sábado, 7 de abril de 2018

CARDENALES AMENAZARON A BERGOGLIO CON EXPULSARLO

Los restos que cayeron el Viernes Santo (del techo) de la Basílica de San Pedro parecen ser el signo de la desastrosa Pascua 2018 del Papa Bergoglio y su pontificado decadente. Después de meses de accidentes y resbalones, ha estallado la entrevista con Scalfari sobre el infierno.

Quería ser un intento rotundo de recuperar el consenso como "papa revolucionario" (como le gusta llamarse así a sí mismo) y en cambio fue un paso en falso muy serio. Lo entendió el jueves por la mañana cuando recibió una durísima llamada telefónica (lo veremos más adelante) y corrió a ponerse a cubierto.

El sitio paravaticano "El sismógrafo" ayer lamentó que a pesar del "rechazo" de la "supuesta declaración atribuida al Papa - algo así como que 'El infierno no existe' - durante 48 horas hubo una verdadera avalancha en la red y se habló (de ello) en todos los idiomas".

De hecho, el clamor fue grande en el exterior, pero no en la prensa italiana. Y, sobre todo, dos días después de la "negación" del Vaticano, "La Repubblica" ni siquiera la recogió. Como si no existiera.

¿Por qué? ¿No es un comportamiento inusual? ¿Y por qué los periódicos italianos mantuvieron el silencio? ¿Para no pisar los pies del Vaticano y de "La Repúbblica"?

Es extraño. En efecto, a causa de este hecho, ha planeado, y todavía podría planear sobre el Papa Bergoglio, el fantasma de la destitución que podría costarle el papado (por herejía)

Del mismo modo que existe una especie de deslegitimación pública moral-profesional sobre el "Papa laico" de la prensa italiana, su amigo y confidente Eugenio Scalfari. De hecho, ¿quién dice la verdad?

O EL UNO O EL OTRO



O Bergoglio hizo esas declaraciones heréticas explosivas que llevaron a "The Times", al titular de que el "Papa Francisco ha abolido el Infierno" o Scalfari ha inventado la primicia dando un resbalón profesional insólito y socavando la credibilidad de "La Repubblica"

Si la declaración de Bergoglio es cierta, enfrentamos el giro más colosal de los dos mil años de historia del papado. Si esa declaración no fuera cierta, la primicia de "La Repubblica" sería la noticia falsa del siglo.

O una cosa es verdadera o lo es la otra. Tertium non datur (...)

Hubiera sido suficiente que el Papa, a través de un portavoz, diera su rechazo firme y convencido de las tesis heréticas y su adhesión clara y explícita al credo de la Iglesia, y añadiendo que había habido un enorme malentendido.

Es cierto que Scalfari quedaría muy mal, pero el caso se habría cerrado. En cambio, la "negación" del Vaticano no se ha dado.

LA VERDAD

De hecho, el Vaticano no niega que los dos hayan hablado de ese tema y no dice que Scalfari lo haya entendido al revés, sino que afirma que el texto de Scalfari es "el resultado de su reconstrucción" en el que "las palabras textuales" del Papa no se mencionan

Pero, ¿cuáles son esas otras palabras? ¿Por qué no nos las revelan?

La historia de la forma en que se atribuyen (las declaraciones) al periodista es antigua: el anterior portavoz papal, el padre Lombardi, ya había tratado con esto, después de las dos primeras entrevistas de las charlas entre Scalfari y Bergoglio.

Todas las tomas de distancia del Vaticano (con las interpretaciones de Scalfari) se disolvieron frente a la decisión del Papa de republicar esas entrevistas en uno de sus libros y así darles crédito.

Por otro lado, Scalfari dijo el jueves que se reunió con Bergoglio "por invitación" por enésima vez.

"THE TIMES" CREE EN SCALFARI

¿Por qué Bergoglio lo invita si sabe que existe el riesgo de que haga su propio informe "explosivo" no autorizado, atribuyéndole una enormidad que él no piensa?

¿Cómo es posible que "La Repubblica" imprima estas entrevistas sin ninguna forma de consentimiento de la parte interesada?

"The Times" ha consultado a un experto que "tiende a creer más a Scalfari que al Vaticano" porque si sabes que alguien altera tus pensamientos, "no continúas invitándolo".

Así que hay un juego de roles entre Bergoglio y Scalfari que se está prolongando durante cinco años y permitiendo que el Papa argentino use una especie de doble vía magisterial: cuando habla a los católicos se expresa teológicamente vago y ambiguo. Evita los desgarrones explícitos demoliendo lentamente la doctrina (la táctica de la rana hervida).

En cambio, a través de Scalfari le permite al mundo secular conocer sus ideas reales y modernas, acreditar su "revolución" y tener popularidad entre los medios y los no católicos.

No es coincidencia que "The Times", en la portada del viernes, acredite esas declaraciones como esencialmente auténticas y alaba al Papa Bergoglio porque con esta "sugerencia" sobre la inexistencia del infierno trataría de "reconciliar las verdades eternas con la mentalidad de la edad moderna ".

YA MARTINI...

Por otro lado, esa idea del infierno durante mucho tiempo ha sido una característica notoria en la teología pastoral. El cardenal Martini -quien es considerado el gran precursor de este pontificado- en sus últimos meses, ya retirado, escribió en su libro-testamento:

"Tengo la esperanza de que, tarde o temprano, todos serán redimidos. Soy un gran optimista... Mi esperanza de que Dios nos dé la bienvenida a todos, que sea misericordioso, se ha vuelto cada vez más fuerte... Por otro lado, es natural, no me puedo imaginar cómo Hitler o un asesino que ha abusado de niños puedan estar cerca de Dios. Es más fácil para mí pensar que esas personas simplemente han sido aniquiladas".

Con estas ideas, el progresismo catolico quiere ser más misericordioso que Dios y que el mismo Jesús que, en cambio, en el Evangelio describe con terribles palabras los dolores del infierno. Aquí está el sentido de la misericordia de Bergoglio: superar la de Jesús.

Sobre el Infierno, se ha dejado que Scalfari siguiera adelante. En tres ocasiones, en "La Repubblica", a lo largo de los años, ya se había atribuido esa tesis a Bergoglio, sin informar directamente con entrecomillado. El Vaticano nunca lo ha negado.

Las reacciones dentro de la Iglesia, confusa y aniquilada, no se dieron. Así que esta vez alguien debió haber pensado que era hora de entrecomillar esos conceptos bergoglianos.

El periódico salió, el jueves por la mañana, sin negación del Vaticano. Hasta las 15.00 cuando, con muchas horas de retraso. ¿Por qué? ¿Qué pasó?

LA REVUELTA


Parece que esta vez - frente a unas declaraciones directamente atribuidas al Papa Bergoglio de dos herejías explícitas, en contraposición a dos dogmas fundamentales de la Iglesia - se indignó un importante cardenal (no italiano), llamó a otros y luego, en su nombre, sugirió directamente a Bergoglio lo que podría significar esa entrevista (profesar tesis heréticas es una de las cuatro causas de cese del ministerio petrino).

Bergoglio consultó con Mons. Becciu y decidió ponerse inmediatamente a cubierto con la declaración de su portavoz, avisando previamente a Scalfari quien, hasta hoy, ha estado en el juego.

Esto explicaría por qué "La Repúbblica" no publicó la "negación" y no ha respondido. ¿Pero terminará la historia aquí?

Extractado del artículo de Antonio Socci

De "Libero", 1 de abril de 2018


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