lunes, 21 de diciembre de 2020

NOTA SOBRE LA MORALIDAD DEL USO DE ALGUNAS VACUNAS CONTRA LA COVID-19 (21 DE DICIEMBRE DE 2020)


NOTA SOBRE LA MORALIDAD DEL USO DE ALGUNAS VACUNAS CONTRA LA COVID-19 

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

La cuestión sobre el uso de las vacunas, en general, suele estar en el centro de insistentes debates en la opinión pública. En los últimos meses, han llegado a esta Congregación varias peticiones de una opinión sobre el uso de algunas vacunas contra el virus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19, desarrolladas recurriendo, en el proceso de investigación y producción, a líneas celulares que provienen de tejidos obtenidos de dos abortos ocurridos en el siglo pasado. Al mismo tiempo, se han producido diversas declaraciones en los medios de comunicación por parte de Obispos, Asociaciones Católicas y Expertos, diferentes entre sí y a veces contradictorias, que también han planteado dudas sobre la moralidad del uso de estas vacunas.

Sobre esta cuestión ya hay un importante pronunciamiento de la Pontificia Academia para la Vida, titulado “Reflexiones morales acerca de las vacunas preparadas a partir de células procedentes de fetos humanos abortados” (5 junio 2005). Además, esta Congregación se expresó al respecto con la Instrucción Dignitas Personae (8 de septiembre de 2008) (cf. nn. 34 y 35). En 2017, la Pontificia Academia para la Vida volvió a tratar el tema con una Nota. Estos documentos ya ofrecen algunos criterios generales dirimentes.

Dado que están ya disponibles, para su distribución y administración en diversos países, las primeras vacunas contra la Covid-19, esta Congregación desea ofrecer algunas indicaciones que clarifiquen este tema. No se pretende juzgar la seguridad y eficacia de estas vacunas, aun siendo éticamente relevante y necesario, porque su evaluación es competencia de los investigadores biomédicos y las agencias para los medicamentos, sino únicamente reflexionar sobre el aspecto moral del uso de aquellas vacunas contra la Covid-19 que se han desarrollado con líneas celulares procedentes de tejidos obtenidos de dos fetos abortados no espontáneamente.

1. Como se afirma en la Instrucción Dignitas Personae, en los casos en los que se utilicen células de fetos abortados para crear líneas celulares para su uso en la investigación científica, “existen diferentes grados de responsabilidad” [1] en la cooperación al mal. Por ejemplo, “en las empresas que utilizan líneas celulares de origen ilícito no es idéntica la responsabilidad de quienes deciden la orientación de la producción y la de aquellos que no tienen poder de decisión” [2].

2. En este sentido, cuando no estén disponibles vacunas Covid-19 éticamente irreprochables (por ejemplo, en países en los que no se ponen a disposición de médicos y pacientes vacunas sin problemas éticos o en los que su distribución es más difícil debido a las condiciones especiales de almacenamiento y transporte, o cuando se distribuyen varios tipos de vacunas en el mismo país pero, por parte de las autoridades sanitarias, no se permite a los ciudadanos elegir la vacuna que se va a inocular) es moralmente aceptable utilizar las vacunas contra la Covid-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción.

3. La razón fundamental para considerar moralmente lícito el uso de estas vacunas es que el tipo de cooperación al mal (cooperación material pasiva) del aborto provocado del que proceden estas mismas líneas celulares, por parte quienes utilizan las vacunas resultantes, es remota. El deber moral de evitar esa cooperación material pasiva no es vinculante si existe un peligro grave, como la propagación, por lo demás incontenible, de un agente patógeno grave [3]: en este caso, la propagación pandémica del virus SARS-CoV-2 que causa la Covid-19. Por consiguiente, debe considerarse que, en este caso, pueden utilizarse todas las vacunas reconocidas como clínicamente seguras y eficaces con conciencia cierta que el recurso a tales vacunas no significa una cooperación formal con el aborto del que se obtuvieron las células con las que las vacunas han sido producidas. Sin embargo, se debe subrayar que el uso moralmente lícito de este tipo de vacunas, debido a las condiciones especiales que lo posibilitan, no puede constituir en sí mismo una legitimación, ni siquiera indirecta, de la práctica del aborto, y presupone la oposición a esta práctica por parte de quienes recurren a estas vacunas.

4. De hecho, el uso lícito de esas vacunas no implica ni debe implicar en modo alguno la aprobación moral del uso de líneas celulares procedentes de fetos abortados [4]. Por lo tanto, se pide tanto a las empresas farmacéuticas como a los organismos sanitarios gubernamentales, que produzcan, aprueben, distribuyan y ofrezcan vacunas éticamente aceptables que no creen problemas de conciencia, ni al personal sanitario ni a los propios vacunados.

5. Al mismo tiempo, es evidente para la razón práctica que la vacunación no es, por regla general, una obligación moral y que, por lo tanto, la vacunación debe ser voluntaria. En cualquier caso, desde un punto de vista ético, la moralidad de la vacunación depende no sólo del deber de proteger la propia salud, sino también del deber de perseguir el bien común. Bien que, a falta de otros medios para detener o incluso prevenir la epidemia, puede hacer recomendable la vacunación, especialmente para proteger a los más débiles y más expuestos. Sin embargo, quienes, por razones de conciencia, rechazan las vacunas producidas a partir de líneas celulares procedentes de fetos abortados, deben tomar las medidas, con otros medios profilácticos y con un comportamiento adecuado, para evitar que se conviertan en vehículos de transmisión del agente infeccioso. En particular, deben evitar cualquier riesgo para la salud de quienes no pueden ser vacunados por razones médicas o de otro tipo y que son los más vulnerables.

6. Por último, existe también un imperativo moral para la industria farmacéutica, los gobiernos y las organizaciones internacionales, garantizar que las vacunas, eficaces y seguras desde el punto de vista sanitario, y éticamente aceptables, sean también accesibles a los países más pobres y sin un coste excesivo para ellos. La falta de acceso a las vacunas se convertiría, de algún modo, en otra forma de discriminación e injusticia que condenaría a los países pobres a seguir viviendo en la indigencia sanitaria, económica y social [5].

El Sumo Pontífice Francisco, en la Audiencia concedida al suscrito Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en fecha 17 diciembre 2020, ha examinado la presente Nota y ha aprobado la publicación.

Dado en Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 21 de diciembre de 2020, Memoria litúrgica de San Pedro Canisio.

Luis F. Card. Ladaria, S.I.
Prefecto

+ S.E. Mons. Giacomo Morandi
Arzobispo Titular de Cerveteri
Secretario

[1] Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción Dignitas Personae (8 diciembre 2008), n. 35; AAS (100), 884.

[2] Ibid, 885.

[3] Cfr. Pontificia Academia para la Vida, “Moral reflections on vaccines prepared from cells derived from aborted human foetuses”, 5 junio 2005

[4] [4] Congregación para la Doctrina de la Fe, Instruc. Dignitas Personae, n. 35: “Cuando el delito está respaldado por las leyes que regulan el sistema sanitario y científico, es necesario distanciarse de los aspectos inicuos de esos sistemas, a fin de no dar la impresión de una cierta tolerancia o aceptación tácita de acciones gravemente injustas. De lo contrario, se contribuiría a aumentar la indiferencia, o incluso la complacencia con que estas acciones se ven en algunos sectores médicos y políticos”.

[5] Cfr. Francisco, Discurso a los miembros de la Fundación “Banco Farmacéutico”, 19 septiembre 2020.




sábado, 19 de diciembre de 2020

CUANDO LA MUERTE VENGA HACIA TI, ¿QUE ELEGIRÁS?

Imagínate en tu lecho de muerte. Tus fuerzas te están fallando; has comido lo que probablemente fue tu última comida. Estás en una agonía intensa, ya que el sufrimiento corporal que estás atravesando es superado solo por la angustia de tu alma porque necesitas confesarte y ahora dependes por completo de que un sacerdote venga a ti. 

El sacerdote ha sido llamado, pero aún no ha llegado. Tienes miedo porque sabes que tu alma podría separarse de tu cuerpo en cualquier momento. Esos ojos tuyos que han contemplado este hermoso mundo durante tantas décadas están a punto de cerrarse a este mundo para siempre, solo para reabrirse en la eternidad. Cualesquiera que sean los logros que hayas logrado en la vida, ahora son irrelevantes porque lo único que importa es tu posición ante Dios. Ahora es el momento. Unos minutos más, quizás algunas horas más, pero probablemente no el resto del día. 

La eternidad se acerca rápidamente. Te aferras a tu Rosario, a tu escapulario, y estás recitando una y otra vez los actos de contrición y de Fe, Esperanza y Caridad, el Credo, el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria. Te gustaría besar el crucifijo de tu Rosario pero no tienes la fuerza.

El momento de la muerte, para lo que se suponía que debías pasar toda tu vida preparándote, está cerca. Nunca ha estado más cerca y lo sabes. Puedes sentirlo. Todas las oportunidades son ahora cosa del pasado; todo el "futuro" está ahora detrás de ti. Toda tu vida pasa ante tu mente una vez más. En unas pocas horas, o quizás solo unos minutos, te encontrarás con el Gran Juez. Y en ese momento, será solo tú y Él. Se examinará cada detalle de tu vida y tendrás que rendir cuentas: cada pensamiento, cada palabra, cada acción, cada omisión.

El pensamiento te asusta, naturalmente, pero tienes esperanzas. Tu último deseo es ver al sacerdote, el embajador de Dios que puede absolverte de tus pecados, que puede ungirte y darte el santo viático, esa última Santa Comunión para fortalecerte en esos momentos finales. Ese sacerdote que tiene poder sobre el diablo, poder para perdonar tus pecados (o retenerlos), poder para hacer agua bendita con agua natural, poder para consagrar pan ordinario para que se convierta en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Imagina todo esto. ¿Te ves tirado allí, bañado en sudor, rezando y esperando que ese sacerdote al que tanto deseas ver llegar se presente antes de que pases a la eternidad y te encuentres con el gran y terrible Juez?

