sábado, 10 de enero de 2026

MONSEÑOR VIGANÒ: LA ELITE QUE PRETENDE ELIMINAR A LA HUMANIDAD

La Unión Europea es una asociación subversiva criminal: no puede ser “cambiada desde dentro”, debe simplemente ser arrasada.

Por Monseñor Carlo Maria Viganò


Una élite subversiva se ha apoderado de los gobiernos de casi todos los países occidentales. Sus emisarios en los gobiernos consideran a sus propios ciudadanos como enemigos a extinguir mediante pandemias, guerras, hambrunas y criminalidad. Hace décadas que los globalistas reivindican orgullosamente la paternidad de los proyectos de despoblación, en el silencio cómplice de la prensa mainstream y de todas las instituciones civiles y religiosas. Y si los crímenes de la farsa psicopandémica y los fraudes de la emergencia climática son ya innegables, resulta ahora evidente que el sector a eliminar es precisamente el agroalimentario, hoy demasiado parcelado y por lo tanto, poco controlable a nivel global.

El Mercosur es un tratado de libre comercio con Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay en virtud del cual Europa será invadida por alimentos producidos por cultivos o ganaderías no sometidos a nuestras estrictas normas sanitarias. Su aprobación constituye un ataque a la agricultura, a la ganadería, a la pesca y a la salud de los ciudadanos europeos, que tendrá como resultado la destrucción del tejido socioeconómico de enteras Naciones y la dependencia alimentaria de las multinacionales del sector, todas referibles a los fondos de inversión BlackRock, Vanguard y StateStreet que están saqueando las tierras agrícolas.

El sometimiento de los gobernantes a los intereses de la élite globalista es aún más evidente ante la planificación de la sustitución étnica, perseguida con el fin de borrar la identidad religiosa, cultural, lingüística y económica de los Estados y poder controlar mejor a las masas. Desde Starmer a Macron, desde Rutte a Sánchez, desde Von der Leyen a Meloni, la vigilancia total está ya en fase de realización y se volverá irreversible con la introducción de la moneda digital y la obligación del ID único para el acceso a los servicios esenciales.

Expreso por lo tanto, mi pleno apoyo a las manifestaciones de protesta de los agricultores y ganaderos europeos y británicos, en estas semanas objeto de una verdadera y propia persecución despiadada e injustificada. Deseo que los ciudadanos brinden pleno respaldo a estas categorías particularmente afectadas, en primer lugar comprando directamente de ellos lo que producen, porque es gracias a su presencia que podemos comer de manera sana y evitar alimentos ultraprocesados o genéticamente modificados. Invito a boicotear a las empresas de la gran distribución que apoyan el Mercosur y penalizan la producción interna.

La Unión Europea es una asociación subversiva criminal: no puede ser “cambiada desde dentro”, debe simplemente ser arrasada.
  

No hay comentarios: