jueves, 18 de junio de 2026

LEÓN EN LA REUNIÓN DE REVOLUCIONARIOS MARXISTAS DE OCTUBRE: “ESTOY AQUÍ. ESTOY CON USTEDES”



El apoyo público y activo de estas organizaciones por parte de Francisco -y ahora de León- es totalmente incongruente con la misión de la Iglesia de salvar las almas.

Por Michael Hichborn


Desde 2014, se han celebrado cinco encuentros de “Movimientos Populares” patrocinados por el Vaticano en diversas localidades. El primero tuvo lugar en el Vaticano. El segundo, en Bolivia. El tercero, otra vez en el Vaticano. El cuarto fue un encuentro virtual en línea. Y en octubre de 2025, el Vaticano volvió a acoger el “Encuentro Mundial de Movimientos Populares”, esta vez sin la presencia de Francisco.

El Instituto Lepanto ha hecho un análisis exhaustivo sobre la naturaleza del “Encuentro Mundial de Movimientos Populares”, las organizaciones participantes, el lugar donde se celebró y la declaración final que los participantes presentaron a León. La terrible realidad de este encuentro es que los organizadores, los participantes y el lugar de celebración son todos marxistas que se adhieren a lo que el Papa León XIII denominó el “fruto fatal” del socialismo. Y dadas las condenas constantes e inquebrantables de todas las formas de ideologías comunistas, socialistas y marxistas —“bajo nombres diversos y casi bárbaros”, como dijo el Papa León XIII—, estos encuentros jamás debieron haberse celebrado y jamás podrán ser lícitos. En Rerum Novarum, el Papa León XIII afirmó explícitamente que, independientemente del nombre que se den estas entidades socialistas, su principio fundamental —la posesión de bienes comunes— debe ser “rechazado por completo”. El Papa Pío XII fue un paso más allá, declarando que aquellos “que profesan, y en particular aquellos que defienden y difunden, la doctrina materialista y anticristiana de los comunistas” quedan excomulgados ipso facto como apóstatas de la fe.

Este informe sobre el “Encuentro Mundial de Movimientos Populares” (EMMP) es sumamente serio debido al grave peligro que representa para los fieles y para la civilización misma. El elemento más pernicioso del EMMP, que lo distingue de los demás, es que cada una de las organizaciones participantes debía contar con un delegado designado para “tender puentes” entre estos grupos y la Iglesia. De hecho, el “coordinador” del EMMP, Don Matteo Ferrari, vinculó específicamente este encuentro con la “nueva orientación sinodal de la iglesia”.

El informe exhaustivo de 144 páginas demuestra sin lugar a dudas que los participantes del EMMP son marxistas convencidos que alaban a Karl Marx, leen en voz alta su Manifiesto Comunista, exaltan a “revolucionarios” comunistas como Lenin y Castro, claman por la revolución, tienen vínculos con la violencia guerrillera y declaran su deseo de alcanzar una sociedad socialista. Además, muchos de los participantes también se muestran abiertamente a favor del aborto y promueven ideologías homosexuales y transgénero.

TABLA DE CONTENIDO

Los participantes

Movimiento dos Trabajadores Sem Terra (MST)

Mediterráneo salvando a los humanos

Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP)

La Vía Campesina

PICO California

Asociación de Víctimas de Accidentes y Enfermedades Laborales de Andalucía (AVAELA )

Abahlali baseMjondolo (AbM)

Comité de Unidad Campesina (CUC)

Coordinador Nacional Agrario CNA

FRENADESO

CENARAB

Coordinadora Social Shishigang (CSS)

Resumen 

El informe del Instituto Lepanto examina el quinto Encuentro Mundial de Movimientos Populares (EMMP), celebrado del 21 al 24 de octubre de 2025 en Spin Time Labs, Roma, bajo los auspicios del “Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral” del Vaticano. El informe argumenta que el EMMP, que comenzó en 2014 bajo el régimen de Francisco, ha servido sistemáticamente como plataforma para unir a organizaciones autodenominadas marxistas, comunistas y socialistas bajo la autoridad moral de la Iglesia Católica. El encuentro de 2025 marcó una escalada significativa: por primera vez, las delegaciones de los “movimientos populares” estuvieron acompañadas oficialmente por representantes designados de las iglesias locales, las comisiones diocesanas de Justicia y Paz y las conferencias episcopales. Esta integración conlleva el riesgo de difundir ideologías marxistas, la defensa del aborto y el activismo lgbt directamente en las comunidades católicas a través de las estructuras sinodales.

León XIV, elegido apenas cinco meses antes, se dirigió al EMMP en el Aula Pablo VI del Vaticano e hizo referencia a su primera Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor a los pobres. En los párrafos 80-81 de la exhortación, reconoció que los movimientos populares a menudo han sido vistos “muchas veces bajo sospecha o incluso perseguidos”, pero instó a su inclusión en la construcción de un “destino común” junto con las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales. Durante su discurso a los participantes, se hizo eco del lema de Francisco de “tierra, vivienda y trabajo” como “derechos sagrados”, declaró “¡Estoy aquí! ¡Estoy con ustedes!” y elogió a los movimientos como “poetas sociales”, “campeones de la humanidad” y “poetas de la solidaridad”. Calificó sus luchas como “legítimas y necesarias” y afirmó que la Iglesia debería “acompañarlos”, tal como acompañó en su momento a los líderes sindicales. El informe considera estas declaraciones profundamente preocupantes dadas las ideologías documentadas de los asistentes.

El lugar en sí, Spin Time Labs, es emblemático del carácter del evento. Ubicado en un edificio ocupado ilegalmente, cuyo desalojo había sido bloqueado previamente por Francisco, Spin Time es un espacio abiertamente marxista y “transfeminista” que ha albergado eventos del Partido Comunista, marchas a favor del aborto con “Non Una di Meno” (ni una menos), eventos de recaudación de fondos para personas transgénero y actuaciones vulgares de desnudos como “La Merda”. Las pruebas fotográficas muestran al coordinador del EMMP, Don Matteo Ferrari, en una de estas actuaciones, y las imágenes de la reunión de 2025 muestran al “cardenal” Czerny y al “cardenal”  Baldassare Reina dentro de Spin Time, rodeados de símbolos marxistas y de ANTIFA, y una pintura obscena.

El informe describe en detalle a siete organizaciones que integran el Comité Organizador de EMMP: 

Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST, Brasil): Miembro fundador y destacado, el MST celebra abiertamente a Karl Marx, lee el Manifiesto Comunista en reuniones familiares, canta un himno que llama a La Rebelión contra los Opresores y celebra el aniversario de la muerte de Marx. Promueve enérgicamente el “aborto legal y seguro” como una demanda feminista y anticapitalista, y ha organizado reuniones nacionales para travestis y transexuales, declarando que la lucha por la tierra es inseparable de la lucha contra la “lgbtfobia”.

