miércoles, 27 de noviembre de 2019

EL SUPUESTO DERECHO A DESTRUIR LA CIVILIZACION

Lo que estamos presenciando es una embestida siniestra contra la cultura y la civilización occidentales, que vienen siendo dinamitadas desde hace décadas por un fenómeno que muchos no han querido ver ni apreciar en su verdadera magnitud. Se trata del avance implacable del marxismo cultural.

Por Eugenio Trujillo Villegas
Director de la Sociedad Colombiana Tradición y Acción

El pasado 21 de noviembre puede llegar a ser un día histórico para Colombia. Pero no porque la oposición haya protestado violentamente contra el gobierno del Presidente Duque, sino porque a causa de esas protestas el Gobierno podría dirigir el rumbo de la nación hacia una catástrofe anunciada.

Es sólo observar el entorno latinoamericano para entender que hay un plan gigantesco, preparado milimétricamente, financiado por la extrema izquierda, y ejecutado con evidente articulación, cuyo objetivo primordial es derribar todos los gobiernos de la región que se oponen a las pretensiones del Foro de Sao Paulo.

Pero no es solo eso. Es mucho más todavía. Lo que estamos presenciando es una embestida siniestra contra la cultura y la civilización occidentales, que vienen siendo dinamitadas desde hace décadas por un fenómeno que muchos no han querido ver ni apreciar en su verdadera magnitud. Se trata del avance implacable del marxismo cultural.

La descripción más elocuente de este fenómeno la hizo el profesor Plinio Correa de Oliveira en su libro Revolución y Contra Revolución: “Como una modalidad de guerra sicológica revolucionaria, a partir de la rebelión estudiantil de La Sorbona, en mayo de 1968, numerosos autores socialistas y marxistas en general pasaron a reconocer la necesidad de una forma de revolución previa a las transformaciones políticas y socio-económicas, que operase en la vida cotidiana, en las costumbres, en las mentalidades, en los modos de ser, de sentir y de vivir. Es la llamada revolución cultural” (Cfr. Revolución y Contra Revolución, Plinio Correa de Oliveira, edición Tradición y Acción, página 146)

En esa perspectiva, hemos venido entregando la educación de nuestros hijos a unos maestros inspirados en el marxismo, que integran los cuerpos docentes de muchos colegios y universidades de todos los estratos sociales, y ahora nos preguntamos por qué muchos jóvenes se han convertido en fervientes revolucionarios de izquierda.

Vemos también cómo nuestros gobiernos destruyen la familia cristiana, imponiendo la Ideología de Género, el aborto, la eutanasia, el libre consumo de drogas y muchas otras leyes perniciosas, que son el origen de la auto-demolición de la sociedad y del estado. Todo esto, impuesto por el Congreso y las Altas Cortes de justicia, en evidente contravía de lo que quiere la población. Y para completar este cuadro trágico, los mismos gobiernos aniquilan a los sectores productivos con impuestos exorbitantes que hacen imposible el desarrollo empresarial.


Esto es lo que hacen los políticos y los magistrados que nos representan. A los primeros los elegimos porque nos prometen que van a hacer unas cosas, y en realidad terminan haciendo lo contrario. Los magistrados, son elegidos por los políticos, y entre ambos hacen lo que se les antoja para destruir el país. Nos dicen que bajarán los impuestos y al otro día de llegar al cargo los aumentan; nos prometen defender la familia y la destruyen; anuncian que gobernarán con honestidad y terminan robándose el presupuesto público; prometen enfrentar con vigor a los enemigos de la Patria pero terminan abrazados con ellos; garantizan la más absoluta impunidad a los peores delincuentes y a los más grandes corruptos, tal como ya estamos hartos de saberlo.

Las consecuencias de este pecado monumental de nuestra sociedad están a la vista. Una minoría radical, organizada, financiada y articulada por oscuras fuerzas marxistas que no aparecen ante el público, exige con desenfreno el desmonte y la destrucción anárquica de todos los factores que de alguna forma nos han proporcionado prosperidad y calidad de vida. Y ésto, para ser reemplazados por un sistema económico y político que todos sabemos que sólo produce miseria y opresión.

En Chile, las turbas enfurecidas destruyen el país desde hace un mes, generando una debacle económica y social que lo llevará hacia el caos y la miseria que ya vivieron en tiempos de Allende. Ante esto, el Presidente Sebastián Piñera, asustado e incapaz de tomar las decisiones adecuadas, se avergüenza de los éxitos alcanzados por la nación chilena durante 40 años de políticas públicas exitosas, y promete cambiar la Constitución que generó ese admirable progreso, ante las exigencias de los vándalos y los terroristas. Es la política de “ceder para no perder”, que la historia ha demostrado ser la más eficiente para conducir a una nación hacia el marxismo.

Y en Colombia, la respuesta del Presidente Duque es más o menos la misma que la de Piñera en Chile. “Los estamos escuchando”, dijo el presidente después de las marchas violentas del pasado 21 de noviembre. “A partir de la próxima semana, daré inicio a una Conversación Nacional, que fortalezca la agenda vigente de política social; trabajando así, de manera unida, en una visión de mediano y largo plazo, que nos permita cerrar las brechas sociales, nos permita luchar contra la corrupción con más efectividad y nos permita construir, entre todos, una Paz con Legalidad.” (Alocución presidencial, Nov 22 de 2019).

¿Con quién piensa hablar el Presidente? ¿Cuál será el resultado de esas reuniones? Con absoluta seguridad, los interlocutores escogidos van a exigir el desmonte de todo aquello que nos ha brindado desarrollo y crecimiento económico, para reemplazarlo por medidas socialistas y populistas que aumentarán la pobreza. Lo cual a su vez generará más protestas y nuevas concesiones gubernamentales a la izquierda, de tal forma que iremos rumbo al paraíso socialista del cual quieren escapar todos los que allí viven.

Sin embargo, algo muy importante se le está pasando por alto al Presidente Duque. ¿Acaso se le olvidó que fue elegido por más de 10 millones de personas que no están de acuerdo con las exigencias de los que marcharon en las protestas? ¿Y menos aún con lo que hicieron los vándalos y los terroristas? ¿Todavía no se enteró que la llamada “protesta legítima”, no es otra cosa que el pretexto para que unas minorías terroristas destruyan el País? Para el bien de Colombia, sería mejor que el Presidente escuche atentamente a sus electores y a todos los colombianos de bien, en vez de enredarse en diálogos tramposos con minorías extremistas que nos están destruyendo. Eso fue lo que hizo Santos y los resultados están a la vista para quien quiera verlos.

Nos está pasando por segunda vez lo que aconteció en el Plebiscito del 2016. Cuando Colombia le dijo NO al proceso de paz de Santos, ese gobierno, con la ayuda de los líderes de la oposición, entre los cuales estaba el entonces senador Iván Duque, terminó desconociendo el resultado. Pues bien, ahora vemos con enorme preocupación que este gobierno que fue elegido con más de 10 millones de votos, ahora se doblega ante las exigencias de los perdedores, que quieren imponer la destrucción y el caos en Colombia.

Lo que el Presidente debería considerar muy seriamente es que las amenazas de la extrema izquierda no son simple retórica. Son un plan magistral que está siendo ejecutado simultáneamente en varias naciones, y que seguirá avanzando mientras los gobiernos y la Sociedad pierden tiempo dialogando con aquellos que nos están diciendo claramente que nos quieren destruir.


Miles Christi

LA LITURGIA REFORMADA, 50 AÑOS DESPUÉS

Hace cincuenta años, el 30 de noviembre de 1969, la Iglesia Católica marcó el Primer Domingo de Adviento con la implementación universal del Rito Romano de la Misa revisado, aprobado por el Papa Pablo VI en respuesta a la Constitución del Concilio Vaticano II sobre la Sagrada Liturgia.

Por George Weigel


Y las guerras litúrgicas estallaron en serio.

No han disminuido desde entonces. En todo caso, se han intensificado en los últimos años.

A medida que continúen estos debates, será útil recordar que el Movimiento Litúrgico de mediados del siglo XX, que condujo a "los cambios" aprobados por el Papa Pío XII antes de conducir a "los cambios" aprobados por el Papa Pablo VI, creía que la renovación del culto de la Iglesia fomentaría tanto la santidad como la misión, incluido el testimonio social de la Iglesia. 

Para los principales reformadores litúrgicos como el padre Virgil Michel, OSB, de la abadía de St. John en Collegeville, Minnesota, la renovación litúrgica, el celo evangélico y el compromiso de vivir la doctrina social católica iban de la mano. Los obispos del Vaticano II (que aprobaron la Constitución sobre la Sagrada Liturgia con una votación de 2174 votos contra 4) estuvieron de acuerdo. Si me permiten citarme en un pasaje de mi nuevo libro, “La ironía de la historia católica moderna”:
“... el Concilio, basándose y desarrollando la enseñanza de la encíclica de Pío XII, Mediator Dei, buscó recuperar la comprensión de la liturgia como participación de toda la Iglesia en el misterio de la presencia de Dios a través de los sacramentos, después de un período en el que “liturgia” significó, principalmente, la realización de ritos adonde los laicos eran espectadores que asistían por motivos obligación legal. Esa participación, tanto el Movimiento Litúrgico como los padres conciliares esperaban, que fuera un dinamizador de la misión, porque en el centro de la liturgia está Cristo, y es Cristo quien envía a su pueblo como heraldos del Evangelio. O, como empezaron los padres conciliares [la Constitución sobre la sagrada liturgia], 'el sagrado Concilio se ha propuesto impartir un vigor cada vez mayor a la vida cristiana de los fieles... y fortalecer todo lo que pueda ayudar a llamar a la humanidad al redil de la Iglesia' ”.
Esa era la intención; los resultados, hasta la fecha, han sido decididamente mixtos.

