En uno de los centros más importantes del monacato primitivo en Egipto han descubierto una estructura que ofrece una visión de la vida cotidiana de los primeros monjes.
Las autoridades egipcias anunciaron en marzo que habían descubierto un antiguo monasterio cristiano que data de los siglos IV al VI posteriores al nacimiento de Jesucristo.
Reafirmando la presencia constante de comunidades cristianas en Oriente Medio desde la Resurrección de Cristo y Pentecostés alrededor del año 33 d.C., el antiguo complejo ofrece una visión del monacato primitivo, que tuvo su origen en Egipto antes de extenderse por todo el mundo.
Desde la época de San Antonio Abad, padre del monacato (251-356 d.C.), quien comenzó su vida como ermitaño en el desierto de Scetes, en Egipto, y atrajo a seguidores a vivir esta devota vocación religiosa, se establecieron monasterios que se extendieron por toda la región y el mundo.
Descubierta en la zona de Wadi El-Natrun, en la gobernación de Beheira, la estructura de adobe se extiende aproximadamente 21.528 pies cuadrados, con muros exteriores de unos 3 pies de espesor y muros interiores de unos 2 pies de espesor, con alturas que oscilan entre 5 pies 11 pulgadas y 7 pies 3 pulgadas.
El complejo cuenta con un gran patio central abierto, rodeado de diversas unidades arquitectónicas. Entre ellas se incluyen patios más pequeños que dan acceso a las celdas de los monjes, las cuales varían en forma y tamaño: algunas son cuadradas y otras rectangulares.
En la parte occidental del edificio, los arqueólogos descubrieron varios anexos de servicio, entre ellos cocinas bien equipadas con hornos y zonas de almacenamiento específicas.
Las excavaciones también sacaron a la luz tumbas dentro de la estructura, que contenían restos óseos humanos que se cree que pertenecían a los monjes del monasterio, lo que arroja luz sobre las prácticas funerarias que se llevaban a cabo en estas comunidades monásticas cristianas.
Las paredes revestidas de yeso blanco albergaban murales con cruces, palmeras y otras imágenes. El análisis arquitectónico también revela diversas técnicas de techado sofisticadas, como bóvedas y cúpulas construidas con adobe.
También se descubrieron inscripciones escritas en copto con los nombres de monjes fallecidos, junto con textos religiosos que invocan la misericordia y el perdón. Según el informe, estos hallazgos contribuyen a datar la estructura y a documentar la vida cotidiana de los monjes.
Sherif Fathy, ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, celebró el descubrimiento, destacando que “representa una valiosa aportación para comprender los orígenes del monacato en Egipto, que posteriormente se extendió desde Egipto al resto del mundo”.
Añadió que “Wadi El-Natrun es uno de los centros espirituales e históricos más importantes de Egipto, y este descubrimiento realza su estatus en el mapa mundial del turismo religioso y cultural”.
En este mismo contexto, el Dr. Yasser Ismail Abdel Salam, jefe de la misión arqueológica, afirmó que este descubrimiento aporta importantes pruebas físicas que respaldan los relatos históricos sobre los orígenes del monacato en Wadi El-Natrun. Añadió que la estructura “refleja una fase de transición en la evolución de la arquitectura monástica, entre las celdas individuales de los ermitaños y los grandes monasterios”.





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