miércoles, 29 de abril de 2026

“CARDENAL” DOPFNER: LA IGLESIA DE CRISTO INCLUYE A PROTESTANTES Y CISMÁTICOS

Compartimos las palabras del modernista Julius Dopfner, “cardenal” y “moderador” del concilio Vaticano II.


Tras la Declaración Dominus Iesus en el año 2000, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó otro documento sobre la “Iglesia de Cristo”, aunque no se emitió una definición clara de lo que es la “Iglesia de Cristo”. 

Algunos conservadores afirmaban que la Iglesia de Cristo estaba compuesta únicamente por católicos; pero todos los progresistas sostenían que también incluía a protestantes y cismáticos.

Para esclarecer el tema, presentamos el testimonio del “cardenal” Julius Dopfner (1913-1976), uno de los cuatro “moderadores” que dirigieron el concilio, quien defendió firmemente esta última postura.

Ilustrando este artículo, la portada de La Chiesa Viventi Oggi (La Iglesia viva hoy). Abajo, dos fotocopias de páginas de la citada publicación; y a continuación, la traducción del texto  italiano resaltado en amarillo.



“El Concilio nos brindó una nueva visión de la Iglesia: un concepto más dinámico de la Iglesia vista como pueblo de Dios, la comunidad de salvación reunida en torno al glorioso Señor, a la cual todos los hombres están llamados y ya están relacionados de diversas maneras y en distintos grados. Por lo tanto, resulta evidente que la Iglesia, como comunidad de quienes han alcanzado la salvación en Cristo, se extiende mucho más allá de los límites de la Iglesia Católica.

De este modo, el principio formulado en el siglo II por Cipriano, obispo mártir de Cartago, y definido en el año 1215 por el Cuarto Concilio de Letrán —“fuera de la Iglesia no hay salvación”— adquiere un significado mucho más profundo. No excluye de la salvación a los cristianos no católicos, sino que les transmite la comprensión de que pertenecen, junto con nosotros, a la única Iglesia de Cristo. Porque es en la Iglesia donde verdaderamente se concede la salvación de Cristo. Ciertamente, este concepto ya se había afirmado mucho antes del Concilio; pero es la primera vez que el Magisterio de la Iglesia Católica lo proclama solemnemente.

De todo esto se deduce que compartimos mucho de lo esencial, que estamos unidos por una especie de comunicación subterránea, es decir, por la nueva vida que nos da Cristo. Y no nos llamamos hermanos por mera cortesía, sino porque realmente lo somos”.

(Julius Dopfner, La Chiesa Viventi Oggi (La Iglesia viva hoy), Bari: Paoline, 1972, págs. 426-427)
 

1 comentario:

  1. Estas dos verdades, que sólo hay una Iglesia de Cristo que es la Iglesia Católica, único medio de salvación, y por otra parte que los que, sin culpa propia, por ignorancia invencible, pueden salvarse, es doctrina católica (cfr. Alocución de Pío IX Singulari quadam, 9 de diciembre de 1854; y también el segundo esquema de la Cinstitución De Ecclesia Christi del Concilio Vaticano I). La Declaración Dominus Iesus es substancialmente ortodoxa; el "subsistit in" pretende armonizar estas dos verdades.
    Nada que ver con Bergoglio y Prevost.

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