miércoles, 26 de enero de 2011

EL PAPA PONE A JUANA DE ARCO COMO MODELO PARA POLÍTICOS

Ante 4 mil personas, resaltó a la santa patrona de Francia como ejemplo de lazo entre experiencia mística y pasión política. Para ella, la fe es la luz “que guía cada elección”. Asegura que a quienes la condenaron les faltó “caridad y humildad”.

El papa Benedicto XVI puso este miércoles de ejemplo a Santa Juana de Arco "para los laicos comprometidos en la vida política, sobre todo en la situaciones más difíciles", durante la tradicional audiencia de los miércoles que celebró en el Aula Pablo VI en el Vaticano ante de cerca de 4.000 personas.

En ese sentido invitó el Papa a leer el compromiso de Juana "para la liberación de su pueblo, entendido como una obra de justicia humana que cumple con caridad".

"Una mujer -recordó - con sólo 17 años, muy fuerte y decidida, que fue capaz de convencer a hombres inseguros y desanimados".

El Papa narró que Juana de Arco luchó para levantar el cerco inglés a la ciudad de Orleans y apoyó al futuro Rey Carlos, que recibió la corona de Francia en Reims.

Para Juana de Arco, como será "un siglo más tarde para otro gran santo, Tomás Moro" la fe es la luz "que guía cada elección" y "en Jesús se contempla toda la realidad de la Iglesia, sea la triunfante del cielo como la militante en la tierra".

Apresada por sus enemigos, Juana de Arco fue conducida a la ciudad de Rouen y sometida a un largo proceso judicial, siendo condenada a la hoguera el 20 de mayo de 1431, relató el papa Ratzinger.

El obispo de Roma evocó "el encuentro dramático entre Juana de Arco y sus jueces, que son eclesiásticos, teólogos de la Universidad de París, a los cuales -explicó- les falta la caridad y la humildad para ver en esta joven, acusada y condenada a la muerte terrible de la hoguera, la acción de Dios".

Sus jueces -dijo- "no supieron que acabaron condenando a una mujer santa".
"El suplicio se consumó en el viejo mercado -añadió- y Juana pide a un sacerdote que coloque ante la hoguera un crucifijo de procesión".

"Así murió mirando a Jesús Crucificado y pronunciando en voz alta el nombre de Jesús", relató.

"El nombre de Jesús invocado por nuestra Santa hasta los últimos instantes de su vida terrena, era como el continuo respiro de su alma, como el latido de su corazón, el centro de toda su vida", comentó.

Juana de Arco -prosiguió- había comprendido que "el amor abraza toda la realidad de Dios y del hombre, del cielo y de la tierra, de la Iglesia y del mundo (..) y con el voto de virginidad, consagra en modo exclusivo toda su persona al único amor de Jesús".

El juicio a Juana de Arco fue revisado a instancias del papa Calixto III y fue declarada inocente en 1456, siendo canonizada en 1920 por Benedicto XV y nombrada santa patrona de Francia.


La catequesis en detalle

La catequesis de la audiencia general, celebrada en el Aula Pablo VI y a la que asistieron 3.000 personas, estuvo dedicada este miércoles a la figura de Santa Juana de Arco (1412-1431), una de "las mujeres fuertes que al final de la Edad Media, llevaron sin miedo la gran luz del Evangelio en las complejas peripecias de la historia".

El Papa explicó que la vida de Juana, hija de campesinos acomodados, se enmarca en el conflicto bélico que se conoce como la Guerra de los Cien Años, entre Francia e Inglaterra. Muy joven, a los 13 años, Juana sintió a través de la "voz" de San Miguel Arcángel "la llamada del Señor a intensificar su vida cristiana, y también a comprometerse en primera persona por la liberación de su pueblo".

Juana hace voto de virginidad y redobla sus oraciones, participando con un nuevo empeño en la vida sacramental. "La compasión y el compromiso de la joven campesina francesa ante los sufrimientos de su pueblo -dijo el pontífice- son todavía más intensos gracias a su relación mística con Dios. Uno de los aspectos más originales de la santidad de esta joven es este lazo entre experiencia mística y pasión política.

Al principio de 1429 Juana comienza su acción y superando todos los obstáculos encuentra al delfín de Francia, el futuro rey Carlos VII, que en Poitiers la somete a un examen por parte de algunos teólogos de Universidad que "expresan un juicio positivo; en ella no hay nada malo, es una buena cristiana".

El 22 de marzo de ese mismo año Juana dicta una carta al Rey de Inglaterra y a sus hombres que asedian la ciudad de Orleáns. "Su propuesta es de verdadera paz en la justicia entre dos pueblos cristianos, invocando los nombres de Jesús y María", observó el Santo Padre. Pero la rechazan y Juana debe luchar por la liberación de la ciudad. Otro momento culminante de su empresa es la coronación del Rey Carlos en Reims, el 17 de julio de 1429.

La pasión de Juana comienza el 23 de mayo de 1430 cuando cae prisionera de sus enemigos en Compiegne y es conducida a la ciudad de Rouen, donde tendrá lugar su largo y dramático proceso que concluye con la condena a muerte el 30 de mayo de 1431.

Presiden el proceso dos grandes jueces eclesiásticos, el obispo Pierre Cauchon y el inquisidor Jean le Maistre, pero en realidad lo conducen un grupo de teólogos de la universidad de Paris, "eclesiásticos franceses que pertenecen al grupo político opuesto al de Juana y tienen a priori -dijo el Santo Padre- un juicio negativo sobre su persona y su misión. Este proceso es una página terrible en la historia de la santidad y también una página que ilumina el misterio de la Iglesia, que (…) al mismo tiempo es siempre santa y siempre necesitada de purificación".

"A diferencia de los santos teólogos que habían iluminado la Universidad de París, como Buenaventura, Tomás de Aquino o Duns Escoto, (...) estos jueces son teólogos que carecen de caridad y humildad para ver en esta joven la acción de Dios" y no ven "que los misterios de Dios son revelados en el corazón de los pequeños mientras permanecen ocultos a los sabios y doctos. (...) Los jueces de Juana son radicalmente incapaces de comprenderla, de ver la belleza de su alma".

Juana muere en la hoguera el 30 de mayo de 1431, con un crucifijo en las manos e invocando el nombre de Jesús. Veinticinco años después, el Proceso de Anulación abierto por Calixto III "concluye con una sentencia solemne que declara nula la condena y (...) resalta la inocencia de Juana y su perfecta fidelidad a la Iglesia. Juana de Arco será canonizada en 1920 por Benedicto XV".

"El Nombre de Jesús que la Santa invocó hasta en los últimos instantes de su vida terrenal era como el continuo respiro de su alma (...) el centro de su vida. Esta Santa había entendido que el Amor abraza toda la realidad de Dios y del ser humano, del cielo y de la tierra, de la Iglesia y del mundo. (...) La liberación de su pueblo es una obra de justicia humana que cumple en caridad, por amor de Jesús. El suyo es un hermoso ejemplo de santidad para los laicos comprometidos en la vida política, sobre todo en las situaciones más difíciles".

"En Jesús Juana contempla también toda la Iglesia, la Iglesia triunfante del cielo, como la Iglesia militante en la tierra. Según sus palabras, "es todo uno Nuestro Señor y la Iglesia". Esta afirmación tiene un carácter realmente heroico en el contexto del proceso de condena, frente a sus jueces, hombres de iglesia que la persiguieron y condenaron".

"Con su luminoso testimonio -concluyó Benedicto XVI- Juana nos invita a una medida alta de la vida cristiana: hacer de la oración el hilo conductor de nuestras jornadas; tener plena confianza en cumplir la voluntad de Dios, cualquiera que sea, vivir la caridad sin favoritismos, sin límites y sacar fuerzas del amor a Jesús para amar profundamente a su Iglesia".



