El borrador final de dicho “documento sobre la justificación” fue redactado por el entonces “cardenal” Ratzinger. Su contenido constituye una negación virtual de las conclusiones del Concilio de Trento sobre la justificación. No se ha mencionado que Ratzinger fuera el autor del documento para evitar la impresión de que un “papa” celebra su propia obra.
Al visitar ese centro herético, Benedicto XVI siguió los pasos de Juan Pablo II, quien acudió al mismo templo protestante en 1983 como parte de las conmemoraciones del 500 aniversario del nacimiento de Lutero.
Hay un simbolismo significativo en la acción de un “papa”, que supuestamente es “cabeza” de la Iglesia Católica, vaya a un lugar que niega abiertamente el Papado y protesta descaradamente contra la Iglesia Católica. Con su acción y palabras buscando la unidad con los seguidores de esa falsa religión, Benedicto XVI afirmó implícitamente la intención de cambiar el Papado y reformar la Iglesia para complacer a los protestantes.
El contenido de las dos homilías fue bastante insípido. Los únicos puntos interesantes fueron que el pastor Jens Martin Kruse enfatizó la “profunda familiaridad del papa con la teología y la espiritualidad luteranas”, y Benedicto tuvo que reafirmar que “el ecumenismo no está muerto”.
Joseph Ratzinger pronunciando sus palabras a los protestantes de Roma el 14 de marzo de 2010.
Este evento marcó otro paso importante hacia la panreligión soñada por las fuerzas oscuras que hoy dominan el mundo.



