jueves, 17 de mayo de 2012

Proteger de la violencia a las MUJERES


El matriarcado deberá revisar muy bien las causas sobre los delitos que hoy más que nunca tienen a la Mujer  como “objeto” y no como “sujeto” y no olvidemos que las Leyes las aprueban los Legisladores, grandes culpables de estas penurias que hoy vivimos los ciudadanos de bien.

Por Ricardo Bustos – Desde Resistencia  (Chaco)

A pesar de existir mas profesores varones que damas en la Universidad de Buenos Aires (UBA), la estadística muestra hoy que el sexo femenino predomina a la hora de recibirse y continuar con las carreras de postgrados.

Para quienes hemos esperado muchos años ver en los lugares de decisiones importantes como el caso de la Justicia, esta es una buena noticia, pero lamentablemente ya son muchos los casos en todo el país en donde el “matriarcado” judicial toda vez que debe dictaminar sobre hechos que afectan a la moral femenina, ya sea por abusos, trata de personas, mujeres golpeadas y tantos otros graves problemas, parece que se ubicaran en otra vereda y muy distante de la problemática actual que condiciona la defensa de la Mujer, si…con mayúscula…en toda su dimensión.

Nuestra señora presidente no habla jamás de la inseguridad, ¿será un tema tabú en sus labios o no podrá solucionar el problema? ¿Qué les sucede a las mujeres cuando asumen un cargo importante, que pasan de ser de Madres protectoras a tiranos del poder? Una vecina de mi pueblo comentaba días pasados que su marido la golpeaba y fue a hacer una  exposición a la institución correspondiente, recibiendo como respuesta… “¡Y seguro algo le habrás hecho a tu marido para que te golpee de esa manera!”

Basta con conocer a alguien cercano a nosotros para enterarnos de los numerosos atropellos que se cometen a diario contra las mujeres, si hasta se pueden llenar páginas como estos temas y la Justicia está ausente o cuando está muchas veces queda todo en la nada  con las consecuencias que ya sabemos, leyendo los diarios o mirando la televisión. Mujeres que son golpeadas o asesinadas y el golpeador o asesino con la orden de no acercarse a su casa a menos de 500 metros. Claro… la orden está, pero no existe capacidad operativa ni personal para hacerla cumplir pues la Policía tiene otros temas cotidianos que resolver. Así  las cosas, nos vamos acostumbrando a que las mujeres sigan recibiendo golpes y los maridos caminando tranquilamente por las calles sin ser castigados y cuando lo peor se produce, el proceso judicial lleva tantos años, con tantas chicanas que al final nos olvidamos cuando sucedió.

Lo último y muy dudoso por más que el joven haya llorado ante las cámaras de televisión, es la grave acusación que realizó la Mamá de una nena de Santiago del Estero, quien acusó a uno de los integrantes del grupo ¿musical? “Los Wachiturros” que su hija había sido manoseada y obligado a mantener otro tipo de conducta reñida con la moral (por no decir lo que le pedía el chico) dentro de la combi que trasladaba al grupo. Después de estar detenido por semejante acusación, La Jueza  liberó al muchacho con una fianza de 50 mil pesos y… ¡oh casualidad!…Un famoso abogado ya se había acercado para ejercer la defensa del mismo.

Quizá lo más triste del caso fue lo expresado por  la Magistrada santiagueña para informar a la prensa los motivos que la llevaron a liberar al joven cuando dijo que de ahora en adelante el músico deberá comportarse bien y será “El”  quien deba decidir el camino que va a tomar.

El Wachiturro, que ya tiene una causa anterior en un Juzgado de Morón por robo con arma  de fuego, es parte del grupo que también fue detenido en un Aeropuerto Chileno por hacerse los graciosos  gritando que había una bomba, olvidando que los Carabineros Chilenos son duritos a la hora de actuar, o los golpes que desfiguraron la cara a otro de los integrantes hace muy poco tiempo cuando se enfrentaron con un grupo musical foráneo.

La verdad es que poco importa cuál es el origen de estos chicos que han conmocionado con sus movimientos descontracturados, lo importante quizá es el mensaje que están dejando en la juventud pues basta con ver los noticieros el día que lo liberaron y la cantidad de “niñas fans y no tan niñas” que se agolpaban frente a la Comisaría, llorando y gritando  con pancartas el nombre del acusado, como si fuera la reencarnación de un filósofo de la juventud.

Decía mi abuelo que “la culpa no es del chancho” y cuánta razón tenía. A los que ofician de representantes o deciden por sus dineros, no se les cae jamás una idea para iniciarlos en el camino de la educación, instrucción, respeto a la sociedad y todo aquello que los va a llevar por un camino absolutamente distinto del que vinieron transitando. Es probable que ellos mismos en su interior, rueguen a gritos por un cambio de sus vidas, pues saben que gran parte de la sociedad conoce sus limitaciones aunque no se lo haga saber.

Mientras tanto, el matriarcado deberá revisar muy bien las causas sobre este y otro tipo de delitos que hoy más que nunca tienen a la Mujer  como “objeto” y no como “sujeto” y no olvidemos que las Leyes las aprueban los Legisladores, grandes culpables de estas penurias que hoy vivimos los ciudadanos de bien.

La fuerza de las mujeres depende de que la psicología no pueda explicarla. Los hombres pueden ser analizados; las mujeres sólo pueden ser amadas.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés

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