ESPAÑA SE ACERCA RÁPIDAMENTE A LOS NIVELES PORCENTUALES DE ABORTO DE ESTADOS UNIDOS

La tasa estadounidense de abortos sobre embarazos en 2009 fue del 23% y sólo en la ciudad de Nueva York se alcanzó el 41%; la española fue del 18,5% y va en aumento.

El porcentaje de abortos sobre embarazos en Estados Unidos fue del 23% en el año 2009 y, según denunció recientemente el arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, sólo en la ciudad de Nueva York se alcanzó una tasa del 41%, lo que le ha llevado a relanzar un plan de apoyo a cualquier mujer embarazada con problemas.

Hay que destacar que un factor clave de distorsión del gran porcentaje de abortos que se produce entre las estadounidenses tiene que ver precisamente con ese 41% de una ciudad que, actualmente, cuenta con casi ocho millones y medio de habitantes.

La tasa de abortos sobre embarazos de Estados Unidos viene a coincidir con la de abortos sobre nacimientos que se realizaron en España en el mismo año, el 23%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Teniendo en cuenta que en 2009 hubo en España 492.931 nacimientos y 111.482 abortos, se puede concluir que la tasa de abortos sobre embarazos de españolas fue prácticamente del 18,5%.


Tras los pasos de Estados Unidos

Estas cifras muestran que los niveles porcentuales de abortos sobre embarazos en España se acercan rápidamente a los de Estados Unidos, un país con una larga tradición abortista, a diferencia de España.

Este hecho cobra una mayor dimensión si se considera que en Estados Unidos hay un gran debate social abierto en torno al aborto, mientras que en España ese debate es prácticamente inexistente.

Otro factor diferencial es que en Estados Unidos la tasa de fertilidad, por encima de 2,1, es lo suficientemente buena para garantizar su futuro, mientras que en España se tienen sólo 1,4 hijos por mujer, una tasa que hace insostenible el sistema del bienestar a largo plazo.

De hecho, la fertilidad en España se redujo a la mitad en 35 años, los que van desde 1975 a 2010, en tanto que la media mundial ha caído menos, según datos del informe World Fertility Patterns, elaborado por la ONU.

Ese estudio constata que en España la caída de la fertilidad ha sido más acusada y se ha reducido justo a la mitad en esos 35 años, al pasar de 2,8 hijos por mujer a 1,4, con lo que la caída ha sido también de 1,4 puntos.


Abortos en Nueva York: “espeluznante”

Por lo que respecta al porcentaje de abortos en la ciudad de los rascacielos, el arzobispo de Nueva York, ante las últimas cifras, hizo público un llamamiento para redoblar los esfuerzos en pos de una reducción de los abortos en la ciudad.

“Que el 41% de los bebés de Nueva York sean abortados –un porcentaje incluso más alto en el Bronx y entre nuestros bebés afroamericanos– es claramente espeluznante”, declaraba en una conferencia de prensa el pasado 6 de enero.

Monseñor Timothy Dolan pronunció estas palabras en una conferencia de prensa de la Chiaroscuro Foundation en el Penn Club de la ciudad de Nueva York, según informa Notifam.

La cifra del 41% venía de un informe del departamento de salud de la ciudad y las estadísticas mostraban que había habido 87.273 abortos en el 2009, por debajo de los 94.466 del 2000. El informe también revelaba que la tasa de abortos por embarazo en las mujeres negras era cercana al 60%. (ForumLibertas.com)



"PIDA LA EUTANASIA, MUERTO ES USTED MÁS ÚTIL A LA SOCIEDAD": BÉLGICA A LA COSECHA DE ÓRGANOS

En 2008 hubo (oficialmente) 705 eutanasias legales en el país; unos médicos piden usar los órganos para "usos sanitarios".

Por J. A. Antonio

El mensaje es claro: "usted, como enfermo, es una carga; pero una vez muerto, será usted muy útil; no sea egoísta, pida la eutanasia".

El mensaje es claro, pero aún no se formula con tanta claridad. Pero ya casi no falta nada. Tres médicos belgas de tres universidades distintas del país, aprovechando que Bélgica es legal y frecuente la eutanasia desde 2002 (eliminación de enfermos, en principio, con su permiso... o con el de alguien más) proponen abiertamente usarlos para cosechar órganos útiles para trasplantes.

En una convención médica organizada en diciembre de 2010 por la Real Academia Belga de Medicina, Dirk Ysebaert, Dirk Van Raemdonck y Michel Meurisse, de los hospitales universitarios de Amberes, Lovaina y Lieja explicaron que un 20% de las 705 personas que oficialmente fueron "eutanasiadas" en el país padecían desórdenes neuromusculares, pero sus órganos eran de una calidad relativamente alta, buena para trasplantes. En Bélgica (como en todo el mundo) los órganos para trasplantar siempre son útiles y bienvenidos, y estos médicos pedían utilizarlos.

Los autores expusieron un protocolo para obtener los órganos, ya que la "eutanasia en casa" no es adecuada para ello: hay que "eutanasiar" al enfermo en un hospital.

El protocolo pide una "estricta separación" entre la petición de eutanasia, el "procedimiento eutanásico" (la técnica con la que se mata al enfermo) y la obtención del órgano. Se necesita el consentimiento como donante del enfermo... o de sus parientes, o representantes. La eutanasia la realizarían un neurólogo o psiquiatra y dos médicos más. Cuando los tres médicos diagnosticasen la muerte, se sacarían los órganos.

Por supuesto, una bioética personalista no tiene nada en contra de la donación de órganos (siempre que el paciente esté irrefutablemente muerto) pero sí lo tiene contra matar enfermos (aunque lo pida el enfermo... o se diga que lo pedía el enfermo).

Además, el criterio de "pendiente peligrosa" permite pensar que el protocolo, supuestamente estricto, en muy poco tiempo sería papel mojado:

- La eutanasia a cargo de 3 médicos se convertiría en 3 firmas en papel prefirmado y algo a realizar por cualquier enfermero o becario
- El permiso del paciente se sustituiría por un "firmó tal pariente" o "no estaba en condiciones de firmar, así que lo eutanasiamos porque pensamos que querría"
- La extracción de órganos tras la muerte se convertiría en un: "bueno, total, se morirá enseguida, y ha pedido morirse, así que quitémoselos rápido, en buen estado".

Y, por supuesto, a cientos de enfermos cada año se les dejaría bien claro que muertos son útiles, mientras que vivos son un gasto. Una afirmación que no tendría por qué limitarse a enfermos: hay muchos sanos que muertos son más útiles (véase el caso de los presos fusilados en China y cuyos órganos se usan en trasplantes... y China es un país influyente con una ética propia).



EL SEXO SIN CRITERIOS HUMANOS Y MORALES, ES PURA IDEOLOGÍA QUE NIEGA LA LIBERTAD

El presidente del Foro de la Familia considera “absolutamente inadmisibles” en un Estado de Derecho, las medidas de censura que pretende imponer la Federación Española de Sociedades de Sexología a la enseñanza de la educación afectivo-sexual.

El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco considera “absolutamente inadmisibles” en un Estado de Derecho, las medidas de censura que pretende imponer la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS) a la enseñanza de la educación afectivo-sexual que se imparte en determinados centros escolares valencianos, conforme a los criterios morales de los centros.

Para Benigno Blanco, “la pretensión de la FESS de que la enseñanza en materia afectivo-sexual no puede tener una visión valorativa o moral de la misma es absolutamente inadmisible. La enseñanza de la sexualidad sin valores es una pretensión ideológica y acientífica; imponer a todos los escolares españoles el sexo sin criterios humanos o morales es pura ideología ajena a la ciencia y por lo tanto quien se atreve a censurar otra forma de educar en sexualidad esta desconociendo el pluralismo y negando la libertad”.

