viernes, 30 de marzo de 2012

PLAN PARA UN COMUNISMO PAPAL

Ahora, es el comunismo el que puede corregirse y el capitalismo el que es intrínsecamente malo. Cuesta creer que estemos leyendo las enseñanzas de la misma Iglesia.

Por Atila Sinke Guimarães


Si alguien quiere comprender el panorama general del viaje de Benedicto XVI a Cuba, debería situarlo en el contexto de la política internacional. En el último año y medio, el mundo ha presenciado el derrocamiento de tiranos militares y civiles que oprimieron a sus pueblos en Oriente durante décadas: Mubarak en Egipto, Gadafi en Libia, Ben Ali en Túnez. Siria se encuentra actualmente inmersa en una guerra civil para determinar si rechaza o mantiene al dictador Assad.

Estados Unidos se involucró profundamente en estos acontecimientos, apoyando a los rebeldes —política, militar y económicamente— en el derrocamiento de sus gobiernos. Antes de la caída política de cada uno de estos dictadores, se desató una campaña mediática —tanto local como internacional—, debidamente orquestada para posicionar a la opinión pública a favor de los rebeldes. Las acusaciones contra los dictadores en esta campaña mediática destacaron la pobreza de la población, la opresión, la negación de la libertad, las elecciones y otros derechos humanos.

En esta atmósfera de derrumbe, una simple ráfaga de viento podría trasladar la indignación global de los dictadores mediterráneos al Caribe, y transformar la ya incómoda situación de los dos tiranos comunistas de Cuba en una situación desesperada. La antipatía hacia esos déspotas crece a medida que el mundo y Cuba observan la violenta represión de los pocos que se atreven a oponerse a su régimen, en particular las brutalidades contra las Damas de Blanco, esposas y madres de presos políticos que claman por la libertad de sus maridos e hijos. Chispas de esta ira generalizada han estado volando por Internet y llegando a los principales medios de comunicación.

A este panorama se suma el hecho de que la situación político-económica en Cuba es particularmente mala, fruto del sistema comunista. Esto propicia una mayor insatisfacción con el régimen.

¿Qué se podría hacer para salvar a los dos estalinistas caribeños? Nada podría ser mejor para el dúo que una visita papal para bendecirlos y mostrarle al mundo que son buenos muchachos. Esta fórmula ya había sido aplicada muchas veces por JPII. Algunos ejemplos: en 1983 apoyó a un insignificante Jaruzelski en Polonia; En 1989, fortaleció a un tambaleante Gorbachov al recibirlo gloriosamente en el Vaticano; en 1998, fue a Cuba para intentar presionar a Estados Unidos para que levantara el embargo y así impulsó su economía estancada. En mi opinión, Benedicto XVI hizo algo similar por los Castro en Cuba esta semana.

Digo similar porque el Papa Wojtyla apoyó a esos regímenes radicales como tales, y ahora, Benedicto afirma que su objetivo es cambiar el comunismo cubano. Permítanme analizar los hechos.

La “condena” del marxismo en pleno vuelo

Mientras Benedicto volaba a México el 23 de marzo, un periodista preguntó: “¿Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba?”. Estaba convirtiendo en pregunta las palabras finales del discurso que Juan Pablo II pronunció en 1998 en la Plaza de la Revolución en La Habana.


El Papa Ratzinger respondió: “Hoy es evidente que la ideología marxista, tal como fue concebida, ya no responde a la realidad. De esta manera, ya no podemos responder ni construir una sociedad. Es necesario encontrar nuevos modelos, con paciencia y de forma constructiva. En este proceso, que requiere paciencia pero también firmeza, deseamos aportar nuestro granito de arena con espíritu de diálogo, para evitar traumas y facilitar el camino hacia una sociedad fraterna y justa para todos. Obviamente, la Iglesia siempre está del lado de la libertad, la libertad de conciencia, la libertad de religión. ... Los fieles también pueden contribuir al progreso de este camino” (VIS, Reuters, 23 de marzo de 2012; Los Angeles Times, 24 de marzo de 2012, p. AA2).

Estas palabras no pueden interpretarse como una declaración anticomunista. La crítica no se centra en ninguno de los principios del marxismo, sino en su funcionamiento. Se trata de una crítica constructiva para ayudar a la Cuba comunista a adaptarse a un nuevo sistema donde las cosas funcionen mejor. Es lo opuesto a una amenaza de derrocar al régimen. Es una garantía que, con la ayuda de la Iglesia y el apoyo de la población católica, el gobierno puede continuar sin traumas y mejorar gradualmente.

Me pregunto a qué modelo se refería el Papa cuando dijo que debían encontrarse “nuevos modelos” para reemplazar el marxista que gobierna Cuba. En cuanto a la mera eficacia, el modelo del comunismo chino, con su mano de obra esclava pero una apertura controlada al capitalismo, ha tenido bastante éxito. O quizás el que domina Rusia, con su “democracia” y “libertad religiosa”, era el modelo mejorado al que se refería el Papa. La antigua variante polaca del comunismo, vigente hasta 1989 —que, si bien no fue muy productiva, sí fue muy abierta a la Iglesia—, no debería quedar excluida de la lista.

Otro ejemplo es el modelo rojo que se aplica en Brasil desde hace nueve años. De hecho, el cardenal Arns, patrón de miles de comunidades cristianas “de base” y adeptos de la teología de la liberación, apoyó la elección del candidato marxista Lula como presidente de Brasil. 


Arns resulta ser un amigo muy cercano de Fidel Castro, lo que puede facilitar que Cuba adopte el modelo brasileño. El mentor de Lula fue el dominicano Frei Beto, también amigo íntimo de los hermanos Castro, quien inspiró algunos pasos tímidos hacia la liberalización en Cuba.

Por lo tanto, lo que Benedicto XVI animó al régimen cubano a hacer no fue en absoluto abandonar el comunismo y adoptar el capitalismo, sino estudiar qué nuevo modelo de comunismo se adaptaría mejor a sus necesidades para encaminarse hacia una mayor productividad y una liberalización general.

Tono anticapitalista de la visita

Tan pronto como llegó a Cuba el 26 de marzo, Benedicto XVI fue recibido por el dictador Raúl Castro. Supuestamente mostrando una “gran apertura” hacia los valores religiosos, mencionó el papel que desempeña Nuestra Señora de la Caridad en la historia cubana. Luego arremetió contra el capitalismo, al tiempo que elogiaba a Benedicto XVI. Raúl dijo:

“Las finanzas son un poder opresor… En lugar de solidaridad, se extiende una crisis sistemática provocada por un consumismo irracional en las sociedades opulentas. Una pequeña parte de la población mundial acumula enormes riquezas mientras aumentan las filas de los pobres, los hambrientos, los enfermos sin atención médica y los abandonados.

En el mundo industrializado, los ‘indignados’ ya no pueden soportar la injusticia. Especialmente entre los jóvenes, existe una creciente desconfianza hacia los modelos sociales y las ideologías que destruyen los valores espirituales y generan exclusión y egoísmo …

Es cierto que la crisis global también tiene una dimensión moral y que hay una falta de conexión entre los gobiernos y los ciudadanos a quienes dicen servir. La corrupción de la política y la ausencia de verdadera democracia son males de nuestro tiempo.

En esto y en otros temas estamos de acuerdo con sus ideas [las ideas del Papa Benedicto]” (L'Osservatore Romano, 28 de marzo de 2012, p. 10).


A estas palabras, el Papa respondió con un ataque aún más violento contra el capitalismo, culpándolo indirectamente del fiasco de la economía cubana. Así respondió a Castro en su primer discurso en Cuba:

“Hoy muchas partes del mundo están experimentando un tiempo de particular dificultad económica, que no pocos consideran parte de una profunda crisis espiritual y moral que ha dejado a la humanidad desprovista de valores e indefensa ante la ambición y el egoísmo de ciertos poderes que no se preocupan por el verdadero bienestar de las personas y las familias. Ya no podemos continuar en la misma dirección cultural y moral que ha causado la dolorosa situación que todos estamos viviendo” (L'Osservatore Romano, 28 de marzo de 2012, p. 10).

Por lo tanto, ambos líderes coinciden en que lo que debe desaparecer es el capitalismo, no el comunismo, y mucho menos el comunismo cubano.

Al partir de La Habana hacia Roma el 28 de marzo, Benedicto XVI arremetió contra el embargo estadounidense contra Cuba. Hablando sobre la falta de recursos materiales en Cuba, enfatizó que esta situación “se agrava cuando las medidas económicas restrictivas, impuestas desde fuera del país, sobrecargan injustamente al pueblo” (L'Osservatore Romano, 30 de marzo, p. 1).

Cambios ya realizados o en marcha

Toda su estancia en la isla puede resumirse como un apoyo a las medidas que el régimen ha tomado a favor de la Iglesia y una petición de mayor libertad.

Por ejemplo, en el Santuario de la Virgen de la Caridad durante su visita el 27 de marzo, el Papa Ratzinger aludió a los cambios en curso:

“Que todos los que conozcáis, estén lejos o cerca, sepan que he confiado a la Madre de Dios el futuro de vuestro país, que avanza por el camino de la renovación y la esperanza para el mayor bien de todos los cubanos” (L'Osservatore Romano, 29 de marzo, p. 8).