Es un error básico de lógica pensar que todo lo que sucedió después del Vaticano II sucedió a causa del Vaticano II. Pero incluso los defensores de la liturgia reformada, entre los que me cuento, deben plantear algún tipo de conexión entre lo que sucedió hace 50 años y dos fenómenos perturbadores: la disminución de la asistencia a misa semanal y la falta de convicción de que, en la Eucaristía, los católicos se encuentran con el presencia real del Señor Jesucristo, cuerpo y sangre, alma y divinidad. Quizás era inevitable que los ácidos culturales de la modernidad tardía hicieran que demasiados católicos del siglo XXI pensaran en la misa dominical como una opción recreativa de fin de semana en lugar de un momento privilegiado de encuentro con el Señor, en el que la adoración nos equipa espiritualmente para la misión. Pero incluso si eso es cierto Los proponentes de la liturgia reformada deben reconocer que “los cambios” no detuvieron el éxodo católico del culto dominical. Tampoco mitigaron la ignorancia católica de la realidad de la Eucaristía.

Pero luego está la otra cara de la moneda. Crecí con la liturgia preconciliar. No era un Mozart Missa Brevis y un latín sonoro todos los domingos; era más a menudo mal pronunciada (y a menudo murmurada) en latín y música pietista execrable (cuando había alguna). Por supuesto, hubo celebraciones dignas y hermosas de lo que ahora conocemos como la Forma Extraordinaria de la Misa, y al vivir en una parroquia catedralicia, tuve el privilegio de participar en ellas como monaguillo y niño de coro. Pero difícilmente eran la norma en el catolicismo estadounidense. La nostalgia por un pasado imaginario no es una guía confiable para el futuro.

Hace unas semanas, estaba discutiendo los últimos giros y vueltas en las guerras litúrgicas con un sabio observador de los asuntos cristianos en los Estados Unidos, un converso al catolicismo del luteranismo confesional. Cuando le pregunté qué pensaba que buscaban los tradicionalistas millennials en la "vieja misa", respondió de inmediato: "el asombro". Probablemente sea cierto. También es cierto que la Forma Ordinaria del Rito Romano puede celebrarse para que el asombro y el asombro de la presencia divina sean palpables.

Para ver un ejemplo, visite smcgvl.org y haga clic en "Mass Video" para experimentar la belleza de la liturgia reformada en la Iglesia Católica St. Mary en Greenville, Carolina del Sur: una parroquia que también es un ejemplo próspero de la Nueva Evangelización, que encarna la esperanza de que la reforma litúrgica, reformada, pueda energizar la misión y capacitar a los discípulos misioneros.


George Weigel es miembro distinguido principal del Centro de Política Pública y Ética de Washington, DC, donde ocupa la cátedra William E. Simon en Estudios Católicos.




martes, 26 de noviembre de 2019

‘DESARROLLO SOSTENIBLE’ Y LA IGLESIA VENDIDA COMO ESCLAVA

Ha llegado el momento de rescatar a nuestros hermanos, y por hermanos me refiero a aquellos católicos que han permanecido en la Iglesia y que adoran a Dios con devoción y en la única manera que la mayoría de ellos ha conocido.

Por Raymond Kowalski 


Quizás asistan a misa cada semana y cada día de precepto, o quizás asistan a misa ocasionalmente. Quizás crean que Jesucristo está realmente presente en la eucaristía o quizás piensen que la eucaristía es una cena comunitaria. 

Probablemente no tengan ni idea de que necesitan ser rescatados, y puede que se resistan a nuestros esfuerzos, pero debemos intentar rescatarlos de todos modos.

A menos que pertenezcan a una parroquia donde se predica la verdad del evangelio (no que se lea solamente), sus almas están en peligro. 

Nosotros — y por nosotros me refiero a los que creemos en la Encarnación, la Pasión y Muerte de Jesucristo, la Resurrección y la Vida Eterna —alguna vez estuvimos así como están nuestros hermanos ahora. Podemos ver lo que ellos aún no ven.

El rebaño, todo el rebaño, que en los Estados Unidos asciende a unos 51 millones y mundialmente a unos 1200 millones, ha sido traicionado por sus pastores. Los que tenemos ojos para ver y oídos para oír debemos salvarnos y hacer lo posible para salvar a nuestros hermanos.

Nuestros hermanos han crecido en la Iglesia Católica. Para ellos, el “Novus Ordo” lanzado hace 50 años por el Concilio Vaticano II, manifestado particularmente en la liturgia, es solo una forma moderna de ser católico.

Pero en el pontificado del papa Francisco, el Novus Ordo se ha convertido en algo más que una “preferencia litúrgica”. El papa Francisco ha dicho y hecho muchas cosas alarmantes. El resultado es que la aclimatación de cincuenta años ha terminado. Es tiempo de completar la obra del Concilio Vaticano II. El papa Francisco está usando el inmenso poder de su cargo, tanto espiritual como temporal, para rehacer la fe católica, mientras intenta continuar obligando a sus seguidores haciendo que se inclinen hacia su voluntad.

La piel de cordero se le salió en 2019. En febrero, el papa voló a Abu Dhabi, donde se reunió con un imán musulmán para firmar un “Documento sobre la Fraternidad Humana por Paz Mundial y la Convivencia Común”. El documento llamó mucho la atención porque proclamaba que Dios desea el pluralismo y la diversidad de religiones. En el vuelo de regreso, el papa defendió los contenidos del documento: “Esto lo reafirmo claramente: desde el punto de vista católico, el documento no se ha separado ni un milímetro del Vaticano II, incluso se cita en varias ocasiones. El Documento fue hecho en el espíritu del Vaticano II”.

El documento también decía otras cosas, pero su significado fue eclipsado por el indignante repudio al gran envío de Cristo a sus apóstoles para que bauticen a todas las naciones. El documento llamaba a los líderes del mundo y arquitectos de la política internacional a intervenir para detener las guerras, los conflictos, y el deterioro medioambiental.

El 10 de septiembre, cuando regresaba de su viaje a Sudáfrica, el papa aseveró que el deber de la humanidad es obedecer a las Naciones Unidas, ciertamente una genuflexión a “los arquitectos de la política internacional”.

Inmediatamente tras la conclusión del Sínodo del Amazonas en Roma, la Pontificia Academia de las Ciencias firmó el 28 de octubre en la sede Vaticana de la academia, una declaración para apoyar el “desarrollo sostenible” en el Amazonas y encontrar maneras de alcanzar los 17 “objetivos de desarrollo sostenible” oficiales de las Naciones Unidas. La declaración afirmaba que “la crisis climática y humanitaria que atraviesa el mundo exige una acción rápida, integrada, y urgente”.

Toda organización necesita una misión, una razón para su existencia. Sin la misión de bautizar a todas las naciones, ¿cuál es la nueva misión de la Iglesia Católica? 

El Papa ya nos lo ha dicho: combatir el deterioro medioambiental, practicar el desarrollo sostenible, y promover la obediencia a las Naciones Unidas.

En este papado, la doctrina es usada como distracción, como cortina de humo. Nunca se trató de la existencia del infierno, la divinidad de Cristo, o la resurrección del cuerpo físico de Cristo. En este papado, la nouvelle théologie se encuentra floreciente — es decir, este papado nos enseña que, dado que al ser concebidos todos nos encontramos orientados hacia Dios, no hay necesidad de un Redentor, no hay necesidad de su madre concebida sin pecado, y no hay necesidad de pertenecer a, o convertirse a, la Iglesia Católica. Toda adoración de parte de los humanos da Gloria a Dios, sin importar el objeto de su adoración. Ningún acto humano, sin importar qué tan vil o inmoral, puede derrotar su orientación hacia Dios.

Y así el Nuevo Orden se convirtió en el Nuevo Orden Mundial. La Iglesia Católica institucional se convirtió en un partido católico. Ilógicamente, el propósito del partido católico es salvar al planeta de la desorientada creación de Dios — es decir, de la humanidad.

Los fieles han sido vendidos como esclavos. Los católicos de China fueron los primeros. Ahora el resto de nosotros ha sido entregado. Las doctrinas y restricciones de la Iglesia serán usadas para mantenernos en línea, pero no con el propósito de salvar nuestras almas — sino con el propósito de obedecer a nuestros amos humanos. Algunos de nosotros vemos y comprendemos lo que está pasando, pero muchos, tal vez la mayoría de nuestros hermanos, no lo ve.

Un porcentaje de ellos asiste a misa. Nada les parece diferente a cualquier otra misa de domingo. Sin embargo, pronto escucharán frases como “todo está conectado” y “nuestra casa común”. Incluso pueden llegar a escuchar sobre la Pachamama. La nueva misión de la Iglesia Católica no les parecerá disonante. Sin embargo, eventualmente, su liturgia dejará de ser válida. Sus sacerdotes no tendrán ordenación válida. El Novus Ordo será estéril y ya no será eficaz para su salvación.

Rescatar a alguien es salvarlo de una situación peligrosa y llevarlo a un lugar seguro. ¿Dónde sería eso exactamente? ¿Dónde nos sentimos seguros, lo suficientemente seguros como para traer a nuestros hermanos? La respuesta es la liturgia de los tiempos, el usus antiquior, la misa tradicional en latín, que ha regresado de la oscuridad durante este papado.

¿Y además, cómo permanecemos en la única y verdadera Iglesia fundada por Jesucristo y protegida por el Espíritu Santo que la habita, pero no en la Iglesia institucional que ha sido usurpada por apóstatas? Nos han dado lo que necesitamos en forma de una Declaración de Verdades, el 31 de mayo de 2019, firmada por dos cardenales, dos arzobispos, y un obispo. La Declaración de Verdades contiene 40 párrafos numerados a modo de reafirmación de la verdadera fe católica y repudio de los errores del papa Francisco. Es el antídoto para la Nouvelle théologie.

