viernes, 3 de junio de 2016

CINCO TRUCOS BASICOS PARA CUIDAR TU HELADERA



Te damos algunos trucos para sacar el máximo partido a tu heladera:

1. Temperatura

Lo primero es tener claro a qué temperatura debemos tener el refrigerador. La ideal es entre los 4 o 5 grados centígrados.
No es recomendable fiarse de la ruedita de dentro: consigue un termostato y ponlo en el interior del refrigerador.
Si almacenas comida y bebida fría, esto ayudará a absorber el aire caliente que se cuela cada vez que abres la puerta.
No metas alimentos calientes, deja que se enfríen fuera. Así reducirás la cantidad de aire caliente en el interior.
Otro truco útil es dejar espacio entre los alimentos y el aparato de forma que el aire circule bien por todas las paredes.

2. Puertas

Un error que comete mucha gente es abrir la puerta de la heladera y dejarla así mientras decide qué va a cocinar.
Se calcula que esto genera una pérdida de frío en los refrigeradores de hasta el 7%, así que primero piensa qué quieres comer y luego abre la heladera. Puede que sea un poco fastidioso, pero te ayudará a mantenerla en buen estado.
Otra cosa a tener en cuenta con las puertas es que su interior debe permanecer limpio.
Si el cierre de goma de tu refrigerador no está bien, el aire frío se escapará, lo cual provocará un gasto de energía y hará que el aparato deba "trabajar" más de lo necesario.
Lo primero que tienes que hacer es comprobar que las gomas están limpias de residuos. Es recomendable limpiarlas dos veces al año: puedes hacerlo con un cepillo de dientes y pasta dentífrica.
Cuando hayas frotado con pasta las gomas, aclara con un trapo limpio.

3. Ubicación

Para que el condensador se refrigere bien, es recomendable situar el frigorífico a unos 15 centímetros de la pared.
Además, el refrigerador no puede funcionar bien si el condensador está sucio con polvo. Para evitarlo, puedes limpiarlo dos veces al año.
Retira el aparato de la pared, desconecta el refrigerador y pasa la aspiradora.
También tienes que asegurarte de que el refrigerador está nivelado. Si no lo está, la puerta no cerrará bien, castigará los motores y provocará condensación en su interior.

4. Interior

Los refrigeradores necesitan tener algo dentro para mantener las temperaturas bajas.
Si no sueles llenarlo demasiado, puedes dejar una jarra con agua dentro.
Para limpiarla, lo primero que debes hacer es desconectarla.
Luego retirar los cajones y los separadores y lávalos en agua caliente con jabón. Limpia el interior del refrigerador con un producto especial y asegúrate de que no te olvidas de ninguna pared o esquina.
Si prefieres utilizar productos más naturales, puedes usar una mezcla con bicarbonato de sodio y agua tibia o vinagre destilado con agua.
Se pueden añadir unas gotas de limón para eliminar el fuerte olor del vinagre.
Si dejas un plato con bicarbonato de sodio en el interior, esto ayudará a absorber cualquier olor fuerte que se resista.

5. Hielo

Si las paredes de tu refrigerador tienen más de medio centímetro de hielo, es hora de que descongeles.
Si no lo haces, estarás obligando al motor a funcionar más y gastarás más energía.
Algunas heladeras son "no frost", es decir, anticongelación. Esto te ahorra descongelar, aunque estos aparatos consumen mucha más energía también.
Ten paciencia: no utilices cuchillos para despegar el hielo de las paredes ya que puedes dañar el aparato.