pasadas entre los dos y los cuatro años y dejaban de hacerlo hacia los siete u ocho años, con frecuentes menciones de haber fallecido de muerte violenta y lo que parecían ser claros recuerdos de la forma en que murieron.

Muchos de los niños también incorporaban elementos de su declarada profesión anterior en sus juegos, mientras que otros representaban y exteriorizaban la muerte que afirmaron tener en repetidas ocasiones.

LaGranEpoca


lunes, 6 de noviembre de 2017

EL PROYECTO DEL TÚNEL DE LONDRES DESCUBRE IMPORTANTES HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS


El proyecto del túnel de Londres descubre importantes hallazgos arqueológicos.

Por Zelda Caldwell

Si pudieras extraer una sección transversal del subsuelo de Londres, encontrarías un sueño de arqueólogo: capas y capas de testimonios que revelan cómo vivieron los habitantes de la ciudad desde su fundación tras la invasión romana en el año 43 d. C.

Pues la construcción del nuevo proyecto de ferrocarril subterráneo, Crossrail, ha dado a los arqueólogos la rara oportunidad para hacer precisamente eso.

Durante los últimos ocho años, los ingenieros han trabajado excavando 42 kilómetros de túneles en lo que se ha promocionado como el mayor proyecto de infraestructura de Europa


Desde el inicio del proyecto, los arqueólogos han trabajado codo con codo con los equipos de construcción para excavar y registrar sus hallazgos. En ese tiempo han descubierto más de 10.000 objetos de millones de años de antigüedad.

Ahora, esos descubrimientos están disponibles como parte de una visita online que ha sido creada para acompañar la exposición Tunnel: The Archaeology of Crossrail, en el museo de London Docklands.

Entre los descubrimientos durante la visita virtual se encuentran una bola de bolos de madera de los Tudor, artículos personales romanos como un falo decorativo que se consideraba traía buena suerte, y un orinal victoriano con grabados humorísticos. En el tour también se incluyen vídeos de las excavaciones y otros descubrimientos, como un cementerio romano, una fosa común de la Peste Negra de 1665 y huesos de animales prehistóricos.


Visita el sitio web de la exposición para realizar un paseo virtual a través del museo y examinar algunos de los hallazgos de cada una de los estratos de Londres, que representan tiempos desde su fundación y a través de la ocupación de romana, vikinga, normanda, Tudor y victoriana.

Aleteia


sábado, 28 de octubre de 2017

AYAHUASCA: CUANDO EL VIAJE A OTRAS DIMENSIONES A VECES NO TIENE REGRESO


Se conoce al Ayahuasca como una forma de buscar la sanación interior, como uno de los métodos para reencontrarse con nuestro pasado. Esta "técnica" natural, tiene como origen al Amazonas del Perú. Fue allí donde descubrieron sus beneficios para la salud de sus pueblos. También es conocido como Yagé o Nishi Cobin y es una bebida utilizada por los pueblos indígenas amazónicos elaborada a partir de la combinación de dos plantas: la liana Banisteriopsis caapi con otras plantas, en particular los arbustos Psychotria viridis, Diplopterys cabrerana y Mimosa hostilis. Lo cuenta Julia Zavala en el diario peruano Correo.

Difusión entre espiritualidad y terapia

Según testimonios de las personas que lo han probado y de los mismos "ayahuasqueros", los efectos de su ingesta promueven el acceso a estados de la conciencia y traen consigo visiones, alucinaciones, emociones del pasado y procesos de catarsis a los que las tradiciones amazónicas reconocen un valor potencialmente sanador. Otros de los efectos es que produce descompensaciones y brotes psicóticos. Se conocen casos en los que el consumo de ayahuasca ha producido ataques de pánico, ansiedad, euforia, alucinaciones, delirios y cuadros de esquizofrenia.

Según el libro "La medicina de ayahuasca: El mundo chamánico de la sanación con plantas" del autor Alan Showmaker, "la mayor parte de los ayahuasqueros actúan de manera mecánica. Se han formado en su oficio de la misma manera en que se aprende a ser mecánico de automóviles. Y esto también tiene cierto poder. Ellos sanan y tienen bastantes conocimientos sobre las plantas medicinales. Así como un doctor en medicina moderna reconoce un síntoma y automáticamente receta un medicamento, los curanderos ofrecen plantas y hiervas para una sanación".

Las personas que realizan esta práctica, por lo general, son personas que le tienen una gran devoción a la naturaleza y sobre todo, tienen gran conocimiento sobre las plantas medicinales. Así también lo afirma en su libro Alan Showmaker: "a estos usos tradicionales habría que sumar los posibles usos terapéuticos planteados e investigados desde la psicología contemporánea y, finalmente, los usos new age típicos del supermercado espiritual de nuestro tiempo", comenta.