Ahora responde esta pregunta: ¿Qué clase de sacerdote te gustaría que entrara en esa habitación y te ayudara a escapar del fuego del infierno? ¿UNO DE ESTOS (Novus Ordo)... o ... UN TIPO (sedevacantista)? ¿El que fue ordenado para presidir una comida? ¿o el que fue ordenado para ofrecer sacrificio a Dios?

Es curioso cómo funciona eso, ¿no?

De repente, esos temas planteados una y otra vez sobre el sedevacantismo que quizás hayas dejado de lado durante tu vida porque eran inconvenientes, molestos, “absurdos” o simplemente no estaban en línea con lo que te decía tu autor semi-tradicionalista favorito, ahora aparecen bajo una luz diferente, porque ahora son más agudos y más relevantes que nunca para ti. 

“¿Y si los sedevacantistas tuvieron razón todo el tiempo? ¿Y si Montini no era Papa después de todo? ¿Y si la Iglesia del Vaticano II es falsa? ¿Qué pasa si los ritos de ordenación no son válidos y el 'sacerdote' no tiene poder para absolverme de mis pecados? ¿Y si los sacramentos del Novus Ordo no valen nada? ¿Y si la 'unción de los enfermos' del Novus Ordo realmente no hace nada por mi alma después de todo?” 

Estas preguntas inevitablemente te molestarán si decides hacer la vista gorda ante la seria verdad sobre lo que la Secta del Vaticano II ha hecho con los sacramentos católicos.

No corras riesgos con tu alma. Examina esos asuntos ahora, ahora que todavía tienes tiempo. Esto es algo que tendrás que hacer tú mismo. Todos esos “expertos” de la prensa semi-tradicionalista que hablan de “reconocer pero resistir” no estarán allí para tomar tu mano en tu juicio particular. En algún momento, tienes que decidir. No permitas que tu alma o las almas de tus seres queridos perezcan o se pongan en peligro por miedo a enfrentar hechos “incómodos”. 

Sí, los hechos son realmente inquietantes, pero es mejor ser perturbado por los hechos en esta vida y superarlos en lugar de ser perturbado para siempre en la próxima vida debido a una negativa a investigar estos temas tan importantes. Se lo debes a Dios y te lo debes a ti mismo. Y recuerda: los sacramentos falsos no provienen de la Iglesia Verdadera:

“ Y, ciertamente, esta piadosa Madre brilla sin mancha alguna en los sacramentos, con los que engendra y alimenta a sus hijos; en la fe, que en todo tiempo conserva incontaminada; en las santísimas leyes, con que a todos manda, y en los consejos evangélicos, con que amonesta; y, finalmente, en los celestiales dones y carismas con los que, inagotable en su fecundidad, da a luz incontables ejércitos de mártires, vírgenes y confesores (Papa Pío XII, Encíclica Mystici Corporis, n. 46)

“La Iglesia es infalible en su disciplina general. Por disciplina general se entienden las leyes y prácticas que pertenecen al ordenamiento externo de toda la Iglesia. Tales cosas serían las que conciernen al culto externo, como la liturgia y las rúbricas, o la administración de los sacramentos…. Si ella [la Iglesia] pudiera prescribir u ordenar o tolerar en su disciplina algo contra la fe y la moral, o algo que tendiera en detrimento de la Iglesia o en perjuicio de los fieles, se apartaría de su misión divina, lo cual sería imposible” (Jean Herrmann, Institutiones Theologiae Dogmaticae, Vol. 1 , 1908, p. 258)

“Si alguien dice que las ceremonias, vestimentas y signos externos que la Iglesia Católica usa en la celebración de las misas, son incentivos para la impiedad en lugar de estimulantes para la piedad, sea anatema” (Concilio de Trento, Sesión 22, Canon 7 )

¡Abandona la iglesia falsa del Vaticano II y abraza a la Iglesia Católica Romana!






¿ESTÁN LOS POBRES REALMENTE EN EL CENTRO DEL EVANGELIO? CONTRARRESTANDO UN ENGAÑOSO MANTRA BERGOGLIANO

El pasado domingo 15 de noviembre de 2020, la Secta Novus Ordo celebró el "Día Mundial de los Pobres". El evento anual fue instituido por el apóstata argentino Jorge Bergoglio (comúnmente conocido por su seudónimo, "papa Francisco") en su "Carta Apostólica" Misericordia et Misera de 2016 (n. 21) y se observó por primera vez el 19 de noviembre de 2017.


A Francisco le encanta insistir en el servicio a los pobres, y es fácil ver por qué. Por un lado, facilita los aplausos de todos los sectores. Después de todo, prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que es importante ayudar a las personas necesitadas y no requiere creer en Dios, ni adherencia a las verdades reveladas, ni una terrible cantidad de decencia personal. El énfasis constante en las obras corporales de misericordia, por lo tanto, permite que el falso papa se vea como un héroe de la compasión ante el mundo.

En segundo lugar, ayudar a los pobres es un esfuerzo que se puede utilizar fácilmente al servicio del ecumenismo y el diálogo interreligioso, ya que casi todas las religiones coinciden en la importancia de las obras de caridad. 

En tercer lugar, la predicación de la asistencia a los necesitados se presta fácilmente a la propagación de herejías como el pelagianismo, según el cual las obras de uno justifican aparte de la gracia santificante, una idea que a Francisco le encanta propagar de una manera a veces más, a veces menos sutil.

En su sermón para la Jornada Mundial de los Pobres de este año, Francisco proclamó la falsedad, como lo había hecho antes, de que los pobres están en el centro del Evangelio. Aunque la mayor parte de su homilía fue bastante buena e incluso se las arregló para mencionar la necesidad de la gracia, aunque un tanto enrevesada, también afirmó:
No lo olvides: los pobres están en el corazón del Evangelio; no podemos entender el Evangelio sin los pobres. Los pobres son como el mismo Jesús, que, aunque rico, se despojó de sí mismo, se hizo pobre, incluso cargó con el pecado: la peor pobreza. Los pobres nos garantizan una renta eterna. Incluso ahora nos ayudan a enriquecernos en amor.
(Antipapa Francisco, Sermón para el Día Mundial de los Pobres, Zenit, 15 de noviembre de 2020; subrayado añadido).
En su discurso del Ángelus más tarde ese día, volvió a señalar el mismo punto:
Mira, hermano y hermana, los pobres están en el centro del Evangelio; es Jesús quien nos enseñó a hablar con los pobres; es Jesús quien vino por los pobres. Extiende tu mano a los pobres. ¿Has recibido muchas cosas y dejaste morir de hambre a tu hermano, a tu hermana?
(Antipapa Francisco, Discurso del Ángelus, Zenit, 15 de noviembre de 2020; subrayado agregado).
Por supuesto, es muy noble y de hecho muy importante enfatizar que debemos tender la mano amorosamente a los necesitados, a los que están sufriendo cualquier dificultad temporal, como Cristo el Señor les había mandado a sus seguidores que hicieran. Y de hecho, la opresión de los pobres es uno de los cuatro pecados que claman al cielo por venganza (los otros son el asesinato, la sodomía y defraudar al trabajador con su salario justo). Pero eso no es lo mismo que decir que los pobres están en el centro del Evangelio.

De hecho, participemos en un pequeño experimento bíblico para probar la afirmación de Bergoglio. Si en verdad los pobres están en el corazón del Evangelio, esperaríamos una mención frecuente y enfática de ellos en el texto sagrado, no sólo en los cuatro Evangelios sino también en el resto del Nuevo Testamento.

Hacer una búsqueda de palabras en todo el Nuevo Testamento para el término “pobre” solo arroja 34 resultados, y eso incluye una bendición de “los pobres de espíritu” (Mt 5: 3; cf. Lc 6:20), la queja de Judas de que el perfume caro fue usado para Nuestro Señor y no “entregado a los pobres” (Mt 26: 9; Mc 14: 5; Jn 12: 5-6), la respuesta de Nuestro Señor de que “los pobres los tendréis siempre con vosotros” (Mt 26:11; Mc 14: 7; Jn 12: 8), una referencia a la pobreza de Cristo (ver 2 Co 8: 9), etc. Ciertamente, hay exhortaciones para ayudar también a los pobres, pero en general, No se puede concluir que de alguna manera los pobres representan de qué se trata el Evangelio.

Una búsqueda de palabras sobre el término relacionado "pobreza", por cierto, arroja solo tres resultados en el Nuevo Testamento: uno de ellos es una referencia a la pobreza de Nuestro Señor (ver 2 Cor 8: 9), el otro es una referencia a la pobreza de la iglesia de Esmirna (Apoc 2: 9), y uno que habla de la “miseria extrema” de las iglesias macedonias que “abundó hasta las riquezas de su sencillez” (2 Cor 8: 2).

Quizás la mejor manera de probar la afirmación de Bergoglio es usar una concordancia bíblica, que es un libro que organiza los pasajes de la Biblia por tema, enumerados alfabéticamente. Usando la Concordancia Textual de las Sagradas Escrituras de 1908, editado por el padre Thomas David Williams, encontramos las siguientes entradas, bajo las cuales todos los pasajes aplicables tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento no sólo se enumeran sino que también se citan:

Pobre, el

Pobres están siempre con nosotros, los

Pobres agradan a Dios, los

Pobres, Dios es consciente de los

Pobres, Dios es el ayudador y protector de los

Pobres, Dios escucha el clamor y la oración de los

Pobres, Dios provee para los

Pobres, deberíamos ayudar a la limosna para los

Limosna

Limosna trae la bendición de Dios

Limosna, recompensada por Dios

Limosna, mandada por Dios

Limosna, la exhortación a

Limosna, la forma adecuada de

Pobres, debemos hacer justicia a los

Pobres, contra defraudar a los

Pobres, opresión de los

Pobre, castigo de la opresión del

Pobre, despreciando el

Pobre, rechazando la ayuda al

Pobre, una oración por el

Con tantas entradas sobre los pobres, a primera vista se podría concluir que, efectivamente, el Evangelio está lleno de referencias a los pobres. Curiosamente, sin embargo, resulta que la mayoría de los pasajes citados debajo de cada entrada son del Antiguo Testamento, no de los Evangelios o del Nuevo Testamento.