Mediterranea Saving Humans (Italia): Liderado por el veterano activista marxista Luca Casarini (anteriormente miembro del movimiento marxista autonomista White Overalls), el grupo fue fundado con el apoyo del Partido Comunista. Casarini ha elogiado a Marx, marchado con organizaciones comunistas, participado en eventos del “orgullo lgbt” y apoyado el aborto. Tanto Francisco como León XIV expresaron su apoyo personal a Casarini.

Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP, Argentina): Profundamente vinculada a la política revolucionaria peronista/kirchnerista y al Movimiento Evita, la UTEP celebra a Hugo Chávez, la Revolución Bolivariana y a los líderes comunistas. Ha participado en marchas del “orgullo antifascista” junto a grupos lgbt y feministas.

La Vía Campesina (internacional, con una fuerte influencia del Movimiento de Ciencia Filosófica): Pide explícitamente una “sociedad socialista”, declara “Sin feminismo no hay socialismo” y exige la legalización del aborto y la plena defensa de los derechos lgbtqi+.

PICO California (Estados Unidos): Celebra figuras históricas socialistas, organiza eventos en favor de los “derechos reproductivos” y promueve a Harvey Milk, la “conciencia transgénero” y la idea de que “las personas trans son divinas”, al tiempo que vincula su labor de justicia con la “liberación de las personas trans negras”.

Otros participantes, como AVAELA (representada por un funcionario del Partido Socialista Obrero Español), Abahlali baseMjondolo (que realiza lecturas colectivas del Manifiesto Comunista y aboga por el “comunismo vivo”), CUC, CNA, FRENADESO y CENARAB, muestran patrones similares de teoría marxista, retórica revolucionaria, admiración por Fidel Castro y otras figuras comunistasapoyo explícito al aborto y a la “diversidad de género”.

Lo que distingue a este evento de los “Encuentros Mundiales de Movimientos Populares” anteriores es que, por primera vez, las organizaciones participantes estuvieron acompañadas por representantes designados de las iglesias locales. La idea fundamental, reflejada en las declaraciones de Don Matteo Ferrari, coordinador del EMMP, en la rueda de prensa, es que la presencia de estos representantes eclesiásticos junto a las organizaciones participantes “es un signo de la iglesia sinodal que tiende puentes”. Esto se ve reforzado por el programa del evento, que incluye la “Peregrinación Jubilar de los Movimientos Populares… que culminará con la Misa Jubilar de los equipos sinodales y los organismos participantes”. El grave peligro de alinear a los representantes designados de las iglesias locales con estas organizaciones abiertamente marxistas es innegable: estas organizaciones aprovecharán la oportunidad para reclutar católicos fieles y difundir su mensaje por toda la Iglesia. Por ello, este informe incluye un capítulo que cita las condenas inmutables de la Iglesia tanto al comunismo como al socialismo, reiterando la prohibición vigente de que los católicos profesen, difundan o apoyen estas ideologías.

Este informe también aborda y analiza la Declaración Final del EMMP que exige diversas acciones estructurales, económicas y políticas, entre ellas la renta básica universal, la reducción de la jornada laboral, la democracia popular, la igualdad de género (con referencia explícita a la diversidad de género) y los derechos irrestrictos de los migrantes. Exige sanidad pública universal (en un contexto donde muchos firmantes defienden el aborto) y propone llevar la plataforma de Roma y el mensaje de León a las diócesis e iglesias locales. La Declaración vincula explícitamente la labor de los movimientos populares con los llamamientos de Francisco y de León a una “iglesia sinodal” que acompañe a las periferias, y vislumbra una alianza global de movimientos, la sociedad civil y la “Iglesia Católica” para construir la fraternidad, la igualdad y la justicia.

Todas las pruebas contenidas en este informe provienen de fuentes primarias: videos oficiales del evento, documentos del Vaticano, sitios web de las organizaciones, publicaciones en redes sociales y medios de comunicación. Este informe no contiene especulaciones, sino que presenta los hechos tal como son, aportando pruebas irrefutables de las posturas políticas, económicas, sociales y morales de cada organización e individuo mencionados.

En conclusión, el informe ilustra cómo la historia de los EMMP y su edición de 2025 demuestran un conflicto irreconciliable con la doctrina social católica, en particular con las condenas al socialismo y al comunismo contenidas en Rerum Novarum y encíclicas posteriores. Si bien reconoce la remota posibilidad de que el propio León XIV desconociera el carácter ideológico de los grupos y del lugar donde se celebraba, insiste en que coordinadores vaticanos como el “cardenal” Czerny y Don Mattia Ferrari no pueden alegar ignorancia

Este informe insta a León a disolver formalmente los EMMP, condenar a las organizaciones participantes y sancionar a los “clérigos” responsables de facilitar el evento y su integración con las iglesias locales. Advierte que la colaboración continua conlleva el riesgo de otorgar aprobación eclesiástica a ideologías fundamentalmente opuestas a la doctrina moral, social y teológica de la Iglesia.

En definitiva, el EMMP de 2025 no es una aberración aislada, sino la culminación lógica de un proyecto que ahora busca integrar el activismo de inspiración marxista en la vida sinodal de la Iglesia en todos los niveles.

Introducción

El mundo recuerda el momento en que Francisco recibió un crucifijo con la hoz y el martillo del presidente boliviano Evo Morales el 8 de julio de 2015.


Sin embargo, lo que los medios no informaron fue el motivo principal de la visita de Francisco a Bolivia. Estaba allí para participar en el “Segundo Encuentro Mundial de Movimientos Populares”. En su discurso del 9 de julio de 2015 a los participantes del evento, Francisco agradeció a Morales por sus esfuerzos para hacer posible este encuentro. Durante el segundo encuentro, Morales se sentó junto a Francisco en el centro de la asamblea.


Esta fue la segunda reunión a la que asistió Morales: la primera fue en octubre de 2014.


Desde sus inicios, el EMMP ha sido una agrupación de organizaciones marxistas (incluidos comunistas autodenominados) que afirman que el EMMP:

Promueve una cultura del encuentro para que los movimientos populares puedan luchar, sin arrogancia pero con valentía, sin violencia pero con tenacidad, por la dignidad humana, por la naturaleza y por la justicia social. En este sentido, nuestro encuentro responde a la necesidad de impulsar la organización de los excluidos para construir desde la base una alternativa humana a esta globalización excluyente que nos priva incluso de los derechos sagrados a la vivienda, el trabajo y la tierra.

En resumen, el objetivo de la reunión es unir a estas organizaciones marxistas en una causa común bajo la autoridad moral de la Iglesia Católica.
 