En su homilía en la Misa celebrada en la Plaza de la Revolución de La Habana el 28 de marzo, fue más explícito:

“Debemos reconocer con alegría que en Cuba se han tomado medidas para que la Iglesia pueda llevar a cabo su misión esencial de expresar su fe pública y abiertamente. No obstante, esto debe continuar adelante, y quiero alentar a las autoridades del país a fortalecer lo que se ha logrado y avanzar por este camino de servicio genuino al bien común de toda la sociedad cubana” (L'Osservatore Romano, 30 de marzo de 2012, p. 8)

Apoyo de la Iglesia

A cambio de las libertades que Benedicto pidió para la Iglesia y los ciudadanos, prometió el pleno apoyo de la Iglesia y los católicos. Por ejemplo, en la misma homilía en la Plaza de la Revolución afirmó:

El derecho a la libertad religiosa, tanto en su dimensión privada como comunitaria, manifiesta la unidad de la persona humana, que es simultáneamente ciudadana y creyente. También legitima a los creyentes para ofrecer su contribución a la construcción de la sociedad … Es de esperar que pronto llegue el momento en que, también aquí, la Iglesia pueda extender a los campos del conocimiento los beneficios de la misión que el Señor le encomendó” (ibid.)

Al partir de La Habana hacia Roma, el Papa añadió: 

“Que la luz del Señor… fomente la armonía social y permita el florecimiento de lo mejor del alma cubana, de sus valores más nobles, que puedan ser la base para construir una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Que nadie se vea impedido de asumir esta apasionante tarea por limitaciones de sus libertades fundamentales, ni se exima de ella por indolencia o falta de recursos materiales” (L'Osservatore Romano, 30 de marzo, p. 8).

Un comunismo corregido…

No es difícil ver que Benedicto XVI fue a Cuba para salvar el régimen y fomentar la instauración de un modelo de comunismo mejor con los hermanos Castro. Esta colaboración pretende avanzar sin traumas, poco a poco, bajo la égida de una iglesia que predica los derechos del hombre promovidos por la Revolución Francesa.

En este régimen comunista-católico, nadie sabe cuál será el papel de la propiedad privada. No se ha dicho ni una palabra al respecto, aunque este es uno de los puntos más fundamentales que distinguen al catolicismo del comunismo.

Hoy, el régimen nefasto que ya no se puede sostener es el capitalismo.

Aún más que en las anteriores declaraciones anticapitalistas del Papa Ratzinger, sus comentarios durante este viaje revelan la inversión total de la postura de la Iglesia respecto a los regímenes sociopolíticos. Bajo el pontificado de Pío XI, la Iglesia definió que el comunismo es intrínsecamente malo y que los católicos no pueden trabajar con él. El capitalismo tiene defectos y muchos abusos, pero intrínsecamente sigue el orden natural; los católicos pueden trabajar con él, corrigiéndolo y mejorándolo.

Ahora, es el comunismo el que puede corregirse y el capitalismo el que es intrínsecamente malo. Cuesta creer que estemos leyendo las enseñanzas de la misma Iglesia.
 

LA SAGRADA FAMILIA

El Papa Benedicto XVI le obsequia un juego de medallas al más genuino representante de Satanás en la tierra.

Por Andrés Pascual

Antes de que se me olvide, el tirano que sujetaron sus hijos para que pudiera mantenerse en pie un par de minutos, que recibiera una cajita de parte del Santo Padre, no es el mismo que habló, según dicen, durante 9 horas con un grupo de intelectuales guatacas hace poco.

No, ¡Qué va, el de la “visita familiar” está “completo”! solo hay que verlo en el video… ni el bombardeo de sangre enriquecida ni de medicina nuclear a que acostumbraban durante la era Selman puede hacer algo ni “su médico de familia”, el español Sabrido.

Cualquier individuo que salga y haga maromas en su nombre, no es el sátrapa. Yo no sé si tiene un doble, pero este de hoy no puede, sencillamente no puede, está bien jodío…

Bueno, el Beni accedió a reunirse con el criminal (Dios y el Diablo en el mismo saco y en “buena onda”), especie de mohín protocolar que incluyó a sus tres hijos y a su concubina durante más de 30 años (no sé si ya casaron o se mantienen “arrimaos”).

¡Qué familia más bonita! ni la Pilón de un programa radial de cuando Cuba reía, pero bueno, seguro que los bendijo a todos y les deseó larga vida… ¿Qué menos se espera del Soberano de la Iglesia que pregonar “el bien y la buena voluntad”? a fin de cuentas, la extremaunción es lo mismo para la Madre Teresa que para el asesino de 16 en Texas.

Le estrechó las manos a Antonio, Zar del Beisbol, a Alejandro “vacilador profesional del jet-set castrista” y al otro, que ni sé su nombre ni lo que hace como hobby, porque lo otro, vivir como un millonario, lo conoce medio mundo.

Casi seguro que fue solícito con la “Dalia Blanca” (la negra es Alfredo Guevara) en los pocos minutos que estuvo junto a esta “dama”: “Cuídalo bien, que el mundo lo necesita por 50 años más…”

Pero no fue a darle la mano a Bertha Soler ni a los 13 “agitadores” ni pidió que lo llevaran a ver al mulato que le cayeron arriba por gritar “abajo el comunismo”; los 13 y el otro están “en llamas” por culpa del Beni, porque fue allá, a solidarizarse con una iglesia inmoral y traidora a su pueblo y a consolidar con su presencia la sucesión efectuada... suficiente como para desacreditar todo lo que dicen que dijo conveniente a la situación nacional y más los que quieren arreglar el potaje desde aquí con “clamó por la libertad y por…” de ninguna efectividad práctica, igual que su antecesor hace 14 años.

El llamamiento por los presos fue generalizante, como hace en cualquier lugar, sin deslindes políticos, pero esa línea la trazó antes Ortega con “en Cuba no hay presos políticos”.

¿La justificación por la indolencia más asquerosa? la posición asumida por el vocero del poderoso Aparato-Estado dentro de Roma al decir “fue un intento por obstaculizar la misa, eso era una misa, no una tribuna” referido a otro valiente en solitario que cargó sobre sus espaldas “el valor de muchos hombres”, incluyendo a la Iglesia, que tiene demasiado pocos para lo grande y poderosa que es.

Lo mejor de la visita fue el papelazo de Chávez, que salió corriendo para La Habana como quien llega a una cola con 5 pesos a comprar un turno, cuando se lo habían fijado para el jueves, como revisión periódica en el matadero a que le han condenado sus médicos cubanos.

Yo creo que Benedicto va a sobrevivir al Castro que todos observamos, a no ser que, (trabajo del Gran Ifá Nigeriano desde su visita a Cuba en 1978), el Asesino de Birán “le pase sus muertos”, a pesar de las bendiciones a que sometió a una familia con más crímenes de todo tipo que los Borgia.

LA PROMOCIÓN DEL ABORTO ES UNA ORQUESTADA CAMPAÑA DE LOS PODEROSOS

La promoción del aborto no es un fenómeno local sino una bien orquestada campaña mundial y regional en Latinoamérica particularmente.

Por el Dr. Roberto Castellano

El establishment gobernante tanto en Estados Unidos como en Europa financia esta actividad a través de fundaciones “filantrópicas” que no sólo sirven para eludir impuestos a sus fortunas sino también para divulgar y aplicar una agenda afín a sus intereses y necesidades.

Grandes fortunas o fundaciones como Ford, Rockefeller, Mac Arthur, Soros, Packard, Gates, Buffett, Rothschild, Mellon o Merck, por indicar algunas, organizan a través de distintos tanques de pensamiento y lobbies como el Council on Foreign Relations (CFR) o el Club Bilderberger, los temas y el elenco ejecutor que luego en el Banco Mundial, el Fondo de Población de la ONU (UNFPA), UNICEF, UNIFEM, la Organización Mundial de la Salud o el Comité de Derechos Humanos de la ONU aplicarán en los países llamados emergentes.

Estas políticas se disfrazarán con eufemismos y pasarán a denominarse “salud reproductiva”, “derechos sexuales”, “políticas de género”, “salud sexual”, “planificación familiar”, “derecho a decidir”, “feminismo activo”, “matrimonio igualitario” o “violencia doméstica” y son algunos ejemplos del colonialismo cultural y jurídico que se trata de imponer para lograr un cambio radical en la moral de los países que la sufren.

Mediante tal reingeniería social se busca socavar la familia natural compuesta por el matrimonio de hombre y mujer abierta a la vida y a su protección desde su inicio en la concepción a “modelos” nuevos donde se reemplazan estos valores por nuevas conductas destinadas a satisfacer el hedonismo, eludir responsabilidades y evitar el lógico desarrollo poblacional asegurando de tal modo los recursos naturales para los centros desarrollados.

Dr. Roberto Castellano
Presidente Pro-Vida (ONG)
http://www.infovida.org/



“El derecho a la vida es el primer derecho humano”



LOS MISIONEROS ESPAÑOLES EN AMÉRICA, PREOCUPADOS POR LAS SECTAS

Las sectas y los derechos de los indígenas son las principales preocupaciones de los sacerdotes misioneros en América que se han reunido durante cinco días en Brasil en el Encuentro de sacerdotes misioneros de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA), organizado por la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la Conferencia Episcopal Española.

Así, en una información que recoge la agencia Europa Press, han indicado la “urgencia” de dar consistencia formativa a la religiosidad popular que subyace en las comunidades con el fin de “contrarrestar la ofertas pseudorreligiosas de las sectas”, de proteger y defender los derechos de los indígenas, entre otros, el derecho a la propiedad de la tierra y de desarrollar una actividad misionera en los grandes núcleos urbanos donde llegan “riadas” de personas procedentes del mundo rural.