De hecho, repasemos la lista completa nuevamente y observemos el número de pasajes del Nuevo Testamento que se encuentran debajo de cada uno:

Pobre, El - 3

Pobres están siempre con nosotros, los - 1

Pobres agradan a Dios, los - 3

Pobre, Dios es consciente del 0

Pobre, Dios es el ayudante y protector del - 0

Pobre, Dios escucha el grito y la oración del - 0

Pobre, Dios provee para el - 1

Pobre, deberíamos ayudar a la limosna para los

Limosna, dar - 3

Limosna trae la bendición de Dios - 1

Limosna, recompensada por Dios - 9

Limosna ordenada por Dios - 1

Limosna, exhortación a - 5

Limosna, la manera apropiada de dar - 4

Pobres, deberíamos hacer justicia a los - 0

Pobre, contra defraudar al - 1

Pobre, opresión del - 0

Pobre, castigo de la opresión del 0

Pobre, despreciando el - 1

Pobre, rechazando la ayuda al - 1

Pobre, una oración por el - 0

Eso es un total de 34 pasajes del Nuevo Testamento. Pero, ¿cuántos de ellos son duplicados? A veces, los mismos pasajes se encuentran bajo más de un título, después de todo. Después de un poco de trabajo, resulta que 5 de las 34 perícopas son duplicados, lo que nos deja 29 pasajes individuales.

Sin embargo, de esos 29 pasajes, ¿cuántos son paralelos del Evangelio? En otras palabras, ¿cuántos de ellos realmente están hablando de un mismo incidente, aunque estén registrados en más de un Evangelio? Por ejemplo, las Bienaventuranzas se registran tanto en Mateo como en Lucas; etc. Si restamos los paralelos del Evangelio y, en general, condensamos todos los versículos restantes de tal manera que solo queden aquellos que hablan de incidentes separados o líneas de pensamiento, nos quedamos con solo 24 selecciones.

Y si, por último, descartamos algún versículo que, aunque quizás mencione la pobreza o al pobre de una u otra forma, no hable realmente de la importancia de ayudar a los pobres (sino que habla de ser pobre de espíritu o de la pobreza de Cristo , etc.), nos quedamos con apenas 19 perícopas. Son 19 pasajes individuales, algunos de ellos incluso referencias fugaces, a lo largo de todo el Nuevo Testamento que, según Bergoglio, “constituyen el corazón o centro del Evangelio”, sin los cuales no podemos entender la Buena Nueva. ¡Es absurdo!

Nuevamente, no estamos tratando de restar importancia a las obras corporales de misericordia en la vida del cristiano. Nuestro Bendito Señor habla extensamente sobre ellos en Mateo 25, y la Carta de Santiago, por ejemplo, también aborda la pregunta:
Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarlo? Y si un hermano o una hermana están desnudos y tienen necesidad de comer todos los días: Y uno de ustedes les dice: Id en paz, calentaos y saciaos; pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué aprovechará?
(Santiago 2: 14-16)
Se revela divinamente que la fe sin obras está muerta y no justificará a nadie (ver también Santiago 2: 24-26). Por otro lado, sin embargo, Dios también revela que las obras sin fe tampoco justifican: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Mc 16,16); “Pero sin fe es imposible agradar a Dios” (Heb 11: 6); “Porque por gracia sois salvos mediante la fe, y eso no de vosotros mismos, porque es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2: 8-9).

Si contrastamos la cantidad de veces que el Nuevo Testamento habla de los pobres con la cantidad de veces que el texto sagrado, y especialmente los Evangelios, menciona el pecado y sus consecuencias, la Redención, la Fe, la salvación, la gracia y el castigo de Dios, la existencia del infierno, y la amenaza de condenación, nos daremos cuenta de que, de repente, Bergoglio no está tan interesado en el centro del Evangelio.

En el mejor de los casos, el falso "Santo Padre" habla de Cristo solo a aquellos que ya creen en Él. Él nunca exhorta verdaderamente a los incrédulos a convertirse a Jesucristo y Su santa Iglesia como la única Arca de Salvación. Al contrario: o los confirma en sus errores (como un budista aquí, hindúes aquí, musulmanes aquí y judíos aquí), habla de otros temas con ellos, o incluso les dice con audacia y blasfemia que Dios ha querido que haya diversidad de religiones, unidas en fraternidad y diálogo!

Ese es el falso evangelio de Jorge Bergoglio, al que hemos bautizado como 
el evangelio del hombre”. El hombre está en el centro de su evangelio falso, y es por eso que los pobres pueden aparecer allí de manera tan prominente.

Lo que está en el centro del verdadero Evangelio no es difícil de descifrar: La Encarnación. La Redención. El Calvario. La Resurrección. La vida de la Gracia Santificante. Amor a Dios y amor al prójimo.

¿El amor a Dios y al prójimo incluye las obras corporales de misericordia, como la limosna? Claro que lo hace. Pero eso no pone a los pobres en el centro del Evangelio, como si no pudiéramos entender el Evangelio sin los pobres. Simplemente significa que si amamos a Dios como debemos, entonces también amaremos a todas las personas por amor de Dios (ver 1 Jn 4: 20-21). Cristo murió por todos y “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2: 4). Por tanto, es nuestra obligación amar a todos los hombres, lo que significa buscar su bien, desear su salvación y trabajar por ella. “Por tanto, todo lo que quieras que te hagan los hombres, hazlo tú también a ellos. Porque esta es la ley y los profetas” (Mt 7, 12).

Francisco, por el contrario, ha dado a los pobres un status cuasi divino totalmente exagerado e injustificado. Ha afirmado que los católicos deben arrodillarse ante los pobres porque son Cristo: “Extiende tu mano al pobre: ​​es Cristo, dijo ayer en el Ángelus este año. Sí, no es una forma ortodoxa de entender esto (ver Mt 25: 31-46), pero llamando a la gente para, literalmente, de rodillas ante el pobre, se revela que el sentido ortodoxo no es lo que desea comunicar.

El 23 de mayo de 2019, Bergoglio proclamó : “Nos ayuda a estar ante el Tabernáculo y ante los muchos tabernáculos vivientes que son los pobres. La Eucaristía y los pobres, Sagrario fijo y Sagrario móvil: allí se mora en el amor y se absorbe la mentalidad del Pan partido”. Mientras Jesucristo es degradado a “pan partido”, los pobres se vuelven prácticamente divinos, con sus propios tabernáculos, no por semejanza alguna con Dios por gracia, sino simplemente por no poseer mucho. Con ese tipo de pedigrí, uno se pregunta por qué, entonces, Francisco también quiere erradicar la pobreza. En cualquier caso, eso es algo que Cristo ha profetizado que nunca sucederá (ver Mt 26:11).

El hecho es que así como ser físicamente pobre no hace a uno santo, tampoco el acto de aliviar las necesidades temporales de los pobres confiere santidad por sí mismo. Más bien, para que una acción tan buena sea sobrenaturalmente meritoria, es necesario que el servicio se realice por el motivo apropiado (amor a Dios) y bajo los auspicios de la gracia de Dios. Esto lo encontramos confirmado, por supuesto, en la Sagrada Escritura: “Porque cualquiera que os diere de beber un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa” (Mc 9 : 40).

Al comentar específicamente sobre los méritos de las buenas obras mencionadas en Mateo 25, el erudito jesuita padre Cornelius a Lapide (1567-1637) explica que Cristo “los cuenta hechos a él mismo, porque fueron hechos a los pobres por amor a Cristo (Great Commentary, vol. 3 [Londres: John Hodges, 1891], p. 138). Y en el Acto de Caridad, declaramos a Dios: “Amo a mi prójimo como a mí mismo por amor a Ti”. Por tanto, se sigue que si tales obras no se hacen por el amor de Dios (al menos implícitamente), sino por algún motivo menor, no tendrán ningún valor sobrenatural ante Dios, aunque Él todavía podría otorgar una 
recompensa natural. (cf. Mt 6, 2).

En resumen, podemos decir que todas las buenas obras que hacemos, se las hacemos a Cristo en el sentido de que las hacemos para agradarle; y si no las hacemos, con el fin de agradar a Dios - entonces nosotros no las hacemos a Él. Esa es la enseñanza hermosa, profunda y, sin embargo, simple de Nuestro Bendito Señor en Mateo 25. De esto se sigue la verdad aleccionadora de que uno puede servir a los pobres toda la vida y aun así ir al infierno: “Y si distribuyera todos mis bienes para apacentar al pobre, y si entrego mi cuerpo al fuego, y no tengo caridad, de nada me aprovecha” (1 Co 13, 3).

¡Basta, por tanto, de la distorsión bergogliana del Evangelio sobre la esencia de los pobres!

Su insistencia constante en las obras corporales de misericordia, aunque casi nunca hable de las obras espirituales, que son incluso más excelentes que las corporales, permite a Francisco convertir gradualmente (lo que queda de) el catolicismo en una religión genérica de humanitarismo sin credos. El fruto más maduro de ese esfuerzo se encuentra en su encíclica, Fratelli Tutti, cuyo mensaje central bien podría haber sido escrito por un ateo.

La predicación de Francisco sobre los pobres propaga ambigüedades y medias verdades. Eso es lo que hace que su predicación sea tan peligrosa. No es que todo lo que dice sea incorrecto o problemático en sí mismo; más bien, el problema suele ser su sentido exagerado, su énfasis unilateral, su doble sentido, su eclipsar a otras verdades que quedan fuera aunque no sean menos importantes ni más importantes.