Durante su conferencia de prensa (traducida al inglés aquí), apenas seis días antes del inicio del “Encuentro Mundial de Movimientos Populares” de 2025, Don Mattia Ferrari, “Coordinador del Encuentro Mundial de Movimientos Populares”, dijo: “Por primera vez, los movimientos populares vendrán a encontrarse con el Santo Padre, acompañados por las iglesias locales”. En sus declaraciones preparadas para la conferencia de prensa, escribió:

Las delegaciones de representantes de movimientos populares de todo el mundo que asistirán al nuevo encuentro estarán acompañadas por delegaciones de iglesias locales, con mandatos oficiales. Así, juntas, se presentarán también en la Audiencia con el Papa León XIV. Esto es un signo de la Iglesia sinodal que tiende puentes y de la Iglesia misionera que llega a las periferias. (Énfasis en el original)

Como se demostrará, la integración de las iglesias locales con estos grupos no solo resulta profundamente escandalosa para los asistentes, sino que la práctica de integrar las iglesias locales con estas organizaciones marxistas sirve para difundir las ideologías marxistas en las comunidades a través de la Iglesia Católica.

León XIV, elegido como nuevo papa tan solo cinco meses antes de las reuniones, publicó su primera Exhortación Apostólica Dilexi Te sobre el amor a los pobres. En los párrafos 80 y 81, se dirigió específicamente a los “movimientos populares”. Desde su primera mención a los “movimientos populares”, habló de la profunda preocupación que le suscitan. Escribió:

“Han existido, y existen, varios movimientos populares, integrados por laicos y guiados por líderes populares, muchas veces bajo sospecha o incluso perseguidos” (énfasis en el original).

En el siguiente párrafo, León hizo un llamado a la inclusión de los movimientos populares, trabajando con las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales para construir un destino común. Escribió:

“Estos líderes populares saben que la solidaridad “también es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, la tierra y la vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. Es enfrentar los destructores efectos del imperio del dinero […]. La solidaridad, entendida en su sentido más hondo, es un modo de hacer historia y eso es lo que hacen los movimientos populares”. Por esta razón, cuando las distintas instituciones piensan en las necesidades de los pobres se requiere “que incluyan a los movimientos populares y animen las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energía moral que surge de la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común”. Los movimientos populares, efectivamente, nos invitan a superar “esa idea de las políticas sociales concebidas como una política hacia los pobres pero nunca con los pobres, nunca de los pobres y mucho menos inserta en un proyecto que reunifique a los pueblos”. Si los políticos y los profesionales no los escuchan, “la democracia se atrofia, se convierte en un nominalismo, una formalidad, pierde representatividad, se va desencarnando porque deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad, en la construcción de su destino”. Lo mismo se debe decir de las instituciones de la Iglesia (énfasis en el original).

La última frase indica claramente la intención de hacer precisamente lo que hizo la V Reunión Mundial de Movimientos Populares: vincular a las iglesias locales con las organizaciones presentes en dicho evento. Pero la mención de “trabajo, tierra y vivienda” al comienzo del párrafo es lo que relaciona directamente la exhortación con la “Reunión Mundial de Movimientos Populares”.

El 23 de octubre, las organizaciones participantes se desplazaron desde el lugar de la reunión, Spin Time Labs, hasta el Aula Pablo VI del Vaticano para una audiencia privada con el Papa. En su discurso ante el EMMP, León dijo a los presentes:

Hace más de diez años, aquí en el Vaticano, el Papa Francisco les dijo que habían venido a plantar una bandera. ¿Qué estaba escrito en ella? “Tierra, techo y trabajo”, como nos ha recordado Guadalupe hace un momento. Era una “cosa nueva” para la Iglesia, ¡y era algo bueno! Haciendo eco a las peticiones de Francisco, hoy les digo: la tierra, la casa y el trabajo son derechos sagrados; vale la pena luchar por ellos, y quiero que me oigan, que me escuchen decir: “¡También yo!” “¡Estoy con ustedes!” (énfasis en el original).

Este informe proporcionará pruebas irrefutables de que las organizaciones presentes se identifican como comunistas, se declaran abiertamente socialistas y son activistas que promueven el aborto, la homosexualidad e incluso el transgenerismo. Por esta razón, las palabras de León a los asistentes: “¡También yo! ¡Estoy con ustedes!”, resultan profundamente escalofriantes. Pero no terminó ahí sus elogios a estas organizaciones. En varios momentos de su discurso, colmó de halagos a las organizaciones presentes, diciendo:

... desde las periferias, las cosas se ven de otro modo; el estandarte que ustedes levantan es tan actual que merece un capítulo entero en el pensamiento social cristiano sobre los excluidos del mundo de hoy.

Esta es la perspectiva que deseo transmitirles: ver las cosas nuevas desde la periferia y valorar el compromiso de ustedes, que no se limita a protestar, sino que busca soluciones. Las periferias claman por justicia, y ustedes gritan no “por desesperación”, sino “por deseo”: su grito es un grito que busca soluciones en una sociedad dominada por sistemas injustos. Y ustedes no lo hacen con microprocesadores o biotecnologías, sino desde lo más elemental, con la belleza del trabajo artesanal. Y eso es poesía: ¡ustedes son “poetas sociales”

...

Es hermoso ver que los movimientos populares, antes aún que desde la exigencia de justicia, se mueven por deseo de amor, contra todo individualismo y prejuicio.

 ...

Su compromiso es aún más necesario en un mundo que, como sabemos, es cada vez más globalizado. Como afirmaba Benedicto XVI, “el proceso de globalización, adecuadamente entendido y gestionado, ofrece la posibilidad de una gran redistribución de la riqueza a escala planetaria como nunca se ha visto antes; pero, si se gestiona mal, puede incrementar la pobreza y la desigualdad, contagiando además con una crisis a todo el mundo”. 

Esto significa que los dinamismos del progreso deben gestionarse desde una ética de la responsabilidad, superando la idolatría del beneficio y poniendo siempre al ser humano y a su desarrollo integral en el centro. Lo “humano” está en el corazón de la visión de san Agustín sobre la ética de la responsabilidad. Él nos enseña que la responsabilidad, especialmente para con los pobres y quienes tienen necesidades materiales, nace de tener una actitud humana hacia nuestros semejantes y, por lo tanto, de reconocer nuestra “común humanidad”

...

Al mismo tiempo, me anima ver cómo los movimientos populares, las organizaciones de la sociedad civil y la Iglesia están haciendo frente a estas nuevas formas de deshumanización, dando testimonio constante de que quienes se encuentran en situación de necesidad son nuestros prójimos, nuestro hermano y nuestra hermana. Esto los convierte en defensores de la humanidad, testigos de la justicia, poetas de la solidaridad.

Hacia el final de su intervención ante los asistentes al EMMP, León hizo referencia directa a Dilexi Te, destacando especialmente el pasaje sobre la “sospecha”, que declara la necesidad de que la Iglesia “fomente” y “acompañe” estos movimientos populares. Calificó los esfuerzos de los asistentes como “una búsqueda legítima y necesaria, y sugirió que, a través de su trabajo, sus iniciativas podrían “convertirse en nuevas políticas públicas y derechos sociales”.
...