Además, los participantes han subrayado la prioridad pastoral en la dimensión familiar, con atención al matrimonio; la dimensión vocacional; la preocupación por la vida humana; la dimensión pastoral educacional “que garantiza la dignidad de las personas y libera a los jóvenes del analfabetismo”; y la dimensión pastoral de la reconciliación ante “tanta violencia que se vive en numerosos países americanos”.

Sobre la situación en Brasil, el profesor Eloy Barreto ha destacado que, entre las principales preocupaciones sociales, se encuentra “la fractura, cada día más pronunciada, entre las dos grandes clases sociales, los ricos y los pobres”, quedando la clase media, según ha indicado, “reducida a la inexistencia”.

Los 78 misioneros que han asistido -de los 333 que desempeñan su labor en América- han sido recibidos por el delegado nacional y el subdelegado de la OCSHA en Brasil, Víctor Hernández y Luis Miguel Modino, respectivamente.

Concretamente, desde España han asistido el arzobispo de Toledo y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, monseñor Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo, y el director de Obras Misionales Pontificias (OMP), Anastasio Gil. Asimismo, han participado diez misioneros de Argentina, 21 de Brasil, cinco de Chile, uno de Colombia, cuatro de Ecuador, otros tantos de EE.UU., uno de El Salvador, tres de Guatemala, tres de Honduras, dos de Paraguay, ocho de Perú, tres de Uruguay y otros tres de Venezuela.

Europa Press



EL TERRORISMO DE ESTADO Y LA DESAPARICIÓN FORZOSA DE PERSONAS

La Corte Suprema de Injusticia de la Nación se ha hecho acreedora de ser, en estos tiempos tan confusos de nuestra Patria, la mano visible del terrorismo de Estado más atroz. Decimos de injusticia, con verdad, ya que la justicia tiene como objeto defender y consolidar el derecho de las personas siendo el primero de ellos el derecho a la vida.
Por el Cngo Prof. Ricardo B. Mazza

Con este nuevo estado de cosas cualquier mujer que se diga violada –sin probar que así lo fue y sin denunciar al supuesto violador- puede desde ahora solicitar alegremente el asesinato del hijo que lleva en su vientre.

Esto implica canonizar el terrorismo de Estado erigiendo la tiranía del más fuerte y poderoso –esto es lo establecido desde las altas esferas del poder- sobre el más débil de los seres, el nasciturus. Nótese que en otros ámbitos de la sociedad se destaca ya por la impunidad de sus actos el fuerte y poderoso, burlándose siempre de los que no saben o no pueden oponerse.

El código Penal que nos rige, si bien contempla la no penalización del aborto en determinadas circunstancias, -medida ésta que de algún modo abría la puerta al desorden-, sin embargo, no dejaba de asumir por ello la existencia de una acción moralmente mala, esto es, la muerte de un inocente y, por lo tanto, un delito.

El consorcio de abogados católicos al referirse a la sentencia expresa “que de conformidad a lo declarado en otras ocasiones por esta Corporación, los incisos 1º y 2º del artículo 86 del Código Penal han quedado derogados desde la incorporación a la Constitución Nacional de 1994 de distintos Tratados internacionales que protegen la vida humana desde la concepción. Lo cual ha sido implícitamente reconocido por la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación, al haber en otra ocasión afirmado que “el derecho a la vida es el primer derecho natural de la persona humana, preexistente a toda legislación positiva, y que resulta garantizado por la CN (doctrina de Fallos, 323-1339), derecho presente desde el momento de la concepción, reafirmado con la incorporación de Tratados internacionales con jerarquía constitucional” (“Sánchez, Elvira Berta c/ Ministerio de Justicia y Derechos Humanos”, dictamen de la Procuración General del 28/02/2006 y votos de los Ministros Higthon de Nolasco y Eugenio Zaffaroni)”.

Resulta contradictorio a esto último, que el organismo máximo de contralor de cualquier exceso que pudiera darse en los otros poderes, legitime acciones directamente occisivas.

Viene a mi memoria la intervención de cierta abogada del foro santafesino, ignara o mal intencionada ella, que con ocasión del debate sobre penalización o no del aborto en un panel, hace ya un tiempo, dijera con total frescura que en la tipificación del delito del aborto el bien jurídico que se pretendía tutelar era el de la salud de la madre soslayando directamente la vida del nasciturus. Por cierto que a nadie se le ocurrió enviarla de nuevo a estudiar derecho.

¿Será que los supremos cambiando lo objetivo piensan que con el aborto se tutela “el bien” “salud de la madre” física o sicológicamente hablando? ¿Será que los niños engendrados son “una enfermedad” o “injustos agresores” que vienen a perturbar en muchos casos el disfrute sexual que reclaman para sí sus madres?

Con su sentencia de muerte sobre los inocentes, la Corte Suprema de Injusticia, siguiendo los pasos de lo que aconteciera en Estados Unidos, se convierte en la ejecutora de las políticas abortistas que pululan en el mundo y que desde hace tiempo tratan de imponerse en los países más vulnerables, seducidos muchas veces sus legisladores, no por supuestas contemplaciones piadosas de las sufrientes madres –que quedan acosadas por sus conciencias después del aborto-, sino por las promesas de fáciles ganancias.

La muerte del inocente, por lo tanto, –un gran negocio para quienes se dedican a enriquecerse como mercaderes de la muerte- aparece ante los ojos de los ciudadanos, porque así lo dispone la Corte, como algo permitido y resguardado por una aparente licitud que diabólicamente la enaltece.

La desaparición forzosa de las personas ya no se cubre con el manto del ocultamiento como se denuncia siempre respecto al acontecer de otros tiempos, sino que a la luz del día se tolera y fomenta descaradamente el aniquilamiento de los inocentes.

Se implantaría así el crimen por encargo, toda vez que el estado pagaría a médicos, y personal sanitario, disponiendo además de los hospitales públicos, sufragados por los impuestos de todos, con la intención expresa de eliminar, -despedazándolos-, a los niños a quienes ni siquiera se les da la posibilidad de poder ser adoptados por almas generosas.

En rigor, esta sentencia viene a completar la complicidad permanente de quienes debieran velar para que cese la muerte de tantos inocentes que se desangran en nuestra Patria víctimas de los delincuentes que pululan por doquier. “He observado a los que hacen el mal: los mismos que lo siembran lo cosechan” (Job. 4, 8) nos dice la Escritura, anunciando de esa manera que el mal que se realiza a los otros regresa a sus hacedores.

La sentencia de muerte aplicada a los niños por nacer, pues, viene a coronar una cultura que se sustenta con “anticonceptivos para todos”, “fornicación para todos”, “placer para todos”, “libertinaje para todos”, y ahora “aborto para todos y todas”. La degradación más profunda en las costumbres habituales está a la vista. Todo esto se vuelve contra el mismo hombre que mucho necesitará de la gracia y misericordia de Dios para poder salir de tantas miserias y pensar en construir una nueva sociedad en la que comencemos nuevamente a vivir como hijos de Dios y no como esclavos del demonio.

Cngo Prof. Ricardo B. Mazza.

Director del grupo Pro-vida “Evangelium Vitae”. 20 de marzo de 2012.




MI COMPROMISO CON LA VIDA


Por su interés, reproducimos a continuación la columna publicada en El Mercurio por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, en la que reafirma su compromiso como cristiano con la defensa de la vida y su posición contraria al aborto.


He seguido con mucha atención el debate sobre el aborto, luego que la Comisión de Salud del Senado aprobara tres proyectos de ley, tendientes a despenalizarlo, bajo ciertas circunstancias.

Antes de expresar mi posición respecto del fondo, creo útil y necesario hacer dos consideraciones de forma. La primera, es que este es un debate legítimo y necesario en una sociedad democrática y plural como la nuestra. La segunda, es que no debemos plantear este debate presumiendo mala fe o descalificando al contendor, sino argumentando, con respeto y seriedad, en base a principios, convicciones y la búsqueda del bien común.

Respecto al fondo, como todo el país sabe, soy contrario a la legalización del aborto por múltiples razones y de diversa naturaleza. Me asiste la tranquilidad de ser ésta una posición que he mantenido en público y en privado, durante toda mi vida, incluido el período en que fui Senador, dos veces candidato a la Presidencia, y así quedó consignado en los respectivos programas presidenciales, y que hoy ratifico como Presidente de la República.

Esta firme y clara posición se sustenta en argumentos de distinta naturaleza. Primero, de carácter jurídico. Nuestra Constitución Política asegura a todas las personas el derecho a la vida. Y tanto la Corte Suprema como el Tribunal Constitucional han fallado invariablemente que, de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico, el niño por nacer (nasciturus) es también una persona, cuya vida debe ser protegida. Y por si esto fuera poco, la propia Constitución le encarga al legislador la adopción de las medidas necesarias para “proteger la vida del que está por nacer”.

La segunda razón es de orden práctico. En la duda siempre es mejor optar por la vida. Porque aún si no tuviéramos certeza respecto del tratamiento jurídico que ha de darse a una vida humana en gestación, lo correcto y sabio es asumir una posición humilde y optar por aquella que sea más favorable a la protección y desarrollo de esa vida. Tratándose de cuestiones que involucran la vida o la dignidad humana, en consecuencia, más vale ser prudentes que proceder de manera apresurada.

La tercera razón es que no se trata de una decisión que competa solamente a la madre o a los padres del niño que está por nacer. Está involucrado también la vida de un ser nuevo, único, irrepetible y distinto a sus padres, cuya vida debe ser defendida con mayor fuerza, precisamente por su condición de plena inocencia e indefensión.