Mientras que Francisco afirmó en 2018 que “los pobres nos evangelizan, ayudándonos a descubrir cada día la belleza del Evangelio”, Nuestro Bendito Señor le dijo a San Juan Bautista que “a los pobres se les predica el Evangelio” (Lc 11: 5). Curiosamente, en su discurso del Ángelus, Francisco descubrió repentinamente que “no todos somos iguales”, cuando en otras ocasiones se mostró preocupado denunciando la desigualdad como injusta y como “la raíz de todos los males sociales” y, por lo tanto, que necesita ser superada.

Francisco es un hombre de contradicciones, y eso no es casualidad. Su obra es la subversión del catolicismo, o lo que queda de él en su pseudo-iglesia modernista. Para lograr eso, debe cambiar gradualmente el énfasis de lo sobrenatural a lo natural, de la ortodoxia a la herejía, apartando la mirada de la gente del mundo venidero y enfocándola en cambio en las necesidades temporales del mundo actual (cf.Col 3: 1). -2), todo bajo la apariencia de “caridad y compasión”, por supuesto.

En lugar de distorsionar el Evangelio maniobrando sus amadas “periferias existenciales” hacia el centro, Francisco debería centrarse en lo que realmente trata el Evangelio, y eso es la salvación de las almas. Cristo ofrece la salvación del pecado y del castigo eterno, y lo hace capacitándonos para unirnos a “su cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1, 24), mediante la fe, la esperanza y la caridad. Estas virtudes se infunden en el alma en el bautismo, mediante el cual recibimos primero la abundante remisión de nuestros pecados por medio de un influjo de gracia sobrenatural que regenera el alma, haciéndola verdaderamente santa y devolviéndole la semejanza a Dios que había perdido a través de el pecado original.

Algo que es realmente una buena noticia!


Novus Ordo Watch



LA “GRAN ILUSIÓN” DE LOS CLÉRIGOS EN EL CONCILIO VATICANO II

Esta síntesis del arzobispo Lefebvre manifiesta el sesgo psicológico que condujo al desastre conciliar.


La preparación de esta ilusión ante el Concilio

Sería necesario escribir largas páginas para detectar todas las causas que prepararon esta increíble ilusión de los clérigos, por no decir de los obispos en el Concilio Vaticano II.

Sin repetir la historia del liberalismo y el modernismo bien conocidos por nuestros lectores, debemos afirmar que, a pesar de las solemnes y reiteradas advertencias de los Papas del siglo XIX y la primera parte del siglo XX, estos errores derivaron de las logias masónicas, hábilmente difundidos por todos los medios modernos de difusión del pensamiento, siguieron creciendo, inspirando a las sociedades civiles y, a través de ellas, invadiendo todas las instituciones públicas y privadas, todas las familias y, por la misma razón, los Seminarios Católicos y Universidades.

Pronto las órdenes religiosas y sus revistas difundieron ellas mismas estos errores que redujeron la fe a un sentimiento natural de religión y los actos de religión a simples manifestaciones de este sentimiento. A partir de entonces, fue el propio clero quien destruyó su fe, la sometió a la razón e hizo desaparecer la vida sobrenatural, la vida de gracia.

Las guerras también han contribuido al desorden y, sobre todo, al desorden moral, en particular la última guerra. Después del conflicto, la euforia de la prosperidad material trajo consigo un deseo desenfrenado de disfrute. El naturalismo que se infiltró en la Iglesia hizo que la noción de pecado se desvaneciera, exaltara la conciencia individual, el orgullo de la personalidad humana que se había hecho adulta y responsable. ¡Todos los abusos, todos los delitos se volvieron legítimos y protegidos por la conciencia! ...

Este clima solo podía vaciar las iglesias, reducir las vocaciones, acelerar el proceso de secularización y desacralización dentro de la Iglesia. Los sacerdotes, los obispos empezaron a cuestionarse, a hacer complejos, a buscar soluciones.

El espíritu del mundo entró en la Iglesia

Fue entonces cuando surgieron los profetas de la mutación, del cambio, de la adaptación, de la reestructuración, de la “apertura”, etc.

¿Qué iba a salir de esta fermentación? ¿Renovación real o ruina? Al escuchar a los profetas y los tenores del episcopado mundial, uno podría predecir fácilmente la catástrofe que se avecinaba. Pero Pío XII estaba al acecho, y mientras vivió, los espíritus deseosos de demoler moderaron sus esfuerzos.

Y fue en esta situación extremadamente peligrosa cuando llegó Juan XXIII y su Concilio Vaticano II.


Concilio Vaticano II o el momento de la gran ilusión

Incluso antes del Concilio, sólo se hablaba de “cambio”. La Iglesia, sus instituciones, su doctrina, su liturgia, todo fue cuestionado y responsabilizado de la crisis que se avecinaba.

Los últimos Papas, más conscientes que Juan XXIII, habían rechazado la idea de un Concilio temiendo precisamente que no pudieran dirigir efectivamente una asamblea considerable fácilmente sometida a corrientes de pensamiento contrarias a la ortodoxia, gracias a los medios a disposición de los líderes de la opinión pública.

Papa Juan XXIII y Cardenal Ruffini

Ahora bien, el papa Juan XXIII no solo hizo caso omiso del sabio consejo del cardenal Ruffini, arzobispo de Palermo, sino que no dudó en dejar entrar en el juego a los innovadores y destructores dándole a su Concilio el famoso nombre de “Concilio del Aggiornamento”, y en su discurso a la entrada del Concilio abundó en críticas a la Iglesia. Podemos decir que el papa se estaba golpeando el trasero golpeando el pecho de la Iglesia.

Entre los “expertos” del Concilio, admitió a los falsos profetas, ya condenados por el Santo Oficio. Desde la primera sesión, pidió a los miembros de la Curia que guardaran silencio.

Por tanto, se puede pensar que los partidarios de “la gran ilusión” no tuvieron dificultad en liderar la Asamblea a su paso: es necesario cambiar a toda costa y este cambio debe hacerse a costa de las instituciones culpables de la Iglesia, inmovilidad, inadaptación, incomprensión de la evolución del mundo.

Las logias pudieron alegrarse: su éxito fue sensacional, los propios clérigos decidieron el gran cambio que debía sufrir la Iglesia; buscando una expresión de su dogma adaptada a la mente moderna, es decir, al ateísmo práctico; repensar su ley moral; “democratizar” sus instituciones y su liturgia, según la orientación de la mente del hombre moderno, “profundamente democrático”.

Podemos decir que estos clérigos cometieron un error al disparar, se dispararon a sí mismos en lugar de disparar al enemigo. ¿Cómo fue posible hacer realidad esta “ilusión”? Porque su fe fue disminuida y sus valores aplastados.


QUÉ TENDRÍA QUE HABER SIDO EL VATICANO II

1. Un fiel eco de la fe de los Papas desde Pío VI hasta Pío XII.

Una reafirmación valiente y clara de la fe católica en la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo con todas sus consecuencias:

por la Iglesia - por su sacerdocio - sus instituciones - su sacrificio - sus sacramentos - su santificación por gracia;

para las almas: su santificación por la gracia de los sacramentos y el Santo Sacrificio de la Misa;

para las familias, re-honrando el Sacramento del Matrimonio y sus obligaciones;

para las sociedades, a través del reconocimiento del Reinado de Nuestro Señor Jesucristo y el primado espiritual de la Iglesia.

2. Un llamado a la santidad.

3. Una condena de los errores modernos.


La “gran ilusión” fue buscar el mal en la constitución del organismo en lugar de verlo en la enfermedad que corroe y destruye el organismo. Al acusar la constitución del organismo, dieron una mano a la enfermedad, de ahí la acumulación de desastres y ruinas que lamentablemente llevan a las almas a la pérdida.

Debemos poner fin a esta ilusión criminal y fortalecer todo lo que siempre ha permitido a la Iglesia hacer frente a los continuos ataques de sus enemigos, es decir, sobre todo, su fe en Jesucristo, en su divino Sacrificio, en sus sacramentos, en su enseñanza. Este fue el lema del último Santo Papa Pío X: “restaurar todo en Cristo”.

Monseñor Marcel LEFEBVRE.

Nota del editor - Este artículo ya apareció en "Rivarol" del 29-12-1979.

FUENTE: Fideliter número 14 de marzo de abril de 1980.


La Porte Latine




viernes, 18 de diciembre de 2020

BUENOS AIRES AMANECIÓ CON SORPRESIVOS Y SUSPICACES CARTELES PROVIDA

Las calles en Buenos Aires amanecieron con unos carteles portando un suspicaz mensaje provida.


Con fondo verde, como el de los partidarios del aborto, lo que podría atraer intereses equívocos, los carteles difunden particularmente dos mensajes:

#ABORTO LEGAL PARA QUE NADIE SE ENTERE Y TE SIGA VIOLANDO – EL PROYECTO LO PERMITE

Y también el mensaje:

#ABORTO LEGAL PARA BAJAR LA POBREZA MATANDO POBRES – EL PROYECTO LO PERMITE

Aparece como firmante la “Campaña para la Conquista de Derechos”, que claramente es una entidad contraria al proyecto de legalización del aborto que cursa actualmente en el Senado argentino.

Numerosos usuarios en redes están difundiendo también la imagen de los carteles, usando en hashtag #AbortoLegalAbandonoEstatal, enviando un mensaje en el sentido que la legalización del aborto es la mala salida facilista de un Estado que no cumple su misión.


El proyecto de legalización se tratará el próximo 29 de diciembre

Como ya se rumoreaba, el proyecto de legalización del aborto de iniciativa gubernamental será tratado por el plenario del senado el próximo 29 de diciembre, un día después de cuando la Iglesia celebra la fiesta de los Santos mártires Inocentes.