En la Exhortación apostólica Dilexi te quise recordar que “diversos movimientos populares, compuestos por laicos y guiados por líderes populares, [...] han sido a menudo mirados con recelo e incluso perseguidos”. Sin embargo, sus luchas bajo la bandera de la tierra, la vivienda y el trabajo por un mundo mejor merecen ser alentadas. Y así como la Iglesia acompañó la formación de los sindicatos en el pasado, hoy debemos acompañar a los movimientos populares. Esto significa acompañar a la humanidad, caminar juntos en el respeto compartido de la dignidad humana y en el deseo común de justicia, amor y paz.
 
La Iglesia apoya sus luchas justas por la tierra, la vivienda y el trabajo. Al igual que mi predecesor Francisco, creo que los caminos justos parten de abajo y desde la periferia hacia el centro. Sus numerosas y creativas iniciativas pueden transformarse en nuevas políticas públicas y derechos sociales. La de ustedes es una búsqueda legítima y necesaria. Quién sabe si las semillas de amor que siembran, pequeñas como semillas de mostaza (cf. Mt 13,31-32; Mc 4,30-32; Lc 13,18-19), podrán crecer en un mundo más humano para todos y ayudar a gestionar mejor las “cosas nuevas”.

Todo esto sirve de telón de fondo para lo que hemos descubierto sobre el “V Encuentro Mundial de Movimientos Populares”.

Que quede perfectamente claro que de ninguna manera acusamos a León XIV de ser comunista, socialista, marxista o simpatizante del marxismo, ni sugerimos que estuviera al tanto de las organizaciones involucradas. Sin embargo, la publicación de este informe elimina cualquier posibilidad de negación plausible de que el EMMP esté compuesto por organizaciones marxistas que pretenden utilizar la Iglesia Católica para difundir el marxismo. Dada la gravedad de nuestros hallazgos, existe ahora un imperativo moral para que León tome medidas rápidas y definitivas contra la reunión y todos los involucrados en ella.

El lugar

La quinta edición del EMMP se celebró en la sede de una organización llamada Spin Time Labs. En su declaración de prensa previa al evento, Don Ferrari dijo:

La reunión tendrá lugar desde la tarde del 21 de octubre hasta el 24 de octubre en Spin Time, un punto de referencia para muchos movimientos populares...

Lo que Don Ferrari omitió mencionar es que Spin Time Labs es un edificio ocupado ilegalmente, en cuyo favor Francisco intervino para evitar el desalojo y restablecer el suministro eléctrico. Peor aún, Spin Time es una organización abiertamente marxista, proaborto y protrans, que incluso ha promovido espectáculos con mujeres dando discursos completamente desnudas.

Incluso León reconoció en su discurso que el EMMP se celebraba en Spin Time. Dijo:

Hoy vuelven a levantar el estandarte de la tierra, la casa y el trabajo, caminando juntos desde un centro social —Spin Time— hasta el Vaticano. Este caminar juntos da testimonio de la vitalidad de los movimientos populares como constructores de solidaridad en la diversidad. La Iglesia debe estar con ustedes: una Iglesia pobre para los pobres, una Iglesia que se acerca, que se arriesga, que es valiente, profética y alegre.

Las afiliaciones comunistas de Spin Time

La colaboración directa entre Spin Time y diversas organizaciones comunistas es extensa, pero bastarán unos pocos ejemplos para demostrar que Spin Time Labs está plenamente integrado en el movimiento comunista.
 
El 1 de diciembre de 2018, Spin Time Labs acogió al Partido Comunista de Italia (PCI) para un acto en conmemoración de la vida del filósofo y teórico marxista Domenico Losurdo (en italiano aquí).


El evento, celebrado en el auditorio de Spin Time Labs, exhibió de forma destacada la bandera comunista roja con la hoz y el martillo amarillos.


El 3 de diciembre de 2021, Spin Time organizó un evento titulado “La bella e la belva – Encuentro con Franco Berardi Bifo”. Bifo es un filósofo, teórico y activista abiertamente marxista que fue expulsado de la Federación de la Juventud Comunista Italiana por “faccionalismo”. Cabe destacar que el “cardenal” Zuppi también participó en este evento.


El 3 de noviembre de 2017, Spin Time recibió al destacado músico comunista Pierpaolo Capovilla para celebrar el centenario de la Revolución de Octubre. Capovilla estuvo allí para interpretar obras del “Poeta de la Revolución”, Vladimir Vladimirovich Mayakovsky.


Aquí tenéis un video de Capovilla ante el Partido Comunista de Italia en el que aboga por una “Asamblea Constituyente Comunista”.


El 15 de enero de 2023, Spin Times acogió al “Partido Comunista de la Refundación”.


Se podrían dar muchos otros ejemplos, pero esto basta para ilustrar la idea: Spin Time Labs es una organización marxista. Y lo que es peor, Spin Time promueve activamente la inmoralidad sexual grave e incluso el aborto.

En su propia página web, Spin Time se identifica, entre otras cosas, como una “comunità educante e transfemminista”, que significa “una comunidad educativa y transfeminista”.


El 8 de marzo de 2026, Spin Time participó y promovió la marcha del Día Internacional de los Derechos de la Mujer, apoyando a la organización “Non Una di Meno“ (ni una menos), una organización que defiende los derechos de las personas transgénero. A la derecha, en italiano dice: “Estamos preparando carteles y material para la protesta de Non Una di Meno”.

Al día siguiente, Spin Time publicó fotos del evento, incluyendo imágenes de la creación de los carteles que prepararon en el edificio de Spin Time. Uno de los carteles en la fotografía dice “Aborto gratuito y seguro”. 


El 7 de febrero de 2026, Spin Times organizó una campaña de recaudación de fondos con un título vulgar: “para apoyar los gastos médicos de niños y niñas transgénero”.

El 2 de abril de 2017, Spin Time organizó “Our Bodies, Our Cities: Notes for a Queer Festival”, presentado como un “festival de cultura queer y recaudación de fondos para el próximo Rome Pride 2017”.

En abril de 2023, Spin Time copatrocinó una actuación titulada La Strage (La Masacre), en la que participaron artistas desnudos o semidesnudos. El anuncio de la actuación incluyó una advertencia que decía:

“ADVERTENCIA: ESTE ESPECTÁCULO NO ES APTO PARA MENORES DE 14 AÑOS”


Lo peor de todo es que Spin Time ha presentado varias veces una obra extremadamente vulgar llamada “The shit”. Se trata de un monólogo visceral de una sola actriz, escrito por el dramaturgo italiano Cristian Ceresoli e interpretado por Silvia Gallerano. Estrenada en 2012, Spin Time ha albergado numerosas funciones entre 2018 y 2023. La obra se desarrolla íntegramente, de principio a fin, con Gallerano completamente desnuda.

Esta publicación del 8 de mayo de 2023 ofrece detalles suficientes para demostrar la verdadera repugnancia moral de esta actuación. El carácter pornográfico y voyeurista del espectáculo es innegable, y cualquier conexión con él (productor, patrocinador, presentador o asistente) constituiría un pecado mortal objetivo. Hemos censurado partes de la imagen con bloques rojos.