“Además -continúa Benigno Blanco-, la postura expresada por la FESS es una nueva expresión del radicalismo intolerante que se va extendiendo en España y que se manifiesta en la nueva ‘Ley del Aborto’ para imponer una única visión de la sexualidad: la de la ideología de género, violentando las libertades básicas en el sistema educativo eso no es ciencia sino ideología de matriz totalitaria”.

En este sentido, el Foro de la Familia viene desarrollando desde el año pasado la campaña ‘La sexualidad sí importa, sin ningún género de duda’; una campaña de información por toda España sobre el ataque a la libertad de pensamiento que suponen las previsiones de los 11 primeros artículos de la ‘Ley del aborto’ en materia de educación sexual.

La campaña pretende despertar la conciencia ciudadana sobre la restricción a la libertad que supone esta nueva intromisión ideológica del Gobierno en el ámbito de la educación. Para ello, el Foro de la Familia ha creado un Observatorio sobre el Adoctrinamiento de Género (OAG) http://www.adoctrinamientodegenero.org/ que recoge las inquietudes de los padres de familia y encauza las demandas o denuncias judiciales que procedan cuando en la escuela o por cualquier otro medio se intente desde la Administración imponer una determinada visión de la sexualidad.



martes, 25 de enero de 2011

BENEDICTO XVI: “LA IGLESIA NECESITA SACERDOTES BIEN PREPARADOS”

 
“La Iglesia necesita sacerdotes bien preparados que busquen la Verdad y que estén ligados a Pedro”, afirmó ayer Benedicto XVI al recibir en audiencia a los sacerdotes que estudian en el Pontificio Instituto Polaco de Roma, institución que celebra estos días su centenario.
  
El Pontífice aludió a la importancia de este Instituto en la vida de la Iglesia y de Polonia y al que estén ligados figuras históricas de la talla del cardenal Adam Sapieha, primado polaco durante la difícil ocupación alemana, o la del cardenal Wyszyński, figura destacada del Concilio Vaticano II.

Precisamente este último, tuvo la oportunidad, durante su estancia en el Instituto, de preparar la celebración del Milenario del Bautismo de Polonia y el histórico Mensaje de reconciliación que los obispos polacos dirigieron a los prelados alemanes, dos acontecimientos históricos para el siglo XX.

Benedicto XVI quiso recordar también la visita a este Instituto Juan Pablo II, en 1980, que “subrayó su gran significado para la Iglesia y para el pueblo polaco”, y también el afecto de Pablo VI hacia esta institución. El Papa invitó a los sacerdotes polacos que hoy residen en el Instituto, a sentirse “parte importante de esta historia que hoy requiere también vuestra respuesta personal e incisiva, ofreciendo vuestra contribución generosa”.

“La Iglesia necesita sacerdotes bien preparados, ricos de esa sabiduría que se adquiere en la amistad con el Señor Jesús, acudiendo constantemente a la Mesa eucarística y a la fuente inagotable de su Evangelio”, subrayó el Papa.

Así, invitó a los presentes a apoyarse en la Eucaristía y en la Escritura para “tomar el apoyo continuo y la inspiración necesaria para vuestra vida y vuestro ministerio, para un sincero amor a la Verdad, que hoy estáis llamados a profundizar también a través del estudio y la investigación científica”.

“La búsqueda de la Verdad, para vosotros que como sacerdotes vivís esta peculiar experiencia romana, viene estimulada y enriquecida por la cercanía a la Sede Apostólica, a la que compete un servicio específico y universal a la comunión católica en la verdad y en la caridad”.

Por ello, “permanecer ligados a Pedro, en el corazón de la Iglesia, significa reconocer, llenos de gratitud, que estáis dentro de una historia de salvación plurisecular y fecunda”, en la que “sois llamados a participar activamente para que, como árbol exuberante, ofrezca siempre sus preciosos frutos”.

El Papa exhortó a los estudiantes del Pontificio Instituto Polaco al amor y a la devoción “a la figura de Pedro”, para “servir generosamente a la comunión de toda la Iglesia católica y de vuestras Iglesias particulares”.



FORMAR LA CONCIENCIA EN LA VERDAD: EL CUENTO DE LA RANITA COCINADA


Conviene tener un espíritu crítico para saber discernir y escoger solo aquello que sea valioso. No desoigamos la voz de la Iglesia que como buena madre nos orienta al respecto, para no acabar cocinados como la ranita.


Por el Pbro. José Martínez Colín



1) Para saber

Decía un gran filósofo griego, Aristóteles, que nacemos sin conocimientos, los cuales hay que ir adquiriéndolos poco a poco, pero cuidando en adquirir solo aquellos verdaderos, pues en todo lo que se nos presenta puede haber errores. El error es como la enfermedad del conocimiento. En el ámbito moral también hay que aprender la verdad sobre el bien, para poder obrar de modo recto y justo.
Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica que nuestra conciencia tiene que aprender la verdad sobre el bien moral para poder actuar prudentemente, y por ello “hay que formar la conciencia, y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz” (n. 1783), y evitará caer en el peligro de acostumbrarse a ver lo malo como si fuera bueno.

2) Para pensar

¿Por qué podemos acostumbrarnos al error? Olivier Clerc, escritor y filósofo, escribió un breve cuento en donde pone en evidencia las funestas consecuencias de no tomar conciencia del lento cambiar, que infecta nuestra salud, nuestras relaciones y la sociedad.
Se le tituló: “La ranita que no sabía que estaba cocinándose”.
Imaginémonos una cacerola llena de agua fría en la cual está nadando tranquilamente una pequeña ranita. Un pequeño fuego se enciende bajo la cacerola, y el agua empieza a calentarse lentamente.
El agua despacio se va poniendo tibia, y la ranita se encuentra muy agradable, y continúa nadando.
La temperatura del agua sigue subiendo y la ranita sigue feliz nadando... Ahora el agua está caliente, más de lo que la ranita pueda gozar; se siente un poco cansada, pero no obstante no se asusta.
Ahora el agua está verdaderamente caliente y la ranita comienza a encontrar esto desagradable, pero está muy debilitada y no hace nada.
La temperatura continúa subiendo, llega a 50 grados, hasta que la ranita termina simplemente... cocinándose y muriendo.
Si la misma ranita hubiera entrado directamente en el agua a 50 grados, con un golpe de sus patas inmediatamente habría saltado fuera de la cacerola. Pero se fue debilitando hasta que cuando quiso ya no pudo salir de la cacerola.
Esto muestra que, cuando un cambio viene de un modo suficientemente lento, escapa a la conciencia, y no provoca en la mayor parte de los casos ninguna reacción, ninguna oposición o rechazo.

3) Para vivir

En la sociedad surgen progresos, pero muchas veces acompañados de errores y males que se introducen lentamente a los cuales desgraciadamente nos vamos habituando. Lo que hace unos años hubiéramos rechazado inmediatamente, poco a poco se han ido implantando y hoy apenas preocupan, o dejan completamente indiferente a la mayor parte de las personas.
En nombre del progreso, de la moda o de la modernidad se efectúan continuos ataques a la dignidad de las personas, especialmente de la mujer, a la integridad de la naturaleza, a la belleza y a la felicidad de vivir: en el lenguaje, en el vestir, en las costumbres, en los medios de comunicación, en la educación escolar… Entran lentamente, pero inexorablemente, con la constante complicidad de las víctimas, inconscientes, o quizás incapaces de defenderse.
Conviene tener un espíritu crítico para saber discernir y escoger solo aquello que sea valioso. No desoigamos la voz de la Iglesia que como buena madre nos orienta al respecto, para no acabar cocinados como la ranita.


LA HIPOCRESÍA LLEVADA AL PAROXISMO


En tanto nos vayamos quedando sin buenos sacerdotes, sin muchos santos sacerdotes, el puente de unión entre el Cielo y la tierra irá debilitándose hasta desaparecer y con él, el Santo Sacrificio del que ya hablara el Profeta Daniel.


Por Dante Calori

¡Qué difícil se ha tornado sobrevivir en estos tiempos! Y no me refiero puntualmente al incremento sostenido de la inseguridad física, que lo es por cierto.
  