El día de ayer terminaron las exposiciones de 60 personas que expusieron sus argumento, pro y contra el nefasto proyecto de ley.

Ayer intervinieron, en un sentido provida, Rodolfo Barra, ex ministro de justicia; Carolina Pavía, psicóloga; Estela Sacristán, directora de diplomatura de derecho constitucional de una reconocida universidad; Eduardo Menem, ex senador; entre otros.


Gaudium Press



EL VOTO DE NO SABER

Hay una razón por la que no se nos muestran nuestras vidas en su totalidad, sino solo a modo de depósito inicial: si todos supiéramos lo que nos esperaba cuando estábamos en el altar de la boda, las pruebas que atravesaríamos, las decepciones... ¿todavía diríamos: "Sí"?

Por Rob Marco

En 1968, un biólogo de Stanford llamado Paul Ehrlich escribió un best-seller titulado "La bomba demográfica". La premisa: Hemos superado la capacidad de la tierra para mantener la vida en la Tierra con nuestra tasa actual de crecimiento demográfico. Ehrlich predijo que para 1990, la mitad de los estadounidenses morirían de hambre porque habría demasiadas bocas que alimentar y poca comida. India y China simplemente desaparecerían, al igual que Inglaterra, todo para el año 2000. Para evitar la explosión demográfica, argumentó, la esterilización forzada era justificable y necesaria. El aborto obligatorio también se ofreció como una "solución al problema". Después de todo, estas cosas eran la única forma de evitar las vidas futuras y las bocas que alimentar que, en su opinión, sobrecargarían nuestro frágil mundo. "¿Coerción?" él escribió, “Quizás. Pero coacción por una buena causa".

"De hecho, se ha llegado a la conclusión de que las leyes de control obligatorio de la población, incluso las que exigen el aborto obligatorio, podrían mantenerse en el marco de la Constitución existente si la crisis demográfica se vuelve lo suficientemente grave como para poner en peligro a la sociedad".


Crecí como un niño muy temeroso y ansioso. Me preocupaba todo: averías en un coche lejos de casa durante las vacaciones familiares, el calentamiento global, la escasez de recursos, la superpoblación, lo que sea. Fui elegido presidente del Club Ambiental de nuestra escuela secundaria en mi último año y pasé gran parte de ese tiempo creando conciencia sobre la extinción del bisonte en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico. Es justo decir que yo era el tipo de joven que era demasiado consciente del tipo de temas sobre los que Ehrlich escribía en su libro. Había una sensación de urgencia y pánico sobre todo esto a menos que se tomaran medidas drásticas, ahora mismo, para salvar nuestro planeta. Si me hubieran preguntado si las "soluciones" propuestas por Ehrlich en The Population Bomb (aborto, esterilizaciones forzadas y control de la población) eran justificables, bueno, te hubiera dicho que solo miraras la alternativa. Realmente no teníamos elección. Como admitió Ehrlich en años posteriores, "expresé más certeza porque estaba tratando de atraer a la gente para que hiciera algo". El libro vendió 2 millones de copias y, a pesar de sus terribles e histéricas advertencias sobre la muerte inminente, todavía hay mucha gente viva hoy para leerlo, en caso de que decidan perder el tiempo de esa manera.

El miedo es un gran motivador y, a menudo, conduce a una toma de decisiones terrible. Hemos visto cómo esto se desarrolla en abundancia en 2020, pero para alejarnos del debate sobre la situación actual, hace solo unos años que las noticias se difundieron con las alarmas sobre el virus Zika y su amenaza para el embarazo. En los EE.UU., según una encuesta de Harvard, el 59% de los estadounidenses creía que el aborto debería permitirse después de 24 semanas si existe una “posibilidad seria de microcefalia debido al Zika”. La demanda de abortos aumentó a más del doble en Brasil y Ecuador. Aun así, el alarmismo superó la realidad, con trágicas consecuencias: de las 628 solicitudes de aborto en Brasil atribuidas a preocupaciones por el zika, solo de seis a 83 niños se habrían visto afectados. En otras palabras, para cada posible niño afectado con microcefalia, de 7 a 113 embarazos no afectados habrían terminado en aborto debido al miedo al virus. El miedo a lo desconocido se utilizó para justificar una respuesta espantosa y horrible.

Entré en la Iglesia Católica a los 18 años después de una conversión de rescate a manos del Señor un año antes. Recuerdo claramente caminar por el pasillo de la pequeña parroquia bizantina en la zona rural de Pensilvania para recibir al Señor en la Eucaristía por primera vez, y compararlo con casarme y comprometerme con un futuro desconocido e incognoscible. Mi fe era del tamaño de una semilla de mostaza, crecería con el paso de los años; mi miedo a la incertidumbre, mi ansiedad, la depresión que prevalecía tanto en mi vida antes de la conversión, gradualmente dio paso a la fe y la confianza. El Señor no me abandonaría, y yo, por mi parte, no abandonaría a Su Novia hasta que la muerte nos separe.

Cuando mi esposa y yo nos casamos, en la misma línea que mis padres, establecimos que el divorcio nunca fue una opción para nosotros. No se habló de concesiones; no se puede recurrir a un "Plan B". Creo que no tener esa opción sobre la mesa ha sido beneficioso para nuestro matrimonio. La verdad sea dicha, es posible que no hubiéramos visto las cosas de esta manera si no fuera por las enseñanzas de la Iglesia al respecto. Pero debido a esa enseñanza, tenemos fe que tal cosa no está en el plan de Dios, porque como Jesús dijo a quienes les preguntaban si era lícito divorciarse de la esposa, “¿No habéis leído que desde el principio el Creador los hizo varón y hembra?… Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre debe separarlo” (Mt 19, 4-6). Estamos en un matrimonio sacramental válido hasta la muerte, por lo que nos vemos obligados por necesidad a resolver cualquier dificultad que tengamos porque simplemente no hay otra opción que siquiera consideraríamos. El matrimonio es bastante difícil sin la tentación del divorcio cuando las cosas se ponen difíciles, y para la mayoría de las personas se pondrá difícil, al menos parte del tiempo.

Por eso hacemos votos. Son las cuerdas que usamos para que nuestros marineros nos aten al mástil cuando el canto de las sirenas nos tienta a encallar nuestro barco. No necesitamos votos cuando estamos satisfechos, enamorados, acomodados, en buena salud. Los necesitamos cuando todo lo que hay dentro quiere huir de lo que salió mal; cuando estamos de pie y nos dirigimos hacia la puerta. Cuando la opción de dividirnos, de solucionar un problema, se quita de la mesa, nos vemos obligados a seguir adelante y enfrentar, luchar e incluso morir por lo que hemos prometido hacer y ser: es decir, permanecer fieles. Mantener la fidelidad en circunstancias difíciles puede sentirse, literalmente, como si estuvieras caminando por el valle de sombra de muerte (Sal 23: 4). Somos, como San Pablo, la gracia que nos basta (2 Co 12, 9), momento a momento, paso a paso.

Hay una razón por la que no se nos muestran nuestras vidas en su totalidad, sino solo a modo de depósito inicial: si todos supiéramos lo que nos esperaba cuando estábamos en el altar de la boda, las pruebas que atravesaríamos, las decepciones... ¿todavía diríamos: "Sí"? El Señor, cuando nos llama a Él, igualmente nos embriaga con la potencia de Su amor y verdad para dejar atrás nuestras bagatelas y caminar por fe. Nos aconseja que calculemos el costo de la construcción de la torre (Lc 14, 28) sin saber exactamente para qué se utilizará ni cuánto tiempo llevará.

Hubo un momento en mi vida, e incluso al principio de nuestro matrimonio, cuando el temor de traer niños a un mundo incierto y tumultuoso me hizo pensar. Quizás ese fue un efecto residual de mi ambientalismo temprano y miedo a la escasez. Dios en su misericordia no me permitió quedarme en tal lugar, ya que Él no es un Dios de escasez, sino que llena copas hasta rebosar (Sal 23: 5).

Hoy, más aún, vivimos tiempos inciertos. ¿Por qué esto es algo nuevo? No hemos resistido hasta la sangre (Hebreos 12: 4); nos guste o no, estamos siendo sacados de una cómoda complacencia de modo que nuestra fe sea una dura elección entre los extremos: ¿lo negaremos ante los hombres? ¿Cambiaremos la adoración del Dios viviente por ídolos? ¿Aceptaremos bajo la tentación, o la persecución suave, si la situación política que se nos presenta no es favorable para nosotros como cristianos? ¿Renunciaremos a nuestras creencias incluso si nos enfrentamos al martirio rojo?

En muchos sentidos, la incertidumbre es tan oscura, aparentemente tan monumental, que no tenemos más remedio que atravesarla con profunda fe, con los ojos enraizados en la Cruz. Tratar de esquivarla o evitarla solo traerá otro tipo de sufrimiento; peor aún, si abandonamos esa Cruz, estaríamos agobiados por la desolación adicional de la apostasía. Como un esposo o esposa que se aferra a sus votos durante la noche oscura de un matrimonio con problemas, uno que puede estar plagado de bancarrota, enfermedad, la pérdida de un hijo u otros obstáculos aparentemente insuperables, como cristianos somos llamados a seguir adelante a través de estos valles oscuros, un pie delante del otro, siguiendo a Cristo. Cuando se retrae aún más y parece habernos abandonado a la muerte, es sólo para fortalecer nuestra fe, que debe ser forjada con fuego. Solo podemos entrar en lo desconocido por Quien conocemos.