El obispo Athanasius Schneider, uno de los firmantes de la Declaración de Verdades, ha publicado un nuevo libro, Christus Vincit, que es tanto inspirador en su mensaje como escalofriante en su visión del curso predecible de sucesos mundiales. Concluye el libro con un apéndice, una copia de la Declaración de Verdades en forma impresa.

La misa tradicional en latín y las verdades inmutables de la fe católica son las herramientas que debemos usar para salvar nuestras almas y las de nuestros hermanos. La verdadera fe no está perdida. La verdadera Iglesia no se encuentra sin remedio. Cuando los israelitas huían del faraón, se enfrentaron al Mar Rojo y todo parecía perdido. Sin embargo, se abrió un camino ante ellos. Debemos tener confianza de que un camino también se abrirá para los fieles católicos, y debemos llevar a la mayor cantidad posible de hermanos a un lugar seguro.


One Peter Five

EL SÍNDROME DE CHINA DEL VATICANO

¿Cuánto tiempo puede permanecer en silencio el Vaticano sobre la represión china en Hong Kong y sobre informes de persecución y campos de reeducación para creyentes religiosos en el resto de China?

Por Robert Royal


Claramente, las figuras de la Curia romana (principalmente el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin) que elaboraron el acuerdo aún no publicado con el gobierno comunista se han puesto en una situación moral complicada. 

Si hablan, pueden poner en peligro el acuerdo (lo que no sería exactamente una tragedia, ya que solo ha llevado a actos aún más violentos y más abiertos contra los cristianos en China). 

Si no hablan, corren el riesgo aún mayor de ser cómplices, cómplices conspicuos, en la represión y la posible liquidación de un heroico pueblo católico de confesores y mártires.

Esto no tenía que ser así. Así como la máquina de relaciones públicas del Vaticano es capaz de desarrollar campañas para promover las preocupaciones del papa Francisco sobre el medio ambiente, los inmigrantes, la pena de muerte, y ahora las armas nucleares, también podría haber hecho que los crímenes contra los cristianos, particularmente los católicos, sean mucho más visibles, y una prioridad urgente para cualquier persona, en cualquier parte del mundo, que preste atención al liderazgo moral de la Iglesia. 

Y no solo en China, porque la persecución de los cristianos existe en varios puntos críticos de todo el mundo y hay cada vez más ataques anticristianos incluso en países occidentales como Francia y el Reino Unido, por no hablar de nuestro propio país.

Muchos católicos se enojaron con razón cuando el obispo Marcelo Sánchez Sorondo, canciller del Pontificio Consejo de Ciencias Sociales, que regresaba de un viaje a China, dijo: "En este momento, los que mejor implementan la doctrina social de la Iglesia son los chinos"

Eso fue tan absurdo, considerando la represión religiosa, el daño ambiental, los abortos forzados, la vigilancia orwelliana de su propia gente, que da mucho que pensar.

Sin embargo, los juicios erróneos no se limitan a China. Actualmente, el Vaticano persigue una línea constante de críticas antioccidentales contra la presunta xenofobia, las economías rapaces y los "pecados" ambientales de Europa y América del Norte

Hay debates que vale la pena tener sobre esas y otras preguntas públicas. Pero el progresismo simplista que Roma ha adoptado sobre estos temas bastante complejos hace que sus posiciones sean en gran medida inútiles y eminentemente ignorables por las naciones del mundo.

Mientras tanto, solo en los últimos meses, hemos visto ataques contra iglesias católicas (ataques organizados, no solo violencia esporádica) en China, sino también en Argentina, Chile, Nicaragua, Venezuela, Egipto, Irak, India, Sri Lanka, Nigeria (donde varios sacerdotes han sido secuestrados), Y la lista continúa. 

Pero, ¿le interesan a Roma estas amenazas directas a la Iglesia? Llamar a los perpetradores y a los gobiernos que a menudo los habilitan requeriría una conversación dura que no solo diga, sentimentalmente, que "todos buscamos el mismo bien común" y "necesitamos practicar el diálogo".

Ya no sabemos lo que tenemos en común, incluso en las naciones occidentales. La idea de que podemos apelar a algunos principios humanitarios comunes a nivel internacional, aunque es algo que desear devotamente, está siendo cuestionada ante nuestros propios ojos. 

Otras visiones del bien (o del mal) son bastante prominentes en el mundo. 

Y merecen ser llamados en términos contundentes cuando resultan en violencia contra inocentes, ya sea en China, Oriente Medio o las naciones desarrolladas. 

No convertiremos a quienes sostienen esos puntos de vista a una visión más humana o cristiana con nuestros llamamientos actualmente débiles al “diálogo” y la “fraternidad”. 

Para algunos, el diálogo y la fraternidad falsa, sin los medios morales y militares para proteger a los inocentes de los ataques, son solo otros nombres para la debilidad y la decadencia.

El catolicismo solía ser el único cuerpo cristiano que tenía una visión fuerte y coherente de la necesidad de la cooperación con todos los hombres de buena voluntad, así como la voluntad de confrontar a aquellos que no tienen buenas intenciones. ¿Todavía es así?

El papa fue noticia la semana pasada durante su vuelo de regreso de Asia cuando declaró: “El uso de armas nucleares es inmoral, por lo que debe agregarse al Catecismo de la Iglesia Católica. No solo su uso, sino también su posesión: debido a un accidente o la locura de algún líder gubernamental, la locura de una persona puede destruir a la humanidad".

Por buenas que sean sus intenciones (como en los cambios al Catecismo sobre la pena capital y su oposición a las cadenas perpetuas), sabemos que las armas nucleares nunca serán abolidas. Y aunque ese hecho es preocupante, de alguna manera es algo bueno. Es probable que ningún país se desarme cuando otros países, países con valores muy diferentes al papa Francisco, también poseen armas de destrucción masiva. 

Es un hecho triste sobre nuestra naturaleza humana, pero en este momento de la historia humana solo la disuasión mutua impide el chantaje nuclear o el uso directo de armas nucleares. ¿Qué harían China o Corea del Norte con sus armas nucleares si Estados Unidos no las tuviera?

Como Winston Churchill percibió de inmediato hace décadas, cuando se enteró de los ataques nucleares de Estados Unidos contra Japón, "en adelante, la seguridad será el fuerte hijo del terror"

Una moralidad realista, para nuestro momento de la historia, tiene que encontrar algo de espacio en sus deliberaciones por la necesidad de armas nucleares en manos de poderes globales más razonables, como un medio de disuasión, precisamente para evitar que se usen alguna vez.

Es bueno que cualquier papa le recuerde al mundo que el uso de armas indiscriminadas de destrucción masiva es un mal moral grave. Y que incluso poseerlos es moralmente problemático.

Sin embargo, no es algo bueno cuando permitimos que las visiones poco realistas y utópicas nos hipnoticen, incluso cuando las amenazas serias y la persecución real de nuestros hermanos creyentes y muchos otros inocentes en todo el mundo continúan ocurriendo.

No podemos permitir que nuestro deseo de mejores relaciones, con China, el mundo musulmán o las fuerzas seculares que nos rodean, nos impida decir algunas verdades duras y actuar en consecuencia

Cualquier cosa menos significará más sufrimiento y muerte para las mismas personas que tenemos la responsabilidad de proteger.

CONFERENCIA DE PRENSA DE FRANCISCO DURANTE EL VUELO DE REGRESO DE TAILANDIA Y JAPON (26 DE NOVIEMBRE DE 2019)


VIAJE APOSTÓLICO DE FRANCISCO

A TAILANDIA Y JAPÓN

(19 - 26 DE NOVIEMBRE DE 2019)


CONFERENCIA DE PRENSA DEL SANTO PADRE

DURANTE EL VUELO DE REGRESO


Vuelo Papal

martes 26 de noviembre de 2019

Mateo Bruni: Buenos días a todos, buenos días Santo Padre. Fue un viaje intenso, incluso desafiante - para los periodistas ciertamente y para ustedes también -; Un viaje hermoso, con muchos acontecimientos muy importantes y muchas cosas que decir, muchos discursos. Y ahora llega este momento de encuentro con la prensa. Si quiere decir una palabra, quizás, al principio…

Papa Francisco: Les agradezco su trabajo, porque realmente fue un viaje intenso y además con un cambio de categorías, porque una cosa era Tailandia, otra cosa era Japón. No puedes evaluar cosas con la misma categoría; las realidades deben ser evaluadas según las categorías que provienen de la misma realidad. Y éstas eran dos realidades totalmente diferentes. Entonces se necesita doble trabajo, y gracias a ustedes por esto, incluso en algunos días muy intensos, creo que el trabajo fue fuerte. Agradezco. Me sentí cerca de ti en este trabajo. Gracias.

Mateo Bruni: La primera pregunta es del padre Yamamoto, del “Catholic Shimbum”.

Padre Makoto Yamamoto, “Catholic Shimbum”: Buenas noches, Santo Padre. Le agradecemos mucho que haya venido a Japón desde tan lejos. Soy sacerdote diocesano en Fukuoka, cerca de Nagasaki. Me gustaría preguntarle esto: ha visitado Nagasaki e Hiroshima. Santo Padre, ¿cómo se sintió? Me gustaría preguntarle otra cosa: ¿tienen la sociedad occidental y la Iglesia algo que aprender de la sociedad oriental y de la Iglesia oriental?