Quienes mantenemos inhiestos los principios fundamentales que sustentan nuestra existencia, los que sabemos y creemos firmemente en verdades inmutables y trascendentes, los que aún nos enorgullecemos de haber sido elegidos para nacer en una nación católica y que nuestros padres nos hayan heredado la verdadera fe, la única que salva el alma inmortal, los que comprendemos cabalmente y sin dobleces la razón de la Redención de nuestro Salvador, los que sufrimos por las falacias de un mundo que se ha empeñado en arrojarnos en los más profundos abismos, los que aún mantenemos la fe y la esperanza contra toda esperanza, los que, en síntesis, sabemos que esta es una vida de tránsito hacia la verdadera vida, un suspiro previo a la eternidad, estamos cada día que transcurre más agobiados y expuestos a la maldad intrínseca que rodea todo por doquier.

No es el caso de millones que habiendo recibido lo mismo, no asignan a estas cosas, la trascendencia y la importancia que involucra. Es tal el grado de masificación al que ha sido sometida la sociedad actual, que son muy pocos los que alcanzan a comprender el terrible peligro al que nos someten sin solución de continuidad.

Este mundo no está dispuesto a transar, no negocia, no respeta ni acepta un no por respuesta. O se hace lo que él quiere o nos destruye. No hay términos medios, o se es dócil a sus caprichos o no hay opción alguna. Y en ese mundo falaz y descreído, ateo y materialista, los roles son desempeñados por autómatas que, o se adaptaron previamente a las condiciones impuestas por el sistema en una plena y absoluta decisión de que así fuera, o simplemente porque fueron salidos de fábrica con la impronta de la matriz, algo así como un signo de origen.

En otras palabras, los que se venden al mejor postor y los que carecen de las luces necesarias para percatarse de la trampa.

En este juego perverso, los medios de comunicación cumplen una tarea preponderante en el arte de masacrar, destruir, mancillar, corromper, pervertir.
Si sus intereses transitan por el sendero de su beneficio, elevan, sostienen e impulsan y si por el contrario están enfrentados, no escatiman los métodos más abyectos e inmorales para alcanzar sus objetivos.

Esto no es nada nuevo. Lo han hecho y lo seguirán haciendo porque es su naturaleza. Así sobreviven, sin códigos, sin honor, sin lealtades, sólo intereses. Y si para ello es preciso lastimar, herir, desencantar, engañar, pues lo hacen sin remordimientos. Hoy estoy con vos porque me conviene y mañana en tu contra porque me conviene. El o los que no lo entienden así, no pueden permanecer en sus filas.

De ese modo nos encontramos a diario con huestes numerosas de escribidores, de relatores y de informadores en los medios gráficos, radiales y televisivos, que hacen gala de una notable capacidad de mimetismo con el sistema. Y lo más patético aún es que todos han sido paridos de la misma forma, y no precisamente por las vías naturales.

En estos días, la comunidad mendocina se vio una vez más inserta en una polémica que en otras épocas, unas decenas de años, unos cincuenta para ser más preciso, no sólo no hubiese existido sino que a nadie se le hubiera imaginado que fuera posible. Era la época en que todas las ovejas eran blancas y apenas aparecía la negra todo el mundo se percataba.
  
Ahora, que la mayoría es negra, la confusión es mayúscula. Sin dudas que por aquello de que las tinieblas no dejan ver la luz.

Un simple espectáculo tradicional del sur mendocino dio pie para que todos esos autómatas se pusieran en pie de guerra y generaran una vez más una polémica falaz e innecesaria. Entre lo que es bueno y lo que no lo es. Aborto si o aborto no, maridaje de maricones si o maridaje de maricones no. Y adonde no existía divergencia, ahora lo hay.

Cuando un grupo de artistas ignotos, pretendidamente “graciosos” y copiando “éxitos” ajenos tuvieron la genial idea de aprovechar que al mundo le encanta pegarle a los católicos, a la Iglesia, a los sacerdotes no progres, a sus Dogmas, ignorando que entre la muchedumbre había un digno hombre de Cristo que no pudo tolerar ni soportar ese vejamen sacrílego y de manera educada haciendo el legítimo uso de su sagrada investidura, puso las cosas en su lugar.

Hubo notables muestras de adhesión de la multitud y algunos desubicados, los de siempre, que tímidamente se rebelaron a la reacción del padre. Allí habría quedado la cosa si no fuera por los autómatas. Como las hienas que huelen la sangre a kilómetros de distancia, estos cirujas de la hediondez periodística vieron la ocasión de llevar más mugre a la sociedad y desparramarla por doquier.

No era su intención resaltar lo bueno y la conducta honorable de un sacerdote que se había sentido ultrajado en su castidad y dignidad. No, a ellos eso no les cierra, no los motiva, no los enaltece. Era un buen momento para podrir más la mente de los lectores y llevar más confusión a una sociedad y sobre todo a una feligresía que ya ni si siquiera entiende por qué es miembro de la Iglesia Católica.

Desde ese instante, una cohorte de “periodistas” se amancebaron y desde canales, radios y diarios, desparramaron la basura peor que lo hace el viento zonda. Y lo siguen haciendo. Sacaron de contexto palabras de explicación del sacerdote, ironizaron, se escandalizaron por sus dichos, se mofaron.

Cuando el buen sacerdote, con una claridad poco común de los sacerdotes de estos tiempos, explicó que la violación de la fe de un sacerdote es mil veces peor que la violación de un niño, estos sátrapas se lo tomaron como el hipócrita de Caifás ante la respuesta de Nuestro Señor y se rasgó las vestiduras, o más recientemente, cuando Monseñor Baseoto le respondió al obsceno Ginés García González sobre los riesgos de escandalizar a una de sus creaturas.

Jamás el sacerdote negó que la violación de un niño fuera algo monstruoso y diabólico, sólo que violar la fe de un sacerdote es algo infinitamente más grave. Esa es la técnica de estos malvivientes, formular preguntas comparativas para que si el incauto no es un avezado, caiga en la trampa.

Por si no lo saben y apuesto que así es, señores “periodistas”, el sacerdote católico es la obra más grandiosa que Dios ha dejado en este mundo. Él es el puente de unión entre el Cielo y la tierra. Le ha conferido Nuestro Señor la más sublime tarea que tenga criatura en este mundo en toda la historia, cosas que ni los ángeles ni la Santísima Virgen pueden hacer, repetir el Santo Sacrificio en la Cruz, en cada Misa en forma incruenta por el Misterio de la Transubstanciación, a lo largo de los siglos hasta su gloriosa venida, y por si eso fuera poco, además la potestad de perdonar los pecados.

Dos tareas divinas que cualquier católico debiera saber desde el momento de su primera comunión. Fue muy simple y exacta la respuesta del buen sacerdote. Esas estrellas que el diablo con su cola arrojó al mundo, son los sacerdotes que han sido violados en su fe. Un sacerdote que cae es algo tan espantoso y terrible porque con él condena a sus ovejas a la deriva y al peligro que este mundo les presenta.

Allí radica el porqué del ataque despiadado y sostenido del mundo contra los sacerdotes. En tanto nos vayamos quedando sin buenos sacerdotes, sin muchos santos sacerdotes, el puente de unión entre el Cielo y la tierra irá debilitándose hasta desaparecer y con él, el Santo Sacrificio del que ya hablara el Profeta Daniel cuando el hombre de perdición se siente en el lugar santo. La “abominación de la desolación” de la que nos alertara Nuestro Señor que llegaría después de la apostasía, o sea la pérdida de la fe.

¿Alguien puede discutir que la apostasía ya es una triste realidad?