El 15 de mayo de 2023, Spin Time publicó fotos del interior de su vestíbulo que mostraban a la multitud preparándose para ver la función de “The Shit”. El collage de fotos incluía carteles, entradas y letreros de The Shit”.

Sorprendentemente, una de las fotografías incluye a Don Mattei Ferrari, “coordinador del Encuentro Mundial de Movimientos Populares”.


Y para estar completamente seguros, se trata efectivamente de Don Mattei Ferrari:


Como se mencionó anteriormente, Spin Time Labs —una organización claramente marxista, proaborto y pro-lgbt— fue la sede del “Encuentro Mundial de Movimientos Populares”. 

Como vimos, León la mencionó en su discurso ante el EMMP. Fotografías tomadas durante el EMMP muestran a prelados de alto rango asistiendo a Spin Time. Por ejemplo, esta foto del 21 de octubre de 2025 muestra al “cardenal” Czerny, “prefecto” del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, participando en el EMMP en Spin Time. En esta foto, aparece junto a otro sacerdote cuyo nombre no se menciona.


Esta la siguiente foto se muestra al “cardenal” Baldassare Reina, vicario de la diócesis de Roma, participando en la “asamblea plenaria del Encuentro Mundial de Movimientos Populares” en Spin Time. Detrás de él se ve una pintura obscena de un personaje de dibujos animados infantil llamado Pikachu, al que se le han añadido grandes pechos femeninos desnudos. En la puerta lateral hay varias pegatinas con ideologías marxistas y logotipos de ANTIFA.


La inclusión de Spin Time Labs en un evento patrocinado por el Vaticano es completamente inaceptable. Pero dado el marcado carácter marxista del evento en sí, y la naturaleza marxista, proaborto y pro-lgbt de las organizaciones participantes, es evidente que la elección de Spin Time Labs como sede constituye un mensaje en sí mismo. Es innegable que el “Encuentro Mundial de Movimientos Populares” —especialmente considerando su mandato de vincular a estos marxistas con las iglesias localesestá diseñado específicamente para la difusión de ideologías marxistas dentro de las comunidades católicas locales.

Los participantes

El dossier de prensa facilitado por el Vaticano para el “Encuentro Mundial de Movimientos Populares” identifica a siete organizaciones que conforman el “Comité Organizador” del evento. Según el dossier de prensa:

El comité contribuye a la organización y coordinación de la reunión y mantiene un diálogo con la Santa Sede a través del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. (énfasis en el original)

Las organizaciones representadas en el comité organizador son:

Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Argentina;

Movimiento dos Trabalhadores Sem Terra (MST), Brasil

La Vía Campesina, Brasil;

Slum Dwellers International (SDI), África;

Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), España

Movimiento Mundial de Obreros Cristianos (MMOC), España;

Red PICO, Estados Unidos;

Mediterranea Saving Humans, Italia;

La Declaración Final

En el minuto 2:46 de este video (en inglés) del EMMP de 2025 se puede ver una imagen de material oficial relacionado con el evento.

El folleto titulado “Organizar la Alianza Mundial”, dice:

De las ruinas del capitalismo surge nuestra arca: popular, rebelde, solidaria. Un llamado a la lucha por la tierra, el trabajo, un techo, la libertad de migrar y de permanecer. Hacia el Jubileo de los Movimientos Populares, hacia Roma, hacia otra historia.


Este folleto dice mucho sobre la disposición marxista y revolucionaria de la reunión; una disposición que queda claramente reflejada en la naturaleza marxista y revolucionaria de las organizaciones participantes que acabamos de describir. La primera frase, “De las ruinas del capitalismo surge nuestra arca”, deja claro que el propósito de la reunión es el fin del libre mercado y el auge del marxismo. La palabra “popular” se refiere a una multitud, una mayoría o una amplia base de apoyo. La palabra “rebelde” habla por sí sola. El revolucionismo y la rebelión son los sellos distintivos de todo levantamiento marxista. Y “solidaridad” se refiere a la unidad colectivista de la revolución marxista. Nadie debe romper filas. No se tolerará la disidencia dentro del movimiento. Todos deben unirse para marchar hacia su objetivo final: derrocar la estructura política y económica actual, quitar la riqueza a los que la tienen y dársela a los que no.

Pero este folleto es solo una muestra del revolucionario marxista ideado por los participantes del EMMP. La imagen del arca que aparece en ese folleto también figura en la parte superior de la “Declaración Final del V EMMP” (documento PDF en inglés aquí), que posteriormente fue presentada a León.


La declaración final de cuatro páginas del “V Encuentro Mundial de Movimientos Populares” se ajusta perfectamente a las ideologías marxistas de todas las organizaciones participantes y es totalmente contraria a la doctrina social católica. Teniendo en cuenta que representantes de iglesias locales con mandato oficial participaron en este encuentro junto con estas organizaciones marxistas, la “Declaración Final del V Encuentro Mundial de Movimientos Populares” resulta aún más escalofriante.

El documento comienza con evaluaciones demasiado familiares de un mundo en crisis y un llamado a que “la humanidad debe transformarse para que cada persona pueda vivir con plena dignidad”. Menciona la preocupación por los conflictos armados en todo el mundo, el “1% más rico” que moldea la política global y una preocupación general e indefinida por la “exclusión” en lo que respecta al “derecho al trabajo decente”.

A partir de esto, el documento critica las políticas nacionales de inmigración que insisten en la entrada documentada mediante procedimientos formales, calificándolas como “odio a los pobres”. La falsa equiparación de los problemas se intensifica aún más al vincular la extracción de minerales con violaciones de “las tierras de los pueblos indígenas” y la perpetuación de la “violencia de género”, como si una cosa llevara a la otra.

Y teniendo en cuenta que la mayoría de estos grupos han apoyado formal y públicamente el aborto y el transgenerismo, el documento plantea la siguiente exigencia:

“Exigimos también el derecho universal a la salud y a la atención médica como condición indispensable para una vida digna”.

Es imposible separar esta demanda de las ideologías proaborto y protrans asociadas a los participantes en la reunión.

Además, la “Declaración Final” dice:

“Los Movimientos Populares tienen mártires: hermanos y hermanas que dieron su vida por coherencia militante y compromiso con la justicia, la tierra, la vivienda y el trabajo, así como muchos que son perseguidos o encarcelados por defender la dignidad de los excluidos”.

La mayoría de las organizaciones que participan en el EMMP son revolucionarias comunistas, socialistas y marxistas, algunas de las cuales están directamente vinculadas a rebeliones violentas y guerra de guerrillas. Cuando hablan de “coherencia militante y compromiso con la justicia, la tierra, la vivienda y el trabajo”, se refieren a insurgentes marxistas violentos que se alzaron en armas contra la autoridad establecida.