La cuarta razón es de orden religioso. Como cristiano creo en la vida como un don de Dios. Sólo él tiene el poder para dar la vida y el derecho a quitarla. Por eso, soy partidario de proteger la vida y dignidad humana desde su concepción hasta la muerte natural. Y, por lo mismo, soy también contrario a la eutanasia y la pena de muerte.

Sin perjuicio de ello, estoy consciente que este argumento de naturaleza religiosa, por sí solo, no es suficiente para justificar una prohibición estatal absoluta del aborto en nuestro país. Entre otras razones, porque no tiene sentido debatir en la esfera pública desde convicciones puramente religiosas, que no son susceptibles de ser deliberadas, ni pueden ni deben quedar sujetas a las reglas de mayorías, propias de un sistema democrático.

Buena parte de la discusión de estos días se ha centrado en el que es, sin duda, el caso más dramático al que una madre embarazada puede verse enfrentada: tener que decidir si realizarse o no un tratamiento médico, que le permitiría salvar su vida, pero a costa de poner en riesgo la del hijo o hija que lleva en su vientre. Afortunadamente, los avances de la ciencia y la medicina han hecho que la posibilidad de una colisión ineludible entre estas dos vidas sea altamente improbable. Pero aun así, no estamos en condiciones de descartar que situaciones como ésta puedan producirse. Para estos casos excepcionales y extremos, no cabe duda que tanto nuestro ordenamiento jurídico como los protocolos médicos autorizan a intervenir, quirúrgica o terapéuticamente, para salvar a la madre si así ella lo decide, aun cuando, como efecto no deseado ni buscado, dicha intervención pudiere poner en riesgo la vida del hijo. En pocas palabras, si la madre opta por realizarse el tratamiento que le salvará su vida pero no la de su hijo, no estaríamos frente a un caso de aborto. De la misma manera que si decide optar por la vida de su hijo y arriesgar o sacrificar la suya propia, decisión que debe respetarse, no estaría cometiendo suicidio. Se trata de una decisión sin duda desgarradora, frente a la cual la sociedad puede y debe acompañar y dar apoyo a la familia afectada, pero en ningún caso juzgarla ni, menos aún, condenarla.

Por otra parte, los argumentos en favor del aborto eugenésico, que es el que se propugna para situaciones de inviabilidad o malformaciones del feto, y del que ha sido denominado aborto ético-social, que permitiría poner término a un embarazo que ha sido consecuencia de una violación, son incorrectos puesto que supondrían atribuirnos el derecho a clasificar a seres humanos en superiores –aquellos que merecen vivir- e inferiores –aquellos que no merecen vivir-, y además, condenar a muerte a seres absolutamente indefensos e inocentes de las circunstancias de su concepción.

Pero no basta simplemente con oponerse al aborto aunque sea con muy buenas razones. No sabemos con certeza cuántos abortos provocados se realizan cada año en Chile, entre otras razones, porque se trata de una conducta ilícita, por lo que la inmensa mayoría de quienes lo realizan lo hacen de manera clandestina y secreta para evitar ser objetos de una sanción penal. Pero sí sabemos que, lamentablemente, no se trata de una práctica aislada en nuestro país, sino que su número se contaría, en el mejor de los casos, en decenas de miles cada año. Es decir, estamos frente a una situación dramática, no sólo para esos miles de niños que nunca llegarán a nacer, sino también para su madre, su familia y la sociedad toda.

En consecuencia, debemos intentar desentrañar sus causas profundas, comprender mejor sus consecuencias e implementar mejores políticas para prevenir los abortos y los embarazos no deseados. Este ha sido un compromiso central de nuestro Gobierno, a través de múltiples políticas públicas, entre las que quisiera destacar: primero, la ampliación del postnatal de tres a seis meses y la ampliación de su cobertura, de una de cada tres, a la totalidad de las mujeres trabajadoras en edad fértil, beneficiando así, potencialmente, a dos y medio millones de mujeres chilenas. De esta forma pretendemos que la maternidad nunca sea un obstáculo para acceder a un trabajo, ni el trabajo un obstáculo para ser madre.

Segundo, el programa de maternidad vulnerable, que desarrolla el Sernam, y que ya ha beneficiado a más de 55 mil mujeres. Este programa que incluye a sicólogos, abogados, sociólogos y asistentes sociales, presta atenciones presenciales y en línea a mujeres con problemas relacionados con el embarazo o la maternidad, tales como acceso al pre y post natal, depresión pre y post parto, embarazos no deseados, duelo por pérdida de un hijo, problemas de pensión de alimentos, tuiciones, etc.

Y tercero, el programa del Sernam orientado a las madres adolescentes, que atiende a miles de mujeres en materia de reinserción educacional y laboral, cuidado de niños, prevención de nuevos embarazos no deseados, etc.

Estos programas son especialmente útiles y necesarios porque estoy seguro que ninguna madre que recurre al aborto, lo hace sin un profundo desgarro interior y la mayoría de las veces impulsada por un sentimiento de angustia y abandono. Detrás de esta acción muchas veces se esconde la desesperación, el desamparo y la incomprensión de la sociedad, y muchas veces también de su familia, lo que la hace sentirse incapaz o imposibilitada de llevar a feliz término su embarazo.

Algunos esgrimen que Chile sería un país menos moderno y civilizado por no imitar lo que han hecho otras naciones supuestamente más desarrolladas, donde el aborto no sólo es legal sino ampliamente aceptado. Pero están equivocados. Olvidan que Chile tiene una tradición más que centenaria de protección de derechos fundamentales. Que fuimos uno de los primeros países del mundo en establecer la libertad de vientres y prohibir la esclavitud. Y que precisamente la forma como una sociedad trata a sus miembros más débiles -los adultos mayores, los enfermos, los más pobres, los que sufren alguna discapacidad y los niños que están por nacer- dice mucho más sobre el grado de su civilización que su riqueza material, o la altura de sus edificios, o la calidad de su infraestructura o su poderío militar.

El Mercurio / ForumLibertas


martes, 27 de marzo de 2012

DELINCUENTES EN EL CIBERESPACIO


Dentro de las noticias que llenan los diversos medios de información aparecen, cada vez con mayor frecuencia, las acciones de delincuentes en el ciberespacio, sin que la sociedad llegue a entender que ellos son solo una de las resultantes de la evolución. 


Por el Tcnl. José Javier de la Cuesta Ávila (*)

Sabemos que la delincuencia es el fenómeno de cometer actos fuera de las formas de la sociedad ya que ellos implican faltar, tergiversar, vulnerar o desequilibrar relaciones entre los miembros de aquella que afectan a su vida, usos y costumbres. La ley claramente especifica los más diversos tipos de delitos, que están vinculados con hechos o elementos que integran las comunidades, los que varían con los tiempos, en relación casi directa con la evolución y progreso, por lo que no debe sorprendernos que aparezcan nuevos y diferentes cuando aquello se torna en realidad.

El delincuente es alguien que aprovecha las debilidades, fallas u olvidos, para utilizarlas como medio simple y claro, para cometer sus acciones. Por ello, cuanto más medidas de seguridad, protección o cuidados existan, menos serán las oportunidades para la delincuencia. Este accionar se concreta con la prevención y se afianza con la protección, que logran una mayor seguridad, lo que significa dar menores oportunidades para la delincuencia. En el mundo real existe una permanente lucha entre los delincuentes y la ley, en la cual ellos tienen la ventaja de su innovación, con lo que se adelantan a las posibilidades, y se aprovechan de los "vacíos" de protección. La "inteligencia" de la seguridad, determina nuevas posibilidades para la acción de los delincuentes y obra con sus resultados y avances, la creación de las medidas de prevención que se adelantan a la posibilidad de los delitos. Las sociedades de avanzada saben que este análisis es vital para su vida, lo que requiere no tan solo mentalidad, sino también experiencia y sobre todo, un permanente, constante y cierto conocimiento de la evolución de las situaciones. Cuando se nos habla de los "mapas de delitos" en realidad si nos está mostrando las bases de evolución de ellos, sus tendencias, lugares, oportunidades, etc., aspectos que son el fundamento para evitarlos.

El mundo virtual, apoyado en el Ciberespacio, es, de alguna manera, el reflejo digital de los escenarios analógicos con los que convivimos. Cada vez que un proceso, actividad, tarea, etc., se digitaliza, ingresa a este nuevo y diferente escenario, en el que adquiere vida propia y desarrollo evolutivo singular. Por ello no debe sorprendernos que las virtudes y los defectos de los seres humanos se trasladen con simpleza de un escenario a otro. En el mundo digital, como en el analógico, una misma herramienta o artefacto puede ser utilizada para hacer el bien o el mal, todo depende de quién lo opera y los fines que persigue.

En el escenario del Ciberespacio, se producen una serie de delitos, algunos similares, para no decir idénticos, a los del mundo real, pero otros tienen características propias, como son: accesos ilícitos, intercambios ilícitos, interferencia de datos, abusos de dispositivos, falsificación de información, fraude informático, pornografía infantil, violación de la propiedad intelectual y derechos afines, etc., los que constituyen un demérito en valores, alcances o posibilidades de unos en relación a otros. Este tema no debe ser confundido con la "lucha" cibernética, que se realiza entre operadores dentro del sistema que, conforme a la gradación de estos, puede ser desde una guerra hasta una simple competencia.