Papa Francisco: Empezaré por el último. Hay una cosa que me iluminó mucho, un dicho: “Lux ex Oriente, ex Ovest luxus”. La luz viene de Oriente, el lujo, el consumismo viene de Occidente. Precisamente existe esta sabiduría oriental, que no es sólo sabiduría del conocimiento, es sabiduría de los tiempos, sabiduría de la contemplación. A la sociedad occidental, que siempre tiene demasiada prisa, ayuda mucho aprender un poco de contemplación, detenerse, mirar las cosas también poéticamente. ¿Sabes? Pensando esto -es una opinión personal- creo que a Occidente le falta un poco de poesía. Hay algunas cosas poéticas hermosas, pero Oriente va más allá. Oriente es capaz de mirar las cosas con ojos que van más allá; No me gustaría utilizar la palabra "trascendente", porque algunas religiones orientales no mencionan la trascendencia, pero ciertamente sí lo hacen con una visión más allá del límite de la inmanencia, sin decir trascendencia, más allá. Por eso hablo de "poesía", de lo que es la gratuidad, de buscar la perfección en el ayuno, la penitencia y también en la lectura de la sabiduría de los sabios orientales. Creo que los occidentales haríamos bien en detenernos un rato y dedicar tiempo a la sabiduría. La cultura de las prisas [necesita] la cultura de “detenerse un rato”. Detener. No sé si esto ayuda a aclarar la diferencia y lo que necesitamos.

La primera [pregunta]: Nagasaki e Hiroshima. Ambas sufrieron la bomba atómica, y eso las hace similares. Pero hay una diferencia. Nagasaki no sólo tenía la bomba, sino también los cristianos. Nagasaki tiene raíces cristianas, un cristianismo antiguo. Hubo persecución a los cristianos en todo Japón, pero en Nagasaki fue muy fuerte. El secretario de la Nunciatura me regaló un facsímil de madera que contenía los “buscados” de aquella época: “¡Se buscan cristianos! Si encuentras uno, repúntalo y obtendrás mucho; si encuentras un sacerdote, repúntalo y obtendrás mucho”. Algo como esto irá al museo. Esto es sorprendente: ha habido siglos de persecución. Se trata de un fenómeno cristiano, que "relativiza", en el buen sentido de la palabra, la bomba atómica, porque son dos cosas. Si uno va a Nagasaki pensando simplemente: “Sí, vale, ella era cristiana… Pero ahí estaba la bomba atómica”, y se detiene allí [descuida una parte de su historia]. En cambio, ir a Hiroshima es sólo para la bomba atómica, porque no es una ciudad cristiana como Nagasaki. Por eso quería ir a ambas. Es cierto, en ambos hubo un desastre atómico.

Hiroshima fue una verdadera catequesis humana sobre la crueldad. Crueldad. No pude ver el museo de Hiroshima, porque estuve allí poco tiempo [para la reunión], porque fue un mal día, pero dicen que es terrible, terrible: cartas de los Jefes de Estado, de los generales explicando cómo se podía producir un desastre mayor. Para mí fue una experiencia mucho más conmovedora que Nagasaki. En Nagasaki fue el del martirio: vi un poco del museo –de paso– del martirio; pero el de Hiroshima, muy conmovedor. Y allí reiteré que es inmoral el uso de armas nucleares - esto debe ir en el Catecismo de la Iglesia Católica -, y no sólo el uso, también la posesión, porque un accidente, una posesión, o la locura de algún gobernante, la locura de uno puede destruir a la humanidad. Pensemos en el dicho de Einstein: “La Cuarta Guerra Mundial se librará con palos y piedras”.

Mateo Bruni: La segunda pregunta es del Dr. Kawarada, que trabaja para “Asahi Shimbum”.

Shinichi Kawarada, “Asahi Shimbum”: Buenos días, Santo Padre. Me gustaría hacer una pregunta sobre la energía nuclear. Como bien indicó usted, no se puede lograr una paz duradera sin desarme. Japón es un país que goza de la protección nuclear de los Estados Unidos y también es un productor de energía nuclear, lo que supone un gran riesgo para el medio ambiente y la humanidad, como lo demostró trágicamente el accidente de Fukushima. ¿Cómo puede Japón contribuir a la realización de la paz mundial? ¿Deberían cerrarse las centrales nucleares? Gracias.

Papa Francisco: Vuelvo a la propiedad de las industrias nucleares. Siempre puede ocurrir un accidente. Lo habéis experimentado, incluso el triple desastre que tanto destruyó. La energía nuclear está en su límite. Excluyamos las armas, porque eso es destrucción. Pero el uso de la energía nuclear está en gran medida al límite, porque todavía no hemos alcanzado la seguridad total. No llegamos allí. Podrías decirme: “Sí, incluso con electricidad puedes provocar un desastre por falta de seguridad”. Pero es un pequeño desastre. Un desastre nuclear, de una central nuclear, será un desastre mayor. Y la seguridad aún no se ha resuelto. Yo -pero es una opinión personal- no utilizaría la energía nuclear hasta que su uso sea totalmente seguro. Pero soy un profano en esto y doy una idea. Algunos dicen que la energía nuclear va en contra de la administración de la creación, que la destruirá y que debe detenerse. Está sujeto a debate. Me centro en la seguridad. No se tiene la confianza para evitar un desastre. Sí, dentro de diez años será uno en el mundo, pero luego [impacta en] la creación: el desastre de la energía nuclear en la creación, y también en las personas.

El desastre nuclear en Ucrania todavía dura muchos años. Distingo de la guerra, de las armas. Pero aquí digo que necesitamos realizar investigaciones sobre seguridad, tanto en desastres como en medio ambiente. Y en materia de medio ambiente creo que hemos ido más allá del límite, más allá del límite: en la agricultura, por ejemplo, con pesticidas, en la cría de pollos: los médicos dicen a las madres que no alimenten a sus hijos con los pollos de granja, porque están engordados con hormonas y los niños serán malos para la salud. –; Muchas enfermedades raras que existen hoy en día se deben a un uso que no es bueno para el medio ambiente. Son enfermedades raras. Cables eléctricos y muchas cosas más... Proteger el medio ambiente es algo que hay que hacer hoy o nunca. Pero volviendo a la energía nuclear: construcción, seguridad y protección del medio ambiente.

Mateo Bruni: La tercera pregunta es de Elisabetta Zunica, que trabaja para el periódico japonés "Kyodo News".

Elisabetta Zunica"Kyodo News": Hakamada Iwao es un condenado a muerte japonés que espera un nuevo juicio. Usted estuvo presente en la Misa en el Tokyo Dome, pero no tuvo la oportunidad de hablar con usted. ¿Podría confirmar si estaba programada una breve reunión con usted? Porque se habla mucho del tema de la pena de muerte en Japón. Poco más de un mes antes de que se modificara el Catecismo sobre este tema, 13 presos fueron condenados. No hay una sola referencia a este tema en sus discursos durante esta visita. ¿Por qué no quiso hablar en esta ocasión o tuvo la oportunidad de hablar de ello con el Primer Ministro Abe?

Papa Francisco
: De ese caso de pena de muerte, lo supe después, no sabía de esa persona: no lo sabía. Con el Primer Ministro hablé en general de muchos problemas: de procesos de condena eterna que nunca terminan, tanto con muerte como sin muerte. Pero hablé de esto como un problema general, que también existe en otros países: cárceles superpobladas, gente esperando con prisión preventiva, sin presunción de inocencia... Espera ahí, espera, espera... Hace quince días hice una intervención en la conferencia internacional de derecho penal y hablé sobre el fondo de este tema: el tema de las prisiones, el tema de la precaución [prisión preventiva] y luego de la pena de muerte, de la que se dijo claramente que no es moral, no se puede hacer. Creo que esto va de la mano de una conciencia que se desarrolla cada vez más. Por ejemplo, algunos países no se atreven a abolirla por problemas políticos sino que la suspenden: es una forma de declarar, sin declarar: la cadena perpetua, por ejemplo. Pero el problema es que la sentencia debe ser siempre de reintegración: una sentencia sin "ventanas" de horizonte no es humana. Incluso la cadena perpetua: hay que pensar en cómo un preso de cadena perpetua puede reintegrarse, dentro o fuera. Pero siempre necesitamos el horizonte, la reintegración. Me dirás: pero hay locos condenados, por un problema de enfermedad, de locura, de incorregibilidad genética, por así decirlo... Pero hay que buscar la manera de que al menos puedan hacer cosas que les hagan sentir como gente. Hoy en día, en muchas partes del mundo, las cárceles están superpobladas, son almacenes de carne humana, que en lugar de crecer sana, muchas veces por eso se corrompe. Hay que luchar contra la pena de muerte, poco a poco... Hay casos que me dan alegría porque hay Estados, países que dicen: pararemos. Hablé con el gobernador de un estado el año pasado, y antes de dejar su cargo hizo esa suspensión casi permanente. Son pasos, pasos de una conciencia humana. En cambio, otros países todavía no han logrado incluirlo en la línea de la humanidad.

Mateo Bruni: La siguiente pregunta proviene de Jean-Marie Guénois, por “Le Figaro”.

Jean-Marie Guénois, “Le Fígaro”: Buenos días, Santo Padre. Usted dijo que la verdadera paz sólo puede ser una paz desarmada. Pero ¿qué sucede con la autodefensa cuando un país es atacado por otro? En este caso, ¿existe todavía la posibilidad de una “guerra justa”? Pequeña pregunta: se ha hablado de una encíclica sobre la no violencia: ¿esta encíclica sobre la no violencia todavía está en trámite? Dos preguntas. Gracias, Santo Padre.

Papa Francisco: Sí, el proyecto existe, pero el próximo Papa lo hará, porque apenas tengo tiempo para... Hay proyectos que están en los cajones...: uno sobre la paz, por ejemplo, está ahí, está madurando, y cuando llegue el momento lo haré. Pero hablo bastante de esto: por ejemplo, el problema del bullying entre los escolares es un problema de violencia, hablé de ello con jóvenes japoneses sobre el tema. Es un problema que estamos tratando de ayudar a resolver con muchos programas educativos. Es un problema de violencia, y los problemas de la violencia hay que abordarlos... Pero todavía no me siento maduro para una encíclica sobre la no violencia, tengo que rezar más y buscar el camino.