Y con dolor vemos cómo hasta sus propios compañeros y superiores del Arzobispado, haciendo una vez más gala de su tibieza y su compromiso con el mundo, lo exponen a la jauría para que se regodeen con él. Entonces sí hay prensa para curas que ya hace tiempo largaron los “bofes” y se comprometieron con el mundo. Esos que siempre tienen espacio para que larguen todo su veneno y confunda más a la idiotizada grey.

Si, sin dudas que son tiempos muy difíciles para aquellos que nos hemos comprometido con la Verdad.



UN OBJETIVO MUY POBRE





Si elaboramos una encuesta acerca de lo que es el auténtico progreso, todos coincidiríamos en afirmar que el progreso más importante, es el desarrollo integral de la persona, pues de allí se derivan los demás.


Por Oswaldo Pulgar Pérez

El P. Otaolarruchi publicó un artículo que da en el clavo sobre diversos aspectos de la pobreza, que casi siempre pasamos por alto al hablar de esta virtud.

Nos parece que atacar la pobreza consiste sólo en llenar el estómago de los pobres. ¡Pobre objetivo! Satisfacer sus necesidades básicas es necesario pero no se deben agotar allí nuestros esfuerzos. ¿Es que sólo existe la pobreza material?

¿Quién se preocupa de la pobreza del corazón? La que sufren todas las personas que no tienen ningún amor en la Tierra, que no son amadas por nadie, y que viven solas en el mundo.

Luego señala que existe también la pobreza del alma. La que tienen aquellos que no tienen fe o la han perdido. Luego está la pobreza de la inteligencia, la de aquellos que viven sumergidos en la ignorancia, que es otra forma del subdesarrollo.

A veces, la pobreza del corazón la sufren muchas más personas de las que creemos. Cuentan que en una oficina en EEUU murió de infarto un señor, que como era el primero que llegaba y el último que salía, nadie se dio cuenta de que permaneció inmóvil varios días. Cuando llegó el equipo de limpieza el fin de semana, se llevó tremenda sorpresa.

La pobreza del alma es también muy frecuente. Quizá más que la anterior. La persona que no tiene fe, vive como en un túnel, donde nunca verá la luz. Desorientada por la vida, irá dando bandazos y recibiendo golpes, como cuando un avión desconecta de la torre de control en medio de una tormenta.

Podríamos decir que la persona con fe, tiene una visión panorámica de su vida. Se monta en el penthouse, y desde allí domina, o tiene más posibilidades de dominar la situación por la que pasa. Cuentan que una señora, en medio de un fuerte huracán tomó a su niño pequeño en los brazos y lo abrazó fuerte contra su pecho. Cuando el niño decía que tenía miedo, su mamá le respondía: -Tranquilo hijo, todo está bien. Aparentemente, todo estaba mal. Pero no, su mamá veía más allá. No tenía el problema en sus narices. Se distanciaba de él y lo veía con auténtico realismo: ¡ya pasaría!

La pobreza de la inteligencia es muy común. Sabemos de todo, menos de lo principal. También la padecen los que han leído de todo, sin discriminar, y se envenenan con el error. La mente se contamina igual que el cuerpo.

Hay virus que opacan la visión. Terminan todos en -ismo y algunos de ellos son: El cientificismo, que cree que la última instancia del saber es la ciencia, y que basta con que un científico afirme que aquello está demostrado científicamente, para que todos entonen sin ninguna crítica: -¡Te alabamos Señor!

Luego el relativismo, que no acepta que exista una verdad objetiva que se nos impone a pesar de nuestros gustos. Es el que elabora una "Ética a la carta" en la que se incluyen los ítems que yo quiera y se excluyen los que yo no quiera.

El relativista suele ser incoherente consigo mismo, pues si bien defiende que no hay verdad, ni un bien o mal objetivos, en cuanto le roben la cartera o el carro, gritará que aquello es injusto.

Otro virus es el hedonismo. Todo lo supeditamos al placer. Lo bueno es lo sabroso, mientras que el sufrimiento, que tanto ayuda a madurar, lo rechazamos. Finalmente, el pragmatismo, que lo supedita todo al fin que se persigue: se vale todo.

Escríbanos a ed.dia7@gmail.com


lunes, 24 de enero de 2011

BENEDICTO XVI EXHORTA A UNA PREPARACIÓN METICULOSA AL MATRIMONIO




“Hay solo un matrimonio, el cual es constitutivamente un vínculo jurídico real entre el hombre y la mujer; un vínculo sobre el que se apoya la auténtica dinámica conyugal de vida y de amor, afirmó el Santo Padre.


Benedicto XVI recibió el sábado en audiencia a los miembros de la Sacra Rota Romana en la cita anual, en ocasión de la inauguración del año judicial. El Papa en su discurso consideró “la dimensión jurídica que es innata y connatural en la actividad pastoral de preparación y admisión al matrimonio”, para intentar mostrar “el nexo que existe entre tal actividad y los procesos judiciales de nulidad matrimonial”. Por tanto, más que hablar del sentido pastoral, el Pontífice ha tratado la dimensión canónica de la preparación al matrimonio, el sentido jurídico que está inseparablemente unido al pastoral

Para el Santo Padre las cuestiones canónicas ocupan un lugar “modesto e insignificante en la preparación al matrimonio, en cuanto se tiende a pensar que los futuros esposos tengan poco interés en estas problemáticas reservadas a especialistas”. Por otra parte, señala el Papa, “es muy difundida la mentalidad, según la cual las ‘amonestaciones o proclamas matrimoniales’, que sirven para verificar que nada se opone a la celebración válida y lícita del matrimonio, constituyen sólo un acto exclusivamente de naturaleza formal”.

“Frente a la relativización subjetivista y libertaria de la experiencia sexual, la tradición de la Iglesia afirma, naturalmente, con claridad la índole jurídica del matrimonio, es decir, su pertenencia por naturaleza al ámbito de la justicia en las relaciones interpersonales. En esta óptica el derecho se entrelaza, en verdad, con la vida y con el amor”.

“No existe por tanto -explica el Papa- un matrimonio de la vida y otro del derecho: hay solo un matrimonio, el cual es constitutivamente un vínculo jurídico real entre el hombre y la mujer; un vínculo sobre el que se apoya la auténtica dinámica conyugal de vida y de amor. El matrimonio celebrado entre los esposos, aquel del que se ocupa la pastoral es el mismo del que se ocupa la doctrina canónica: son una sola realidad natural y salvífica”.

“El derecho a casarse, va visto en esta perspectiva. No se trata de una pretensión subjetiva que debe ser satisfecha por los pastores mediante un mero acto formal, porque está en juego el derecho natural de las personas a casarse. El derecho a contraer matrimonio, presupone que se pueda y se deba celebrarlo de verdad, es decir, en la verdad de su esencia, tal como enseñada la Iglesia. Nadie puede preciarse del derecho a una ceremonia nupcial.

Porque el derecho a casarse -explica Benedicto XVI- conlleva el derecho a celebrar un matrimonio auténtico. No se negaría por tanto un matrimonio allí donde evidentemente no existieran impedimentos para su ejercicio, es decir, se cumplieran la capacidad, la voluntad de los cónyuges, y la realidad natural del matrimonio. Un serio discernimiento en este aspecto dice el Papa podrá evitar que “impulsos emotivos o razones superficiales induzcan a los dos jóvenes a asumir responsabilidades que después no sabrían honorar”. El Pontífice ha dejado claro que “matrimonio y familia son instituciones que deben ser promovidas y defendidas de cualquier tipo de equívoco sobre su verdad”.

En cuanto a la “preparación al matrimonio en sus diversas fases, descritas por el Papa Juan Pablo II en la Exhortación apostólica “Familiaris consortio”, tiene una finalidad que trasciende la dimensión jurídica”, afirma Benedicto XVI, pero no hay que olvidar nunca, que “el objetivo inmediato de tal preparación es el de promover la libre celebración de un verdadero matrimonio”.