“En todo esto te regocijas mucho, aunque ahora, por un tiempo, es posible que hayas tenido que sufrir dolor en todo tipo de pruebas. Estos han venido para que la autenticidad probada de su fe, de mayor valor que el oro, que perece aunque refinada por el fuego, pueda resultar en alabanza, gloria y honor cuando Jesucristo sea revelado. Aunque no lo has visto, lo amas; y aunque no lo vean ahora, creen en él y están llenos de un gozo glorioso e inexpresable, porque están recibiendo el resultado final de su fe, la salvación de sus almas” (1 P 1: 6-9)







DESPUÉS DEL CULTO A LA PACHAMAMA EN SAN PEDRO: EL ALTAR PAPAL SIN USAR DESDE HACE MESES

Algo sucedió en el Vaticano en los últimos meses que se ha pasado por alto: el Altar Mayor de San Pedro, el Altar Papal, que está situado justo encima de la tumba del propio San Pedro, se ha dejado sin usar durante muchos meses. 

Por la Dra. Maike Hickson

El profesor Armin Schwibach, corresponsal del Vaticano que ha vivido en Roma durante más de tres décadas, lo describe como un "vacío simbólico". Este hecho surge a la luz de los bloqueos por coronavirus, pero también después de que el papa Francisco, en octubre de 2019, acogiera un cuenco con tierra dedicado a la falsa diosa Pachamama y lo colocara, contra las reglas litúrgicas, en ese mismo altar.


El profesor Armin Schwibach, profesor de filosofía en Roma y corresponsal en Roma del sitio web católico austríaco Kath.net, publicó en Twitter el 17 de diciembre una foto del Altar Mayor en la Basílica de San Pedro, el Altar Papal en el que, en general, y este durante siglos, sólo el Papa ofrece el Santo Sacrificio de la Misa - y él mismo comentó entonces: “El altar papal vaciado y hoy sin uso. Ahora una especie de agujero perceptible en medio de la basílica”.

LifeSiteNews se acercó al profesor Schwibach y le pidió que explicara el significado de su comentario y foto. Él dijo que desde el cierre por el corona en el Vaticano, el papa nunca más ha ofrecido el Sacrificio de la Santa Misa en este altar. En cambio, el papa Francisco ha ofrecido la Santa Misa, por ejemplo, en la Pascua de este año, en el altar de la Cátedra de San Pedro, que se encuentra detrás del altar mayor de la basílica, y solo con una pequeña congregación presente. Aquí hay un video de esa Misa. Los primeros minutos muestran cómo el Altar Mayor está vacío y se está utilizando el altar detrás de él. También el 12 de diciembre, la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, el papa Francisco celebró la Misa en ese otro altar detrás del Altar Mayor, pasando por el Altar Papal sin inclinarse visiblemente ante él. Durante todos estos meses, el Altar Papal ha sido abandonado, creando un “vacío simbólico”, en palabras de Schwibach.

Como explicó el periodista alemán, el papa también ha abandonado sus misas televisadas en su residencia de Santa Marta, y esto desde el 18 de mayo. Schwibach, quien habitualmente informaba sobre estas homilías regulares (que ocurrían tres o cuatro veces por semana) en Santa Marta, agregó que no se dio una explicación de por qué el papa abandonó por completo sus misas públicas, pero en las pocas ocasiones, como Navidad o, recientemente, el consistorio del 28 de noviembre en el que había nombrado nuevos cardenales. Estas misas, como se señaló anteriormente, tienen lugar en el altar de la Cátedra de Pedro, detrás del Altar Papal.

El año pasado, la Misa de la Vigilia de Navidad del 24 de diciembre de 2019, el papa Francisco celebró la Misa en el Altar Papal, con la basílica llena de fieles. Este año celebrará la Misa de Navidad de “Medianoche” a las 19.30 horas, con una pequeña congregación, y esta vez en el altar de la Cátedra de San Pedro.

El Altar Papal , o el Altar de la Confessio, es la pieza central de la Basílica de San Pedro, con el Baldaquino realizado por Gian Lorenzo Bernini. Este altar fue consagrado por el Papa Clemente en 1594 y está situado en la parte superior de la tumba del mismo San Pedro, que se encuentra debajo de la catedral. Allí también se encuentra el Altar de la Confessio, que conmemora el testimonio de fe de San Pedro con su martirio.

El 10 de marzo, la Basílica de San Pedro fue cerrada debido a las restricciones del corona, y fue solo el Cardenal Comastri quien en ese momento y hasta mayo rezó un rosario televisado en San Pedro que conmovió a muchos corazones en todo el mundo, debido a su sentido ruegos a Nuestra Señora por ayuda. Recientemente, a finales de noviembre, Comastri retomó esta piadosa y hermosa práctica. En ese sentido, la basílica está abierta para los visitantes.

El significado de la ausencia del papa en el Altar Papal radica no solo en el hecho de que es el altar papal per se y vincula al papa actual directamente con el mismo San Pedro. También radica en el hecho de que el papa Francisco, el 27 de octubre de 2019, en la misa de clausura del Sínodo del Amazonas, colocó en ese mismo altar un cuenco de plantas muy controvertido que había sido ofrecido a la falsa diosa Pachamama en el comienzo del Sínodo Amazónico. Muchos vieron en este cuenco un signo oculto, una ofrenda a un demonio, que se colocó escandalosamente en el altar de Dios en el que el papa ofrece el Santo Sacrificio de la Misa.

En ese momento, el Dr. Robert Moynihan, un periodista estadounidense y experto en el Vaticano, notó este extraño evento, especialmente porque el papa también rompió las reglas litúrgicas al colocar ese cuenco en el altar mismo, donde solo se deben colocar los elementos que se necesitan para el Santo Sacrificio de la Misa. Moynihan describió cómo "un cuenco de tierra con plantas a menudo está relacionado con rituales ceremoniales que involucran a la Pachamama" y que este cuenco también suele tener algún elemento de color rojo.

El Dr. Moynihan especuló y dijo que “parecía que el cuenco de flores presentado en el ofertorio de la Misa final del Sínodo, y luego colocado en el altar durante la consagración, puede haber estado relacionado con un ritual de veneración y agradecimiento a la ‘madre tierra’, conocida como Pachamama…”

Pero no necesitamos especular más. En este breve video preparado por Gloria.tv, se puede ver que este mismo cuenco había sido ofrecido por primera vez a la Pachamama por una “sacerdotisa” en los Jardines del Vaticano durante una ceremonia pagana el 4 de octubre, al comienzo del Sínodo Amazónico. Posteriormente, ella le entregó el cuenco al papa Francisco, quien presidió la ceremonia, y luego lo bendijo.

El Sínodo del Amazonas estuvo rodeado de muchos eventos y declaraciones controvertidas y escandalosas, como el homenaje a las estatuas de la Pachamama, pero también la promoción del indiferentismo religioso y la apostasía absoluta .

Poco después de este escandaloso evento, el papa Francisco decidió no ser llamado más en el Anuario Vaticano 2020 "Vicario de Cristo", dando a este título el carácter de ser simplemente un "título histórico". En cambio, colocó su nombre personal encima de su entrada, Jorge Mario Bergoglio. En el Anuario de 2019, su entrada todavía se titulaba "Vicario de Jesucristo". El profesor Schwibach en ese momento comentó en Twitter: "Parece que continúan desmantelando todo".

Aquí un resumen de los eventos desde el Sínodo del Amazonas del año pasado

Primero el papa bendijo un sacrificio que había sido ofrecido a una diosa falsa, y luego lo colocó en el mismo altar en el que generalmente ofrece al Hijo de Dios a Dios Padre. 
En el Anuario 2020, se negó a ser llamado "Vicario de Cristo". 
Estalla la coronacrisis, que fue utilizada por las autoridades gubernamentales para cerrar iglesias y restringir la asistencia a misa, junto con la colaboración y aprobación del papa. 
Entonces el papa dejó de celebrar la Misa en el mismo Altar Papal en el que antes había colocado el cuenco de la Pachamama. 
Su Misa de la Vigilia de Navidad ni siquiera es una Misa de medianoche, sino que tendrá lugar a las 7.30 pm, debido a las reglas de toque de queda existentes en Italia (a pesar de que el Vaticano es una ciudad-estado y el papa es su cabeza). 
El resultado de estos actos papales es que ahora en muchos lugares del mundo entero se ha cancelado la Misa de Navidad de medianoche, que conmemora el nacimiento del Niño Jesús. 

Cabe preguntarse si existe una conexión entre todos estos eventos: es decir, desde el cuenco de la Pachamama en el Altar Papal hasta la cancelación de las Misas de Navidad de medianoche en muchas partes del mundo.


Life Site News



jueves, 17 de diciembre de 2020

HUNGRÍA DICE AHORA EN SU CONSTITUCIÓN QUE PADRE ES UN HOMBRE Y MADRE UNA MUJER

La reforma constitucional impide que parejas homosexuales adopten niños.


Hungría ha modificado su Constitución, para impedir que las parejas del mismo sexo puedan adoptar.

Apuntalado por el partido nacional conservador Fidesz, el proyecto modificó la constitución para definir a la familia como “basada en el matrimonio y la relación entre padres e hijos. La madre es una mujer, el padre un hombre”.

También agregó: “Hungría defiende el derecho de los niños a identificarse con su género de nacimiento y asegura su crianza basada en la identidad constitucional de nuestra nación y los valores basados en nuestra cultura cristiana”.

Explicando la reforma a la Constitución, la ministra de Justicia Judit Varga afirmó que “la regla principal es que solo las parejas casadas pueden adoptar un niño, es decir, un hombre y una mujer casados”.


Un paso, en una serie de modificaciones

Esta reforma a la constitución es un paso más en una serie de reformas conservadoras.

A principios del año se aprobó una ley que prohíbe el cambio de 'género' en los documentos personales. También fueron aprobadas reformas que impiden la difusión de la ideología de género en el país.


Más detalles de la reforma constitucional

Ahora las personas solteras que deseen adoptar, deberán obtener la aprobación de parte del ministerio de asuntos familiares, que promueve una visión tradicional de la familia.


