jueves, 24 de noviembre de 2016

COMO CUIDAR DE TU MASCOTA EN VERANO




El verano es una época donde se debe tener especial cuidado con las mascotas. Unos cuidados que, además de ser necesarios durante todo el año, en esta época estival pasa sobre todo por mantener a nuestras mascotas hidratadas y velar por no exponerlas al sol en demasía en las horas centrales del día.

Hidratación

Una de estas cuestiones pasa por controlar su hidratación, ya que con las altas temperaturas, los perros también necesitan tomar más cantidad de agua de la habitual.

Por todo ello, hay que procurar que siempre tengan acceso a un cuenco con agua fresca y limpia. Además, cuando haya que salir a pasear, es conveniente llevar una botella específica para que pueda reponer líquidos también fuera de casa. Otra de las cuestiones a tener en cuenta tanto con los perros como con el resto de mascotas, es que éstos son vulnerables a los golpes de calor.

Los síntomas

Los principales síntomas que pueden presentar nuestras mascotas si han sufrido un golpe de calor pasan por jadeo, mirada en blanco o ansiosa, falta de respuesta a las órdenes o mostrar una temperatura alta.

Igualmente pueden presentar piel seca y caliente, con síntomas por tanto de deshidratación, taquicardia e incluso desmayos.

Para poder prevenir el golpe de calor además de la hidratación, hay que evitar que nuestras mascotas hagan un ejercicio excesivo y que permanezcan demasiado tiempo en sitios con poca ventilación.

Igualmente hay que adaptar esos paseos a aquellas horas del día en las que las temperaturas son más suaves, como la última de la tarde y por la noche. Por lo que es recomendable evitar las horas centrales del día, entre las once de la mañana a las cuatro de la tarde y pasear por zonas de asfalto para prevenir quemaduras en las patas o las almohadillas.



Otro consejo es bañarlos con agua dulce o regarlos con la manguera y, cuando esto no sea posible, humedecerles las zonas de la cabeza y el tronco.

Por último, se recomienda no dejar nunca a tu perro dentro del coche estacionado, ni siquiera a la sombra y con la ventanilla entreabierta, ya que las altas temperaturas les afectan con mucha rapidez.