En México, el Santo Niño es conocido bajo diversos nombres, siendo el más famoso El Santo Niño de Atocha. En el estado mexicano de Zacatecas hay dos pueblos con dos santuarios: el más famoso, Fresnillo, hogar del "Santo Niño Azul", y Plateros, donde se encuentra el "Santo Niño Rosa". Las estatuas del Niño están vestidas con el atuendo de un peregrino : sombrero de ala ancha, capa y una concha de vieira, insignia del peregrino que indica la peregrinación a Compostela, donde se encuentran las reliquias de Santiago el Mayor. Lleva una canasta de comida y un bastón de peregrino al que se atan una calabaza (para contener agua) y trigo.
La devoción se originó en Atocha, España, cuando los moros invadieron y tomaron prisioneros a muchos cristianos. A los cristianos se les prohibieron las visitas y comenzaron a temer por sus vidas, ya que carecían de alimentos y de alguien que les llevara algo. Tras orar fervientemente pidiendo alivio, el Niño Jesús apareció vestido con la indumentaria descrita anteriormente, portando una canasta de comida y un recipiente de agua, que nunca se agotaron hasta que dejaron de ser necesarios.
El Santo Niño de Atocha es invocado con frecuencia para la sanación, especialmente de los niños. Los peregrinos que visitan sus santuarios dejan zapatos de niños, una costumbre que proviene del cuento popular según el cual el Niño desgasta los suyos mientras recorre las noches visitando en secreto a los niños enfermos para curarlos.
También se le venera como el protector de los viajeros y patrono de los casos difíciles, necesitados y encarcelados.
Niño de Atocha, omnisciente, protector de todos los hombres, protección de los enfermos, médico divino de toda enfermedad. Niño Poderosísimo, te saludo, te alabo en este día y te ofrezco estos tres Padrenuestros y Avemarías, con un Gloria al Padre en memoria del viaje que hiciste encarnado en el purísimo vientre de tu amadísima Madre desde la santa ciudad de Jerusalén hasta Belén.
Por las peticiones que te hago hoy, te pido que me concedas mi petición, por la cual presento estas obras en unión con el coro de Querubines y Serafines, adornados con la sabiduría más perfecta, porque, precioso Niño de Atocha, feliz al enviarte mi súplica, sé que no me defraudarás y obtendré una buena muerte para acompañarte en la gloria de Belén. Amén.
Oración al Niño de Atocha
Por las peticiones que te hago hoy, te pido que me concedas mi petición, por la cual presento estas obras en unión con el coro de Querubines y Serafines, adornados con la sabiduría más perfecta, porque, precioso Niño de Atocha, feliz al enviarte mi súplica, sé que no me defraudarás y obtendré una buena muerte para acompañarte en la gloria de Belén. Amén.

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