Sobre la paz y las armas: existe aquel dicho romano “Si vis pacem, para bellum”. Allí no éramos maduros. Los organismos internacionales fracasan, las Naciones Unidas fracasan... Hacen muchas cosas, muchas mediaciones, es digno. Países como Noruega, por ejemplo: siempre dispuestos a mediar, a buscar una salida para evitar guerras... Esto se está haciendo y me gusta. Pero es poco, aún queda mucho por hacer. Se piensa -sin ofender- en el Consejo de Seguridad: hay un problema con las armas, todos están de acuerdo en solucionar ese problema para evitar un incidente de guerra, todos votan sí, uno con derecho de veto vota no y todo se para. He oído -no estoy en condiciones de juzgar si es bueno o no, es una opinión que he oído- que tal vez las Naciones Unidas deberían dar un paso adelante renunciando al derecho de veto de algunas naciones en el Consejo de Seguridad. No soy técnico sobre esto, pero lo escuché como una posibilidad. No sé qué decir, pero sería bueno que todos tuvieran el mismo derecho.

En el equilibrio mundial hay temas que no soy capaz de juzgar en este momento. Pero todo lo que se pueda hacer para detener la producción de armas, detener las guerras, negociar, incluso con la ayuda de facilitadores, debe hacerse siempre, siempre. Y da resultados: algunos dicen pocos, pero empezamos con un poco, luego vamos más allá con los resultados de la negociación para intentar resolver los problemas. Por ejemplo, en el caso Ucrania-Rusia: no se habla de armas, fue la negociación para el intercambio de prisioneros, eso es positivo. Siempre es un paso hacia la paz. Ahora ha habido una discusión para pensar en planificar un régimen de gobierno diferente en Donbass, y están discutiendo: este es un paso adelante para la paz.

No hace mucho sucedió algo bueno y algo malo. Lo malo es –debo decirlo– la hipocresía “armamentista”. Países cristianos -al menos de cultura cristiana-, países europeos -dicen "Europa de culto"- que hablan de paz y viven de las armas: hipocresía, así se llama. Es una palabra evangélica: Jesús la dice muchas veces en el capítulo 23 de Mateo. Debemos poner fin a esta hipocresía. Que una nación tenga el valor de decir: "No puedo hablar de paz, porque mi economía gana mucho con la fabricación de armas". Sin insultar y sin ensuciar a ese país, pero hablando como hermanos, fraternidad humana: ¡paremos, muchachos, paremos, porque esto es malo! En un puerto – ahora no lo recuerdo bien – en un puerto llegó un barco lleno de armas de un país que se suponía debía entregar a un barco más grande con destino a Yemen. Sabemos lo que está pasando en Yemen. Y los trabajadores portuarios dijeron “no”. ¡Estuvieron bien! Y el barco regresó a su hogar. Es una coincidencia, pero nos enseña cómo comportarnos en esto. La paz hoy es muy débil, muy débil, pero no debemos desanimarnos. Y con las armas favorecemos esta debilidad.

Jean-Marie Guénois, Le Figaro: ¿Y qué pasa con la autodefensa con armas?

Papa Francisco: La hipótesis de la legítima defensa siempre permanece. Es una hipótesis que también debe contemplarse en la teología moral, pero como último recurso. Último recurso, con armas. La legítima defensa debe hacerse con la diplomacia, con mediaciones. El último recurso es la legítima defensa con armas. Pero insisto: ¡último recurso! Estamos avanzando en un progreso ético que me gusta, en el cuestionamiento de todas estas cosas. Esto es hermoso: dice que la humanidad también avanza para el bien, no sólo para el mal. Gracias a ti.

Mateo Bruni: La siguiente pregunta es de Cristiana Caricato, de TV2000.

Cristiana Caricato, TV 2000: La gente lee en los periódicos que la Santa Sede ha comprado cientos de millones de propiedades en el corazón de Londres y está un poco desconcertada por este uso de las finanzas del Vaticano, sobre todo cuando también está en juego el Óbolo de San Pedro. ¿Conocía estas operaciones financieras? Y sobre todo, en su opinión, ¿es correcto el uso que se hace del Óbolo? Usted ha dicho muchas veces que no se debe ganar dinero con el dinero, ha denunciado muchas veces este uso sin escrúpulos de las finanzas, pero luego vemos que estas operaciones involucran también a la Santa Sede, y esto es chocante. ¿Cómo ve todo este asunto?

Papa Francisco: Gracias. En primer lugar, buena administración normal: llega el Óbolo de San Pedro, ¿y qué hago? ¿Lo guardo en el cajón? No. Esto es una mala gestión. Intento hacer una inversión, y cuando necesito dar, cuando tengo necesidades, durante el año, se toma el dinero, y ese capital no se deprecia, se mantiene o crece un poco. Esta es una buena administración. En cambio, la administración "de cajón" es mala. Pero hay que buscar una buena administración, una buena inversión: ¿está claro? Incluso una inversión... en nuestro país decimos "una inversión de viuda", como dicen las viudas: dos huevos aquí, tres aquí, cinco allá. Si uno cae, el otro está ahí y no se arruinarán. Siempre se trata de algo seguro, siempre se trata de algo moral. Si inviertes un Pence en una fábrica de armamento, ¡el Pence ya no es el Pence! Si haces una inversión y pasas años sin tocar el capital, no es bueno. El Óbolo de San Pedro [por un año] hay que gastarlo durante un año, año y medio, hasta que llegue la otra colección, la que se hace a nivel global. Ésta es una buena gestión: ir sobre seguro. Y sí, también se puede comprar una propiedad, alquilarla y luego venderla, pero sobre seguro, con toda la seguridad por el bien de la gente y de Pence. Este es un aspecto.

Entonces pasó lo que pasó: un escándalo, hicieron cosas que no parecen limpias. Pero la denuncia no vino del exterior. Continuó esa reforma de la metodología económica que ya había iniciado Benedicto XVI, y fue el Auditor Interno quien dijo: aquí hay algo malo, hay algo que no funciona. Vino hacia mí y le dije: “¿Estás seguro?” - “Sí”, respondió, me mostró los números. "¿Qué tengo que hacer?" – “Existe la justicia vaticana: ve y denúncialo al Promotor de Justicia”. Y en esto me alegré, porque vemos que la administración del Vaticano ahora tiene los recursos para aclarar las cosas malas que suceden dentro, como este caso, que, si no es el caso de la propiedad de Londres - ¿por qué no es todavía? claro-, sin embargo hubo casos de corrupción allí. La Promotora de Justicia estudió el asunto, hizo las consultas y vio que había un desequilibrio en el presupuesto. Luego me pidió permiso para hacer las búsquedas. Dije: “¿Está claro este [estudio]?” – “Sí, hay presunción de corrupción y en estos casos tengo que hacer allanamientos en esta oficina, en esta oficina, en esta oficina…”. Y firmé la autorización. Se allanaron cinco oficinas y hoy en día -aunque existe la presunción de inocencia- hay capitales que no están bien administrados, ni siquiera con corrupción. Creo que en menos de un mes comenzarán los interrogatorios a las cinco personas que fueron bloqueadas porque había indicios de corrupción. Puedes decirme: ¿son corruptos estos cinco? No, la presunción de inocencia es una garantía, un derecho humano. Pero hay corrupción, se nota. Con las búsquedas veremos si son culpables o no. Es malo, no es agradable que esto esté sucediendo en el Vaticano. Pero esto quedó aclarado por los mecanismos internos que comenzaron a funcionar, como el Papa Benedicto había comenzado a hacer. Por esto doy gracias a Dios. No doy gracias a Dios porque hay corrupción, pero doy gracias a Dios porque el sistema de control del Vaticano funciona bien.

Mateo Bruni: La siguiente pregunta es de Philip Pullella de Reuters.

Felipe Pullella, Reuters: Si me permite, quería continuar un poco con esta pregunta que hizo Cristiana, con un poco más de detalle. Ha habido mucha preocupación en las últimas semanas sobre lo que está sucediendo en las finanzas del Vaticano, y algunos dicen que hay una guerra interna sobre quién debería controlar el dinero. La mayoría de los miembros del consejo directivo de la AIF han dimitido. El grupo Egmont, que es el grupo de estas autoridades financieras, suspendió al Vaticano las comunicaciones seguras después del ataque del 1 de octubre. El director de la AIF sigue suspendido, como usted ha dicho, y todavía no hay un auditor general. ¿Qué se puede hacer o decir para garantizar a la comunidad financiera internacional y a los fieles en general, que están llamados a contribuir al Pence, que el Vaticano no volverá a ser considerado un "paria" al que hay que mantener excluido, en el que no se puede confiar?, ¿Continuarán las reformas y no volveremos a los hábitos del pasado?

