jueves, 25 de junio de 2026

PRINCIPALES ORACULOS DE LA SABIDURIA ENCARNADA (Cap. 12)

Continuamos con la publicación del capítulo 12 del libro “El Amor de la Sabiduría Eterna” escrito por San Luis María Grignion de Montfort.


CAPITULO DUODECIMO

PRINCIPALES ORACULOS DE LA SABIDURIA ENCARNADA, QUE ES PRECISO CREER Y PRACTICAR PARA SALVARNOS (1)

1. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue cada día con su cruz y me siga (Lc 9,23).

2. Uno que me ama hará caso de mi mensaje, mi Padre lo amará, y los dos nos vendremos con él y viviremos con él (Jn 14,23).

3. Si, yendo a presentar tu ofrenda al altar, te acuerdas allí de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, ante el altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano (Mt 5,23-24).

4. Si uno quiere ser de los míos y no me prefiere a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío (Lc 14,28).

5. Todo aquel que por mí ha dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierra, recibirá cien veces más y heredará vida eterna (Mt 19,29)

6. Si quieres ser un hombre logrado, vete a vender lo que tienes y dáselo a los pobres, que Dios será tu riqueza (Mt 19,21).

7. No basta decirme: "¡Señor, Señor!", para entrar en el Reino de Dios; no, hay que poner por obra el designio de mi Padre del cielo (Mt 7,21).

8. Todo aquel que escucha estas palabras mías y las pone por obra, se parece al hombre sensato que edificó su casa sobre roca (Mt 7,24).

9. Les aseguro que, si no cambian y se hacen como estos chiquillos, no entrarán en el Reino de Dios (Mt 18,3).

10. Aprendan de mí, que soy sencillo y humilde; encontrarán su respiro (Mt 11,29).

11. Cuando recen, no sean como los hipócritas, que son amigos de rezar de pie en las sinagogas… para exhibirse ante la gente (Mt 6,5).

12. Cuando recen, no sean palabreros…, que el Padre sabe lo que les hace falta antes que se lo pidan (Mt 6,7-8).

13. Cuando estén de pie orando, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre del Cielo les perdone las culpas de ustedes (Mc 11,25).

14. Cualquier cosa que pidan a Dios en su oración, crean que se la han concedido, y la obtendrán (Mc 11,24).

15. Cuando ayunen, no se pongan cariacontecidos como los hipócritas, que se afean la cara para ostentar ante la gente que ayunan. Ya han cobrado su paga, se lo aseguro (Mt 6,16).

16. En el Cielo, da más alegría un pecador que se enmienda que noventa y nueve justos que no necesitan enmendarse (Lc 15,7).

17. No he venido a invitar a la enmienda a los justos, sino a los pecadores (Lc 5,32).

18. Dichosos los que viven perseguidos por su fidelidad, porque ésos tienen a Dios por Rey (Mt 5,10).

19. Dichosos ustedes cuando los odien los hombres y los expulsen… por causa de este Hombre. Alégrense…, que les va a dar Dios una gran recompensa (Lc 6,22-23).

20. Cuando el mundo los odie, tengan presente que primero me ha odiado a mí. Si pertenecieran al mundo, el mundo los querría como a cosa suya, pero… al elegirlos yo… el mundo los odia (Jn 15,18-19).

21. Acérquense a mí todos los que están rendidos y abrumados, que yo les daré respiro (Mt 11,28).

22. Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma pan de éste vivirá para siempre. Pero, además, el pan que voy a dar es mi carne… (Jn 6,51).

23. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre, sigue conmigo, y yo con él (Jn 6,55-56).

24. Todos los odiarán por causa mía, pero no perderán ni un pelo de la cabeza (Lc 21,17-18).

25. Nadie puede estar al servicio de dos amos, porque aborrecerá a uno y querrá al otro, o bien se apegará a uno y despreciará al otro (Mt 6,24).

26. Del corazón salen las malas ideas… Eso es lo que mancha al hombre; comer sin lavarse las manos, no (Mt 15,19-20).

27. El que es bueno, saca cosas buenas de su almacén de bondad; el que es malo, saca cosas malas de su almacén de maldad (Mt 12,35).

28. El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios (Lc 9,62).

29. Hasta los pelos de su cabeza están todos contados. No tengan miedo; valen más que todos los gorriones juntos (Lc 12,7).

30. Dios no mandó a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo por él se salve (Jn 3,17).

31. Todo el que practica lo malo, detesta la luz, y no se acerca a la luz para que no se descubran sus acciones (Jn 3,20).

32. Dios es espíritu, y los que lo adoran han de dar culto con espíritu y verdad (Jn 4,24).

33. Sólo el Espíritu da vida, la carne no sirve para nada. Las palabras que yo les he dicho son espíritu y vida (Jn 6,63).

34. Quien comete ese pecado es esclavo, y el esclavo no se queda para siempre en la casa (Jn 8,34-35).

35. Quien es de fiar en lo de nada, también es de fiar en lo importante; quien no es honrado en lo de nada, tampoco es honrado en lo importante (Lc 16,10).

36. Más fácil es que pasen el cielo y la tierra que no que caiga un acento de la ley (Lc 16,17).

37. Alumbre también la luz de ustedes a los hombres; que vean el bien que hacen y glorifiquen al Padre del cielo (Mt 5,16).

