domingo, 6 de mayo de 2012

Riesgos de la fertilización asistida




El uso de técnicas como la ICSI eleva las probabilidades de que los bebés padezcan defectos congénitos

Por Sebastián A. Ríos


Desde que en 1978 nació Louise Brown, la primera beba concebida gracias al uso de técnicas de fertilización asistida, la pregunta sobre los potenciales riesgos de estos procedimientos ha estado esperando una respuesta sólida. Eso es lo que ofrece un estudio australiano, cuyos resultados fueron difundidos ayer, que confirma que los bebes nacidos por ciertas técnicas de reproducción asistida tienen un riesgo más alto de padecer defectos congénitos graves.

"Si bien en conjunto las tecnologías de reproducción asistida se asocian con un riesgo incrementado de defectos congénitos, hallamos que existen diferencias significativas entre los tratamientos disponibles", dijo el doctor Michael Davies, investigador de la Universidad de Adelaide, Australia, y autor del estudio cuyas conclusiones publicó ayer online la revista The New England Journal of Medicine .

Tras analizar 306.100 nacimientos, Davies halló que los bebes concebidos en forma natural tuvieron un riesgo de defectos congénitos del 5,8%, mientras que en los nacidos por técnicas de fertilización asistida el riesgo fue del 8,3%. Pero cuando se toman en cuenta otros factores de la pareja y se discrimina entre distintas técnicas surge un panorama más preciso.

"El riesgo de defectos congénitos con fertilización in vitro (FIV) fue del 7,2%, mientras que la tasa con la técnica de inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) fue del 9,9%", dijo Davies, que advirtió que "una historia de infertilidad también se asocia con defectos congénitos. Pero si bien los factores asociados con las causas de infertilidad explican el riesgo adicional de la FIV, el riesgo mayor asociado a otros tratamientos no puede ser explicado por los factores del paciente".

Es el caso de la ICSI, que aumenta un 57% el riesgo de defectos congénitos. Mientras que la FIV convencional consiste en colocar en la placa de cultivo un óvulo rodeado de espermatozoides, en la ICSI el espermatozoide se inyecta dentro del óvulo.

Según el estudio, el riesgo de defectos congénitos asociados al ICSI se reduce cuando los embriones resultantes son luego criopreservados (congelados) antes de ser transferidos al útero materno. "Esto podría deberse a que los embriones con algún tipo de compromiso del desarrollo no logran sobrevivir al congelamiento y descongelamiento", dijo Davies.

Opiniones locales

"Hay más de 1500 trabajos sobre los defectos congénitos de niños nacidos por técnicas de reproducción asistida. Entre los resultados más consistentes se encuentra su relación con un incremento de abortos, partos múltiples, partos pretérmino y recién nacidos con bajo peso. Por el contrario, existe menos concordancia en cuanto al riesgo para malformaciones congénitas", explicó Vanesa Rawe, doctora en biología de la reproducción y directora de Reprotec.

En cuanto al nuevo estudio, Rawe señaló que "la ICSI es generalmente usada para casos de falta de espermatozoides en el eyaculado o baja cantidad con formas normales, y por lo tanto es probable que los problemas puedan ser consecuencia del uso de espermatozoides anómalos".

"El estudio evaluó también la incidencia de defectos congénitos en los recién nacidos de mujeres que se habían sometido a tratamientos en embarazos previos, y en los que el riesgo de anomalía congénita también está incrementado, por lo que podría inferirse que el riesgo global de anomalías no está asociado sólo a la técnica, sino a la condición anormal de las gametas de los progenitores", agregó el doctor Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires.

Técnicas bajo lupa

Fertilización asistida. Cada año nacen unos 3,7 millones de bebes en todo el mundo gracias al uso de estas técnicas, a las que recurren parejas o mujeres con problemas de fertilidad.
Riesgo aumentado. Un estudio australiano, el más amplio sobre el tema, halló que la técnica ICSI aumenta un 57% el riesgo de defectos congénitos severos, como parálisis cerebral o malformaciones cardíacas y respiratorias, entre otros.
Técnicas analizadas. Además de la ICSI, otras técnicas que se asociaron a un riesgo mayor de defectos congénitos son el uso hogareño del citrato de clomifeno para estimulación ovárica, con la transferencia intrafalopiana de gametas y la inseminación intrauterina. Por el contrario, la criopreservación de embriones redujo el riesgo de defectos posterior a una ICSI.

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