La otra cara

Sin embargo, también se han conocido casos de personas que al beber ayahuasca les ha producido la muerte, algunos aseguran que algunos no regresan de esta regresión o "viaje al pasado" que produce esta bebida sanadora, sin embargo, eso no está científicamente comprobado. Uno de los recientes casos que se conoció fue el de una turista extranjera quien no habría soportado una sesión de turismo místico en Cusco, pereciendo en el interior de una casa de retiro ubicada en la provincia de Calca.

El hecho ocurrió cuando la visitante identificada como Christina Melissa Jenkins (41) fue hallada sin vida recostada contra la pared y sobre una cama tendida en el piso de un hospedaje turístico ubicado en la localidad de Huaynapata en Coya. Otro caso fue en la ciudad de Iquitos, también con turistas cuando un canadiense mató a un británico después de que ambos tomaron una bebida alucinógena conocida como ayahuasca en una ceremonia espiritual en la Amazonía peruana.


miércoles, 5 de julio de 2017

LA BRUJULA: UN INVENTO DECISIVO EN LA HISTORIA


La historia de la navegación, la de los descubrimientos, la cartografia, etc, en suma: la historia de la humanidad entera, hubiera sido seguramente muy distinta de no ser por el descubrimiento de este aparentemente sencillo artefacto. Tal vez estas breves noticias y datos reaviven el interés por todos estos temas.

Por Agustín Ramón Rodríguez González

En fecha y circunstancias aún no conocidas, se observó que un pequeño objeto de hierro imantado, si tiene completa libertad de movimiento, se coloca aproximadamente en la dirección Norte-Sur, siguiendo las líneas del campo magnético terrestre. El fenómeno fue descubierto por los antiguos chinos, que derivaron de él un mecanismo para lograr la orientación en nuestro planeta, aunque todavía se discute si no hubo un descubrimiento paralelo y poco posterior en Europa.

Aceptando la primacía china, es de señalar que curiosamente lo aplicaron al principio en tierra, dada la extensión de Asia, y sobre todo, las enormes llanuras semidesérticas del Norte del Imperio, faltas de toda referencia. Típico de su idiosincrasia, tan distinta de la europea, fue montar el artilugio en “carrozas magnéticas”, con una figurita humana que señalaba con el brazo la dirección Sur, es decir, la vuelta segura a casa, no el frío y peligroso Norte siberiano. Posteriormente lo aplicaron a la navegación.


Brújula china del siglo XVIII, Museo Naval de Madrid

El hallazgo pasó a la India, y de aquí al mundo musulmán, llegando finalmente a Europa, que sacó del invento mucho más provecho que sus creadores y propagadores, como igualmente sucedió con otros inventos chinos como la pólvora, la tinta, el papel o la imprenta de planchas.

Parece que llegó a Italia hacia el siglo XIII, y entonces era una pequeña cajita de madera (de ahí “bussola”, origen de la palabra española), cubierta con un cristal, donde flotaba sobre agua una maderita o caña, sobre la cual iba la aguja imantada. Poco después se mejoró el sistema montando la aguja sobre una pequeña punta o estilo, que la permitía girar en todas direcciones, e incorporándola la famosa “Rosa de los vientos”, con las 32 direcciones o rumbos posibles en la circunferencia, mejores que las zodiacales chinas originales de sólo 12 o 24.

Aparentemente no debían ser los europeos, con sus pequeñas y confinadas tierras y mares los que más provecho podrían sacar del nuevo instrumento. Pero la increíble energía y dinamismo de aquella pequeña parte del mundo se sirvió de éste y otros inventos paralelos para la navegación, desde instrumentos para hallar la situación del buque, hasta el buque mismo, que le llevaron a su expansión por todos los mares y a la conquista del globo terráqueo.


Mapa de Juan de la Cosa, Museo Naval de Madrid.

Por supuesto que algo tan imprescindible para las largas navegaciones oceánicas como la brújula, fue sometido a continuas mejoras, buscando siempre aumentar su “Sensibilidad” a los más pequeños cambios de rumbo del buque, y su “Estabilidad”, es decir, que no se viera influida por los movimientos del buque en navegación, como balances, cabezadas, pantocazos y otros.

Así se llegó a la “Bitácora”, armario cilíndrico o prismático de madera y/o latón (metal no magnético), en que va protegida la brújula y, en lo posible, libre de toda interferencia exterior no magnética, y de los agentes corrosivos del mar. En ella se solía guardar el cuaderno o libro “de bitácora”, donde se anotaban diariamente todas las incidencias de la navegación.
Indudablemente, el Descubrimiento de América no hubiera sido posible, o se hubiera dificultado mucho sin el nuevo instrumento, pero ya Colón notó en su primer viaje los problemas que planteaba su utilización, y que hasta entonces habían pasado poco menos que inadvertidos.