38. Si la fidelidad de ustedes no sobrepasa la de los letrados y fariseos, no entrarán en el Reino de Dios (Mt 5,20).

39. Si tu ojo derecho te pone en peligro, sácatelo y tíralo; más te conviene perder un miembro que ser echado entero en el fuego (Mt 5,29).

40. El Reino de Dios se alcanza a la fuerza, y solamente los esforzados lo arrebatan (Mt 11,12).

41. Déjense de amontonar riquezas en la tierra, donde la polilla y la carcoma las echan a perder, donde los ladrones abren boquetes y roban. En cambio, amontonen riquezas en el Cielo… donde los ladrones no roban (Mt 6,19-20).

42. No juzguen, y no los juzgarán; porque los van a juzgar como ustedes juzguen (Mt 7,1-2).

43. Cuidado con los profetas falsos, esos que se les acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán (Mt 7,15 16).

44. Cuidado con mostrar desprecio a un pequeño de ésos, porque les digo que sus ángeles están viendo siempre en el Cielo el rostro de mi Padre celestial (Mt 18,10).

45. Estén en vela, que no saben el día ni la hora (Mt 25,13).

46. No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer más… Teman al que tiene poder para matar y después echar en el fuego (Lc 12,4-5).

47. No anden agobiados por la vida, pensando qué van a comer; ni por el cuerpo, pensando con qué lo van a vestir… Ya sabe su Padre que tienen necesidad de eso (Lc 12,22.30).

48. Nada hay oculto que no deba descubrirse ni nada secreto que no deba saberse o hacerse público (Lc 8,17).

49. El que quiera subir, sea servidor suyo, y el que quiera ser primero, sea esclavo suyo (Mt 20,26-27).

50. ¡Con qué dificultad van a entrar en el Reino de Dios los que tienen el dinero! (Mc,10,23).

51. Es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que no que entre un rico en el Reino de Dios (Lc 18,25).

52. Pues yo les digo: Amen a sus enemigos (hagan el bien a los que los odian) y recen por los que los persiguen (y odian) (Mt 5,44).

53. ¡Ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo! (Lc 6,24).

54. Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y amplia la calle que llevan a la perdición, y muchos entran por ellas. ¡Qué angosta es la puerta y qué estrecho el callejón que llevan a la vida! Y pocos dan con ellos (Mt 7,13-14).

55. Los últimos serán primeros, y los primeros, últimos (Mt 20,16). Porque hay más llamados que escogidos (Mt 22,14). Hay más dicha en dar que en recibir (Hch 20,35).

56. Si uno te abofetea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; al que quiera poner pleito para quitarte la túnica, déjale también la capa (Mt 5,39-40).

57. Hay que orar siempre y no desanimarse (Lc 18,1). Estén en vela y pidan no caer en la prueba (Mt 25,41).

58. A todo el que se encumbra lo abajarán, y al que se abaja lo encumbrarán (Lc 14,11).

59. Den lo de dentro en limosna, y así lo tendrán limpio todo (Lc 11,41).

60. Si tu mano o tu pie te pone en peligro, córtatelo y tíralo: más te vale entrar manco o cojo en la vida que ser echado al fuego eterno con dos manos o dos pies. Y si tu ojo te pone en peligro, sácatelo y tíralo; más te vale entrar tuerto en la vida que ser echado con los dos ojos en el fuego del quemadero (Mt 18,8-9).

LAS OCHO BIENAVENTURANZAS

1. Dichosos los que eligen ser pobres, porque ésos tienen a Dios por Rey.

2. Dichosos los que sufren, porque ésos van a recibir el consuelo.

3. Dichosos lo no violentos, porque ésos van a heredar la tierra.

4. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ésos van a ser saciados.

5. Dichosos los que prestan ayuda, porque ésos van a recibir ayuda.

6. Dichosos los limpios de corazón, porque ésos van a ver a Dios.

7. Dichosos los que trabajan por la paz, porque a ésos los va a llamar Dios hijos suyos.

8. Dichosos los que viven perseguidos por su fidelidad, porque ésos tienen a Dios por Rey (Mt 5,3-10).

Bendito seas, Padre, Señor de Cielo y tierra, porque, si has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla; sí, Padre, bendito seas, por haberte parecido eso bien (Mt 11,25) (2).

Este es un resumen de las grandes e importantes verdades que la Sabiduría eterna vino personalmente a enseñarnos, después de ponerlas en práctica ella misma, con el fin de arrancarnos de la ceguera y desconcierto en que nos habían sumido nuestros pecados.

¡Felices quienes comprenden estas verdades eternas!

¡Más felices los que las aceptan!

¡Pero mucho más felices quienes creen en ellas, las ponen en práctica y las enseñan a los demás!

¡Brillarán como estrellas en el cielo por toda la eternidad! (3).

Continúa...

Notas:

1) Este capítulo constituye la parte culminante de esta obra monfortiana. En la voz de la Sabiduría encarnada, Jesucristo, oímos resonar las directivas básicas que debe llevar a la práctica el discípulo de la Sabiduría que quiere caminar en seguimiento del Señor.

2) Ver ASE 174.

3) Ver Dn 12,3.


  

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