Cuando se consideran estas afirmaciones de la “Declaración Final” a la luz del contexto de la naturaleza marxista de los participantes en la reunión, resulta absolutamente escalofriante que diga:

El Papa Francisco nos acompañó con su testimonio profético, cuyo llamado a una Iglesia que sale al encuentro de los demás —samaritana y misericordiosa— ha animado nuestro camino. Ahora, el Papa León XIV nos ha asegurado que está con nosotros, exhortándonos a perseverar en la misión de llevar esperanza a las periferias” (énfasis añadido)

De hecho, la siguiente sección de la “Declaración” propone una serie de “próximos pasos” al tiempo que cita las palabras de León: “vuestro esfuerzo que no se limita a la protesta, sino que también busca soluciones”.

La primera propuesta es un compromiso “con acciones estructurales, económicas y políticas que nos unan”. Bajo este epígrafe, la “Declaración del EMMP” exige:

Una renta básica universal como reconocimiento del trabajo no remunerado y como garantía de subsistencia; promover la reducción de la jornada laboral para redistribuir el trabajo y mejorar la calidad de vida. Defender el acceso universal a una educación de calidad y a la sanidad pública”.

En esencia, se trata de una exigencia de socialismo pleno que quite a unos según sus posibilidades y dé a otros según sus necesidades. Y, dado el carácter proabortista de estas organizaciones, el llamamiento al “acceso universal a la sanidad pública” no puede separarse de las demandas proabortistas que estas organizaciones ya están planteando.

En esta misma sección, la “Declaración” aboga por el rechazo de las “guerras y los genocidios” y la promoción de la “resolución pacífica de los conflictos”, lo cual resulta irónico si se tienen en cuenta los levantamientos de los militantes revolucionarios y guerrilleros protagonizados por muchos de estos grupos, que han provocado muertes, como ya se reconoce en este mismo documento.

Esta sección también aboga por la “igualdad de género”, lo que alude indirectamente al transgenerismo. La “Declaración” decía (énfasis añadido):

Igualdad de género: combatir activamente la violencia masculina y todas las formas de opresión contra las mujeres y las personas de género diverso, promoviendo su liderazgo en nuestras organizaciones y en la sociedad”.

Al reconocer que estas organizaciones participan en la promoción de ideologías transgénero, es imposible separar el llamado a poner fin a la “opresión contra... las personas de género diverso” de su promoción abierta del transgenerismo.

La exigencia de la “Declaración” de una “democracia popular” es un eco del “socialismo democrático” que profesaban muchas de las organizaciones presentes en la reunión. No puede interpretarse sino como la construcción de una sociedad socialista.

Finalmente, el llamado de esta sección a la defensa de “la plena ciudadanía y los derechos de los migrantes y refugiados” no es otra cosa que la exigencia de que todo aquel que cruce la frontera de cualquier país sea considerado ciudadano de ese país. Esto contradice por completo la enseñanza constante de la Iglesia de que todas las naciones tienen derecho a regular la migración y defender sus fronteras.

La segunda sección de la “Declaración” propone una alianza más formal y una función integrada entre estos grupos comunistas y la Iglesia Católica. Esta sección se titula “Fortalecer nuestras plataformas como movimientos populares e Iglesia”. En ella, la “Declaración” hace la siguiente sugerencia:

“También proponemos llevar a nuestras comunidades locales, ciudades y regiones la plataforma desarrollada aquí en Roma, junto con el mensaje del Papa León XIV, a las diócesis e iglesias locales. Queremos promover nuevas formas de presencia y testimonio que despierten la conciencia de amplios sectores de nuestras sociedades e inspiren a muchos otros.

Afirmamos la necesidad de renovar nuestra alianza global, tejida desde cada territorio y experiencia local, entre movimientos organizados, la sociedad civil, la Iglesia Católica y todas las tradiciones religiosas que comparten el sueño de un mundo centrado en la persona humana y la dignidad, en lugar del lucro; una alianza capaz de unir a mujeres y hombres de buena voluntad para construir una humanidad basada en la fraternidad, la igualdad y la justicia, donde la paz y la justicia se abracen” (énfasis añadido).

Tras examinar la naturaleza de las organizaciones que participan en el EMMP, resulta chocante para los católicos considerar la inclusión y participación de representantes de la Iglesia local con un mandato específico. Esta propuesta, sin embargo, confirma la naturaleza escandalosa de la nueva “iglesia sinodal” que Francisco abogó constantemente.

En 2024, Francisco escribió una retrospectiva de 10 años sobre el Encuentro Mundial de Movimientos Populares, y en la introducción escribió:

Agradezco la publicación de este libro, que recopila mis mensajes a los Movimientos Populares. Cada uno de ellos fue fruto de un diálogo, un intercambio que me resultó muy provechoso. Los movimientos populares compartieron sus conclusiones conmigo, y yo compartí mis reflexiones con ellos. De esta manera, juntos creamos el lema “Tierra, Vivienda y Trabajo”. De esta manera, juntos enriquecimos la Doctrina Social de la Iglesia. Es un ejemplo novedoso de sinodalidad, de caminar juntos. (énfasis añadido).

En un artículo de Zenit sobre el “Encuentro Mundial de Movimientos Populares” publicado en octubre de 2025 (en inglés aquí), el autor denominó a los encuentros:

Una especie de sínodo popular que opera desde las periferias del mundo. En una era en la que la globalización a menudo profundiza la división, el Encuentro Mundial de Movimientos Populares insiste en que la fraternidad misma puede ser revolucionaria”.

Estos sentimientos reflejan claramente la “enseñanza central” de Francisco de que una iglesia sinodal” debe ser una “iglesia de los pobres” y una “iglesia misionera que sale a las periferias”. La inclusión de delegaciones paralelas de las iglesias locales, que acompañan a cada delegación de los movimientos populares, tenía como objetivo plasmar visiblemente la sinodalidad en la práctica.

Por primera vez, cada delegación de movimientos populares estuvo acompañada oficialmente por una delegación paralela de su iglesia local (obispos, sacerdotes, religiosos y laicos con mandato formal). Esto se diseñó para plasmar visiblemente la sinodalidad en la práctica, como sugirió Don Mattei Ferrari en su rueda de prensa previa a la “V Reunión Mundial de Movimientos Populares”.

El “Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral” indicó una confirmación adicional del vínculo entre el Movimiento Político Mundial y el Sínodo sobre la Sinodalidad (en inglés aquí), al afirmar que la coincidencia de la “peregrinación de los movimientos populares” que asistían a misa con “los equipos sinodales” reafirmaba “el compromiso común hacia una iglesia sinodal”:

“El evento culminará con la peregrinación jubilar de los movimientos populares en el Vaticano, que ha programado el cruce de la Puerta Santa el sábado 25 de octubre y la misa en la Basílica de San Pedro el domingo 26, junto con los equipos sinodales y los órganos participativos, para reafirmar el compromiso común hacia una Iglesia sinodal al servicio de la justicia social y el bien común” (énfasis añadido).

El discurso de León y la “Declaración Final” de la reunión utilizaron repetidamente un lenguaje sinodal: “caminando juntos – Iglesia universal y local”.