Papa Francisco: Gracias por la pregunta. El Vaticano ha avanzado en su administración. Por ejemplo, el IOR ahora es aceptado por todos los bancos y puede actuar normalmente como los bancos italianos, algo que no existía hace un año. Ha habido algunos avances. Luego, sobre el grupo Egmont. El grupo Egmont es una entidad internacional no oficial; es un grupo al que pertenece la AIF. Y el control internacional no depende del grupo Egmont, el grupo Egmont es un grupo privado, que tiene su peso, pero es un grupo privado. Monyeval hará la inspección: la ha previsto para los primeros meses del año que viene y la hará. El director de la AIF fue suspendido por sospechas de mala administración. El presidente de la AIF obligó al grupo Egmont a retomar la documentación y la justicia no puede hacerlo. Ante esto, consulté con un magistrado italiano de alto nivel: ¿qué debo hacer? La justicia ante una acusación de corrupción es soberana en un país, es soberana, nadie puede entrometerse ahí, nadie puede darle los papeles al grupo Egmont [y decir]: “Tus papeles están aquí”. No. Hay que estudiar los documentos que revelan lo que parece ser una mala administración en el sentido de un mal control: fue la AIF –al parecer– la que no controló los crímenes de otros. Su deber era controlar. Espero que se demuestre que no es así, porque todavía existe la presunción de inocencia; pero por el momento el magistrado es soberano y debe estudiar cómo le fue; porque de lo contrario un país tendría una administración superior que socavaría la soberanía del país. El mandato del presidente de la AIF expiró el 19 [de noviembre]; Lo llamé unos días antes y él no se dio cuenta de que lo estaba llamando, así me lo dijo. Y anuncié que se iba el día 19. Ya encontré un sucesor: un magistrado del más alto nivel jurídico y económico nacional e internacional, y a mi regreso asumirá el cargo en la AIF y continuará cosas así. Habría sido una contradicción que la autoridad de control fuera soberana sobre el Estado. No es algo fácil de entender. Pero lo que nos ha preocupado un poco es el grupo Egmont, que es un grupo privado: ayuda mucho, pero no es la autoridad de control de Moneyval. Moneyval estudiará los números, estudiará los procedimientos, estudiará cómo actuó el Promotor de Justicia y cómo el juez y los jueces determinaron el asunto. Sé que en estos días comenzará -o ha comenzado- el interrogatorio de algunos de los cinco que han sido suspendidos. No es fácil, pero no debemos ser ingenuos, no debemos ser esclavos. Alguien me dijo -pero no lo creo-: "Sí, con esto de que hemos tocado al grupo Egmont, la gente tiene miedo...". Y hay un poco de terrorismo [psicológico] en marcha. Pero dejémoslo de lado. Avanzamos con la ley, con Moneyval, con el nuevo presidente de la AIF. Y el director está suspendido, pero si fuera inocente, me gustaría que, porque es hermoso, que una persona sea inocente. Pero se hizo algo de ruido con este grupo, que quería que se tocaran las cartas que pertenecían al grupo.

Felipe Pulella: ¿Es para asegurar a los fieles que todo va bien?

Papa Francisco: ¡Es para garantizar esto! Mire, es la primera vez en el Vaticano que la olla se descubre por dentro, no por fuera. Desde fuera, [sucedió] muchas veces. Nos dijeron: "Miren...", y nos dio tanta vergüenza... Pero en esto el Papa Benedicto fue sabio: inició un proceso que ha madurado, ha madurado y ahora están las instituciones. Que el Auditor tuvo la valentía de denunciar por escrito a cinco personas...: el Auditor está trabajando. Realmente no quiero ofender al grupo Egmont, porque hace mucho bien, ayuda, pero en este caso la soberanía del Estado es justicia. La justicia es más soberana incluso que el poder ejecutivo. Más soberana. No es fácil de entender, pero les pido que comprendan esta dificultad. Gracias a ti.

Mateo Bruni: La otra pregunta proviene de Roland Juchem, de la prensa alemana.

Roland Juchem, CIC: Santo Padre, en el vuelo de Bangkok a Tokio envió un telegrama a la señora Carrie Lam de Hong Kong. ¿Qué opina de la situación allí, con las manifestaciones y después de las elecciones municipales? ¿Y cuándo podremos acompañarlo a Beijing?

Papa Francisco: Los telegramas se envían a todos los jefes de Estado, es automático: son un saludo y también una forma educada de pedir permiso para sobrevolar su territorio. Esto no tiene ningún significado de condena o apoyo. Es una cosa mecánica que hacen todos los aviones: cuando técnicamente entran, avisan que están entrando, y lo hacemos con educación. Decimos adiós. Esto no tiene ningún valor en el sentido que usted pide, sólo un valor de cortesía.

La otra cosa que me preguntas es qué pienso [de la situación en Hong Kong]. Pero no se trata sólo de Hong Kong: pensemos en Chile, pensemos en Francia, la Francia democrática: un año de "chalecos amarillos". Pensemos en Nicaragua, pensemos en otros países latinoamericanos, en Brasil, que tienen problemas similares, e incluso en algunos países europeos. Es algo generalizado. ¿Qué hace la Santa Sede con esto? Llamado al diálogo, a la paz... Pero no es sólo Hong Kong, hay varias realidades que tienen problemas que no puedo evaluar en este momento. Respeto la paz y pido paz para todos estos países que tienen problemas. En España también hay problemas así... Es mejor poner las cosas en perspectiva y llamar al diálogo, a la paz, para que los problemas se resuelvan.

Roland Juchem, CIC: ¿Y cuándo irá a Beijing?

Papa Francisco: ¡Ah, me gustaría ir a Beijing! Me encanta China...

Mateo Bruni: Gracias Rolando. Hay una pregunta de Valentina Alazraki.

Valentina Alazraki, Televisa: Papa Francisco, América Latina está en llamas. Vimos imágenes después de Venezuela y Chile que no pensamos que veríamos después de Pinochet. Hemos visto la situación en Bolivia, Nicaragua u otros países: disturbios, violencia en las calles, muertos, heridos, incluso iglesias quemadas, violadas. ¿Cuál es su análisis de lo que está sucediendo en estos países? ¿Están haciendo algo la Iglesia y usted personalmente, como Papa latinoamericano?

Papa Francisco: Alguien me dijo esto: “Hay que hacer un análisis”. La situación actual en América Latina se parece a la de 1974-1980, cuando en Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay con Strössner, y creo que también Bolivia, con Lidia Gueiler, tenían en ese momento la Operación Cóndor. Una situación candente, pero no sé si es un problema similar u otro. Realmente, no soy capaz de hacer el análisis completo de esto ahora mismo. Es cierto que hay declaraciones que precisamente no son de paz. Me da miedo lo que está pasando en Chile, porque Chile está saliendo de un problema de abuso que causó tanto sufrimiento y ahora tiene un problema como este que no entendemos bien. Pero está ardiendo, como usted dice, y hay que buscar el diálogo y también el análisis. Todavía no he encontrado un análisis bien hecho de la situación en América Latina. Y también hay gobiernos débiles, muy débiles, que no han logrado poner orden y paz internamente. Y es por eso que llegamos a esta situación.

Valentina Alazraki, Televisa: Evo Morales pidió su mediación, por ejemplo. Cosas concretas...

Papa Francisco: Sí, cosas concretas. Venezuela ha pedido mediación y la Santa Sede siempre ha estado dispuesta. Hay una buena relación; Estamos ahí para ayudar cuando sea necesario. Bolivia ha hecho algo así, todavía no sé qué camino, tendré que ver, pero también hicieron un pedido a las Naciones Unidas que enviaron delegados, y también a algunos países de la Unión Europea. No sé si Chile ha hecho algún pedido de mediación internacional. Brasil ciertamente no, pero allí también hay problemas. Es un poco raro, no quiero decir ni una palabra más porque soy un incompetente, porque no he estudiado bien y sinceramente no entiendo bien el problema.

Pero aprovecho tu pregunta: has hablado poco de Tailandia, y Tailandia es otra cosa, diferente de Japón, otra cultura, totalmente diferente, una cultura de trascendencia, una cultura también de belleza, diferente de la belleza de Japón: una cultura con tanta pobreza y tanta riqueza espiritual. Pero también hay un problema que duele el corazón y que nos hace pensar en “Grecia y los demás” [libro de Valentina Alazraki]: Ella es una maestra en este problema de la explotación, lo ha estudiado bien, y su libro hizo mucho bien. Y Tailandia, algunos lugares en Tailandia son difíciles, son difíciles en eso. Pero está el sur de Tailandia, también está el hermoso norte de Tailandia, donde no pude ir, la Tailandia tribal, al igual que está el noreste de la India tribal, que tiene una cultura completamente diferente. Recibí unas veinte personas de aquella zona, los primeros cristianos, los primeros bautizados, que vinieron a Roma, con otra cultura diferente, esas culturas tribales, que son bien conocidas en la India, pero aún no lo son en Tailandia; está al norte. Y Bangkok, hemos visto, es una ciudad muy moderna, es una ciudad fuerte y grande, pero tiene problemas diferentes a los de Japón y riquezas diferentes a las de Japón. Esto es importante. Pero quería subrayar el problema de la explotación y le agradezco ese libro suyo.

Así como quisiera agradecer el "libro verde" [El alfabeto verde del Papa Francisco] de Franca Giansoldati... ¿dónde está? Ah, está ahí. Dos mujeres que vienen en el vuelo y que han escrito cada una un libro que aborda los problemas actuales: el problema ecológico, el problema de la destrucción de la madre tierra, del medio ambiente; y el problema de la explotación humana, que usted ha mencionado. Vemos que las mujeres trabajan más que los hombres y son capaces: gracias. Gracias a ambas por este aporte. Gracias. Y todavía tengo la camiseta de Rocío en el corazón [la referencia es a la camiseta de una joven mexicana asesinada que Valentina Alazraki regaló al Papa durante una entrevista reciente].

Y a todos ustedes, gracias por hacer preguntas directas, gracias. Esto es bueno, siempre es bueno. Recen por mí. Buen almuerzo. Gracias.


SANTA TERESA, LAS EXCOMUNIONES Y LA CONCIENCIA

Cuando la gran santa española, Teresa de Ávila, emprendió la reforma carmelita con la fundación del monasterio de San José de Ávila, no podía ni imaginar que pocos años después, en 1577, su nombre se convertiría en objeto de excomunión por partida doble. 

Por Cristina de Magistris

Es un suceso de su vida que los biógrafos tienden a cubrir con un velo de comprensible y caritativo silencio para no dejar en mal lugar a los religiosos culpables de tan grave desafuero. 

Veamos qué pasó. 

Iniciada la reforma, Santa Teresa no se limitó a fundar numerosos carmelos; también reformó el monasterio en el que había entrado siendo todavía joven (la Encarnación de Ávila) cuando el visitador apostólico la envió como priora en 1571. A pesar de la pésima acogida que tuvo en un principio por parte de las religiosas, consiguió transformarlas en tres años gracias a los esfuerzos infatigables de San Juan de la Cruz, a quien la Santa había llamado a Ávila para que se encargare de la dirección espiritual y de confesar a las monjas. La transformación y las consecuentes austeridades no fueron del agrado de los carmelitas calzados, antiguos confesores del monasterio, y cuando en 1577 las religiosas eligieron nuevamente a Teresa (que después de tres años en la Encarnación había reanudado las fundaciones) hubo una enérgica reacción por parte de los antiguos confesores que rayó en lo inverosímil. La propia Santa nos lo cuenta de su puño y letra con lujo de detalles.