Entre los medios para verificar que el proyecto entre los futuros esposos sea realmente conyugal el Papa ha destacado “el examen prematrimonial”, que tiene como principal finalidad jurídica constatar que “nada se opone a la válida y lícita celebración del sacramento matrimonial”. Se trata de una ocasión pastoral única, en la cual a través de “un diálogo pleno de respeto y cordialidad, el pastor intenta ayudar a las personas a ponerse seriamente delante de la verdad y a reflexionar sobre la propia vocación humana y cristiana del matrimonio”.


DESCUBREN AL TATARABUELO DEL TIRANOSAURIO REX EN ARGENTINA

Pequeño, de unos 5 kilos de peso y poco más de 1,2 metros de alto, rápido y carnívoro, el Eodromaeus o "corredor del alba" vivió hace 230 millones de años en Argentina.

Los científicos que acaban de descubrir este dinosaurio creen que podría ser el antecesor del voraz Tiranosaurio Rex.

Un grupo de paleontólogos halló los primeros restos de esta criatura en 1996, en el Valle de la Luna, en el nororeste de Argentina, como explican en un artículo publicado en la revista Science. Por fin, 14 años después, han conseguido recomponerlos.

El animal pertenece al Triásico tardío y, según explican los investigadores, es uno de los dinosaurios más antiguos hallado hasta ahora, cuya evolución en la familia de los terópodos, es probable que culminase en temibles depredadores como el Tiranosaurio Rex y el Velocirraptor.

Su nombre: "corredor el alba", señaló el experto en Ciencia de la BBC, Neil Bowdler, hace referencia a que la aparición de este espécimen se sitúa en "el alba de la aparición de los dinosaurios".


"Muy cerca del origen"

"Está muy cerca del origen de los dinosaurios" explicó el responsable del equipo de científicos que llevó a cabo el descubrimiento, Paul Sereno, de la Universidad de Chicago.

“Es un animal muy cercano al primer carnívoro, el primero en la línea de los terópodos que eventualmente evolucionaría y adquiriría tamaños tan enormes como el del Tiranosauro Rex” afirmo Sereno.

"Era un animal de dos patas y pequeño. Era ágil, lo sabemos por el pequeño tamaño de sus extremidades, y tenía manos con capacidad de agarrar cosas con garras muy poderosas", dijo el investigador.

"Fue un depredador, lo sabemos por sus manos, pero especialmente por sus dientes curvos y largos. Era un carnívoro especializado y en muchos aspectos es un animal muy cercano al primer carnívoro, el primero en la línea de los terópodos que eventualmente evolucionaría y adquiriría tamaños tan enormes como el del Tiranosaurio Rex", indicó el experto.

Los huesos fosilizados del Eodromaeus aparecieron en unas rocas próximas a los Andes. La mayoría estaban recubiertos de incrustaciones de hierro y ha sido necesario un minucioso trabajo para recomponerlos en moldes y reconstruir el esqueleto completo.

Como explicó Bowdler, en la época en la que vivió esta criatura, los dinosaurios no eran ni por asomo los seres dominantes. "En ese entonces, criaturas que se asemejaban a cocodrilos podían tragárselos de un bocado", señaló.

Sin embargo, añadió, "una casualidad, tal vez una catástrofe ambiental, dicen los investigadores, allanó el camino para que animales como éste y sus descendientes tomaran el control".

El animal, que era un experto y ágil depredador, medía 1,2 metros y pesaba entre 4 y 6 kilos.



TIRANÍA SEMÁNTICA


La tiranía del Pensamiento Único se ha agudizado de tal forma que ni siquiera permite el uso de ciertas palabras, aunque nada tengan que ver en el contexto con los judíos.


Por Juan E. Olmedo Alba Posse


Ello ocurre precisamente en un mundo de brutales permisiones, donde se ha llegado a insultar sacrílegamente a lo más santo —Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre— como lo hizo hace poco la televisión israelí sin que se levante el condigno reclamo y la exigencia de la correspondiente reparación.

En estos días la ex candidata republicana a la vicepresidencia de los Estados Unidos ha sido acusada de antisemita, por una frase dicha en respuesta a acusaciones relacionadas con los incidentes ocurridos en Arizona. La señora Sarah Palin expresó entonces, que “periodistas y expertos no deberían fabricar libelos de sangre que sólo sirven para incitar al odio y a la violencia que pretenden condenar”. Nada apartado del caso concreto. Pero, según repite “La Nación” (del 13 de enero de 2011), la han criticado diciendo que se trata de una frase “utilizada para justificar el antisemitismo” y representa una ofensa para los judíos (sic). “Libelo de sangre”, explica, es el término que se utilizó en la Edad Media para referirse a la acusación que se hacía contra los judíos de matar a niños cristianos para usar su sangre en rituales religiosos.

Es notable que la ridiculez de semejante susceptibilidad, extendida al repudio de palabras absolutamente ajenas a dobles intenciones, venga a servir como un boomerang. En primer lugar para recordar históricos crímenes cometidos por fanáticos judíos. Como lo reconociera recientemente el investigador israelí Ariel Toaff, autor del libro “Pasque di Sangue” (Pascua de sangre), declarando que tienen fundamento algunos libelos que acusaban a los hebreos de emplear sangre de niños cristianos en sus rituales. En su obra, Toaff sostiene que en la Edad Media extremistas judíos de las comunidades de Europa oriental (ashkenazíes) se habrían valido de la sangre, según acusaciones cristianas de la época, incluso reducida a polvo y empleada como medicina. Precisamente el libelo más conocido de aquella época, ocurre cuando al llegar la semana de Pésaj (Pascua), los judíos mataban a un niño cristiano y bebían su sangre como si fuese el vino con el cual celebran la liberación de la esclavitud en el Egipto faraónico.

En segundo término irrumpe el interrogante: ¿Acaso es antisemitismo acusar los asesinatos más aberrantes? Y da la respuesta implícita el valiente investigador judío: “Yo no renunciaré a mi devoción por la verdad ni a la libertad académica aunque el mundo me crucifique”; expresada en declaraciones recogidas por el diario israelí “Haaretz”.

Y en tercer lugar cabe una reflexión muy preocupada. Lo que está ocurriendo tiene una importancia gravísima, porque el avance de la extorsión denominada “antisemitismo” —aplicada ya sobre el uso de las palabras— sin duda no se va a detener frente a las severas palabras de Nuestro Señor Jesucristo, de San Pedro y San Pablo, de San Esteban y los seguidores cristianos, que figuran con absoluta precisión en las Escrituras. No falta mucho para que se exija su supresión. Y son predecibles muchos acomodamientos…



domingo, 23 de enero de 2011

EL PROCESO DE BEATIFICACION Y CANONIZACION

       
Para proceder a la canonización de un fiel se efectúa un verdadero proceso judicial de los más rigurosos que existen en el mundo.
         
Por canonización se entiende el acto pontificio por el que el Santo Padre declara que un fiel ha alcanzado la santidad. El proceso de canonización es uno de los procesos especiales que están regidos por una norma específica. Por la canonización, se autoriza al pueblo cristiano la veneración del nuevo santo de acuerdo con las normas litúrgicas. La canonización actualmente es un acto reservado exclusivamente a la autoridad pontificia. Pero -sin dejar de ser de competencia exclusiva del Pontífice- al acto de la canonización precede un verdadero proceso judicial de los más rigurosos que existen en el mundo. Baste decir que una causa de canonización se desarrolla generalmente durante decenios, y no es extraño encontrar causas que han durado siglos; para llegar a la canonización de un fiel se siguen varios procesos ante diversos tribunales -muchas veces en países distintos- e intervienen diversos organismos de la Santa Sede. Con el paso de los años, hasta llegar a la declaración de canonización, pueden haber intervenido decenas de jueces y oficiales especializados de la Santa Sede que examinan con detalle todos y cada uno de los pasos que se han dado.