En esencia, la pregunta que plantea el sínodo sobre la sinodalidad es: “¿Cómo caminamos juntos internamente?”. Y en respuesta, el EMMP contesta: “Caminamos junto a quienes se encuentran al margen de la sociedad, transformando la sinodalidad en un encuentro concreto, una escucha mutua y una acción conjunta por la justicia”.

La sección final de la “Declaración” aboga por la globalización y el fortalecimiento de la comunicación para la “lucha de los movimientos populares”. Con el objetivo de reorientar la narrativa hacia “afirmar quiénes somos, a quiénes representamos y por qué luchamos”, resulta imposible considerar estas palabras fuera del contexto de las agendas e ideologías marxistas, proaborto y pro-lgbt de las organizaciones que elaboraron el documento. Y teniendo esto en cuenta, consideremos el resultado de su intención de difundir sus mensajes al tiempo que fortalecían “la organización, la movilización y la participación dentro de nuestra base social, vinculando la acción en línea con la lucha territorial”. Escribieron:

“Debemos orientar el desarrollo tecnológico de manera que promueva el desarrollo humano e integral, y no los intereses del capital financiero y especulativo. Ocuparemos activamente los espacios digitales, utilizando la tecnología, los datos y las herramientas virtuales no solo para difundir nuestro mensaje, sino, sobre todo, para fortalecer la organización, la movilización y la participación dentro de nuestra base social, vinculando la acción en línea con la lucha territorial” (énfasis añadido).

La Iglesia Católica condena el comunismo y el socialismo

El comunismo y el socialismo han sido condenados sistemáticamente por la Iglesia Católica desde sus inicios, sin reservas, sin concesiones y sin excepción. La Iglesia enseña que estas ideologías —y todas aquellas similares bajo diferentes nombres— son completamente incompatibles con la antropología cristiana, el derecho natural, el derecho a la propiedad privada, la inviolabilidad de la familia y la dignidad de la persona humana.

Pío IX emitió algunas de las primeras reprensiones papales explícitas a medida que las ideas socialistas y comunistas se extendían por Europa. El año siguiente a la publicación del Manifiesto Comunista, tan celebrado por muchos participantes activos en el Encuentro Mundial de Movimientos Populares, escribió en su encíclica Qui Pluribus:

“tal la nefanda doctrina del comunismo, contraria al derecho natural, que, una vez admitida, echa por tierra los derechos de todos, la propiedad, la misma sociedad humana”.

León XIII intensificó la crítica, especialmente en respuesta al auge del socialismo organizado. En Quod Apostolici Muneris (1878), describió el comunismo como:

“la plaga mortal que se está arrastrando en las fibras de la sociedad humana y la sigue conduciendo al borde de la destrucción”.

Yendo más allá, escribió:

“hablamos de esa secta de hombres que, bajo nombres diversos y casi bárbaros, se llaman socialistas, comunistas o nihilistas, y que se extienden por todo el mundo y están unidos por los lazos más cercanos en una confederación perversa, ya no buscan el refugio de las reuniones secretas, sino que, abiertamente y audazmente marchan a la luz del día. Nos esforzamos por recordar que han estado planificando durante mucho tiempo: el derrocamiento de toda la sociedad civil”.

En Rerum Novarum declaró que el principio fundamental del socialismo debe ser rechazado por completo:

“los socialistas, atizando el odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada ... debe rechazarse de plano esa fantasía del socialismo de reducir a común la propiedad privada, pues que daña a esos mismos a quienes se pretende socorrer, repugna a los derechos naturales de los individuos y perturba las funciones del Estado y la tranquilidad común”.

Pío XI pronunció las condenas más detalladas y contundentes cuando el comunismo tomó el poder en Rusia y amenazó a Europa. En Quadragesimo Anno reiteró que todas las formas de comunismo y socialismo son incompatibles con el Evangelio, diciendo:

“Otra vez hemos llamado a juicio también al comunismo y al socialismo, y hemos visto que todas sus formas, aun las más moderadas, andan muy lejos de los preceptos evangélicos”.

Condenó rotundamente el comunismo por su “encarnizada lucha de clases y la total abolición de la propiedad privada”, tanto como fin en sí mismo como por los medios, a menudo violentos, empleados para alcanzarlo. Sin embargo, con una tristeza claramente dolorosa, reconoció el fracaso de quienes ignoran con desdén los peligros de estas ideologías.

“... aun cuando estimamos superfluo prevenir a los hijos buenos y fieles de la Iglesia acerca del carácter impío e inicuo del comunismo, no podemos menos de ver, sin embargo, con profundo dolor la incuria de aquellos que parecen despreciar estos inminentes peligros y con cierta pasiva desidia permiten que se propaguen por todas partes unos principios que acabarán destrozando por la violencia y la muerte a la sociedad entera”.

Tras analizar la divergencia de actitudes entre quienes se autodenominaban comunistas y quienes se autodenominaban socialistas, observó que los socialistas parecían estar modificando su metodología y sus mensajes, para distanciarse de la violencia empleada por los comunistas. A pesar de ello, se mantuvo firme en su condena de ambas ideologías.

“Pero ¿qué decir si, en lo tocante a la lucha de clases y a la propiedad privada, el socialismo se suaviza y se enmienda hasta el punto de que, en cuanto a eso, ya nada haya de reprensible en él? ¿Acaso abdicó ya por eso de su naturaleza, contraria a la religión cristiana?

Es ésta una cuestión que tiene perplejos los ánimos de muchos. Y son muchos los católicos que, sabiendo perfectamente que los principios cristianos jamás pueden abandonarse ni suprimirse, parecen volver los ojos a esta Santa Sede y pedir con insistencia que resolvamos si un tal socialismo se ha limpiado de falsas doctrinas lo suficientemente, de modo que pueda ser admitido y en cierta manera bautizado sin quebranto de ningún principio cristiano.

Para satisfacer con nuestra paternal solicitud a estos deseos, declaramos los siguiente: considérese como doctrina, como hecho histórico o como "acción" social, el socialismo, si sigue siendo verdadero socialismo, aun después de haber cedido a la verdad y a la justicia en los puntos indicados, es incompatible con los dogmas de la Iglesia Católica, puesto que concibe la sociedad de una manera sumamente opuesta a la verdad cristiana”.

Yendo más allá, estableció que, independientemente de la verdad que puedan contener los errores del socialismo, este es irreconciliable con la fe, y ningún cristiano puede ser socialista:

“Aun cuando el socialismo, como todos los errores, tiene en sí algo de verdadero (cosa que jamás han negado los Sumos Pontífices), se funda sobre una doctrina de la sociedad humana propia suya, opuesta al verdadero cristianismo. Socialismo religioso, socialismo cristiano, implican términos contradictorios: nadie puede ser a la vez buen católico y verdadero socialista”.

