martes, 15 de enero de 2019

LA PREOCUPACIÓN DEL PAPA: ¡EL POPULISMO!

Evidentemente este papa argentino se deleita colocándose en la postura de amigo de los globalistas y enemigo de los nacionalistas...

Por Francesca de Villasmundo

La Iglesia conciliar se hunde en escándalos sexuales sin precedentes, la división está en todas partes, la desobediencia reina por todos lados, la pobre unidad doctrinal que podría subsistir en el mundo conciliar, a pesar de los años de modernismo desenfrenado y progresismo se desmorona, las iglesias están vacías y las sectas se están llenando, y el Papa Francisco tiene una preocupación primordial: ¡el auge de los "populismos"!

No es que la muerte de la Iglesia conciliar y el auge de las doctrinas neoprotestantes y neomodernistas no nos entristezcan. Por el contrario... Pero la actitud del papa argentino, más preocupado por las cosas temporales que por las espirituales, demuestra la falta de consideración que tiene por la desorientación religiosa y moral de los fieles de su rebaño que no saben a qué santos dirigirse  para salvar sus almas... ¡Y el poco interés que tiene por la diabólica apostasía que cada día se hace más grande!

En sus saludos al cuerpo diplomático con la Santa Sede, el Papa Francisco advirtió sobre "el regreso del populismo", que a sus ojos es la bestia a erradicar de la faz de la tierra y (para él) es más preocupante que el imperio de Satanás que se intensifica en el mundo por culpa de muchos de estos diplomáticos iniciados en políticas anticristianas y que promueven modos antinaturales.

Se refirió al "período entre las dos guerras" cuando "las tendencias populistas y nacionalistas prevalecieron sobre la acción de la Liga de las Naciones" para hacer un paralelo con el tiempo presente: según él "la reaparición de tales impulsos está debilitando el sistema multilateral, dando como resultado una falta general de confianza, una crisis de credibilidad en la política internacional" y "una marginación gradual de los miembros más vulnerables de la familia de naciones". Mostró su preocupación por "el resurgimiento de las tendencias nacionalistas, que no recurren a los instrumentos que el derecho internacional proporciona para resolver controversias y garantizar el respeto de la justicia, también a través de los tribunales internacionales".

Ferviente defensor de estas instituciones supranacionales hostiles al soberanismo, terminó su discurso provocador de ansiedad con un ataque subrepticio a los gobiernos definidos por el establishment políticamente correcto como "populistas" y consideró "oportuno" que "los políticos escuchen la voz de sus pueblos y busquen soluciones concretas para favorecer el bien mayor, pues con frecuencia los ciudadanos sienten que no se atienden sus necesidades reales".

Evidentemente este papa argentino se deleita colocándose en la postura de amigo de los globalistas y enemigo de los nacionalistas...





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Usted puede opinar pero siempre haciéndolo con respeto, de lo contrario el comentario será eliminado.