La falta de experiencia digital de las autoridades está llevando a una confusión entre las acciones digitales y analógicas, con lo cual, en lugar de aportar soluciones, se están creando nuevas causas de diferendos. No se puede descartar la posibilidad de la guerra cibernética, que actúa sobre los sistemas digitalizados, para crear caos y llevarlos al colapso, pero ello debe ser ubicado correctamente como un accionar de países organizados entre si, como ya lo están haciendo varias y diferentes naciones. Es una realidad concreta la acción de los hackers, algunas veces con fines de su propio esparcimiento, pero otros cubriendo actos clásicos de la delincuencia común. No debe confundirse las actuales actividades de plataformas que, actuando bajo las premisas cibernéticas de su amplitud, libertad e innovación, chocan con actividades con bases analógicas que son obsoletas por una oferta diferente. Este último tema está llevando a acciones judiciales y policiales, bajo la premisa de la defensa de los derechos de autor o la propiedad intelectual que, seguramente, serán episodios que quedaran como ejemplos de ignorancia para su evaluación en el futuro.

Los delitos cibernéticos son tan reales como los clásicos comunes; seguramente están utilizando artefactos o medios diferentes, pero su objetivo sigue siendo el mismo a lo largo de los tiempos. La prevención de los mismos se basa en la seguridad propia de cada sistema o instalación que tiene que saber que en la medida que no está protegida será vulnerable. Tenemos todos que tener bien claro que la cultura está impulsada por la tecnología y que, dentro de ella, la cibernética materializada en la digitalización nos está conduciendo a escenarios diferentes y nuevos a los que accederemos impulsados por al progreso. Sin embargo, los mismos defectos, pecados o desvaríos del presente, algunos seguramente heredados del pasado, seguirán siendo parte de la naturaleza de los seres humanos, por lo que, lo inteligente es reconocerlo y lo racional prepararse para ellos.

(*) LMGSM 1 CMN 73



CRECE EN EUROPA LA INTOLERANCIA HACIA LOS CRISTIANOS

El informe del Observatorio sobre la intolerancia religiosa en Europa refleja el aumento de los casos de discriminación o ataques por mantener las convicciones cristianas.

Por Salvador Bernal

Existen diversos organismos y ONG que publican periódicamente informes de carácter internacional sobre el estado de la libertad religiosa en el mundo. Incluyen también referencias a los países europeos, pero más bien de pasada. Al fin y al cabo, aquí no hay condenas a muerte como en Pakistán, ni atentados letales como en otros lugares de Asia o África. Por eso, tiene especial interés el estudio sobre los casos sufridos por los cristianos europeos en 2011, publicado en la página web del Observatorio sobre la intolerancia y la discriminación religiosa en Europa (Oidce). El anterior se refirió a 2005-2010. Cfr. http://www.intoleranceagainstchristians.eu/.

Se trata de una ONG austríaca, miembro de la plataforma por los derechos fundamentales de la correspondiente agencia de la UE, que trabaja en estrecha cooperación con la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). En su página web analiza y clasifica los casos de marginación o discriminación de los cristianos en la UE, en los Estados candidatos a ingresar y, en general, en todo el continente.

De hecho, en una encuesta realizada en el Reino Unido, el 74% considera que hay más discriminación negativa contra los cristianos que contra otros creyentes (en 2009 el porcentaje fue del 66%). Y en Escocia, según un informe oficial, el 95% de los actos violentos por motivos religiosos se dirigen a cristianos; el 2,3 % a hebreos, y el 2,1 a musulmanes. De modo análogo, el 84% del creciente vandalismo francés afecta a lugares de culto cristianos: 522 iglesias y cementerios, según datos de la policía presentados en la cumbre de la OSCE de Roma en septiembre de 2011.

En sus trabajos, el Observatorio distingue distintos tipos de incidentes, según afecten a: libertad de religión, libertad de expresión, libertad de conciencia, discriminación política, exclusión de los cristianos de la vida política y social, represión de los símbolos religiosos, insultos, difamación y estereotipos negativos, incidentes de odio, vandalismo y profanaciones y, en fin, crímenes por odio a personas singulares.

Este primer informe anual incluye casos más o menos conocidos, como la denuncia contra el Papa Benedicto XVI por crímenes contra la humanidad, a causa de su doctrina sobre la moral sexual, o la campaña en la Universidad de Granada contra la Facultad de Teología local. Se refieren bastantes hechos sucedidos en Alemania que muestran una fuerte restricción a la libertad de las asociaciones religiosas para desarrollar actividades en contra del aborto. En Jersey (Inglaterra), los carteros se negaron a llevar a las casas CD que contenían grabaciones del Evangelio de San Marcos.

Abundan las intimidaciones a profesionales que hacen objeción de conciencia al aborto y la eutanasia. En Holanda, se amenaza con despedir a los funcionarios públicos que, por razones de conciencia, no quieren celebrar uniones entre personas del mismo sexo. Una farmacia en Berlín fue asaltada vandálicamente, porque el farmacéutico no vendía la píldora del día después, en aplicación de sus creencias católicas. Hay también casos de injurias (como la serie italiana de animación que atribuía al Papa palabras difamatorias contra sacerdotes católicos). Por último, hay numerosas referencias a "vandalismo y profanación de iglesias y objetos sagrados" en Austria, Alemania, España y, sobre todo, Francia. El informe menciona también las agresiones perpetradas durante la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid por un grupo de manifestantes anti-Papa.

Como señalan los directores del Observatorio, los cónyuges Gudrun y Martin Kugler, en la presentación del informe, “nuestro trabajo tiene como objetivo alentar a las víctimas de la intolerancia y la discriminación a contar sus historias, y a crear conciencia entre la gente de buena voluntad de que el fenómeno debe ser tomado en serio y requiere respuestas colectivas".


FUIMOS RESCATADOS DEL PECADO PORQUE DIOS NOS AMA CON TOTAL GRATUIDAD

El autor del libro de las Crónicas resume en el texto (2 Crón. 36,14-16.19-23) que acabamos de proclamar lo que aconteciera en el reino de Judá en el año 587 a.C. dándole una lectura teológica a dichos sucesos.
  