En la Carta CLXVI, del 22 de octubre de 1577, dirigida a la madre María de San José, priora del convento de Sevilla y confidente suya, dice la Santa: «Yo digo a vuestra reverencia, que pasó aquí en la Encarnación una cosa, que creo que no se ha visto otra de la manera. Por orden del Tostado vino aquí el provincial de los Calzados [el P. Juan Gutiérrez de la Magdalena, provincial de los carmelitas calzados de Castilla] á hacer elección, y trayo grandes censuras y descomuniones, para las que me diesen á mí voto, y con todo esto á ellas no se les dió nada, sino, como si no las dijeran cosa, votaron por mí cincuenta y cinco monjas; y cada voto que daban al provincial las descomulgaba y maldecía, ha hoy quince días, y sin oír misa ni entrar en el coro, aun cuando no se dice el Oficio Divino, y que no las hable naide, ni los confesores ni sus mismos padres».

Pero las monjas no se dejaron intimidar lo más mínimo, convencidas de la legitimidad de la elección y las votaciones. 


«Y lo que más cae en gracia –prosigue la Santa– es, que otro día después de esta elección machucada, volvió el provincial á llamarlas, que viniesen á hacer elección, y ellas respondieron, que no tenían para qué hacer más elección, que ya la habían hecho; y de que esto vió tornólas a descomulgar, y llamó a las que habían quedado, que eran cuarenta y cuatro, y sacó otra priora, y llamó al Tostado por confirmación. Ya la tienen confirmada, y las demás están fuertes, y dicen que la quieren obedecer sino por vicaria»

Como vemos, ¡no una, sino dos excomuniones para quien hubiese votado por Teresa! Aun así, las religiosas no cedieron ni después de la segunda excomunión. 

«Los letrados dicen que no están descomulgadas, y que los frailes van contra el Concilio [de Trento], en hacer priora la que han hecho, con menos votos. Ellas han enviado al Tostado á decirle como me quieren por priora, él dice que no…» 

Así pues, tras la segunda excomunión, aquellas religiosas no solamente se negaron a claudicar, sino que escribieron a su enemigo (al que había decretado las excomuniones) para hacer valer sus derechos. 

Como solía hacer Santa Teresa en los casos complejos, recurrió a los teólogos. 

La historia no nos ha transmitido sus nombres: cabe suponer que uno de ellos fuese el ilustre dominico P. Domingo Báñez, que tenía en mucho aprecio la reforma teresiana y era además confidente de la Santa. 

En todo caso, Teresa, que –como ella misma decía– habría dado la vida por la más mínima ceremonia de la Iglesia, no vacila en afirmar que esas excomuniones no son válidas. 

A fin de resolver tan espinosa cuestión, escribió al rey Felipe II, gran admirador de la Santa y de la reforma teresiana, el cual a su vez se dirigió al Nuncio, que finalmente levantó las excomuniones. Pero hubieron de transcurrir dos meses, durante los cuales las monjas rebeldes estuvieron presas y privadas de los sacramentos, y aun así no cedieron a las presiones a las que se las sometía a diario.

El 10 de diciembre de 1577 la Santa volvió a escribir a la madre María de San José (carta CLXXIII) 


«Á las monjas de la Encarnación las han asuelto después de haber estado casi dos meses descomulgadas, como ya vuestra reverencia sabrá, y tenídolas muy apretadas: mandó el Rey que el nuncio las mandase asolver. Enviaron el Tostado y los demás que le aconsejan un prior de Toledo á ello, y asolviólas con tantas molestias. […] y todo porque no quieren por priora á la que ellos quieren».

Como se ve, ni aun después del levantamiento de las excomuniones cambiaron de parecer las monjas supuestamente rebeldes, clara indicación de que la excomunión no era válida. 


Pero los atropellos no terminaron aquí. Los encargados de levantar la excomunión (los mismos que la habían decretado) no tuvieron escrúpulos para secuestrar en el mismo día, después de dales una paliza, a los dos confesores del monasterio: San Juan de la Cruz y el P. Germán de San Matías. 

«Y quitáronles los dos Descalzos –escribe la Santa en la misma carta– que tenían allí puestos por el comisario apostólico, y por el nuncio pasado, y hanlos llevado presos, como á malhechores. […] El día que los prendieron dicen que los azotaron dos veces, y que les hacen todo el mal tratamiento que pueden […] Y dicen que [el padre Germán] iba echando sangre por la boca».

Los dos fueron encarcelados por separado. San Juan de la Cruz fue llevado en secreto a Toledo, donde quedó preso en unas condiciones inhumanas. 


Y con su típica ironía dolorida, Teresa concluye 

«que más quisiera verlos en tierra de moros»

Sobre el padre calzado que había urdido el secuestro, escribió más tarde al Rey que si lo habían hecho vicario provincial debía 

«ser porque él tiene más partes [talento] para hacer mártires» (Carta CLXX). 

Eso sí, los abusos cometidos contra ambos frailes no fueron objeto de la menor censura. Los que no tuvieron escrúpulos para excomulgar a cincuenta y cinco monjas inocentes no vacilaron en incurrir en graves responsabilidades por encarcelar y golpear a dos religiosos. Sabían, evidentemente, que tenían cubiertas las espaldas.

La excomunión es la censura eclesiástica más grave en que pueda incurrir un bautizado. Como todas las censuras, es un instrumento en manos de la Iglesia que tiene como fin principal la salus animarum de quienes incurren en ella. 


Con todo, pasa por manos humanas y, como en el caso en cuestión, puede pasar de ser instrumento de salvación a arma en manos del poder, e incluso de pasiones. 

En ese caso la censura no tiene validez, como decía Santa Teresa, y debe prevalecer la conciencia, como en el caso de las cincuenta y cinco monjas de la Encarnación de Ávila a las que Santa Teresa apoyó y de las que dijo: 

«Aquellas almas […] de mucha perfección, y hase parecido en cómo han llevado los trabajos» (Carta 226). 

En casos parecidos, el transgresor no es el excomulgado sino el excomulgante, como lo fueron los que torturaron a San Juan de la Cruz y su compañero. 

Las palabras del cardenal Newman cobran más actualidad que nunca: 

«Si el Papa o la Reina exigieran una obediencia absoluta, vulnerarían las leyes de la sociedad humana; a ninguno de los dos se les debe obediencia absoluta».

A la gran Teresa, una de las estrellas que más relucen en el firmamento de los santos, le gustaba repetir hacia el final de su vida: 


«¡En fin, Señor, soy hija de la Iglesia!» 

Por eso, cuando decía que la excomunión no era válida, sabía que obedecía a la Madre Iglesia, que no pide jamás a sus hijos que renuncien al juicio de su propia conciencia. 

Dicho de otro modo: Santa Teresa sostenía la primacía de la conciencia, que, como también decía Newman, «es una grave consejera» y «tiene sus derechos porque también tiene sus deberes».

Los labios de Santa Teresa, y los de las cincuenta y cinco monjas excomulgadas de Ávila, habrían podido pronunciar con mucha razón el clamor del cardenal inglés: 


«Antes la santidad que la paz». 

En los tiempos de honda apostasía que vive el orbe católico, el ejemplo de las cincuenta y cinco carmelitas excomulgadas es a la vez una advertencia y una enseñanza. 

Hace ya años que se ve a inocentes que son objeto de censuras injustas y a culpables que son alegremente absueltos y promovidos a puestos importantes. 

Si empiezan a prodigarse las excomuniones injustas, brindaremos con la gran santa de Ávila y con John Henry Newman; indudablemente por el papa, pero primero por la conciencia y luego por el papa.


Adelante la Fe



lunes, 25 de noviembre de 2019

SACERDOTES CONDENADOS POR ABUSAR DE NIÑOS EN ESCUELA PARA SORDOS DE ARGENTINA

El sacerdote católico italiano Nicola Corradi fue acompañado a la Corte el 25 de noviembre antes de que un veredicto de culpabilidad lo declarara culpable de abuso sexual en  Próvolo en Mendoza.


Dos sacerdotes católicos han sido condenados por abusar sexualmente de estudiantes de un instituto que atendía a niños sordos. Los sacerdotes han sido condenados a más de 40 años en prisión.

Sus víctimas dicen que el abusador debería haber sido detenido siete años antes de su arresto, cuando fue acusado de abusar de niños en una escuela en Italia.

El padre Nicola Corradi, un italiano de 83 años, estaba sentado en una silla de ruedas el lunes mientras era sentenciado a 42 años de prisión el 25 de noviembre, junto al padre Horacio Corbacho, de 59 años, sentenciado a 45 años. Un empleado laico, el jardinero Armando Gómez, fue condenado a 18 años de prisión.

Horacio Corbacho

El abuso tuvo lugar en el ahora cerrado Instituto Antonio Próvolo para niños sordos y con discapacidad auditiva en la provincia argentina de Mendoza. El juicio se refería a más de 20 casos de abuso en total, incluidos cargos de violación, tocamientos sexuales y corrupción de menores. Según los informes, los estudiantes fueron obligados a ver pornografía o realizar actos sexuales entre ellos.

Los casos involucran a 10 estudiantes, aunque unos 20 han hecho acusaciones de abuso. Los depravados abusaban especialmente de los niños que pasaban la noche en los albergues del instituto, y las víctimas dijeron que tenían miedo de denunciar por temor a vivir en la pobreza después de ser expulsados ​​o por temor a que sus padres fueran castigados.

