lunes, 22 de agosto de 2016

ÖTZI SIGUE REVELANDO MISTERIOS: CIENTÍFICOS DESCUBREN QUÉ PIELES VESTÍA "EL HOMBRE DE HIELO"



Los últimos secretos sobre Ötzi, el «hombre de hielo» –en septiembre se cumplen 25 años de su descubrimiento en los Alpes italianos, en el límite con Austria- han sido aclarados gracias al análisis del DNA. 

Ahora se conoce el origen de su ropa: Ötzi utilizaba un gorro de piel de oso y cuero –piel de vaca que «curtía»- para cubrirse los pies y protegerse del frío y del agua.

En los últimos 25 años se han hecho diversos intentos para determinar las distintas especies de animales utilizadas por el «hombre de hielo».

Un estudio de diversos investigadores bajo la dirección de Niall 0’Sullivan, de la Academia Europea de Bolzano (EURAC) ofrece, tras analizar el DNA, datos de su «vestuario», en el que no había nada dejado a la casualidad. La mayoría de su ropa procedía de animales domésticos: el abrigo estaba formado por una combinación de cuatro pieles de cabra y oveja; para cubrirse la pierna hasta la rodilla –polainas- utilizaba la piel de cabra, ciervo para el carcaj –hasta ahora se creía que era de antílope-, vaca y ternero para el resto. Su calzado estaba formado de una parte interna (compuestas de cuerdas realizada con piel de vaca) y una externa, con una zona alta que se ataba a los tobillos y una tira de cuero bajo la suela que evitaba el resbalar.

Los resultados del estudio demuestran que Ötzi no se ocupaba solo de animales domésticos, sino que era también un experto cazador. Todas las pieles estaban tratadas con procedimientos complejos que comprendían raspado, ahumado y un tratamiento con la grasa.

Utensilios de gran nivel

También los instrumentos con los que fue encontrado dicen mucho de la vida y costumbres de Ötzi: hacha, puñal y pedernal, un arco con carcaj, flechas, una red, recipientes en corteza de abedul, y otros instrumentos usados para cazar y tratar las pieles, que cosía en base a su dimensión. Para los cierres empleaba fibras obtenidas de los tendones de animales, cuerdas para el calzado y una cinta para colgarse la bolsa.

Sus «invenciones» eran ingeniosas y ayudan a comprender, en parte, cómo empleaba su tiempo. Todo su equipo, tanto de ropa como de utensilios, era de óptimo nivel, lo que le permitía alejarse de su campamento durante cierto tiempo.

Estos datos se añaden a los ya descubiertos mediante la realización de una TAC y análisis del carbono 14, que establecieron datos fundamentales: Ötzi es un hombre prehistórico que vivió hace 5.200 años -con un margen de error de un par de siglos- al final de la Edad de la Piedra, es decir, en la Edad del Cobre, el metal con el que era realizada el hacha con la que fue encontrado.



Misterios


En septiembre, en un convenio que se realizará en el Museo Arqueológico de Bolzano, donde se encuentra la momia por la que se han interesado 700 científicos de todo el mundo, se analizarán los últimos descubrimientos para comprender mejor sus costumbres, incluida la dieta, patologías e intolerancias, como, por ejemplo, a la lactosa.

Ötzi, cuya edad se estima en unos 45 años, sufría además caries, gastritis y dolores en las articulaciones. Estaba cubierto desde la cabeza a los pies de tatuajes, los más antiguos conocidos hasta ahora. En principio se pensó que podía tratarse de un brujo o hechicero. Pero estudios recientes subrayan que los tatuajes no se los hizo con un objetivo ornamental, sino terapéutico, para aliviar el dolor.

El «hombre de hielo» murió por una flecha que le cortó una arteria. Aún tiene un fragmento de esta clavado en la espalda, lo que ha permitido establecer que padeció una agonía de 15 minutos. Se podrán aclarar algunos misterios, pero será imposible conocer otros. Por ejemplo, como explica el director del Museo de Bolzano, Albert Zink, «nunca se podrá establecer quién lo asesinó».

abc.es /psg