Por el Padre Ricardo B. Mazza

Escribe alrededor del año 300 a.C, es decir después de la caída de Judá, ante los reclamos de los israelitas de su tiempo sobre el por qué Dios abandonó a su pueblo. Recuerda primero que “el templo del Señor fue pasto de las llamas, las murallas demolidas, los palacios incendiados” concluyendo con el hecho de que “Nabucodonosor deportó a Babilonia a los que habían escapado de la espada, los cuales pasaron a ser esclavos del rey…” (2 Crón. 36, 19 y 20). Continúa luego reinterpretando la historia pasada desde la fe, señalando como causa el hecho de que considerados los amados por Dios, miembros del pueblo elegido, los habitantes de Judá no respondieron más que con la infidelidad. Y así, “todos los jefes, los sacerdotes y el pueblo, pecaron sin cesar; practicando las abominaciones idolátricas de las naciones y contaminando el templo (v.14). Culmina marcando que todo esto origina “que la ira del Señor contra su pueblo subió a tal punto que ya no hubo más remedio”.
Esta descripción muy bien podemos también encuadrarla a nuestro tiempo, y hasta a nuestra cultura argentina, toda vez que nacidos de matriz católica desde el principio, fuimos dejando de lado nuestros principios para abrazar costumbres y criterios alejados de la visión cristiana.
Dios, como en el pasado envió mensajeros para advertir, los profetas, envía a nuestro tiempo a su propio Hijo, pero no fueron escuchados, sino más bien escarnecidos, despreciadas sus palabras y puestos en ridículo, haciéndose realidad tanto ayer como hoy el “que la ira del Señor contra su pueblo subió a tal punto que ya no hubo más remedio”.
Entendió Dios –que es rico en misericordia- que la única forma para que su pueblo rebelde regresara a la fidelidad de la alianza era necesario un proceso largo de purificación ya social como personal, que se concretó en los setenta años de destierro en Babilonia.
Allí –como escuchamos en el salmo responsorial (Ps 136)- estaban tristes a las orillas de los ríos babilónicos, con las arpas colgando de los sauces e imposibilitados de cantar por la tristeza que los embargaba por estar lejos de su tierra y de su Dios.
Ante esto, Dios que no se arrepiente de sus promesas, pasado el período de purificación, suscita al rey persa Ciro quien se encargará, inspirado desde lo alto, de ordenar que todos los desterrados regresen a su tierra.
Esto nos hace ver cómo una lectura desde la fe le da un sentido nuevo a la historia de modo que no es un mero transcurrir del tiempo, sino que todo acontece según los designios de Dios y su presencia se hace palpable aunque muchas veces pensemos lo contrario, para el bien del hombre.
Como decía anteriormente, lo descrito por el segundo libro de las Crónicas es aplicable a la realidad de nuestra Patria Argentina.
Al igual que en el pasado de Judá, muchos son los que preguntan hoy, ¿por qué estamos tan mal, por qué Dios nos olvida dejándonos sucumbir ante el peso de nuestras culpas, caminando hacia un futuro sin meta y esperanza?
Es que, si miramos desde la fe nuestra vida cotidiana, comprobamos que nos hemos contaminado con las costumbres paganas, hemos renunciado a vivir en amistad con Jesús, que impera por encima de todo el entusiasmo por lo material y la jarana, volviéndose el mal contra nosotros mismos.
En efecto, la decadencia moral, política, social y económica de nuestra Patria nos hace ver que el pecado del hombre argentino se particulariza en desconocer a Dios, creyendo insensatamente que puede vivir su existencia por sí solo, regresándose el mal que ha engendrado sobre sí mismo.
En estos días hemos llegado al colmo de nuestra deserción de Dios con la sentencia de la Corte Suprema de Injusticia.
Bien digo injusticia, porque el objeto de la justicia es el derecho, es decir, dar a cada uno lo suyo, siendo el primer derecho humano el de la vida.
Cuando deja de reconocerse esto tenemos que prepararnos para la violación sistemática y progresiva de los derechos humanos, desde los órganos del poder. Ya percibimos cómo la inseguridad se va llevando a la muerte a un sinnúmero de personas, sin que desde el Estado se ponga coto de una vez.
El auge de la droga, la violación permanente de la ley natural, el imperio de la delincuencia con la indiferencia de quienes han de velar por el ciudadano, nos prepara el camino para la disolución nacional.
Mientras tanto se elogia en acto público el cambio de sexo o la matanza de niños en hospitales públicos y se produce el olvido de tantos niños que mueren por falta de alimento, o si no mueren, crecen con limitadas posibilidades de progresar sanamente como personas humanas.
Los que detentan el poder se siguen enriqueciendo a costilla de los ciudadanos, preocupados sólo por sus negocios. Se ha instalado con la permisión del aborto el terrorismo de estado, la desaparición forzosa de personas, las más débiles.
Estados provinciales hay que establecieron el asesinato por encargo, ya que los dineros públicos se utilizan para solventar los gastos de la estructura hospitalaria y de los profesionales de la salud, que se presten al asesinato de los niños no nacidos por el pedido “a la carta” de sus progenitores. Más aún, se pretende que las obras sociales paguen estos crímenes y se prepara ya la instalación de clínicas de abortos.
¿Creemos que estos pecados quedarán impunes delante del Dios de la Vida? Son pecados que claman al cielo aunque se trate de disfrazarlos con falsas razones o se pretendan justificar en base a situaciones penosas que se agravan con el aborto. El dinero “de sangre”, fruto de estos crímenes, es la causa de estos y otros desvíos de la naturaleza humana y su dignidad.
De allí, como decíamos del reino de Judá, la decadencia cada vez más grande de nuestra Nación avanza en manos de tantos hacedores del mal.
La gracia de Dios terminará con este estado de cosas, pero será necesario que nosotros, los que nos llamamos católicos, por ejemplo, decidamos comenzar una vida de verdaderos adoradores de Dios en justicia y verdad.
El texto del evangelio (Juan 3, 14-21) que hemos proclamado es muy claro en su enseñanza, de manera que así como Moisés levantó en el desierto la serpiente de bronce para curar a los mordidos por los reptiles, así también es necesario para nuestra curación el dirigir nuestra mirada a Aquél que fue levantado en lo alto de la cruz.
Como Ciro fue elegido para sacar del destierro a Judá, Cristo es elegido para sacarnos de la profundidad del pecado, y la adhesión a Él se transformará a su tiempo en la aparición de un nuevo Ciro para nuestra Patria.
San Pablo (Efesios 2, 4-10) nos dice en la segunda lectura que fuimos rescatados del pecado por la acción salvadora de Cristo Nuestro Señor. Y fuimos rescatados gratuitamente porque Dios nos ama con total gratuidad.
Mientras que el amor humano no es gratuito ya que el más noble de los amores siempre tiene un dejo de egoísmo ya que esperamos recibir alguna respuesta, el amor divino es gratuidad pura, no se da por parcelas sino totalmente como lo hizo Cristo desde la cruz
Mientras que en el amor humano, cada uno busca su propia realización, el amor de Cristo derramado en nosotros nos realiza y, hace felices a todos los que se le acercan libremente.
Cuaresma se nos presenta como un período de tiempo en el que somos convocados a meternos de lleno en la gratuidad del amor de Dios, y dejando de lado tantas miserias a cambiar, nos dispongamos a vivir como hijos de Dios. Si nosotros nos transformamos, iremos engendrando también una nueva Argentina.
No olvidemos que quienes detentan el poder en todos los ámbitos de la vida, son un reflejo de la sociedad misma y, cambiando nosotros como sociedad, como pueblo, iremos dando luz también a formas totalmente nuevas.
Si la argentina fuera una sociedad convertida, no tendríamos los conductores que tenemos y, ya se hubieran originado los anticuerpos necesarios para sanearla.
En el evangelio Jesús nos dice que “la luz vino al mundo y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz porque sus obras eran malas”. El que obra el mal lo rechaza a Cristo no sea que su luz lo encandile. Sólo el que obra el bien se acerca a la luz, que es Cristo, para que se pongan de manifiesto sus obras que han sido hechas en Dios.
Queridos hermanos, a pesar de tantas maldades presentes en el mundo y en la sociedad nuestra, el Señor sigue esperando en nosotros, pero no porque necesite de nosotros, sino porque si no volvemos a Él poniéndonos bajo su gracia, caeremos para vivir en la amargura de los desahuciados que no tienen rumbo ni meta.
Vayamos a encontrarnos con Jesús en la cruz y digámosle que su muerte no sea inútil para nosotros, que nos ayude a cambiar para comenzar a caminar una existencia plena de bendiciones en el encuentro con la verdad que nos hace realmente libres.

Padre Ricardo B. Mazza. 
Cura párroco de la parroquia “San Juan Bautista”, en Santa Fe de la Vera Cruz. Argentina. 
Homilía en el 4to domingo de Cuaresma. Ciclo “B”. 18 de marzo de 2012. 
ribamazza@gmail.com
http://ricardomazza.blogspot.com/



lunes, 19 de marzo de 2012

¿CÓMO TENER MÁS CONFIANZA EN UNO MISMO?

El lograr cumplir nuestros objetivos como persona y en el trabajo depende de si nos tenemos confianza real para lograrlos, si no, siempre nos sentiremos dubitativos e inseguros.

¿Cómo tener más confianza en uno mismo? Muchas veces al comenzar una tarea en el trabajo o en nuestra casa nos preguntamos si seremos capaces de lograrlo y entonces nos asalta la duda y, al poco andar, la idea queda inconclusa porque nos faltó confianza en nosotros mismos, aquí les contamos cómo aprender a recuperarla.

Todos hemos cometido errores en nuestras vidas, todos hemos tenido malos momentos y vivido situaciones que nos gustaría olvidar.

Las llamadas malas experiencias son parte de la vida, pero así también son parte de ella los buenos momentos.

No da igual en cuáles nos enfocamos luego en nuestro día a día, y depende de eso si tenemos confianza en nosotros mismos o no.

El lograr cumplir nuestros objetivos como persona y en el trabajo depende de si nos tenemos confianza real para lograrlos, si no, siempre nos sentiremos dubitativos e inseguros.

Incluso por mucho que otras personas tengan confianza en nosotros y nos lo digan una y otra vez, si no somos capaces de creernos solos el cuento, a la larga ese empuje que ayuda será en vano si no logramos sentir la confianza como algo personal que va desde nuestro interior para que se refleje afuera.

Aquí les comparto una pequeña guía para poder dar los pasos a sentir más confianza en ti mismo.

Escribe tu historia: Date un tiempo para sentarte y escribir tu biografía como si se tratara de la tapa trasera del libro de tu vida. Incluye todo lo que te provoque una emoción.

Cambia el pasado: Es probable que la primera vez que escribas tu historia te encuentres con muchas cosas “negativas” o que no sean del todo placenteras. Intenta darle una vuelta a la situación y busca ver que aprendiste de ese momento. Luego reescribe esa parte de la historia con la nueva visión.

Celebra tus logros: Haz una lista de todas las cosas que sientas que has logrado en tu vida. Incluye las que están en tu biografía y suma otras.

Revisa el camino: ¿Cómo llegaste a cumplir los logros que detallaste antes? Escribe el paso a paso que realizaste para llegar hasta ahí en cada uno de los casos y busca las similitudes.

Lista tus habilidades:
Fíjate en cuáles son las habilidades que usaste dentro de cada uno de los logros que estas celebrando.

Ponte una meta a muy corto plazo:
Escribe algo que te gustaría hacer dentro del día. Asegúrate que sea alcanzable y celebra si logras hacerlo.

Ponte una meta a corto plazo: Al igual que en el caso anterior, ahora elige una meta para realizar durante una semana y celebra si la logras.

Practica: La confianza se construye poco a poco y la única forma de hacerlo es practicando. Mientras más lo hagas, más confianza podrás ir creando en tu interior.

De todos modos es importante tener en cuenta que siempre la confianza parte desde cómo nos contamos a nosotros mismos nuestra historia; desde qué punto de vista la vemos y si podemos contarla de forma positiva o negativa, porque todos siempre tendremos ambos tipos de situaciones.

La diferencia la hace el ser capaces de elegir sin caer en la tentación de ser víctimas.


MARCHA POR LA LIBERACIÓN DEL PADRE GRASSI

El 7 de marzo el Tribunal 1 de Morón le dio prisión domiciliaria al Padre Grassi solamente por opinar en televisión SIN NOMBRAR A NINGUNO DE LOS DENUNCIANTES como tiene prohibido (a pesar que ya rondan los 30 años).

Los Jueces determinaron que nuestro Padre Fundador hizo una alusión indirecta al decir que "es por quién fui condenado" refiriéndose a una imagen en sombras de Telenoche Investiga.

¿Eso vale para detener una persona? Lo dejaron en una casa donde solo pernoctaba y allí está en una pequeña pieza donde no puede trabajar como siempre por la Fundación.

Queremos su inmediato traslado y liberación.

El día viernes 16 de marzo a las 16.30 hs. la Unión Padres de Familia, perteneciente a la Fundación Felices los Niños, integrada por los padres de los alumnos de las 9 escuelas que tiene la Fundación en su sede central de Hurlingham, se manifestaron con un corte total de la avenida Juana Manuela Gorriti al 3500 en su intersección con la autopista del Buen Ayre.