Los estudiantes generalmente provenían de familias pobres y tenían limitaciones de comunicación. La escuela no enseñaba lengua de signos, pero seguía una metodología que tenía como objetivo enseñar a los niños a leer y hablar como aquellos que podían oír, informó el Washington Post en febrero. Los estudiantes de la escuela que usaban lenguaje de señas eran reprendidos físicamente.

Los crímenes ocurrieron entre 2004 y 2016, cuando Corradi, Corbacho y otros fueron arrestados y la escuela cerró.

Después del veredicto, las víctimas de los depredadores sexuales celebraron fuera de la sala del tribunal.

“Estoy feliz, muchas gracias por la batalla, porque todos nos han apoyado... Esto ha cambiado mi vida, que está evolucionando”, dijo Vanina Garay, de 26 años, a Associated Press.

Corradi es miembro de la Compañía de María, una comunidad religiosa italiana que gestiona escuelas para niños sordos en varios países. Las escuelas llevan el nombre de Antonio Provolo, un sacerdote italiano del siglo XIX que fundó la comunidad religiosa de Corradi.

Corradi trabajó en una escuela hermana en La Plata, Argentina, de 1970 a 1994, y antiguos alumnos también lo acusaron de abuso allí. Antes de eso, trabajó en una escuela Antonio Provolo en Verona, Italia. Fue acusado de abuso por primera vez en 2009, cuando 14 jóvenes italianos denunciaron que habían sido abusados ​​por sacerdotes, hermanos religiosos y otros adultos en el Instituto Provolo de Verona, a lo largo de varias décadas.

No pudieron enfrentar un proceso civil debido a los plazos de prescripción.

Tras una investigación del Vaticano, cinco sacerdotes del instituto italiano fueron sancionados; pero Corradi, que entonces vivía en Argentina, no estaba entre ellos. Un investigador del Vaticano creía que su único acusador era víctima de abuso, pero debido a que Corradi fue acusado de abuso por tantas personas y su historia mostraba aparentes inconsistencias, el investigador dudó de la plausibilidad de sus afirmaciones, según el Washington Post.

Cuando se inició el juicio en Argentina, entre los que protestaban fuera del tribunal se encontraba el ex estudiante Ezequiel Villalonga, que ahora tiene 18 años.

“Los del Próvolo en Mendoza dijimos: 'no más miedo. Nosotros tenemos el poder'”, dijo, según Associated Press. Como muchas otras víctimas de abusos en la escuela, critica duramente al “papa Francisco”.

“Francisco estuvo muy callado sobre los sacerdotes abusivos, pero ahora llega la sentencia”, dijo Villalonga. “Sé que el papa tiene miedo porque los sordos han sido valientes”.

Los defensores de las víctimas han pedido que los abusadores sean expulsados ​​del estado clerical.

La Arquidiócesis de Mendoza ha dicho que desconocía los antecedentes del sacerdote italiano cuando llegó a Argentina. Dijo que el sacerdote dependía del apoyo de su congregación religiosa con sede en Italia. La arquidiócesis expresó “solidaridad y cercanía” con las “presuntas” víctimas y dijo que, en su opinión, se deben establecer responsabilidades y castigos por los “presuntos” delitos.

“Como parte del pueblo de Mendoza deseamos la verdad y la justicia, y ponemos en manos de Dios... la obra de quienes tienen la tarea de impartirla”, dijo la arquidiócesis en un comunicado del 2 de agosto.

Dos religiosas que trabajaron en el colegio de Mendoza están acusadas de participar en los abusos o conocerlos, al igual que exdirectores y empleados a quienes se les acusa de conocer los crímenes pero no tomar medidas. En 2018, un empleado fue condenado a 10 años por violación, tocamientos sexuales y corrupción de menores.

El “papa Francisco” anteriormente se desempeñó como Arzobispo de Buenos Aires. Él encabezaba la conferencia episcopal argentina cuando se denunciaron los crímenes en 2009 y 2010.

En 2014, Corradi fue objeto de una carta enviada al “papa Francisco” por víctimas italianas de abuso sexual que estaban preocupadas por el ministerio en curso del sacerdote, a pesar de las acusaciones en su contra. En 2015, el grupo entregó personalmente al “papa” una lista de sacerdotes acusados ​​de abusos, según el Washington Post.

Según se informa, el grupo no recibió respuesta de Francisco, pero sí de un funcionario del Vaticano, el arzobispo Giovanni Becciu, quien escribió al grupo en 2016 para decirles que había informado a la conferencia episcopal italiana de su solicitud de una investigación.

Más tarde ese año, Corradi, al igual que Corbacho y otro empleado de la escuela, fueron arrestados. Cuando las autoridades argentinas arrestaron a Corradi y Corbacho, informó el Washington Post, los funcionarios locales dijeron que la Iglesia en Argentina no cooperó plenamente con la investigación.


Catholic News Agency


BERGOGLIO DENIGRA A LOS CRISTIANOS FRENTE A LOS MUSULMANES

No sólo es curioso sino elocuente que Bergoglio se alíe con los que han masacrado la Fe durante décadas con los métodos más sangrientos 

Por María Ferraz

Bergoglio odia a los cristianos y ama a sus enemigos, los musulmanes, quienes han pasado a los cristianos por la espada sin contemplaciones en el transcurso de la historia como manda el Corán, aunque ahora utilicen, además de las armas dentro y fuera de Europa, la persecución social y política, lo que obliga a malvivir o a huir de los países de mayoría musulmana a los seguidores de Jesús. 

Que se lo pregunten a Asia Bibi quien además ha denunciado que hay muchos cristianos en las cárceles de Pakistán por el hecho de no rendirse al Alá de Mahoma.

Los cristianos han sido erradicados de vastas zonas del mundo empezando por las comunidades cristianas primitivas. 

El Islam es una secta satánica como apuntó un Papa preconciliar. 

Y no sólo es curioso sino elocuente que Bergoglio se alíe con los que han masacrado la fe durante décadas con los métodos más sangrientos e invierta los términos aludiendo a la Canción de Rolando* en esta audiencia sin sonrojarse. 

Y es que los masones son socios de los islamistas, los homosexuales y los comunistas, con los cual parece que Bergoglio compadrea con fruición si no es que pertenece a cada uno de estos grupos.

Atención, también a la afirmación del pacha-papa que dice que las religiones a partir de ahora ya no son sistemas cerrados que no se pueden cambiar** aunque se contradiga a renglón seguido, porque éstas deben mantener su propia identidad.

Y vuelve a insistir que todas las religiones tienen elementos integristas. 

Le pregunto: ¿ha visto algún grupo de católicos que con violencia ataquen invadan y quemen mezquitas o templos budistas como ellos hacen en tantos países de África y medio oriente? ¿Que corten las cabezas o crucifiquen a los no cristianos?



Informa el Boletín de la Santa Sede:

Audiencia a los participantes en el encuentro organizado por el Instituto para el Dialogo Interreligioso de la Argentina (IDI), 18.11.2019

Esta mañana, el Santo Padre Francisco ha recibido en audiencia a los participantes en el encuentro organizado por el Instituto para el Dialogo Interreligioso de la Argentina (IDI).

Publicamos a continuación el discurso que el Santo Padre ha dirigido a los presentes en la audiencia:

Discurso del Santo Padre

Señoras y señores:
(...)

El mundo nos observa a nosotros, los creyentes, para comprobar cuál es nuestra actitud ante la casa común (...)
La intención del Documento es adoptar: la cultura del diálogo como vía; la colaboración común como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio. 

**De ahora en adelante se puede afirmar que las religiones no son un sistema cerrado que no se puede cambiar, sino que (mantienen) su propia identidad

Y esto es clave: la identidad no se negocia, porque si vos negociás la identidad ya no hay diálogo, hay sometimiento.
La fraternidad es una realidad humana compleja, a la cual se debe prestar atención y tratarla con delicadeza. Cuando Dios nos pregunta: «¿Dónde está tu hermano?», la primera pregunta sobre la fraternidad que está en la Biblia «¿Dónde está tu hermano?», nadie podrá responder: «No sé, no soy el custodio de mi hermano» (cf. Gn 4,9). 

Entonces surgen distintas preguntas: ¿Cómo cuidarnos recíprocamente en la única familia humana de la que todos somos hermanos? ¿Cómo alimentar una fraternidad para que no sea teórica, para que se traduzca en fraternidad? ¿Cómo podemos hacer prevalecer la inclusión del otro sobre la exclusión en nombre de la propia pertenencia? ¿Qué podemos hacer para que las religiones sean canales de fraternidad en lugar de barreras de división? Un poquito de historia nos tiene que espantar: las guerras religiosas, las cristianas, pensemos en la de los 30 años, solamente pensemos en la noche de San Bartolomé. El que no siente espanto adentro que se pregunte por qué.

Es importante demostrar que los creyentes somos un factor de paz para las sociedades humanas y así responderemos a quienes injustamente acusan a las religiones de fomentar odio y ser causa de violencia. 

En el mundo precario de hoy, el diálogo entre las religiones no es un signo de debilidad. Este encuentra su propia razón de ser en el diálogo de Dios con la humanidad. Se trata de cambiar actitudes históricas. Me viene como símbolo una escena de la *Chanson de Roland, cuando los cristianos vencen a los musulmanes y los ponen todos en fila delante de la pila bautismal, y uno con una espada. Y los musulmanes tenían que elegir entre el bautismo o la espada. Eso hicimos los cristianos. Era una mentalidad que hoy no podemos aceptar, ni comprender, ni puede funcionar más. Cuidemos los grupos integristas, cada uno tiene lo suyo. En Argentina hay algún rinconcito integrista por ahí. Y tratemos con la fraternidad ir adelante. El integrismo es una peste y todas las religiones tienen algún primo hermano integrista ahí, que se agrupa.(...)

https://t.co/87EqGJWctW?amp=1


Religión, la Voz Libre