De Colón a Santa Cruz

Al realizar la travesía marítima documentada más larga hasta la fecha, el navegante observó que la aguja se desviaba un tanto, pues el campo magnético terrestre no coincide exactamente con las coordenadas geográficas. De hecho Colón llegó a aventurar que la Tierra no era esférica, o que tenía abultamientos, o forma de pera, para explicar esos fenómenos. Hoy sabemos que los Polos magnéticos no coinciden con los geográficos, existiendo según las zonas desviaciones mayores o menores hacia el Este o el Oeste, ni con el Ecuador, pero entonces supuso un serio inconveniente, pues en las grandes distancias oceánicas, una desviación original de pocos grados, puede llevar a un punto muy lejano del pretendido. Correspondió a un español, Don Alonso de Santa Cruz, cartógrafo de la Casa de Contratación, la inmensa gloria y acierto de realizar el primer mapa terrestre con las desviaciones magnéticas, realizado a base de continuas y detalladas observaciones, y gracias al cual los capitanes y pilotos podían enmendar su rumbo según el punto en que se hallaran, pues el campo magnético terrestre dista mucho de ser homogéneo, e incluso presenta singularidades de mucha entidad, debido, por ejemplo, a la existencia de grandes yacimientos de material ferromagnético y a otras causas aún no bien conocidas, así como oscilaciones temporales, y aún desconocemos todavía con precisión el origen del fenómeno, aunque abunden las hipótesis mas o menos fundadas.

Por si fuera poco, ya en el siglo XVIII se observó que el creciente material de hierro que llevaban los buques, tanto en su estructura y aparejo como en su artillería, anteriormente de bronce y no magnética, influían en la brújula y la desviaban. Y el problema no hizo sino aumentar cuando los buques pasaron de la madera del casco a estar construidos de hierro y acero, así como a llevar máquinas de los mismos materiales, y ya en la segunda mitad del siglo XIX, a incorporar la electricidad para la iluminación y en motores auxiliares.La presión desde entonces por conseguir corregir tales influencias por cálculo matemático o mediante dispositivos que aislaran o compensaran la brújula fue muy grande, pero los resultados se hicieron esperar.

Nuevas aportaciones españolas en el siglo XIX

Una importantísima contribución fue la del entonces Capitán de Fragata D. Joaquín Bustamante y Quevedo, que publicó el libro “La Aguja Náutica” en 1895, mostrando un método eficaz y sencillo para compensar las brújulas de a bordo, que le mereció la Cruz del Mérito Naval, las gracias de Real Orden y su publicación. Don Joaquín, que era primo hermano nada menos de que D. Leonardo Torres Quevedo, todo un genio en la invención y en nuevas tecnologías, destacó por sus inventos y perfeccionamientos, desde la instalación de algunas de las primeras redes eléctricas y telefónicas españolas, a la mina submarina, antes de morir heroicamente en 1898.


Joaquín Bustamante y Quevedo, Museo Naval de Madrid

Destacó aún más por entonces el Teniente de Navío D. Isaac Peral y Caballero, el genial inventor del submarino, que se encontró con el problema añadido de que en su buque, que estrenaba por entonces la propulsión eléctrica, única posible en los submarinos hasta la nuclear, una brújula normal enloquecería. Pero resolvió brillantemente también este problema, encerrándola en la pequeña torreta de bronce del submarino, con visión indirecta para el timonel, situado más abajo, así como con medidas como hacer los conductores paralelos para interferir lo menos posible.


Isaac Peral y Caballero, Museo Naval de Madrid

Y vayan estos rápidos recuerdos para los que aún dudan de las aportaciones españolas en los terrenos de la Ciencia y de la Técnica.

Del nombre del artefacto y de su utilidad presente

Curiosamente los marinos desdeñan el nombre de “brújula” y prefieren el de “aguja”, por la contundente razón de que la primera palabra no significa otra cosa que la “cajita” que contiene la aguja imantada , como sabemos, y preferir ellos referirse al instrumento en sí. También utilizan la palabra “compás”. Pero unos y otros instrumentos técnicos, que tanto han supuesto en la navegación y en la Historia del Mundo, van siendo hoy desplazados por tecnologías como las del G.P.S. (localización por satélite) impensables hace sólo 50 años. Sin embargo y pese a toda su complejidad, facilidad de consulta y mejoras en general, tales nuevas técnicas son susceptibles de fallos por cualquier causa, como comprobamos casi a diario, y en ocasiones hay que recurrir a soluciones tradicionales. Y muy poco previsores seríamos si no estuviésemos preparados para tales eventualidades.

En cualquier caso, quede de manifiesto el decisivo papel que en la Historia de la Humanidad ha jugado el tan aparentemente sencillo artefacto. Así como algunas de las tan importantes como poco recordadas aportaciones españolas en esta crucial cuestión.

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