† 25 de marzo de 1179
Ricardo de Pontoise es otro de los muchos casos de pequeños que según la Tradición, fueron asesinados como expresión de odio por la Iglesia Católica.
La veracidad histórica y la interpretación de estos crímenes son objeto de gran controversia hoy en día, dado que en estos tiempos oscuros tenemos una única versión oficial, por lo que los historiadores en su gran mayoría, optan por arrodillarse ante quienes hoy tras una falsa victimización, dominan el mundo.
En las crónicas del reinado de Felipe Augusto, recopiladas por Roberto de Torigny y Guillermo el Bretón, se ofrecen relatos de brutales asesinatos de inocentes niños cristianos, y dadas las similitudes entre los crímenes, todo indica que fueron perpetrados por ese pueblo que dijo: “Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos” (Mateo 27:22-25). Las acusaciones documentadas en esas crónicas avivaron la convulsión social que culminó con la expulsión de los judíos de Francia en 1182.
En las crónicas del reinado de Felipe Augusto, recopiladas por Roberto de Torigny y Guillermo el Bretón, se ofrecen relatos de brutales asesinatos de inocentes niños cristianos, y dadas las similitudes entre los crímenes, todo indica que fueron perpetrados por ese pueblo que dijo: “Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos” (Mateo 27:22-25). Las acusaciones documentadas en esas crónicas avivaron la convulsión social que culminó con la expulsión de los judíos de Francia en 1182.
Entre esas víctimas se destaca la figura de Ricardo, un niño de 12 años, natural de la ciudad francesa de Pontoise, cuya trágica muerte el 25 de marzo de 1179 dio origen a un culto religioso que lo veneraba como mártir. Su cuerpo fue trasladado a París y conservado en la Iglesia de los Santos Inocentes, donde, hasta la víspera de la Revolución Francesa, su cabeza aún podía ser venerada como reliquia.
Su pasión narrada por Robert Gaguin, general de la Orden de los Trinitarios (fallecido en 1502), se encuentra impresa en las Acta Sanctorum. En ella se describe la matanza de un niño cristiano como una costumbre anual. Se dice que Ricardo fue interrogado en una cueva por un sacerdote judío (cuya identidad no se revela) quien le pidió que renunciara a su fe. El niño fue crucificado, citando las Escrituras mientras era colgado de la cruz.
Saint Richard de Pontoise (o Ricardus Gallus)
Pedro de Bivero: Sacrum sanctuarium crucis et patientiae crucifixorum et cruciferorum, emblematicis imaginibus laborantium et aegrotantium ornatum... Amberes, Baltasar Moreto, 1634. Ejemplar de la Universidad Complutense de Madrid.


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