Gaudium Press


NECESITAMOS UN GRAN RESETEO (NO ES LO QUE ESTÁS PENSANDO)

“El Gran Reinicio” llega en el momento de la crisis sanitaria y eso es demasiado bueno para desperdiciarlo. Mucha gente está dispuesta favorablemente a sus propuestas inmediatas y radicales para “cambiar el mundo”.

Por John Horvat II

Existe un plan importante para un cambio en la sociedad que llaman el “Gran Reinicio”. Rara vez he visto un plan exhibido al público de manera tan abierta. La mayoría de los directores ejecutivos de las principales corporaciones (el Foro de Davos) han firmado la propuesta. Esto está más allá de ser una “teoría de la conspiración”; ahora se ha convertido en política.

“El Gran Reseteo” es una creación de Klaus Schwab y está patrocinado por el Foro Económico Mundial. Él lo ve como “una forma de reinventar el capitalismo” para convertirlo en un sistema de creación de riqueza “más ecológico y equitativo”. Enfatiza la idea de un capitalismo de "partes interesadas" que considere los intereses de toda la sociedad en lugar de una versión de los accionistas que se concentra en las ganancias de los inversores.

“El Gran Reinicio” llega en el momento de la crisis sanitaria y eso es demasiado bueno para desperdiciarlo. Mucha gente está dispuesta favorablemente a sus propuestas inmediatas y radicales para “cambiar el mundo”.


La necesidad de un gran reseteo

Por mucho que deteste estar de acuerdo con el Foro de Davos, también creo que necesitamos un gran reinicio.

Necesitamos un gran reinicio porque nuestros sistemas actuales son tremendamente intemperantes. Obligan a las personas a quererlo todo al instante y sin esfuerzo, en detrimento del bien común.

Un gran reinicio nos ayudará a lidiar con el colapso de muchas redes sociales basadas en la familia. No hay nada que las reemplace. Además, estamos en un estado de polarización y crisis, y el brote de COVID-19 solo empeora las cosas. Algo se debe hacer.

Ha llegado el momento de un cambio importante en la sociedad. No podemos sostener el sistema actual por mucho más tiempo a menos que cambiemos de dirección.

Necesitamos un “gran reinicio”, pero no es “el gran reinicio” del que habla Schwab.


Dos posibles reseteos

Podemos decir que la historia gira en torno a grandes reinicios. Hay momentos en que las naciones se deterioran y no pueden hacer nada. Necesitan tomar decisiones cruciales sobre qué camino tomarán. Por lo general, una crisis desencadena una decisión que determina el futuro de la nación.

Además, sostengo que solo hay dos reinicios posibles. Ni más ni menos. Los detalles de reinicio pueden variar según las circunstancias, pero las opciones de dirección se limitan a dos.

Las dos opciones son previsiblemente una hacia el bien y la otra hacia el mal. Ahora hemos llegado a un punto de nuestra historia en el que debemos elegir qué reinicio seguir.


El gran reinicio

La pregunta no es si se reiniciará, sino cuándo. Esta decisión nos la impone el “Gran Reseteo” de Schwab. Sus promotores dicen abiertamente que todos deben estar a bordo, nos guste o no. Todos los ricos y poderosos lo han firmado. Schwab afirma que su reinicio lo llevará por el camino seguro hacia un futuro mejor. Estoy en desacuerdo. Creo que es un mal, una mala elección que nos llevará a la ruina.

A pesar de todo el alboroto sobre este nuevo programa, el plan de Schwab es notablemente poco original. Refleja el viejo pensamiento socialista sobre la humanidad, la sociedad y la industria


De hecho, la izquierda siempre progresa reciclando viejas y enmohecidas ideas. El Gran Restablecimiento reafirma las nociones izquierdistas de la gran planificación central, la estructuración social igualitaria y la naturaleza humana cambiante que han fracasado durante décadas. El peligro del plan es su engaño. Disfraza sus objetivos con el pretexto de “reinventar” el capitalismo.

El gran reinicio de Schwab es total. Hace un llamado para que el mundo "actúe de manera conjunta y rápida para renovar todos los aspectos de nuestras sociedades y economías, desde la educación hasta los contratos sociales y las condiciones laborales". Todos los países deben participar y todas las industrias deben transformarse. No hay opción de exclusión.

Los componentes principales del “Gran Reinicio” consisten en políticas globales para transformar el mundo. Incorporaría una agenda de cambio climático con amplios poderes para acabar con los combustibles fósiles, cobrar impuestos y decidir políticas. Promovería un programa de igualdad de políticas de identidad con llamados a la diversidad y la inclusión. El plan contará con los servicios de la gran tecnología para "aprovechar las innovaciones de la Cuarta Revolución Industrial para apoyar el bien público, especialmente al abordar los desafíos sociales y de salud", a la luz de la crisis sanitaria.

Como todas esas visiones distópicas del mundo feliz, el “Gran Reinicio” omite cualquier referencia a la moralidad. Tolera todo tipo de pecado y persigue a quienes defienden las normas de la virtud. Es un mundo sin moral ni Dios, y conducirá al caos.




El segundo gran reinicio 

Existe una mejor opción de reinicio que llevará a nuestra sociedad hacia el bien. Esa opción no la propone ningún Klaus Schwab, sino la Madre de Dios en Fátima.

El Mensaje de Fátima propone un Gran Reinicio adaptado a nuestros tiempos. Es notablemente similar al otro reinicio, ya que repite un tema común del pasado, pide una transformación completa de la sociedad y está dirigido a todas las naciones. Sin embargo, las similitudes terminan ahí.

Cuando la Santísima Madre se apareció a tres niños pastores en Fátima en 1917, habló a un mundo en crisis. Ella hizo un llamado a un mundo pecador para que se arrepintiera y se convirtiera, para reiniciar. Ella proporcionó un programa completamente diferente para efectuar este reinicio que consiste en oración, penitencia y enmienda de vida. Ella predijo las trágicas consecuencias de no seguir su mensaje que hemos visto cumplido. Sin embargo, vendrán cosas peores si seguimos ignorando el mensaje.

Finalmente, Nuestra Señora validó su mensaje con un gran milagro en el que el sol “bailaba” en el cielo ante 70.000 personas. Ella demostró que tenía los medios para hacer grandes cambios si la gente solo escuchara.


La batalla de dos reinicios

El triste estado del mundo exige un gran reinicio. Podríamos decir que la historia del mundo desde Fátima ha sido una batalla entre reinicios, uno propuesto por Nuestra Señora y otros promovidos por el comunismo, socialismo, nazismo, laicismo, islamismo y otras ideologías totalitarias. Las opciones de izquierda siempre proponen soluciones totalitarias que prometen transformar todo sin volver a la vida moral y la virtud. Estos esquemas centrados en el hombre han fracasado estrepitosamente. Es por eso que la última opción de reinicio propuesta por Schwab debe ser rechazada en su totalidad ya que no abordará el problema de nuestras iniquidades sino que solo las empeorará. Introducirá el terrible descuido tecnológico de un Gran Hermano, no la mirada solícita de una Madre amorosa.


Nuestra Señora pidió un gran reinicio, mediante el cual pudiéramos reorientar nuestras prioridades hacia el Dios que nos creó. Ella pide una transformación de la sociedad donde Cristo vuelva a ser Rey. Aunque el poder y el dinero del mundo entero están en contra de ella, la victoria final es de ella, incluso si la humanidad rechaza su consejo. Lo que hace atractiva su propuesta es que nos ha prometido que su Inmaculado Corazón triunfará al final, independientemente de nuestras locuras.

Dado que su victoria es un hecho, somos completamente tontos si la ignoramos.


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ABORTO: PASAN EL DICTAMEN PARA SU FIRMA

Se realizó hoy la tercera y última reunión informativa de las comisiones de: Banca de la Mujer, Justicia y Salud con expositores invitados. A continuación –y tras la intervención de algunos senadores- se comenzó a girar el dictamen para su firma.


Expositores

Rodolfo Barra, ex juez de la Corte, ex ministro de Justicia, convencional constituyente en el 94: “desde la concepción hay vida humana”, resaltó que así lo dice la Academia Nacional de Medicina. “Tal humanidad es reconocida por nuestro ordenamiento jurídico”. “La ley 23.849 afirma que se es niño -a los efectos de la Convención de los Derechos del Niño- desde la concepción”, “esa ley tiene jerarquía constitucional”. “La vigencia de un tratado resulta de un procedimiento federal complejo” dijo y describió los pasos de ese proceso. “La norma, por ser vigente, es aplicable en la totalidad de su contenido”. “La aprobación es el consentimiento que da un estado parte para obligarse por el tratado”. “Lo hace obligatorio para el estado en los términos del consentimiento otorgado”. “Las reservas son las condiciones en las que el estado se somete al tratado, es una declaración unilateral, cualquiera sea su enunciado o denominación”. “La CDN entra en vigencia por el depósito del instrumento de ratificación”, en Argentina la Ley 23.849. “Ningún estado rechazó la reserva argentina”. “La ONU la aceptó y la notificó a los otros estados parte”. “La reserva está ajustada al propósito de la CDN, definido en su Preámbulo”. Recordó que la CDN tiene la misma jerarquía que la Constitución “en las condiciones de su vigencia” y que “esas condiciones se refieren a la vigencia para Argentina”. Aclaró que la ley 23.849 establece el término inicial del concepto jurídico de niño. Señaló también que lo mismo ha hecho Guatemala, entre otros signatarios, y en sentido contrario Francia, que dejó asentado que la CDN no puede ser interpretada en contra de la legalización del aborto. Destacó que la Constitución Nacional le otorga al niño derechos subjetivos y que sería una contradicción que la madre después lo pueda abortar. Recordó las palabras del Ministro de Salud -en la hipótesis del que el por nacer fuera un niño- pero dijo que técnicamente no es un genocidio, pero sí “una terrible acción de mortandad serial”.