Fueron acompañados por ex alumnos, alumnos del terciario, jóvenes egresados de la Institución que junto a madres que con sus niños viven en la Fundación ,empleados, donantes y directivos solicitaron la inmediata liberación del padre Julio Cesar Grassi, quien se encuentra injustamente privado de su libertad por defender su inocencia.

Esta es la primera de una serie de acciones previstas con el fin de obtener la pronta liberación de nuestro padre Fundador para que continúe trabajando por los niños desde su oficina como lo venía haciendo hasta este momento.

Esta primera manifestación contó con la presencia de cientos de personas.

PADRES Y MADRES DE FAMILIA

MIRANDO A CRISTO CRUCIFICADO, EL PADRE ES DÉBIL ANTE LA DEBILIDAD DEL HOMBRE

En el texto del evangelio (Jn. 2,13-25) se afirma de Jesús que si bien muchos creyeron en su nombre, no se fiaba de ellos porque los conocía a todos”. Y concluye diciendo: “Él sabía lo que hay en el interior del hombre”.

Por el Padre Ricardo B. Mazza

Esto nos hace ver cómo Dios penetra el corazón de cada uno de nosotros, conociéndonos totalmente. Desde que nacemos hasta que morimos, aún no queriéndolo, estamos en la presencia de Dios, y nos conoce y, sabe de nuestros recovecos interiores, sabe de nuestra fe no siempre vivida en profundidad, sabe de nuestras infidelidades para con Él, sabe de lo mucho que nos atraen otras realidades más que su propia persona, su vida y palabra.

Por eso, los textos bíblicos de este domingo nos invitan a mirar nuestro interior, de modo que así como Dios nos conoce, hemos de pedir también esta gracia de lo alto para escrutar el corazón propio y percibir cuánto nos justificamos en nuestro obrar. El hombre posee una capacidad inagotable para hacerse trampas a sí mismo y justificar lo injustificable, o dar por bueno lo que no lo es.

Al conocer Dios lo que hay en el corazón de cada uno, nos da en los diez mandamientos (Éx. 20, 1-17) un camino seguro para descubrir por dónde pasa esa transformación interior, para que encarnándolos en nuestra vida, crezcamos en su amistad y como personas, encontrando la felicidad plena.

Estas diez palabras ponen su atención en Dios e interpelan al hombre en orden a saber cuál ha de ser su compromiso: “Yo soy el Señor tu Dios que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud”.

Palabras estas que nos recuerda que también hoy somos sacados de la esclavitud de Egipto, que es el pecado, por la muerte y resurrección de Cristo, reclamándonos una respuesta por lo que ha hecho en nuestro favor.

“No tendrás otros dioses fuera de mi” –advierte Dios en el Antiguo Testamento ante la tentación humana por idolatrar lo material, por poner el corazón en aquello que simula ser lo más importante.

El culto a los ídolos refiere a las imágenes que representan o se les atribuye un poder divino que en verdad no lo poseen, es decir, un simulacro de Dios. Nosotros con frecuencia vivimos en la ficción de idolatrar aquello que no es más que fugacidad y vacío como el dinero, la fama, el poder, el placer, creyendo que allí se encuentra nuestra verdadera felicidad.

El Señor se muestra como un Dios celoso, que no soporta que se lo suplante por la simulación cuando Él es la verdad. Somos su propiedad por la creación, por la alianza que hiciera con nuestros patriarcas, y nos invita por lo tanto a adorarlo sólo a Él. Culto de adoración que hace que nos transformemos en templos en la medida que por nuestra consagración bautismal todo nuestro ser y tener deben estar orientados al Creador.

Por eso Cristo se enfurece cuando entrando al templo con ocasión de la Pascua, se encuentra con los mercachifles vendiendo animales para los sacrificios, cambiando moneda a los judíos de la diáspora, convirtiendo así la Casa de oración en casa de comercio.

Pero también nosotros podemos transformar el templo de Dios en casa de comercio creyendo que nuestra presencia en el culto divino es un salvoconducto para vivir de otra manera durante la semana.

El libro del Éxodo señala que el séptimo día Dios descansó y nosotros debemos hacer lo mismo, pero el domingo, día de la resurrección como primer día de la semana. Ese día ha de iluminar los seis restantes ya que se supone que quien dio culto a Dios el domingo seguirá dándole culto, es decir cultivando en su corazón el amor a Dios, el servicio a su grandeza.

Y esto no se agota aquí sino que se prolonga también en la relación con los hermanos como lo indican las diez palabras o mandamientos.

Notamos en los textos de hoy que se relacionan la vida moral con la cultual. De hecho en el mismo Antiguo Testamento Dios rechaza los sacrificios y holocaustos y quiere a cambio un corazón convertido, transformado de veras. Y así, la vida del culto tiene que motivar y coronar la vida moral de cada persona que quiera vivir como hija de Dios.

Si durante la semana descuido a mis padres no atendiéndolos como se debe, no puedo pretender el domingo hacer la ofrenda de mi persona y mis obras, ya que no me he comportado como verdadero cristiano.

Si durante la semana no soy trigo limpio en lo referente a los negocios, y he tratado de aprovecharme del débil para enriquecerme, no puedo el domingo ofrecerme a Dios limpiamente o querer subsanar mi avaricia con una buena limosna ya que no he sido culto agradable durante el resto de la semana.

Si he vivido en la mentira durante la semana, no puedo pretender vivir un verdadero culto de alabanza a Dios el día domingo.

Si no soy limpio de corazón en el modo como vivo mi sexualidad durante la semana, no puedo intentar hacer realidad en el culto dominical aquella afirmación de “felices los limpios de corazón porque verán a Dios”.

Esta relación entre moral y culto es tan radical que la manifiesta ausencia de tantos católicos al culto divino dominical, ¿no será una señal de haber vivido sin Dios y sin prójimo el resto de los días?

Si mis días transcurren sin Dios, es lógico que no vea el día domingo como fuente y culmen de la vida cristiana como recuerda el concilio Vaticano II, ni como espacio y tiempo en el que manifiesto mi fe en comunidad.

Y así sucede también con el resto de los mandamientos, vínculos con Dios.

Esto nos exige asumir el misterio de la Cruz que implica una renuncia de nosotros mismos y pareceres, para aceptar gozosamente la Palabra de Dios.

El apóstol Pablo (I Cor. 1, 13-25) nos dice “Cristo crucificado es escándalo para los judíos y locura para los paganos, pero para los que han sido llamados, para nosotros, Cristo crucificado es fuerza y sabiduría de Dios”. En efecto, la verdadera sabiduría que procede de Dios, no la obtenemos de las enseñanzas del mundo sino de Cristo crucificado, y la locura de Dios, -enviar a su Hijo al patíbulo-, es más sabia que la sabiduría de los hombres porque nos está dando el camino que aún rechazándolo nosotros, siempre nos conduce a la salvación siendo “la debilidad de Dios más fuerte que la fortaleza de los hombres”.

Debilidad de Dios no sólo en la carne cuando muere en la cruz, sino también cuando ejerce su misericordia desde toda la eternidad.

Es mirando a Cristo crucificado que el Padre es débil ante la debilidad del hombre, vivida como “fuerza” del pecado al principio, hasta que despertamos sumidos en la miseria más profunda que nos hace buscar la fuerza de la debilidad del Dios misericordioso.

Hermanos: el Señor nos convoca, interpela y llama a seguir convirtiéndonos para que dándole lugar a Él en nuestro corazón podamos transformar nuestra vida y la de los demás.

Padre Ricardo B. Mazza. Cura párroco de la parroquia “San Juan Bautista”, en Santa Fe de la Vera Cruz. Argentina. Homilía en el 3er domingo de Cuaresma. Ciclo “B”. 11 de marzo de 2012. ribamazza@gmail.com; http://ricardomazza.blogspot.com/

MONS. WENSKI: IGLESIA QUIERE UNA TRANSICIÓN SUAVE EN CUBA, COMO LA DE POLONIA





El Arzobispo de Miami (Estados Unidos), Mons. Thomas Wenski, defendió a la Iglesia en Cuba de las críticas que la acusan de no apoyar a la disidencia y afirmó que lo que se quiere para la isla es un "aterrizaje suave en la transición, como en Polonia".



"Lo que la Iglesia realmente quiere, lo que todo el mundo quiere, es un aterrizaje suave en la transición, como en Polonia, no Rumanía", afirmó en declaraciones recogidas por El Nuevo Herald.

Como se recuerda, Polonia pasó del comunismo a la democracia de manera pacífica gracias a la labor del sindicato católico Solidaridad liderado por Lech Walesa; mientras que en Rumanía el régimen totalitario de Ceauşescu cayó de forma violenta.

"Hay tanto potencial de rencores que se necesita una reconciliación", reiteró Mons. Wenski, conocido por mantener un vínculo muy cercano entre los católicos de la isla y de la Florida (Estados Unidos), donde hay cientos de exiliados.

Por ello, el Arzobispo de Miami encabezará una peregrinación de católicos del sur de la Florida que viajarán a Cuba para participar de las actividades por la visita de Benedicto XVI y de los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.

INICUA INSTIGACIÓN AL ASESINATO DE INOCENTES

La Corte Suprema ha cometido una suprema canallada disfrazada de sentencia. Y mal disfrazada, porque ese documento pasará a la historia de la prevaricación como una pieza torpe, sofística, infundada y mal escrita que apenas disimula lo que en realidad es, o sea, un descarado panfleto abortista editado por los ministros de ese Tribunal.