El acto de canonización se suele celebrar en una Misa presidida por el Papa, y constituye una de las ceremonias más solemnes de la Iglesia Católica. Hasta fechas muy recientes las canonizaciones se han celebrado siempre en el Vaticano -en la Basílica de San Pedro, o en la plaza de San Pedro si la congregación de fieles es muy numerosa- pero Juan Pablo II ha celebrado varias canonizaciones en sus viajes apostólicos, y en algunos casos la canonización ha supuesto uno de los acontecimientos más importantes en la memoria colectiva de una nación: así ocurrió con la canonización del Hermano Pedro (San Pedro de Bethencour) en Guatemala, o la de San Juan Diego en México.

El canon 1403 declara que el proceso que se sigue en las causas de canonización se rige por una ley especial:

Canon 1403 § 1: Las causas de canonización de los Siervos de Dios se rigen por una ley pontificia peculiar.

El procedimiento que se debe seguir en las causas de canonización está recogido actualmente en la Constitución Apostólica Divinus perfectionis Magister, de 25 de enero de 1983 (AAS 75 (1983) 349-355) y en las Normae servandae in inquisitionibus ab episcopis faciendis in causis sanctorum promulgadas por la Congregación para las Causas de los Santos el 7 de febrero de 1983 (AAS 75 (1983) 396-403). Estas normas modifican y actualizan lo relativo a las causas de canonización, normas que recogen a veces experiencias muy antiguas.

En una causa de canonización de un fiel, se desarrollan varios procesos. En primer lugar, se debe proceder a la beatificación, que a su vez -normalmente- requiere dos procesos, uno de virtudes heroicas y otro por el que se declarar probado que Dios ha obrado un milagro por intercesión del fiel que se pretende beatificar. Una vez beatificado, para proceder a la canonización se debe declarar probado un nuevo milagro por intercesión del beato. A continuación se describe el proceso de beatificación y canonización.

Fase previa al proceso de beatificación

La Iglesia pide que se introduzcan causas de beatificación de fieles que hayan fallecido con fama de santidad, y que ésta sea constante y difundida en diversos lugares. Por ello, para introducir una causa de beatificación se exige que transcurra un plazo. El derecho exige actualmente que haya transcurrido un plazo de cinco años desde la muerte del fiel, y que no hayan pasado cincuenta años. Anteriormente el plazo era de más de cincuenta años; la legislación actual ha decidido reducir el plazo para evitar la desaparición de pruebas. En este tiempo, y hasta que se proceda a su beatificación, la Iglesia prohibe que bajo cualquier aspecto se dé siquiera la apariencia de culto público al fiel que ha muerto con fama de santidad.

Quienes deseen promover la beatificación de un fiel, pueden editar y distribuir estampas, hojas informativas y otros impresos en las que se contengan oraciones al fiel, pero en ellos debe constar la finalidad de la devoción privada de dicho material impreso.

La espera de cinco años o más, sin embargo, puede ser muy fructífera. Los promotores de una causa de beatificación pueden aprovechar estos años para recoger testimonios de personas que conozcan la vida del candidato a santo, así como para redactar una biografía de exquisito rigor histórico y con buen aparato crítico y cuidada documentación, que eventualmente pueda servir para presentarla en los procesos competentes. Además será muy útil que difundan la devoción privada al fiel cuya canonización desean promover. Se suele hacer mediante la difusión de estampas u hojas informativas, y actualmente se incorporan nuevos medios: documentales y vídeos, páginas web, etc. También se pueden editar libros y folletos, como la biografía que se ha preparado para el proceso, u otras más sencillas para la divulgación, con tal de que sean rigurosamente históricas.

Fase diocesana del proceso de beatificación

Existen dos vías para la beatificación: se puede introducir un proceso de beatificación por virtudes heroicas, o bien puede incoarse un proceso de martirio. Los recorridos procesales, en ambos casos, son distintos.

El proceso de beatificación por la vía de virtudes heroicas tiene como finalidad la declaración de que el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico. Al introducir el proceso, se establece la duda procesal de si el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico. Mientras que si el proceso se desarrolla por la vía de martirio, la duda sobre la que se establece el proceso es si el fiel sufrió martirio por su fe.

En todo proceso -y también en el de beatificación y de canonización- hay un actor, que es quien asume la responsabilidad de impulsar el proceso hasta terminarlo. Puede ser actor del proceso de beatificación cualquier persona, física o jurídica, aunque en estos procesos, dados los grandes plazos de tiempo que se requieren, lo normal es que sea una persona jurídica: una diócesis, la familia religiosa a la que pertenecía el fiel, etc. En algunos casos se han constituido Asociaciones con el fin de promover la beatificación y canonización de una persona que han sido quienes se han personado como actores. Quien desee promover una canonización, ha de tener en cuenta que es una tarea que excede a una sola persona, por los plazos de tiempo que requiere y por el trabajo que exige.

El actor, además, ha de nombrar un postulador de la causa. El postulador tiene la función de representar al actor en la causa: es él quien de hecho se encarga de impulsar la causa. Según las Normae servandae, promulgadas por la Congregación para las Causas de los Santos, el Postulador debe residir en Roma en el momento en que la causa se lleve a la Congregación. Pueden ser Postuladores sacerdotes, miembros de Institutos de Vida Consagrada o laicos, peritos en historia, teología y derecho canónico y expertos en la práctica de la Congregación. Se pueden nombrar Vicepostuladores, que ejercen sus funciones en las diversas partes del mundo como delegados del Postulador.

El tribunal competente para iniciar la causa de beatificación es el del lugar en que ha fallecido el fiel (Normae, 5, a). El postulador ha de presentar una biografía del fiel, todos los escritos del fiel -publicados e inéditos, como cartas, notas de conciencia, etc.- y una lista de personas que puedan testificar sobre la vida del fiel. También ha de añadir las razones que avalan la petición: difusión de la devoción privada, atribución de favores por su intercesión, etc. Desde el momento de la introducción de la causa, al fiel cuya canonización se pretende se le llama siervo de Dios. El hecho de que un fiel sea siervo de Dios no prejuzga de ningún modo su santidad; es más, se pueden ofrecer sufragios (Misas de difuntos y oraciones) por su alma.

Una vez introducida la causa por el actor, el Obispo ha de designar censores teólogos que examinen los escritos del siervo de Dios, los cuales deben certificar que en ellos no se contiene ninguna doctrina contraria a la fe y a las buenas costumbres. Una vez examinados los escritos, y si el examen de los escritos es negativo (no hay nada contrario a la fe y las buenas costumbres), el Obispo debe tomar la decisión de abrir o no el proceso. De todas maneras, si urge tomar declaraciones a los testigos para que no se pierdan pruebas, se puede seguir adelante sin esperar a que los censores emitan su dictamen. Esto es importante en las causas de siervos de Dios que tienen muchos escritos.

La decisión de Obispo debe tener en cuenta el bien de la Iglesia universal, para lo cual le puede ayudar conocer la fama de santidad del siervo de Dios y la difusión de su devoción. Si decide que la causa de beatificación se inicie, promulga un decreto por el que constituye un tribunal, nombrando al menos un juez y un promotor de justicia. El promotor de justicia tiene la función de buscar la verdad del caso: a veces se le ha designado “el abogado del diablo”, porque en otras épocas no buscaba la verdad, sino que su función era poner dificultades. Muchas veces participa también en el tribunal un secretario-notario. En el decreto el Obispo ordena también la recogida de pruebas y de testimonios.

El objetivo del proceso es establecer si el siervo de Dios vivió en grado heroico las virtudes cristianas y su fama de santidad; para ello se examina la vida del siervo de Dios, y se intenta averiguar, por los hechos de su vida, el modo de vivir las virtudes. Nótese que importan poco los hechos extraordinarios que puede haber habido en la vida de un siervo de Dios: una causa en las que el postulador aporte sólo hechos extraordinarios, y no aporte pruebas del modo en que el siervo de Dios vivió las virtudes, difícilmente prosperará. Existe la práctica de considerar que se han vivido las virtudes heroicas, si el siervo de Dios luchó por vivirlas al menos los últimos cinco últimos años de su vida. Este criterio se ha flexibilizado recientemente en las causas de niños.