En su encíclica Divini Redemptoris, el Papa Pío XI exhortó a sus obispos a informar a los fieles sobre la naturaleza intrínsecamente mala del comunismo, y declaró que ninguno de ellos podía colaborar con los comunistas en ningún asunto:

“Velad, venerables hermanos, para que los fieles no se dejen engañar. El comunismo es intrínsecamente malo, y nadie que quiera salvar la civilización cristiana puede colaborar con él en ninguna empresa. Los que se dejen engañar para prestar su ayuda al triunfo del comunismo en su propio país, serán los primeros en caer víctimas de su error. Y cuanto más grande sea la antigüedad y la grandeza de la civilización cristiana en las regiones donde el comunismo penetre con éxito, tanto más devastador será el odio desplegado por los impíos”.

El Papa Pío XII defendió y aplicó todas las enseñanzas de sus predecesores sobre el socialismo y el comunismo. En 1949, emitió un decreto, que nunca ha sido derogado y permanece en pleno vigor, declarando que es ilícito para los fieles afiliarse o incluso mostrar simpatía por el Partido Comunista, que es ilícito para los fieles publicar, leer o difundir materiales que apoyen las doctrinas comunistas, y que a todos los que lo hagan se les negará la admisión a los sacramentos. Además, este decreto estableció la excomunión automática de todos los católicos “que profesen, y en particular quienes defiendan y difundan, la doctrina materialista y anticristiana de los comunistas”:

Se ha solicitado a esta Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio:

1) ¿Es lícito alistarse o mostrar simpatía por el Partido Comunista?

2) ¿Es lícito publicar, leer o difundir libros, periódicos, revistas o folletos que apoyen la doctrina y la práctica comunistas, o escribir artículos en ellos?

3) ¿Pueden los católicos que, a sabiendas y libremente, realicen las acciones especificadas en los puntos 1 y 2 anteriores, ser admitidos a los sacramentos?

4) ¿Incurren los católicos que profesan, y en particular quienes defienden y difunden, la doctrina materialista y anticristiana de los comunistas, ipso facto, como apóstatas de la fe católica, en excomunión reservada específicamente a la Santa Sede?

Los eminentes y reverendísimos Padres, encargados de la defensa de los asuntos relacionados con la fe y la moral, después de haber escuchado previamente la opinión de los consultores, en una sesión plenaria celebrada el martes 28 de junio de 1949, decretaron que las preguntas antes mencionadas debían ser respondidas de la siguiente manera:

En respuesta a la pregunta 1: Negativo, pues el comunismo es materialista y anticristiano. Además, los líderes comunistas, aunque a veces afirmen verbalmente no oponerse a la religión, demuestran, tanto por su doctrina como por sus acciones, ser en realidad enemigos de Dios, de la verdadera religión y de la Iglesia de Cristo.

En cuanto a la pregunta 2: En negativo, puesto que esto está prohibido por la propia ley— véase el canon 1399.

A la pregunta 3: En negativo, de acuerdo con los principios comunes que rigen la negativa a administrar los sacramentos a quienes no tienen las disposiciones adecuadas.

A la pregunta 4: Afirmativo.

Y el jueves siguiente, 30 del mismo mes y año, Su Santidad el Papa Pío XII, al ser informado de la decisión en la audiencia ordinaria concedida a Su Excelencia, el Reverendísimo Asesor, aprobó y ordenó que se publicaran las respuestas anteriores en las 'Acta Apostolicae Sedis'.

El juicio y la enseñanza perennes de la Iglesia respecto al comunismo y el socialismo son claros, completos y definitivos: ningún católico puede ser socialista o comunista y seguir siendo católico en buena comunión con la Iglesia. Y si bien los fieles tienen la obligación de protegerse de estas ideologías sumamente peligrosas, mucho mayor es la obligación de los sacerdotes y obispos de ser verdaderos pastores para proteger a sus hijos espirituales de la “plaga” y los “frutos venenosos” de estos movimientos.

Conclusión

Toda la historia del “Encuentro Mundial de Movimientos Populares”, convocado por primera vez en 2014, está marcada por la presencia de organizaciones marxistas, comunistas y socialistas que apoyan activamente el aborto y las ideologías lgbt. La constante exaltación, adulación e integración de estas organizaciones en la vida de la Iglesia Católica contradice las reiteradas condenas de la Iglesia al comunismo y al socialismo. El apoyo público y activo de estas organizaciones por parte de Francisco —y ahora de León— es totalmente incongruente con la misión de la Iglesia de salvar las almas. Nada bueno puede surgir de estos encuentros; de hecho, la integración de las iglesias locales con estas organizaciones a través del “Encuentro Mundial de Movimientos Populares” solo puede constituir una aprobación moral por parte de la Iglesia hacia un movimiento de ideologías diametralmente opuestas a sus enseñanzas morales, sociales y teológicas.

Reconocemos la pequeña posibilidad de que León desconociera la naturaleza de las organizaciones que, según él mismo reconoció, “a menudo han sido vistas con recelo”, y sin embargo, los denominó “poetas sociales”, “defensores de la humanidad, testigos de la justicia y poetas de la solidaridad”, y cuyo esfuerzo “es legítimo y necesario”. A quienes declaró: “¡Aquí estoy! ¡Estoy con ustedes!”. Es totalmente plausible que León no tuviera idea de qué era Spin Time Labs ni de las performances que ha realizado, ni de la admiración por Karl Marx expresada por MST, AbM, CUC, CNA, FRENADESO, el revolucionismo defendido por UTEP, el socialismo de Esperanza Ocaña y AVAELA y Luca Casarini de Mediterranea Saving Humans, ni la defensa del aborto por parte de ellos y La Vía Campesina, PICO California, CENARAB y otros. Es posible que León desconociera por completo todo esto. Pero el “cardenal” Michael Czerny, Don Mattei Ferrari y la multitud de otros miembros del Vaticano que ayudaron a coordinar, planificar y producir este encuentro no pueden alegar tal ignorancia.

Además, con la publicación de este informe, desaparece la ignorancia de León sobre la verdadera naturaleza de estas organizaciones y sus agendas. 

Como si hablara con conocimiento previo de la verdadera naturaleza de estas organizaciones, Santiago nos dijo:

Codician, y no tienen; matan, envidian, y no pueden obtener. Contienden y luchan, y no tienen, porque no piden. Piden, y no reciben, porque piden mal, para gastarlo en sus concupiscencias. Adúlteros, ¿no saben que la amistad de este mundo es enemiga de Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo de este mundo, se convierte en enemigo de Dios”.

Los movimientos populares son agentes del mundo: rebeldes, envidiosos, codiciosos y mundanos. En relación directa con esto, Nuestro Señor dijo:

“Si el mundo os odia, sabed que a mí me odió antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido de entre el mundo, por eso el mundo os odia”.

El propio Papa León XIII declaró la incompatibilidad del socialismo con la ley natural y su rechazo categórico en su encíclica Rerum Novarum. Hacemos un llamado a León XIV para que disuelva formalmente el “Encuentro Mundial de Movimientos Populares”, condene a las organizaciones que participan en él y castigue a los clérigos vaticanos responsables de su coordinación y producción.
 

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