sábado, 12 de mayo de 2018

FRANCISCO ES UN IRRESPONSABLE


Persiguen una única Religión que será la que rija en el Nuevo Orden Mundial y para ello deben eliminar los sacramentos.


Por María Ferraz

La Eucaristía, desde que Bergoglio sentó su trasero en la silla de Pedro, es el objetivo a abatir, porque, primero, él y los demás perversos que con él se confabulan para arruinar la Iglesia, odian a Dios y odian a los católicos, y por eso quieren despojarnos de nuestro alimento espiritual, de nuestro Dios-con-nosotros, para que el demonio tenga más poder sobre las almas, ya que cada Santa Misa supone una explosión de gracias que recorre el mundo y detiene el poder satánico. La abolición del celibato y la futura aceptación de mujeres al sacerdocio, van en el mismo sentido.

Y segundo, porque persiguen una única Religión que será la que rija en el Nuevo Orden Mundial, y para ello deben eliminar los sacramentos. Estos pastores cornudos están haciendo del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo un arma arrojadiza, ¿cómo se atreven? Y no es extraño que hayan planeado aprobar la nueva comunión sacrílega, después de Amoris Laetitia, esta vez para los de las sectas protestantes, cuando faltan pocos días para Corpus Christi. Una Gran Celebración que Francisco ha ninguneado, en 2017 pasándola del jueves al domingo, y este año, llevándosela de Roma, el centro de la cristiandad.


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(...) el obispo Voderholzer (contrario a la comunión a protestantes y uno de los líderes que sin éxito fueron a Roma para que Francisco afirmase la verdad teológica sobre la imposibilidad de la intercomunion) menciona su propia visita a Roma y su conversación con los cardenales Reinhard Marx y Rainer Woelki, así como otros representantes alemanes y vaticanos, y cita la petición del Papa Francisco de que los obispos alemanes encuentren una solución "unánime" en el conflicto.

"Esta tarea no será fácil de cumplir, ya que la comunidad eclesial va más allá de los límites de la Iglesia de Alemania". Directamente en oposición al Papa Francisco, Voderholzer deja en claro que tal "regla de 'preferiblemente unanimida' solo puede existir en comunión con el episcopado mundial, con toda la Iglesia Universal" y con cada una de las conferencias nacionales de obispos. Para este obispo, "se trata de un verdadero forcejeo teológico, de una cuestión que nos une a nuestras conciencias".

Es en este contexto, y especialmente a la luz de la digna veneración que se rinde a la Sagrada Eucaristía, el obispo lamenta que esta agenda se esté llevando a un nivel de "estrategias políticas" y "animosidades personales". "No se trata de cortesía o amabilidad, sino de las circunstancias y precondiciones de un encuentro con el Santísimo Sacramento".

Voderholzer ahora recibe de una fuente protestante más apoyo por su insistencia en un tratamiento cuidadoso del asunto de la intercomunión. El profesor Thomas Schirrmacher, el Secretario General de la Alianza Evangélica Mundial -la organización internacional más grande de iglesias evangélicas que tiene 700 millones de miembros en todo el mundo- responde a una consulta de Onepterfive, de la siguiente manera:

"La mayoría de los evangélicos están de acuerdo con la Iglesia Católica en que la intercomunicación es el objetivo final del ecumenismo, no el comienzo. Eso es lo que acabamos de discutir en el Global Christian Forum en Bogotá [Colombia]. Sin embargo, en el ámbito evangélico también hay representantes de la transubstanciación; teóricamente, por supuesto, podrían participar en la misa católica si eso fuera permitido por el lado católico. Nosotros como la Alianza Evangélica Mundial, sin embargo, aconsejaríamos en contra de ello".

Los obispos conservadores en Alemania, además de los prelados claramente de alto rango, el cardenal Müller y el cardenal Willem Eijk, ahora están recibiendo más apoyo de un teólogo alemán, el profesor Klaus Obenauer, que enseña teología dogmática en la Universidad de Bonn. En una apelación abierta, él describe la decisión "masivamente irresponsable" del Papa Francisco de declinar "decidir inequívocamente a favor de la unidad de la membresía de la Iglesia y la recepción de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía, para dejar la dinámica de conflicto a nivel eclesial local". Con referencia a la Constitución Dogmática del Primer Concilio Vaticano Pastor Aeternus (S 3063), Obenauer deja en claro que el Papa tiene el deber de tomar partido en asuntos doctrinales y pastorales, a favor de la fe y la ley "especialmente cuando existe el peligro inmediato de que los fieles puedan ser llevados al error".


Amoris Laetitia, Gaudete et Exsultate, así como la decisión papal del 3 de mayo de no intervenir decisivamente en el conflicto intercomunitario alemán: todas estas declaraciones y medidas, dice el teólogo, "dan la impresión de que el Papa Francisco siente aversión por la toma de acciones prácticas claras y consecutivas con respecto a ser católico, especialmente allí donde se vuelve decisiva e íntimamente importante". Por el contrario, el autor dice que el Papa parece querer "paralizar tales expectativas". En cambio, agrega, el Papa da "libre dominio a las fuerzas centrífugas en el nivel local, con el efecto adicional de que los fieles católicos están siendo cada vez más marginados". El profesor Obenauer concluye su llamamiento conmovedor e inspirador con las siguiente palabras:

"¡Esto no puede continuar así! Por lo tanto, agradezco a los cardenales Müller (Roma) y Eijk (Utrecht) que hayan tenido palabras claras. Y por lo tanto, yo mismo deseo pedir, de una manera muy sincera y humilde, a todos los cardenales y obispos que ven y lamentan estas tendencias peligrosas de este pontificado de Bergoglio, que finalmente, tomen una posición pública y clara contra esta impía `ratio agendi´ del Papa Francisco. ¿Las afirmaciones de los cardenales antes mencionados no nos dan suficiente idea del secreto dramatismo? "¿Usque quo?"
[¿Hacia dónde, a qué?] ¿O queremos despertarnos en algún momento y darnos cuenta de que, dormidos en un coche-cama, hemos llegado a la estación final: la apostasía?

Religión, la Voz Libre


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