martes, 8 de noviembre de 2016

BRASIL: CONDENAN A UN SACERDOTE POR SALVAR A UN BEBÉ DEL ABORTO


El padre Lodi da Cruz lo tiene muy claro: “Todo ciudadano puede y debe defender la vida que esté en peligro de muerte, utilizando para este fin, los medios legales y procesales de que disponen entre ellos el Hábeas Corpus”.


El padre Lodi da Cruz junto al obispo de Anápolis


El sacerdote brasileño Luis Carlos Lodi da Cruz es uno de los principales referentes provida de todo el país y es además el presidente de Pro-Vida Anápolis. Desde esta asociación ayudan a las mujeres que tienen tentación de abortar y las acompañan durante el embarazo, el parto y también en el posparto ofreciéndoles a ellas y a sus bebés un alojamiento.

Este sacerdote ha salido ahora en las portadas de la prensa tras haber sido condenado por el Tribunal Supremo de Brasil por “obstaculizar” un aborto. Y para ello deberá pagar más de 18.000 dólares americanos por los “daños morales” ocasionados por solicitar en 2005 a un tribunal, que le dio la razón, que no permitiera el aborto de un bebé considerado “inviable”.

Esta sentencia se produce once años después de que ocurrieran los hechos y a pesar de que un tribunal inferior aceptó los argumentos del padre Lodi da Cruz en contra de dicho aborto. Sin embargo, el Supremo le ha acusado de actuar “imprudentemente” por haber presentado dicho recurso puesto que causó graves sufrimientos a los padres del bebé abortado.


"Una vida humana es valiosa en sí misma"

Sin embargo, este sacerdote no está triste por la condena sino que ha dado gracias a Dios por haber ayudado a salvar la vida de un bebé de las garras del abortorio. “Ser condenado por la causa de Cristo y con Cristo es un honor para mí”, indicó el padre Lodi da Cruz a la televisión Globo.

En Brasil el movimiento provida está muy concientizado

Explicando a este canal de televisión por qué actuó de esta manera el religioso dijo que “la vida humana no es valiosa por su calidad, ni por su duración. Una vida humana es valiosa en sí misma”.

De este modo, agregó tal y como recoge LifeSiteNews que “el niño fue condenado a muerte por una sentencia judicial, una sentencia que es ilegal y un abuso de poder y el juez lo reconoció. Por eso, yo que entonces era estudiante de Derecho, decidí pedir Habeas Corpus a favor del niño, de modo que el aborto no se llevaría a cabo”.

El bebé finalmente pudo nacer

Y Lodi da Cruz quiso ser muy claro: “Al decir que la vida humana es sagrada reconozco que, o lo aceptamos como una verdad universal o caeremos en las atrocidades del nazismo”.

Finalmente, el bebé pudo nacer y vivió unos días antes de fallecer. El sacerdote brasileño no sabía esto pues había leído en un periódico en 2005 que la decisión del tribunal había sido demasiado tardía y que finalmente se había producido el aborto.


Provida Anápolis ayuda a las mujeres que han pensado en abortar

"Un sufrimiento inútil"

De haber sabido que el bebé había sobrevivido, afirma el padre Lodi, “hubiera ido a visitarlo para acompañarles durante la gestación, para ofrecerles asistencia durante el parto (como lo hemos hecho con tantas otras mujeres) y en la medida en que el niño tenía riesgo de muerte inminente bautizarle inmediatamente después del nacimiento. Y en caso de muerte para mí sería un honor presidir el funeral y acompañar a la familia al cementerio”.

El bebé fue llamado Geovana pero murió sin bautizar, recordaba con tristeza este sacerdote provida. Después de que el pequeño muriera los padres denunciaron al sacerdote, dos tribunales rechazaron su denuncia y por ello acudieron al Supremo, que ahora considera que Lodi da Cruz habría cometido “un abuso del derecho” y “violado los derechos de la mujer embarazada y su marido, ocasionándoles un sufrimiento inútil”.

Los argumentos de una de las jueces del Supremo

Uno de los miembros del Tribunal Supremo de Brasil, la juez Nancy Andrighi, criticó duramente al sacerdote y dijo que “el trabajo agotador de dar a luz, con todo el dolor que implica ha provocado un intenso daño moral tanto a la madre como a su marido” por lo que acusó al religioso de “imprudente” y de aprovecharse del Estado para “defender sus ideas particulares con respecto a la interrupción de la gestación”.

Sin embargo, el padre Lodi da Cruz lo tiene muy claro: “Todo ciudadano puede y debe defender la vida que esté en peligro de muerte, utilizando para este fin, los medios legales y procesales de que disponen entre ellos el Hábeas Corpus”.

J.L. / ReL