Naturalmente, lo dicho vale para las causas por virtudes heroicas: si la causa es de martirio, se centrará en el momento de la muerte del siervo de Dios, pues se trata de demostrar que murió por odio a la fe. No importarán, por lo tanto, el modo de vivir las virtudes heroicas. Las pruebas que se han de aportar se referirán, por lo tanto, al momento de su muerte.

Una vez constituido el tribunal, en él se interrogan a los testigos, los cuales preferiblemente deben ser de visu (de vista); si no existen, o alguno aporta datos importantes, se pueden proponer testigos ex auditu (de oído). Se deben proponer un número notable de testigos que no pertenezcan al mismo instituto de vida consagrada del siervo de Dios, si es el caso, y también a personas contrarias a la causa.

Una vez terminada la fase probatoria, se redacta un documento en el que se examinan los datos recogidos (la llamada positio) y se envían todas las actas a la Congregación para las Causas de los Santos.

Fase romana del proceso de beatificación

En la Santa Sede es competente la Congregación para las Causas de los Santos. Dentro de la Congregación, existe un Colegio de Relatores. Su función es recibir las causas que llegan e impulsarlas, de acuerdo con las normas de la propia Congregación y con el máximo rigor.

Una vez recibida la causa, se asigna a uno de los Relatores, el cual preparara las ponencias sobre las virtudes o sobre el martirio del Siervo de Dios. Esta tarea se suele prolongar durante muchos años, pues depende ante todo de la importancia de las causas; y la importancia la determina principalmente la fama de santidad. Por eso si el postulador quiere impulsar un causa, puede recoger relatos de favores atribuidos a la intercesión del siervo de Dios, si es posible con documentación que avalen el milagro como informes médicos, declaraciones juradas, etc. También son útiles otros documentos que avalen la fama de santidad, como cartas que escriben los fieles. Otro hecho que impulsa la causa es que se haya iniciado ya el proceso de un presunto milagro.

La ponencia sobre las virtudes o sobre el martirio se presenta a la Comisión de Teólogos, los cuales emiten su voto. Si éste es favorable, se entrega a los Cardenales y Obispos miembros de la Congregación. Si su voto también es favorable, se presenta al Santo Padre la propuesta de que se apruebe el decreto de virtudes heroicas del siervo de Dios: una vez aprobado, el siervo de Dios recibe el título de Venerable. Las normas litúrgicas no permiten dar ningún culto a los siervos de Dios declarados Venerables, pero desde el momento de su declaración han de cesar los sufragios por su alma, puesto que la Santa Sede ha juzgado que ha vivido en grado heroico las virtudes cristianas.

Si la causa de beatificación se sigue por vía de martirio, no se procede a la declaración de Venerable. Como se sabe, para la beatificación de los mártires no es necesario el proceso del milagro. Una vez aprobada la ponencia por las dos grupos -Comisión de Teólogos y Congregación de Cardenales y Obispos- se presenta al Santo Padre, el cual, si lo estima conveniente, procederá a promulgar el decreto por el que se aprueba el martirio del siervo de Dios, y ordenará su beatificación.

El proceso del milagro

Es competencia del Obispo del lugar en que haya ocurrido la investigación del milagro que se atribuye a la intercesión de un siervo de Dios. Se considera milagro a estos efectos un hecho que no es explicable por causa naturales, y que se atribuye a la intercesión de un siervo de Dios. La mayoría de los milagros son de naturaleza médica, pero es posible investigar milagros de otro tipo; en cualquier caso, el milagro debe ser físsico: "la práctica ininterrumpida de la Iglesia establece la necesidad de un milagro físico, pues no basta un milagro moral", según recordó Benedicto XVI en el Mensaje al prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Así, un milagro no médico que ha valido para una beatificación ha sido una multiplicación de arroz: a modo semejante a la multiplicación de los panes y los peces, una gran multitud pudo comer con el contenido de un poco de arroz. El hecho ocurrió el 25 de enero de 1949 en Olivenza (Badajoz, España) por intercesión de San Juan Macías, y de tres tazas de arroz echados en una olla salieron bastantes ollas de arroz hervido. Fueron testigos todos los habitantes del pueblo. El milagro sirvió para la canonización del santo.

Al igual que en el proceso de virtudes heroicas, el postulador iniciará el proceso en el tribunal competente y propondrá las pruebas pertinentes. En el caso de milagros médicos, son útiles las pruebas médicas anteriores a la curación y posteriores, así como el testimonio de los médicos. No se debe olvidar demostrar que la curación fue por intercesión del siervo de Dios: deberá testificar, por lo tanto, la persona que haya pedido el favor al siervo de Dios (que puede ser el beneficiado por el milagro, u otra persona).

Sólo serán relevantes los milagros que bajo ningún aspecto pueda ser explicable por causas naturales. En el caso de las curaciones, por ejemplo, se debe descartar una curación por causas médicas que aún no se explican, pero quizá algún día se conocerán. El postulador deberá buscar asesoramiento de un buen médico con recto criterio antes de iniciar el proceso.

Al igual que en el proceso ordinario, se redacta una positio y se envían las actas a la Congregación para las Causas de los Santos. En este caso, sin embargo, no se interviene un relator. Los milagros atribuidos se estudian en una Comisión de peritos (que será de médicos, si el favor es una curación), después en un Congreso especial de los teólogos, y por fin en la Congregación de los padres cardenales y obispos. Si los informes de los tres grupos es favorable, se presenta al Papa, que es quien tiene la competencia de determinar lo que sea conveniente.

Si el Santo Padre lo estima conveniente, emite un decreto por el que se aprueba el milagro y se ordena la beatificación. Tanto en este caso, como si la beatificación es de un mártir, la fecha de la beatificación se decidirá más adelante en un Consistorio de Cardenales.

Para la beatificación, el Papa suele designar un Cardenal que la realice en su nombre. Desde el Año Santo de 1975, Pablo VI comenzó a realizar personalmente las beatificaciones, costumbre que continuó Juan Pablo II. Benedicto XVI ha retomado la norma de delegar a Cardenales la beatificación de los siervos de Dios.

El 29 de septiembre de 2005, la Congregación para las Causas de los Santos emitió un comunicado en el que indica que la beatificación, siendo un acto pontificio, será realizada por un Cardenal en nombre del Santo Padre, que normalmente será el Prefecto de la misma Congregación. De acuerdo con estas normas, el rito tiene lugar en la diócesis que ha promovido la beatificación o en otro lugar considerado idóneo, aunque a petición de los Obispos puede ser en Roma. La beatificación se celebra dentro de la celebración eucarística.

La canonización

Una vez beatificado el siervo de Dios, para llegar a la canonización se debe hacer un nuevo proceso. El procedimiento para la canonización es similar para los beatos mártires y los beatos por vía de virtudes heroicas.

En la canonización se espera a la intervención de Dios: es decir, lo que se debe probar es que ha habido un milagro atribuible a la intercesión del beato. Por lo tanto, se requiere un milagro para proceder a la canonización de un beato. El milagro debe ser posterior a la beatificación. Si se da un hecho extraordinario que puede ser milagro, se procede de modo similar al milagro anterior a la beatificación: se inicia un proceso de milagro, que es similar al proceso del milagro para la beatificación. Vale por lo tanto todo lo dicho en su lugar. Una vez terminado el proceso en el que se prueba que ha habido un milagro, el Santo Padre -si lo estima procedente- promulgará el decreto por el que se ordena la canonización, y la fecha se decide en un Consistorio de Cardenales.

Por lo tanto, para proceder a la canonización de un siervo de Dios, se ha debido probar en juicio que ha habido dos milagros. Sin embargo, si el proceso es por vía de martirio, se debe probar sólo un milagro.

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