Dorothy Estrada-Tanck, Miembro del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Discriminación hacia Mujeres y Niñas: dijo que daba la mirada del Grupo que integra junto a otros 4 miembros. Destacó que la postura del Grupo es de apoyo al aborto, ya que lo consideran “un avance en los derechos humanos de mujeres y niñas” porque: 1) daría cumplimiento “al derecho a la salud sexual y reproductiva”, 2) beneficiaría “la igualdad, la no discriminación y la justicia social”, 3) favorecía el derecho a la “autonomía reproductiva”.

Pilar Vázquez Calva, mexicana, Abogada 'especializada en los derechos humanos de las mujeres': “La mortalidad materna en Ciudad de México es más alta que en otros lugares donde el aborto no está despenalizado”. “No hay supervisión de las clínicas privadas que hacen abortos”. “No hay un registro confiable de muertes por aborto mal realizado”. “Las problemáticas de violencia contra la mujer no sólo no se han solucionado, sino que han ido en aumento”. “México no es un ejemplo a seguir”. Destacó que, en su Ciudad, en los últimos 13 años y con el aborto despenalizado, se calcula que hicieron 1.5 millones de abortos. Tienen una de las tasas más alta de aborto: 54 por cada 100.000 mujeres en edad reproductiva. Reiteró que dijeron que iba a reducir la mortalidad materna y que, por el contrario, se elevó. En México “se legalizó la clandestinidad” se le mandan los fármacos para que hagan el aborto en la casa. “La despenalización no ha sido una estrategia exitosa”. “Hay que mejorar la atención médica, tener personal capacitado en la atención de embarazos de alto a riesgo y centros de salud en zonas remotas”.

Mario Sebastiani, Ginecólogo del Hospital Italiano: “¿estamos ante un planteo moral o ético?” Definió a la moral como “usos y costumbres” y a la ética como “una disciplina racional y crítica”. Reiteró que con el aborto penalizado “tenemos cada vez más abortos”. Aclaró que se considera aborto cuando no hay viabilidad, porque si la hay ya no es aborto. “Si la mujer tiene libertad para tener hijos también la tiene que tener para no tenerlos”. “Todos queremos proteger a los embriones, pero eso se hace con ESI y anticoncepción universal”. “El aborto es 14 veces menos peligroso que el embarazo”. Dijo que la objeción de conciencia no puede ser “una herramienta para moralizar a las mujeres”.

Ana Correa, Escritora feminista autora de “Somos Belén”: “se dice que no hay mujeres presas por aborto, pero Belén estuvo presa”. “Las grandes ausentes del debate son las víctimas del aborto clandestino”. “En Tucumán se siguen persiguiendo los abortos espontáneos”. Habló del caso de Ana Acevedo, entre otros. “Legalizar el aborto es defender la vida, la clandestinidad mata y tortura”.

Carolina Pavía, Psicóloga: Lleva 20 años trabajando en la rehabilitación terapéutica post aborto. “La práctica biológica tiene improntas en la mente de la mujer”. “El cuerpo graba en la memoria el momento de la detención de la gestación del bebé”. “Sabemos que es un bebé, sabemos que es un hijo”. “Hay videos universales y científicos que muestran que el bebito está protegido por un saco embrionario que evita su daño”. “La naturaleza busca que se evite el daño”. “Con el aborto se rompe el primer vínculo social: madre-cría”. “Hay un abuso de poder, una asimetría usada contra la vida en su etapa más temprana”. “Se extermina la vida de un ser humano en el vientre materno”. Describió su experiencia con las mujeres que abortaron, a las que siempre acompaña y escucha. Mencionó que otros profesionales les dicen que aborten “que no pasa nada” y tiene el caso de una paciente que después trató de suicidarse. “El aborto no es la interrupción sino la terminación del embarazo, terminación es fin y si es un ser vivo, es su muerte”. “El cuerpo registra esa impronta de muerte”. “El cuerpo tiene memoria, la usamos para bailar y andar en bicicleta, pero no para lo que es una aberración”. “Somos una unidad mente y cuerpo”. Contó el caso de una mujer a la que la reminiscencia post traumática del aborto no le permitía escuchar el sonido del extractor de saliva del dentista, porque le recordaba el ruido de la aspiración del bebé.

Estela Sacristán, Directora de la diplomatura de Derecho Constitucional UA, miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales: se refirió a los artículos que interesan especialmente para el resguardo de coherencia o congruencia. Resaltó que se habla de los compromisos asumidos por el estado argentino, pero que hay tratados internacionales que van en dirección contraria al proyecto. “La finalidad de la ley es reducir la mortalidad y morbilidad prevenible, pero esto se hace a costa de la mortalidad del por nacer”. Respecto a los derechos protegidos se habla sólo de las mujeres y se omite al por nacer que no tiene ningún derecho; lo que es contrario a los tratados y a varios fallos de la CSJN, mencionó los casos Silvia Tanus, Berta Sánchez e incluso -y lo subrayó- FAL. “La ley se declara de orden público o sea no se pueden evadir los efectos de la ley”. “Este es el gran paraguas en el que se aloja el microcosmos de la autonomía de la mujer”. “¿Qué significado jurídico tiene que sea de orden público un proyecto que modifica al Código Penal?” “los otros artículos del Penal no son de orden público”. “El orden público tiene como límite la justicia y no es justo eliminar una vida inocente”.

Lisandro Gómez, Abogado, vicepresidente del Instituto Laico de estudios contemporáneos: dijo que a los tratados se le pueden introducir reservas que son actos unilaterales que emanan del Congreso. “En sentido amplio las declaraciones interpretativas también se suelen considerar reservas”, dijo al inicio, pero puntualizó que las declaraciones no producen efecto en el ámbito internacional y son pasibles de revisión por parte del Congreso. “No pueden ser invocadas para el incumplimiento de otras obligaciones”. Contrastó después la CDN con la CEDAW. Según Gómez “son dos instrumentos internacionales de igual jerarquía que consagran derechos aparentemente opuestos”. Concluyó que “ningún derecho es absoluto”.

Fernando Toller, Abogado, Profesor de Derecho constitucional y Derechos humanos de la UA: Remarcó que “es un proyecto de ley muy extremo” y llamó a leer las obligaciones que se incorporarían. “Es una ley que fomenta el aborto”. “Sería la ley de aborto más extrema del mundo occidental”, mencionó leyes de otros países. Reflexionó sobre la amplitud del concepto de salud integral y citó cifras de la provincia de Buenos Aires, donde el 97% de los abortos se acogen a ese supuesto. Hizo hincapié en la supresión de la expresión “que no pueda ser evitado por otros medios” del actual Código. “Se le generan un montón de obligaciones a los médicos que tienen que cumplir contra reloj o cometen delito”. “Se prohíbe la consejería pro-vida”. “Un médico puede ser encarcelado por hacer un aborto y también por no hacerlo”. “Obliga a las instituciones privadas, incluso confesionales” y graficándolo preguntó “¿por qué cuatro personas que se asocian pierden sus derechos?”. “Se elimina la exigencia de que el aborto sea practicado por un médico diplomado y se amplía a todo personal de salud” “¿no queríamos ‘abortos seguros’?”. “La regla del proyecto no es el derecho a vivir del ser humano no nacido, sino su eliminación”.

Eleonora Lamm, Doctora en derecho y bioética, Universidad de Barcelona: Dijo que habían tenido muchos expositores, pero les faltó escuchar “las voces de las víctimas del aborto clandestino”. “El dogma no da respuestas, impide que nos hagamos preguntas”. Aseguró que las personas abortan, aunque haya complicaciones para hacerlo. “La criminalización parece que les da cierto poder, es paternalismo sobre nuestras decisiones”. “No reconocer el derecho es no entregar el poder y eso no es ético”. “La clandestinidad puede ser segura y amorosa, pero también puede ser maltratadora”. “No es ético forzar maternidades no buscadas”. “La fuente de nuestra moralidad no puede ser un despotismo divino”. Remarcó que “el estado es laico”.

Eduardo Menem
, ex senador, presidente de la Convención Constituyente del 94: destacó que desde el 2018 nada cambió y cuestionó la insistencia con el tema. Para fundar su postura desde lo biológico se remitió a las incontrastables declaraciones de la Academia Nacional de Medicina. Subrayó que cuando se habla de la “autonomía de la mujer” se obvia “la otredad”, al otro. Mencionó artículos del Código Civil de 2015 y una nota de Vélez en el Código anterior que dice: “las personas por nacer no son personas futuras”, denunció que ahora pretenden establecer un inicio retardado de la vida sin modificar el Código Civil. Señaló que “la ley va en contra del bloque de constitucionalidad” y de los tratados internacionales de derechos humanos que “curiosamente” invoca el proyecto. Destacó entre ellos, a la Convención Americana de Derechos Humanos y a la Convención de los Derechos del Niño con su Ley aprobatoria (Ley 23.849), que establece “la forma en que la Convención rige para Argentina”. “El tratado de Viena dice que cualquier declaración constituye una reserva”. “Desde la concepción debe ser respetado el niño por nacer”.

Luis Pedernera Reyna, Presidente del Comité de los Derechos del Niño de la ONU: “Somos el órgano creado por la Convención”. “Somos el órgano de control de la aplicación del tratado”. “Somos la autoridad competente para interpretar la Convención”. Volvió a descalificar la declaración contenida en la Ley 23.849 y otra vez la tildó de “mito”. “No puede haber declaraciones que vayan en contra de los principios de la Convención”. “Los tratados se hacen para cumplirse”. Expresó que, si el estado argentino no quiere que tengan peso tanto el Tratado como las recomendaciones del Comité, debe denunciar el Tratado. Resaltó que la “ley en discusión está alineada con las recomendaciones del Comité”. Mencionó finalmente que ellos no hacen recomendaciones para el Gobierno argentino, sino para el Estado. Un Estado que también integra el legislativo.


NOTIVIDA

Editora: Lic. Mónica del Río