Por Cosme Beccar Varela


“La botella al mar” en la clandestinidad 14/3/2012

Cuentan con que pocos lo leerán. De los que lo lean una gran parte serán partidarios del aborto y esos son tan malvados que les bastará tener esa arma para matar niños por nacer, importándoles muy poco la calidad jurídica del texto, mientras que de los contrarios pocos serán abogados como para darse cuenta de lo estrafalario del engendro.

Pero yo soy abogado desde hace 52 años y puedo asegurarle que jamás he leído un disparate igual para sostener una monstruosa injusticia tan brutal, aunque esta Corte, hechura de la tiranía, es reincidente en eso de cometer iniquidades.

* * *

El panfleto judicial (así lo llamaré de aquí en adelante porque no merece ser llamado "fallo" ni "sentencia") pretende "interpretar" el art. 86, inciso 2do. del Código Penal, artículo monstruoso incorporado al Código en 1922 (sin protesta, que yo sepa, de los Señores Obispos, ni de los católicos) cuyo 2do. párrafo, dice así:

"El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:

"1) si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios;

"2) si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto."

Este artículo contrario a la Ley de Dios y, por lo tanto, nulo de nulidad absoluta, debió ser atacado como tal desde el mismo momento que entró como proyecto al Congreso y sin cesar desde que fue aprobado en 1922. Porque el aborto NUNCA es lícito y de acuerdo al Código de Derecho Canónico canon 1398 "quien procura el aborto, si este se produce, incurre en excomunión latae sententiae", es decir ipso facto, sin necesidad de procesamiento ni sentencia particular. A su vez, el canon 1329 aplica la misma pena a quienes hayan facilitado el delito de aborto "siempre que éste no se hubiera cometido sin su ayuda".

Los legisladores que aprobaron la ley de 1922 incurrieron en esa pena en aquel tiempo ya contenida en el art. 2209 del viejo Código por haber facilitado el aborto, penado con excomunión latae sentiaes en el canon 2350. Además, por el delito de apostasía, incurrieron en la excomunión impuesta por el canon 2314 (canon 1364 en el nuevo Código).

Según es sabido, la Argentina fue el segundo país del mundo, después de la URSS, que aprobó una ley despenalizando el aborto.

De hecho el aborto quedó despenalizado porque es sabido, por más que los médicos abortistas de los hospitales públicos lo oculten, que con un certificado expedido por cualquiera de ellos en el que diga que un embarazo pone "en peligro la salud de la madre" el aborto se practica en el Hospital con total impunidad. Y son tantos, que según pude comprobar personalmente en la "morgue" del Hospital Rivadavia, los niños abortados no se anotan en el libro de muertos. Así lo anuncia un cartel puesto encima de ese libro.

Es mentira, por lo tanto, que el aborto debe autorizarse ampliamente en resguardo de las mujeres pobres que hacen abortos clandestinos y mueren. Habrá algunas pero no porque no puedan hacerlo en los Hospitales.

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Este panfleto abortista de la Corte Suprema va más allá y trata de facilitar aún más los abortos y para eso no tiene empacho en escribir 60 páginas de paparruchadas indigestas y revulsivas, pero el argumento central es directamente un disparate que contradice el significado mismo de las palabras y desprecia la sintaxis.

Luego de tergiversar los Tratados internacionales que protegen la vida del niño por nacer, desde su concepción (convertidos en normas constitucionales por el art. 75, inciso 22 de la Constitución de 1994) retuerce el art. 86, inciso 2 para violarlo lisa y llanamente, so pretexto de "reinterpretarlo". No sé qué excusa pueden dar los ministros de la Corte para "dictar una resolución contraria a la ley expresamente invocada por las partes o por él mismo" juez (art. 269 del Código Penal, contra el prevaricato).

La "reinterpretación" consiste en decir que:

1) "....debe entenderse que el supuesto de aborto no punible contemplado en el artículo 86, inciso 2º, del Código Penal comprende a aquel que se practique respecto de todo embarazo que sea consecuencia de una violación, con independencia de la capacidad mental de su víctima" (pto. 18).

¿Por qué "debe entenderse" tal cosa? Esa afirmación gratuita es obviamente falsa y como dice el adagio latino quod gratis affirmatur, gratis negatur.

2) "....de la mera lectura del artículo 86, inciso 2º, del Código Penal se evidencia que el legislador, al utilizar una conjunción disyuntiva ("o") al referirse a "(s)i el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente" (énfasis agregado), previó dos supuestos diferentes para el caso de embarazos provenientes de un delito de esta naturaleza." (pto.18).

El Diccionario de la Real Academia (y cualquier peatón que hable castellano) define la "o" como "conjunción disyuntiva" que puede significar una alternativa o una equivalencia.

La alternativa es siempre con el mismo sujeto, por ejemplo, "la vida o la muerte, del héroe es respetable". Según la Corte, esto querría decir que el héroe sólo será respetable en la muerte porque "la vida" con que se inicia la frase, no tiene nada que ver con el héroe.

Así interpreta este cuerpo de asnos el artículo 86 inc. 2 cuando dice que "el embarazo proveniente de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre mujer idiota o demente" debe entenderse así: el embarazo proveniente de una violación" es siempre inimputable, y también el proveniente de "un atentado al pudor cometido sobre mujer idiota o demente".

Es clarísimo para cualquier persona con un gramo de buena fe y un mínimo de conocimiento del idioma, que la conjunción disyuntiva "o" no es lo mismo que la conjunción copulativa "y". De manera que si la ley dice "O" y no "Y" es porque quiso exceptuar de pena SÓLO a las violaciones O abusos deshonestos contra mujer idiota o demente. No quiso exceptuar de pena a las mujeres normales, aunque alegaran haber sido violadas. .

Los legisladores de 1922 cometieron su canallada sólo en beneficio de las mujeres idiotas o dementes por razones eugenésicas, nazis "avant la lettre", para impedir la degeneración de la raza y porque es obvio que la mujer demente no puede saber lo que le están haciendo cuando la embarazan.

Nada de esto considera la Corte y continúa enumerando absurdos, impávidamente, en su panfleto abortista.

3) "...Como la ley está haciendo referencia a causas de embarazos, el "atentado al pudor" no puede ser sino un acceso carnal o alguna otra situación atentatoria contra la sexualidad de la víctima que produzca un embarazo."

O sea que la Corte considera que los legisladores de 1922 además de ser inmorales eran burros porque expresaron la misma idea de dos maneras: una, con el término preciso: "violación" y la segunda con uno impreciso "atentado al pudor".

Es decir, que además de no conocer el uso de la conjunción disyuntiva "o" y su diferencia con la copulativa "y" ignoraban que "violación" es algo diferente que "atentado al pudor" del que sólo puede resultar un embarazo en forma muy artificiosa y no en forma natural.

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¿Por qué la Corte Suprema expidió este panfleto abortista que causa regocijo en el infierno y en los que tienen vocación de irse a él?

Porque todos sus integrantes son ateos e inmorales y no resuelven según Justicia sino según sus fobias y su sectarismo, porque tienen el PODER TIRÁNICO de hacerlo y porque saben que todos los cobardes de esta tierra de cobardes aceptarán sus dictata a todos los efectos de la práctica criminal contra los niños por nacer.

Si algún escrúpulo o temor legal quedara en alguna madre desnaturalizada, este panfleto judicial los disipa. Abre ancho camino al aborto y por ahí instiga a que se cometa.

Para colmo, la Corte agrega un incentivo práctico: bastará que cualquier mujer (no aclara si las menores también, sin el consentimiento de los padres) firmando una declaración jurada en el Hospital diciendo que el embarazo se debe a una violación, sin necesidad de denunciar el delito ni de acusar a nadie, para que el Hospital DEBA practicar de inmediato el aborto. Para eso, la Corte ordena a los Poderes Ejecutivos nacional y provinciales tener siempre en todos los hospitales, médicos dispuestos a practicarlo (ptos, 27 a 29 del panfleto judicial).

Peor no podría ser.

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La única reacción, hasta ahora, de los Obispos no pudo ser más lamentable. Apenas una frase del Presidente del Episcopado, Mons. Arancedo tan abstracta, tan aterciopelada, tan académica, que parecería pronunciada en una clase del seminario y no en medio de una batalla contra las fuerzas infernales desatadas de la que depende la vida de miles de niñitos inocentes. Dijo el Prelado: "El aborto es la supresión de una vida inocente y no existe ningún motivo ni razón que justifique la eliminación de una vida inocente, ni siquiera en el caso lamentable y triste de una violación" ("Clarín", 14/3/2012, pág. 4) Nada más.

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Una vez más queda claro que la causa de este y todos los demás males que aquejan al país no es una diferencia ideológica únicamente sino una cuestión de poder. Mientras la tiranía y sus sicarios de las tres ramas institucionales tengan el poder de decidir, todos estamos en un peligro mortal. ¿No se dan cuenta los antiabortistas que no es cuestión de protestar en declaraciones o marchas minúsculas sino de organizarse para hacer cesar ese poder, es decir, pasar a la acción Política, pero una Política de Ideales, realizada con inteligencia, heroísmo, generosidad, organización y perseverancia?

Cosme Beccar Varela

NOTA: "La botella al mar" ha sido borrada de Internet. Ha desaparecido. Hace varios días que nadie me explica debidamente la causa de este fenómeno sospechoso. Espero recuperarla pero entretanto quiero hacer conocer este repudio al panfleto de la Corte.